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NÚMERO 140 / JULIO - AGOSTO / 2011

NOTICIAS / JULIO - AGOSTO / 2011


Consumir huevos no aumenta el riesgo cardiovascular

Consumir huevos no sólo no aumenta el riesgo cardiovascular –la posibilidad de sufrir un infarto o un ictus- sino que es bueno para la salud. Y, por tanto, la sugerencia de restringir su consumo hecha por muy diversos organismos nacionales e internacionales desde hace décadas no se justifica salvo en el caso de los diabéticos. Tal es la principal conclusión de una investigación llevada a cabo en la Universidad de Navarra por un equipo dirigido por el Dr. Miguel Ángel Martínez-González -catedrático de Medicina Preventiva- que acaba de publicarse en European Journal of Clinical Nutrition tras analizar durante seis años la dieta, estilo de vida y patologías de 14.185 voluntarios adultos jóvenes e inicialmente sanos a quienes se sometió a diversos análisis durante ese tiempo. Según los resultados finales quienes consumen cuatro o más huevos por semana no tienen más riesgo cardiovascular que los que toman menos de uno por semana. Es más, su consumo podría reducir ese riesgo al ser ricos en vitaminas del grupo B, enzimas, ácido fólico y minerales. Y es que según esos investigadores es la principal fuente de colesterol dietético de la alimentación -200 miligramos por unidad- y aporta además proteínas de alta calidad y muy poca grasa.
Hasta aquí la noticia. Nosotros debemos añadir que empezamos a estar hartos de la cantidad de investigaciones absurdas e inútiles con las que se despilfarra el dinero de los ciudadanos. Hemos explicado numerosas veces –y así se recoge en La Dieta Definitiva- que los huevos de gallina ni elevan el colesterol ni contribuyen a producir arterosclerosis… salvo que se ingieran fritos. Porque freír los alimentos –huevos incluidos- produce radicales libres que además de destruir las grasas esenciales del mismo pueden dañar las células y –entonces sí- aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares además de destruir muchos micronutrientes, acelerar el proceso de envejecimiento y poder provocar cáncer. El grado de daño potencial depende del tipo de aceite, de la temperatura a la que friamos y del tiempo que utilicemos para ello. Obviamente el aceite menos dañino a la hora de freír es el de oliva ya que los demás aceites así como las margarinas vegetales se oxidan mucho más rápidamente y se convierten en las indeseables grasas “trans”. Luego no conviene freírlos nunca; ni siquiera con aceite de oliva salvo que se haga de forma excepcional.Es más, en la obra de nuestro director ya citada se explica también que “el consumo de huevos enteros ayuda a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre”. Pero ni de esto ni de la inconveniencia de freírlos hablan esos investigadores. Es más, nuestro director contradice en su libro parte de sus conclusiones. “En todo caso no es bueno consumir muchos huevos –explica en La Dieta Definitiva-por varias razones. Una, en el caso de consumir la clara cruda porque tiene una proteína llamada avidina que interfiere en la absorción de las vitaminas (afortunadamente, se destruye con el calor). Otra, porque no es conveniente ingerir proteínas en exceso. Y la tercera, porque pueden sobrecargar el hígado y afectar a los riñones. La necesidad de moderar su consumo no se debe pues a su contenido en colesterol ya que el nivel del mismo en sangre depende más de la ingesta de grasas saturadas y carbohidratos refinados que de éste. Hay numerosos estudios que demuestran que el nivel de colesterol no sube aun cuando uno tome dos huevos diarios durante varios meses. Y hay casos mucho más explícitos, como el de una persona que tomó más veinticinco huevos diarios durante tres lustros sin que su nivel de colesterol en sangre se alterara. De hecho, en las unidades que quemados se llega a dar hasta 40 huevos diarios a los pacientes sin que les suba por ello el nivel de colesterol. La yema contiene además una buena cantidad de ácido linoleico, fundamental para las membranas celulares y las vainas de mielina. Pero que no suba el colesterol no implica que no tenga otros potenciales efectos negativos. Por tanto, siga nuestro consejo y no tome más de cuatro o cinco huevos a la semana”.


