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| EL
CUERPO ENERGÉTICO |
A
la luz de la nueva visión de la ciencia que está emergiendo
la Naturaleza ya no es ese escenario duro y cruel que Darwin
nos presentaba para lograr la supervivencia de las especies,
un mundo en el que necesariamente todos compiten contra
todos por la supremacía, desde las especies hasta los genes.
Una concepción según la cual la cooperación -cuando existe-
no sería más que una forma refinada de egoísmo. Sin embargo,
para el nuevo paradigma de la Ciencia los organismos vivos
no son entidades egoístas, separadas y confinadas en su
piel ni la competitividad entre ellas ilimitada. Antes bien,
nuestros científicos comprueban a cada paso que avanzan
que la vida evoluciona desplegando una danza sagrada en
la que participan solidariamente todos los organismos vivos
en tanto elementos estrechamente interrelacionados que forman
un planeta vivo.
Las teorías de Albert Einstein sobre materia
y energía hicieron variar en este siglo planteamientos científicos
que permanecían sólidamente asentados desde hacía casi trescientos
años. Posteriormente, en las últimas décadas, la Física
Cuántica ha apoyado y ampliado esos postulados presentándonos
la realidad del ser humano como un conjunto de sistemas
de diferente nivel vibratorio en constante interacción de
los que el cuerpo físico sólo ocuparía el nivel más denso
siendo los otros niveles los correspondientes al plano energético,
al mental y al espiritual. Interacción que se caracteriza
por el hecho de que cualquier alteración vibratoria que
se produce en un plano afecta a los demás.
Sabemos también que todo en la Naturaleza es gradual, es
decir, que no existen saltos bruscos entre una singularidad
y otra. Así ocurre con los planos que conforman al ser humano,
cada uno de los cuales está subdividido en distintos niveles
vibratorios y que en el caso de la mente -como vimos en
el capítulo anterior- se manifiesta a través de los "subplanos"
del consciente, inconsciente y subconsciente. Pues bien,
del mismo modo, el plano energético está constituido a su
vez por diferentes niveles de frecuencia, lo que depende
de la energía que necesita aportar para lograr un funcionamiento
ordenado de cada uno de los sistemas orgánicos que vitaliza.
Energía que constituye la respuesta que la Naturaleza da
a quienes postulan que la vida en el universo se manifiesta
siempre originalmente como un caos. Porque, llamativamente,
la energía de carácter electromagnético que rodea a los
seres vivos e interpenetra todos sus espacios interatómicos
e intermoleculares tiende de manera natural al orden, al
mantenimiento de la vida. Hoy la conocemos como Energía
Vital pero las culturas antiguas de Oriente la conocían
ya aunque con el nombre de chi en China, con el de
ki en Japón y con el de prana en La India.
¿Y dónde se encuentra esa Energía Vital? ¿Cómo puede definirse?
¿Lleva incorporada algún tipo de inteligencia? Las
últimas propuestas de los físicos teóricos apuntan que la
Energía Vital está presente en todo el universo aunque debido
a una de sus características -la fuerza de cohesión-, tiende
a condensarse en forma de corriente -como la de un río-,
lo que algunas escuelas de pensamiento de la filosofía perenne
denominan el Río de la Vida. Esta energía circula
por el espacio formando remolinos, es decir, espirales,
bañando a aquellos planetas que reúnen condiciones para
que en ellos se desarrolle la vida y aportando vitalidad
a aquellos otros que ya han empezado a desarrollarla.
LA ENERGÍA VITAL
La Energía Vital puede ser definida
pues como "un fluido más o menos densificado, cargado
electromagnéticamente, con autonomía limitada y supeditada
a otro tipo de energía más sutil llamada mente". En
su composición se detecta una emisión de radiaciones vitales
procedente de estrellas similares a nuestro Sol más una
serie de componentes gaseosos muy sutiles. En ese sentido,
el Sol se comporta como un chakra que recoge la energía
del torrente del Río de la Vida absorbiendo la Energía Vital
y adaptándola a las características propias del Sistema
Solar, tal como hacen los chakras que energetizan nuestro
cuerpo físico.
La Energía Vital se manifiesta, por tanto, como la verdadera
organizadora de los elementos inertes que están inmersos
en el caos. Esta energía, imprescindible para la manifestación
de la vida, permite explicar cómo una serie de elementos
pueden "ponerse de acuerdo" para crear algo tan aparentemente
raro como es la vida o qué es lo que lleva a las partículas
subatómicas a unirse para formar los átomos que dan lugar
después a moléculas, órganos y sistemas. Y es que las teorías
del azar o del caos para explicar la aparición de la vida
son tan aceptables como admitir la posibilidad de que un
huracán que soplara sobre un gigantesco campo de chatarra
fuera capaz de construir "accidentalmente" un Jumbo 747.
