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| LA
MENTE
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¿Qué
es la mente? ¿Es lo mismo mente que cerebro? ¿Se puede controlar
el pensamiento? ¿Cómo afectan nuestros pensamientos a nuestro
estado de salud? ¿Hasta qué punto los problemas generados
en la infancia condicionan nuestro comportamiento actual?
Aún más: ¿es la mente el "arquitecto" del universo? O, dicho
de otra forma, ¿crea la mente las cosas materiales desde
planos más sutiles desarrollando primero la idea en el plano
mental, conformándola luego energéticamente -es decir, siendo
la energía la "materia prima"- y dándola finalmente concreción
en el mundo físico? Y en ese caso, ¿qué papel juega el cerebro?
¿El de órgano regulador de los procesos mentales a través
de tres aspectos bien diferenciados: consciente, inconsciente
y subconsciente?
Para el paradigma científico tradicional, todo cuanto
existe en la Naturaleza es consecuencia o procede de algo,
sea ello mineral, vegetal o animal. Sin embargo, cuando
la Ciencia ha tenido que enfrentarse a conceptos como los
de inteligencia o mente -por no hablar del espíritu o alma-,
se ha visto impotente ya que reducir su explicación al resultado
de un mero conjunto de procesos bioquímicos no es hoy aceptable.
De hecho, la mayoría comienza a aceptar que el cerebro no
es más que el órgano a través del que la mente se manifiesta.
Pero no es la mente. Ésta impregnaría todo el cuerpo. Por
eso hay ya quien habla incluso de la mente de las células.
Es conocido que el proceso de evolución biológica que tuvo
lugar desde que los mares terrestres fueran el caldo de
cultivo adecuado en el que nacieron los primeros seres vivos
unicelulares hasta la conformación del ser humano ha durado
miles de millones de años y recibe el nombre de hominización.
Una evolución que, por principio, sigue siempre una
dirección ascendente e irreversible y por eso, una vez consolidado
el soporte físico, se ocupó de dotar a los seres vivos de
un complejo sistema nervioso que se fue perfeccionando con
el tiempo en un proceso de "cerebración" creciente. Luego,
con el tiempo y desarrollado éste, la conquista de nuevas
áreas cerebrales -como la del lenguaje- permitió que la
especie humana pudiera desarrollar una autonomía funcional
con respecto al medio distanciándose cada vez más del resto
de las especies.
¿ES LO MISMO MENTE QUE CEREBRO?
Aún se debate acaloradamente
entre psicólogos, psiquiatras y biólogos si la mente es
algo inherente al cerebro o, por el contrario, representa
un plano energético sutil al cual estaría de alguna manera
conectado. La respuesta, obviamente, sólo nos llegará en
el momento en que nuestra tecnología disponga de los sensores
adecuados que permitan registrar y medir ese tipo de energía.
Entretanto, las posturas siguen encontradas. Y así, mientras
científicos prestigiosos como Francis Crick o
James Watson (descubridores de la estructura molecular
del ADN) afirman que "...la hipótesis revolucionaria
es que usted, sus alegrías y sus penas, sus recuerdos y
sus ambiciones, su propio sentido de la identidad personal
y su libre voluntad no son más que el comportamiento de
un vasto conjunto de células nerviosas y de moléculas asociadas",
para el premio Nobel John Eccles lo físico y
lo mental son dos mundos claramente diferenciados.
Paralelamente, la moderna Neurobiología nos presenta mente
y cerebro como un todo indisoluble, algo que intentan demostrar
mediante pruebas de escáner en las que relacionan el daño
físico cerebral con la enfermedad mental, entendiendo que
a toda alteración orgánica le corresponde una disfunción
mental. Sin embargo, cabría preguntarse: ¿y no será que
la mente no puede manifestarse adecuadamente por el mal
funcionamiento del soporte físico?
Científicos tan avanzados como David Böhm o Karl
Pribram nos hablan de una organización multidimensional
de carácter holográfico donde el cerebro estaría situado
en la banda de frecuencia más baja, como si fuera una especie
de terminal de la gran computadora cósmica y, por tanto,
sólo con capacidad para ejecutar un pequeño porcentaje del
programa.
