Los rasgos de la escritura reflejan
de manera inconsciente nuestra personalidad y nuestros
procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla
sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente
útil. En esta sección intentaremos enseñarle a hacerlo
de la manera más sencilla posible. Ojalá lo consigamos.
Terminamos por fin con el bloque que estamos estudiando
y para ello veremos cuatro tipos de escritura que presentan
carac-terísticas opuestas entre sí. Para empezar, estudiemos
lo que llamamos
ESCRITURA MONÓTONA
Es una escritura carente
casi por completo de movimiento, con un trazado muy
igual, muy rutinario, sin toques perso-nales, poco original;
en ocasiones encontramos que la per-sona que escribe
así tiende a hacerlo siguiendo la caligra-fía que aprendió
en el colegio de forma que su escritura no presenta
aportaciones personales.
A nivel psicológico, suele coincidir con personalidades
que caen fácilmente en la rutina, en la falta de creatividad,
con una evidente falta de originalidad; son personas
nada dadas a la sociabilidad. Es muy difícil -por no
decir casi imposible- saber lo que piensan, lo que sienten.
Son bas-tante impermeables, frías, faltas de sensibilidad
y dan una imagen de control y de dominio importante
en sus emociones.
ESCRITURA
CON VARIACIONES
Se trata de un tipo de escritura
que podríamos definir como opuesta a la anterior. En
ella aparecen pequeñas pero armo-niosas variaciones
en varios de sus elementos. Así, podemos encontrar pequeños
cambios a lo largo del escrito en el ta-maño, la forma,
inclinación, etc.. Pero debemos fijarnos en que estos
pequeños cambios, en algunos de los elementos de la
grafognomía de la escritura, aparecerán sólo de forma
ligera y siempre dando al escrito una clara sensación
de ritmo, de armonía.
A nivel psicológico, también encontraremos las caracterís-ticas
opuestas al caso anterior: estamos ante una persona-lidad
con un buen nivel de sensibilidad, con imaginación y
capacidad de creación, con originalidad, que se muestra
tal como es y sólo si llega al extremo puede caer en
ser una persona excesivamente sensible y poco constante.
ESCRITURA
DE TRAZADO EQUILIBRADO, COMPENSADO.
Para identificar esta característica
de la escritura debe-mos fijarnos en el aspecto de conjunto
que produce el cuer-po de escritura completo.
Si damos la vuelta al escrito apreciaremos claramente
la impresión de equilibrio que produce la página, la
sensación de armonía entre lo escrito y los espacios
en blanco.
La mejor forma de entender esto es ver la gráfica corres-pondiente
y a ella remito al lector.
A nivel psicológico, las personas que escriben así muestran
un buen equilibrio mental, una buena relación entre
ellos y su entorno. También podemos decir que estas
personas son eficaces en sus trabajos, constantes en
sus proyectos y po-seen una notable claridad de pensamiento.
Sólo en el caso de que se llegue a un caso extremo habla-ríamos
de una persona con falta de flexibilidad en sus planteamientos.
ESCRITURA
CON DESEQUILIBRIOS
Evidentemente, estamos hablando
del caso contrario al ante-riormente descrito: cuando
volvemos la página del revés la impresión general del
cuerpo de escritura es claramente falta de proporción,
falta de equilibrio entre lo escrito y el papel.
A nivel psicológico, este tipo de escritura corresponde
a personas con una gran sensibilidad, con una enorme
emotivi-dad, normalmente llegando a la falta de equilibrio
emocional.
Mª
Jesús Escudero Villanueva
Grafóloga
y perito calígrafo