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LA DIETA DEFINITIVA

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    CURSO DE SALUD INTEGRAL

  EL CUERPO ENERGÉTICO

A la luz de la nueva visión de la ciencia que está emergiendo la Naturaleza ya no es ese escenario duro y cruel que Darwin nos presentaba para lograr la supervivencia de las especies, un mundo en el que necesariamente todos compiten contra todos por la supremacía, desde las especies hasta los genes. Una concepción según la cual la cooperación -cuando existe- no sería más que una forma refinada de egoísmo. Sin embargo, para el nuevo paradigma de la Ciencia los organismos vivos no son entidades egoístas, separadas y confinadas en su piel ni la competitividad entre ellas ilimitada. Antes bien, nuestros científicos comprueban a cada paso que avanzan que la vida evoluciona desplegando una danza sagrada en la que participan solidariamente todos los organismos vivos en tanto elementos estrechamente interrelacionados que forman un planeta vivo.

Las teorías de Albert Einstein sobre materia y energía hicieron variar en este siglo planteamientos científicos que permanecían sólidamente asentados desde hacía casi trescientos años. Posteriormente, en las últimas décadas, la Física Cuántica ha apoyado y ampliado esos postulados presentándonos la realidad del ser humano como un conjunto de sistemas de diferente nivel vibratorio en constante interacción de los que el cuerpo físico sólo ocuparía el nivel más denso siendo los otros niveles los correspondientes al plano energético, al mental y al espiritual. Interacción que se caracteriza por el hecho de que cualquier alteración vibratoria que se produce en un plano afecta a los demás.
Sabemos también que todo en la Naturaleza es gradual, es decir, que no existen saltos bruscos entre una singularidad y otra. Así ocurre con los planos que conforman al ser humano, cada uno de los cuales está subdividido en distintos niveles vibratorios y que en el caso de la mente -como vimos en el capítulo anterior- se manifiesta a través de los "subplanos" del consciente, inconsciente y subconsciente. Pues bien, del mismo modo, el plano energético está constituido a su vez por diferentes niveles de frecuencia, lo que depende de la energía que necesita aportar para lograr un funcionamiento ordenado de cada uno de los sistemas orgánicos que vitaliza. Energía que constituye la respuesta que la Naturaleza da a quienes postulan que la vida en el universo se manifiesta siempre originalmente como un caos. Porque, llamativamente, la energía de carácter electromagnético que rodea a los seres vivos e interpenetra todos sus espacios interatómicos e intermoleculares tiende de manera natural al orden, al mantenimiento de la vida. Hoy la conocemos como Energía Vital pero las culturas antiguas de Oriente la conocían ya aunque con el nombre de chi en China, con el de ki en Japón y con el de prana en La India.
¿Y dónde se encuentra esa Energía Vital? ¿Cómo puede definirse? ¿Lleva incorporada algún tipo de inteligencia? Las últimas propuestas de los físicos teóricos apuntan que la Energía Vital está presente en todo el universo aunque debido a una de sus características -la fuerza de cohesión-, tiende a condensarse en forma de corriente -como la de un río-, lo que algunas escuelas de pensamiento de la filosofía perenne denominan el Río de la Vida. Esta energía circula por el espacio formando remolinos, es decir, espirales, bañando a aquellos planetas que reúnen condiciones para que en ellos se desarrolle la vida y aportando vitalidad a aquellos otros que ya han empezado a desarrollarla.