En este sentido, no cabe olvidar la amplísima documentación
existente sobre los casos de experiencias extracorpóreas
vividas en procesos de muerte clínica o en lo que se ha
dado en llamar estados alterados de conciencia -o,
mejor aún, estados no ordinarios de conciencia- en
los que la conciencia del individuo está desplazada fuera
del cuerpo. Porque esas experiencias demuestran que se puede
pensar, razonar y reflexionar sin necesidad de estar "dentro"
del kilogramo y medio de sustancia gris que conforma nuestro
cerebro. Basta con que se mantenga la conexión energética
entre la mente y el cerebro. Sólo que eso implica admitir
que mente y cerebro no son lo mismo.
En todo caso, no hay que olvidar que la mente constituye
el resultado de una larga evolución -biológica primero y
cultural después- y que no se puede obviar la influencia
que la evolución cultural tiene sobre ella. Así, si a un
niño de nuestro tiempo le colocáramos en una cultura primitiva
terminaría comportándose como el resto de sus congéneres.
E, igualmente, si a un niño primitivo le ubicáramos en nuestro
mundo terminaría razonando como nosotros. Es por eso que
no sólo podemos entender la mente humana como una serie
de potencialidades abstractas sino también como el resultado
de la interacción social y de la participación del ser humano
en la cultura en que está inmerso.
¿POR QUÉ SE PRODUCEN PENSAMIENTOS?
En definitiva, a quienes piensan
que mente y cerebro son la misma cosa habría que preguntarles
qué impulsa al cerebro a crear pensamientos. Porque está
claro que en el ADN de las células se encuentran las órdenes
que hacen que cada órgano realice su función pero en tal
caso, si el cerebro tiene como función principal crear pensamientos,
¿por qué cada cerebro crea pensamientos distintos?
Aún más: el páncreas produce insulina pero no vitaminas
o hidratos de carbono; sin embargo, el cerebro sí es capaz
de elaborar cosas distintas.
Se podrá contraargumentar que la personalidad es un producto
del cerebro y que al recibir éste diferentes impulsos genera
por eso diferentes pensamientos, pero entonces, ¿qué o quién
decide en cada momento qué tipo de pensamiento debe producir?
Pongamos un ejemplo: el barro es la mente, las manos el
cerebro y los pensamientos la jarra en que se transformará
el barro. Siendo así, lo que el cerebro hace es dar forma
espaciotemporal a lo que está en un plano atemporal y aespacial
como son las ideas. Hay que entender, pues, que una cosa
son las ideas y otra los pensamientos: las ideas están en
la mente, los pensamientos en el cerebro.
¿Y quién sería entonces el alfarero? ¿Quién es el que pone
intención o inteligencia? Porque, evidentemente, todo debe
llevar implícita una intención o voluntad de realización.
Si no, nada se puede concretar. Impulso o intención que
pertenece a la mente, pero ¿quién lo envía?
Es obvio que este tipo de interrogantes nos llevan a un
mundo de energías mucho más sutiles que se ha vinculado
siempre con el sentimiento de transcendencia.
Y cuando hablamos de inteligencia no nos referimos al baremo
del cociente intelectual o emocional de la persona sino
a esa energía sutil o impulso con la que el espíritu o alma
se manifiesta en la creación. Esa misma inteligencia capaz
de llevar a cabo la creación de la vida, la reproducción
celular y todo el conocimiento "inconsciente" del mundo
de la materia y de las energías; una inteligencia que no
tiene nada que ver con la razón o la lógica sino con la
expresión del espíritu a través de los planos mental, energético
y físico gracias a los cuales se manifiesta de una u otra
forma en la medida en que estos se encuentren o no en armonía.
En definitiva, sin inteligencia no existe nada, sólo el
movimiento, la acción.
Así entendido, Dios bien podría definirse -sabiendo que
toda definición limita- como pensamiento eterno de creación.
LOS TRES ASPECTOS DE LA MENTE
Tal como apuntábamos ya en el
capítulo II de nuestro coleccionable, la mente se manifiesta
a través de tres aspectos bien diferenciados:
El Consciente. Permite que nos comuniquemos con
el exterior. Está "activado" cuando estamos despiertos,
en estado de vigilia. Es el responsable de producir razonamientos
lógicos y reflexión. Le llegan impulsos de la parte más
profunda de la mente donde reside la voz de la experiencia.
Tiene filtros debido a las experiencias vividas anteriormente.
