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     CARTAS AL DIRECTOR
NÚMERO 03 / JUNIO / 1990

110-134


NÚMERO 134. ENERO 2011.

Estimado Sr. Campoy: leí en el nº 132 de la revista el artículo dedicado a la Terapia de Simbiosis Celular y me gustó mucho. Quisiera por ello saber si existen en España profesionales cualificados que trabajen con esa terapia y, en caso afirmativo, si podrían facilitarnos algún contacto. De hecho en el mismo ejemplar pero en otro artículo hay una entrevista con la doctora Juliane Sacher en la que asegura que ella la utiliza. ¿Dónde ejerce? ¿Se puede contactar con ella? Gracias.

Julio García
(Alicante)

Sabemos que el Dr. Kremer ha impartido una serie de cursos sobre esa terapia dirigidos a médicos pero no conocemos a nadie en España que la utilice. Lo que sí podemos es darle los datos para contactar con la Dra. Sacher. Su correo electrónico personal –escríbale en inglés- es sacherju@web.de y el de la consulta info@praxis-sacher.de. Y la web de su clínica en Francfurt (Alemania) es www.praxis-sacher.de


Apreciado Sr. Campoy: soy médico, asidua lectora de la revista desde hace años y quiero decirle que su valentía y la de su equipo no han hecho más que potenciar mi carácter "peleón" de base. El motivo de mi correo es adjuntarle la carta que he enviado a nueve europarlamentarios con motivo de la Directiva Europea de Productos Medicinales Herbarios Tradicionales. Creo que es hora de gritar ¡basta de tanta farsa! Quizás no sirva de mucho pero pienso que todos debemos aportar nuestro granito de arena. Reciba un fuerte abrazo. La carta que envié es la siguiente: “Estimado Sr.: mi nombre es Isabel Castro y soy Licenciada en Medicina por la Universidad de Barcelona. Ejerzo la medicina natural desde hace muchos años en mi práctica diaria. Entre las diversas terapias que realizo uno de los pilares es la fitoterapia, con resultados excelentes, cosa que no puedo decir de la farmacopea alopática (química). Mi indignación es extrema con la próxima aplicación de la directiva que prohíbe la libre utilización de las plantas medicinales a partir del 1 de abril de 2011. ¡Basta ya de manipulación y dictadura por parte de la industria farmacéutica! Supuestamente la democracia nos da derecho a elegir cómo, cuándo y con quién cuidar nuestra salud. Les agradecemos a los ‘señores’ de dicha industria que se preocupen tanto por nuestro bienestar. Cuando los necesitemos ya acudiremos a ellos pero mientras tanto que nos dejen elegir libremente. Cada día vemos las barrabasadas que se cometen con los fármacos alopáticos. ¿Cuántas muertes se producen al año por utilizar remedios herbarios? ¿Y cuántas por los efectos secundarios de los fármacos? ¡Sin comentarios! Expuesto lo anterior me dirijo a usted para rogarle que haga lo que esté en sus manos para que esa directiva no se apruebe en los términos actuales ya que supondría una pérdida irremediable cultural pero, sobre todo, para la salud (nuestro único tesoro). Agradecida por su atención”.

Isabel Castro

Su preocupación está plenamente justificada. Especialmente porque nuestros representantes políticos, los medios de comunicación y las organizaciones de consumidores están dejando hacer a la gran industria farmacéutica lo que le da la gana. Y si la directiva europea se aprueba tal como está redactada hoy supondrá un atentado flagrante a los más elementales principios de la libertad y de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Por otra parte no es menos cierto que cuanto más presione la industria más y mayores reacciones van a provocar entre los ciudadanos. Y si todo sigue así quizás terminemos viendo cómo se pasa a destruir o quemar farmacias y laboratorios. Es tanta su codicia y falta de escrúpulos que están jugando con fuego. Ésa es nuestra impresión.


Sr. Campoy: llevo suscrita a su magnífica revista desde hace años y desde el 2005 queriendo escribirle para compartir mi historia por si mi experiencia pudiese servirle a alguien. A dar este paso me ha empujado la carta de Inma Iturriría -de Zalla, Bizkaia- por su testimonio impresionante y cargado de esperanza. Verá, en marzo de 2003, con 48 años, fui diagnosticada de un cáncer de colon (a 35 cm del ano). Afortunadamente en el 1994 conocí la Nueva Medicina del Dr. Hamer -gracias a Itziar Orube y al Dr. Fermín Moriano- y comprendí muchas cosas respecto a la salud y la enfermedad y cómo el modo en el que vivimos los conflictos nos puede complicar la vida. En suma, gracias a la información que tenía desde el 94 decidí hacerme un escáner craneal para ver realmente en qué situación física me encontraba. Y fui informada -gracias a ese escáner- no sólo del tumor sino de los distintos tropiezos que había sufrido mi salud a lo largo de la vida y de que, gracias a Dios y a la naturaleza, se habían curado sin grandes problemas. Sin embargo me encontré con la dificultad de asimilar la dureza del diagnóstico. El cirujano que me atendió me dijo que me estaba suicidando al rechazar la operación y el posterior tratamiento. Me dijo textualmente que si no me operaba en un año estaba muerta. Yo le aposté un reloj de pared a que pasado ese tiempo seguiría viva. Pero la crudeza de sus palabras todavía la recuerdo. ¡Parece mentira que quienes están para ayudarte a sanar -en teoría- sean capaces de hacerte tanto daño! ¡Es como si te pegaran físicamente un tiro! Y si un tiro real se puede denunciar, ¿por qué no un diagnóstico que nos ha causado similar daño físico y psíquico? Pasados cinco años acompañé a una amiga a la que este mismo cirujano había operado de colon y le pregunté si se acordaba de mí, si recordaba mi caso (no debe ser demasiado frecuente que la gente le diga a sus propuestas ¡No!). Le recordé que estaba viva –era evidente-, que habían pasado cinco años -no uno-, seguía sin operarme y que cinco años atrás nos habíamos apostado un reloj de pared. Por supuesto, de pagar su apuesta perdida… nada de nada. En cuanto a que reconociera -imposible para su mentalidad y creencia- que estuviera viva y con tan buen aspecto teniendo cáncer… tampoco. De hecho me contestó: “Así que no era…”. O sea, que alegaba como excusa que lo mío “no era cáncer”… cuando me propuso operarme de inmediato y tenía hasta la habitación preparada para ingresarme. También me “retó” luego a que escribiera un libro contando mi caso o que escribiera a alguna revista, cosa que estoy haciendo ahora por si a alguien le puede ayudar mi experiencia. Por supuesto desde el 2003 puse mucho esfuerzo para salir de la situación lo antes posible aunque el destino se confabuló para complicarme la vida en tantas parcelas que ni yo misma daba crédito. Pero a pesar de las circunstancias adversas salí adelante. He contado con el apoyo de aquellas personas que saben leer los escáneres y me indicaron en cada momento cómo estaba a nivel físico y psíquico. También me ayudaron a no sufrir excesivamente con los conflictos que complicaban mi vida. Me enseñaron a minimizar los problemas, entre ellos, por ejemplo, a que no me afectara el miedo a la muerte a causa del diagnóstico que me habían realizado y que me podía haber afectado a los pulmones. Hubo terapeutas que me ayudaron a nivel físico y emocional a través de distintas terapias. Debo confesar en todo caso que a pesar de mi total confianza en la Nueva Medicina tuve miedo. Durante los 2 o 3 primeros meses dejé de dormir y la única palabra que había en mi mente era cáncer. Por eso me cuesta creer a aquellas personas que cuando han sido diagnosticadas de algo serio dicen que no tienen miedo ya que o son unos inconscientes o quieren convencer a los demás para luego convencerse ellos; algo que en ese sentido puede ser también positivo. Desde que conocí la Nueva Medicina cuando alguien cercano era diagnosticado de cáncer siempre intenté ayudarle dándole esperanzas. Pero desde que fui diagnosticada mis palabras llegan mucho mejor a los pacientes pues a pesar de los inconvenientes físicos -como la diarrea, el sangrado intestinal diario durante 4 años, los gases, etc.- siempre hice vida normal con algún pequeño intervalo de baja laboral. En suma, lo que quiero compartir con los lectores es que el cáncer no es mortal. Ni mucho menos. Lo he comprobado incluso con personas que han seguido tratamientos tremendos. Sí puede ser mortal sin embargo entre quienes sufren los efectos negativos de las terapias convencionales y el pesimismo de los médicos que creen siempre tener razón. Es decir, si el paciente sobrevive ¡ellos han hecho el milagro!; y si se muere ¡ellos ya habían dicho lo mal que estaba la situación! Con lo cual… ¡siempre tienen razón! Aunque he de reconocer que a veces médicos muy serios se sienten atados de pies y manos y aplican el protocolo establecido por miedo a posibles denuncias de personas con pocos o ningún escrúpulo. Quiero por último manifestar la responsabilidad de cada persona en relación a su salud y el deber que tiene de tomar sus propias decisiones y no abandonarse al criterio del médico por muy bueno que éste sea. Cuando afrontamos un diagnóstico “grave” deberíamos ante todo escuchar a nuestro corazón y dejarnos guiar por su sabiduría; aunque no coincida con la opinión de la gente que nos rodea y nos quiere. Reitero mi agradecimiento por la valiosísima información que nos ofrecen cada mes aunque no siempre sea capaz de entenderla en su totalidad. Un cordialísimo saludo,

Mª Antonia Salazar
(Bilbao)

Nos congratula comprobar que hay personas que, como usted, superan diagnósticos de muerte porque piensan por sí mismas y no dejan su salud y su vida en manos de los médicos. Especialmente en el caso de quienes se limitan a aplicar los protocolos farmacológicos impuestos a los profesionales de la salud por la gran industria farmacéutica sin ejercer el libre albedrío. Pero es que hoy a los médicos se les amenaza con retirarles la licencia si no hacen lo que se les ordena. ¡Como si hubiera tratamientos oficiales que obligatoriamente los médicos han de seguir! Tal creencia es absolutamente falsa. Y el miedo que los médicos tienen a sugerir a sus enfermos lo que consideran mejor para ellos según su leal saber y entender completamente absurdo. Ningún juez –salvo que se trate de un ignorante o de alguien corrupto- va a condenarles nunca por eso. Aunque en algunos colegios médicos haya infiltrados de la industria intentando conseguirlo. En suma, le agradecemos muy sinceramente su carta y le felicitamos por su valentía y sentido común. En cuanto a la Nueva Medicina instamos a los lectores a leer en nuestra web –www.dsalud.com- lo que hemos publicado sobre ella en distintos números. Cabe asimismo recordar que el Dr. Ryke Geerd Hamer es miembro de nuestro Consejo Asesor –al igual que el Dr. Fermín Moriano, durante años íntimo colaborador suyo- desde su creación.


Sr. Director: aún siendo consciente de la cantidad de cartas que recibe no puedo dejar de preguntarle sobre la forma de cocinar los alimentos sin alterar sus cualidades nutricionales pues soy desde hace años entusiasta lector de la revista y no he visto alusión alguna a ello. Considero nocivos los hornos microondas y también veo efectos no saludables para nuestra salud en la cocción de los alimentos. Ahora están además apareciendo en el mercado hornos que cocinan a través de luz o rayos infrarrojos. Sin necesidad de añadir agua ni grasa –afirman- los alimentos son cocinados mediante rayos infrarrojos que los atraviesan sin que se vean mermadas las propiedades nutritivas de los mismos. Estoy muy interesado en esta forma de cocinar pero como no tengo ni los conocimientos ni la seguridad de que lo que me dicen en cuanto a su inocuidad y salubridad sea verdad he considerado oportuno apelar a su consejo. Además también desearía una aclaración acerca de la influencia inocua o nociva de determinados aparatos como las trituradoras o licuadoras debido a las altísimas velocidades de corte que alcanzan. Cumplen sin duda alguna un papel muy importante en personas mayores y niños pero, ¿son saludables? ¿No degradan los nutrientes de los alimentos? Espero en un tiempo no muy lejano ver aclaradas mis dudas. Reciba mientras tanto un cordial saludo.

José de Agustín Sanz
(Madrid)

Sobre la preparación de los alimentos –un tema absolutamente fundamental- hemos hablado ya en varias ocasiones aunque la información más extensa la tiene en el libro La Dieta Definitiva que como hemos dicho en numerosas ocasiones es un auténtico tratado de Nutrición más que una obra que sirva para adelgazar (que también). Y en él se explica que las frutas, verduras y hortalizas deberían comerse crudas porque es la única manera de asegurarse de que el calor no les hace perder buena parte de sus nutrientes. Obviamente no puede hacerse en todos los casos pero no tiene las mismas propiedades una manzana cruda que una al vapor, cocida, asada o frita. Ni un plátano crudo que un plátano asado o frito. En todo caso las verduras y algunas frutas -por ejemplo, las manzanas, las peras o los plátanos- ligeramente asadas o a la plancha no plantean problemas. En cuanto a la carne, el pescado y el marisco deberían prepararse–según los casos– al vapor, al horno, a la plancha, cocidos, estofados o asados -durante el tiempo justo, a fuego lento y procurando que la temperatura no pase de los 80º- pero nunca fritos. Porque cuando uno fríe un alimento –no importa qué aceite use– buena parte de la grasa es absorbida agregándose a la propia. Y otro tanto puede decirse de los huevos. No contiene la misma grasa un huevo duro o pasado por agua que uno frito. Debe saberse por otra parte que freír los alimentos produce radicales libres que además de destruir las grasas esenciales del alimento pueden dañar las células, aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el cáncer, acelerar el proceso de envejecimiento y destruir muchos micronutrientes. El grado de daño potencial depende ya del tipo de aceite, de la temperatura a la que friamos y del tiempo que utilicemos para ello. El aceite menos dañino a la hora de freír es el de oliva; en su defecto, use mantequilla. Los demás aceites y las margarinas vegetales se oxidan mucho más rápidamente y se convierten en las indeseables “grasas trans”. Entiéndase que las moléculas de muchos alimentos se desnaturalizan por encima de los 100-120 grados y entonces el organismo no es capaz de metabolizarlos. Por otra parte conviene saber que la agencia sueca de seguridad alimentaria –NFA– alertó a primeros de mayo del 2002 al resto de la Unión Europea de que había detectado dosis muy altas –desaconsejables para el consumo humano– de acrilamida, una sustancia considerada internacionalmente cancerígena, en todos los almidones fritos u horneados a altas temperaturas analizados. El nivel máximo aconsejado de esa sustancia es de 0,1 microgramos por litro o kilo y se hallaron 1.200 en las patatas fritas de bolsa (450 en las “caseras”), 410 en las galletas y en los crackers, 160 en los cereales de desayuno, 150 en los aperitivos de maíz y 140 en el pan. Cuando esa sustancia no aparecía en ninguno de esos alimentos cuando estaban crudos ni después de haber hervido algunos. En cuanto a la tortilla debe procurarse hacer con poquito aceite por la misma razón. Basta un pequeño chorrito para que no se pegue a la sartén… aunque hoy hay sartenes que permiten freír huevos sin aceite. Añadiremos que cuando se va a hervir o cocer un alimento es mejor introducirlo cuando el agua esté ya caliente porque así se perderán menos vitaminas y minerales. Por lo que se refiere a los hornos microondas debe saber que emiten ondas a 2.500 megahercios que agitan las moléculas de agua de los alimentos a mucha velocidad haciendo que rocen unas con otras produciendo un frotamiento que produce un intenso calor que se propaga por todo él. De ahí que cuanta más agua tenga un alimento antes se caliente. Como esas ondas no son absorbidas por el vidrio, la cerámica y algunos tipos de plásticos pueden usarse como recipientes (en modo alguno los de policarbonato o los que se sabe que contienen bisfenol A); el metal refleja las microondas y por eso los utensilios metálicos no son adecuados. En un horno convencional el calor se transmite desde el exterior del alimento hacia el interior y por eso se dora la parte externa. En el microondas el calor se produce uniformemente en todo el alimento... si éste es uniforme. De lo contrario pueden penetrar irregularmente y quedar partes menos hechas. Además, a diferencia del horno convencional donde el aire del interior está caliente, en el microondas el aire está a temperatura ambiente. La cocción en el microondas tiene pues la ventaja de que es mucho más rápido y permite ahorrar tiempo, dinero y energía no siendo preciso descongelar previamente los alimentos lo que evita la acción de las bacterias que se activan durante la fase de descongelado. Pero también tiene sus inconvenientes y peligros: los líquidos calentados en un microondas no se transforman en vapor aunque se calienten por encima del punto de ebullición. Por eso si usted calienta demasiado un recipiente con agua sola u otro líquido el simple movimiento al sacarlo –un vaso, una taza, etc.- puede crear una “burbuja de vapor” y el líquido caliente “saltar” hacia arriba –al entrar en contacto con el aire el agua libera la energía contenida– y causarle quemaduras en manos, cara y ojos. También hay que tener cuidado con otros alimentos. Los huevos, por ejemplo, no deben cocinarse nunca en un microondas con la cáscara intacta porque pueden explotar. Al igual que la yema de huevo salvo que se perfore la membrana que la rodea permitiendo que se libere la presión. Y lo mismo puede suceder cuando se cocinan alimentos con piel como las patatas o el hígado de pollo. Antes de introducirlos debe cortarse la piel o membrana que lo rodea, abrirse o pincharse varias veces con un tenedor. Tenga también mucha precaución con las palomitas de maíz para microondas y otros paquetes cerrados con comidas preparadas. Sepa además que la comida continúa “cocinándose” aunque haya apagado el microondas, tanto si la deja dentro como si la saca. Tiene pues que dejarla “enfriar” siempre entre uno y dos minutos. Incluso un simple café. Por tanto no permita a sus hijos que lo usen sin advertirles de los riesgos. A todo ello debe sumarse el hecho de que según algunos estudiosos las microondas “desvitalizan” los alimentos. Y que, por tanto, no deberían usarlo las personas débiles –con poca energía– o con enfermedades degenerativas. Asimismo está por demostrar que los hornos microondas no generan radicales libres en los alimentos. Añádase que el sabor no tiene nada que ver con el que puede conseguirse con una cocción lenta que permite a los aditamentos ir mezclándose poco a poco con el alimento principal y luego valore usted sus ventajas e inconvenientes. Es más, que los microondas cambian la polaridad de las moléculas de los líquidos y alimentos millones de veces por segundo se sabe, luego, ¿no afecta eso negativamente al alimento? La verdad es que el debate continúa abierto; especialmente porque hay estudios recientes según los cuales la ingesta habitual de líquidos –agua incluida- y alimentos cocinados en microondas provocan cambios en la sangre; concretamente hace que los niveles de hemoglobina y linfocitos desciendan y los de células blancas y colesterol aumenten. Por tanto nuestra sugerencia en estos momentos es que no se usen o se usen lo menos posible. En cuanto a los hornos que funcionan con infrarrojos tienen un comportamiento similar y los posibles efectos negativos pueden ser los mismos; la diferencia es que además podrían dañar la retina por lo que no debe mirarse hacia el interior cuando están funcionando. Nosotros tampoco los aconsejamos. Por lo que se refiere a los ahumados debe saberse que el humo con el que se que ahuman los alimentos contiene hidrocarburos policíciclos parecidos a los que se queman con los cigarrillos y por tanto son potencialmente cancerígenos. No abuse pues de ellos si decide consumirlos. En cuanto a las barbacoas sepa que a las sustancias antes mencionadas se añade la generación de otras también cancerígenas: las que provoca la degradación a altas temperaturas de las grasas. Grasas que muchas veces caen de la parrilla al fuego donde se queman impregnando de nuevo la carne con el humo resultante de su combustión. De ahí que sea también un tremendo error comer tanto la carne hecha a la barbacoa como la carne chamuscada; por muy sabrosas que estén. El factor de riesgo a la hora de contraer cáncer de estómago cuando se toman estos alimentos es alto. En cuanto a las licuadoras y batidoras –como las máquinas de cuchilla para cortar embutidos, jamón o queso en lonchas- es verdad que producen fricción y pueden elevar la temperatura en la zona de corte pero no está constatado que ello sea suficiente para desnaturalizar sus proteínas.


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar, aunque suene a repetido, gracias por su revista y por los artículos que nos aportan otra visión de la Medicina. Quería hacerle una pregunta respecto a mi madre. Es una mujer de 80 años, sana y sin demasiados problemas para su edad. Vive sola y es autosuficiente. Todos los días camina una hora y, además, durante el curso va tres días a la semana a gimnasia de mantenimiento. Pero desde hace unos años –cada vez con mayor intensidad- tiene grandes problemas para tragar la comida sólida. Cuando come le entran ataques de tos. Una situación que le lleva a eliminar aquellos alimentos que considera “molestos”. Le hemos hecho todo tipo de pruebas: ecografías, medición de los movimientos del esófago, etc. Nos han dicho que es una degeneración de la edad. Ella dice que tiene una “bolita” que le impide tragar; lo cierto es que poco a poco va perdiendo peso. Le pedimos que se pese una vez al mes y observamos que está perdiendo una media de 500 grs. Le agradecería que me dijera qué podemos hacer. ¿Le vendría bien algún suplemento vitamínico? Quedo a la espera de sus gratas noticias. Muchas gracias y reciban un saludo,

Mª Carmen Álvarez Escribano
(Guadalajara)

Los médicos llaman al problema que padece su madre Disfagia -si va acompañada de dolor Odinofagia- caracterizándose por molestias o dolor al tragar, necesidad de tragar repetidas veces, carraspeo continuo o frecuente, tos durante o después de la ingesta, necesidad de fragmentar el bolo y tragarlo en varios intentos, regurgitación del alimento hacia la nariz, voz “húmeda”, bronquitis y babeo. Y normalmente indica algún problema en la garganta o el esófago causado por una distrofia muscular, amigdalitis, reflujo gastroesofágico, un malfuncionamiento de la tiroides, un quiste, un tumor, un divertículo, un fibroma, una estenosis de la garganta por inflamación, úlcera, irradiación o un fármaco, acalasia, una infección, polimiositis, esclerodermia, un ictus leve, un pequeño derrame cerebral, esclerosis múltiple, cáncer, alzheimer, miastenia grave, ataxia de Friedreich o los síndromes de Kearns Sayre y de Guillain Barré. Como ve las posibilidades son muchas pero como quiera que los médicos han descartado que su madre tenga una patología conocida –según nos dice usted aunque nos tememos que no deben haber valorado todas las posibilidades- habrá que tomar otras medidas. Para empezar que evite los ambientes secos, el tabaco –incluido el humo del ajeno-, la ingesta de picantes y excitantes, el alcohol y cualquier otro factor que pueda interferir en el proceso de deglución o que le reseque la garganta. Asegúrese además de que ensaliva y mastica -bien y suficientemente- los alimentos. Y, sobre todo, hay que potenciar la musculatura e inervación de la garganta y el esófago además de asegurarse de que la flora intestinal está en buenas condiciones. Para lo cual lo mejor es un tratamiento ortomolecular solo que al ser una persona de cierta edad conviene que sea personalizado porque hay que valorar bien las dosis. Y mientras se resuelve el problema que evite los alimentos con doble textura como el caldo con fideos o tropezones, la carne picada con caldo, la fruta en conserva con jugo o los copos de cereales con leche. Es mejor que ingiera solo alimentos que formen un bolo consistente en la boca y no se deshagan; como el puré de patatas espeso, los flanes, el plátano… Obviamente tener en casa un buen humificador y dormir con la ventana ligeramente abierta sería asimismo conveniente.


Sr. Director: soy asidua lectora de su revista y le escribo por primera vez confiando en que pueda ayudarme. Hace ya tiempo a mi marido le diagnosticaron como bebedor compulsivo. Cuando prueba alguna bebida la borrachera es tal que pierde totalmente el control con los problemas que ello conlleva. En su día le recetaron un fármaco llamado Ántabrus. Lo tomó durante algún tiempo pero cuando deja de hacerlo vuelve a beber y el problema es el mismo. Él dice que las pastillas no sirven para nada y ya no quiere tomarlas porque considera que si sigue con ellas le van a perjudicar. Yo en parte estoy de acuerdo pero, ¿qué otra opción hay? ¿Qué tratamiento habría para este problema? Esperando su respuesta le saluda cordialmente,

Ana García Segarra
Amposta (Tarragona)

Tiene dos posibilidades: ir a un terapeuta especializado en Tapping (93 300 47 00) o a uno de Anatheóresis (en este caso el profesional más cercano a su ciudad que conocemos trabaja en Barcelona, se llama Mª Luz Peñas y su número es el 933 147 635). Hemos hablado de la eficacia de ambas terapias en casos como éste -y de otros- hace tiempo por lo que puede consultar esos textos en nuestra web: www.dsalud.com.


Estimado Director: me gustaría que los lectores de su gran revista pudieran beneficiarse del tratamiento alternativo que siguió mi madre de 95 años para curar una úlcera en la rodilla que sufrió tras una caída. Resulta que al poco tiempo se formó una especie de postilla negra muy brillante en ella y como no mejoraba acudimos a un consultorio de la Sanidad Pública donde al quitar la postilla quedó al descubierto una úlcera de unos 5 cm de diámetro. Le dieron entonces una pomada que tenía la particularidad de eliminar la parte mala pero también la buena cuando se deja de aplicar durante unos días, como así sucedió, produciendo un enorme agujero. Además le recetaron 2.000 mg diarios de un antibiótico a pesar de su edad y nos dijeron que tardaría en curar al menos un año. También nos comentaron que podría sufrir infecciones y, en el peor de los casos, ¡quedarse sin la pierna! Como no me convencía el tratamiento contacté en Madrid con una naturista llamada Mónica a través de su página www.dietametabolica.es que nos aconsejó lavar la herida varias veces al día con suero fisiológico, aplicar sobre ella una compresa bien empapada en aceite de oliva tratado con ozono y sujetarla con una cinta para que hiciera efecto. Nada más. Ni antibióticos, ni pomadas, ni más historias. Día a día pude comprobar cómo iba creciendo y recuperando el tejido y en menos de dos meses la rodilla estaba completamente curada. La forma de preparar el aceite con ozono es muy sencilla pues sólo hace falta tener un pequeño aparato generador de ozono que dura toda la vida y cuesta unos doscientos euros. El ozono es simplemente oxígeno (O2) con una molécula más (O3). Pues bien, basta introducir un tubito flexible en un vaso o frasco, poner en él un poco de aceite de oliva -mejor de buena calidad y ecológico- y ozonizarlo durante media hora. Luego hay que guardarlo en un frasquito cerrado en el frigorífico porque el calor elimina el ozono y prepararlo de nuevo cada 4 días. Y aunque es un tema tabú el del cáncer también me comentó que hay personas que utilizan directamente el ozono para tratar el cáncer de piel; simplemente aislando la zona a tratar con una bolsa de plástico e introduciendo el tubo en ella cerrándola con cinta para que no se escape el ozono. Y luego dejar el aparato algunos minutos en marcha. Termino; como dijo alguien, “que el resto de tu vida sea lo mejor de tu vida”. Saludos muy cordiales.

Miguel Nebreda
(Valencia)

Nos alegra que nuestros lectores constaten por sí mismos cómo realmente hay terapias eficaces, sencillas y económicas que obtienen casi siempre resultados mucho mejores que los farmacológicos. De ahí que aprovechemos su carta para recordar a nuestros lectores las propiedades del ozono -lea en www.dsalud.com lo publicado al respecto- y que en efecto es posible adquirir aparatos que sirven para ozonizar tanto el aire como el agua y otros líquidos. Es el caso del que comercializa Nature & Clark (www.drclark.es) cuyo número es el 91 594 29 40.


Estimado Sr. Campoy: enhorabuena y gracias por la gran labor de divulgación que su equipo realiza cada mes. Gracias por hacer que los seguidores de la revista seamos más conscientes y responsables de nuestra salud. Le cuento mi caso: soy una madre -desesperada y preocupada- de un niño de doce meses que cuando tenía cinco comenzó a sufrir una dermatitis atópica severa. El primer médico que le trató fue su pediatra y nos recetó Peitel (corticoides en pomada) y Bactroban (antibiótico en pomada); sólo empleamos Bactroban porque nos negamos a administrarle corticoides. Paralelamente visitamos a un médico homeópata que nos puso otro: ampollas de sales minerales, extracto de bardana y blastoestimulina. Pero el niño cada vez iba a peor. Sus mejillas estaban en carne viva y le supuraban. He de decirle que por aquel entonces estábamos con lactancia materna y que a día de hoy continuamos con ella. El segundo tratamiento tampoco funcionó. Era tanta la desesperación que sufríamos (no podía dormir ni de noche ni de día, continuamente rascándose hasta hacerse sangre y llorando) que comenzamos una peregrinación por diferentes médicos. ¡Y cada uno nos decía una cosa! Hasta llegaron a recetarle el antihistamínico Polaramine ¡cuando tenía sólo 7 meses! Obviamente no se lo dimos porque nos daban miedo los efectos secundarios del producto. La situación era de locos. Y, mientras, nuestro hijo cada vez peor. Dos veces tuvimos que acudir al servicio de Urgencias del Hospital 12 de Octubre de Madrid porque las heridas se le infectaban. El tratamiento que le daban era a base de antibióticos y corticoides vía oral durante tres días y, posteriormente, corticoides tópicos hasta que las lesiones le remitieran. De ahí nos pasaron a Dermatología del hospital y el tratamiento consistía en corticoides (Peitel). Después le recetaron Protopic pero me negué a dárselo por sus dramáticas consecuencias (entre otras, cáncer de piel). El dermatólogo, con chulería y prepotencia, me chilló entonces en mitad de un pasillo diciéndome que si yo sabía más que ellos no volviera por allí. Y eso hice: no volvimos. Les había pedido reiteradamente que le hicieran pruebas de alergia pero no quisieron. Me dijeron que la dermatitis atópica es una enfermedad genética y no se debe a una alergia. En medio de esa situación una amiga me recomendó a un médico que trabaja con medicina biológica, oriental y energética. Es quien está llevando a mi hijo actualmente. El tratamiento hasta ahora ha consistido en reforzarle su sistema digestivo puesto que lo primero que nos dijo fue que el problema estaba allí. Paralelamente decidimos hacerle análisis de sangre para descartar posibles alergias alimentarias y cuál fue nuestra sorpresa cuando los resultados nos desvelaron un sinfín de alimentos a los que tiene unos niveles de alergia altísimos: el pollo, el huevo, las lentejas, la merluza, el gallo, el atún, la leche de vaca, la caseína, la lactosa, el trigo, la soja, los cacahuetes, la carne de vaca… En fin, es un niño que aún se alimenta de leche materna -con lo cual yo he tenido que dejar de consumir todos esos alimentos y alguno más que sospechamos que también le dan reacción como los cereales, el arroz integral, la espelta, el kamut, el maíz, los frutos secos y algunas frutas y verduras. Estoy muy triste y no sé hasta cuándo puede durar esto. ¿De qué se va a alimentar mi hijo? ¿Un niño tan pequeño puede llevar una alimentación vegana sin consecuencias en su desarrollo? No toma ni pescado, ni carne, ni legumbres. Sé que la lactancia materna le está ayudando pero cuando se destete, ¿qué ocurrirá? El médico que nos lleva me dice que no hay por qué preocuparse porque la gran mayoría de las alergias irán remitiendo pero yo tengo la moral por los suelos. Me informo y leo libros de medicina pero me estoy volviendo loca. ¿A qué pueden deberse tantas alergias? Es un niño al que le dieron biberón con leche artificial en sus primeras horas tras nacer y nos separaron durante muchas horas. ¿Puede estar ahí el origen? También he leído que la glándula timo –encargada de regular la activación de las células T- es el primer órgano afectado por el estrés. Mi hijo sufrió muchísimo estrés durante esas horas. ¿Puede ser que ese factor haya mermado la activación de estas células inmunológicas y le hayan dejado sin defensas? A mi hijo le han vuelto a hacer análisis de sangre en el Hospital del Niño Jesús y estamos a la espera de resultados. Por cierto, la consulta de alergias estaba hasta arriba de niños. Es una pena que cada vez nuestros hijos sufran más y más alergias. Me han informado de que en ese hospital llevan a cabo un programa de desensibilización alimentaria donde van introduciendo los alimentos poco a poco hasta que el cuerpo no reacciona. ¿Ese tratamiento es fiable? Yo desconfío de ello ya que el cuerpo es sabio y no se le puede obligar a “callar”. Sabemos que fumar, beber y comer demasiado es tóxico pero el cuerpo puede acostumbrarse a ello hasta que ya no puede afrontarlo y es cuando empiezan los problemas. ¿Podría ser que el problema original estuviera en el hígado? He leído que el hígado puede verter proteínas en el sistema linfático y provocar con ello millares de reacciones del sistema inmune, desde alergias hasta enfermedades autoinmunes, desde resfriados hasta tumores cancerosos. En cuanto a posibles tratamientos, ¿usted cree que el Par Biomagnético le ayudaría? También había pensado en el MMS o en el Germanio Orgánico. ¿Alguno de esos tres serían de ayuda? Le doy mis más sinceras gracias por atender esta carta. Quedo a la espera de una respuesta esperanzadora. Un cordial saludo,

Ana de Ana
(Madrid)

El problema de su hijo podría efectivamente ser genético –habría que constatarlo con una analítica como la que realizan en la Clínica Euroespes de La Coruña (981 78 05 05)- pero también deberse a otras causas. Usted ya ha detectado –con más sentido común que el de muchos de los médicos con los que se ha topado- el problema de las alergias alimentarias pero debe valorar también en un caso tan grave como éste posibles alergias a los textiles (puede estar afectándole la ropa de la cuna o cama, la que usa el niño o ustedes, la de la casa…), a los productos de higiene (colonias, jabones, champús, etc.) y a los de limpieza (detergentes, limpiacristales, lavavajillas, etc.). Asimismo conviene descartar la existencia de posibles parásitos, hongos, bacterias o virus patógenos por lo que le sugerimos que vaya con él a que le diagnostiquen con el Par Biomagnético; acuda a Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) -es quien en España tiene más experiencia en este método- o al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Dicho esto no parece que la leche que le dieron fuera la causa de sus problemas porque transcurrió demasiado tiempo hasta que empezó a encontrarse mal. En cambio todo lo que le sucede a su hijo podría deberse a algo que no ha valorado: una vacuna. En la actualidad se ponen demasiadas vacunas a los niños antes del año de forma injustificada... por no decir irracional. Hay pues que valorarlo. Y si fuera el caso intentar desactivar los efectos en la medida en que aún sea posible. Lea al respecto en nuestra web -www.dsalud.com- el artículo que con el título ¿Es posible desactivar los efectos negativos de una vacuna? publicamos en el nº 102. Puede ayudarle en ese sentido el Dr. Diego Jacques, miembro de nuestro Consejo Asesor (91 799 14 79).


Hola, soy una antigua y actual lectora de su revista. El otro día he empezado a hacer el tratamiento desintoxicante MMS, que pedí a Rumanía a través de la dirección aportada en su artículo. Hasta ahora todo va bien, la verdad es que parece que es efectivo. La duda que me ha surgido, ha sido a la hora de comprar el producto que junto con la vitamina C aconsejan tomar después de hacer el barrido con el producto, el L-acetil cisteína. En los artículos que he encontrado en internet sobre el MMS, hablan de la N-acetil cisteína, no L-acetil cisteína, por lo que me ha entrado la duda sobre cúal de los dos nombres pueda ser el correcto. Además no me está resultando fácil comprarlo, ya que se lo pido a la tienda de dietética que generalmente pido los productos que necesito, y le está costando encontrar una casa que trabaje con ese producto. Esto aparte de la duda de saber si es N o L acetil cisteína. Les estaría agradecida me aclarasen esta duda y me dijeran qué casa trabaja con este producto para pedirlo, ya que con Oikos, que es la empresa a la que suelo pedir algunas cosas, me ha dicho que no tienen ese producto. Gracias por todo lo que escriben, estudian, analizan, critican, trabajan y nos aportan a todos. Un gran saludo.

Rosa P.

En realidad lo correcto es N-Acetil-L-Cisteína aunque sea más conocido como “Acetilcisteína” –sin más- o “NAC”. Se trata de un derivado del aminoácido L-Cisteína y es el que normalmente se comercializa para consumo. Lo fabrican varios laboratorios entre los que se encuentra LKN (sus anuncios aparecen habitualmente en la revista).


Un grupo de prestigiosos oncólogos médicos e investigadores en el campo de la Oncología -básica y clínica- ha decidido enviar a través de Discovery DSALUD una “carta abierta” al Dr. Mariano Barbacid -Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)- en la que le solicitan responda públicamente a una serie de cuestiones de vital importancia en el momento actual de la investigación del cáncer y diga si está de acuerdo en que ha llegado la hora de hacerse un replanteamiento global sobre esta patología, muy especialmente en lo que a la manera de afrontarla se refiere dado el fracaso de los actuales tratamientos médicos en la mayoría de los tumores malignos. Los firmantes son miembros de la International Society for Proton Dynamics of Cancer (ISPDC) -Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (www.ispdc.eu)- y entre ellos se encuentran el presidente y vicepresidente de la organización.

CARTA ABIERTA AL DR. MARIANO BARBACID de los oncólogos e investigadores

Salvador Harguindey, Stephan J. Reshkin, Miriam L. Wahl y Stefano Fais

El pasado 24 de octubre La 2 de Televisión Española emitió una larga entrevista con el Dr. Mariano Barbacid -director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)- en la que éste ofreció una visión del cáncer ortodoxa que aún comparten muchos investigadores y oncólogos tanto en España como en el extranjero. En dicha entrevista Barbacid -doctor en Ciencias Químicas- afirmó que en realidad cáncer se trata de una palabra que engloba de forma genérica “a más de 200 enfermedades distintas” sugiriendo que por esa razón se necesitarán descubrir muchos más medicamentos nuevos ya que cada una de tales enfermedades deberá tratarse de forma diferente e individualizada.
Pues bien, los firmantes de esta carta, oncólogos e investigadores, entendemos que esta aseveración corresponde a una visión obsoleta del cáncer que se opone frontalmente al moderno paradigma surgido en la Oncología hace escasos años. La nueva perspectiva, por el contrario, interpreta y ha podido demostrar que en todos los “tipos” de cáncer y leucemias existen más características comunes que diferencias. Una cosmovisión ésta capaz de ver “lo general en las particularidades” -algo que desde Claude Bernard ha constituido la principal misión de la ciencia médica en orden a incorporar lo más avanzado así como todos los hechos y datos desperdigados dentro del nuevo paradigma. Esta nueva cosmovisión ya fue considerada el año 2000 por Douglas Hanahan y Robert A. Weinberg en su conocidísima revisión The Hallmarks of Cancer publicada en Cell, vol. 100, 57–70, 2000. Texto en el que, literalmente, se afirmaba lo siguiente: “Esta enfermedad continuará tratándose de la misma manera el próximo cuarto de siglo y en la misma línea que lo ha sido en el pasado reciente añadiendo más capas de dificultad a una literatura científica que ha alcanzado ya unos límites de complejidad casi imposibles de medir. Pero nosotros anticipamos algo diferente: esas personas, investigando el problema del cáncer, practicarán un tipo de ciencia completamente diferente del que hemos experimentado en los últimos 25 años. Y seguro que ese cambio será aparente a nivel técnico pero, en último término, los cambios fundamentales serán de naturaleza conceptual (los subrayados son nuestros). Prevemos que la investigación del cáncer evolucionará hacia una ciencia donde impere la lógica y las complejidades de la enfermedad -descritas en el laboratorio y la clínica- se harán comprensibles en términos de unos pocos principios subyacentes, algunos de los cuales se hallan en este momento cerca de ser decodificados. En nuestra revisión discutimos un conjunto de ellos, especialmente las reglas que explican la transformación de células humanas normales en malignas. Nuestra sugerencia es que la investigación de las últimas décadas ha revelado que hay un pequeño número de características celulares moleculares y bioquímicas -capacidades adquiridas- que comparten la mayoría –si no todos- de los cánceres humanos. Nuestra fe en dicha simplificación se deriva directamente de las enseñanzas de la biología celular que dice que virtualmente todas las células animales tienen una maquinaria molecular similar que regula su proliferación, diferenciación, y muerte”.
Sabiendo lo cual cabe preguntar tanto al Dr. Barbacid como a quienes con él comparten aún la misma reduccionista y disgregadora cosmovisión oncológica qué es lo que en verdad sabe la mayoría de los investigadores en la actualidad sobre la naturaleza íntima y esencial de las enfermedades neoplásicas para sostener que el cáncer son “200 enfermedades diferentes”. Es regla de oro de la Medicina que sólo llegando a la raíz, a lo que subyace en cualquier problema de salud, se puede acceder a una comprensión racional e interpretación correcta de una patología, paso previo imprescindible para aspirar tanto a prevenirla como a tratarla adecuadamente una vez se haya manifestado. Sin conocer la causa o causas primarias (etiología), los mecanismos intermediarios (etiopatogenia) y la esencia íntima de una enfermedad (su naturaleza) no se puede siquiera pensar en superarla. Y eso es así muy especialmente en este caso porque como ya dijo el padre de la bioquímica del cáncer, Otto Warburg, “sólo podremos curar lo que primero podamos entender”.
Es por tanto de interés general que el Dr. Barbacid justifique públicamente su opinión contestando, comentando o contradiciendo las siguientes cuestiones:
1) ¿En qué se basa para afirmar que la palabra cáncer designa a 200 enfermedades distintas cuando todas las células cancerosas tienen las mismas características morfológicas y anatomopatológicas encuadradas dentro del términos “displasia”. Todas las células cancerosas -de cualquier localización y origen- presentan las mismas características de atipia celular como son: a) pérdida de la relación núcleo/citoplasma; b) pérdida de la polaridad; c) aumento del número de mitosis, típicas o no; d) pleomorfismo e hipercromatismo nuclear. En general pueden remedar al tejido de origen salvo en los casos más indiferenciados.
2) ¿Cómo se justifica entonces que todas las células cancerosas de cualquier tipo de tumor y origen genético posean las mismas características bioquímicas y energéticas, como la consumición exagerada de glucosa (“primera ley de la Bioquímica del Cáncer” desde los tiempos de Warburg), y por qué siguen todas consumiendo glucosa en presencia de oxígeno, aunque unas más que otras, dependiendo esto de su grado de malignidad?
Es evidente que interpretar desde un punto de vista genético el cáncer lleva a representarlo como una sobrecogedora y desalentadora multiplicidad de enfermedades que requieren una inmensa variedad de estrategias terapéuticas y un incontable número de sustancias designadas a tratar todos y cada uno de los tumores malignos. Pero cuando esto se analiza fenotípicamente se constata que todos los cánceres comparten una multiplicidad de características distintivas a los diferentes niveles -bioquímicos, moleculares, energéticos fisiológicos y metabólicos- independientemente de su origen tisular y de sus diferentes orígenes genéticos (Harguindey y cols., BBA ROC, 2005; Cardone y cols., Nature Revs. Cancer, 2005). Y eso implica -o al menos sugiere- la existencia de un mecanismo común que subyace a su transformación y progresión tumoral. Por tanto, una correcta terapéutica antineoplásica no puede ignorarlo. De ahí que científicos de la talla del profesor Jacques Pouysségur afirmen que existe evidencia suficiente para considerar al anormal y específico metabolismo de todas las células cancerosas -de cualquier estirpe y procedencia- como el “talón de Aquiles” del cáncer, lo que nos ofrece la oportunidad de manipular y usar dichas diferencias para conseguir un beneficio terapéutico de forma selectiva (G. Kroemer & J. Pouysségur, Cancer Cell, 2008).
3) ¿Por qué todas las células y tejidos cancerosos -más allá de su tipología y origen genético, insistimos- poseen una misma alteración homeostática de su metabolismo energético que es completamente distinta a la de todos los tejidos normales? Es decir, una regulación aberrante de las dinámicas del ion de hidrógeno que conduce a una inversión del gradiente del pH en todas las células y tejidos cancerosos (ΔpHi to ΔpHe) lo cual es incluso opuesto a los gradientes de pH extracelular/intracelular de las células y tejidos normales. Una reversión patológica totalmente específica para la malignidad -y que, por lo tanto, no sucede en ninguna otra situación conocida- que es considerada como una de las características diferenciales que definen los mecanismos energéticos moleculares de los tumores, siendo vista incluso por muchos como la principal de todas ellas, y que también está más allá de cualquier tipo de anatomía patológica tumoral u origen genético.
En resumen, la reversión de la dinámica del H+ a través de la membrana celular tumoral se muestra como la característica molecular diferencial que separa definitivamente todas las células y tejidos cancerosos de todas y todos los normales. Esto, que se conoce ya como “la neoestrategia de las células y tejidos cancerosos”, va mucho más lejos de un simple cambio de pH. Sin embargo, desde el punto de vista de la energética celular representa la más brutal alteración posible del microambiente así como de la naturaleza y el comportamiento celular que pueda ser imaginada, determinando la historia natural del tumor y siendo, en el mundo de la biología, equivalente por su determinismo, impacto físico y consecuencias epigenéticas a una extraordinariamente determinista e imparable reacción en cadena.
4) Siempre se ha dicho que “generalizar en el ámbito de la oncología es imposible” y, sin embargo es evidente que ahora sí es posible: basta con acceder a la raíz y al tronco de la enfermedad en lugar de andarse por las ramas. ¿Cómo se explica si no que todas las células cancerosas -de cualquier origen- compartan muchos otros hechos diferenciales y propiedades selectivas del cáncer los que también las separa netamente y sin excepción de todas las células normales)? Al menos son siete las alteraciones de comportamiento en la fisiología celular que dictan el determinismo de todo crecimiento tumoral. A saber:
1) Autosuficiencia en las señales de crecimiento.
2) Insensibilidad a las señales inhibidoras del crecimiento o señales de anti-crecimiento.
3) Evasión del programa de muerte celular (apoptosis).
4) Potencial replicativo ilimitado.
5) Angiogénesis sostenida.
6) Capacidad de invasión y metástasis.
7) Una naturaleza potencialmente eterna.
Cada uno de estos cambios -también las nuevas capacidades adquiridas durante el desarrollo tumoral- representa la exitosa ruptura de un mecanismo de defensa profundamente enraizado en las células y los tejidos del organismo, suponiendo un aparente fracaso de la naturaleza. Hanahan y Weinberg postulan que estas capacidades son compartidas por la mayoría -probablemente por todos- de los tumores malignos humanos. Y que todo tipo de célula maligna -sea de tumores sólidos o leucemias- es gobernada y dirigida por ese compendio de habilidades y reglas sólidamente prefijadas.
5)¿Por qué todas las células cancerosas -de cualquier origen y procedencia- comparten los siguientes principios metabólicos específicos que son selectivos asimismo para predeterminar la progresión tumoral? A saber:
1. Alcalosis intracelular.
2. Acidosis extracelular.
3. Reversión de la dinámica de protones intra/extracelular o gradiente de protones i.c/e.c.
4. Expresión de genes silenciosos (por ejemplo, la transcriptasa inversa).
5. Metabolismo glicolítico aumentado.
6. Glicolisis aerobia.
7. Canibalismo.
8. Superexpresión de transportadores de protones e intercambiadores iónicos.
9. Aumento de la liberación de exosomas.
6) ¿Cómo se compagina la astillada cosmovisión oficial con la actual interpretación unitaria e integral de las neoplasias que ha sido ya publicada en revistas internacionales del prestigio de Nature, Cancer, Cancer Research, FASEB, BBA ROC, Nature Revs y otras, la cual acoge bajo una única perspectiva las principales áreas de la investigación del cáncer, desde las básicas a las clínicas, incluyendo entre ellas la etiopatogénesis, el metabolismo de la célula cancerosa, la resistencia múltiple a los medicamentos antineoplásicos (MDR), la neovascularización tumoral, el proceso metastático, la apoptosis selectiva y la antiapoptosis, la quimioterapia antineoplásica e, incluso, el fenómeno de la regresión espontánea del cáncer?
7) ¿No está de acuerdo el Dr. Barbacid con que la prestigiosa revista Nature aceptara publicar en el 2009 el famoso artículo de Robert A. Gatenby -también miembro de la ISPDC- en el que éste reconocía que “la guerra contra el cáncer se ha perdido”? Porque tal asunción se basa en el reconocimiento de que la cosmovisión mantenida por quienes creen que hay 200 enfermedades diferentes detrás de la palabra cáncer ya no se sostiene. El enfoque y paradigma conceptual asumido hasta hoy está muerto. Ha sido necesario replantearse todo lo que se cree saber sobre esta patología desde la raíz antes de haber conseguido poder integrar sus muchas caras y ramas dentro del árbol de la ciencia de una unidad superior, el llamado “paradigma emergente”.
8) ¿No se puede -o no se quiere- entender aún que ha llegado ya la hora de que los profesionales de la investigación oncológica de todo el mundo se conciencien de esta realidad y de que deben familiarizarse cuanto antes con las claves de los principales sistemas energéticos del funcionamiento anormal y específico de todas las células y tumores malignos? Tales como la ya mencionada “reversión del gradiente de protones”, fenómeno energético también conocido como “cancer proton gradient reversal”? Un proceso que está gobernado por una serie de bombas y transportadores de protones super-expresados e hiperactivos sitos en la membrana celular tumoral como principal característica energética y específica del cáncer. Aquellos que desde hace bastantes años comprenden estos hechos reconocen lo que todo ello significa en realidad: que un enfoque dirigido a la diana de inhibir las muy anormales dinámicas de estos procesos de forma concertada y específica aparece como una aproximación selectiva al tratamiento del cáncer en general. Línea esta de investigación que cuenta ya con miles de publicaciones reconocidas en dicho campo y que está abriendo nuevos e inéditos caminos hacia una terapéutica más efectiva y menos tóxica de, posiblemente, todas las enfermedades neoplásicas o, al menos, de todos los tumores sólidos.
Tal vez haya llegado la hora -o esté cada vez más cerca- de que los oncólogos básicos y clínicos consigan despertar y decidirse a plantear otras alternativas y, al mismo tiempo, hagan acopio de la necesaria inspiración, generosidad y valor para dejar de vivir esclavizados y embobados por ese Gran Hermano de la Oncología que constituyen las grandes multinacionales farmacéuticas, entidades de dudosa ética a las que sólo les importan sus intereses económicos y cuyas dinámicas y motivaciones -muchas veces pseudocientíficas- llevan a tratar por todos los medios de comercializar medicaciones cada día más tóxicas, menos efectivas y más caras (V. Huber et al. J. Transl. Med. 8:57-61, 2010). Al mismo tiempo que se dedican a financiar ensayos clínicos que rayan en lo más irracional y absurdo, como promover la utilización de agentes para inhibir la neovascularización tumoral, un enfoque correcto como prevención ó en estadios muy tempranos de la enfermedad, pero nunca en pacientes prácticamente preterminales cuando la neovascularización tumoral y el proceso metastático ya han llegado a término en su función aniquiladora.
9) Volviendo a las bases científicas de la nueva perspectiva integral se nos antoja asimismo inexplicable que a día de hoy la mayoría de los profesionales de la investigación y práctica oncológica no estén aún familiarizados con cuatro realidades tan indiscutibles como esenciales:
A) Que la transformación de células y tejidos normales -independientemente de su origen u órgano de asentamiento- en cancerosas se produce cuando su interior se alcaliniza por los más variados métodos.
B) Que la super-expresión e hiperactividad de los transportadores y bombas de la membrana celular juegan un papel activo fundamental tanto en el origen y causa primordial como en el desarrollo tumoral subsiguiente, desde la invasión local a la actividad y progresión del proceso metastático de todos los tumores malignos. Y no sólo eso, sino que estas mismas anormalidades bioquímicas juegan un papel muy dinámico y negativo por inhibir los mecanismos de defensa del huésped (antiangiogénesis, regresión espontánea, MDR, etc.) al invertir los gradientes normales de protones e inducir así una alteración -hasta ahora irreversible- de la termodinámica celular. De hecho, la acidificación intersticial tumoral inducida en todos los tumores malignos, lo que debido a la excesiva salida de protones de toda célula maligna tiene una importancia fundamental en la instauración, actividad y progresión del mismo proceso metastático.
C) Que la inhibición concertada y progresiva de dichos transportadores de protones es un área relativamente nueva, única y muy prometedora en la búsqueda de tratamientos selectivos contra el cáncer que sean útiles en prevenir, retardar e incluso contrarrestar por completo todo el proceso neoplásico y su estrategia intrínseca a sus diferentes niveles, desde la etiología al tratamiento.
D) Que la utilización conjunta, progresiva y concertada de los inhibidores del transporte celular/extracelular de protones o PTIs (de “proton transport inhibitors”) es otra área casi inexplorada (e) y mayormente ignorada por la Oncología oficial, tanto como único tratamiento o en combinación con otras formas de quimioterapia, hallándose en estos momentos en un estadio clínico asimismo muy prometedor y que se antoja fundamental en el tratamiento -ya sea primario, adyuvante o co-adyuvante- de los diferentes tumores sólidos en seres humanos. En esta misma línea, prominentes investigadores en este ámbito han avanzado recientemente en publicaciones punteras el concepto de que dicha aproximación terapéutica “conducirá a un colapso y atrofia masiva de los tumores sólidos” (J. Pouysségur, Nature, 2007). La evidencia existente en la actualidad indica que esto puede tener lugar más allá de todas las diferencias etiopatogénicas y anatomopatológicas u origen genético de todos los tumores malignos.
En suma, los abajo firmantes postulamos un nuevo paradigma integral, unitario y radical de las enfermedades neoplásicas por entender que todos los tumores malignos tienen más factores en común que diferencias entre ellos, tal como ha sido consensuado en el reciente I Congreso Internacional de la Sociedad para el Estudio de las Dinámicas de Protones en el Cáncer celebrado a principios de Septiembre pasado en Roma (www.ispdc.eu). Ello exige abandonar, también radicalmente, el actual modelo analítico-reduccionista y desintegrado que insiste en que la palabra cáncer designa a más de 200 enfermedades distintas que han de ser tratadas con infinidad de combinaciones farmacológicas diferentes a pesar de que a día de hoy los quimioterápicos han demostrado ser más tóxicos que eficaces, exceptuando los tumores germinales y algunas leucemias y linfomas, neoplasias que conforman una muy reducida minoría dentro del conjunto de todos los tumores malignos. Y eso significa que persistir en el camino trillado sólo puede ahondar aún más en el mayoritario fracaso terapéutico de la Oncología Médica actual al mismo tiempo que impedir y detener todo posible avance y verdadero progreso.

