Sra. Ministra:
La retirada del mercado español -el 4 de marzo pasado- por
el Ministerio de Sanidad y Consumo de más de 100.000 envases
de jabón líquido Nenuco -según el Subsecretario D.
Pablo
Vázquez por
"una leve contaminación bacteriana en
algunos lotes"- me anima a escribirla de nuevo para
recordarla -esta vez de forma pública ya que no se ha dignado
a contestar a ninguna de las doce cartas que fehacientemente
la he hecho llegar- las explícitas denuncias efectuadas
por mí ante ustedes por temas infinitamente más graves que
el mencionado. Confirma usted con su silencio que no puede
contradecir, negar, ni refutar lo aseverado en ellas.
Pues bien, denuncio públicamente como ciudadano los reiterados
incumplimientos de ese ministerio a la hora de proteger
la salud ciudadana. Y ello por:
1) Incumplimiento flagrante del Real Decreto Ley
192/1988 que prohíbe
"fumar en publico" y faculta
a la Administración a multar a los millones de infractores.
Una dejación de responsabilidad criminal porque hay miles
de estudios científicos que demuestran que los no fumadores
inhalan un gran porcentaje del humo de los fumadores siendo
el hecho de enorme importancia ya que se calcula que de
las 700.000 personas que pueden haber fallecido en los últimos
14 años en nuestro país por esa causa, el 20% eran fumadores
pasivos (especialmente mujeres, niños, embarazadas y personas
ancianas). Es más, según publican
"El País" y el
diario
"Sur" de Málaga (ambos en febrero de este
año),
"la prohibición de fumar se incumple en el 46%
de los espacios públicos" agregando que "un estudio señala
que la ley del tabaco de 1988 se respeta menos que hace
cinco años". "El País" añade que "el 20% de los empleados
públicos fuma en su trabajo pese a estar prohibido". La
verdad es que hoy se fuma descarada e impunemente en hospitales,
ambulatorios, restaurantes, bares, cafeterías, centros comerciales,
museos, juzgados, ministerios -¡incluido el de Sanidad!
y otros muchos organismos y lugares públicos. Una permisividad
criminal de su Ministerio que ocasiona numerosísimas enfermedades
a personas que no fuman y gastos billonarios a los contribuyentes
en cuidados paliativos. Consecuentemente, su intervención
en directo el 4 marzo pasado en el segundo canal de Radiotelevisión
Española hablando del "problema del tabaco en España" proponiendo
"plazos razonables" para
"hacer cumplir la ley"
fue vergonzosa. Cámbiese la ley o hágase cumplir. Todo lo
demás es delinquir.
2) Incumplimiento descarado del artículo 43 de la
Constitución Española y demás leyes y reales decretos sobre
alimentación ya que según la prensa más acreditada en España
se adulteran de forma reiterada hasta los alimentos mas
corrientes como las carnes, los embutidos, los pescados
y los mariscos
"con medicamentos y aditivos altamente
prohibidos y peligrosos", lo que implica un claro peligro
de
"gravísimo deterioro para la salud y elevadísimos
gastos sanitarios innecesarios". Basta leer los medios
de comunicación para comprobar que en España se está encontrando
habitualmente clembuterol, corticoides, hormonas, antibióticos,
ansiolíticos, antidepresivos, antiinflamatorios, etc., en
las carnes y embutidos así como ácido bórico, formol y hasta
orines humanos en los pescados y mariscos.
Dígame, señora ministra, Vd. que estudió Medicina: ¿qué
es más urgente e imprescindible, la retirada del jabón
Nenuco
por un problema menor o los millones de toneladas de carnes,
pescados, mariscos y embutidos presuntamente contaminados
con medicamentos altamente perjudiciales para la salud que
impunemente se venden en España sin la preceptiva autorización...
y sin "receta médica"? ¿Va Ud. a convocar una rueda de prensa
internacional urgentemente para informar al país y a los
demás miembros de la Unión Europea de estas gravísimas deficiencias
sanitarias en alimentos de uso corriente y masivo que están
perjudicando seriamente la salud de los consumidores españoles
y de los extranjeros que nos visitan, y que contribuye a
que el gasto farmacéutico haya aumentado en los últimos
años de forma alarmante (entre abril del 2001 y abril del
2002 un 20,39% según datos de su propio Ministerio) con
el consiguiente regocijo de la industria farmacéutica? Porque
esas peligrosísimas adulteraciones de alimentos han sido
últimamente denunciadas por los periódicos mas acreditados
de España
: "El País", "El Mundo", "ABC", "La Razón",
"La Vanguardia", "El Correo Vasco" o
El diario "Sur",
entre otros, así como por las revistas
"Época",
"Interviú, la de la
OCU, la revista profesional
"El Farmacéutico"... Revista ésta última, por cierto,
órgano del Consejo General de Colegios Farmacéuticos (más
de 20.000), que ha llegado a calificar la adulteración de
carnes en España con clembuterol como
"un problema de
mayor gravedad que en su día lo fue el de la colza...".