LA ENERGÍA VITAL
La Energía Vital puede ser definida pues como "un fluido más o menos densificado, cargado electromagnéticamente, con autonomía limitada y supeditada a otro tipo de energía más sutil llamada mente". En su composición se detecta una emisión de radiaciones vitales procedente de estrellas similares a nuestro Sol más una serie de componentes gaseosos muy sutiles. En ese sentido, el Sol se comporta como un chakra que recoge la energía del torrente del Río de la Vida absorbiendo la Energía Vital y adaptándola a las características propias del Sistema Solar, tal como hacen los chakras que energetizan nuestro cuerpo físico.
La Energía Vital se manifiesta, por tanto, como la verdadera organizadora de los elementos inertes que están inmersos en el caos. Esta energía, imprescindible para la manifestación de la vida, permite explicar cómo una serie de elementos pueden "ponerse de acuerdo" para crear algo tan aparentemente raro como es la vida o qué es lo que lleva a las partículas subatómicas a unirse para formar los átomos que dan lugar después a moléculas, órganos y sistemas. Y es que las teorías del azar o del caos para explicar la aparición de la vida son tan aceptables como admitir la posibilidad de que un huracán que soplara sobre un gigantesco campo de chatarra fuera capaz de construir "accidentalmente" un Jumbo 747.
Tengamos en cuenta además que estamos hablando de un tipo de energía especializada en generar y mantener la vida -el acontecimiento más sublime de cuantos se manifiestan en el Cosmos- y que gracias a ella planetas como el nuestro pueden alcanzar grados de utilidad vedados para millones de astros que vagan por el espacio. Esta energía está relacionada armónicamente con la de más alta vibración, el Amor, por lo que siempre tiende a la unión, la integración y la salud.
La Energía Vital es común para todos los seres vivos; no sólo vitaliza a los seres humanos sino que también lo hace con las plantas y los animales. Ahora bien, es en el ser humano donde toma carácter individual, donde se "personaliza" merced a la consciencia de sí mismo que tiene por desarrollo cerebral.
Ciertamente, los seres humanos hemos sido educados para percibir apenas un 20% de todo lo que existe a nuestro alrededor pero aún estamos a tiempo de abrir nuestros ojos y oídos a los nuevos paradigmas que amplían el horizonte de la consciencia. Y así, igual que sabemos de la existencia de átomos, electrones, partículas subatómicas, calor, magnetismo, ultrasonidos, rayos X, pensamientos y muchas otras cosas que no se "ven" ni se "tocan" y que, sin embargo, nos consta que existen, quizá dentro de poco podamos desarrollar la tecnología adecuada que permita registrar las energías más sutiles que aún hoy son objeto de especulación. ¿Quién nos dice que dentro de pocos años no seremos capaces de realizar diagnósticos de enfermedades mediante la lectura de la Energía Vital que tiene un individuo? ¿O que podamos resolver problemas físicos actuando sobre el campo energético? De hecho, hoy se desarrollan ya numerosas investigaciones y terapias en ese sentido utilizándose técnicas energéticas para resolver algunos problemas físicos.

¿QUÉ ES EL CUERPO ENERGÉTICO?
En realidad hablamos de "cuerpo energético" -como antes hablamos de "cuerpo mental"- para enmarcarnos en un contexto que nos resulte más familiar. Y así, apoyándonos en que todos tenemos una idea muy clara de lo que es el cuerpo físico, referirnos a los demás planos que conforman al ser humano utilizando la misma terminología. De tal modo que llamaremos "cuerpos" a los diferentes niveles vibratorios en los que se manifiesta la conciencia del ser humano.
Sabemos que la materia no existe y que sólo la mayor o menor concentración de la energía y su organización es la que presenta unas formas u otras según sus diferentes niveles vibratorios, desde la más densa -cuerpo físico- hasta la más sutil -espíritu- pasando por el cuerpo energético, el cuerpo emocional o el cuerpo mental, y considerando además distintos niveles intermedios entre cada uno de estos grandes planos de manifestación.
El cuerpo energético puede definirse como un fluido bioenergético de carácter electromagnético que rodea al cuerpo e interpenetra todas sus células proveyéndole de la energía necesaria para la manifestación de la vida.
Según esta definición, el cuerpo energético es el responsable del mantenimiento del orden celular y, por tanto, de la vida. Esto puede resultar sorprendente pero la Biología -ciencia que ha avanzado mucho en las últimas décadas- se da cuenta de que si bien nos ha proporcionado mucha información sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo encuentra lagunas dentro de su propio campo para explicar qué es lo que da la vida a las estructuras celulares y que sólo la intervención de una energía sutil puede explicar. Cualquier biólogo sabe que aunque plante una cápsula que lleve incorporados todos los elementos químicos que componen un grano de trigo -almidón, gluten, etc.-, de la misma nunca nacerá una espiga.
Pues bien, la Energía Vital proveniente del Sol -y que es de alta vibración- y la unión de cuatro gases nobles -kriptón, helio, xenón y argón- da como resultado una energía sutil capaz de producir reacciones químicas generadoras de vida y que puede actuar en ambos planos: el energético y el material. Y así, mientras la Energía Vital sublima los gases nobles elevándolos de vibración, éstos -simultánemente- reducen la tasa vibratoria de la energía para que pueda ser asimilada por el cuerpo físico y posteriormente ser transportada a través del sistema nervioso y los canales energéticos.
Curiosamente, el cuerpo energético mantiene su estructura desde el nacimiento y no cambia aunque el físico se modifique por la edad. Ni siquiera cuando una persona pierde un miembro o un órgano debido a una amputación. Es lo que se conoce como "miembro fantasma" ya que la actividad energética se mantiene y el individuo tiene "sensaciones físicas" en esa zona a pesar de carecer del miembro.