Tengamos en cuenta además que estamos hablando de un tipo
de energía especializada en generar y mantener la vida -el
acontecimiento más sublime de cuantos se manifiestan en
el Cosmos- y que gracias a ella planetas como el nuestro
pueden alcanzar grados de utilidad vedados para millones
de astros que vagan por el espacio. Esta energía está relacionada
armónicamente con la de más alta vibración, el Amor, por
lo que siempre tiende a la unión, la integración y la salud.
La Energía Vital es común para todos los seres vivos; no
sólo vitaliza a los seres humanos sino que también lo hace
con las plantas y los animales. Ahora bien, es en el ser
humano donde toma carácter individual, donde se "personaliza"
merced a la consciencia de sí mismo que tiene por desarrollo
cerebral.
Ciertamente, los seres humanos hemos sido educados para
percibir apenas un 20% de todo lo que existe a nuestro alrededor
pero aún estamos a tiempo de abrir nuestros ojos y oídos
a los nuevos paradigmas que amplían el horizonte de la consciencia.
Y así, igual que sabemos de la existencia de átomos, electrones,
partículas subatómicas, calor, magnetismo, ultrasonidos,
rayos X, pensamientos y muchas otras cosas que no se "ven"
ni se "tocan" y que, sin embargo, nos consta que
existen, quizá dentro de poco podamos desarrollar la tecnología
adecuada que permita registrar las energías más sutiles
que aún hoy son objeto de especulación. ¿Quién nos dice
que dentro de pocos años no seremos capaces de realizar
diagnósticos de enfermedades mediante la lectura de la Energía
Vital que tiene un individuo? ¿O que podamos resolver problemas
físicos actuando sobre el campo energético? De hecho, hoy
se desarrollan ya numerosas investigaciones y terapias en
ese sentido utilizándose técnicas energéticas para resolver
algunos problemas físicos.
¿QUÉ ES EL CUERPO ENERGÉTICO?
En realidad hablamos de "cuerpo
energético" -como antes hablamos de "cuerpo mental"- para
enmarcarnos en un contexto que nos resulte más familiar.
Y así, apoyándonos en que todos tenemos una idea muy clara
de lo que es el cuerpo físico, referirnos a los demás planos
que conforman al ser humano utilizando la misma terminología.
De tal modo que llamaremos "cuerpos" a los diferentes niveles
vibratorios en los que se manifiesta la conciencia del ser
humano.
Sabemos que la materia no existe y que sólo la mayor o menor
concentración de la energía y su organización es la que
presenta unas formas u otras según sus diferentes niveles
vibratorios, desde la más densa -cuerpo físico- hasta la
más sutil -espíritu- pasando por el cuerpo energético,
el cuerpo emocional o el cuerpo mental, y considerando
además distintos niveles intermedios entre cada uno de estos
grandes planos de manifestación.
El cuerpo energético puede definirse como un fluido bioenergético
de carácter electromagnético que rodea al cuerpo e interpenetra
todas sus células proveyéndole de la energía necesaria para
la manifestación de la vida.
Según esta definición, el cuerpo energético es el responsable
del mantenimiento del orden celular y, por tanto, de la
vida. Esto puede resultar sorprendente pero la Biología
-ciencia que ha avanzado mucho en las últimas décadas- se
da cuenta de que si bien nos ha proporcionado mucha información
sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo encuentra lagunas
dentro de su propio campo para explicar qué es lo que da
la vida a las estructuras celulares y que sólo la intervención
de una energía sutil puede explicar. Cualquier biólogo sabe
que aunque plante una cápsula que lleve incorporados todos
los elementos químicos que componen un grano de trigo -almidón,
gluten, etc.-, de la misma nunca nacerá una espiga.
Pues bien, la Energía Vital proveniente del Sol -y que es
de alta vibración- y la unión de cuatro gases nobles -kriptón,
helio, xenón y argón- da como resultado una energía sutil
capaz de producir reacciones químicas generadoras de vida
y que puede actuar en ambos planos: el energético y el material.
Y así, mientras la Energía Vital sublima los gases nobles
elevándolos de vibración, éstos -simultánemente- reducen
la tasa vibratoria de la energía para que pueda ser asimilada
por el cuerpo físico y posteriormente ser transportada a
través del sistema nervioso y los canales energéticos.
Curiosamente, el cuerpo energético mantiene su estructura
desde el nacimiento y no cambia aunque el físico se modifique
por la edad. Ni siquiera cuando una persona pierde un miembro
o un órgano debido a una amputación. Es lo que se conoce
como "miembro fantasma" ya que la actividad energética se
mantiene y el individuo tiene "sensaciones físicas" en esa
zona a pesar de carecer del miembro.
