Aunque la menopausia no es más que el cese
de la menstruación como resultado de la pérdida de funcionamiento
ovárico los cambios fisiológicos que provoca son numerosos e implican
a diversos órganos del cuerpo. Así, el cese en la producción de
estrógenos trae consigo cambios en la estructura o la función
de distintos tejidos del cuerpo como los huesos o el hígado, por
citar sólo dos ejemplos. En el caso de los huesos se sabe que
su desgaste empieza a partir de los 25 años pero a partir de la
menopausia y a causa del cambio de los niveles hormonales se pierde
calcio en mayores cantidades por lo que si no se ingieren las
cantidades recomendadas de este mineral a través de la dieta aumentan
exponencialmente las posibilidades de padecer osteoporosis.
Por lo que respecta al hígado se ha contrastado que con el descenso
de los niveles de estrógeno en sangre se modifica su capacidad
de transformar las grasas con lo que puede producirse un aumento
del colesterol "malo" y ello generar problemas cardiovasculares.
Además, al aumentar los niveles de grasa pueden empezar a producirse
problemas de sobrepeso y acumulación de grasa, especialmente en
el abdomen.
Por tanto es necesario que a partir de los 40-45 años las mujeres
controlen de manera especial su alimentación ya que ello le ayudará
a prevenir problemas añadidos y a disfrutar de la menopausia como
lo que es: una etapa más de la vida.
ALIMENTOS IMPRESCINDIBLES
En suma, si es mujer y tiene más de 40-45 años deberá prestar
especial atención a la alimentación y procurarse una dieta equilibrada
y lo más variada posible a fin de incluir los oligoelementos y
sustancias básicas necesarias para el correcto funcionamiento
del organismo. Sabiendo que algunos alimentos deberán formar parte
de su alimentación, especialmente, en cuanto aparezcan los primeros
síntomas de la menopausia. Dicho lo cual debe tener en cuenta:
-La soja.
Se trata de una leguminosa que posee un alto contenido de proteínas
-entre dos y tres veces más que la carne- además de ácidos grasos
poliinsaturados, hidratos de carbono y fibra. Asimismo, se le
considera un alimento muy completo porque contiene todos los aminoácidos
esenciales y apreciables cantidades de vitaminas A, D y E junto
a algunas del complejo B así como potasio, fósforo, calcio, magnesio
y hierro, entre otros minerales. Pero lo que le convierte en un
alimento muy adecuado para la mujer en esta etapa es el hecho
de que la soja contiene isoflavonas, sustancias de acción similar
a los estrógenos -por eso se las denomina fitoestrógenos- lo que
hace de su ingesta un remedio eficaz para combatir los trastornos
propios de la menopausia. Además se ha demostrado que las isoflavonas
de soja previenen los cánceres de mama, ovarios, endometrio y
colon -así como el de próstata-. También previene las dolencias
cardiovasculares, disminuye el exceso de colesterol en sangre,
mejora la osteoporosis, el cansancio y el estrés así como regula
la tasa de azúcar en sangre y alivia los trastornos del sueño.
Todas estas propiedades hacen de la soja un alimento casi imprescindible
en la dieta de cualquier persona... y especialmente si se trata
de una mujer en la menopausia.
-Los alimentos ricos en calcio.
Es el caso de las semillas de sésamo, los frutos secos, los nabos,
el brécol, la col seca, el repollo, las berzas, los grelos, las
acelgas, las espinacas, las legumbres y las espinas de los pescados
pequeños (boquerones, anchoas, sardinas, etc). También lo puede
encontrar en el queso y en los derivados lácteos pero, eso sí,
tómelos mejor semidesnatados o desnatados.
Piense que es importante consumir alimentos ricos en calcio durante
toda la vida pero es imperativo para la mujer que se encuentra
en el climaterio. A fin de cuentas se trata del mineral más abundante
del organismo y entre sus importantes funciones se encuentran
la de mantener la integridad de las membranas celulares y regular
la excitabilidad neuromuscular. Pero también es imprescindible
para la formación de los huesos que es donde se encuentra almacenada
la mayor parte del calcio del cuerpo. Por efecto de la disminución
de la producción de estrógenos los niveles de acidez gástrica
de las mujeres son bajos lo que impide que el intestino lo pueda
absorber fácilmente. Y cuando el organismo no consigue la cantidad
suficiente de calcio a través de la dieta... extrae el calcio
que necesita de los huesos. Siendo entonces cuando empiezan los
problemas de osteoporosis que se previenen o alivian procurándose
una dosis diaria adecuada de este mineral. La leche entera, en
cambio, es negativa.