Como elemento importante se encuentra ahí el libre albedrío,
la capacidad de decidir. La energía mental de este aspecto
de la mente ocupa la parte frontal e izquierda del cerebro.
El Inconsciente. Regula el funcionamiento biológico
y todos los procesos automáticos como el respirar, la formación
de anticuerpos, la circulación de la sangre, los latidos
del corazón, etc. Se puede interferir en su correcto funcionamiento
alterando la temperatura corporal, los latidos del corazón,
el ritmo respiratorio y mediante las sustancias que ingerimos.
Reside en él la orden de supervivencia, registrada a nivel
celular. Energéticamente ocupa la parte occipital del cerebro
(el cerebelo).
El Subconsciente. Es el núcleo donde se generan las
emociones, sentimientos y pasiones. Asimismo, es un centro
de datos, de toma de decisiones. Tiene acceso a la información
más inconsciente de nuestra memoria. Recibe asimismo información
de los sentidos y genera impulsos creativos. Es lo que se
conoce como "el otro yo". Está ubicado en la parte
derecha y occipital del cerebro.
Hay que tener en cuenta, además, dos elementos fundamentales
que intervienen en los procesos mentales: la glándula pineal
o epífisis (reductor energético de la energía mental del
subconsciente en otra de menor vibración que capta el consciente
y el inconsciente) y la glándula pituitaria o hipófisis
(transformadora de energía del consciente e inconsciente
a otra de mayor vibración para que pueda ser captada por
el subconsciente).
POTENCIALIDADES DE LOS DOS HEMISFERIOS
Cuando el ser humano adquirió
la consciencia en su evolución humana y se sintió responsable
de sus actos quiso volver a encontrar la fuente de donde
mana la sabiduría, el conocimiento de lo visible y lo invisible,
de su origen y, consecuentemente, de su destino. Y en esa
búsqueda ha ido perfeccionando las herramientas que estaban
a su disposición: su cuerpo físico, sus energías vitalizadoras
y su mente.
Pues bien, el ser humano está dotado de un cerebro en el
que están alojadas las dos puertas que le comunican con
ambos mundos: el visible y el invisible. Y son necesarias
las cosas que entran por ambas puertas -estímulos, percepciones,
sensaciones, intuiciones, etc.- para poder ampliar la consciencia.
Porque si nos olvidamos del mundo tangible, de la lógica
y la razón, es decir, de la parte de nuestro cerebro que
nos une al mundo visible y medible, las decisiones que tomemos
no serán acertadas porque la información que nos llega "vía
intuición" necesita ser contrastada, contrapesada y comparada.
En este sentido, aquellos que se retiran del mundo para
centrarse en su "espiritualidad" nunca dejarán de ser teóricos
porque no se darán la ocasión de poner en práctica lo que
perciben.
El ser humano busca satisfacer su sentimiento innato de
trascendencia a través del desarrollo evolutivo y lo hace
a veces por caminos dificultosos donde la sociedad le está
tentando constantemente a que se centre solamente en lo
visible pero también hay quien se busca esas mismas dificultades
de evolucionar dejándose tentar sólo por lo intangible,
por lo que se siente, que le puede llevar por caminos cercanos
a la locura.
Sabemos, pues, que los pensamientos se producen por la interrelación
de impulsos que proceden de distintas fuentes y también
que las personas, por educación, cultura, experiencia personal,
etc., tenemos más tendencia a utilizar uno de los dos hemisferios
en detrimento del otro.
Eso supone un handicap ya que a pesar de que ambos son complementarios
puede darse la circunstancia de que mientras uno está activo
el otro se encuentre inhibido. La solución estriba en simultanear
su uso lo más rápidamente posible para aprovechar las facultades
de cada uno de ellos y conseguir así un proceso mental más
completo.
PARTICULARIDADES DE LOS HEMISFERIOS
CEREBRALES
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IZQUIERDO
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DERECHO
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|
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Selecciona
ideas.
Es exacto, racional.
Lógico, matemático.
Ordenado.
Parcial.
Secuencial.
Deductivo.
Avanza por caminos conocidos.
Busca los pasos correctos.
Se empeña en hablar.
Tiempo lineal.
Tridimensional.
|
Produce ideas.
Es intuitivo.
Artista.
Desordenado.
Total.
Global.
Inductivo.
Busca nuevos caminos.