ESTRUCTURA Y FUNCIONES DEL CUERPO
ENERGÉTICO
El cuerpo energético está subdividido
en diferentes niveles vibratorios que suelen representarse
por bandas energéticas de diferente color y vibración que
rodean al cuerpo físico en una especie de envoltura de unos
30 cms. de grosor.
Hoy sabemos que el cuerpo energético se relaciona con todo
el organismo a escala cuántica y subcuántica; es decir,
como toda energía le llega en forma de cargas -quantos-
y dependiendo de la sutileza de la capa o de las necesidades
energéticas del individuo en forma de sub-quantos, que tienen
menor carga pero llegan más frecuentemente para mantener
el tono vital constante, por ejemplo durante la noche, al
dormir o cuando estamos enfermos.
Una de las peculiaridades de la recepción subcuántica es
que excita el centro regulador de la temperatura corporal
produciendo fiebre -la señal de alerta de las enfermedades-,
lo que elimina los virus y bacterias que mueren por encima
de los 37,5 grados.
LOS CHAKRAS, MERIDIANOS Y NADIS
La conexión entre el cuerpo
energético y el físico se realiza a través de unos centros
energéticos o vórtices llamados chakras (rueda de energía
en sánscrito) que están en continuo movimiento girando en
forma de espiral. Existen siete chakras principales o magnos,
veintiuno secundarios y otros más de menor importancia distribuidos
por todo el cuerpo. Se han detectado en acupuntura más de
ochocientos vórtices. Los siete magnos o chakras principales
están alineados a lo largo del principal canal energético
del cuerpo humano que fluye por el interior de la espina
dorsal y podríamos compararlos con los botones que unen
una prenda con sus ojales.
El chakra principal está ubicado en el plexo solar, bajo
el esternón. Su función es captar y repartir Energía Vital
a los demás, situados en puntos estratégicos del cuerpo
y conectados a su vez con seis glándulas principales encargadas
de verter al torrente sanguíneo complejos compuestos químicos
-como las hormonas- para regular el funcionamiento del cuerpo
y producir reacciones tanto físicas como emocionales.
El chakra del plexo solar gira durante el día (de 7 de la
mañana hora solar a 7 de la tarde) en sentido contrario
a las agujas del reloj y tiene un color rosáceo. Por la
noche, a partir de las 7 de la tarde, gira en sentido contrario
y es de color blanco-azulado.
Ahora bien, este centro energético tiene dos momentos de
máxima aceleración: la 1 del mediodía y la 1 de la madrugada
(hablamos siempre de hora solar). Y es que a esas horas
suele producirse en el cuerpo físico lo que conocemos como
una "caída del tono vital" a consecuencia de la bajada de
tensión que se produce naturalmente al disminuir la tasa
de azúcar en sangre, lo que el chakra intenta compensar
girando más rápidamente para acelerar la recarga energética.
Además de los siete chakras principales hay otros muchos
repartidos a lo largo del cuerpo energético y que son como
los cambios de agujas de las vías férreas, siendo los meridianos
-canales energéticos- las vías por donde discurre esa energía.
Y si bien todos los chakras están conectados entre sí, pero
todos tienen como referencia al del plexo solar.
Las bandas que en forma de capas de colores integran el
cuerpo energético están compuestas de haces de electrones
o iones de los cuatro gases nobles mencionados y forman
"cuerdas" energéticas a modo de cables de conexión que,
para vitalizar al organismo, se dividen como lo harían los
hilos de cobre.
Estos "filamentos" energéticos son conocidos de antiguo
por las tradiciones orientales con el nombre de nadis y
son como una especie de vasos capilares finísimos que riegan
todo el cuerpo.
Los nadis se dirigen a sus objetivos a través de
los meridianos y forman haces más densos en las conexiones
glandulares.
Los meridianos son los lugares de paso preferente
de la energía, lugares donde "resuenan" las grandes funciones
del organismo. Son doce y se sitúan a derecha e izquierda
de la línea media repartiéndose en seis meridianos yin y
seis yang. Aunque no se ha encontrado soporte anatómico
sí se han podido ver ciertos meridianos, lo que demuestra
su existencia. Para ello se siguió por medio de una gammacámara
el trayecto que recorre una molécula radiactiva inyectada
al nivel de un punto de acupuntura. De este modo se obtiene
el trazado perfectamente definido e invariable del meridiano.
Estos meridianos recorren también la profundidad
del cuerpo relacionando los órganos internos y la piel.
Todo su trayecto está plagado de puntos de energía o puntos
de acupuntura.
