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     CARTAS AL DIRECTOR
NÚMERO 01 / ABRIL / 1990

50-79


NÚMERO 79. ENERO 2006.

Sr. Director: quisiera saber si un paciente ingresado en un hospital, público o privado, puede negarse a recibir el tratamiento prescrito por los médicos. ¿Puede aclarárnoslo?

Carlos Fonseca
(Cáceres)

La decisión de seguir o no un tratamiento es exclusiva del paciente. Ningún médico puede obligar a nadie a hacer lo que a él le parezca oportuno o adecuado. Cuando está en juego la salud y la vida de alguien es él mismo quien debe decidir. De hecho por eso se le pide tantas veces que firme un "consentimiento informado". Para dejar claro que ha aceptado... y para eximir al médico de responsabilidad si el tratamiento resulta un fiasco. El médico hace "recomendaciones terapéuticas". Nada más. Otra cosa es que el enfermo quiera seguir un tratamiento determinado y el médico se niegue a hacerlo bajo su supervisión si no está de acuerdo con el mismo o en el hospital se niegan a ello. Lo que pasa es que cuando un enfermo se niega el hospital o el médico suele proponerle el alta voluntaria. Y si éste se niega el médico responsable puede disponer el alta forzosa en las condiciones reguladas por la ley. Una forma de coacción amparada legalmente. Ahora bien, ésa alta forzosa sólo podrá decidirse cuando no existan tratamientos alternativos, aunque tengan carácter paliativo. Y ese hecho deberá probarlo y documentarlo por escrito el médico y el hospital. En caso de que paciente y médico no se pongan finalmente de acuerdo la dirección del centro, previa comprobación del informe clínico correspondiente, deberá oír al enfermo y si éste persiste en su negativa ponerlo en conocimiento de un juez para que sea éste quien decida.


Queridos amigos: en el nº 74 de la revista -Julio/Agosto del 2005- recogisteis en un fabuloso reportaje la creación de la ONG Cáncer y Vida (Canvi) que me honro en presidir. Desde entonces no hemos parado de trabajar para poder ofrecer ayuda al enfermo de cáncer y si bien apenas damos abasto estamos muy contentos del espectacular crecimiento que hemos experimentado. Contamos ya con casi un centenar de socios y ayudamos de forma directa a más de cuarenta enfermos. Y es sólo el principio. Empezamos así a ver resultados en los valientes que ponen toda su energía y fuerza en cambiar la vida inconsciente y poco saludable que llevaban por una sana, natural y pacífica. De aquí a poco las historias de personas curadas de cáncer "milagrosamente" con métodos naturales y fuerza interior dejarán de ser poco frecuentes. Y precisamente eso es lo que nos da fuerza como movimiento social: la cantidad de personas que han sanado -contra todo pronóstico- sea cual sea el método que hayan usado. Pues bien, quisiera desde su revista hacer un llamamiento a todo enfermo de cáncer -y de otras enfermedades graves- que haya sanado de forma difícil de comprender por los médicos -independientemente de los métodos o productos que haya usado- para que se ponga en contacto con nosotros. Es importante que reunamos los testimonios del mayor número posible de personas sanadas por métodos no convencionales a fin de empezar a tener la fuerza necesaria para hacer desaparecer el horror y el fatalismo que envuelve a la palabra cáncer y para que la sociedad empiece a darse cuenta de que cáncer no es sinónimo de muerte sino de oportunidad y de que las posibilidades terapéuticas son muchas. Quienes deseen ofrecer su testimonio y así ayudar a las personas que están pasando por esta gran prueba les pedimos que se pongan en contacto con nosotros a través del e-mail: canvi@canvi.org Muchas gracias.

Alejandro Fajardo

Presidente de Cáncer y Vida (Canvi)


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar quisiera agradecer públicamente a mi amigo Fernando Espada que me diera a conocer su revista. Gracias a sus ganas de vivir, a su fuerza y a la fe que tenía en su curación se documentó e inició, en su intento de sanar, un camino distinto al que utiliza la medicina convencional... aunque lo encontró tarde. Fernando se informó y comenzó a leer Discovery DSALUD. Tras leer los primeros artículos, alguno de ellos referido a Antonio Brú, tuvo a bien regalarme la suscripción durante un año a su revista. Le aseguro que desde entonces leo todos los artículos con gran atención. Siempre le tendré presente y sé que servirá como ejemplo para que el resto de pacientes diagnosticados de cualquier tipo de cáncer intenten buscar algún tratamiento alternativo al de la Radioterapia y la Quimioterapia. Conocí a Fernando en diciembre del 2003 y le puedo asegurar que al oír su voz me di cuenta de que tenía muy pocas fuerzas y estaba agotado. Al preguntarle refirió que estaba en tratamiento con Quimioterapia y que se sentía cada vez más "flojo". Yo soy A.T.S. de un hospital que prefiero no nombrar por distintos motivos. Y tras ver más de mil quinientas historias de pacientes oncológicos estoy realmente asustado al apreciar que no hay casi ninguna curación pasadas las sucesivas revisiones realizadas tras aproximadamente diez años de ser diagnosticados; tan solo algún carcinoma "in situ" tratado con cirugía y casi siempre de piel. Del resto siempre recidivas o metástasis tras ser tratados con quimioterapia y radioterapia. Mis grandes aficiones son la Medicina Natural, la Fitoterapia y los tratamientos ortomoleculares y tras mucho documentarme cada día estoy más expectante y emocionado con lo que leo sobre los antioxidantes y sus efectos. Pues bien, como expliqué antes, al oír la voz de Fernando le dije que por qué no se ponía en contacto con algún naturista para buscar algún remedio a su enfermedad. Me hizo caso e inició un tratamiento a base de potentes antioxidantes: vitaminas A, B, C y E, selenio, Noni, uña de gato, equinácea, astrágalo, etc. Pasados algunos meses -hablaba con él prácticamente todos los días- observé un cambio radical. Me decía que tenía mejor calidad de vida, que estaba más animado, con más ganas de vivir y, sobre todo, que estaba asombrado de su mejoría. Su voz cambió. He de decir que todo ese tratamiento lo tomaba concomitante con la quimioterapia que estaba recibiendo. Desde el diagnóstico de un tumor irresecable en pulmón localmente avanzado cuya histología fue de Carcinoma escamoso recibió varias líneas de quimioterapia: primero Docetaxel más Gemcitabina y radioterapia; segundo, Cisplatino más Vinorelbina; tercero, Iressa (gefitinib) -que, por cierto, se sabe desde hace tiempo que no es efectivo en el carcinoma escamoso de pulmón y a pesar de ello lo siguen dando-; y cuarto, Taxol más carboplatino. ¿QUÉ MÁS HAY QUE PROBAR? ¿NO SE DAN CUENTA DE QUE NADA DE ESO FUNCIONA? Pero como dije antes llegó tarde al tratamiento alternativo. Comenzó de forma brusca con ictericia. Fue entonces a su hospital de referencia en Madrid, el Ramón y Cajal. Le hicieron varias ecografías abdominales con diagnóstico dispar. Unos decían que había metástasis hepáticas y otros que no; lo que se le comunicaba al enfermo que se quedaba sorprendido ante tan dispares diagnósticos. La confirmación de la existencia de esas metástasis hepáticas fue radiológica. No se hicieron paff (citología) ni biopsia porque su oncólogo no lo consideró oportuno. Fernando, al saber ese diagnóstico y sabiendo -por lo que había leído- que se estaba tratando a pacientes con factores estimulantes para el crecimiento de granulocitos, administración de altas dosis de vitamina C, dietas especiales, depuración hepática y renal, etc., pidió a la oncóloga de su hospital que se le aplicara el tratamiento de Antonio Brú. Pues bien, recibió -sin ningún argumento científico- la negativa por respuesta. Eso sí, según Fernando y su familia la negativa fue acompañada por una gran indignación añadiendo que el paciente no tenía fe en su médico y sí en lo que leía o de lo que se informaba a través de Internet. Pero, ¿cómo iba a tener fe en su médico si mientras estuvo ingresado en el hospital no fue ni a verle y la información que recibía por parte de los oncólogos residentes que había en la planta era contradictoria con la de los radiólogos? Le dijeron entonces a la oncóloga que si no accedía la denunciarían a lo que ella respondió que le daba igual. A mí eso me suena a prepotencia. Y yo me pregunto: si a algún familiar de esa doctora se le diagnosticara cáncer -Dios no lo quiera-, ¿le aplicaría los tratamientos que actualmente da en ese hospital sabiendo la nula repuesta que están obteniendo? No me atrevo a responder.
Gracias, Fernando, por tu fidelidad; y sobre todo gracias porque me has enseñado mucho al ver cómo luchaste por vivir e intentar superar el cáncer. Pero NO TE HAN DADO NI LA OPORTUNIDAD. Espero que si alguien diagnosticado de cualquier tipo de cáncer lee esta carta tome el camino que iniciaste y luche contra este sistema que se impone hasta para morir. Fernando falleció el veinte de noviembre de 2005. Y como profesional de la Medicina me pregunto: ¿Hasta cuándo se seguirá aplicando la Quimioterapia y la Radioterapia sabiendo las respuestas que se están teniendo? ¿Cuándo los organismos pertinentes -de todos los países- van a dar una oportunidad a los que están investigando y tratando enfermos tras ver que obtienen resultados positivos con tratamientos alternativos? ¿Tendremos que ver a Antonio Brú y a otros investigadores irse de España para poder seguir con sus investigaciones? ¿La Oncología actual está siendo analizada con detenimiento?¿Es un negocio del que cuesta bajarse? La verdad es que no sé lo que siento. Bueno, sí, pena, tristeza, rabia e impotencia al ver que los enfermos siguen sometiéndose a tratamientos que se sabe que no funcionan sin darles la oportunidad de elegir métodos alternativos. Quiero proponerles la creación de una sociedad de información de tratamientos alternativos para pacientes oncológicos de la que me gustaría ser miembro y partícipe. Gracias, en suma, por su revista. Nos abre los ojos. ¿No están recibiendo "advertencias" por sus publicaciones? Sigan así. Y gracias adelantadas por publicar esta carta. Sólo un favor: no publiquen mi nombre pues quedaría evidente dónde trabajo si alguien de mi hospital la lee. Un saludo.

M. G. V.
(Madrid)

Lamentamos de corazón la muerte de su amigo. Sirva la publicación de su carta como postrer homenaje. Es posible que abra los ojos a otras personas. Precisamente ésa ha sido la intención con la que hemos editado el libro que acaba de aparecer con el título Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo. Ofrecer información y alternativas a los enfermos de cáncer para que puedan decidir por sí mismos. Confiamos en haberlo logrado.


Estimados amigos: a menudo, cuando tratamos de calibrar la influencia de la salud en la mejora del nivel de vida de una población, leemos o escuchamos frases como éstas: "La salud facilita el desarrollo económico y el disfrute del ocio y el tiempo libre del país, comunidad o nación….". Es decir, se considera la salud como una condición previa para conseguir beneficios o efectos positivos como el bienestar, la mejora de las condiciones ambientales, el aumento de la renta per cápita, un gran nivel de educación, etc. Se convierte así en imprescindible tener salud para obtener los frutos deseados. Sólo que deberíamos reflexionar sobre lo que significa estar sanos ya que según algunas definiciones la salud no es sólo ausencia de enfermedad sino una forma de vida dichosa, autónoma y solidaria; lo que viene a significar que, aunque nos encontremos sin ninguna molestia, dolor o alteración física o psíquica evidentes, si vivimos tristes, dependientes e insolidariamente no nos podemos considerar sanos. Pero aquí nos interesa identificar qué hacer en la práctica y en el día a día para alcanzar un nivel de salud ya sea para evitar la enfermedad, ya sea para vivir de la manera que hemos considerado anteriormente y que engloba diversos ámbitos como lo individual, lo social e incluso lo espiritual. La medicina moderna, ante el primer objetivo de evitar la enfermedad, se centra en su prevención evitando ciertas conductas de riesgo. Y así, el sedentarismo, el fumar tabaco, las dietas muy calóricas, el estrés en las relaciones personales y profesionales… se consideran factores de riesgo de padecer graves enfermedades como la hipertensión arterial, los ataques cardiacos, las dolencias pulmonares -desde la bronquitis al cáncer de pulmón-, la diabetes, la obesidad, etc. Y ante los síntomas ya presentes de la enfermedad trata de ofrecer el máximo de recursos para tratarla en sus manifestaciones o signos y síntomas. De ahí la denominación de "medicina sintomática" que hoy se practica en los centros de salud, consultas médicas y hospitales sean públicos, privados o mixtos. Sin embargo, en demasiadas ocasiones las personas enferman aunque no estén formando parte de grupos de riesgo y en los últimos tiempos la demanda de servicios sanitarios crece observándose un aumento de enfermedades graves y en ciertas épocas del año el colapso de los servicios de urgencias en los centros de salud y hospitales. Y si tratamos de buscar una explicación a estos fenómenos se recurre al azar o a la mala suerte, al "me ha tocado a mí", sobre todo en casos como el cáncer, las enfermedades del corazón y las de circulación de la sangre y del cerebro -como la demencia senil precoz-. En estos casos se utiliza la palabra "idiopática" que significa de causa desconocida o bien multifactorial, es decir, debida a varios factores asociados o en interacción. Últimamente han surgido además enfermedades que se han bautizado como "huérfanas" ya que no sólo se desconoce la causa sino un tratamiento medico eficaz. Entre ellas destacan la fatiga crónica y la fibromialgia en que las personas afectas sufren de impotencia para moverse, cansancio y dolores intensos por todo el cuerpo sin que se haya encontrado hasta la fecha alteraciones significativas en los análisis de sangre y en las pruebas diagnósticas por más sofisticadas que éstas sean. Ante este panorama la corriente de opinión (y acción) mayoritaria y políticamente correcta con la presión social subyacente es la de promocionar más médicos, más enfermeras, más hospitales, más y mejores medicamentos... Y todo eso nos confirma que la frase "la salud facilita el desarrollo económico…" es correcta y estamos en el buen camino, ¿no?
Pues bien, ejerzamos un ejercicio con la imaginación y la razón y observemos la frase referida de esta manera, al revés: "El desarrollo económico y el disfrute del ocio y el tiempo libre facilita la salud de la población…". Es decir, conseguir unos medios que aseguren nuestro sustento para "ganarnos la vida" y que nos permitan disfrutar del tiempo en que no trabajamos -entre otras ventajas- generan las condiciones en que favorecemos la presencia de la salud en nosotros mismos y en nuestra comunidad. Considerar este nuevo orden sintáctico de la frase referida significa e implica que nos demos cuenta de que la salud es una consecuencia y no una causa. Y de que sus síntomas tienen que ver con la forma que expresamos emocionalmente -sentimos- las experiencias que efectuamos con nuestro entorno en una relación dinámica entre nuestro mundo interior y exterior. Para comprender mejor todo esto es necesario identificar de qué manera nuestro comportamiento se relaciona con la enfermedad y así prever y explicar los fenómenos observados. Pero si os parece esta tarea será objeto de una próxima carta si la dirección de la revista lo cree conveniente.

Vicente Herrera Adell
El Masnou (Barcelona)

Estamos plenamente de acuerdo con usted. Aunque una verdad tan sencilla a muchos les pueda parecer demasiado simple. Esperamos pues su próxima carta.


Estimado director: leyendo la revista me encontré en la sección de Cartas con una de Isidro Eusebio Cumplido de Mieres en la que narraba hasta qué punto es sensible a las radiaciones electromagnéticas. Pues bien, hace algo más de diez meses adquirí un Mora Plus, aparato que permite diagnosticar geopatías causadas por múltiples causas, entre ellas las electromagnéticas. Desgraciadamente con ella sólo se pueden tratar algunos tipos. Bien, pues un día me enteré de que había un producto que se llama " escudo mágico", lo probé y comprobé con el Mora Plus que dicho disco corrige las alteraciones. También he sabido que existen otros protectores de ondas electromagnéticas e igualmente he comprobado que son eficaces.

Luis Vega

En la revista hablamos ya en el número 68 del Mora y de sus posibilidades, hace pues poco más de un año. Como lo hemos hecho de otros dispositivos que protegen de las radiaciones electromagnéticas y que pueden colocarse en los ordenadores y en los teléfonos móviles. Y de las colchas antirradiación. Y de cómo un simple espejo orientado hacia la fuente emisora es útil porque las ondas pertenecen al espectro lumínico y, por tanto, rebotan en él. Pero son soluciones parciales. Lo que hay que hacer es exigir que se tomen medidas para acabar de una vez con la actual contaminación electromagnética. ¿No le parece? Dicho esto agregaremos que precisamente en el próximo número explicaremos la posibilidad que tienen los actuales aparatos Mora de contrarrestar en buena medida los efectos de las radiaciones electromagnéticas.


Sr. Campoy: el pasado mes cayó en mis manos su increíble revista y tengo que decirle que no tiene desperdicio. Mi más sincera enhorabuena. Espero que siga por mucho tiempo abriéndonos los ojos, descubriéndonos "otra realidad" y corroborando lo que ya sabemos (aunque sea intuitivamente) para poder poner manos a la obra libres del miedo de no estar haciendo lo correcto. Tengo varias preguntas. La verdad es que algunas ya me han sido contestadas según voy leyendo artículos y probablemente serían contestadas todas si fuera capaz de encontrar los artículos adecuados (quizás un buscador en su web facilitaría las cosas). Me gustaría tener más información sobre las radiaciones electromagnéticas. Por ejemplo, ¿a qué distancia pueden producir síntomas? ¿Existe alguna forma de medirlas? ¿Pueden sumarse o potenciarse? Vivo entre antenas de telefonía móvil y las vías del tren. También desearía saber algo más sobre los alimentos adecuados para la colitis ulcerosa -por cierto, desarrollada por mi marido al trasladarnos a la casa en la que ahora vivimos- aunque sé que su problema es la dieta a base de proteínas, grasas y dulces. ¿Existe alguna manera de deshabituarse del consumo de azúcares y dulces? Soy adicta desde siempre. Desde el anuncio aquel que decía que el azúcar es necesario para el cerebro. Y sé que tarde o temprano me traerá problemas. Referente al artículo de la revista nº 77 sobre la curación del cáncer con vitamina C lo sé desde hace años. Mi padre tenía un libro de la Dra. Christine Nolfi que lo curaba con dieta y zumo de naranja, creo que hacia los años 40 (por cierto, me gustaría comprar ese libro ya que mi padre no lo encuentra). Espero su respuesta. Gracias y reciba un afectuoso saludo.

Rosa Mª Sánchez

Antes de nada, gracias por sus palabras. En cuanto al problema de las radiaciones electromagnéticas debemos decirle que hemos publicado varios reportajes. Y es imposible resumir en unas líneas lo que quiere saber. Entre pues en la sección de Reportajes de nuestra web -www.dsalud.com- si realmente tiene interés y lea lo publicado al respecto. En cuanto a la colitis ulcerosa de su marido usted misma da la respuesta. Lea los dos artículos que publicamos sobre la alimentación dedicados a Jan Seignalet -el segundo en este mismo número- y la entrevista a Claude Lagarde -que aparece igualmente este mes-. Y lo ya publicado sobre este tipo de problemas en nuestra sección de Medicina Ortomolecular. En cuanto a su adicción a los azúcares, ¿qué decirla? Cuanto más azúcar -de todo tipo- se consume más pide el cuerpo. Siga la Dieta Definitiva y en menos de una semana su cuerpo habrá dejado de pedirle azúcar. Haga la prueba y se sorprenderá. En cuanto a nuestro artículo sobre el tratamiento del cáncer con vitamina C nos tememos que no lo ha leído bien. No se trata de ingerirla. Eso ayuda pero no cura el cáncer. El tratamiento del que se habla es mucho más complejo pero también mucho más eficaz. Porque a partir de determinada cantidad el cuerpo no asimila ya la vitamina C ingerida oralmente. Se trata pues de introducirla en vena mediante goteo en la formulación que se explicó y en las condiciones que se describen.


Estimado Sr. Campoy: hace medio año que descubrí su revista y le puedo decir que estoy asombrada porque ustedes aseguran que el cáncer se cura. Voy a exponerles pues mi caso y espero que me contesten para poder actuar en consecuencia. En febrero del 2002 a mi hermana le detectaron un cáncer de mama y seguidamente se la extirparon. El resultado fue de 11 ganglios afectados. El tumor, según nos dijeron, era muy agresivo. A continuación se le puso el tratamiento de rigor: quimioterapia. Y a continuación radioterapia. Justo al año de acabar dichos tratamientos en la revisión de rutina se le comunicó que tenía metástasis en el hígado. Volvieron a darla quimioterapia. Después de 6 sesiones más -una cada 21 días- la enfermedad está parada. Tras un año la situación sigue estable. Los marcadores tumorales están así: CEA-10 y CA 44. Es decir, como no varían lo llaman "situación estable" pero el oncólogo nos dice, por activa y por pasiva, que esto no tiene solución, que tarde o temprano el cáncer empezará a actuar y llegará un momento en que no se podrá hacer nada. Pero luego leo su revista y en ella se asegura que el cáncer se cura. Le agradecería pues que me indicaran qué puedo hacer o qué alternativas me proponen para lograr la curación de mi hermana pues para la familia esto es un drama. Le diré que mi hermana, por recomendación de una amiga suya, empezó a tomar la proteína N-102 de D. Alberto Mila de la Roca en Venezuela durante 7 meses ya que pudimos traerla hasta Venezuela pero ahora ya no la puede tomar porque Sanidad, en el aeropuerto, no permite su paso por falta de registro sanitario. Y además alegan que ese producto es una tomadura de pelo. Les agradecería que nos dijeran si es así pues es un producto muy caro para que encima nos hayan engañado. Ese señor de Venezuela es biólogo y asegura también que con la proteína y un régimen muy estricto el cáncer se cura. Consiste en comer sólo carne roja -un kilo al día-, leche del día, manzanas, peras y clara de huevo. Nada más. Todos los días lo mismo. Además manda tomar ácido fólico, un complejo multivitamínico y 250 mg. diarios de vitamina C. Le agradecería me indicase qué puedo hacer, dónde consultar y qué pasos debo seguir. Reciba un cordial saludo.

María Cuesta López
(Vitoria-Gasteíz) Álava

Llevamos explicando lo que usted quiere saber los últimos siete años. Tiene esa información en el apartado Cáncer de nuestra web: www.dsalud.com. Y la misma información, resumida, en el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo que acaba de salir a la venta. Con nombres, direcciones, teléfonos, webs y e-mails de contacto. Le sugerimos que la lea su hermana y luego decida. Porque la decisión, recuérdelo, debe tomarla su hermana. Estamos hablando de su vida. En cuanto a la opinión de su oncólogo, ¿qué decirle? Ya hemos explicado hasta la saciedad que los oncólogos utilizan productos que jamás han demostrado curar el cáncer... e ignoran las alternativas que existen porque no se han molestado en informarse. Mire usted, cuando un oncólogo dice que un enfermo no tiene solución lo que en realidad está diciendo es que él no conoce la solución. Es un problema de soberbia.


Sr. Director: el pasado 1 de diciembre estuvo en La Coruña el médico e investigador colombiano Manuel Elkin Patarroyo -premio Príncipe de Asturias de Investigación y autor de la primera vacuna de síntesis contra la malaria- para dar una conferencia en el Rectorado de la Universidad. Y como suele ser habitual en este tipo de eventos el ilustre conferenciante ofreció una rueda de prensa donde habló claro y rotundo: "Fui un alma cándida al donar mi invención a la Organización Mundial de la Salud (OMS). No volveré a repetir ese error. Sólo ha servido para que esté guardada en un cajón. Yo no estaba dispuesto a que se especulara con una medicina de pobres y para pobres pero la OMS ha entrado en el juego de las multinacionales. Me arrepiento de lo que hice y no volveré a repetirlo. Mis nuevas investigaciones serán para la humanidad. Lo que hice sólo sirvió para que las multinacionales hicieran una mala copia y la comercializaran a más de veinte dólares cuando la mía saldría a 0,25 céntimos". Entonces se le preguntó cuántas personas se salvarían al año si la OMS comercializara y distribuyera su vacuna. "Más de un millón al año", respondería. ¿Le han puesto zancadillas?, se le preguntó. "Siempre hay quien te pone palos en las ruedas. Hace cinco años perdí el instituto y en un mes había diez instituciones cargándose mi trabajo de veintisiete años".
Señor Campoy, estoy seguro de que usted y los lectores apreciarán las manifestaciones de tan ilustre personaje. Admite el Dr. Patarroyo que fue ingenuo por donar su vacuna a la OMS. Hay que creérselo. Hace bastantes años que la OMS fue secuestrada por las multinacionales farmacéuticas y sólo sirve para justificar que las epidemias y pandemias existen. Hoy la salud es negocio, cotización en bolsa... y los muertos, aunque sean millones, son parte del negocio. El terrorismo científico es negocio, las guerras e invasiones de países para saquearle sus recursos son negocio. Cuantas más epidemias, hambre, miseria y analfabetismo más esclavitud y posibilidades tienen las grandes corporaciones petroleras, químicas y farmacéuticas para desencadenar las distintas variantes de guerras criminales contra los pueblos oprimidos. Ahí está la realidad aprovechándose de la ignorancia de las masas. Al propio doctor Patarroyo le privaron de su instituto con la complicidad de diez instituciones del ámbito de la salud a pesar de ser un premio Príncipe de Asturias... otorgado, eso sí, por un país en el cual la malaria es literatura médica, no hay consumidores ni afectados y, por tanto, no hay negocio e intereses en torno a esa pandemia en nuestro mercado farmacéutico. Por eso ha colado el premio a Patarroyo. Pero estoy convencido de que si mañana se decidiese a investigar en nuestro país en el ámbito del Sida o del cáncer la Sagrada Congregación de la Fe Oncológica enviaría a dos de sus miembros a testimoniar como peritos ante cualquier tribunal tras buscarse un testaferro que le denunciase por tratarle de algún tumor invisible. Y terminaría siendo compañero de celda del Dr. Amat por investigar lo no investigable. Porque como Ud. bien sabe el cáncer y el Sida sí cotizan en nuestro país. La prensa española se hizo eco hace poco de lo dicho por Mariano Barbacid sobre que hay en nuestro mercado farmacéutico nada menos que cuatrocientos cincuenta fármacos para tratar el cáncer pero del nulo éxito de sus resultados terapéuticos y de las decenas de miles de personas que mueren cada año a pesar de ellos no dijeron ni una palabra. Saludos.

Manuel Guerra Ferreira
(Vigo) Pontevedra

Ha sido usted lo suficientemente claro y contundente como para que tengamos que añadir nada. Estamos completamente de acuerdo.


Estimado director: en primer lugar quiero darles mi más sincera enhorabuena por la gran labor que están haciendo con la revista que leo cada mes y de la cual he aprendido grandes cosas. Hace un tiempo le escribí pidiéndole consejo. Tengo 36 años y llevo ya seis con fibromialgia a consecuencia de un accidente de trafico. He probado muchas cosas: el Recuperation, el Oxicell y un tratamiento que me enviaban de Canadá llamado Guaifenesina con el que estuve un año entero y con el que me fue bien pero debe tomarse de por vida y aunque es natural supone tener que mirar todos los productos para asegurarse de que no contienen salicilatos -cosméticos, jabones, cremas...- ya que inhiben su efecto. También me hacen acupuntura, masajes chinos y fitoterapia. Me ha ido estupendamente pero para que sea eficaz debo ir cada semana y no me lo puedo permitir económicamente. Lo más curioso es que al principio me iba bien yendo cada semana pero al empezar a espaciar las visitas he ido empeorando de nuevo. Bueno, pues hace unos días encontré en Internet una página de un médico que vive en Suiza y dice hacer una operación en los conductos por donde pasan los nervios que además son también puntos de acupuntura. Afirma que esos conductos se obstruyen a veces con colágeno y es eso lo que provoca el dolor por lo que al limpiarlos, al desobstruir los conductos, el dolor y los demás síntomas desaparecen. Me gustaría saber si en su opinión esto tiene alguna credibilidad pues he oído y leído tantas teorías sobre la fibromialgia como dedos tengo en las manos. Quisiera saber si es algo en lo que puedo confiar porque en tal caso estaría dispuesta a conseguir los medios para ir y hacerme la operación. La pagina es www.fibromialgia.com.es y el descubrimiento lo ha hecho el profesor Dr. Bauer. Está en Zurich (Suiza). Ojalá sea un tratamiento efectivo. Espero noticias suyas lo antes posible. Un sincero abrazo.

Pilar Clar Pascual

Hemos leído lo que plantea el doctor Johann Andreas Bauer y tiene sentido. Por otra parte, el éxito de sus intervenciones parece avalar sus postulados. Con la ventaja de que la operación se hace de forma ambulatoria en apenas hora y media. En cualquier caso vamos a investigar el asunto más a fondo y publicaremos un reportaje extenso sobre ello. Dicho esto le adelantamos que a nuestro juicio debería en todo caso probar antes con otros métodos. Por ejemplo desintoxicando a fondo el organismo para que éste actúe sobre el problema (aun cuando nos ha parecido muy llamativo que su fibromialgia apareciera a raíz de un traumatismo). Le sugerimos en ese sentido que lea la entrevista que publicamos en este mismo número con Claude Lagarde.


 

NÚMERO 78. DICIEMBRE 2005.

Hola. Ante todo quiero daros las gracias por la revista. Y luego deciros que tengo lo que llaman Sida, hepatitis B y hasta hace poco hepatitis C. Hasta hace poco... porque ya no. Ahora me dicen que nunca la tuve. Para quien le pueda interesar diré que he tomado durante dos meses Viusid y dos medicamentos de un laboratorio homeopático: 2LS1 y 2LHB. La hepatitis B, sin embargo, continúa activa y desconozco si hay algún tratamiento eficaz para combatirla. Por otro lado quiero deciros que me encuentro excelentemente. Gracias, creo yo, a una práctica constante de autotratamientos de Reiki y más relajada de Chi-Kung. Mi médico me suspendió el tratamiento antirretroviral para controlar el hígado y en ese momento me vi en la posibilidad de abandonarlos definitivamente. Bueno, pues después de seis meses -y tras cinco años sin ninguna infección importante- he tenido un herpes Zoster y las defensas han bajado considerablemente. Me temo que he de admitir la eficacia de los cócteles. No conozco otra manera de combatir el sida eficazmente. Algo he oído de un nuevo cóctel de fitoterapia china pero no sé si aquí está disponible. Conozco las teorías alternativas pero a los enfermos lo que nos interesa es la clínica y los resultados. No me vale los que nunca han estado enfermos graves porque yo lo estuve y mucho. Agradecería que publicarais mi correo electrónico para poder recibir información de experiencias de tratamientos eficaces (teniendo en cuenta que cada paciente es un mundo). Gracias, ánimo y un abrazo.

Edorta Azcoaga Blasco
(Guizpúzcoa)

Publicado queda tu e-mail. En cualquier caso debes saber que además del Viusid tanto los tratamientos con el Papimi como con el BIRM y el Bio-Bac han dado excelentes resultados en Sida y hepatitis. Como es útil el Cellfood y la vitamina C natural en dosis altas (mejor en forma de ascorbato cálcico). Te sugerimos que leas lo que ya publicamos sobre ello en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com


Estimado director: soy asidua lectora de su magnífica revista y también asistí al último congreso por lo que le doy mis mas expresivas gracias por su valentía y por el calor humano que en el mismo se respiraba. En su último número se hablaba de los peligros de los cosméticos y demás productos que llevan sustancias tóxicas en su composición. Quiero decirle que a raíz de leerlo tiré a la basura todas las cremas que tenía en mi cuarto de baño porque al comprobar las etiquetas ni una sola se pudo salvar (algunas de ellas carísimas) pero como Vd. bien dice la salud es lo primero y tiene que anteponerse a todo. Habitualmente me curo mediante Homeopatía y estaba encantada hasta ahora... y digo hasta ahora porque con motivo de un catarro en la farmacia me recomendaron un expectorante llamado Expecto DHU de los laboratorios homeopáticos DHU Ibérica e imagine mi sorpresa cuando al leer la composición y las posibles contraindicaciones me encontré con que el excipiente está formado por parahidroxibenzoato de metilo y de propilo... y en el propio folleto se advierte de la hipersensibilidad a esos parahidroxibenzoatos; entre paréntesis pone Parabenos. El medicamento se toma por vía oral con lo que mi alarma crece aún mas pues en la revista sólo hablan de los enjuagues y usos tópicos pero me asusta que por vía oral sea todavía mas dañino. ¿Qué está pasando? ¿Tampoco vamos a poder fiarnos de los laboratorios homeopáticos? De verdad, estoy desconcertada. Y sobre todo desilusionada porque la propaganda de dicho laboratorio es un canto a la salud y a los descubrimientos de Hamneman. El frasco es un jarabe de 200 ml. pero así como de los componentes aporta la cantidad de los parabenos no. Ni tampoco de la sacarosa y del agua purificada que forman dicho excipiente. Agradecida por su ayuda le saluda atentamente,

Carmen Gamboa

Los parahidroxibenzoato de metilo y propilo son dos tipos de parabenos que se utilizan en numerosos excipientes -incluidos muchos fármacos alopáticos- porque se trata de conservantes que mantienen el pH del producto que contienen. También es habitual encontrarlos en cremas y productos de belleza, especialmente en desodorantes. Y aunque los expertos aseguran que hace falta tomar grandes cantidades para que resulten tóxicos la verdad es que provocan con cierta frecuencia reacciones alérgicas. Además un grupo de investigación de la Universidad de Reading en Gran Bretaña halló hace algún tiempo altos niveles de parabenos en los desodorantes y otros productos cosméticos advirtiendo que pueden imitar el comportamiento de los estrógenos y favorecer el crecimiento de tumores asociados a los niveles de esta hormona. Philippa Darbre, coordinadora de ese estudio, afirmaría: "Aunque el trabajo no prueba que los parabenos sean causa directa del cáncer hemos encontrado niveles suficientemente elevados como para creer que pueden influir en el crecimiento de los tumores. Aún debemos estudiar si estas sustancias son capaces por sí mismas de transformar las células sanas en cancerígenas". Dicho lo cual Darbre agregaría que a su juicio los desodorantes, a causa de los parabenos, pueden encontrarse en el origen de numerosos casos de cáncer de mama. Otros colegas lo niegan diciendo que aunque se demostrara que pueden promover el desarrollo de tumores asociados a los niveles de estrógenos el riesgo sería "minúsculo" en comparación con el generado por otros factores de riesgo conocidos. Pues bien, para nosotros es obvio que riesgo minúsculo no significa riesgo inexistente. Así pues no entendemos por qué unos laboratorios homeopáticos como los de DHU Ibérica los utilizan.


Estimado Sr. Campoy: una doctora cuyo nombre omito por respeto me ha dicho que tiene unas gotas homeopáticas -Cineraria Marítima- fabricadas en Alemania que, puestas en los ojos, pueden eliminar o reducir las cataratas que, como sabe, yo tengo. Pero no me atrevo a utilizarlas por las contraindicaciones que puedan tener en tanto no reciba el asesoramiento adecuado y, por tanto, acudo a Ud. para que tenga la bondad de asesorarme. La doctora dice que esas gotas se utilizan mucho en la India. Un cordial saludo,

Fernando Benítez Valdivia
(San Roque) Cádiz

Hay varios remedios vegetales que se dice previenen las cataratas y mejoran el cristalino en caso de tenerlas ya: las semillas de granada Punica granatum, la hoja de llantén Plantago major y la Cineraria Marítima pero esa capacidad no ha sido validada con estudios clínicos. Lo que no impide que se hagan colirios con ellas. En el caso de la Cineraria Maritima comercializa un colirio para tratar la opacidad de la córnea y las cataratas Laboratorios Knop. Dudamos que sea peligroso su uso pero su eficacia está por comprobar. Dicho esto le recordamos que en la revista publicamos un reportaje sobre unas gotas basadas en la N-acetil-carnosina cuya efectividad sobre las cataratas sí parece clara. Se comercializan en Europa como Can-C (lea el artículo que publicamos sobre ellas en el nº 69 de la revista entrando en el apartado Reportajes de nuestra web -www.dsalud.com- o entre directamente en www.can-c.net).


¡Hola amigos! Antes de contaros mi problema os quiero felicitar por vuestra valiosa revista. Tengo 35 años y desde que en marzo pasado me hicieron un legrado he estado visitando numerosos ginecólogos, incluido un especialista en enfermedades de transmisión sexual. Al mes de la aspiración empecé a sentir irritación y picores que se concentraban no en la vagina sino en la zona de orinar y en los genitales. Y aunque todos los análisis daban como resultado la presencia de hongos el diagnóstico de la mayoría de los doctores fue que padecía de Candidiasis. La verdad es que hasta el día de hoy sus cremas y óvulos no me han servido de mucho e incluso un médico del hospital donde me intervinieron me dijo que no sabían cómo curarme y que fuera yo probando con el medicamento que me fuera más eficaz. Desde entonces han pasado siete meses y lo estoy pasando realmente mal pues parece que no hay manera de resolver el problema. He consultado en Internet y estoy siguiendo los consejos de la nutricionista ortomolecular Cala H. Cervera de reducir el consumo de azúcares y otros alimentos no aconsejables para este tipo de enfermedad pero me sería de mucha ayuda que me aconsejaseis sobre qué hacer, si hay médicos especialistas en este problema (preferiblemente en Asturias) y que me aclaraseis -una vez leído vuestro artículo sobre la Candidiasis- cuáles son los alimentos "acidificantes" y cuáles los "alcalinizantes". Un afectuoso saludo.

Estefanía Platas Herrero
(Gijón) Asturias

Los alimentos alcalinizantes son -en general- aquellos ricos en sales minerales. Por ejemplo, las frutas maduras (menos los arándanos y las ciruelas), las verduras de hoja verde, las patatas, los frutos secos -dátiles, pasas, higos secos, nueces, castañas, almendras, avellanas-, las legumbres verdes (excepto la acelga, el ruibarbo y la acedera), los rábanos, el maíz, el mijo, las zanahorias, la sal... Y son acidificantes los ricos en proteínas y grasas: la carne, el pescado, los embutidos, las margarinas, las mantequillas, los quesos, los cereales refinados (y, por tanto, el pan, los pasteles, las tartas...), la yema de los huevos, los frutos grasos, la harina blanca, las leguminosas, el azúcar, los aceites, el chocolate, el café, el alcohol, el vinagre, la mostaza y frutas como los arándanos o las ciruelas. Considerándose alimentos neutros los que contienen tanto proteínas como minerales: el yogur, el tofu, los cereales integrales, la leche pasteurizada, el suero lácteo... Imposible ofrecerle la lista completa porque hay muchos alimentos pero esperamos que nuestra pista le sirva. En cuanto a su problema de cándidas machaque 2-3 dientes de ajo junto a un cuarto de cebolla y macere la mezcla con limón unas horas. Luego ingiera la mezcla sola, en ensalada, con una tostada... en fin, como prefiera. Y haga eso a diario hasta que desaparezca.


Sr. Director: a primeros de mayo pasado detectaron a Carlos, mi marido, un tumor inoperable de 8 centímetros en el páncreas y el oncólogo le dijo que el asunto era muy grave y que debía someterse de inmediato a un tratamiento quimioterápico. Pasada nuestra desesperación habló con nosotros, nos puso en antecedentes de las bondades de un nuevo producto que estaban probando y nos dijo, en plan favor, que si queríamos Carlos podía entrar a formar parte del ensayo alegando que los que hoy se utilizan no iban a servirle. Como somos lectores de su revista desde hace tiempo le interrogamos a fondo y le preguntamos diez veces -no respondía nunca- si ese producto -cuyo nombre no mencionó- servía para curar el cáncer o si al menos había expectativas de ello y finalmente nos dijo, en tono arisco, que ningún producto curaba el cáncer pero que "quizás" "podría" "alargar" su vida. Unos años ¡o unos meses! Que eso no se sabía. Como no se sabían los efectos secundarios que podía provocar. Como supondrá Carlos se negó y yo le apoyé. Y no se imagina el cabreo que cogió el oncólogo. Luego asistimos al congreso sobre cáncer que organizaron ustedes unos días después, también en mayo. Pues bien, le escribimos estas líneas para darle en nombre de ambos nuestras más emocionadas gracias. Porque tras sólo cinco meses de hacer una dieta alimenticia estricta, hacer una cura de desintoxicación profunda, seguir un tratamiento ortomolecular y tomar Bio-Bac ¡los análisis no detectan ya nada y el tumor no aparece! No tenemos palabras para expresar el agradecimiento que sentimos. Sólo le rogamos que publique esta carta para que otras personas en la misma situación se conciencien de la verdad. ¡Cuánta razón tienen ustedes en sus denuncias! En el ámbito del cáncer estamos en manos de gente sin escrúpulos ni ética. Reciba todo nuestro cariño y apoyo.

Lucía y Carlos Gálvez
(Sevilla)

Gracias a ustedes por su testimonio. Y felicidades. Porque han sido ustedes los que perdieron el miedo y han hecho posible lo sucedido.


 

NÚMERO 77. NOVIEMBRE 2005.

Sr. Director: he leído el Editorial del mes de octubre y me parece genial. Mete el dedo en la llaga pero creo que se queda corto. Actualmente estoy leyendo un libro que no tiene desperdicio. Se titula Un sombrero para tu mente y lo ha escrito Edward de Bono y editado Empresa Activa. El autor es el creador de la Mente lateral (que hace años se llamaba la lógica circular para diferenciarla de la lineal). Pues bien, concretamente en la página 77 dice: "Los fumadores pagan lo mismo por su Seguridad Social que las demás personas. Pero los fumadores suelen vivir menos (hasta 8 años menos según el grado de adicción) por lo que puede que no lleguen nunca a cobrar la pensión por la que han estado cotizando. De modo que los fumadores están manteniendo a los no fumadores lo cual es muy altruista por su parte". Le explico esto por la sencilla razón de que el sistema que usted denuncia es incapaz de cambiar (al menos por el momento). Denunciaba en su Editorial que en España mueren cada año 400.000 españoles en los hospitales, 100.000 de ellos de cáncer. Y es obvio que si a ellos añadimos los que mueren en casa hablamos de una gran masa de personas... que no cobrará la pensión jamás. ¿Se imagina pues los miles de millones de euros que Papá-Estado se está ahorrando? Pues si trasladamos ese dato a toda la Unión Europea las cifras deben provocar mareos. Por tanto, es normalísimo el matrimonio indisoluble entre la industria farmacéutica y los gobiernos. En realidad esto demuestra que vivimos una dictadura despiadada a nivel planetario que deja en ridículo las de Franco o Pinochet y que, para disimular, nos dejan jugar a ser demócratas, a ir a votar para que tengamos la sensación de ser libres y poderosos. Que si la independencia del País Vasco, que si el Estatut catalán, que si ahora ganan los azules y luego los negros, etc, etc. Y dejándonos jugar a todo eso ellos pueden actuar impunemente y hacer lo que quieren. Son el verdadero poder fáctico porque la sociedad, en general, está ciega, sorda y muda. Y ya se cuidan mucho de que siga siendo así. Manejan los hilos como les place y los gobiernos de todos los colores y tendencias al igual que los medios de comunicación social. Porque son sus servidores aunque ante la sociedad aparezcan como benefactores e, incluso, cuidadores de nuestra salud. La situación se podría resumir diciendo que nos ponen árboles delante para que no veamos el bosque. Saludos afectuosos

Pedro Rodríguez (Palma de Mallorca)

Es cierto que el Estado se ahorra el dinero de las pensiones que jamás van a cobrar esas personas pero no es menos cierto que se ve obligado a pagar pensiones de viudedad y/o orfandad. El ahorro pues en ese ámbito es relativo. Tiene a nuestro juicio razón, en cambio, en que la sociedad está siendo engañada porque carece de información. A fin de cuentas, quien controla la información controla el poder. Y no nos referimos ya al control de los medios de comunicación -que también- sino a la información en todos los ámbitos. Para entendernos pongamos un ejemplo: normalmente si a alguien se le diagnostica un cáncer lo primero que hace es buscar un oncólogo. Y a continuación ponerse en sus manos porque a fin de cuentas se supone que es el mayor experto en esa patología y conoce los tratamientos más efectivos que existen. Con la ventaja añadida de que el tratamiento además lo paga la Seguridad Social. Y si lo paga el estado se supone también que tiene que ser de eficacia contrastada. Y un tratamiento buenísimo además porque es carísimo. Tal es, de forma resumida y a grandes rasgos, la forma de pensar en todo el mundo. ¿Y por qué es así? Porque uno actúa en función de la información que tiene. Y la gente, en general, ignora en el tema que nos ocupa algo tan simple como lo siguiente:
1) A los oncólogos los forma la industria farmacéutica. Y sus conocimientos están por tanto limitados a lo que a ésta le interesa que conozcan. Que es una reducidísima parte de la información existente sobre cáncer. Es decir, les convierten en unos superespecialistas que saben mucho de lo que la industria les cuenta e ignoran todo lo demás (incluso llegan a despreciar lo que no conocen). La verdad, sin embargo, es que carecen de la mayor parte de la información que se posee hoy sobre cáncer. Por supuesto lo niegan pero las evidencias están ahí.
2) Los tratamientos quimioterápicos y radioterápicos no sirven para curan el cáncer. Y los oncólogos lo saben aunque no se lo digan jamás a sus pacientes. Lo más que consiguen -y en realidad está por constatar- es alargar unas semanas o unos meses la vida del enfermo (en casos muy raros unos años y no está claro que se deba a sus tratamientos). No existe un sólo fármaco -o tratamiento combinado de varios- que haya demostrado jamás en ensayo clínico fase IV en humanos haberlo hecho. Ninguno.
3) Que un tratamiento sea carísimo no quiere decir que funcione. La inmensa mayoría de los fármacos -incluidos todos los caros- no sirven para curar las patologías para las que se prescriben. La gente, en general, ignora hasta esta verdad tan simple. Y,
4) Los tratamientos no son gratuitos. El estado lo constituimos todos. Luego esos carísimos e inútiles tratamientos salen de nuestros bolsillos. ¿Se entiende la enorme importancia de la información? Basta que alguien pueda ocultar la mayor parte de ella en cualquier ámbito para que se nos prive de elegir libremente lo más adecuado. Si se nos dice que sólo hay tres opciones ante una disyuntiva cuando en realidad hay cien, ¿no estamos siendo vilmente manipulados y engañados? Pues eso es lo que está ocurriendo en el cáncer y en gran parte de los ámbitos de nuestra vida. En ese aspecto tiene usted toda la razón.


Estimado Sr. Campoy: he leído con detalle el nº 75 de Discovery DSALUD y en especial lo publicado sobre las antenas de telefonía móvil que me ha parecido muy interesante. Lástima que políticos sin escrúpulos actúen de espaldas a quienes han confiado en ellos y transformen los votos en peligrosas radiaciones o, lo que es lo mismo, permitan que se atente impunemente contra la salud pública. Concretamente en Tarifa (Cádiz), el Ayuntamiento -de gobierno socialista- ha instalado una antena en su propio edificio con lo que atenta, en primer lugar, contra los trabajadores municipales, en segundo lugar contra los vecinos y en tercer lugar contra todo ser viviente que sea alcanzado por las ondas. Y todo eso, ¿a cambio de qué? Claro que la realidad es muy cruda ya que se trata de Andalucía y el sopor de una región dormida da lugar a que los que se consideran líderes actúen a sus anchas no importándoles el bienestar de sus conciudadanos en absoluto mientras el voto sea directamente proporcional a la capacidad de engaño a unos cuantos ilusos.

Manuel Ángel Menéndez Menéndez
Tarifa (Cadiz)

Tiene usted razón. Pero toda persona que acepta ser maltratada termina -antes o después- siendo maltratada. Le aseguramos que si los vecinos se alían esa antena desaparece del lugar. Basta acudir a los juzgados. Sólo que -salvo contadas excepciones- nadie lo hace. Con lo que las empresas, que lo saben, hacen lo que les place.


Apreciado Sr. Campoy: soy lector de Discovery DSALUD desde junio del 2004 y le felicito por los artículos tan buenos que he descubierto en la revista y que recomiendo a todas las personas que puedo. Y le escribo porque quisiera explicar mi experiencia: hace muchos años, cuando alguna vez me he hecho radiografías, he sentido durante un día o dos picores por los brazos y luego por todo el cuerpo que después desaparecían. Se lo he contado a muchos médicos y si bien algunos se reían otros han entendido que soy hipersensible a los rayos X. Pues bien, tengo 54 años y desde hace varios noto esa sensación si me acerco a un generador o a cables de alta tensión. Y el problema es que debido a mi trabajo -hago reformas de albañilería- no tengo a veces mas remedio que estar cerca de ellos. Sólo que ahora me siento mal y empiezan ya a dolerme las cervicales y las articulaciones de las muñecas y las rodillas. Y eso mismo me sucede cuando me acerco a antenas de telefonía móvil. Me empiezo a sentir mal y no tengo mas remedio que retirarme de ellas. Además últimamente las articulaciones me duelen con frecuencia. ¿Qué puedo hacer o tomar?

Isidro Eusebio Cumplido
(Mieres) Asturias

Usted es, sencillamente, hipersensible a las radiaciones electromagnéticas. Y no crea que es un caso raro; cada vez hay más personas. ¿Qué puede hacer? No vivir ni acercarse a las torres de alta tensión, centros de transformación y antenas de telefonía, no usar teléfono móvil ni inalámbricos, no tener en la mesilla de noche radio-despertadores, asegurarse de que la instalación eléctrica de su casa tiene -y funciona- toma de tierra y no dormir, aunque así sea, cerca de una pared con cables eléctricos cerca. No le queda otro remedio. Y si el trabajo le impide hacer eso... ¡cambie de trabajo! Por mucho que le cueste. Con la vida no se juega. Por otra parte, un buen abogado puede presentar ante la Administración su caso. Si es tan grave como plantea tiene derecho a la baja por incapacidad laboral. De momento no conocemos otra solución asequible aunque nos consta que hay una placa que, llevada encima, absorbe las radiaciones e impide que lo haga el cuerpo pero no sabemos exactamente en qué medida y además no se vende en España. Procuraremos hablar de ella en cuanto podamos. Sentimos no poder darle mejores soluciones.