Firmantes:

Dr. Salvador Harguindey
Instituto de Biología Clínica y Metabolismo (IBCM), Vitoria.
Vicepresidente de la Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (ISPDC).

Dr. Stephan J. Reshkin
Profesor del Departamento de Fisiología General y Ambiental de la Universidad de Bari (Italia).

Dra. Miriam L. Wahl
Ex Directora del laboratorio de pH tumoral de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EEUU) y miembro Adjunto de la Facultad de Medicina de la Universidad de Baltimore (Baltimore, EEUU).

Dr. Stefano Fais
Presidente de la Sociedad Internacional de la Dinámica de Protones en el Tratamiento del Cáncer (ISPDC). Director de la Sección de Medicamentos Antitumorales del Departamento de Investigación Terapéutica y Evaluación de Medicinas del Instituto Nacional de la Salud de Roma (Italia).


 

NÚMERO 133. DICIEMBRE 2010.

Estimados amigos: compro la revista desde que la descubrí en el nº 35 y tengo que decir que desde entonces no he leído nunca nada sobre un problema por desgracia bastante común entre las mujeres: los fibroadenomas de mama y la mastopatía fibroquística. Por eso me he animado a escribir a la revista y pediros que tratéis ambos problemas. Es un tema que me preocupa porque estoy diagnosticada de mastopatía fibroquística desde los 20 años y actualmente tengo 40. El ginecólogo me dice que es normal y no hay que preocuparse. Sin embargo me he tratado de esto con Medicina Sintergética y con el Par Biomagnético y me ha ido bien pero sin desaparecer del todo los quistes. El caso es que hace un año me apareció un bultito en la mama izquierda -unos 4 o 5 cm por encima del pezón- que noto duro y tiene una masa de unos 2 cm aproximadamente. No sé si es un quiste o no. La mama no está inflamada ni me duele. Por favor, ¿podrían indicarme algún remedio natural para eliminar ese bulto o fibroadenoma? No he encontrado ningún remedio ni en la revista ni en Internet y los ginecólogos no dan solución a esto. Un saludo.

Margarita Rodríguez Fernández
(Madrid)

Le sugerimos que lea el texto que con el título Todo organismo enfermo es un organismo acidificado y/o desnutrido publicó en el nº 129 el Dr. Alberto Martí Bosch (puede usted leerlo en nuestra web: www.dsalud.com). Porque en él se cuenta, de forma muy simplificada, que cuando nuestro sistema de limpieza o drenaje falla el material tóxico de desecho empantana el espacio intersticial -es decir, el espacio acuoso que baña los tejidos- intoxicándolo. Y que cuando las células están rodeadas de las propias toxinas que han generado no pueden vivir correctamente ya que su entorno se vuelve ácido por la acumulación de ácido carbónico, ácidos grasos y ácido úrico. Tres ácidos que son cáusticos y por tanto queman todo haciendo que las células se queden sin oxígeno y sin nutrientes. Y sin oxígeno y nutrientes sólo pueden pasar dos cosas: que las células sobrevivan y den lugar a distintas patologías –cáncer incluido- o se mueran. Siendo en este segundo caso cuando el organismo las fibrosa o enquista. Es como aparecen los fibromas y los quistes. Es decir, ésa es la causa de los fibromas mamarios, los fibromas uterinos, los fibromas prostáticos, los quistes de ovarios y los quistes mamarios (salvo que esa intoxicación/acidificación tenga lugar en los tejidos centrales porque entonces lo que aparecerá es fibrosis pulmonar, fibrosis renal, fibrosis hepática, quistes renales, quistes hepáticos o quistes pulmonares). De ahí que una vez formados los quistes o fibromas si el organismo está ya desintoxicado y no molestan lo mejor sea no tocarlos y olvidarse de ellos; obviamente si le molesta que se lo extirpen. Nuestro consejo es pues que desintoxique y alcalinice el organismo –hemos explicado muchas veces cómo hacerlo y en el propio artículo del que hemos hablado se cuenta- asegurándose de no ingerir alimentos, productos o fármacos que le agredan. Y en el caso de los problemas de mama eso incluye de manera especial la eliminación drástica en la dieta de la leche y todos sus derivados así como de los productos que la contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc.


Sr. Director: gracias por la información y orientación que ofrecen en esta sección –diferente a la de la medicina convencional- para casos difíciles como el mío. Verá, en el número 123 de la revista publicaron un caso muy similar al de mi sobrina quien cuando estudiaba 2º de Psicología comenzó con dolores de cabeza y no sabíamos qué le ocurría pero acabó siendo medicada por psiquiatras y estuvo tomando fármacos 5 años. En ese tiempo perdió la concentración y la memoria. Además a consecuencia de las medicinas le dejó de venir la regla. Se pasaba 20 horas en la cama y fumaba mucho. Hasta que la traje a mi casa donde comenzó a tomar homeopatía y a reducir la medicación. Ahora está más tranquila, recuperó la menstruación y no fuma. Sin embargo se está poniendo agresiva y habla de cosas incoherentes. Me he asustado en tres ocasiones porque dice que me va a hacer no sé qué alegando que “la pego y le clavo cuchillos”. La situación en casa está muy alterada. Mi marido está operado del corazón y no puedo seguir así. Ha comenzado con Anatheóresis, lleva 2 sesiones y el terapeuta ha dicho que está muy desestructurada emocionalmente y va a ser un proceso terapéutico largo y difícil. También ha ido al Par Biomagnético y nos han dicho que tiene un virus en el cerebro desde hace 7 años probablemente producido por el moco de un animal. Lo cierto es que en su casa tiene un perro y sus padres comentan que lo quería y lo tocaba mucho. También fui a la consulta del Dr. Alberto Martí Bosch y voy a empezar con un nuevo tratamiento de homeopatía pero me da miedo porque ella no me dice nada. Soy yo la que observa sus reacciones. Por favor, me gustaría ponerme en contacto con la hermana de ese chico para saber cómo le va. Llamé a la revista y me dijeron que no podían darme la dirección. Necesito por favor una forma de contacto con esa persona porque la psiquiatra de la Seguridad Social dice que la niña está muy mal y quiere ingresarla e incapacitarla. El chico al que me refiero firmó como A. Martínez. Le estaré muy agradecida.

Campo de Criptana
(Ciudad Real)

No estamos autorizados a facilitar información o datos de otros lectores como ya hemos explicado en varias ocasiones. Entendemos su posición pero no podemos hacerlo. Vemos en todo caso que usted ha seguido las sugerencias que dimos en aquella ocasión y nos congratula. Ahora queda esperar resultados pero nos preocupa que su sobrina pueda ejecutar sus amenazas. Contrólenla bien o será mejor que se planteen internarla hasta que se recupere. Dicho esto agregaremos que en el caso de su sobrina no basta lo que le sugerimos a ese joven y la razón es simple: a ella la han envenenado con fármacos iatrogénicos así que debe cuanto antes plantearse una terapia de desintoxicación profunda; es prioritario. Y que se plantee posibles déficits nutricionales. Le sugerimos que consulte para ello con la doctora Pilar Muñoz Calero (91 911 880 782).


Sr. Director: quiero felicitarle por su revista a cuya lectura me he aficionado. Mi consulta está motivada por un problema degenerativo que padece mi madre. Tiene 71 años y sufre una estenosis del canal medular a consecuencia fundamentalmente de una espondilolistesis entre las vértebras L4-L5. Ha tenido parestesias, hiperestesias, entumecimiento, calambres, sensación de presión y otras manifestaciones nerviosas. El traumatólogo le dijo que tenía que operarse y ponerse fijadores. Ella no quiere porque conoce algunos casos en los que a pesar de que mejoraron en el deambular luego tuvieron con el tiempo problemas debiendo ser nuevamente intervenidos. Además también parece que existe el riesgo de que las placas fijadoras se claven al adoptar determinadas posturas. Una chica me contó que no podía dormir de un lado porque se le clavaba y estaba muy arrepentida de haberse operado. Mi madre fue intervenida de una hernia discal hace 6 años con láser y no le sirvió de nada. Entonces tenía algunas protuberancias. Tengo que decir que mi madre ha estado cuidando de mi abuela hasta hace un año que murió con 93. También estuvo cuidando a mi padre durante un tiempo en el hospital durmiendo en los sillones de la habitación. Fue a partir de ese momento cuando su situación se agravó y le diagnosticaron la estenosis. Al principio estuvo acudiendo a un fisioterapeuta y quiropráctico hasta que éste le dijo que ya no la podía ayudar más. También estuvo con acupuntura un tiempo para luego dejarla porque empeoraba después de cada sesión. Llegamos incluso a desconfiar porque hay mucho intruso y malas praxis en este tipo de terapias. La hemos llevado durante el invierno a un balneario dos veces por semana, algo que retomaremos en cuanto cese el calor porque le iba muy bien. Además estuvo tomando Silicio Orgánico casi un año, Renoven y vitamina C. Actualmente está siguiendo un tratamiento homeopático haciendo reposo moderado y le han desaparecido las parestesias, las sensaciones de presión, el entumecimiento y los calambres. Pero cuando se excede en su actividad lo más mínimo empeora notablemente y comienza a perder el equilibrio y a caminar con las piernas abiertas. Naturalmente ha subido de peso a causa del reposo. Sin duda todos esos tratamientos la han beneficiado pero me pregunto si hay alguna posibilidad de que la biorresonancia o la neuralterapia le ayuden a aliviar los síntomas -con la homeopatía, el balneario, el reposo y todo lo demás ya lo consigue ahora-, corregir la espondilolistesis y reducir la estenosis para ir poco a poco aumentando las posibilidades de llevar una vida medianamente activa. Mi madre vive en un pueblo de Murcia. ¿Podría recomendarme algún terapeuta cerca? Muy agradecida.

Juana

Le sugerimos que lleve a su madre a Clinalgia (968 28 16 25). Se trata de un centro (www.clinalgia.com) llevado por los doctores Rodríguez e Hidalgo en el que se utilizan varias de las terapias de las que hemos hablado estos últimos años en la revista. Está en Murcia y creemos que podrán ayudarla ya que tienen amplia experiencia.


Sr. Director: me gusta vuestro trabajo tanto por su calidad como por el rigor con el que tratáis los temas de salud. Os sigo tanto a través de la web como de la revista y aunque soy consciente de la infinidad de personas que solicitan ayuda os pido de corazón una respuesta a mi problema. Desde hace un año sufro malas digestiones, dolor en el estómago -de intensidad variable-, hinchazón –también de estómago- que me puede afectar al lado derecho o izquierdo, hartazgo, acidez y reflujo a las 2 o 3 horas de comer. Nunca puedo cenar. Tengo que comer muy poca cantidad y necesito ganar peso. Estoy harto de visitar especialistas y de hacerme pruebas que no arrojan ningún resultado revelador. Lo único que apareció después de hacerme una endoscopia y un estudio intestinal con bario fue un cardias y las sospechas de mala absorción. Nadie sabe decirme a qué puede deberse esa mala absorción. Me dicen que me prepare para realizar una enteroscopia que me exige tragarme la famosa cápsula enteroscópica que va enviando imágenes a un monitor. Estoy hecho polvo. Las analíticas son casi normales salvo que las defensas están bajas, la GPT un poco elevada y el marcador ASCA (anticuerpos IGA) sale positivo. Pero tampoco me explican qué significa lo anterior. Y los tratamientos que me ponen (Motilium, Suxidina, Omeprazol…) sólo me hacen empeorar. Para alimentarme me oriento bastante por La Dieta Definitiva y los desayunos los hago a base de fruta. Bien, pues en uno de esos días en los que te pones a dar vueltas en busca de una salida me puse a releer un número de la revista (la nº 121) y me llamó la atención el artículo del doctor Félix López Elorza sobre el Síndrome HANA. Me identifico mucho con el cuadro sintomático que describe (dolor al presionar, piel seca y problemas discales que me están apareciendo sin causa aparente) y he llegado a pensar por eso que ahí puede estar la raíz de mi problema. Le hablé a mi médico acerca de una posible histaminosis, me miró raro y sonrió. Su actitud me hizo suponer que no tiene el más mínimo conocimiento acerca de este asunto así que por mi cuenta decidí hacerme un test de intolerancias alimenticias y me salió positivo a todos los lácteos (no los tomo hace tiempo), a las levaduras, a algunos frutos secos y a algunos mariscos. Pero no al trigo ni al resto de cereales. Dejé pues de tomar todo eso pero no consigo mejorar. Luego, cuando leí el artículo referente a la enzima DAO, me quedé muy preocupado porque he sido un gran consumidor de antibióticos, corticoides y vacunas para tratar una alergia a los ácaros del polvo que me ocasionaban bronquitis severas y cuadros asmáticos durante mi adolescencia. Afortunadamente ahora no tengo estos problemas. En fin, me gustaría saber cómo puedo recuperar la diaminoxidasa si la tengo destruida. ¿Hay algún complemento y/o alimento que ayude a restaurarla? ¿Existe alguna prueba que revele si hay una carencia de esa enzima? ¿Cómo se puede regular la histamina en el organismo? ¿Qué alimentos la contienen? Mis analíticas revelan amilasa y lipasa normales. Soy estudiante de tercer año de Arquitectura, tengo 21 años y estoy planteándome dejarlo todo porque me encuentro sin ánimo para seguir adelante. Me faltan la concentración y el rendimiento. Por último, les agradecería me recomendaran algún especialista en mi comunidad: Galicia. Muchas gracias.

Manuel
(A Coruña)

El artículo al que usted se refiere apareció en el nº 121 con el título La causa de numerosas patologías se debe a procesos de histaminosis alimentaria y en él ya se explica que los alimentos más ricos en histamina son los fermentados. Por otra parte se genera mucha histamina en los peces -por descarboxilación bacteriana del aminoácido histidina- cuando su manipulación y preservación es inadecuada; lo que sucede por ejemplo cuando se almacenan en lugares con poca higiene y sin suficiente refrigeración durante tiempo prolongado (está constatado de hecho que suele haber niveles altos de histamina en el atún, la caballa y la macarela). Así que suprimiendo los fermentados, el pescado poco fresco, los quesos, los embutidos, el trigo y restringiendo el consumo de carne roja mejora la salud de los afectados. Sin olvidar que muchos fármacos –especialmente los antibióticos- inactivan la enzima diaminooxidasa (DAO) por lo que debe igualmente suprimirlos. Debe saberse por otra parte que la histamina ingerida se detoxifica en el tracto intestinal no sólo por la acción de la enzima diaminaoxidasa (DAO) sino de la N-metil transferasa (HMT) y que ese mecanismo de protección puede inhibirse si la ingesta de histamina -o de otras aminas biógenas- es muy alta o si las enzimas son bloqueadas por otros compuestos. Sin olvidar que potencian su toxicidad la trimetilamina, el óxido de trimetilamina y otras aminas biogénicas como la putrescina, la cadaverina, la anserina, la espermina y la espermidina. Por otra parte, hemos explicado ya varias veces que en nuestro cuerpo hay unas proteínas plasmáticas llamadas inmunoglobulinas que se conocen por cinco letras que de forma abreviada se denominan IgG, IgA, IgM, IgE e IgD. Pues bien, las igM son los anticuerpos que producen los linfocitos B ante la primera exposición a un antígeno (digamos que es la “respuesta primaria” del organismo; por ejemplo, ante una primera vacuna). Las igG son los anticuerpos más frecuentes y se producen tras varias exposiciones a un antígeno (por ejemplo, tras la segunda dosis de una vacuna). Su producción es siempre más veloz y abundante que la primera. Las igA aparecen cuando hay una invasión de microorganismos patógenos a través de membranas mucosas como la nariz, los ojos, los pulmones o los intestinos. Las igE son anticuerpos que actúan de forma inmediata produciendo incluso reacciones alérgicas agudas. Y las igD son anticuerpos presentes en pequeña concentración pero aún no se comprende bien su función aunque se sabe que actúan como receptores antigénicos. En suma, las inmunoglobulinas son anticuerpos que el organismo utiliza para defenderse de agresiones externas. Y si usted identifica como propios los clásicos del Síndrome HANA no sólo debe tener en sangre exceso de inmunoglobulinas A (igA) sino de inmunoglobulinas E. Porque la primera vez que las IgE reaccionan a una sustancia parte de ellas se unen a los basófilos de la sangre y a los mastocitos de los tejidos y entonces la persona queda sensibilizada sin que ni siquiera se entere de ello ya que no sufre reacción alguna. En cambio la segunda vez que esa sustancia entra en contacto con el organismo éste reacciona de forma fulminante liberando aminas vasoactivas -como la histamina- en el espacio extracelular provocando distintos tipos de reacciones en cadena que dan lugar a muy variados síntomas y que pueden ir desde mareos, vómitos, diarreas, edemas o dermatitis hasta un shock anafiláctico. Dicho lo cual cabe agregar que se debe valorar si no sufre usted también lo que se conoce como hiperpermeabilidad intestinal. Por tanto debe ser un especialista quien estudie su caso de forma personalizada. Le sugerimos por ello que consulte a alguno (por ejemplo a la Dra. Esther de la Paz en el 91 431 35 16).


Sr. Director: mi padre fue operado de cáncer colorrectal y le dejaron una ileostomía durante aproximadamente un año. Además durante la intervención le detectaron metástasis en 3 ganglios de un total de 42. Debido a la falta de conocimiento y a que lo que dice el médico "va a misa" con posterioridad se sometió -en contra de mi opinión y de la de mi marido- a un tratamiento de quimioterapia y radioterapia. Por suerte también se sometió a terapia con el Quantum SCIO lo que le sirvió para evitar la mayoría de efectos secundarios de esos tratamientos tan agresivos. Cuando finalizó con la quimioterapia y la radioterapia empezó a padecer fuertes dolores de barriga con hinchazón y dureza abdominal. Al principio no le salía nada a la bolsa pero luego terminó vomitando los residuos acumulados. El médico nos comentó que estos síntomas podían ser debidos a adherencias intestinales que en ocasiones ocurren tras una intervención de este tipo. Para su desgracia estos episodios fueron en aumento hasta convertirse en algo cotidiano: un día estaba bien y al otro mal. También sufría una pérdida sustancial de peso. Entonces el médico tomó la decisión de extraer la 'bolsa' y volver a conectar el intestino. Esa intervención tuvo lugar a finales del pasado mes de julio y después de la misma el médico quedó muy sorprendido –así nos lo hizo saber- pues al visualizar el intestino delgado vio que estaba "todo quemado y formando un ovillo enmarañado" debido al tratamiento de radioterapia. Nos dijo que no nos podía asegurar una correcta unión de la sutura realizada y que había un alto riesgo de peritonitis. La recuperación de mi padre tras la intervención fue muy lenta aunque la unión de la sutura finalmente fue bien. Sin embargo el estado actual es si cabe peor aún que antes de intervenirlo en julio pues al menos antes no se notaba tan hinchado y tenía menos molestias después de comer. Ahora la digestión es muy lenta y las obstrucciones intestinales son de nuevo muy frecuentes. También tiene vómitos. Le pusieron un tratamiento con cortisona y otros antiinflamatorios. También le propusieron utilizar la cámara hiperbárica en caso de que el anterior tratamiento no de resultado pero esta última opción no parece muy recomendable en el caso de mi padre ya que padece de epilepsia y, según indican en un reportaje de su revista, no está indicada en un caso así. De todas maneras debido a la ineficacia hasta la fecha del tratamiento seguido yo quisiera que utilizara la cámara hiperbárica dado que la epilepsia la tiene controlada desde hace muchos años con Tegretol; prefiero que tenga una crisis controlada a que siga en el estado actual. Por iniciativa nuestra se está tomando unas cápsulas de áloe vera y ha iniciado de nuevo el tratamiento de biorresonancia con el Quantum SCIO. En base a lo expuesto acerca de la cámara hiperbárica y el tratamiento que sigue mi padre para la epilepsia, ¿recomendaríais que realizase este tratamiento? ¿Y qué otros tratamientos veríais adecuados? Por último, ¿veis viable la interposición de una denuncia al radiólogo que determinó la dosis de radiación a mi padre? Reside en la provincia de Barcelona. ¿Podéis recomendarme algún abogado o gabinete jurídico que pueda atender adecuadamente nuestro caso?

María Dolores Peñafiel Cañero
Terrassa (Barcelona)

A su padre le han envenenado –la quimioterapia consiste en dar venenos a ver si así se mueren las llamadas “células cancerosas” y el paciente sobrevive- y quemado interiormente –la radioterapia consiste en abrasar tejidos con radiaciones- así que la posibilidad de que esté mejor que antes es -en este caso y en cualquier otro similar- sencillamente nula. Y además padece epilepsia lo que limita posibles tratamientos. Ahora bien, ¿de verdad cree usted que el Tegretol está ayudando a su padre? ¿Se ha molestado en leer el prospecto con detenimiento? Porque se trata de un auténtico catálogo de horrores. Hágalo despacio y luego pregúntese si su padre no está como usted describe… ¡a causa de ese fármaco! Mire, hemos dicho muchas veces que los enfermos tienen que optar por un tipo de tratamiento u otro cuando se encuentran mal; por tomar fármacos que en el mejor de los casos alivian sólo algunos síntomas pero no curan nada o por ayudar a la naturaleza sin agredirla. Su padre optó por una vía y el resultado ya lo conoce. Y nos va a permitir que dudemos de que esté dispuesto a tomar otro camino olvidándose del convencional. Porque acudir a la vía natural sólo para paliar los graves efectos de la vía farmacológica es una pérdida de tiempo y de dinero. Y llevar a los oncólogos a los tribunales un esfuerzo poco menos que inútil pero si desea intentarlo le sugerimos que consulte con D. José Aznar en el 93 353 72 94; está especializado en ello. Sentimos ser tan contundentes pero es hora de que no sólo usted sino todos nuestros lectores entiendan que ambas formas de afrontar los problemas de salud son muy raramente compatibles o complementarias.


Estimado Sr. Director: antes de empezar a plantear mi reflexión quiero transmitirle mi agradecimiento a usted y su equipo por contribuir de manera tan beneficiosa a que la población cuente con otras informaciones de salud que se aparten de la ortodoxia y del poder establecido. Lo mismo ocurre con otros ámbitos del conocimiento, en lo que concierne al desarrollo del ser humano en todas sus potencialidades. Este aspecto lo ubico como antropólogo social y cultural. El motivo de mi escrito es plantear lo siguiente: hoy se habla mucho de las pensiones y de la edad de jubilación pero poco del alarmante aumento de las incapacidades permanentes como resultado -en gran medida- de la incapacidad del propio sistema sanitario para recuperar procesos patológicos crónicos. En mis más de 20 años de trabajo como D.U.E. de Empresa más de un 20% del personal jubilado lo ha sido por incapacidad permanente derivada de enfermedad común (por si alguien podría pensar en motivos profesionales) en un promedio de 8 años antes de la edad oficial de jubilación. Realmente, si no fuera porque cada vez más gente utiliza la medicina alternativa en cualquiera de sus formas -incluidas las de los curanderos y sanadores serios, que no los farsantes- hace ya tiempo que el sistema sanitario habría colapsado. La medicina oficial nos vende a menudo logros muy sofisticados en intervenciones quirúrgicas y medios de diagnóstico pero la realidad cotidiana pasa porque patologías como el asma, las alergias, las enfermedades reumáticas y las del sistema músculo-esquelético en general –además de un largo etcétera de enfermedades con pronóstico muy sombrío- no responden de manera óptima a los tratamientos ortodoxos y pasan a engrosar y depender de la caja común de los cotizantes. Es evidente que cada vez hay más enfermos debido a diversos factores -como una alimentación cada vez más quimicalizada, polución, relaciones sociales cada vez más difíciles y conflictivas, estrés, sobreconsumo de medicamentos, sobrecarga de radiación electromagnética, mala calidad del agua, etc.- y llegar a la edad de jubilación será cada vez más difícil. Este verano tuve sin embargo la oportunidad de conocer el sistema sanitario chino y quedé impresionado al ver la capacidad de resolución que tienen, tanto en patologías agudas como crónicas. Y es que ellos combinan a la perfección la Medicina Tradicional China y la occidental lo que permite enfocar las patologías y darlas curso eficazmente hacia la curación o mejoría en un altísimo porcentaje. En suma, la salud de la población occidental está deteriorándose en progresión geométrica y con los recursos farmacológicos que las multinacionales sacan al mercado no será posible más que cronificar y colapsar el Sistema Nacional de Salud además de contribuir a la quiebra de la Seguridad Social. Reciba un afectuoso saludo.

Jesús Egea

Tiene usted razón: en Occidente muchas personas no van a llegar a jubilarse jamás. Cotizan para nada. Pero ya hemos explicado hasta la saciedad que sólo en los hospitales españoles –sin contar a quienes se manda a morir a sus casas- fallecen cada año más de 400.000 personas. ¡Mientras están siendo tratadas por los médicos! Cien mil de ellas de cáncer. Y nadie protesta. Nadie levanta la voz. A todo el mundo le parece normal. ¡Cuando no lo es! Es más, es indignante que 100.000 españoles mueran cada año de cáncer en nuestros hospitales -hablamos de datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE)- mientras son tratados con quimio y radioterapia sin que a nadie le extrañe o importe y se organicen revuelos mediáticos cuando se sabe de alguien que fallece tras haber optado por seguir un tratamiento distinto. ¿Se han vuelto rematadamente estúpidos nuestros médicos, políticos y periodistas? La verdad es que lo parece.


 

NÚMERO 132. NOVIEMBRE 2010.

Sr. Director: pareciera que ninguna de las personalidades que formularon elogiosas declaraciones sobre Raimon Panikkar tras su fallecimiento el pasado 26 de agosto lo haya escuchado ni una sola vez. Si lo hubiesen hecho probablemente se hubieran marchado a la segunda de las andanadas que Raimon lanzaba sistemáticamente (¿una frase de cada tres?) contra la Sociedad Occidental Moderna y sus producción-comercialización-y-consumo, banca, desarrollo, política, democracia, derechos humanos, ciencia, medicina, etc. En cambio a mí me atrajeron estas críticas-denuncias de la situación real impuesta al mundo y a su propia población por el Occidente Moderno. “Occidente es un accidente”, le gustaba decir a Raimon. Y detallaba las muchas y graves consecuencias que tiene este accidente llamado Occidente (quede claro que se refería al Occidente Moderno, es decir, al actual; en absoluto al Occidente antiguo o medieval). Por ejemplo, de sus labios aprendí que el volumen de intereses y beneficios que finalmente cobran los países económicamente ricos por “los préstamos y ayudas al desarrollo” que conceden a los países económicamente pobres es mayor que el dinero que transitoriamente les confieren. O sea, que la “ayuda” en realidad lo es para el desarrollo económico de los países ya económicamente desarrollados. Y no sólo por la razón señalada sino porque gran parte del dinero “prestado” está “atado” por condiciones como que debe ser utilizado casi exclusivamente para comprar mercancías producidas por el país prestador y otras cláusulas por el estilo. Esta dimensión crítica permanente es la que explica el hecho de que Raimon Panikkar aceptase ser Presidente de Honor de Plural-21. En cuanto se lo propuse asintió… aclarando enseguida, eso sí, que no podría dedicar tiempo ni energía a efectuar tareas en relación al nuevo “cargo”. Le tranquilicé diciéndole que nos bastaba con el honor de que aceptase ser nuestro Presidente de Honor por el aval intelectual y ético que ello implicaba ante quienes, conociéndole a él, nos descubriesen a nosotros. Ante mi advertencia de que recibiría ataques se limitó a ampliar su casi permanente sonrisa. Y, efectivamente, en diversas ocasiones me contó algunas críticas recibidas (sin, claro está, decirme él ni preguntarle yo quiénes las habían expuesto) y cómo sus formuladores se habían retirado titubeantes tras las argumentaciones que les transmitió. E ilustra su manera de ser y actuar que recordase y compartiese una bienaventuranza que le había transmitido su abuela materna: “Bienaventurados los que no escarmientan”.

Lluís Botinas
Presidente de Plural-21 (Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo)

La muerte de Raimundo Pániker a los 91 años la lamentamos de corazón todos quienes le conocimos y aprendimos de él. Filósofo, teólogo y escritor además de químico desarrolló toda una filosofía interreligiosa e intercultural cuyo objetivo fue transformar nuestra civilización. Su pensamiento reflejó realmente un punto de encuentro entre Oriente y Occidente. Y, en efecto, no se cortaba al decir lo que pensaba. Que fue mucho porque es sin duda uno de los autores españoles de obra más prolífica. Ojalá su marcha ayude a difundir sus libros porque ello contribuiría a despertar tanta conciencia abotargada. Damos nuestro más sentido pésame a su familia y muy especialmente a su hermano Salvador, notablemente más conocido por el público.


Sr. Campoy: gracias por crear y dirigir una revista donde lo que prima es informar con rigor científico sin olvidar las terapias naturales y explicar lo sencillo que a veces es recuperar la salud atendiendo simplemente a las leyes de la naturaleza. Tengo tres preguntas: la primera es sobre las pulseras magnéticas que se han puesto de moda, ésas con las que poniéndotelas dicen que tienes más equilibrio, flexibilidad, resistencia y fuerza. ¿Qué opinan de ellas? ¿Son buenas para la salud o al emitir frecuencias magnéticas pueden dañarla? ¿Es verdad u otro simple negocio? Hablo de las Power-Balance. La segunda es sobre el típico temblor involuntario que se produce en el ojo y en otros músculos. Últimamente me ocurre con frecuencia en el ojo derecho y me dura unas dos semanas (me pasa a ratos -no continuamente- aunque siempre en el mismo sitio). ¿Se sabe cuál es la causa? ¿Puede ser un síntoma de degeneración del sistema nervioso o de alguna enfermedad futura? Me preocupa porque tengo 20 años. La tercera y última es saber qué opinan del famoso Actimel. Me he estado informando y hace tiempo circuló por internet una ola de opiniones que decían que era un producto malísimo para la salud pues te hacía depender de él para toda la vida. Y también he leído que es favorable para la salud. ¿Me podrían quitar las dudas? Un saludo muy afectuoso para usted y todo el consejo asesor. Gracias.

A. Martínez
(Yecla)

Por lo que se refiere a las pulseras Power-Balance no hay evidencia alguna de que equilibren el organismo más que cualquier otro producto corriente. Mire, sus “inventores” saben que cuando alguien ingiere, toma con la mano o se cuelga un producto que sienta mal –por ejemplo, una bolsa con azúcar o con arsénico- el cuerpo lo percibe y se debilita. Es una cuestión de biorresonancia. Y de la misma forma, todo lo que es beneficioso lo equilibra o potencia. Así que buscaron algo que así lo hiciera y pareciera “científico” –de ahí que usaran unos hologramas- y se pusieron a vender pulseras. El problema es que se entusiasmaron con el negocio y se pusieron a exagerar afirmando cosas como que la pulsera “incrementa la fuerza, flexibilidad y resistencia" o que “brinda al cuerpo un estado de armonía y equilibrio como el que tuvo antes de contaminarse por sustancias químicas, comidas rápidas, la falta de ejercicio o el estrés". Lo que obviamente no es verdad en absoluto. En cuanto al Actimel debemos decirle que la afirmación que circula por Internet de que su consumo constante hace que el organismo deje de elaborarla y paulatinamente “olvida” que debe hacerlo y cómo -sobre todo en el caso de los menores de edad- no se justifica pero sí que no debe tomarse más de dos semanas seguidas porque puede desequilibrar la flora intestinal. Por otra parte, no tiene mejores efectos para la salud que un simple yogur. Ni el Actimel ni el Activia. Lo explicamos parcialmente en la sección de Noticias del nº 116 cuando la asociación alemana de consumidores Foodwatch -conocida tanto por analizar la calidad de los alimentos que se consumen en su país como de denunciar las prácticas poco éticas de la industria alimentaria- decidió otorgar el Premio a la mentira publicitaria más insolente del 2009 al Actimel. Y de hecho Danone acaba de tener que retirar la publicidad en la que decía que Actimel reforzaba las defensas naturales del organismo y Activia ayuda a regular la digestión porque le ha prohibido oficialmente seguir diciéndolo la Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea (EFSA). Ambos productos –Actimel y Activia- tienen la misma eficacia que cualquier yogur corriente por lo que no se justifica que cuesten mucho más. Y encima el Actimel lleva bastante más azúcar que otros. De hecho ya hace tiempo la Advertising Standards Authority (ASA) del Reino Unido advirtió que ninguno de los estudios presentados por Danone sobre esos productos apoyaba las afirmaciones que hacían en sus anuncios publicitarios. En cuanto al tic en el ojo que menciona –leve- se denomina mioquimia y debería valorarlo un oftalmólogo pero nos vamos a permitir sugerirle que abandone durante una temporada el consumo de leche y sus derivados, el café, el alcohol, las grasas saturadas y los alimentos fritos e ingiera además durante un mes una cápsula diaria de un complejo multivitamínico, otra de un complejo específico del grupo B y una cápsula diaria de Aceite de Krill Y al acostarse tómese una infusión de mirtilo y eufrasia.


Sr. Director: tengo una hija de nueve años adoptada a los tres en Rusia que tiene déficit de atención e hiperactividad. El psiquiatra le ha recomendado Concerta pero después de leer el prospecto y vuestra revista me niego a que lo tome. He probado con Eukid -un producto que es similar al omega 3 y procede de un alga en lugar del pescado- pero la pone más nerviosa aún. La niña en el colegio va bastante mal por lo que no paran de repetirme que la medique. En Internet he visto que anuncian un producto natural llamado LTO3 que suministra la farmacia Serra de Barcelona y que según algunos padres parece funcionar bastante bien. ¿Tenéis noticia de este producto? Tengo un poco de miedo sobre los medicamentos que anuncian en la red dado que pueden contener otros componentes que no indican. He leído vuestros reportajes sobre alimentación pero la niña come en el colegio ya que nuestros horarios de trabajo nos impiden que coma en casa y no podemos seguir vuestras instrucciones. Llevo mucho tiempo leyendo vuestra revista, confío en vosotros y por eso quiero consultaros antes de dárselo a mi hija. También me gustaría, si podéis, que me recomendéis a un homeópata en Sevilla que trate a niños con este problema. Gracias por todo. Saludos.

Maite Weiland

El LTO3 es un producto natural, inocuo y sin contradicciones a las dosis adecuadas según el fabricante -la empresa Herb-e-Concept- que contiene L-Tianina (un aminoácido derivado de otro, el L-Glutamato) que aumenta en el cerebro tanto el nivel de dopamina como de ácido gamma-aminobutírico (GABA) y se usa para reducir los estados crónicos de tensión, ansiedad y depresión, Sementis -un extracto de huevas de arenque rico en ácidos grasos omega 3 EPA y DHA- y Escutelaria (Scutellaria lateriflora) –planta que se utiliza para tonificar el sistema nervioso y aliviar la tensión y la angustia-. Sin duda puede ayudar a su hija… pero dudamos que sea la solución. Nuestro consejo es que busque una solución real a su problema –es igual que le hayan dicho que no la hay- solo que para ello deberá desplazarse con ella a un pueblo de la sierra madrileña: Brunete. Estamos persuadidos de que muy probablemente allí podrán ayudarla. Hablamos de la Fundación Alborada. Puede localizarles en www.fundacion-alborada.org y en el 91 815 50 74.


Hola. Descubrí recientemente la revista a través de la web www.ccdh.es/blog, la compré en el kiosco y su lectura me pareció increíble ya que se ve que se dedican a la investigación seria y a exponer la verdad. Me gustaron especialmente los artículos sobre el fraude de la Psiquiatría y sobre el glutamato. Yo tuve toda mi vida fuertes migrañas y vómitos. Era horrible. Hasta que un día, por casualidad, descubrí el tema del glutamato monosódico. A partir de entonces eliminé de casa todo alimento que tuviera ese componente y no he vuelto a tener un solo dolor de cabeza. ¡Increíble! A dos amigas que me comentaron síntomas similares a los míos les comenté este tema y también eliminaron el glutamato experimentando un renovado bienestar y mejoría en su salud. Es evidente que nos están envenenando para que estemos enfermos y acabemos consumiendo montones de medicamentos con los años y llenando los bolsillos de médicos y farmacéuticas. Es pues muy importante vuestra labor y quería daros las gracias -de todo corazón- por lo que estáis haciendo.

Ángel

Gracias por su testimonio. Obviamente somos conscientes de ese envenenamiento masivo. Venimos denunciándolo desde hace años. Y por eso hemos decidido crear una sección sobre el problema que va a durar unos meses a fin de orientar más explícitamente a nuestros lectores sobre ello y explicarles cómo afrontarlo. En este mismo número aparece de hecho el primer artículo.


Sr. Director: gracias por la revista. La sigo fielmente aunque me gustaría que los médicos que nombran estuvieran más al alcance de todos. También me gustaría hacer una gran campaña para apoyar el uso de medicina alternativa en la Seguridad Social. Quizás sea posible algún día ir al médico de cabecera y encontrarse con que es uno de tantos que nombran en su revista. Bien, necesito que me ayuden. Padezco hipotiroidismo inducido por el tratamiento I131 que tomo para un adenoma tóxico hiperfuncionante. Tengo 43 años y me gustaría llegar a mayor sin tener que depender de Eutirox 50 mg pero por más que intento dar un paso para no tomar la medicación al final acabo tomándola. Quizás porque tengo que trabajar a diario y necesitaría tiempo para ver que sin ella puede funcionar mi tiroides (eso es lo que me dijeron cuando me dieron el I131). Quiero saber si tengo alguna posibilidad de poder dejar la pastilla; también quisiera saber qué efectos me produce (aparte de los que conozco). Lo cierto es que aunque la tome no me encuentro del todo bien. Los músculos de los brazos y las piernas me duelen bastante y tengo mucha tensión en los brazos. Soy muy activa pero tengo altibajos. Duermo bien y hago dieta macrobiótica aunque no soy muy estricta. La medicina tradicional no me da confianza ya que dicen muchas burradas y no tienen mucha idea de la tiroides. Es más, a pesar del hipertiroidismo no me mandan al endocrino. Necesito saber cómo está mi tiroides, si funciona. Añadiré que llevo tomándola seriamente unos dos años. Antes de ello funcionó un tiempo bien. Oscilaban los niveles de TSH según mi estado de ánimo. Gracias por todo.

Beatriz Baztán Mina
Burlada (Navarra)

El principio activo del Eutirox es la levotiroxina de sodio y puede provocar taquicardia, palpitaciones, dolor pectoral y de cabeza, calambres, debilidad muscular, temblores, intranquilidad, insomnio, sudoración excesiva, alteraciones de la menstruación, pérdida de peso y diarrea. Ya sabe pues por qué le duelen los músculos de los brazos y las piernas. Por supuesto, ese fármaco no va a curarla. Ninguno lo hace. Así que o toma usted la decisión de acudir a un profesional de la salud –médico o no- que pueda ayudarla o no va a resolver nunca su problema. Cualquiera de los que hemos mencionado a menudo en la revista. Darle un tratamiento sin valorar personalmente su caso es imposible. ¿Cómo puede usted olvidar que está enferma… a causa de un tratamiento médico?


 

NÚMERO 131. OCTUBRE 2010.

Hola. Enhorabuena por la revista. Os quería consultar una duda que me preocupa sobre los diuréticos que se recetan para las cardiopatías. Mi madre (78 años y tensión alta controlada) sufrió un infarto agudo de miocardio en agosto del año pasado y le pusieron un stent y un tratamiento para el colesterol (Plavix, Adiro y un protector de estómago). A los 8 meses, en una revisión, el cardiólogo le dijo que todo estaba igual -supuestamente eso significa que no está peor- pero al decirle ella que estaba muy cansada le mandó un diurético (Sutril 5). Y no entiendo por qué le mandó un diurético "para el cansancio" ya que la tensión la tiene bastante controlada con la medicación y además evita tomar sal en las comidas. El caso es que buscando información en vuestra web me encontré con la entrevista al fallecido Dr. Sodi Pallarés que en el nº 42 hablaba del Tratamiento Metabólico, de lo nefastos que son los diuréticos en el tratamiento de las cardiopatías y de la molécula ATP. Me asusté. Y, claro, no encuentro ni clínicas ni médicos que sigan su tratamiento aquí en España salvo el Dr. José Luis Castillo Recarte que está en Madrid y me resulta lejano para un tratamiento de numerosas sesiones. ¿Es que se está abandonando el Tratamiento Metabólico? ¿Conocen en España clínicas o médicos más al sur que lo apliquen? Vivimos en Badajoz. Muchas gracias.

Mª Jesús Montero
(Badajoz)

Ante todo nuestra sugerencia es que su madre busque otro médico. Alguien que la trate de manera integral. Hemos recomendado numerosos en los últimos tiempos y a sus nombres nos remitimos. Lo que no podemos es indicarle alguno concreto en su zona de residencia porque no sabríamos a quién dirigirle. Por lo que se refiere al Tratamiento Metabólico desarrollado por el Dr. Demetrio Sodi Pallarés diremos que el objetivo básico del mismo es potenciar la producción natural de Adenosín Trifosfato o ATP, sustancia que se está generando y destruyendo constantemente en nuestro organismo y a la que, por su importancia, llamó “la molécula de la vida”. De hecho hablamos del transportador universal de energía de nuestro cuerpo. Se produce en las mitocondrias durante la respiración celular y no sólo es necesaria para la mayoría de las funciones de los seres vivos sino imprescindible en todo proceso de curación. Sin ella, simplemente, la vida no sería posible. Y el tratamiento que propuso consta de tres fases. Lo primero es seguir una dieta baja en sodio y rica en potasio. Solo así puede eliminarse el sodio intracelular y aumentar el potasio imprescindible para que la célula pueda sintetizar el ATP que precisa todo proceso curativo. Y es que como él nos explicara en su momento (vea en nuestra web –www.dsalud.com- la entrevista que le hicimos en su día y que apareció en el nº 42 con el título En Cardiología se está haciendo terrorismo molecular) “en toda lesión, sea del tipo que sea, se altera la función de la membrana celular, se introduce el sodio en las células, se pierde el potasio, aumenta el ácido láctico y, como consecuencia, disminuye la formación de ATP”. En segundo lugar hay que suministrar al paciente por vía intravenosa soluciones polarizantes de insulina, glucosa y potasio. Y la tercera fase consiste en someter al paciente a la acción de campos magnéticos pulsantes. Estos campos llegan a las membranas celulares donde los iones sodio y potasio mantienen el equilibrio de la membrana. Así el potasio permanece en alta concentración en el interior de la célula mientras el sodio se encuentra en la parte exterior de la membrana celular lo que genera una diferencia de potencial eléctrico que permite que la célula emita y reciba información, algo que la convierte en una verdadera pila. En cuanto al campo magnético pulsante que se aplica (es constante y está en permanente movimiento y oscilación no siendo pues estático como el campo generado por imanes) atraviesa el cuerpo llevando energía a cada célula y logrando el aumento de la permeabilidad de la membrana lo que facilita el intercambio de potasio y sodio además de mejorar la absorción del oxígeno y los nutrientes. Se trata en suma de un tratamiento sencillo pero laborioso cuya aplicación requiere tiempo por lo que efectivamente muy pocos los médicos en España lo aplicaban. Y decimos lo aplicaban –en pasado- porque la mayoría ha dejado de hacerlo. ¿La razón? La reactivación de la Gestapo Sanitaria española. Y lo explicamos: el principal producto utilizado en el Tratamiento Metabólico es una solución de insulina, glucosa y potasio que los médicos encargaban ex profeso en algunas farmacias. No se trata pues de un producto sanitario autorizado sino de una fórmula magistral y los inspectores de Sanidad de la mayoría de las comunidades autónomas se están dedicando de nuevo a “molestar” y “advertir” a los médicos que usan esa fórmula -y cualquier otra que no forme parte de los protocolos aprobados por quienes controlan lo que debe o no venderse para así asegurar la exclusividad del negocio a la gran industria farmacéutica- de que lo que hacen “no está autorizado”. En un vergonzoso intento de convertir lo alegal en ilegal. Es decir, intentan que ningún médico pueda usar otro producto que no sea un “fármaco”… autorizado por la mafia que controla el sistema con la excusa de que lo hacen por nuestro bien, para salvaguardar nuestra salud. Una falacia: sólo pretenden asegurarse la exclusividad de los tratamientos. De hecho por eso sólo los fármacos pueden alegar propiedades terapéuticas. Lo hemos explicado muchas veces: cualquiera puede vender ajo en cápsulas. Es un complemento alimentario. Pero como afirme en la etiqueta que el ajo tiene propiedades anti-infecciosas y cardiovasculares –que las tiene- el Ministerio de Sanidad mandará si hace falta a la Guardia Civil para retirar sus cápsulas de ajo del mercado. Y es un ejemplo que puede y debe el lector extrapolar a cualquier alimento o nutriente. Lo hemos contado -y denunciado- muchas veces a lo largo de los años. Especialmente desde que Ana Pastor –ex ministra de Sanidad y actual vicepresidenta del Congreso de los Diputados- movilizara a todos sus inspectores para organizar esa injustificada persecución. De hecho España fue condenada por ello. Lo contamos ampliamente en la sección de Noticias del nº 117 correspondiente a junio del pasado año 2009. Esto fue –sin quitar ni poner una coma- lo que entonces publicamos: “El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas dictó finalmente el pasado mes de marzo una sentencia en la que condena a España por haber retirado del mercado ¡más de 200 productos! naturales alegando que se trataba de medicamentos sin autorización a pesar de que muchos se vendían legalmente en otros estados miembros como complementos alimenticios o productos dietéticos. La sentencia afirma que “España ha incumplido las obligaciones que le incumben al haber retirado del mercado productos elaborados a base de plantas medicinales legalmente fabricados o comercializados en otro estado miembro en virtud de una práctica administrativa que consiste en retirar del mercado todo producto que contenga plantas medicinales no incluidas en el anexo de la Orden Ministerial de 3 de octubre de 1973 por la que se establece el registro especial para preparados a base de especies vegetales medicinales, en su versión modificada, ni en el anexo de la Orden del Ministerio de Sanidad y Consumo SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad, y que no sea un preparado constituido exclusivamente por una o varias plantas medicinales o sus partes enteras, trociscos o polvos, por considerar que dicho producto es un medicamento que se comercializa sin la preceptiva autorización de comercialización”. Y condena a pagar las costas a España. La iniciativa la había tomado Jan Mazák, Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, quien había pedido que se condenara a España por ello al violar la libre circulación de mercancías. Una denuncia que -como ya explicamos- había adoptado en el 2004 ¡la propia Comisión Europea! tras recibir varios escritos de importadores españoles que explicaban que España les impedía comercializar productos aprobados en otros estados porque aquí se considera automáticamente “medicamento” todo producto que lleve una planta que no figure en la lista elaborada por el Ministerio de Sanidad español en 1973 (luego rectificada en el 1976) o que alegue propiedades terapéuticas. El Abogado General estudió el asunto y en el 2008 –¡cuatro años después!- corroboró que la interpretación que hacía nuestro Ministerio de Sanidad y Consumo de lo que es un “medicamento” era “desproporcionada” haciendo hincapié en que la mayoría no representaban peligro real para la salud. Hace ahora siete meses lo advertimos: “Habrá pues que esperar pero todo indica que España será condenada”. Afirmación que apoyamos, entre otras cosas, en el hecho de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya había dictado una sentencia en la que dejó bien claro que el hecho de que un producto -alimenticio, dietético, fitoterápico u ortomolecular- produzca efectos fisiológicos y se comercialice en forma de pastillas, cápsulas o ampollas no lo convierte sin más en un medicamento que requiere ser aprobado. De hecho condenó al Gobierno alemán por obstaculizar la venta de un producto de extracto de ajo con tal argumentación añadiendo además que no se pueden alegar de forma genérica “posibles riesgos para la salud” para impedir la venta de algo: hay que justificarlo científicamente. Asimismo determinó que el hecho de que un producto se comercialice en forma de pastillas, cápsulas o ampollas no lo convierte sin más en un “medicamento”. La extensa información que publicamos en noviembre del 2008 terminaba así: “En suma, una vez más el tiempo nos da la razón. Pero va a pasar lo de siempre: España será condenada y los responsables auténticos de todos los atropellos e ilegalidades perpetradas se irán de rositas”. Es evidente que no nos equivocamos: el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ha condenado a España. Y los responsables de los atropellos, los que perpetraron todas esas acciones ilegales con uso y abuso de la policía y la guardia civil, van a quedar impunes. Nadie va a pedirles cuentas. Así que seguirán en el poder y los empresarios afectados tendrán que ver una vez más cómo la gran industria farmacéutica protege a sus peones. Pues bien, nosotros vamos a ser claros y concisos: que después de esta sentencia Ana Pastor siga siendo vicepresidenta del Congreso de los Diputados nos parece una ignominia. Su sillón debería estar en el banquillo de los acusados de algún juzgado. Respondiendo de sus acciones ilegales”. Tal es la extensa noticia que entonces publicamos y ahora volvemos a recoger íntegra para refrescar los hechos a nuestros lectores… y a quienes desde el Ministerio de Sanidad tienen intención de resucitar la caza de brujas de los médicos con criterio propio que reclaman su derecho a utilizar los tratamientos y protocolos que les parezcan más adecuados en cada caso según su leal saber y entender. Aunque la renovada Gestapo sanitaria pretenda de nuevo amedrentar a aquellos médicos que tienen la osadía de no hacer lo que se les dice en lugar de lo que creen más conveniente para sus pacientes. Dicho esto lamentamos tener que decirle a usted que la mayoría de los médicos que ofrecían a sus pacientes el Tratamiento Metabólico ha dejado de hacerlo… principalmente porque no consiguen los sueros necesarios. Los farmacéuticos que se los fabricaban tiene miedo a represalias. No podemos pues ayudarla pero nos ha parecido que usted y los lectores tienen derecho a saber la razón. De ahí una respuesta tan extensa como necesaria ya que lo explicado es extrapolable a otros muchos productos, terapias y tratamientos. Mire, la industria farmacéutica quiere que los médicos se limiten a recetar medicamentos meramente paliativos siguiendo los protocolos que les han impuesto a través de los ministerios de Sanidad, los colegios médicos y las organizaciones científicas y profesionales que desde hace años controlan. Porque hoy los médicos están maniatados… especialmente los que trabajan en el ámbito público. No pueden ejercer su libre albedrío. Esa es la pura verdad.