Weschler llevó a cabo en 1987 multitud de experimentos
en laboratorio que demostraron fehacientemente la existencia
de estos canales energéticos así como que son independientes
del sistema nervioso, circulatorio y linfático. Asimismo,
los experimentos demostraron la estrecha relación existente
entre el sistema energético del cuerpo humano y los sistemas
nervioso y endocrino principalmente.
De hecho, el cerebro, el cerebelo y la médula espinal tienen
una gran concentración de energía. El cerebro, en concreto,
está "dentro "de una tupida red energética; por eso es la
imagen que mejor se percibe en la fotografía electrográfica.
¿QUÉ MECANISMO TRANSFORMA UNA
EMOCIÓN O PENSAMIENTO EN REACCIONES FÍSICAS Y QUÍMICAS QUE
ALTERAN NUESTRO CUERPO?
Ya hemos hablado en capítulos
anteriores de la influencia tan marcada que nuestros pensamientos
y estados anímicos tienen nuestra salud, pero, ¿cómo se
produce ese proceso? ¿Por qué la energía mental afecta al
cuerpo físico?
La razón es que cuando se da en nosotros un proceso mental
o un pensamiento no armónico o cuando tenemos una fuerte
impresión -un susto, una emoción de rabia, odio, agresividad,
miedo, etc.- se produce automáticamente una bajada de vibración
en todas o algunas de las bandas energéticas, que varían
su color, a consecuencia de lo cual se ve afectada la vitalidad
de los órganos que regula cada capa. Es decir, el cuerpo
energético está en continuo movimiento como consecuencia
directa de la actividad mental. Y de ahí que cuando modifica
su estructura el cuerpo físico termine viéndose afectado:
de forma positiva si los pensamientos son positivos o enfermando
si son negativos. Las mediciones en laboratorio realizadas
hasta ahora así lo demuestran.
En suma, el cuerpo energético podría compararse a una especie
de escudo protector que permite defendernos de cualquier
agresión externa siendo nuestras actitudes internas las
que debilitan esa protección natural al bajar nuestras defensas.
Y es que en tales casos se produce una reacción en cadena;
es decir, cualquier alteración psicológica o emocional conlleva
una alteración en la capa correspondiente del cuerpo energético
y el consiguiente bloqueo parcial del chakra, con lo que
la glándula que está regulando recibe un menor aporte de
energía y comienza a funcionar de forma anómala, segregando
por exceso o inhibiendo la producción de elementos químicos
que distribuidos en la corriente sanguínea desembocarán
probablemente en una enfermedad.
TODO ES VIBRACIÓN... Y LA VIBRACIÓN
ES COLOR, LUZ
Sabemos que el ser humano está
inmerso en un mundo de radiaciones, especialmente las que
emite el Sol. Y sabemos que cada una tiene una longitud
de onda distinta siendo algunas visibles para el ojo humano
-como la luz natural, que al descomponerse se percibe en
distintos colores- y otras invisibles -como los rayos infrarrojos,
los rayos X o los rayos ultravioletas.
Y está también comprobado que nuestro cuerpo es sensible
tanto a las radiaciones que vemos como a las que no vemos.
De forma ora positiva, ora negativa. Por ejemplo, los rayos
ultravioletas permiten elaborar vitamina D, esencial para
el organismo, pero recibidos en exceso pueden causar quemaduras
e incluso cáncer de piel.
También entre las visibles hay pruebas de que nos afectan
tanto psicológica como físicamente. Por ejemplo, sabemos
que la luz roja acelera la circulación y eleva la presión
arterial mientras que la azul o verde ejercen una influencia
tranquilizadora. Y eso sucede tanto si la persona tiene
los ojos vendados como si es ciega.
Es más, la Psicología tiene una vasta experiencia sobre
los efectos que causan determinados colores en distintos
colectivos -colegios, hospitales, cárceles, ambiente laboral,
etc.- y por eso se utilizan unos colores u otros para estimular
determinadas respuestas: calma, serenidad, actividad...
Bien, pues obviamente también el cuerpo energético se ve
afectado por la frecuencia que emite cada color. Y de ahí
que se puedan utilizar estos para recargar o elevar el tono
vibratorio de las capas energéticas ayudando a corregir
desarreglos físicos o psíquicos de moderada gravedad. Es
decir, los colores no sólo influyen sobre la psique, también
lo hacen sobre la energía y hasta en la más mínima partícula
atómica. Tal es el fundamento de la Cromoterapia.
A fin de cuentas, los colores son vibraciones que aparecen
con la luz; es decir, el color que percibimos en una flor
es precisamente el que no absorbe y, por tanto, refleja.
La luz blanca tiene todos los colores y sólo aquél que no
es absorbido es el que se hace visible.