Estimado Sr. Campoy: sigo con interés todo lo que van publicando sobre el cáncer fijándome mucho en si aparece algún nuevo preparado alternativo, complementario, más eficaz y menos nocivo que las terapias convencionales. ¿Cuáles son esas terapias mucho más eficaces que las oficialmente bendecidas? ¿A quién puedo recurrir? Por favor, indíqueme qué puedo hacer. Fui operada de cáncer ductal de mama hace nueve años, me quitaron el módulo maligno y los ganglios de la axila y recibí treinta sesiones de radioterapia. El pasado mes de abril volví a ser operada de lo mismo pero esta vez quitaron la mama. El tamoxifeno -que me prescribieron para cinco años- me está produciendo grandes trastornos gastrointestinales -padezco desde siempre colon irritable- así como mayores sofocos de los que ya tenía (me practicaron la histerectomía total hace veinte años), irritación vaginal y no sé cuántas molestias más. Desde que conocí la revista me suscribí a ella y sigo el tratamiento de Medicina Ortomolecular de José Ramón Llorente para mi aparato digestivo y n es que esté bien pero estoy algo menos mal. Esto es todo. Reciba cordiales saludos,

Mª Socorro Gallego Blanco

El libro que prometimos sobre cáncer estará listo a finales de octubre y podrá adquirirse a principios de noviembre. Le sugerimos que lo lea y luego decida. Tendrá toda la información que precisa para tomar una decisión.


Querido Sr. Campoy: soy una antigua lectora de la revista. Y digo antigua porque además de tener coleccionadas todas desde el nº 1 tengo 72 años. Le estoy muy agradecida por lo que he aprendido gracias a tanta información porque me ha permitido acudir, cuando lo he necesitado, a la consulta idónea para mí. Pero ahora tengo una duda: compré una camilla de masaje electrónica a la empresa coreana Ceragem después de acudir a sesiones gratuitas durante varios meses. Pero observo que en la publicidad y fotocopias del libro de instrucciones se dice: "Este aparato genera, usa y de hecho puede irradiar frecuencias de radio y energía". Pero yo no sé qué quiere decir eso ni tampoco qué son los rayos infrarrojos lejanos y la luz de helio aunque sí sepa que el helio es un gas. Ante esta confusión y mi falta de conocimientos acudí al centro donde la había comprado y tampoco me aclararon nada. Y yo sigo con mis dudas. Sr. Campoy, los centros Ceragem son muchos, están distribuidos en Madrid y provincias y a ellos acuden miles de personas (en cada centro puede haber entre 20 y 30 camillas y las sesiones duran 40 minutos). Y yo me pregunto: ¿podrían hacer ustedes algún artículo en la revista como información tanto para las personas que acuden a esas sesiones como para los demás en general? Se lo agradecería sinceramente como tantas otras cosas que le tengo ya que agradecer. Por cierto ¿qué hay de esas páginas tan interesantes, digamos de ayuda personal, que se han dejado de insertar en nuestra querida revista?. Permítame un abrazo muy fuerte.

Carmen Buendía Alvarado
(Madrid)

Las camillas electrónicas a las que usted se refiere fueron diseñadas para hacer de forma simultánea el trabajo que haría un quiropráctico, un masajista, un especialista en Moxibustión y un tratamiento de Gemoterapia (en este caso usando las propiedades del jade). Y es de suponer que cuando hablan de "luz de helio" se refieren al uso de un láser de helio-neón. La luz láser es una radiación electromagnética en el rango de la energía cercana a lo visible que es coherente, monocromática y direccionable, y que viaja en longitudes de ondas específicas y en patrones predecibles, es decir coherentes. Y se dice que es monocromática porque los fotones que forman la luz láser pertenecen todos a la misma longitud de onda y el mismo color (salvo la que produce el argón que se usa en los láseres de Neomidio YAG).
La luz láser es el resultado de una emisión de luz a partir de numerosos átomos o moléculas individuales que son estimuladas hasta obtener un mayor nivel de energía y, consecuentemente, el rayo láser. Pues bien, cualquier emisor láser posee una cavidad de resonancia donde se coloca el medio activo y que no es más que una sustancia (sólida, líquida o gaseosa) a la cual debe su nombre específico cada rayo. Es lo que se denomina haz de luz emergente. Bueno, pues cuando esa luz incide en la materia produce un efecto u otro según el tipo de sustancia que se encuentre en la cavidad de resonancia. Lo que quiere decir que según el láser que se utilice podemos producir un efecto u otro. Por ejemplo, a nivel celular estimulando de forma selectiva las mitocondrias y así conseguir un aumento significativo en la producción de ATP. A esa posibilidad se la llama Bioestimulación. Por consiguiente los láseres pueden ser de muchos tipos y servir para cosas muy diferentes. Atendiendo a su espectro electromagnético existen cuatro tipos de ondas láser: el láser ultravioleta o excimer, el láser de luz visible,el láser infrarrojos y el láser sintonizable. No vamos a pasar a detallar todos ellos pero sí le comentaremos que el láser de helio-neón pertenece a los láseres visibles, sus ondas oscilan a 632 nm y se usa terapéuticamente sobre todo con fines antiálgicos y antiinflamatorios. Piense que un láser transmuta su energía al interaccionar con los tejidos pudiendo producir efectos biológicos muy diversos: fotoquímico, fototérmico, fotomecánico y fotoeléctrico. En suma, ¿es peligroso el láser de helio-neón? Si la profundidad e intensidad de la irradiación está controlada, no. En cuanto a los rayos infrarrojos son un tipo de radiación electromagnética de mayor longitud de onda que la luz visible pero menor que la de las microondas (son los utilizados, por ejemplo, para comunicar a corta distancia los ordenadores con sus periféricos así como en las fibras ópticas). Terapéuticamente se usan para aumentar la temperatura del cuerpo y salvo prolongadas e intensas exposiciones tampoco tienen por qué generar peligro. En cuanto al peligro eléctrico de la camilla en sí es el mismo de cualquier aparato electrónico. Sólo debe controlarse que esté en buenas condiciones -especialmente los cables- y que el enchufe tenga toma de tierra.


Sr. Director: estoy siguiendo la Dieta Definitiva desde el 1 de marzo con este resultado: cuando empecé pesaba 87 kg. de los que 64 eran de músculo y 25 de grasa. Al finalizar marzo había perdido 4 kg. de grasa y 2 de músculo, al finalizar abril un kilo más de grasa y otro de músculo, al finalizar mayo kilo y medio de grasa y medio kilo de músculo y al finalizar junio kilo y medio de grasa y medio de músculo. En suma, en cuatro meses perdí 12 kilos: 8 de grasa y 4 de musculatura. En agosto, sin embargo, rompí la dieta por motivos personales y ese mes comí varias veces hígado, chuletas de cerdo, callos... Digamos que 7 u 8 veces. Y el día 21 tuve un "cólico de riñón" que me tuvo fuera de combate 10 días. Sin embargo al finalizar el mes, curiosamente, pesaba prácticamente lo mismo: 74 kilos. En septiembre he reiniciado la dieta pero a final de mes mi peso, tanto de músculo como de grasa, es exactamente el mismo. Y ahora vienen mis preguntas:
1) En los primeros meses perdí grasa pero también músculo. ¿Qué he de hacer para no perder nada de músculo? Y a ser posible, ¿qué he de hacer para perder grasa y ganar al mismo tiempo músculo?
2) ¿Qué he de hacer para superar el estancamiento de septiembre -que ya se produjo en el mes de julio donde no sólo no perdí nada de grasa sino que encima perdí 1 kg. de músculo? ¿Qué estoy haciendo mal?
3) Respecto al "cólico de riñón"o "cálculos de riñón" he de decirle que como habitualmente codornices, pollo, etc, acompañados bien de setas y/o níscalos todos los días. ¿Puede ser que los níscalos y las setas hayan desencadenado el ataque?
4) Por ultimo, comentarle que antes de la dieta, en los cambios de tiempo, bochornos y noches de luna nueva o llena -supongo que por exceso de iones- estaba muy alterado y nervioso. Y ahora esos momentos, aunque los noto, estoy bastante relajado por lo que intuyo que la dieta me equilibra el sistema nervioso. ¿Tengo razón en esta apreciación mía? Reciba un cordial saludo,

Pedro Gutiérrez Martínez
(Madrid)

Ignoramos quién le hace esos "recuentos" de pérdidas pero no tienen nada que ver con la realidad. Mire usted, entre el 75 y el 80% de nuestro cuerpo es agua. Y gran parte del resto de lo que pesamos se debe al esqueleto y las vísceras. Luego, ¿cómo va a haber perdido usted tantos kilos de músculos? Es sencillamente imposible. Lo que uno pierde cuando adelgaza es básicamente líquido y grasa. Otra cosa es que la masa muscular esté débil pero eso se debe a la falta de ejercicio. Hágalo y su musculatura estará en perfectas condiciones porque la dieta que sigue le asegura todos los nutrientes que necesita para ello. Pregunta también qué debe hacer para evitar el estancamiento. Muy sencillo: leer con calma el libro. Si lo hace verá que se le dice que mientras no haya perdido todo lo que le sobra debe seguir las normas a rajatabla. Y usted no lo ha hecho. En él se explica que no se puede jugar con el metabolismo. O decide hacer La Dieta Definitiva tal como se le propone o hace una versión propia pero luego no diga que no funciona como esperaba. En cuanto a su cólico decirle que las setas contienen muchas purinas y, por tanto, pueden elevar el ácido úrico y provocarle un ataque pero también la carne roja que se dio el gusto de comer en agosto cuando se saltó la dieta después de mucho tiempo de no ingerirla pero a la que no quiere culpar. En cuanto a su última apreciación está en lo cierto: La Dieta Definitiva calma la ansiedad y equilibra el estado nervioso. Es más, logra una notable mejoría en muchas patologías, especialmente las de carácter digestivo, reumático y autoinmune porque elimina los cereales, gran parte de los productos lácteos, el café y el alcohol.


 

NÚMERO 76. OCTUBRE 2005.

Estimado director: el 27 de agosto apareció tanto en el diario "El País" como en "ABC" una noticia "científica" a toda plana que, con grandes titulares, rezaba: "Sabios suizos han demostrado experimentalmente que la Homeopatía no sirve para nada". Todos sabemos que en la vieja disputa entre el poder y el mundo tomado como un lugar justo y racional siguen ganando los detractores del humanismo. Como bien sabe Vd. en su ya enconada lucha periodística -por ejemplo, con el Bio-Bac- nos ha tocado vivir una existencia en que la verdad por sí misma tiene escaso valor y únicamente se impone si cuenta con padrinos suficientemente poderosos. Pero es el caso que la Homeopatía cuenta con el padrinazgo de dos siglos de existencia brillante y utilísima, con médicos insignes que ocuparon sillones en las academias de Medicina de toda Europa, con enfermos completamente solventes, desde miembros de casas reales a catedráticos, pensadores, artistas, niños, ancianos e, incluso, animalitos cuyo psiquismo no se presta a ninguna sugestión. Por si fuera poco, en los países más avanzados de Occidente hay espléndidos laboratorios homeopáticos cuya importancia económica, laboral, profesional y científica es comparable -a veces con ventaja- a la de muchos laboratorios convencionales.
"Noticias" como ésta le dejan a uno perplejo porque podemos ser optimistas respecto a la razón pero hay que ser pesimistas respecto a los sentimientos. Uno acaba preguntándose: ¿quién estará detrás de todo esto? Claro que al hacernos la pregunta ya sospechamos la respuesta.
Personalmente, Sr. Campoy, estoy siempre tentado a aceptar esa ley de que "siempre ganan los malos". El poder es ciego a la razón porque, de lo contrario, dejaría de ser poder. Y no tiene por qué servir a la justicia ya que, en tal caso, estaría por debajo de ella y habría que darle otro nombre. Ni tampoco tiene por qué servir a la verdad, por idénticas razones. El poder es un fenómeno que se comprueba muy bien ya en el patio de los colegios, durante el recreo, donde se crean pequeñas mafias cuya finalidad no es nada concreta: solamente poder imponerse a otros chicos o grupos que no sean "de los suyos".
Creo que debo enviarle esta carta y ofrecerme, con todo mi humilde y escasa representatividad, para dar un testimonio claro y contundente de la falacia que se ha perpetrado, sin duda con el torpe empecinamiento de medir con los métodos bioquímicos y experimentales ordinarios los fenómenos energéticos que maneja la Homeopatía. En todo caso, el periodista es usted y sabe los hilos que hay que manejar. Un fuerte abrazo.

Dr. Francisco Albertos Constán
(Madrid)

Agradecemos sinceramente sus palabras y reflexiones. Máxime porque vienen de alguien que además de doctor en Medicina y especialista en Medicina Interna y Neuropsiquiatría está considerado desde hace décadas una de las mayores autoridades del mundo en Salud Integral. Nuestro agradecimiento pues y nuestro respeto. Pero noticias como ésta aparecen cada poco tiempo y en esta revista hemos pasado ya de la indignación a la carcajada. El simple hecho de que el titular defina a esos investigadores de "sabios" -a ver, ¿qué méritos les adornan para tamaño calificativo?- ya deja entrever la intención de quienes difunden esa estupidez. Pero es que ya no basta afirmar para dar credibilidad a algo que se trata de una "investigación científica" -con el desprestigio actual de las mismas no es de extrañar- así que se ha optado por reforzar las conclusiones diciendo que quienes tal afirman son "sabios". Algo que sólo a un periodista carente de cerebro no le hace sospechar. Desgraciadamente en el ámbito de la Sanidad no hay periodistas preparados que se hayan librado del clásico lavado de cerebro. Aunque lo peor es que eso pasa ya en todos los ámbitos. Y luego la sociedad se extraña de que para vender periódicos haya que regalar cruasanes, platos, CDs, videos... Quédese tranquilo, doctor, a las grandes multinacionales farmacéuticas les queda cada vez más menos tiempo. Y a sus testaferros. Han abusado tanto que están a punto de llevar a todos los estados occidentales a la quiebra. El canto del cisne ya se oye en las estrellas. Al tiempo.


Me llamo Fernando, soy lector habitual de la revista y quisiera en primer lugar felicitarles por los contenidos que son realmente muy interesantes. Sin embargo, nunca he leído ningún artículo sobre el temblor esencial y me gustaría saber si tienen conocimiento sobre cómo se puede curar. Si así fuera, si existen tratamientos efectivos, les rogaría que me diesen información al respecto. Gracias de antemano y reciban un afectuoso saludo,

Fernando Aguirre Otaolaurrutxi
(Bilbao)

Se llama "temblor esencial" al que aparece en algunas personas de forma esporádica cuando mantienen una postura contra la gravedad afectando por lo general a brazos y manos aunque a veces aparece también en la cabeza -lengua, labios y mandíbula incluidas- y más raramente en las piernas. Su intensidad suele acentuarse en situaciones de tensión emocional y fatiga así como cuando se ingieren estimulantes. Se piensa que puede tener un componente genético porque es habitual entre miembros de una misma familia pero se considera mayoritariamente una enfermedad neurológica. Obviamente, al desconocerse la causa sólo se usan fármacos sintomáticos, especialmente betabloqueantes. También se sabe que el cuadro mejora a veces con la ingesta de alcohol. No existen, que sepamos, tratamientos alternativos. A nuestro juicio debería, ante todo, desintoxicar su organismo a fondo. Intensa y prolongadamente. Luego hágase un chequeo bioenergético. Puede hacerlo en la consulta de los doctores Santiago de la Rosa (91 431 35 16) o Domingo Pérez León (91 597 40 30). Si existe algún bloqueo o falta de nutrientes ellos le dirán qué hacer. Debería también consultar a un buen quiropráctico para que le revise la columna. Pregunte por alguien cercano a su domicilio en la Asociación Española de Quiropráctica (91 429 38 26). Finalmente, no estaría de más preguntar a los fabricantes del Casco de Sodi ( 902 36 68 29) si el mismo podría serle útil. Que no haya un fármaco que sirva para su problema no significa que no pueda hallar una solución. A fin de cuentas, el 97% de los fármacos que se usan en las demás "enfermedades" son paliativos: es decir, tampoco curan nada. Aunque eso no aparezca como noticia refrendada por ningún grupo de "sabios".


Hola, amigos: ante todo quiero felicitaros por la magnifica revista que hacéis y daros las gracias por no faltar a la verdad y permitirnos conocer otra forma de hacer las cosas. A continuación me gustaría comentaros algunas preguntas que me han surgido:
1) ¿Qué os parece el producto Amukina? Teniendo en cuenta que hoy día los alimentos llegan a nuestras mesas poco menos que contaminados, ¿será este tipo de productos apropiado para nuestros alimentos o perderán nutrientes, vitaminas y demás elementos beneficiosos por el uso de este desinfectante alimentario?
2) Me encantó y sorprendió el artículo sobre los ionizadores así que me gustaría preguntaros si podemos recomendar abiertamente a todo el mundo que tenga uno en casa (ya que los hay por menos de 50 euros), son poco más que necesarios y no tienen ningún efecto secundario. Lo digo porque pese al fantástico articulo realizado por ustedes les aseguro que todavía hay mucha gente reacia a creer en sus efectos beneficiosos, tal vez por no dar la suficiente importancia a lo contaminados que están los ambientes en que vivimos (caso de mi ciudad, Huelva aún más si cabe).
3) También me gustaría saber su opinión sobre la equinácea, ese potente estimulador del sistema inmune. ¿Debería tomarse por toda persona -incluidas las sanas- si no a diario con frecuencia teniendo en cuenta que hoy soportamos todo tipo de carencias, desde las psicosomáticas a las alimentarias? Pienso que no vendría nada mal potenciar el sistema inmune pudiendo estar así preparados para hacer frente a cualquier enfermedad que se presente? Leyendo por Internet he leído que no se recomienda su uso continuo; a lo sumo durante tres semanas seguidas. ¿Qué piensan sobre ello?
4) Respecto a la vitamina C me gustaría preguntar si ven adecuada la recomendación que me hicieron en un herbolario sobre la necesidad de tomar 500 mg diarios y, por ende, extender dicha recomendación a cualquier persona con una actividad física y psíquica normal. La necesidad diaria de vitamina C no se cubre hoy día con una o dos naranjas o kivis diarios ya que ese aporte vitamínico sería insuficiente, más aún contando con los fertilizantes, pesticidas y demás abonos químicos que se utilizan en los productos.
5) La siguiente pregunta es sobre un problema que tengo: se trata de unas molestias en uno de los testículos que aparecen y desaparecen después de un tiempo al igual que cierta inflamación que también suele casi desaparecer. Mi médica me ha hecho análisis de orina y después de tocar la zona me dice que todo esta normal. ¿Sería necesario hacer una radiografía para realizar dicha afirmación? La verdad es que siempre es en el mismo testículo y yo me lo sigo notando un poco más grande que el otro. Además, al orinar noto que no me vacío del todo y al rato me vuelven a entrar ganas. ¿Qué me recomiendan? ¿Tienen ustedes idea de que se puede tratar?
6) Por último me gustaría pedirles que me recomendasen la mejor manera de hacer frente al estrés y la ansiedad. ¿Cuál creen que es la mejor planta para tratar dichos problemas o la solución más adecuada? Además le pediría que me recomendara un buen libro sobre medicina natural, sobre todo que tratara sobre las plantas medicinales, las propiedades que tienen y para qué afección se utilizan dichas plantas. Espero que mis preguntas puedan ayudar a otros muchos Lectores. Agradecido por su tiempo y ayuda, se despide

Daniel García Sánchez
(Huelva)

Su carta es muy extensa así que le responderemos por orden y de forma breve. La Amukina se obtiene sometiendo una mezcla de cloruro de sodio (sal) y agua depurada y desmineralizada a un proceso de electrólisis que da lugar a la aparición de hipoclorito de sodio (NaClO). Tal es el principio activo del producto que, al echarlo al agua en casa, se transforma en ácido hipocloroso (HClO) que luego se desdobla en H+ y ClO. Siendo éste último el responsable de la actividad desinfectante ya que penetra en el interior de la bacteria, bloquea su ciclo de Krebs y causa su muerte. En otras palabras, acaba con las bacterias pero las verduras y las frutas quedan impregnadas de un derivado de cloro y el exceso de éste en el organismo no es bueno. Nuestro consejo es lavar bien las frutas y verduras bajo el grifo de agua hirviendo. Y si no le parece suficiente en el caso de la verduras echarlas luego unos minutos en un recipiente con un poco de sal y unas gotas de limón. En cuanto a los ionizadores su uso es evidentemente útil en grandes ciudades o habitáculos contaminados. Pero si uno vive o trabaja en el campo, el monte, la playa o un lugar sin apenas contaminación no son necesarios. Sobre la equinácea tenemos precisamente preparado un artículo que saldrá en breve pero ya le adelantamos que no se trata de tomar productos por tomar. Nada es bueno en exceso y su consumo periódico no se justifica cuando uno está sano. Otra cosa es su uso terapéutico y puntual. Y otro tanto cabe de decir de la vitamina C aunque en este caso los efectos perjudiciales de tomarla de forma excesiva no han sido demostrado científicamente jamás. Dicho lo cual añadiremos que la mejor "cápsula" de vitamina C... es la fruta. En cuanto a su problema testicular vaya a un buen urólogo. Si a usted le molesta no es verdad que todo esté "normal". Otra cosa es que su médica ignore qué sugerirle. En cuanto al estrés y la ansiedad hemos publicado varios artículos sobre ambos problemas y a ellos nos remitimos. Entre en la sección de Medicina Ortomolecular de nuestra web: www.dsalud.com.


Estimado Sr. Campoy: le felicito por la formidable labor humana que está realizando con la publicación de esta revista. El motivo de mi carta está relacionado con el fallecimiento de una persona en el hospital de Alcorcón debido a la enfermedad de Creutzfeltd-Jakob -más conocida como "mal de las vacas locas"- que, como sabe, es debida a unas proteínas infecciosas que nuestras enzimas digestivas son incapaces de destruir encontrando así el camino al cerebro. Recordado lo que dejó escrito y dicho el Dr. Chacón, los seres humanos no tenemos la capacidad enzimática de sintetizar proteínas con aminoácidos dextrógiros, descubrimiento confirmado después por Stanley Prusiner al comprobar que había unas proteínas con capacidad autorreproductora que son las que causan la enfermedad de las vacas locas. Pues bien, me resulta curioso que haya un animal como el buitre que a pesar de alimentarse de carne putrefacta en la que proliferan tantas bacterias como las que portan los cadáveres, no enfermen. ¿Por qué los buitres no resultan infectados por las bacterias y los virus? Estoy convencido de que este animal tiene alguna enzima digestiva que es capaz de destruir tanto las bacterias como los pribios. Recuerdo también, en este sentido, haber visto un reportaje de China en el que se mostraba cómo se extraía la bilis del estomago de un oso negro con fines terapéuticos. En suma, creo que podría haber alguna terapia efectiva para acabar con las bacterias y sus pribios basada en las enzimas que producen los buitres. ¿Sabe si hay algún estudio realizado en ese ámbito? Un afectuoso saludo,

Aurelio García González
(Fuenlabrada) Madrid

Sinceramente, lo ignoramos. Por lo que si algún lector sabe algo al respecto le agradecemos nos lo comunique. En todo caso le diremos que Rafael Chacón está convencido -así nos lo manifestó en su momento- de que las enzimas descubiertas por su padre pueden acabar con el mal de las vacas locas. Pero nadie hace caso.


 

NÚMERO 75. SEPTIEMBRE 2005.

Estimado Sr. Campoy: le mando este correo electrónico con intención de pedirle que lo publique en su revista. Verá, soy Auxiliar de Enfermería, Técnico Especialista en Anatomía Patológica y Diplomada Universitaria en Enfermería. Y tengo un serio problema: no encajo en los hospitales. No me siento entendida, ni respetada. Mi carácter -dicen- es muy poco común: ¡me encanta hacer reír a los pacientes, dejar mis problemas a un lado, abrazar, besar y dar lo mejor de mí a esa gente que, las más de las veces, no tiene a nadie a su lado! Me encanta cantarle a los pacientes de la UCI, acariciarles y darles ánimos y esperanza. Y me mata ver morir solita a la gente. Por eso acompañarlas en su último viaje es algo que me tranquiliza y reconforta -aunque en el momento me entristezca-, algo que nadie quiere hacer y que ¡tampoco me permiten! Por eso en el congreso sobre cáncer de Madrid puse unos cuantos cartelitos de colores pidiendo trabajo... pero los vigilantes de seguridad me perseguían y los quitaban. Claro, yo entiendo que el Palacio de Congresos no es una oficina del INEM pero algo dentro de mí me decía que debía intentarlo.
Actualmente llevo 10 meses de baja. Estoy en proceso de autocuración de una esclerosis múltiple. Tengo 35 años y llevo 8 desafiando a los neurólogos y a otros especialistas que se han atrevido a llamarme temeridad andante. Fui poco a poco seleccionando a mis médicos y hoy, en gran parte gracias al descubrimiento hace unos meses de su revista, tengo un equipo médico intercontinental formidable. Soy tremendamente afortunada porque ya no me siento tan sola (he tenido que enfrentarme a mi familia y a gran parte de mis amigos cuando, postrada en una cama, sin vista, sin coordinación, sin equilibrio, sin habla y a veces, aunque las menos, sin ánimos, pasé así cerca de 4 meses). Me acordé entonces de una "medicación" que solía ponerle a los pacientes desoyendo las órdenes de mis superiores y me "inyecté" una RADIO FM. Su compañía me hizo sentir menos sola y evitó que cayera en una depresión.
Debo añadir que siempre he confiado en la risa -la mejor medicina-, en mis incondicionales amigos -que cumplieron mis peticiones- y en mi madre. Hoy confío en toda la gente que estoy conociendo gracias a su admirable y bendito trabajo. Gracias, gracias y gracias por confirmarme que no estoy sola en esta lucha, por hacerme sentir un poquito menos bicho raro, por ser como sois. Pero necesito trabajar. Me siento tremendamente sola donde hoy trabajo, sin fuerzas para reincorporarme -la verdad es que aún no me encuentro bien del todo- y además creo que no es mi sitio porque no me dejan aplicar los tratamientos que sé que ayudan por boca de muchos pacientes que me lo han confirmado -Abrazoterapia, Risoterapia, Besoterapia, Radioterapia, Luminoterapia, Calorhumanoterapia...- y, de alguna forma, eso impide que pueda seguir adelante con mi proceso de autocuración. Pisotean mis ilusiones, mis alegrías y me matan poquito a poco. A medida que se cumplen años los procesos biológicos de renovación se enlentecen y noto que cuando me borran la sonrisa tardo cada vez más tiempo en dibujar otra. ¡Y yo no quiero dejar de reír nunca! Me paso los días autosuministrándome Reiki para que eso no pase pero, a veces -sólo a veces- pierdo las fuerzas. Por todo ello le pido, si lo estima conveniente, que publique esta carta. ¿Quién sabe? ¡Quizás haya alguien interesado en ofrecerme trabajo! ¿No cree que sería posible? Preferiría en todo caso que no publicara mi nombre completo para evitar posibles problemas que, ahora mismo, no sabría cómo lidiar. Mi e-mail es fmarinoiglesias@yahoo.es Gracias.

F.M.I.
(Santiago de Compostela)

¿Cómo no va a chocar su filosofía de vida con la de los médicos? ¿Dar amor y esperanza a los enfermos en lugar de fármacos? ¡Eso no tiene cabida en nuestro sistema sanitario! Ya intentó convencer de ello a sus colegas el médico norteamericano Patch Adams quien desde hace años atiende a sus pacientes -lo mismo que todo su equipo médico- ¡vestidos de payasos! Coinciden ustedes totalmente en la filosofía. Adams -cuya vida fue llevada al cine encarnándole nada menos que Robin Williams- lleva años dando ejemplo... pero ante la sonrisa conmiserativa de sus colegas la mayoría de los cuales le considera un excéntrico cuando no alguien indigno de la condición de médico. Y es que la inmensa mayoría de los médicos son incapaces de tratar personas, sólo saben tratar "enfermedades". Al punto de que si un día les quitaran los fármacos ¡no sabrían qué recomendar a los enfermos para superar su dolencia! Además son incapaces de entender que la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades no son sino somatizaciones de desequilibrios producidos por shocks mentales o emocionales vividos en soledad. Que el miedo a afrontar la vida, la angustia existencial, el desamor, el aislamiento voluntario, el desamparo, el egoísmo, la egolatría, la ira, la soberbia o la avaricia -entre otras actitudes- enferma porque deprime el sistema inmune. No, la mayoría no lo entiende. Y así les va...


Me llamo Loli González y soy española si bien desde hace cinco años vivo en Suecia con mi familia, mi marido y dos niños, uno de 7 y otro de casi 2 años. La cuestión es que se nos ha presentado un problema y he pensado, después de leer el artículo publicado por ustedes sobre las antenas de telefonía móvil, que quizás me podrían ayudar. El caso es que una empresa de telefonía quiere instalar una antena de ultima generación -creo que así se llaman- justo en el patio del colegio de nuestros hijos a pesar de las protestas de los padres. Había decidido tirar la toalla y cambiar de colegio a mis hijos a pesar de que, sobre todo el mayor, lo lleva fatal porque adora el colegio donde está y a sus compañeros pero hoy, cuando he ido a visitar el posible nuevo colegio, me he decidido después de ver su cara de desesperación a seguir la lucha. He pensado que ustedes me podrían ayudar a documentarme -preferiblemente artículos en inglés, pero todo me vale- para concienciar más a los padres, vecinos, políticos y a quien haga falta, y poder ganar esta batalla contra los insensatos. Necesito argumentos, experiencias, estudios, todo lo que me puedan facilitar. Agradecida de antemano. Un saludo.

Loli González

Tiene usted varios artículos con documentación en nuestra web: www.dsalud.com Y en este mismo número volvemos a dar información. Nuestra sugerencia es que busquen un abogado, presenten una denuncia en el juzgado y exijan al juez que la empresa telefónica muestre las evidencias científicas que demuestran la inocuidad de las antenas de telefonía. Ellos alegan que no hay "evidencia científica de su peligrosidad" pero su abogado debe dar la "vuelta a la tortilla". Son ellos quienes quieren instalarla luego son ellos los que tienen que demostrar científicamente -con ensayos en seres humanos- que son INOCUAS, que no son peligrosas. Y no podrán porque tales estudios no existen. La jurisprudencia en este sentido indica además que debe aplicarse el Principio de Precaución. Esa es, a nuestro juicio, la línea a seguir.


Sr. Campoy: agradezco enormemente su dedicación, compromiso y valentía. Lamentablemente no pude asistir al congreso sobre cáncer que se celebró en Madrid pero he tenido noticia de él a través de amigos y conocidos además de leer el resumen en la revista. Soy una persona a la que le afectan profundamente las injusticias y creo que no hay injusticia más grave que el negar la salud y la vida. Y eso es lo que están haciendo los gobiernos, integrados por auténticos descerebrados que desde su posición de poder están manipulando las vidas de la mayoría de las personas. ¿Cómo se puede estar tan absolutamente ciego y sordo? ¿Cómo se puede dormir tranquilo sabiendo lo que dejan de hacer... que es tan grave como lo que hacen? Sinceramente, creo que son totalmente inconscientes de sus actos y están manipulados a su vez por verdaderos demonios que, desde el lado oscuro, les hacen moverse como marionetas. Teniendo en cuenta esto creo, haciéndome eco de la carta de un lector que transcribió una canción de Amaral, que se impone una revolución. Si no nos quieren escuchar ni ver porque les molestamos para sus planes diabólicos habrá que obligarles. Debemos infiltrarnos en sus centros de poder y hacer una especie de "golpe de estado" para que el mundo -el que tenga ojos para ver y oídos para escuchar- se dé cuenta de una vez por todas de quién manda de verdad. El verdadero Poder lo tenemos las personas que creemos y creamos vida sin importarnos las dificultades, los ataques y los boicots; que perseveramos en nuestra cruzada particular contra la manipulación de nuestras vidas; que estamos vivos y queremos seguir estándolo, pese a quien pese. Creo firmemente que habría que hacer algo más contundente y contar con la colaboración por escrito de todos los que estamos firmemente convencidos de que es posible una vida más auténtica, sana y libre. Disculpe si el tono de mi carta es un poco fuerte pero es lo que siento y así lo expreso. Mil gracias por su labor y la de todo su equipo.

Cristina Rueda
(Barcelona)

Tiene usted razón pero la verdad es que la mayoría de la gente no está hoy dispuesta a luchar contra las injusticias aunque lo asegure. Vivimos en una sociedad conformista y adormecida -en muchos casos aborregada- cuyos dirigentes piensan más en sí mismos que en los demás. No hay altruismo. Por desgracia lo que caracteriza nuestra sociedad es el egoísmo. Aunque algunos actos multitudinarios hagan pensar a algunos lo contrario. La gente está dispuesta a expresar lo que piensa o siente, a apoyar una u otra causa... si no le compromete demasiado, si cuesta poco y si no arriesga nada. Cuando no ocurre así, cuando hay que comprometerse y arriesgar no se puede contar con la mayoría. Esa es la cruda y lamentable realidad.


Sr. Director: en 1997, cuando estudiaba Naturopatía Superior, noté unas pequeñas manchas rojas en las piernas y me alarmé. Pocos días después me salieron también por el pecho. Los médicos de Urgencias no sabían qué decirme e insinuaban una posible queratosis pero sería un médico de cabecera el que intuyó el diagnóstico: "Probable psoriaris gutatta". Lo que confirmaría el dermatólogo. Inicié pues un tratamiento con pomadas pero al llegar a la playa la crisis aumentó, probablemente porque alguna contenía corticoides. Entonces me vio otro especialista -un conocido catedrático-, me mandó echar un tapón de Emolytar en la bañera y debo decir que me ayudó mucho pese a su terrible olor. Por mi parte, al saber lo que tenía, decidí tomar infusiones de bardana y amapola de California así como omega 3. Y también mejoré. Pero la solución real la encontraría cuando buscando entre los medicamentos de mi hija que ya no usaba encontré Inmunoferón, un producto sin efectos secundarios. Decidí entonces experimentar con él y ver qué pasaba si me limitaba a subir las defensas del organismo. Debo decir que en esa época había sufrido la muerte de mi madre -que sufría Alzheimer-, me había separado de mi mujer y eso me había provocado una gran depresión y luego sufrí una ruptura sentimental -me enamoré de esa mujer locamente- llevándome todo ello a un trastorno obsesivo compulsivo perfeccionista. Estoy seguro de que fue lo que me llevó a somatizar la psoriasis. Bien, pues debo decir que el Inmunoferon funcionó. Tras tomarlo dos meses desapareció la psoriasis y estuve dos años asintomático. Ahora me ha vuelto a aparecer por lo que he empezado a tomar el producto otra vez y está remitiendo de nuevo. Y como sé que hay otras personas que también sufren psoriasis -que en mi caso se agravó porque padezco Protoporfiria Writropoyetica, una enfermedad congénita e incurable- he decidido comunicárselo a ustedes para conocimiento general. No sé si funcionará en todos los casos porque cada persona es un mundo y todos respondemos de forma diferente pero por intentarlo que no quede ya que es un producto inocuo. Eso es todo. Cordiales saludos.

Dr. José Cohen-Pardo Hidalgo

En efecto, la psoriasis se manifiesta a menudo después de fuertes traumas emocionales. Y no nos sorprende nada que el simple hecho de elevar las defensas resuelva el asunto porque eso permite hasta curar un cáncer en fase terminal como acaba de explicar Antonio Brú en el número pasado de la revista. Por eso un tratamiento de Medicina Ortomolecular también es eficaz. En todo caso, damos a conocer que hay dos cremas que nos consta han demostrado también una notable eficacia: Blue Cap -de Laboratorios Catalysis- y Allergenics -en España la distribuye Evicro Madalbal-. Se encuentran en farmacias al igual que el Inmunoferón que usted menciona.


 

NÚMERO 74. JULIO - AGOSTO 2005.

Estimado director: soy lectora de la revista desde hace año y medio y se la estoy recomendando a todas las personas que, como yo, están atravesando un trance difícil con algún familiar. Asistí al I Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer quedando gratamente sorprendida tras escuchar a los ponentes y ampliar los conocimientos que ya había adquirido leyendo los artículos de su revista. Felicidades pues por ella y por el congreso. Mi caso es el siguiente: a mi padre le detectaron en agosto 2003 un cáncer de riñón -órgano que le extirparon- con metástasis en el hígado y en los huesos del que se ha ido recuperando a pesar del fatal desenlace que en apenas un año nos auguraron todos los médicos consultados. Tratado con quimioterapia -gemcitabina y carboplatino- apoyó en "secreto" su tratamiento con la toma de infusiones del Agaricus Blazei procedente de Brasil. Pues bien, ante su sorprendente evolución los médicos se decidieron a tratarle también un tumor en el colon que le habían detectado mediante una colonoscopia. A finales del mes pasado le quitaron el colon derecho (el ascendente) y ahora parece que hay que volver a aplicar quimioterapia. Sin embargo, del congreso salí con el convencimiento de que el tratamiento de esta enfermedad debe basarse en reforzar el sistema inmune y no en atacar el organismo con productos agresivos. Me convencieron sobre todo las exposiciones del Dr. Capistrán para tratar el cáncer mediante vacunas elaboradas con antígenos de la orina y la del Dr. Edwin Cevallos con el BIRM. Sin embargo, necesitaría ayuda para decidirme por cuál optar. Si optar por ésas o por otras como la del Viusid más el Ocoxin y contrastar el caso de mi padre con algún oncólogo de mente abierta ya que estamos valorando la posibilidad de seguir una terapia natural. Quisiera saber si del centenar de oncólogos que estaban presentes en el congreso hay alguno que disponga de consulta privada, preferentemente en la provincia de Alicante o cercano a ella -aunque puedo desplazarme a cualquier punto de España- para que pueda concertar una cita con él. Dispongo de copia de toda la historia clínica de mi padre, incluidas imágenes de TAC con sus informes y los resultados de Anatomía Patológica. Me he permitido hacer un resumen de la historia de mi padre por si ustedes prefieren no facilitar los datos de contacto del médico y que sea él quien se ponga en contacto conmigo. Atentamente,

Rosa Pérez Alonso

Cuando esta carta vea la luz usted ya habrá recibido nuestra respuesta pero hemos decidido publicarla porque nos permite dar a conocer nuestra opinión a otras muchas personas. Mire, no somos partidarios de la quimioterapia en ningún caso. No hay ningún producto quimioterápico que cure el cáncer. Nin-gu-no. Lo más que algunos consiguen es reducir el tamaño del tumor -lo que no implica la curación del cáncer- o detener momentáneamente su avance... pero a costa de intoxicar gravemente el organismo pudiendo incluso llevar a la muerte al enfermo. No es nunca una solución. Aunque haya gente que haya logrado sobrevivir al cáncer.. y a la quimioterapia; es decir, personas que han logrado sobrevivir a pesar de la quimioterapia, no gracias a ella. Y no vamos a entrar a explicar -lea el reportaje que publicamos en este mismo número- que muchas de las personas presuntamente "curadas" de cáncer con quimioterapìa... ¡en realidad jamás tuvieron cáncer! En cuanto a su petición de dar a conocer los nombres de los oncólogos que practican métodos alternativos como los expuestos en el congreso no podemos hacerlo. Mire, nosotros mismos estamos sorprendidos del alto número de oncólogos que se ha suscrito a la revista tras ese acto y que no tuvieron reparo en identificarse. Es más, nos consta que varios están ya colaborando con algunos de los ponentes. Pero todos ellos nos han pedido discreción -y vamos a respetar escrupulosamente su decisión- porque se juegan la profesión. Y es que los oncólogos no son libres para atender a los pacientes según su leal saber y entender. Sus actuaciones médicas están absolutamente dirigidas y controladas. Así de lamentable es su situación. No tienen libertad para ejercer.
Pregunta también usted qué productos son eficaces entre los dados a conocer en el congreso. Y la respuesta es simple: todos han demostrado su eficacia. Esos... y otros de los que hemos venido hablando en la revista, incluido el usado por su padre, el Agaricus Blazei Murill, también conocido como "el champiñón del sol". Le remitimos en ese sentido al libro que verá la luz en septiembre con el título "Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo afrontarlo".


Hola amigos: acabo de descubrir vuestra interesante revista y me he suscrito por 2 años. Soy médico, traductor del alemán y autor de diversos libros sobre temas de salud natural. Tuve la suerte de formarme en Alemania como médico naturista por lo que conozco un poco la situación de aquel país en este campo. Pues bien, leyendo el editorial del nº 73 me ha sorprendido la rotundidad de calificar como "un hito en la historia de la Medicina" el congreso sobre cáncer que celebrasteis en Madrid el mes de mayo. Debo comunicaros que desde hace muchos años, en Heidelberg, se viene realizando anualmente un congreso de gran nivel sobre Tratamiento Biológico del Cáncer. Tras la lectura de dicho editorial uno tiene la impresión de que el tratamiento convencional del cáncer no ha conseguido resolver con éxito ningún caso de cáncer... y eso no es cierto. Apoyo la línea de vuestra revista pero no me parece bien hacer demagogia respecto a las posibilidades de la medicina convencional. Nos quejamos a menudo de que la industria médico-farmacéutica trata de desprestigiar todas las alternativas que no favorecen sus intereses pero con ciertas manifestaciones se lo estamos poniendo muy fácil para que el stablishment académico y los medios de comunicación nos ignoren. Me hubiera gustado que hubierais detallado más el contenido de las ponencias de dicho congreso en lugar de comentar repetidamente los aplausos enfervorizados del auditorio. No es difícil levantar vítores y aplausos cuando "se juega" en casa y con el público a favor. A pesar de lo cual y estar de acuerdo en el fondo con todo lo que publicáis me permito puntualizar que lo de que "ningún laboratorio farmacéutico se atreve a decir que sus productos curan el cáncer" se debe no tanto a que no lo consigan sino a que el término "curar" no se emplea en el lenguaje médico al referirse a las indicaciones terapéuticas. De todos modos, ¡ánimo y adelante con vuestra labor informadora y divulgadora de otras perspectivas preventivas y terapéuticas que no son las convencionales! Un abrazo.

Frederic Vinyes

El congreso ha sido un hito en la historia de la Medicina porque es la primera vez en el mundo que se reúnen tantos profesionales de prestigio en el ámbito del tratamiento no convencional del cáncer. Dicho sea con todo respeto para los organizadores de los congresos alemanes de Heidelberg. En cuanto a su deseo de ver reflejado el contenido de las ponencias más ampliamente, ¿le parece poco dedicar ocho páginas al resumen de un congreso? Porque si lo que quiere es profundizar en la terapias sólo tiene que entrar en el apartado "Cáncer" de nuestra web -www.dsalud.com- para leer lo que desee. Quizás el hecho de acabarnos de conocer le haya impedido saber que la mayoría de los tratamientos expuestos en el congreso han sido publicados ya por nosotros en los últimos tres años. Por tanto, nuestros lectores habituales ya los conocen. Lo que no obsta para que en septiembre se recopile toda la información en el libro que vamos a editar. En cuanto a su convencimiento de que los productos quimioterápicos son útiles en algunos casos para curar el cáncer, ¿tiene usted alguna prueba de ello? Y no nos mencione "casos anecdóticos" (vamos a devolver la "pelota" a los oncólogos). Menciónenos usted un sólo producto quimioterápico que haya demostrado científicamente en protocolos estandarizados fase III que cura el cáncer. Sólo que no podrá hacerlo porque no existe. Y punto. Lo demás sí es demagogia. No se deje engañar por campañas de marketing, amigo.


Sr. Director: hace poco asistí a un debate sobre el Bio-Bac en ETB-2 -la Televisión Autonómica Vasca en su canal en castellano- y no me pareció que el asunto se tratara con ecuanimidad. Hubo entre los tertulianos un médico, un farmacéutico, un astrofísico -Javier Armentia, un rostro familiar en el mundo de la tele- y una mujer que tuvo al padre desahuciado con cáncer terminal que, viendo lo mal que le sentaba la quimio, decidió empezar a tomar Bio-Bac. Ésta contó que su padre, tras ingerirlo, empezó a poder comer y mejoró su estado... hasta que retiraron el producto. Bueno, pues el médico -un ginecólogo- y el astrofísico no tuvieron reparos en afirmar que aquello era una estafa y los involucrados unos desaprensivos que se aprovechaban de la desesperación de los enfermos. Y yo me pregunto: sin tener ni idea de si el Bio-Bac es efectivo o no, ¿cómo pueden hacer tales afirmaciones cuando no existe a día de hoy ninguna sentencia que arroje luz sobre el tema? ¿Difamación es la palabra que se utiliza para referirse a eso? A veces me pregunto si los científicos albergan en su interior la noble vocación de la búsqueda de la verdad o simplemente asumen -sin que nadie se lo pida y sin saber muy bien por qué- el papel de custodios irreductibles de la ortodoxia. He de decir que a mí a veces me asaltan las dudas al ver la ferocidad con la que defienden los médicos su postura en contra del Bio-Bac pero ese mismo ímpetu es a la vez el que también me hace recelar (no tengo la sensación de que sus posicionamientos traten de defender al que sufre y a la vez es engañado, según sus palabras, sino que les veo más preocupados por velar por un sistema de creencias que temen les sea arrebatado). También hubo una conexión telefónica con la vicepresidenta de la Asociación de Consumidores de Bio-Bac, quien denunció la falta de transparencia por parte del Ministerio de Sanidad en el tiempo que llevan trabajando por la causa. Eché de menos en la mesa más expertos... pero de los dos bandos. Una lucha de igual a igual. La noticia del descubrimiento de Antonio Brú se comentó casi de pasada y los expertos de la mesa, o no se pronunciaron o lo relativizaron alegando que en el mundo existen actualmente infinidad de líneas de investigación abiertas y agregando que como todavía las causas del cáncer son desconocidas y oscuras bien podría tratarse de una "remisión espontánea". Después del inevitable momento de duda y gracias al documental sobre el Yakolev-42 que se emitió esa noche en Tele-5 esas dudas terminaron apuntando a los siniestros escenarios donde deliberan y actúan los caciques. Con el tiempo terminaré creyéndome aquello de que Caín era español, de que los hijos ilustres del país son engullidos por el mismo y que en esta tierra nuestra no se perdona el éxito ni la honradez y que el ideal caballeresco es descuartizado sistemáticamente por la perfidia de los que juran trabajar por y para nuestro bienestar. Gracias a Dios el panorama no es del todo desolador debido a que existen honrosas excepciones y una de ellas son ustedes con el trabajo que realizan. Créanme, tienen toda mi confianza y me merecen el mayor de los respetos. Les animo a que sigan con esa labor de rescate y salvamento. Cada vez seremos menos los descreídos y los huérfanos de fe. Por último, como es de justicia dar cuando se recibe quiero compartir una información que he encontrado en la red: www.miladelaroca.org. Se trata de la página web de un científico venezolano experto en tratar el cáncer con una proteína denominada N-102. Quizás tengan conocimiento del científico y del tratamiento pero por si acaso se la remito. Muchas gracias y un afectuoso saludo.

Óscar

Gracias por sus amables palabras. No conocemos esa proteína y su eficacia pero vamos a informarnos. En cuanto al programa de televisión cuyo desarrollo tanto le ha indignado, ¿qué decirle? Hoy día la inmensa mayoría de los programas de televisión no se planifican para informar y/o formar, se plantean para conseguir audiencia a base de morbo, confrontación y escándalo. Prácticamente nunca tienen como objeto dar luz sobre un tema o afrontarlo con ética y ecuanimidad. Lo sabemos muy bien. Por eso -siguiendo con el ejemplo que usted nos ofrece- se invita a personajes como Javier Armentia, un individuo que -como tantos otros bien conocidos- es invitado a todo tipo de tertulias porque "da juego" -es decir, no tiene problema para descalificar sin rigor alguno y a veces de forma insultante- y, por tanto, se le invita a hablar de no ya de lo que se supone que sabe -Astrofísica- sino de cualquier tema aunque su conocimiento sobre él sea nulo. Por eso no es de extrañar que sobre el Bio-Bac pueda decir tantas chorradas, porque no sabe absolutamente nada sobre ese producto.


 

NÚMERO 73. JUNIO 2005.

El aceite de rosa mosqueta contiene también vitaminas C (en cantidad importante), E, B1 y B2 Me acabo de suscribir a su valiente y admirable revista y me gustaría saber si conocen alguna terapia alternativa para la diabetes tipo I. La medicina oficial sólo sabe dar la "muleta" hormonal de la insulina y evitar mediante controles analíticos posibles nefropatías, retinopatías, etc. He llegado a pensar si el Bio-Bac podría servir. Les agradecería por ello que me facilitasen la forma de contactar con D. Rafael Chacón o con el Dr. Fermín Moriano. Mi interés se debe a que tengo un hijo diabético insulinodependiente desde los 15 años, hoy tiene 30 y empieza a sufrir algunas complicaciones. Entre 1990 y 1999 recibió ayuda homeopática pero la abandonó por sus escasos resultados. Lleva también doce años recibiendo ayuda de la Acupuntura así como aportes de cromo, zinc, vitamina B6, levadura de cerveza, etc. Datos que aporto sólo como detalle de mi espíritu abierto a la medicina paralela. En España hay 150.000 niños y jóvenes diabéticos tipo I, es decir, insulinodependientes y que son los casos graves. Y cada día se diagnostican más casos de niños a edades muy tempranas. Hay además 1,5 millones de diabéticos adultos tipo II, enfermedad de menor importancia y tratable por la Naturopatía y la Dietética. En la medicina alopática la esperanza de algún tratamiento eficaz está en la investigación del Dr. Bernat Soria sobre células-madre embrionarias que ahora, afortunadamente, apoya el Partido Socialista, pero, ¿conocen ustedes algún alternativo alternativo? Disculpen mi planteamiento y les saludo afectuosamente con respeto y admiración.

Jorge Recasens Bravo
(Valencia)

El Bio-Bac no ha sido probado en ensayos clínicos con diabéticos por el fabricante -así nos lo ha dicho el propio Rafael Chacón cuando le llamamos para hacer la consulta- pero hemos sabido que algunos médicos, tanto en España como en Colombia, lo han usado en casos de diabetes tipo I con notable éxito. En cambio, sabemos también que a personas con diabetes tipo II les ha hecho subir mucho los niveles de glucosa. El teléfono del laboratorio que pide es el 91 849 92 77. Y el del Dr. Fermín Moriano el 91 548 77 13. Añadiremos que hay otro producto a nuestro juicio excelente: Diamel. Lo fabrica Laboratorios Catalysis -presente en 90 países- y se encuentra en farmacias. También ayuda un tratamiento ortomolecular adecuado y personalizado. Entre en el apartado "Medicina Ortomolecular" de nuestra web -www.dsalud.com- para mayor información. Una última cuestión: averigüe si su hijo tuvo, cuando le apareció la diabetes, algún fuerte impacto emocional. Una fuerte bronca con usted o su pareja, algún fuerte altercado en el colegio, alguna ruptura sentimental traumática... Si así fuera sería necesaria además una buena terapia anatheorética (pueden informarle en el 91 522 89 09).