ESTRUCTURA Y FUNCIONES DEL CUERPO ENERGÉTICO
El cuerpo energético está subdividido en diferentes niveles vibratorios que suelen representarse por bandas energéticas de diferente color y vibración que rodean al cuerpo físico en una especie de envoltura de unos 30 cms. de grosor.
Hoy sabemos que el cuerpo energético se relaciona con todo el organismo a escala cuántica y subcuántica; es decir, como toda energía le llega en forma de cargas -quantos- y dependiendo de la sutileza de la capa o de las necesidades energéticas del individuo en forma de sub-quantos, que tienen menor carga pero llegan más frecuentemente para mantener el tono vital constante, por ejemplo durante la noche, al dormir o cuando estamos enfermos.
Una de las peculiaridades de la recepción subcuántica es que excita el centro regulador de la temperatura corporal produciendo fiebre -la señal de alerta de las enfermedades-, lo que elimina los virus y bacterias que mueren por encima de los 37,5 grados.

LOS CHAKRAS, MERIDIANOS Y NADIS
La conexión entre el cuerpo energético y el físico se realiza a través de unos centros energéticos o vórtices llamados chakras (rueda de energía en sánscrito) que están en continuo movimiento girando en forma de espiral. Existen siete chakras principales o magnos, veintiuno secundarios y otros más de menor importancia distribuidos por todo el cuerpo. Se han detectado en acupuntura más de ochocientos vórtices. Los siete magnos o chakras principales están alineados a lo largo del principal canal energético del cuerpo humano que fluye por el interior de la espina dorsal y podríamos compararlos con los botones que unen una prenda con sus ojales.
El chakra principal está ubicado en el plexo solar, bajo el esternón. Su función es captar y repartir Energía Vital a los demás, situados en puntos estratégicos del cuerpo y conectados a su vez con seis glándulas principales encargadas de verter al torrente sanguíneo complejos compuestos químicos -como las hormonas- para regular el funcionamiento del cuerpo y producir reacciones tanto físicas como emocionales.
El chakra del plexo solar gira durante el día (de 7 de la mañana hora solar a 7 de la tarde) en sentido contrario a las agujas del reloj y tiene un color rosáceo. Por la noche, a partir de las 7 de la tarde, gira en sentido contrario y es de color blanco-azulado.
Ahora bien, este centro energético tiene dos momentos de máxima aceleración: la 1 del mediodía y la 1 de la madrugada (hablamos siempre de hora solar). Y es que a esas horas suele producirse en el cuerpo físico lo que conocemos como una "caída del tono vital" a consecuencia de la bajada de tensión que se produce naturalmente al disminuir la tasa de azúcar en sangre, lo que el chakra intenta compensar girando más rápidamente para acelerar la recarga energética.
Además de los siete chakras principales hay otros muchos repartidos a lo largo del cuerpo energético y que son como los cambios de agujas de las vías férreas, siendo los meridianos -canales energéticos- las vías por donde discurre esa energía. Y si bien todos los chakras están conectados entre sí, pero todos tienen como referencia al del plexo solar.
Las bandas que en forma de capas de colores integran el cuerpo energético están compuestas de haces de electrones o iones de los cuatro gases nobles mencionados y forman "cuerdas" energéticas a modo de cables de conexión que, para vitalizar al organismo, se dividen como lo harían los hilos de cobre.
Estos "filamentos" energéticos son conocidos de antiguo por las tradiciones orientales con el nombre de nadis y son como una especie de vasos capilares finísimos que riegan todo el cuerpo.
Los nadis se dirigen a sus objetivos a través de los meridianos y forman haces más densos en las conexiones glandulares.
Los meridianos son los lugares de paso preferente de la energía, lugares donde "resuenan" las grandes funciones del organismo. Son doce y se sitúan a derecha e izquierda de la línea media repartiéndose en seis meridianos yin y seis yang. Aunque no se ha encontrado soporte anatómico sí se han podido ver ciertos meridianos, lo que demuestra su existencia. Para ello se siguió por medio de una gammacámara el trayecto que recorre una molécula radiactiva inyectada al nivel de un punto de acupuntura. De este modo se obtiene el trazado perfectamente definido e invariable del meridiano. Estos meridianos recorren también la profundidad del cuerpo relacionando los órganos internos y la piel. Todo su trayecto está plagado de puntos de energía o puntos de acupuntura.
Weschler llevó a cabo en 1987 multitud de experimentos en laboratorio que demostraron fehacientemente la existencia de estos canales energéticos así como que son independientes del sistema nervioso, circulatorio y linfático. Asimismo, los experimentos demostraron la estrecha relación existente entre el sistema energético del cuerpo humano y los sistemas nervioso y endocrino principalmente.
De hecho, el cerebro, el cerebelo y la médula espinal tienen una gran concentración de energía. El cerebro, en concreto, está "dentro "de una tupida red energética; por eso es la imagen que mejor se percibe en la fotografía electrográfica.