-Las verduras y frutas frescas.
Son imprescindibles para la buena salud por su contenido en vitaminas,
minerales y fibra. Siendo especialmente recomendables las acerolas,
los cítricos, las fresas, los kiwis, la grosella negra, el escaramujo,
la papaya y la guayaba por su aporte de vitamina C. También se
recomienda consumir frutas y verduras amarillas -calabaza, zanahoria
y melocotón, especialmente- porque son ricas en vitamina A que
ayuda a mantener las mucosas en buen estado y previenen el cáncer.
-Las algas.
No dejan de ser otro tipo de verduras -en este caso "acuáticas"-
que los especialistas consideran muy adecuadas para esta etapa
de la vida de la mujer ya que poseen la capacidad de equilibrar
el organismo al actuar como estimulantes del metabolismo e incrementar
la actividad de las glándulas endocrinas, la circulación sanguínea
y la eliminación de toxinas además de remineralizar y fortalecer
los huesos. Además son las verduras con más alto contenido en
sales minerales y oligoelementos pues son ricas en yodo, hierro,
magnesio, calcio, fósforo, potasio, zinc y silicio. Contienen
también numerosas vitaminas como la E y la B12 -prácticamente
ausente en las verduras de tierra- y se las considera uno de los
alimentos más ricos en provitamina A. Es más, aportan todos los
aminoácidos esenciales, contienen ácidos linoleicos y alfa linoleicos
que protegen la piel y las mucosas de la actividad de los radicales
libres, favorecen la eliminación de residuos y el tránsito intestinal
-por su abundante cantidad de fibra- y disponen del peculiar ácido
algénico que contribuye a la eliminación en el organismo de los
metales pesados, la grasa superflua y las toxinas depositadas
en la sangre. Eso sí, antes de empezar a tomar algas consulte
siempre por su contenido en sodio ya que en algunas el porcentaje
es muy elevado. Por tanto, si padece hipertensión lo más adecuado
es que consuma algas de agua dulce como, por ejemplo, la espirulina.
-Los alimentos ricos en ácidos grasos
omega 3.
Con la llegada del climaterio la mujer deja de producir
los cardioprotectores estrógenos y las posibilidades de padecer
alguna dolencia cardiovascular aumentan hasta igualarse a las
de los hombres. De ahí que se recomiende su ingesta porque estos
ácidos previenen la aparición de enfermedades cardiovasculares,
reducen los niveles de triglicéridos y hacen bajar la presión
sanguínea, entre otras propiedades. Alimentos ricos en estas saludables
grasas son los pescados azules y los aceites que se elaboran con
ellos así como los de onagra, colza, soja y germen de trigo además
de algunas verduras como las espinacas, el repollo, la lechuga
y el brécol o frutos secos como la nuez.
-Los alimentos proteicos.
Los pescados azules, las carnes magras y el pollo son fuente de
proteínas saludables. La carne debe tomarse sin grasa y el pollo
sin piel. Conviene evitar las carnes muy curadas y los ahumados
porque contienen muchas grasas.
-El hierro.
También es importante controlar la ingesta de hierro,
mineral muy necesario durante la etapa fértil de la mujer pero
sobre todo una vez llegada la menopausia por las importantes funciones
que desempeña en el organismo. Al hierro se le considera indispensable
para el transporte de oxígeno a los tejidos, es un elemento transportador
de proteínas, ayuda en la defensa contra los radicales libres
y es necesario para la metabolización de las vitaminas del grupo
B, entre otras propiedades. Su déficit provoca fatiga, debilidad
y apatía, situaciones muy comunes en la mujer cuando llega el
climaterio y el organismo femenino se está adaptando a la nueva
situación. Por eso para evitarlo conviene incluir en la dieta
alimentos ricos en este mineral como yema de huevo, hígado, almejas
crudas, ostras, frutos secos, legumbres, cerezas, perejil, cereales,
espárragos, etc.
-El magnesio.