Y todo esto está pasando sin que su ministerio desmienta
dichas afirmaciones o haga algo para evitarlo, lo cual es
gravísimo y de una tremenda responsabilidad, civil, penal
y política.
3) Incumplimiento descarado del artículo 43 de la
Constitución Española y de toda la normativa legal vigente
-entre otros, el Real Decreto 3484/2000 del 29 de diciembre
2000 por el que se establecen las normas higiénico-sanitarias
para la elaboración, distribución y comercio de comidas
preparadas en bares, cafeterías, restaurantes y otros lugares
afines- al permitir las deplorables condiciones higiénico-sanitarias
de la mayoría de tales establecimientos. Según los inspectores
y técnicos, si se exigiera el cumplimiento del Real Decreto
casi todos los establecimientos públicos -incluidos los
de los centros oficiales de la Administración- tendrían
que ser multados y cerrados en España o, en su defecto,
realizar grandes inversiones para adecuar sus instalaciones
y cumplir las leyes.
4) Incumplimiento del artículo 43 de la Constitución
Española por no informar el ministerio del peligrosísimo
parásito Anisaki, del que muchas personas pueden haber sido
ya víctimas mortales. Basta constatar el enorme cabreo de
muchos inspectores veterinarios por el silencio de la Administración.
Tal parásito está apareciendo frecuentemente en los análisis
de muestras de muy diversos pescados (boquerones, bacaladilla,
merluza, etc.) sin que Delegación Provincial de Salud alguna
ni el propio Ministerio de Sanidad y Consumo presten la
mas mínima atención a este problema aún sabiendo que su
ingesta por niños y personas de la Tercera Edad o con las
defensas bajas puede llevar -o ha llevado ya- a la muerte
a muchas personas. Y lo más grave es que son numerosos los
médicos que ni siquiera han oído hablar del Anisaki por
lo que difícilmente pueden diagnosticar a alguien que sufre
los síntomas que provoca su ingesta.
Eso sí, el Ministerio de Sanidad y Consumo que usted dirige
-del que es responsable máximo desde el 10 de julio del
2002- ha tenido, sin embargo, tiempo y voluntad para perpetrar
otras acciones claramente ilegales e injustificadas. Es
el caso de la arbitraria e ilegal inmovilización de los
complementos alimenticios Oikos hace ya mas de 8 meses sin
el preceptivo expediente administrativo previo, ni la preceptiva
audiencia al administrado que exige la ley y, para mayor
escarnio, sabiendo que se trata de productos carentes de
riesgo alguno para la salud porque hay otros idénticos vendiéndose
libremente en el mercado español, en la Unión Europea y
en el resto del mundo. Y todo ello contraviniendo no sólo
la legislación española sino la normativa europea que explicita
que no pueden retirarse del mercado de manera urgente productos
que se estén comercializando libremente salvo que se detecte
peligro
"grave e inminente" para la salud. No sólo
peligro grave sino también inminente. Y es evidente que
no es el caso.
No, usted, señora ministra, no está velando por la salud
de los ciudadanos. Lo que usted está haciendo es utilizar
el rodillo de poder de su ministerio, con la Agencia Española
del Medicamento al frente, utilizando ese argumento ante
la opinión pública para justificar sus lamentables actuaciones.
Claro que usted está demasiado ocupada yendo a todo tipo
de actos públicos para salir en la foto y en la tele como
para dedicarse a trabajar y enterarse de lo que sucede en
su ministerio. Es el caso de
Oikos, del
Bio-Bac
y de otros muchos productos naturales que ustedes hasta
presumen de haber retirado para justificar así sus sueldos.
De lo contrario, ¿qué espera para cesar fulminantemente
a los responsables de tantas presuntas tropelías sanitarias
y administrativas, entre ellos a
Fernando García Alonso
y a
Ramón Palop Baixaull, directivos de la Agencia
Española del Medicamento? ¿O es que no se les puede cesar
porque conocen muy bien "la trastienda sanitaria" de ese
ministerio, incluida la "presunta" trama para aumentar el
gasto sanitario publico? ¿Cree usted que sería conveniente
que el Fiscal Anticorrupción, Sr.
Jiménez Villarejo,
sea informado de todo lo que está pasando en el ámbito de
la salud publica española? ¿No le parece que deberían investigar
estos temas en profundidad tanto él como el juez
Baltasar
Garzón en la Audiencia Nacional a fin de ver si hay
alguna trama oculta con grandes intereses económicos detrás?
Como ya puede intuir, este experimentado servidor de la
paz y contrario a la absurda guerra contra Irak le asegura
a usted que no va a descansar hasta que en ese ministerio
desaparezca la corrupción y se resuelvan con justicia las
tropelías perpetradas contra
Oikos y otras empresas
del sector. Y exigiré que los culpables asuman su responsabilidad.
Quedo a disposición de todos los que tengan la oportunidad
de leer la presente carta. Atentamente,
Dr.
Antonio López Román
Presidente de Laboratorios Oikos
Tel. 952 46 66 25 e-mail: oikos@oikos-net.com