¿QUÉ MECANISMO TRANSFORMA UNA EMOCIÓN O PENSAMIENTO EN REACCIONES FÍSICAS Y QUÍMICAS QUE ALTERAN NUESTRO CUERPO?
Ya hemos hablado en capítulos anteriores de la influencia tan marcada que nuestros pensamientos y estados anímicos tienen nuestra salud, pero, ¿cómo se produce ese proceso? ¿Por qué la energía mental afecta al cuerpo físico?
La razón es que cuando se da en nosotros un proceso mental o un pensamiento no armónico o cuando tenemos una fuerte impresión -un susto, una emoción de rabia, odio, agresividad, miedo, etc.- se produce automáticamente una bajada de vibración en todas o algunas de las bandas energéticas, que varían su color, a consecuencia de lo cual se ve afectada la vitalidad de los órganos que regula cada capa. Es decir, el cuerpo energético está en continuo movimiento como consecuencia directa de la actividad mental. Y de ahí que cuando modifica su estructura el cuerpo físico termine viéndose afectado: de forma positiva si los pensamientos son positivos o enfermando si son negativos. Las mediciones en laboratorio realizadas hasta ahora así lo demuestran.
En suma, el cuerpo energético podría compararse a una especie de escudo protector que permite defendernos de cualquier agresión externa siendo nuestras actitudes internas las que debilitan esa protección natural al bajar nuestras defensas. Y es que en tales casos se produce una reacción en cadena; es decir, cualquier alteración psicológica o emocional conlleva una alteración en la capa correspondiente del cuerpo energético y el consiguiente bloqueo parcial del chakra, con lo que la glándula que está regulando recibe un menor aporte de energía y comienza a funcionar de forma anómala, segregando por exceso o inhibiendo la producción de elementos químicos que distribuidos en la corriente sanguínea desembocarán probablemente en una enfermedad.

TODO ES VIBRACIÓN... Y LA VIBRACIÓN ES COLOR, LUZ
Sabemos que el ser humano está inmerso en un mundo de radiaciones, especialmente las que emite el Sol. Y sabemos que cada una tiene una longitud de onda distinta siendo algunas visibles para el ojo humano -como la luz natural, que al descomponerse se percibe en distintos colores- y otras invisibles -como los rayos infrarrojos, los rayos X o los rayos ultravioletas.
Y está también comprobado que nuestro cuerpo es sensible tanto a las radiaciones que vemos como a las que no vemos. De forma ora positiva, ora negativa. Por ejemplo, los rayos ultravioletas permiten elaborar vitamina D, esencial para el organismo, pero recibidos en exceso pueden causar quemaduras e incluso cáncer de piel.
También entre las visibles hay pruebas de que nos afectan tanto psicológica como físicamente. Por ejemplo, sabemos que la luz roja acelera la circulación y eleva la presión arterial mientras que la azul o verde ejercen una influencia tranquilizadora. Y eso sucede tanto si la persona tiene los ojos vendados como si es ciega.
Es más, la Psicología tiene una vasta experiencia sobre los efectos que causan determinados colores en distintos colectivos -colegios, hospitales, cárceles, ambiente laboral, etc.- y por eso se utilizan unos colores u otros para estimular determinadas respuestas: calma, serenidad, actividad...
Bien, pues obviamente también el cuerpo energético se ve afectado por la frecuencia que emite cada color. Y de ahí que se puedan utilizar estos para recargar o elevar el tono vibratorio de las capas energéticas ayudando a corregir desarreglos físicos o psíquicos de moderada gravedad. Es decir, los colores no sólo influyen sobre la psique, también lo hacen sobre la energía y hasta en la más mínima partícula atómica. Tal es el fundamento de la Cromoterapia.
A fin de cuentas, los colores son vibraciones que aparecen con la luz; es decir, el color que percibimos en una flor es precisamente el que no absorbe y, por tanto, refleja. La luz blanca tiene todos los colores y sólo aquél que no es absorbido es el que se hace visible.
Algo que puede explicar el hecho de que elegimos cada mañana los colores de nuestra ropa en función de nuestro estado de ánimo o necesidades y de nuestra personalidad. Y así, por ejemplo, elegimos inconscientemente el amarillo -que es el color de la capa primera del cuerpo energético- cuando nos encontramos débiles o enfermos. O el verde si estamos nerviosos ya que produce relax y calma la ansiedad y el miedo (el verde es el color de la capa que regula el sistema nervioso), razón por la que lo usan los cirujanos en sus batas y se pintan las habitaciones de los hospitales de ese color.
El rosa, por ejemplo, es el color del amor, un tono relegado durante mucho tiempo en la ropa a la mujer como si sólo ella tuviera la facultad de amar. Pues bien, el rosa corresponde a la capa quinta y regula los procesos de nuestra mente, donde se generan los sentimientos más positivos y altruistas. Razón suficiente para que los hombres se animen a utilizarlo más.
Decir, por último, que las instantáneas realizadas con electrofotografía a personas en diferentes circunstancias y situaciones ha permitido observar cosas tan curiosas como los fluidos de tonos rosáceos que surgían del cuerpo energético de una madre al expresar afecto por su hijo o de una pareja de enamorados, mostrando cómo se entrecruzaban y potenciaban sus energías. Asimismo, se pudo constatar que el color amarillo se superponía sobre la cabeza de alguien que se expresaba con pensamientos puramente racionales, lógicos y analíticos reflejando el perfil del científico que no puede dejarse llevar por sus emociones, sujeto a las leyes de la materia, de lo estable, de lo denso. Lo mismo que los tonos rojos surgen cuando una persona temperamental se deja llevar por sus emociones incontroladas.

