Los rasgos de la escritura reflejan
de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros
procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla
sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente
útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo
de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.
Explicada la importancia que tiene conocer la presión
con que efectuamos lo que escribimos, proseguimos este
mes con el análisis de los diferentes tipos de presión
que puede presentar una:
ESCRITURA DE PRESIÓN NETA
Se trata de una escritura
muy limpia con presión uniforme y cuyo trazado llama
la atención por su precisión.
Desde el punto de vista psicológico, este tipo de presión
nos está reflejando una personalidad equilibrada, con
cla-ridad de ideas, precisión a la hora de actuar y
buena memo-ria.
ESCRITURA
DE PRESIÓN PASTOSA
En este caso encontramos
que la escritura presenta zonas con suciedades, borrones
y exceso de tinta en algunos tra-zos. Pueden aparecer
también óvalos cegados por empasta-miento.
Hay que tener en cuenta cuál ha sido el útil con el
que se ha realizado el cuerpo de escritura ya que una
pluma o un bolígrafo en malas condiciones puede dar
lugar a pérdidas de tinta que nos lleven a error.
En cuanto a la Grafotecnia, es decir, la interpretación
psicológica de este tipo de presión, siempre nos va
a hablar de un mal estado general, decaimiento o cansancio
tanto en el ámbito físico como en el psicológico. Es
un ti-po de presión propio de personas que presenten
patologías físicas como cardiopatías o tuberculosis.
Es importante considerar -y ya entraremos con detenimiento
en ello cuando hablemos de Grafopatología- que siempre
que aparece en la escritura el reflejo gráfico de una
determi-nada dolencia física o psicológica es porque
la misma está presente en el individuo aunque no siempre
la patología llega a reflejarse en la escritura, de
tal forma que si apreciamos en la letra de una persona
algún rasgo sugestivo de enfermedad lo prudente es aconsejarle
una visita al mé-dico ya que es éste el que debe ocuparse
del diagnóstico en caso de que exista un problema físico.
También es propio este tipo de escritura en personas
que presentan ciertas tendencias dentro del campo de
la sexua-lidad que incluyen fantasías morbosas, etc.
En otros casos encontramos este tipo de presión en personas
agresivas con tendencia a la grosería e, incluso, en
perso-nas que presentan ciertos tipos de enfermedades
mentales.
ESCRITURA
FUSIFORME
La distinguimos porque sus
trazos verticales presentan ma-yor entintamiento que
el resto de la escritura. Solamente se pude encontrar
este tipo de escritura en el caso de que se haya utilizado
pluma.
En el ámbito psicológico suele encontrarse esta escritura
en personas a las cuales les gusta el refinamiento y
que tienden a ser bastante sibaritas.
En el plano negativo podemos encontrarnos con un excesivo
materialismo, sensualidad o tendencia a la gula; puede
dar-se casos de personas con muy poco control sobre
su genio llegando a ser, en algunos casos, explosivos.
ESCRITURA
EN CUENTAS DE ROSARIO
Se la llama así porque a
lo largo del trazado llegan a apa-recer unos pequeños
puntos o empastamientos de tinta como consecuencia de
pequeños temblores.
Este tipo de presión es bastante habitual en ancianos
aun-que puede presentarse como consecuencia de una situación
de fatiga o en una persona con cansancio en el brazo
tras haber realizado un esfuerzo físico.
Este tipo de presión es muy típico en los casos de alcoho-lismo
crónico aunque también puede aparecer cuando se abusa
de café, té, tabaco u otras drogas.
Por supuesto, el miedo puede producir también este tipo
de perturbación en la presión de la escritura.
Mª
Jesús Escudero Villanueva
Grafóloga
y perito calígrafo