Aproximadamente el 70% del magnesio corporal está localizado
en los huesos en combinación con fosfato y bicarbonato. El cuerpo
lo necesita tanto que si por cualquier motivo se ve disminuido
el organismo conserva el magnesio reduciendo, por vía intestinal
y renal, su excreción. Abunda en legumbres, limones, pomelos,
higos, manzanas, maíz amarillo, almendras, nueces, avellanas,
semillas y vegetales de color verde oscuro. Es muy importante
asegurarse de ingerir las cantidades adecuadas de este metal alcalino
durante la menopausia porque se sabe que mantiene normalizadas
las tasas de colesterol, regula el ritmo cardiaco -de hecho su
déficit aumenta el riesgo de padecer accidentes cardiovasculares-,
regula los niveles de azúcar en sangre, participa como cofactor
en muchos procesos enzimáticos, favorece la absorción de minerales
como el calcio, es esencial para el buen funcionamiento del sistema
nervioso y de los músculos, y se le conoce como el "mineral antiestrés".
-Los cereales.
Son ricos en fibra -los integrales sobre todo- por lo que han
de ser parte importante de la dieta en cualquier etapa de la vida
pero especialmente durante la menopausia.
EVITE...
...los
alimentos grasos y los
carbohidratos refinados
ya que aumentan los niveles de colesterol y de triglicéridos.
...la
sal porque su exceso aumenta la retención de líquidos,
ya de por sí acrecentada por la menopausia.
...el
azúcar porque está considerado uno de los mayores
ladrones de calcio y porque constituye una fuente de calorías
de utilización inmediata que el organismo transforma en colesterol.
...las
carnes rojas porque son ricas en fosfatos que aumentan
la eliminación de calcio por la orina.
...el
café porque estimula el sistema nervioso por lo que
su uso debe limitarse y sustituirse por descafeinados, manzanillas
e infusiones.
...el
alcohol porque es un glúcido de fácil y rápida absorción
que además de sus efectos nocivos sobre el hígado y de ser un
factor de riesgo de cáncer contribuye al aumento de peso por lo
que su consumo debe limitarse.
MANTÉNGASE ACTIVA
Obviamente, además de la alimentación es necesario que complemente
la dieta con la realización de ejercicio. Recordando que la gimnasia
y la actividad sexual son actividades recomendables que es bueno
practicar con la mayor frecuencia posible. Así es que vigile su
alimentación y cuídese. La menopausia no es más que el fin de
una etapa, le queda mucha vida por delante y ha de estar preparada
para vivirla en plena forma.
Laura
Jimeno
Consejos útiles
-Mantenga los horarios de las tres comidas principales del día
y no se salte ninguna... pero cene siempre de forma ligera.
-Tome al menos cinco piezas de frutas y verduras al día... pero
no tome fruta por la mañana si a mediodía piensa comer ensalada
(evitará retener demasiado líquido).
-No mezcle las verduras u hortalizas de hoja con las de carácter
sedentario (las que se dan principalmente en tierras secas: espárragos,
pimiento, puerros, etc.).
-Evite las grasas saturadas, aumente el consumo de pescado e incluya
alimentos ricos en fibra.
-Limite al máximo la ingesta de carnes rojas.
-Evite el café y el té.
-Evite la ingesta de antiácidos ya que afecta la correcta asimilación
de otros ácidos naturales.
-Beba al menos dos litros y medio de agua diarios.
-Tome infusiones de romero y hierbabuena en las fases iniciales
del cambio hormonal.
-Haga algo de ejercicio y camine a diario.
-Tome el sol. Le permitirá sintetizar la vitamina D y potenciar
la absorción de la K, esenciales para la absorción del calcio.
Eso sí, tómelo con las oportunas medidas protectoras.
Ayuda ortomolecular
Los complementos de la Medicina Ortomolecular pueden ser una excelente
ayuda cuando llega la menopausia.
José Ramón Llorente,
presidente de la
Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular,
señala los siguientes como los más apropiados:
-Vitaminas B6, B9 (ácido fólico) y B12. Reducen
los niveles de homocisteína y, por tanto, el riesgo de alteraciones
cardiovasculares. Además el ácido fólico aumenta los niveles de
estrógenos.
-Vitamina C y Silicio. Son
necesarios para mantener la producción de colágeno y el tejido
conjuntivo en buen estado.
-Ácido gammalinolénico.
Es un precursor de las prostaglandinas, elementos que participan
en la producción de estrógenos.