LAS TERAPIAS DEL COLOR
Nada debe extrañarnos, pues, que basándose en los estudios sobre la influencia de los colores se hayan desarrollado una serie de terapias que podríamos englobar bajo el nombre genérico de Cromoterapia y que tratan de compensar mediante el uso de luces o de prendas de un determinado color las deficiencias energéticas.
La terapia consiste en irradiar al cuerpo luz de color para que éste la absorba y pueda restablecer el equilibrio electromagnético perdido, cuidando de que la intensidad sea la adecuada. Porque, por ejemplo, en la primera capa -de color amarillo, reguladora de tejidos y huesos- el amarillo pálido afecta más a la piel mientras si se va tiñendo de rojo afecta a las venas y arterias; en cambio, cuando el amarillo es casi anaranjado actúa más sobre los huesos.
La segunda capa es, como ya indicamos en el recuadro correspondiente, la que regula el correcto discurrir de la sangre y la función de oxigenación y alimentación de las células, siendo de color naranja. Pues bien, cuanto más claro sea el naranja más influye sobre los capilares; a medida que va oscureciéndose más afecta a las venas cava y safena; y cuanto más intenso es el tono, a la aorta, carótida y femorales.
La tercera capa -reguladora del sistema respiratorio- se ve influenciada por el color azul. Si es azul claro afectará más a los pulmones y si es azul oscuro a los bronquios y al resto del aparato respiratorio, incluidas las membranas del olfato y cuerpos cavernosos de la nariz.
La cuarta capa -reguladora del sistema nervioso- se ve afectada por el color verde en sus distintas intensidades. El verde claro afectará más a las neuronas del cerebro, el verde medio a las de la médula espinal y el verde oscuro a la red nerviosa en general.
La quinta capa -correspondiente a los procesos mentales- se relaciona con el color rosa. El rosa pálido influirá sobre el subconsciente, el rosa medio sobre el consciente y el rosa fuerte sobre el inconsciente.
La sexta capa -la de la personalidad- no tiene un color determinado pero sí se sabe que, sea cual sea el que predomine, cuanto más claro mejor manifestará la personalidad.