Busca los resultado.
Original.
Lenguaje no verbal.
Atemporal.
Multidimensional.
|
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CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS
QUE UTILIZAN PRIORITARIAMENTE EL HEMISFERIO IZQUIERDO:
·
Manifiestan
una personalidad insegura.
· Son maniáticos del orden.
· Suelen tener mucha memoria.
· No destacan por una gran inteligencia.
· Son muy metódicas.
· Resultan poco creativas.
· Su excesiva polarización en el razonamiento puede
provocarles tendencias paranoicas.
Cuando estas personas producen pensamientos la energía que
recorre las conexiones neuronales de su cerebro forma figuras
geométricas cuadriculadas. El proceso que realizan es el
siguiente:
· Recogen datos evidentes.
· Buscan en la memoria datos relacionados con la idea.
· Sacan archivos de su memoria (experiencias anteriores).
· Recogen la información de los sentidos.
· Recogen información de las emociones.
· Finalmente, generan un pensamiento que tarda en aparecer
porque son personas indecisas que repasan pros y contras
continuamente.
Para compensar el desequilibrio que se puede llegar a producir
por la excesiva polarización en la parte racional, estas
personas deben compensarse incorporando al menos una vez
al día unos minutos de meditación que les permitan interrumpir
la actividad razonadora.
CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS
QUE UTILIZAN PRIORITARIAMENTE EL HEMISFERIO DERECHO:
·
Suelen
tener una personalidad inconstante.
· Son muy creativas.
· Emocionalmente son inestables.
· Se sienten seguras de sí mismas.
· Poseen una inteligencia natural.
· La polarización excesiva en la fantasía y la imaginación
trae como consecuencia tendencias esquizoides.
Cuando estas personas producen pensamientos la energía que
recorre las conexiones neuronales de su cerebro forma figuras
geométricas de formas irregulares, octógonos, exágonos,
figuras abiertas, elipses, curvas, líneas quebradas, etc.)
El proceso que realizan es el siguiente:
· Parece un proceso caótico.
· Recogen los datos más estéticamente dispuestos.
· Recogen datos atípicos en la memoria (textura de una
tela, el acorde musical que sonaba en ese momento, una fragancia,
etc.).
· Recogen datos de la memoria inconsciente.
· Buscan datos agradables.
· No tienen en cuenta los impulsos de los sentidos.
· Dan mucha importancia a las emociones.
Generan pensamientos de forma improvisada, ingeniosos
y generalmente acertados. Cuando se equivocan son perdonados
por creativos.
Para compensar el desequilibrio que puede producirse por
el excesivo uso de la fantasía y la imaginación es importante
que estas personas realicen ejercicios de manejo y clasificación
de datos al menos una vez al día.
¿CÓMO INTERVIENEN LAS GLÁNDULAS
PINEAL Y PITUITARIA EN LA CREACIÓN DE LOS PENSAMIENTOS?
Sabemos que para que la luz
se manifieste es imprescindible la participación de dos
polos energéticos. Pues bien, en la configuración de ideas
también es necesario el concurso de dos glándulas fundamentales
que están ubicadas en el cerebro: la glándula pineal o epífisis
(polo positivo) y la glándula pituitaria o hipófisis (polo
negativo). Los científicos dicen que para que una idea se
concrete debe haber un flujo constante de información entre
el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo; y ambos
tienen como reguladores las glándulas antes mencionadas.
Es decir, el derecho la glándula pineal y el izquierdo la
glándula pituitaria.
Anatómicamente, la glándula pineal es poco más grande que
un guisante. Como elemento endocrino produce una serie de
hormonas que tienen relación con la sexualidad y el crecimiento
pero su función más importante es la de ser nódulo receptor
de energías mentales sutiles además de ser el órgano capaz
de propiciar conexiones telepáticas entre seres humanos.
Interiormente tiene una serie de bastoncillos -similares
a los que tienen en su interior los ojos- que se excitan
con la luz de forma similar a los de éstos, aunque por su
posición en el cerebro es imposible que le llegue luz exterior.
Las investigaciones indican que esa excitación se debe probablemente
a radiaciones electromagnéticas emitidas desde alguna fuente
cercana al cerebro. Esta glándula se identifica en Oriente
como el Tercer Ojo, un ojo que miraría hacia dentro, hacia
realidades no tangibles.