-Vitamina E. Puede mitigar
los sofocos, los sudores, los cambios de humor y la sequedad vaginal
además de mejorar la circulación. Es protectora del sistema cardiovascular.
-Boro.
Este mineral aumenta la actividad del estradiol, una hormona
sexual femenina que ayuda a minimizar los sofocos, la sudoración,
los trastornos urogenitales y la pérdida de masa ósea provocados
por el déficit de estrógenos en la menopausia.
Calcio de coral marino, una buena ayuda en
la osteoporosis
La carne, los dulces, los carbohidratos refinados, el alcohol,
la cafeína, el azúcar y otros muchos alimentos producen hiperacidez
obligando al organismo a utilizar calcio para neutralizarla. Y
cuando no obtiene suficiente con la alimentación se ve obligado
a tirar de las reservas del tejido conjuntivo y de los huesos
apareciendo entonces problemas como el reuma, la osteoporosis
o la artritis. El problema es que no todo el calcio se absorbe
igual. El mineral tradicional debe ser metabolizado para poder
ser aprovechado mientras el orgánico e ionizado de forma natural
es absorbido por las células rápidamente y en su totalidad. Esa
es la ventaja del calcio de coral aunque hay que decir que entre
las aproximadamente 2.500 especies de coral clasificadas destaca
especialmente uno, el tipo
Sango, único de entre ellos
que ha demostrado aportar extraordinarios beneficios para el ser
humano. Y es que el coral
Sango se compone de calcio, magnesio,
sodio, potasio, trazas en abundancia de otros minerales y muy
diversos oligoelementos, esenciales para la vida humana. En total
contiene 74 minerales y oligoelementos oceánicos esenciales, muy
similares a los contenidos minerales del cuerpo humano y en proporciones
naturales. Además contiene la hormona calcitonina, sustancia que
permite la absorción, fijación y utilización de este mineral.
De hecho, el coral
Sango es hoy frecuentemente utilizado
para efectuar injertos de hueso y dientes, para frenar el desgaste
óseo y como preventivo de numerosas enfermedades inflamatorias.
Sin olvidar su capacidad para oxigenar y alcalinizar los líquidos
y tejidos del organismo en un tiempo relativamente corto.
La clave está en que los minerales orgánicos que contiene este
coral son fácilmente absorbidos por el organismo por su habilidad
natural para transformarse en iónicos al contacto con el agua.
Cabe añadir que, entre otras propiedades, ayuda a la calcificación
del sistema óseo -evitando la osteoporosis y otras dolencias óseas-
y actúa a nivel iónico favoreciendo el equilibrio hidroelectrolítico
del organismo. Otra ventaja del calcio
Sango es que no
produce depósitos perniciosos que se pudieran convertir en cálculos
renales o biliares
(el lector puede leer el artículo publicado
en el nº 60
sobre este tipo de coral).
La Terapia Hormonal Sustitutiva causa cáncer
Un reciente informe del Instituto Catalán de Farmacología
-que dirige Joan Ramon Laporte- afirma que la Terapia
Hormonal Sustitutiva (THS) provoca más de 16.000 casos de
cáncer de mama al año. Es más, agrega que otras 6.000 mujeres
sufrieron un ictus y otras 8.000 tromboembolismo pulmonar por
idéntico motivo (vea la noticia que publicamos en este mismo
número sobre este asunto). Los autores de este trabajo de
investigación aseveran que no está demostrado que la Terapia
Hormonal Sustitutiva sea útil o beneficiosa cuando llega la
menopausia y, en cambio, sí están demostrados sus graves efectos
negativos. Laporte denunció además que desde los años 60 se sabe
que los estrógenos aumentan el riesgo de cáncer de útero y desde
los 70 el de mama a pesar de lo cual su uso resurgió con fuerza
con el desarrollo de nuevas formas de administración a través
de los parches -patentados por una empresa farmacéutica- y plantearse
la hipótesis no demostrada de que ayudan a reducir el colesterol.
Asimismo, denunció que en los últimos años se ha promovido el
uso de la Terapia Hormonal Sustitutiva en mujeres de más
de 50 años de edad por intereses comerciales pese a los claros
indicios de riesgo.
En suma, sugerimos a nuestras lectoras que no acepten bajo ningún
concepto someterse a ese tratamiento.