Algo que puede explicar el hecho de que elegimos cada mañana
los colores de nuestra ropa en función de nuestro estado
de ánimo o necesidades y de nuestra personalidad. Y así,
por ejemplo, elegimos inconscientemente el amarillo -que
es el color de la capa primera del cuerpo energético- cuando
nos encontramos débiles o enfermos. O el verde si estamos
nerviosos ya que produce relax y calma la ansiedad y el
miedo (el verde es el color de la capa que regula el sistema
nervioso), razón por la que lo usan los cirujanos en sus
batas y se pintan las habitaciones de los hospitales de
ese color.
El rosa, por ejemplo, es el color del amor, un tono relegado
durante mucho tiempo en la ropa a la mujer como si sólo
ella tuviera la facultad de amar. Pues bien, el rosa corresponde
a la capa quinta y regula los procesos de nuestra mente,
donde se generan los sentimientos más positivos y altruistas.
Razón suficiente para que los hombres se animen a utilizarlo
más.
Decir, por último, que las instantáneas realizadas con electrofotografía
a personas en diferentes circunstancias y situaciones ha
permitido observar cosas tan curiosas como los fluidos de
tonos rosáceos que surgían del cuerpo energético de una
madre al expresar afecto por su hijo o de una pareja de
enamorados, mostrando cómo se entrecruzaban y potenciaban
sus energías. Asimismo, se pudo constatar que el color amarillo
se superponía sobre la cabeza de alguien que se expresaba
con pensamientos puramente racionales, lógicos y analíticos
reflejando el perfil del científico que no puede dejarse
llevar por sus emociones, sujeto a las leyes de la materia,
de lo estable, de lo denso. Lo mismo que los tonos rojos
surgen cuando una persona temperamental se deja llevar por
sus emociones incontroladas.
LAS TERAPIAS DEL COLOR
Nada debe extrañarnos, pues,
que basándose en los estudios sobre la influencia de los
colores se hayan desarrollado una serie de terapias que
podríamos englobar bajo el nombre genérico de Cromoterapia
y que tratan de compensar mediante el uso de luces o de
prendas de un determinado color las deficiencias energéticas.
La terapia consiste en irradiar al cuerpo luz de color para
que éste la absorba y pueda restablecer el equilibrio electromagnético
perdido, cuidando de que la intensidad sea la adecuada.
Porque, por ejemplo, en la primera capa -de color amarillo,
reguladora de tejidos y huesos- el amarillo pálido afecta
más a la piel mientras si se va tiñendo de rojo afecta a
las venas y arterias; en cambio, cuando el amarillo es casi
anaranjado actúa más sobre los huesos.
La segunda capa es, como ya indicamos en el recuadro correspondiente,
la que regula el correcto discurrir de la sangre y la función
de oxigenación y alimentación de las células, siendo de
color naranja. Pues bien, cuanto más claro sea el naranja
más influye sobre los capilares; a medida que va oscureciéndose
más afecta a las venas cava y safena; y cuanto más intenso
es el tono, a la aorta, carótida y femorales.
La tercera capa -reguladora del sistema respiratorio- se
ve influenciada por el color azul. Si es azul claro afectará
más a los pulmones y si es azul oscuro a los bronquios y
al resto del aparato respiratorio, incluidas las membranas
del olfato y cuerpos cavernosos de la nariz.
La cuarta capa -reguladora del sistema nervioso- se ve afectada
por el color verde en sus distintas intensidades. El verde
claro afectará más a las neuronas del cerebro, el verde
medio a las de la médula espinal y el verde oscuro a la
red nerviosa en general.
La quinta capa -correspondiente a los procesos mentales-
se relaciona con el color rosa. El rosa pálido influirá
sobre el subconsciente, el rosa medio sobre el consciente
y el rosa fuerte sobre el inconsciente.
La sexta capa -la de la personalidad- no tiene un color
determinado pero sí se sabe que, sea cual sea el que predomine,
cuanto más claro mejor manifestará la personalidad.
LAS TERAPIAS DEL SONIDO
Pero si el color es vibración
también lo es el sonido. E igualmente existen infinidad
de experimentos que prueban de manera clara la influencia
de los sonidos en nuestro cuerpo mental y en nuestro cuerpo
energético, con lo que el físico se verá irremediablemente
afectado.
El sonido y el ritmo es algo que nos acompaña desde nuestra
permanencia en el vientre materno. Las ondas sonoras son
vibraciones que se perciben no sólo por nuestros oídos sino
por nuestra mente y nuestro cuerpo; y al igual que sucede
con el color, afecta también al cuerpo energético.