En otro orden de cosas, la glándula pineal es también un
nódulo emisor que se activa cuando nuestro cerebro, después
de manejar los parámetros que están a su disposición, no
consigue hallar una respuesta. Es decir, cuando el cerebro
dice "no sé" entonces la glándula pineal, como si de una
antena se tratara, busca respuestas fuera y se orienta hacia
centros de información general. Tal vez esos centros puedan
relacionarse con el inconsciente colectivo del que nos hablaba
Jung o de los campos morfogenéticos, como postula
el biólogo inglés Rupert Sheldrake.
El problema actual en la investigación es que para que nuestros
científicos puedan "reproducir" la excitación de la glándula
pineal gracias a la energía mental tendrían primero que
detectar y reconocer esta energía como algo más que la corriente
microvoltaica que circula por las neuronas.
Por otra parte, las percepciones físicas y los procesos
lógicos actúan sobre la pituitaria o hipófisis haciendo
que ésta funcione en dos aspectos: a nivel físico segregando
hormonas y a nivel mental en un proceso un poco más complejo.
Cuando el cerebro recibe una señal del exterior, por ejemplo
una percepción visual, se pone en funcionamiento el proceso
de elaboración de ideas y pensamientos. La señal, recogida
por el córtex cerebral, es transferida a la pituitaria para
que ésta la amplifique. Una vez amplificada es enviada al
hipotálamo, verdadero crisol donde se producen casi todos
los acontecimientos mentales. En el hipotálamo permanece
un microinstante e inmediatamente la señal es enviada a
la pineal que es la llave que abre la puerta de la mente
profunda, del subconsciente. De acuerdo al impulso que le
llega, el subconsciente genera información acerca de los
recuerdos asociados a emociones que ese impulso le ha producido,
todo ello para que el consciente tenga elementos de juicio
si ha de tomar una decisión. Esta información es lo que
se conoce como "voz de la experiencia" y "voz de la conciencia".
Para que esta nueva información le llegue al consciente
se ha de seguir el camino inverso. Es decir, la pineal reduce
el nivel de la señal y la envía al hipotálamo; allí permanece
un microinstante y la envía al córtex pasando previamente
por la pituitaria.
Así pues, un proceso mental es un mecanismo instantáneo
pero complejo que tiene lugar en nuestro cerebro. Pero todo
este proceso no es algo que quede exclusivamente dentro
de las fronteras de nuestro cráneo sino que los pensamientos
producen ondas mentales que podríamos comparar con el efecto
que se forma en la superficie de un lago cuando arrojamos
una piedra. Ondas que van perdiendo intensidad a medida
que se alejan del punto de origen de la emisión. ¿Y cómo
sucede esto? Pues a través de los bastoncillos de la glándula
pineal que vibran emitiendo el concepto -que ha sido previamente
elaborado por el consciente o el subconsciente- y saliendo
al exterior. El funcionamiento es similar al de las antenas
de radio.
PROBLEMAS DE MANIFESTACIÓN. INCONSCIENTE
INDIVIDUAL Y COLECTIVO. ARQUETIPOS.
Los procesos psicológicos de
los seres humanos se caracterizan por la preponderancia
de una parte del cerebro que alberga el llamado cerebro
de reptil, la parte más antigua del encéfalo. En él se generan
procesos mentales del inconsciente, es decir, todos aquellos
que van dirigidos a procurar la supervivencia del individuo.
Los comportamientos atávicos, las filias y las fobias, la
polarización negativa sin causa justificada, etc., son ejemplos
válidos.
No obstante, la creación de la personalidad externa,
la que se manifiesta a los demás, viene determinada por
un proceso en el que están sabiamente mezclados la necesidad
de supervivencia y la de conocimiento. Los instintos primitivos
del hombre le ayudan en lo relativo a la supervivencia y
se encuentran situados en el cerebro de reptil, mientras
que el de conocimiento se sitúa en el neocórtex. Esta sabia
mezcla se ve generalmente alterada por los impulsos que
llegan del cerebro de reptil provocando en la persona reacciones
no controladas merced a sentimientos de miedo a la propia
desaparición. De la misma forma que los animales reaccionan
ante el peligro huyendo, escondiéndose, encogiéndose o enfrentándose
a él, el ser humano en momentos de estrés, agobio o confusión
(que su mente recoge como situaciones de alarma o peligro
psíquico) actúa de la misma forma que los animales.
