Los rasgos de la escritura reflejan
de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros
procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla
sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente
útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo
de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.
En los dos números anteriores vimos ya que
una escritura puede ser predominantemente curva o angulosa,
en arcadas o en guirnaldas, cuadrada, caligráfica o
tipográfica. Veamos a continuación otras posibilidades.
Porque la FORMA en que escribimos hace que un
texto pueda tener:
ESCRITURA ARMONIOSA Y ESCRITURA
INARMÓNICA:
La escritura armoniosa
es aquella ante la cual tenemos una clara impresión
de equilibrio entre todos sus elementos; es una escritura
bien dibujada, con gracia, con armonía.
En el polo opuesto, la escritura inarmónica es
aquella que no guarda las proporciones, aquella en la
que el desequilibrio entre sus partes es lo más llamativo;
una escritura, en suma, donde predomina la irregularidad
en el trazado.
A nivel de Grafotecnia -interpretación psicológica
de los rasgos de la escritura-, debemos considerar que
las personas cuya escritura es armoniosa cuentan igualmente
con una personalidad equilibrada, llena de armonía,
de elegancia en su interior y en sus manifestaciones
externas.
Y, obviamente, aquellas cuya escritura
es claramente inarmónica son personas con poca claridad
de ideas, tendentes a la complicación a nivel psicológico,
con poca elegancia (o casi nada)... Claro que hay que
tener en cuenta que muchas personas escriben mal porque
la vida no les ha ofrecido la posibilidad de cultivarse
mucho en determinados terrenos. Hablamos más bien, pues,
de quienes habiendo tenido esa oportunidad presentan
una escritura de buen nivel gráfico pero inarmónica
en el sentido de grandes artificiosidades y ampulosidades,
que dan como resultado final una escritura poco equilibrada.
En estos casos sí que estamos ante la escritura de una
persona orgullosa... en el sentido más negativo de la
palabra.
Pasemos a continuación a ver las características de
la
ESCRITURA
SENCILLA Y LA ESCRITURA COMPLICADA
La escritura sencilla
está trazada de forma simple, escueta, nítida; no presenta
rasgos superfluos ni complicaciones.
Podríamos considerar un paso más en este tipo de escritura
que daría lugar a la escritura simplificada,
en la cual el trazado de las letras se simplifica llegando
a veces a la mínima expresión; eso sí, manteniendo en
todo momento la claridad en la escritura y la legibilidad.
Por el contrario, la escritura complicada aparece
llena de adornos, rasgos que no son necesarios para
la ejecución de la letra y que más bien dificultan la
comprensión del trazado, que incluso dificultan la lectura
o la enlentecen.
Respecto a la interpretación psicológica, si nos encontramos
ante una persona con escritura sencilla podemos tener
la seguridad de que estamos ante una persona natural,
que se muestra como es; normalmente será una persona
en la que se puede confiar.
Por supuesto, no hay que analizar cada rasgo de forma
aislada sino que deberemos considerar el conjunto. Y
así, si el conjunto es una personalidad muy positiva,
la escritura sencilla nos reflejará todo lo dicho
anteriormente pero, en caso contrario, esa sencillez
puede manifestar un espíritu mediocre, simplón... Hay
que ver siempre el conjunto.
En el caso de la escritura
simplificada, la interpretación psicológica se afianza
aún más reflejando una persona de buen nivel intelectual,
con gran capacidad de asimilación y de análisis, una
persona objetiva, con buena capacidad de lógica, de
razonamiento, capaz de realizar sus objetivos con el
mínimo gasto de energía.
Pero no todo son cosas positivas porque, como siempre,
tenemos que considerar el conjunto ya que si estamos
ante una persona globalmente negativa este tipo de escritura
reforzará la avaricia, la falta de sentimientos y la
frialdad.
En el caso de la escritura complicada, el trazado
de la letra no es más que un reflejo de los procesos
mentales de quien la realiza; y así, nos encontraremos
con una mente poseedora de una excesiva fantasía, personas
a las que les gusta exagerar y enredar las cosas. Son
las típicas personas que se mueven mucho, provocan mucho
ruido pero hacen muy poco en realidad. Personas que
destacan por ser vanidosas, mentirosas e intrigantes.
En el próximo número completaremos lo referente a la
FORMA DE LA ESCRITURA de modo que los que estéis coleccionando
la revista tened en cuenta que vamos terminando este
bloque y estamos a punto de empezar el próximo.
Mª
Jesús Escudero Villanueva
Grafóloga
y perito calígrafo