Las embarazadas no deben ingerir alimentos tratados con organofosforados 

Nadie debería ingerir alimentos tratados con organofosforados -como el clorpirifós y el diazinon- y mucho menos las embarazadas porque pueden dar a luz niños con menor cociente intelectual. Así lo indica un reciente estudio efectuado en la Escuela de Medicina Mount Sinaí de Nueva York que acaba de publicarse en Environmental Health Perspectives tras analizar la orina de más de 400 mujeres que estaban en los últimos tres meses de embarazo y luego estudiar a sus hijos cuando tenían 1, 2 y entre 6 y 9 años. El peligro de los organofosforados fue igualmente denunciado por otro grupo de investigadores de la Universidad de California tras estudiar a 327 niños de 7 años y por un tercero del Centro de Salud Ambiental de la Universidad de Columbia.
Lo inconcebible es que a día de hoy los organofosforados sigan siendo legales. Especialmente en España donde uno de ellos fue la causa real del llamado Síndrome Tóxico que se achacó al aceite de colza, lo que hemos denunciado ya en varias ocasiones.


La quercitina protege el hígado y previene el cáncer 

"La quercitina inhibe mediadores implicados en la progresión a cáncer del hígado cirrótico". Al menos ésa es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores del Instituto de Biomedicina (Ibiomed) de la Universidad de León coordinado por María Jesús Tuñón y Javier González Gallego en colaboración con la Universidad Federal de Río Grande do Sul y el Hospital de Clínicas de Porto Alegre (Brasil) tras comprobar en ratas a las que se indujo cirrosis que aumenta la expresión del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y de uno de sus ligandos, la anfirregulina (factor capaz de prevenir la muerte de diferentes tipos de células que se expresa en diversos tejidos), incrementa mediadores de la inflamación y la proliferación celular -como la interleucina 6, el factor de necrosis tumoral y el factor de crecimiento transformante beta-, la inhibición de vías de supervivencia como la Akt y la MAP cinasa- y la expresión de genes asociados con la progresión del cáncer como la ciclooxigenasa 2 o los asociados a glioma GL1 y GL2.
En otras palabras, que su consumo podría prevenir daños en el hígado, que aparezca cáncer en él o que se frene la progresión tumoral si éste ya se ha manifestado. Para lo que bastarían 50 mg por kilo de peso.
Cabe añadir que la capacidad de la quercitina -y de otros flavonoides- para inhibir la proliferación de las células tumorales e inducir su apoptosis se conoce desde hace años. Y que se encuentra presente en altas concentraciones tanto en frutas como en verduras; de hecho es el flavonoide más abundante y el más habitual en la dieta humana a partir del cual se obtienen otros como la naringenina o la rutina. Queda agregar que son muy ricas en quercitina la cebolla roja, las manzanas, las uvas y el brócoli así como el té.


La American Heart Association lo asume
Para bajar en sangre el nivel de triglicéridos… ¡omega 3!


La Asociación Americana del Corazón ha asumido ¡por fin! que para reducir en sangre el nivel de triglicéridos lo que hay que hacer es ingerir ácidos grasos esenciales omega-3 EPA/DHA. Quizás porque según sus datos en el 2006 ochenta y un millones de estadounidenses padecían una o más “formas de enfermedad cardiovascular” de las que más de 830.000 mueren cada año y se han asustado. Así que ahora recomienda ingerir entre 0,5 y 1 gramos diarios de omega 3 a quienes tienen en ayunas un nivel de triglicéridos de entre 150 y 199 mg/dL, de 1 a 2 gramos a los que tienen entre 200 y 499 mg/dL y de 2 a 4 gramos a los que tienen más de 500 mg/dL.
¿Y cuáles son las mejores fuentes de omega-3? Pues los pescados azules –las algas tienen menos y normalmente sólo DHA pero no EPA- y, sobre todo, el Aceite de Krill.
Ahora bien, nosotros insistimos de nuevo –vamos a hacerlo hasta que entre en la dura mollera de algunos- que los problemas cardiovasculares a los que da lugar la aterosclerosis se deben sobre todo a la brutal intoxicación medioambiental, al consumo excesivo de grasas saturadas animales y grasas “trans”, a freír la comida, a beber poca agua y demasiado café y alcohol, al tabaco, al sedentarismo y a un déficit en la alimentación de pescado azul, frutas, cereales enteros y verduras. Y que todo eso da lugar principalmente a una carencia grave de vitamina C –principal causa de los problemas cardiovasculares- además de la A, las del grupo B, la D, la E y la H, aminoácidos -lisina, prolina, arginina, carnitina, cisteína y taurina-, minerales –especialmente magnesio, cobre, potasio y calcio-, coenzima Q-10, bioflavonoides y colágeno hidrolizado. Por lo que toda persona con un problema cardiovascular debe básicamente desintoxicarse, beber mucha agua de calidad, cambiar de estilo de vida y de dieta, hacer ejercicio, modificar su alimentación y seguir un tratamiento ortomolecular. Y, por supuesto, ¡olvidarse de los fármacos!