La Sonoterapia se basa en la convicción de que las
enfermedades y los conflictos no resueltos afectan a la
frecuencia con que vibran los órganos. Y el tratamiento
que propone consiste en enviar ondas sonoras armoniosas
a esos órganos para equilibrarlos, tanto de baja como de
alta frecuencia que en muchas ocasiones no pueden ser oídas
por el paciente.
También se reconocen los beneficios curativos de los sonidos
emitidos por la propia persona, como por ejemplo los
mantram usados por las tradiciones místicas de todo
el mundo, tanto de Oriente como de Occidente.
Pues bien, a cada capa del cuerpo energético le corresponde
una nota musical. Y así, a la primera capa -amarilla- le
corresponde la nota DO, a la segunda -anaranjada- RE, a
la tercera -azul- FA, a la cuarta -verde- MI, a la quinta
- rosa- SOL, a la sexta -de la personalidad- SI y a la última
capa, la séptima, la nota LA. Esta nota es la referencia
para afinar las demás y por eso está asignada a la capa
de más alta vibración.
La Sonoterapia se emplea actualmente con buenos resultados
para tratar fracturas, reumatismo, artritis, dolor de espalda,
esguinces, migrañas, sinusitis y neuralgias. En algunos
casos se utiliza el ultrasonido colocando un cristal de
cuarzo en un campo eléctrico que lo hace vibrar a una frecuencia
determinada, lo que tiene efectos beneficiosos en el tratamiento
de lesiones deportivas y musculares. Las ondas ultrasónicas
favorecen la regeneración de los huesos y los tejidos blandos
y además alivian el dolor porque estimulan las fibras nerviosas.
En la Medicina alopática o convencional también se emplea
como diagnóstico al bombardear el órgano con las ondas que,
al rebotar, son recogidas y transformadas en señales electrónicas
que forman una imagen en una pantalla.
Añadamos, para finalizar este apartado, que otra de las
técnicas que se emplean con éxito en este ámbito es la Musicoterapia.
Las investigaciones demuestran que la terapia con música
es especialmente eficaz como medio de rehabilitación en
personas con problemas mentales por lo que se usa cada vez
más en Psiquiatría, Psicología y Educación Especial.
En cualquier caso, estas terapias son útiles para tratar
cualquier tipo de dolencia, ya sea fisiológica, psicológica
o emocional pero su tratamiento debería ser complementario
y no sustitutivo de otras técnicas curativas. Representa
una forma de ayudar al bienestar del paciente.
LA NUEVA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO
En suma, el ser humano es una
conciencia en evolución que utiliza diversas expresiones
energéticas para manifestarse en el plano material siendo
el cuerpo físico sólo una de ellas, la más densa y visible
pero no la única. Y, consecuentemente, es posible actuar
sobre las más sutiles para influir sobre las de menor vibración
energética. No sólo es más efectivo sino más rápido.
LOS SIETE CHRAKRAS PRINCIPALES
1º. Chakra raíz o supervivencia. Se encuentra cerca
del coxis, en la base de la columna vertebral. Es el punto
de intersección de los tres nadis principales, denominado
punto Yukta Triveni (triple flujo combinado). Es de color
rojo.
2º. Chakra esplénico o sacro. Relacionado con la
sensación. Está situado ligeramente por debajo del ombligo,
bajo vientre o perineo. Es de color anaranjado.
3º. Chakra plexo solar. Es el principal y se le relaciona
con el poder, la acción, la vitalidad, la voluntad. Es de
color amarillo.
4º. Chakra del corazón. Se encuentra en el centro
del pecho, ligeramente por encima del corazón y del timo.
Es de color verde.
5º. Chakra creativo. Ubicado a la altura de la garganta,
cerca de la nuez, encima de la laringe. Es de color azul.
6º. Chakra intuitivo. Conocido como "el tercer ojo"
por la tradición oriental. Se sitúa en la región frontal,
ligeramente por encima del nacimiento de la nariz. Es de
color índigo o añil.
7º. Chakra espiritual. Se halla en la coronilla,
en la zona más alta de la cabeza. Es de color violeta.
Es importante añadir que las capas del cuerpo energético
no tienen el mismo color que las de los chakras que las
vitalizan.
LOS DOCE MERIDIANOS
Meridiano de los pulmones
Permite tratar alteraciones respiratorias, tos, resfriado,
opresión, dolor de garganta, dolor de cara anterior del
hombro y del brazo.
Meridiano del intestino grueso
Permite tratar dolores abdominales, diarrea, dolor e inflamación
de garganta, dolor de dientes, congestión nasal, dolor de
espalda.
Meridiano del estómago
Permite tratar dolores de estómago, vómitos, molestias abdominales,
trastornos del apetito, enfermedades febriles.
Meridiano bazo-páncreas
Permite tratar trastornos digestivos, diarreas, cansancio
general, hepatitis, trastornos menstruales.
