|
|

| EDITORIAL
|
NÚMERO
48 / MARZO / 2003
|
|
|

| IRAK,
EL BIO-BAC Y LA CONCIENCIA SELECTIVA |
¿Tienen "conciencia selectiva" nuestros representantes
sociales, culturales y políticos así como buena parte
de los periodistas y empresarios del ámbito de la comunicación?
Porque esa es la impresión que uno tiene al ver desfilar
a buena parte de ellos tras una pancarta para evitar
una posible guerra -siempre injustificable por muchas
razones que pretendan argüirse- y comprueba que guardan
silencio -o no se interesan siquiera- por un asunto
como el del Bio-Bac cuando, según las estadísticas,
más de veinte millones de personas mueren cada año de
cáncer en el mundo, cien mil de ellas en nuestro país.
Es más, Mariano Barbacid, la persona que -gratuitamente-
se supone que más sabe de cáncer en España, afirmó ante
el presidente del Gobierno, José María Aznar, durante
la reciente inauguración de la nueva sede del Centro
Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) -donde
nuestra presencia fue vetada recordando otros tiempos-
que uno de cada dos españoles terminará sufriendo cáncer
y, al menos la mitad de ellos, morirá. Es decir, Barbacid
vaticinó -sin que aparentemente nadie se escandalizara-
que la cuarta parte de los españoles morirá irremisiblemente
de cáncer. "En la terapia directa contra el cáncer
-llegaría a reconocer en su discurso ante Aznar- no
se ha avanzado mucho". Unas palabras que justifican
sus declaraciones de junio del año pasado cuando afirmó
también que la cirugía actualmente sólo es capaz de
curar "el 40% de los tumores" y "la quimioterapia
un 10%". Evidentemente, de la radioterapia ni habla.
¿Para qué? Y agregaría incluso que si bien hay actualmente
370 fármacos en proceso de ensayo clínico "la mayoría
de ellos fracasará" porque "dejan mucho que desear".
Bien, pues tal es el panorama con el que se encuentran
hoy los "expertos", esos que se autocalifican de oncólogos
y a los que todos los enfermos de cáncer consultan qué
hacer cuando la verdad es que ni conocen la causa del
cáncer ni saben cómo combatirlo con mediana eficacia.
Por eso Barcacid decidió el año pasado que el CNIO abandonara
las líneas de investigación en las que estaban inmersos
-más dinero sin justificar al cubo de la basura que,
total, a los políticos les basta hacerse la foto y aparentar
que se interesan por este problema- y ahora propone
"impulsar la investigación del funcionamiento de
las proteínas implicadas en la aparición y desarrollo
del cáncer a través de la genómica funcional". Y
aquí está la clave de todo este asunto. Porque resulta
que Barbacid se enteró -probablemente en Estados Unidos-
de que el futuro de las terapias contra el cáncer está
en el ámbito de las proteínas, en la comprensión y desarrollo
de una nueva ciencia que hoy se conoce como Proteómica.
Sólo que ese es, precisamente, el ámbito en el que se
basa la fórmula del Bio-Bac que no es -básicamente-
otra cosa que un conjunto de proteínas con sorprendente
actividad terapéutica demostrada en ensayos clínicos
irrefutables por mucho que ese individuo que responde
al nombre de Fernando García Alonso, actual director
de la Agencia Española del Medicamento en el Ministerio
de Sanidad y Consumo, lo niegue con su habitual falta
de desvergüenza. Unas proteínas cuya secuenciación -un
hecho que igualmente se oculta- está realizando nada
menos que el famoso Instituto Pasteur.
En esta revista lamentamos, en suma, que la conciencia
de muchos de nuestros representantes tenga carácter
selectivo, que estén en contra -como nosotros- de la
matanza de inocentes ciudadanos iraquíes que bastante
tienen con soportar a ese energúmeno que tienen por
dictador pero, en cambio, permanezcan hoy insensibles
al óbito de muchos españoles y al más que previsible
fallecimiento de otros muchos millones en todo el mundo
en un futuro cercano. Porque, o bien están siendo éticamente
-y, por tanto, abominablemente- selectivos o están tan
desinformados que no se han enterado de lo que está
pasando en el caso del Bio-Bac a pesar de que hace meses
que se habla de este asunto en los medios de comunicación.
Bien, la entrega a cada uno de nuestros diputados de
un completo dossier sobre el Bio-Bac va a impedir a
partir de ahora que estos aleguen desconocimiento. Desde
hoy son corresponsables -más aún que antes- de lo que
suceda. Incluso de las muertes (han fallecido varias
de las personas que hace sólo unas semanas clamaban
ante los medios de comunicación que les diesen Bio-Bac)
que a partir de este momento tengan lugar. Veremos que
les dicta la voz de la conciencia.
José Antonio Campoy
Director
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
|
|