|
|

| EDITORIAL
|
NÚMERO
36 / FEBRERO / 2002
|
|
|

| NO
HAY "EVIDENCIA CIENTÍFICA" DE QUE LAS ANTENAS DE TELEFONÍA MÓVIL
NO PROVOQUEN
CÁNCER |
Ha
hecho falta que unos cuantos periodistas que trabajan
en las cadenas de televisión -la mayoría pillando desprevenidos
a sus superiores- se hagan eco conjuntamente de la dramática
situación que viven los niños que han enfermado de cáncer
en el Colegio García Quintana de Valladolid -situado
a 100 metros de un edificio en cuya azotea hay instaladas
36 antenas de radiotelefonía- para que las denuncias
que desde hace años venimos publicando algunos sobre
el peligro que para la salud tienen las ondas y campos
electromagnéticos de los aparatos de la moderna tecnología
lleguen de forma masiva a la población. Nunca fueron
suficientes los detallados informes que, entre otros
contados profesionales, quien suscribe ha publicado
en ésta y otras publicaciones. Siempre se nos "contestó"
-y se sigue haciendo- con la manida cantinela de que
"no hay evidencias científicas" que demuestren tal cosa.
Pues bien, quienes tal afirman faltan a la verdad. En
este número y en otros posteriores vamos a dar suficientes
pruebas de ello. Sí hay "evidencias científicas" de
que las ondas y campos electromagnéticos generados por
las torres de alta tensión y diversos aparatos así como
por las antenas, repetidoras e, incluso, los propios
teléfonos móviles pueden ser dañinos para la salud de
los seres vivos. Va siendo ya hora de que a quienes
desde sus cargos públicos no dicen lo que saben -igual
que a quienes lo hacen desde las empresas implicadas-
se les empiece a pedir responsabilidades personales.
Y no sólo políticas. Lo mismo que a quienes censuran
las informaciones en los medios públicos para proteger
intereses particulares. Veremos si el reportaje elaborado
por la segunda cadena de RTVE sobre este tema -que ha
costado varias semanas y más de diez millones de pesetas-
termina emitiéndose (estaba previsto hacerlo en Enero)
o si Pedro Erquicia tiene que aguantarse y ver cómo
el programa queda definitivamente censurado, como en
el momento de escribir estas líneas todo parece indicar.
Porque en este país de presunta libertad informativa,
la censura en RTVE -que tanto se criticó con razón cuando
la ejercieron los socialistas- sigue vigente con este
gobierno. Aunque lo más kafkiano de toda esta situación
es la sutil táctica de las compañías eléctricas y de
telefonía -con la complicidad de la Administración-
de "orientar" el debate sobre el "no hay evidencias
científicas". No entremos en esa trampa que tan buen
resultado dio durante décadas a las compañías tabaqueras.
Hay que cambiar el signo del debate. Exijamos que las
compañías implicadas, los gobiernos y las organizaciones
internacionales nos den "evidencias científicas"
de su inocuidad. Y, de lo contrario, que se
actúe en consecuencia. Porque si el caso de Valladolid
fuera excepcional podría discutirse sobre otras posibles
causas. Sin embargo, no es así: hay centenares -si no
miles- de casos de cáncer en todo el mundo relacionados
con esos aparatos. Luego si algunos "expertos" -¿quién
los designa?- no "encuentran" la "evidencia científica"
de esa "relación" es porque sus conocimientos son más
bien escasos. O, lisa y llanamente, mienten.
José Antonio Campoy
Director
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
|
|