Meridiano del corazón
Permite tratar trastornos cardiacos, de garganta, de energía
mental.
Meridiano del instestino delgado
Permite tratar dolor del bajo vientre, dolores del omóplato,
de la nuca, de la región lumbar.
Meridiano de la vejiga
Permite tratar trastornos urinarios, dolores de cabeza,
trastornos oculares, nasales, de la columna vertebral, psíquicos.
Meridiano de los riñones
Permite tratar sofoco, asma, angina, lumbalgia, edema, trastornos
genitourinarios.
Meridiano del maestro de corazón
Permite tratar opresión torácica, palpitaciones, angustia,
neuralgias del brazo y del codo.
Meridiano del triple calentador
Permite tratar dispepsia, aerofagia, edema, sordera, zumbido,
dolor de la cara externa del hombro, del brazo, de la nuca.
Meridiano de la vesícula biliar
Permite tratar enfermedades por el frío, cefaleas, mareos,
tristeza, dolores de costado, trastornos de los tendones.
Meridiano del hígado
Permite tratar afecciones genitales, desequilibrios del
sistema inmunológico, trastornos hepato-digestivos.
Meridiano del vaso gobernador
Permite tratar enfermedades febriles, sobreexcitaciones
mentales, rigidez de la columna vertebral.
Meridiano del vaso de la concepción
Permite tratar afecciones genitourinarias, gástricas, hepato-esplénicas,
problemas cardiorrespiratorios, enfermedades neurológicas.
LAS SIETE CAPAS DEL CUERPO ENERGÉTICO
Muy próxima a la piel se puede
apreciar una línea de color azul violáceo producida por
el calor desprendido por el cuerpo y que no pertenece al
cuerpo energético. Hecha esta aclaración, cabe señalar que
las bandas energéticas o capas que lo componen son -de menor
a mayor vibración- las siguientes:
Capa 1
Se trata de la más densa y es conocida por algunas escuelas
filosóficas como "doble etérico" porque representa un doble
energético exacto del cuerpo físico, con el que tiene una
gran afinidad vibratoria. Es de color amarillo y puesto
que su nivel vibratorio está muy próximo a la materia es
a veces visible para personas con acusada sensibilidad.
Su función es regular la constitución ósea, muscular y epitelial,
incluidas las partes profundas de la piel. Esta primera
capa es más fácil de detectar alrededor de la cabeza porque
el cerebro es el máximo consumidor y transformador de la
Energía Vital. La conexión con el cuerpo físico se realiza
en la nuca. La glándula correspondiente es la tiroides.
Capa 2
Es la encargada de regular el sistema circulatorio y la
formación de anticuerpos. Es de color rojo-anaranjado. El
proceso de la circulación está muy relacionado con el aporte
de oxígeno (función del aparato respiratorio). La conexión
se establece en la zona superior del esternón. La glándula
correspondiente es el timo.
Capa 3
Regula la aportación de oxígeno a la sangre. Es de color
azul y se encarga de controlar energéticamente todos los
procesos del sistema respiratorio. Su conexión con el físico
se produce a través de la garganta. Las glándulas correspondientes
son las suprarrenales.
Capa 4
Se encarga de regular el sistema nervioso. Es de color verde
y controla el funcionamiento coherente de todas las funciones
anteriores. La conexión se establece en el pubis y las glándulas
correspondientes son las gónadas.
Capa 5
Regula los procesos mentales -conscientes, inconscientes
y subconscientes- permitiendo la entrada de energía mental
a todos los órganos del sistema encefálico. Aporta el tipo
de energía específica para que se produzcan todos los procesos
orgánicos del modo más racional posible. Aunque inicialmente
es de color rojo adquiere enseguida un tono rosa debido
a la proximidad de la capa siete (de color blanco y la de
mayor vibración), por la que se ve influenciada. La conexión
con el físico se establece en el entrecejo y la glándula
correspondientes es la hipófisis o pituitaria.
Capa 6
Es la capa que refleja las manifestaciones de la personalidad
externa del ser humano. Es de color variable según las tendencias
de la persona y se beneficia o perjudica con la actuación
de las otras capas aclarándose u oscureciéndose. Está estrechamente
relacionada con los procesos mentales regulados por la capa
cinco, sobre todo por el consciente, donde radica el libre
albedrío, sutil mecanismo que permite la toma de decisiones
y, por tanto, marcar la tendencia evolutiva de la persona.
Capa 7
Es de color blanco. Representa la capa de más alta vibración.
Su función es la de regular la conexión de todo el ser integral
con la Fuente o Yo interno. Sirve de referencia a las demás
capas. Está íntimamente relacionada con la conciencia o
portavoz del espíritu. La conexión de esta capa con el cuerpo
físico se localiza en el plexo solar y no tiene correspondencia
glandular.