Se duplican los casos de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn en España en los últimos 20 años 

Cada vez más españoles sufren alguna de las llamadas “enfermedades inflamatorias intestinales” -consideradas autoinmunes-, especialmente colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Así acaba de denunciarlo el presidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), Enrique Domínguez, que achaca el incremento a la contaminación medioambiental y, en parte, a la predisposición genética. Según explicó sólo en esas dos patologías se ha pasado en España en los últimos 20 años de 10,5 casos por cada 100.000 habitantes a 21. Justo al doble. “El componente medioambiental es indudable –explicaría- como demuestra un estudio hecho con españoles que emigraron a Suiza y triplicaron su riesgo de desarrollar esas patologías al salir de España”. Enrique Domínguezincluye entre los factores ambientales el ritmo de vida, el estrés y la alimentación “siendo en todo caso el conjunto, más que el papel individual de uno u otro factor, el desencadenante de la patología”. De ahí que insistiera en la importancia de la alimentación recordando que el sobrepeso y la obesidad se asocian a reacciones inflamatorias más intensas. “El abandono de la dieta mediterránea –afirmaría- está llevando a los españoles a una peor salud y al aumento de los procesos inflamatorios”. De que el agua, el aire y los alimentos -y por tanto nosotros- están brutalmente contaminados por pesticidas y aditivos de todo tipo no dijo nada.


Nuevo varapalo a los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)

El consumo de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) –aspirina, paracetamol, ibuprofeno, ketoprofeno y piroxicam incluidos- por parte de quienes han sufrido algún infarto de miocardio previo aumenta en un 45% el riesgo de muerte o ataque cardiaco recurrente apenas una semana después de empezar a ingerirlos y en un 55% si el consumo se prolonga hasta tres meses. Así lo ha constatado un equipo de investigación coordinado por Anne-Marie Schjerning en la Universidad de Copenhague (Dinamarca).
Cabe recordar que ya en el 2007 la Asociación Americana del Corazón decidió recomendar a los médicos que tuvieran en cuenta el riesgo que para toda persona con una dolencia cardiaca supone ingerir AINEs sugiriendo que sólo se les recetara cuando no hubiera alternativas y, en todo caso, que tomaran únicamente dosis bajas y durante poco tiempo. Obviamente muchos médicos han seguido recetándolos porque ignoran que hay alternativas y no han seguido siquiera esas recomendaciones.
Nosotros debemos añadir que los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) son peligrosos se tengan o no problemas cardiacos. Invitamos a los lectores a leer en nuestra web –www.dsalud.com- algunos de los artículos que hemos dedicado a ellos; por ejemplo los publicados en el nº 80 -Antiinflamatorios: uno de los negocios más rentables... y vergonzosos-,en el nº 105 -El nada “inofensivo” ácido acetilsalicílico, en el nº 107 –Los evidentes riesgos de tomar ibuprofeno-, en el 111 -Naproxeno: un antiinflamatorio y analgésico con más advertencias que indicaciones-y en el nº 112 -Ketoprofeno: otro antiinflamatorio con un sinfín de efectos adversos. 