"Somos demasiados y no podrán pasar por encima de los años que tuvimos que callar. Por los libros prohibidos y las entradas secretas".
"Por todos los que un día se atrevieron a gritar que la tierra era redonda y que había algo más que dragones y abismos donde acabamos los mapas".
"Por las noches de vacío, cuando te ibas a dormir esperando que la suerte volviera a sonreír, con los ojos abiertos esperando un milagro".
"Siento que llegó nuestra hora. Ésta es nuestra revolución."
"Somos demasiados y no podrán pasar por encima de la vida que queremos heredar, donde no tenga miedo a decir lo que pienso."
"Por todas las canciones que empiezan a nacer para no ser escuchadas y al fin lo van a ser, cantadas con rabia por los que siempre callaron".
"Siento que llegó nuestra hora. Ésta es nuestra revolución".
"Somos una luz cegadora, fuerte, más brillante que el Sol".
"¡Revolución! Este es el día de la revolución." "Por todas las canciones que empiezan a nacer para no ser escuchadas y al fin lo van a ser, cantadas con rabia por los que siempre callaron".
"Siento que llegó nuestra hora. Ésta es nuestra revolución".
"¡Porque siento que éste es el momento de olvidar lo que nos separó y pensar en lo que nos une!"
Querida redacción de Discovery DSALUD: la letra que os envío es de una canción de "Amaral" pero yo, al igual -creo- que muchos de los que hemos acudido al maravilloso encuentro sobre cáncer que ustedes, tan generosa y desprendidamente han organizado en Madrid coincido con el mensaje que trasciende las palabras. Quiero transmitirles todo mi amor y todo mi cariño de la mejor de las formas: con el corazón. Están ustedes haciendo historia y les apoyo y admiro por ello. He sido uno de los tantos asistentes, naturópata y osteópata entre otras terapias, y quiero que sepan que lo que he podido percibir en este congreso ha sido tan bueno, ¡tan bonito!, que nada más y nada menos que por ello les deseo hereden los cielos con sus inmortales almas. Les dejo constancia de que por mi parte cuentan con un apoyo y una disposición plena para difundir lo que allí hemos escuchado todos, las verdades que todos sabemos y yo hasta ahora he procurado no gritar demasiado alto por miedo. Hay que reconocerlo. Mis queridos hermanos, les deseo el éxito para su proyecto periodístico científico y, lo que es más alto aún, las bendiciones de los cielos. Con todo mi amor y sinceridad,

Pedro González Alamillo

La verdad, agradecemos sinceramente sus palabras pero nos abruma usted. Nosotros sólo actuamos en conciencia y, es verdad, sin miedo; pero porque sabemos bien que el miedo impide ser libres. Y sin libertad no hay auténtica vida. Esa es la razón de que haya gente viviendo muerta sin ser consciente de ello.


Estimado Sr. Campoy: sirvan estas líneas para felicitarle -a Ud. de forma muy especial pero también a todo su equipo de colaboradores y a todos los ponentes- por organizar el "I Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer" al que asistí y me pareció sumamente interesante. Espero que tengamos otra oportunidad en un futuro no demasiado lejano de poder escuchar a más investigadores y médicos de la talla y calidad humana de los de este congreso. Gracias por su valentía y su tenacidad en divulgar cada mes múltiples hallazgos de considerable valor y en denunciar las mentiras que se pretende hacer tragar a los ciudadanos una y otra vez por presiones económicas o -lo que quizás sea aún peor- por ignorancia y/o tontería y/o cobardía. ¡Enhorabuena y ánimo para seguir en su lucha!

Christina Brouwers


Queridos compañeros: tanto en mi propio nombre como en mi condición de presidenta de la Asociación Española de Medicina Biológica (AMEBA) os hago llegar nuestra más sincera felicitación por el éxito obtenido en vuestro congreso internacional sobre cáncer. Me llena el corazón de alegría y renueva las ilusiones y esperanzas de seguir ayudando a nuestros semejantes con nuestro trabajo e investigación diaria y me hace sentir que ni estamos tan solos ni, desde luego, somos tan pocos. Un cordial saludo,

Nuria Lorite
Presidenta de la Asociación Española de Medicina Biológica (AMEBA)


Estimado Sr. Campoy: sufro cataratas en ambos ojos y en le izquierdo, además, esclerosis leve del núcleo. Pues bien, en el nº 69 de la revista publicaron un reportaje muy interesante informando de que en el Instituto Oftalmológico de Moscú se han elaborado unas gotas capaces de eliminar las cataratas. He consultado con varios oftalmólogos de la zona para que me informasen sobre ello y no me han hecho ni caso. ¿Podría indicarme alguna dirección donde pudieran informarme? Mi doctor me ha aconsejado una fórmula de gotas homeopáticas y unas cápsulas llamadas Nattokinol para los ojos pero, claro, eso no quita las cataratas. Un abrazo.

Fernando Benítez Valdivia
San Roque (Cádiz)

La única manera de acceder a esas gotas, como ya explicamos en el reportaje que menciona, es a través de la web www.can-c.net


Sr. Director: a pesar de que soy consciente de que no terminarán tan siquiera de leer esta carta e irá directamente a la papelera me dirijo a Vd. para hacerle llegar la gran ilusión con la que acudí los pasados 14 y 15 de mayo al Palacio de Congresos para oír hablar de alternativas para curar el cáncer que, desgraciadamente, se ha llevado a dos seres muy queridos para mí como una hermana (cáncer de mama) y mi marido (tumor cerebral). Los dos pasaron por Radiología y Quimioterapia -para hacerles sufrir un poco más- y, al final, la muerte... Imagine pues la gran decepción con la que salí tras constatar que ningún periodista de prensa, radio y televisión estaba allí para fotografiar cómo entre 1.000 y 1.500 personas, levantadas del asiento, aplaudíamos entusiasmadamente a los médicos que vinieron desde tan lejos de forma altruista para informar a quien quisiera escuchar de que hay formas alternativas para tratar el cáncer. Sr. Director, tengo 68 años, una mínima pensión para sobrevivir y la gran suerte de haberme encontrado en mi camino con personas y una revista llamada Discovery DSALUD que me han ayudado a conocer una medicina no convencional y ésta, a su vez, a seguir adelante mejor de salud que cuando tenía 40 años. No entiendo cómo a los medios de comunicación no les puede interesar informar a los ciudadanos de cualquier rayo de esperanza que haya para tratar enfermedades tan graves. Con su actitud de silencio más parece que les interesa defender una medicina radical y obsoleta antes que cumplir su alta misión de informar a los ciudadanos. Hay silencios que hablan por si solos. Muchas gracias.

Pilar Trigueros (Madrid)

Tenga la seguridad de que no tenemos por costumbre tirar las cartas sin leerlas. Y en esta ocasión con mayor motivo. Mire, entendemos su enfado pero nuestro director ya dijo durante la apertura del congreso que la inmensa mayoría de los medios de comunicación no acudirían a cubrir el evento a pesar de haber sido invitados. Y excepción hecha de la agencia EFE y de algunos medios alternativos así fue. No nos pilló en absoluto de sorpresa. Por eso lo anunciamos. Pero es que en España los periodistas no son libres y los medios de comunicación están al servicio del poder. Aunque haya aún mucha gente ingenua que crea lo contrario.


Sr. Director: tengo 46 años, soy diabética desde hace 24 y hasta hace seis meses tenía otro problema añadido: mi peso. A pesar de comer controladamente desde hace no menos de una década me sobraban veinte kilos y no lograba bajarlos. Pues bien, un amigo médico me sugirió hace medio año que probara a seguir La Dieta Definitiva, le hice caso y quiero comunicarle que en cinco meses y medio no sólo he perdido 17 kilos sino que mi diabetes ha estado controlada durante todo ese tiempo. Lo que le comunico para que lo sepa a la par que le transmito mi más sincero agradecimiento por haber escrito tan fantástico libro. Estará usted siempre presente en mi corazón. Besos.

Graciela Guzmán
(Bilbao)


 

NÚMERO 72. MAYO 2005.

Sr. Director: tras leer en la revista el método de vitalización del agua de Johan Grander me puse en contacto con el importador para saber si podría servirle a mi madre -tiene 97 años- ya que hace poco se rompió la pierna derecha. Hablé con él y me explicó que el agua potencia el sistema inmune cambiando incluso la estructura de la sangre a los pocos minutos de ingerirla pero que no tenía nada claro que fuera a resolver un problema como el que yo le exponía ya que se trataba de alguien casi centenario. Pues bien, decidí probar mezclando el agua que bebe habitualmente con el de una botella azul de cristal del "agua Grander" y se la di a la vez que empezamos a tomarla mi marido y yo. Y debo decirle que hemos notado un cambio muy rápido en nuestro bienestar, especialmente en el caso de mi madre. De hecho, ha venido el medico a retirarle la escayola y se ha quedado sorprendido ante la rápida recuperación de su pierna teniendo en cuenta su edad. Quiero agradecerle pues de corazón que nos haya dado a conocer la increíble eficacia del agua Grander.

Tina Martínez Abad
Lorca (Murcia)

Nos congratula que nuestra información le haya sido de utilidad. También varias personas en redacción usan el método. Es más, llevamos algún tiempo investigando su funcionamiento en el tratamiento de agua de mar. Hemos sabido que la revitaliza tras haber sido tratada en una planta desalinizadora. Y que incluso es más útil cuando el filtro Grander se aplica antes. Lo contaremos en breve.


Sr. Campoy: me enteré de que existía La Dieta Definitiva a través de la revista y, entusiasmado, compré el libro hace una semana. He empezado haciendo primero la desintoxicación con el sirope de savia como en él se sugiere y me está resultando increíblemente efectivo. No sólo por la reducción de hinchazón y volumen sino también por el hecho de que, efectivamente, ¡no paso hambre! Y me deja hacer una vida normal sin ansiedad por lo cual, desde ya, le estoy muy agradecido. Pero tengo un pequeño problema con la dieta y es que en mi familia -mi pareja, mis dos hijos y yo- somos ovo-lacto-vegetarianos. Por tanto, reemplazamos las proteínas de la carne y el pescado por las de la soja y el gluten de trigo pero, según usted indica, son lipido-glúcidicos y no deben tomarse. Eso hace, teniendo en cuenta la lista de alimentos permitidos, que nos quede muy poco margen de acción para preparar comidas. ¿Qué podemos hacer? Porque suponemos que debe tener alguna solución para ello aunque no lo haya incorporado en el libro (además puede ser buena idea para futuras ediciones). Sin más, le saludo afectuosamente a la espera de una pronta respuesta y aprovecho para felicitarle por el excelente trabajo de divulgación que ofrece la revista que no me canso de recomendar.

Daniel D'Aviri
(Santiago de Compostela)

Todos los alimentos -y eso incluye por tanto las frutas y verduras- contienen proteínas. Otra cosa es que la asimilación de las proteínas vegetales sea más dificultosa que las de la carne, el pescado y el marisco. En cualquier caso, el huevo -y usted lo toma- es una excelente fuente proteica. Lo mismo que los lácteos. Y en La Dieta Definitiva están permitidos el queso fresco tipo Burgos y tipo Quarck, el requesón bajo en grasas, el yogur natural, el flan de huevo, el petit-suisse ligero, el kéfir de leche pasteurizada y la nata montada ligera -sin azúcar-. Y si no es usted demasiado estricto podría tomar gelatina, producto proteico por excelencia. Por otra parte, también puede tomar complejos de aminoácidos. Hay muchas marcas en el mercado. A fin de cuentas, los aminoácidos son los "ladrillos" de los que están compuestos las proteínas.


Estimado Sr. Campoy: últimamente he leído y oído hablar mucho y frecuentemente de los radicales libres, su efecto oxidante y su posible efecto acelerador del envejecimiento de las células. Quisiera saber qué hay de cierto en esto y si existe algún método que pueda medir el nivel de radicales libres. Enhorabuena por su revista de la que soy ávido lector mensual.

Carlos Gascón
(Madrid)

El aumento de radicales libres debido a múltiples causas -desde una alimentación errónea hasta el consumo de tabaco o bebidas alcohólicas pasando por las radiaciones ionizantes, el estrés o el uso de algunos medicamentos- puede ser el inicio, como bien nos comenta, de alteraciones en el envejecimiento celular por oxidación de éstas de tal modo que incluso pueden llegar a desarrollarse diversas dolencias cuando superan ciertos limites. Hemos hablado de ello varias veces en la revista. Puede usted consultarlo en nuestra web: www.dsalud.com En cuanto a si existen métodos de determinación del nivel de radicales libres en el organismo la respuesta es afirmativa: el dRom y el BAP. Ambos son rápidos y proporcionan información fiable. El problema es que son pocos los centros médicos que los tienen. Uno de ellos es la Consulta de Especialidades Médicas que dirige en Madrid el Dr. José Luis Castillo Recarte. Puede localizarle en el 91 532 89 32.


 

NÚMERO 71. ABRIL 2005.

Estimados amigos: ante todo quiero deciros que cada número de vuestra revista vale su peso en oro. Ayudáis a limpiar lo que muchos se dedican a ensuciar. Es una pena que los que limpian sean tan pocos y los que ensucian tantos. Hoy en día dejan vender sin problemas lo que hace daño e impiden que salga lo que cura y no me fío. Por ello me gustaría que me pudieseis aclarar algo sobre la nueva tecnología de acceso a Internet a través de la red eléctrica (PLC) que ofrecen compañías como Iberdrola ya que hay oscuridad absoluta sobre este tema. Sé que crean interferencias con las ondas de las transmisiones de radio ya que no están debidamente aislados y me interesaría saber si esta tecnología pudiese ser dañina para la salud tal y como lo son los móviles o las antenas. Me gustaría saber si hay estudios fiables sobre el tema y dónde puedo conseguir información.

Diego Pena Gayo
(Madrid)

La tecnología PLC -siglas de Power Line Communication- permite efectivamente la transmisión de voz y datos a través de la red eléctrica a alta velocidad. El cliente sólo tiene que conectar su módem a la red con un enchufe eléctrico sin necesidad de hacer obras ni de cableado adicional... siempre que su comunidad de vecinos posea un "equipo repetidor" en el edificio (normalmente se instala en el cuarto de contadores). Pues bien, es evidente que la simple instalación eléctrica de cualquier domicilio genera campos electromagnéticos y por eso es importante que exista toma de tierra a fin de minimizar sus efectos. Como es evidente que la utilización de la tecnología PLC puede potenciar tales efectos. ¿Hasta qué punto? ¿Perjudicando la salud? No estamos en condiciones de afirmarlo tras consultar a los expertos que nos asesoran. Se precisan trabajos de investigación como los que nos han permitido hablar sin tapujos de la potencial peligrosidad de los teléfonos móviles y de las antenas repetidoras. Obviamente, si tal fuera el caso de la tecnología PLC tenga la seguridad de que en el futuro se lo contaremos a nuestros lectores.


Estimado director: tengo 30 años y el año pasado el cirujano vascular me diagnosticó linfedemas. Me dijo que eran de origen congénito y no tenían solución. Luego me explicó que las válvulas de mis vasos sanguíneos tienen fuerza para abrirse pero no para cerrarse y que esto antes se operaba pero sin resultados definitivos. Me recetó Esberiven, Menaven, gel Salidur y drenajes linfáticos. Y seguí el tratamiento aunque el Salidur no lo tomé y lo sustituí por cola de caballo ya que sé que los diuréticos químicos no son muy recomendables. Al principio estaba muy ilusionada porque al menos sabía lo que me pasaba ya que nunca entendí por qué a pesar de tener un peso normal, hacer ejercicio a diario y seguir una alimentación equilibrada mis piernas presentaban ese aspecto hinchado, pesado... Después de unos meses me recetó Venosmil pero a mi ese medicamento no me convencía y me lo retiró. Bueno, pues este invierno -como todos- me salieron sabañones y mi sorpresa vino cuando me recetó, para tratar exclusivamente los sabañones, ¡20 inyecciones de heparina sódica y Adiro 300 (ácido acetil salicílico). Me pareció una burrada ya que eso es lo que tomaron dos familiares míos: uno por una embolia pulmonar y otro por un infarto cerebral. Así que empecé a pensar que realmente no era tan buen médico como yo pensaba y que si me recetaba eso para unos sabañones, ¿qué me recetaría si algún día que me pasara algo realmente grave? Por tanto, mis preguntas son:
-¿Existe alguna solución para este problema? ¿Se está investigando en este campo, en el caso de que no la hubiera?
-¿Me podrían dar más información sobre esta enfermedad?
-¿Qué tipo de vida debo llevar para que no vayan a más en el caso de que coexista ninguna otra alternativa a la curación?
Muchas gracias por vuestra atención y vuestra magnífica revista que acabo de descubrir y me parece muy interesante. No me perderé ninguna a partir de ahora. Atentamente,

Sonia Ramos
(Salamanca)

La revista no se dedica a proponer soluciones para patologías particulares. Insistimos en ello rogando a nuestros lectores que no nos envíen consultas médicas sobre sus casos y acudan al profesional de la salud. Dicho lo cual vamos a hacer una excepción con usted porque es un problema que padece mucha gente y la medicina convencional no sabe cómo abordar la dolencia satisfactoriamente. Mire, el linfedema se caracteriza por la permanencia en el seno de los tejidos de una cantidad anormal de líquido debida a un defecto del drenaje linfático. Las causas pueden ser congénitas o adquiridas. En su caso parece tratarse de un linfedema congénito cuya causa puede estar provocada por multitud de factores pero el que más fuerza cobra es el relacionado con algún factor endocrino. Inicialmente no genera más problemas que los derivados de la hinchazón y del pequeño malestar que le suele acompañar. El problema real aparece si con el tiempo se producen lesiones irreversibles como elefantiasis, linfangitis y úlceras recurrentes. Habrá pues que evitar los brotes de la enfermedad -llamados linfangitis- que son los que de verdad pueden complicar la patología. Hemos consultado a José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular y responsable de dicha sección en la revista, para que nos diera una perspectiva holística y natural. Pues bien, según su criterio lo recomendable es reducir las grasas animales y los aceites vegetales -como la margarina-, incrementar el consumo de proteínas vegetales (lentejas, judías, guisantes...)., evitar el café y el alcohol, reducir el consumo de azúcar, aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 (presentes en el pescado azul), comer ajo, jengibre y cebolla, tomar alimentos con propiedades anticoagulantes (ajo, cebolla, rábanos, puerros, limón, etc.), incluir en la dieta una ensalada diaria de vegetales frescos y germinados, tomar zumos de frutas a diario, reducir el consumo de sal y, en suma, adoptar una alimentación eminentemente vegetariana e integral. Además debe limitar el tiempo en que esté de pie y mantener las piernas en alto tanto como sea posible así como friccionarlas diariamente en seco con un cepillo. Y finalizar la ducha diaria con una de agua fría sobre las piernas siempre en orden ascendente. En cuanto a los complementos más útiles los indicados son la vitamina C con bioflavonoides, la rutina, la tiamina, el ruscus y el castaño de indias además de un diurético vegetal suave. Los especialistas en Medicina Ortomolecular tienen preparados con varios de esos productos juntos -cuando no todos- que no se comercializan en tiendas por lo que nuestra sugerencia es que acuda a alguno (son los indicados para señalar las dosis en cada caso). Puede informarse en el 96 392 41 66.


Sr. Director: le escribo esta carta para pedir ayuda para el mal que padezco. Estuve 30 años sin saber lo que tenía hasta que hace año y medio, por fin, en la Clínica Universitaria de Navarra, tras hacerme unas pruebas -por cierto, muy agresivas- me diagnosticaron "Mal de Meniére Bilateral". Por fin supe lo que tenía. En suma, actualmente tengo "presión acúfena", "zumbidos", "vértigo" y falta de audición por lo que mi vida es un calvario. ¿Conocen algo que pueda curar o mejorar esta situación? Esto ya no es vivir. Agradecería inmensamente saber si en algún lugar del mundo están investigando esta enfermedad pues todos los doctores me dicen que el mal que tengo es poco común y está dejado de la mano de Dios. Agradecería de corazón que me asesorasen. Atentamente,

Esmeralda Jarque Arriola
Alfaz del Pi (Alicante)

Los síntomas del Mal de Meniére se deben al parecer a una acumulación de líquidos en el oído siendo eso lo que hace que se tenga la sensación de que todo gira alrededor. Un problema que en el caso de las mujeres se agrava los días previos a la menstruación porque es entonces cuanto retienen más líquidos. Por eso se prescriben habitualmente diuréticos y sedantes. Sin embargo, no es una solución. De ahí que en casos graves los médicos empleen un remedio drástico: cortar el nervio del equilibrio. Esa técnica quirúrgica se llama Neurectomía vestibular y acaba con el vértigo conservando la audición. La practican en distintas clínicas, entre ellas el Hospital de la Cruz Roja y el Sanatorio Nuestra Señora del Rosario, ambos de Madrid. Allí pueden informarle. En todo caso ignoramos si existe algún otro tratamiento eficaz que no conozcamos por lo que hacemos un llamamiento en tal sentido a quienes posean información útil al respecto.


Sr. Campoy: hace un año que conozco su revista y la verdad es que sorprende la cantidad de información que nos ocultan o manipulan. Me siento totalmente engañada porque aunque sospeches algunas cosas de las multinacionales farmacéuticas no puedes imaginar que sean capaces de jugar con la salud de todos y que no podamos ser libres de elegir o trabajar con la otras opciones que existen y silencian. Estoy leyendo a través de su página web el dossier sobre cáncer y es impresionante el desconocimiento real sobre todo lo que rodea a este tema. Y me preocupa que la gente necesitada de todas estas terapias alternativas no sepan de su existencia y sigan muriendo por la práctica de la ineficaz medicina convencional. Yo tengo 47 años, estoy diagnosticada de mastopatía fibroquística desde hace 15 años y periódicamente se me ha controlado mediante mamografías. Pues bien, hace 3 años me dijeron que tenía unas microcalcificaciones y tras una biopsia me descubrieron hiperplasias intraductales. Entonces me mandaron tomar Tamoxifeno durante cinco años al menos y ya desde el segundo mes dejé de tener la regla, cosa que ya me advirtieron. Pero después de leer la sección de Noticias del nº 39 de su web en la que hablan sobre el fracaso en la prevención del cáncer y concretamente del Tamoxifeno quisiera dejar de tomarlo pero no sé si tendría que sustituirlo por algo. Por eso me dirijo a usted a ver si puede asesorarme para resolver esta duda. Espero su repuesta, le agradezco de antemano su atención y desde luego seguiré disfrutando de su interesante revista. Un saludo.

Mercedes B. C.

En la noticia a la que usted se refiere recogíamos la afirmación del doctor Jack Cuzick -del Centro de Investigación del Cáncer del Reino Unido- de que "no hay razones suficientes" para recomendar el Tamoxifeno como preventivo del cáncer de mama. Y otra del doctor Michael Pollack -especialista canadiense en biología de la mama- aseverando que "el 96% de las mujeres que toman Tamoxifeno preventivamente no obtiene ningún beneficio con él". Es más, añadíamos que el Tamoxifeno no es precisamente inocuo sino que aumenta significativamente el riesgo de padecer problemas graves, entre ellos cáncer de endometrio. Y además eleva el riesgo de padecer tromboflebitis y embolias de pulmón. Sin olvidar otros muchos efectos secundarios menores. ¿Cuál es pues su duda? ¿Busca alternativas? Las tiene también en nuestra web. Otra posibilidad es acudir a alguien especializado en tratamientos alternativos en cáncer. Permítanos sugerirle acudir a la consulta del Dr. Fermín Moriano (91 548 77 13).


 

NÚMERO 70. MARZO 2005.

Estimado Sr. Campoy: me ha gustado mucho el artículo sobre el agua de Johan Grander. Ya son unos cuantos textos sobre este tema y son increíbles. No entiendo por qué no se aplican en general. El de Ayhan Doyuk fue el más impactante porque si es cierto seria algo maravilloso. También me gustaría que me dijera si sabe dónde puedo conseguir el libro en el que se basa el artículo que han publicado sobre el impacto perjudicial para la salud de los iones negativos que emite la calefacción de los coches titulado precisamente "Por qué me dormía en el coche". En cuanto a los artículos sobre el cáncer son muy interesantes y aportan puntos de vista que casi nadie conoce. ¿No podrían hacer otro tanto con el tema del Sida? Y otra pregunta: ¿van a publicar algún artículo sobre Mirko Beljanski o no les parece suficientemente interesante? Es todo. Que sigan haciendo una revista tan interesante, aclarativa y valiente.
Un saludo,

Alexander Del Cura

Ante todo, gracias por sus elogios. En cuanto a sus interrogantes, vamos por partes. Si no encuentra en librerías la obra que le interesa puede conseguirla llamando directamente al 91 569 16 00 o entrando en www.porquemedormiaenelcoche.com El problema del Sida ha sido ya tratado en varios artículos por lo que le invitamos a entrar en la sección de Reportajes de nuestra web para informarse si no los leyó en su momento: www.dsalud.com. Lo que no obsta para que en el futuro volvamos a tratar el tema. En cualquier caso, le recordamos que el Bio-Bac es eficaz en esos casos. No hay más que constatar que ha llegado a realizar un estudio en fase III sobre su efecto en pacientes VIH positivos. Como es efectivo el Viusid del que también hemos hablado. E igualmente se obtienen buenos resultados con los tratamientos de la Medicina Sistémica (infórmese si quiere en www.adaptpogeno.com).


Sr. Campoy: a primeros de mayo del pasado año, hace nueve meses ahora, acudí al endocrino porque mi médico de cabecera me dijo que tenía que adelgazar urgentemente 30 kilos al menos. Así que fui, pidió que me hiciera varios análisis y me puso un régimen estricto. Un mes después, tras pasar auténtica hambre, no había perdido prácticamente peso a pesar de que lo seguí a conciencia. Volví a su consulta, se lo dije, me modificó la dieta y me animó a intentarlo de nuevo tras darme en esta ocasión un ansiolítico suave al ver mi estado de nerviosismo, un diurético para perder líquido, unas cápsulas de fibra sintética y unas hierbas para mejorar la digestión. Pasó otro mes en el que la sensación de hambre fue en esta ocasión casi insoportable, tomé puntualmente todo lo que me dijo, seguí el régimen sin saltármelo para nada consciente de que mi vida podía estar en juego como me dijo mi médico de cabecera y dejar solos a mis dos hijos pequeños, y un mes después fui de nuevo a su consulta como me había pedido. Y lo hice sin pesarme porque me lo sugirió para evitar que me obsesionara además de explicarme que muchas básculas no eran fiables y que el seguimiento de los resultados había que valorarlos con el mismo aparato. Reconozco que a pesar de todo iba mosqueada porque no tenía la impresión de haber adelgazado nada. Y, en efecto, al pesarme resultó que no sólo no había adelgazado un gramo sino que ¡había engordado dos kilos! Cuando vi el peso me eché a llorar. ¡Dos meses muriéndome de hambre y había engordado! El endocrino reaccionó entonces diciéndome que era imposible que hubiera seguido sus indicaciones exactamente y que no me hubiera saltado la dieta. Me indignó tanto su actitud que si mi marido, que había ido conmigo, no me sujeta le hubiera dado una torta allí mismo. Con rabia contenida salí de su consulta llamándole algunas cosas que no voy a repetir y me largué soltando todo tipo de improperios. Hoy lamento algunos de aquellos insultos porque soy doctora en Lingüistica y sé que las palabras pueden herir profundamente aunque la verdad es que, sobre todo, me avergonzó perder el control de esa manera. Al día siguiente le conté lo sucedido a mi médico y me dijo que quizás se debiera a que mi tiroides no funcionaba correctamente. Así que me pidió que siguiera unos días más la dieta -me dejé convencer de ello tras media hora de discusión- pero que añadiera unas cápsulas de yodo y un complejo vitamínico porque me sentía débil. Le hice caso, me pesé a los quince días y no había perdido más que medio kilo. Y encima me encontraba todo el día cansada, empezaba a tener calambres y me costaba conciliar el sueño por las noches. Me volví a poner a llorar. No sabía qué hacer. Para calmarme me fui a la peluquería, habitual recurso femenino cuando una está deprimida, y entonces vi en la mesita un ejemplar de su revista mientras esperaba mi turno. Era antiguo -de hace más de año y medio- pero me llamó la atención la portada y como no soporto las revistas del corazón me puse a leerla. Y fue entonces cuando me enteré de que existía el libro que usted ha escrito con el nombre de "La Dieta Definitiva". Le confieso que, dado mi estado de ánimo, pensé que alguien que había osado sacar un libro con un título como ese era un sinvergüenza. Decírselo me provoca sonrojo pero no podía evitar pensar que tenía que tratarse de otro farsante que sólo quería sacar dinero con un problema grave que agobia a mucha gente. Sin embargo, luego leí varios artículos -tuve que esperar casi tres cuartos de hora- y el contenido de la revista me impactó tanto que quise saber quién la dirigía encontrándome con la sorpresa de que era el mismo autor del libro. Sentí un cúmulo de sensaciones extrañas. No se por qué, decidí creerle a usted y compré el libro nada más salir de la peluquería en una librería cercana. Al llegar a casa me puse a leerlo y le diré algo: no paré hasta terminarlo ¡a las cinco de la madrugada! Al día siguiente, siete de agosto -no voy a olvidar nunca esa fecha-, decidí seguir su dieta -creo que se ha equivocado llamándola así porque no es propiamente una dieta sino una forma de comer- y me hice la promesa de que tanto si funcionaba como si no le escribiría para felicitarle o para decirle sin tapujos lo que pensaba. Pues bien, el día en que escribo estas líneas se han cumplido exactamente seis meses desde que empecé su "dieta".¿Sabe el resultado? Peso 58 kilos -mido un metro sesenta y siete- y cuando empecé mi peso era de 85. Es decir, he perdido 27 kilos en seis meses. Y eso que he tomado cuanto me ha apetecido, no he tenido nunca que preocuparme de saber si ingería mucha o poca comida con lo que no he pasado nunca hambre, no he tomado una sola pastilla, me he sentido siempre con energía, he dormido como cuando era niña y el único ejercicio que he hecho es pasear una hora diaria. Quiero darle mi más sinceras gracias. Tenga la certeza de que estará siempre en mi corazón y en el de mi familia. Y le ruego encarecidamente que publique esta carta tal cual a pesar de su extensión porque me parece importante que otras personas conozcan mi testimonio. Aunque hacerlo le provoque reparo porque sé -me he informado- de que lleva mal los halagos. Se lo ruego aunque me veo obligada a pedirle que no publique mi primer apellido porque podría perjudicarme. Sólo una cosa más: voy a pasarme por la consulta de mi endocrino... con una foto del año pasado. Porque dudo que me reconozca. Y esta vez, con calma pero con claridad, voy a decirle lo que pienso. Un fuerte abrazo.

Marisa G. Gómez
(Valladolid)

Hemos decidido complacerla. Por lo demás, sólo podemos darla las gracias por sus amables palabras.


 

NÚMERO 69. FEBRERO 2005.

Estimado Director: soy suscriptor de la revista y profesional de la sanidad pública. Y quiero aprovechar para felicitar a todo su equipo por el esfuerzo que realizan así como por el rigor, seriedad y valiosa información de lo que publican con el fin de mejorar nuestra salud. Su revista es además una valiosa arma para luchar contra las injusticias que se cometen en este terreno y por eso les agradezco también la valentía demostrada al condenar y denunciar públicamente al conglomerado de mafiosos que existe hoy en todos los sectores de la sanidad. Dicho esto el motivo de mi carta es sugerirle que publiquen algún estudio esclarecedor de un alimento de consumo tan masivo como la leche de vaca y sus derivados porque son numerosas las personas que las toman a diario. Y hago esta petición porque hay mucha confusión con respecto a este alimento y su propiedades. Así, un experto en Nutrición como el Dr. Neal Barnard afirma en su libro Leche que no has de beber que se trata de un alimento sobrevalorado pues tanto sus proteínas, grasas y hormonas como los contaminantes que contiene han sido asociados por los investigadores con una sorprendente lista de problemas de salud. Yo, personalmente, apunto un hecho: ningún animal sigue tomando leche después de su periodo de lactancia. Y, sobre todo, ningún animal toma leche de otro animal. Con respecto a la controversia sobre los aportes de calcio y otros nutrientes de la leche sólo cabe hacerse una pregunta muy sencilla: ¿de dónde sacan el calcio los animales hervíboros como la vaca? Pues de los vegetales de los que se alimentan. Luego si en la mayoría de los alimentos vegetales -además en otros muchos nutrientes de nuestra dieta- encontramos calcio, ¿por qué en nuestra sociedad nos inculcan a tomar tanta leche que además proviene de un animal cuyo destino natural es alimentar a su ternero lactante, de metabolismo radicalmente distinto al nuestro? Disculpe que me haya extendido tanto. Reciban un fuerte abrazo.

Antonio Cortés
(Madrid)

En primer lugar, nuestras más sinceras gracias por sus palabras de apoyo y elogio. Y en cuanto a su propuesta, de acuerdo: vamos a complacerle y en un próximo número nos pronunciaremos sobre este asunto. En todo caso ya le adelantamos que la cuestión no es simple. Por cierto, ¿no ha visto nunca a un gato bebiendo leche de vaca? ¿O a crías de animales amamantadas por hembras de diferente especie? Entraremos a fondo en el tema.


Apreciado Sr. Campoy: quiero felicitarle de todo corazón por su labor periodística y humana. Soy lectora asidua de su revista que me parece muy interesante y me dirijo a usted para preguntarle sobre cuatro temas:
1) No hemos vuelto a tener noticias del Dr. Joaquín Amat. ¿Sabe usted algo nuevo sobre su caso? Tanto del Ministerio de Justicia como del Tribunal Constitucional han contestado a nuestras cartas diciendo en pocas palabras que ellos no pueden intervenir en el caso. Y nos preocupa porque no hemos vuelto a recibir ninguna carta del Dr. Amat.
2) Leí en un reciente editorial que Enzibio era el nuevo nombre del Bio-Bac. Pues bien, tengo un familiar que sufre cáncer y me gustaría saber si se puede conseguir el Enzibio en Barcelona. La persona que me atendió en la revista me dio un teléfono de Madrid (91 849 92 77) pero allí me informan de que el producto todavía no se puede conseguir, que está pendiente de trámites administrativos y han tomado mi número de teléfono para avisarme cuando esté disponible. ¿Sabe usted si hay algún otro medio o lugar donde queden existencias?
3) ¿Me podría recomendar alguna terapia o terapeuta alternativo para que pudiera visitarse una amiga mía que sufre hepatitis C? Se contaminó por una transfusión hace varios años y le han estado dando de todo, hasta Interferón -que creo que lo dan para el cáncer- pero ella sigue con sus no se cuántos millones de virus en sangre sufriendo biopsias cada tanto y con un cansancio enorme. ¿Le serviría a ella también el Enzibio?
4) Aunque tomo pastillas de calcio regularmente (días alternos) parece ser que no lo fijo en los huesos y ya tengo osteoporosis. El ginecólogo me ha recetado un producto para fijar el calcio que se llama Evista a base de hidrocloruro de raloxifeno, del tipo de "moduladores selectivos del receptor estrogénico". El problema es que ese producto, según el propio prospecto, tiene efectos secundarios potenciales bastante importantes como embolia pulmonar, tromboflebitis, aumento de presión arterial, etc. Y para evitar esos efectos secundarios me ha recomendado que tome una aspirina infantil diariamente. Así que de momento no deseo tomar el medicamento hasta no saber si es totalmente imprescindible y realmente no hay nada más de tipo natural que pueda tomar. Me he propuesto hacer más ejercicio, tomar más el sol y me han recomendado ingerir semillas de sésamo. ¿Le parece suficiente o cree que debería tomar algún producto farmacéutico o naturista para reforzar este efecto? Disculpe el atrevimiento de aprovechar este mensaje para hacerle tantas consultas pero es que sus palabras y orientación serán sin duda una gran ayuda para otras personas y para mí misma. Quedo a la espera de sus noticias y, de nuevo, mil gracias por todo. Un cordial saludo,

Ana Torralba
(Barcelona)

Ante todo, gracias por sus palabras. En cuanto el doctor Amat no hay cambio alguno. Si así fuera lo habríamos publicado. Sigue en la cárcel a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronuncie. Ya sabemos con qué rapidez actúan los tribunales incluido ése. En lo que se refiere al Enzibio decirle que ahora mismo no hay manera de conseguirlo. El teléfono que se le facilitó es el del propio fabricante y nadie mejor que él para informarle. Sólo nos resta añadir que en el teléfono de Enzibio S.L. -empresa ubicada en Villamalea donde antes se distribuía- no va a volverse a vender más. Y si pretenden venderle algo -por mucho que le alaben lo que vendan- ni será Bio-Bac, ni Enzibio, ni un producto "mejor" o "más potente". No tire su dinero. En cuanto a la hepatitis C ya respondimos el pasado mes a una consulta similar. En todo caso se lo recordamos: el Bio-Bac también es efectivo en casos de hepatitis C. Hay ensayos clínicos que lo demuestran. Como lo es la ingesta de Viusid (lea el artículo sobre ello publicado en el nº 57 con el título "Un potente antivírico, esperanza para millones de enfermos"). También es útil la limpieza de la sangre con ozono. Y los tratamientos con productos ortomoleculares (vea lo publicado en la sección de "Medicina Ortomolecular" del número 65). Y el tratamiento con Medicina Sistémica (vea el reportaje que sobre ella publicamos en el último número). Tiene pues muchas alternativas. En cuanto a la osteoporosis hemos hablado de ello en varios artículos que tiene en nuestra web www.dsalud.com. Vea por ejemplo la sección de Medicina Ortomolecular de los números 21 y 38 así como el reportaje sobre el calcio de coral marino del nº 60. Ya sabe que no somos partidarios de los fármacos y mucho menos cuando pueden provocar problemas secundarios más o menos graves (la mayoría). Lo que ya nos parece el colmo es que le recomienden tomar aspirina para paliar los efectos de otro fármaco. La aspirina también tiene efectos secundarios potenciales graves así que, ¿qué va a hacer su ginecólogo? ¿Recomendarle otro fármaco para evitar esos posibles efectos sabiendo que ese nuevo fármaco también tiene efectos secundarios por lo que a su vez tendrá que...? Sírvale como ejemplo que en Gran Bretaña la aspirina está prohibida dársela a los menores de 18 años. Probablemente el producto más adecuado para su problema sea Coral Care. Confiamos en haberla ayudado.


Estimado director: me dirijo a usted para consultarle sobre sistemas alternativos para el tratamiento del dolor que hayan podido aparecer en la revista o que conozca. El caso que le expongo es el de una mujer de sesenta años que padece un tumor cancerígeno de tamaño regular (seis centímetros) y que está siendo tratada con Electroterapia (parece que con éxito, por cierto). Se da el caso de que dicho tumor ha entrado recientemente en contacto con la pleura y produce un dolor constante. Al recurrir a los centros de dolor habituales ha sido tratada con las drogas normales pero las rechaza casi inmediatamente ya que su tumor proviene en realidad de una metástasis que comenzó en el colon y continuó por el hígado hasta ubicarse en el pulmón. Como quiera que ha habido que intervenirla quirúrgicamente en varias ocasiones parece que su hígado no es ya capaz de procesar ciertas cantidades de medicinas y las rechaza sin más. Ha intentado el tratamiento con acupuntura pero parece que los resultados podrían tener lugar a medio o largo plazo. Lo que realmente urge es saber si existe algún sistema que no sea el farmacológico habitual y que pueda atacar con cierta inmediatez el problema que para la paciente -no hace falta decirlo- es acuciante. Sin otro particular y esperando haber sido suficientemente claro en mi breve exposición me despido atentamente a la espera de la información que tuviera a bien facilitarnos.

Antton Azkargorta

Las unidades del dolor se encuentran entre los departamentos de mayor eficacia hospitalaria por lo que resulta extraño que no hayan podido ayudar a la mujer a la que se refiere. ¿Realmente no le funcionan los parches de morfina? Nuestra sugerencia es que además de la Electroterapia pruebe conjuntamente también con Bio-Bac -en cuanto aparezca de nuevo-, Viusid y Ocoxin. Y que además acuda a un especialista en Terapia Neural.


Sr. Director: mi nombre es Leonardo Villena, soy suscriptor de la revista y me gustaría comentarle lo siguiente: hecho en falta que al final de los reportajes y artículos no aparezca un listado de referencias bibliográficas, estudios, ensayos clínicos y demás elementos que dan sostén y consistencia metodológica a lo que en ellos se expone. Creo que al incluir de forma rigurosa este apartado la revista pasaría a ser un referente sólido y fundamentado de ese nuevo enfoque de salud que pregona. Por otra parte, también echo en falta ese gran y valiente reportaje sobre la leche/lácteos, por supuesto también con todos sus estudios y documentos de soporte. Ya se que es un sector que mueve mucho dinero en publicidad en los medios de comunicación. Sr. Campoy: me suscribí a esta "nuestra revista" porque usted me dio la impresión de ser valiente, científico y honesto defensor de un nuevo concepto y modelo de salud, y quería que esta revista fuera un baluarte sólido al que referirnos y recurrir los que queremos ser militantes de un nuevo concepto de terapias y de salud. Con esta convicción espero ansioso cada mes mi revista. Mi más sincera gratitud por atender mi carta cuyo objetivo no es otro que hacer más grande y sólida nuestra revista. Un abrazo.

Leonardo Villena Martínez
Albolote (Granada)

Le agradecemos sinceramente sus palabras e intentaremos no defraudarle. Ya nos hemos comprometido con otro lector que aparece en esta misma sección a afrontar el tena de la leche y los derivados lácteos. En cuanto a su sugerencia de incluir referencias bibliográficas sólo podemos indicarle que ésta es una revista de divulgación y por eso nos limitamos a mencionar los trabajos más importantes en el propio texto pero no incluimos al final las referencias que sugiere. Ocuparían demasiado espacio.


Hola. Me llamo Antonio y os escribo desde Murcia. Ante todo, enhorabuena por vuestra labor tanto en la revista como en la página web. Mi consulta es la siguiente: las navidades pasadas echaron en la tele un reportaje explicando con pruebas necrópsicas lo perjudicial y destructivo que es la vitamina A para el hígado y, en general, para la salud. Tengo dos niñas pequeñas y suelo darles periódicamente algún complejo vitamínico de los que se anuncian en vuestra revista. Sobre todo, en los cambios de estación. Es decir, unas tres o cuatro veces al año durante un mes o así. ¿Es cierto que es tan peligrosa la vitamina A? ¿Ocurre lo mismo con el betacaroteno? Un saludo y muchas gracias por vuestra atención.

Antonio Mira García

La vitamina A podemos encontrarla concentrada en ciertos alimentos de origen animal como el hígado animal, los aceites de pescado o la grasa de los productos lácteos con el nombre de retinol así como en numerosos vegetales -zanahoria, perejil, diente de león, espinacas, brécol, lechuga y las frutas de color amarillo- en forma de carotenos de los que el más conocido es el betacaroteno. Ambas sustancias se transforman en vitamina A mediante un proceso que tiene lugar en el intestino y el hígado. Y cuando hay excedente el organismo la almacena. Es absolutamente imprescindible para muchas funciones orgánicas y salvo una dieta deficitaria no es normal que haya carencia de ella. Otra cosa es cuando se ingiere, por prescripción terapéutica, en cápsulas o pastillas. En tales casos la ingesta no debería superar -en general- las 5.000 UI diarias si bien sólo puede haber intoxicación cuando se ingiere en forma de retinol diariamente y durante un periodo largo de tiempo pero no cuando se hace en forma de caroteno. Los síntomas de una intoxicación de carácter leve son náuseas, vómitos, piel seca, diarrea, pérdida de pelo, piel escamosa e irritada y, en los casos más graves, fragilidad ósea, aumento del tamaño del hígado y bazo, menstruaciones irregulares, visión borrosa, etc. Esperamos haberle aclarado sus dudas.


Estimados amigos: hace ya tiempo que soy lectora de vuestra revista -creo que desde que empezasteis- y os escribo porque hace poco leí en ella que el Bio-Bac se había vuelto a comercializar con el nombre de Enzibio. He seguido más o menos los percances, prohibiciones, etc., que ha sufrido este producto y lo último fue, ojeando la sección de Salud del diario El Mundo del sábado 4 de diciembre de 2004, un artículo con el título Pseudociencia y el subtítulo: "Los expertos desconfían del método de un médico chino para curar la paraplejia" al lado del cual, en una columna titulada Otros milagros, se citaba al Bio-Bac diciendo textualmente: "Sus promotores jamás se ajustaron al método científico pero lograron poner en circulación un producto que supuestamente estimulaba el sistema inmune y era capaz de luchar frente al sida y al cáncer, entre otras patologías. El Ministerio de Sanidad lo retiró en medio de un gran revuelo popular. Después de analizarlo se comprobó que muchos de los viales estaban contaminados con hongos y que su actividad terapéutica era nula". ¿Qué os parece? Mi opinión personal es que si alguien tiene cáncer debería ser libre de elegir su tratamiento; eso sí, estando bien informado. Prohibir algo en lo que confían personas afectadas de una enfermad tan extremadamente dura me parece inmoral. También se habla en esa columna de Di Bella -un oncólogo italiano- y del cartílago de tiburón desmintiendo sus cualidades anticancerosas. ¿Qué opináis? Por último, de vez en cuando leo cosas como que se avecina una gripe terrorífica de origen aviar y que se va a diezmar la población. Y que no hay -o no habrá- vacunas suficientes para todos. ¿Tenéis información sobre el tema? Agradecida de antemano espero vuestra respuesta. Gracias por vuestra atención. Un saludo.

Alicia Sienes
(Zaragoza)

Conocemos las chorradas que se publicaron en "El Mundo". Es evidente que quien escribió eso -al igual que quien lo autorizó- es un indocumentado y actúa con mala baba. A cualquier periodista serio le basta con intentar informarse para saber que el Bio-Bac es probablemente el producto español con más ensayos y protocolos científicos de la historia sanitaria española. Con entrar en nuestra web cualquiera puede conocerlos porque hemos publicado referencias detalladas. El problema de ese periódico -cuya labor ha sido tan encomiable en muchas ocasiones- es que sobre el caso Bio-Bac uno puede encontrar información en la sección de Sociedad objetiva, honesta y ecuánime mientras en la sección de Salud o en el Suplemento que dirige Jose Luis de la Serna todas esas cualidades brillan por su ausencia. Claro que por eso el Suplemento de Salud de "El mundo" es hoy acusado de ser un simple escaparate de algunas multinacionales farmacéuticas que lo utilizan para difundir lo que les interesa y de la manera que les interesa. De ahí que su credibilidad sea nula aunque su director intente despistar con algunas columnitas críticas ante las sinvergonzonadas protagonizadas en los últimos tiempos por determinadas grandes empresas del sector de las que esta revista -y otros medios de comunicación- ha dado siempre cumplida cuenta. En cuanto a Di Bella un día hablaremos de él pero no era un estafador como se ha pretendido hacer creer sino un científico honesto y capaz. Fue masacrado públicamente sólo porque podía echar abajo el gigantesco negocio del cáncer. Pregunta también por la gripe aviar. ¿Es posible? ¡Y quién lo sabe! Teniendo en cuenta la brutal contaminación que padece el planeta entero a causa de las decenas de miles de productos químicos sintéticos tóxicos que se comercializan de forma masiva y sin apenas control cualquier cosa es ya posible. Pero también hemos de decirle que cuando alguien avisa de una epidemia inmediatamente sospechamos que algún laboratorio quiere sembrar el terror para vender vacunas o el remedio adecuado. Porque es muy sospechoso ver cómo en cuanto ese estado de pánico se consigue -una vez el virus o la bacteria ha provocado sus primeras víctimas- algún laboratorio anuncia a bombo y platillo haber descubierto la vacuna o el remedio. ¿No será que la vacuna o el remedio ya existía antes de que la enfermedad apareciese "de improviso"? Mire, las vacunas son, ante todo, un negocio. Véase el ejemplo de la vacuna de la gripe cuya eficacia es prácticamente nula a pesar de lo cual se recomienda oficialmente todos los años su uso. O los dos millones de vacunas para la viruela compradas por Ana Pastor a Estados Unidos por si sufríamos un ataque del peligrosísimo acumulador de armas masivas Sadam Husein... y que se pagaron pero jamás llegaron a España. ¿Va entendiendo? Hay negocios redondos.


Estimado Sr. Campoy: antes de nada felicitarle por esta revista maravillosa que nos pone al día en información médica, sobre todo en cuanto a la línea natural se refiere. Pues bien, me interesa saber si existe alguna forma de paliar el posible daño que pueden causar los teléfonos móviles en nuestra salud pues mi esposo es una persona que por su trabajo se haya sometido a su influencia durante bastantes horas, sobre todo del móvil del coche "manos libres". He oído hablar sobre unas fundas acoplables al móvil que hacen descender la emisión de radiaciones. También le solicito, si hay posibilidad, información sobre el Bluetooth, que debe tratarse de un aparato con el auricular y micrófono en una sola pieza. Reciba un fuerte abrazo,

Maria Cruz Cortés
(Guipúzcoa)

Existen aparatos cuyos fabricantes afirman que protegen de las ondas de los teléfonos móviles algunos de los cuales se han anunciado en esta misma revista. En cuanto al aparato concreto que menciona lamentamos decirla que no lo conocemos por lo que no podemos darla nuestra opinión sobre él. Lo que sí está claro es que los teléfonos de nueva generación son potencialmente aún más peligrosos que los anteriores. Volveremos a hablar de este asunto próximamente. Sólo nos queda insistir en que nadie debería llevar el teléfono encendido encima y pegado al cuerpo durante horas hasta que no se encuentre una solución realmente eficaz. Y añadiremos que nos sorprende que alguien tenga que estar todo el día hablando por teléfonos móviles. Cabe preguntarse si en muchos casos la verdadera razón es la necesidad laboral o, en realidad, un problema de adicción.


Sr. Director: en primer lugar, gracias por esta revista que tanto nos enseña. No tiene desperdicio alguno. Quiero explicarle mi caso por si algún especialista o naturalista me pudiese orientar. Desde hace unos años tengo cáncer de piel. Me salieron unas manchas en la cara y el dermatólogo las quemó. Luego se formaron unas costras muy feas -me avergüenza entonces salir a la calle- aunque después de una semana -mas o menos- se cayeron. El problema es que pasado el tiempo las manchas volvieron a salir otra vez con lo que me sometieron a la misma operación para quemarlas. Y así llevo ya unos años. Ahora empiezo a tener por el cuello un sarpullido que se agrava según qué ropa me pongo, me pica, quema... no sé, es una sensación extraña. No tengo ningún tratamiento y desconozco si los hay. Mi problema, creo, es consecuencia de tomar el sol pues viví en el desierto durante años y no usé ninguna protección. Además soy muy blanca y de piel sensible. Agradecería mucho que me pudierais orientar y decirme si hay algún tratamiento pues empiezo a estar realmente angustiada aunque no me quiero obsesionar con el tema. Por otro lado, quiero hablaros de mi hija. Tiene un síndrome que al parecer es poco conocido y no lo saben curar. Si alguna persona lee esto y conoce este síndrome que me llame. Es el Stiven Jonson. Necesito conocer a otras personas o asociaciones de este tema para poder informarme más pues los médicos no me dicen nada, sólo que es difícil y que no hay tratamiento eficaz salvo subir las defensas. Muchas gracias a todos.