Pero no se trata sólo de la parte inconsciente individual
(objeto de trabajo de la escuela freudiana) sino que gracias
a las investigaciones realizadas por Jung, conocemos la
existencia de un inconsciente mucho más amplio: el "Inconsciente
Colectivo", que nos conecta a unos seres humanos con otros
como especie, independientemente de la cultura en la que
estemos inmersos.
Asimismo, los arquetipos que manejamos, sobre todo la figura
paterna, han marcado nuestra personalidad. La madre es otro
arquetipo que representa el hogar, el claustro, la protección,
la supervivencia, la bondad, la que elabora, la que permanece,
donde se asienta la estructura familiar. Es, asimismo, la
intermediaria con el padre, la que maneja con mano izquierda
las situaciones conflictivas de la familia y, en otro orden
de cosas, genera sentimientos de protección emocional que
no suele producir la figura del padre.
¿CÓMO AFECTAN NUESTROS PENSAMIENTOS
A NUESTRO ESTADO DE SALUD?
El plano espiritual es un plano
de referencia estable siendo los planos mental, energético
y físico los que manifiestan las alteraciones que se convierten
posteriormente en lo que conocemos como enfermedades. A
pesar de los agentes exteriores que potencialmente nos podrían
producir enfermedades -como las bacterias, los virus, la
contaminación medioambiental, etc.-, éstos no influirán
-o lo harán en menor medida- en aquellas personas con mentalidad
positiva porque se crea una especie de protección sobre
los planos inmediatamente inferiores. Por el contrario,
las personas que sólo ven la parte oscura de la vida, aquellos
que hacen suyo el refrán "piensa mal y acertarás",
estarán más predispuestas a contraer enfermedades puesto
que su actitud favorece los bloqueos energéticos. No buscan
en la vida sus argumentos vitales sino en la "no vida",
en la separación y el odio, caldo de cultivo ideal para
la proliferación de todo tipo de dolencias.
En la salud y la enfermedad influyen el cuerpo físico, el
energético y el mental. Una correcta armonización entre
estos planos vibratorios nos mantendrá perfectamente conectados
con la principal fuente de salud universal: el espíritu.
LAS PERCEPCIONES EXTRASENSORIALES
Desde principios de siglo se
han investigado muy intensamente las capacidades mentales
de los seres humanos y así se han englobado bajo el término
de fenómenos PSI toda una serie de manifestaciones extrasensoriales
de las cuales la telepatía, la precognición, la retrocognición
y los fenómenos paranormales son las más conocidas.
Se trata, en definitiva, del desarrollo de capacidades mentales
si bien éstas no tienen por qué estar necesariamente unidas
a un desarrollo intelectual sino al de las áreas del inconsciente
y subconsciente. Se pueden desarrollar estas percepciones
con ejercicios que faciliten la anulación temporal del consciente,
es decir, relajar la parte racional sin ponerla en primer
lugar y tratar de percibir del ambiente las energías que
en él se mueven.
Según parece, el principal handicap para que estas facultades
se desarrollen no está tanto en practicar ejercicios para
aprender lo nuevo como en desaprender lo viejo.
La conciencia actual de que el mundo real está encuadrado
dentro de las tres dimensiones y que los acontecimientos
se desarrollan de forma lineal, que el pasado conduce al
presente y éste desemboca en el futuro, que la materia obedece
sólo a unas determinadas leyes que rigen en el Universo,
es el marco de referencia donde nos movemos. Admitir la
Teoría de la Relatividad de Einstein -donde se plantea
la posibilidad de una cuarta dimensión espacio-temporal-
o que el Universo no está compuesto por materia sólida -como
postula la Física Cuántica- supone un salto difícil de dar
para cualquier persona de nuestro tiempo, máxime cuando
desde que nacemos todo el sistema educativo está encaminado
a desarrollar nuestra capacidad razonadora (hemisferio izquierdo).
Admitir la posibilidad de "ver" sin utilizar los ojos físicos,
de "trasladarse" a otro lugar u otro tiempo sin moverse
del sitio, de "percibir" a través de otros órganos que no
son los sentidos, etc., es un reto difícil de superar. Es
decir, se considera normal a toda persona capaz de reproducir
exactamente el mundo objetivo externo admitido por la ciencia
newtoniana y todo lo que se sale de ahí se interpreta como
una imaginación desbocada o un trastorno mental.