LAS TERAPIAS DEL SONIDO
Pero si el color es vibración también lo es el sonido. E igualmente existen infinidad de experimentos que prueban de manera clara la influencia de los sonidos en nuestro cuerpo mental y en nuestro cuerpo energético, con lo que el físico se verá irremediablemente afectado.
El sonido y el ritmo es algo que nos acompaña desde nuestra permanencia en el vientre materno. Las ondas sonoras son vibraciones que se perciben no sólo por nuestros oídos sino por nuestra mente y nuestro cuerpo; y al igual que sucede con el color, afecta también al cuerpo energético.
La Sonoterapia se basa en la convicción de que las enfermedades y los conflictos no resueltos afectan a la frecuencia con que vibran los órganos. Y el tratamiento que propone consiste en enviar ondas sonoras armoniosas a esos órganos para equilibrarlos, tanto de baja como de alta frecuencia que en muchas ocasiones no pueden ser oídas por el paciente.
También se reconocen los beneficios curativos de los sonidos emitidos por la propia persona, como por ejemplo los mantram usados por las tradiciones místicas de todo el mundo, tanto de Oriente como de Occidente.
Pues bien, a cada capa del cuerpo energético le corresponde una nota musical. Y así, a la primera capa -amarilla- le corresponde la nota DO, a la segunda -anaranjada- RE, a la tercera -azul- FA, a la cuarta -verde- MI, a la quinta - rosa- SOL, a la sexta -de la personalidad- SI y a la última capa, la séptima, la nota LA. Esta nota es la referencia para afinar las demás y por eso está asignada a la capa de más alta vibración.
La Sonoterapia se emplea actualmente con buenos resultados para tratar fracturas, reumatismo, artritis, dolor de espalda, esguinces, migrañas, sinusitis y neuralgias. En algunos casos se utiliza el ultrasonido colocando un cristal de cuarzo en un campo eléctrico que lo hace vibrar a una frecuencia determinada, lo que tiene efectos beneficiosos en el tratamiento de lesiones deportivas y musculares. Las ondas ultrasónicas favorecen la regeneración de los huesos y los tejidos blandos y además alivian el dolor porque estimulan las fibras nerviosas.
En la Medicina alopática o convencional también se emplea como diagnóstico al bombardear el órgano con las ondas que, al rebotar, son recogidas y transformadas en señales electrónicas que forman una imagen en una pantalla.
Añadamos, para finalizar este apartado, que otra de las técnicas que se emplean con éxito en este ámbito es la Musicoterapia. Las investigaciones demuestran que la terapia con música es especialmente eficaz como medio de rehabilitación en personas con problemas mentales por lo que se usa cada vez más en Psiquiatría, Psicología y Educación Especial.
En cualquier caso, estas terapias son útiles para tratar cualquier tipo de dolencia, ya sea fisiológica, psicológica o emocional pero su tratamiento debería ser complementario y no sustitutivo de otras técnicas curativas. Representa una forma de ayudar al bienestar del paciente.

LA NUEVA CONCEPCIÓN DEL SER HUMANO
En suma, el ser humano es una conciencia en evolución que utiliza diversas expresiones energéticas para manifestarse en el plano material siendo el cuerpo físico sólo una de ellas, la más densa y visible pero no la única. Y, consecuentemente, es posible actuar sobre las más sutiles para influir sobre las de menor vibración energética. No sólo es más efectivo sino más rápido.



LOS SIETE CHRAKRAS PRINCIPALES

1º. Chakra raíz o supervivencia. Se encuentra cerca del coxis, en la base de la columna vertebral. Es el punto de intersección de los tres nadis principales, denominado punto Yukta Triveni (triple flujo combinado). Es de color rojo.
2º. Chakra esplénico o sacro. Relacionado con la sensación. Está situado ligeramente por debajo del ombligo, bajo vientre o perineo. Es de color anaranjado.
3º. Chakra plexo solar. Es el principal y se le relaciona con el poder, la acción, la vitalidad, la voluntad. Es de color amarillo.
4º. Chakra del corazón. Se encuentra en el centro del pecho, ligeramente por encima del corazón y del timo. Es de color verde.
5º. Chakra creativo. Ubicado a la altura de la garganta, cerca de la nuez, encima de la laringe. Es de color azul.
6º. Chakra intuitivo. Conocido como "el tercer ojo" por la tradición oriental. Se sitúa en la región frontal, ligeramente por encima del nacimiento de la nariz. Es de color índigo o añil.
7º. Chakra espiritual. Se halla en la coronilla, en la zona más alta de la cabeza. Es de color violeta.

Es importante añadir que las capas del cuerpo energético no tienen el mismo color que las de los chakras que las vitalizan.



LOS DOCE MERIDIANOS

Meridiano de los pulmones
Permite tratar alteraciones respiratorias, tos, resfriado, opresión, dolor de garganta, dolor de cara anterior del hombro y del brazo.

Meridiano del intestino grueso
Permite tratar dolores abdominales, diarrea, dolor e inflamación de garganta, dolor de dientes, congestión nasal, dolor de espalda.

Meridiano del estómago
Permite tratar dolores de estómago, vómitos, molestias abdominales, trastornos del apetito, enfermedades febriles.

Meridiano bazo-páncreas
Permite tratar trastornos digestivos, diarreas, cansancio general, hepatitis, trastornos menstruales.