Remedios Pajares Queifro
Gijón (Asturias)

Le sugerimos que acuda a la consulta en Madrid del Dr. Fermín Moriano (91 548 77 13). Hay soluciones para su caso. Una de ellas -eficaz- es un tratamiento intensivo con la hipertermia que producen los aparatos Indiba. En cuanto al Síndrome de Stevens Johnson se afirma que puede deberse también a una infección pero la mayor parte de los casos se deben a una reacción del cuerpo por la ingesta de medicamentos. Normalmente se caracteriza por la aparición súbita de ampollas en la piel -parecidas a las que provoca una quemadura- que a veces también afecta a los ojos. Está constatado que la pueden provocar las sulfamidas, los barbitúricos, los antinflamatorios no esteroideos la fenitoina, la carbamacepina, la lamotrigina y el alopurinol. La reacción puede producirse incluso a las 2 o 3 semanas de ingerirlos. En casos graves se puede confundir con una necrólisis epidérmica tóxica. El tratamiento es complejo pero sobre todo requiere desintoxicar el organismo a fondo y potenciar el sistema inmune. Y, desde luego, su hija deberá olvidarse de los medicamentos químicos de síntesis para siempre y recurrir a partir de hoy a métodos naturales de salud. Un adecuado tratamiento ortomolecular podría ayudar mucho.


 

NÚMERO 68. ENERO 2005.

Estimado Sr. Campoy: permítame expresarle mis más sinceras felicitaciones así como a todo su equipo por el reportaje firmado por Francisco San Martín (revista nº 67) en el que se expone, con los detalles pertinentes, que el médico colombiano Jaime Arango Hurtado está tratando el asma y otras enfermedades respiratorias con notable éxito y sin efectos indeseables mediante el uso tópico en la nariz de los anestésicos procaína y lidocaína. He tenido el valor -porque es menester tenerlo- de enseñar el reportaje a un médico, amigo mío, que se ha mofado de mí por "creerme esas cosas". Tal es la postura y filosofía de la clase médica española. Es imposible luchar contra los elementos. En vista de ello supongo que huelga preguntar si en España hay algún médico que practique esta terapia. También quisiera aprovechar para pedirle ayuda porque el oftalmólogo me ha detectado en el polo anterior del ojo izquierdo "esclerosis del cristalino" manifestándome que no tiene solución. Por favor, ¿conoce algo natural que pueda frenar el desarrollo de esta enfermedad? Le agradecería mucho me asesorase. Atentamente le saluda,


Fernando Benítez Valdivia
San Roque (Cádiz)

En primer lugar, gracias por sus palabras. En cuanto al comentario de su amigo médico sobre la propuesta del doctor Arango Hurtado sólo podemos decirle que su actitud no es digna de la profesión que ejerce. Es obvio que habla sin conocimiento de causa. Antes de emitir juicio alguno su amigo debería haberse informado en lugar de enjuiciar el protocolo propuesto por un colega sin siquiera haberlo leído. Especialmente porque el trabajo del doctor Arango Hurtado es impecable científica y clínicamente. En suma, no dudamos de que su amigo pueda tratarse de una excelente persona pero nosotros no le consultaríamos ni la hora. En cuanto a si hay profesionales en España que sigan ese tratamiento lo dudamos porque, como bien explicamos en el artículo, se trata de una propuesta novedosa y, por tanto, seguramente desconocida para la inmensa mayoría de ellos. En cuanto a su problema personal decirle que se denomina esclerosis del cristalino a la pérdida de elasticidad del núcleo del cristalino y atrofia de los músculos ciliares lo que suele dar lugar a la llamada presbicia que no es sino una disminución de la visión cercana. Suele deberse a un envejecimiento prematuro por el que la capacidad de la pupila para controlar la luz que entra en el ojo disminuye. Y si bien el problema puede corregirse en cierta medida quirúrgicamente -aunque le digan lo contrario- los resultados son aún inciertos. Lo más adecuado sería un tratamiento ortomolecular. Le sugerimos que consulte su caso -cada persona es un mundo- con el presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, José Ramón Llorente, en el 96 392 41 66.


Sr. Director: en primer lugar y ante todo darles la enhorabuena por la labor de información que desarrollan publicación tras publicación. En segundo, darles las gracias por la paternal paciencia que demuestran con los lectores que, como yo, acudimos a ustedes buscando remedio físico o consuelo psicológico. Para presentarme les diré que leí por casualidad su nº 61 -por casualidad porque yo era adicto al trabajo entre semana y al fútbol los festivos- y el espíritu que descubrí en general en él me movió a escribirles a Uds. y al Dr. Joaquín Amat así como a suscribirme con carácter retroactivo recibiendo al poco tiempo un gran número de publicaciones anteriores en las que estoy absorto desde que las recibí intentando leerlas todas al tiempo. Tarea imposible de necesidad pero en la que seguiré con ahínco. De lo leído hasta la fecha destacaría el reportaje sobre el Dr. Matías Rath del número 54 y su entrevista en el 55. ¡Soberbio! Ninguna lectura, ni siquiera en mis tiempos de estudiante, había despertado en mí tanta ansia por conocer más casos sobre las ciencias naturales, la física, la química, la ética, la filosofía, la religión, la historia, etc. Hasta tal punto considero importante su contenido que quería pedirles ayuda para encontrar el libro que citan de Joseph Borkin -"The Crime and Purisment of I.G. Farben"- así como el del propio Dr. Rath "¿Por qué los animales no sufren infartos y las personas sí?" También me gustaría saber si la situación del Dr. Amat ha mejorado como sin duda alguna merece. Repetidas e insuficientes gracias y enhorabuena.

Venancio Ortiz Pedraza
(Albacete)

Es usted extremadamente amable. En cuanto a sus consultas decirle que la situación del Dr. Amat no ha variado y permanece en la cárcel esperando a que el Tribunal Constitucional se pronuncie. En lo que se refiere al libro del Dr. Matías Rath se vende ya en librerías. En todo caso, si no lo tuvieran en la más cercana a su casa dígales que la distribuye Alfa & Omega y ellos de encargarán de pedirlo. Por último, el libro de Joseph Borkin puede usted adquirirlo a través de www.amazon.com


Sr. Director: gracias por mantenernos informados de tantos tratamientos como los que salen a la luz en su revista y que sin ella no conoceríamos. Y gracias por denunciar a todos esos que se mueven más por ambición de dinero que por motivos humanitarios. En fin, me gustaría que me dijeran si han tratado ustedes en alguna ocasión el problema de la hepatitis C (VHC) y si hay algún tratamiento para erradicarla ya que la tengo conmigo desde hace varios años por medio de una transfusión. Ha llegado a mis oídos que el Bio-Bac quizás la pueda curar. Si así fuera así le agradecería me lo indique. Atentamente,

Antonio Bueno Yáñez
(Barcelona)

Hemos hablado de esa enfermedad en varios artículos. Puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com En todo caso, es verdad que el Bio-Bac es efectivo en casos de hepatitis C. Hay ensayos clínicos que lo demuestran. Como lo es la ingesta de Viusid (lea el artículo sobre ello publicado en el nº 57 con el título "Un potente antivírico, esperanza para millones de enfermos"). También es útil la limpieza de la sangre con ozono. Y los tratamientos con productos ortomoleculares (vea lo publicado en la sección de "Medicina Ortomolecular" del número 65). Como es útil el tratamiento con Medicina Sistémica (vea el reportaje que sobre ella publicamos en este mismo número). En fin, hay muchos tratamientos de notable eficacia. Aunque, por desgracia, la mayoría de los médicos lo ignoren.


Estimado director: tal como está el mundo -y más concretamente nuestro país- creo que esta cita extraída del libro "El mensaje curativo del alma-La enfermedad como mensaje del alma" de Rüdiger Dahlke (1992) y que seguramente ya conozca resulta muy sugerente: "Éste es el error trascendental que comete el cáncer y nuevamente refleja a la perfección el error trascendental de la humanidad moderna. La célula cancerosa intenta lograr la inmortalidad sin ayuda ajena y a costa del resto del cuerpo sin darse cuenta de que es un camino que debe recorrer necesariamente con el cuerpo. Del mismo modo, la humanidad no se da cuenta de que la carrera egoísta que realiza a costa del mundo únicamente puede terminar en la extinción común. No podemos ser independientes respecto a la gran unidad a la que pertenecemos. Las ambiciones de autorrealización e inmortalidad, por otra parte totalmente justificadas, únicamente pueden culminar en la comprensión a nivel espiritual de que la única meta es el Yo, la unidad con el todo. Dicha unidad no excluye a nadie ni a nada y no puede lograrse sólo para uno mismo de manera egoísta. Se encuentra en el propio punto medio y en el de cada célula y cada persona aunque en realidad unidad sólo hay una. Ya no existe ni mi Yo ni tu Yo sino simplemente el Yo. Tenemos que encontrar en nosotros mismos la unidad, la inmortalidad del alma y reconocer que el Todo ya está en nuestro interior del mismo modo que nosotros estamos en el Todo. Pero ese es el punto final o, mejor dicho, el punto central, al que sólo el amor da acceso. Y esto también está simbolizado en el proceso canceroso. Al igual que el amor el cáncer no conoce fronteras, salva cualquier distancia, rompe todas las barreras, supera cualquier obstáculo, no se detiene ante nada, se expande en todas direcciones, invade todos los ámbitos de la vida, domina toda la existencia. El cáncer aspira a ser inmortal al igual que el amor y ni siquiera se amilana ante la muerte. Por tanto, el cáncer es realmente amor sumido en la sombra." Un abrazo,

José Francisco Couceiro

Gracias por enviarnos la cita que compartimos plenamente.


Sr. Director: recientemente hemos enviado al Dr. Hamer una carta solidarizándonos con él ante la situación anormal que atraviesa precisamente por la defensa valiente que hace de cómo manejar las técnicas hacia la salud con su Nueva Medicina. He comprobado que en nuestro curso de Naturopatía agrada -y mucho- el enfoque que dan en su revista, ayudando y defendiendo los descubrimientos y puesta en los mercados de todo lo que creen válido para un camino mejor hacia la salud por las vías del menor daño posible y el de atajar las causas reales de la enfermedad. Gracias por facilitarnos esa información y por su valentía y buen enfoque de los que hacen gala. Por cierto, nos gustaría que se hicieran eco de esa carta. Un saludo cordial.

Luis Murilla García
(Madrid)

Le agradecemos sinceramente sus palabras. Obviamente no tenemos inconveniente en dar a conocer la carta. La publicamos pues a continuación:
"Estimado Dr. Hamer: somos un grupo de alumnos de Naturopatía de la 'Escuela Dharma' de Madrid que precisamente este año estamos estudiando dentro de la Nueva Medicina sus magníficas leyes sobre el origen y tratamiento de las enfermedades, las cuales nos están dejando un 'poso' especial muy positivo en nuestra preparación. Queremos hacerle llegar en estos momentos nuestro calor y nuestra amistad así como nuestro deseo y la convicción de que todo saldrá bien. La 'verdad', antes o después, se abre paso y siempre ha sido manejada por minorías que son las que poco a poco van cambiando el mundo. Deseamos que cuente con nuestras programaciones y la fuerza de nuestras intenciones para que se haga justicia y podamos seguir disfrutando de sus descubrimientos a favor de un mayor grado de salud en nuestro tiempo. No dude en comunicarnos si podemos ayudarle de alguna otra manera. Reciba un 'fortísimo' abrazo. Gracias por mostrarnos una LUZ en el tortuoso camino de la enfermedad".

Alumnos de Naturopatía de la Escuela DHARMA
(Madrid)


En primer lugar quisiera agradecer al director el artículo que sobre el doctor Joaquín Amat publicaron en el nº 59 de la revista. Como paciente suya no he podido por menos que admirar la forma objetiva -y, sobre todo, justa- en la que se desenvuelve el texto después de haber visto durante años cómo se le juzga y condena de antemano, cómo le pusieron trabas para desarrollar su trabajo y cómo se ensucia de forma gratuita su nombre sin que hasta el momento ningún medio de comunicación, excluida su revista, se haya parado a estudiar mínimamente su trabajo. Y eso que son muchas las personas que, como yo, han vencido el cáncer gracias a él sin que jamás se nos haya dado la posibilidad de hacer pública nuestra opinión y defenderle. Cuando mi caso -como el de muchos otros- es cuanto menos sorprendente: hace 15 años me detectaron un tumor en el oído interno y después de 4 operaciones, en vista de los resultados, decidí contactar con los mejores especialistas del mundo -incluido el famoso hospital de Houston- los cuales me indicaron, literalmente, que "no había nada que hacer" porque el tumor ya me afectaba casi el hueso del cráneo y no dejaba de reproducirse. No había pues nada que amputar. Sólo esperar a que las células cancerígenas continuaran reproduciéndose hasta acabar con mis 30 años de vida. Bueno, pues cuando ya casi había tirado la toalla y tenía todo preparado para recibir radioterapia -última posibilidad que me ofrecían aún a sabiendas de que me dejaría secuelas tales como ceguera, pérdida del paladar, ataques epilépticos, etc.- me enteré de la existencia del doctor Amat. De eso hace ya años y de mi tumor, según varias revisiones médicas posteriores, no hay ni rastro. Hoy llevo una vida normal, soy una persona completamente sana y feliz, y continúo -y esto nadie va a quitármelo jamás- inyectándome cada semana el Amatrisán. Mi curación, como la de muchas personas a quienes tuve la suerte de conocer durante mi tratamiento, no se ha debido pues precisamente a los métodos convencionales (léase quimioterapia, radioterapia, etc.). Se la debo -mejor dicho, se la debemos- exclusivamente al producto del doctor Amat -el Amatrisán- y no entendemos por tanto la persecución de la que es objeto. Es más, ¿por qué en los juicios que se celebraron contra él no se nos permitió declarar a los pacientes? ¿Por qué los medios de comunicación nos han negado siempre la posibilidad de dar nuestro parecer y hablar ante las cámaras? ¿Por qué se negaron a enfocar a los enfermos que se encadenaron durante el juicio a la puerta de los juzgados para mostrar su apoyo? No, no se ha juzgado sólo a una persona. Se juzgó nuestra posibilidad de seguir con vida, nuestra posibilidad de negarnos en redondo a someternos a terapias tan agresivas y con tantos efectos secundarios como las convencionales. Por todo eso quiero agradecerle nuevamente el artículo de Antonio F. Muro y brindarle al doctor Amat desde su revista el apoyo y el abrazo más sincero tanto mío como de tantos pacientes que, como yo, le debemos la vida. Gracias y hasta pronto, doctor.

Isabel Medina (Huelva)

Tiene usted razón. Al doctor Joaquín Amat se le ha condenado sencillamente porque estorba al sistema. Con argumentos peregrinos impropios de un estado de derecho. Y es intolerable que no se dejara declarar en el juicio no ya a los enfermos -algo vergonzoso- sino ni siquiera a los científicos propuestos por el abogado defensor. ¡A eso se llama Justicia! Todo esto explica por qué tantos pacientes nos piden con insistencia desde hace meses que les dejemos contar sus casos: porque en el juicio no les dejaron hablar. Terminamos por ello la sección de este número con la carta de otro paciente del Dr. Amat.


Sr. Director: me dirijo a usted para felicitarle por la revista que dirige y muy especialmente por el nº 59 donde considero han realizado un gran trabajo referente al doctor Amat. También quiero agradecerle la posibilidad que tuve de hablar con usted por teléfono. Me parecía mentira hablar con una persona responsable de un medio de comunicación. Además percibí cómo entendía nuestros sentimientos, nuestras preocupaciones. Es más, me atrevería a decir que usted lo estaba sintiendo como si fuera uno de nosotros y eso es de agradecer. He podido comprobar personalmente cómo en algunos medios de comunicación existe "manipulación y censura" aunque nos quieran hacer creer que existe libertad de expresión. Hoy nos bombardean en los medios de comunicación hablando de cáncer, de los supuestos avances y curaciones (que yo no veo) y de la necesidad de seguir los tratamientos hasta el final "sin abandonarlos". Únicamente nos dicen que son tratamientos "muy duros". De la quimioterapia nos hablan de náuseas, vómitos, malestar general y alopecia (caída de cabello)... efectos secundarios que -dicen- "se pasan cuando se deja el tratamiento". Pero en ningún momento les he escuchado decir que también provocan infinidad de problemas en órganos internos que luego no se recuperan, la mayoría vitales para seguir viviendo. También escuchamos hablar de la radiación que desprenden los teléfonos móviles, los ordenadores, el microondas e, incluso, la que desprende el sol por lo que nos advierten del peligro que supone estar expuesto excesivamente a las radiaciones. Eso dicen por un lado pero, sin embargo, por otro vemos cómo recomiendan y administran ciclos de radioterapia a los enfermos de cáncer. ¿Cómo puede ser bueno someterse a altas dosis de radiación? Y que producen infinidad de efectos secundarios graves se puede leer en cualquier enciclopedia de Medicina. Yo tuve la gran suerte de que me desaconsejaran la quimioterapia. Me dijeron: "Es peor el remedio que la enfermedad". Y tenía muy claro que jamás consentiría que me la administraran aunque la curiosidad me empujó a conocer más de ella y me ayudó a entender lo que estaba pasando. Con el diagnóstico que tenía no daban por mí más de seis o siete meses de vida... ¡y de eso hace 17 años! En diferentes ocasiones me han reconocido que con un diagnóstico como el mío no se llega al año por lo que al decirles el tiempo que llevaba con cáncer me dijeron que eso era "imposible". La primera salida es siempre la misma: "Sería un error de diagnóstico". Pero lo duro para quien eso afirma es que conmigo no les vale esa excusa porque tengo el diagnóstico por duplicado y fue realizado en diferentes centros. Y en cuanto a las causas de mi recuperación tampoco porque no me sometí a ninguna operación ni se me administró tratamiento convencional alguno. Personalmente jamás creí que iba a sobrevivir. Conocía la gravedad de mi diagnóstico y me bastaba con conseguir calidad de vida. Según la medicina convencional hace más de 16 años que debería estar muerta y enterrada. Años que he podido vivir de regalo gracias a la profesionalidad, humanidad, dedicación y cariño que me proporcionó el Dr. Amat y que ha hecho posible que yo pudiera vivir todos este tiempo. El Dr. Amat ha dedicado su vida por y para los enfermos de cáncer. Todos, sólo empezar, hemos podido comprobar cómo iba mejorando nuestra calidad de vida. Algunos superamos la enfermedad y otros pudieron vivir más tiempo. No olvidemos que estamos hablando de enfermos terminales y la mayoría sabíamos el tiempo que nos quedaba de vida (algunos llegaron al doctor Amat después de ver que repetidamente les fallaba la medicina convencional y otros cuando ya les dijeron que no podían hacer nada más por ellos). Bueno, pues por salvar vidas, hacer que otros vivan más tiempo y proporcionar calidad de vida administrando un tratamiento inocuo -es decir, sin efectos secundarios- se condenó al Dr. Amat por ¡estafa y delito contra la salud pública! Así que después de saber todo esto, yo me pregunto: ¿qué palabras debería utilizar para calificar a aquellos que venden, colaboran y administran quimioterapia y radioterapia como tratamiento para el cáncer siendo conscientes de su escasa eficacia y de la gravedad de sus efectos secundarios? Quisiera finalizar felicitando públicamente al Dr. Amat por su lucha en favor de los enfermos de cáncer. Sería mucho lo que tendría que decir para agradecérselo pero para resumir sólo diré: "Gracias Dr. Amat por haber hecho posible que siguiera viviendo".

Esperanza Molio Enríquez
(Huelva)


 

NÚMERO 67. DICIEMBRE 2004.

Sr. Director: cada año me pasa lo mismo. A medida que se acercan las fiestas navideñas me empiezo a sentir cada vez más triste hasta el punto de que a mediados de diciembre entro ya en una especie de pre-depresión. Me pone enfermo ver tanta luz navideña en las calles. Y no sólo porque en realidad no se ponen para recordar la fecha de Navidad sino para atraer a la gente a las tiendas y consumir de forma desaforada sino porque me entra una angustia interna que resuelvo estúpidamente... comiendo. Y si a ello añadimos que todo el mundo se empeña esos días en organizar comidas y cenas de celebración, ya ni le cuento. En mi casa, por ejemplo, se celebra cena familiar la noche del 24 de diciembre, la comida del 25, la noche del 31 y la comida de Año Nuevo. Además acudo a la de la empresa -si no vas eres un antipático o un aguafiestas- y a la que celebra mi grupo de amigos de la infancia, la que dan los padres de mi mujer y la que se empeñan en organizar los vecinos de mi urbanización porque hay que crear "buen rollito" entre nosotros. Bueno, supongo que a mucha gente le pasa algo similar pero a mi lo que me pone enfermo de verdad es que las mesas están siempre a rebosar y en lugar de una comida normal hay dos decenas de aperitivos -la mayor parte salados- y cuarenta tipos distintos de postres dulces y secos -mantecados, polvorones, turrones etc.- que encima incitan a beber. Con lo que si ya deprimido me harto a comer y beber... esos días la cosa se vuelve indescriptible. Lo confieso: cada año engordo en diciembre entre 7 y 10 kilos. Y me paso todo el año para perderlo... lo que logro allá por el verano. ¿Será posible que año tras año haga el imbécil de esa manera y no consiga evitarlo aunque me lo proponga? ¿Qué me aconseja? Ya no sé qué hacer para salir de ese círculo vicioso. Y, por otra parte, ¿en mi caso sería útil seguir la Dieta Definitiva? Tengo 42 años, no hago ejercicio de ningún tipo, prácticamente ni camino porque trabajo en una oficina a la que acudo en coche y estoy sentado todo el día de 9 a 2 y de 4 a 7. Y cuando llego a casa a las 8 sólo me apetece tumbarme en el sofá a ver un rato la tele. Con lo que tras cenar, me tumbo otra vez a ver una película y luego me voy a la cama. Vamos, que no quemo precisamente muchas calorías... Espero ávidamente su respuesta.

César Higuero
(Cáceres)

¿Qué es realmente lo que nos pides, César? ¿Un milagro? ¿Quizás un método para comer y beber en exceso, no hacer ejercicio alguno... y a pesar de todo no engordar? ¿O quizás unas pastillas que te hagan adelgazar sin esfuerzo... como sueña tanta gente? Porque no existen aunque haya quien engorde año tras año su cuenta corriente vendiendo ilusiones a gente dispuesta a hacer adelgazar la suya. Obviamente, hay aparatos de gimnasia pasiva que pueden ayudarte (electroestimuladores, hipertermia, aparatos de masaje, saunas...). Pero sólo ayudarte. Mira, tu problema -como el de cientos de millones de personas- se reduce a una cuestión mental. Créelo: si quieres, ¡puedes! Sin la menor duda. Pero tienes que querer. Y querer no es desear: implica voluntad. Sabiendo además que, como dice un refrán popular -compendio de la sabiduría milenaria- el que algo quiere... algo le cuesta. Y te aseguramos que hay numerosos métodos diseñados por muy diversas escuelas de pensamiento y crecimiento personal. Si no eres capaz de hacerlo tú sólo... prueba en alguna de ellas y aprende a encontrarte. Aprende a crecer. Aprende a ser independiente... y no dependiente del entorno, de los demás o de la comida. Aprende a ser feliz. Preguntas además si te vendría bien La Dieta Definitiva. Hombre, por supuesto que sí. Especialmente porque el libro enseña a comer sin engordar; no solo a adelgazar. Sin apenas esfuerzo ni pasar hambre. Sin tomar pastillas, laxantes o diuréticos. Y sin contar calorías o pesar la comida. ¿Qué más quieres? Es verdad que tiene sus "condiciones" pero ese es el precio a "pagar" y es muy pequeño teniendo en cuenta el resultado y la rapidez con que se obtiene el éxito. Y una de esas condiciones es la de tener voluntad, paso previo-siempre- para poder obtener lo que uno quiere. Y es que -insistimos- querer es poder.


Sr. Director: observo que la filosofía que destila la revista está de alguna manera impregnada del movimiento de la Nueva Era. Y me gusta. He leído a muchos los autores de ese movimiento ¡y la visión del mundo que tienen difiere tanto de la materialista que impera hoy en nuestra sociedad! Porque es verdad que en España, por ejemplo, hay partidos distintos pero no es menos verdad que hoy son todos materialistas: PP, PSOE, IU, CiU, PNV... Todos son partidos materialistas a los que solo diferencian matices que cada vez de difuminan más. Y todos están al servicio del dinero; es decir, de quienes manejan el mundo a su antojo tras comprar o alquilar las conciencias de -básicamente- políticos, empresarios y periodistas. Y así nos va, ámbito de la salud incluido. Díganme: ustedes, que parecen estar en una onda bien distinta, ¿qué lectura recomendarían a alguien que quiere ampliar su consciencia? ¿Hay algún libro verdaderamente útil que sea una especie de compendio de la nueva manera de entender la vida que propugnan los movimientos de la Nueva Era? ¿Alguna obra que de forma sencilla y no farragosa pueda despertar mentes dormidas? En espera de su respuesta se despide felicitándoles...

Guillermo Cortés
(A Coruña)

El movimiento de la Nueva Era dio lugar a tantas escuelas y movimientos que, a su vez, dieron lugar en breves décadas a cambios tan profundos en todas las disciplinas científicas que mencionar siquiera a sus principales artífices nos obligaría a escribir varios folios sólo con sus nombres. A vuela pluma, nos vienen a la mente nombres como los de Ken Wilber, Stanislav Grof, Karl Pribram, Marilyn Ferguson, David Lorimer, Michael Talbot, Carlos Castaneda, Rupert Sheldrake, Michael Grosso, Larrey Dosey, Kenneth Pelletier, Jan de Vries, Bernie Siegel, Deepak Chopra, Jorge Carvajal, Julián Whitaker, Daniel Bemor, Peter Davis, Ralf Lovelock, Henrik Skolimowsky... En fin, la lista sería interminable. En todo caso, nos vamos a permitir recomendarle una obra excelente escrita por una española que está a la altura de las de los autores mencionados. Nos referimos al libro Las leyes universales de María Pinar Merino. Está en librerías pero si no lo encontrara puede solicitarlo en el 91 872 55 96.


Estimados amigos: les felicito por el artículo ¿Por qué se financian unos métodos para dejar de fumar y no otros de similar o mayor eficacia? Hace ya 17 años que realizo tratamientos con láser para dejar de fumar y los resultados son similares a los anunciados. Efectúo una combinación de técnicas basadas en Laserpuntura y Auriculoterapia Reflexógena con láser. Hoy se sabe que el tabaquismo genera nicotinodependencia externa. Y también se sabe -desde hace más de un siglo- que nuestro sistema nervioso autónomo produce nicotina y la utiliza autorregulándola. Luego, más recientemente, hemos conocido que existen receptores nicotínicos en las áreas adictivas que no diferencian entre un tipo de nicotina y otra. Por lo que todo tratamiento realmente útil para dejar de fumar debe, como primera condición, cortar bruscamente el suministro de nicotina externa y ayudar al organismo a fabricar la propia. Que los receptores sustituyan la nicotina. Fiel a estos principios, los parches de nicotina sólo ayudan a eso: a sustituir nicotina. Están pues indicados en el tratamiento de pacientes con tumores inducidos por el tabaco como es el cáncer broncogénico. Esa es la buena práctica. Lo otro, darlo como tratamiento de cesación, es ilógico. En el XIII Congreso Uruguayo de Medicina Interna, el entonces Director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública mostró resultados sobre el éxito de algunos tratamientos. Y quedó patente que los obtenidos por grupos del tipo Fumadores Anónimos así como los basados en programas que pretenden asustar mostrando imágenes de los terribles efectos que provoca el tabaco... no superan el 25% de éxito. Sólo los derivados de la quinina -sustancia usada en el paludismo- muestran un éxito del 42%... pero son hepatotóxicos y, por tanto, no útiles. E igual consideración recibe la clonidina, un fármaco antihipertensivo. En cambio, si miramos hoy en una de las bases de datos científicas más serias y que recoge investigaciones de alto nivel de seguridad como es la Biblioteca Cochrane encontramos -en estudios aleatorios- que las 3 técnicas con las que se obtienen mejores resultados son la Laserpuntura, la Acupuntura y la Electropuntura. Los resultados superan el 50%. Y si consideramos además que, según un trabajo serio realizado por el cuerpo médico de Madrid, de cada 100 fumadores que intentan dejar el tabaco 20 lo consiguen sin ayuda... colegimos que los resultados de la mayoría de las demás técnicas no difieren del uso de placebo o de la voluntad. ¿Y qué hace diferente y especial a la Laserterapia? Pues que además de permitir dominar los elementos de ansiedad y abstinencia... estimula el sistema formador de nicotina endógena, la fabricación de nicotina por el propio organismo, estabilizando los receptores. Agregaré que en ocasiones damos Bupropión -el antidepresivo que citan en su artículo- así como Fluoxetina pero sólo lo hacemos en un 40% de los tratamientos. En un 20% de los casos durante la primera sesión y en otro 20% durante la segunda. Y sólo cuando a nuestro juicio hay "a priori" riesgo de deprivación (euforia o bipolarismo reactivo). Por lo demás, como dice nuestro colega en el artículo que publicaron, el 60% deja de fumar con una sola aplicación de láser, otro 20% requiere una pequeña dosis de refuerzo a los 7 días y un 10% más precisa dos sesiones completas. Sólo hay -aproximadamente- un 10% de fracasos. Y se trata de personas que suelen estar recibiendo apoyo farmacológico y ayuda mental. Tal es nuestra experiencia después de 17 años y varios miles de pacientes tratados. Mis saludos, respetos y felicitaciones, especialmente por la web que es espectacular. Desde Uruguay, reciban nuestros saludos.

Dr. Ruben Wernik


Señor director: el investigador español y médico Joaquín Amat lleva dos años en la cárcel esperando que el Tribunal Constitucional revise su caso tras ser condenado por el Supremo a 11 años por "estafa" y "delito contra la salud pública". Obviamente, el ciudadano carente de información y cultura médica pensará que si está en la cárcel será por algo... pero la verdad es que el Dr. Amat es sólo un profesional de la medicina cuyas investigaciones científicas y descubrimientos en torno a la urea y el cáncer le llevaron a intentar ayudar a la gente porque su condición de médico y el juramento hipocrático que hizo lo exigía. Si uno se molesta en repasar la historia constatará que la Urinoterapia se practica terapéuticamente desde hace más de cinco mil años. Amaroli es la denominación de origen de esta práctica de curación por la orina que fue hace mucho tiempo difundida por los lamas tibetanos y los yoguis de la antigua India. Hoy la practican en el mundo millones de personas (se calcula que sólo en Japón más de dos millones). Pero es que además existen numerosas experiencias clínicas realizadas por profesionales académicos de Occidente desde las primeras décadas del pasado siglo XX, tanto aplicando inyecciones de orina -del propio paciente- como mediante formulaciones magistrales. Ya en 1947 el Dr. Plesch informó desde Inglaterra de numerosas experiencias con cientos de pacientes inyectados con resultados positivos -y sin efectos negativos- en diversas afecciones. Otro investigador inglés, el Dr. Thompson, profesor de Fisiología, elaboró a partir de la orina el conocido H-11 que tiene la facultad de inhibir el crecimiento de células cancerosas. Por su parte, el profesor Szent -galardonado con el Nobel por sus trabajos sobre la vitamina C- afirmaría que algunas sustancias de la orina tenían propiedades anticancerosas. Y elaboró una formulación por métodos similares al H-11. En 1957 el Dr. M. Javid, profesor de Neurocirugía de la Universidad de Wisconsin, afirmaba: "La orina es uno de los diuréticos más seguros que conocernos. Su uso está indicado en el tratamiento de edemas cerebrales, tumores cerebrales inoperables y contusiones cerebrales". Posteriormente, en 1983, el Dr. Wilson -del Low Hospital de Escocia- escribía: "La orina es capaz de controlar una gran variedad de alergias alimentarlas, ambientales o químicas". Tengo también referencias escritas de que en Estados Unidos algunas organizaciones anti-sida recomiendan a los etiquetados como afectados de VIH la ingesta de tres onzas de su propia orina mañanera diariamente en ayunas (acompañada de algún tratamiento natural). Y en el nº 57 de Discovery DSALUD publican ustedes un interesante artículo sobre las investigaciones de los doctores Castañeda y Capistrán sobre el tratamiento del cáncer con vacunas elaboradas con antígenos de la orina del propio paciente. Todo esto se sabe -y mucho más- sobre la orina. Pero hay también datos sobre la urea que es la sustancia que utiliza el doctor Amat. En 1954 un médico griego, el Dr. Danopoulos -director del Instituto Anticáncer de Atenas- afirmó que la orina humana tiene propiedades anticancerosas. Y tras varios años de investigación identificó la urea como agente anticanceroso. Este investigador publicaría en 1974 -¡nada menos que en la revista The Lancet!- su tratamiento de cánceres de piel de células basales y escamosas con solución de urea al 10%, inyectada en días alternos en el entorno del foco tumoral. Constatando además los indudables efectos beneficiosos de aplicar urea esterilizada en polvo en ulceraciones de la piel. Es más, en tumores sólidos de crecimiento rápido experimentó exitosamente con 2-3 ml. de solución de urea al 50% sobre el foco tumoral. También informó de los alentadores resultados obtenidos tras beber urea en casos de cáncer hepático (entre 2 y 2'5 gramos de cuatro a cinco veces al día). Estudios posteriores con urea se realizarían asimismo en la India y en las universidades de Illinois, California, Birmingham, Melbourne, Jerusalén, Colorado y Cothingen. Las referencias bibliográficas que se ofrecen en dichos estudios -publicados- se cuentan por decenas. En suma, es evidente que la investigación del Dr. Amat sobre la urea y el cáncer no es sino una más de las efectuadas en ese terreno. Y que se trata de un trabajo serio, riguroso y científico lo demuestra su libro "Cáncer. Teoría química y bioquímica" en el que además de exponer cómo se activa la urea para su aplicación en enfermos da a conocer los casos de treinta pacientes de cáncer desahuciados -clínicamente documentados- que lograron recuperarse y llevar una vida digna. Este hecho, junto a la petición al Ministerio de Sanidad de que se efectuara un ensayo clínico a nivel oficial, irritó terriblemente "al cártel médico y a la industria del cáncer". Y utilizando los medios de comunicación que controlan los líderes de ese "cártel" iniciaron la cruzada de persecución de este investigador disidente logrando encarcelarle, a mi juicio sin el más mínimo respeto por la investigación libre, el juramento hipocrático y sus derechos constitucionales así como los de los pacientes que confiaban en el beneficio de su tratamiento ya que muchos eran -y son- conocedores de que la orina y la urea tienen tras de sí una larga historia de investigación. Y es que a nivel jurídico el testimonio del "cartel médico" aún resulta determinante. No olvidemos que vivimos en un país colonizado por las multinacionales farmacéuticas y que la capacidad de éstas para corromper los sistemas médicos -y hasta los ministerios de Sanidad- alcanza ya limites insospechados. Basta echar un vistazo al mundo que nos rodea y reflexionar. En Italia más de cuatro mil médicos -entre ellos sesenta oncólogos- están actualmente acusados por la Fiscalía General del Estado de aceptar "regalos": viajes, dinero en cuentas opacas, etc. Y en Estados Unidos e Inglaterra sucede algo parecido. En Francia, hace solo unos años, la trama de corrupción afectó incluso a la Asociación de lucha contra el cáncer que utilizaba el dinero recaudado en las campañas en viajes de placer y regalos de lujo para médicos amigos y directivos del "cartel del cáncer". La verdad, echamos de menos en España un periodismo de investigación libre. Porque somos muchos los que sospechamos que detrás de las ¡cien mil muertes! que aquí se producen anualmente por cáncer puede haber un gran "fraude con resultado de muerte" ya que es evidente la falta de eficacia de lo que se patrocina como "terapias de eficacia probada!". Y lo grave es que a pesar de que los muertos se cuentan por decenas de miles el caso no parece resultar digno de ser investigado por la Fiscalía del Estado. A pesar de que tras lo ocurrido en el caso del doctor Amat y después del montaje de la "Operación Brujo" -orquestada para secuestrar el Bio-Bac- la ciudadanía tiene derecho a sospechar que el Ministerio de Sanidad huele a corrupción investigable. Lo mismo que habría que investigar a algunos "mercaderes de la salud" y a ciertos funcionarios públicos indecentes prestos a participar en el linchamiento de los investigadores libres y negarles el derecho a que sus descubrimientos sean sometidos a un ensayo clínico veraz e imparcial por observadores no sometidos al "cartel del cáncer". En suma, el Dr. Amat debe ser excarcelado y repuesto su honor profesional. Y someter su producto, el Amatrisán, a un ensayo clínico imparcial, requisito indispensable para cualquier juicio justo. Algo que hasta hoy no se ha hecho... y no precisamente por su culpa. Lo demás suena a administrar "justicia perversa" en nombre del Rey y el Derecho Constitucional. ¡Exijamos la libertad para el Dr. Joaquín Amat!

Manuel Guerra Ferreira (Vigo)


Saludos a todos los que hacéis posible esta revista que es como un respiro en medio del almidonado panorama nacional médico. Hace unas semanas recibí con gran indignación la noticia de que el Dr. Hamer estaba encarcelado en Madrid, tratado como un vulgar delincuente. Pues bien, se me ha ocurrido que tal vez desde la revista pudierais trabajar por la liberación de este genio creador de la Nueva Medicina cuyo único pecado ha sido poner en cuestión los cuadriculados pilares de una Medicina obsoleta que no sólo no da respuesta a temas como el cáncer y su gestación sino que lamentablemente vive y se alimenta de ésta y otras enfermedades. Hamer, con el descubrimiento de sus 5 leyes biológicas, explica el origen del mismo así como abre una puerta esperanzadora para su resolución. Me gustaría que esta revista, que se "ha mojado" en muchos temas, también tomara partido y se hiciera eco de este lamentable suceso. La asociación italiana ALBA está recogiendo firmas y haciendo una campaña de sensibilización para conseguir que Amnistía Internacional ayude en este caso. Solicito al director y a los redactores se pongan en marcha para poder liberar a este sabio que ha residido en nuestro país tantos años y que no se merece ese denigrante trato. Esperando su incondicional apoyo, les da las gracias...

María Sedano

Nos pides que nos hagamos "eco" de tan lamentable suceso pero debieras saber que la noticia la dimos nosotros -vía e-mail- al resto de los medios de comunicación. Incluida una entrevista con su abogado. Más de 300 periodistas fueron informados de inmediato pero la mayor parte decidió no publicar nada (o no les dejaron hacerlo). Desde el mismo momento de su detención hemos estado en contacto con su compañera y con el abogado. Y hemos efectuado multitud de gestiones -de todo tipo- que no vamos a relatar. Por tanto, quienes se tienen que poner en marcha para ayudarle también son otros. Sólo que, la verdad, no esperamos apenas respuestas. El egoísmo y el miedo siguen imperando en nuestra sociedad. Además, la mayor parte de la gente -incluida la bienintencionada- suele limitarse a rezongar de palabra ante las injusticias pero luego no hace nada. Y así nos va.


Sr. Campoy: estoy leyendo el dossier que han publicado hasta el momento sobre cáncer y antes de nada debo felicitarle a usted y a sus colaboradores por su trabajo. Me ha resultado especialmente interesante el enfoque que la Nueva Medicina da a las enfermedades en general y al cáncer en particular. Pero, en concreto, me gustaría conocer su opinión sobre la siguiente cuestión: me parece razonable la limitación que usted propone al origen de todos los tumores. No todos derivan de un shock traumático. Si el cáncer es un proceso biológico que puede ser iniciado por el cuerpo bajo ciertas circunstancias nada impide que ese mismo proceso lo inicie un agente externo "accidentalmente". Mis preguntas son pues, ¿se puede discernir un cáncer de origen emocional de otro que no lo sea? ¿El origen condiciona el tipo de tratamiento más adecuado? Cualquier referencia bibliográfica al respecto sería interesante. Muchas gracias.

Emilio Viúdez Ruido

El doctor Ryke Geerd Hamer afirma -y ha demostrado- que todo conflicto biológico originado por un shock traumático produce, antes de manifestarse en el cuerpo, una disfunción en el cerebro que puede detectarse mediante una Tomografía Axial Computerizada (TAC) ya que provoca una ruptura del campo electrofisiológico o electromagnético como consecuencia de lo cual se altera el órgano que esa parte del cerebro está regulando. Por tanto, bastaría hacerse un TAC para constatar si el origen del cáncer fue un problema emocional ya que la "huella" del mismo aparece en él. El tratamiento idóneo dependerá ya, a nuestro juicio, de las circunstancias personales de cada enfermo.


Maravillosa. Tal es el primer calificativo que me viene a la mente para describir vuestra revista... nuestra revista, en definitiva. Esa es la humilde opinión de un lector que se ha incorporado recientemente a la lectura de esa "fuente de vida" que publicáis cada mes y que tanta gente se encarga de que lo que hacéis sea algo heroico cuando debería ser lo cotidiano, lo que todos deberíamos al menos intentar hacer y que no es otra cosa que la ayuda mutua, la generosidad, la bondad, la comprensión... En definitiva, el derecho a la información, a saber la verdad o, simplemente, a conocer para que al menos decidamos lo que queremos o no. Os felicito a todos. Desde el director a cada una de las personas que hacen posible esa magnifica revista porque gracias a vosotros posiblemente mucha gente siga teniendo esperanza de vivir. Y el ejemplo mas palpable es que gracias a vuestros artículos sobre el cáncer mucha gente desahuciada por médicos incompetentes e inflexibles -que cargarán sobre sus espaldas con el peso de muchos sufrimientos y lágrimas de familiares y amigos- siguen hoy vivas. Porque mucha gente habrá conocido gracias a vosotros el Bio-Bac (gracias a Dios que se va a volver a comercializar), las opiniones de Antonio Bru sobre el sistema inmune, si funciona realmente el equipo de Indiba -¿por que no hay un equipo de esos en cada hospital español?-, el método de Han Dong Kyu o el revelador papel de las enzimas pancreáticas así como las valiosísimas nociones de alimentación o los peligros que nos rodean día a día, como es el caso de los teléfonos móviles. Para finalizar quisiera saber vuestra opinión sobre la posibilidad de curar realmente esa terrible enfermedad que es el cáncer con las indicaciones del doctor Kyu, si la clave está en cuidar el páncreas y potenciar las enzimas para que puedan vencer cualquier acometida o si basta simplemente con el Bio-Bac. La última cosa que me gustaría decir es que ojalá estos métodos y estas alternativas las hubiesen conocido tantas y tantas personas muertas de cáncer. Seguramente se hubiera evitado mucho sufrimiento en todo el mundo y yo creo que no hubiese costado tanto, ¿verdad? Espero que vuestra información llegue lo antes posible a todo el mundo porque todavía existen muchos escépticos en creer que hay alternativas mejores a las tradicionales. Aunque lo más importante es la cantidad de gente que se puede salvar gracias a vuestros artículos que, al final, es lo que verdaderamente importa. Un saludo y hasta pronto.

Daniel García Sánchez
(Huelva)

Vamos a ser muy claros: estamos completamente persuadidos de que si se abriese un centro médico donde se pudiese tratar a los enfermos de cáncer de manera integral y en él se pudieran utilizar libremente todos los tratamientos no convencionales que hoy existen... la inmensa mayoría de los enfermos de cáncer sanaría. Y conocemos a numerosos médicos y profesionales de la salud que aceptarían integrase en él. El problema es que tal cosa no se permite. Y a quien afirma que eso es posible se le tacha de loco, de embaucador, de ignorante o de sinvergüenza. Es decir, se le desprestigia. Lo que jamás se le permitirá es demostrarlo.


 

NÚMERO 66. NOVIEMBRE 2004.

Estimado Sr. Campoy: antes de nada quiero felicitarle por su labor en Discovery DSalud pues es una puerta a la información sobre muchos tratamientos que se desconocerían si no fuera porque personas como Ud. se preocupan en difundirlas. Soy paciente de Distrofia Simpático-Refleja (DSR) y aunque estoy muy mejorada pues mi evolución ha sido espectacular lo que en mí ha dado resultados positivos no ha sido por desgracia igual para otros muchos casos. Y es que en la DSR no hay reglas fijas que sirvan para todos igual y es una búsqueda continua para encontrar el mejor tratamiento. En mi caso la rehabilitación diaria e intensa y la medicación paliativa ha sido lo que me ha salvado de estar hoy día en una silla de ruedas. Tengo una página que creé para ayudar a otras personas de la que actualmente forman parte unas cuarenta y pico personas (http://groups.msn.com/distrofiasimpaticorefleja). Pues bien, hace unos meses descubrí que un médico de Marbella está tratando la enfermedad con una técnica vía arterial con ozono y que le estaba dando buenos resultados en pacientes de 3 a 6 meses de diagnóstico. Le escribí y me contestó sobre la técnica y su experiencia. Decidí someterme a la terapia con ozono aquí en Alicante donde vivo, con un médico que trabajó con él, pero con autohemoterapia que es una manera menos localizada pero más amplia y sistémica. Y a la 5ª o 6ª sesión empecé a notar que el dolor crónico diario empezaba a espaciarse, el umbral del dolor era más bajo y por menos tiempo de permanencia además de notarme con más vitalidad, menos cansancio y con el ciclo del sueño regulado. Desearía saber si Ud. tiene conocimiento de todo esto o sabe de más tratamientos efectivos que estén dando resultado en la DSR o, al menos, para el dolor neuropático. No sé si usted habrá oído hablar de esta patología pero sus efectos son devastadores. Aún con tratamiento, en muchos casos su evolución no es buena y sin tratar las secuelas son irreversibles pues termina diseminándose e invadiendo todas las zonas del cuerpo dejando una invalidez y atrofia permanente y unos dolores tremendos crónicos diarios. Si conoce algún tratamiento novedoso o sabe más sobre la aplicación del ozono me gustaría conseguir documentación bibliográfica ya que serviría de mucho para los demás pacientes y médicos que no saben como atajar la DSR. Y de nuevo le felicito por su revista que me parece magnífica. Reciba un fuerte abrazo

Marta Castilla

La Autohemoterapia con ozono consiste en extraer sangre al paciente -entre 125 y 250 cc.-, ozonizarla en el interior de una bolsa de sangre y volverla luego a transfundir al individuo. La mayor parte de quienes la practican están agrupados en la Sociedad Española de Hematología. Suele usarse para tratar el Parkinson, la artritis reumática, la psoriasis, el acné, las cefaleas vasoactivas, el herpes simple, el herpes Zoster y el asma bronquial intrinseco, entre otras patologías. Dicho lo cual hemos de añadir que carecemos de suficiente información sobre otros posibles tratamientos. Vamos a intentar informarnos y si descubrimos algo realmente útil no dude que lo publicaremos.


Sr. Campoy: deseo transmitirle mi agrado por el editorial de la revista nº 65. Lo que ya sabíamos todos por fin alguien lo denuncia públicamente. Los médicos, los que se erigen en propietarios de nuestra salud, no saben curarnos. Ni siquiera saben curarse a sí mismos. ¿Por qué, si no, cuando ellos o sus familiares padecen una enfermedad de las llamadas incurables acuden a las terapias alternativas? Pero claro, viven de nuestra enfermedad, no de nuestra salud. Por lo que siempre quedará la duda razonable en los enfermos de si sus verdaderas intenciones son el bien de la humanidad o su propio bien. Algo que no permitiríamos ni a nuestro mecánico se lo consentimos con resignación a nuestro médico. Y además le pagamos, estemos enfermos o no. Y es que, ¿cómo se entendería que todos los meses nos descontaran dinero de la nómina para pagar al mecánico de nuestro automóvil y luego, si algún día lo necesitáramos, no consiguiera arreglarlo y encima nos dijera que no tiene por qué saberlo todo sobre mecánica? La protección oficial con la que cuentan los médicos ha permitido -y permite- situaciones tan grotescas como ésta. Y hablando de cosas que todos sabemos: todo terapeuta, desde la antigua medicina china o la hindú pasando por Hipócrates y su Vix medicatrix hasta los naturópatas actuales, sabe que el ser humano tiene en su interior la fuerza capaz de curar cualquier enfermedad. Coincido pues plenamente con Antonio Bru y su artículo en el que promulga la potenciación del sistema inmune para curar el cáncer. Pero no sólo el cáncer sino cualquier enfermedad. Esto lo veo continuamente en mi consulta y también lo saben muy bien los médicos sólo que ellos lo atribuyen a la famosa "curación espontánea" cuando no a un posible error en el diagnóstico de la enfermedad. Además, a Antonio Bru le podrán llamar "intruso"... pero siempre ha ocurrido así. La mayoría de los avances científicos en Medicina han sido descubiertos por personas que no eran médicos precisamente. Como tampoco eran mecánicos los que inventaron las innovaciones electrónicas e informáticas que hoy se aplican a los coches, por seguir con el símil anterior. En suma, reciba mi felicitación Antonio Bru por su investigación. Y con mi agradecimiento por el tiempo dispensado reciba también mi felicitación por la claridad e interés de los artículos que publican.

Miguel Ángel Manjón Pinilla
Centro Kirlian
Villabona (Guipúzcoa)


 

NÚMERO 65. OCTUBRE 2004.

Sr. Director: tras seguir la Dieta Definitiva durante seis meses y haber perdido 28 kilos -¡comiendo como una lima!- ahora tengo un problema que me gustaría exponerle: me sobra piel. Sé que podría operarme y resolver así el asunto pero tengo terror al quirófano. ¿Hay alguna solución menos traumática? Tengo 43 años (reales) y era obesa desde los 16. Espero sus noticias. Y permítame darle las gracias de corazón: no puede usted imaginarse el cambio que ha dado mi vida gracias a su libro. Atentamente,


Carmina Llopart
(Barcelona)

No podemos aconsejarla con tan pocos datos. Acuda usted a cualquier dermatólogo de confianza y que él la sugiera lo más adecuado. En principio, salvo alguna patología que no nos indica tener, la piel debería "ajustarse" poco a poco a su nueva situación. Procure hidratarla a diario dándose una crema reafirmante, en la medida en que se atreva dése duchas de agua fría y, por supuesto, haga algo de ejercicio. En unas semanas debería mejorar la situación. En todo caso, si no fuera así, si la piel sobrante es mucha, entonces deberá plantearse una operación de cirugía estética. Pero no se preocupe pues en un caso como el suyo se trata, en principio, de algo sencillo ya que basta con "estirar" la piel.