Los antioxidantes, claves para tratar el cáncer

Shazib Pervaiz, miembro de la Universidad Nacional de Singapur, está convencido de que el cáncer puede combatirse con antioxidantes. Así acaba de plantearlo en un seminario celebrado en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba corroborando otras tesis en tal sentido.
Como nuestros lectores recordarán el mes pasado –correspondiente al nº 139- publicamos un artículo con el título Científicamente constatado: los antioxidantes permiten prevenir y tratar el cáncer en el que explicábamos que un equipo de investigadores del Centro Kimmel Cancer Center de Jefferson (Filadelfia, EEUU) había conseguido la prueba genética de que el estrés oxidativo mitocondrial impulsa el crecimiento tumoral y de que los antioxidantes pueden ayudar a prevenir y tratar el cáncer. Contando que se había demostrado que la pérdida de caveolina-1 –proteína supresora tumoral- induce estrés oxidativo mitocondrial iniciando un proceso que favorece la proliferación de células cancerígenas… al menos en la mayoría de los casos de cáncer de mama. Michael P. Lisanti, director de la investigación, señalaría que una de las próximas metas debería ser pues elaborar fármacos que tengan como objetivo ese tipo de estrés oxidativo destacando la importancia para ello de antioxidantes que ya se comercializan como la N-Acetil Cisteína(NAC), la Glutatión Peroxidasa(GPX), la Superóxido Dismutasa(SOD), la Catalasa (CAD) o el Ácido Alfa Lipoico (ALA).
Pues bien, Shazib Pervaiz lo corrobora ahora asegurando que los radicales libres son causa del avance del cáncer y los antioxidantes pueden eliminarlos. Más concretamente, que el exceso de superóxido puede equilibrarse con peróxido de hidrógeno. “El anión superóxido –aseguraría-promueve el cáncer y el peróxido de hidrógeno lo reduce". Agregando: "Cuando sube el nivel de antioxidantes baja el nivel de radicales libres que hacen que la célula cancerosa viva". Shazib Pervaiz añadiría que a su juicio los mejores antioxidantes son tres: la superóxido dismutasa, la glutatión peroxidasa y la catalasa, precisamente tres de las enzimas también identificadas por el equipo de Lisanti.
Como el lector sabe el oxígeno (O2) tiene la posibilidad de captar o desprenderse de electrones dando lugar a diversas formas de oxígeno activo: el superóxido (02) -anión que se forma cuando una molécula de oxígeno capta un electrón-, el peróxido de hidrógeno (H2O2) o “agua oxigenada” –que se forma cuando el superóxido capta 2 protones-, el hidroperóxido (HO2) –radical que se forma cuando el O2 se une a un protón- y el hidroxilico (OH-)–radical que aparece cuando el peróxido de hidrógeno se une al superóxido-. Pues bien, debemos explicar que la ingesta controlada de peróxido de hidrógeno -o agua oxigenada- de grado alimentario diluida -¡ojo!, no se confunda con el “agua oxigenada” desinfectante que se vende en las farmacias para limpiar heridas- es por eso útil en cáncer y otras patologías. Y la ingesta de vitamina C porque -como ya hemos explicado en otras ocasiones- su ingesta produce precisamente en el organismo ese mismo peróxido de hidrógeno.


¿Es útil en artrosis el condroitín sulfato?