Sr. Director: leo en la respuesta a una carta que no aconsejan tomar arcilla blanca por llevar metales. Sin embargo hace unos pocos años, estando en un centro de referencia naturista -quizás de los pioneros en Barcelona-, uno de sus profesionales de plantilla -miembro o ex-miembro de la Liga para la Libertad de Vacunación- me recomendó tomar arcilla blanca para prevenir diarreas ya que iba a irme a la india y no quería ponerme vacunas. ¿Me podrían aclarar esto? Gracias

 Txema Nebrera
(Manresa)

No por contener “metales” en general sino por ser rica en aluminio. Mire, son numerosos los estudios que indican que cuando en el organismo hay exceso de aluminio éste se acumula en los tejidos nerviosos y ello puede dar lugar a alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple y autismo. De hecho se han encontrado en los cerebros de enfermos de alzheimer grandes concentraciones de ese mineral tras hacérseles autopsias. Es más, gracias a esas investigaciones se sabe que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener en cuenta, especialmente porque hoy el aluminio –en sus distintas formas- puede encontrarse en cremas hidratantes, pintalabios, desodorantes, antitranspirantes, etc. Un ejemplo de la utilización cosmética del aluminio –como en su momento explicamos- es su presencia en forma de clorhidrato de aluminio en la mayoría de los antitranspirantes que se encuentran en el mercado. Sólo que si bien su acción astringente consigue reducir o inhibir el flujo de sudor también puede causar cáncer de mama al provocar la mutación de las células. Ello se debe al parecer a que al evitar la eliminación de toxinas a través de las axilas fuerza al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Y tal sería la razón de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren precisamente donde se encuentran esas glándulas. Agregaremos que el aluminio se halla hoy asimismo de forma excesiva en el agua de grifo a causa del uso de sales de aluminio en los procesos de potabilización de las grandes ciudades. E igualmente está presente en numerosas vacunas. Es más, la sal de mesa corriente contiene hidróxido de aluminio para evitar que se apelmace además de conservantes –algo que la mayoría de la gente ignora porque su declaración en los envases no es obligatoria- como el carbonato de calcio, el carbonato de magnesio y los denominados E-535, E-536, E-540, E-550, E-551, E-552, E-553b, E-570 y E-572. Se encuentra hasta en numerosos utensilios de cocina que, al calentarse en exceso, pueden terminar resultando tóxicos. Hay demasiado aluminio hoy en nuestro entorno. ¿Que la arcilla tiene propiedades terapéuticas? No las discutimos. Hoy se sabe que la verde es antiinflamatoria y desintoxicante siendo útil usada de forma tópica en casos de edemas, retención de líquidos, celulitis, inflamación, dolores articulares, dolores musculares, golpes, hematomas, etc., que la roja es más eficaz en casos de rigidez e inflamación estando especialmente indicada en problemas circulatorios, que la rosa -mezcla de la roja y la blanca- se usa en estética para mascarillas faciales y que la blanca o caolín –muy rica en sílice y alúmina- se suele usar sobre todo en tratamientos de estética, problemas de piel, enjuagues bucales y gargarismos en afecciones de garganta. Es más, la arcilla ha demostrado ser útil –siempre de forma tópica, es decir, aplicada sobre la piel- en el tratamiento de las quemaduras superficiales, la psoriasis, la dermatitis, los hongos de la piel, los orzuelos, las verrugas, el herpes simple y el herpes zoster, las úlceras varicosas, las picaduras de insectos, los miomas uterinos, los quistes ováricos, la artrosis de rodilla, los esguinces de tobillo, los golpes en músculos y huesos, las mastopatías fibroquísticas o el dolor de boca por infección o extracción dental. Pero a nuestro juicio ese se debe sobre todo a su riqueza en sílice. Y luego hay quienes aseguran que, ingerida, es útil para tratar la anemia, los niveles altos de colesterol, las diarreas, las úlceras gástricas y las malas digestiones siendo útil para todo ello tomar diariamente media cucharadita de arcilla blanca disuelta en medio vaso de agua… siendo aquí donde no estamos de acuerdo. El organismo no está preparado para digerir arcilla aunque ello pueda ocasionalmente resolver un problema puntual ya que siempre será a costa de algo. Y la arcilla que se recomienda para hacerlo es la más pura, es decir, la blanca, cuando ésta es la más rica en alúmina. Por eso nosotros lo desaconsejamos. Cabe añadir que en la mayoría de las patologías en las que la arcilla es útil lo es asimismo el silicio orgánico. Y por tanto nos parece más inteligente usar cremas de silicio orgánico ya que tienen la ventaja de no tener efecto secundario alguno. Esperamos haberla ayudado a aclarar sus ideas.


Sr. Director: ante todo quiero agradecerle su trabajo por hacer un medio de comunicación sincero, honesto y con la intención de ayudar a la gente. Estoy seguro de que están siendo un ejemplo para otros que quieran hacer periodismo para servir y no para esclavizar. Bien, quiero contarles la historia que me sucedió: fui a visitar a mi sobrina Alicia -de tan sólo una semana de vida- y le pregunté a mi hermana si le estaba dando de mamar (chequeando cómo estaba ella y la recién nacida). Me dijo que le daba leche para bebés. Me preocupé pero no le dije nada. Para profundizar un poco le dije, casi afirmando: “Pero sí que le diste los calostros”. Como sabe, es la primera leche que da la hembra después de parir. No es pues leche, son calostros. Es más espesa, tiene grumitos y se acaba en dos o tres tomas. Después ya sale la leche de la madre. Y me contestó: “No, no le he dado los calostros”. Me pareció mal a la vez que increíble. Sabía por un artículo científico que leí hace años que los calostros que recibe cualquier cría mamífera de su madre llevan unas sustancias que hacen que el intestino del ser recién nacido se prepare para la asimilación del alimento y eleva las defensas del organismo. Me pareció tan vital para el nuevo ser que acaba de nacer que me maravilló la delicadeza y sincronicidad de los ciclos naturales biológicos. ¿Y con qué nos encontramos ahora? Pues con que mi hermana está teniendo unos problemas tremendos para que Alicia -de un mes- tome su alimento. Obviamente no se imagina que la causa de que su hija no coma pueda deberse a que no haya tomado los calostros. Cuando lo natural y normal es que el bebé coma. Me gustaría por ello que las mujeres y los médicos lectores de esta revista, que es un punto de luz para muchas personas, puedan saber qué les conviene y por qué. Por eso quiero pedirles que recojan y expongan los hechos reales y estudios científicos sobre este tema a fin de ayudar al ser humano pues por desgracia está hoy tan desnaturalizado que ha perdido la conexión con la naturaleza. Está perdido y necesita ayuda. ¿Cómo puede llegar a pensar una madre que es mejor dar leche expresamente diseñada para bebés que la propia? ¿Han olvidado las mujeres el instinto de supervivencia que caracteriza a toda especie dejando de dar a su descendencia nada menos que el producto de una evolución de millones de años? ¿Cómo es posible que en tan pocos años se haya perdido hasta la conexión con la naturaleza? ¡Ayudemos a restaurar este conocimiento y acercárselo al mayor número posible de personas!

Enrique Cervera
(Madrid)

Tiene usted razón. Y seguramente muchos lectores no sepan hasta qué punto así que vamos a dar algo más de información. El calostro es un líquido que segregan las glándulas mamarias durante el embarazo y los primeros días después del parto que contiene leucocitos, vitaminas, aminoácidos, enzimas, inmunoglobulinas A, D, E, G y M, citoquinas, glicoproteínas, lisozima, linfocinas, lactoferrina, transferrina, Lactobacillus Bifidus Acidophilus, polipéptidos ricos en prolina, inhibidores tripsinicos y proteásicos, oligopolisacáridos y glicoconjugados, azufre, endorfinas, interleucinas, interferón, biotina, L-carnitina, melatonina, insulina, prolactina, xantinoxidasa, lactoperoxidasa y -además de otras muchas sustancias- factores de crecimiento; concretamente Factor de crecimiento epitelial (EgF), Factor de crecimiento insulinoide I y II ( IgF-I e IgF-II), Factor de crecimiento de los fibroblastos (FgF), Factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGE), Factores de crecimiento transformadores A y B (TgA y B) y Hormona del crecimiento (GH). Por consiguiente, privar a un hijo de todo ello es simplemente una aberración.


En primer lugar quiero felicitarles por el magnífico trabajo que hacen todos los meses con Discovery DSALUD ya que han abierto los ojos de mucha gente atreviéndose a decir la verdad sobre la medicina convencional. El motivo de mi e-mail es que hace un mes me quitaron un lunar que no tenía muy buena pinta pues cada vez era más grande. En definitiva, me dijeron que de no quitarlo el día de mañana podría convertirse en un melanoma. Además me dijeron que pasado el verano fuera a revisión de otros lunares que tengo. Pues bien, leí en su revista que el Dr. Simoncini trata con bicarbonato los melanomas y otros casos de cáncer y estuvo en España dando una conferencia donde habló de ese método. Mi pregunta es pues si aquí hay algún médico que se esté formando -o esté formado ya- en el protocolo del Dr. Simoncini para tratar melanomas. Por otra parte en su revista he visto el anuncio de una crema basada en ello y quisiera saber si vale para tratar los melanomas y si una persona particular, como es mi caso, podría usarla sin la supervisión de un especialista. Espero no haberme extendido mucho y que puedan contestar a mis preguntas. Un cordial saludo.

Paquita

Sabemos de algunos médicos que están en contacto con el Dr. Simoncini pero –que sepamos- aún no practica ninguno su técnica terapéutica. Es el caso del Dr. Luis García Cremades, miembro de nuestro Consejo Asesor que además de practicar la Medicina Natural es experto en Antienvejecimiento y Cirugía Estética (puede localizarle en el 91 344 01 80). Dicho esto le diremos que ya en el nº 42 de la revista explicamos que a la hora de sufrir cáncer de piel influyen más otras cosas que tener una mutación genética que predisponga a él. Según el Consorcio de Genética del Melanoma -un grupo de investigación internacional- la influencia de factores no genéticos en la aparición de los melanomas es tan evidente que un varón de 50 años con una mutación hereditaria asociada al cáncer de piel que viva en Estados Unidos tiene cuatro más veces más posibilidades de contraer la enfermedad que otro con la misma mutación que viva en Francia. El melanoma es un tipo de cáncer de piel que causa un elevado número de muertes en todo el mundo y oficialmente los principales factores de riesgo son las quemaduras solares, la cantidad de lunares o nevus que se tengan y, por supuesto, la genética (una mutación en el gen CDKN2A). Pues bien, ese trabajo -publicado en The Journal of the National Cancer Institute- dejó claro que esa alteración no es suficiente para desencadenar el melanoma. Algo que nuestros lectores ya saben porque nos hemos hartado de repetir que la genética predispone pero en modo alguno determina. Téngalo en cuenta. Por otra parte, los médicos llaman lunar a cualquier alteración en la dermis que se distingue porque su pigmentación es distinta a la de la mayor parte de la piel. Y prácticamente todos los humanos los tenemos. Médicamente se consideran “tumores benignos” siendo la mayoría de color marrón. Cuando éste es distinto -rojo, negro, azul, etc.- se consideran más problemáticos y entonces se habla de nevus o angiomas aunque a veces se consideran partes de un melanoma o de una queratosis. De hecho se designa como melanoma a todo tumor pigmentado que aparece en la piel –aunque también aparecen en el intestino y en el ojo- que posea gran capacidad metastásica (en tales casos la única solución eficaz según los oncólogos -y siempre que se haga antes de que adquiera un grosor mayor de 1 mm- es su extirpación quirúrgica). En cuanto a la queratosis es el nombre que se da a cualquier enfermedad de la piel caracterizada por hiperplasia y engrosamiento del epitelio cornificado. Como supondrá pues la adscripción de un lunar a una categoría u otra es algo bastante subjetivo. Lo mismo que el “mejor“ tratamiento. De hecho los oncólogos recomiendan la exéresis o extirpación de los lunares cuando están en zonas sujetas a frecuente rozamiento, presiones o golpes, o muy expuestos a la radiación ultravioleta, cuando superan los 6 mm, cuando los contornos son irregulares o asimétricos, cuando siendo marrón cambia de color, cuando está rodeado de una aureola rojiza o sangra, cuando pican o duelen persistentemente y cuando crecen con el paso del tiempo. Ahora bien, ¿se justifica? Es discutible. Hay quien prefiere extirparlo en la convicción de que así se elimina el problema –y unas veces es así pero otras no- y quien prefiere no hacer nada si no molesta (y la mayoría muere de viejo con su o sus lunares intactos). Lo que es poco eficaz es radiarlos. Nuestra sugerencia para quienes tienen lunares es pues –como norma general- que no los toquen, procuren mantener la piel limpia sin usar geles, jabones o champús agresivos o irritantes y en el caso de que molesten alternen la aplicación directa con un algodón empapado en simple agua oxigenada y cataplasmas de bicarbonato sódico.


Estimado Sr. Campoy: me dirijo a usted con la esperanza de que la publicación de mi carta pueda ser de ayuda a personas que hayan pasado -o estén pasando- por experiencias similares a la mía. Soy suscriptora de la revista desde hace tres años y gracias a ella he tenido acceso al conocimiento de diferentes terapias que nos han sido realmente eficaces. Hace aproximadamente el mismo tiempo mi marido cayó en una depresión profunda debido a la vivencia de un impacto emocional muy fuerte. Fue un “vía crucis” en el que ni psicólogos ni psiquiatras conseguían ayudarle en su recuperación. Confirmando lo que refleja usted en el Editorial de su último número lo único que acabó recibiendo por parte de los psiquiatras fueron grandes dosis de Valium y venlafaxina con sus correspondientes efectos secundarios pero ninguna solución realmente eficaz. Debo añadir que mi experiencia con la Psiquiatría en lo que respecta a los problemas de mis hijos -enuresis y TDAH- es más de lo mismo. Por eso tras ver anunciada en su revista la terapia Anatheóresis y sin saber a dónde más recurrir fuimos a un anatheorólogo con una pequeña esperanza. ¿El resultado? Que en cuatro meses -aproximadamente- mi marido dejó toda la medicación (por supuesto contra la opinión de su psiquiatra), se recuperó asombrosamente y desarrolló un nivel de consciencia mucho más alto que el que hasta entonces había tenido e, incluso, podamos tener la mayoría de las personas. Algo que ha cambiado su vida y la de los que estamos a su alrededor. Pero nuestra experiencia no termina aquí. Hace un año, en mi primera mamografía rutinaria, me descubrieron un nódulo sospechoso de 1 cm el cual, pese al diagnóstico de benignidad que aportaba la biopsia percutánea, me aconsejaron extirpar. El resultado del análisis anatomopatológico fue de carcinoma ductal infiltrante. Ante la insistencia de mi ginecólogo accedí a recibir una segunda operación en la que ampliaron la zona extirpada y analizaron el ganglio centinela ante posibles metástasis siendo éste negativo. Como era de esperar se me aconsejó el protocolo habitual con prescripción de radioterapia y hormonoterapia, los cuales rechacé categóricamente optando por terapias alternativas como el Par Biomagnético, la Nutrición Ortomolecular, el Yoga, la Meditación, la Sofrología y, por supuesto, mucha lectura para llegar a adquirir el conocimiento más profundo posible de lo que es esa enfermedad y por qué aparece (por cierto, me resultó de gran ayuda el libro Usted puede vencer al cáncer de Ian Gawler). Se pueden imaginar los lectores las actitudes que adoptaban los ginecólogos y oncólogos cuando les decía que no tenía intención de tomar nada de lo que me ofrecían. Variaban desde el estupor hasta la ridiculización o la condescendencia aunque al menos se respetaron mis decisiones. Tras unos meses de trabajo psíquico, emocional, mental y energético leí en la web de FEFOC (www.cancermama.org) que podía ser conveniente pedir una segunda opinión diagnóstica dada la trascendencia que tiene de cara a los posteriores tratamientos. Así que decidí solicitar las muestras de mi biopsia al hospital y llevarlas al Instituto Oncológico de Donostia para un nuevo análisis patológico. Y cuál fue mi sorpresa al recibir el diagnóstico de ¡tumor benigno! (cicatriz radial concretamente). Posteriormente remití las muestras a otro laboratorio de garantía donde me confirmaron el diagnóstico y acudí finalmente de nuevo al Hospital de Cruces donde me reconocieron el error cometido. Es decir, que gracias a haber rechazado la radioterapia y la hormonoterapia me libré de las consecuencias de la agresividad de esas terapias aunque no así de una segunda operación innecesaria. Lógicamente he presentado un recurso administrativo que posteriormente se convertirá en demanda judicial pero mi duda es: ¿cuántas personas como yo habrán sido y serán diagnosticadas erróneamente de cáncer -tal y como sugiere el doctor Isaac Goiz- sufriendo inútilmente los protocolos establecidos de quimioterapia, radioterapia y demás? ¿Serán casos como el mío de cánceres inexistentes los que se apuntan como éxitos terapéuticos los oncólogos de turno a los cuales lo único que les importan son los antecedentes familiares y en absoluto el estilo de vida del paciente, la alimentación, su estado anímico o psíquico, etc.? Permítame decirle que toda mi experiencia con la medicina alopática -y en especial con la Psiquiatría y la Oncología- no hace más que corroborar lo que una y otra vez se viene diciendo desde su revista: que no son sino parte del engranaje de la maquinaria montada por las multinacionales farmacéuticas para engrosar sus multimillonarios beneficios. Muchísimas gracias por la impagable labor que están ustedes haciendo.

Inma Iturriria
Zalla (Bizkaia)

Gracias. Nos congratula que nuestra información les haya resultado útil a usted y a su marido. Y que comparta su experiencia con los lectores porque es importante que quienes han resuelto problemas de salud graves por métodos no convencionales expliquen sus casos a fin de dejar públicamente testimonio de que funcionan. En cuanto a su sospecha de que muchos de los “éxitos” oncológicos se deben en realidad a que las personas tratadas no tuvieron cáncer nunca… es una realidad constatada. Lo hemos denunciado varias veces y está publicado en el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo. Por eso hemos insistido tantas veces en que ante un diagnóstico de cáncer lo primero que hay que hacer es poner esa opinión en cuarentena y pedir al menos otras dos opiniones más.


Sr. Director: ante todo quiero darles las gracias y mostrar mi más profundo respeto y admiración por la labor que han realizado y siguen realizando. Soy una mujer que ha padecido 7 operaciones tras un accidente de tráfico en 1980 con secuelas: cada vez que cambia el tiempo veo las estrellas. Tengo un disco de titanio entre la 5ª y 6ª vértebra cervical, 170 puntos en la cara, 3 rinoplastias para poder respirar, un carcinoma basocelular inofensivo que me extirparon -esto es ajeno al accidente- y una histerectomía con extirpación del ovario izquierdo. Aparte de lo anterior lo que más me preocupa es que sufro de una neuropatía herpética que cada mes coincide con las fechas de las reglas aunque ahora no las tenga por la histerectomía o por el estrés. Este mes las ampollas y pústulas se me han instalado en el ano con el consabido dolor y desesperación. He probado la Acupuntura y, bueno, ahí voy. El caso es que como tengo mucha fe en ustedes he decidido explicarles mi historial clínico. Estoy en el INEM y sólo cobro 426 euros al mes. Es decir, tengo que controlar el gasto y como ustedes son especialistas quería saber si, por favor, me podrían recomendar o dirigir a alguien de su confianza -que es la mía- para que me viera. Si puede ser económico se lo agradecería en el alma. No les entretengo más. Les agradezco su atención y les deseo que Dios les bendiga. Quedo a la espera de su respuesta.

María Luisa Marqués Ruiz
(Valdepeñas)

Lamentamos sinceramente lo que le ha sucedido. Le sugerimos que contacte con el Dr. Santiago de la Rosa en el 91 431 35 16; es posible que pueda ayudarla.


 

NÚMERO 130. SEPTIEMBRE 2010.

Sr. Director: en primer lugar reciba mi agradecimiento porque la revista me ha abierto los ojos respecto a la medicina convencional. Le escribo para exponerle el caso de mi madre. Tiene 81 años y confía bastante en la medicina convencional por lo que cuando tiene la más mínima cosa acude enseguida al médico pese a lo mal que lo pasamos con mi padre, fallecido hace algo más de un año a causa de un cáncer. Le trataron con quimio y radio -en contra de mi opinión-, padeció graves efectos secundarios y nunca llegó a recuperarse. El caso es que mi madre empezó hace unos meses a padecer dolor en el lado derecho de la cabeza que le empeoraba cuando se metía en la cama y mejoraba cuando se levantaba. Sin embargo ahora le dura todo el día. Acudió al médico de cabecera y éste la derivó al neurólogo que la mandó un TAC y una analítica para ver la velocidad de sedimentación. Cuando fue a por los resultados la dijeron que tiene arteritis en la cabeza -no sé si se llama arteritis temporal-, que su velocidad de sedimentación era de 30 y que el colesterol sérico estaba en 215. Y como tratamiento la recetaron Tryptizol, un antidepresivo. Dicen que se trata con esteroides y le mandaron media pastilla todas las noches asegurándola que no hay otro tipo de tratamiento. Y que volviera a los dos meses para ver si había mejorado porque si no fuera así la tendrían que hacer una biopsia. Mi consulta es si existe alguna causa para la aparición de la arteritis porque ellos dicen que no la hay. ¿Hay algún sitio donde traten esta dolencia con otro tipo de medicina en la zona de Madrid puesto que somos de Guadalajara? ¿Qué suplementos le vendría bien tomar? Ella padece de colon irritable, diverticulosis, reflujo gastroesófagico y aerofagia (desde hace varios años). También es hipertensa. Toma Opiren Flash, una pastilla diaria desde hace bastante tiempo y dos pastillas diarias para la hipertensión, una de Co-Vals y otra de Vals-80. También toma suplementos de selenio (un comprimido diario). Por cierto, ¿es bueno tomar selenio a largo plazo? El año pasado le hicieron ponerse la vacuna del tétanos porque la tocaba. La vacuna de la gripe común y de la gripe A no se las ha puesto porque la he podido convencer. Nada más. Perdón por esta carta tan larga. Me gustaría que me pudiera contestar -ya sé que tiene gran cantidad de cartas- antes de que mi madre vuelva a ir a consulta en junio. No encuentro ningún tratamiento alternativo en internet. Un saludo y enhorabuena.

M.S.G.
(Guadalajara)

Mire usted, el Tryptizol puede provocar estreñimiento que ocasionalmente puede inducir un íleo paralítico, retención urinaria, visión borrosa, trastornos de la acomodación, glaucoma, hipertermia, somnolencia, hipotensión ortostática y taquicardia -especialmente en ancianos-, arritmia cardiaca, depresión miocárdica, erupciones exantemáticas, leucopenia, agranulocitosis, ictericia colestática, reducción de la concentración, alucinaciones, pesadillas, manía, parestesia, cefalea, neuropatía periférica, ataxia, temblor, convulsiones, tinnitus, estomatitis, náuseas, vómitos, alteraciones del gusto (sabor agrio o metálico), fotodermatitis, disartria, conjuntivitis, anisocoria, mialgia, galactorrea, impotencia sexual, pérdidas menstruales. A veces hasta episodios de convulsiones, fiebre con sudoración, hipertensión o hipotensión, dificultad en la respiración, pérdida de control vesical y rigidez muscular grave. En cuanto al Opiren Flash puede provocar dolor de cabeza, mareos, diarrea, estreñimiento, dolor de estómago, náuseas, vómitos, flatulencia, sequedad o dolor de boca o garganta, erupción cutánea, picor, cansancio, depresión, dolor articular o muscular, retención de líquidos, hinchazón, fiebre, inquietud, somnolencia, confusión, alucinaciones, insomnio, trastornos visuales, vértigo, alteración del gusto, pérdida de apetito, inflamación de la lengua (glositis), reacciones cutáneas como sensación de ardor o picazón bajo la piel, hematomas, enrojecimiento y sudoración excesiva, sensibilidad a la luz, pérdida de pelo, sensación de hormigueo (parestesia), temblor, anemia (palidez), problemas renales, pancreatitis, inflamación del hígado (puede manifestarse por piel u ojos amarillentos), hinchazón del pecho en varones, impotencia, candidiasis (infección fúngica, pude afectar a la piel o a la mucosa), angioedemas (inflamación de la cara, lengua o faringe, dificultad para tragar, urticaria y dificultad para respirar), reacciones de hipersensibilidad graves -incluido shock anafiláctico-, descenso de la presión arterial, estomatitis, colitis cambio en los niveles de sodio, colesterol y triglicéridos, reacciones cutáneas muy graves con enrojecimiento, vesículas, inflamación grave y pérdida de piel; hasta una reducción del número de leucocitos. Y por lo que se refiere al Co-Vals puede provocar hinchazón en cara, lengua o faringe, dificultad para tragar, urticaria y dificultad para respirar, tos, presión arterial baja, mareos, deshidratación (con síntomas de sed, boca y lengua secas, reducción de la frecuencia de urinación, orina de color oscuro o piel seca), dolor muscular, cansancio, hormigueo, entumecimiento, visión borrosa, pitidos o zumbidos en los oídos, mareos, diarrea, dolor en las articulaciones, dificultad para respirar, disminución severa de la diuresis, nivel bajo de sodio en la sangre (a veces con náuseas, cansancio, confusión, malestar y/o convulsiones), nivel bajo de potasio en sangre (a veces con debilidad muscular, espasmos musculares y/o ritmo cardiaco anormal), nivel bajo de células blancas en sangre (con síntomas como fiebre, infecciones en la piel, dolor de garganta o úlceras en la boca debido a infecciones y debilidad), aumento del nivel de bilirrubina en sangre (que, en casos graves, puede provocar que la piel y los ojos se pongan amarillos), aumento del nivel de nitrógeno ureico y creatinina en sangre (que pueden indicar una funcionamiento anormal del riñón), aumento del nivel de ácido úrico en sangre (que, en casos graves, puede desencadenar un ataque de gota) y síncopes (desmayo). En suma, su madre tiene una salud increíblemente buena porque pocas personas en el mundo serían capaces de tomarse esos fármacos y vivir mucho tiempo. Puede afirmarse que sobrevive no “gracias a” sino “a pesar de” sus médicos y de los fármacos que éstos la han recetado. Si tras los simples datos ofrecidos no sabe usted qué le conviene hacer a su madre no seremos nosotros los que se lo digamos. Y lamentamos no haberle respondido antes de junio como pedía pero el cúmulo de cartas que recibimos es ya tal que no damos abasto y hemos explicado que esta sección tiene por objeto orientar de forma general y nosotros no tratamos pacientes. Damos información y orientamos. La decisión es luego del lector. Y lo que le sugerimos es que su madre acuda a un médico naturista que no la atiborre de fármacos tan inútiles para recuperar la salud como perjudiciales. ¿Es su madre una persona enferma que toma fármacos por eso o una persona que toma fármacos y por eso enferma?


Mi nombre es María, tengo 47 años y desde que era bebé sufro pérdidas de consciencia que hasta el momento nadie me ha dicho a qué son debidas. Mi madre me cuenta que cuando tenía unos 10 meses notó que algo me sucedía pues advirtió que se me caía la cabeza para un lado y estaba inconsciente. Me llevaron a multitud de médicos pero no le daban soluciones. Le dijeron que si era de las anginas, que si era de digestivo, que si era neurológico; en fin, miles de cosas porque no sabían. Desde que tengo uso de razón y me acuerde -más o menos a partir de los 8 o 9 años- esas pérdidas de conocimiento me vienen sucediendo siempre por las noches. No siempre se desarrollan de la misma manera. Es decir, unas veces suceden al comer cualquier cosa -nada en particular- y otras veces, simplemente, se me descompone el cuerpo. Cuando es al comer, al poco tiempo, noto que me ha sentado mal la comida y noto un vacío en el estomago. Así puedo pasar el resto del día y al llegar la noche noto como si una corriente eléctrica me recorriese el cuerpo y sé que me voy a poner mala. Es una sensación extraña. Me voy hacia la cama porque sé que voy a perder la consciencia pues noto que empiezo a perder la visión y el oído. En el tiempo que estoy inconsciente, más o menos unos 2 o 3 minutos, es como si me pasara una película por mi mente muy deprisa acompañada de cierto zumbido, como cuando se va la imagen de la televisión y se queda la pantalla con ese granillo que hace ruido. Cuando voy recuperando el sentido lo primero que recupero es el oído y oigo a mi madre que me está dando pequeños golpes en la cara para reanimarme; seguidamente recupero la vista y me acuerdo de lo que ha pasado. El restablecimiento viene acompañado de vómitos además de sudores y frío. Controlo los esfínteres y no expulso espuma por la boca ni me muerdo. Sí me dicen que me pongo muy rígida. Al cabo de unos minutos de recuperar la consciencia me vuelve a suceder lo mismo y así puedo estar desde las 10 de la noche hasta las 5 o 6 de la mañana, perdiendo el conocimiento continuamente. Después me siento cansada y me voy durmiendo. No me vuelve a suceder esto hasta pasado un tiempo; siempre cada 3 o 4 años. Hace algún tiempo decidí apuntar en el calendario las fechas de las crisis porque notaba que me sucedían más a menudo, quizás debido a los trastornos de la menopausia (se me retiró la regla a los 44 años): fueron el 10 de septiembre de 2006; el 15 de octubre de 2007 y el 4 de octubre de 2008. De momento no me ha vuelto a suceder. Aunque de los años anteriores no tengo anotaciones sí sé que eran episodios cíclicos, cada tres o cuatro años. En 1995 me hicieron una resonancia magnética pues una de las veces que estuve ingresada en el hospital me dijeron que podía ser epilepsia No encontraron nada; dio totalmente limpia. Tengo que añadir que he estado varias veces ingresada porque al no parar de perder la consciencia me llevaban al hospital. Me han hecho toda clase de pruebas: la del sueño, electroencefalogramas, electrocardiogramas… En fin, multitud de pruebas pero sin resultado satisfactorio. No creo que sea la única persona a la que le pase esto y por eso espero que ustedes me puedan ayudar a contactar con algún especialista que pueda orientarme. Esperando noticias suyas reciban un cordial saludo y mi más sincera felicitación por la revista.

María

Mentiríamos si le dijéramos que sabemos lo que le puede estar pasando pero si no le encuentran ninguna malformación a nivel orgánico le sugerimos ante todo que averigüe si está usted parasitada o si hay alguna bacteria, virus u hongo que le esté afectando a nivel neurológico. Pruebe con el Par Biomagnético. Averigüe asimismo si su cerebro está contaminado con algún o algunos metales pesados. Y si así se detectara sométase a una desintoxicación y quelación profundas. Mire igualmente si está sometida a contaminación telúrica o electromagnética en su casa y/o lugar de trabajo. Y hágase un test de intolerancia alimentaria para ver si hay algún alimento que pueda estar haciéndole daño. Lo ideal sería que hiciera La Dieta Definitiva una temporada para evitar los fritos, las grasas trans y las saturadas, los aditivos alimentarios, la leche -y sus derivados-, el café, el alcohol y los hidratos de carbono refinados. Y asegúrese de que no le falta ningún nutriente, especialmente aminoácidos esenciales como el triptófano. Si quiere hacerlo bajo orientación profesional le sugerimos que acuda a la consulta en Bilbao del Dr. Javier Aizpiri; neurólogo y psiquiatra es además médico naturista (su teléfono es el 94 444 26 79).


Estimado Sr. Campoy: mi más sincera enhorabuena por la labor realizada a través de su publicación. Se trata de una vía de consulta y formación de gran interés para quienes, como yo, buscamos algún otro camino para resolver -o al menos mitigar- cuestiones relacionadas con la salud. Me gustaría exponerle mi caso: se trata de una dolencia neurológica diagnosticada hace tan sólo un mes y que según los médicos puede tener su origen en la infancia. Después de reiterados episodios de pérdida de conocimiento con desmayos prolongados (20-30 minutos) que se han visto incrementados estos últimos meses fui sometida a varias pruebas para descartar problemas de tensión, azúcar y corazón. Durante el último desmayo me ingresaron en el hospital donde me realizaron pruebas más exhaustivas. La conclusión fue que era un problema neurológico. Después de dos semanas me comunicaron que debía iniciar un tratamiento de forma inmediata dada la alarma que generó los efectos producidos por lo que denominaron fallo neurológico severo en el córtex cerebral del hemisferio izquierdo. El tratamiento inicial con Keppra debía de resolver las descargas eléctricas que, a modo de una epilepsia aguda, se producían de forma muy regular en periodos tanto de actividad como de reposo. Los médicos establecieron que, pese a que el tratamiento no era específico para mi problema, si podría ayudar a que dicha actividad se regulara de forma rápida y efectiva. Tras iniciar el tratamiento de forma inmediata, elevando las dosis paulatinamente con breves espacios de tiempo, sufrí una reacción al mismo y tuve que ingresar en el hospital para estabilizar mi situación de mareos, vómitos, visión doble, problemas para respirar, afectación severa de epitelio y mucosas, convulsión y espasmos. Procedieron al cambio de medicación y me dieron Lamotrigina. La pauta utilizada es de menores dosis y una progresión lenta para evitar rechazo. Si bien el tratamiento a priori parece más suave -tengo crisis de convulsión, mareos y espasmos- detecto que es menos agresivo. Actualmente estoy con la dosis más pequeña y empiezo hoy mismo a elevarla. Durante este periodo de tiempo me han comunicado lo que a su parecer creen es el origen y motivo de mi dolencia siendo aun un diagnóstico a confirmar. El origen lo sitúan en un traumatismo craneoencefálico que sufrí a los 4 años de edad a consecuencia de un accidente. Me atropelló un coche. Estuve en coma dos días y los médicos le dijeron a mis padres que había tenido hematoma cerebral que se reabsorbió de forma natural en poco tiempo. Desde el accidente me realizaron diversos estudios neurológicos y a los 11 años determinaron que mi actividad cerebral era normal, razón por la que suspendieron el seguimiento. Durante ese periodo de tiempo sufrí crisis de desmayos que se prolongaron hasta los 20 años con mucha asiduidad. Luego, entre los 20 y los 30, remitieron. Y volvieron a incrementarse al cumplir los 40 (actualmente tengo 42). No obstante los dolores intensos de cabeza y los problemas de visión me han acompañado durante toda la vida. Los estudios realizados en la actualidad han detectado que el fallo neurológico del córtex cerebral ha sufrido una evolución negativa. Y eso les lleva a pensar que se trata de un problema degenerativo que en tan sólo dos meses ha avanzado. En la última consulta me han dado la posibilidad de que se trate de un tipo de esclerosis, sin determinar el tipo de la misma ya que las pautas manifestadas no son las habituales. En 15 días me realizarán de nuevo pruebas para ver la evolución. También verán la idoneidad del tratamiento administrado. Aun así, y a la espera de un diagnostico definitivo, me gustaría conocer su opinión sobre lo expuesto. Confío en su criterio. Dada la agresividad del tratamiento y lo prolongado del mismo me gustaría conocer alternativas que puedan colaborar en mi recuperación. Aunque mi actitud ante esta repentina contrariedad es positiva estoy preocupada por la evolución de la dolencia y los efectos que en mi desarrollo intelectual y calidad de vida puedan surgir por la agresividad de los tratamientos y los efectos secundarios de los mismos. Actualmente me mantengo de forma voluntaria en activo sin obviar que algunos días me es complicado acometer mis tareas profesionales cotidianas. Sin embargo, tengo el convencimiento de que la normalidad en mi vida contribuirá en mi evolución positiva tanto física como anímica. Confío en que me pueda aportar su opinión sobre lo anteriormente expuesto agradeciendo de antemano su dedicación y profesionalidad. Atentamente,

C. F. P
(Asturias)

Aunque el origen de su problema parece estar -a diferencia del narrado en la carta anterior- en una causa orgánica -el traumatismo craneoencefálico que sufrió a los 4 años- le sugerimos que siga las mismas indicaciones y, sobre todo, se piense muy mucho si seguir con la medicación que toma porque es paliativa –no curativa- y sus efectos secundarios son grandes. Piense que la Lamotrigina es un anticonvulsionante cuyo mecanismo de acción ni siquiera se conoce que puede provocar ¡convulsiones!, mareos, somnolencia, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, astenia, disartria, dispepsia, insomnio, rinitis, temblor, ataxia, rash cutáneo, visión borrosa, diplopía, ansiedad, confusión, depresión, irritabilidad, nistagmus, angioedema, discrasias sanguíneas, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrosis epidérmica tóxica, fiebre, síndrome de hipersensibilidad y petequias. Dicho esto además del Dr. Aizpiri probablemente puedan ayudarla en la Clínica Euroespes sita en La Coruña que dirige el Dr. Ramón Cacabelos (981 78 05 05), miembro de nuestro Consejo Asesor. Es uno de los centros más avanzados del mundo en el diagnóstico y tratamiento de problemas neurológicos.


Sr. Campoy: mi más sincera enhorabuena por su revista. Tengo 47 años y hace dos que se me retiró la regla. Tengo sofocos (que hacen que me despierte constantemente), sequedad vaginal (uso K-Y crema), inapetencia sexual y cambios de humor. Empecé a tomar cápsulas de soja hace ya bastantes años por consejo de mi homeópata (él dice que la soja tóxica es la de grano verde) y las cambié por perlas de onagra. También me someto a terapia con el Quantum-Scio. Sin embargo sigo con los síntomas aunque en menor medida. En la revisión anual el ginecólogo me quiso convencer para que tome Botín (Tibolona) hasta los 50 pues afirma que con ese producto me desaparecerían todos los síntomas. También me mandó Colpotrofin (Promestrieno), una crema vaginal que me pongo antes de acostarme dos veces en semana. Y cada dos años me hago mamografías. He consultado en internet y he visto muchos estudios que hablan de un pequeño aumento de la incidencia de cáncer de mama. Me da mucho miedo. Nunca he tomado hormonas. Procuro hacer ejercicio con frecuencia y llevar una dieta lo más alcalinizante posible para que no se movilice calcio de los huesos; además tengo cálculos renales de oxalato cálcico. Por otro lado, mi vida en pareja se está viendo afectada. Os escribo para que me digáis si existe otra alternativa que no sea el tratamiento hormonal sustitutorio para que actúe, sobre todo, a nivel sexual. En otro orden de cosas les diré que he informado a los tutores del colegio de mis hijos, al director del centro y al A.M.P.A. del uso del Wi-Fi y sus peligros para la salud. Les llevé el artículo que publicaron ustedes e información sobre los dispositivos que existen para oficinas y colegios a fin de neutralizar los efectos negativos (concretamente los de Aquavital que son los que yo ya he puesto en mi casa) y me han contestado a través del A.M.P.A diciendo que no tienen ningún inconveniente en poner esos dispositivos por lo que me gustaría saber si son suficientes esos enchufes -como se asevera- para proteger un colegio. ¿Sirven los conos de argón? Desde aquí animo a todos los padres que se vean reflejados a que se movilicen en pro de la protección de nuestros hijos. Espero impaciente vuestra respuesta. Un fuerte abrazo.

S .G.
(Almería)

Mire, la Tibolona es un esteroide sintético que se comercializa para el tratamiento de los síntomas de la menopausia cuyas propiedades se supone que son parecidas a las de los estrógenos, la progesterona y los andrógenos pero su ingesta puede aumentar el riesgo de cáncer de mama y de endometrio además de embolismos no presentando ninguna ventaja sobre la terapia hormonal sustitutoria. Y el Colpotrofín es un fármaco que se supone restaura el trofismo de la mucosa de la vagina cuyos posibles efectos secundarios están en realidad por ver y que no entendemos para qué se lo mandan. En cuanto a la terapia hormonal sustitutoria llevábamos varios años explicando que no sirve para nada cuando en el 2003 –vea la sección de Noticias correspondiente al nº 52 de la revista- nos enteramos de que además comportaba más riesgos de lo que se decía pues también aumentaba el riesgo de desarrollar demencia y de sufrir ictus. Así lo indicaron unos trabajos publicados de forma monográfica en JAMA. El primer estudio se hizo sobre 4.532 mujeres postmenopáusicas de más de 65 años de edad sin demencia que fueron tratadas con una combinación de estrógenos y progesterona o placebo. Y el resultado fue claro: el riesgo de demencia fue casi el doble entre las que recibían tratamiento activo apareciendo ese riesgo ya el primer año y persistiendo en los cinco siguientes. Se constató además que la afirmación de que mejoraba los procesos mentales y la memoria no se correspondía con la realidad. Otro de los estudios realizados –con 16.608 mujeres- demostró que entre las mujeres tratadas con terapia hormonal el riesgo de sufrir un ictus o infarto cerebral aumentaba en un 31% en comparación con las tratadas con un placebo. Lo único que debe usted hacer es seguir una dieta adecuada –procurando evitar la carne hormonada ante todo- y si fuera necesario ingerir fitoestrógenos naturales. Por lo que se refiere a los enchufes que menciona estamos revisando la documentación disponible y nos haremos eco de los resultados en cuanto sepamos algo.


Sr. Director: he tenido problemas de salud desde la infancia. Con tiempo y mucho trabajo de investigación logré salir de una grave enfermedad crónica con la que llevaba bregando casi treinta años. Actualmente estoy completamente curada, algo que los médicos aceptan incrédulos pero expectantes pues no pueden negar la evidencia. Sin embargo, buscando mejorar de ciertos problemas que aun tengo he estado investigando sobre la zeolita. He visto los múltiples estudios que existen sobre ella pero cuando me disponía a tomarla he encontrado en internet que hay personas que afirman que produce cáncer por su contenido en aluminio. Me parece increíble con la de reseñas que también hay en internet diciendo lo inocua que es. No me arriesgo a tomarla. ¿Tienen ustedes algún experto que pueda aclarar este asunto? Además ¿por qué se suele vender en líquido a un precio abusivo cuando la zeolita es un mineral, una roca, y se vende superbarato en polvo tanto para consumo animal como humano? Hay mucha gente probándola para el autismo, según afirman con resultados prometedores ¿Nos están envenenando una vez más? ¿O sólo nos están timando? Porque yo sé que hay mucha gente que consume arcilla también por vía oral y también éstas son ricas en aluminio. ¿Están acumulando aluminio estas personas? Gracias por su maravillosa revista.

Chela González

Las zeolitas constituyen un amplio conjunto de minerales que comprenden silicatos alumínicos hidratados de metales alcalinos y alcalinotérreos estando básicamente formados por hidrógeno, oxígeno, aluminio y silicio y a nuestro juicio su ingesta no es aconsejable en absoluto. Y de hecho la única arcilla que contiene aluminio es la blanca o caolinita; no así el resto. Ésta no debe ingerirse. Dicho esto recordamos que el aluminio inhibe o limita la síntesis de diversos neurotransmisores fundamentales en las funciones cerebrales como la acetilcolina, la serotonina, la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina. Y su relación con el alzheimer parece hoy clara. Mire, el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean también una fuente de contaminación que se debe tener muy en cuenta. En todo caso sepa que el silicio contrarresta en buena medida esa actividad dañina así como la ingesta de ajo y cebolla. En resumen, desaconsejamos ingerir cualquier producto con aluminio.


 

NÚMERO 129. JULIO/AGOSTO 2010.

Sr. Director: hace unas semanas llegó a las librerías un libro del doctor Víctor Javier Sanz titulado La Homeopatía, ¡vaya timo! obviamente escrito con el único fin de desprestigiar a la Medicina Homeopática en otro desesperado intento de tratar de detener la ola de popularidad –debido a su eficacia- que hace que cada más pacientes acudan a las consultas de los profesionales de la salud que la practicamos. Intento vano porque los datos hablan por sí solos: en España 2.000 pediatras, 2.600 médicos de distintas especialidades y 3.000 médicos generalistas utilizan -habitual u ocasionalmente- medicamentos homeopáticos. Y unas 5.000 farmacias aconsejan y despachan ya -habitual u ocasionalmente también- medicamentos homeopáticos. Es más, el 15% de la población utiliza medicamentos homeopáticos y un 25% estaría dispuesto a utilizarlos. Y esas cifras son superiores en el resto de los países europeos donde 3 de cada 4 personas conocen la Homeopatía y el 30% la utiliza ya. Ocupando el primer lugar Francia donde el 74% de los enfermos afirma “estar dispuesto a aceptar tratamientos homeopáticos si su médico se los propone”. De hecho allí 5.000 médicos recurren habitualmente a la Homeopatía y otros 25.000 ocasionalmente. Claro que el 69% de los médicos franceses considera que la Homeopatía es una terapia eficaz. Y cada vez hay más franceses que eligen este tratamiento alcanzando el 40% de la población. Es más, el 66% de las madres de familia utilizan la Homeopatía para sus hijos, tanto de forma preventiva como curativa, sobre todo en patologías ORL, salida de dientes, nerviosismo y traumatismos leves. En el mundo más de 100.000 médicos prescriben habitualmente medicamentos homeopáticos a más de 300 millones de pacientes (dato extraído de www.homeopatia-si.es). Cada día existen pues más médicos homeópatas en todo el mundo que tratan, alivian y curan enfermos, cada día existen más aparatos de electromedicina que alivian y curan con frecuencias obtenidas de remedios homeopáticos, cada día se publican más libros sobre Homeopatía, cada día se escriben más casos clínicos de personas aliviadas y curadas con ella y cada día son más los colegios de médicos de España que apoyan u organizan cursos o congresos sobre Homeopatía. Y no se olvide que la Ley del Medicamento de 25/1990 la incluye y recientemente se han dado pasos para que su práctica se considere “acto médico”. Y es que, le guste o no a algunos, los médicos y los pacientes preferimos hoy los remedios homeopáticos a los fármacos paliativos de síntesis química que tantos efectos secundarios provocan. Pacientes que vuelven a las consultas privadas siendo una medicina de pago y que no volverían si no constataran resultados. Y menos en los tiempos de crisis que vivimos. Claro que la clave de todo esto es sencilla: el Dr. Víctor Javier Sanz pertenece al grupo de médicos que aún viven anclados en el obsoleto paradigma científico que se impuso el pasado siglo XX donde la materia era el centro de todo y en el que lo galenos se centraron en tratar de eliminar los síntomas de forma aislada. Médicos que no han acabado de entender que tras la materia está la energía subyacente que la posibilita y que es mejor tratar a un paciente de forma holística (global, vaya) que no síntoma por síntoma. Médicos que no entienden que un cáncer, por ejemplo, puede ser originado por acidez orgánica, intoxicación de la matrix celular, acumulación en el tiempo de corrientes electromagnéticas o telúricas, traumas psicoemocionales o desequilibrios energéticos previos a los bioeléctricos que desestabilizan la química de la célula. Que siguen empeñándose en medir la energía con el “método científico” que sólo sirve para estudiar los efectos de la materia. Médicos que se limitan a dar paliativos a sus pacientes porque así lo dice su “protocolo”. Otros, en cambio, intentamos equilibrar al enfermo, eliminar la causa si la hallamos y mejorar su estado sin provocarle males posteriores. Es más, a los enfermos que nos llegan superintoxicados a causa de largos tratamientos con fármacos químicos tenemos primero que desintoxicarles… tanto si siguen con la alopatía como si deciden apostar por técnicas naturales como la Homeopatía o la Acupuntura. Lamentablemente no es el único médico que desprecia lo que no conoce. Podría citar numerosísimos trabajos que avalan la Homeopatía y dar infinidad de argumentos en su favor pero me limitaré por falta de espacio a indicar un link -www.homeopatia-si.es- donde más de 60.000 firmas dan testimonio de que la Homeopatía funciona. Personas a las que nadie ha engañado ni timado como ese doctor afirma en ese libro que sí que está intoxicando al público y a muchos compañeros. Afortunadamente la gente ya sólo cree lo que ve y lo que siente; por eso las personas comienzan a confiar más en la medicina no convencional que en la convencional. Por algo será. Si mi “colega” quiere encontrar auténticos maestros del timo que mire hacia otro lado en lugar de hacerlo hacia los homeópatas. Nosotros ahorramos mucho dinero a la Seguridad Social y sólo ganamos si curamos. Además basta leerse los resultados que con Homeopatía obtienen los doctores Banerji (pinche el lector en www.fidelibus.com/sol-brain.htm), los últimos trabajos de Montagnier, la literatura científica que existe al respecto o hablar con mis pacientes o con los de mis colegas homeópatas. Aunque creo que sería inútil teniendo en cuenta que ese doctor desprecia una Medicina que en un país de más mil millones de personas como la India está reconocida por el Sistema Nacional de Salud y hoy ¡se enseña en más de doscientas universidades! Sin comentarios. Atentamente,

Dr. Santiago de la Rosa Iglesias

Coincidimos plenamente con usted. Es más, coinciden con usted hasta los colegios médicos de medio mundo; claro que tuvieron que rectificar ya que hace apenas una década la mayoría de sus colegas opinaba que ni la Homeopatía ni la Acupuntura eran terapias “serias”. Esa es la triste y lamentable verdad. Y eso que hasta la OMS reconoció su eficacia ¡hace décadas!