Sr. Director: me parece inexplicable que la carta abierta que el doctor Joaquín Amat envió al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y usted publicó no haya tenido apenas eco en los demás medios de comunicación. Inexplicable y vergonzoso. Ello demuestra que vivimos en una sociedad individualista, insolidaria y profundamente egoísta. Hoy a nadie parece importarle lo que les hagan a los demás. La gente sólo se preocupa de sus problemas. Que un caso de injusticia como ese o como el que vivieron los detenidos por el asunto Bio-Bac no haya provocado la reacción de casi nadie me parece increíble. Como decía Mafalda, ¡que paren el mundo que me bajo! Atentamente,

Jorge Hidalgo
(Sevilla)

 


Hemos leído con mucho interés el artículo sobre los peligros de la telefonía móvil publicado en la revista Discovery DSALUD nº 63 y nos interesaría saber, como vecinos afectados por una antena de telefonía móvil que proyectan instalar a unos 40 metros de nuestra casa, si conocen ustedes algún dispositivo capaz de neutralizar las ondas electromagnéticas o alguna dirección donde nos pudieran informar. Es la única solución que se nos ocurre ante la eminente amenaza para nuestra salud ya que la legislación es cada vez más permisiva y no vemos viable entablar ninguna lucha contra la compañía telefónica. Muchas gracias por su ayuda. Les saluda muy atentamente,

Manuela López Andujar

Lo que deberían hacer, a nuestro juicio, es oponerse a su instalación. Pueden y es factible. Lea el artículo que sobre el tema publicamos en el nº 36 de la revista correspondiente a febrero del 2002 (lo tiene en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com). En él recogíamos la primera sentencia que en España paralizó la actividad de una antena de telefonía móvil por motivos de salud. La dictó el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Bilbao y obligó a Airtel a suspender la actividad de una de sus antenas, instalada en la azotea del número 24 de la calle Obieta en la población de Erandio. La sentencia, firme después de los recursos interpuestos por Airtel -hoy Vodafone-, se dictó en julio del 2001 y consideraba "probable que la exposición a las radiaciones de las antenas de telefonía móvil afecte a la salud". Desde entonces la antena está inactiva. Exijan que sean las empresas las que demuestren que las radiaciones son inocuas y no al revés. Luchen por su salud y sus derechos.


Sr. Director: se que no le gustan los halagos pero quiero decirle que sus editoriales son dignas de elogio. Lo mismo que la valentía y honestidad que demuestra la revista desde el principio. De hecho, le diré que tengo muy poco aprecio por los periodistas en general, quizás porque hoy sólo destacan los de la prensa rosa y los deportivos y la mayoría de ellos no tiene ni nivel profesional ni ético. Leer sus textos, en cambio, me congracia de alguna manera con su profesión. Lo que le agradezco sinceramente. Siga así.

Carlos Alcaraz
(Madrid)

Es usted muy amable pero le aseguramos que hay excelentes profesionales del periodismo en España. Lo que sucede es que quizás no sean tan conocidos. Quizás porque trabajan en la sombra, quizás porque hoy casi sólo se conoce a quienes aparecen en televisión. No, no se puede meter a todos en el mismo saco. Seríamos profundamente injustos.


He leído con mucha atención el artículo publicado por ustedes referido a la vitamina C como coadyuvante en las enfermedades cardiovasculares y en él se dice que la dosis máxima recomendada por la OMS (de 60 mg) no sería suficiente; es más, se dice que dosis mucho mayores (de 2 gr. e incluso de 20 o 100 gr.) no son en absoluto peligrosas ni dañinas para el cuerpo humano puesto que el exceso es excretado por la orina al ser la vitamina C hidrosoluble. Sin embargo, yo había leído anteriormente, sin saber exactamente dónde, que el exceso de vitamina C puede dañar la información genética, o sea, el ADN. Pues bien, he buscado en Internet y en un texto publicado en el diario El Mundo en 1998 se dice, en efecto, que el exceso de vitamina C (a partir de 500 mg) puede oxidar el ADN. Es decir, que a grandes dosis en lugar de tener efecto antioxidante produce el efecto contrario. Este estudio lo llevaron a cabo unos investigadores británicos. Ante esto, ¿a quién hacer caso? ¿Cómo conciliar ambas posturas? ¿Tienen ustedes algo que añadir, corregir, matizar o argüir al respecto? Lanzo estas preguntas desde el más profundo respeto por la publicación, entre cuyos lectores fieles me encuentro y sin ningún ánimo por mi parte de polemizar por polemizar sino de tratar de llegar a conclusiones serias y fiables. Espero que ustedes me puedan ayudar en relación con la duda que les he planteado. Atentamente,

Patricio Marín

Ante todo permítanos aprovechar su carta para pedir a los lectores que procuren distinguir entre lo que dice la revista y lo que dice alguien de cuyas afirmaciones nos hacemos eco, bien porque lo ha escrito o dicho y lo así reflejamos, bien porque nos lo ha declarado en una entrevista. Independientemente de si estamos o no de acuerdo con esa persona. Dicho lo cual, pasamos a responderle. El Premio Nobel de Medicina Linus Pauling -considerado el mayor experto del mundo en Medicina Ortomolecular- afirmaba que no importa cuánta vitamina C se consuma ya que su exceso no produce daño. Y su afirmación se basaba en numerosos casos de personas a las que se suministró altísimas dosis de vitamina C sin efectos negativos. Así lo constataron también otros investigadores como los doctores Matías Rath, Ewan Cameron, Abraham Hoffer o Mark Levine... Sin embargo, otros estudios indican que un exceso de vitamina C podría aumentar la excreción de ácido úrico y de oxalato. Y otros que la ingesta de dosis elevadas podría estar contraindicado en casos de insuficiencia renal crónica por posible formación de piedras en el riñón así como en aquellos pacientes que están siendo tratados con anticoagulantes. Los efectos adversos, en cualquier caso, no serían graves y todo apunta a que esa posibilidad se da sólo cuando se toma la vitamina C en su forma de ácido ascórbico pero no en la de ascorbato cálcico. Lo que sí parece claro es que el nivel de tolerancia a la vitamina C depende de cada persona y la dosis máxima que un organismo puede absorber lo indica el efecto laxante que aparece cuando la ingesta es excesiva. De ahí que para conocer el límite de tolerancia de cada uno los expertos recomienden comenzar con una dosis pequeña e incrementarla luego paulatinamente hasta que se aprecie su acción relajante intestinal. Es decir, cuando aparezca una ligera diarrea. La dosis adecuada sería, en consecuencia la inmediatamente inferior. En cuanto al estudio al que usted se refiere fue desarrollado por Ian Podmore y su grupo de colaboradores y publicado en Journal Nature en abril de 1998. Según el mismo un exceso de vitamina C podría causar daño genético en las personas y, por consiguiente, cáncer. El estudio se hizo con 30 voluntarios sanos a los que se administró un placebo durante seis semanas seguidos de un suplemento de 500 mg de vitamina C al día durante otras seis. Finalmente, no tomaron ni placebo ni vitamina C durante otras siete semanas. Se tomaron muestras de sangre de los voluntarios a intervalos de tres semanas durante los periodos de administración de placebo y de la suplementación con vitamina C y, de nuevo, al final del estudio. Y se analizaron dos indicadores diferentes del daño oxidativo en el ADN: 8-oxoadenina y 8-axoguanina. Bueno, pues durante la fase de placebo no hubo cambios en los niveles. Sin embargo, con el suplemento de vitamina C el nivel de 8-oxoadenina aumentó -indicativo de un incremento del daño oxidativo en el ADN- mientras el de 8-oxoguanina disminuyó -indicativo de disminución del daño oxidativo del DNA-. Con lo que los investigadores llegaron a la conclusión de que una dosis diaria de 500 mg de vitamina C oxida el cuerpo y causa daño genético si bien reconociendo que a dosis inferiores a 500 mg diarios predominarían los efectos antioxidantes positivos. El estudio, sin embargo, fue muy criticado y acusado de parcialidad. Por ejemplo, se planteó qué es más importante, el efecto benéfico de la vitamina C como factor antioxidante -es decir, la acción antioxidante del bajo nivel de 8-oxoguanina producido por la ingesta de vitamina C- o el adverso efecto oxidante del creciente nivel de 8-oxoadenina? Por otra parte, ¿cómo influye la vitamina C en otros niveles? ¿Y cuáles son las consecuencias biológicas de la disminución de la 8-oxoguanina y el aumento de la 8-oxoadenina? Es más, un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts demostraría posteriormente que la 8-oxoguanina tiene un poder mutagénico mucho mayor que la 8-oxoadenina. Es decir, que la probabilidad de causar daños genéticos que pudieran desencadenar un cáncer es 10 veces mayor con la 8-oxoguanina que con la 8-oxoadenina. El estudio demostraba así que tomar suplementos de vitamina C es beneficioso porque las ventajas obtenidas con la disminución de los niveles de la 8-oxoguanina es mucho más importante que los efectos adversos del aumento de los niveles de 8-oxoadenina. Terminamos aclarando que en el estudio de Podmore se apreciaron importantes errores. En primer lugar, se trató de un plan de estudio muy pobre, inaceptable para las normas empleadas por la FDA para evaluar la eficacia y seguridad de una droga. El estudio no era ni aleatorio ni a doble-ciego. Ni siquiera existía grupo de control que tomara un placebo a fin de descartar otros factores. Además, los autores utilizaron un método llamado "espectometría de masas-cromatografía de gases" para medir los niveles de 8-oxoguanina y de 8-oxoadenina. Y se sabe que al emplear este método "in vivo" es muy frecuente la contaminación por cuerpos extraños por lo que el aumento de 8-oxoadenina podría haber tenido lugar durante la preparación de la muestra y en los procedimientos analíticos realizados tras la toma de sangre de los sujetos. Es más, existe una probabilidad muy alta de que los niveles de 8-oxoguanina medidos por Podmore aumentaran tras la extracción y preparación de las muestras. En suma, la afirmación de que la ingesta de vitamina C en cantidades superiores a 500 mg por día es perjudicial se basa en supuestos no probados, un diseño del estudio inaceptable y una metodología inexacta. La advertencia de sus autores sobre los suplementos con esta vitamina no está, por tanto, justificada. Antes bien, cientos de estudios científicos avalan que la vitamina C es un magnífico agente preventivo y protector, útil en muchas patologías. Está constatado, por ejemplo, que reduce el riesgo de padecer cáncer, ayuda a vencerlo y previene las enfermedades cardiovasculares.


 

NÚMERO 64. SEPTIEMBRE 2004.

Sr. Director: les felicito por el artículo sobre los peligros de los teléfonos móviles". Como afectado por la telefonía móvil es gratificante, dentro de nuestra desgracia, ver cómo este problema, por mucho que se intente censurar, va apareciendo en revistas. Esto nos da esperanza y prueba que su revista realmente es única. Desde la asociación de afectados a la que pertenezco enviamos notas a los periódicos para que se publiquen en la sección de cartas al director comentando temas de actualidad y relacionándolo con la contaminación electromagnética y créame cuando le digo que si publican alguna se censuran expresamente las líneas referidas a este tema. ¡Y a esto le llaman "democracia" y "sociedad de la información"! Desde aquí felicito a los valientes científicos que nombran en el articulo y, por supuesto, a ustedes que buscan la verdad.

Ramon Casals
Miembro de ABATEM


Sr. Director: no creo que entre los efectos adversos de la telefonía móvil -que efectivamente son varios y algunos de ellos graves- puedan incluirse los impulsos de baja frecuencia contenidos en una onda portadora de alta frecuencia. Una baja frecuencia, por sí sola, sí es dañina a partir de una intensidad de corriente determinada, por ejemplo de 40 mA (con 2mA. ya existen contracciones musculares). Pero no hay riesgo si esa baja frecuencia se contiene en una portadora de alta frecuencia. Y explico por qué: un simple receptor de radio, al sintonizar una emisora, lo que hace es captar la frecuencia fundamental de la portadora de alta frecuencia llevando incorporada ésta la baja frecuencia correspondiente a la voz, música, etc. Pero esa baja frecuencia no va a poder separarse de la portadora si no se detecta o rectifica y se elimina paralelamente la portadora de alta frecuencia quedando sólo la baja frecuencia que es la que nos proporciona los sonidos que escuchamos. Bueno, pues el cuerpo humano, cuando recibe una onda de alta frecuencia -como es el caso de las ondas de los teléfonos móviles-, no dispone de un circuito electrónico capaz de separar la baja frecuencia contenida en la portadora. Lo que hace pues es captar los efectos adversos de la radiación de la propia alta frecuencia, pudiendo ser éstos térmicos o atérmicos según sea la potencia de la radiación emitida. Otro ejemplo más sencillo de entender lo expuesto le encontramos en el funcionamiento de cualquier electrobisturí de los que se usan en los quirófanos. Estos equipos suministran potencias de hasta 350 w sobre el cuerpo de los pacientes... pero ello no implica riesgo alguno a pesar de que incorporan conjuntamente con la portadora de alta frecuencia bajas frecuencias de elevadas potencias para producir un efecto coagulante. Esas bajas frecuencias, al formar parte de la propia componente de alta frecuencia, no solamente no entrañan peligro sino que el efecto estimulante es cero mientras que si fueran utilizadas directamente sin formar parte de la portadora representarían la muerte instantánea del paciente. Ello evidencia perfectamente, a pesar de la insistencia de varias publicaciones y comentarios en sentido contrario, que un teléfono móvil no puede alterar ninguna parte sensitiva del cerebro o del corazón por el hecho de llevar incorporado unos impulsos de bajas frecuencias en la onda portadora de alta frecuencia.
Atentamente

José Calvo
(Barcelona)


Tras leer en la revista nº 61 la carta abierta que el Dr. Joaquín Amat envió al actual Presidente de Gobierno me animé a escribirle inmediatamente a la cárcel para animarle y decirle lo injusto, inhumano y canallesco que supone su caso. Luego, en el nº 62, leí la carta que les mandó D. José Mª Valdepeñas desde Pozoblanco (Córdoba) explicando su curación gracias al Dr. Amat y en la que también hace mención al caso del Bio-Bac, también absolutamente inexplicable. Y la verdad, me pregunto en que país vivimos. Evidentemente, el poder de las multinacionales farmacéuticas y el de los colegios médicos es inmenso. Y lo mismo da que tengamos un gobierno de derechas que de izquierdas. Los distintos ministerios de Sanidad, con sus ministras al frente, pasan por todo. Si ambos productos, la urea del Dr. Amat y el Bio-Bac del farmacéutico español Fernando Chacón, son inocuos (según reconocimiento oficial) y está demostrado que curan a la gente enferma de cáncer (además de otras enfermedades) es inhumano -amén de otros calificativos que no quiero dar- que se prohíban sobre la base de que "perjudican la salud pública". La actual ministra de Sanidad (de la anterior es mejor no decir nada) debe tomar cartas en estos dos asuntos, permitir su fabricación y venta y, desde luego, hacer lo posible para sacar de la cárcel al Dr. Amat puesto que está en ella por "estafa" (7 años) y "delito contra la salud pública" (4 años); es decir, 11 años en total. Pues bien, señora Ministra y señores juristas, ¿saben lo que hacen la quimioterapia y la radioterapia? Causar 100.000 muertes por cáncer al año (cifra oficial) sólo en hospitales y clínicas sin contar los que mueren en sus casas. ¡Y esos son los procedimientos "científicos" de los que tanto presumen los médicos y tanto dinero cuestan a la sociedad! Por favor, actúese de una vez con seriedad en este campo, dejen de lado nuestras autoridades a las multinacionales y a los colegios médicos y trabajen en favor de la salud pública y no en su contra. Les saluda muy atentamente,

Ricardo Guerra Arañes
Castillo Siete Villas (Cantabria)


 

NÚMERO 63. JULIO - AGOSTO 2004.

Sr. Director: me ha impactado la noticia publicada por ustedes en el nº 61 explicando que 19 millones de españoles padecen enfermedades crónicas. Y ese dato, unido a la gran cantidad de noticias que por estas fechas primaverales emiten en televisión sobre las enfermedades propias de la época me ha hecho preguntarme por qué la medicina convencional considera al enfermo asmático como crónico. ¿Por qué te manda al psicólogo a fin de que te ayude a resignarte a padecer toda la vida ese problema y a asumir que no podrás dejar nunca el tratamiento? ¿Por qué te denominan asmático y no estornúdico o tósico? Perdón por el juego de palabras... Lo que quiero decir es que la medicina convencional se detiene hoy en los síntomas y los "médicos-recetadores" se limitan a tirar de talonario para recetar sintomáticos... pero no se investigan las causas para evadirlas, o sea, para curar. Pareciera que hoy curar fuera sinónimo de perder "un buen cliente para toda la vida". Sin embargo, ser médico debería implicar curar siempre que se pueda lo mismo que ser representante farmacéutico significa vender... siempre que se pueda. Se despide cordialmente,

Venancio O. P.
(Albacete)

Tiene usted razón. Los mercaderes de la salud no quieren que las personas estén sanas y las llamadas enfermedades desaparezcan. Por eso, salvo los antibióticos, la inmensa mayoría de los fármacos que hoy se comercializan no curan nada. Lo que las grandes multinacionales farmacéuticas pretenden, como ya hemos denunciado muchas veces, es tener el mayor número de enfermos crónicos para asegurarse "clientes para toda la vida". ¿Por qué cree que tanto Fernando Chacón como su hijo Rafael se negaron dos veces a vender el Bio-Bac a una multinacional por cifras auténticamente mareantes? ¿Y por qué cree que tras la segunda negativa se orquestó tan brutal persecución contra ese producto? La familia Chacón sabía perfectamente que la idea era meterlo en un armario para que nunca se comercializase. Es eficaz en demasiadas patologías y podría hacer tambalear el negocio farmacéutico de muchos. Lo demás es humo para ocultar la verdad.


Sr. Director: el problema del tabaco ha encarado hasta ahora de manera demasiado condescendiente. Es más, es infantil tomar como medida escribir en el paquete "lo que puede ocurrir si fuma" ya que se trata de un hábito por completo autodestructivo... y no a largo plazo sino a corto. Desde el primer cigarrillo se está impurificando la sangre. Y una sangre sin el suficiente oxígeno y pureza es la causa del 90% de las enfermedades y muertes. Por tanto, la actitud ante él debería ser la misma que ante cualquier enemigo de la salud, independientemente de si se trata de drogas más o menos duras (como el alcohol). Todo lo que no conduzca a la salud verdadera nos lleva a enfermar. ¿La solución? Combatir desde los puestos de poder todo lo que perjudica seriamente a nuestra sociedad. ¿A qué tenemos miedo? ¿A qué se enfaden las personas sin conciencia que creen que tienen derecho a decidir porque son "adultos"? Si un adulto quiere suicidarse, sea rápida o lentamente, ¿demuestra conciencia? ¿Es ejemplo para un niño o para un joven? Es gracioso. Se hacen reuniones para ver cuánto dinero se invertirá para la "investigación contra el cáncer" y en la pausa de la reunión los señores y señoras corren al pasillo a fumar para sociabilizarse mejor. ¿Se quiere combatir el tabaco? ¿De verdad se quiere combatirlo? ¡Pues que no se permita su venta! ¿Acaso existen puestos de venta de coca o de heroína? ¡No! Luego, ¿por qué se permite vender el tabaco? ¿Alguien con dos dedos de frente puede explicarlo con un mínimo de lógica? Es el miedo a tocar al dios Dinero. Yo era fumadora, estuve al borde de la muerte y os aseguro que no necesité parches antinicotina, ni chicles, ni chupa-chups. Sólo conciencia, algunos sencillos ejercicios y empezar a quererme y respetarme. Aprendamos pues a respetar a nuestros niños y a nuestro medio ambiente por primer vez en la vida. Os ofrezco unos consejos para cortar con el "mono":
1) Leer libros concienciadores como los dos tomos de Metafísica de Conny Méndez.
2) Suprimir el café puro porque produce cáncer (especialmente leucemia) y sustituirlo por infusiones con miel y limón. O mejor, leche con Omega 3, zumos, batidos o agua con limón y mosto.
3) Respirar profundamente reteniendo la respiración lo más que se pueda y espirar vaciando por completo los pulmones cada vez que se sienta ansiedad o angustia. Y si aún así no nos calmamos tomar cápsulas de espino albar que es un gran fortalecedor del músculo cardiaco, lo oxigena y no permite sensación de angustia ni taquicardias.
4) Sustituir el azúcar blanco por azúcar moreno o miel de azahar o de mil flores. El azúcar blanco se come el calcio y sin calcio + magnesio en su justa proporción padeceremos de depresión y nerviosismo además de descalcificación y osteoporosis.
5) Empezar siempre el día con un gran vaso de agua con el zumo de medio limón recién exprimido y 5 respiraciones profundas. Dedicarle 15 minutos a la gimnasia antes de empezar las actividades diarias.
Digamos de una vez NO a nuestras costumbres autodestructivas, sucias y debilitantes. Es la única manera de que nuestros hijos nos respeten, nos tomen como ejemplo y no caigan en el autosuicidio que supone fumar. Basta ya de permitir que se fume en los centros sanitarios, en Correos, en los colegios, en los puestos de trabajo... Pongamos fin a tanto desenfreno.

Graciela Hojberg
(San Javier)

Hemos resumido un tanto tu carta debido a su extensión. Evidentemente, estamos de acuerdo contigo en que nuestros gobernantes demuestran un enorme cinismo y un grado superlativo de hipocresía al prohibir sustancias naturales sin apenas riesgo para la salud y permitir el consumo de drogas como el alcohol y el tabaco. Como bien insinúas, poderoso caballero es Don Dinero. En todo caso, no se trata a nuestro juicio de prohibir. Los ácratas sociales de hace unas décadas reclamaban libertad con el paradójico eslogan de "Prohibido prohibir". Y no les faltaba razón. No se trata de prohibir las cosas sino de concienciar a las personas. Hay que informar y formar en libertad. Se trata de convencer, no de vencer. No hay que imponer ideas sino transmitirlas con argumentos sólidos para que arraiguen en terreno fértil y florezcan. El libre albedrío del ser humano no debe ser violentado. Recuerda: "No juzguéis y no seréis juzgados". ¿Que fumar es una forma de "autosuicidio"? Posiblemente. Pero hay otras muchas formas de hacerlo y no sólo con el tabaco. Por tanto, no se trata de prohibirlo... salvo cuando el ejercicio de esa libertad atente contra la libertad de los demás. Fumar o beber debe ser legal. Sólo hay que regular que el ejercicio de ese derecho -aunque sea absurdo y perjudicial para el que lo ejerce- no afecte negativamente a los demás. Eso sí, si tal sucediera el responsable deberá responder de ello. Con todas sus consecuencias. Tal es el precio de la libertad. Terminamos matizándote que el café no es cancerígeno tomado en las dosis adecuadas. Otra cosa es abusar de él ya que entonces sí tiene sus riesgos para la salud.


Sr. Director: hay que felicitarle a usted y a todo su equipo de colaboradores y darles las gracias por tan valioso trabajo informativo en defensa de los derechos de la salud de los miles de millares de personas que demandan auxilio médico y necesitan "beber de la fuente de la sabiduría sanadora popular de las diversas culturas médicas y de la investigación libre". Gracias por vuestra defensa del derecho a la libertad terapéutica y a la libre elección de médico o sanador. Gracias por haber logrado una publicación que va más allá de la prensa de mercado. Porque no existe democracia real cuando el derecho a la libre elección terapéutica de los ciudadanos es secuestrado con alevosía, nocturnidad y mala fe. No existe democracia informativa cuando los grandes medios de comunicación y la prensa de mercado colaboran, por activa y por pasiva, en la negación de derechos fundamentales de las personas que demandan auxilio médico y se alinean con los mercaderes de la salud. Afortunadamente, gracias a vuestra publicación muchos ciudadanos han podido informarse sobre el fondo y forma de actuación de la impresentable ex Ministra de Sanidad Ana Pastor y sus secuaces de la Agencia del Medicamento y Dirección General de Farmacia en la ya tristemente celebre Operación Brujo con la incautación del Bio-Bac. Es obvio que algo huele a corrupción en el Ministerio de Sanidad. Mírese como se quiera, incluso jurídicamente, pero dicha acción debiera tener la consideración de secuestro del derecho a la libertad terapéutica con agravante del delito de terrorismo científico. ¡No olvidemos que hay consumidores de Bio-Bac que, privados del derecho a la vida, han fallecido! Gracias también por publicar en el nº 59 el brillante artículo, obra de Antonio Muro, sobre la implacable persecución y encarcelamiento del Dr. Joaquín Amat y sus investigaciones en torno a la urea y el cáncer. Soy esposo de una paciente de este investigador libre. Le conocemos por fortuna desde Marzo de 1987, primera vez que acudimos a su consulta. Por aquellas fechas el Dr. Amat ya estaba en la lista negra de la moderna ¡Inquisición científica! Ya habían sido boicoteados los ensayos clínicos con urea por él solicitados al Ministerio de Sanidad a pesar de que investigadores de las universidades de Illinois, California, Birininghan, Jerusalén o el Instituto Anticáncer de Atenas habían publicado también trabajos anteriores informando de los beneficios de esa sustancia en patologías cancerosas. Trabajos en publicaciones científicas como The Lancet y Clínical Oncology. Ya había sido llevado ante jueces inquisidores y fascistas dispuestos a juzgarlo, como en los tiempos en que Roma y la Inquisición ajusticiaban a los pensadores e investigadores libres como si de criminales se tratase. Ya los Sumos Sacerdotes de la Ciencia y los mercaderes de la salud estaban dispuestos a participar activamente en su linchamiento logrando que se dictase una orden de busca y captura contra él por practicar la investigación libre y desviarse de su credo y religión científica al grito de ¡Viva la Inquisición científica! Ya en el año 1992 cientos de enfermos de cáncer protagonizaron en su defensa un encierro de varios días en las dependencias de la Consejería de Sanidad de Castellón. ¡Un intento de secuestro del derecho a la libertad terapéutica fue el motivo! ¡Había orden de acabar con sus investigaciones! Y sólo un pacto de silencio entre la Consejería y los enfermos le permitió seguir entonces con sus investigaciones- Sólo que el peligro no había pasado. La trama urdida estaba pensada para su linchamiento. Solo se necesitaba un ¡testaferro! dispuesto a personarse como presidente/ta de una "asociación de afectados del Dr. Amat" para que la trama prosperase con cobertura jurídica. Y, claro, en estos casos el "Judas" suele aparecer. Particularmente extraña resulta además la historia de los expedientes clínicos de pacientes ¡robados de su consulta y utilizados como prueba en algunos casos sin consentimiento de sus legítimos propietarios! Robo que en su día denunció el Dr. Amat. Con tales mimbres se urdió la trama contra él. Yo testimonié en el juicio oral que contra el Dr. Amat se siguió en la Audiencia Provincial de Castellón manifestando ante la presidencia de la sala que el paciente tenía derecho a conocer su diagnóstico y las alternativas de tratamiento. Pero mi declaración cayó en saco roto. Como la de los cientos de testimonios de pacientes que dieron fe de sus mejorías clínicas. ¡Todas fueron ignoradas! Al igual que los trabajos internacionales realizados y publicados en el mundo en torno a la urea y el cáncer. También sus testigos periciales científicos fueron ¡ignorados o no admitido su testimonio! Sólo cuando comparecieron los once Sumos Sacerdotes de la Cancerología Reinante para hacer valer su Dogma de Fe ¡la sala se puso firme para escuchar sus teorías y su Credo Científico! ¡Quien se atreva a decir que cura el cáncer sin nuestro consentimiento será excomulgado! Alguno de aquellos Sumos Sacerdotes tuvo incluso la desfachatez de decir que la curación de los enfermos tratados por el Dr. Amat podía deberse en realidad ¡a los efectos retroactivos de la Quimioterapia! ¡Cuando se trataba de enfermos que ellos mismos etiquetaron en su día de "incurables" y candidatos a una muerte prematura¡ ¡Pero, por favor, si hasta Mariano Barbacid ha dicho que con los tratamientos actuales sólo se cura el 10% de los pacientes tratados y siempre en casos de diagnóstico precoz! ¿Cómo va a ser posible que la quimioterapia cure a personas desahuciadas... por mor de sus "efectos retroactivos"? Aquellos Sumos Sacerdotes de la Oncología afirmaron además que los numerosos estudios internacionales en torno a la urea y el cáncer realizados en importantes universidades del mundo "carecían de rigor científico". ¿Cree alguien posible que los investigadores de más de treinta estudios internacionales en torno a la urea y el cáncer, con diferentes líneas de investigación, sean todos unos charlatanes o sabios de poca monta? Porque además no tenemos noticia de que ninguno de ellos haya sido encarcelado ni haya sufrido persecución o destierro. El Dr. Danopoulos, por ejemplo, director del Instituto Anticáncer de Atenas, ha curado a cientos de pacientes con urea. No cabe olvidar tampoco que, al margen de la mayor o menor simpatía de los jueces por el sistema médico dominante, las leyes y normas sanitarias fueron formateadas y aprobadas en su día para servir a la dictadura de la Industria Farmacéutica por personajes de dudosa catadura moral y ética. Porque está bien claro que no sirven a los derechos fundamentales de la ciudadanía. Bueno, pues en tales circunstancias se hizo "justicia". Y se envió a la hoguera carcelaria al Dr. Amat como si de un criminal se tratara atribuyéndole muertos que no eran suyos. Algunos, en cambio, bien podían haber sido atribuidos al impacto de la quimioterapia dispensada por aquellos Sumos Sacerdotes... de haber sido sus casos examinados por forenses imparciales. Hoy el Dr. Amat tiene recurrida su condena ante el Tribunal Constitucional habiendo solicitado que se revisen las circunstancias del juicio. Y ha solicitado el indulto... pero se le exige para concedérselo que ¡se arrepienta de sus investigaciones y de haber auxiliado dignamente a gran numero de enfermos en trance difícil! Algo, en su situación física y moral, ¡impresentable, indigno y humillante! ¿Alguien sabe de laboratorios y médicos condenados por vender y recetar algunos de esos fármacos que han causado miles de muertes y enfermedades o, en otros casos, que resultaron fraudulentos y no curaban nada tras haber pasado los registros oficiales sin problemas... que lo hayan hecho? Además, el caso del doctor Amat no admite comparación con los grandes ladrones y estafadores de guante blanco ni con los asesinos de estado a sueldo. A éstos no se les exige arrepentimiento, ni devolución del patrimonio público robado, ni perdón por los crímenes cometidos. De hecho, a algunos ¡hasta les han concedido medallas! Gracias por permitirme escribir lo que pienso Un saludo.

Manuel Guerra Ferreira
(Vigo)


 

NÚMERO 62. JUNIO 2004.

Estimado director: antes de nada quisiera darle las gracias y felicitarle a Vd. y a todo su equipo por la excelente labor que vienen realizando mes tras mes en esa magnífica revista donde no sólo se ofrece una buena información al lector sino que, valientemente, también denuncian lo que otros callan en el mundo de la salud. El motivo de mi carta -que agradecería de corazón tuvieran a bien publicar- es el siguiente: en el nº 59 de la revista se publicó un magnífico reportaje sobre el Dr. Joaquín Amat y su tratamiento del cáncer con urea; y posteriormente -en el nº 61- una carta de Dª Laura Perals -de San Vicent dels Horts de Barcelona- en la que ésta manifiesta haberse quedado con la duda de si el tratamiento sería eficaz o no ya que no pudo seguirlo porque en ese tiempo el doctor fue encarcelado. Pues bien, me gustaría asegurar a esa señora que el tratamiento es realmente efectivo además de inocuo ya que yo estuve durante año y medio en tratamiento con él tomando urea (Amatrisan) a causa de un Sarcoma de Kaposi (tumor maligno) en ambos pies. Debo decir que primero se me aplicaron 10 sesiones de radioterapia pero el tumor comenzó a expandirse haciéndose más grande, con bultos enormes e inflamación de ambos pies, manchando bastante. Entonces los oncólogos, como mal menor, me aconsejaron la amputación de ambos pies. Bueno, pues fue en ese tiempo cuando leyendo una revista de medicina natural me sorprendió un pequeño anuncio sobre un libro publicado por el Dr. Amat sobre el cáncer y la urea. La verdad, no dudé en llamarlo por teléfono y acudí a su consulta llevándome todos los documentos de oncología y demás pruebas. Tras hacerme el Dr. Amat algunos análisis comencé el tratamiento tomando urea por vía oral. Y puedo asegurar que en solo mes y medio ¡los bultos comenzaron a reducirse de tamaño hasta llegar a desaparecer algunos junto con la inflamación! Bueno, pues aunque los oncólogos se quedaron sorprendidos por la mejoría -nunca les oculté que estaba en tratamiento con el Dr. Amat- me soltaron auténticas barbaridades sobre él y su producto. Entre otras lindezas le llamaron "charlatán" y "estafador" agregando que otros pacientes que habían ido a visitarlo habían regresado... con el mismo problema y sin dinero. Entonces yo les dije que de estafador nada puesto que a mí la mitad del tratamiento no quiso ni cobrármelo, supongo que en consideración a que soy una persona discapacitada, usuario de silla de ruedas debido a una enfermedad y, por tanto, sólo percibo una pensión del estado con la que pago el centro del IMSERSO en el que resido. En suma, tengo que decir en estas cuatro líneas que no sólo es un excelente médico por la labor que ha venido realizando sino también una persona muy humana ya que en todo momento me atendió amablemente, me empezó a curar (si no lo meten en la cárcel seguro que termina curándome del todo) y, encima, apenas me cobró nada. Por lo que no entiendo que un médico de esa categoría en vez de estar mimado por la sociedad a la que está contribuyendo a sanar esté recluido en la cárcel. Es muy lamentable toda esta situación. Creo que ahí (en la cárcel) debieran estar otros que están engañando al pueblo y encima están en la calle. Actualmente está ocurriendo lo mismo con otro producto muy popular conocido como Bio-Bac, otra medicación eficaz e inocua según todos los testimonios que hay sobre él y que, sin embargo, es también tildado peyorativamente como "mejunje, pócima milagrosa....". ¡Qué casualidad! Toda medicina que cura o mejora es perseguida o quitada de la circulación y la que no cura y es dañina está al servicio de cualquiera. ¡Qué contrariedad! ¿No serán los que persiguen estas medicinas los farsantes y estafadores, ellos que dicen que velan por la salud pública? ¿Hasta cuándo vamos a estar así? ¿O es que un ciudadano no tiene libertad para elegir la terapia que a él le convenga, máxime cuando ha sido desahuciado por la medicina oficial como es mi caso? En definitiva, quiero terminar diciendo sí al Amatrisán y al Dr. Amat; sí al Bio-Bac y al Dr. Chacón y un NO rotundo a las medicinas que no curan, hacen mucho daño y encima son carísimas para la Seguridad Social. Un saludo,

José Mª. Valdepeñas del Valle
Pozoblanco (Córdoba)


Sr. Director: soy lector habitual de Discovery DSALUD y le escribo para felicitarle por la revista. Y también para decirle que a mi edad -tengo 77 años- habrá pocas personas en el mundo que puedan aún contarlo como yo pues el día 5 de octubre de 1979, trabajando de fontanero, tuve un accidente en el que casi perdí lo más preciado: la vida. Y es que un día, forcejeando con una llave de grifa, caí de cabeza desde un andamio situado a 2 metros y medio del suelo entrando en coma profundo. El diagnóstico fue "Trauma craneoencefálico con coma profundo". En él pasé un mes entero y si hoy lo puedo contar fue gracias a una hermana que no abandonó un instante mi lecho masajeándome casi continuamente. Se lo cuento, Sr. Campoy, porque continuamente estoy atento a las cartas que le envían los lectores de la revista y me llamó la atención el caso que cuentan Mª Isabel Ortells y Vicente Estupiña desde Borriol (Castellón) sobre su hija Marta en el nº 60 y cómo resolvieron su grave problema simplemente controlando su alimentación en función de su grupo sanguíneo. Le diré que casos como ese se podrían contar a millares, sólo en España. Yo soy naturista y vegetariano desde hace más de cuarenta años y aseguro a todos los lectores que si se animan a practicar ese modo de vida no se arrepentirán. Ya D. Miguel de Cervantes y Saavedra, en su obra El Quijote, le decía a su escudero Sancho Panza: "Amigo Sancho, se prudente que la salud se fragua en la oficina del estómago". Y más recientemente, el argentino comandante Astorga decía que "el vegetarianismo no se discute, se prueba". Yo creo que no hay aberración más grande en la vida que alimentarse de los despojos cadavéricos de inocentes animales pues a mi entender al hombre ni es cazador ni pescador. Quien quiera, que sin artilugios vaya y pruebe a coger un conejo, una perdiz o una simple gallina suelta en el campo y comprobará lo que puede coger para comer. Q que, sin barca ni redes, se adentre en el mar abierto y trate de atrapar a una sardina, un atún o una ballena. A ver qué tal le resulta la faena. Además, nosotros no secretamos los mismos jugos gástricos que los animales carnívoros y por eso no podemos digerir tendones, cartílagos, huesos, espinas o pelos. Es más, los grandes sabios del pasado también decían que mientras haya mataderos de inocentes animalitos en el mundo habrá campos de batalla. De esto podemos dar fe los presentes hoy día por la situación que atraviesa el mundo. Sin más por hoy, reciba un afectuoso saludo de este servidor.


José Ferrer Carbonell
Castellón de Rugat (Valencia)

El tipo de alimentación en el ser humano está en consonancia con el nivel de evolución. Es obvio que dentro de unos milenios -quizás en sólo unos siglos- el ser humano dejará de alimentarse de animales. Será consecuencia del inevitable proceso evolutivo. Pero eso no implica que su organismo hoy no esté capacitado para digerir animales (aunque ya no pueda digerir todas sus partes). Tampoco el hecho de que no sea capaz de cazar sin utensilios indica nada. Tampoco poseemos alas y hoy incluso viajamos por el espacio. La decisión de convertirse o no en vegetariano debe ser consecuencia pues de una decisión individual y voluntaria, deseable pero no forzada. Como lo es decidirse a dejar de fumar. Piense que por razones genéticas -manifestadas, por ejemplo, en el tipo de sangre- hoy hay personas a las que digerir granos y cereales les resulta más difícil que digerir carne. Es el caso por ejemplo de quienes -en general, porque siempre hay excepciones- tienen sangre tipo 0. Le sugerimos que lea el artículo que sobre este tema publicamos en este mismo número. En suma, todo apunta a que la humanidad será el día de mañana vegetariana... pero demos tiempo al tiempo. Incluso maestros de elevado nivel espiritual como Jesús de Nazaret comían carne.


 

NÚMERO 61. MAYO 2004.

Apreciado Sr. Campoy: soy lector de la revista y admirador tanto de la información que proporciona como de la actitud que se refleja en muchos artículos frente a las injusticias que frecuentemente se cometen por el "yunque" todopoderoso de los miembros que componen y presiden el emporio oficial sanitario. Dicho esto, paso a exponer el motivo fundamental de estas líneas: soy enfermo de hepatitis C -crónica al cabo de los años- aunque de momento sin ninguna complicación grave. Ahora bien, no recuerdo -y perdóneme si me equivoco- haber leído en su revista ningún artículo referente a esta enfermedad cada vez mas extendida y sin curación según la Medicina convencional. Y me refiero a un artículo amplio y profundo del que se desprenda si existe algún tratamiento que permita su curación o, al menos, mejorar. Y donde se aborde también, si es posible, hasta qué punto han llegado las investigaciones que -es de suponer- se realizan al respecto. Por tanto, le encarezco que cuando le sea posible considere la posibilidad, con su buen hacer y entender, de atender esta petición que sin duda merecerá el aplauso de sus asiduos lectores. He adquirido su libro La Dieta Definitiva y dos ejemplares más para mis familiares. En mi caso, más para aprender a alimentarme correctamente que para adelgazar pues no padezco sobrepeso y además porque después de leerlo detenida y concienzudamente creo que puede ayudarme favorablemente en mi afección. Sin embargo, desearía que me diese a conocer su opinión respecto a la aplicación en mi caso de su dieta pues a mis setenta años sigo con ganas de seguir en activo. Reciba un saludo afectuoso.

José Pueyo Royo
(Barcelona)

La hepatitis C puede ser tratada con Bio-Bac, producto que tiene ensayos clínicos sobre esa patología que demuestran su eficacia... pero hasta que sea liberado habrá que esperar. También puede probar con Viusid; ya explicamos que es útil en estos casos en el reportaje que publicamos sobre él hace unos números. Asimismo, puede usar Ozonoterapia. Y, por supuesto, debe seguir una alimentación adecuada. En cuanto a La Dieta Definitiva puede usted seguirla sin problemas ni riesgo a sus años... y teniendo muchos más.


Me llamo Héctor V. A., soy suscriptor de la revista desde el primer número y el motivo de mi carta es el siguiente: casi desde niño vengo padeciendo obesidad de origen hipotiroideo que en los últimos años se fue agravando y a pesar de probar dietas, pastillas y productos "milagrosos" nunca conseguía bajar más de diez kilos. Con La Dieta Definitiva lo estoy consiguiendo sin pasar nada de hambre pero ahora tengo un problema: tengo la piel colgando en las zonas con más acúmulos de grasa (cintura, brazos, zona genital y piernas) y ello me provoca roces en la piel hasta el enrojecimiento -particularmente en la zona genital- que no consigo evitar ni lavando frecuentemente con jabones neutros, ni con cremas hidratantes o, incluso, polvos de talco. Por tanto, me gustaría saber si existe algún tipo de producto o incluso intervención quirúrgica que me elimine la piel sobrante por las molestias antes indicadas. Y en caso de intervención quirúrgica desearía me facilitaran el nombre de algunos médicos que sean de su confianza, a ser posible cerca de León; si no, tampoco importa. Muchas gracias de antemano por la respuesta y mi enhorabuena por su trabajo.

Héctor V.A.
(León)

Nos congratula su carta para comunicarnos que también en su caso, con hipotiroidismo, La Dieta Definitiva está funcionando. A pesar de que la inmensa mayoría de los endocrinos y especialistas en Nutrición lo consideran imposible. Ya en otros números de la revista otros lectores con obesidad mórbida han dejado en evidencia a sus médicos tras seguirla. En cuanto a sus preguntas, le sugerimos que pruebe con dos cremas: Allegernics -de la empresa Evicro-Madalbal- o Blue-Cap -de Laboratorios Catálysis-. En cuanto a la posibilidad de una operación quirúrgica mejor espere hasta adelgazar lo que desea y luego plantéeselo. En la revista se anuncian varias clínicas de estética y todas son de confianza.


Quisiera felicitarles por el contenido de la revista y decirles de paso que me gustaría mucho que publicaran algún artículo sobre el glaucoma. Por desgracia, tengo la tensión ocular al límite y el oculista quiere que utilice el resto de mi vida un colirio con un montón de contraindicaciones. No soy partidario de la medicina oficial pero me veo entre la espada y la pared por el miedo a la ceguera futura. He probado a bajar la tensión con suero fisiológico pero a los 15 días me escocían los ojos y lo dejé. Los baños de agua con un poco de limón bajan la tensión ocular, pero, ¿puede el limón dañar los ojos a largo plazo? He mejorado mucho mi dieta y predomina en ella la fruta, las verduras, las zanahorias, los arándanos, el escaramujo, la luteína y otros suplementos para la visión pero sin resultados apenas apreciables. ¿Qué opinan ustedes? Un saludo,

Ramón López Pérez
Úbeda (Jaén)

Su cambio de estilo de vida ayudará sin duda a que la cuestión no vaya a más pero si hay daño en el ojo es difícil que el problema revierta. En cuanto al limón ayuda pero no se le ocurra echarlo directamente. Dilúyalo primero en suero fisiológico: tres o cuatro gotas de suero por cada gota de limón. Si lo hace así no hay riesgo. Y no podemos -bueno, no debemos- darle otros consejos porque antes hay que analizar su caso a fondo. ¿Ha consultado en la Clínica Barraquer? Si no es así, hágalo (su número es el 93 200 63 11). También puede probar con Medicina Bionergética. Le sugerimos que acuda al Dr. Fermín Moriano (91 548 77 13). Y en lo que se refiere al artículo sobre glaucoma vamos a procurar complacerle.


Sr. Director: quisiera hablarles de D. Joaquín Amat ya que yo era una de sus pacientes si bien no pude terminar el tratamiento que me recomendó porque fue injustamente ingresado en prisión. Según los jueces, por estafa y delito contra la salud pública. Sin embargo, yo pienso que cuando una persona tiene una enfermedad grave, cualquiera que sea, debe ser libre para escoger el tratamiento que más le convenga. Y si se cura o no siempre será bajo su libre elección. En cambio, tanto en la salud pública como en la privada, cuando uno enferma de cáncer... sólo le ofrecen quimioterapia o radioterapia. A pesar de que saben que hay otros tratamientos más efectivos y de gran calidad de vida que están libres de efectos secundarios. Aunque lo más curioso es que si un enfermo de cáncer se muere siguiendo los agresivos tratamientos convencionales... se considera normal, se acepta. Y claro, una se siente "estafada". Pues bien, yo nunca sabré ya si lo del Dr. Amat me hubiera dado resultado pero sí doy fe de que durante el tiempo en que me estuvo tratando conocí a una persona de gran calidad humana y realmente preocupado por sus pacientes. En fin, una persona íntegra que merece todos mis respectos ya que ha dedicado gran parte de su vida a investigar sobre la urea y creó un tratamiento totalmente inocuo. ¿Que se le ha muerto algún paciente? También en los hospitales mueren cada año decenas de miles de enfermos de cáncer y la gente no lo denuncia, lo acepta. Luego, ¿por qué han encarcelado al Dr. Amat? Si se cortara a todo el mundo por el mismo patrón tendríamos que construir una cárcel para todos los oncólogos a los que se les haya muerto uno solo de sus pacientes. Desde esta maravillosa revista le mando al Dr. Amat un abrazo. No está sólo. Somos muchas las personas que le apoyamos. Gracias.

Laura Perals Buscá
Sant Vicent dels Horts (Barcelona)


Sr. Director: nuevos vientos de espiritualidad y autocrecimiento psicológico azotan las decadentes estructuras culturales y morales de Occidente. El advenimiento de una nueva Conciencia Colectiva, aun gestándose en un mar de ideas y en un océano de símbolos, señala ya un denominador común: la vida en un mundo en el que la principal búsqueda es la identidad propia, el lugar propio, confiar y saber quién es uno mismo. Nadie quiere ser uno más de esa lista no publicada de los que diariamente se suicidan con un trabajo que no es su sitio, con una familia y una ciudad donde no encuentra lugar ni hogar, con una vida que no es su vida. Todos buscamos la piedra angular con la que alcanzar el total desarrollo espiritual y social. Pero esa búsqueda entraña no sólo maravillosas experiencias sino también un peligro aterrador personal e intransferible. Y es que la autorresponsabilidad provoca una angustia y un miedo que muy pocos están dispuestos a asumir y aceptar. Más fácil y cómodo es delegar la creatividad y libertad personal a las organizaciones religiosas, místicas, esotéricas o psicoterapéuticas cuyos líderes o autoridades proponen innumerables caminos para emerger lo Sacro y lo Eterno, lo Divino que reside en nuestro interior. Y ese miedo nos impide aceptar plena y conscientemente que la enseñanza o idea esencial que subyace en los conceptos del vocabulario religioso (Cristo, Dios, Atman, Brahman...), en los del vocabulario psicológico (autorrealización, individuación, self o yo superior...) y en los de otros vocabularios (voluntad universal, filosofía perenne, realidad primera y última, mente universal...) es idéntica en su praxis vivencial, diferente obviamente en su racionalización, pero no puede ser monopolizada por nada ni nadie. Y no hace excepciones ni distinciones en su comprensión. Lo único importante para aprehenderla y comprenderla -o realizar a Dios o a sus muchos conceptos equivalentes- es la continua manifestación y perfección cotidiana de "no hacer -pensar, actuar u obrar, desear...- a los demás lo que no nos gustaría que éstos nos hiciesen". Todos los sistemas, métodos, disciplinas o doctrinas de caminos de autocrecimiento espiritual y psicológico son herramientas totalmente prescindibles aun cuando, de utilizarlas, ayudarán a buscar y encontrar el Propósito Final... siempre y cuando exista lo auténticamente imprescindible: verdadero amor hacia los demás. Y me pregunto: ¿cómo alguien puede realmente amar a su prójimo cuando sabe que éste, por circunstancias sociofamiliares, económicas o físicas (enfermedad o invalidez) no tiene posibilidades de acceder -aunque lo deseara fervientemente- al camino que a él le llevara a encontrar a Dios o conceptos equivalentes? Me explicaré: aquel que recorre un camino con la firme convicción de que le conducirá a la Verdad -a Dios- y es consciente de su inaccesibilidad para otros no creo que llegue a amar íntegra y profundamente -desear lo mejor- a su prójimo. Aunque piense que existen múltiples y diferentes caminos tan válidos -e incluso mejores- que el suyo para el prójimo ("Sólo hay que buscarlos dentro de las circunstancias y posibilidades de cada uno" suele ser el argumento más empleado) mientras siga un camino establecido y determinado éste siempre será lo mejor para él (por eso lo transita). Luego, cabe preguntar: ¿es posible que alguien sea capaz de desear lo mejor para el prójimo sabiendo que éste no puede acceder a "su mejor" opción? Y en caso afirmativo, ¿cómo podrá amar al prójimo como a sí mismo? Eligiendo tal camino, ¿no estará autolimitando -quizás inconscientemente- el desarrollo de su capacidad de amar? En realidad, a mi juicio sólo hay un camino asequible a todos por igual e infinidad -tantos como humanos pueblan el planeta- de peculiares y particulares paisajes visualizados al transitarlo: "Dios es Amor, quien vive en Amor vive en Dios y Dios en él". Y todos los demás caminos establecidos, organizados y enseñados por otros individuos son anestesiantes que el Sistema ha creado y crea para condicionar y enajenar -con un tremendo "miedo a la libertad"- a los ciudadanos, según abominables intereses creados, sobre todo de índole político-económicos. Si añoras la libertad, búscala y no te dejes manipular física ni emocionalmente. Que nadie pretenda enterrarte en vida. Y para ello hay que empezar por aprender a prescindir de lo superfluo, de lo que realmente no se necesita; es decir, de las autoridades intermediarias entre Dios -o conceptos equivalentes- y el hombre. No tengamos miedo.