Es probable, en cualquier caso, que en los próximos años
asistamos al descubrimiento de nuevos paradigmas científicos
que tengan repercusión inmediata en nuestra vida cotidiana
y nos proporcionen el nacimiento de una nueva visión del
Universo, de la Naturaleza y, por supuesto, del psiquismo
humano.
LOS ESQUEMAS MENTALES
Un esquema mental es una estructura
por donde discurren las ideas que conforman nuestra actitud
ante las cosas, lo que nos hace estar condicionados por
las creencias.
El mecanismo es el siguiente: ante un impulso, una vivencia
o un hecho, se aplica el esquema mental personal, que es
algo parecido a un "filtro" formado por las creencias, los
condicionamientos sociales, las experiencias, las formas
de entender, la filosofía de vida, etc., y como consecuencia
de la aplicación de ese esquema se deriva un resultado.
Hay que tener en cuenta que los esquemas son formas de pensar,
no el resultado. La mayoría de las técnicas de pensamiento
positivo cambia lo externo, actúa sobre el resultado, pero
no modifica el esquema interno.
Los esquemas mentales se graban durante los tres primeros
años de vida y dura el proceso hasta los siete. Por tanto,
para producir un cambio en nuestra vida lo más importante
es querer, tener un ideal y saber cómo llevarlo a cabo.
Y todo ello dentro del contexto de nuestra vida cotidiana
ya que es sin duda la mejor escuela para resolver los conflictos.
CONCEPCIONES DE LA PSICOLOGÍA
A lo largo de su vida el ser
humano se encuentra diferentes circunstancias que van conformando
su personalidad. La Psicología trata de desentrañar los
puntos de encuentro de esas circunstancias para así determinar
cuáles son los canales por donde discurre la energía mental
que da origen a lo que llamamos personalidad del individuo.
La Psicología tradicional entiende por personalidad el resultado
de los procesos neuronales y químicos que se establecen
entre las diferentes áreas cerebrales como consecuencia
del desarrollo evolutivo del cerebro y la herencia biológica
y adaptativa. Por el contrario, la Psicología Transpersonal
entiende la personalidad como la resultante de las interconexiones
que afectan al ser humano en cualquiera de sus facetas y
no discrimina entre las aferencias externas o las que su
propia psique genera. Ni deja a un lado aspectos vivenciales
que la Psicología tradicional considera como desarreglos
de la personalidad, encontrándose entre ellos desde el misticismo
más espiritual hasta las percepciones energéticas sutiles
pasando por las experiencias de canalización, telepatía,
precognición, telequinesia, etc.
Ya a mediados de este siglo surgió como respuesta al Psicoanálisis
freudiano y al Conductismo la Psicología Humanista que recurría
al trabajo corporal y la expresión de las emociones dentro
de un marco terapéutico seguro. Finalmente, la Psicología
Transpersonal incorporó la utilización terapéutica de los
estados no ordinarios de la conciencia con lo cual el campo
de investigación y experimentación se abrió considerablemente.
Este movimiento estuvo integrado por personajes tan conocidos
dentro del mundo de la Psicología como Abraham Maslow
(padre del movimiento humanista), Anthony Sutich, Joseph
Campbell, Gregory Bateson, Fritjof Capra, Fred Wolf, Nick
Herbert, David Peat, Saul-Paul Siraque, Denis Gabor, David
Böhm o Karl Pribram y durante los años setenta
crearon grupos de trabajo sobre los nuevos paradigmas en
el Instituto Esalen de Big South (California), cuyos resultados
están aún siendo objeto de estudio y experimentación por
profesionales de la Psicología en todo el mundo.
EL EQUILIBRIO, INGREDIENTE FUNDAMENTAL
EN LA SALUD
El estado de salud es el normal
en los individuos que tienen equilibrados, armonizados,
sus diferentes "cuerpos", niveles vibratorios o campos de
energía, sean físicos, electromagnéticos, emocionales o
mentales. Porque es sabido que cuando se produce una alteración
en alguno de ellos repercute inmediatamente en los otros.
Obviamente, la alteración en un plano sutil afecta al plano
más denso con mayor rapidez.