Hola: me gustaría explicarles que a pesar de que llevaba una vida saludable a los 33 años me diagnosticaron un cáncer renal. Y eso que practicaba algo de deporte, no bebía, no fumaba y en mi familia no hay antecedentes familiares. Los médicos me dijeron que podía ser a causa de algún contaminante al que estuviera expuesto así que empecé a investigar qué pudiera haber hecho o ingerido. Entendí que por el estado del tumor -estadio I- tenía que haber sido hacía poco tiempo por lo que empecé a buscar en el ambiente donde residía dado que en mi trabajo no había ningún riesgo destacable. Busqué datos en el Instituto Carlos III y en el Ministerio de Sanidad, comprobé cómo en la zona donde vivía en Galicia había una gran cantidad de casos de cáncer de todo tipo y que algunos investigadores lo relacionaban con el gas radón; sobre todo el del pulmón. Decidí entonces analizar la vivienda donde vivía y el resultado fue increíble: había departamentos de la casa con más de 1.600 Bq m3 cuando el límite máximo recomendado por la Unión Europea es de 200 y el de la OMS de 100. Pero como hacía sólo 3 años que vivía en esa casa pensé que no podía ser la causa de mi cáncer renal porque el gas se inhala y en ese caso debía haber sufrido cáncer de pulmón. Entonces pensé que el problema podía estar en el agua que bebía, la analicé y no solo había radón sino restos de uranio. Así que me puse en contacto con todo tipo de administraciones dado que en los alrededores había más casos de cáncer ¡y no hicieron nada ni por mí ni por los demás! Después de ver los reportajes que realizan en su revista afrontando problemas relacionados con el cáncer pensé que igual les interesaba esta historia, sobre todo porque las administraciones son conocedoras del problema, hicieron mapas –los tengo yo- y en las contestaciones que tengo ¡reconocen el riesgo de la población que vive en lugares de alta radiactividad natural y beben agua sin ningún control de análisis radioactivos! No busco protagonismo, sólo ayudar a la gente. Un saludo.

Nacho Vidal
(Zaragoza)

Cuando hace varios años iniciamos la saga de artículos sobre el cáncer explicamos en el capítulo II (puede usted leerlo en nuestra web- www.dsalud.com- en el reportaje Cáncer: ¿qué es y qué lo causa? (II) que apareció en el nº 36- que entre las radiaciones ionizantes que pueden dar lugar a su aparición está “la radiactividad natural de los rayos cósmicos procedentes del espacio y la propia de algunos minerales como el uranio o el torio sin olvidar al gas radón -procedente del uranio- que se encuentra de forma natural en la tierra así como el que procede de materiales de construcción, abonos fosfatados o componentes de radioemisores” explicando que de hecho son la principal causa de muchos cánceres de pulmón pero también del de tiroides y de los linfomas. Y ya habíamos advertido en el artículo Vivir en una casa sana que apareció en el nº 4 que debíamos ser conscientes de que “existen más de 150 minerales en la corteza terrestre que emanan radioactividad de forma natural y que esas partículas o gases radioactivos –como el radón- fluyen hacia la atmósfera concentrándose en las zonas de mayor flujo como grietas, fisuras y fallos del subsuelo”. Posteriormente advertimos en el reportaje Fumar paquete y medio de cigarrillos al día durante un año es como recibir la radioactividad equivalente a 300 radiografías -aparecido en el nº 92- que el radón está presente igualmente en los cigarrillos ¡porque lo agrega injustificadamente la industria tabaquera! Somos pues muy conscientes de ese problema y de que el uranio se halla en las aguas de ¡muchas zonas de España! No son casos aislados. Y lo hemos denunciado hasta el aburrimiento. Pero las autoridades prefieren silenciarlo y beber discretamente a diario agua mineral porque ellas se lo pueden permitir. Los demás que se busquen la vida. ¿Por qué cree que nuestro aire, bebida y comida están tan contaminados? ¿Ha leído los numerosos artículos que hemos publicado al respecto? Le sugerimos que lo haga. Aunque nosotros dudamos ya de que la gente reaccione. Ni siquiera estando su vida en peligro. Un ejemplo: ¿sabe cuántas urbanizaciones de la sierra madrileña están asentadas sobre terrenos que desprenden gas radón? Muchas. Y la mayor parte de sus habitantes lo ignora a pesar de que sí lo saben las autoridades políticas y sanitarias. Aún más: ¿sabía que una sola de las llamadas “bombillas de bajo consumo” regaladas gratuitamente por el infumable Ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, contiene entre 3 y 5 miligramos de mercurio y que esa cantidad basta ¡para contaminar 190.000 litros de agua! ¿Tiene alguien idea de la gigantesca contaminación que vamos a sufrir en España cuando esas bombillas empiecen a tirarse irresponsablemente a la basura y parte llegue a los acuíferos, ríos, lagos y pantanos? No, en nuestro país no hace falta que un terrorista busque armas de destrucción masiva: ¡se las ofrece gratuitamente nuestro gobierno! Si lo duda lea el lector en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que publicamos en el nº 116 con el título Las llamadas “bombillas de bajo consumo” son peligrosas para la salud del que no se ha querido hacer eco prácticamente ningún medio de comunicación.


Ante todo quiero felicitarles por la labor de divulgación que están haciendo con la publicación de su revista (soy asiduo lector desde hace años, prácticamente desde los primeros números). El motivo de mi carta es un problema de salud. En el 2004, cuando tenía 44 años, me ingresaron en el hospital porque tuve un ictus debido al parecer según los médicos a un infarto previo que tuve unos seis meses antes. Creo que fue –como luego puede relacionar- una noche que pasé francamente mal al salir del gimnasio pero como no soy de médicos aguanté. Claro que tampoco imaginé en ningún momento que pudiera ser algo grave ya que no tuve dolor ni en el pecho ni en el brazo izquierdo. Me trataron en el hospital de Txagorritxu, en Vitoria, y al poco pude recuperar la movilidad del lado derecho. El habla me costó un poco más. Me dieron el alta para al cabo de un mes volver a hacerme un cateterismo pero una vez en el hospital me entró miedo y me negué de lleno a que me hicieran esa exploración. Así que me volvieron a dar el alta y me despacharon sin más. Después, en casa, me dediqué a buscar todos los artículos de su revista que tuvieran relación con mí caso encontrando un artículo del doctor Matías Rath. Compré un libro suyo en el que pone énfasis en el consumo de grandes cantidades de vitamina C y puse en práctica su recomendación durante años. Luego, hace dos o tres, el médico del ambulatorio -un médico con conciencia- me aconsejó que le preguntara al cardiólogo si me podía quitar el Sintrom a lo que éste me respondió -con muy mala leche- que él no era nadie para quitarme lo que otro médico me había recetado. Claro que si voy al primero al leer el informe se acordará de quién soy y me mandará a freír espárragos por haberme negado al cateterismo. Así que ya ven mi dilema: ¿me quito yo mismo el Sintrom, paso de médicos y me arriesgo a que me vuelva a ocurrir? Porque aparte de mi propio miedo también entra en juego el miedo de mi mujer y eso me frena. Si creen que es necesario les puedo enviar los informes médicos. Hace unos días, releyendo de nuevo una revista pasada, reparé en una noticia del nº 121 que decía Proponen una alternativa anticoagulante a la Warfarina. Creo que ya se imaginaran mi pregunta: ¿funciona? ¿Hay alternativas naturales al Sintrom? Agradecería cualquier información pues lo que más deseo en este momento es poderme deshacer del incordio de estar tomando esa pastilla de por vida. Muchas gracias por su atención.

Josu

En la noticia que menciona explicamos que para evitar el riesgo de trombos muchos pacientes toman habitualmente anticoagulantes como la warfarina -que en España comercializa Aldo-Union como Aldocumar- y acenocumarol -el conocido Sintrom de Novartis Farma-, algo que exige controles periódicos para ajustar las dosis y la imposibilidad de ingerir determinados fármacos –como la aspirina que se usa para lo mismo- y alimentos -como el alcohol, la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado- para evitar interacciones. Y contamos efectivamente que en el Congreso Europeo de Cardiología que se acababa de celebrar en Barcelona la multinacional Boehringer Ingelheim había presentado una alternativa a la warfarina que bautizaron como Dabigatran. Añadiendo que según Josep Brugada, presidente de la Sociedad Europea de Arritmias, tras comparar su eficacia con la warfarina -no con el Sintrom- y comprobar los riesgos de ictus y hemorragias graves "es globalmente más eficaz, más seguro y más fácil de usar”. Pero aclaramos que aún así seguía habiendo posibles efectos secundarios y alternativas naturales igual de eficaces. Para empezar debemos decirle que está por demostrar que la estrategia de dificultar la agregación plaquetaria permita prevenir accidentes cardio y cerebrovasculares. Sin olvidar que son numerosas las personas que han muerto de hemorragias -sobre todo cerebrales- en el intento de evitar que tuvieran trombos? Luego, ¿tiene sentido arriesgarse a morir de una hemorragia cerebral por intentar evitar un infarto? Mire, hemos explicado muchas veces que cuando las arterias se dañan el colesterol aparece para evitar que uno se desangre. Son nuestros “parches” internos naturales, necesarios e inevitables. Y por tanto la estrategia adecuada pasa por impedir que aparezca el problema proporcionando los nutrientes que el cuerpo necesita. Y esos están todos en las frutas y verduras. De ahí que la mejor manera de prevenir posibles accidentes cardio y cerebrovasculares sea un tratamiento ortomolecular para asegurarse de que la causa de la fragilidad de las venas y capilares no está en el déficit de algún nutriente, especialmente de vitamina C -como usted leyó- pero también de aminoácidos como la lisina, la prolina, la arginina, la carnitina, la cisteína y la taurina, de minerales como el magnesio, el cobre, el potasio y el calcio, de la coenzima Q-10, de inositol, de picnogenoles (un tipo de bioflavonoides), de betacaroteno (provitamina A), de vitaminas D, E y H (biotina) y de algunas del grupo B (especialmente las B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12). En suma, la salud se recupera dando al organismo lo que necesita y no fármacos que le dificulten o impidan desarrollar sus funciones. Dicho esto sepa que hay productos que tienen el mismo efecto de esos anticoagulantes que tanta gente toma. Es el caso del chocolate negro; produce el mismo efecto que la aspirina. Bastan dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Y se logra ese efecto gracias a su riqueza en bioflavonoides. También el consumo de huevos enteros puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre. Como igualmente ayuda la ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3. En suma, tiene usted alternativas carentes de efectos secundarios. El problema es que sobre nutrición la inmensa mayoría de los médicos no sabe prácticamente nada así que es difícil -por no decir imposible- intentar explicárselo: no suelen escuchar porque no les gusta reconocer su ignorancia en ese ámbito.


Estimados señores: querría hacer una consulta sobre una verruga genital que me salió en el muslo, quizás por la costumbre de sentarme cuando uso los inodoros públicos. El caso es que de niño llegué a tener las manos llenas de verrugas y recuerdo que con nitrato de plata conseguí eliminarlas por completo. Puedo decir que no me quedó ninguna marca y, literalmente, se caían solas. Quería saber pues si en este tipo de verruga, ya que se encuentra en un sitio fácilmente accesible y no comprometido, podría utilizar también dicho método o me recomiendan algún otro. Atentamente,

Ion Mtz
Retana (Vitoria)

En el nº 91 de la revista publicamos –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com- un artículo titulado Cómo eliminar las verrugas donde se halla la información que necesita pero ante todo asegúrese de que es una verruga porque se puede confundir con otro tipo de lesiones como la queratosis actínica, la queratosis seborreica, el carcinoma espinocelular, el queratoacantoma, el nevus melanocíticos verrucosos o un fibroma péndulo, entre otras. Una verruga es una pequeña tumoración redonda u oval, dura, áspera y rugosa que se levanta sobre la piel de forma indolora y la causa el virus del papiloma humano. Y es importante saber que desde el contagio hasta su manifestación visible pueden transcurrir meses e incluso años. En muchas ocasiones desaparecen sin tratamiento alguno, especialmente en los niños. Los dermatólogos hablan de varios tipos pero todos están causados por uno o varios de los más de 100 genotipos diferentes del papilomavirus humano. Cualquier antivírico potente puede pues ayudar. Son los casos del Renoven (Bio-Bac), el Viusid y el extracto de semilla de pomelo. Ahora bien, se pueden hacer desaparecer aplicándoles efectivamente nitrato de plata pero también ozono, plata coloidal, ajo crudo, zumo de limón, extracto de anís estrellado, ácido salicílico, ácido láctico, agua oxigenada, yoduro de plata, tintura de yodo y polividona yodada. Y en casos resistentes se puede usar crioterapia -con nitrógeno líquido-, electrocirugía o un láser.


Estimado Sr. Campoy: gracias por esta maravillosa revista que cada día –lo compruebo por amigos y familiares- lee más gente. Gracias a ella quienes tenemos una enfermedad grave o de cualquier índole comprobamos que los enfermos no estamos tan equivocados cuando nos negamos a tomar los venenos que nos quieren dar. Soy consciente de que los tratamientos naturales son más lentos pero curan y alivian; y como no tienen efectos secundarios no tienen peligro. Soy una paciente que ya le escribió en abril del año pasado para comentarle acerca del cáncer de mama que padezco. Mi consulta ahora es sobre otros productos naturales que he conocido pues como le dije en su momento después de la operación me negué a darme los tratamientos convencionales (quimio y radioterapia), algo que no gustó para nada a mi médico. Me llegó a decir que estaba jugando con mi vida y que llegaría un día en el cual ya no podrían hacer nada por mí. En fin, Ud. ya sabe cómo meten el miedo en el cuerpo a los que no siguen sus protocolos. Quiero por ello dejar constancia de que gracias a los tratamientos naturales -vitamina C, colágeno de magnesio y todo lo que puedo en cuanto a medicina natural se refiere- mi cáncer se ha reducido a la mitad. Tengo el convencimiento de que si ayudo a mi organismo potenciando mis defensas mi cuerpo podrá combatir mejor cualquier enfermedad por muy grave que sea, como es mi caso. Por supuesto mi estado de ánimo es excelente y mis niveles de colesterol, triglicéridos, azúcar, etc., igualmente excelentes según el médico. Creo pues que no estoy tan equivocada como quieren hacerme creer cuando les voy a ver y me insisten en que debo operarme y hacerme una masectomía (cosa a la que de momento me niego rotundamente). En fin, como le decía he conocido otros productos que, por supuesto, también estoy tomando. Los distribuye Agel y se llaman EXO, UMI, OHM, PRO, FIT, FLX y HRT. Cada uno es para un tema específico: EXO por los antioxidantes, UMI para la regeneración celular y la eliminación de los metales pesados del organismo... En fin, les estaría profundamente agradecida si me pudieran informar de estos productos que me imagino ya conoce. Sé que están autorizados, incluso en España. Mi fe en ellos es muy grande pero quiero saber su opinión. Y gracias otra vez por los consejos y la información que nos dan. Sigan así. Hacen mucho bien a todo el mundo, enfermos o no. Dios les bendiga a todos

Carmen Barrios

Le agradecemos sinceramente sus palabras. En cuanto a los productos que menciona son efectivamente naturales y sin duda pueden ayudarla pero no tenemos noticia de que su eficacia haya sido clínicamente probada y de ahí que no hayamos hablado de ellos. Porque obviamente ha de ser el fabricante de un producto el que la pruebe y constate. Nosotros nos haremos eco de ello si esos estudios se realizan.


Estimado Sr. Campoy: conocemos desde hace poco la revista y, la verdad, encontramos muy interesantes sus contenidos porque podrán ser más o menos de nuestro interés pero visto desde un prisma diferente al que “nos tienen acostumbrados”. Lástima no saber de su existencia antes aunque más vale tarde que nunca. El motivo de esta carta es para que, en la medida de lo posible, nos puedan informar de la existencia de algún terapeuta que tenga experiencia en el tratamiento de la epilepsia o en tratar síndromes similares de forma distinta a la alopática. Tenemos una hija, Sara, a la que diagnosticaron a los 3 meses -ahora tiene 20 años- Síndrome de Aicardi (agénesis de cuerpo calloso, malformación en cerebro, problemas oculares, etc.) Tiene más información en la web de Aicardi Syndrome Foundation. Pues bien, en el periplo de buscar la mejor calidad de vida para ella -hace tiempo nos dimos cuenta de que su curación es imposible- hemos sido atendidos por médicos que nos han tratado mejor o peor -algunos con mucha calidad humana- pero con una única visión: la alopática. Pero ahora, tras leer varias de sus revistas y comprender cómo funciona la medicina alopática, nos hemos animado a escribirles pidiendo información. El tratamiento que le estamos dando desde que tenía tres meses es la combinación de ácido valproico, (Depakine), Rivotril y, últimamente, Lyrica para controlar los espasmos de la epilepsia. Y no sabemos si es posible tratar este problema sin necesidad de esa medicación (al leer los prospectos te asustas). Lo peor fue cuando empezó a tener varios espasmos al día y nos recetaron un medicamento que no le fue bien. Le produjo alergia y se lo cambiaron por Lyrica que hizo que los espasmos remitieran. Lo singular es que cuando acudió a revisión le informamos al doctor de que los espasmos habían disminuido en buena medida y sólo tenía unos pocos al mes y muy cortos y entonces nos indicó que debíamos sustituir Lyrica por otro medicamento. Cuando le preguntamos en qué se basaba para ese cambio no supo o no quiso explicarse y nos negamos a hacerlo. En fin, según hemos podido comprobar lo de dar medicamentos sin ton ni son es algo habitual. No sabemos si es que no conocen los efectos secundarios que producen o es que les da lo mismo. ¿Nadie se da cuenta de esto? Bueno, nosotros nos hemos dado cuenta ahora de que tenemos el “coco” comido por esta filosofía… o lo que sea. Hasta que no sales y ves algo más no te das cuenta de lo engañado que has estado. Gracias a publicaciones como la suya que nos ha permitido abrir los ojos y ver la realidad. Sigan así por favor.

Julio Barber

Los médicos llaman Síndrome de Aicardi a la falta total o parcial en el cerebro del cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas que conecta los dos hemisferios. Y se cree que la causa podría ser un defecto genético en el cromosoma X. Quienes nacen con este problema tienen pues una mente que funciona como si tuviera dos cerebros porque los hemisferios no se comunican entre sí. Lo singular es se trata de un trastorno que afecta únicamente a bebés del sexo femenino siendo el primer síntoma la aparición de movimientos espasmódicos a los pocos meses de nacer. Y con frecuencia da lugar a problemas de retardo mental. En cuanto a los fármacos el ácido valproico -al igual que la fenitoína y la carbamazepina- bloquea los disparos sostenidos y repetitivos de alta frecuencia de las neuronas a concentraciones terapéuticas. Rivotril es el nombre comercial del clonazepam y se trata de un fármaco de tipo benzodiacepínico con acción depresora del sistema nervioso central y propiedades ansiolíticas y anticonvulsivantes. En cuanto a Lyrica su principio activo es la pregabalina y se trata de un análogo del Ácido g-amino butírico (GABA). Y si sus efectos son mejores que los otros solo se explica que su médico quiera cambiarlo porque algún laboratorio le paga por recetar el suyo. Dicho esto añadiremos que el GABA y el glutamato son dos neurotransmisores que regulan la excitabilidad de muchas neuronas. Solo que el GABA es un inhibidor y el glutamato un excitador. Le sugerimos pues que en lugar de esos fármacos pruebe a dar a su hija cápsulas de GABA -aminoácido que se vende en cápsulas en herbolarios- junto con apigenina -bioflavonoide del que es muy rico el apio y que tiene el mismo efecto que una benzodiacepina pero sin sus efectos secundarios- a la vez que evita al máximo todos los alimentos que contengan glutamato (es el caso de la carne, los guisantes, los champiñones, la leche y el queso); teniendo especial cuidado al comprar refrescos y alimentos elaborados ya que muchos contienen glutamato monosódico (suele venir indicado con la sigla E-621). Finalmente someta a su hija a tests de alergia e intolerancia alimentarias –ambos- y retire de su dieta todos aquellos que le hagan daño.


 

NÚMERO 128. JUNIO/2010.

Sr. Director: el viernes 30 de abril a las 22.30 y el sábado 1 mayo de 2010 a las 10.50 se proyectó por el canal ARTE + 7 de la TV francesa una película de 52´ de duración, La infancia bajo control, realizada en Francia por Marie-Pierre Jaury en 2009 que sale al paso de un informe del INSERM (Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia) del 2005 titulado Los trastornos del comportamiento en el niño y en el adolescente en el que presumían haber llegado a la conclusión de que era posible predecir que un niño travieso o desobediente pudiera llegar a convertirse en delincuente en la edad adulta y, en consecuencia, recomendaba detectar cualquier posible alteración en su comportamiento desde la guardería para evitar que se convirtieran en futuros criminales. Entre los rasgos infantiles que permitirían predecir al criminal del futuro están la agresividad, el cinismo, la escasa docilidad o el bajo índice de moralidad. El informe fue utilizado como base de un anteproyecto de ley sobre la prevención de la violencia que preveía la creación de un carné de comportamiento que serviría para realizar un seguimiento del pequeño que, en caso de no ajustarse a los criterios de normalidad del Gobierno de turno, debería ser modificado con fármacos. Afortunadamente el informe y el anteproyecto de ley provocaron una revuelta de numerosos pediatras, psicólogos, psicoanalistas e intelectuales, y de muchas de sus instituciones, que acusaron al INSERM de querer promulgar la vigilancia generalizada de los más pequeños -desde la edad de 3 años- bajo la influencia de la psiquiatría conductista anglosajona legitimando así una ideología "de la seguridad" que está en plena expansión. Una ideología fascista que pretende delirantemente localizar desde la primerísima infancia a los futuros delincuentes potenciales con el fin de prevenir lo que un diputado ponente denominó sus "comportamientos desviados". Una peligrosa manera de ver las cosas que ya está determinando las políticas sanitarias y sociales en países como Canadá, Alemania y Gran Bretaña. La premisa de la que parten es que la delincuencia es una enfermedad reconocible desde la temprana infancia de manera que los gobiernos, con el apoyo de las neurociencias y de la psiquiatría, deben poner a la infancia bajo estricta vigilancia. Para las neurociencias a cada trastorno le correspondería su detectable y comprobable molécula. La etología, la neurobiología y la genética se dedican a investigar las causas fisiológicas de los comportamientos "antisociales". Cada vez se utilizan tests más irracionales para diagnosticar más precozmente la "anormalidad" de los ataques de cólera, de las angustias, depresiones, hiperactividad o dificultad para concentrarse de los niños. El objetivo es "curarlos" con diversos medicamentos que la perversa industria farmacéutica aconseja y que les son administrados a los niños cada vez más frecuentemente como Prozac (fluoxetina), paroxetina, Ritalina (metilfenidato), ansiolíticos, antipsicóticos y antiepilépticos. Sustancias todas con reacciones adversas y consecuencias catastróficas. Apoderarse de objetos, no prestar atención, desobedecer, mentir y soltar agresividad se identifican como síntomas de esos "trastornos del comportamiento" clasificados por la biblia de la Psiquiatría americana -el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM))- entre más de 400 patologías. Con claridad y concisión la película entrevista a investigadores y profesionales de los diferentes países a los que esto concierne -también de Suiza y Bélgica- y escuchando los argumentos de ambas partes intentan alertar sobre las falsas raíces científicas de esta totalitaria política de control y sus posibles consecuencias (agradecemos a Isabel Núñez Salmerón la información sobre la emisión de la película). En la sociedad planificada que describe, el psicólogo de Harvard B. F. Skinner -creador del conductismo- el control de los seres humanos desde la infancia sería tan "científico" que no se producirían disidencias con el orden establecido: "Podemos lograr un tipo de control bajo el cual las personas controladas, aunque estén siguiendo un código inimaginable en el sistema antiguo, se sientan a pesar de todo libres. Creerán estar haciendo lo que quieren y no lo que se les obliga. Tal es la fuente del tremendo poder del refuerzo positivo: no hay restricción y no hay rechazo. Mediante un cuidadoso plan cultural no controlaremos la conducta final sino la inclinación a conducirse: los motivos, los deseos, las aspiraciones. Lo curioso es que, en ese caso, nunca se suscita la cuestión de la libertad". (Walden 2). Los profesionales que practican los TCC (Tratamientos Cognitivo Conductuales), los psiquiatras y los neurocientíficos se han constituido pues en la vanguardia ideológica de los que quieren controlar y someter nuestras vidas, nuestras conductas, nuestro pensamiento, nuestras elecciones y nuestros deseos a los intereses de los sectores dominantes. No todos los pertenecientes a las profesiones enumeradas pero sí una gran mayoría; aunque puedan no ser conscientes de ello. El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.

Juan Pundik
Presidente de la Plataforma internacional contra la medicalización de la infancia

Coincidimos con usted plenamente. Aunque no es menos cierto que ya en la actualidad se manipula de forma vergonzosa a la ciudadanía -sin que la inmensa mayoría sea consciente de ello, personas inteligentes incluidas- gracias al control de los grandes medios de comunicación social y, sobre todo, de los medios que sirven las "noticias" a los medios; y es que es grotesco que los profesionales no se den cuenta de que produciéndose miles de noticias cada día en todo el mundo se ofrezcan siempre las mismas y contadas de la misma manera. No entienden que a ellos solo les llegan las que otros previamente han seleccionado. Basta sentarse a ver y escuchar el informativo de televisión de cualquier cadena para comprobar que todos hablan de las mismas cosas aunque luego haya matices de opinión... en política nacional y deportes. En otros temas, especialmente en el ámbito de la salud, todos repiten las mismas verdades oficiales. Hasta las noticias "curiosas" que pretenden dar un toque de originalidad son las mismas. En suma, el control de la sociedad sería hoy ya casi absoluto si no hubiera sido por Internet. ¿O no es significativo lo que ocurre en el ámbito sanitario? ¿No se ha lavado de tal manera el cerebro a la gente que todo el mundo se cree no ya que los fármacos sean la mejor solución a los problemas de salud sino la única solución... cuando no hay uno solo que cure nada? En la revista somos muy conscientes de lo que está pasando y sabemos perfectamente que lo que usted denuncia es verdad. Por eso a los artículos que ya hemos dedicado a este asunto van a seguir otros. Entre ellos el dedicado en este número a esa pseudociencia llamada Psiquiatría. Invitamos al lector escéptico que crea que exageramos a informarse y formarse visionando los videos -al menos once- que con el nombre genérico de Psiquiatría: industria de la muerte tiene a su alcance en Youtube. Le abrirán los ojos, la mente y, quizás, la conciencia.


Sr. Director: hace cuatro décadas algunas series televisivas americanas nos representaban doctores apuestos y competentes que despertaron numerosas vocaciones. Personajes con carisma y ética, muy humanos, que distan mucho de los modelos actuales que la caja boba nos representa a diario. El paradigma es el Dr. House cuyo actor encarna el papel a la perfección (nada tiene que ver con el padre de aquel ratoncito simpático, Stuart Little, que hizo las delicias de los pequeños). Mucho antes, el inolvidable Marcus Welby (Robert Young), doctor en Medicina, se ganó a un público entusiasta ganando un Emmy al mejor actor en una serie dramática. Tenía una sonrisa natural empática, una simpatía arrolladora. Y eso que incluso en un capítulo creo que inyectó epinefrina (nuestra adrenalina) intracardiaca a un paciente con parada cardiaca lo que hoy estaría contraindicado; pero es que los procedimientos médicos cambian. El actor James Brolin, interpretando al Dr. Steven Kiley como asistente del Dr. Welby, se hizo asimismo muy popular. Como Peter McDermott en la serie Hotel de los años 80 que muchos recordarán. Luego vendría la circulación extracorpórea que permitió la cirugía a corazón abierto, los trasplantes de órganos, el dacron y la cirugía mínimamente invasiva. El Dr. Joe Gannon (Chad Everett) fue otro guaperas de esa saga que despertó tantas vocaciones médicas haciendo gala de sus enormes e inconfundibles patillas. ¿Y quién es ese Gregory House (Hugh Laurie) del que habla ahora todo bicho viviente? Sus modos son trogloditas, carece de la más mínima ética y en el manejo del paciente aplica unas cuantas decenas de algoritmos decisionales de base estadística. Eso sí, despilfarrando personaje misterioso y desconcertante que se droga por su dolor crónico y suscita sentimientos encontrados de amor y odio al mismo tiempo entre colaboradores y pacientes. Al final no hay enfermedad rara que se le resista pero la Medicina no debería ser un negocio sino un ejercicio de humanismo. En una sociedad que cabalga a pasos agigantados a lomos de la técnica y el mercantilismo cosificante tendría que imponerse la vocación sobre el sensacionalismo cuando se debaten asuntos como la eutanasia, el aborto, la clonación, el suicidio, las células madre totipotenciales, las técnicas de recombinación del DNA, la Genómica, etc. La Medicina y la ciencia luchan contra el envejecimiento y las enfermedades -especialmente el cáncer y el dolor- procurando una vida digna para todos nosotros. Si algún día somos capaces de curar el cáncer seremos inmortales. Aquellos libros que leímos en nuestra tierna juventud como Un mundo feliz de Aldoux Huxley, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, Tiempo de silencio de Luis Martín Santos, 1984 de George Orwell y tantos otros nos parecen hoy más verosímiles que nunca y no tan utópicos como antaño. La riqueza espiritual del ser humano no es -como plantearon algunas voces autorizadas como la del profesor Ochoa- la que concibe únicamente al ser humano como el resultado de un orden atómico. El médico no debe ser pues sólo un científico sino una buena persona que proporcione una aproximación diagnóstica basada en la evidencia y en estudios multivariantes y metaanálisis ayudando con ello a restaurar la salud del doliente; por encima de todo debe procurar el alivio espiritual del paciente lo que se incardina en el hipocratismo conceptual que impregna toda la esencia del proceder de un galeno. Personalmente prefiero la semiología exploratoria de los doctores Marañón, Jiménez Díaz y Pedro Pons a los paradigmas propuestos hoy.

Javier Mazana
(Tenerife)

Es evidente que la Medicina se ha deshumanizado. Básicamente porque se ha masificado y porque en lugar de un servicio público es un negocio privado mayoritariamente sustentado con dinero público. Y obviamente los médicos son a la vez colaboradores y víctimas de ese sistema. Con lo que muchos, hartos de ir de quijotes a los que nadie reconocía el esfuerzo y su compromiso ético, optaron por integrarse en el sistema y endurecerse para acallar su conciencia. Por eso la mayoría no conoce ni sabe nada de sus pacientes. A veces se saben los nombres pero, por supuesto, lo ignoran todo de sus vidas. Porque han decidido que no les importa. No quieren involucrarse emocionalmente. Ellos cumplen con su “trabajo”, siguen las normas de los protocolos que les han impuesto y hacen lo que les dicen. Punto. Luego se van a sus casas y se olvidan de los enfermos. Entre otras razones porque si tienen una patología leve mejorarán sin duda y desaparecerán de sus vidas. Y si es grave lo harán igualmente porque hoy los médicos ya no saben curar prácticamente nada. Obviamente son útiles y absolutamente necesarios en casos de riesgo vital –un infarto, un ictus, una úlcera sangrante…- e incluso problemas menores –una fractura ósea, una dermatitis, una infección simple, un problema de diarrea o estreñimiento- pero no tienen solución a las miles de enfermedades que hay ya descritas. Especialmente porque ¡no existen!, son inventadas. De hecho los médicos no saben hoy qué hacer en el caso de las llamadas enfermedades degenerativas y crónicas. Salvo prescribir fármacos sintomáticos y paliativos que engorden las arcas de la industria farmacéutica. Obviamente nos estamos refiriendo a la mayoría de los médicos y muy especialmente a quienes trabajan en el ámbito de la Seguridad Social. Porque fuera de ésta sí hay “vida”. En el ámbito privado son afortunadamente cada vez más los que han optado por formarse por su cuenta y empiezan a saber tratar realmente a los pacientes tras cuestionarse lo que les habían enseñado en las facultades de Medicina. Y eso mantiene la esperanza de que algún día todo este sinsentido acabará. Y el paradigma de médico zafio y egoísta que representa el Dr. House se irá a pique. Especialmente porque lo único que le hace en realidad atractivo es que se trata de un rebelde que está en contra del sistema y casi siempre termina teniendo razón porque salva al paciente. Y eso es lo que la gente quiere estando dispuesta a perdonar todo lo demás. ¿El problema? Que se trata de un personaje de ciencia ficción, un personaje irreal como Supermán o Spiderman. En el mundo no existe ningún Dr. House resuelvelotodo.


Estimado Sr. Campoy: estoy desesperada y necesito que me ayuden. Llevo más de 20 años sufriendo fuertes dolores de barriga y diarreas. He visitado muchos médicos –incluyendo algunos naturistas- y hospitales pero nadie me cura. Primero me dijeron que tenía el Helicobacter Pilory y después de darme hasta tres veces el antibiótico para la bacteria dijeron que estaba erradicado. También tengo hernia de hiato. He cambiado de médico y en unos análisis que me hizo me sacaron que tenía un parásito intestinal. Otra vez antibióticos. Dos veces después salió negativo pero sigo igual. Debo decirle que me he hecho pruebas de intolerancia a los alimentos. Alérgica no soy y aunque me sale un parámetro pequeño a la harina no soy celíaca porque me han hecho biopsia. Se me sigue hinchando el estómago y el intestino. A veces me pongo que parece que voy a reventar. Por favor, ¿podría darme el nombre y dirección de algún doctor de su confianza a ver si encuentro solución para este problema ya que me está haciendo sufrir mucho? También le pido que me indique algún sitio para mis ojos. Tengo los lagrimales cerrados y cojo muchas conjuntivitis. El mes de noviembre me los pincharon en la Clínica Barraquer de Barcelona pero no me ha servido de nada; incluso los encuentro peor que antes. Se me irritan mucho y me afectan a la visión. Le pido su ayuda. Es la única esperanza que me queda. Reciba un cordial saludo de

Carmen López
Sabadell (Barcelona)

Lo más rápido para eliminar parásitos y microbios patógenos es el Par Biomagnético como hemos explicado muchas veces... cuando lo hace alguien con experiencia. En todo caso sus problemas intestinales apuntan a eso, a una flora intestinal deficiente o a alguna intolerancia alimentaria… ¡o farmacológica! ¿Está usted tomado fármacos? Porque no lo dice y es una causa muy corriente. Puede usted consultar en Barcelona por ejemplo al Dr. Oriol Camerino (93 284 12 05), al Dr. Miguel Ángel Ibáñez (93 532 00 86) o a D. José María Cardesín (93 453 00 77). Todos ellos podrán ayudarla. En cuanto a su problema de ojos el Par Biomagético puede igualmente ayudarla si es una infección pero también lavárselos –párpados incluidos- con agua y limón. Instílela directamente en ellos en la proporción de una gota de limón por cada cinco de agua. Y si no mejorara acuda a la Clinica Vissum que tiene varios centros por toda España (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que publicamos en el nº 71 con el título Curan úlceras, queratitis y perforaciones corneales graves ¡con un simple colirio!).


Estimado Director: mis primeras palabras son para dar mi más sentido pésame a D. Antonio F. Muro por el fallecimiento de su hermano José y las gracias -y seguramente las de todos los lectores de su artículo Cómo evitar y/o tratar un accidente cerebrovascular que apareció en el nº 125- porque con gran entereza y generosidad supo convertir una pérdida cercana y sin duda dolorosa en información que puede ser muy útil a otras personas. Ojalá sirva para que alguna vez algún médico dé una respuesta más humilde y cooperante que la que recibió de aquella joven doctora que, ajustándose quizás a su protocolo de negación de esperanzas y alternativas que tan bien se enseña en las facultades de Medicina, cercenó la posibilidad de probar un tratamiento de Acupuntura que a buen seguro, en el peor de los casos, no habría agravado un ápice la situación del enfermo. Es profundamente lamentable que se sigan produciendo situaciones de este tipo que nos niegan la posibilidad de elegir nuestra propia vida -pues el modo en el que queremos sanar o seguir crónicamente enfermos es una opción vital sin duda- en aras de un sistema deshumanizado, ignorante o falsario y profundamente rentable. Y gracias al autor del artículo también por su valentía habitual así como al director de esta magnífica publicación por seguir manteniendo una línea editorial profundamente comprometida con la verdad y el bienestar de las personas. A ver si este posicionamiento ético empieza a transmitirse por contagio... Dicho esto me permito plantearle una cuestión que algo tiene que ver en el fondo con esa misma actitud de la Medicina alopática de no querer admitir otras posibilidades distintas a las suyas. Tengo 42 años y nací con una cardiopatía congénita por lo cual a los cuatro años y medio fui operado de Tetralogía de Fallot con éxito. Sin embargo posteriores problemas durante la adolescencia –una arritmia auricular- me obligaron a tomar betabloqueantes y antiarrítmicos, cada vez más fuertes según iban dejando de hacer el efecto pretendido los que en cada momento tomaba. En una época en la que mi tratamiento consistía en Trangorex –cuyo principio activo es la amiodarona- sufrí una crisis (angina de pecho) por la que siguiendo el protocolo médico en la sala de Urgencias me inyectaron en vena grandes dosis de la misma amiodarona que me produjo una crisis tirotóxica (uno de los efectos "secundarios" -que no sé por qué los llamamos así porque son igual de principales que los pretendidamente terapéuticos) que me provocó hipertiroidismo iatrogénico el cual a su vez provocaba un estado sostenido de arritmia de más de 150 o 160 pulsaciones por minuto (a veces cerca de 200) que al mantenerse durante dos días estuvo a punto de acabar con mi existencia. Finalmente fui trasladado inestable y bajo responsabilidad de mi familia a la Fundación Jiménez Díaz (Clínica de la Concepción) de Madrid donde afortunadamente consiguieron revertir la situación. Les estoy profundamente agradecido por ello. Meses después, cuando la situación de hipertiroidismo empezó a normalizarse (aunque tardé varios años en obtener el alta definitiva de mi endrocrino), me hicieron un estudio de electrofisiología y se optó -con mi consentimiento- por implantarme un marcapasos para, una semana después, hacerme la ablación del nodo aurícula-ventrículo (cauterizar el canal eléctrico que conducía el latido de la aurícula al ventrículo). También como consecuencia de todo este proceso me indicaron que debía tomar para siempre Sintrom al objeto de impedir que la sangre se remansara en la aurícula -que fibrilaba- y así impedir un accidente cardiovascular. Llevo pues dieciséis años tomando este anticoagulante y a veces he tenido algunos incidentes no graves (hematomas que surgen casi sin darme cuenta) que me han hecho replantearme la necesidad de tomarlo pues veo que los médicos lo prescriben con mucha facilidad a casi todo el mundo. Y en mi caso lo hicieron sólo con carácter preventivo pues nunca he tenido ningún problema específicamente vascular; además de que más bien soy hipotenso, tengo los triglicéridos bajos, el colesterol perfectamente y sigo una dieta ovolacteovegetariana. Es decir, estoy lejos del perfil de riesgo de los accidentes cardiovasculares; sin embargo las transaminasas de mi hígado están un poco por encima de los valores de referencia desde hace años (motivo de más para no querer tomar ningún fármaco que no sea imprescindible). Acabo de finalizar un tratamiento de Acupuntura para mejorar la situación de mi corazón y de mi hígado ya que no me fue posible someterme a la terapia del Par Biomagnético debido a que es incompatible con portar un marcapasos. Lo que más lamento es que sé -en muchas ocasiones por artículos publicados en su revista- que hay muchos productos naturales que me irían muy bien para mejorar mi situación cardíaca y hepática; por ejemplo, bayas de goji, cardo mariano... pero precisamente están contraindicados si se toman anticoagulantes orales. Y es por todo ello que me gustaría conocer qué opinión les merece mi caso; es decir, si a pesar de la fibrilación auricular puedo sustituir el Sintrom por algún tratamiento no farmacológico que a mi familia y a mí nos pueda ofrecer la misma seguridad que nos han hecho creer que produce el fármaco. Le quedo sinceramente agradecido por su contestación al tiempo que le animo a continuar con su excepcional actividad divulgadora.

 Antonio Tomás Cortés Rodríguez
(Cáceres)

Ante todo gracias por sus amables palabras hacia Antonio Muro que agradecemos aunque su carta, dada la cantidad de ellas que mensualmente recibimos, haya tardado tanto en aparecer. Por lo que se refiere a su caso no es posible darle, como sin duda comprenderá, un consejo general sin valorar a fondo su situación por lo que nos vamos a permitir sugerirle que acuda al Dr. Taher Abbas (93 456 96 34), cardiólogo formado en métodos naturales que podrá aconsejarle convenientemente. En todo caso le adelantamos que a nosotros no nos parece en general razonable el uso del Sintrom como preventivo. No solo puede provocar hematomas como usted dice sino hemorragias internas; incluso en el cerebro. Cuando hay productos naturales inocuos que permiten conseguir lo mismo. Si es usted lector habitual de la revista sabrá que los problemas de arteriosclerosis no se deben a nuestro juicio al exceso de colesterol como se afirma sino a déficits nutricionales. Lea en nuestra web –www.dsalud.com- el texto que con el título El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares apareció en el nº 64 y el titulado La injustificable demonización del colesterol que se publicó en el nº 90. Mire, para prevenir los problemas cardiovasculares lo que hay que hacer es asegurarse de que con la comida tomamos suficientes nutrientes –sobre todo las cantidades mínimas diarias de vitamina C- y asegurarnos de que no tenemos carencias de lisina, prolina y coenzima Q-10. Y, sobre todo, porque eso sí es peligroso y no el colesterol, vigilar el nivel de triglicéridos. Y éstos se mantienen en los niveles adecuados simplemente haciendo algo de ejercicio a diario y reduciendo o eliminando de la dieta el azúcar, el alcohol, los carbohidratos refinados y las grasas trans y saturadas así como tomando a diario dos gramos de ácidos grasos omega 3. En cuanto a los alimentos para bajar el colesterol olvídese de ellos: son un reclamo publicitario para incautos. Y de las estatinas no nos molestamos en hablarle porque ya hemos dicho suficiente sobre ellas como para que nadie en su sano juicio se las tome (lea si no lo ha hecho el artículo que publicamos en el nº 91 con el título ¿Causan las estatinas recetadas para bajar el colesterol las enfermedades neurodegenerativas?).


Sr. Director: me dirijo a Ud. para obtener y precisar información acerca del aminoácido arginina ya que tengo entendido que dicha sustancia puede activar el crecimiento de los virus herpes según se explica en el artículo Cómo tratar ortomolecularmente el virus herpes y sus diferentes manifestaciones que aparece en el nº 103 de la revista. Lo pregunto porque he visto que el producto Viusid contiene arginina entre sus componentes. En suma, ¿quizás la arginina no es tan importante en el aumento de la velocidad de crecimiento de los virus herpes o es que los demás componentes del producto opacan esa acción? ¿No sería más razonable que el producto tuviese L-Lisina? De hecho yo receto la L-lisina junto con zinc, vitamina C y ácido alfa lipoico con excelentes resultados en casos de herpes zoster. En suma, la composición de ese producto, aunque haya tan buenas referencias de él en sus artículos, no me da por ello seguridad como para indicarlo.

Dra. Armida Tovar
(Venezuela)

El presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, José Ramón Llorente, explicó efectivamente en el nº 103 de la revista que la arginina promueve el crecimiento del herpes mientras la L-Lisina lo inhibe o al menos ralentiza su crecimiento. Añadiendo que se recomienda precisamente la L-lisina para contrarrestar el exceso relativo de arginina, aminoácido que según él está además contraindicado en la esquizofrenia y en las patologías renal y hepática. Por su parte el laboratorio fabricante afirma que los trabajos que indicaban eso son antiguos habiendo otros posteriores que demuestran la capacidad anti-herpética de la arginina. Entre ellos el titulado Antiviral effect of arginine against herpes simplex virus type realizado por T. Naito, H. Irie, K. Tsujimoto, K. Ikeda, T. Arakawa y H. Koyama que se publicó en abril del 2009. Asimismo explican que desde el punto de vista de la biología molecular se sabe que en el genoma del virus herpes simplex hay un clúster en el que se observan regiones ricas en arginina que se regulan por metilación y controlan genes de proliferación y no por tomar mucha arginina va a haber más regiones ricas en las mismas ya que eso viene marcado genéticamente. Agregarían que sería mucho más lógico limitar la ingesta de S-adenosilmetionina que es la donadora de los grupos metilos ya que sin metilaciones la regulación génica no va a tener lugar. El laboratorio concluye afirmando que usan arginina en su producto por la acción beneficiosa que tiene en todos los procesos de síntesis de óxido nítrico y de moléculas asociadas al sistema inmune. Tales son las respuestas que hemos recibido y la revista se limita a transmitir.


 

NÚMERO 127. MAYO 2010.

Sr. Director: he leído en Internet que la FDA está pensando en prohibir la plata coloidal porque es peligrosa para la salud y además puede dejar la piel azul para siempre desmintiendo que sirva para combatir infecciones. ¿Puede decirme si es verdad?

Carlos Peñalver
(Murcia)

No es usted la única persona que nos ha hecho llegar ese rumor. Mire, hace ya tiempo explicamos que ninguna bacteria, virus, hongo, levadura o microbio puede vivir en un líquido en el que haya una sola partícula de plata porque ese metal los aniquila por contacto en minutos. Pero ha de ser plata coloidal. Bien obtenida por electrolisis o partiendo del nitrato de plata, agregando una serie de proteínas y sometiendo luego todo ello a una serie de procesos. Eso es plata coloidal (suspensión de partículas de plata metálica) y no tiene el problema de la plata iónica (disolución de iones de plata procedente de sales del metal) pues ésta sí puede provocar Argiria -aparición de manchas azules- cuando pasan sus iones a la sangre y entran en contacto con la luz del sol. No ocurre así con la plata coloidal. Las partículas de plata metálica de la plata coloidal pasan a través del tracto digestivo sin que exista esa posibilidad ya que como todo metal noble es insoluble en líquidos orgánicos por lo que termina eliminándose por completo a través de las heces. Así que si la FDA quiere retirarlo –que no nos consta- será para intentar que un producto como éste tan eficaz y barato no se pueda comercializar.


¡Hola! Empezaré dando las gracias a todos los que participáis en este precioso proyecto. Tengo 22 años, solo sé que quiero luchar por un mundo mejor y ver cómo vosotros lo hacéis día a día me llena de energía para seguir creyendo que el mundo puede ser un lugar más bonito para vivir. Y ahora permitidme que os exprese mis dudas: la madre de una amiga tiene lupus desde hace tres años (bueno, puede que más) y me gustaría saber si hay alguna manera de ayudarla. Yo tengo tendinitis en las muñecas y desde hace un año me duelen casi todos los días. Me han dicho que es para siempre. He leído que el Noni va bien para esto aunque no sé cuánto debo beber cada día ¿Conocéis además alguna otra manera de ayudarme a mí y a muchos otros que padecen tendinitis? Otra duda que tengo es que... bueno, vivo en un piso y sé que todo está lleno de radiaciones así que me gustaría "protegerme" y proteger mi casa pero aunque he visto varios métodos y todos dicen ser eficaces son caros así que si me gasto el dinero quiero saber cuál o cuáles son los mejores. Por cierto, ¿son sistemas comprobados? Muchas gracias por vuestra atención. Os mando fuerza y mucho amor.

Claudia Céspedes
(Gerona)

Mire, el lupus se define como una enfermedad autoinmune reumática sistémica y crónica que puede afectar a la piel, las articulaciones, los músculos y a casi todos los órganos, incluyendo el corazón y el cerebro. Se manifiesta pues de distinta manera y con muy diversa intensidad. Y por supuesto se ignora qué la provoca habiéndose ya achacado tanto a un problema genético como a toxicidad ambiental. Lo que sí está constatado es que la luz del sol la reactiva y que muchas de las personas a las que se les ha diagnosticado tienen fotosensibilidad a los rayos ultravioletas. Pues bien, en muchos casos ha aparecido tras ingerir píldoras anticonceptivas lo que de inmediato se ha achacado a los estrógenos femeninos para liberar de sospechas a esos fármacos. Y tras ponerse alguna vacuna lo que sí se ha achacado a dos de las sustancias adyuvantes que se usan en ellas; el escualeno y el mercurio. En suma, es un cajón de sastre al que culpabilizar de todo lo que se ignora –hasta el guionista de la conocida serie de televisión House lo hace- por lo que para aparentar que se sabe algo de esa “patología” se habla de varios “tipos” de lupus: el eritematoso sistémico -cuando afecta a muchas partes del cuerpo-, el eritematoso discoide –cuando causa sarpullido en la piel-, el eritematoso cutáneo subagudo –cuando causa llagas en las partes del cuerpo que están expuestas al sol-, el secundario –cuando aparece tras ingerir algún medicamento- y el neonatal –cuando afecta a un bebé recién nacido-. Lo único constatado es que afecta sobre todo a las mujeres.
¿Y cómo se “diagnostica”? Pues los médicos se plantean que alguien lo sufre cuando padece algunos de los síntomas que vamos a detallar y no encuentra para ellos otra posible causa: fiebre inexplicable, dolor o inflamación de las articulaciones y/o los músculos, sarpullido enrojecido (generalmente en la cara), dolor en el pecho al respirar profundamente, pérdida de pelo, dedos de las manos y/o de los pies pálidos o morados, sensibilidad al sol, hinchazón en las piernas o alrededor de los ojos, úlceras en la boca, hinchazón de las glándulas y cansancio. Y hay otros síntomas menos comunes como mareos, confusión, dolor de cabeza, sentimientos de tristeza, convulsiones y anemia. ¿Y qué propone la Medicina “científica”? Pues que el enfermo vaya a los distintos especialistas para que cada uno ayude a paliar los síntomas del trocito de cuerpo del que se supone es experto. Sin comentarios. Por nuestra parte hemos publicado dos artículos sobre esta patología. Uno en el nº 32 con el título Lupus: el lobo no es tan malo como lo pintan escrito por el Dr. Pablo de la Iglesia- y otro titulado Cómo tratar ortomolecularmente el Lupus Eritematoso Sistémico de D. José Ramón Llorente cuya lectura le sugerimos porque en ellos se explica cómo afrontar este problema desde sus puntos de vista. La madre de su amiga puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com. Dicho esto añadiremos que todo indica que el llamado “lupus” no es sino el nombre que se ha dado a una fuerte reacción del sistema inmune cuando se enfrenta a algunas sustancias químicas –entre ellas el escualeno y el mercurio de las vacunas-, a las de algunos fármacos, a las de algunos productos usados en la higiene personal y doméstica, en la ropa y en la comida envasada así como en el agua de grifo y a infecciones puntuales. Esto último lo afirma el Dr. Isaac Goiz para quien el lupus eritematoso sistémico –no los otros “tipos”- lo provoca una bacteria patógena -la Proteus mirabilis- que puede eliminarse con dos simples imanes mediante el Par Biomagnético. La doctora Hulda Clark, por su parte, entendía que podía tratarse de un parásito y lo que procedía es proceder a una desintoxicación y desparasitación profundas. En cualquier caso es igualmente necesario hacerse una batería de tests para buscar alergenos. Tanto alimentarios –aditivos incluidos- como ambientales. Y mientras someterse a una dieta libre de grasas saturadas, grasas “trans”, alcohol e hidratos de carbono refinados (lo ideal sería seguir La Dieta Definitiva). Agregaremos que ha demostrado utilidad el Renoven (nombre actual del Bio-Bac), el Cellfood, el zinc, el magnesio, el calcio, la plata coloidal, el ozono cuando el problema es externo, los ácidos grasos esenciales omega 3, el selenio + vitamina E y una sal de Schuler: la Calcium Flourata. Es asimismo interesante la ingesta de varias plantas adaptógenas de forma simultánea: el Reishi, la Schizandra y la Uncaria.
Por lo que se refiere a su problema ya explicamos qué puede hacer en un artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente las bursitis y tendinitis aparecido en el nº 116 y que igualmente tiene en nuestra web. Asimismo explicamos en una carta anterior que el Solanum Compositum -fórmula magistral de Boiron que puede conseguir en Francia aunque no en España- ha demostrado ser eficaz cuando se trata de una tendinitis calcificante de hombro por lo que le sugerimos que lo pruebe para ver si actúa también en sus muñecas. Y, obviamente, que se plantee seguir un tratamiento de Reeducación Postural Global (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que apareció en el nº 49 con el título Reeducacion Postural Global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas). Otra posibilidad es someterse a unas sesiones con el Papimi y probar con Homotoxicología (en nuestra web tiene los reportajes que hemos publicado sobre ambas terapias).