Meridiano del corazón
Permite tratar trastornos cardiacos, de garganta, de energía mental.

Meridiano del instestino delgado
Permite tratar dolor del bajo vientre, dolores del omóplato, de la nuca, de la región lumbar.

Meridiano de la vejiga
Permite tratar trastornos urinarios, dolores de cabeza, trastornos oculares, nasales, de la columna vertebral, psíquicos.

Meridiano de los riñones
Permite tratar sofoco, asma, angina, lumbalgia, edema, trastornos genitourinarios.

Meridiano del maestro de corazón
Permite tratar opresión torácica, palpitaciones, angustia, neuralgias del brazo y del codo.

Meridiano del triple calentador
Permite tratar dispepsia, aerofagia, edema, sordera, zumbido, dolor de la cara externa del hombro, del brazo, de la nuca.

Meridiano de la vesícula biliar
Permite tratar enfermedades por el frío, cefaleas, mareos, tristeza, dolores de costado, trastornos de los tendones.

Meridiano del hígado
Permite tratar afecciones genitales, desequilibrios del sistema inmunológico, trastornos hepato-digestivos.

Meridiano del vaso gobernador
Permite tratar enfermedades febriles, sobreexcitaciones mentales, rigidez de la columna vertebral.

Meridiano del vaso de la concepción
Permite tratar afecciones genitourinarias, gástricas, hepato-esplénicas, problemas cardiorrespiratorios, enfermedades neurológicas.



LAS SIETE CAPAS DEL CUERPO ENERGÉTICO
Muy próxima a la piel se puede apreciar una línea de color azul violáceo producida por el calor desprendido por el cuerpo y que no pertenece al cuerpo energético. Hecha esta aclaración, cabe señalar que las bandas energéticas o capas que lo componen son -de menor a mayor vibración- las siguientes:

Capa 1

Se trata de la más densa y es conocida por algunas escuelas filosóficas como "doble etérico" porque representa un doble energético exacto del cuerpo físico, con el que tiene una gran afinidad vibratoria. Es de color amarillo y puesto que su nivel vibratorio está muy próximo a la materia es a veces visible para personas con acusada sensibilidad. Su función es regular la constitución ósea, muscular y epitelial, incluidas las partes profundas de la piel. Esta primera capa es más fácil de detectar alrededor de la cabeza porque el cerebro es el máximo consumidor y transformador de la Energía Vital. La conexión con el cuerpo físico se realiza en la nuca. La glándula correspondiente es la tiroides.

Capa 2
Es la encargada de regular el sistema circulatorio y la formación de anticuerpos. Es de color rojo-anaranjado. El proceso de la circulación está muy relacionado con el aporte de oxígeno (función del aparato respiratorio). La conexión se establece en la zona superior del esternón. La glándula correspondiente es el timo.

Capa 3
Regula la aportación de oxígeno a la sangre. Es de color azul y se encarga de controlar energéticamente todos los procesos del sistema respiratorio. Su conexión con el físico se produce a través de la garganta. Las glándulas correspondientes son las suprarrenales.

Capa 4
Se encarga de regular el sistema nervioso. Es de color verde y controla el funcionamiento coherente de todas las funciones anteriores. La conexión se establece en el pubis y las glándulas correspondientes son las gónadas.

Capa 5
Regula los procesos mentales -conscientes, inconscientes y subconscientes- permitiendo la entrada de energía mental a todos los órganos del sistema encefálico. Aporta el tipo de energía específica para que se produzcan todos los procesos orgánicos del modo más racional posible. Aunque inicialmente es de color rojo adquiere enseguida un tono rosa debido a la proximidad de la capa siete (de color blanco y la de mayor vibración), por la que se ve influenciada. La conexión con el físico se establece en el entrecejo y la glándula correspondientes es la hipófisis o pituitaria.

Capa 6
Es la capa que refleja las manifestaciones de la personalidad externa del ser humano. Es de color variable según las tendencias de la persona y se beneficia o perjudica con la actuación de las otras capas aclarándose u oscureciéndose. Está estrechamente relacionada con los procesos mentales regulados por la capa cinco, sobre todo por el consciente, donde radica el libre albedrío, sutil mecanismo que permite la toma de decisiones y, por tanto, marcar la tendencia evolutiva de la persona.

Capa 7
Es de color blanco. Representa la capa de más alta vibración. Su función es la de regular la conexión de todo el ser integral con la Fuente o Yo interno. Sirve de referencia a las demás capas. Está íntimamente relacionada con la conciencia o portavoz del espíritu. La conexión de esta capa con el cuerpo físico se localiza en el plexo solar y no tiene correspondencia glandular.