Jaime Riera Pérez
(Mallorca)


CARTA ABIERTA DEL DR. JOAQUÍN AMAT A JOSE LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO,

Presidente del Gobierno de España

A 15 de Abril de 2004

Sr. Presidente del Gobierno: le escribo como médico disidente encarcelado y quiero, antes de nada, felicitarle sinceramente por su triunfo en las pasadas elecciones. A fin de cuentas, su victoria es la de todos los progresistas. Dicho lo cual quisiera explicarle que el principal motivo de esta carta es denunciar públicamente que en España se ha estado violando sistemáticamente hasta hoy, con total impunidad, el innegable y natural derecho del pueblo a disponer de todos los medios y métodos que existen para conservar y mejorar su buena salud o, simplemente, curarse cuando enferman. Y ello ha sido así a pesar de que el estado, principalmente y por encima de otros derechos, debe garantizar ese acceso al pueblo ya que impedirlo puede conducir a muchos a la pérdida de la salud cuando no a una inexorable muerte por enfermedad. Porque el bienestar económico es importante -¡qué duda cabe!- pero también lo es que ese dinero revierta prioritariamente en salud. Y, sin embargo, a los enfermos se les está engañando vilmente desde hace muchos años con la colaboración o el silencio cómplice de muchos responsables de la Sanidad española desde sus puestos oficiales y el apoyo -consciente o inconsciente- de periodistas, medios de comunicación, administradores sanitarios, médicos, farmacéuticos, políticos, etc. Es más, los métodos que actualmente utilizan quienes controlan el negocio sanitario son totalmente represivos y no tienen reparo alguno en perseguir abiertamente a las personas que les molestan -médicos, farmacéuticos, terapeutas alternativos y otros muchos profesionales-, unas veces elaborando una legislación hecha a la medida de sus intereses y otras, incluso, sin tan siquiera eso. No les ha importado nada someter durante años a quienes les estorban a crueles sufrimientos, incluso arruinándoles económicamente, encarcelándoles, llevándoles a la desesperación o poniéndoles al borde del infarto. Es más, les da también igual el sufrimiento de sus cónyuges e hijos. Puedo asegurar que a muchos de esos perseguidos se les han secado los ojos de tanto llorar. Y lo más lamentable es que quienes así actúan aseguran tener la conciencia tranquila y no tienen reparo en educar a sus hijos en una moralidad carente de toda ética y sensibilidad humana. Añadiré que a pesar de que actualmente hay millones de españoles que desean ser tratados con remedios distintos a los oficialmente aprobados... se les impide de mil maneras, todas ellas conculcadoras de los derechos humanos. En la actualidad numerosos profesionales que tratan a sus enfermos con terapias inocuas no convencionales (y que no siguen la línea de las grandes compañías farmacéuticas que hoy son dueñas -a golpe de talón-del sentir de muchos de los parlamentarios que hacen las leyes) al igual que centros alternativos y empresas no farmacológicas están siendo vergonzosamente perseguidos mediante leyes que no respetan la voluntad popular y sólo favorecen a aquellos que tienen por norma la compra o alquiler de la conciencia de algunos legisladores para conseguir sus fines. Bueno, pues es hora ya de decir ¡Nunca más! Especialmente porque esa persecución, Sr. Rodríguez Zapatero, se ha incentivado habiendo aumentado su virulencia en los últimos años. Esa es la auténtica razón de que desde hace un año yo mismo esté sufriendo cárcel en la prisión de Zuera (Zaragoza) y de que otros colegas estén a punto de entrar. Como en los tiempos más negros de la Inquisición. Así que es de prever que si no desenmascara o impide usted pronto ese movimiento las cárceles españolas terminarán llenándose de disidentes... y no ya del ámbito de la política sino ¡de la salud! Como en los peores tiempos de Stalin. Todo el mundo sabe -ahí están los datos del Instituto Nacional de Estadística- que sólo en los hospitales españoles muere cada año la friolera de 400.000 personas que no pudieron ser curadas por la medicina convencional u "oficial" (de hecho, es la única de que disponen los hospitales y los ambulatorios). Y lo que hace de tan dramática cifra algo aún más grave es que a todos ellos se les negó la posibilidad de acudir a otras terapias, marginadas y en muchos casos efectivísimas, porque el Estado no las sufraga ya que esa decisión... perjudicaría a la industria farmacéutica. Es más, se oculta lo que está ocurriendo a los enfermos, a la ciudadanía, a la clase política e, incluso, a los jueces a la vez que se manipulan los medios de comunicación mediante la desacreditación de los profesionales que denuncian lo que sucede. Y, paralelamente, se ensalzan los resultados de la medicina oficial manipulando estadísticas sin pudor y con temeridad con el único fin de engañar a la sociedad prometiéndola de forma periódica resultados que jamás llegan. Es más, no tienen reparo tampoco en manipular los resultados reales de las medicinas que persiguen para intentar desprestigiarlas. Lo mismo que influyen en los consejos asesores de muchas de las revistas científicas de prestigio para que publiquen única y exclusivamente lo que a ellos les interesa. Y lo más penoso es que el único fin que les mueve es su necesidad patológica de amasar cada vez más dinero, no el de procurar encontrar remedios efectivos para salvaguardar la salud de la ciudadanía. Para ellos eso ha sido siempre secundario. No hay más que leer los prospectos de la mayoría de los fármacos autorizados y ver sus efectos tóxicos. Sr. Presidente: le pido, en mi nombre y en el de millones de enfermos, que investigue el funcionamiento del Ministerio de Sanidad y Consumo. Un departamento gubernamental donde se acusa con absoluta desfachatez de cometer "delitos contra la salud pública" -una figura jurídica que fue creada para productos tóxicos y dañinos como la cocaína y que también se aplica a los llamados "traficantes" y "camellos" de drogas- a todos aquellos que, como en mi caso, molestan al sistema. Y recurren a ella porque no encuentran otra ley para condenarnos. En mi caso, he sido llevado a la cárcel porque después de 20 años de documentado trabajo de investigación sobre el cáncer llego a conclusiones que no comparte la plana mayor oncológica. Y el hecho de no compartir mis argumentos es suficiente para argüir que, en consecuencia, soy un ¡estafador¡ ¡Por tratar a la gente según mi criterio científico! ¡Y además con un producto completamente inocuo! Les importa muy poco que sea autor de un libro de mil doscientas páginas donde explico toda una teoría bioquímica sobre la génesis y tratamiento del cáncer en el que se reseñan 30 casos de enfermos terminales desahuciados hace 20 años... muchos de los cuales siguen viviendo hoy día porque están curados. Un libro que está en las bibliotecas de las Facultades de Medicina y centros de investigación de todo el mundo occidental... lo que implica que desde el principio sometí voluntariamente mis descubrimientos al juicio de expertos y médicos a nivel internacional sin que, a fecha de hoy, ninguno me haya "condenado". En suma, no les bastó con manifestar su discrepancia a nivel científico y decidieron apartarme de la profesión metiéndome en la cárcel. Como si fuera un vulgar "camello" y no un médico que ha dedicado toda su vida a estudiar cómo curar el cáncer. Condenado por ¡delito contra la salud pública! La sentencia del Tribunal Supremo, por su parte, no tiene desperdicio. Porque los jueces argumentaron en ella que yo "impedí" a los enfermos de cáncer someterse a Quimioterapia -lo que no es cierto- agregando además que se trata de una terapia "de eficacia comprobada", algo también manifiestamente incierto. Es más, parecieron ignorar que todos mis enfermos estaban desahuciados, condenados a muerte, y acudían a mi después de haberles administrado los oncólogos grandes y tóxicas dosis de quimioterápicos poniéndolos en muchos casos en peligro de muerte cuando no produciéndosela (Terrible, ¿no? ¡Qué impunidad!) A pesar de lo cual, usando mi producto -que ese sí carece de toxicidad- muchos mejoraron y otros, sencillamente, se curaron y viven todavía. ¿El resultado?: el estafador soy yo y me han mandado a la cárcel. Sr. Rodríguez Zapatero: me han condenado a 11 años como si fuera un criminal porque mi teoría sobre la génesis y tratamiento del cáncer no le gusta a las multinacionales farmacéuticas. Y a mis 57 años de edad me encuentro en el módulo 6 de la cárcel de Zuera (Zaragoza) por el delito de haber entregado mi vida al estudio de esa terrible enfermedad... incomodando a quienes administran los remedios oficialmente aceptados. No ha importado nada siquiera que en el primer proceso que se celebró en la Audiencia de Castellón se presentaran más de cien testimonios de enfermos terminales curados o aliviados por mí. De hecho, ni se les menciona en la sentencia. En cambio, aceptaron los testimonios de once oncólogos que dictaminaron que mi planteamiento científico para curar el cáncer carecía de validez. Paralelamente, no se permitió que otros colegas testificaran en mi favor apoyando mi teoría sobre la génesis del cáncer y su tratamiento. Y fui condenado ¡a 16 años de cárcel! Se me condenó ¡hasta por intrusismo! Obviamente, el Tribunal Supremo me absolvería del delito de intrusismo pero me condenó a 7 años por "estafa" y a otros 4 por delito contra la salud pública. Luego, una vez en la cárcel y a pesar de no tener antecedentes, se me ha negado hasta el tercer grado o régimen de semilibertad ¡porque no me he arrepentido!, porque sigo considerándome una víctima de las compañías farmacéuticas. Es decir, quieren arrebatarme también lo único que me queda: mi dignidad. Para concederme el tercer grado exigen que reconozca que soy un estafador y deje claro así que todo lo que he defendido durante 20 años era una farsa. Bueno, pues no. Por ahí no paso. Podrán quitarme la libertad pero no van a quitarme la dignidad. Yo no he estafado a nadie. Yo creo firmemente en lo que vengo defendiendo desde hace años y está publicado en una voluminosa obra de carácter científico que probablemente ni los oncólogos que declararon contra mi, ni los jueces que me condenaron se hayan molestado en leer. Sr. Presidente: no sólo le ruego que tome cartas en este asunto por mí. Casi 100.000 españoles mueren cada año en España a causa del cáncer, sólo en los hospitales. Se trata pues de un asunto grave y urgente. No albergo duda alguna de que mucha gente que podría estar siendo curada se está muriendo aquí y ahora. ¿Va también usted a consentir lo que en este ámbito está pasando en España? ¿Hasta cuándo va a estar la voz del pueblo silenciada por los manipuladores de la verdad?

Dr. Joaquín Amat Larraz
Médico Neurólogo


 

NÚMERO 60. ABRIL 2004.

Estimado director: el 5 de mayo del pasado año estuve con la Ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor, y escuché de su boca multitud de promesas. Hoy, a primeros de marzo del 2004, he podido comprobar cómo, simple y llanamente, me tomó el pelo. Y le explico por qué. Hace dos meses y medio me llamó el Sr. Ramírez, Director del Instituto Carlos III, para comunicarme que estaba muy contento porque al fin se había aprobado el presupuesto para el estudio de las enfermedades raras. Pues bien, acudí allí junto a Carlos Gardeta, director de Institutos Fay -del que su revista ha hablado varias veces- y una amiga llamada Montse con su hijo que está precisamente a tratamiento en ese centro con unos resultados espectaculares. Y nada más llegar le dije: "¡Le traigo al director de Institutos Fay en persona y a alguien que va a dar testimonio de los resultados que obtienen". Mi intención era hacerle ver que existen centros que desconocen y, sin embargo, obtienen excelentes resultados en enfermedades que los "especialistas" no saben curar. Pasa como con el Bio-Bac que está claro que funciona porque lo reclaman desesperadamente las personas que estaban siendo tratadas con él y no se lo permiten tomar a pesar de que es inocuo. ¿Por qué tiene que limitar el Ministerio las posibilidades terapéuticas de la gente?
Hace unos días me llamó una señora que dijo que me había conocido a través de Discovery DSALUD para contarme que ella tomaba Bio-Bac y cómo desde que se lo habían quitado su salud se había ido deteriorando poco a poco y ahora se encontraba muy mal. Quería que hablase con la ministra para que se lo dieran. Me dio mucha pena. Y es que hoy no sólo no nos dan solución a la mayoría de las enfermedades sino que, encima, cuando encuentras algo que sirve ¡te lo quitan! Y pregunto yo: ¿quiénes son ellos para impedirnos tomar aquello que queremos? ¿Dónde demonios quedan nuestros derechos y libertades? ¿Por qué no escuchan? Y lo malo es que la sociedad no se da cuenta de que poco a poco nos están llevando a todos a través del marketing a una muerte segura. Pero a lo que iba: resulta que han destinado 50 millones de euros el estudio de las enfermedades raras... pero, ¿de cuáles? Porque lo que yo veo es que se pasean por las televisiones a bombo y platillo hablando sólo de la Osteogénesis. ¿Y las demás? Conozco muchas historias de niños en cuyos informes, antes de diagnosticarles una patología concreta, aparecen 7 u 8 enfermedades distintas como posibilidades. Da la impresión de que, cansados, los médicos acabasen diagnosticando una cualquiera para que sus madres dejen de protestar. Un caso claro es el de un niño -Palacios- cuyo informe entregué personalmente al Sr. Ramírez con sus correspondientes fotografías a tamaño folio para que lo vieran bien. Les pedí que estudiaran a fondo al niño, le hicieran las pruebas correspondientes y le trataran porque si no se iba a morir. La contestación fue que era una tontería dedicarle tantos esfuerzos porque iba a fallecer de todas formas. Y claro, no iban a gastar tiempo y dinero en él. Bueno, pues el caso es que nos trajimos nosotros al niño a Madrid, se le hicieron las correspondientes valoraciones y hoy, después de un año, sigue vivito y coleando. Entonces se enteran, me llaman y me dicen que qué se ha hecho porque han visto las fotos del niño con su recuperación en nuestra página web y están impresionados. Molesta, les dije que me lo dijeran ellos que son los médicos. Y me dicen que seguramente había sido un error medico. ¡Ya! El niño necesitó después una prueba de tiroides y de nuevo me tocó pelear hasta conseguirlo. Y yo me pregunto: ¿pero por qué hay que estar siempre luchando por algo que en realidad nos corresponde? ¿Por qué la gente tiene que terminar yendo a un plató de televisión a pedir millones para irse al extranjero a ser tratada? Y si de verdad quieren estudiar las enfermedades raras, ¿por qué no se ocupan de ese niño? Sinceramente, veo que nos engañan, que somos presas fáciles. A la madre de Palacios la tratan hoy casi a patadas porque el médico sabe que la Fundación Vanesa está detrás y, según ellos, les hacemos daño. Y, sin embargo, ¿no es más importante el dolor de ese niño? Cuando su madre suplicaba por la vida de su hijo la llamaban "loca". Y en lugar de atender al niño dieron a la madre un volante para que se fuera al psiquiatra. Y encima me llamaron para criticarla con dureza. Hoy mi satisfacción es que el niño vive y está saliendo adelante. Y como él, muchos mas. Dicen que la actual Ministra de Sanidad va a ser ahora vicepresidenta de Mariano Rajoy si gana el PP. Y me huelo que está abandonando todo esto. Aunque ya se están gastando el dinero en congresos. El otro día celebraron uno sobre enfermedades raras en Sevilla. ¿Para qué? ¿Para justificar los 50 millones de euros? Y mientras, quienes tienen esas enfermedades no tienen derecho a nada. Ni siquiera a pedir un simple diagnóstico. ¿No será que ese dinero, como ya ha ocurrido otras veces, se va a utilizar sobre todo en investigaciones inútiles o en financiar congresos para que algunos cobren por hablar de lo que no saben nada? Creo que ya basta. La sociedad debería unirse y presionar. Y no quedarse mirando cuando hablan y aplaudirles. Porque al parecer sólo saben solucionar la angustia de las personas enfermas y de sus familiares... mandándolas al psiquiatra. Porque eso somos nosotros para ellos: locos por querer vivir y locos por querer una sanidad justa. ¡Y pensar que una sola mujer, por ocupar el puesto de ministra, puede decidir las terapias y métodos a los que podemos o no acceder! Una ministra a la que aparentemente sólo le parece bien lo que constituya un negocio para los laboratorios. Es deprimente y triste. A los niños con epilepsia o convulsiones les dan a todos la misma droga... para que se duerman y no molesten. No se molestan en buscarles un tratamiento adecuado. Recuerdo aún el caso de Jesusín. Cuando la madre vino a nosotros estaba desesperada. Su niño tenia pulmón y medio, y parálisis. La solución, según el médico de la Seguridad Social, era una vacuna botulímica para la espasticidad cuyo efecto dura 4 meses y operarle de las caderas... Pues bien, le llevamos a Institutos Fay, se le hizo una valoración adecuada, se le puso a terapia y en 7 meses el niño, que no podía ni mantener el equilibrio de pie, ha empezado a gatear y a hablar, reconoce todo y se le está quitando la espasticidad. Su pediatra, al verlo, se quedó literalmente con la boca abierta. Y todo ello sin operarle. Claro que Jesusín no interesa nada al ministerio: no consume calmantes ni ningún otro fármaco de laboratorio. No es objeto de negocio. ¿Hasta cuándo vamos a soportar lo que está pasando?

Margarita García
Fundación Vanesa

Su carta va a salir a la luz cuando la ministra de Sanidad Ana Pastor ya haya abandonado el ministerio y visto cómo su sueño de ser vicepresidenta del Gobierno con Mariano Rajoy se ha esfumado. Y los españoles respiraremos más tranquilos. Ojalá el nuevo responsable de ese ministerio tenga otro talante y suponga un soplo de aire fresco. Nos gustaría ser optimistas pero deberemos esperar para comprobarlo. Estamos ya muy escarmentados.


Estimado director: el trágico atentado terrorista que el pasado día 11 de marzo sumió a tantas personas en el dolor nos lleva a ofrecer desinteresadamente a las familias afectadas nuestra colaboración psicoterapéutica. Nos ofrecemos a ayudar tanto a las víctimas como a los familiares que lo necesiten y nos lo soliciten de forma totalmente gratuita. Aunque sólo somos 2 terapeutas contamos con una terapia realmente rápida y eficaz para ayudar a superar situaciones traumáticas como las que en estos momentos deben estar viviendo esas familias. Ojalá nuestro granito de arena pueda contribuir a aliviar su sufrimiento. Le rogamos pues, si es posible, que haga llegar a través de la revista nuestro ofrecimiento comunicando la dirección y el teléfono. Atentamente,

María e Isabel Román Nevado
Torrejón de Ardoz (Madrid)

Las felicitamos por tan altruista gesto y damos a conocer su ofrecimiento como nos piden.


Sr. Director: nuestra hija Marta tenía 11 años cuando empezamos a notar síntomas extraños. Era abril de 2002. Marta jugaba a balonmano y cuando venía a casa después de un partido estaba tan cansada que casi no podía subir las escaleras. Todos decíamos que después de jugar uno está cansado pero ella estaba más cansada que las otras. Así fueron pasando los meses, con un cansancio cada día mayor para su edad y las actividades que hacía todos los días. Llegó septiembre y empezaron dolores de rodillas, pies, codos y espalda. En octubre tuvo una rotura fibrilar en el muslo jugando a "pillar" con sus amigos; dos semanas más tarde fue en la otra pierna. Llevábamos ya dos meses con antiinflamatorios y analgésicos recetados por un traumatólogo. Llegó diciembre y empezó a tener mucho sueño y más dolores. Más radiografías, más análisis... y todo estaba bien. Nos dijeron que sólo tenía una leve escoliosis. Llegó Navidad y aquello se hacía insoportable pero por más dolor que ella sentía se tomaba un analgésico y se iba con sus amigas. El 29 de diciembre cumplía 12 años. En su fiesta de cumpleaños lo pasó mal, a base de ibuprofeno. No podía más. Lo peor hasta entonces fue la víspera de Reyes pues ella y sus amigas salían de pajes en la cabalgata. Cada 4 horas tomaba ibuprofeno de 600. Al día siguiente, día de Reyes, Marta ya no podía caminar de tantos dolores en las piernas y en el resto del cuerpo. El día 8 de enero del 2003 le llevamos a urgencias con todos los análisis y radiografías que teníamos. Todo estaba bien. Nos mandaron a casa. El día 10 la ingresaron de tanto dolor que tenía en el cuerpo. Estuvimos una semana en el hospital. Le hicieron toda clase de pruebas pero todo estaba bien. Un médico del centro nos comentó que podía ser una fibromialgia juvenil: una aspirina y para casa. Marta volvió a casa pero ya no pudo ir a la escuela. Los dolores no la dejaban dormir ni hacer una vida normal. Visitamos más médicos, tanto en Castellón como en Barcelona, pero nadie tenía solución. Nos intentaron ayudar en el Hospital Clínico de Barcelona a base de antidepresivos, calmantes fuertes, pastillas para dormir... pero Marta no mejoraba. Cada vez estaba peor. Era mayo y llevábamos en esto desde septiembre. Fue entonces cuando descubrí en una librería un libro: "Los grupos sanguíneos y la alimentación" del doctor Peter D´Adamo. Fuimos leyéndolo y, con sorpresa, descubrimos que hablaba de la fibromialgia y de la forma, no de curarla, pero sí de mejorar la vida de estos enfermos. Poner la dieta en marcha nos costó mucho pues era un cambio en la alimentación que hasta ese momento llevábamos en casa pero lo teníamos que intentar. La primera semana fue dura pero a finales de la segunda Marta dejó de pedir pastillas para dormir. La noche anterior se le olvidó tomarla y había dormido de un tirón. También dejamos de darle los analgésicos que tomaba. La última semana de colegio (llevaba quince días comiendo de esta manera) volvió a la escuela después de cinco meses sin poder asistir habitualmente. Combinamos la dieta con masajes en la espalda realizados por un fisioterapeuta que nos comentó que la espalda de Marta tenía tantas contracturas que harían falta muchos meses para notar una mejoría. Después de tres semanas de dieta las contracturas prácticamente habían desparecido. No se lo podían creer. A finales de julio fuimos a Barcelona y tras realizar a Marta un reconocimiento completo el doctor tampoco se lo podía creer ya que al explorar la espalda las contracturas casi habían desaparecido y el aspecto de Marta era estupendo. Marta ya no tenía ese sueño que la hacía dormir a cualquier hora del día y no sentía dolor en el cuerpo. Marta sabe ahora que sólo debe comer lo que su grupo sanguíneo le permite. Cuesta muchos lloros y discusiones pero ella va comprobando por sí misma que si un día come alimentos no permitidos se encuentra cansada y vuelven las contracturas. Ha pasado un año desde que empezaron los problemas -septiembre del 2002- y seis meses desde que Marta hace la dieta y lleva una vida normal. Ha aprendido a comer sin ningún problema sólo alimentos beneficiosos para su cuerpo. Hoy toda la familia sigue ese tipo de dieta y estamos muy bien. Mejor que antes.

Mª Isabel Ortells y Vicente Estupiña
Borriol (Castellón)

Agradecemos sinceramente su testimonio que, sin duda, puede ser útil para otras personas. Y no sólo eso: vamos a elaborar un artículo que publicaremos lo antes posible sobre lo que postula el doctor Peter D'Adamo sobre los grupos sanguíneos y la alimentación.


Estimado director: para su información le pongo al corriente de que hace algún tiempo vengo sufriendo algunos trastornos de la próstata y cataratas incipientes. Me decidí por ello a escribir a Laboratorios Catálysis pidiendo información sobre el preparado Viusid del que ustedes han hablado y me contestaron escueta y textualmente lo siguiente: "Debemos informarle de que al tratarse las cataratas de un proceso oxidativo creemos que Viusid las detendrá aunque no tenemos experiencia en su curación. Respecto a la próstata podemos asegurar una rápida mejoría según la experiencia que tenemos en muchos pacientes".
Pues bien, me he tomado sólo 3 sobres (uno al día) y no sé si sería ilusión o realidad pero el caso es que noté mejoría de mi trastorno prostático con tan poca cantidad del compuesto. Sin embargo, soy hipertenso y aunque tengo la presión controlada (140/80) con fármacos... al tercer día me la midieron y había subido. No me cabe la menor duda de que ha sido por culpa del regaliz que entra en la composición del preparado así que he tenido que dejarlo porque si hubiese seguido tomándolo no sé lo que habría pasado ya que la hipertensión es una patología muy peligrosa y traicionera. Ha sido una verdadera pena. Le ruego me informe dónde puedo encontrar una crema con progestógeno natural.

Fernando Benítez Valdivia
San Roque (Cádiz)

Nos sorprende mucho que la cantidad de regaliz que contiene el Viusid pueda alterarle la tensión. Le sugerimos que acuda a algún buen médico naturista para buscar un tratamiento eficaz para ambos problemas. Y, desde luego, lo que no le aconsejamos es que se aplique esa crema para resolver su problema de próstata.


Estimado Sr. Campoy: soy suscriptor de la revista desde que empezó a editarse. Toda ella me parece extraordinaria y he de confesar que "devoro" con verdadera avidez las secciones de Editorial, Cartas y Crecimiento Personal. Gracias porque su revista nos ofrece un enfoque sobre la salud que nos permite ampliar el estrecho campo de visión que las autoridades sanitarias tratan de imponernos. Es un acto de valentía que le honra. Verá, recientemente he sido padre por primera vez lo cual ha hecho que me interese de forma especial por el mundo del bebé. Y buscando en números anteriores de la revista he encontrado un artículo en el nº 3 y una carta en el nº 21 que hablan sobre las vacunas. Son bastante clarificadores pero me gustaría saber su opinión sobre algunos puntos. ¿Qué opina sobre que se pongan tantas vacunas en una misma sesión o en muy corto espacio de tiempo a bebés tan pequeños? ¿Se corren riesgos añadidos por ello? ¿Es realmente necesario que así sea? ¿Qué opina sobre las vacunas que llevan aluminio o mercurio como conservante? Las vacunas de la polio, la trivalente y la triple vírica, según leí en la revista nº 21, opina que es conveniente ponerlas, pero ¿qué hay de la H. Influenzae B, Meningococo C y Hepatitis B? A mi hijo, nada más nacer y sin autorización ni aviso previo a los padres, le pusieron la primera dosis de la Antihepatitis B (Engerix B) que lleva aluminio. ¿Es conveniente que le pongan las otras 2 dosis en los plazos aconsejados por Sanidad a los 2 y 6 meses? El día 6 de abril tenemos cita con el pediatra para poner a Lucas, mi hijo, la retahíla de vacunas correspondientes al 2º mes. Por ello que le ruego, si es posible, que me conteste antes de dicha fecha. Muchas gracias por su ayuda y un fuerte abrazo.

Mariano Arroyo Victoriano
Alcalá de Henares (Madrid)

Estamos rotundamente en contra de toda vacuna que utilice mercurio o aluminio. Las hay sin esos metales tóxicos así que dígale a su médico que las quiere sin ellos. En cuanto a si poner a nuestros hijos o no vacunas sólo decirle que el Gobierno ha decidido -sin consultarnos a los españoles- cuáles son obligatorias y cuáles no. Nosotros le sugerimos que no ponga a su hijo más que las vacunas obligatorias... salvo que exista algún riesgo concreto evidente. Lo que, en general, no suele ser el caso para quienes vivimos en Europa occidental. Porque si bien es cierto que las vacunas pueden ser positivas... en algunos casos pueden ser muy peligrosas. Hasta el punto de poder ocasionar lesiones graves o la muerte.


 

NÚMERO 59. MARZO 2004.

Después de lo acontecido con el Bio-Bac y ver que la mayoría de los médicos desconocen -o no los utilizan- productos o terapias efectivas en el tratamiento del cáncer (aloe vera, BIRM, terapia celular del doctor Rath, etc.) me quedan pocas dudas acerca de la causa: el poder de la industria farmacéutica. Para ésta todo aquello que cura pero es susceptible de hacer la competencia a los productos que controla debe permanecer oculto o estar prohibido. En España el poder de esa industria está representada por la organización Farmaindustria, la patronal del sector. Y se manifiesta en la influencia que ejercen sobre gobiernos -central y autonómicos- y médicos. Lo que el Ministerio de Sanidad, a través de su Agencia del Medicamento, está haciendo con el Bio-Bac es un buen ejemplo de ello. En un informe sobre el poder de la industria farmacéutica que aparece en el número del pasado mes de enero de la revista "Dinero" se dan varios ejemplos. En el mismo, elaborado por Fernando Braciela, se afirma que la industria farmacéutica es "el sector más poderoso del mundo... habituado a imponer sus prácticas a los gobiernos... y excelentemente relacionado con el establishment sanitario" y que todos los intentos de frenar a las farmacéuticas en su objetivo de recibir del presupuesto del Estado la mayor parte de sus ingresos han fracasado: "Las medidas adoptadas por los gobiernos socialista y popular en este sentido han tenido un resultado cero". En el documento se relaciona gasto farmacéutico español y beneficios de las farmacéuticas. Cuanto más gasto, más beneficios para ellas. Pero también se relaciona aumento del gasto farmacéutico con deterioro del servicio de salud: "Ya no se contratan médicos para las vacaciones, se cierran camas...". El gasto, fundamentalmente, tiene que ver con los médicos. Depende de qué recetan, en qué cantidad y a qué precio está lo que recetan. Y de lo que se deduce del citado informe, los médicos responden mayoritariamente al dictado de la industria "que utiliza las invitaciones a viajes y congresos, asistencias a cursos y seminarios, becas y colaboraciones " para ganarse las voluntades de éstos. Se dice también que las dos iniciativas de la ministra, Ana Pastor, conducentes a reducir el gasto farmacéutico (léase reducir los beneficios de las farmacéuticas), el llamado Pacto de Sostenibilidad -un acuerdo de tres años (2001/2004) con Farmaindustria para que el gasto farmacéutico no aumentara cada año más de un 6,5%- y la Orden de Precios de Referencia (octubre de 2003) que reduce el importe de 2.070 de los 7.000 fármacos de prescripción ni van a reducir el gasto ni van a recortar los beneficios de la industria. Sobre la primera iniciativa hay datos: el gasto aumentó el 9,9% en el 2002 y cerca del 13% el año pasado. Sobre la segunda hay certezas: los laboratorios seguirán doblegando las voluntades de los médicos para que, en vez de recetar genéricos o medicamentos con precios de referencia, receten los fármacos más modernos y caros. Y si existen medicamentos más caros y modernos -o sea, de aparición reciente- se lo debemos a la Agencia Española del Medicamento, encargada de autorizar nuevos fármacos. En el informe también se dice que es excesiva la autorización de nuevos fármacos que apenas aportan nada en relación con los que ya hay. La Agencia, de esta manera, favorece los intereses de las farmacéuticas: los medicamentos genéricos o a los que afectan los precios de referencia son sustituidos por otros, muy parecidos pero más caros. Una ministra que toma iniciativas que sirven para aumentar el fatídico gasto farmacéutico y el beneficio de los laboratorios, una Agencia del Medicamento que autoriza fármacos con los que librarse de la pérdida de beneficios que traen los genéricos y los precios de referencia, una mayoría de médicos doblegados a la voluntad de quien los agasaja con viajes, cursos y otras lindezas... O entre todos cambiamos esta situación o todo seguirá igual con tendencia a empeorar. Dar a conocer productos alternativos en la lucha contra el cáncer (y exigir que sean prescritos por los médicos con cargo a la Seguridad Social) o luchar por acabar con la incautación-prohibición del Bio-Bac es un modo de recuperar la soberanía que reside en la gente pero que en materia de salud nos ha sido arrebatada por la industria farmacéutica (con la complicidad de médicos y políticos).

Julio Torrance

Le agradecemos sinceramente que nos haya facilitado este impecable resumen de lo que publica la revista Dinero, sorprendentemente valiente en esta sociedad de cobardes. De forma muy especial en el ámbito político y periodístico.


Estimado director: en el nº 56 (diciembre de 2003) de la revista contesta Ud. una carta de Maite Alonso de un modo que me ha hecho recapacitar. Es cierto que muchas veces en nuestra vida, especialmente cuando tomamos conciencia de las mayores injusticias humanas de la hipocresía (hoy reflejadas por antonomasia en el caso BIO-BAC), muchos nos preguntamos "¿Y yo qué puedo hacer?" Y afirma Ud. que es mucho lo que podemos hacer, empezando por dar a conocer la revista "porque es prácticamente el único medio de comunicación que se atreve a denunciar lo que está ocurriendo, en éste y otros temas del ámbito de la salud, sin tapujos", afirmación que comparto plenamente y tras la cual se queja de que son muy pocos los lectores que actúan así. Por otra parte, parece que nuestro desafortunado Ministerio de Sanidad y Consumo sigue negándose a liberar el Bio-Bac a pesar de que no sólo es inocuo sino que hace tiempo ha acreditado sus notables efectos terapéuticos en varios ensayos clínicos que lamentablemente estarán durmiendo el sueño de los justos, recubiertos de las telarañas de la ignominia, en algún inconfesable lugar a medio camino entre dicho Ministerio y la Administración de Justicia... Pues bien, en un asunto de tan profundo entramado inconfesable las acciones individuales están condenadas al más despectivo de los fracasos y apenas tienen la virtualidad de mantener íntegra la conciencia de quien las asume. Hablo de casos como el que yo mismo protagonicé en mayo del año pasado cuando, con motivo de la celebración del Día de la Bicicleta, pedaleé por las calles de Cáceres portando un dorsal en el que figuraba una fotografía ampliada de un frasco de Bio-Bac sobre el lema "¡Liberación ya!". Me veo obligado a admitir que probablemente nadie reparó en la acción reivindicatoria... de modo distinto a como habría acontecido si miles de personas hubiesen portado al mismo tiempo un dorsal similar. Permítame que le comente que hace meses le remití al director de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) una carta en la que, con mi amenaza de darme de baja de tal asociación, le solicitaba motivadamente que renunciaran a sus pretensiones de demandar judicialmente a los médicos implicados en el montaje de la Operación Brujo (por recomendar como tratamiento el Bio-Bac), como era la intención de esa organización, manifestada el menos en dos ocasiones en sus revistas de difusión. No sé si mi carta habrá tenido algún efecto pero al menos no he vuelto a leer nada sobre tal demanda.
Y ahora le sugiero una propuesta, no para dotarnos de más dorsales o pancartas sino para redactar y distribuir por correo electrónico (incluso colgándola en su página www.dsalud.com) una suerte de manifiesto que cada uno de nosotros pudiéramos enviar al Ministerio de Sanidad y Consumo en demanda de la liberación inmediata del Bio-Bac y que, a su vez, podríamos remitir a otras instituciones y a los medios de comunicación. Dicho manifiesto debería ser redactado por alguien que, como Ud., conozca sobradamente los entresijos de los que habla y además los exponga con suficiente perspicacia y objetividad. Me viene ahora a la mente la idea de que a las víctimas del terrorismo el mayor daño que se les puede seguir haciendo una vez asesinados es amortajarlos con la ponzoñosa sábana negra del olvido y del ostracismo... lo mismo que sucede en el caso del Bio-Bac, en el que lo peor que se puede hacer es ladear la mirada y suspirar sin hacer nada por desvelar por todos los medios lícitos la verdad. Y es que si esperamos que algún día la Historia haga responder a quienes actualmente impiden incluso el uso compasivo de ese producto tendremos que hacer algo hoy mismo para empezar a informar a nuestros descendientes. Y si esperamos que pronto se pueda volver a consumir Bio-Bac y así frenar el patético goteo de vidas humanas que está suponiendo su retirada del mercado tendremos que hacer todo lo posible por hacernos oír. ¿Acepta mi propuesta?

Antonio Cortés Rodríguez

Ante todo, gracias por la carta que, a pesar de su extensión, hemos decidido publicar íntegra debido a su interés. Verá también, si ha leído la carta que publicamos delante de la suya, que otros medios -es el caso de la revista Dinero- empiezan a hablar sin tapujos. Nos congratula. Cuanto mayores son los intentos de censura en un sistema cerrado mayor es la presión que tiene que soportar... y antes o después tiene que salir por algún lado o explotar. En cuanto a la actitud de la OCU -no sólo en el caso del Bio-Bac sino en otros- preferimos no opinar pero es obvio que cada día representan menos los intereses de los consumidores. Es más, esa organización se ha convertido en una empresa que vende también ya hasta libros para adelgazar. Y no hablemos de sus folletos comerciales actuales... al más puro estilo americano. Sí queremos comentar, en cambio, su propuesta de elaborar un manifiesto. Porque precisamente esa excelente idea nos fue también propuesta hace ahora tres meses por el teólogo Benjamín Forcano y está en marcha. Informaremos de ello en la revista cuanto sea una realidad. Un buen ejemplo de sincronicidad, ¿verdad?


Soy suscriptor de la revista -que encuentro muy interesante- y deseaba lanzar una cuestión al vuelo sobre el caso Bio-Bac o, cuando menos, hacer una pequeña reflexión. El tema me interesó especialmente porque si bien mi padre, ya fallecido, no llegó a probar el compuesto pues fue la época en que se acababa de prohibir no por ello nos sentimos menos frustrados ya que, al fin y al cabo, se nos privó del último recurso de que disponíamos. Incluso aunque sus resultados no hubieran sido satisfactorios habríamos aceptado que, al menos, hicimos todo lo posible. En todo caso, en realidad mi carta es para intentar aclarar -si es que se puede- por qué desde la empresa de Chacón no se ha hecho lo posible por seguir facilitando el Bio-Bac. Me explico: según tengo entendido lo que se ha prohibido es la comercialización del producto -¿me equivoco?- y no su fabricación. Y creo que cualquier persona puede hacer un producto y regalárselo a sus amigos si le place, sin infringir ninguna ley. Luego, si una persona quiere ingresar en la cuenta de alguien un dinero, tipo donación, porque le dé la gana, puede hacerlo sin infringir la ley. Bien, creo que aunque de una forma muy simple, he aclarado por dónde voy. Y mi pregunta es: tratándose, como se trata, de un asunto de vida o muerte, con mucha gente (aunque no tanta) pendiente de este compuesto, ¿por qué no se ha llegado a una fórmula que permitiera el acceso a su dosis a esas 50 o 60 personas que están en grado casi terminal aunque eso privara en principio a sus propietarios de tantos beneficios o les causara algún quebradero de cabeza más? Vuelvo a repetir que estamos hablando de un asunto de vida o muerte. En fin, no me entra en la cabeza, después de haber leído tanto sobre la filosofía empresarial que marca el camino de Laboratorios Chacón, que esta solución no se haya alcanzado y que la gente siga muriendo. Quizás piensen que la pregunta debería hacérsela a Chacón pero creo que también ustedes y los afectados tenemos algo que decir al respecto. Ustedes porque creo que alguna "responsabilidad" podían haber adquirido en una posible mediación; y en cuanto a nosotros, espero que algún afectado me conteste sobre si ha intentado algo. En fin, son dudas que me corroen y que, después de mucho darle vueltas, mi lógica, quizá ingenua y utópica, no termina de entender. Un saludo.

Javier Albujer

Chacón Farmacéutica encargó siempre la fabricación del Bio-Bac a laboratorios que contaban con los permisos e instalaciones requeridas por la ley. No tenía instalaciones propias para su fabricación. Lo que usted sugiere, por tanto, exige que otro laboratorio se encargara de ello. ¿Conoce usted alguno dispuesto a fabricar un producto tras haber sido retirado por la fuerza -nunca mejor dicho- por el Ministerio de Sanidad y la Guardia Civil? Nosotros, no. Rafael Chacón tampoco. Por otra parte, pregunta usted por qué no se ha llegado a una fórmula de compromiso para no dejar abandonados a los pacientes que lo estaban tomando (millares en todo el mundo, no 50 o 60 como usted piensa). Sólo que esa pregunta debería usted formulársela a quien se negó en redondo -la Ministra de Sanidad, Ana Pastor- ya que Rafael Chacón aceptó desde el principio públicamente cualquier solución que pudiera ayudar a los enfermos. Estos, agrupados en la Asociación de Consumidores de Bio-Bac, lo saben bien. Es más, han participado en multitud de actos y han hecho infinidad de gestiones ante la Justicia, los partidos políticos y sindicatos, los medios de comunicación, la Administración y hasta la Iglesia Católica. Otros, en cambio, se limitan a preguntarse por qué los demás no hacen algo. Sí, ha sido y sigue siendo una cuestión de vida para mucha gente. En España han muerto el último año de cáncer casi 100.000 personas... sólo en hospitales. Sin contar quienes han fallecido en sus casas. Mientras, varias decenas de miles de botes de Bio-Bac -un producto inocuo y sin efectos secundarios, según la propia ministra Ana Pastor- permanecen secuestrados. Con la falsa acusación de que es un "medicamento ilegal". Una enorme mentira porque el Bio-Bac jamás ha sido autorizado como medicamento. Ni se solicitó jamás su registro como tal. Era -y es- un producto dietético natural e inocuo.


Sr. Director: a mis cincuenta y dos años casi he nacido de nuevo porque he perdido cuarenta kilos en siete meses y medio siguiendo la Dieta Definitiva sin pasar hambre y con sorprendente facilidad por lo que le estoy sumamente agradecida. Sin embargo, ahora tengo un problema: me sobra piel por todas partes. ¿Hay algún método natural para resolver el problema? No ahora pero sí cuando termine de perder los diez o doce kilos que aún quiero quitarme de encima. Reciba mi más cariñoso agradecimiento.

Lupe Gómez (Caracas)

La sugerimos que consulte con un médico especializado en cirugía estética. Cuando se adelgaza a un ritmo normal y se es joven la piel se ajusta poco a poco de forma natural pero en su caso quizás haya que recurrir a la cirugía. Es imposible saberlo desde este otro lado del océano. Lamentamos no poder darla otra indicación sin más datos.


 

NÚMERO 58. FEBRERO 2004.

Hola amigos: soy suscriptor de la revista y os felicito por ella y la valentía de vuestros artículos. Me gustaría que publicaseis la información que tuvieseis sobre los trastornos de próstata ya que somos muchos millones de personas los que los padecemos. Yo sigo todos los tratamientos de tipo natural que conozco, tipo hierbas, suplementos, etc., pero me gustaría tener conocimiento de lo que pueden ofrecer todas las terapias alternativas en este campo. Creo que, como yo, os estarán agradecidas muchas de las personas que leemos la revista y otras que por ahora no lo hacen. Por favor, informarnos sobre lo que sepáis. Un saludo y un abrazo. Y por favor, seguir adelante con vuestra revista. La necesitamos.

Josep Guilera Font
(Barcelona)

Gracias por tus amables palabras. Verás, lo que nos pides lo han hecho ya diversas personas sobre muchas otras dolencias. Y recopilar qué se puede hacer en cada patología con cada una de las más de cien técnicas terapéuticas existentes excede de lejos nuestras posibilidades. Eso requeriría crear un centro dedicado a ello con cientos de especialistas y mucho dinero. No está en nuestras manos aunque ya nos gustaría. Fíjate que estamos publicando una saga de artículos sobre el cáncer por ser una enfermedad que provoca decenas de millones de muertos al año, llevamos diecinueve y nos quedan muchos más. Por eso nos centramos en dar a conocer aquellas terapias o métodos novedosos de los que tenemos conocimiento y que sin nuestra intervención no serían suficientemente divulgadas. Procurando además que aparezcan primero las más eficaces. Créenos: somos pocos y estamos desbordados. En cualquier caso, si conocemos algo realmente útil en esta dolencia -como en otras- ten la seguridad de que lo publicaremos. Un abrazo.


Hola: me llamo Francesc y soy suscriptor de su revista desde hace poco aunque lector desde hace bastante. Ante todo, les felicito por la labor pedagógica y social que realizan y por no acobardarse ante los monstruos farmacéuticos. Gracias a ustedes y a otra gente excelente disfruto de un padre que debería estar muerto desde hace dos años según la medicina convencional. Superó un tumor cerebral -un glioblastoma multiforme- gracias al Bio-Bac y al doctor Moriano. Mi gratitud es enorme y eterna así como mi deseo de colaborar a que el Bio-Bac vuelva a estar al alcance de todo el mundo. Por el momento hago divulgación constante del producto, recogí firmas y soy socio de la asociación de consumidores. Pero hay una enfermedad -quizás la segunda en importancia en la sociedad actual después del cáncer- sobre la que noto poca presencia en su revista. Me refiero a la diabetes -tanto tipo 1 como 2- y a su posible tratamiento con medicinas alternativas. En mi familia tenemos varios casos de diabetes tipo 1 -insulinodependientes- y es un tema que nos preocupa por lo que nos gustaría saber si hay alternativas a la resignación que nos ofrece la medicina convencional. Agradeciendo su labor y su pronta respuesta me despido de ustedes.

Francesc Lloveras
Roses (Gerona)

La verdad es que debemos darte, lamentablemente, la misma respuesta que a la carta anterior tras matizar que las enfermedades cardiovasculares y otras tienen mayor incidencia que la diabetes. Agradecemos sinceramente tus palabras y procuraremos tratar el tema en cuanto podamos. De hecho, en el caso de la diabetes sí estamos investigando alternativas.


Estimado Sr. Campoy: como siempre, le agradecemos su amable atención a nuestras investigaciones así como felicitamos a Dª Laura Jimeno por la entrevista de hace unas semanas y que publicaron Vds. en el número de enero en un artículo que me parece impecable. No obstante esto, por la coincidencia en el mismo número y en página consecutiva con una publicidad de la firma M.A.S. Biomedical Ibérica, deseamos conste la siguiente aclaración: meses atrás entregamos a los titulares de la misma un ejemplar de generador y un casco aplicador al objeto de que lo estudiaran e hicieran pruebas con él por si pudiera servirles en sus actividades industriales. El producto que ahora comercializan no es exactamente el mismo que recibieron dado que se han introducido cambios sustanciales de tipo técnico y práctico. Por esa razón nos vemos en la obligación ineludible de analizar este nuevo modelo y sus posibles aplicaciones. A tales efectos les pedimos -y nos entregaron recientemente- algunos ejemplares para unas pruebas de aplicación, las cuales esperamos se inicien como pronto el próximo mes tras la oportuna localización y selección de pacientes.
Esta es la explicación de que aparezcan en esa publicidad nombres de personas e instituciones que no lo hemos autorizado expresamente -al menos los firmantes- y, por otro lado, la razón de nuestra sorpresa por lo precipitado de la aparición de unas aseveraciones en esa publicidad que nos relacionan y de las que no tenemos constatada su bondad a la fecha. Le agradecemos la aclaración al respecto, la cual le rogamos publique como carta al director y no como documento rectificatorio.

Dr. José Luis Bardasano Rubio, Dr. José Luis Ramos Jácome y Dr. José de la Hoz Fabra


Estimados amigos: soy lector habitual de vuestra revista y me reconforta el enfoque que dais a los temas. Es por eso que me dirijo a vosotros buscando respuestas que no consigo encontrar. Hace dos meses, y después de más de dos semanas de médicos y diez días de hospitalización, mi sobrina de cuatro años y medio falleció de acidemia metilmalónica lo que averiguaron dos días antes del fatal desenlace pues siempre se mantuvo el primer diagnostico que fue el de encefalitis vírica. Pues bien, al tratarse de una enfermedad metabólica de carácter hereditario se investigó a su hermano de dos meses y medio descubriéndose que, desgraciadamente, también tiene la enfermedad. En los primeros análisis que se le hicieron al niño, tras constatar que tiene acidemia metilmalónica, dio unos valores de porcentaje de ácido metilmalónico de unos 3.000 millones por mol de creatinina. Le detallo el tratamiento (nota de la revista: dado el carácter técnico y la extensión de la carta hemos decidido resumirlo): tras una semana tratándolo diariamente con Megamilbedoce intramuscular y Carnicor además de una dieta consistente en una leche especial para esta enfermedad mezclada con otra para lactante esos valores bajaron drásticamente a 500 mmol/mol creatinina, lo que confirma que responde de manera bastante satisfactoria a la vitamina B12 (el doctor nos refiere que los valores de metilmalónico se deben de mantener por debajo de 2.000). El tratamiento continúa y el niño sigue una dieta especial baja en los aminoácidos metionina, treonina, valina e isoleucina, al parecer prepulsores del ácido metilmalónico. Hasta hoy los análisis de orina periódicos muestran valores de ácido metilmalónico por debajo de los 500 mmol/mol creatinina lo que nos hace pensar que estamos en el buen camino. Y además estamos contentos porque no tenemos que inyectarle el medicamento ya que responde bien a la forma oral.
Mis preguntas son:
1º) ¿Es tan rara esta enfermedad para que se tarde más de dos semanas en dar un diagnóstico correcto, lo que llevó al Exitus a mi sobrina? (cuando se mandan las muestras al Centro de Diagnóstico de Enfermedades Moleculares de Cantoblanco (Madrid) tardan menos de 48 horas en comunicar la enfermedad y además especifican que responde a la vitamina B12).
2º) ¿Es a vuestro juicio el tratamiento adecuado? ¿Existe alguno alternativo o suplementario?
3º) ¿Qué precauciones se deberán tener en un futuro con mi sobrino al estar afectado por esta enfermedad?
4º) ¿Existen indicios o investigaciones que hagan pensar que se pueda tener, a medio o largo plazo, algún tratamiento que pueda curar la enfermedad?
Por último, me gustaría que tratarais en vuestra revista la acidemia metilmalónica y nos informarais si existen centros especializados, direcciones, doctores, asociaciones, etc, a donde podamos recurrir. Os lo agradecería enormemente.
Sin más y felicitándoles por su estupenda publicación, un cordial saludo.

Francisco Javier Rodríguez Doña

Efectivamente, se trata de un trastorno metabólico muy poco corriente -se calcula que se da en uno de cada 30-40.000 casos- que suele manifestarse en la infancia -tanto en niños como en niñas- cuando se produce en el organismo una acumulación de ácido metilmalónico por un defecto en la conversión de la metilmalonil-coenzima A en succinil-coA, algo que puede provocar desórdenes serios -especialmente convulsiones y apoplejía- y, frecuentemente, la muerte. Y lo malo es que a veces no hay síntoma alguno en los doce primeros meses con lo que no se opta por reducir cuanto antes el consumo de proteínas en la alimentación, algo que empeora la situación. Los expertos entienden que se debe a un gen defectuoso que el niño hereda de ambos padres. Y el problema a la hora del diagnóstico es que los síntomas -deshidratación, vómitos, convulsiones, letargo, retraso del desarrollo, infecciones recurrentes de las especies de Cándida y encefalopatía progresiva- se confunden a veces con otras patologías. Sólo una amplia experiencia del médico evita ese hecho tan frecuente en numerosas dolencias. En cuanto al tratamiento que recibe hoy es, hasta donde sabemos, el más adecuado. Y no conocemos tratamientos alternativos lo que no implica que no hagamos un llamamiento desde aquí por si alguien conoce alguno y puede hacérnoslo saber. Sólo nos resta decirte que ignoramos si hay algún centro o laboratorio investigando otras posibilidades aunque es poco probable porque las enfermedades minoritarias no son negocio y las empresas farmacéuticas no suelen por tanto dedicar dinero a ello. Si supiéramos algo, por supuesto, lo publicaríamos. Deseamos de corazón toda la suerte del mundo a tu sobrino y a sus padres.


 

NÚMERO 57. ENERO 2004.