Sr. Campoy: en el 2004 me detectaron un microadenoma en la hipófisis que medía 4 mm debido a un exceso de prolactina. Me estuve tratando con Dostinex varios años y posteriormente con un tratamiento homeopático de unas ampollas para la hipófisis. Tras mi último embarazo -el tercero- el nivel de prolactina se redujo a valores normales. Sin embargo me he realizado otra resonancia y para mi sorpresa el adenoma ha aumentado a 6 mm cuando según la analítica los niveles de prolactina son normales. Me gustaría saber si hay algún tratamiento que pudiera servir para eliminar el prolactinoma o simplemente tratarlo. También quisiera saber si hay algún médico especialista que trate este tipo de problemas. He oído hablar del Dr. Hilu. ¿Qué me recomienda? Muchas gracias. Atentamente,

Virginia

A veces en el lóbulo anterior de la hipófisis aparece un tumor que produce cantidades anormales de prolactina y de ahí que los médicos lo hayan llamado prolactinoma. Y ese exceso provoca en la mujer la pérdida de la menstruación –por lo que no pueden quedarse embarazadas- y en la tercera parte de los casos la salida de leche por las mamas (lo que llaman galactorrea). Asimismo disminuye el deseo sexual y a la larga produce descalcificación de huesos (osteoporosis) debido al déficit crónico de estrógenos. En cambio en los hombres no suele dar síntomas pero sí provocar disminución de la libido, menor potencia sexual e infertilidad. Cuando es pequeño se le llama microadenoma y si crece macroadenoma soliendo producir dolor de cabeza anormal o daños neurológicos -como problemas de visión- si al crecer comprime el resto del tejido hipofisario sano. Si además altera el funcionamiento de otras hormonas puede aparece déficit de gonadotropinas (Hipogonadismo), de la hormona de crecimiento, de tirotropina (Hipotiroidismo) y de corticotropina (insuficiencia suprarrenal). Ahora bien, sepa que los niveles de prolactina pueden aumentar en sangre debido a otras causas así que asegúrese del diagnóstico. Entre ellas el estrés pero sobre todo haber ingerido hormonas al seguir un tratamiento anovulatorio o haber consumido antidepresivos, opiáceos, tranquilizantes o antialérgicos. Dicho esto no entendemos por qué aceptó usted ingerir Dostinex. ¿O es que no lee los prospectos de los fármacos antes de ingerirlos? Porque quizás sea de las que ha tenido la suerte de no sufrir ninguno de sus numerosos efectos iatrógenicos –o los ha sufrido pero no lo ha achacado a su ingesta- pero debería saber que tomarlo –especialmente tras el parto- puede provocar “agrandamiento pituitario” con “expansión de tumores pituitarios preexistentes”. Y es que el principio activo de ese medicamento, la cabergolina, es potencialmente mutagénico; es decir, tumoral y cancerígeno. En pocas palabras, el aumento del tumor se lo puede haber provocado ese fármaco. Le sugerimos pues que se ponga en manos de un médico que pueda tratar su problema integralmente y el nombre que usted misma nos cita nos parece muy adecuado. El teléfono del Dr. Raymond Hilu es el 952 92 97 22. Y por favor, no se tome cualquier fármaco solo porque se lo diga un médico.


Sr. Campoy: muchas gracias por ofrecernos esta revista que tanto nos ayuda y orienta. Felicidades a usted y a todo su equipo. Soy una mujer de 65 años y hace tiempo que me encuentro mal. He ido a varios médicos y no saben lo que tengo. Siempre he tenido infecciones de orina de repetición y me trataron con Galusan pero no solucionó el problema. En una ecografía renovesical de 2003 apareció duplicidad renal bilateral y un quiste en el riñón izquierdo de 15 mm. Me duele el lado izquierdo por encima de la vejiga que irradia hacia arriba, hacia el hipocondrio izquierdo -justo debajo de las costillas-, sube hasta el hombro izquierdo a la altura de la axila por delante, continúa hacia la espalda a la altura del omoplato y llega hasta la garganta, el ojo, el oído y el orificio izquierdo de la nariz. Tengo que presionarme muy fuerte el orificio nasal izquierdo (a modo de taponamiento) para aliviarme y me duele mucho la cabeza. Muchos días es tan fuerte que me dan náuseas, me mareo, me sube la tensión arterial hasta 15 y 16 y las pulsaciones se disparan a 90-95. Cuando mi tensión arterial siempre ha sido baja con 9 o 10 de máxima. Por la noche me levanto 2 o 3 veces a orinar y tengo la boca muy seca. Mi orina parece agua y muchas veces observo como si hiciera espuma. El año pasado me vieron en la Fundación Puigvert tras más de un año de espera y en el informe que me dieron tras las pruebas se indicaba que todo estaba bien y no tenía duplicidad renal bilateral. ¡Cuando tengo varias ecografías y todas coinciden con el resultado de la primera! Hace 4 años aproximadamente en un análisis de sangre aparecieron muy alterados los anti mitocondriales y me diagnosticaron cirrosis biliar primaria. Me recetaron Ursobilane pero como no mejoraba dejé de tomarlo aunque desde octubre del 2009 he vuelto a él por decisión propia en un acto de desesperación a causa de los dolores. En la vesícula biliar tengo 2 pólipos de 5 y 6 mm de diámetro, otro de 5 mm en el estómago y un quiste de 6 mm aproximadamente en el hígado. En un TAC abdominal realizado en marzo de 2008 se observa un abombamiento de la pared anterior de tórax y abdomen por herniación anterior de la grasa precardiaca. En la última colonoscopía de octubre de 2009 me dicen que tengo el intestino muy retorcido y que esas molestias son producidas por los gases que suben hasta la cabeza. Tengo el colesterol muy alto -el malo- y tras leer su libro La Dieta Definitiva tomo por las mañanas una ampolla de rábano negro y alcachofa mezclada con extracto de cardo mariano. Mi duda es si puedo ingerirlo si a la vez tomo Ursobilane? Es más, me gustaría saber si el Ursobilane es adecuado para tratar la cirrosis biliar. ¿Qué efectos secundarios causa a corto y largo plazo en el organismo? Agregaré que siempre he ido muy estreñida y por eso tomo 3 kiwis al día y otras frutas, 2 cucharadas de semillas de lino y desde hace 3 meses bayas de goji. Añadiré que llevo años acudiendo a los médicos y no me solucionan ningún problema. Todo lo contrario: cada vez he ido encontrándome peor y añadiendo más problemas de salud a los que ya tenía. Al último que acudí fue un especialista en Medicina Interna el cual diagnosticó el pólipo en la boca del estómago pero me dijo que no era el motivo del dolor. Le solicité más pruebas para profundizar en la causa pero alegó que no eran necesarias, que de momento el pólipo se quedaba donde estaba y concluyó preguntándome qué hacía en la vida, a qué me dedicaba durante el día, a lo que le respondí que era ama de casa (que no es poco, pensé, sin decírselo). Su respuesta fue: “!Ah no! Apúntese a algo aunque sea a hacer ganchillo”. Y se desentendió del tema. No me volvió a dar hora para otra visita ni me encargó prueba alguna ni nada. Yo insistí en volver a lo que alegó: “Bueno, si quiere pida hora para dentro de un año y ya veremos”. Creí ver un halo de esperanza en un posible diagnóstico y tratamiento ya que es una especialidad que engloba a las demás pero no fue así. Por otro lado me tiene muy preocupada el tema de la cirrosis biliar primaria ya que los digestivos que he visitado no se ponen de acuerdo. Unos me dicen que tome Ursobilane y otros que no, que no es indicado para esta patología. Así que, ¿en qué quedamos? ¿Lo tomo o no? Actualmente estoy sin tratamiento con fortísimos dolores que me inmovilizan y bloquean llegando a pensar que en uno de estos ataques no me recupero. Sin saber qué hacer ni a dónde acudir y con el miedo en el cuerpo de no saber si estoy correcta o incorrectamente medicada. El motivo de dirigirme a usted reside pues en un acto de desesperación por el dolor y desasosiego en el que me encuentro inmersa ya que ni encuentro consuelo con nada ni nadie, ni solución alguna. Mi situación actual es vivir con dolor día sí día no y es insoportable. No sé qué hacer porque no sé la causa de lo que me pasa ni lo que tomar. Esto no es vida. Le rogaría encarecidamente fuese usted tan amable de ayudarme aconsejándome un profesional de los que usted haya podido tratar o le merezca su confianza. Leí en uno de los artículos de la revista algo sobre la terapia del Par Biomagnético que desarrolló el Dr. Isaac Goiz y me pareció espectacular. Al parecer incluso llegó a tratar a algún paciente con esclerosis múltiple con buenos resultados. Y le comento esto a raíz de tener una hija diagnosticada de esclerosis múltiple desde el año 2005 y con la misma desesperación de no saber a dónde acudir para tratarla con alguna de las terapias que usted muestra en su revista. Solo me resta decirle señor Campoy que hace usted realmente una Labor Humanitaria y no exagero; por lo menos para mí lo es y estoy segura de que muchas de las personas que son fieles seguidores de su revista estarían de acuerdo conmigo. Sus artículos nos reconfortan, nos abren la mente, nos aconsejan, nos iluminan y, en definitiva, abren una luz de esperanza a miles de personas que habíamos pasado a ser desahuciadas por los médicos y abandonadas a la mano de Dios en un limbo perdido e infinito. Soy consciente de la cantidad de trabajo en la que se encuentran sumergidos preparando artículos, entrevistas y reportajes así como de la masiva cantidad de cartas que deben llegarle a la redacción pero por favor, si no fuera posible publicar mi carta le rogaría encarecidamente que me responda vía email o telefónica. Un millón de gracias (resido en la provincia de Barcelona por lo que si fuera posible por imposibilidades de traslado le pediría que el profesional fuera de la zona).

Montserrat Bernabeu
(Barcelona)

Mire usted, el principio activo del Ursobilane es el ácido ursodesoxicólico y se usa básicamente para disolver los cálculos biliares de colesterol así como para tratar la cirrosis biliar primaria estando contraindicado si se padece úlcera gástrica o duodenal, si la vesícula biliar no funciona bien, si se tienen cálculos de colesterol calcificados, si se sufren alteraciones del hígado o del intestino que puedan interferir con la circulación sanguínea de las sales biliares y si está ingiriendo fármacos que puedan producir un acúmulo biliar de colesterol (como los estrógenos y los anticonceptivos hormonales). Y puede provocar -incluso si el medicamento se usa adecuadamente- náuseas, vómitos, dificultades en la digestión, alteraciones en el gusto, dolor biliar, dolor abdominal, gases y estreñimiento o diarrea. Así que ya sabe la probable causa de muchos de sus problemas: el susodicho fármaco. Dicho esto agregaremos que nos empieza a molestar que nuestros lectores hagan lo contrario de lo que enseñamos o sugerimos en la revista y luego se quejen. Especialmente cuando lo que les pasa se debe a la ingesta de los fármacos que les prescriben. Hemos dicho en numerosas ocasiones que a nuestro juicio quien tenga problemas renales lo que debe hacer es ante todo eliminar lo antes posible la arenilla y piedras del riñón, el hígado y la vesícula (en el libro de Andreas Moritz La limpieza hepática y de la vesícula editado por Obelisco se explica cómo hacerlo en apenas unos días), restringir drásticamente el consumo de proteínas animales y la sal, eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y desde luego no freír nunca los alimentos. Es oportuno asimismo ingerir suplementos de quercitina, vitaminas B6, C, D, E y K en comprimidos así como hierro, magnesio y zinc. Además de tomar el sol y beber agua destilada y energetizada en pequeños sorbos a lo largo del día. Restrinja finalmente el consumo de espinacas, remolachas, acelgas y escarolas. Finalmente le sugerimos que tome tres conocidos productos homeopáticos útiles en estos casos: Calcárea Carbónica y Licopodium –ambas a la 30CH- y Berberis a la 7CH; una sola vez al día durante dos semanas. En cuanto al hecho de que en la Fundación Puigvert le aseguren que no tiene duplicidad renal bilateral cuando según sus anteriores médicos sí la tiene, ¿qué decirle? ¿Qué hemos explicado hasta la saciedad que una misma radiografía la pueden interpretar tres médicos de cinco maneras distintas? Mire, si fuera tan claro que la tiene no habrían dejado de percibirla en ese centro cuya experiencia es obvia. Y siendo un problema presuntamente congénito no parece probable que haya “desaparecido” sin más, ¿no? Así que desintoxíquese a fondo y verá cómo mejora pronto. Y si desea hacerlo bajo control médico consulte su caso con el Dr. Jose Luis Badrena (93 325 47 27) o con el doctor Taher Abbas (93 456 96 34). Por lo que a la esclerosis múltiple de su hija se refiere el Dr. Isaac Goiz afirma haber logrado curar y/o mejorar algunos casos con el Par Biomagnético pero nos consta que no siempre es así. También está comprobado que a veces la causa están en una compresión patológica del opérculo torácico que afecta a la arteria vertebral provocando hipoxia y desmielinización cerebral (lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que con los títulos ¿El parkinson y la esclerosis múltiple se curan...con cirugía y ¿Se pueden o no curar algunos casos de esclerosis múltiple o de parkinson con cirugía? aparecieron en los números 21 y 24 respectivamente). Si el de su hija fuera el caso cabría operarla (consulte sobre ello al Dr. José Luis Castillo Recarte en el 91 532 89 32). Dicho esto recordamos que ya en una carta publicada en el nº 117 explicamos que la afirmación de los neurólogos de que el cerebro no puede remielinizarse es gratuita. Que el sistema nervioso central puede autorrepararse sin fármacos lo constató no hace mucho un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) dirigido por el neurólogo Ian Duncan (el trabajo se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences). Asegurando que la recuperación de la mielina -y con ello el restablecimiento de las funciones neurológicas- es posible "sin lugar a dudas". Es decir, que se puede lograr la "remielinización" y neutralizar así el problema neurológico aun siendo éste grave. El descubrimiento tuvo lugar porque cuando sometieron a un grupo de gatas preñadas durante varios meses a una dieta no equilibrada comprobaron que sufrían "desmielinización" demostrando así una vez más el trascendental papel de la alimentación en la salud, incluida la del cerebro. Pero lo realmente importante es que cuando se les volvió a dar a las gatas una dieta normal ¡recuperaron la mielina y desaparecieron sus disfunciones! La capa de mielina no era tan gruesa pero el cerebro se recuperaba. En suma, puede conseguirse con la dieta adecuada y un tratamiento ortomolecular integral. José Ramón Llorente lleva años tratando con éxito numerosos pacientes y en su momento nos aseguraría que “no hay una sola persona tratada por esta enfermedad que transcurridos quince días de seguir una pautas dietéticas apoyadas por la adecuada nutrición ortomolecular haya tenido un brote o una progresión. Y es que los oligodentrocitos -dentro del sistema neurogliar- y las células de schwann -dentro del sistema periférico- son las encargadas de producir la mielina y una deficiencia de determinados nutrientes -entre ellos varios ácidos grasos esenciales y no esenciales- pueden causar incapacitación funcional de estas células”. Le sugerimos pues que lleve a su hija a su consulta (96 392 41 66) para que le recomiende las dosis adecuadas pero las pautas generales a seguir las publicamos ya en el nº 75 bajo el título Tratamiento ortomolecular de la esclerosis múltiple y las puede usted consultar en nuestra web: www.dsalud.com. Texto en el que se explica lo que no deben consumir las personas afectadas de esa patología y cómo en cambio es excelente que ingieran aceites de semillas y pescados, cereales integrales, frutas y verduras -crudas o en zumos recién hechos- destacando el ajo, frutos secos, legumbres y polen. Siendo interesante apoyar la dieta con algunos suplementos.


Estimado Sr. Campoy: llevo suscrita a su revista alrededor de 6 años y cada día estoy más agradecida a la vida por haberme encontrado con ella en unas vacaciones. A lo largo de todo este tiempo ha sido como encontrar la luz en el túnel en el que me hallaba (el del desconocimiento total). He aprendido mucho y por supuesto ya no soy la misma persona pues ahora dispongo de unos conocimientos que me hacen sentirme más segura en este mundo tan corrompido por los intereses de las empresas farmacéuticas y los ministerios de Sanidad de todos los estados. Pues bien, hasta ahora no había tenido la necesidad de dirigirme a Vd. pero en estos momentos me encuentro algo desorientada ya que tras 8 meses teniendo la ferritina alta, hacerme análisis y pruebas, y pasar por diferentes especialistas me han diagnosticado Hematomacrosis siendo portadora del heterocigoto H63D. He buscado en la web de la revista pero no he encontrado ningún artículo ni información sobre el tema. Le agradecería por ello que me diese toda la información de la que disponga sobre esta enfermedad y me facilitase también alguna asociación o nombres de médicos especialistas en ella. Ya sé que al ser una enfermedad genética no tiene cura pero, ¿cuánto tiempo se puede vivir con ella? ¿Y en qué condiciones? Como puede observar estoy un poco perdida y no me importa si no publica mi carta en su revista pero lo que sí le agradecería es que me contestase, bien por correo o por e-mail. Le doy las gracias por anticipado por toda la atención que pueda dedicarme y, como le dije al principio, no tengo palabras para agradecerle todo lo aprendido a lo largo de estos años. A la espera de su contestación reciba un cordial saludo,

Yolanda Aguado Gómez
Daganzo de Arriba (Madrid)

Médicamente se llama hemocromatosis a la acumulación en el cuerpo de excesiva cantidad de hierro -especialmente en el hígado- lo que se achaca a la incapacidad del organismo para descomponerlo. Hablándose de hemocromatosis primaria cuando el problema es genético y secundaria o adquirida cuando se sufre tras haber padecido talasemia o anemia sideroblástica y se ha recibido un gran número de transfusiones de sangre. Y, en efecto, se siente dolor abdominal y articular, fatiga y falta de energía, oscurecimiento de la piel y pérdida de vello y peso así como inapetencia sexual. Quienes padecen este problema suelen tener altos niveles en sangre de ferritina, transferrina y hierro y puede conducir a la destrucción masiva de glóbulos rojos, cirrosis, diabetes, artritis (por acumulación de hierro en las articulaciones), trastornos cardíacos, impotencia en el caso de los varones y esterilidad. Y el tratamiento consiste en extraer el exceso de hierro del cuerpo practicando varias flebotomías además de seguir una dieta que elimine los alimentos ricos en hierro -son los casos del hígado de cerdo, los riñones de vaca, la harina de maíz, las almejas crudas, las carnes rojas, las yemas de huevo, las ostras, los frutos secos, las legumbres, las cerezas, las peras, el perejil, los espárragos, las melazas, los cereales completos, las patatas y la col- y suprimir todo lo que pueda dañar el hígado, especialmente las bebidas alcohólicas, las pastillas o suplementos vitamínicos que contengan hierro, los utensilios de cocina fabricados con ese mineral, los productos de mar crudos y la comida procesada así como la enriquecida con hierro (es el caso de muchos cereales de desayuno). Añadiremos que el cuerpo aprovecha el hierro de los alimentos hidrolizándolo en el estómago para después absorberlo. Una vez en forma de quelatos pasa al interior de las células intestinales donde se une a una proteína –la ferritina- que es la que permite que el hierro se fije a otra proteína –la transferrina- para ser transportada a la sangre. Y entre sus funciones destaca que nos defiende de los radicales libres al formar parte de la estructura de la enzima catalasa y es necesario para la metabolización de las vitaminas del grupo B. Es posible pues que haya algo que impida su absorción y biodisponibilidad por lo que debe pues asegurarse al menos de que a su organismo no le falta ninguno de los nutrientes sinérgicos del hierro que son las vitaminas del complejo B –en especial la B12-, la C y otros tres minerales: el cobre, el manganeso y el cobalto. Debe asimismo saber que interfiere en su biodisponibilidad el elevado consumo de alimentos ricos en fosfatos, el alcohol, el té, el café y demás bebidas ricas en ácido tánico, las leches animales y la de soja, diversos fármacos –entre ellos el ácido acetilsalicílico o aspirina- y algunos parásitos intestinales. Y otro tanto cabe decir de las hemorragias intensas y de la úlcera gástrica.
Nuestro consejo, en suma, es que limpie su organismo a fondo de toxinas, parásitos y microbios patógenos, siga un tratamiento ortomolecular lo más completo posible, haga una dieta adecuada eliminando todos los alimentos que puedan perjudicarle, beba agua de calidad, cocine los alimentos sin freírlos, no tome alimentos precocinados ni enlatados, se olvide por completo de las grasas saturadas y de la leche animal, haga el ejercicio que pueda y no ingiera fármacos. Deje que su organismo se armonice.


Sr. Director: en un reportaje aparecido en su revista hablaban de la eficacia del EPA en la depresión e indicaban: "Sólo añadiremos que Malcom Peet considera que el mejor omega 3 debe contener al menos un 90% de EPA y menos de un 5% de DHA". Pues bien, he comprobado los omegas 3 que hay en el mercado y he encontrado EPA y DHA que pueden tener 450 mg de EPA y 350 mg de DHA, o diferentes proporciones pero muy similares (casos de Algatrium o del Aceite de Krill entre otros). Incluso he encontrado Oligen que tiene un 90% de DHA y un 10% de EPA aproximadamente; es decir, al revés del que busco. Sin embargo la proporción de EPA 90% y DHA 5-10% no la he encontrado y para el caso de depresión sería la proporción más eficaz. Les agradecería pues me informen de si conocen algún laboratorio que comercialice un producto con un 90% de EPA y un 10% de DHA. Agradeciendo como siempre su amable atención les envío un cordial saludo no sin antes felicitarles por la revista.

Alejandra Cueto

El doctor Malcolm Peet -profesor de Psiquiatría de la Universidad Sheffield de Inglaterra- dijo en efecto que a su juicio el producto “ideal” debería tener un 90% de EPA y un 5% de DHA; y ello supone una proporción de 18 a 1… pero otros expertos opinan que no es necesario que la proporción sea tan elevada. Por otra parte, el Aceite de Krill NKO tiene una proporción de 15 a 1, algo menor ciertamente pero cercana a ella y con la ventaja de que es completamente natural por lo que es igualmente útil. El Algatrium en cambio es especialmente rico en omega 6 (DHA).


Sr. Campoy: soy una chica de 20 años con la piel muy sensible al frío. Vivo el invierno como un calvario porque en cuanto el frío asoma mis manos se llenan de sabañones que se hinchan y me provocan mucho dolor. Este invierno precisamente me hablaron de la crema de Mahiou y me la puse pero no veo resultados. Además al subir la temperatura se me "deshinchan", la piel se agrieta por las articulaciones de los dedos, sangran y me duelen muchísimo. No sé cómo tratarlos y lo que sería más importante cómo prevenir y evitar que la situación se repita. Por último, tengo que hacer una extracción dental complicada y me gustaría saber cómo puedo sustituir el antibiótico que el médico indica para evitar la infección porque soy propensa a las candidiasis intestinales. ¿Realmente todos los antibióticos provocan candidiasis? Agradezco mucho su atención y le felicito junto con su equipo por la sorprendente labor que realizan. Acabo de conocer la revista y, sinceramente, es buenísima.

Alba
(Santiago de Compostela)

La intolerancia al frío suele deberse a un problema metabólico. Y las causas más habituales son la anemia, la anorexia nerviosa, la fibromialgia, posibles problemas vasculares, hipotiroidismo o un mal funcionamiento del hipotálamo. Debe hacerse pues un chequeo para averiguarlo. Dicho esto añadiremos que es uno de los síntomas más habituales entre las personas que se pusieron la mal llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano, es decir Gardasil. Nos resta decirle que es asimismo corriente entre quienes sufren déficit de yodo por lo que antes de nada compruebe si se debe a eso echando durante unos días–sin pasarse- un poco de sal yodada a la comida. Eso sí, elimine de su dieta el alcohol y el tabaco y tome además suplementos de vitaminas A, C y E cuidando que no se le infecten los sabañones y aplicándose en ellos un par de veces al día una buena crema hidratante o una compresa de aceite de laurel y miel. En cuanto a la candidiasis es simple: ingiera media cucharadita de bicarbonato sódico con agua tras las comidas y úselo asimismo para enjuagarse la boca. Las cándidas no sobreviven al humilde bicarbonato sódico.


Estimados amigos: hace 11 años me operaron de un pólipo en el ciego -un adenoma velloso concretamente- del que afortunadamente estoy recuperado. Sin embargo desde hace un par de años tengo molestias -por no decir dolor- que me están dando mucho la lata un poco por encima de donde acaba la cicatriz. Fui el médico de digestivo y tras hacerme una endoscopia me dijo que tenía una pequeña hernia de hiato por deslizamiento. Su opinión era que el dolor se debía a posibles adherencias ya que en general no tengo reflujo ni acidez. Me hice un tránsito intestinal y de forma no concluyente ponía que se observaba “compatiblidad con adherencias”. He tratado esas “posibles adherencias " con Mesoterapia y Acupuntura pero no he notado mejoría. ¿Podríais darme vuestra opinión? ¿Me puedo tratar con algo? Las molestias persisten y tanto médicos alópatas como naturistas me dicen que no merece la pena operarme las adherencias porque es muy probable que con el tiempo me vuelvan a salir. Me han sugerido pincharme procaína. No sé qué hacer. La segunda cuestión es más importante: tengo una hermana con esclerosis múltiple en estado desgraciadamente avanzado. Intenté convencerla en su día para que probara otras medicinas aparte de la convencional pero no hubo manera. Ahora quiero hacer un último intento. Parece que el Par Biomagnetico funciona -según he leído en la revista- en muchas patologías por lo que me gustaría saber si sería útil en el caso de mi hermana. Es más, ¿lo de las adherencias se puede tratar con esa terapia? Si es así os rogaría me indicarais algún centro en Madrid capital Os lo agradecería de corazón.
Dándoos las gracias por adelantado recibid un cordial y sincero saludo

Norbeto Pablo Jerez Fernández

Los médicos llaman adenoma a cualquier bulto –no a la dilatación de un tejido pues- que se deba al crecimiento celular adyacente a un tejido; independientemente de que lo consideren benigno o maligno. Y adenoma velloso a un adenoma benigno que aparece recubierto de células epiteliales pero que puede ”malignizarse”. ¿Y eso qué significa? Pues se considera que un tumor se convierte en “maligno” simplemente cuando se infiltra en otros tejidos o aparecen otros tumores en lugares alejados y se entiende entonces que el responsable es el primero que se encontró por lo que lo llaman tumor primario. Estaríamos así ante lo que los oncólogos llaman cáncer. Por supuesto se trata de pura especulación pero cuando encuentran uno deciden extirparlo. En suma, salvo que hubiera crecido –y nadie puede ya saber si hubiera sido así- no había necesidad de extirparlo. Agregaremos que el diagnóstico “compatiblidad con adherencias” quiere decir que puede usted tenerlas… o no. El “experto” no está en disposición de saberlo. En cuanto a la “adherencia” se trata del tejido fibroso que a veces se forma en una zona tras una intervención quirúrgica, un trauma, una infección o una irradiación -así como en los casos de endometriosis- y que cuando aparece en el intestino puede llegar a obstruirlo. Y probablemente sus adherencias sean consecuencia de la intervención y dudamos que vayan pues a desaparecer. Porque es verdad que se las pueden quitar y luego aparecer otras. Lo malo es que no puede usted volver atrás y decidir no operarse del pólipo... Agregaremos que la procaína no actúa en los tejidos fibrosos pero si sus molestias se deben a interferencias energéticas de la cicatriz sí puede ayudarle. Por lo que se refiere a la esclerosis múltiple de su hermana nos vamos a permitir remitirle a la respuesta que dimos en una carta anterior.


En primer lugar y ante todo quiero felicitarles por la revista y por la importante y necesaria labor que llevan a cabo desde hace años. Verán, tengo 51 años y soy una de tantas personas afectadas por el virus de la hepatitis C. Desde 1993. Actualmente tomo Interferón homeopático (2LHC de Labo’life), Nux vomica 30CH y unas cápsulas de cardo mariano. También tomo Ursobilane (ácido ursodesoxicólico), desde hace bastantes años. Me lo recetó el Dr. Carreño, conocido hepatólogo a cuya consulta acudo una o dos veces al año. Les adjunto mis niveles de carga viral, transaminasas, GPT, GOT y GGTP. Agregaré que la ecografía abdominal es bastante normal aunque se sospecha esteatosis hepática y poseo un estadio de fibrosis grado 1 y un genotipo 3a. Nunca bebo nada de alcohol desde que contraje el virus. En los últimos años he estado fumando 3-5 cigarros al día después de las comidas pero al final parece que he conseguido dejarlos. Hago ejercicio regularmente, voy al gimnasio 3 días por semana y me gusta caminar y dar largos paseos, sobre todo el fin de semana. Mi peso es de 49 kg y aunque mi aparato digestivo funciona normalmente bastante bien padezco de colon irritable a veces. Sé que los dulces, el chocolate y las grasas animales no son muy recomendables y suelo evitarlos aunque alguna vez caigo en la tentación. Cada vez menos pues en general voy cuidándome más. También evito los fritos y nunca tomo café, bebidas gaseosas, refrescos… Eso sí, siempre he sido reacia a hacerme el tratamiento del interferón con ribavirina. El médico naturista al que iba no me lo aconsejaba y yo además me he encontrado bastante bien hasta hace poco; temía que pudiera interferir negativamente en mi trabajo y en mis relaciones personales y familiares pero últimamente me planteo la posibilidad de hacerlo. He consultado a varias personas que lo han hecho y otras que están en ello. Además hay dos médicos que creen que ha llegado el momento en que debería de hacerlo sin más demora, uno de ellos el renombrado hepatólogo Dr. Vicente Carreño al cual he citado antes. De todas formas antes de tomar una decisión definitiva me encantaría conocer la opinión de ustedes con respecto a este tema ya que me merecen bastante confianza y respeto o me recomienden a algún buen médico naturista. Por otra parte quiero comentarles también que he estado varias semanas con una especie de medio mareo, medio vértigo, como con la cabeza medio volada, como cuando uno está con resaca después de haberse excedido bebiendo y fumando y, al mismo tiempo, con los ojos como cargados y llorosos, la nariz un poco congestionada y una fotofobia aguda. Fui al médico de cabecera, me dio unas pastillas (Serc 8 mg.) y poco a poco me fue remitiendo pero estando de viaje me ha vuelto a dar algunos días. No sé a qué puede ser debido, si a algo de tipo alérgico, a algo de tipo cervical… Nunca antes me había pasado y me preocupa un poco. He empezado hace poco también con la premenopausia y he estado dos meses y medio sin menstruación; tomo Siempre Dona de Tomgil desde hace bastante tiempo, he estado como un mes con sofocos y durmiendo mal pero ahora, desde que me ha ido bajando la regla otra vez, ya no tengo sofocos y duermo bien. Me gustaría saber también si debo seguir tomando el Siempre Dona y qué tomar cuando me vuelvan los sofocos fuertes que me ayude a paliarlos y a dormir mejor. En espera de su contestación y con todo mi agradecimiento me despido de ustedes deseándoles que la buena labor que realizan les sea recompensada con creces.

Verónica P.
(Madrid)

Si usted tiene hepatitis C no se lo piense y acuda a un buen experto en el Par Biomagnético. Es la mejor opción y si hay suerte ese virus puede desaparecer en un par de sesiones… además de averiguar si hay algún otro microbio patógeno que esté causándole esos problemas de sensación de mareo y/o vértigo. Y si no fuera así –porque nunca se sabe- pruebe con el Bio-Bac –hoy Renoven- y/o con Viusid. Ambos son útiles en casos de enfermedades víricas. E igualmente son útiles el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y hasta la vitamina C natural (en dosis altas y en forma de ascorbato cálcico). En cuanto al Serc, ¿se ha molestado usted en leer el prospecto? Porque su consumo puede provocar hasta una anafilaxia, es decir, una reacción alérgica generalizada entre otros problemas no precisamente menores. Por lo que se refiere al Siempre Dona se trata de un producto que contiene extracto de soja, calcio, magnesio, aceite de borraja, aceite de pescado, licopeno, vitaminas B1, B2, B6, B12, A, C, E, D3, fósforo, hierro, manzanilla y regaliz por lo que salvo que sea alérgica a algún componente –por ejemplo a la soja- no le causará problema alguno. Entre en cualquier caso en nuestra web –www.dsalud.com- y lea el reportaje que con el título Cómo afrontar la menopausia publicamos en el nº 42.


Sr. Director: tengo un hijo de 19 años que hace ya casi cinco tuvo un accidente y sufrió un traumatismo craneoencefálico severo. Pasó dos meses en la UVI y luego siete en el Instituto de Neurorrehabilitación Guttman de Barcelona. Luego comenzó un año de rehabilitación en el Hospital Arnau de Vilanova (Lérida) y la recuperación fue tan bien que incluso empezó a dar pasos con ayuda de otra persona pero hace dos años aproximadamente entró en un estado de depresión que no sabemos cómo afrontar. Y eso hace que cada vez tenga menos ganas de hacer cosas y se debilite aún más hasta el punto de que solo quiere estar en la cama y ha perdido las ganas de todo. Cómo madre me desespera esta situación porque antes veía a mi hijo dar cada vez más pasos hacia adelante y ahora parece que vamos cada vez más hacia atrás. Me dirijo a ustedes para ver si me pueden poner en contacto con profesionales que puedan ayudarme. En estos momentos presenta hemiplejia izquierda facial que le dificulta tanto hablar como comer (disfagia y disartria) y tiene dañado el nervio óptico del ojo derecho por lo que no puede parpadear y necesita lubricación cada hora. Espero que me puedan dar alguna solución porque estoy desesperada.
¡Un saludo!

Gloria Mas

Le sugerimos que hable con el Dr. Javier Aizpiri cuya consulta está en Bilbao; es neurólogo y psiquiatra de prestigio pero además es médico naturista y dirige una clínica con 200 camas. Una “rara avis” en el mundo médico, vaya. Y además de buen médico es de trato muy afable. Creemos que podrá ayudarles. Su teléfono es el 94 444 26 79.


Hola, soy madre de una niña que tiene una “enfermedad rara” llamada Intolerancia hereditaria a la fructosa y me gustaría contactar con algún especialista que de verdad sepa en qué consiste la enfermedad ya que tengo la sensación de que los médicos están aún más perdidos que yo. Se limitan a darme una lista de alimentos que la niña no puede tomar –cientos- en la que hay muchas contradicciones. Me han dicho que en España hay sólo 60 casos por lo que me parece que lo mejor sería encontrar a alguien que quisiera investigar a fondo el tema. Hay varias listas diferentes de alimentos y tampoco nos dan una dieta "tipo" en la que al principio nos pudiéramos basar. Ni siquiera nos enseñan a comer con productos de los que sabemos poco -como algas, semillas, etc.– ni, por descontado, podemos hablarle a los médicos de posibles tratamientos homeopáticos ya que según ellos no son de fiar. Gracias por leer estas líneas. Espero que pronto encontremos una solución a todo esto.

Sonia Marcos

La Intolerancia hereditaria a la fructosa se sufre cuando un organismo carece de una enzima denominada fosfato aldolasa B que es necesaria para descomponer el azúcar de las frutas, la fructosa, que se utiliza como edulcorante en muchos alimentos y bebidas. Por eso las restricciones alimentarias son tantas. Y en este caso el problema sí parece ser hereditario, algo que un análisis genético debe determinar pues los síntomas son similares a los de la galactosemia (incapacidad para metabolizar otro azúcar simple: la galactosa). Suele producir convulsiones, sueño excesivo, irritabilidad, vómitos, agrandamiento del hígado y del bazo y ojos y piel amarillos. Y es habitual que se sufra gota (exceso de ácido úrico), acidosis láctica, hipoglicemia y problemas hepáticos. Todo ello siempre que no se siga una dieta estricta. Pues bien, que su hija siga La Dieta Definitiva pero eliminando de ella las frutas, incluidos zumos y sorbetes. Todo lo demás puede comerlo cuidando de no abusar de los mariscos y las carnes para controlar los niveles de ácido úrico.


 

NÚMERO 126. ABRIL 2010.

Estimado Sr. Campoy: hace unos meses leí en la revista que según Ignacio Chamorro -director del Instituto Clark en España- la Dra. Hulda Clark murió a causa de una hemorragia cerebral pero luego he leído en http://scienceblogs.com/insolence/2009/10/requiem_for_a_quack_part_ii.php que en realidad murió de un mieloma múltiple y aportan para probarlo ¡el certificado de defunción! Imagínese mi asombro. ¿La persona que aseguraba tener la cura de todos los canceres murió de cáncer? ¿Cómo se explica esta contradicción?

Carla Sánchez
(Madrid)

Cuando la doctora Clark falleció Ignacio Chamorro nos explicaría que se puso en contacto de inmediato para saber qué había pasado con su hijo Geoff y con el Dr. Francisco Cañez, su médico ayudante en la clínica de Tijuana, siendo éste el que le dijo que la causa había sido una hemorragia cerebral. Y a día de hoy lo sigue afirmando. Dicho esto agregaremos que lo que en el certificado de defunción figura como causa primaria de la muerte es una anemia haciéndose referencia asimismo a la existencia de una hipercalcemia. Ésas son según el certificado las causas de la muerte aunque es cierto que en él la doctora que lo firma -Silvia García- pone al final -en otras circunstancias a señalar pero no determinantes como causa de muerte- lo del mieloma múltiple. Pues bien, al parecer la doctora García determinó que sufría esa patología simplemente porque la anemia, la hipercalcemia y los dolores óseos -algo que la doctora Clark sí padecía- son síntomas de los mielomas múltiples e infirió por ello que debía padecer esa patología. Se trató pues de una apreciación personal y subjetiva porque lo cierto es que al cadáver no le se practicó la autopsia que hubiese podido constatarlo o desmentirlo. Y la anemia y la hipercalcemia pueden achacarse a una amplia variedad de patologías. Mire, para diagnosticar si un paciente sufre mieloma múltiple hay tres posibles pruebas: una biopsia de la médula ósea, medir el nivel de proteína M o hacer un TAC o una resonancia. Y ninguna de tales pruebas se hicieron según nos ha asegurado Ignacio Chamorro. Nosotros añadiremos que en la web que usted cita se hace apología de los presuntos beneficios de la quimioterapia y la radioterapia. Claro que sus autores llegan a decir de la Dra. Clark cosas como “Por fin se murió la bruja”, “Una estafadora menos” y otras lindezas por el estilo. “Recordando” además que estuvo sometida a varios “procesos judiciales” pero olvidando añadir que en todos los casos resultó absuelta. Lo que sí fue es sancionada a nivel administrativo por deficiencias en la licencia de apertura de la clínica. Agregaremos que en dos de los procesos que se le abrieron una de las causas “delictivas” que se le achacaban fue desaconsejar a sus pacientes el uso de la quimio y la radioterapia. Sin comentarios. Mire usted, la doctora Hulda Clark podía estar en lo cierto o no respecto de lo que defendió pero era una mujer honesta y valiente que se enfrentó en solitario a la todopoderosa industria farmacéutica que tantas veces -esa sí- ha sido ya llevada a los tribunales teniendo que abonar cantidades multimillonarias por comportamientos que pueden y deben calificarse de nauseabundos. Que personajes carentes de la más mínima ética –basta ver cómo se expresan en esas web- intenten ridiculizar su figura una vez muerta era pues de esperar en gente de tal calaña.


Señor director: mediante la presente nota tengo la intención de adherirme al sinnúmero de personas agradecidas hacia Ud. por la labor que despliega en pro del desarrollo del conocimiento integral de la naturaleza humana. Sus publicaciones permiten que la sabiduría del hombre se libere de los pequeños recintos en los que se hallaba encerrada y se expanda en busca de campos fructíferos donde germinarán renovadas ideas que llevaran al conocimiento de nuevas fronteras que servirán para que un mayor número de personas poseedores de conocimiento ayuden a grandes grupos. La lectura de los variados artículos sobre la enfermedad del cáncer y su permanente intención de mostrar que existen caminos diferentes al señalado por la medicina oficial para encarar el cáncer me permite correlacionar varias investigaciones publicadas en su revista y sacar algunas conclusiones. Vamos a considerar los trabajos de Dª Coral Mateo (revista nº 101) en la que dirige nuestra mirada hacia las toxinas introducidas en el organismo. En todo proceso en el que hay una transformación, ya sea mecánico o químico, siempre existen residuos cuya acumulación a la larga produce deterioros en la máquina que las produce. Los alimentos, al transformarse en nutrientes, producen residuos. La sangre, al transformarse en los diferentes elementos, produce residuos. Las células del cerebro, al funcionar, producen residuos. Los pensamientos y los choques emocionales, al crear neuropéptidos, ponen en movimiento acciones biológicas que producen residuos. De hecho los choques emocionales son más eficientes que los alimentos en la generación de residuos puesto que una emoción se aloja todo el tiempo en la mente de la persona y es una fabrica constante de neurotransmisores y, simultáneamente, de residuos actuando sobre puntos determinados del organismo a diferencia del alimento cuya transformación en fluidos se realiza por periodos en el tiempo. El desequilibrio entre la producción de residuos y su eliminación provoca la acumulación de los mismos en el organismo (recordemos el artículo sobre el ensuciamiento de las células que publicaron ustedes en el nº 78 hablando de Jean Seignalet)- y puede ser pues el origen del cáncer bajo las condiciones que explica Coral Mateo. Apuntalando esta tesis se hallan los trabajos del Dr. Tullio Simoncini (del que hablaron en la revista nº 109) al señalar a un tipo de hongo como causante del cáncer lo que lleva a pensar que la producción del hongo, por su naturaleza, está en realidad ligada a los desechos. Y es que éstos se alimentan de los residuos. El hongo enmascararía pues aquello de lo que en realidad es culpable el residuo. Y lo mismo se puede decir de los trabajos de la Dr. Hulda Regehr Clark (véase lo que publicaron en la revista nº 55) sobre el papel que podrían jugar los residuos que alimentan los parásitos que se supone que dan origen al cáncer. Los residuos, al no ser descartados, quedan en la sangre depositándose como un desecho. Estos residuos no son necesariamente tóxicos; su acumulación transforma los residuos en desechos que, como toda basura, adquiere una química propia. Es decir, una vida diferente a la del organismo y distinta en sí misma en cada caso. Química que no es ni detectada, ni controlada, ni combatida por el sistema inmune porque no la conoce. La acumulación de basura es aleatoria en cada caso y por consiguiente las transformaciones químicas también son distintas en cada caso, dependiendo del tipo de residuo o la combinación de los residuos que se acumulan como basura. Entonces el organismo se limita a encerrarlos en tumores. El cuerpo acumula la basura dentro de tumores y a la vez los desechos descomponen las células que la envuelven como hace la basura con el recipiente que la contiene; en cada caso de diferente manera. Esta sería la causa por la que no ha sido posible encontrar una vacuna contra el cáncer. En ese mundo de combinaciones aleatorias no es imposible que alguna de ellas sean reconocidas por el sistema inmune y logren producir remisiones espontáneas pero esto está dentro del mundo de las probabilidades. En suma, la ventana que abre Coral Mateo nos parece mostrar que es importante considerar que: A) Todos los procesos en el cuerpo humano, indefectiblemente, producen desechos, sean estos físicos o mentales. B) No existen alimentos ni emociones que por sí mismo sean cancerígenos. Los elementos son cancerígenos en su condición de crear basura que de acuerdo a la cantidad acumulada se convierte en dañina; como lo sería un pedazo de vidrio que cambia de categoría al pasar del estado útil al de perjudicial, al estado de basura. C) El desequilibrio entre la producción de desechos, la capacidad y la forma de eliminar los mismos por el cuerpo puede ser la causa del cáncer. Hay cánceres de mama que van asociados a daños en el eje hepato-renal encargado de la eliminación de toxinas (planteamiento de José Maria Cardesin en la revista nº 78). Hay señales en ciertos procesos de curación que dirigen la mirada hacia el beneficio de la eliminación de desechos como, por ejemplo, la utilización de enemas de café para desintoxicar durante los tratamientos alternativos para la cura del cáncer de páncreas (revista nº 66). En algunos casos la reiniciación del crecimiento de tumores después de una remisión temporal debido a la acción de ciertas bacterias se puede deber a que al eliminar la bacteria que afecta a la salud del paciente se está eliminando a la vez al consumidor de basura. Todas estas publicaciones nos inducen a pensar que debería tomarse en consideración la eliminación de residuos, estudiar los procedimientos que el organismo utiliza en el descarte y destrucción de los mismos y no sólo tratar de encontrar el proceso químico que produce la descomposición dentro de un basurero sabiendo que por la variedad de elementos que tiene la basura las posibilidades de hallar que la causa de su putrefacción es sólo una es como buscar una aguja en un pajar… en el que no existe la aguja. Sería conveniente que en su próxima investigación Dª Coral Mateo introdujese un nuevo grupo de perros y los someta a tratamientos de eliminación de toxinas mediante la depuración de la sangre tratando de evitar los químicos y utilizando métodos homeopáticos o tal vez las hierbas que algunas tribus de la Amazonía utilizan como lavados externos para sus curaciones. Este método es el que menos toxinas introduce en el organismo durante el proceso de depuración en el que también se crearán desechos. A la vez, los perros de este grupo deberían someterse a procesos de equilibrio energético del hígado y riñones mediante acupuntura y pares magnéticos buscando el correcto funcionamiento de estos órganos dado que son los encargados de los procesos de depuración. Todos estos comentarios me llevan a preguntarle si no hay más trabajos en el mundo científico dentro del campo de la producción y eliminación de desechos a nivel celular producto de los procesos fisiológicos como hay en el mundo macro con el tratamiento de la basura y su disposición en depósitos adecuados para transformarla en un elemento lo menos dañino posible (aún así no dejan de ser tumores en el planeta tierra). ¡Cuán beneficioso sería que otros investigadores miren a través de esa apertura con suma curiosidad! Mi reconocimiento pues a Dª Coral Mateo y a los otros investigadores como posible beneficiario de sus trabajos en mi condición de la millonésima parte de la humanidad. Con este motivo me es grato saludarle

Fernando Arteaga Requena

Ante todo gracias por tan amables palabras así como por sus comentarios. En cuanto a su pregunta de si existen otros trabajos sobre la producción y eliminación de desechos a nivel celular producto de los procesos fisiológicos la respuesta es obvia: sí. Muchos. Piense que hoy día hay decenas de miles de trabajos científicos, buena parte de ellos publicados pero la inmensa mayoría no. Y si es ya difícil tener siquiera una mera relación de los primeros para qué decirle de los no publicados. La verdad es que el número de trabajos de investigación es hoy tan inmenso que se están repitiendo desde hace años muchos ya hechos. Aunque el principal problema es que la inmensa mayoría ¡no se los lee casi nadie! Y es que, ¿quién puede leerse todos? Uno necesitaría varias vidas dedicado sólo a eso. Claro que tal minucia no les importa nada… a los que viven y ganan dinero con las investigaciones.


Estimado Sr. Campoy: me adhiero a las personas que le felicitan a usted y a su equipo por la revista. Son una luz en la oscuridad. Mis sinceras gracias. El motivo de estas líneas es el deseo que tengo de informarme sobre el tratamiento que recibe mi madre (tiene 76 años). Sufre Corea de Huntington y esto es lo que está tomando: Citalopram 20 mg (1,5 al día), Rivotril 0,5 (1 al día), Sinemet 250/25 (1/2 al día) y Triaprizal (3 al día). Por mi cuenta, después de haberme informado, le doy además coenzima Q10, gotas de Ginkgo Biloba y suplementos de vitaminas (especialmente de la C). Le doy las gracias por anticipado. Reciba mis mejores y sinceros saludos. Atentamente,

José Luis Pascual
(Vigo)

La Enfermedad de Huntington o Corea de Huntington es lo que antiguamente se denominaba Baile- o mal- de San Vito y se considera una enfermedad neurodegenerativa desencadenada por una mutación genética que destruye paulatinamente los llamados ganglios basales del cerebro. Y oficialmente no existe cura. En 1983 un grupo de investigadores determinó que el gen que lo causa se encuentra en el brazo corto del cromosoma 4 y codifica una proteína de 3.136 aminoácidos a la que se denominó huntingtina (cuya función, por cierto, se ignora). La mutación hace que aumente el número de repeticiones del triplete CAG -que codifica el aminoácido glutamina- por encima de 36 y hasta 180 veces. Y se piensa que las glutaminas extra de esa proteína son las que originan la enfermedad que se caracteriza por alteración cognoscitiva y motora siendo su progresión muy lenta (de años). El rasgo externo más característico es el movimiento exagerado de las extremidades y la aparición de muecas repentinas haciéndose progresivamente más difícil hablar y tragar. Se calcula que en Europa hay unos 45.000 afectados. ¿Y qué causa ese defecto genético? Se ignora. Se sabe que al parecer puede heredarse el problema pero no qué lo provoca en una persona inicialmente sana. Y en el caso que nos plantea no nos dice si el problema lo tuvo también alguno de sus abuelos o bisabuelos maternos. Por nuestra parte no podemos dejar de preguntarnos, primero, si el diagnóstico es correcto. Confírmenlo ante todo. Segundo, si realmente el error en ese gen es el responsable de la patología porque una cosa es que quien la padezca sufra esa mutación y otra que ésta sea la causa. Y tercero, si aún siendo así no puede resolverse porque la creencia de que los problemas genéticos no pueden resolverse es eso: una creencia. La verdad es que sí es posible actuar sobre los genes. De hecho sucede a diario sin darnos cuenta. Positiva y negativamente. Además se puede actuar sobre lo “físico” –es una forma de hablar porque tal cosa no existe- a nivel energético. Por consiguiente nuestro consejo es que su madre permita que el organismo intente recuperarse y para ello debe poner su granito de arena. ¿Cómo? Ante todo desintoxicándose y aportando todos los nutrientes que su organismo necesita. Nadie puede negar que hoy que la causa de la mutación genética no pueda ser un microbio patógeno, un parásito, alguna sustancia tóxica o radiaciones de origen externo. O que la causa esté en el déficit –o en el exceso- de un mineral, una vitamina, un ácido graso o algún oligoelemento. Que su madre siga pues un proceso de desintoxicación para lo cual debe ante todo eliminar de su dieta todos los alimentos a los que sea intolerante o alérgica, no consumir productos que lleven aditivos (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor o edulcorantes), evitar los alimentos ricos en fosfatos -como las bebidas carbonatadas-, no consumir azúcares, pasteles, dulces, helados, bollería o cualquier otro producto con harina blanca refinada, evitar la leche y sus derivados, no consumir “comida basura” y grasas saturadas, no consumir platos preparados o precocinados, no freír los alimentos, seguir una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y legumbres así como proteínas de alto valor biológico, hacer algo de ejercicio a diario y dormir suficientemente. En cuanto a los suplementos que pueden serle útiles destacan los ácidos grasos omega 3 y 6 (debería tomar a diario algún producto como el Aceite de Krill NKO, el Lyprinol o el Algatrium), un complejo multivitamínico y mineral,.un complejo de aminoácidos (le sugerimos los de LKN), un complejo enzimático y algún adaptógeno como el ginseng, el eleuterococo, la uña de gato, el pau de arco o la maca. Es asimismo muy útil la fosfatidilserina –es uno de los nutrientes cerebrales más efectivos-, el fósforo, el selenio, el NADH y la S-Adenosil-L-Metionina (SAM). Solo nos resta decirle que el zinc es un mineral importante para la eliminación del plomo y que su ingesta hace disminuir los niveles altos de cobre que son perjudiciales para el metabolismo del triptófano. Recordemos también que el cobre forma parte de la enzima dopamina monooxigenasa, asociada con alteraciones de la conducta cuando la misma está elevada. Obviamente lo suyo sería que el tratamiento adecuado fuera supervisado por un especialista en Medicina Ortomolecular. Terminamos indicándole que en el nº 24 de la revista dimos a conocer que un grupo de médicos franceses del instituto de investigación parisino Inserm había desarrollado una nueva técnica para tratar a los enfermos aquejados por enfermedades neurológicas mediante células fetales. En concreto constataron buenos resultados en pacientes afectados por el mal de Huntington ya que de los cinco primeros pacientes de esta enfermedad que recibieron ese implante tres experimentaron una notable mejoría. Ignoramos si aquellas investigaciones continuaron –no tenemos gente para investigarlo todo- por lo que les sugerimos que indaguen al respecto. Finalizamos indicándola que también en este caso el Dr. Isaac Goiz asegura que funciona el Par Biomagnético.