En suma, las cuatro primeras capas se ocupan de controlar las funciones relacionadas con procesos físicos. La quinta corresponde al plano mental como reguladora de los procesos mentales, la sexta corresponde al emocional como expresión de la personalidad y la séptima al espiritual o referencia de la Fuente.



Ejercicio para recargar energías de uso inmediato
Para recargarse de energía basta con juntar los dedos índice, corazón y pulgar de cada mano ya que al hacerlo se dispara automáticamente el resorte que abre los canales de recepción de la Energía Vital. Puede pues denominarse a esta postura como de "entrada de energía". Después de unos 5 minutos se separan los dedos, con lo que se cierra el circuito de salida y entrada de energía. Con este sencillo ejercicio el cuerpo energético se recarga armonizando al cuerpo físico que equilibra sus sistemas para un mejor funcionamiento.



Ejercicio para acumular energía extra
Para acumular la energía extra que podamos necesitar en un momento determinado se procederá de la siguiente forma, atendiendo a la hora:
-Por la mañana -de 07.00 a 19.00 (hora solar)- se abre la mano izquierda y se mantienen unidos los dedos pulgar, índice y corazón de la mano derecha.
-Por la tarde -de 19.00 a 7.00 de la mañana (hora solar)- se abre la mano derecha y se mantienen unidos los dedos pulgar, índice y corazón de la mano izquierda.
Es todo. La recarga -bastan cinco minutos- es automática y la energía extra se ubica en tres zonas: gónadas, hígado y páncreas.



Ejercicio para transmitir energía a otra persona
Las manos son los vehículos naturales de transmisión de energía. De hecho, en muchos hospitales se complementan los tratamientos médicos con lo que se ha dado en llamar el toque terapéutico o imposición de manos.
A la hora de hacer una imposición de manos o aplicar energía a otra persona hay que tener en cuenta si es de día o de noche pues -como ya se ha dicho- los chakras giran en distinto sentido dependiendo de la hora.
Durante el día (07.00 a 19.00) se cierran los dedos índice, corazón y pulgar de la mano izquierda y se impone la mano derecha abierta en el enfermo. Durante la noche (de 19.00 a 07.00), se unen los tres dedos de la mano derecha y se impone la izquierda.
No obstante, para dar energía a cualquier hora se puede hacer con ambas manos simultáneamente ya que las dos irradian energía. En general, si se trata de dar Energía Vital para remediar alguna dolencia física se debe colocar la mano derecha en la nuca y la izquierda se mantendrá con los tres dedos unidos (de 07.00 a 19.00), cambiándose la posición de las manos si es de noche (19.00 a 07.00). En cambio, si se trata de una alteración psíquica la mano abierta se colocará en las fontanelas (en el centro de la bóveda craneana) en lugar de en la nuca.
De esta forma se crea un circuito energético: la energía entra por la mano que tiene los dedos pulgar, índice y corazón unidos y sale por la que tiene la palma extendida, que se aplica sobre la zona afectada.
Es conveniente que la persona que recibe el aporte energético extra -el enfermo- tenga ambas manos en posición de "entrada" (tres dedos unidos).



Recarga de las capas del cuerpo energético y sus glándulas correspondientes
Colóquese en una postura cómoda -preferiblemente sentado-, cuidando que la columna vertebral esté bien recta. Una los dedos pulgar, índice y medio de las dos manos. Haga a continuación unas cuantas respiraciones profundas para conseguir relajarse física y mentalmente. Entone luego tres veces el sonido OM con la intención de abrir los canales y ponerse en disposición de recibir el aporte energético de más alta vibración.
Respire profundamente, concéntrese en una de sus capas y visualice que su cuerpo es un recipiente que se llena con un líquido del color de esa capa. Repítalo luego con cada una de las otras seis.
Una vez recargado y armonizado el cuerpo energético se observará un aquietamiento de la mente y de las emociones y un bienestar físico notable.



Ejercicio de autoimposición de manos
Coloque los dedos índice, corazón y pulgar unidos en el centro de la frente. Apoye la palma de la otra mano sobre el órgano o parte del cuerpo afectado. Cierre entonces los ojos y visualice ese punto y cómo una corriente de energía circula por el brazo hasta la zona afectada.
El cuerpo energético tarda aproximadamente entre 5 y 10 minutos en reconstituirse y asimilar el aporte extra de energía para esa zona, lo que hará que desaparezca la molestia o se alivie en gran medida
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