Hace aproximadamente año y medio que estoy tomando medicación homeopática -3 gránulos diarios en ayunas de Gelsemiun Sempervivens y otros 3 de Aurum Metallicum- porque mi trabajo como asesor me produce estrés, me sobran unos 15 kilos y ambas cuestiones me producen hipertensión. Empecé a tomar Homeopatía para dejar las pastillas que me recetaba el médico de cabecera porque comprobé que tenían muchas contraindicaciones. En la actualidad estoy perdiendo kilos, si bien muy lentamente, gracias a los consejos del libro La Dieta Definitiva que me está replanteando la forma de comer y comprendiendo el valor y función de los alimentos. Y mis preguntas son: ¿puede ser perjudicial tomar cada día pastillas homeopáticas?. ¿Me aconsejan hacer descansos? Tengo que decirles también que practico deporte tres días a la semana. Agradeciéndoles su respuesta, les saluda muy atentamente

Vicente
(Gandía)

No hay ningún peligro en la toma de productos homeopáticos. Puedes estar tranquilo. En cuanto a la hipertensión, permítenos dos sugerencias: bebe mucha agua cada día -entre dos litros y medio y tres- e ingiere algo de fruta todas las mañanas (especialmente las ricas en potasio).


Sr. Director: tengo 75 años y me gustaría comentarle el proceso que acabo de vivir en relación a un cáncer de próstata que me fue detectado en una biopsia el 18 de agosto de este año, prueba realizada al habérseme encontrado un PSA Antígeno Prostático de 22.7. Como la biopsia constaba de seis tomas de muestra de las que sólo una estaba libre de neoplasia y existía peligro de un cáncer generalizado se decidió hacerme una tomografía de abdomen y pelvis y una gammagrafía ósea, resultando ambas pruebas limpias, lo que me situaba en un cáncer grado 3 al estar afectada sólo la próstata.
La uróloga que me atendía en Lima, en la visita que realicé en su consultorio el 3 de septiembre, me prescribió un tratamiento inicial de tres meses a base de hormonas que consistía en tomar dos pastillas diarias de Androcur-Ciproterona y aplicarme tres inyecciones -una cada mes- de Lupron Depot de 3,75 mg (Acetato de Leuprorelina). Sin embargo, desde el primer día de este tratamiento convencional sentí la necesitad de buscar ayuda alternativa ya que los métodos clásicos de la medicina no representan una seguridad para mí. Pedí... y la ayuda llegó. Porque el nombre del BIRM comenzó a aparecer a mi alrededor. Hablé con una persona que en Quito le daba a su padre ese producto y que hacía cinco años tenía una pobre calidad de vida y un pronóstico de existencia corta pero que aún seguía viva y con buena calidad de vida. Llamé entonces por teléfono a la consulta en Quito del Dr. Edwin Cevallos, creador del BIRM hace 26 años, le pedí cita y nos vimos el 11 de septiembre llevándole todas las pruebas y análisis realizados en Lima. Me impresionó la conversación y no vacilé en empezar inmediatamente a tomar el BIRM conjuntamente con las hormonas del tratamiento convencional, lo que hice desde el 12 de septiembre. El doctor Cevallos me indicó la dosis y me traje suficientes frascos para cuatro meses ya que presumí que después regresaría a Quito para conocer el siguiente paso. Pues bien, el 27 de octubre, 45 días después de estar tomando el BIRM, me hice un nuevo análisis de PSA Antígeno Prostático y el resultado me dejó impresionadísimo. Y no era para menos: tenía un PSA de 1.09 en lugar del 22.7 del comienzo. Decidí entonces hacerme un TAC (una Tomografía Axial Computarizada) en la zona de la pelvis, lo que se hizo el 12 de noviembre, justo sesenta días después de iniciar la toma del BIRM; y, de paso, otro nuevo PSA Antígeno Prostático. El TAC resultó muy bueno y el nuevo PSA había descendido a 0.71. Todo ello me colocaba, a dos meses de tratamiento, en una situación muy superior a la que podía esperar. Piénsese que a los tres meses de iniciado el tratamiento hormonal estaba previsto someterme a quimioterapia durante uno o dos meses (dependiendo de los resultados obtenidos). Hoy, 3 de Diciembre, día final de los tres meses de tratamiento con hormonas, me he realizado un nuevo análisis de PSA Antígeno Prostático y su resultado ha descendido a 0.54. También me he hecho otro TAC en la zona de la pelvis y tendré sus resultados pronto.
Hoy me siento muy tranquilo. Compruebo que mi cáncer de próstata ha sido vencido porque me lo demuestran las pruebas y los análisis. ¿Como ha sido posible este milagro? Tengo el presentimiento de que soy la primera persona que se ha tratado un cáncer de próstata usando simultáneamente el BIRM y las hormonas, y creo que mis resultados abren un enorme campo a la investigación y una esperanza para muchos enfermos ya que se han obtenido en un tiempo bastante reducido. Y no hay razón para que otros no repitan el camino que yo ya he recorrido. Ojalá mi experiencia sirva a otros.
Atentamente,

Armando Martínez Almuelle
Lima (Perú)

Nos congratula su recuperación y le agradecemos mucho que comparta su experiencia con nosotros. Por nuestra parte sólo nos resta recordar a los lectores interesados que pueden leer lo que es el BIRM en el reportaje que publicamos en el nº 53 de la revista (está también disponible en nuestra web: www.dsalud.com)


Muy Sr. Mío: en el nº 55 de la revista Discovery DSALUD, de su digna dirección, aparece una carta que se titula Muerte del Dr. Emiliano Sada sobre la que me gustaría hacer algunos comentarios dada la inexactitud y falsedad de las afirmaciones que en ella se expresan, tanto científicas, humanas, asistenciales y psicológicas. Al Dr. Emiliano Sada Moreno lo conocimos de estudiante de Medicina y tengo la impresión de que alguna de las maravillosas características que adornaban su egregia personalidad no han sido entendidas ni comprendidas por los que genéticamente hubiera correspondido conocerlas mejor. Claro que la ley de Murphy no entiende de genes ni de sistemas de educación y cultura. Sí entiende de aspectos psicológicos de la personalidad. Aspectos estos de los que me ocuparé más adelante. Viví muy de cerca la enfermedad de mi amigo Emiliano, tan de cerca y con tanta fidelidad a esa amistad inquebrantable que me preocupó desde el comienzo del proceso la ignorancia de personas con escaso nivel intelectual, educados en la abundancia y sin esfuerzo alguno, con grave dificultad para diferenciar entre lo científico y lo alternativo. Evidentemente, pueden ser dos conceptos válidos pero diferentes en sus contenidos y divergentes en su aplicación. No sé a qué empresa internacional de la mentira se refiere el ilustrado firmante de la carta: ¿se refiere a la comunidad científica internacional?, ¿a la Seguridad Social Española?, ¿a los protocolos que se siguen en el tratamiento del proceso que padecía el Dr. Sada Moreno?, ¿o la incapacidad intelectual de los consejeros y amigos del firmante para entender que se trataba de un proceso oncológico de grado II, confirmado en diferentes departamentos de Anatomía Patológica nacionales e internacionales, cuyos miembros poseen bastante más formación intelectual, no digo médica que se da por supuesto, y cultural que aquellos otros que se dedican a falsear datos objetivos demostrables en cualquier momento que sean requeridos. Se afirma en esa misiva propagandística de determinado producto: "Se ha cobrado otra víctima inocente en aras del lucro y el negocio". Evidentemente, esta afirmación define humana, social e intelectualmente al estilista literario o a sus consejeros; aun comprendiendo el dolor que puede producir la desaparición de un padre. Es demostrable que todo el proceso se realizó en instituciones de la Seguridad Social (la primera vez que se intervino) y en instituciones de un Seguro Privado el resto de las exploraciones diagnósticas y terapéuticas. En ninguna de ellas existe la posibilidad de lucro o negocio. ¿Maldad?, ¿ignorancia?, ¿incompetencia? Hace el, aparentemente, no finalizado Bachiller una serie de afirmaciones: "regalo de abrasarle el cerebro", "maestrillo de la estafa", "profesionales dispuestos a vender sus valores, su ética y hasta su propia familia por dinero"... Serie de insultos e improperios propios de algún "biorelajado" que no alcanzó nunca a ser consciente de la realidad que le rodeaba, olvidando un aspecto fundamental en cualquier proceso patológico como es el amor, la ternura y la calidad de vida. Aspectos que nunca llegó a tener mi amigo Sada en los momentos que más los necesitó. Al firmante de la carta se le ofreció en varias ocasiones discutir y analizar el caso clínico con colegas que él mismo eligiese, de la especialidad que entendiera en el caso, incluida la medicina alternativa con carácter científico. Nunca a través de personas que no alcanzaron ni el grado de bachiller y pretendían convertirse en árbitros de una enfermedad grave como es un proceso maligno del Sistema Nervioso Central. Nunca se aceptó esa entrevista o, por lo menos, nunca se quiso concretar lugar y hora. ¿Hasta cuándo los responsables de la Sanidad van a permitir que profesionales cualificados sean maltratados, injuriados y calumniados por personas cuyo nivel científico es nulo y sus conocimientos se basan en experiencias no demostradas ni clínica ni científicamente? Se olvida de algo el firmante en su misiva: el aspecto psicológico del que se va. La muerte es el hecho o circunstancia más importante en la vida de una persona. Es el momento en que aparecen intensas emociones de tristeza, temor, inseguridad, desamparo, indefensión, etc. La mayoría de estas circunstancias se resuelven con el apoyo del afecto-familiar, afecto del que careció mi querido Emiliano Sada, incluido el del firmante de la carta en su revista. Emiliano careció de la posibilidad de sentir el calor y el amor a través del contacto con la persona que lo trajo al mundo, que le dio la vida; no se le dio esa necesaria e insustituible circunstancia de poder dar ese abrazo, que para él reclama en su despedida el firmante de la carta. Se le privó de sentir y compartir, por última vez, el calor de una madre. No hubo posibilidad de compartir los últimos suspiros con aquellos que habían encendido la llama de su vida, que vieron crecer, desarrollarse y ser testigos directos de una vida ejemplar, la de mi amigo Emiliano. Probablemente el Bio-Bac no incluya en sus normas de utilización la necesidad de tener cerca el cariño de quien te dio la vida. Tengo la seguridad de que su grandeza de corazón y su espíritu sereno habrán comprendido, en presencia de Él, la ignorancia mal intencionada de algunos, incluso cercanos, y el camino que queda todavía por recorrer a los que aún creemos en la ética como norma de vida y en la ciencia como único camino a seguir para el progreso.

V. Calatayud Maldonado
Catedrático de Neurocirugía

Publicamos su carta a pesar de que Javier, el hijo de D. Emiliano Sada, no le menciona a usted en ningún momento ya que lo que éste hizo fue una denuncia genérica y dolorida contra los médicos que atendieron a su padre. Y publicada queda. Dicho lo cual añadiremos que se la hicimos llegar tanto a Javier Sada como a su madre por si querían hacer algún comentario pero su indignación es tan grande que han optado finalmente por responder con el silencio a pesar de saber que íbamos a publicarla. Ni siquiera para aclarar que el proceso oncológico de D. Emiliano era de grado IV y no II como usted dice. Algo que nosotros, sin embargo, no vamos a hacer. Mire usted, nos parece inconcebible que alguien que se autocalifica amigo de otra persona se permita insultar públicamente a la mujer y al hijo de ese amigo al poco de su muerte. ¿Qué concepto tiene usted de la amistad? ¿Le parece normal tildar a los familiares de su amigo de "personas con escaso nivel intelectual, educados en la abundancia y sin esfuerzo alguno?" ¿O calificar despectivamente a Javier de "ilustrado firmante" -¿no recuerda siquiera cómo se llama el hijo de su amigo- que ni siquiera ha finalizado el Bachillerato -¿ignora también que terminó su carrera y ha empezado la segunda?- así como "biorelajado que no alcanzó nunca a ser consciente de la realidad que le rodeaba"? ¿Piensa que alguien se va a creer de veras que ni su mujer ni su hijo le dieron amor, cuidados y ternura? En esta revista sabemos bien que esa afirmación es pura falacia. Ignoramos qué necesidad tiene usted de insultar a nadie para defenderse de los presuntos ataques recibidos... pero la verdad es que su carta destila rencor y prepotencia. Incluso afirma en ella gratuitamente que quienes defienden el Bio-Bac no valoran la importancia del cariño. ¿A qué viene tamaña sandez? Mire usted, señor catedrático: es posible que los conocimientos que tiene de su especialidad sean enciclopédicos pero son tan útiles que no le permiten a usted -ni a ninguno de sus colegas- curar hoy día un solo caso de Parkinson, Alzheimer, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Ataxia cerebelosa, etc. Ustedes no curan una sola enfermedad cerebral. Y escudan su ignorancia afirmando que al ser "degenerativas y crónicas" no tienen cura. Ni siquiera matizan que no la tienen con los conocimientos actuales, no; reiteran que no tienen cura. Un poco menos de arrogancia injustificada, por favor. Y deje de pedir a las autoridades que le defiendan. Defiéndase usted cuando proceda. Con argumentos y no con descalificaciones.


Sr. Director: mi esposo, Mario Gastón Ocampo Carrasco, padecía cáncer de colon. El doctor M., del Hospital Clinic de Barcelona, le ofreció tratarle con un medicamento experimental con la condición de que si no se observaba mejoría el tratamiento sería interrumpido. Pues bien, mi marido no sólo no mejoró sino que empeoró pero el doctor G., responsable del estudio, no hizo tal seguimiento. Sin embargo, el laboratorio le compensó económicamente ya que así estaba pactado. El tratamiento experimental -Cetuximab- le provocó múltiples síntomas por lo que tuvo que ser ingresado en un breve periodo en dos ocasiones. José María D. D. fue "su médico". Carecía de titulación como especialista en Oncología y, sin embargo, ejerció como si lo fuera. Estuvo 20 días con oxígeno ya que ese médico residente le provocó una taquicardia porque no supo calcular la dosificación de un medicamento. Sin consentimiento del paciente y manifestando que no tenía dolor, el "doctor" D. del Hospital Clinic le pautó altas dosis de morfina. La primera vez que le inyectaron la droga fue porque al paciente le sentó mal la cena. Solución: 20 mgs. de morfina. Estuvo más de 24 horas inconsciente. Esas dosis elevadas de morfina provocaron en él insuficiencia urinaria, paralización intestinal, insuficiencia respiratoria y pérdida total de conciencia. No hizo nada para solucionar esos síntomas. Ante esa situación de desamparo total solicité un cambio de médico pero desgraciadamente fue demasiado tarde. Mi esposo, Mario Gastón Ocampo Carrasco, murió el veintidós de febrero del 2002 tras haber padecido terribles sufrimientos y un deterioro físico total.
Después de su muerte descubrí que el medicamento que le aplicaron en el hospital -Cetuximab- había sido prohibido ese mismo año en Estados Unidos por la Food and Drug Administration (FDA), es decir, la Agencia del Medicamento de ese país. Denuncié a los responsables de su muerte, quizás anticipada por los sufrimientos innecesarios que le infligieron antes de morir. Pero el juez A. F. O. archivó el caso después de la declaración no procedente del médico acusado. No me dieron ni tan siquiera la oportunidad de declarar impidiéndome la posibilidad de contradecir las falsedades que habían declarado los médicos, apoyados en todo momento por sus abogados. El juez también me denegó el derecho legal a practicar una autopsia completa al cadáver de mi esposo alegando que ya se la habían practicado en el hospital. En realidad, en la autopsia (necropsia) realizada en el hospital sólo se había investigado cómo se había producido la muerte pero no el porqué, detalle que es del todo necesario en un proceso judicial. La actitud del juez ha dificultado y obstaculizado en extremo la resolución del caso.

Maria del Carmen Gisbert Rico
(Barcelona)

Permítanos decirla, en primer lugar, que lamentamos sinceramente la muerte de su marido y el dolor que sin duda aún la atenaza. Y permítanos aclararla también que hemos omitido los nombres de su carta porque habiendo sido un caso juzgado podría provocar que los aludidos, encima, se querellaran contra usted. Por nuestra parte, publicamos su carta porque sabemos que al menos tendrá usted la satisfacción personal de haber podido contar públicamente su caso y expresar su indignación. Y también porque puede hacer pensar a otras personas si algún día se encuentran en una situación parecida. A fin de cuentas, la "necesaria" experimentación clínica de fármacos en enfermos está llena de abusos que se tapan con frecuencia. Hay demasiadas personas cuyas conciencias son adormecidas con dinero, halagos o ascensos profesionales. Sin olvidar que los jueces -y las autoridades sanitarias- suelen inclinarse a apoyar y creer a los médicos en los procesos judiciales. Aunque muchos de ellos sean individuos auténticamente impresentables que deberían estar en la cárcel.


Sr. Director: descubrí su revista hace tres meses cuando un amigo me habló de un interesante artículo que aparecía en ella sobre los posibles efectos nocivos en la salud de las amalgamas. Y he de reconocer que me pareció muy objetivo, correcto y repleto de datos esclarecedores, incluyendo además la opinión personal de un dentista que no compartía los temores de su revista. El resto de los artículos que aparecían en ese número eran igualmente interesantes. Desde entonces sigo comprando la revista porque creo bastante en la filosofía que defienden aunque no siempre pueda estar de acuerdo con todo lo publicado.
Pues bien, el objeto de esta carta tiene que ver con las amalgamas. Desde hace más de un año soy consciente del peligro que suponen. Conciencia que tiene mucho que ver con los problemas de salud que padezco desde hace poco más de dos años. Después de deambular por muchos especialistas y de desechar los tratamientos que me proponía la medicina ortodoxa (medicamentos paliativos para mis problemas digestivos, antiinflamatorios para mis problemillas musculares y antidepresivos para mis problemas de insomnio y ansiedad) busqué por mi cuenta más información para tratar de acercarme a las causas reales de mi enfermedad. Y después de leer bastantes documentos y hablar con muchas personas di con algunas pistas que me llevaron a dos cuestiones: la candidiasis crónica y la intoxicación por mercurio (debido a mis numerosos empastes metálicos, más de doce). Pues bien, hace unos meses pude hacerme una serie de pruebas que confirmaron mi hipótesis inicial: tenía infección por cándidas (albicans) y un alto nivel de mercurio según mostraba la analítica de mi cabello. Comencé entonces un proceso para quitarme las amalgamas e inicié un proceso de desintoxicación unido a un tratamiento ortomolecular para controlar la candidiasis. Y los resultados han sido muy positivos.
No obstante, también he tenido alguna recaída por seguir algún que otro camino equivocado. En fin, el caso es que durante estos últimos meses he podido adquirir más documentación sobre estos temas pudiendo contrastar las evidentes conexiones que tiene también esto con enfermedades como el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia e, incluso, el autismo, la esclerosis y la artritis.
No me considero un experto en estas cuestiones ni trato de dar lecciones a nadie; me limito a contar mis experiencias y dar pequeños consejos con mucha cautela y precaución. Pero creo que las personas que crean que gran parte sus problemas pueden provenir de sus amalgamas deberían tener presentes algunos consejos:
1) Es recomendable hacerse analíticas que confirmen o desmientan ese temor. Y como en España es difícil encontrar laboratorios que hagan analíticas de cabello para detectar la candidiasis sugiero que entren en contacto con Ana Medina Torres, presidenta de la Asociación para Vencer el Autismo, ya que en ella tienen buenos contactos con laboratorios como Great Plains Laboratory (http://www.greatplainslaboratory.com)
2) Si decide quitarse las amalgamas es mejor acudir a un dentista que tenga experiencia en ello y que durante el proceso tome complementos de antioxidantes.
3) Si existe algún tipo de infección de cándidas u otro tipo de problemas -como colon irritable- es necesario ponerse en manos de algún nutricionista o naturópata para cambiar la dieta y tomar determinados antifúngicos.
4) Si el grado de intoxicación de mercurio es elevado es recomendable seguir un proceso de quelación. También puede ser útil llevar a cabo otro tipo de analíticas que permitan detectar si existe algún tipo de alergia a un metal pesado (existe una página muy interesante sobre estos temas: www.melisa.org).
5) Respecto al proceso de quelación casi se podría dedicar un libro completo dado la complejidad de este asunto. Existen en el mercado varios tratamientos de quelación y no todos son efectivos; algunos incluso pueden crear un daño severo a la persona. Tras leer bastante documentación sobre este tema, antes de iniciar ningún proceso de quelación yo recomendaría la visita de la web: http://www.noamalgam.com En ella se puede adquirir un libro titulado Amalgam Illness Diagnosis and Treatment de Andrew Hall Cutler. Creo que es una de las guías más completas que existen respecto a la intoxicación de mercurio por amalgamas, útil tanto para pacientes como para médicos con mentalidad abierta. Me despido ya. Si he escrito esta carta es porque creo que en esta vida es importante compartir el conocimiento y las experiencias personales con la cautela y la seriedad que requiere cualquier tema relacionado con la salud. Y aclaro que no tengo ningún tipo de relación comercial con los enlaces que he recomendado. Son simplemente fuentes de información que considero de utilidad y relevancia.
Sólo me queda darles la enhorabuena por su revista. Y les animo a que publiquen un segundo artículo sobre las amalgamas así como a hablar de otras fuentes de intoxicación

Francisco Calderón
(Palma de Mallorca)

Gracias por compartir con nosotros tus conocimientos. Y disculpa si hemos resumido tu carta pero era muy extensa.


 

NÚMERO 56. DICIEMBRE 2003.

Estimados señores: creo que las cosas no suceden simplemente por azar. Hace unos días me encontraba yo pensando cómo era posible que algunos hechos que a mí se me presentaban tan claros parecían ignorarse o no compartirse cuando de repente me encuentro por primera vez con su revista y hallo exactamente el sentir que viene ocupando mis pensamientos. Y les aseguro que ¡es un alivio sentir que no estoy sola! Me refiero a la situación ante los tratamientos para el cáncer y el empleo de la quimioterapia.
Verán ustedes: hace tres meses los médicos que venían tratando a mi padre dicen que el cáncer de colon operado hace dos años se está extendiendo y deciden tratarlo con quimioterapia. Mi sospecha, así como la de mi padre, es que dicen van a incluirle en un estudio de análisis clínicos. A mi padre le hace sentir como "cobaya" y yo manifiesto mi aprensión pues hasta el momento él se siente perfectamente y no sabemos qué va a ocurrir... pero nos tranquilizan diciendo que está todo muy controlado, que se espera haga frenar el cáncer y que los efectos secundarios son escasos. Mi padre -que repito se encontraba perfectamente e incluso bronceado pues acababa de venir de vacaciones y con excelente aspecto y peso- confía en los médicos y comienza el primer ciclo. Nada más salir de inyectarle el suero (Oxaliplatino: 255 mg. + Zoprán + Solumoderin) comienza a sentirse mareado, cansado y mal. En casa comienza a tomar las 6 pastillas (Xeloda 500 mg.) que le han indicado y cada día está más decaído, sin ganas de nada, comienza a no comer, a agotarse. Antes de acabar los primeros 14 días constatamos su empeoramiento y comprobamos que el azúcar en la sangre se le ha disparado (a 500). Avisamos a Urgencias y sale por su propio pie al hospital donde esperamos puedan remediarlo. Ingresa en planta pero la situación no remite. Nos dicen que tiene hiperglucemia, deshidratación, situación hiperosmolar, neutropenia. Su estado no remonta y fallece 15 días después de estar ingresado. La situación, como podrán entender, es de desolación pues nunca mejor dicho que "el remedio ha sido peor que la enfermedad". Sentimos que el llamado "tratamiento" ha acabado con él. Pero no sólo eso sino que en las largas horas y noches de pasillo en el corredor de desesperación de dicha planta hemos conocido a los familiares de otros pacientes que nos hacen comentarios unánimes: "Iba sobrellevándolo... pero comenzar la quimioterapia ha sido su final", "No estaba muy mal pero al comenzar con las medicinas decayó completamente".
Uno tras otro nos hemos ido encontrando con comentarios semejantes que nos hacen pensar: ¿qué es lo que está pasando? Los médicos sabían que no iban a curar la enfermedad, luego, ¿por qué castigar al organismo con tales tóxicos? Puede que la quimioterapia sirva en algunos casos o tipos de enfermedad pero saben que nunca cura cánceres diseminados. Leo en su revista que comparten dichos pensamientos y me pregunto cómo pueden permitir tratamientos tan dañinos y al mismo tiempo prohibir el BIO-BAC. Imagínense que mi padre hubiera tomado ese medicamento y fallecido... pero es que no hay constancia de que nada parecido se haya producido. Y mientras, en los hospitales están dando medicamentos que acaban con las personas antes de tiempo y no curan nada. No sé si el BIO-BAC será efectivo o no pero al menos no ha acabado con nadie y además creo más en la opinión de los pacientes y sus familiares pues ellos mismos sabrán mejor si les hace sentir bien o mal. No entiendo por qué no les dejan usar el BIO-BAC si es su deseo y su vida. Que les hagan firmar un papel -como hacen con la quimioterapia- diciendo que es su propia decisión y asumen los resultados pero que no les nieguen la posibilidad que ellos depositan en poder curarse. Me parece todo inaudito. Creía estar sola pero afortunadamente veo que otras personas se dan cuenta. Esperemos que al final se reconozca. Les animo y aprecio por su valentía en expresar lo que otros prefieren ignorar. Mis más cordiales saludos y felicitaciones.

Maite Alonso
(Madrid)

Casi 400.000 personas mueren al año de cáncer en los hospitales españoles (datos del Instituto Nacional de Estadística) sometidos a tratamientos como el ofrecido a su padre, brutales e inútiles... salvo para quienes se enriquecen con ellos. Lo venimos denunciando desde hace tiempo pero no se nos escucha (léase el apartado sobre Cáncer en nuestra web: www.dsalud.com). Y vamos a seguir denunciándolo porque lo que está ocurriendo podría calificarse de auténtico genocidio. Eso sí, encima legal. Mire, no nos cansaremos de repetir que todos somos culpables de lo que está ocurriendo. Pero especialmente quienes se limitan a encogerse de hombros y decir ¿Y yo qué puedo hacer? Pues puede hacer mucho. Sin ir más lejos, dar a conocer nuestra revista entre sus allegados. Aunque sólo sea porque es prácticamente el único medio de comunicación que se atreve a denunciar lo que está ocurriendo en éste y otros temas del ámbito de la salud sin tapujos. Y puede estar segura de que si no concienciamos a la gente de lo que está pasando esta sangría mortal va a continuar. Ahora bien, ¿cuántos lectores de esta propia revista cree usted que ayudan a difundir lo que pasa? Podemos asegurarle que muy pocos. Terminamos agradeciéndole su testimonio y lamentando de corazón lo sucedido con su padre.


Como antiguo suscriptor y lector de todos sus números quisiera que esta 3ª carta me fuese contestada, bien personalmente o bien en la sección de cartas de la revista. En las dos anteriores les refería que había leído la entrevista que el Dr. Santiago de la Rosa hizo al Dr. Mariano José Bueno, especialista en Medicina Espagírica, y quería saber donde localizarle así como la dirección de los laboratorios Soluna. Dicho lo cual, les felicito por su revista la cual recomiendo encarecidamente a mi círculo. Por cierto, me ha extrañado no haber leído aún ningún artículo sobre una plaga occidental: los trastornos de próstata. Espero que esta vez me contesten.

Pedro Gutiérrez Muez
(Madrid)

Debe haber habido algún problema porque le enviamos por correo la respuesta. En todo caso, a fin de que no vuelva a ocurrir y otros lectores tengan la información le indicamos que el número de la consulta del Dr. Mariano Bueno es el 976 22 11 33. Y el de Laboratorios Soluna el 976 39 09 08.


Apreciado Sr. Campoy: soy lectora de su revista desde que empezó a publicarse y les admiro a Vd. y a su equipo por la valentía con la que defienden un tipo de medicina preventiva verdaderamente sanadora de cuerpo y alma en la que el enfermo se implique en su propia sanación con responsabilidad y en la que tenga cabida todo tipo de método o tecnología eficaz y comprobada, tenga o no el beneplácito de las autoridades sanitarias, académicas y de las multinacionales farmacéuticas. Puede estar seguro de que somos diariamente muchos los lectores que pedimos por Vd. y por todos los profesionales y medios que están en esta lucha por una sanidad más auténtica y libre. Luz y protección para que puedan seguir haciéndose oír y cambien las circunstancias actuales. También quería comentar que en el nº 45 de su revista publicó una carta de Mª Antonia González Maraña acerca de la ionización ambiental como causa, entre otras cosas, de la apnea. Pues bien. me gustaría poderme dirigir personalmente a ella ya que yo padezco esa enfermedad en forma bastante acusada y a pesar de estar utilizando un ionizador negativo ambiental no he podido eliminar del todo los síntomas y tengo que seguir utilizando el CPAC. Tampoco sé porque ella dice que utiliza un calentador de aire y calzado aislante. Por otra parte, se me ha ocurrido una idea que puede que de resultado: ir al foniatra a que me enseñe a fortalecer los tejidos de mi garganta pues son esos tejidos los causantes de las paradas respiratorias al quedarse laxos durante el sueño. Lo que sí se me ha ido ha sido la fatiga crónica. Para terminar, quiero agradecerles de nuevo la información veraz y valiente que mensualmente nos brindan abriendo los ojos a mucha gente que vive engañada en cuanto al propósito de nuestras autoridades sanitarias, vendidas a la industria farmacéutica y ancladas en posturas fanáticas del pasado. Recomiendo a muchos conocidos que compren y difundan la revista y a ustedes quiero pedirles que ayuden al Dr. Matías Rath y a la Health Foundation que también luchan incansablemente por todo el mundo con este mismo propósito haciéndose oír con anuncios en los mejores periódicos del mundo y en Internet desde donde denuncian la conspiración internacional.
También me gustaría que publicasen algo del Dr. Walter Pierpaoli, descubridor de las funciones de la melatonina y que hizo unas declaraciones muy arriesgadas y valientes en uno de los programas de Redes que trataba sobre la regeneración celular y la longevidad pero que se titulaba ¿Cómo eran los dinosaurios?. Afirmaba que al "stablishment" no le interesan los métodos que curen o regeneren del todo pues perderían clientela y la economía mundial, tal como hoy está, se vendría abajo pues está planificada para que existan muchos enfermos, sobre todo crónicos. Agregando que los fármacos están pensados sólo para quitar los síntomas y no para curar pues así se aseguran que el paciente seguirá comprando siempre más medicinas. No les mareo más. Un abrazo de corazón y ¡QUE DIOS LES BENDIGA!

Mª Lirios Reig Laporta
(Madrid)

Agradecemos sinceramente sus palabras. En cuanto a los datos de Mª Antonia González Maraña sólo recordarla que no podemos ofrecer públicamente datos privados, máxime sin autorización. Si ella lee esta carta y se pone en contacto de nuevo con nosotros atenderemos gustosos su petición. En cuanto al Dr. Rath, es obvio que le estamos apoyando (su carta debió escribirla mientras nosotros le hacíamos la entrevista, una sincronicidad significativa más). En lo que se refiere a su petición de informar sobre el Dr. Walter Pierpaoli procuraremos complacerla. Gracias por sus sugerencia.


Quisiera hacerles unas preguntas en relación con el reportaje sobre amalgamas dentales publicado en la revista nº 54 correspondiente a Octubre:
1) ¿Dónde se puede hacer uno la prueba para saber si tiene mercurio el empaste dental porque aquí en San Sebastián hay solamente laboratorios de analítica general y micriobiológica? Quiero conocer si los empastes tienen metal pesado y en qué porcentajes para cambiar a otros empastes biocompatibles.
2) ¿Dónde puedo hacerme aquí un análisis de cabello y uñas?
Me interesa saberlo porque hace años me hicieron 6 empastes dentales, parte de ellos en Francia -tenemos la frontera a sólo 30 kms- y la corrección de los mismos me las hizo mi dentista aquí en Hernani. Bueno, pues desde entonces he sufrido astenia crónica, debilidad muscular, caída del pelo, bronquitis aguda, faringitis, amidgalitis, fiebre reumática, alergias de todo tipo y, frecuentemente, enrojecimiento en la zona de las rodillas con fuertes dolores. En espera de sus noticias, les salud atentamente,

Santiago Larburu Albo
Hernani (Guipúzcoa)

No necesitas hacerte análisis alguno. Basta con que sepas si tus "empastes" son de amalgama. Y es muy simple: tienen color y apariencia metálicas.


Estimados amigos: soy lectora de vuestra revista y creo que por la línea de vuestros artículos sois los indicados para aconsejarme sobre los beneficios y bondades de ciertos productos que aparecen en el último libro de Fernando Sánchez Dragó, Los senderos de la mano izquierda. En primer lugar está el Yoki-Reishi elaborado con un hongo llamado Ganoderma Lucidum. Otro producto es el llamado Young Vital, cuya sustancia activa es polvo de caparazón de cangrejo y que, según se dice en el libro, está prohibido por la Agencia Española del Medicamento (me pregunto el por qué de su prohibición). El tercer producto se llama Seumdal y es un extracto de crisálida de gusano de seda que regenera el organismo. ¿Lo conocéis? ¿Son tan maravillosos como opina Fernando Sánchez Dragó? También habla de lo que toma antes del desayuno y después de la ducha. Y la relación es tan extensa que no sé si lo dice en broma o en serio. ¿Me podríais dar vuestra opinión sobre este comienzo del día tan energético? Y una última cuestión: ¿me podríais informar sobre la Enteogenia? ¿Conocéis a alguien que haya tenido experiencias de este tipo? Muchas gracias por vuestra atención. Espero vuestra respuesta.

Alicia Sienes
(Zaragoza)

Fernando Sánchez Dragó, amigo nuestro desde hace muchos años, es un hombre entusiasta y vehemente por lo que no es de extrañar que hable así de esos productos... pero no es menos cierto que sus afirmaciones están basadas en lo que ha sabido durante sus viajes a lo largo de todo el mundo. Si las propiedades terapéuticas de los mismos están suficientemente contrastadas lo ignoramos pero Fernando no se habría hecho eco de ello si no estuviera convencido de lo que afirma. Sin mayor información no podemos dar otra opinión. En cuanto a la Enteogenia, no sabemos nada. Vamos a procurar informarnos de todo ello y, si procede, publicarlo.


Sr. Director: cuando compré la revista del mes de septiembre de 2002 me produjo una gran alegría y entusiasmo el artículo El agua de la vida sobre el Sr. Ayham Doyuk porque comprendí al instante que en temas ecológicos se ha dado un gran paso. Y como quiera que en la revista también han aparecido luego otros artículos sobre ella quisiera aportar información sobre otras de sus propiedades. La primera sería la siguiente: cuando en un recipiente cerrado lleno de agua a 374.2 grados C y una presión de 225.5 atmósferas se aumenta la temperatura en un solo grado... la presión se dispara a más de 1.000 atmósferas generando una gran energía. Este fenómeno es conocido en Física y Química como temperatura crítica o estado crítico de los gases. Otra propiedad la cuenta el investigador Keely sobre A. Davidson. Resulta que en 1965 un físico nuclear conocido suyo estaba haciendo experiencias con ultrasonidos utilizando un transductor de titanato de bario situado en el fondo de un tubo de cuarzo de 5 cm. de diámetro en el que puso una capa de agua de 10 cm. de altura. El generador de frecuencias tenía una potencia de 600 w. Pues bien, cuando llegó a una frecuencia algo superior a 41.300 Hz. y el nivel del agua coincidió con la longitud de onda se formó una onda estacionaria. Entonces se oyó un chasquido y el agua desapareció repentinamente. Cuando Davidson miró el techo vio que sobre el tubo había un perfecto agujero circular de 5 cm. de diámetro. Más tarde comprobaría que en el tejado había otro agujero igual. El edificio era de una planta pero por la perfección de los orificios estaba seguro de que si hubiese habido varias todas hubiesen sido perforadas. Su conclusión es que el agua había sufrido una peculiar desintegración. Según Keely el agua se había "eterizado" estimando que esa condición requería una frecuencia de 42.800 Hz.(no muy alejada, pues, de la utilizada por este investigador). El último artículo se refiere a la investigación del austriaco Vikter Schauberger del cual adjunto una fotocopia. Aprovecho la ocasión para felicitarle por la revista ya que la buena información es fundamental para un "desarrollo sostenible" de la humanidad. Muy cordial y atentamente le saluda

Segimon Armengol Nualart
Massanes (Gerona)

Ignoramos si estas propiedades del agua pueden ayudar a lograr efectos terapéuticos pero, en cualquier caso, dejamos constancia de los mismos agradeciéndole sinceramente su atención. EN cuanto a la documentación sobre Vikter Schauberger vamos a revisarla.


 

NÚMERO 55. NOVIEMBRE 2003.

Sr. Director: quisiera dirigirme con gratitud a su revista en la que tratan de informar y buscar soluciones sobre enfermedades casi desconocidas para muchos pero tortuosas para los que las padecemos como son la fibromialgia y la fatiga crónica. Hace siete años, después de mucho peregrinar por especialistas, me diagnosticaron ambas enfermedades. Nunca había oído esas palabras y, para mi asombro, me dijeron que no había cura para ellas, que estaban en estudio y sólo había calmantes y antiinflamatorios, que tendría que acostumbrarme a vivir con ellas. Pero eso es algo que no consigues; si acaso, a tolerar o resignarte. Y nadie habla de las depresiones constantes que sufres, primero al no saber lo que tienes y después, al hacerte pruebas y salir todo "normal", ver que te dicen lo de "Usted no tiene nada..." y te dan pastillas para la ansiedad. Luego, como no puedes ni descansar de noche por los dolores te recetan pastillas para dormir. Sólo que al final el dolor puede con ellas y es un sin vivir. Tienes mal humor, no te aguantas ni a ti misma -y menos a los demás- con lo que ahí empieza otro problema: el familiar. Te pasas el día tumbada, no quieres salir porque no estás bien y los demás no acaban de entenderlo. La ansiedad te hace comer, empiezas a coger peso y te ves mal, no te arreglas, no te apetece comprar ropa, etc. Vamos, la pesadilla que se muerde la cola porque no haces nada por ti y el sistema nervioso empeora, los brotes de dolores se agudizan, no puedes casi moverte porque a poco que lo hagas la fatiga no te deja... Y no hablemos de la vida en pareja: fatal. Entonces vuelves al médico, te cambia las pastillas, te dice que tienes que andar o ir a nadar y cuando lo haces te encuentras peor todavía. Hace un año, cansada de pasear de consulta en consulta, decidí ir a una clínica naturista para adelgazar. Había cogido bastante peso y me costaba perderlo. Primero me hicieron varias pruebas de chequeo y me diagnosticaron una descompensación general del organismo. Todo andaba mal, especialmente el sistema nervioso. Y encima, estaba intoxicada por los medicamentos a causa de tantos años tomándolos para combatir los dolores. En fin, decidí que la estética podía esperar y empecé un tratamiento multidisciplinar. A los seis meses era una mujer nueva. Hoy tengo controlada la fibromialgia y la fatiga crónica; aún no sé si curada del todo pero lo sabré con el tiempo. Sin embargo, ahora puedo hacer senderismo en esta Asturias maravillosa que tiene tanto que ver, puedo nadar y hasta puedo coger a mi perro en brazos (pesa 17 kg). No tengo ya problemas de fatiga ni dolores, estoy bajando peso -me diagnosticaron intolerancia alimentaria a varios alimentos y los suprimí-, duermo a pierna suelta y estoy motivada para hacer vida normal. Mi calidad de vida mejoró un 100%. La medicina natural, a la cual tanta gente mira todavía con recelo, fue para mi la puerta al cielo. En ella vas descubriendo cómo te vas encontrando de nuevo viva y hasta te encuentras rara, como si te faltara algo; y te das cuenta de que es ¡el dolor! Te tocas y donde antes había dolor ya no lo hay. Es como si estuviera dormido. Después de años supe qué era vivir sin él. ¡Vivir sin dolor! Hoy en día no tomo ningún medicamento; ni psicofármacos, ni calmantes, ni antiinflamatorios. Si tengo un ligero dolor, como viene se va; y si no, con tomar algún calmante, siempre natural, solucionado. Me gustaría que rompieran una lanza a favor de la Medicina Biológica y Naturista ya que cuenta con grandes profesionales como el que a mi me atendió, Miguel Ángel de Isidro, porque está claro que puede solucionar grandes problemas. Creo que médicos y naturistas deberían aunar esfuerzos y buscar soluciones conjuntas ya que todos saldríamos ganando. En suma, quiero volver a darle las gracias por su magnífica revista y que sigan ayudando a la gente como vienen haciendo. Sin más, un saludo.

Inés Díaz García
Gijón (Asturias)

Estimados amigos: después de leer el artículo sobre las amalgamas de mercurio me he quedado sorprendido de lo dañinas que pueden ser para unos y de lo inocuas que son para otros. Y después de razonar sobre los dos textos me decanto por apoyar el que habla de la peligrosidad del mercurio por varias razones:. Porque, ¿quién paga las investigaciones?, ¿trabajan los investigadores para empresas relacionadas con la comercialización de las amalgamas de mercurio? Y otra pregunta: ¿cuál sería la repercusión para esas empresas en el caso de que las investigaciones demostraran que son nocivas para la salud? A fin de cuentas, el Dr. Luis Cabeza Ferrer explicaba en su artículo que se realizan al año ¡cientos de millones de obturaciones dentales con amalgama de mercurio! Así que no es difícil imaginar la trascendencia económica que el asunto podría tener. Además, aunque no podemos constatar que haya habido manipulación en las investigaciones sí sabemos que las pruebas realizadas en países altamente tecnológicos como Japón, Suecia o la antigua Unión Soviética han sido, por decirlo así, de signo contrario a las expuestas por el Dr. Cabeza. Y ahí si ha habido repercusión económica, asumida por la Seguridad Social de Suecia. Supongo que ante tal gasto habrán afinado mucho en la investigación... Por otro lado, debo decir que mi credulidad ha sido sacudida por varios casos. Uno de ellos, el de las empresas vinculadas al tabaco. Éstas afirmaban hace unos años que no había relación alguna entre el cáncer -de pulmón u otros- y el consumo de tabaco. En los últimos años las pruebas han sido concluyentes y las cajetillas de tabaco llevan hoy un rótulo con carácter obligatorio donde se describe su nocividad. Y, por cierto, llama la atención que a pesar de que su consumo puede causar la muerte -con la consecuente tragedia en numerosos hogares- se sigue produciendo y vendiendo libremente. Por otra parte, si bien el Dr Cabezas aporta los valores que una persona con amalgama de mercurio puede ingerir por día sin peligro la realidad es que la variación puede ser muy grande ya que depende de cómo se haya realizado el ensayo, de las características específicas de la saliva de cada individuo o de la frecuencia en el consumo de alimentos de carácter ácido. En todo caso, un momento crítico de intoxicación por mercurio tiene que darse cuando se suaviza con el esmeril el relieve de las obturaciones. ¿De qué nivel de ingesta de mercurio estaríamos hablando entonces? No lo sé exactamente pero me temo que de varias veces los niveles permitidos. Otra cuestión es qué sal de mercurio se elige para hacer el ensayo. El estómago produce ácido clorhídrico, un ácido muy fuerte. ¿Es posible que reaccione con el mercurio dando algo de cloruro mercurioso o cloruro mercúrico? No lo sé, pero si lo que he leído es cierto el cloruro mercurioso se ha utilizado con el nombre de "calomelanos" en medicina para estimular ciertos órganos de secreción y su consumo continuado causa irritación. Es más, el cloruro mercúrico es un veneno violento que inhabilita al riñón para hacer su función de filtración y productos como la urea no pueden eliminarse por lo que puede hasta sobrevenir la muerte. Así lo he leído en un texto de Química.
En fin, pudiera ser que cantidades pequeñas de mercurio no produzcan una marcada patología en el riñón pero si destruyeran un buen número de nefronas y no constatáramos alteración alguna en los valores de filtración, nuestros riñones funcionarían durante muchos años con menos de la mitad de las nefronas que por término medio tenemos. Termino sugiriéndoles que estudien el tema de los superóxidos pues creo que podrían ser una de las llaves para la curación del cáncer. En estos momentos se investiga sobre ellos en Estados Unidos en esa dirección. Reciban un cordial saludo.

Evencio Esteban González

Gracias por sus comentarios y su sugerencia final. Estamos, efectivamente, informándonos. Tenga en cuenta que aún nos quedan varios artículos que publicar sobre las terapias alternativas que existen para el tratamiento del cáncer.


Carta abierta de su hijo, Javier
MUERTE DEL DR. EMILIANO SADA

Como ya publicamos en el nº 53 de la revista (pág. 15), el doctor Emiliano Sada, cirujano maxilofacial, consumidor de Bio-Bac y uno de los médicos que dio la cara en los medios de comunicación social para defender su eficacia terapéutica (fue entrevistado en varias cadenas de televisión), falleció el pasado mes de Julio al no poder superar las tremendas secuelas de la quimioterapia y la radioterapia a la que previamente había sido sometido. Transcurridas unas semanas, con el corazón aún dolorido por la pérdida, su hijo Javier nos ha hecho llegar una carta con el ruego de su publicación. Lo que hacemos para conocimiento de nuestros lectores sin comentario alguno por nuestra parte.
"Sr. Director: hace sólo unas semanas del fallecimiento de mi padre y no quisiera dejar pasar un solo día más, aún con el dolor en el alma, sin hacerle partícipe a usted y a los lectores de mis sentimientos. Me siento orgulloso de que mi padre fuera una voz sincera, un grito de cordura, un atisbo de esperanza y todo un luchador en este campo de batalla plagado de intereses en el que se ha transformado el drama del cáncer. Porque mi padre, a pesar de su fuerza impresionante, sucumbió ante la perversión de los que todavía, a estas alturas, se empeñan en hacer de la vida para muchos un callejón sin salida. Sí, la empresa internacional de las mentiras se ha cobrado otra víctima inocente en aras del lucro y el negocio. Y no hablo en clave de nada ni de nadie. No hay miedo ni cobardes entre nosotros. Pero no olvido que los médicos que trataron a mi padre de su cáncer le "enterraron" dos años y medio antes de haber muerto, le expulsaron de la vida coronando así, con otra guinda, el pastel de su ignorancia. Le desahuciaron, le dieron sólo unos meses de vida y a, pesar de eso, sabiendo que era un luchador, le hicieron un nuevo "regalo": abrasarle el cerebro con radioterapia. Sí, mi padre fue abrasado por la incompetencia de los que permiten costosísimos tratamientos sabiendo que no curan nada y provocan en los enfermos graves efectos yatrogénicos porque proporcionan pingües beneficios a quienes viven y se lucran con el cáncer. Y es que hemos creado un sistema de vida tan absurdo que lo que menos nos preocupa ya es la propia vida. Bien, nunca me subiré a ese carro. Mi padre tampoco lo hizo. Él afirmó públicamente, alto y claro, que el BIO-BAC era eficaz, que su estado, completamente deteriorado, mejoró notablemente cuando lo tomó. Aquella mejoría fue tan espectacular que nos dio a todos una nueva esperanza de vida y le abrió -nos abrió- una ventana a la vida. Hasta el punto de que pudo reincorporarse de nuevo a su trabajo. Por eso, para conocimiento de todos, se lo contó en voz bien alta y clara a cuantos quisieron escucharle.
Sé que su lucha no ha sido en vano, que con su testimonio aportó una inyección de confianza, que contribuyó a frenar las afirmaciones de quienes entonces decían que el Bio-Bac era "cosa de ignorantes" y mi padre mismo "víctima de algún maestrillo de la estafa". Es curioso: hoy tengo claro que quienes así se expresaban hablaban en realidad de ellos mismos. Es evidente que hay gente a la que le molestan aquellos que luchan por descubrir, por progresar y proyectarse hacia un futuro menos incierto, a quienes han entendido que el verdadero sentido de la vida... es vivir.
Lo que realmente ocurre con el cáncer es que son cada vez más los "profesionales" dispuestos a vender sus valores, su ética y hasta a su propia familia por dinero. Esa panda de marionetas al servicio de los manipuladores que manejan los hilos, esa red de traficantes del engaño y la codicia... sobran.
Gente dispuesta a usar con dureza las leyes -porque las dictan ellos- contra quienes no aceptan lo que deciden. No ha cambiado nada desde la época de Miguel Servet, a quien por descubrir la circulación de la sangre y dejar en evidencia el conocimiento científico imperante... sus colegas instaron a que se le quemara en la hoguera. Tales "errores" lamentables les parecen lejanos en el tiempo a muchos pero hoy se están cometiendo exactamente igual y mañana lloraremos por ello. El hombre sigue siendo el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. ¿Hasta cuándo?
Papá, sé que allí donde estés entenderán tanto mi dolor como mi cariño. Sólo quiero que sepas que tu ejemplo ayudará a muchos. Estoy seguro de que tu esfuerzo no ha sido en vano. Hoy sólo me consuela saber que un día podré poder volver a abrazarte. Gracias Chacón, gracias Dr. Moriano, gracias Bio-Bac por regalar más de 2 años de vida a mi padre. Hasta siempre, papá. Tu hijo Javier."


 

NÚMERO 54. OCTUBRE 2003.

Estimados amigos: el artículo sobre el Activador GIE de Peter Gross para conseguir agua viva me parece bastante impresionante. Y me ha recordado a Ayham Doyuk cuando estuvo en España haciendo sus demostraciones. Según el artículo de su revista parece que no encontró en nuestro país un agua lo suficientemente pura o limpia para poder probar lo que afirmaba que hace su agua en personas enfermas. Bueno, ¿y no le valdría a Doyuk el agua tratada con el activador GIE? Si así fuera sería un gran paso para demostrar lo que afirma. Y, por cierto, ¿saben algo más de él? ¿Van a hablar de nuevo sobre las aplicaciones terapéutica de su agua? En otro orden de cosas, me gustaría que publicasen un artículo sobre la utilización del microondas para calentar las comidas. ¿Puede ser perjudicial? ¿Es verdad que mata las propiedades nutritivas de la comida? Un saludo y sigan con su gran revista.

Alexander Del Cura LLoves

Como en su día publicamos, nuestros responsables políticos ofrecieron en su momento formalmente a Doyuk la oportunidad de demostrar lo que decía pero esa promesa jamás se materializó a pesar de las gestiones y la buena voluntad demostrada por el entonces ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, quien habló telefónicamente con nuestro director sobre el asunto dos veces. Los responsables encargados de la operación de limpieza del Prestige en Galicia lo impidieron. Y los altos cargos del ministerio que quedaron en seguir el caso y preparar las demostraciones... hicieron mutis por el foro. Lo mismo que Doyuk, quien tras lo acaecido desapareció hasta que a mediados de septiembre ha vuelto a entrar en contacto con quienes llevan sus asuntos en España. Cuando sepamos algo más lo comunicaremos (incluido lo de que si el agua tratada con el Activador GIE es válida). En cuanto al microondas, hay que decir que sí se mantienen las propiedades nutritivas de los alimentos, en particular de las vitaminas y minerales sensibles a las temperaturas elevadas y prolongadas. Pero también tiene sus inconvenientes y peligros. Lo explica ampliamente nuestro director en su libro La Dieta Definitiva. Por ejemplo, muchos expertos afirman que los microondas "desvitalizan" los alimentos y que, por tanto, no deberían usarlo las personas débiles -con poca energía- o con enfermedades degenerativas. Asimismo, está por demostrar que los hornos microondas no generan radicales libres en los alimentos. Con todo lo que ello implicaría para la salud. Añádase que el sabor no tiene nada que ver con el que puede conseguirse con una cocción lenta que permite a los aditamentos ir mezclándose poco a poco con el alimento principal y luego valore sus ventajas e inconvenientes.