Estimado Sr. Campoy: desde hace siete años espero todos los meses con impaciencia leer el contenido de su revista para ver las nuevas enseñanzas que nos transmite. No puedo por menos que agradecerle el gran trabajo de información que Vd. y su equipo realizan. La presente carta -además de la gratitud antes citada- me sirve como la única vía que tengo para obtener información fiable a fin de poder afrontar los graves problemas de salud que ahora padezco. Mi historial clínico es el siguiente: en septiembre de 1993 -con 47 años- fui diagnosticado de Linfoepitelioma de cavun y tratado en el Hospital Puerta de Hierro mediante radioterapia externa. Posteriormente tuve metástasis -en 1995, 1997 y 2001- por lo que fui nuevamente tratado con Radioterapia, Radiocirugía Estereotáxica y Quimioterapia (le acompaño resumen del informe médico para mayor exactitud de datos, tanto del emitido por el Hospital Puerta de Hierro de Madrid como del Instituto Oncológico de San Sebastián). Ya desde la última metástasis, en el 2001, he venido tomando cartílago de tiburón y realizándome anualmente limpieza homeopática de hígado y riñones. Desde el principio de la enfermedad me hice vegetariano procurando siempre llevar una vida sana y al aire libre. Practico senderismo desde el 2002 por los montes de mi zona haciendo una media de 15 kilómetros diarios. Es decir, llevo una vida activa. He hecho el Camino de Santiago y otras rutas más duras. Todo estaba bien en suma hasta que en febrero de este año -siete años después de la última metástasis- me apareció en la planta del pie un dolor tan fuerte que me impedía soportar el peso del cuerpo y, por tanto, andar. Ahí comenzaría una peregrinación que me ha llevado ya a la consulta de nueve médicos, unos “tradicionales”, otros “alternativos. Así que he recibido gran variedad de tratamientos. En Madrid recibí seis sesiones con el Par Biomagnético pero desgraciadamente sin resultado positivo. Luego, siguiendo la recomendación de un médico, me hice una limpieza de colon y me sometí a un test de intolerancia alimenticia. En noviembre pasado una reumatóloga me hizo una analítica y me diagnóstico Leucocitosis (le adjunto copia de la analítica). Para asegurarme de que no había errores me hice otros que se enviaron a la Universidad de Navarra donde certificaron que los datos eran correctos y que asimismo hay Cromosoma de Philadelphia. Ante esta situación estoy esperando para ir al Hospital de San Sebastián en donde probablemente me harán una biopsia de hueso. Bueno, pues a pesar de las veces que he leído y releído sus revistas y de que creía estar bien informado puesto que incluso algunas veces me permitía recomendar a mis amistades la lectura de Discovery DSALUD para que salieran de sus problemas hoy me encuentro totalmente perdido y sin saber cómo afrontar la enfermedad. Solicito auxilio porque no he leído ningún reportaje en la revista sobre leucemia aunque probablemente lo que haya ocurrido es que no lo he encontrado. Creo que mi problema actual se debe a los tratamientos de Radioterapia y Quimioterapia que he recibido. Me gustaría que me orientase sobre cómo limpiar mi organismo de esos venenos o que me recomendase a un profesional que pueda ayudarme a recuperar la salud. Como habrá observado por la forma y contenido de esta carta mis nervios están a flor de piel. ¿Puede indicarme el camino a seguir? Gracias por anticipado y un fuerte abrazo.

Fernando Ortega Marcos
Irún (Guipúzcoa)

Resumiendo, a usted le dijeron en 1993 que tenía un tumor en la parte superior de la faringe –en la zona pues del cavum- que es lo que significa Linfoepitelioma de cavun- y le radiaron lo que terminó haciendo que sufriera metástasis en 1995, 1997 y 2001 por lo que hubo que darle entonces otra vez Radioterapia y además Radiocirugía Estereotáxica y Quimioterapia. Afortunadamente usted hizo lo que debía y salió adelante a pesar de que le quemaron y envenenaron. Lo singular es que ese cáncer parece provocarlo o agravarlo el virus Epstein-Barr -los propios oncólogos lo admiten- aunque también parecen poder causarlo los alimentos ricos en nitrosaminas y la ingesta de bebidas muy calientes. Y probablemente sus médicos lo atacaron de inmediato porque se trata de tumores muy invasivos que pueden llegar a invadir la base del cráneo y los grupos ganglionares cervicales. El caso es que usted se recuperó tras hacer todo lo que cuenta luego -y que sin duda sus médicos no le aconsejaron- hasta que hace poco sufrió un intenso dolor en la planta del pie que ha culminado con dos diagnósticos: Leucocitosis y Cromosoma Filadelfia. Pues bien, los médicos llaman leucocitosis al hecho de que en sangre haya demasiados glóbulos blancos o leucocitos (por encima de 10.000 por mm³) lo que puede deberse a un aumento del número de neutrófilos (y entonces de habla de neutrofilia), de linfocitos (linfocitosis) o de monocitos (monocitosis) porque es muy raro que el aumento se deba a los eosinófilos o a los basófilos. Y lo único que indica es que el sistema inmune está actuando con intensidad porque hay alguna infección -normalmente de origen vírico o bacteriano- aunque igualmente puede deberse a una alergia o a un parásito así como ¡a un esfuerzo físico intenso y sostenido! que provoque la secreción de catecolaminas (es el caso de la adrenalina). Y usted mismo ha explicado que hace senderismo… Tener leucocitosis no requiere pues más tratamiento que descansar y en caso de infección combatirla si llega a producir fiebre. O eliminar de la dieta el alimento o sustancia que pueda producir la alergia si es el caso. Nada más. En cuanto al Cromosoma Filadelfia o Translocación Filadelfia se considera una anormalidad genética de los cromosomas 9 y 22 y se asocia a la Leucemia mieloide crónica porque el 95% de quienes sufren ese tipo de “cáncer” –en menor número de casos sufren Leucemia linfoblástica aguda- presenta esa anormalidad mientras el resto padece translocaciones que afectan a otro u otros cromosomas (se llama translocación al intercambio de posiciones de dos cromosomas). Y también se sabe que hay un virus relacionado: el Abelson. Se trata de una patología que convencionalmente se “trata” con Glivec, fármaco de la multinacional Novartis (que no le recomendamos, por supuesto). Ahora bien, ¿qué tiene que ver su presunta anormalidad genética con el dolor en la planta del pie? ¿O sufre algún otro problema que no nos haya contado? Porque si no es así, ¿va a someterse usted a algún tratamiento sólo porque alguien le ha dicho que tiene alterado un gen sabiendo que en ese terreno se está aún en mantillas? Sinceramente, se lo desaconsejamos. Busque la causa de su dolor en razones más sencillas y no se deje manipular. Hay muchos médicos de los que hemos hablado en la revista que pueden ayudarle. Consulte por ejemplo con el Dr. Alberto Martí Bosch en Pamplona (94 823 24 88). Y búsquese un profesional en el Par Biomagnético bien formado que aún no hay muchos.


Estimados señores: soy suscriptora de la revista desde hace casi 6 años y aunque hace dos meses les envié por correo certificado y con acuse de recibo una carta aún no he recibido respuesta. Ya sé que son cientos -o quizás miles- las cartas que reciben y no tendrán tiempo físicamente para contestar a todas por lo que les ruego disculpen mi insistencia pero el tema que me asiste me es muy importante. Hace unos meses me detectaron en unos análisis Hemocromatosis por lo que busqué en su revista información sobre ello sin conseguir nada al respecto. Soy usuaria de medicina homeopática desde hace unos 17 años por lo que mi homeópata me está tratando la enfermedad que, como sabrán, es hereditaria y no tiene cura. Pues bien, lo que desearía saber es si hay algún especialista en medicina alternativa que esté, valga la redundancia, especializado en esta enfermedad en Madrid para poder acudir a él y ver si efectivamente mi homeópata me está instaurando bien el tratamiento pues no hemos conseguido que mis valores de ferritina bajen; más bien todo lo contrario. También les agradecería que me facilitasen toda la información de la que dispongan sobre el tema para así saber afrontar esta dichosa enfermedad que me ha tocado sufrir pues a pesar de ser casi vegetariana y llevar 17 años cuidando mi alimentación y salud la vida te da luego este revés. En fin, tan sólo agradecerles de antemano toda la ayuda que puedan aportarme al respecto y decirles que sigo fiel a su revista -y ya casi la mía- ya que me ha abierto los ojos sobre el sistema de salud instaurado en todos los países. Sinceramente, no podría estar ya sin su información mensual. Un fuerte abrazo.

Yolanda Aguado Gómez
Daganzo (Madrid)

Los médicos llaman Hemocromatosis a la excesiva acumulación de hierro en el cuerpo, especialmente en el tubo digestivo y el hígado. Y se entiende que la causa está en un problema genético cuando no lo provoca haber recibido un gran número de transfusiones de sangre al sufrir anemia crónica. Asimismo se considera que pueden dar lugar a este problema enfermedades como la talasemia o la anemia sideroblástica además del alcoholismo. Afecta sobre todo a los europeos de raza blanca y sí tiene tratamiento. Cuando la causa es hereditaria la acumulación se debe a que el organismo absorbe el hierro de manera excesiva y en tales casos lo que se practica es una flebotomía, método muy antiguo que consiste en extraer unos 450 ml de sangre -que comportan 0.2 gramos de hierro- estimulando a la vez la eritropoyesis o producción de glóbulos rojos y repetirlo semanalmente. La otra es usar quelantes del hierro. Los médicos usan sobre todo la Deferoxamina -por vía intramuscular o subcutáneamente de forma lenta- pero puede provocar reacciones alérgicas y alteraciones oculares o auditivas a veces graves. El segundo producto más usado es la Deferiprona aunque es menos eficaz y no está suficientemente estudiado aunque ya se sabe que puede provocar leucopenia grave. Y el tercero es Deferasirox pero los efectos secundarios son igualmente importantes (náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, exantema, aumento de la creatinina, trastornos oculares y auditivos… En suma, el objetivo de todos ellos es extraer el exceso de hierro del cuerpo. Dicho esto añadiremos que lo inteligente a nuestro juicio es seguir una dieta para controlar los niveles de hierro eliminando el alcohol, los fármacos, los utensilios de cocina fabricados con hierro y los alimentos demasiado ricos en ese mineral como las carnes rojas -especialmente el hígado y los riñones-, el foi-gras, el extracto líquido de carne, los pescados azules, mariscos como el berberecho y el mejillón, las legumbres, los cereales de desayuno enriquecidos con hierro, las espinacas, la ortiga, el germen de centeno y el de trigo, el mijo en grano descascarillado, los copos de salvado, la levadura seca de cerveza, el chocolate en polvo, los altramuces sin pelar, las pipas de girasol, el sésamo, la acedera, el jengibre, las judías secas, el perejil, la soja -y sus derivados- y el rebozuelo seco. Agregaremos que lo mejor es usar quelantes naturales y entre ellos están el ajo, la cebolla, el centeno, el arroz integral y las algas. Destacando en todo caso la vitamina B13 o Ácido orótico que se halla en el suero de leche y en algunas raíces comestibles así como la clorofila. Asimismo le sugerimos que se haga una quelación con EDTA (hemos hablado de ella en varios artículos pero le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- al menos el de Quelación intravenosa: la terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis que apareció en el nº 22). Es un método que se usa en todo el mundo desde hace un siglo y aunque en España la utilizan pocos médicos es al menos el caso del Dr. José Luis Castillo Recarte (91 532 89 32), miembro de nuestro Consejo Asesor.


Sr. Director: tengo una rosácea que empezó aproximadamente hace 4 años. Está considerada una enfermedad autoinmune. A pesar de los dolores articulares múltiples y el frio interno anormal que sufro -no soy capaz de entrar en calor en todo el día- los médicos sólo me mandan corticoides y antibióticos para la piel. Y no mejoro. ¿Ustedes conocen a alguien fiable que trate este tipo de patologías? ¿Me recomiendan algún tipo de tratamiento? Espero su respuesta. Muchas gracias por sus publicaciones y por estar ahí.

Victoria Moreno

Hace tres años explicamos ya que la rosácea es, en efecto, una enfermedad cuya causa se desconoce y con frecuencia empieza como un enrojecimiento de la nariz, mejillas, frente y barbilla aunque más tarde pueden aparecer granos (rojos y con pus) y venitas rojas en las mejillas y en la nariz. Dermatológicamente se tratan sólo los síntomas, básicamente mediante geles con metronidazol e ictiol aunque la Dra. Boni E Elewski -de la Universidad de Alabama en Birmingham (EEUU)- asegura que da mejor resultado el gel de ácido azelaico. Lo que sí se debe evitar, en cualquier caso, es el uso de cremas o pomadas con corticoides tópicos, los corticoides sistémicos, los fármacos vasodilatadores, el alcohol, la exposición al sol, el calor, el frío y el viento intensos, los lugares muy caldeados, los cambios bruscos de temperatura, las comidas y bebidas muy calientes, las especias, los quesos fermentados y los cosméticos en general. Dicho esto añadiremos que los expertos se plantean como probable causa alguna bacteria centrándose esa sospecha en la conocida Helicobacter Pylori por lo que suele recomendarse el uso de antibióticos pero nosotros le sugerimos que pruebe con el Par Biomagnético. Añadiremos que los Laboratorios Lage-Veiga de La Coruña tienen una línea de cosméticos con la que afirman obtener excelentes resultados en casos de rosácea. Según afirman la rosácea cursa con un aumento de capilares en la capa externa de la piel que dan a la cara su color rojizo característico que terminan siendo tortuosos y acaban rompiéndose. Y lo que hacen sus productos, según aseveran, es absorber los restos sanguíneos, normalizar la circulación periférica y eliminar el desagradable tono rojo-violáceo que adquiere la piel del afectado asegurando que, para ello, antes han de producirse necesariamente una serie de "crisis curativas" con descamaciones y pústulas, es decir, empeoramientos momentáneos del aspecto de la piel que son sólo el preludio de la mejoría pues gracias a ellas lo que está causando la patología brota por completo al exterior y se puede restablecer el equilibrio de la piel. En suma, se trata ayudar al organismo pero dejando que se ocupe antes de eliminar por sí mismo la causa mediante esas crisis que, por tanto, han de respetarse.


Sr. Director: le agradezco la existencia de la revista que Vd. dirige por todo lo que nos aporta y deseo que se perpetúe en el tiempo y cada vez tenga más protagonismo. Mi caso es el siguiente: en el 2008, a raíz de tomar antiinflamatorios y antibióticos, tuve dolores a nivel del intestino y todas las comidas me hacían daño. Al buscar las causas me dijeron que tenía un gran dolicocolon y un quiste de 8 x 12 en el ovario. Cuando estaba esperando para operarme me dio un cólico de vesícula e ingresé en el hospital. Y cuando me sacaron las piedras del colédoco me produjeron una pancreatitis y tuve que ser intervenida por laparoscopia. Me quitaron los ovarios y la vesícula. Y pasé muchos meses con dolores y molestias al comer; adelgacé 18 kilos que no recuperé. En el 2009 me fracturé el maleolo tibial. El poco reposo y cuidado con las comidas mezclado con el nerviosismo me hizo terminar con una oclusión intestinal el 8 julio. Desde esa fecha limito mucho mis comidas (tomo merluza, carne a la plancha, purés…) y dejé la fibra insoluble. Sin embargo, a pesar del cuidado cada poco tiempo tengo molestias y dolores en el estómago y el vientre aunque últimamente se centran más en el intestino. Cuando siento esas molestias voy más veces al servicio y las deposiciones son más duras (habitualmente las tengo blandas). Entonces dejo de comer y me paso a la merluza cocida. Tomo todos los días un sobre de Dufhalac y a veces necesito dos pese a tomar ciruelas pasas y kiwis... Tengo miedo y angustia cuando me empiezan las molestias por lo que estoy tomando Deansit por la mañana y Orfidal por la noche. La medicina convencional me dice que todo es debido al dolicocolon y que nada pueden hacer. Sin embargo siempre tuve dolicocolon y esto no me pasaba. He perdido calidad de vida. No viajo. No salgo a comer fuera. Tengo miedo a los alimentos porque no sé cuáles me hacen daño. Estoy segura de que si tengo solución la encontraría en la medicina que usted defiende. Le pido pues por favor que me indique un médico en Asturias o en otro sitio. Necesito orientación. Estoy muy perdida. Sé la cantidad de cartas que reciben pero, por favor, si pueden hacerme un hueco quedaría muy agradecida. Atentamente,

Mª Ángeles Alustiza Esteban

Los médicos llaman dolicocolon a un colon excesivamente largo por lo que la parte final del mismo –llamada sigmoides- se retuerce en exceso –y a eso se le llama tener vólvulos-. Hay quienes dicen que es genético –ya se sabe, si uno ignora la causa de algo se le echa la culpa a los genes que es algo muy socorrido- aunque otros –sin duda más inteligentes y formados- aseguran que se debe exclusivamente a la alimentación (y de hecho hay zonas donde su incidencia es mayor que en otras). Lo que en tales casos sucede es que el colon se obstruye y es entonces habitual que se abuse de los laxantes. A veces la zona se inflama e incluso se necrosa –es decir, se “muere”- por falta de sangre –algo a lo que los médicos llaman isquemia- y entonces hay que usar rápidamente un enema porque si no habrá que intervenir quirúrgicamente para eliminar la obstrucción. Así que nuestro consejo es el siguiente: para empezar ¡deje de tomar fármacos! ¿O es que no ha aprendido nada leyendo la revista? En segundo lugar lleve una alimentación adecuada; hemos explicado muchas veces lo que hay que hacer pero si aún así no lo ha entendido –o asumido- léase el libro La Dieta Definitiva y siga sus normas. En tercer lugar, hágase un test de intolerancia y otro de alergias alimentarias y deje de ingerir lo que le hace daño (aditivos alimentarios y fármacos incluidos). En cuarto, asegúrese de tomar suficiente fibra con la comida (tampoco en exceso). En quinto, asegúrese igualmente de que su flora intestinal está en buenas condiciones; tome prebióticos y/o probióticos y, si es necesario, yogures ricos en bifidobacterias. En sexto, sométase a una desintoxicación profunda que incluya un par de hidroterapias de colon. Y en séptimo lugar –y no por ello menos importante-, ingiera cada mañana al levantarse -en ayunas pues- medio litro de agua templada y deje luego pasar tres cuartos de hora antes de tomarse el desayuno. Verá cómo mejora espectacularmente.


 Hola. Antes de nada quiero felicitaros por todo el bien que estáis haciendo. Gracias. Bueno, yo os escribo porque leí la carta de una muchacha que hablaba de una hermana que tenía trastorno bipolar y también estaba padeciendo distonía cervical. Me conmovió porque yo he padecido trastorno bipolar o al menos eso me dijeron los psiquiatras y eso me creí durante más de 20 años, también con mucha medicación y cómo no, tratamiento con litio. Estaba tan mal que al final no podía levantarme de la cama, ni apenas comer o hablar. No tenía fuerzas siquiera para ir al baño. Entonces una sobrina me habló del Dr. Raymond Hilu y ¡bendito ese día! porque fui - la verdad, sin esperanza alguna- y él me dijo: tengo dos noticias que darte, una buena y una mala. La buena es que estás viva y la otra es que tienes la Enfermedad de Lyme. Y es que la contraje hacía más de 20 años trabajando en una casa donde había un perro infectado de pulgas que, por supuesto, me llenaron de picotazos y me enfermaron. El caso es que llegué en muy mal estado a manos del Dr. Hilu pero hoy, después de año y medio, no tomo ninguna medicación y he vuelto a la vida. Con mis hijos y mi marido. Por eso hoy colaboro ayudando a todas las personas que puedo. En suma, lo que le quiero decir a esa muchacha es que procure que la vea un experto en Medicina Celular que antes descarte posibles parásitos o cualquier otra infección. Yo me ofrezco a llevarla y ayudarla en todo lo que pueda. Por favor, háganle llegar esta carta si no pueden publicarla o denle mi teléfono. Muchas gracias.

Adeli Lara
Puerto de Santa María (Cádiz)

La llamada Enfermedad de Lyme -también conocida como Borreliosis- es efectivamente una patología infecciosa pero la causa la bacteria Borrelia burgdorferi que trasmite un tipo de ácaros: las garrapatas. No las pulgas. Nos congratula en cualquier caso que el Dr. Raymond Hilu –ponente por cierto en nuestros dos últimos congresos sobre cáncer- pudiera ayudarla por lo que facilitamos su número por si alguien quisiera contactar con él: es el 952 92 97 22.


 

NÚMERO 125. MARZO 2010.

Sr. Director: soy lector de la revista desde hace tiempo y me atrevo a escribirle por primera vez aunque mi intención no es pedirle información para el tratamiento más indicado de una enfermedad sino para darle información sobre un tratamiento y su resultado en una enfermedad diagnosticada como "incurable" por la medicina "científica". Creo que es importante fomentar entre los pacientes que ante cualquier enfermedad diagnosticada como incurable no deben quedarse sólo con el diagnóstico del licenciado en Medicina y mucho menos con su tratamiento porque en muchas ocasiones no es el correcto. Quiero ilustrarlo con el caso de una niña de 11 años. El 25 de febrero de 2009 sintió un dolor que se le iba a las extremidades y le impedía andar. En el Hospital de San Juan de Dios le diagnosticarían lumbalgia. La niña estaba diagnosticada por la Agencia Valenciana de Salud con la Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth que según ellos es una enfermedad genética que no se puede curar. El caso es que la niña vino a mi consulta el 20 de noviembre del 2009 andando mal y ayudándose con muletas ya que sólo podía apoyar una de las piernas y tenía enormes dolores en ellas por lo que dormía mal. Es más, empezaba a dolerle todo el cuerpo. Hacía de hecho varios meses que no podía ir al colegio por su problema físico. Bien, pues cuando la puse sobre la camilla para testarla con el Par Biomagnético se quejó de dolores al moverle las piernas pero finalmente se le encontraron con ese test los virus Guillen Barre y Epstein Barr así como la bacteria Enterobacter pneumoniae y un meningococo con trastornos en cerebelo y columna. Además de equilibrarla con los imanes la recomendé Flores de Bach para el problema emocional que le causaba la impotencia de hallarse en ese estado. La segunda visita fue el 3 de diciembre de 2009. Vino a verme con sus padres y observé que se movía muy rápida con las muletas y podía ya apoyar el pie en el suelo. Su madre, feliz, me contaría que en las últimas cuatro noches la niña había dormido estupendamente al no dolerle las piernas cuando se movía en la cama y que el día anterior había podido ir al colegio. La puse en la camilla y vi que ya no se quejaba de dolor al moverle las piernas al testar. Su estado físico era completamente diferente y su estado anímico tampoco se podía comparar: se la veía feliz. La testé pues y en esta segunda ocasión apareció un rotavirus y otras dos bacterias: la Proteus mirabilis y la Actimomices. Constaté que había una disfunción glandular y otra en el sistema nervioso simpático que corregí. Y de nuevo le recomendé tomar Flores de Bach. Pues bien, al bajarse de la camilla sucedió algo que llamó mucho mi atención. La niña se había dejado las muletas en mi despacho y como la camilla estaba en la habitación contigua al acabar de tratarla se levantó y sin decir nada, apoyándose sólo con una mano en la pared, se fue sola a buscarla a mi despacho. Sus padres se quedaron mudos al verla andar de forma casi normal. La tercera visita fue el 18 de diciembre. Vino ya sin muletas y andando normalmente. Dormía bien, no tenía el sueño inquieto y se despertaba descansada yendo cada día al colegio andando sin muletas. Estaba muy bien. La testé y no salió nada. Le dije que desde mi punto de vista estaba curada pero que me gustaría volverla a ver dentro de 2 meses. A continuación pedí permiso a los padres para poder comentar el caso y me lo dieron. Y es por eso que les escribo. Porque pienso que habrá otros padres con el mismo problema y es bueno que tengan una esperanza, que sepan que quizás también se puedan curar. Les adjunto fotocopia de los diagnósticos médicos para que constaten que es cierto lo que les cuento. Eso sí, si deciden publicar esta carta en la revista no publiquen por favor el nombre de la niña aunque tengo el permiso de los padres para ello. Creo que es mejor así. Lo importante es que los lectores conozcan el caso para que no acepten nunca un diagnóstico de “enfermedad incurable” sin más. Siempre hay una posibilidad. Y es que los licenciados en Medicina –yo soy naturópata, acupuntor, homeópata y osteópata- confunden fácilmente el “yo no sé cómo curarlo” con el “no se puede curar”. Y es muy diferente

José Luis Badrena
(Barcelona)

Le agradecemos sinceramente su carta y le felicitamos por el éxito conseguido con esa niña. Y aprovechamos para comunicar al lector -ya que usted, discretamente, no lo hace- que quien nos manda este caso para divulgarlo es el fundador en Barcelona -en 1992- de la Clínica Ismet por lo que facilitamos su web para que quienes quieran contactar con él puedan hacerlo: www.ismet.es. En cuanto a la Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth es el nombre que se da a un grupo de trastornos nerviosos que se achaca a un problema genético y que suele manifestarse en la adolescencia dando especialmente problemas en los pies (como el pie arqueado o los dedos en martillo) aunque también puede afectar a las manos. Y, en efecto, por eso se entiende que no tiene cura. Afirmación que José Luis Badrena acaba de poner en entredicho y que por lo que cuenta puede deberse a alguna infección microbiana fácilmente corregible con dos simples imanes, es decir, con el Par Biomagnético. Nos congratula el descubrimiento que esperemos pueda confirmarse con la curación de otros casos similares.


Estimado Sr. Campoy: quiero agradecerle que cada mes nos acerque a nuevas formas de curar cuya máxima sea siempre “lo primero, no hacer daño”. Una premisa que me gustaría que siguieran los pediatras y neumólogos que tratan a los niños que padecen asma ya que sólo ofrecen tratamientos para paliar los síntomas y no para curar la enfermedad. Yo he intentado controlar las crisis asmáticas de mi hijo de 3 años con kinesiología holística a través de una profesional que le testa para detectar los posibles desequilibrios y tratarlos con homeopatía, fitoterapia y Flores de Bach. Sin embargo eso no ha evitado que nuevos ataques aparezcan. Soy consciente de que es una enfermedad crónica y de que las causas que la provocan son múltiples -factores alérgicos, herencia, situaciones de estrés, etc.- pero le pediría que me indicara si conoce algún profesional de la salud que ofrezca alternativas al tratamiento convencional. Les agradecería enormemente su ayuda.

Narcisa Campuzano Arroyo
Puente Viesgo (Cantabria)

Vamos a ver, el asma es la dificultad de respirar por estrechamiento de las vías aéreas cuando éstas se inflaman. Y a veces esa dificultad es tan extrema que a eso se le llama crisis asmática. Que si es muy severa puede hacer que los órganos vitales no reciban suficiente oxígeno y llevar en casos extremos a la muerte. Sintomáticamente suele sentirse falta de aire -los médicos la llaman disnea-, opresión en el pecho, respiración sibilante, secreciones mucosas y tos seca improductiva, especialmente de noche o temprano en la mañana. Y se parte de la base de que las vías aéreas se obstruyen porque se contrae la musculatura lisa o por ensanchamiento de la mucosa al inflamarse. De ahí que demasiado calor y la quedad les afecte negativamente así como cualquier esfuerzo físico (puede producir vasoconstricción). Lo mismo que toda infección respiratoria (en los niños es frecuente que ésta aparezca o se agudice tras un catarro o una gripe). Asimismo está comprobado que provocan ataques de asma las sustancias a las que la persona es alérgica. Desde el polen, la lana, el polvo -por los ácaros-, el moho o el humo del tabaco -está constatado que hay más asmáticos entre los fumadores- y los hidrocarburos del ambiente hasta algunos alimentos, especialmente los transgénicos y los que llevan conservantes, colorantes, aromatizantes, espesantes, acidulantes, edulcorantes, potenciadores del sabor y demás sustancias no naturales añadidas a la comida preparada. Los médicos afirman asimismo que a menudo hay un fuerte componente hereditario (claro que ya hemos dicho que la Genética es un magnífico “salvavidas” para algunos galenos porque basta decirle al enfermo lo de “es posible que su problema sea de origen genético” para ocultar así su ignorancia y éste deje de molestar y ponerse pesado). Lo que sí está perfectamente constatado es que pueden provocar asma muchos fármacos; desde el ibuprofeno hasta los antibióticos. Y las vacunas (sobre todo por las sustancias adyuvantes y conservantes que contiene). Y la ropa sintética. Y los productos de higiene personal y de limpieza del hogar. Y provocarla o empeorarla un estado de ansiedad y el estrés. También puede ser la causa o agravar el problema la contaminación electromagnética del entorno. Agregaremos que a veces el asma es habitual entre las personas nacidas por cesárea y cuando tal es el caso una terapia anatheorética sea probablemente la mejor solución. Obviamente si la inflamación de las vías aéreas se vuelve crónica puede causar fibrosis, engrosamiento o hipertrofia del músculo liso bronquial o de las glándulas dando lugar a una obstrucción irreversible. Debe pues valorar todo lo dicho. Añadiremos que entre los alergenos más comunes productores de asma están asimismo las cucarachas, el pan blanco, la leche -y sus derivados- y conservantes como la Tartrazina (E-102) y el cloro (habitual en el agua de grifo y en las piscinas). ¿Y hay algo que mejore el asma mientras procedemos a buscar y eliminar su causa? Sí. Entre otras cosas, altas dosis de vitamina C (mejor en forma de ascorbato cálcico), cebolla -por su contenido en quercetina-, ajo -por ser rico en alicina-, aceite de pescado, omega 3, Cellfood -por ser un potente oxigenador celular-, algunas plantas adaptógenas -Reishi, Astrágalus, Schizandra, Mate, Ginseng siberiano, Ginkgo Biloba y Acerola-, café, infusiones de melisa y valeriana, manzanas, silicio orgánico y selenio. Pero ante todo hay que desintoxicarse para desacidificar el organismo. Esto es fundamental. También se ha mostrado eficaz la Autohemoterapia con ozono -que consiste en extraer sangre al paciente, ozonizarla en el interior de una bolsa de sangre y volvérsela luego a transfundir- y la Neuralterapia (léase en nuestra web -www.dsalud.com- la entrevista que publicamos en el nº 67 con el médico colombiano Jaime Arango Hurtado -miembro del Consejo Asesor de la revista- quien trata el asma y otras enfermedades respiratorias con notable éxito y sin efectos indeseables mediante el uso tópico en la nariz de dos anestésicos: procaína y lidocaína). Hablamos evidentemente de casos de asma en general pero al tener su hijo sólo tres años le aconsejamos que ante todo busque posibles alergenos en el ambiente, se asegure de que no hay contaminación electromagnética en su entorno, le haga un test de intolerancia alimentaria -que deje de tomar en cualquier caso los alimentos potencialmente peligrosos antes mencionados e ingiera sobre todo los crudos y de origen orgánico (frutas y verduras)-, constate si todo empezó tras ponerle alguna vacuna o tomar un fármaco y, muy especialmente, llévele a que le sometan al Par Biomagnético. Según el Dr. Isaac Goiz el asma auténtico lo provoca la Pseudonoma aureoginosa y se elimina con dos simples imanes de 1.000 gauss. En cualquier caso puede haber otros pares afectados –así lo afirma también- y un buen terapeuta puede detectarlos y corregirlos. Sólo nos resta añadir que se han obtenido buenos resultados con el Papimi, aparato del que ya hemos hablado en la revista (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título Las sorprendentes posibilidades curativas del PAPIMI apareció en el nº 70 de la revista). Y por último le aconsejamos algo que puede dejarle perplejo: asegúrese de que su hijo no usa chupete o biberón y de que no muerde objetos de plástico. En su momento –estamos investigando el asunto aún- explicaremos en detalle por qué.


Estimado Director y equipo: quiero agradecerles su ayuda pues en una carta que les escribí para que me informasen de cuáles podrían ser las causas del severo Síndrome de Piernas Inquietas que padece mi madre (71 años) -le produce mucho sufrimiento físico y psicológico- ustedes me indicaron que, entre otras causas, podría deberse a la ingesta de algún medicamento. Pues bien, el único que estaba tomando era Dogmatil 50 mg. Se lo recetó su psiquiatra hace 10 años para una depresión que tuvo y aunque intentó dejarlo en tres ocasiones no pudo porque sufría síndrome de abstinencia. Por lo que el médico de familia le dijo que siguiera con la dosis habitual: una pastilla por la mañana y otra al mediodía. Se trata de un medicamento que tiene como principio activo la sulpirida -antagonista específico de los receptores dopaminérgicos D2 y D3- y según la información que he obtenido el origen del Síndrome de Piernas Inquietas podría estar precisamente en un trastorno del sistema dopaminérgico a nivel del sistema nervioso central. La dopamina es un neurotransmisor cerebral necesario para la realización y coordinación de los movimientos y el DogmatilL actúa como antagonista de la dopamina. Lo que me ha llevado a la conclusión de que fue efectivamente el Dogmatil el que le provocó su problema de piernas inquietas, dolencia que la neuróloga le trata con un antiparkisoniano llamado Miraxepin 0,7 mg cuyo principio activo es el Pramipexol, un antagonista de la dopamina gracias al cual consigue evitar los síntomas que le produce el Dogmatil y así consigue al menos dormir 4 o 5 horas. Entiendo pues que para tratar a mi madre de esta enfermedad iatrogénica habría en primer lugar que solucionar su dependencia e intoxicación medicamentosa y restablecer la correcta transmisión de la dopamina. Y tal es el motivo de que vuelva a recurrir a ustedes. Quisiera saber si me pueden recomendar a algún neurólogo que pueda tratar la dependencia creada y restablecer el sistema nervioso. También quiero indicarles que indagué acerca de dónde se podría tratar esta enfermedad de forma holística y no sintomática y el único centro que encontré fue el Werth Parkinson-Center donde en su página web, en el apartado Terapia contra otras enfermedades, se puede encontrar el Síndrome de Piernas Inquietas y las adicciones. En el caso que nos ocupa se podrían tratar las dos cosas a la vez. Da la casualidad de que en uno de los números anteriores de su revista -en la sección de Cartas- un lector ya les preguntaba si tenían información de los resultados del tratamiento del Parkinson en la mencionada clínica y respondían que iban a investigar. Si todavía no lo han hecho les ruego que se informen sobre la efectividad de su técnica en el Síndrome de Piernas Inquietas y en el tratamiento de las adicciones medicamentosas. A la espera de su respuesta les mando un cordial saludo a usted y a todo su equipo así como mi más sincero agradecimiento.

Montse Martínez

Cuando respondimos a su carta diciéndole que ante todo debía averiguar si su madre es alérgica o intolerante a algún alimento o sustancia química –lo que le ha llevado con buen sentido a colegir que la causa puede estar en el Dogmatil- también le dijimos que debía constatar si hay algún parásito o microbio patógeno que esté asimismo afectando a su madre –de nuevo acudiendo al Par Biomagnético- y que siguiera un estilo de vida saludable eliminando las sustancias excitantes ya que pueden producir o agravar los síntomas (café, té y refrescos con gas) además de someterse a un tratamiento ortomolecular que le permita asegurarse de que no tiene carencia de ácidos grasos omega 3, aminoácidos esenciales, vitaminas –especialmente las del grupo B y la E- o minerales -sobre todo hierro, magnesio, potasio y calcio-. Y que hiciera ejercicio -siendo lo mejor caminar-, estirara los músculos y tomara baños de agua calientes con sal marina (2 kilos por bañera). E insistimos de nuevo en ello. Ahora bien, ¿qué sentido tiene buscar tratamientos paliativos cuando puede haber descubierto la causa del problema? ¡Qué su madre debe de tomar ese fármaco! Es lo primero que debe hacer. Y nos va a perdonar pero decir que no puede hacerlo porque sufriría síndrome de abstinencia no es una razón sino una mala excusa. Sustitúyalo por otro de apariencia física similar sin que lo sepa y si luego la nota nerviosa sugiérale que tome alguna infusión relajante. Puede usar una de éstas o mezclar varias: valeriana, pasiflora, azahar, amapola de california, espino blanco, melisa, lúpulo o lavanda. Es más que probable que no aparezca ese síndrome. La mente es muy poderosa. Aunque evidentemente ayudará mucho que al tiempo se desintoxique. Precisamente el mes pasado recordábamos que ya hemos publicado diversos artículos explicando cómo hacerlo. Tiene en nuestra web -www.dsalud.com- varios que le ilustrarán: en el nº 12 (Cómo desintoxicarnos en sólo diez días donde explicábamos cómo funciona la cura con sirope de savia y limón)-, en el nº 67 (Cómo desintoxicar el hígado en apenas unas horas con consejos de la doctora Hulda Regehr Clark), en el nº 78 (¿Es el ensuciamiento celular la causa de muchos cánceres? con los consejos del Dr. Claude Lagarde), en el nº 88 (Cómo afrontar ortomolecularmente la intoxicación química del organismo donde José Ramón Llorente explica qué hacer a nivel ortomolecular), en el nº 91 (La intoxicación del hígado puede ser la causa de numerosas patologías, texto en el que José María Cardesín explica qué hacer en tales casos) y en el nº 106 (La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares donde se explica el radical y eficaz método propuesto por Andreas Moritz). Todos ellos están a su disposición. Algo que la mayor parte de los neurólogos no le aconsejarían y por eso no le sugerimos nombre alguno. Se limitarían a dar a su madre fármacos para los síntomas de su enfermedad y luego otros fármacos para paliar los problemas que provocan los primeros… y así sucesivamente. Entiéndalo: los neurólogos no conocen la causa de ninguna de las enfermedades de las que se supone son expertos. De ninguna. Y no es que lo digamos nosotros, es que son ellos los que lo reconocen abierta y públicamente.


Estimado Director: en primer lugar quiero darle mis más expresivas gracias por su maravillosa revista que recibo todos los meses con impaciencia y sumo interés. Y a continuación paso a exponerle mi caso: me han diagnosticado una hernia inguinal en la parte derecha del pubis. Los médicos me dan como única solución la intervención quirúrgica inmediata para implantarme una malla de un material especial que al parecer se usa en estos casos. Además me advierten de que si no se interviene corro el riesgo de que la hernia se estrangule; y eso –de ocurrir- originaría un cuadro gravísimo y potencialmente mortal. Sin embargo tengo terror a ingresar en un centro hospitalario. Siempre he oído comentar los importantísimos riesgos que corre quien allí ingresa y eso "martillea" mi cerebro constantemente. En su fabulosa revista dicen que a los hospitales sólo ha de acudirse en caso de vida o muerte. Por ello le rogaría si tuviera a bien que a la mayor brevedad posible me informe de lo siguiente: ¿hay alguna forma de curar una hernia inguinal que no sea mediante cirugía? Caso de ser la anterior la única solución posible, ¿he de hacerlo urgentemente o puedo esperar un tiempo? ¿Podría darme algún consejo sobre medidas a adoptar para que la hernia no se estrangule o se haga más difícil esta eventualidad? Previamente a mi ingreso en el hospital para ser intervenido, ¿puedo tomar alguna medida preventiva como, por ejemplo, hacer un tratamiento con plata coloidal, semillas de pomelo, ajo o alguna otra cosa que yo desconozca pero que me preserve de las infecciones de todo tipo a las que voy a estar expuesto? ¿Podría también ingerir igualmente, con antelación, cualquier otro preparado que pueda prevenir posibles trastornos que surjan al respecto, especialmente medidas que pueda adoptar para minimizar o descartar los riesgos que sin duda voy a correr, tales como trombos, etc.? Tengo pendiente además una posible intervención de hipertrofia de próstata. ¿Son compatibles? Y en su caso, ¿cuál me recomienda que aborde primero a efectos de una posible interferencia en el abordaje quirúrgico de las mismas? Un fuerte abrazo y enhorabuena por su valentía e independencia.

H. Granda

Nos tememos que vamos a darle un “disgusto”: opérese lo antes posible. Sus médicos tienen razón. Y no se preocupe tanto por una posible infección porque lo normal es que en pocas horas le manden para casa. Y si se produjera sólo debe acudir a alguien que le trate de inmediato con el Par Biomagnético. Además las infecciones sólo son peligrosas en los organismos con las defensas bajas. Y si no es su caso no debe tener más resquemor del razonable. Porque la hernia quizás pudiera resolverse sin una intervención quirúrgica –debería analizarse- pero eso exigiría, entre otras cosas, inmovilizarle a usted en una cama por tiempo indefinido y aún así el resultado sería incierto. La posible intervención a causa de su hipertrofia de próstata en cambio puede esperar. Es más, en este caso sí le aconsejamos que busque alternativas. Hable con cualquiera de los médicos cuyos nombres solemos proporcionar en esta sección y cuyos teléfonos y/o e-mails de contacto están a su disposición en nuestra web: www.dsalud.com (pinche en Consejo Asesor).


Sr. Director: después de agradecerle la información que su revista nos da cada mes le expongo mi problema que realmente me es muy molesto. Hace unos días me hicieron una endoscopia porque sufría diarreas, vómitos y dolor de vientre y me diagnosticaron divertículos. El doctor me dijo que no tenía solución pero que tomando Plantaben (cutícula de semilla de plantago ovata) mejoraría; que era lo único que me podía recetar. Sin embargo siento poca mejoría. Mi pregunta es pues: ¿hay algún otro tratamiento que pudiera quitarme estas molestias tan inoportunas y molestas? Le estaría muy agradecido. Tengo 25 años. Muchas gracias a Ud. y a todo el equipo que tan bien nos informan.

Erica Subiranas
Esparraguera (Barcelona)

Los médicos denominan divertículo a toda pequeña protuberancia en forma de saco que aparece junto a cualquier conducto interno, la mayor parte de las veces en el intestino grueso y en el colon (sobre todo a la altura del sigmoides). Y suelen aparecer cuando las heces están duras y se fuerza la pared del intestino para, contrayéndolo, hacerlas avanzar ya que si eso se hace a menudo ésta se debilita. Suele deberse pues al estreñimiento crónico lo que, a su vez, suele deberse a falta de fibra en la dieta, a tener la flora intestinal en mal estado, a ingerir poca agua a diario y a no hacer suficiente ejercicio. Y cuando ese atasco provoca flatulencias, alguna infección –y, por ende, dolor (normalmente en la fosa ilíaca)- el organismo intenta resolver entonces la cuestión “por las bravas” provocando una diarrea puntual y evitando que llegue más comida mediante vómitos. Obviamente si el problema se agrava los divertículos -las bolsas que se forman en la pared al debilitarse- aumentan de tamaño y se dice entonces que se sufre una diverticulitis -es decir, una inflamación que eso significa itis- de los divertículos. Y aumenta por ello la sensibilidad abdominal y el dolor en la zona -y en la cabeza porque es corriente que se sufran cefaleas- además de provocar sudor. Todo lo cual puede desembocar en un absceso o una peritonitis que produzca fiebre (mecanismo defensivo natural del cuerpo para combatir las infecciones). Como sin duda se entenderá este problema es pues mucho más habitual en los países occidentales desarrollados apuntando todo a que la causa está -como antes adelantamos- en una flora intestinal en mal estado, en una deficiente ingesta de fibra, en ingerir poca agua -o agua de mala calidad- y en no hacer ningún ejercicio físico. Mal estado de la flora intestinal que puede deberse al consumo de fármacos –sobre todo antibióticos-, a alguna intolerancia alimentaria o al abuso de laxantes pero especialmente a una alimentación incorrecta a causa de la ingesta de alcohol, café, azúcar, productos refinados, lácteos, carnes rojas, alimentos ricos en grasa saturada y comida frita (freír los alimentos produce grasas “trans”), enlatada o envasada (por los aditivos). Sin olvidar que también afectan el estado de ánimo y los niveles de estrés y ansiedad. Así que consuma usted mayor cantidad de fibra, disminuya la ingesta de proteínas animales y grasas, tome fruta fresca fuera de las comidas, suprima todos los alimentos antes mencionados que puedan hacerle daño, olvídese de la comida rápida y de la “comida basura” así como los precocinados y de la comida frita y envasada y atienda a la posible deficiencia de algunos nutrientes (vitaminas hidrosolubles, liposolubles y minerales). Tome en cambio a diario mucha agua -de calidad- así como zumos frescos de frutas y verduras, otros alimentos igualmente ricos en fibra, probióticos, yogurt hasta su recuperación –aunque sea un lácteo debe hacer una excepción con él-, ácidos grasos esenciales omega 3 -por su actividad antiinflamatoria-, un complejo multivitamínico y un buen complejo enzimático. Y sobre todo desintoxíquese; siendo lo ideal que empiece sometiéndose a una hidroterapia de colon. Y cuando se recupere vuelva y dígale a su médico: “¿Así que se trata de una enfermedad incurable, eh?”.


Sr. Director: enhorabuena por la revista. Mi consulta es la siguiente: tengo una sobrina de tres años a la que le diagnosticaron al poco de nacer Neutropenia GA. La pediatra que la atiende dice que no hay tratamiento para esta enfermedad. Su madre en cambio dice haber encontrado en Internet un tratamiento basado en transfusiones de sangre. Yo he buscado información por mi cuenta pero los artículos que encuentro son demasiado técnicos para poder entenderlos y, en cualquier caso, en ninguno se habla de tratamiento alguno. Por favor, desearía que me informaran sobre la enfermedad y si existe solución. Me aterra que la empiecen a medicar y a hacer experimentos con ella siendo tan pequeña. Les agradezco de antemano su ayuda. Un saludo,

Juan Francisco Bragulat Benito
Cartagena (Murcia)

La Neutropenia o Agranulocitosis es el nombre que se da al hecho de tener en sangre una cantidad de neutrófilos -un tipo de leucocitos o glóbulos blancos- inferior a 1.000-1.500 cel/mm³ lo que hace que el organismo esté más expuesto a posibles infecciones ya que su principal función –no la única- es la de fagocitar bacterias y hongos. Y lo primero que vamos a sugerirle es que vuelvan a analizar la sangre de la niña para ver si el problema sigue aún existiendo porque igual no es así aunque la pediatra que atiende a su sobrina no lo entienda. Dicho lo cual añadiremos que sí tiene tratamiento. Y en efecto, uno de ellos es transfundir sangre rica en granulocitos. Otro es utilizar los denominados factores estimulantes de colonias de granulocitos que constituyen una familia de glicoproteínas que estimulan la producción de neutrófilos en la médula ósea. Son los casos del Filgastrim –que se comercializa como Neupogen y Granulokine- y el Lenograstim -que se comercializa como Euprotin y Granocyte-. El problema es que en España son de uso hospitalario. De hecho son los productos que propone usar el investigador español Antonio Brú para encapsular los tumores como hemos explicado varias veces en la revista lo que se le niega a pesar de los buenos resultados obtenidos, incluidos algunos casos terminales. Puede pues intentar que la niña sea tratada con ellos aunque deberá hacerse en un hospital con control médico. Ahora bien, asimismo aumenta el número de neutrófilos el Bio-Bac –hoy Renoven- con la ventaja de que es un producto demostradamente inocuo; es decir, que carece de efectos secundarios negativos. Lo tiene ya en muchas farmacias y herbolarios de España pudiendo además solicitarlo en el 91 849 92 77.


Sr. Director: el 7 de febrero de 2006 me hicieron un estudio de sensibilidad alimentaria en el Centro de Diagnóstico Biotecnológico del Dr. Jesús Calderón. Me detectaron 8 alimentos con positivo + y otros 10 con positivo ++. Tengo bronquitis crónica, soy algo asmática y me tratan con homeopatía desde hace años. Hoy estoy bastante bien aunque no del todo. Suprimiendo esos alimentos mejoré algo. Sin embargo la bronquitis sigue ahí por lo que recurrí hace tres meses a un médico que maneja el Mora Super Plus y tras la segunda sesión -hace 4 días- me dijo que ya estaba bien energéticamente (de la bronquitis sin embargo estaba igual). Pero a continuación me hizo un test de intolerancia con el mismo aparato y quedé asombrado al saber el resultado. Me dio intolerancia al centeno, a la clara de huevo, al azúcar blanco, a la leche y a sus derivados (menos la nata y el quark), al ciclamato, a la lactosa y al chocolate en polvo. Ninguno de los 18 que me detectó el laboratorio del Dr. Calderón figuraba ahora en esta lista. Según el folleto del Mora éste puede curar intolerancias. ¿Me las ha curado? Por otra parte, ¿cómo me aparece ahora intolerancia a la leche -y a sus derivados- si hace años que no la pruebo? Además daba como alimentos permitidos otros que me recomendaban no ingerir en el test del Dr. Calderón. ¿A quién hago caso? ¿Qué intolerancias tengo? Hay muchas incongruencias: nata y quark sí puedo tomar y también el chocolate y el azúcar integral de remolacha. Por cierto, también probé el Pain Away y los productos de Piabeli. A mí no me resultaron. Es verdad que la medicina convencional es pésima por lo que mi familia y yo acudimos desde hace décadas exclusivamente a medicinas alternativas ya que aunque a veces tampoco es mejor el resultado en general estamos satisfechos pero incongruencias como las que le he narrado nos dejan con mal sabor de boca.