Por eso cuando la mente se altera lo primero que a nivel
físico afecta es a su principal órgano de expresión: el
cerebro. Y más concretamente a las glándulas pineal y pituitaria,
lo que se traduce en desarreglos hormonales que a su vez
alteran el equilibrio de elementos en sangre y, posteriormente,
al sistema nervioso. Por ejemplo, la excesiva producción
de hormonas puede alterar la subsiguiente producción de
estrógenos, lo cual hace que se sintetice en exceso el calcio
y se produzca un estrechamiento de los capilares provocando
un menor aporte de oxígeno y nutrientes al cerebro, algo
que finalmente se traduce en irritabilidad, agresividad,
cefaleas, pérdida de memoria y hasta estrechamiento del
nervio óptico.
Pues bien, hay que saber que los distintos cuerpos vibran
en escalas diferentes. Y que si el cuerpo físico vibra en
un determinado nivel, en ese mismo nivel pero una octava
más alta está vibrando el cuerpo energético que vitaliza
al físico. Y que en una octava más alta aún están las energías
más sutiles que corresponden a la personalidad externa,
a la manifestación de las emociones y a la energía que se
necesita para generar procesos mentales, llegando a incluir
aspectos relacionados con la psique como son los hábitos
y comportamientos del inconsciente colectivo. Una octava
más alta el cuerpo mental. Y una octava más alta el cuerpo
mental superior o conciencia.
En definitiva, para aumentar la duración de nuestra vida
y sobre todo su calidad sería importante intentar vivir
en un medio ambiente no agresivo ni física ni mentalmente,
contar con la tecnología adecuada para reorganizar el organismo
mediante sistemas de regeneración celular -excepto en el
caso de las neuronas- y que la relación entre el físico
y los cuerpos energético y mental no se vea alterada por
procesos autodestructivos.
SALUD INTEGRAL U HOLÍSTICA
Vivimos momentos en los que
la integración de los aspectos opuestos o irreconciliables
se ha convertido en una necesidad fundamental para poder
mantener un mínimo de equilibrio en nuestro hacer cotidiano.
De ahí que las ciencias en general -y muy en particular,
la Medicina- deban dejar de seguir parcelando y aislando
las distintas facetas del ser humano. No se trata de estudiar
la mente y sus manifestaciones, las energías electromagnéticas
y sus interacciones con el sistema endocrino o el cuerpo
físico y su funcionamiento orgánico de forma pormenorizada
sino de aglutinar esos aspectos en uno solo: el ser humano.
Y, además, considerar al enfermo como ser individual aplicándole
un tratamiento personalizado, no el protocolo de rigor marcado
por la dinámica del servicio del hospital correspondiente.
Hay que centrarse en la persona individual haciendo válida
la frase: "No hay enfermedades sino enfermos".
Esa es la razón de que la llamada Medicina Psicosomática
actúe sobre el plano mental para intentar arreglar los problemas
del cuerpo físico y la Medicina Bioenergética actúe sobre
los campos electromagnéticos. Concepciones ambas olvidadas
-y hoy recuperadas- que en todo el mundo y a lo largo de
los siglos dieron lugar a multitud de terapias curativas
que actualmente están consideradas como Medicinas Alternativas.
Mal denominadas así, ciertamente, por quienes consideran
a la Medicina Alopática o convencional como la más importante
(para muchos la única Medicina válida). Mejor sería llamarlas
Medicinas Complementarias ya que no se trata de elegir entre
la una y las otras sino servirse de todas si son útiles.
Algo que sin acuerdo tácito y expreso empieza a tener lugar
porque cada vez más se atiende al cuidado del cuerpo físico
modificando hábitos fundamentales como la alimentación,
el deporte, el descanso y la higiene, se presta mayor atención
al bienestar mental incorporando técnicas de relajación,
meditación, visualización creativa, control mental o terapias
psicológicas específicas que más adelante detallaremos y
se practican métodos para favorecer la buena canalización
de las emociones.
Y es que sólo actuando sobre todos los niveles podremos
estar seguros de que la sanación tiene lugar por completo.
De lo contrario, cuando se den similares circunstancias
el síntoma puede volver a anunciar que la enfermedad no
estaba totalmente erradicada.
En suma, hay que tratar al ser humano como lo que es: un
ser integral del que el cuerpo físico no es sino su manifestación
más densa.
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