El condroitín sulfato detiene la degeneración artrósica de la rodilla si se ingiere entre seis y doce meses según un grupo de investigadores canadienses dirigido por Jean-Pierre Pelletier, director de la Unidad de Investigación en Artrosis de la Universidad de Montreal(Canadá) cuyo trabajo acaba de publicarse en Annals of the Rheumatic Diseases. Según aseguran los pacientes presentaron una reducción significativa de la pérdida de volumen del cartílago articular y una reducción significativa de las lesiones del hueso subcondral al cabo de ese tiempo.
El condroitín sulfato -o sulfato de condroitina- es un importante componente de los tejidos conectivos del cuerpo, cartílagos, ligamentos, tendones, vasos sanguíneos y piel; de hecho es la sustancia que aporta principalmente al cartílago sus propiedades mecánicas y elásticas además de resistencia. Pues bien, en toda patología degenerativa articular -como la artrosis- se produce un deterioro y/o pérdida del cartílago que en buena medida se debe a la pérdida de los proteoglicanos del cartílago -formados con condroitín sulfato- y a la exposición de su red de colágeno a un mal funcionamiento mecánico.
Y de ahí que para reponerlo se obtenga condroitín sulfato de cartílago bovino, porcino o marino aunque el usado en la mayoría de los estudios se extrae de tráqueas bovinas. Es pues una sustancia natural endógena presente en la matriz extracelular de muchos tejidos y no presenta interacciones con otros medicamentos ya que no es metabolizado por el citocromo P450. De hecho los estudios de toxicidad, mutagenicidad, carcinogénesis y toxicidad sobre la reproducción han dado negativo; parece pues una sustancia inocua. Lo singular es que un amplio metaanálisis publicado en el British Medical Journal en el 2010 concluía que el tratamiento combinado de sulfato de condroitina y glucosamina ni reduce de forma significativa el dolor en las articulaciones ni mejora la patología. ¿Alguien lo entiende?


Las bacterias intestinales influyen en el cerebro y, por tanto, en nuestro comportamiento

Un equipo de investigación dirigido por Stephen Collins –profesor de la Michael G. DeGroote School of Medicine en la Universidad McMaster de Canadá- afirma haber constatado mediante un trabajo realizado en el Farncombe Family Digestive Health Research Institute que acaba de publicarse en Gastroenterology que las bacterias intestinales influyen en la química del cerebro y, por tanto, en nuestro comportamiento. Al menos así ha ocurrido con ratones al desequilibrarles la flora intestinal. Lo que sugiere que un contenido bacteriano anómalo en los intestinos puede ser causa de algunos trastornos del comportamiento e indica la importancia que puede tener tratarlos reequilibrando la flora intestinal; por ejemplo, con prebióticos y probióticos. De hecho ya se habían asociado las gastritis, las úlceras, la pesadez de estómago tras comer, la hinchazón, el dolor en la boca del estómago, el reflujo gastroesofágico o el síndrome de intestino irritable con la ansiedad y la depresión.
Y todo indica que el problema es mayor cuando ese desequilibrio lo causa la ingesta de antibióticos porque de hecho para desestabilizar la flora intestinal de los ratones se les dio oralmente durante siete días una combinación de tres microbicidas: neomicina, bacitracina y pimaricina. ¿El resultado? Entre otros problemas se constató un incremento del Factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF), proteína presente en el hipocampo, la corteza cerebral y el cerebelo cuyo exceso afecta negativamente a la memoria y la motivación además de provocar ansiedad y depresión. Cabe añadir que en cuanto dejó de darse antibióticos a los ratones la flora intestinal se recompuso y su comportamiento volvió a ser normal.


Las radiaciones electromagnéticas causan la muerte de millones de abejas

Que la enorme contaminación química que sufre el planeta está afectando a todos los animales y en muchos casos a quienes los consumimos es bien sabido aunque la mayoría de la gente haya optado por no pensar en ello. Pero es que ahora se ha constatado que la causa de la muerte repentina de cientos de millones de abejas acaecida en los últimos años puede estar debiéndose a las radiaciones electromagnéticas emitidas por las antenas de telefonía y los dispositivos WiFi. Así lo afirma al menos un equipo de investigación dirigido por Daniel Favre, miembro del Instituto Federal de Tecnología de Suiza, tras efectuar un estudio en el que se demuestra que las simples señales emitidas por los teléfonos móviles durante una conversación son capaces de desorientar a las abejas hasta el punto de llevarlas a la muerte. Y lo ha constatado con 83 experimentos diferentes. Este estudio corrobora los resultados de una investigación similar que se hizo en el 2008 según la cual las abejas no regresan a sus colmenas si se coloca cerca un móvil.
"Los terminales móviles activos –aseveraría Favre- tienen un impacto dramático en el comportamiento de las abejas ya que inducen a las obreras a emitir masivamente la señal de alarma. En condiciones normales ese zumbido anuncia que el enjambre se pone en marcha o es una señal inequívoca que indica algún problema en la colonia. Entre otros factores, como los pesticidas, las señales emitidas por los móviles y las antenas de telefonía móvil podrían estar contribuyendo a la desaparición de las abejas en todo el mundo. Apelo a la comunidad científica internacional para que realice más estudios en este campo".