Joan Roca Vidal
(Valencia)

Vamos a provechar su carta para aclarar una idea equivocada: cuando usted se hace un test de intolerancia alimentaria los resultados son válidos para ese momento, no para toda la vida. Usted puede ser intolerante a las almendras hoy y no serlo si deja de tomarlas dentro de tres meses. Y puede no serlo hoy pero ser intolerante en unos meses. Dicho esto agregaremos que no todos los lácteos provocan iguales problemas. Da muchos más problemas la leche y el queso fresco que el yogurt o el queso curado. Y la leche de vaca más que la de oveja. Lo hemos explicado varias veces a lo largo de estos años. En cuanto a los productos que menciona y no le han funcionado no podemos decirle otra cosa que nosotros hemos constatado que en otros casos sí lo ha hecho. Y es que no todos los productos y tratamientos funcionan en todos los casos y con todas las personas. Cada uno somos un mundo.


 

NÚMERO 124. FEBRERO 2010.

Señor Director: le escribo desde Cartagena de Indias (Colombia). Me enteré de la existencia de esta maravilla de revista por un familiar que me la obsequió en uno de mis viajes a Santiago de Cali y quedé atado a Uds. Ahora la consigo en puestos de revistas aunque acá llegan con retraso. Por medio de internet he estado disfrutando de los diferentes artículos y autores que han publicado en números anteriores. Me atreví a escribirles -con el riesgo de no ver publicada esta carta ya que no vivo en España y no soy español- porque me llamó poderosísimamente la atención la declaración de emergencia sanitaria en Estados Unidos por el presidente Obama a causa del virus A-N1H1. Nosotros en Cartagena de Indias curamos cualquier tipo de gripe con plata coloidal y agua de mar pura nebulizada. En pocas horas el virus está controlado. En suma, el objetivo de esta nota es decirles que en mi blog pueden las personas interesadas aprender a hacer plata coloidal y purificar el agua de mar de manera sencilla. Es http://enbuenasmanoselartedecurar.lacoctelera.net. Un cordial saludo,

Dr. Rubén Darío Díaz Granados
Fundación Clínica Internacional de Odontología Holística y Terapia Marina "Enrique A. Diaz Granados”

Publicada queda su carta y su web, información que vendrá bien a muchos de sus compatriotas muchos de los cuales -al igual que los de otros muchos países, especialmente de Iberoamérica- nos piden mes tras mes que les facilitemos contactos y datos en cada uno de ellos que no podemos ofrecerles porque sencillamente no los tenemos. Es la ventaja y el problema de Internet: nuestra web es visitada en estos momentos por más de medio millón de personas al mes de medio mundo (datos independientes ofrecidos por Urchin Sofware Corporation) y nosotros estamos en España.


Hola. La verdad es que después de leer el número de la revista en el que hablaron sobre la leche de soja quedé algo desconcertada ya que como el mismo artículo dice he creído durante este tiempo que era la mejor leche que podíamos tomar. Así que, ¿qué tipo de leche es la buena, la que podemos tomar y reúna todo lo necesario para mayores y pequeños? Si la leche de vaca no es buena -y eso lo he comprobado porque cuando decidí eliminarla de la dieta de mi hijo le desaparecieron la dermatitis y los dolores de tripa en el desayuno y a mí se me quitaron los ardores de estómago- y la soja no es buena, ¿que podemos desayunar? ¿Qué alternativas hay? Tengo dos hijos pequeños y debo saber qué darles si les suprimo la leche de soja. Un saludo a todo el equipo.

Rosa Pijoan Zubizarreta

La creencia de que la leche es poco menos que imprescindible en la alimentación es falsa. Aunque se haya impuesto incluso entre la clase médica y los nutricionistas. Lo único realmente útil en ese producto es el calcio pero la mayor parte del mismo desaparece en el proceso de pasteurización y por eso luego hay que reincorporarlo. De ahí que muchas marcas incluyan en sus envases lo de “enriquecida con calcio”. En suma, el calcio de la leche que se consume al beberla es… el que se le añade procedente de otras fuentes. Cuando hay numerosos alimentos ricos en calcio biodisponible. En algunos casos hasta conteniendo ocho veces más calcio que la leche. Por ejemplo, las almendras, el nabo -una de las verduras más ricas en calcio-, el brécol, las coles de bruselas, las pipas de girasol, los cacahuetes, las nueces, los higos, las cebollas, las alubias secas, las hortalizas, los cereales, los granos de sésamo y, especialmente, las sardinas pequeñas ingeridas sin quitar las espinas. Incluso los productos fermentados de soja como el miso, el tempeh, la salsa de soja o el natto. En cuanto a la leche de soja nosotros también creíamos que era sana pero tras haber investigado mejor hemos visto que no parece ser así y nuestra obligación es contarlo. Que luego los lectores decidan hacer o no caso de la información no es asunto nuestro. Dicho esto si usted decide aún así darles leche puede optar por la de cabra (la de oveja es bastante más fuerte y los más pequeños la toleran peor). Otra posibilidad es que ingieran leche de avena, quinoa, arroz, almendras o nueces (sabiendo que la de almendras suele provocar también a veces intolerancia y/o alergia). En cambio los problemas de la leche no suelen ser igual de intensos cuando se consumen subproductos como el requesón bajo en grasas, el yogur natural, el petit-suisse ligero o el kéfir de leche pasteurizada. Pero insistimos: la leche no es necesaria.


Sr. Campoy: soy asidua lectora de la revista y alabo los esfuerzos de usted y de sus colaboradores por darnos alternativas a la medicina convencional y por proporcionarnos un atisbo de esperanza en los casos de enfermedades crónicas. Empecé a leer sus artículos sobre los beneficios de la leche de soja en artículos de Discovery DSALUD aparecidos en los números 7, 18, 23, 33, 62, 64, 101, 105 y 108 y en la sección de Alimentación del nº 48 así como en la edición web de Alimentación nº 25, 37, 40, 53, 62 y en una carta al director del n º 119. En mi familia todos tomábamos leche de vaca semidesnatada o preparado lácteo con omega-3 pero después de leer sobre sus bondades en los artículos arriba indicados decidimos tomar leche de soja Gerblé y Frias porque las propias empresas nos confirmaron que no contenían productos transgénicos y pudimos observar que pasado un tiempo las alergias que teníamos mis dos hijos y yo prácticamente desaparecieron. Pero ahora, al leer el artículo sobre la soja, me asaltan una serie de dudas y de preocupación que resumo en unas pocas líneas. Porque según el artículo puede provocar diversos efectos secundarios. En él se dice que las isoflavonas -tomadas mayoritariamente por mujeres de todas las dietas en la perimenopausia- están relacionadas con el desarrollo de bocios en el tiroides, el cáncer de tiroides y el cáncer de páncreas, con envejecimiento cerebral prematuro, disminución de las capacidades cognitivas y mayor tasa de demencia y alzheimer, y con una menor asimilación por el organismo de vitaminas y minerales esenciales; como, por ejemplo, el hierro (anemia). De momento y como acción cautelar mi familia y yo hemos decidido dejar de tomar leche de soja hasta que se aclare el tema de las isoflavonas. Tengo pues una serie de preguntas que realizar: ¿qué posibles daños internos nos ha podido causar ya que la tomamos desde hace más de 3 años? ¿Volver a la leche de vaca o existe acaso otra alternativa? ¿Podría indicarnos si es aconsejable la leche sin lactosa o el preparado con lactasa? ¿Es posible que la deficiencia de hierro en los análisis de sangre de mi hija y mía se deba a la leche de soja? A mi hija de 16 años le han detectado en un electrocardiograma un bloqueo incompleto de rama derecha y HBAHH. ¿Podría informarme sobre dicha anomalía? Se despide una lectora preocupada. Saludos.

Mª Pilar Leal

Cuando en la sección de Alimentación del nº 121 dimos a conocer el artículo que apareció con el título La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables iniciamos el texto con la relación de los números donde habíamos alabado sus virtudes recordando asimismo que en el nº 48 dedicamos a la soja en la misma sección un texto. Usted añade ahora otros números en los que aparece alguna frase suelta aconsejando que se tome en lugar de la leche de vaca así como una respuesta en la sección de Cartas. ¿Insinúa al hacerlo que pretendíamos ocultar acaso algo? Lo ignoramos pero lo que tenemos claro es que a usted le ha molestado mucho ese artículo. ¿Prefiere quizás que en el futuro no rectifiquemos nada de lo que hayamos podido afirmar si comprobamos posteriormente a su publicación que lo que se decía en un texto era erróneo o incorrecto? Porque no es nuestra forma de actuar. Nos pregunta luego si es mejor volver a la leche de vaca o existen otras alternativas y creemos que la respuesta a la carta anterior se lo debe haber aclarado. En cuanto a si es aconsejable la leche sin lactosa o el preparado con lactasa… a nuestro juicio no. No es un problema “solo” de la lactasa (que también). Lea el reportaje que al respecto apareció en el nº 84 con el título ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano? porque su contenido es lo suficientemente explícito. En cuanto a si el consumo de leche de soja puede ser causa del déficit de hierro de su hija obviamente lo ignoramos pero recordamos que en el ya mencionado nº 121 dimos a conocer la afirmación de Sally Fullon –presidenta de la Fundación Weston A. Price, institución sin ánimo de lucro que publica estudios e informes sobre nutrición y salud humana- en el sentido de que así puede suceder. Según ella el ácido fítico que contiene puede bloquear la absorción de minerales agregando que “los vegetarianos que consumen tofu como sustitutivo de la carne y de los productos lácteos se arriesgan a sufrir graves déficits de minerales. Los resultados de déficits de calcio, magnesio y hierro son bien conocidos pero no tanto los que provoca un déficit de zinc (…)” Explicando luego que “en experimentos dietéticos se ha comprobado que el uso de concentrado de proteínas de soja incrementa en el organismo las necesidades de vitaminas B12, D, E y K”. Dicho esto, ¿puede ser el consumo de leche de soja la causa del “bloqueo incompleto de rama derecha y HBAHH” de su hija? La verdad es que no tenemos forma de saberlo aunque el principal dato que puede llevar a pensar en esa posibilidad es el hecho de que un consumo continuado o elevado de proteínas de soja puede provocar un marcado déficit de lisina, aminoácido fundamental para mantener la estabilidad de las arterias junto a la prolina y la vitamina C (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que apareció en el nº 64 con el título El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares cuyo antetítulo era precisamente el de La clave está en la vitamina C y en dos aminoácidos: la lisina y la prolina).


Sr. director: hacen usted y su Consejo Asesor una revista estupenda. Gracias. Quiero formular dos consultas: en primer lugar, ¿qué opinan de la vacunación del tétanos o tétano? ¿Es muy perjudicial, innecesaria? ¿Qué se podría resolver con un tratamiento natural sin necesidad de vacunase? La segunda cuestión está relacionada con el reportaje que publicaron sobre la soja. ¿Son perjudiciales las isoflavonas de soja? Es que mi madre las está tomando desde hace tres años cuando comenzó con los primeros síntomas de la menopausia por recomendación de su naturópata a fin de tener más estrógenos. Al leer el reportaje me he quedado un poco preocupado. ¿Hay otras alternativas para que el cuerpo siga teniendo estrógenos sin que sea perjudicial? ¿Debería seguir tomando las isoflavonas? Espero su respuesta.

Alberto Martínez
(Yecla)

Mire usted, cuando una persona se hace un corte en la piel y éste entra en contacto con tierra contaminada, estiércol, heces o algún objeto oxidado (clavos, anzuelos, cuchillas, etc.) en el que prolifere una bacteria o bacilo grampositivo llamado Clostridium tetani la herida se infecta. Hablamos de una bacteria que se multiplica en ausencia de oxígeno y una vez en el organismo segrega dos sustancias tóxicas -la tetanolisina y la tetanospasmina -que tras penetrar en las fibras nerviosas motoras periféricas pueden llegar hasta el sistema nervioso central -al inhibir la producción por las neuronas del neurotransmisor GABA y del aminoácido glicina- provocando espasmos musculares, parálisis y a veces hasta la muerte. Por eso lo suyo ante cualquier herida con un objeto oxidado o que entra en contacto con terreno contaminado hay ante todo que limpiar muy bien la herida, básicamente con abundante agua oxigenada porque al ser la Clostridium tetani anaeróbica muere al entrar en contacto con oxígeno. Y por eso mismo dejar luego la herida abierta, sin tapar, a fin de que la de el aire. Es asimismo útil para reducir la cantidad de bacterias aplicar en la herida -después del agua oxigenada- polividona yodada (el preparado más popular es el Betadine) ya que el yodo es un potente desinfectante. Y si hay riesgo elevado de infección plantearse el consumo de penicilina (o de tetraciclina cuando se es alérgico a la anterior). Ahora bien, si se tiene oportunidad hay que acudir al Par Biomagnético ya que esta bacteria se puede eliminar a menudo según el Dr. Isaac Goiz colocando dos imanes de unos 1.000 gauss en los riñones (uno con el polo positivo tocando la piel en el derecho y el otro con el polo negativo en el izquierdo). Es asimismo útil para prevenir problemas la ingesta de vitamina C, GABA y lisina así como un oxigenador celular como el Cellfood. La vacuna antitetánica se supone que previene la infección en el 99% de los casos pero contiene fosfato de aluminio –mineral éste neurotóxico- y son muchos quienes piensan además que esa eficacia no es real y que lo que de verdad funcionan son las medidas higiénicas aplicadas adecuada y rápidamente siendo ello lo que luego se achaca a las vacunas. Manifiesta asimismo su preocupación tras leer el texto sobre la soja que salió en el nº 121 sobre si el consumo de isoflavonas de soja es aconsejable o no. Bueno, pues vuelva usted a leerse el artículo porque es muy claro al respecto y en él se comenta que no es aconsejable consumirlas explicando por qué. Claro que quizás su duda se deba al artículo que con el título Las isoflavonas: algo más que sustancias nutritivas publicamos en el nº 58 -antes de tener la información que dimos luego a conocer en el nº 121- donde se insinuó que eran útiles en la menopausia. Si su madre quiere saber qué puede hacer dígale que lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que apareció en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 42 con el título Cómo afrontar la menopausia.


Estimado Sr. Campoy: hace tiempo que me sale una especie de sarpullido (granitos) que va desde el cuello hasta el escote. No me pica y salió hace tiempo. Lo tengo casi todos los días. No es debido al sudor ya que me salen tanto cuando hace calor como cuando hace frío. Fui al dermatólogo, me dijo que tenía una dermatitis y me mandó una crema que no me ha hecho nada. Y tampoco me ha dicho por qué me salen dichas erupciones así que dejé de echarme la crema. ¿A que puede deberse? También quisiera hacerme una limpieza del organismo pero no sé qué "remedio" utilizar. He leído sobre uno que dura de siete a diez días a base de zumo de sirope de savia y zumo de limón pero lo veo un poco extremo ya que soy delgadita y si hiciese eso me quedaría en los huesos. ¿Puede indicarme algún otro que no sea tan extremista? Se despide de usted una gran admiradora de su maravillosa revista. La verdad es que están haciendo un trabajo encomiable y gracias a ella mucha gente, como yo, estamos abriendo los ojos a la gran farsa de la medicina tradicional que nos rodea. Espero noticias suyas. Un cordial saludo.

Mónica Fernández

Los médicos llaman sarpullido a la infección que aparece en la piel cuando se obstruyen las glándulas sudoríparas y aparece en ella una especie de microvesículas rojizas -sobre todo en cuello, axilas y brazos- que se acompañan de prurito. Suele deberse al sudor pero la causa también puede estar en el polvo, en alguna sustancia –natural (especialmente alimentos y plantas) o sintética- que le produzca alergia o en algún virus, bacteria u hongo así como en los rayos ultravioletas del sol. Claro que igualmente puede causarlo la secreción de toxinas por el cuerpo cuando éste opta por expulsarlas a través de la piel para eliminarlas más rápidamente. Nuestro consejo es que constate primero si se lo puede estar provocando la exposición al sol, alguna prenda textil –toallas, sábanas, mantas, edredones, bufandas, pañuelos u otra ropa de vestir, algún producto de higiene o cosmética –jabón, gel, champú, desodorante, colonia, etc.- o algún microbio (con el Par Biomagnético). Paralelamente pruebe si desaparece aplicando una cataplasma de bicarbonato sódico alternada con otra de cilantro. Dicho esto sepa que a la piel le perjudica muy especialmente la ingesta de sal, alcohol, azúcares, leche y grasas saturadas siendo en cambio muy beneficiosas las frutas –destacando el aguacate-, las verduras –especialmente el pepino-, los frutos secos, el germen de trigo y el pescado azul. En cuanto a la posibilidad de seguir un tratamiento ortomolecular se sabe que pueden ser beneficiosos suplementos de azufre, vitaminas A, C y D3 así como las del complejo B (destacando las B6, B8 y B9), ácidos grasos omega 3, PABA (Ácido paraaminobenzoico), zinc, silicio y ácido gammalinoleico. Aunque quizás sea más rápido que todo ello probar con una crema de especial eficacia de la que ya hemos hablado otras veces: Blue Cap de Laboratorios Catalysis. En cuanto a su interés en desintoxicarse le animamos a hacerlo porque hemos explicado ya en varios artículos que hoy es algo imprescindible cada cierto tiempo a causa de las toxinas con que hemos envenenado el aire, el agua, la tierra, las plantas y los animales que luego pasan a nosotros al respirar, beber y comer. Una persona corriente de edad media acumula hoy más de 150 sustancias tóxicas en su organismo porque éste no es ya capaz de deshacerse de ellas. Hay numerosos estudios científicos que lo demuestran y por eso hemos publicado igualmente diversos artículos explicándolo. Le sugerimos pues que lea en nuestra web -www.dsalud.com- los que han aparecido al menos en los números 12 (Cómo desintoxicarnos en sólo diez días donde explicábamos cómo funciona la cura con sirope de savia y limón que menciona)-, 67 (Cómo desintoxicar el hígado en apenas unas horas con consejos de la doctora Hulda Regehr Clark), 78 (¿Es el ensuciamiento celular la causa de muchos cánceres? con los consejos del Dr. Claude Lagarde), 88 (Cómo afrontar ortomolecularmente la intoxicación química del organismo donde José Ramón Llorente explica qué hacer a nivel ortomolecular), 91 (La intoxicación del hígado puede ser la causa de numerosas patologías, texto en el que José María Cardesín explica qué hacer en tales casos) y 106 (La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares donde se explica el radical y eficaz método propuesto por Andreas Moritz). Todos ellos están a su disposición.


Estimado Sr. Campoy: mi más sincera enhorabuena por su revista. Soy una lectora que, al igual que varios amigos míos, aprecia sinceramente la rigurosidad y utilidad de su trabajo. Por eso nos gustaría saber la opinión que les merece la siguiente cuestión sobre la que hemos recibido contradictorias opiniones médicas, todas ellas dentro de la medicina tradicional. Sería importante para nosotros teniendo en cuenta la confianza que tenemos en su criterio. El problema es el siguiente: partimos de un cuadro mantenido en el tiempo de episodios repetidos de bajones psíquicos, de hundimiento anímico severo, que a menudo se acompañan con una bajada de forma física (falta de fuerza, sensación de cansancio, dolores y malestar corporal, a veces comparable a la sensación corporal después de una paliza). Lo que podría parecer una depresión sin embargo no es considerada así por los profesionales que tampoco diagnostican ninguna otra enfermedad o problema psiquiátrico ni psicológico concreto de importancia. Como pese a ello los episodios de bajones, tristeza y hundimiento persisten pensamos -junto con los profesionales de salud mental- buscar alguna razón física u orgánica que pudiera provocar dichos bajones físicos y, fundamentalmente, psicológicos. Elucubramos sobre causas hormonales o sobre cualquier otro baremo medible analíticamente. En esa búsqueda de un posible camino que diera respuesta a la causa de nuestro problema probamos a realizar una analítica con dos valores: el litio y la serotonina. El resto de valores analizados dieron resultados normales (ferritina, colesterol, glucosa, hormonas tiroideas...). Todo menos los dos conceptos nunca medidos hasta ahora y sobre los que teníamos esperanzas en encontrar valores irregulares. Y así fue. Las pruebas analíticas dieron los siguientes resultados: Litio: <0,10 mEg/L (siendo sus valores de referencia de 0,70 a 1,40). Y serotonina/ suero: 27 ng/mL (siendo sus valores de referencia de 80 a 450). Es decir, el litio y la serotonina estaban muy bajos según la lectura que un paciente realiza de su analítica a juzgar por las cifras. Pero lo que nos pareció un hallazgo o una posible explicación biológica del problema dejó de serlo en el momento en el que un médico (neurólogo) nos interpretó dichos resultados. Según él la medición del litio sólo sirve en los casos de tratamientos en los que se administra litio. No era nuestro caso y por tanto esa cifra tan baja no significaba absolutamente nada. Y respecto a la serotonina nos dijo que la que se había medido tampoco tenía ningún significado pues sólo serviría para dar algún dato el valor de otra serotonina interna no medible en sangre. Es decir, dieran lo que dieran o hubiesen dado esos niveles de litio y serotonina analizados no había que hacer caso a los mismos. Un especialista en Medicina Interna, posteriormente, coincidió con esa opinión. Pero otros dos médicos, seguidamente, creyeron por el contrario que lo mejor sería intentar subir los niveles de litio y serotonina -en línea con nuestro parecer- nada más ver los resultados de los análisis. Así que en lugar de proseguir de consulta en consulta pasando por todas las especialidades para ver cuántos están a favor de una opinión y cuántos en contra hemos pensado en tomar otras vías para intentar resolver la cuestión que nos ocupa: si significan o no algo esas cifras analíticas. Y una de ellas, en la que confiamos, es que ustedes nos den su opinión al respecto. Les quedaríamos muy agradecidos. Reciban un atento saludo.

M. C. V.
(Madrid)

Hace ya una década un grupo de científicos dirigido por Husseini K. Manji constataría con ratones en la Wayne State University de Detroit que tras cuatro semanas de ingesta el litio estabilizaba el estado de ánimo y aumentaba la materia gris en el cerebro al estimular la producción de neuronas. Posteriormente -en el 2007- un equipo de trabajo del Instituto de Envejecimiento Buck (California, EEUU) dirigido por Gordon J. Lithgow –el estudio se publicó en Journal of Biological Chemistry- demostró que la esperanza de vida de los nematodos (gusanos) de la clase C. elegans -primer organismo pluricelular cuyo genoma completo se secuenció- se incrementa en un 46% suministrándoles litio; en su opinión porque reduce la actividad de un gen que modula la estructura de los cromosomas. De hecho por eso el litio se recomienda desde hace años en casos de depresión y otros problemas neurológicos aunque es más inteligente consumirlo de forma natural porque se necesita muy poca cantidad y está presente en frutas (fresas, frambuesas, moras y grosellas), cereales integrales y germinados (arroz, maíz y trigo), legumbres (judías, garbanzos, lentejas, habas y chícharos), alfalfa (las hojas y las semillas), hortalizas (berros, patatas, nabos y pimientos) y algunas plantas de consumo habitual (romero, tomillo y jengibre). En cuanto a la serotonina se trata de una monoamina neurotransmisora que sintetizan las neuronas en el sistema nervioso central pero también las células enterocromafines en el tracto gastrointestinal. Coligiéndose que su déficit, entre otras cosas, aumenta el mal humor y provoca cuadros de ansiedad, angustia, miedo y agresividad al igual que ocurre con el déficit de otros neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina. Cabe añadir que es necesaria para elaborar la melatonina -proteína que fabrica la glándula pineal y es la encargada de regular el sueño siendo ésa la razón de que el organismo produzca más serotonina al atardecer y menos al amanecer. Pues bien, no dormir de noche –por razones de trabajo o diversión-, el estrés, el alcohol, el exceso de azúcares en sangre –normalmente por culpa de la ingesta de hidratos de carbono refinados- y los cambios hormonales -sobre todo en los estrógenos- alteran sus niveles. De hecho hoy se asocian los niveles bajos de serotonina con desequilibrios mentales como la esquizofrenia, el autismo, el trastorno obsesivo compulsivo, la hiperactividad infantil, la depresión, los estados de agresividad, las migrañas, el estrés y el insomnio. Y para prevenir su déficit lo mejor es evitar todo lo antes mencionado así como consumir triptófano, aminoácido esencial precursor de la serotonina. Recordemos por último que son ricos en triptófano el arroz, los cereales, los huevos, la soja, el pollo, el pavo, el queso, los plátanos y las leguminosas. En otras palabras, que los niveles de litio y serotonina estén bajos sí es importante. Nosotros le sugerimos por ello que la persona que padece el problema siga a rajatabla durante unos meses La Dieta Definitiva –hemos repetido muchas veces que no se trata de una simple dieta para adelgazar (que también) sino un método que ayuda a recuperarse de cualquier enfermedad, cáncer incluido- y siga un tratamiento ortomolecular adecuado dirigido por un buen profesional (le sugerimos contactar con José Ramón Llorente en el 96 392 41 66).


Sr. Campoy: lo primero que quiero es darles la enhorabuena por la revista. Y en segundo lugar agradecerles que me den su opinión sobre lo que paso a escribirle. Soy una mujer de 37 años y llevo casi 8 tomando bebida de soja (Yosoy de Liquats Vegetals) y brotes de soja germinados en mis ensaladas. Y siendo consciente de que esta "leche de soja" no contiene ni calcio ni hierro he llevado siempre una buena alimentación que aporta todo lo necesario a mi organismo. Bueno, pues mis dudas aparecieron el día en que compré la revista y leí el artículo sobre la soja de Alfredo Embid con los problemas que causa y produce porque yo no he tenido ni el primero. Y digo esto con toda seguridad puesto que cada año, por imposición de la empresa o a voluntad propia, me hago un reconocimiento médico completo. La soja no me ha vuelto diabética ni me ha producido alteraciones en la tiroides. Tengo puntualmente el estrés que pueda generar una situación en concreto pero inmunológicamente estoy como un roble. Las analíticas siempre han dado que no tengo anemia y mi hígado está bien, al igual que los niveles de colesterol. No padezco de ninguna alergia (es más, mucha gente que nunca ha probado la soja tiene muchas alergias). Tampoco he tenido ni tengo ningún quiste ni tumor -por lo de las alteraciones del material genético que produce la soja según Embid-, ni dolores de cabeza, ni alopecia, ni peores habilidades mentales. Ni tampoco alteraciones del comportamiento. Sr. Campoy, de verdad que me resulta chocante lo que expone Embid en el artículo. Creo que ocho años son más que suficientes para haber tenido alguna de esas "alteraciones que produce la soja" consumida diariamente como vengo haciendo yo. Sin ánimo burlón, ¿seré caso de investigación? Es más, le cuento: tengo una amiga a la que hace años le encontraron un quiste ovárico y acto seguido le dieron tratamiento médico y cita para el quirófano pero ella fue a un naturópata que le recomendó dejar todos los lácteos y sus derivados y tomar bebida de soja. Bien, pues así lo hizo sin tomar la medicación del médico y en cuestión de unos meses el quiste le desapareció. Los médicos ni se lo creían… pero se adjudicaron la gloria. Hoy en día esta amiga tiene un niño precioso, ninguno de los dos tiene " alteración" alguna y ella sigue con la bebida de soja. Yo creo que no hay nadie que sólo se alimente de bebida de soja y por tanto es lógico que con los demás alimentos den al organismo calcio, hierro, ácidos grasos omega 3 y 6, vitaminas de todo tipo, etc. También hay que hacer lo mismo si se toman leches de vaca, cabra y oveja. La soja, en suma, no creo que sea tan mala como la pintan aunque sepamos que todo en exceso es malo. Me encantaría que pudiera contestar y darme su opinión. Y de nuevo quiero agradecerles el trabajo que realizan. Un cordial saludo.

Sonia
(Galicia)

Hay cientos de millones de personas dispuestas a dar el mismo testimonio que usted sobre la leche de vaca, el gluten, las nueces o los mariscos… por citar solo algunos ejemplos de alimentos bien conocidos que provocan a otros tantos millones de personas desde ligeras intolerancias y malestar soportable hasta shocks anafilácticos. Pero que unos los toleren bien no implica que otros los toleren muy mal. Y que la leche de soja causa los problemas descritos en el artículo que usted menciona no es discutible hoy. ¿Qué a usted parece sentarle bien –y decimos parece- y decide seguir ingiriéndola? No seremos nosotros quienes le digamos que no lo haga. Nosotros nos limitamos a informar de lo que a muchas personas les provoca y dejamos al lector que decida por sí mismo. Respetamos el libre albedrío. A fin de cuentas los cigarrillos son demostradamente cancerígenos más allá de cualquier duda y hay millones de personas que mueren de viejos en sus camas sin haber padecido cáncer tras décadas fumando. Y hay millones que ingieren aspirinas desde hace años y no han tenido problemas nunca y otras que no pueden decir lo mismo tras haber sufrido una hemorragia cerebral porque los muertos no hablan. Mire, hemos dicho muchas veces que cada persona es un mundo. Y que el sistema inmune de cada una de ellas es único. Ésa es la verdad. Pero asimismo hemos explicado que hay patologías que se desarrollan de forma tan lenta como silenciosa -es decir, sin dolor- que cuando se manifiestan son ya difícilmente afrontables. Y nuestra obligación ética es darlo a conocer cuando lo sabemos.


Señores: en primer lugar quiero dejar claro que a mí, en general, me gusta la línea editorial de su revista pero el último artículo sobre la soja me ha defraudado. Me parece un ejercicio de demagogia injustificado y una provocación. Además todas las referencias o datos que aportáis se contrarrestan con otros informes y estudios que corroboran que el consumo de soja reporta beneficios para la salud. Quiero resaltar que ustedes hacen referencia varias veces durante el citado artículo a la “industria alimentaria” y quisiera saber si nos meten a todos en el mismo saco. Ustedes hacen una defensa a ultranza de las medicinas complementarias a lo largo de todo este tiempo y me parece bien pero crear esta alarma social con el consumo de soja me parece del todo inapropiado. Además los lectores de su revista son personas con un cierto nivel cultural y consumidores o potenciales consumidores de herbolario o establecimientos de dietética en general. A continuación paso a puntualizar los desmanes del citado artículo: en primer lugar la “chorrada” -si se me permite la expresión- del Sr. Embid de que la soja es un cóctel de antinutrientes que altera el equilibrio hormonal. Los fitoestrógenos o isoflavonas tienen una acción moduladora o modificadora del estatus hormonal del ser humano y una actividad 200 veces menor que las hormonas humanas (hay un estudio realizado por los Dres. Kava Dolbaum y Blen de San Leandro (California) en el que se valoró el contenido en isoflavonas de 150 plantas medicinales y la soja aparecía en primer lugar; además se comprobó su afinidad con los receptores intracelulares de progesterona aumentando la sensibilidad de los mismos y reduciendo la frecuencia de ciertos tipos de cáncer. Ésta referencia es del Dr. Berdonces. En cuanto a los antinutrientes ni siquiera lo voy a comentar porque ya hay suficientes estudios en el mundo en la línea contraria. En cuanto al consumo de soja en Oriente lo de que apenas se consume -o, en todo caso, sólo los fermentados de soja- no tiene ningún sentido. Sobre todo si tenemos en cuenta que el consumo medio de una mujer oriental en isoflavonas es de 40 miligramos mientras en una occidental es de sólo 5 miligramos. Y en cuanto a que se consume poco en oriente baste recordar que para los emperadores chinos la soja era una de las cinco semillas sagradas junto con otros cereales y en Japón, por ejemplo, en algunas empresas hay instaladas máquinas expendedoras que ofrecen sopa de miso y otros derivados de soja a sus empleados. Con respecto a los inhibidores de la tripsina cabe recordar que es una purina y se neutraliza en el proceso de elaboración de la mayoría de productos derivados de la soja, especialmente los fermentados. Y en cuanto a las flatulencias, que sí es verdad en parte, hay que decir que de su fibra se extraen tres sustancias -rafinosa, estaquiosa y verbascosa- que son digeridas o fermentadas por la flora bacteriana y que provocan beneficios saludables a nivel de colon. En cuanto a la osteoporosis, un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en Archives of Internal Medicine el año 2005 confirmó que el extracto de soja reducía el riesgo de fracturas en un 30% aproximadamente. Respecto a la genisteína, según informó el Dr. Cooney del Duke University Eye Center en el año 2006, podría atenuar la progresión de la retinopatía diabética; funciona como antioxidante y como inhibidor de la aldosa reductasa, enzima que transforma la glucosa en sorbitol, un alcohol glucósido que en grandes cantidades puede acabar en retinopatía y en neuropatía. Con referencia a la relación que ustedes hacen en la infancia no voy a aportar ningún dato porque no lo tengo pero si les diré, como experiencia en la práctica diaria en mi herbolario, que tengo muchas clientas que dan a sus bebés leches de continuación (vegetales) o de soja sin ninguna consecuencia (y si no ya me dirán qué le administramos a un bebé intolerante a la leche de nacimiento). En este bloque y ya para terminar les diré que en un fabuloso artículo en una revista especializada el Dr. Berdonces se refiere a las precauciones básicas con la soja: moderación con las isoflavonas en embarazos de riesgo (hablamos de los suplementos, no de los alimentos), evitar la soja en caso de rinitis o asma (por el polvillo de la cutícula del haba de soja) y tener cuidado con el haba de soja en el caso de personas con cálculos renales ya que al ser rica en oxalato deben tomarla con moderación. Con respecto al hierro se ha demostrado que puede interferir el hierro no hemo pero se pueden tomar suplementos de hierro en estados carenciales. Finalmente sí hay algo de cierto, aunque teóricamente, en que empeora el hipotiroidismo ya que inhibe la síntesis de la hormona tiroidea e incrementa la TSH. Espero que me publiquen esta carta y confío en que haya una rectificación o, por lo menos, que se valgan de otros autores reputados como el Dr. Messina -que no queda muy bien en su artículo- para contrarrestar lo dicho en el mismo. Con esto quiero decirles que, desde mi modesta posición, se han equivocado. Sirva decirles que soy vegetariano desde los seis años y regento mi herbolario -que fundó mi padre en el año 1977- desde hace veinte años aproximadamente. Y quiero agradecer de antemano la labor de denuncia que hacen, que me parece loable, pero espero asimismo que sepan encajar las críticas. Es una actitud que debiéramos tener todos. Un saludo, a pesar de todo, cordial y afectuoso,

Enrique Alfredo Galassi Maroto
(Alicante)

Bien, publicada queda su carta aunque obviamente no estamos de acuerdo ni con lo que manifiesta ni, sobre todo, con que califique usted gratuitamente el trabajo de alguien con la experiencia y profesionalidad de Alfredo Embid -coordinador de la Asociación de Medicinas Complementarias- como “un ejercicio de demagogia injustificado y una provocación”. Moléstese usted en saber de quién habla y para ello nada mejor que leer la revista que dirige desde hace muchos años –Medicina Holística- y visitar las dos webs que además coordina: www.amcmh.org y www.ciaramc.org. Dicho esto agregaremos que estamos muy cansados de la costumbre de mucha gente de “matar al mensajero” cuando algo no le gusta. Mire usted: Alfredo Embid no da “su opinión”. Se limita a dar a conocer los resultados de trabajos científicos efectuados por investigadores de todo el mundo y publicados en revistas científicas de prestigio (aunque a nosotros muchas no nos lo parezcan). ¿Que eso molesta a quienes han obtenido resultados diferentes o a quienes viven de productos cuyas presuntas propiedades se critican? Estamos seguros de que lo tiene en cuenta pero ello no le impide ser honesto y negarse a ejercer la censura interesada que exigen otros para salvaguardar sus intereses. Alfredo Embid no se ha inventado un solo dato ni ha puesto en boca de nadie lo que no ha dicho o escrito. ¿Entiende eso? Es más, él mismo, como terapeuta que es, recomendó durante muchos años el consumo de “leche de soja” convencido como estaba –al igual que usted- de sus presuntas bondades. Algo que sin embargo, cuando tuvo más datos que contradecían su creencia, no le impidió rectificar públicamente y pedir disculpas a quienes entonces hicieron caso de sus consejos. Y eso le honra. En cuanto a la argumentación de su carta observamos que mezcla usted de forma inapropiada las cosas. Lo que en ese artículo básicamente se afirma es que ni la leche de soja ni los productos no fermentados son buenos para la salud porque pueden dar lugar a multitud de problemas (aunque no siempre y no a todo el mundo como ya explicamos en la respuesta a la carta anterior). La salsa de soja, el miso, el tempeh, el natto o la lecitina de soja no presentan los mismos problemas (tomados con moderación). Y nosotros vamos a darle un argumento “no científico” que apoya los estudios científicos: acuda usted a cualquier restaurante oriental –y eso incluye los de Occidente- y encontrará en casi todos ellos esos platos… y en ninguno leche de soja. Salvo que el dueño sea occidental o los clientes le hayan “exigido” a quienes lo regentan que la tengan y éstos la incorporen como ya han hecho con el vino o el whisky (por ponerle dos ejemplos). Se lo volvemos a repetir: los orientales no consumen de forma habitual leche de soja salvo en caso de extrema pobreza y necesidad perentoria de alimentarse. Ni productos de soja no fermentados. En fin, hemos dado ya demasiadas vueltas a este tema dado que ha causado sumo revuelo y nuestra obligación era hablar de ello y contestar a nuestros lectores pero lo damos por zanjado. Es usted libre de consumir leche de soja y productos de soja no fermentados así como aconsejarlos tomar a sus clientes si sigue creyendo que son buenos -en especial en el caso de los bebés y las mujeres con desajustes hormonales- pero nosotros también vamos a seguir desaconsejándolo.


 

NÚMERO 123. ENERO 2010.

Saludos. Me gusta vuestro trabajo y lo utilizo habitualmente para consulta porque me parece muy actual, muy en línea con la verdad de las cosas… pero en esta ocasión he entrado en la web para informarme sobre la insuficiencia renal y he leído datos contradictorios. Veréis, en el artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente las alteraciones del sistema urinario se dice en el apartado de Recomendaciones Generales que conviene ingerir “abundantes zumos de frutas naturales excepto uvas y fresas". Sin embargo un párrafo más abajo, en Alimentos adecuados, se dice al hablar de las frutas que son de especial interés la sandía, las uvas y las peras. Luego, ¿en qué quedamos? ¿Las uvas son recomendables o no? Yo pensaba que sí pero ahora tengo dudas. ¿O he interpretado mal lo que se dice? ¿Se refiere quizás a no combinar uvas y fresas? Dicho esto añadiré que me sigue pareciendo que hacen un trabajo estupendo. Ánimo.

Mauro Valladares

Entendemos sus dudas. Verá, el artículo habla de cómo afrontar las enfermedades renales en general y debemos decir que normalmente en esos casos las frutas -y sus jugos- son muy recomendables, fresas y uvas incluidas. El problema está en que eso es así… salvo en los casos de litiasis renal porque tanto las uvas como las fresas son muy ricas en ácido oxálico y por tanto no deben tomarse. Y previendo eso fue por lo que al hablar en general se sugirió evitarlas cuando en realidad sí pueden tomarse salvo si se tienen piedras en el riñón. Vamos a matizarlo en el texto que permanece en la web por si en el futuro a alguien le genera dudas como a usted. Y gracias pos sus palabras de ánimo.


Sr. Director: hoy día se pretende hacer creer a muchas personas sanas que padecen trastornos mentales o, al menos, hacerlas dudar para que se planteen esa posibilidad. A ello se dedican actualmente muchos psiquiatras. Claro que en la “biblia” de la Psiquiatría -el DSM IV (acrónimo inglés del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) casi no existe conducta, emoción, sensación o actitud que no esté contemplada ya como “enfermedad mental. Si eres activo y capaz se te considera “hiperactivo”. Si un día debido a un problema estás triste y por la tarde contento -porque lo has resuelto- te califican de persona que padece un “trastorno bipolar”. Vamos, que según esos "expertos" no debe haber más gente sana que la que no expresa sus emociones. Cuando la verdad es que la industria farmacéutica y los psiquiatras lo único que pretenden es convertirnos a todos en pacientes porque obtienen beneficio de ello. Y lo más vergonzoso es que ya se dedican incluso a medicar a niños. ¡Hasta a los de un año de edad! Lamentable. Lo inconcebible es que la Psiquiatría es en realidad una pseudociencia sin base científica alguna. Lo asegura el profesor emérito de Psiquiatría de la Universidad de Siracusa de Nueva York (EEUU) Tomas Szasz, conocido crítico de los fundamentos morales y científicos de esta disciplina y uno de los referentes de la Antipsiquiatría mundialmente famoso por sus libros El mito de la enfermedad mental y La fabricación de la locura: un estudio comparativo de la inquisición con el movimiento de salud mental. Los fármacos psiquiátricos tienen graves efectos secundarios que en muchos casos inducen a la violencia y al suicidio aunque los "expertos" aleguen gratuitamente que esa conducta, acción o tendencia suicida se haya debido a algún "brote psicótico". Estamos seguros de que si las personas que aceptan ingerir esos fármacos se tomaran el tiempo suficiente para leerse los prospectos se lo pensarían dos veces antes de consumirlos Es más, experimentarían reacciones fisiológicas y endocrinas solo leyéndolos. La propia FDA acusó en su día a la multinacional Eli Lilly, fabricante del Prozac, de ocultar que ese fármaco puede provocar conductas agresivas e intentos de suicidio. Lo cierto, empero, es que cada día se diagnostican más depresiones y otras patologías mentales que se tratan con fármacos porque siempre hay una "pastillita milagrosa" que los psiquiatras ofrecen a quienes en realidad lo que de verdad necesitan es comunicarse y sentir cariño y apoyo. A través del marketing se está convenciendo a muchas personas de que están “enfermas” -o podrían estarlo- cuando tienen problemas que no saben resolver y éstas aceptan que puede ser así porque es más cómodo echar la culpa de lo que les pasa a una situación ajena a ellos que no controlan que tener que afrontarla. Se consigue así hacer “clientes”. Cuando en la asociación que presido estamos persuadidos de que la comunicación es el disolvente universal de los problemas psicoemocionales y la alternativa más inteligente para cualquier “problema” que nos abrume. Lo irracional –aunque sea lo que proponen los psiquiatras- es elegir el camino de las drogas psiquiátricas. Nuestro mensaje, en suma, es claro y contundente: existen alternativas al tratamiento farmacológico psiquiátrico y de ahí nuestra labor para concienciar, prevenir y desenmascarar los abusos que se están produciendo en el ámbito de la salud mental. Vamos a ser muy claros: los tratamientos psiquiátricos vulneran los derechos fundamentales del ser humano.

Juan José Melgarejo Ruiz
Presidente de la Comisión Ciudadana Derechos Humanos (www.ccdh.info)

Suscribimos lo que dice. Es más, de hecho lo hemos denunciado de forma amplia en varios reportajes que el lector interesado puede leer en nuestra web: www.dsalud.com. Sin mucho éxito. Los fármacos para los “problemas mentales” siguen siendo un negocio redondo a pesar de que no sirven absolutamente para nada. Y es posible sencillamente porque la ética brilla por su ausencia en nuestra sociedad.


Sr. Campoy: en primer lugar le felicito por su extraordinaria y singular revista de la que soy suscriptor desde hace años. Soy un varón de 61 años y hace año y medio me diagnosticaron reflujo gastroesofágico sin hernia de hiato visible teniendo el esófago -según el informe emitido- con relieve mucoso y peristalsis normal y sintomatología "atípica" pues no tengo los síntomas clásicos de esa enfermedad como pueden ser pirosis, etc. Tengo la sensación de que algo me subiese hasta la garganta y termina en un "eructo", sobre todo cuando me inclino hacia delante. Me sucede cuando hago a diario deporte intenso, estoy angustiado y tengo ansiedad… o sin más. Después, en las horas sucesivas, tengo un sabor "raro" en la garganta. Además por las mañanas me levanto con una leve afonía y carraspeo. Tras el diagnóstico el médico de aparato digestivo me recetó tres pastillas de Cidine al día para mejorar el tracto intestinal (voy al baño regularmente todos los días a la misma hora) y una pastilla de Nexium -también al día- que me negué a tomar pese al enfado del doctor que me dijo que “era decisión y responsabilidad mía pero que tuviera en cuenta que dada la situación si no tomaba la medicación que me prescribía a no muy largo plazo podría desarrollar un cáncer de esófago”. Y aquí estoy después de año y medio sin tomar la medicación citada y con la cada vez más fuerte presión de mi familia para que la tome. Están preocupados por el vaticinio del médico respecto al cáncer de esófago. Además me hablan de personas del entorno que toman el "milagroso" Omeprazol desde hace muchos años, les va de maravilla –dicen- y no tiene efectos secundarios. Incluso el médico de cabecera me dijo que es completamente inocuo e inofensivo. No obstante intuyo que el tratamiento de la patología que padezco no debe ser fácil porque cuando voy al herbolario al que acudo habitualmente en busca de algún remedio natural me dicen que para el reflujo no hay nada por lo que me recomiendan un zumo o una infusión a "ver si me hace algo". En cuanto a la alimentación he probado un montón de cosas. He dejado de tomar alimentos que contengan ácidos (tomate, naranjas, etc.), tomado complementos dietéticos como Inulac y Caricol -quizás no los haya tomado el tiempo suficiente-, enzimas y otro tipo de preparados similares. No consigo erradicar las molestias que me recuerdan cada día que estoy castigando a mi esófago. La alimentación que hago es hiposódica para mantener la presión arterial en límites normales. He intentado seguir La Dieta Definitiva pero lo que necesito no es adelgazar sino engordar. Como soy una persona muy activa estoy muy delgado y no tengo en el cuerpo nada de grasa, sólo músculo. Ya no sé qué comer para evitar el reflujo, mantener mi peso y no adelgazar más. Suelo tomar mucho arroz, pescado, legumbres, pasta, mucha fruta, pan y los fines de semana carne con la que me da la impresión de que mejoro. Es más, en una ecografía que me hicieron recientemente me descubrieron dos piedras en un riñón y una piedra pequeñísima en la vesícula biliar que no se si podrá ser la causante del "reflujo". Le pregunté al doctor y no me quiso aclarar nada. O no supo. Además he revisado su prestigiosa revista y el libro La Dieta Definitiva y se habla poco sobre la acidez, que no sé si es lo mismo que el reflujo. ¿Qué me recomienda? Tomo todos los días la punta de una cucharadita con ácido ascórbico puro del que he comprado recientemente un kilo en un laboratorio. ¿Suspendo su ingesta? Lo digo por las piedras en el riñón y porque me es muy difícil conseguir la vitamina C en forma de ascorbato cálcico. Dándole las gracias anticipadas y pidiéndole disculpas por las molestias que le pueda causar reciba un cordial saludo.

R. Granda

Vamos a ver: actualmente se utilizan como protectores gástricos y esofágicos los llamados inhibidores de la bomba de protones. Y los que en estos momentos se utilizan clínicamente son el Esomeprazol (que se comercializa como Nexium), el Omeprazol (como Pepticum, Losec y Parizac), el Lansoprazol (como Opiren, Flas, Zoton e Inhibitol), el Pantoprazol (como Pantecta, Protonix, Somac y Pantoloc) y el Rabeprazol (como Rabecid, Aciphex y Pariet). En suma, tanto el Nexium que usted se negó a tomar como cualquier omeprazol que compre porque ese médico y sus conocidos le sugieren hacerlo pertenecen a la misma familia y sus efectos secundarios son similares si no los mismos. Porque claro que existen. Basta leerlos en el folleto de cualquiera de los fármacos mencionados. Que un médico diga que el omeprazol es inocuo sólo demuestra que es un ignorante o un mentiroso. Y sobre el hecho de que le amenace con un posible cáncer si no lo toma nos vamos a abstener de calificar su actitud para no ser groseros. Mire, en el nº 119 publicamos una noticia dando a conocer un trabajo de investigación dirigido por la Dra. Cristina Reimer en la Universidad de Copenhague (Dinamarca) que se publicó en julio del pasado año 2009 en Gastroenterology. El estudio se hizo con 120 personas sanas a la mitad de las cuales se les dio durante doce semanas un placebo y a la otra mitad 40 miligramos al día de Nexium (esomeprazol) ocho semanas y luego el placebo otras cuatro. Pues bien, el 44% de quienes ingirieron ese inhibidor de la bomba de protones sufrieron al suspender su ingesta -en comparación con el 15% del grupo de placebo- acidez estomacal, reflujo ácido e indigestión. Ese descubrimiento hizo que la doctora Reimer afirmara: "Tanto los pacientes como los médicos deben ser conscientes de que cuando se suspende la toma de este fármaco pueden aparecer o agravarse los síntomas”. Agregando que tampoco es aconsejable tomarlos en exceso ni durante tiempo prolongado y que desde luego no deben ingerirse nunca si no se está seguro del problema a tratar. Según la doctora Reimer ingerir estos fármacos a largo plazo sólo se justificaría si se padece reflujo gastroesofágico grave y para evitar a quienes toman antiinflamatorios no esteroides -como la aspirina- que éstos causen estragos en el estómago. La propia revista, en un editorial, denuncia por su parte que al menos a la tercera parte de las personas que los toman se les renuevan las recetas sin necesidad. Por otra parte ya en el nº 67 de la revista explicamos que estos medicamentos aumentan además el riesgo de padecer neumonía. Lo descubrió un grupo de investigadores holandeses al sospechar que limitar la acción de los jugos gástricos con ellos podría impedir la destrucción de las bacterias patógenas que ingerimos con la comida. Bacterias que pueden colonizar en tal caso el estómago y alcanzar el aparato respiratorio en mayor cantidad produciendo infecciones. Pues bien, su sospecha la confirmó tras analizar el historial médico de casi 370.000 pacientes y constatar que muchas de las personas consumieron esos fármacos antes de sufrir una neumonía. Según sus datos el riesgo al menos se duplica. Asimismo vieron que el riesgo era mayor cuanto mayor es el consumo de ellos. Cabe añadir que además interfieren en la regeneración de los huesos y aumentan el riesgo de fracturas de cadera pudiendo igualmente provocar dolores de estómago y de cabeza, diarrea, estreñimiento, vómitos, mareos, sarpullido y tos. Y no digamos ya si se toman conjuntamente con otros fármacos con los que interactúan negativamente. Sea pues sensato porque hay métodos naturales para resolver esos problemas más eficaces y menos peligrosos. Añadiremos que si le recetan un inhibidor de la bomba de protones quizás se deba –es lo más habitual- a que sospechan que usted está infectado por la bacteria Helicobacter pylori a la que se achacan casi todas las úlceras gástricas y los problemas de reflujo pero en tal caso no entendemos que no le hayan sugerido tomar conjuntamente un antibiótico o le sometieran a alguna prueba para constatar si está infectado. Le sugerimos que lo averigüe. Basta con que acuda a un terapeuta formado en el Par Biomagnético. Sabrá si es así y podrá además eliminar la bacteria en un par de sesiones. Es más, podrá averiguar si la causa es ésa… u otra bacteria, virus, hongo o parásito patógeno. Y eliminarlo. En cuanto al Cidine su principio activo es la cinitrapida (ácido tartrato) y se receta para estimular la motilidad intestinal pero tiene también potenciales efectos secundarios negativos y se trata de un sedante suave por lo que si no lo necesita realmente es mejor que tampoco lo tome. ¿Y a qué puede deberse su reflujo esofágico? Lo más probable es que se deba a una intolerancia farmacológica, a que sea alérgico o intolerante a algún alimento o a que sufre la carencia de algún nutriente. No tome pues fármacos una temporada para ver si eliminándolos desaparece el problema. Y paralelamente hágase unos tests de alergia e intolerancia alimentarias para poder desechar todo aquel que le siente mal. Finalmente siga un tratamiento ortomolecular con un buen especialista aunque ya le adelantamos que hay algunas cosas que seguramente le ayudarán: zumos de aloe vera, col y apio y una sal de schussler: la Natrum Phosphoricum. Pruebe además con dos productos homeopáticos: Iris versicolor a la 200CH (5 gránulos 2 veces al día) y Lycopodium 30CH (5 gránulos por la noche). Por lo que se refiere al ácido ascórbico siendo tan pequeña la cantidad que dice ingerir a diario no hay problema pero sepa que en la forma de ascorbato cálcico –que es alcalina en lugar de ácida y por eso más aconsejable- sí se encuentra fácilmente (no tanto en las farmacias, eso es verdad). Entre otros fabricantes los tiene la marca LKN que se anuncia todos los meses en la revista y comercializa productos de excelente calidad.