Sr. Director: soy un chico seropositivo actualmente asintomático en tratamiento antirretroviral ya por cinco años (estuve muy enfermo y lo comencé). Quisiera recibir información sobre tratamientos alternativos a los cócteles así como testimonios de personas que no los tomen y se encuentren bien de salud. Si alguien me pudiera facilitar la dirección de algún buen profesional de la salud que aborde este problema le estaría muy agradecido. Las teorías disidentes las conozco. Me gustaría saber de HECHOS y casuística porque la verdad es que aunque mi corazón esté con la Medicina Natural tengo bastante miedo. Me gusta mucho vuestra revista pero hecho en falta un dossier sobre lo ultimo en sida realizado con rigor y templanza. Agradecería cualquier comunicación positiva ya que me encuentro bastante solo ante la Gran Institución Sanitaria. ¿Dónde se puede adquirir el BIRM? Muchas gracias y un abrazo

Un amigo

En la revista hemos publicado varios artículos sobre el Sida. Puedes consultarlos en nuestra web: www.dsalud.com En cuanto al BIRM, puedes solicitarlo a través del e-mail birm@andinanet.net Su página web es www.birm.com Cabe añadir que el Bio-Bac ha demostrado mediante ensayos clínicos su eficacia en casos de Sida pero deberás esperar un poco antes de poder adquirirlo. Asimismo, los tratamientos con Medicina Ortomolecular dan buenos resultados. Te sugerimos que consultes en la Sociedad Española de Medicina Ortomolecular (96 392 41 66). Sólo nos resta añadir que no estás solo: todos somos hojas del mismo árbol. No lo olvides.


Estimado Sr. Campoy: soy asidua lectora de su revista y sabiendo que su publicación trata los temas más polémicos dándonos a conocer a los lectores las posturas "no oficiales" y desvelándonos lo que no se ve o no nos dejan ver me gustaría que, en la medida en que sea posible, publicasen un reportaje sobre el anteproyecto de ley que el Ministerio de Sanidad dio a conocer a finales del pasado mes de julio. Dicho anteproyecto versa sobre la ley de reproducción asistida en España.
Mi nombre es Eva Plaza y soy una mujer de 33 años con problemas para concebir. Pues bien, la reforma de esta ley ha sido presentada por la ministra Ana Pastor como un avance en la legislación y ¡nada más lejos de la verdad! Porque es cierto que por un lado se abre la posibilidad de estudiar con células embrionarias pero no lo es menos que eso no se va a poder llevar a cabo por la modificación que quieren aprobar del artículo 4: limitar el número de óvulo a fecundar a tres. Si hablan ustedes con profesionales de la reproducción asistida verán que si se limita el número de óvulos a fecundar a tres y el número de embriones a transferir a tres no va a haber ningún embrión sobrante para crioconservar. Y de los 35.000 embriones crioconservados que hay en la actualidad la mayoría no van a servir para la investigación -según los expertos- porque casi todos están congelados en un estadio no válido para derivar líneas celulares.
Además, esa limitación en la fecundación de óvulos va a perjudicar gravemente a las/os pacientes con problemas para concebir dado:
-...que las tasas de embarazo por ciclo de FIV, ICSI o similar disminuyen del 30% a menos de un 10%.
-...que, evidentemente, al tener que someternos a más tratamientos para conseguir un embarazo los gastos se multiplicarán de tal forma que muchas parejas se verán imposibilitadas para acceder a ellos. Sin olvidar el coste para el erario público ya que algunas parejas -pocas pero las hay- son tratadas con cargo a la Seguridad Social.
-...que al aumentar el número de tratamientos las mujeres tendremos que pasar un mayor número de veces por el quirófano bajo anestesia general para la extracción de óvulos.
-...que no va a haber embriones sobrantes para la investigación puesto que el anteproyecto permite la implantación de tres embriones y la fecundación de tres óvulos. Tres embriones es lo que ya, habitualmente, se transfiere en cada ciclo.
Todo esto no lo digo yo: lo dicen los cientos de profesionales que trabajan en la reproducción asistida en este país, la mayoría de los cuales están preocupados por esa limitación. Y le hablo con conocimiento de causa dado que desde que apareció en los medios de comunicación la noticia varias personas, entre ellas quien suscribe esta carta, estamos llevando a cabo acciones para paralizar el anteproyecto.
Además, ¿cómo es posible que los únicos que estén de acuerdo con él sean los miembros de la Iglesia (y si no, léase la nota de la Conferencia Episcopal al respecto)? ¿Por qué la Ministra lo dio a conocer precisamente cuando los pacientes, asociaciones de pacientes y profesionales estaban de vacaciones? ¿Y por qué se quiere aprobar una ley tan importante por la tramitación de urgencia? Podría seguir así con muchas otras preguntas... En fin, dado que somos muchas las parejas con problemas de fertilidad que leemos su revista les propongo que publiquen un reportaje en el que se trate a fondo este tema. Puedo ponerles en contacto con personalidades, asociaciones y pacientes involucrados en la reproducción asistida. Un cordial saludo

Eva Plaza Fernández
(Madrid)

Esté segura de que seguiremos de cerca el asunto. Tienen ustedes todo nuestro apoyo en este ámbito.


Estimados amigos: me gustaría compartir con vosotros una anécdota bien simpática. Soy mujer, tengo 35 años y cuatro hijos preciosos. Me encantan y los adoro pero fueron los responsables indirectos de que en diez años pasara de 47 kilos a 62. Bueno, a lo mejor eso no es exactamente verdad pero es la excusa que siempre he puesto para justificar mi aumento de peso ante mi marido, mi familia y mis amigos. En fin, el caso es que en diciembre pasado decidí adelgazar porque a mi esposo se le empezaban a ir los ojos detrás de toda jovencita que se le cruzaba en el camino, cada vez me hacía menos caso y yo no andaba por la labor de perderlo. Hablé con mi ginecólogo, le pedí consejo y me respondió que no perdiera el tiempo, que él también había intentado perder peso durante años y no le había funcionado nada. Le hablé entonces del libro que ya mencionaban ustedes de La dieta definitiva y me respondió que él también compraba la revista pero que a pesar de que le parecía una publicación seria estaba claro que en eso no decían ustedes la verdad. Vamos, que no se lo creía. Y como se trata de una persona que me merece mucho crédito decidí no comprar el libro. Pudo más mi fe en él que en ustedes. Bueno, pues mira por dónde he vuelto a verle a primeros de septiembre con motivo de una pequeña infección y me encontré con alguien irreconocible: había perdido tanto volumen y peso que parecía otro. Cuando le hice partícipe de mi asombro se sonrojó y me dijo que había perdido veinticinco kilos en siete meses, sin pasar hambre y sin esfuerzo, y que tenía que pedirme perdón porque recordaba lo que me había dicho antes de Navidad. Luego le eché en cara que no me hubiera llamado siquiera para decírmelo. Volvió a pedirme perdón. Pero lo "mejor" fue que cuando le pregunté cómo lo había conseguido reconoció que había comprado el libro del Sr. Campoy, lo había leído y se había puesto sin más a hacer lo que en él se sugiere. ¿Qué les parece? Por mi parte, lamento haber sido tan tonta por haber perdido el tiempo y no haberles creído. Y si les mando esta carta es para que mi testimonio sirva al menos para que otros no hagan como yo. En cuanto a mí, ya lo he encargado y voy a empezar a leerlo. Bueno, eso es todo... salvo pedirles que no publiquen mi apellido; no quiero que se rían de mí mis amigos. Besos.

Ángela C. P.
(Valencia)


 

NÚMERO 53. SEPTIEMBRE 2003.

Señor Director: gracias por publicar la carta de mi marido, fallecido en circunstancias tan trágicas. He leído la noticia sobre el fallecimiento de D. Luis Sánchez Harguindey publicada en su revista bajo el antetítulo Son cuatro los consumidores de Bio-Bac fallecidos en junio. Pues bien, mi marido falleció en febrero de este año también por dejar de tomar el Bio-Bac. Estoy segura de que una de las causas de su muerte fue la falta de tan maravilloso medicamento. Eduardo estuvo tomándolo y a pesar de haber estado todo el verano pasado dándose Quimioterapia (infusor de 5-FU colgado) se encontraba fenomenal. Hacíamos vida normal montando en bicicleta 20 kilómetros diarios, paseando... En suma, quisiera preguntar a los "famosos" oncólogos lo siguiente: una persona enferma de cáncer que estaba en la "lista negra de los enfermos terminales", ¿podría haber aguantado tanta Quimioterapia sin ayuda? ¿Puede alguien contestarme a esta pregunta? ¿O pueden ellos devolverme a mi marido? Por desgracia, el Bio-Bac ha desaparecido y mi marido también, dejando tristeza, soledad, rabia, indignación, desesperación y ganas de venganza. Desde lo más profundo de mi corazón, mi sentido pésame a los familiares de los fallecidos. Espero que los "peces gordos" del Ministerio de Sanidad piensen alguna vez en los muertos y en los que sobrevivimos a estas tragedias. Atentamente,

Daniela Erguveanu
(viuda de Eduardo Antonio Serrano Fontán)

Ignorábamos que su marido tomara Bio-Bac y que empezara a empeorar al faltarle. Lo sentimos de veras. En todo caso, tenga la certeza de que el Bio-Bac no ha desaparecido. Volverá a venderse en unos meses y estará accesible para los enfermos españoles que lo necesiten... aunque quizás tengan que comprarlo en el extranjero vía Internet. Y en España cuando la Justicia desenmascare a los sinvergüenzas que están detrás de este injustificable atropello. Al tiempo.


Rogaría me facilitaran la información que a continuación les planteo referente a la nutrición y a las grasas poliinsaturadas omega 3 y omega 6. En diversos libros he leído que se debe tomar en la dieta diaria los ácidos grasos omega 6 y omega 3 en una proporción de 6 a 1. Pero tanto un libro que me merece mucho respeto escrito por Michael Colgan así como la persona que normalmente consulto, experta en Nutrición Ortomolecular, me ha confirmado que los últimos estudios realizados con estas grasas demuestran lo contrario, es decir, que hay que tomar una proporción de tres partes de omega 3 por cada una de omega 6. Ruego me informen de este "detalle" tan importante referente a estas grasas. Muchas gracias

Carmen Navarro
(Sitges)

No hay convencionalmente nada aceptado a ese respecto -sí muchas propuestas- aunque la última proporción indicada parece ser la más correcta: 3 de omega-3 por una de omega-6. En todo caso, quede constancia de que la ingesta de esos ácidos grasos no puede hacerse indiscriminadamente. Si su déficit es negativo, su exceso también. Y, desde luego, es mejor ingerirlos con la alimentación antes que mediante cápsulas. El aceite de omega 3 se halla presente sobre todo en los pescados azules y el de omega 6 en los aceites vegetales (oliva, colza, calabaza, maíz, etc.).


¡¡Enhorabuena por la revista!! Y, además, gracias por facilitarnos tanta información que tanto bien hace a la humanidad. Practico, estudio y doy clases de Qigong (Chikung). Sigo aprendiendo. Practico también la Geobiología y el Feng-Shui, domoterapias que considero como complementos energéticos de la persona. Y veo en vuestra revista la confirmación de las teorías que explico en mis clases: la importancia del descanso, de la respiración, de la ingesta de agua (lo más viva posible), de la alimentación fresca y variada, del ejercicio moderado, del relax, de la visualización, del positivismo y de la armonía con uno mismo, con los demás y con la naturaleza. Ciertamente, cuando el científico pierde la curiosidad por estudiar otras cosas que funcionan es que pasa algo: o está endiosado o falla su sistema. Afortunadamente, vemos por vuestra revista que hay una parte de esos científicos que, basándose en el concepto energético de las Medicinas tradicionales o en estudios propios, investigan, experimentan y obtienen resultados que sus compañeros no aceptan. Pero como la CIENCIA es superior a los que la practican, muy a su pesar -el de ellos- acabará por triunfar la LUZ DE LA VERDAD. Conozco a varios científicos con la salud arruinada incapaces de probar medios alternativos para mejorar su salud. Y les ves cómo visitan los hospitales de 2 a 4 veces al año, tomarse de 8 a 10 pastillas diarias que obtienen de sus botiquines -que más parecen dispensarios- y aguantan estoicamente enrocados en su postura personal, sufriendo y haciendo sufrir a mujeres e hijos. Bueno, termino ya que mi perro Tor no me deja escribir más. Me está sacando a pasear. Enhorabuena y gracias.

Rubén Soler Gandia
(Valencia)


Durante los últimos tiempos, y a propósito de la guerra ilegal e inmoral contra Irak, se insiste sobre una cultura por la paz, no sólo para resolver los conflictos a través del diálogo y el consenso sino para profundizar en una auténtica democracia participativa como instrumento para evitar dramas en pueblos enteros, grupos étnicos y comunidades. También se señala la necesidad de esta cultura para solventar la violencia en las relaciones interpersonales que se establecen en el tipo de sociedad que nos ha tocado vivir. Un movimiento por la paz que trata de establecer un nuevo tipo de convivencia, algo así como una globalización en positivo. Pero en el momento en que nos trasladamos al ámbito sanitario esa cultura no parece que siga el camino señalado ya que las medidas para promocionar la salud y curar la enfermedad se convierten en un objeto de consumo más con toda una parafernalia de marketing y actuaciones que contribuyen a potenciar y mantener esa relación comercial. Por ese motivo, entre otros hechos lamentables, hallamos una explicación a la escasa inversión en investigación en medicamentos que actúan sobre enfermedades graves que padecen grandes sectores de la población cuyo único motivo de exclusión es haber nacido en países llamados eufemísticamente "en vías de desarrollo".
Y no se trata de cuestionar muchos de los procedimientos que hoy día se utilizan para las situaciones de urgencia médica -sustituciones de órganos, cirugías reparadoras y líneas de investigación prometedoras como las de las células-madre- sino de reflexionar sobre la influencia de la forma de vida sobre las enfermedades que padecemos. Este es el asunto y no otro. Porque atribuir las causas a "agentes externos" que hay que combatir como sea nos adentra en una visión militarista de la atención sanitaria que contribuye a mantener unos criterios que no nos van a llevar a buen puerto sino a mantener la dependencia a una industria médica y farmacéutica cada vez más poderosa.
Una cultura por la paz aplicada a la salud debería darse cuenta de la relación entre la Biología y la Sociología e incorporar en la segunda transición que se acerca en nuestro país todos aquellos elementos que ayuden a comprender que son las situaciones de riesgo y un entorno hostil lo que está en la base de los trastornos que hemos convenido en llamar enfermedad.

Dr. Vicente Herrera Adell
(Barcelona)


Sr. Director: a los 30 años decidí dejar de fumar y no porque empezara a costarme subir las escaleras, me pasara el día tosiendo y fuera incapaz de estar sin un cigarrillo en la mano hasta el punto de que cuando de noche me quedaba sin tabaco y no había cerca dónde comprarlo miraba en el cubo de la basura para aprovechar las colillas.... sino porque conocí en el trabajo a una nueva compañera que me gustaba mucho y cuando intenté acercarme a ella me rechazó porque no soportaba ni el olor a tabaco. ¡Y yo fumaba entre dos y tres cajetillas diarias! Me gustaba tanto que dejé el tabaco sin otra ayuda que la fuerza de voluntad. Y un mes después empecé a salir con ella. El problema es que mi enamoramiento me producía una tremenda ansiedad que se juntó con la ansiedad que tenía por dejar el tabaco -el síndrome de abstinencia le llaman- y lo combatí con comida, caramelos y pastillas de regaliz. Un año después pesaba siete kilos más. Y a los dos años eran ya quince los kilos que me sobraban. Fui a un endocrino, me puso a régimen hipocalórico y después de pasar mucha hambre y hacer ejercicio programado me encontré seis meses después con una pérdida de sólo cinco kilos. Dejé el régimen, completamente harto, y recuperé lo perdido en dos semanas. Mi novia se enfadó, me dijo que tenía que adelgazar y me volví un "experto". Hoy puedo decir que he seguido todo tipo de tratamientos, de regímenes y de sistemas. Durante seis años probé todo lo imaginable: vendas frías, cremas, pastillas, batidos, barritas dietéticas de chocolate, diuréticos, tranquilizantes... ¿El resultado? Que en lugar de quince me sobraban 25. Tal era la situación en diciembre del año pasado. Y excuso decir que mi novia me dejó mucho antes. Fue entonces cuando vi por primera vez su revista en un kiosco y la compré para informarme del vergonzoso asunto del Bio-Bac. Y ¡mira por dónde! me topo con el anuncio del libro de "La Dieta Definitiva". La verdad es que al principio me dio mucha risa teniendo en cuenta mi experiencia pero luego, leyendo la revista, viendo su seriedad y con qué valentía dicen ustedes las cosas, pensé: ¿y cómo se explica que gente tan seria anuncie algo así que sea falso? Así que decidí darles un margen de confianza, pedí el libro, me empapé de él -me encantó- y me puse a hacer la dieta. Eso fue -ironías de la vida- un 14 de febrero, día de San Valentín. Hoy, 1 de agosto, quiero compartir con usted y con los lectores mi asombro y mi agradecimiento porque salgo esta tarde de vacaciones. ¡¡¡Y he perdido 20 kilos en estos cinco meses y medio!!! Sin hacer ejercicio ni pasar hambre, como decían ustedes. Bueno, la verdad es que voy a empezar a hacerlo porque estoy algo flácido. Es realmente sorprendente. Gracias de corazón. Tienen ustedes en mí un amigo de por vida. Un fuerte abrazo

Carlos Velasco
(Barcelona)


 

NÚMERO 52. JULIO - AGOSTO 2003.

Quisiera comentarles lo siguiente referente al artículo sobre Radioterapia del último número de Discovery DSalud: estoy totalmente de acuerdo con Uds. en que tanto la Quimioterapia como la Radioterapia son técnicas muy agresivas pero, ¿qué alternativa dan ustedes para curar el cáncer cuando la medicina alternativa no puede frenarlo y mucho menos curarlo? Es muy fácil hablar negativamente de algo pero cuando uno tiene el problema necesita alguna salida y la medicina natural tampoco la tiene. Yo puedo hablar por propia experiencia. El mes pasado cumplí 48 años y durante los últimos 16 años de mi vida he seguido una dieta lacto-ovo-vegetariana y he llevado una vida lo más sana posible. Pero, aún así, hace año y medio me diagnosticaron un carcinoma de mama en fase III. Como las opciones que la medicina tradicional me daba no estaban de acuerdo con mis principios busqué otras opciones y, no dando resultado, me fui a Alemania y me hice tratar por métodos biológico-homeopáticos durante 7 meses. Mi problema no mejoraba. Fui a ver a otro profesional en Alemania con distintos tratamientos y, finalmente, fue él mismo quien me aconsejó ponerme Quimioterapia para frenar la enfermedad. Después de gastarme casi un millón de pesetas (entre aviones, hoteles y tratamientos), cuando fui al hospital mi tumor había pasado de 4,2 cms a 10,5 cms y era inoperable. Me pusieron primero Quimioterapia para reducirlo. Al final, decidí operarme. Hace sólo 2 meses que he terminado el tratamiento y lo he pasado muy mal, tanto física como emocionalmente, sobre todo porque yo, que siempre había estado en contra de esas terapias, ahora tenía que someterme a ellas; pero no me quedaba otra alternativa. Todo lo que yo creía me había fallado. ¡Ah! También estuve en contacto con el Dr. Castelló de Mora, de Sevilla, pero la hipertermia puede dar algún resultado en tumores muy pequeños, no en grandes. Y aún así, el doctor me dijo que los resultados son imprevisibles. Creo que más que descalificar un tipo de medicina sería mejor que cooperaran para el bien del paciente y si informan de los efectos negativos de una terapia, ¿por qué no dar remedios, complementos o hierbas para contrarrestar y eliminar los efectos tóxicos en el organismo de dichas terapias? De esa manera a los que no hemos tenido más remedio que utilizarlas nos darían una esperanza y no nos dejarían tan hundidos. Agradecería sus consejos a este respecto. Muchas gracias y reciban un cordial saludo.

Gloria García-Villaraco
Benalmádena (Málaga)

Comprendemos perfectamente su estado de ánimo y nos ponemos en su lugar. Pero debemos decirla, con tanto cariño y respeto como sinceridad, que no compartimos su opinión. No se trata de que la Quimioterapia o la Radioterapia sean técnicas muy agresivas: se trata de que no curan el cáncer y por eso no se justifica su uso. Aunque la mayoría de los oncólogos afirme gratuitamente lo contrario. Y vamos a reiterar algo que no parece entenderse: reducir un tumor de tamaño no significa que el cáncer se esté curando. Y eso es básicamente todo lo que obtienen -y en muy pocos casos- tanto la Quimioterapia como la Radioterapia. Con efectos secundarios brutales, encima. Por otra parte, no es cierto que no existan alternativas a la Oncología oficial. Existen. Aunque las que usted ha probado no le hayan funcionado. Su experiencia no es extrapolable. Por nuestra parte, una vez explicado qué es el cáncer y qué lo causa y habernos adentrado en la verdad sobre los tratamientos oficiales vamos a empezar a hablar de esas alternativas. Y vamos a necesitar meses precisamente porque son muchas las posibilidades. Sólo precisamos tiempo. No pierda pues la esperanza. Un fuerte abrazo.


Permítanme felicitarles por la revista que recomiendo siempre que tengo ocasión. En verdad nuestras autoridades juegan con nuestra salud. De hecho, en el tema de las antenas de telefonía móvil la ocultación de datos sobre afectados debería constituir un delito penal pero la historia se repite como en otros casos -tabaco, amianto, etc.- cuando uno se topa con la GRAN INDUSTRIA. Mi padre, de 64 años, falleció después de estar expuesto a las emisiones de una antena de telefonía móvil colocada a 15 metros de su domicilio en el año 1998. Según las mediciones efectuadas por el ministerio en el interior de la vivienda (sobreático) se registraron unos valores de 0.187 w/m2, superiores a los registrados en la azotea, que eran de 0.0625 w/m2. Como verán, nada lógico. Y mucho menos que los ingenieros digan que hay un efecto paraguas si la antena se tiene encima. Empezamos a notar cómo mi padre empezó a tener apatía, ansiedad, etc. Tras exponer los problemas neurológicos al médico le hicieron varias pruebas (sin mencionar nosotros la antena) y en el resultado del escáner vieron que en el cerebro aparecían unas calcificaciones específicas y leucariosis. Precisamente hay estudios que indican afectación a este nivel. Lo catalogaron como posible Alzheimer y nos recetaron medicamentos que estaban probando sin darnos más explicaciones. Al ver los efectos secundarios de éstos preferimos que nuestro padre no fuera un conejillo de indias. Mi padre se fue deteriorando hasta tal punto que dormía apenas dos horas al día en los últimos meses. Estaba excitadísimo y no había forma de tranquilizarlo. Ni en el centro donde lo ingresaron dándole cócteles de tranquilizantes. Su corazón no pudo resistir y en el parte de defunción consta como causa demencia fronto-temporal. Desde la asociación de afectados a la que pertenezco (Abatem), ubicada en Barcelona, nos preguntamos: ¿cuántos muertos y enfermos necesitan nuestras autoridades para actuar? ¿Cómo pueden mantener la posición de que no está demostrado y que los límites actuales son seguros? Por cierto, en relación con el artículo que acaban de publicar sobre la calidad del agua hay dos normativas de reciente aprobación que son las que están en vigor: el RD 1074/02 para las envasadas y el RD 140/03 para el resto.

Mercedes Franco Espino
(Barcelona)

Nos solidarizamos con usted y entendemos perfectamente su enfado porque tiene toda la razón. En esta revista hemos denunciado varias veces ya este hecho. Tiene artículos extensos al respecto publicados en los números 17, 36 y 38. Los lectores interesados pueden consultarlos en nuestra web: www.dsalud.com Es una vergüenza que nuestras autoridades estén exponiendo a la gente a los peligros de la telefonía móvil a sabiendas. Pero priman los intereses económicos. Y gracias, por cierto, por su aclaración sobre la última normativa legal sobre el agua.


Estimado Sr. Campoy: en estos días, y con bastante retraso, he tenido ocasión por primera vez en mi vida de tener en las manos su prestigiosa revista, que me ha entusiasmado y a la vez sorprendido por dos razones elementales:
1) El caso del Sr. Chacón y el Bio-Bac. Me parece extremadamente bochornoso y un abuso absoluto de autoridad de parte de la Sra. Ministra de Sanidad lo que está sucediendo. Es increíble hasta qué punto se pisotean los derechos de los ciudadanos con tanta mentira que huele a "podrido". Resido en Colombia desde hace nueve años aunque soy de origen español -concretamente de Granada- y de profesión médico cirujano con diferentes especialidades, entre ellas la de Oncología. Tuve en varias oportunidades la ocasión de conocer y compartir brevemente con el Sr. Chacón (hijo) y Dios me concedió la gracia de poder utilizar ese maravilloso medicamento en varios pacientes con unos resultados impresionantes. Y es por eso que no comprendo que después de tantos años se digan todas esas payasadas como si -y discúlpeme la grosería- nos hubiésemos convertido no solamente en un país de enfermos sino además de "gilipollas". Deploro absolutamente como persona, como médico y como científico toda esta barbarie de campaña orquestada contra el Dr. Chacón y contra el Bio-Bac, y quiero dejar por sentado que considero como muy indeseables y faltos de ética y moral a todas aquellas personas y "laboratorios" que están detrás moviendo los hilos de la señora "marioneta".
2) He sentido una gran alegría al conocer que en el equipo que usted dirige se encuentra un médico que tiene tanto prestigio en Colombia como el Dr. Jorge Carvajal, al que conocí en varias ocasiones cuando fui asistente a unas conferencias patrocinadas por Heel. También me agrada saber que por allá llega el Dr. Arturo O´Byrne. Comparto con ambos doctores prácticamente la misma filosofía holística.
Le agradecería, finalmente, que me pudieran informar si existe algún sitio o distribuidor dentro de Colombia donde poder conseguir la revista periódicamente sin mucho problema. Le deseo a usted y a su equipo periodístico la mayor felicidad del mundo y que ese ser superior los proteja y los ilumine para seguir teniendo la misma o más valentía aún para publicar artículos tan importantes como el que me refiero. Basta de tanta burla, prepotencia y mentiras. Su seguro servidor,

Dr. Julio Alberto Jaramillo Dupont
Médico Cirujano - Oncólogo Valledupar (Departamento del César). Colombia.

Le agradecemos tan amables palabras. Nuestro distribuidor en Colombia es la empresa Andina. Puede localizarles en el número 271 26 03 de Bogotá. Y leer todos nuestros artículos atrasados en www.dsalud.com


Señor director: le escribo en relación con dos temas de actualidad en la revista. Uno, la alusión en Cartas al director a la enfermedad colitis ulcerosa; otro, ¡cómo no!, el Bio-Bac. He padecido colitis ulcerosa durante quince años, desde que contaba precisamente con quince años de edad. Pero todo cambió en enero del 2000 cuando probé Bio-Bac y a las 24 horas ya había notado una mejoría espectacular que se convirtió en curación de la enfermedad, estado que permanece hoy todavía. Pues bien, en una Carta al director publicada en la revista de mayo y firmada por María García se hablaba de una dieta especial -la de Elaine Gottschall- como método que llevó a la firmante a la curación. Y me parece lógico ya que, como comprobé en mi caso, el Bio-Bac produce la correcta degradación del alimento, esencial para la asimilación del mismo por el organismo. Y es que el Bio-Bac contiene precisamente enzimas digestivas, como bien proponía la redacción de Discovery DSALUD en su respuesta a la carta de María García. Animo a los pacientes de colitis ulcerosa a investigar en esta línea. Lo dicho apoya además lo afirmado por Rafael Chacón en el número de mayo de que Bio-Bac es un medicamento de amplio espectro, razón de más para esta bananera persecución que contemplamos. Desde la incautación, mi caso es lo consabido: he reducido la dosis para ahorrar producto con lo que las molestias reaparecen, si bien la dosis actual aún me mantiene sin recidivas, de momento. De la salud de nuestro Estado de Derecho depende la salud de miles de personas. Y de que el Estado de Derecho no sea marioneta del poder económico. ¡Que Monstesquieu nos pille confesados!

Alejandro Alonso
(Menorca)


Estimado Director: me dirijo a Vd., en primer lugar, para felicitarle por su cada vez más interesante revista, de extraordinaria utilidad para todos aquellos que cuando nos aseguran que un problema no tiene solución adecuada no nos resignamos y seguimos buscando a alguien que nos pueda ayudar. En segundo lugar, y al hilo de lo expuesto, comentarle que hace unos días tuve la oportunidad de leer en uno de los números atrasados de su revista, que aún no había ojeado, un artículo esclarecedor titulado Las verdaderas razones del fracaso escolar en el que se explica cómo afrontan ese problema en Institutos Fay. Lo leí, me encantó y me parece un texto de enorme importancia para todas esas madres que en estas fechas de fin de curso se plantean con angustia qué va a ser de sus hijos en el proceso de escolarización, sobre todo si presentan déficit de atención y se les hace cada vez más cuesta arriba estar a la altura de sus compañeros y seguir el ritmo normal del curso... como fue el caso de mi hijo hasta hace sólo un año. Porque quiero decirle que precisamente hace sólo tres años mi hijo estuvo a tratamiento en ese centro, a donde le llevé porque presentaba serios problemas de adaptación, dificultades para integrarse en su clase además de una descoordinación psicomotriz importante. Hoy es uno de los mejores alumnos de su clase -me lo reconocen sus tutores- y destaca en deportes hasta el punto de que es el capitán del equipo de baloncesto. ¿Se da cuenta de qué cambio en tan poco tiempo? Tenía que contarlo. Creo que mi testimonio puede serle de utilidad a otras madres con el mismo problema. Atentamente.

Elena Vélez
(Madrid)

Su testimonio nos parece importante y por ello lo publicamos. No está de más que sepan los lectores, en todo caso, que el método de Institutos Fay es útil tanto en niños con algún tipo de problema como en chavales completamente sanos pero que tienen dificultades en los estudios. Los resultados suelen ser excelentes. Facilitamos de nuevo por ello el número de contacto (91 740 02 03) a los padres que pudieran estar interesados recordándoles que pueden leer ese artículo en nuestra web: www.dsalud.com.


Señor Director: tengo 40 años y soy un enfermo de cáncer de estómago en estadio IV; es decir, con metástasis aunque afortunadamente subcutáneas (ni mis órganos internos ni mis huesos han sido aún afectados; al menos, así lo indica un reciente TAC y una gammagrafía ósea). Todo comenzó en Julio del 2001 cuando sentí molestias para tragar. Una vez confirmado el diagnóstico, me sometí a cirugía, que fue un éxito. Le indicaré, además, que la cirugía y todo mi tratamiento posterior ha tenido y tiene lugar en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Poco después me incorporé como lector de su revista.
Tras la cirugía me sometí a 6 ciclos de quimioterapia que llaman coadyuvante. Tras un TAC de referencia en Noviembre del 2001 se iniciaría dicho tratamiento y me dicen que en ese momento todo indica que estoy totalmente limpio de la enfermedad. Pero yo comencé a sentir un pequeño dolor junto a la cicatriz quirúrgica de mi espalda cuando me apoyaba en la pared, como si tuviera un pequeño bulto. No le di importancia ante las palabras de mi oncóloga suponiendo además que si fuese algo maligno se hubiera detectado en el TAC... pero yo no sabía que un TAC no detecta tumores subcutáneos. Ni me advirtieron en ningún momento de que podían salir tumores subcutáneos junto a las cicatrices quirúrgicas, ni me revisaron éstas. Tras terminar en Abril el tratamiento con quimioterapia, durante el cual mis defensas bajaron en ocasiones de forma alarmante, el bulto de mi espalda se hizo de mayor tamaño y, coincidiendo con el despido de mi oncóloga que era un médico residente de primer año con contrato temporal o algo así, le digo al nuevo oncólogo lo que ocurre y éste manda hacer una punción de ese bulto. Tras confirmar que es una metástasis y hacer un nuevo TAC que sale bien, en lugar de extirpar el tumor subcutáneo mi nueva oncóloga (esta vez un médico residente de cuarto año que sí que me hace reconocimientos exhaustivos y con quien se puede hablar de los tratamientos y de cualquier tema relacionado con mi enfermedad lo que hace que exista una confianza que antes no había) me somete desde Junio a Septiembre a 4 ciclos de otra quimioterapia diferente durante los cuales mis defensas volvieron a bajar de forma alarmante en varias ocasiones. Eso sí, consigue que el tumor se quede a la mitad de tamaño. Por fin, a mediados de Septiembre me extirpan el tumor tras ocho meses de existencia del mismo. Curiosamente, los cirujanos que me tratan están todos de acuerdo al afirmar que probablemente este bulto sea un "implante" que de forma accidental se produjo al retirar el tumor original (por la fecha en que apareció, unos 2 meses después de dicha operación, esa hipótesis parece lógica), lo que me lleva a un pronóstico bastante positivo. Pero eso nunca me lo dice mi oncóloga a pesar de que hablamos en cada consulta de forma sincera y con confianza. En ese momento, por unos días, yo pensé que todo había acabado por fin. Pero de pronto todo se torció... En Agosto, un mes antes de esa segunda intervención, comencé a sentir un dolor en la pierna izquierda que me llegaba desde la cadera al tobillo. Y justo antes de la extirpación del tumor subcutáneo de la espalda comenzaron a salirme nuevos tumores subcutáneos por la zona del abdomen. Tal vez me salieron por tener un tumor subcutáneo 8 meses sin extirparlo, o bien porque tenía que ser así como dicen los oncólogos que me tratan... Uno de esos bultos me lo detecté en la pierna, que me dolía, junto a la ingle; probablemente estaba presionando un nervio siendo ése el motivo de todas mis molestias. Pero, claro, eso lo he deducido yo por mí mismo. Ahora mi oncóloga ya no quiere extirpar esos tumores aunque esta vez la razón es que son más de dos o tres. Y me somete a otro ciclo de quimioterapia en Octubre del 2002 que deja mis defensas por los suelos: 1.600 leucocitos. En la última consulta mi oncóloga me dijo que "las cosas están regular pero te voy a conseguir una quimioterapia nueva que está dando buenos resultados en casos como el tuyo..." Reconozco que hace todo lo que puede o la dejan hacer por mí, aunque hasta ahora parece que no ha servido de casi nada. Mientras tanto, contacto a través de unos conocidos de familiares nuestros con una clínica oncológica de México en la que trabaja el doctor rumano Gheorghe Ciustea que lleva 45 años ejerciendo de oncólogo. Tras informarle de mi caso me dice que he recibido mucha quimioterapia (11 ciclos en un año) sin los resultados terapéuticos esperados, lo que es normal ya que según él el cáncer que tengo no suele responder a este tipo de tratamientos y que mi médula ósea está muy castigada, lo que pone en grave peligro las posibilidades que aún tengo de curación. Y me aconseja iniciar su tratamiento anticanceroso de Bioterapia dándome la posibilidad de hacerlo en España ya que así es mucho más económico que si me desplazo a México. Además, su tratamiento es complementario con el que recibo en España (con la quimioterapia) aunque me advierte de que en el futuro deben administrármela de forma más espaciada y con mucho cuidado. También me invita a visitar su página web (www.medicaoncologica.com.mx) y me indica que ellos, con ese tratamiento, tienen un porcentaje de curaciones bastante mayor que con el convencional. Además, el tratamiento está compuesto en su totalidad por sustancias naturales, vitaminas, minerales, citostáticos en dosis muy pequeñas (1.000 veces inferiores a las que me han puesto) y enzimas además de alguna otra sustancia, por supuesto no tóxica ni peligrosa y que se supone que actúan de forma conjunta (sinergia). En fin, el caso es que adquiero su tratamiento y se lo indico a mi oncóloga, que no se opone a ello aunque si hubiera alguna incompatibilidad con el suyo me indica que entonces debo elegir (eso es evidente). Pero una vez llega el tratamiento a España por avión, la Inspección de Farmacia de la Aduana de Madrid-Barajas lo retiene hasta que un facultativo español no lo avale mediante receta, en papel con membrete con su número de colegiado y su firma. Me dan esa opción, que no se si es legal, ya que me dicen que los trámites para importar medicamentos son especialmente dificultosos. Pero como acaba de ocurrir el tema del Bio-Bac no encuentro por el momento a ningún médico que quiera firmar. Y yo me pregunto, ¿tengo de verdad la libertad fundamental recogida en todas las Declaraciones de Derechos Humanos y en nuestra Constitución llamada "Derecho a la vida"? Digo esto porque en ocasiones el seguir tratamientos médicos complementarios o alternativos, estén recetados o no en otros países, puede significar la diferencia entre la vida o la muerte, amén de que creo que nadie tiene el derecho de negarme el tomar el medicamento que yo quiera si creo que puede ayudarme. Atentamente,

Eduardo Antonio Serrano Fontán
(Madrid)

Publicamos su carta íntegra a pesar de la extensión porque simboliza muy bien lo que en buena medida le ocurre a cerca de medio millón de españoles anualmente. Es así de enorme la cifra de compatriotas que vive cada año una experiencia muy similar y cuyo fin -en la inmensa mayoría de los casos- suele ser la muerte. Porque, como hemos dicho ya muchas veces, los tratamientos oncológicos convencionales para el cáncer no curan nada. Salvo cuando los tumores están aislados y se pueden extirpar quirúrgicamente sin peligro de metástasis. En el resto de los casos lo máximo que ofrecen los oncólogos es alargar un poco la existencia... a costa de una brutal pérdida de la calidad de vida. Es decir, los oncólogos sólo saben de verdad dos cosas sobre el cáncer: ignoran qué lo produce e ignoran cómo curarlo. A pesar de lo cual, exigen tratar en exclusiva a todos los enfermos de cáncer con sus tratamientos. Y no sólo eso: descalifican a cualquier médico o terapeuta que piense de forma distinta a ellos llevando incluso a los tribunales a los colegas que osen tratar enfermos de cáncer con otras terapias a fin de que les inhabiliten profesionalmente. Tal es la grotesca situación actual. Muchos de los profesionales perseguidos califican literalmente de criminal lo que está pasando. Algunos hablan ya abiertamente incluso de genocidio global amparado por los gobiernos. ¿Cómo va a extrañarnos que no encuentre usted a un médico que le firme una simple receta para entrar ese producto que ha pedido? Tiene usted razón: su derecho a la vida está siendo violado. Y su derecho constitucional a elegir libremente qué tratamiento quiere seguir para tratar su enfermedad. Un derecho absolutamente inalienable que está siendo pisoteado en su caso, en el de los consumidores del Bio-Bac y en muchos otros. Es su vida la que está en juego y debe ser usted quien decida libremente. Que las autoridades sanitarias no entiendan algo tan simple es vergonzoso y demuestra su absoluta carencia de ética. Sus alegaciones administrativas no suelen ser más que excusas jurídicas adornadas con el lazo de que se limitan a cumplir con su "obligación" de "velar por nuestra salud". La verdad es que no son sino argucias legales con las que impedir el ejercicio de tales derechos fundamentales. A pesar de que estos priman sobre cualquier otra norma legal. Y lo grave es que lo saben.
Créanos, amigo lector, lo que ocurre en la Sanidad mundial está llegando a niveles repugnantes. En cuanto a usted, sepa que hay alternativas en España. Al menos hasta que los guardianes de la ortodoxia médica -en realidad, los guardianes de la mafia que controla el negocio de la enfermedad- no los metan a todos en la cárcel. Luche por sus derechos, cuente con nosotros y anímese: puede usted salir adelante. Estamos convencidos de ello.

NOTA: Transcrita la carta precedente y su respuesta, Daniela Erguveanu, esposa de Eduardo Antonio Serrano Fontán, nos comunicó su fallecimiento manifestando en su e-mail: "Estoy más que segura de que a mi marido le han dejado morir". Compartimos su dolor y su indignación. Y, con su consentimiento, hemos decidido publicar la carta que escribió su marido y nuestra respuesta tal como se redactó antes de conocer su óbito. Juzgue el lector.


 

NÚMERO 51. JUNIO 2003.

Sr. Director: me dirijo a Vd. después de haber leído en el número de Abril la carta enviada por Vanesa, de Barcelona, preocupada por su novio que sufre un brote de colitis ulcerosa. Me gustaría contarle mi experiencia por si le puede servir de algo a él y a otros enfermos que estén padeciéndolo. Lo resumiré brevemente: mi enfermedad empezó hace once años y he estado continuamente con brotes de los que, mal que bien, iba saliendo. Hasta que empecé a estar realmente muy mal, que es cuando acudí al médico hace cuatro años y me empezaron a mandar antiinflamatorios, corticoides, inmunosupresores... En fin, los peores años de mi vida. Y puedo asegurar que eran peores los efectos secundarios que la enfermedad en sí. Entonces empecé a investigar sobre esta enfermedad -de la que se sabe muy poco- y me di cuenta de que, aparte de otras medidas que puedes tomar (Acupuntura, Yoga, Homeopatía...), lo principal es la manera de alimentarse. Como en todas las enfermedades pero en la nuestra más ya que atañe al sistema digestivo. Y después de estudiar muchas dietas me convenció la de una doctora americana, Elaine Gottschall -léase su libro Romper el círculo vicioso- que he seguido y me consta que muchos enfermos también. Y le puedo decir que es lo único que a mí me ha funcionado. Al mes de iniciarla empecé ya a mejorar y de eso hace dos años. Hoy llevo ya un año sin síntomas y estoy estupendamente, muy fuerte. Sin tomar nada. Puedo añadir que desde que mi enfermedad empezó, hace once años, no sabía lo que era estar un mes sin tener diarrea y otros problemas. A nivel oficial, los médicos te dicen que sigas la dieta de exclusión, o sea, que no comas lo que te siente mal. No entiendo esa postura cuando hay tantos estudios que hablan de alimentos que van mal para nuestros intestinos, que irritan las mucosas... O sí que lo entiendo: es mejor estar siempre dependiendo de cortisona, inmunodepresores... Me gustaría que ya que habláis del negocio del cáncer hablaseis algún día del negocio de las enfermedades autoinmunes que tantos beneficios da a la farmacéutica mundial. Por último, felicitaros por vuestra revista y que lo sigáis haciendo tan bien. Gracias.

María García

Buena parte de las enfermedades autoinmunes se debe a alergias alimentarias. Está constatado. Y también lo está que pueden igualmente deberse a la falta de determinadas enzimas. De ahí que la ingesta conjunta de las enzimas adecuadas pueda aliviar el problema en muchos casos. Aunque muchos médicos sigan afirmando que éstas no actúan a nivel oral porque no se absorben o se absorben mal en el intestino debido a su tamaño ya que así lo dicen sus desfasados libros de texto (y, por ende, sus conocimientos).


Sr. Director: ¿cómo es posible que los medios de comunicación españoles estén silenciando, salvo contadísimas y honrosas excepciones, los encierros que decenas de consumidores de Bio-Bac y sus familiares vienen protagonizando desde finales de abril pasado en diversas iglesias españolas? ¿Qué les pasa a los periodistas de este país que dedican espacios enormes a auténticas estupideces mientras impiden que la sociedad esté informada de que miles de españoles pueden morir porque se les impide acceder a un producto como el Bio-Bac, inocuo -es decir, sin riesgo para la salud- y de eficacia demostrada? Porque el otro día oí decir al Director de la Agencia Española del Medicamento, Fernando García Alonso, en el programa de radio que Luis Herrero dedicó casi monográficamente al Bio-Bac, que se trata poco menos que de un producto cuya eficacia no está demostrada. Y lo dijo mientras ofendía gravemente al ex Ministro de Sanidad Enrique Sánchez de León, presente en el programa, a Carmen Morán, representante de los consumidores en el mismo, a Fermín Moriano, médico que no estaba presente y no pudo responder a la grosería que le dedicó, y a todos quienes estamos convencidos de que el Bio-Bac ha sido crucial en nuestras vidas. Eficacia no demostrada... "en cáncer", puntualizó, agregando que los ensayos clínicos que existían se habían hecho sobre otras enfermedades... ¡Ah!, pero, ¿ahora sí existen ensayos clínicos? Ese individuo, que se ha hartado de decir en los medios que no existía ninguno, ahora reconoce que sí existen... pero sobre otras enfermedades? ¿Por qué los presentes no le sacaron los colores? ¿Por qué no dejaron claro que en toda esta historia ese individuo ha demostrado ser un mentiroso compulsivo además de un soberbio? ¿Por qué Sánchez de León no aprovechó para explicar a los oyentes que había presentado el día antes una denuncia por prevaricación e imprudencia ante la Fiscalía General del Estado contra él, además de contra la ministra de Sanidad, Ana Pastor, y otros altos cargos? ¿Y por qué no aprovechó también para dejar claro que los casi 300 medicamentos que ha retirado en los últimos meses la Agencia del Medicamento... ni eran medicamentos ni eran peligrosos? ¿Por qué se permite a ese individuo, que en el programa demostró una prepotencia y una falta de educación sin límites, siga en su cargo? ¿Es acaso el escudo político de la ministra para cuando la verdad salga a la luz en los tribunales, el peón a sacrificar cuando haya que dar explicaciones para salvar la carrera de Ana Pastor? Puede usted creerme: somos muchos los que empezamos a ver claro en esta historia. Sr. Campoy, adelante; siga informando. Necesitamos medios valientes y libres como el suyo. Atentamente,

Luis Márquez
(A Coruña)


 

NÚMERO 50. MAYO 2003.

Sr. Director: el viernes día 4 de abril recibí en casa una llamada de la Ministra de Sanidad Ana Pastor en la que me comunicaba que quería recibirnos para ayudarnos a mí y a Vanesa. La contesté que yo no quería ser recibida para eso sino para hablar del problema de todas las madres con hijos enfermos a los que no pueden ayudar por falta de recursos económicos, que para eso y no para que nos ayudasen sólo a mi hija y a mí habíamos conseguido llevar hasta el parlamento un Proyecto de Ley con 500.000 firmas. Respondió que de acuerdo y que me llamaría el lunes 7 para citarme. Pues bien, ese lunes, a las 5 y media de la tarde, quien me llamó fue el responsable del Hospital Carlos III para decirme que, por indicación de la ministra, debía acudir allí a fin de estudiar la enfermedad de Vanessa y ver qué tratamiento se la podía dar. Le pregunté entonces si conocían la enfermedad y si tenían algo útil para ella. Me dijo que tendrían que estudiar su caso. Le respondí entonces que yo no iba a quitarle a mi hija el único tesoro que aún le queda: su felicidad y su sonrisa. Y que si no saben cómo tratar su enfermedad mi hija no va a hacer de conejillo de indias para ellos. Le manifesté a continuación que lo que yo quería era hablar con la ministra del proyecto de ley, que no se trataba de resolver nuestro problema sino el de los miles de niños que en nuestro país sufren situaciones similares. No sé, pero me da la sensación de que quieren pararme. Quizás se crean que soy tonta y piensan que ingresando a Vanessa para hacerla estudios me tienen así en un hospital encerrada con ella hasta después de las elecciones para que no les moleste en plena campaña. ¡Qué listos son! Bien, ya veo que la ministra me ha engañado, que en lugar de dedicarse a hacer bien su trabajo e intentar sacar adelante el proyecto de ley presentado por medio millón de españoles lo único que hace es proteger los intereses de los laboratorios. Bueno, pues me parece lamentable que esté jugando con la salud de las personas. Que deje de engañarnos y cumpla con su misión que, al fin y al cabo, está en el ministerio gracias al dinero que todos cotizamos. ¡Sea usted un poco más humana, señora ministra, y no nos engañe! Defienda el proyecto de ley que hemos presentado y deje de hacernos creer que le preocupa que Vanesa sea estudiada porque usted sabe muy bien que hoy no hay solución a su enfermedad. ¿A quién quiere engañar? A mí no, desde luego. Solicite más dinero para estudiar las enfermedades raras que afectan a tantos niños y deje de columpiarse. Y, por cierto, también me gustaría preguntarle a Ana Botella dónde están esos centros tan preparados que dice que existen para los "niños de cristal". Y, de paso, que me diga cuándo le ha dado todo su cariño a Vanesa como ha declarado ante la prensa. A Ana Botella no le preocupa nada Vanesa. Es más, a Vanessa le rompieron un día la cadera y le dieron un puñetazo en la cara porque el Gobierno la metió en un centro de esos que dice ella que están tan bien adaptados... Lo que debería hacer usted, que pretende ser concejala de Servicios Sociales, es escuchar la voz de las madres, que saben mucho más de los problemas que padecen sus hijos y ellas. Usted siempre ha tenido una buena mesa y una buena cama con un buen colchón. Justo lo que necesitan muchos niños para poner su cuerpo enfermo y que no lo tienen porque cuesta un ojo de la cara. Basta de gestos para la galería. Para ocuparse de la gente hay que quererla.

Margarita García
Fundación Vanessa


Sr. Director: permítame felicitarle por la revista. Y permítame también que añada algo rogándole de antemano que lo publique porque tengo la impresión de que va a resistirse por compañerismo: quiero manifestar públicamente mi más firme rechazo a la actitud de la inmensa mayoría de los periodistas que se dedican a la información sobre salud de este país. Es increíble la manipulación y falta de objetividad con que se trata la información de salud, especialmente la sanitaria, en España. Son vergonzosos algunos silencios y omisiones, como lo que está ocurriendo con el Bio-Bac, con la persecución de numerosas empresas de productos dietéticos y fitoterapéuticos, con la persecución de los médicos que prescriben fórmulas magistrales y de los farmacéuticos que las preparan, con las "inspecciones sanitarias" actuales, más propias de una renacida Gestapo que de un Estado democrático, con las muertes injustificadas en los hospitales... Porque, ¿cómo es posible, por ejemplo, que en España mueran en los hospitales más de 400.000 personas al año (datos del Instituto Nacional de Estadística) y que nadie se pregunte qué está sucediendo. Alguien dirá que es normal pero a mí me puede parecer quizás "normal" que muera tanta gente en su casa por razón natural de edad o enfermedad incurable, pero ¿en los hospitales? Teniendo en cuenta que en la mayor parte de los casos a los enfermos incurables se les "manda" a morir en casa, ¿cómo se explica una cifra tan monstruosa? ¿Qué está pasando en nuestro sistema sanitario? ¿Los hospitales son lugares de recuperación de la salud o se han convertido en centros organizados de tránsito al otro plano, como George Orwell planteaba en su famosa novela? Y no se tome nadie a título de inventario mi pregunta. La formulo muy en serio. No se entiende que muera tanta gente en los hospitales cada año. Algo -y muy grave- está pasando. Quede constancia de mi temor.

José Antonio Sanz
(León)



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