Narconon denuncia que se trate a los drogadictos con drogas y se les considere enfermos mentales

Dado el fracaso de la actual política de “guerra contra las drogas” la Comisión Mundial sobre Políticas de Drogas ha propuesto a todos los gobiernos vías tan singulares como su despenalización -especialmente de la marihuana- y experimentar con nuevos fármacos que se supone sirven para tratar la adicción. Pues bien, a Clark Carr –presidente durante 16 años de Narconon Internacional, red internacional de rehabilitación de drogadictos sin ánimo de lucro que cuenta con 150 centros en 50 países- la primera idea le parece bien. “Criminalizar el consumo de drogas -manifestaría- ha llevado a millones de infractores no violentos -desde agricultores a consumidores- a la cárcel; a veces durante décadas. Y lo que se propone ahora, correctamente, es pedir mayor respeto por los derechos humanos y la salud pública. Pero lo que es inaceptable es que se apoyen programas que se autopromocionan como de ‘recuperación de drogadictos’ cuando lo que hacen es proporcionar otras drogas igualmente adictivas”. Y es que laComisión Mundial sobre Políticas de Drogas recomienda como tratamiento para los drogadictos el consumo de otras drogas: buprenorfina y metadona. Y hasta “heroína de calidad farmacéutica” en el caso de los heroinómanos.
Carr denuncia que la propuesta parte de la insólita idea de considerar la adicción como “una enfermedad cerebral incurable” y que lo que se pretende con ella es que la sociedad acepte que se proporcione a los drogadictos drogas… pero dándolas la consideración de “fármacos”. Serían así legales en lugar de ilegales y se acabaría con el negocio de las mafias pero ello pasa por aceptar que vivamos todos en un mundo donde ser drogadicto sea legal y tras asumir que se trata de enfermos incurables.
 “Asumen que un adicto no puede lograr la meta de llegar a estar limpio, sobrio y mantenerse así. Y esa suposición es totalmente falsa. Sé muy bien que la adicción NO es una enfermedad cerebral. Es un problema de salud, sí, pero es más un problema social y de la comunidad. Cuando se considera más profundamente se ve que la adicción es una manifestación de un déficit de habilidades en la vida”.
Carr añadiría que Narconon ha atendido a drogadictos de todo tipo durante más de 40 años y sabe perfectamente que todos son capaces de recuperarse por completo; y sin tener que tomar drogas sustitutas o fármacos para supuestos trastornos mentales. “La política de luchar contra las drogas puede que haya fracasado –diría-pero peor es aceptar la hipótesis de que la adicción es una enfermedad incurable y no exigir una rehabilitación de drogas eficaz”.
Y es que la industria farmacéutica no desaprovecha ninguna oportunidad para vender sus drogas…