En suma, las cuatro primeras capas se ocupan de controlar
las funciones relacionadas con procesos físicos. La quinta
corresponde al plano mental como reguladora de los procesos
mentales, la sexta corresponde al emocional como expresión
de la personalidad y la séptima al espiritual o referencia
de la Fuente.
Ejercicio para recargar energías
de uso inmediato
Para recargarse de energía basta
con juntar los dedos índice, corazón y pulgar de cada mano
ya que al hacerlo se dispara automáticamente el resorte
que abre los canales de recepción de la Energía Vital. Puede
pues denominarse a esta postura como de "entrada de energía".
Después de unos 5 minutos se separan los dedos, con lo que
se cierra el circuito de salida y entrada de energía. Con
este sencillo ejercicio el cuerpo energético se recarga
armonizando al cuerpo físico que equilibra sus sistemas
para un mejor funcionamiento.
Ejercicio para acumular energía
extra
Para acumular la energía extra
que podamos necesitar en un momento determinado se procederá
de la siguiente forma, atendiendo a la hora:
-Por la mañana -de 07.00 a 19.00 (hora solar)- se abre la
mano izquierda y se mantienen unidos los dedos pulgar, índice
y corazón de la mano derecha.
-Por la tarde -de 19.00 a 7.00 de la mañana (hora solar)-
se abre la mano derecha y se mantienen unidos los dedos
pulgar, índice y corazón de la mano izquierda.
Es todo. La recarga -bastan cinco minutos- es automática
y la energía extra se ubica en tres zonas: gónadas, hígado
y páncreas.
Ejercicio para transmitir energía
a otra persona
Las manos son los vehículos
naturales de transmisión de energía. De hecho, en muchos
hospitales se complementan los tratamientos médicos con
lo que se ha dado en llamar el toque terapéutico o imposición
de manos.
A la hora de hacer una imposición de manos o aplicar energía
a otra persona hay que tener en cuenta si es de día o de
noche pues -como ya se ha dicho- los chakras giran en distinto
sentido dependiendo de la hora.
Durante el día (07.00 a 19.00) se cierran los dedos índice,
corazón y pulgar de la mano izquierda y se impone la mano
derecha abierta en el enfermo. Durante la noche (de 19.00
a 07.00), se unen los tres dedos de la mano derecha y se
impone la izquierda.
No obstante, para dar energía a cualquier hora se puede
hacer con ambas manos simultáneamente ya que las dos irradian
energía. En general, si se trata de dar Energía Vital para
remediar alguna dolencia física se debe colocar la mano
derecha en la nuca y la izquierda se mantendrá con los tres
dedos unidos (de 07.00 a 19.00), cambiándose la posición
de las manos si es de noche (19.00 a 07.00). En cambio,
si se trata de una alteración psíquica la mano abierta se
colocará en las fontanelas (en el centro de la bóveda craneana)
en lugar de en la nuca.
De esta forma se crea un circuito energético: la energía
entra por la mano que tiene los dedos pulgar, índice y corazón
unidos y sale por la que tiene la palma extendida, que se
aplica sobre la zona afectada.
Es conveniente que la persona que recibe el aporte energético
extra -el enfermo- tenga ambas manos en posición de "entrada"
(tres dedos unidos).
Recarga de las capas del cuerpo
energético y sus glándulas correspondientes
Colóquese en una postura cómoda -preferiblemente sentado-,
cuidando que la columna vertebral esté bien recta. Una los
dedos pulgar, índice y medio de las dos manos. Haga a continuación
unas cuantas respiraciones profundas para conseguir relajarse
física y mentalmente. Entone luego tres veces el sonido
OM con la intención de abrir los canales y ponerse en disposición
de recibir el aporte energético de más alta vibración.
Respire profundamente, concéntrese en una de sus capas y
visualice que su cuerpo es un recipiente que se llena con
un líquido del color de esa capa. Repítalo luego con cada
una de las otras seis.
Una vez recargado y armonizado el cuerpo energético se observará
un aquietamiento de la mente y de las emociones y un bienestar
físico notable.
Ejercicio de autoimposición de
manos
Coloque los dedos índice, corazón
y pulgar unidos en el centro de la frente. Apoye la palma
de la otra mano sobre el órgano o parte del cuerpo afectado.
Cierre entonces los ojos y visualice ese punto y cómo una
corriente de energía circula por el brazo hasta la zona
afectada.
El cuerpo energético tarda aproximadamente entre 5 y 10
minutos en reconstituirse y asimilar el aporte extra de
energía para esa zona, lo que hará que desaparezca la molestia
o se alivie en gran medida.
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