Una superbacteria asesina aterroriza Europa

A primeros de junio investigadores del Instituto Genómico de Pekín (China) habían descifrado ya el ADN de la agresiva bacteria -les fue facilitada por la Clínica Universitaria Eppendorf de Hamburgo (Alemania)- que ha infectado a miles de personas y provocado la muerte de otras muchas en Europa constatando que se trata deuna variante hasta ahora desconocida de la E.coli (Escherichia Coli)-"un pariente lejano” según el bacteriólogo germano Holger Rohd- con una combinación de genes nunca vista". Bacteria que permanece más tiempo del normal en el intestino provocando graves disfunciones en los riñones y el sistema nervioso al punto de que la persona infectada puede morir. Lo singular es que todo indica que se trata de la mutación de una bacteria perteneciente al grupo O104 que en condiciones normales sucumben fácilmente ante los antibióticos y, sin embargo, la que nos ocupa –al menos eso afirman los genetistas chinos- posee unos genes que la hacen resistente a los principales; entre ellos, a la penicilina, la estreptomicina, la sulfonamida y la cefalotina.
De hecho la E.coli corriente es una bacteria tan común que suele encontrarse en los intestinos de muchos animales y humanos siendo normalmente inocua pero pudiendo provocar a veces diarreas, infecciones urinarias y respiratorias aunque determinadas cepas pueden causar patologías tan graves como la meningitis o el Síndrome Urémico Hemolítico (HUS). Algo, por otra parte, que no tendría tampoco por qué producirse si se aplicasen tratamientos integrales correctos en lugar de limitarse a dar a los infectados antibióticos. Porque acabar con este tipo de bacterias comunes no es difícil cuando sabe hacerse. De hecho cuando la infección es reciente y leve basta ingerir 6 cápsulas de cúrcuma y 6 de hinojo con cada una de las 3 comidas ¡un solo día! Ahora bien, el problema es que como está tan presente –al igual que las salmonellas- en nuestro entorno, agua y alimentos -incluidos los ya cocinados y envasados- uno puede re-infectarse fácilmente.
En todo caso el problema sólo es grave cuando la infección se extiende o afecta a órganos y funciones vitales estando el organismo bajo de defensas; de ahí que la mayor parte de los fallecidos fueran personas mayores o inmunodeprimidas. Y es que en tales casos puede asegurarse que la bacteria está actuando de manera conjunta con otros patógenos, generalmente virus y parásitos. Por eso las infecciones graves no se deben tratar sólo con antibióticos. Porque cuando así se hace el estado del enfermo puede agravarse ya que al destruir las bacterias se liberan los virus y parásitos que normalmente conviven en su interior en simbiosis. Algo que no suele detectarse en los análisis habituales… y no               ya porque no se busquen –que también- sino porque es difícil detectarlos.
Sucede pues lo mismo que en muchos pacientes de cáncer cuyos síntomas -según contaría la conocida Dra. Hulda Clark- no se deben a menudo a la enfermedad sino a los microbios patógenos presentes. Asegurando que en ellos la característica hinchazón que les aqueja suele deberse precisamente a la E.Coli, la diarrea a la salmonella, la sudoración nocturna a la Mycobacterum avium, el mareo a la presencia de priones, las manchas rosadas de la piel al Staphilococcus aureus, el dolor al Streptococcus pheumoniae, la tos al Streptococcus G., etc. Nuestros médicos debieran recordar pues cómo trataban estos cuadros los curanderos de las antiguas civilizaciones: usando conjuntamente varios remedios que incluyan antibióticos, antivíricos, antifúngicos y antiparasitarios naturales a fin de conseguir el mayor espectro de acción posible.
Así que independientemente de si esa superbacteria es obra de la naturaleza o de la bioingeniería el primer paso debe ser intentar inactivar o eliminar del organismo todo microbio patógeno presente y, por supuesto, evitar nuevas infecciones. Algo para lo que la doctora Hulda R. Clark sugirió la ingesta -5 veces al día de un suplemento que destruye las verotoxinas: el metilsulfonilmetano (MSM). Producto que igualmente rompe, por cierto, las cadenas intermedias de los procesos de formación de tumores al destruir los conocidos “agentes alquilantes”.
Y el segundo paso –paralelo- debería ser impedir que los microbios y parásitos patógenos se multipliquen. Y para ello es primordial asegurarse de no ingerir nada que contenga cloro pues está constatado que en su presencia aumenta la producción microbiana patógena así como la de los agentes alquilantes en los procesos precancerosos y cancerosos. De ahí que deba evitarse la ingesta de agua clorada y, por tanto, no desinfectar con lejía -hipoclorito de sodio- las verduras y hortalizas como han recomendado algunos "expertos" y recogido muchos medios de comunicación.
Obviamente lo ideal es prevenir –especialmente teniendo cuidado con la higiene cuando se va a cuartos de baño públicos- y limpiar las verduras y hortalizas con agua caliente no clorada; bien destilada, bien mineral.

 



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