Increíble es la palabra que empleo para describir la cantidad y calidad de información que dais tanto a través de la web como de la revista. Gracias, de verdad. Y ahora voy al grano: tengo un hermano de 24 años que sufre ansiedad y depresión. Su comportamiento es extraño. Parece un niño. Apenas habla con la gente y no reconoce lo que está ocurriendo. Con la familia se vuelve agresivo y se enfada mucho cuando le preguntamos por qué está así. Nunca nos ha dicho qué siente ni qué le ocurre. Lo cierto es que era una persona normal hasta hace 3 años en que un día llegó a casa sin casi poder hablar y diciendo que se sentía plenamente consciente. Nos dijo que había fumado un porro. Pero nos cuesta creer que un porro le haya afectado tanto. Sabemos que el alcohol siempre le ha sentado mal aunque bebiera muy poco. Nos hemos informado y sabemos que sólo fumó un porro, no tomó ninguna otra droga. Pues bien, lo cierto es que a partir de ese momento comenzó a sufrir ansiedad, luego comenzó con depresión y no puede –dice- concentrarse en lo que hace. Como dije apenas habla y cuando lo hace tartamudea mucho. No se puede expresar bien y se le olvidan las cosas. Tampoco presta atención. Es más, hay días en que está muy nervioso y no le podemos decir nada porque nos grita para que nos callemos; y otros días se muestra más tranquilo. Durante ese tiempo ha ido a muchos psicólogos, médicos y especialistas pero no ha mejorado. Ha tomado de todo tipo de homeopatía y productos naturales y sólo le han servido para calmarse un poco. Otros medicamentos no ha tomado. Bueno, la verdad es que sin que él lo sepa le estamos poniendo unas gotas de Haloperidol en la comida después de que se lo recetara un psiquiatra para que se tranquilizara. Solo que hemos comprobado que le pone más nervioso aun cuando el médico nos dijo que era imposible. Así que no sabemos si continuar dándoselo. Actualmente mi hermano ya no quiere acudir a ningún otro médico ni a otro sitio. Está cansado de acudir a médicos. Lo cierto es que nosotros seguimos dándole Haloperidol. Orina mucho, supongo que por culpa del medicamento, o porque cogió esa manía. Tiene muchos miedos y obsesiones, deja que pasen los días sin hacer nada. Me pregunto si la depresión se debe a que se negó a tomar los antidepresivos que le recetaron o a que es consciente de que sus facultades mentales están mermadas. No son las mismas de hace 3 años. También pienso si no se deberá a un desequilibrio del eje hipotálamo-hipofisiario-suprarrenal causado por la sustancia que fumó. No sabemos a dónde ir ni qué hacer ya que cada día está peor. Realicé una consulta por medio de internet al Centro Médico Euroespes y me dijeron que en estas condiciones no podían ayudarnos. Espero que vosotros sepáis orientarnos a fin de conseguir su bienestar y el de toda mí familia. Estaríamos eternamente agradecidos. Muchas gracias.

A. Martínez

Mire usted, el Haloperidol es un neuroléptico perteneciente al grupo de las butirofenonas -y, por tanto, un potente antagonista de los receptores dopaminérgicos centrales- que se receta como antipsicótico y como antiemético (para prevenir las náuseas y los vómitos) al igual que como sedante en casos de manías. Y basta leerse el prospecto con los posibles efectos secundarios para echarse a temblar. ¿Cómo le dan ese fármaco sin que lo sepa? ¡Es su salud y su vida! Entre otras cosas puede producir temblor, rigidez, salivación excesiva, bradiquinesia, acatisia, distonía aguda, movimientos involuntarios de la lengua, cara, boca o mandíbula -¡que pueden llegar a ser permanentes!-, hipertermia, rigidez muscular generalizada, inestabilidad autonómica, alteración de la conciencia, depresión, sedación, agitación, somnolencia, insomnio, cefaleas, confusión, vértigo, convulsiones, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dispepsia, hiperprolactinemia, galactorrea, ginecomastia, oligo o amenorrea, hipoglucemia, síndrome de secreción inapropiada de ADH, taquicardia, hipotensión, arritmias ventriculares, agranulocitosis, trombocitopenia, hepatitis, constipación, visión borrosa, sequedad bucal, retención urinaria, priapismo, disfunción eréctil, edema periférico, sudoración o salivación excesiva, pirosis, falta de regulación de la temperatura corporal, rash, urticaria… y hasta anafilaxia. Incluso se han reportado casos aislados de muerte súbita en pacientes psiquiátricos. ¡Es puro veneno! Por muy legal que sea y por mucho que haya psiquiatras descerebrados que lo recomienden. ¿Cuántas veces hemos advertido a nuestros lectores que se lean los prospectos de los fármacos que van a tomarse -o a dar a sus hijos- y no se limiten a seguir las instrucciones que les da el médico de turno? Los médicos están para asesorar, no para decidir por los enfermos. Y el hecho de que una gran mayoría crea que cualquier fármaco es aconsejable o medianamente seguro por el simple hecho de estar aprobado -afortunadamente no todos piensan así que hay médicos excelentes aunque sean pocos- demuestra sólo que son unos ignorantes a los que se les ha lavado el cerebro. Dejen de dar a su hermano ese fármaco. Probablemente mejore ¡sólo con hacer eso! Que se desintoxique de inmediato. Y busquen la causa de su estado. Que dudamos mucho sea a causa de ese porro que a usted tanto le preocupa. Es mucho más posible que la causa fuera una vacuna o una intoxicación por ejemplo. ¿Se vacunó de algo hace tres años cuando empezó todo? ¿Siguió algún tratamiento farmacológico? ¿O empezó todo con un shock traumático de tipo emocional? Esta última opción es importante valorarla. Y en ese sentido lo mejor que podemos sugerirle es un tratamiento anatheorético. En el centro que dirige Joaquín Grau en Madrid (91 522 89 09) pueden darle el nombre de algún terapeuta con experiencia. Tampoco cabe descartar un problema de parasitación o una infección bacteriana, vírica o fúngica. Una sola sesión con el Par Biomagnético puede orientar sobre esa posibilidad. En España quien más experiencia tiene es Juan Carlos Albendea por lo que le sugerimos que su hermano –si acepta- acuda a él (lo puede localizar en el 91 704 57 81). Y, por supuesto, no estaría de más un chequeo a fondo para valorar su estado general y encontrar otras posibles causas. Hay varios médicos que pueden hacerlo pero nosotros vamos a sugerirle dos: Alberto Martí Bosch (91 435 56 13) y Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Suerte.


Sr. Director: le felicito por su revista ya que la encuentro muy interesante y me sirve de guía para solucionar muchas de las situaciones que tanto yo como mi familia padecemos. Pero hay algo que me desborda y no puedo controlar: me he convertido en una persona con un carácter muy agresivo. Fui una persona pacífica hasta que mi marido y yo adoptamos a nuestra hija. La niña llegó a casa con 6 años y una actitud totalmente fuera de control, capaz de organizar las situaciones más insólitas y espectaculares en lugares públicos. Después de una larga procesión por diferentes psicólogos y de tener diagnósticos tan dispares como alteración límite de la personalidad, retraso mental y déficit de atención con hiperactividad, entre otros, supe que nunca podría ser una madre normal. He llegado a vivir muchas situaciones de vergüenza que me sacaban de mis casillas y me ponían en contra del mundo. Así empecé a luchar con todo y contra todo, incluso contra mí misma. Me encontré con profesionales a los que el caso se les escapaba de las manos. Las circunstancias hicieron que mi carácter cambiase y me llegase a alterar con mucha facilidad. Para colmo el año pasado estuve muy enferma después de una histeroscopia que me originó una septicemia. Acabé en coma y me tuvieron que operar de urgencia para extraerme la matriz y un ovario que estaban altamente infectados. Afortunadamente conservo el otro ovario pese a que la infección se había extendido por todo el cuerpo y la sangre. Después de la intervención me mantuvieron anestesiada porque mi cuadro clínico era de posible muerte. Me despertaron un día después y cuando abrí los ojos en la UCI me sentí presa del pánico. Tenía un aparato en la boca para respirar y un montón de cables recorrían mi cuerpo cosidos a mi piel con puntos. La experiencia de la UCI no se la deseo a nadie. Fueron horas y horas postrada. Mis manos se quedaron agarradas a las barandillas de la cama en un estado de rigidez tal que aún hoy tengo siento dolor en las articulaciones de los dedos. Con el tiempo físicamente me he ido recuperando pero tengo los nervios destrozados. Ahora mi hija está más calmada pero está entrando en la adolescencia y me resulta imposible controlarme cuando se porta mal. Ahora soy yo la que arma las situaciones más insólitas y espectaculares cuando no actúa de manera adecuada; por ejemplo, cuando se abraza a desconocidos. Además hace muchos años que soy migrañosa crónica y cada vez el dolor es más frecuente e insoportable. Me estoy medicando con Almográn, Flurpax, Cincofarm y Naproxeno sódico. He probado otras medicaciones naturales y homeopáticas pero no me hacen efecto (también tomo Diacepán para los nervios en los momentos más críticos) ¿Qué puedo hacer para calmar mi agresividad? Me he convertido en el ogro de la familia. En los actos sociales la gente ya espera a ver cuándo voy a montar el numerito, sobre todo si está presente mi hija. Espero que me pueda ayudar. Muchas gracias por su atención.

Mercedes R.
(Barcelona)

Mire, ante todo le sugerimos –como en la carta anterior ya hemos explicado- que se lea usted los prospectos de los fármacos que se está tomando. Y si después de hacerlo sigue tomándolos porque cree que lo que en ellos se dice no le va a pasar a usted o porque piensa que aunque las advertencias son muy claras no pueden ser ciertas porque entonces no se comercializarían ¡despierte! En esos fármacos no está la solución a su problema. De eso sí estamos seguros. Así que plantéese otras opciones. Para empezar sepa que la mayoría de los casos de agresividad irracional o incontrolada los provocan ¡los antidepresivos! En segundo lugar revise su alimentación. En más que probable que aunque a usted le cueste aceptarlo la causa pueda estar igualmente en ella. No tanto por lo que ingiere –que también- sino por lo que no ingiere. Porque la irritabilidad se la puede causar el déficit de algunos nutrientes; en especial de las vitaminas B1, B3, B9 (ácido fólico) y E así como de algunos minerales: zinc, magnesio, potasio y fósforo. Y otro tanto pasa con la carencia de ácidos grasos poliinsaturados (omega 3 y 6 preferiblemente). Por otra parte sepa que provoca igualmente irritabilidad la intoxicación por mercurio así que si tiene amalgamas en la boca hágaselas quitar. Como lo provoca una exposición continuada a ondas electromagnéticas. Y el consumo de aspartamo así que no tome edulcorantes o alimentos preparados que lo contengan (como la Coca-Cola). Y sustituya su pastilla de Valium –es decir, el Diacepán- por el sencillo azafrán que tiene las mismas propiedades para la ansiedad pero sin ninguno de sus efectos negativos. En suma, desintoxíquese y alcalinice su organismo, siga las normas de La Dieta Definitiva, busque un buen experto en Medicina Ortomolecular, elimine las amalgamas de su boca si las tiene, no consuma aspartamo, tome cápsulas de omega 3 y 6 (por ejemplo Aceite de Krill, Lyprinol o Algatrium), eche algo de azafrán –no colorante- en sus comidas y elimine toda bebida o alimento que lleve aspartamo. Todo ello después, por supuesto, de dejar de ingerir los fármacos que menciona. Siempre supervisada por un profesional que la oriente. En esta misma sección damos algunos nombres de médicos en otras respuestas. Agregaremos que no estará de más plantearse la posibilidad de que la irritabilidad la cause algún problema enterrado en su mente por lo que un tratamiento con Anatheóresis o con el Tapping no debería descartarse como posible opción terapéutica.


Estimado Sr. Campoy: leo su revista cada mes y me gusta especialmente la sección de Cartas al Director porque se aprende mucho con las preguntas y las experiencias de los demás. Casi todas comienzan felicitándole a Vd. y a su equipo por su labor y valentía al enfrentarse a las instituciones oficiales y aún cuando estoy de acuerdo con esas felicitaciones he de decir que hay algo que me tiene preocupada con respecto a la búsqueda de la salud. Y es que si descartamos a la medicina oficial, que trata los efectos y no las causas prescribiendo medicamentos que tienen más efectos secundarios que beneficios, y queremos tratarnos con las medicinas alternativas a nuestro alcance tenemos que tener una cartera bien grande porque esos tratamientos –y también los médicos naturistas- son muy caros. No son aptos para cualquier bolsillo. Aprovecho pues para pedirles que hablen en su revista de la llamada Urinoterapia de la que hay mucha información en internet y varios libros publicados. Ya sé que hablaron en uno de los números de la revista del tratamiento con orina. Creo recordar que hablaron de ella cuando se utiliza inyectada y no como la han usado tantas civilizaciones lejanas y cercanas que es aplicándola en las zonas enfermas o tomándola directamente. De hecho ya van 5 congresos presentados por médicos, naturistas y químicos -desde el primero que se celebró en India en febrero de 1996- hablando de las bondades de tomar la propia orina como tratamiento para múltiples enfermedades. Aseguran que en nuestra propia orina está el antígeno específico de la enfermedad que padecemos. El próximo congreso se celebrará en Guadalajara (México) donde varios profesionales hablarán de las ventajas de esta terapia. Varias personas, entre las que me incluyo, la hemos tomado durante tiempo y no sólo no nos hemos intoxicado sino que, por ejemplo, a mí se me ha reducido el tiempo de curación de una gripe. Y eso sin gastar un euro del bolsillo. Simplemente con una alimentación lo más sana posible. Eso sí, la orina sabe bastante mal si se come carne, embutidos y alimentos enlatados o precocinados. Como se cuenta en muchos libros el sabor de la orina se asemeja a un caldo de verduras. Le agradecería mucho que publicase esta carta y que pudiera ver algún día en su revista algún estudio sobre los tratamientos con Urinoterapia. Reciba un cordial saludo Vd. y todo su equipo.

Esperanza Castro

Vamos a complacerle aunque no es una terapia por la que nos sintamos especialmente atraídos. Y no porque no funcione –que funciona- o porque no tenga la ventaja de ser muy económica –es evidente que lo es- sino porque tiene sus inconvenientes (y no hablamos de la necesidad de superar el asco que da beberse la propia orina). Por eso está bien su uso en algunos países asiáticos -como la India-, iberoamericanos o africanos -donde en muchos la pobreza es endémica- pero no tanto en los países más desarrollados. Lo explicaremos en un reportaje próximamente.


 

NÚMERO 122. DICIEMBRE 2009.

Muy estimado Sr. Campoy: no es sólo el membrete formal de una carta cualquiera. Siento por usted verdadera estima ya que a través de su revista y de su libro La Dieta Definitiva he podido solucionar problemas de salud que con los médicos convencionales fue imposible resolver. Mi consulta ahora se debe al deseo que tengo de resolver una bursitis de cadera (eso es lo que me han diagnosticado con radiografías). Según el traumatólogo tengo bastante desgastados los cartílagos y alguna calcificación. Tengo 48 años y practico Pilates Reformer (ahora con limitaciones a causa de la molestia en la cadera) y mi salud es relativamente buena si no entramos en detalles. No obstante el dolor en las articulaciones y las contracturas musculares en el cuello las tengo desde siempre. Con fisioterapia y relajantes musculares he sentido mejoría pero nunca he estado sin dolor. Así pues el traumatólogo me dice que empiece a plantearme que tendré que tomarme siempre Ibuprofeno a diario al levantarme. Como si eso fuera la solución. Cuando hago movimientos la rodilla izquierda, el hombro izquierdo y la cadera derecha siempre crujen. Mi espalda esta curvada hacia delante desde hace años y cuando intento ponerme recta siento dolor en los músculos que van de la cabeza al cuello -trapecios y hombros- por lo que regreso a la posición indolora. Es decir, acurrucada. Ahora, al no poder practicar Pilates -que era lo que me hacía sentir mejor- creo que tengo una recaída física y anímica. Leí en su revista acerca del colágeno hidrolizado y lo estoy tomando desde hace quince días. También, según aconsejaba un artículo suyo, compre el Silicium Gel y lo aplico en las zonas articulares dolorosas. Quisiera su consejo sobre si es aconsejable tomar conjuntamente el colágeno hidrolizado y el silicio orgánico vía oral ya que quizás sea más efectivo que en forma de gel tópico. Asimismo le agradecería cualquier recomendación que me sirva de ayuda. Sólo decirle que el único problema de salud que tengo son quistes en el pecho, calcificaciones mamarias y nódulos en la tiroides (los análisis indican que la tiroides funciona correctamente) Mis analíticas son normales en colesterol, glucosa y en todos los demás marcadores generales. Le agradezco con antelación todos aquellos consejos que les da a otras personas en respuesta a sus cartas porque todos nos beneficiamos de ellos, muchas veces más que de una consulta directa con el médico. No dejaré de leer su revista ni de escuchar sus criterios.

Inma Miró
(Valencia)

Como usted sabe las articulaciones son las estructuras que unen entre sí uno o más huesos permitiendo que el esqueleto se mueva; es decir, hablamos de los ligamentos, los tendones, los cartílagos, la membrana sinovial, las bursas, etc. Bueno, pues las bursas son el centenar y medio de pequeños saquitos -también llamados bolsas sinoviales- que actúan como amortiguadores de las articulaciones permitiendo que éstas se deslicen sin fricción solo que a veces se inflaman a causa de un golpe, un estimulo excesivo –por ejemplo les pasa a quienes trabajan con martillos neumáticos-, una infección o cuando se sufre gota o artritis reumatoide. Y suele doler sobre todo cuando aumenta el líquido alojado en las bolsas, especialmente en los casos de infección porque pueden llenarse de pus y sangre que impidan el movimiento y causen tumefacción y fiebre. Así que nuestra sugerencia es que averigüe ante todo si hay alguna infección no detectada como causa para lo que volvemos a recomendar como más método más sencillo y rápido el Par Biogmagnético. Dicho lo cual use zapatos cómodos, evite todo ejercicio físico que afecte directamente a las articulaciones, aplique de vez en cuando frío en la zona dolorida para rebajar la inflamación, evite darse masajes o presionar en la zona afectada, descanse con los pies en alto para mejorar el drenaje linfático y siga una diete alcalinizante -es decir, desintoxicante- para eliminar el exceso de ácido úrico (lo ideal es como ya habrá comprobado La Dieta Definitiva aunque eliminando de ella los huevos). Y es que sobre todo debe asegurarse de no tomar leche ni productos derivados, carnes rojas, grasas saturadas animales –y eso incluye los embutidos-, huevos –contienen ácido araquidónico-, azúcar, hidratos de carbono refinados, alcohol, café y tabaco. En cambio conviene consumir abundantes alimentos crudos -ensaladas y frutas- pues contienen sustancias con actividad antiinflamatoria y depurativa. E ingerir a diario abundante agua ya que es crucial para eliminar los residuos metabólicos. Dicho esto sepa que el Papimi puede ayudarle sin duda alguna (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que con el título Las sorprendentes posibilidades curativas del PAP-IMI publicamos en el nº 70). Y un tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento -lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que en su momento publicamos en los números 83 (Enorme utilidad terapéutica de los factores de crecimiento en multitud de patologías) y 92 (Artrosis: notable eficacia del plasma rico en factores de crecimiento)-. Igualmente puede ayudarle un tratamiento con un experto en Reeducación Postural Global pues ha demostrado su eficacia en artrosis, tendinitis, hernias discales, cifosis, escoliosis, contracturas y otras patologías (lea el reportaje que publicamos en el nº 49 con el título Reeducación Postural Global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas). Y ya puestos permítanos recomendarla asimismo el artículo que con el titulo Importante avance en el tratamiento de las patologías posturales publicamos en el nº 111 en el que explicamos la utilidad de la Plataforma Posturométrica Lizard que permite diagnosticar en apenas tres minutos las alteraciones derivadas de la patología de la postura -desde los pies hasta la boca- y las Plantillas Med Reflex X que ayudan a conseguir la postura adecuada sin cambiar de plantillas cada cierto tiempo porque pueden ser modificadas tantas veces como sea necesario. En cuanto al silicio orgánico en casos de bursitis suele ser mejor aplicarlo tópicamente en forma de gel. Lo que sí puede venirle bien es tomar en ayunas zumos de aloe vera, noni y apio así como ingerir bayas de goji. Terminamos indicándole que se han obtenido a veces muy buenos resultados con Apiterapia (lea en nuestra web el reportaje que con el título El poder curativo de las abejas apareció en el nº 29). Sepa finalmente que a nivel ortomolecular es muy útil la ingesta de ácidos grasos omega 3, bioflavonoides, bromelaína, calcio, cartílago de tiburón –es rico en sulfato de condroitina y glucosaminoglicanos-, cúrcuma, enzimas proteolíticas, magnesio, manganeso, MSM (Metilsulfonilmetano), PABA, SAM (S-adenosil-L-metionina), selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B). Y, por supuesto, el colágeno hidrolizado que ya está tomando. Pero ello requiere ponerse en manos de un buen profesional que paute las dosis y los tiempos.


Soy lectora habitual de vuestra revista y me gustaría que me asesoraseis. En los últimos 6 meses he sufrido dos abortos espontáneos de 5 y 7,5 semanas. Me han hecho pruebas de trombofilias, anticuerpos, antifosfolipidos y genéticas. Y aunque los resultados de todas las pruebas salen normales me han recetado para el próximo embarazo Progefik 200 (óvulos vaginales de progesterona) y Adiro a partir del momento en que sepa que estoy embarazada. La progesterona dicen que la recetan siempre en estos casos aun sin saber si hay deficiencia de ella y el Adiro porque –afirman- hay tipos de trombofilias que no se detectan. En suma, me gustaría saber si esos tratamientos tienen realmente eficacia, si son necesarios y qué efectos negativos pueden tener. En la medicina alternativa ¿cómo se plantea este "problema"? ¿Es normal tener dos abortos seguidos? No tengo más hijos. ¿Qué otras causas puede haber? ¿Qué me recomendaríais para un próximo embarazo? Estoy tratándome con Acupuntura y Fitoterapia. Muchas gracias.

Ana Isabel García

La causa -o causas- de haber tenido dos abortos seguidos pueden ser muy variadas y sólo valorando a la persona es posible conocer la razón. Y el motivo de que le manden progesterona es porque se trata de la hormona protectora del embarazo y se afirma que no tiene efectos adversos. Dicho esto añadiremos que las principales causas de aborto inesperado y/o repetitivo–aunque la mayoría de los médicos las ignora- son las siguientes: el consumo de analgésicos –y muy especialmente de ácido acetilsalicílico por lo que tomar Adiro es un auténtico sinsentido-, el exceso de cafeína, el cloro del agua –tanto el que se echa para purificar el agua potable como el de las piscinas-, los nitratos de los fertilizantes –de ahí la importancia de lavar muy bien las frutas y verduras antes de ingerirlas-, la canela y el apio –a causa de la apíina-. Pero lo más corriente es que se deba a un déficit de vitamina B12 o a la exposición a radiaciones electromagnéticas (nunca debería llevarse el móvil encendido encima pero mucho menos estando embarazada). Quienes lo saben prefieren no hablar de ello pero bastan dos imanes en los puntos adecuados para provocar un aborto en minutos. De ahí que las gestantes que acudan por ejemplo a un tratamiento con el Par Biomagnético o a un tratamiento de Electroterapia deban tener sumo cuidado y acudir sólo a aquellos profesionales bien informados que lo saben para no correr riesgos.


Amigos: desde el año 2002 (nº 40) sigo cada mes su publicación y les felicito por el trabajo realizado. También sigo las indicaciones de La Dieta Definitiva. Bien, me gustaría transmitirles lo siguiente: han pasado 12 años desde que se me diagnosticó un carcinoma escamoso pulmonar estadío IIIB y 9 del diagnóstico de un adenocarcinoma infiltrante colorrectal estadío II. En el camino he dejado la quimio, la radioterapia, una neumonectomia (extracción del pulmón izquierdo y 3 metástasis en el mediastino), una laparoscopia para extraer parte del intestino y 30 ganglios. He llevado una bolsa durante medio año y he sufrido lo habitual: desequilibrio en los ojos, la boca, la piel y los huesos, una cuerda vocal menos, la tráquea muy delicada después de quemármela y la tiroides y el estómago hechos un desastre. Aún así debo decir que he robado 12 años a la señora de la guadaña. Pero hace 2 años apareció una lesión en el único pulmón que tengo y en opinión de mis médicos tiene toda la apariencia de un carcinoma bronco-alveolar de 1,5 cm (la primera imagen era de 8 mm). El caso es que tras mis vivencias de ninguna manera aceptaría otra quimioterapia. Y radioterapia sólo como última solución. De momento me están observando para ver la evolución y me dicen que aún no conviene operar. Como durante años seguí con muchísimo interés el asunto del Bio-Bac -lamenté mucho el fallecimiento de su inventor, el D. Fernando Chacón, al que seguro que el disgusto le robó años de vida- decidí tomar Renoven para tratar de evitar una arriesgada operación en el único pulmón que me queda. Hoy mismo he querido hacer un pedido y previamente estudié la dosis para saber la cantidad que debía pedir. Y me encontré con que para tratarme debidamente tenía que solicitar 5 unidades de 200 ml cuyo coste es de 43 euros la unidad. Es decir, 210 euros mensuales. Sin duda dirán que ante los resultados el producto no es caro pero a mí me otorgaron de oficio la pensión de invalidez que me permite vivir dignamente; ni más, ni menos. Un gasto de 210 euros al mes me resulta pues totalmente imposible de afrontar. Por consiguiente me tengo que quedar sin experimentar su efectividad y me tendré que exponer a la intervención con los consabidos riesgos. Sé que no hay solución. Quería sólo que estuvieran informados. Además, ¿sabían ustedes que el tratamiento del profesor Bauer cuesta 3.000 euros? Y luego está el viaje, la estancia, el hotel... Tengo una amiga con fibromialgia y quería llevarla a Suiza a verlo porque confiaba en su sistema pero ella no puede permitírselo. Les saludo a todos ustedes con sincera simpatía y reconocimiento de su profesionalidad.

Regina Schwarz
(Castelldefels)

Lamentamos sinceramente su situación aunque su queja debería dirigirla a usted a quienes asumen pagar a una multinacional productos que le cuestan al estado entre 6.000 y 15.000 euros AL MES pero se niegan a abonar productos como el Bio-Bac que cuestan entre 80 y 100 veces menos. Y lo mismo cabe decir del método del Dr. Bauer a quien como usted entenderá no vamos a decirle nosotros lo que tiene que cobrar o no en su consulta privada por lo que hace. Si esa técnica la hubiesen asumido los médicos en nuestros hospitales públicos a su amiga no le costaría un céntimo. Así que le sugerimos que escriba a usted a los grandes medios de comunicación –aunque dudamos mucho que en la mayor parte de los casos su carta no vaya directamente a la papelera- a ver si logra concienciar a la sociedad de una manera más eficaz que nosotros. O al Ministerio de Sanidad. O a las consejerías autonómicas de Salud. En fin, a quienes deciden dónde y en qué se gasta nuestro dinero. Y, de corazón, ojalá se recupere aunque optara usted por hacer lo contrario de lo que desde hace años sugerimos en casos como el suyo.


Ante todo quiero felicitarles por la revista de la que hace años soy lectora y admiradora por lo que la recomiendo siempre que tengo ocasión. Verán, soy homeópata unicista con 15 años de actividad profesional y como ya deben saber ustedes el pasado 11 de junio del 2009 el Tribunal Superior de Cataluña anuló el decreto sobre terapias naturales que regulaba las condiciones para el ejercicio de las mismas. Unas terapias que hoy se están ejerciendo sin ningún tipo de regulación como consecuencia de la impugnación realizada por el Consejo General de Médicos y otros colectivos argumentando que la salud es competencia exclusiva de los médicos. En mi caso he cursado 5 años de estudios en Homeopatía Clásica más cursos y seminarios de formación continuada. El 90% de las personas que acuden a mi consulta son "pacientes" crónicos procedentes de alópatas que, cansados y desesperados, buscan ayuda en la Homeopatía y en otras terapias naturales con las que obtienen respuesta curativa a sus males. Y me pregunto: si la salud es competencia exclusiva de los médicos, ¿por qué éstos no curan? ¿Por qué hay cada día más enfermos crónicos con tratamientos farmacológicos de por vida que terminan generando otras patologías debido a los efectos tóxicos de los medicamentos? Regular y reconocer el sector de las terapias naturales es beneficioso para toda la sociedad. Cada cual con sus competencias bien definidas, con la formación adecuada en cada caso y con la garantía de que detrás de cada terapeuta existe una adecuada formación. Algo que tal y como están las cosas nadie puede garantizar. Por mi parte estoy decepcionada e indignada pues ya es hora de ser aceptados y reconocidos socialmente. Los médicos deberían pensar que por negarnos no vamos a desaparecer ni vamos a dejar de intentar devolver la salud a nuestros pacientes. Así que seguiremos exigiendo nuestros derechos con el deseo de que algún día sean reconocidos por el bien común. Un saludo y muchas gracias.

Isabel Noguera Casas

Usted sabe que en esta revista nos hemos pronunciado muchas veces en ese mismo sentido y por tanto no creemos necesario reiterarnos. Publicamos en cualquier caso su carta para que pueda expresar su sentir y malestar pero, al igual que en nuestra respuesta anterior, no podemos dejar de preguntarle a usted si no cree que sería más útil dirigir su parecer a otros medios de comunicación que no piensan igual.


Sr. Campoy: he decidido escribirle esta carta para darle las gracias por publicar una revista tan interesante y por su “milagrosa” -al menos para mí- DIETA DEFINITIVA. Y después de los halagos, totalmente merecidos, paso a exponerle mi situación para que pueda orientarme. Tengo 51 años, mido 1’74 y en abril pasado pesaba 122’9 kg. Verá, tenía los niveles analíticos en alerta roja -colesterol, ácido úrico, triglicéridos, etc.- y como no podía seguir así me puse las pilas para adelgazar. Durante bastantes años he seguido distintas dietas de adelgazamiento con buenos resultados hasta que me cansaba y volvía otra vez a las andadas. Es más, La Dieta Definitiva ya la conocía porque había comprado el libro tiempo atrás. Leí su obra entonces e hice la dieta sin convicción durante unos pocos días. Obviamente no me sirvió de nada como era de esperar Pero esta vez era diferente: me había propuesto en serio perder peso y recuperar la salud. Pues bien, comencé la dieta muy mentalizado el 4 de mayo y a día de hoy, 17 de agosto, estoy encantado con los resultados. El mes pasado me hicieron unos análisis y para mi sorpresa la doctora me dio la enhorabuena por haber disminuido tanto mis niveles: ¡están todos dentro de la normalidad! Mi peso era de 99’4 kg. Había perdido pues un total de ¡23’5 kg en 3 meses! Sólo una nube oscurece mi horizonte –motivo de la presente carta- y es que desde hace un mes peso lo mismo a pesar de seguir con el mismo ritmo la dieta. Estoy preocupado. ¿Podría aconsejarme algo? Ya sé que debo seguir la dieta durante mucho más tiempo. Tengo que perder mucho más peso y así se aconseja en el libro pero, claro, me había acostumbrado a perder kilos de manera continuada y al frenarme me inquieto un poco. ¿Debería hacer el sirope? No lo hice al principio ¿Debería alargar las caminatas? Mi ánimo está firme pero tal vez me pueda aclarar usted alguna cosa.

Juan Colomo

Como verá su carta sale a destiempo –meses después- porque ya no es posible responder más que algunas de las consultas que nos hacen dada la avalancha actual pero vamos a contestarla porque hay otras posteriores con la misma preocupación y si bien podríamos haber publicado cualquiera de ellas al ser más recientes no queremos que piense que casos similares al suyo se responden mientras su carta se ignora. Fue anterior, luego respondemos su carta aunque probablemente ya no necesite la respuesta. Mire, cuando uno empieza a adelgazar pierde básicamente líquido y por tanto sobre todo se deshincha. Por eso el peso que se pierde es tan alto. Pero siendo eso importante lo es mucho más entender que de lo que se trata es de perder la grasa acumulada y por tanto la báscula no debe ser la referencia para saber si todo va bien sino las tiras que reflejan si usted está obteniendo la energía que necesita mediante glucogénesis en lugar de mediante glicólisis. Es decir, si usted está quemando grasa día a día. Y eso las “tiras” que moje en la orina se lo indican. Mire, si el quinto mes pierde estando en esa situación un sólo kilo lo será de grasa. Pero será casi la misma cantidad de grasa que cuando perdió cinco porque los otros cuatro kilos de menos eran básicamente líquido. ¿Entiende? Se dice en el libro y lo reiteramos: el peso no puede ser la referencia para saber si está adelgazando. El peso es engañoso porque basta con que usted ingiera demasiada comida salada un par de días para que retenga agua y la báscula le haga creer que está “engordando” cuando no es así.


 

NÚMERO 121. NOVIEMBRE 2009.

Estimado director: aunque no sea un tema habitual de la revista le agradecería que me permita hablar de la salud mental de nuestra sociedad dadas las actuales circunstancias y que no he logrado que otro medio de comunicación me publique lo que a continuación explico. Verá, seguro que los lectores de su revista conocen el timo de la estampita. Pues bien, sustitúyase al falso disminuido mental por un asesor financiero, director de sucursal o algo similar de un banco y cambien un poco el papel que representa. En lugar de ser un disminuido mental es un sabio, respetable y honrado asesor financiero de una entidad bancaria de iguales atributos de profesionalidad y honestidad. Y sustituyamos el sobre con las estampitas por otras estampitas que no son, en simple apariencia, dinero en efectivo pero se presentan como algo mucho más valioso: son unas estampitas que van a hacer multiplicar el dinero. ¿A qué suena la historieta? Pues lo gracioso (la palabra no es muy exacta para calificar los hechos) es que el truco se repite una y otra vez... y aquí nadie hace nada. Se dirán ustedes que si la policía conoce al timador de las estampitas, lo tiene identificado y éste repite sus habilidades una y otra vez, ¿por qué no lo detiene? Alguna mente maliciosa pensará que no se atreven, que quizás haya algún interés por medio... Y en todo ello puede que acierten salvo que en este caso más que a la policía deberían dirigirse a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) e incluso al Banco de España. Fíjense en la secuencia o, como diríamos en términos penales, la reincidencia (¡ojo!, se trata de un recurso literario, a ver si luego nos echan a sus asesorías jurídicas encima): en España se ha estado cambiando por dinero contante y sonante unas estampitas que un día, de la mañana a la noche, resulta que no valen nada porque dicen que un señor al que se lo habían confiado ha hecho mal los negocios. Y como solución le proponen al inversor darle nuevas estampitas. Esta vez una deuda perpetua al 2% de rentabilidad y, por si fuera poco, con otras condiciones que, en definitiva, casi con seguridad, le harán perder todo o parte del dinero que originariamente entregó. Pero como las mentes creativas dan para sacar mucho más jugo a las nuevas estampitas resulta que éstas son esta vez de un fondo inmobiliario y de nuevo le dan al inversor la noticia de que tampoco se pueden pagar pero que no se preocupe, que ahora quizás se le reintegre un 10% y después, si se venden algunos inmuebles, a lo mejor no pierde todas las plumas aunque, eso sí, se quedará sin intereses y siempre perdiendo dinero. Salvo, claro está, que al final las ventas no den para devolverle lo que pagó por las estampitas y deba entonces conformarse con lo que le toque. Pero lo que ya supera la imaginación y destreza del famoso disminuido mental de nuestra tradición picaresca es el siguiente paso: como resulta que el primo del que le vendió las estampitas -es decir, de la misma familia- tiene muchos inmuebles que necesita vender le endosa alguno al de las estampitas -“a precio de amigo o de familiar”- y así ambos dos o, por mejor decir, la familia, hace un negocio redondo. Por supuesto, siempre siendo las pérdidas y desgracias de las personas ajenas. En fin, el lector inteligente ya sabe de lo que estamos hablando y que la solución es difícil y larga -como todo en nuestros tribunales de Justicia- pero ¡digo yo que alguna vez habrá que poner coto a estas situaciones de injusticia! ¿No?

Román Oria Fernández de Muniaín


Sr. Director: parece -y digo parece- que se está empezando a poner en marcha y a tener más en cuenta el Síndrome de Fatiga Crónica -si es verdad lo que se dice en las noticias que últimamente están apareciendo- por lo que quizás llegue un momento en el que ya no se nos vea como “bichos raros” y se empiece a entendernos. No es sin embargo el caso del Institut Català d’Avaluacions Mèdiques (ICAM) donde no hay manera de que reconozcan a quienes sufrimos la enfermedad ese hecho ni llevando la documentación médica que explícitamente dice que estamos incapacitados para trabajar. Es inaudito pero una vez logras que te reciban no se dignan siquiera a mirar los informes que llevas: ¡te mandan directamente al psiquiatra y te dicen que ya se los enseñarás a él! Y luego resulta que al médico al que te mandan, que ni te conoce ni sabe nada de ti, le importan un rábano tus informes, se minita a hacerte cuatro preguntas y ¡hala!, hace con eso un informe para el ICAM. Y éste se fía de lo que dice ese medicucho que ni sabe nada de ti ni te ha tratado nunca. Es una vergüenza. Los enfermos de fatiga crónica vamos de médico en médico, pedimos informes para poder llevarlos al ICAM y luego éste no hace ni caso de los mismos. Cuando en realidad es en ellos donde está reflejada nuestra vida y padecimientos tal y como la explican los médicos que sí nos tratan. Así que ¡basta ya de intentar pasar de nosotros para dejar de pagar pensiones! Si las necesitamos es por algo. No nos gusta estar enfermos y no poder llevar una vida digna. Lo que nos gustaría es trabajar, disfrutar, poder hacer todas las cosas que siempre habías hecho y ahora no puedes; y no por ser vaga sino porque estás realmente mal. ¡Qué más quisiera yo que dejar de tomar medicamentos día tras día y poder llevar una vida mejor! Me pregunto qué pasaría si a esa gente del ICAM o a algún familiar les pasara lo que a nosotros. Seguro que corrían para darles la incapacidad. ES UNA INJUSTICIA. Los médicos van tomando conciencia de nuestras enfermedades... pero no así el ICAM.

Auxi Estoquera
(Barcelona)

Tiene usted razón. Es una vergüenza. Pero no lo que pasa con el ICAM sino con todo el sistema sanitario. Dicho lo cual añadiremos que si usted fuera lectora habitual de nuestra revista sabría que la fatiga crónica tiene tratamiento eficaz. Algo que una vez más vemos desconocen los médicos... y los propios pacientes que tampoco se informan. Lea usted en nuestra web –www.dsalud.com- todo lo que hemos publicado al respecto. Encontrará las claves para superar su enfermedad. Y volverá a trabajar y a no depender de una pensión.


Sr. Director: ante todo quiero felicitarles por la excelente revista que publican de la que soy ávido lector. Mi consulta es la siguiente: soy habitual consumidor de té y con frecuencia prefiero endulzarlo. Pues bien ¿cuál es el endulzante menos dañino? He leído su artículo respecto a ellos y la verdad es que no invita demasiado a utilizarlos. Mi segunda consulta es sobre el ayuno. He leído que es un buen sistema para la limpieza de colon y purificar el sistema. Si decido hacerlo uno o dos días, ¿qué medidas debería tomar? ¿Debería incorporar alguna clase de líquidos? Gracias por su atención y les saludo muy cordialmente

Javier
Sabadell (Barcelona)

¿Que qué endulzantes le viene bien tomar? Eso depende de varias cosas. Por ejemplo de si es usted diabético. O de si está obeso. O de si tiene problemas vasculares. Mire, ante todo debe saber que técnicamente hoy se distingue entre endulzantes y edulcorantes. Se explica en el libro La Dieta Definitiva que como tantas veces hemos dicho es más bien un tratado de nutrición y no una simple dieta. Dicho esto recordaremos parte de lo que en esa obra se explica y que no es sino que la gran mayoría de los endulzantes proceden de los hidratos de carbono o glúcidos, su valor energético es normalmente alto y su valor nutritivo escaso. Apenas contienen proteínas, ácidos grasos, vitaminas o minerales. Son casi en su totalidad glúcidos puros. Y todos engordan, ingeridos solos o acompañados. Además de provocar diversos problemas. El más conocido es el azúcar blanco o sacarosa –que se obtiene de algunos vegetales, fundamentalmente de la caña de azúcar y la remolacha- y tiene actualmente un consumo exagerado e injustificado ya que se agrega a numerosos productos alimenticios: batidos, bebidas, bollería, conservas, confituras, chicles, chocolates, dulces, embutidos, flanes, helados, licores, mermeladas, natillas, pan, pasteles, quesos, salsas, tartas, yogures, zumos, etc. De hecho en las últimas décadas su consumo se ha multiplicado por quince. Y no se justifica porque el azúcar no aporta nutriente alguno, sólo calorías vacías por lo que quien afirma que es imprescindible porque el ser humano lo necesita como combustible para vivir o es un ignorante o miente. El ser humano lo que necesita es glucosa y ésta se obtiene sin problemas con la alimentación merced sobre todo a los glúcidos o hidratos de carbono, especialmente de los cereales, frutas, legumbres, hortalizas, pastas y vegetales con la ventaja de que éstos poseen además otros numerosos oligoelementos –minerales, vitaminas, enzimas, proteínas, etc– que son metabolizados fácilmente por el organismo convirtiéndolos en glucosa. El azúcar blanco, en cambio, pierde todas sus vitaminas y minerales en el proceso de refinado y sólo aporta lo que se ha dado en llamar “calorías vacías”. Es más, su consumo puede ser perjudicial -tanto si se trata de azúcar refinado blanco como de azúcar moreno- porque numerosos estudios indican que ingerirlo puede provocar, entre otros problemas, desmineralización, déficit de vitaminas B -sobre de B1, B2 y B3-, ensanchamiento del hígado y de los riñones y aumento del nivel de insulina en sangre así como de hormonas corticoadrenales, sobrepeso, obesidad, problemas cardiovasculares y menor densidad de los huesos en los niños durante el crecimiento. Y es que el azúcar blanco es una sustancia acidificante y oxidada carente de elementos vitales y, por tanto, innecesaria. Uno puede permitirse su consumo ocasional si la salud es buena pero debe eliminarla por completo en caso contrario. Los demás endulzantes naturales son la miel de abeja -que contiene fructosa, glucosa y sacarosa y, en contra de lo que se cree, menos minerales aún que el azúcar blanco-, jalea real –con sólo un 15% de azúcares en comparación con el 75% que contiene la miel-, la melaza -que se obtiene de los residuos que quedan tras la cristalización del azúcar blanco y que si bien son ricas en minerales en ellas quedan los productos químicos que se usan para obtener el azúcar-, .las melazas de cereal –que se obtienen utilizando grano cocido, normalmente arroz o cebada, mediante fermentación natural a altas temperaturas –unas nueve o diez horas– dejando que el agua se evapore-, el azúcar moreno -se diferencia básicamente del blanco en que no se han limpiado a fondo los residuos, es decir, la melaza-, el azúcar integral -suele obtenerse evaporando el jugo de la caña por calentamiento o mediante liofilización lo que permite conservar mejor las vitaminas y minerales, razón por la que se le considera el mejor tipo de azúcar (aunque en realidad no hay ningún azúcar de este tipo “bueno”)-, la fructosa -es el azúcar presente en la mayor parte de las frutas sólo que el que se comercializa industrialmente normalmente procede de la descomposición química del azúcar blanco y no tiene vitaminas ni minerales-, el azúcar de glucosa -se obtiene de los almidones mediante un proceso químico siendo el vegetal más utilizado para ello la patata-, la mermelada y la confitura -ambas se obtienen calentando cualquier azúcar o melaza mezclada con todo tipo de frutas o sólo su pulpa (si la fruta no se ha triturado previamente y los trozos se mantienen enteros se llama compota)-, los siropes -suelen proceden de la savia de los árboles, especialmente de la palma y el arce– y la miel de cereales -se obtiene mediante fermentación de los granos integrales-. En suma, todos los endulzantes mencionados son naturales pero salvo la stevia se trata de glúcidos de liberación rápida cuya ingesta induce la formación de triglicéridos, es decir, de grasa de reserva. Por tanto engordan tanto digeridos solos como acompañados y no deberían tomarlos ni los diabéticos, ni los obesos, ni las personas con sobrepeso o problemas vasculares. Que haya quien los recomiende en estos casos es a nuestro juicio un craso error. Por lo que se refiere a los edulcorantes diremos que los hay de dos tipos: los de volumen –de dulzor similar o ligeramente inferior al del azúcar– y los intensos -de potencia muy superior-. Los edulcorantes de volumen son el sorbitol, el manitol, el isolmalt, el maltitol, el lactitol y el xilitol; se encuentran en los vegetales en cantidades muy pequeñas y su absorción intestinal es más lenta por lo que la energía que aprovecha el organismo es la mitad de las del azúcar para la misma cantidad ingerida. Pero no dejan de tener un alto contenido energético –son alcoholes– y además si el consumo diario sobrepasa los 20 gramos pueden causar trastornos intestinales –diarrea o flatulencia– por exceso de actividad de la microflora. Los edulcorantes intensos son diferentes tanto respecto a los anteriores como entre sí ya que su naturaleza química y su potencia son distintas. Unos son naturales y otros no. Y los más conocidos son la sacarina -endulza 250 veces más que el azúcar blanco aunque tiene un ligero gusto metálico por lo que generalmente se comercializa mezclada con otros edulcorantes-, el aspartamo -se trata de un dipéptido producto de la combinación de dos aminoácidos, el ácido aspártico y la fenilalanina, que endulza 200 veces más que el azúcar siendo de sabor neutro y que suele comercializarse también mezclado con otros (está contraindicado en los enfermos de fenilcetonuria y además no debe echarse en alimentos que se vayan a calentar porque la temperatura alta lo puede volver tóxico)-, los ciclamatos -se sintetizan a partir del benceno, su poder edulcorante es sólo tres veces superior al del azúcar y se comercializan también mezclados con otros edulcorantes-, el acesulfam K -de estructura similar a la sacarina su dulzor es unas 200 veces el del azúcar teniendo también un sabor un tanto amargo-, la neohesperidina -producto derivado de una molécula presente en la corteza de los cítricos, especialmente de las naranjas amargas, su dulzor es unas 600 veces el del azúcar-, la taumatina -se trata de una proteína natural que se extrae del fruto de un árbol africano, el Thaumatococcus danielii, y endulza 2.500 veces más que el azúcar blanco- y, por último, la stevia –se trata de una planta sudamericana, la Stevia Rebaudiana Bertoni, cuyo extracto tiene un poder endulzante 200 veces mayor que el azúcar blanco-. Obviamente en la naturaleza hay más endulzantes naturales pero hoy no se comercializa la mayoría. Además debe saberse que casi todas las marcas que se venden contienen una combinación de edulcorantes de volumen e intensivos, artificiales y naturales. En suma, a diferencia de los endulzantes los edulcorantes no tienen apenas contenido calórico y, por tanto, no engordan ni producen caries. Y los pueden consumir los diabéticos. Eso sí, no deben ingerirse más allá de ocho o diez pastillas diarias porque pueden provocar retención de líquidos. Asimismo debe tenerse en cuenta que su capacidad estimulante puede alterar el dintel normal de la sensibilidad de las papilas gustativas de la lengua y crear adicción. Cabe agregar que si bien son en general inocuos hoy hay a nuestro parecer motivos para tener cuidado con el aspartamo. Dicho esto hemos comprobado que la ingesta de un mismo endulzante o edulcorante durante un largo periodo de tiempo provoca muchas veces intolerancia. Es decir, el organismo puede llegar a rechazarlo. Como ve, su pregunta era corta pero la respuesta no. No puede serlo. Y ahora, ejerciendo su libre albedrío, decida lo que prefiera. Nosotros pensamos que la stevia en pastillas parece ser una buena alternativa pero desde luego requiere acostumbrarse a su sabor. En cuanto a su segunda pregunta decirle que un ayuno de solo dos días no requiere otra precaución que beber suficiente agua; y si quiere, gazpacho o un buen zumo.


En primer lugar quiero darles las gracias por abrirnos los ojos a quienes como yo pensábamos hasta hace no mucho que los médicos lo sabían todo y ahora sabemos que en realidad sólo se rigen por lo que les dicta la industria farmacéutica. Y en segundo lugar quiero que me aconsejen sobre qué hacer con un problema que tiene ahora mi hijo de 9 años. Después de leer mucho sobre qué es lo que le podía pasar e investigar en Internet, confirmado con una psiquiatra ya que yo no soy médico, le diagnosticaron TDA sin hiperactividad. El problema es que según ellos eso se tiene que tratar con medicamentos -en el caso de mi hijo con Concerta- por lo que antes de comprarlo miré las contraindicaciones y reacciones adversas y, la verdad, no sé si lo curaría pero ahora mismo creo que "es peor el remedio que la enfermedad". Quisiera que me aconsejaran y me dieran la dirección de algún médico en Galicia que me diera otra opinión (si la hay). Muchas gracias y un saludo.

Lucía C.

Mire, sobre esa dolencia hemos hablado de forma extensa. Le invitamos pues a leer el artículo que publicamos en el nº 80 con el título El metilfenidato, fármaco con el que se trata la Hiperactividad, es una droga adictiva e inútil que además incita al suicidio, el publicado en el nº 84 titulado El Metilfenidato (Rubifen), recetado a niños con hiperactividad, es potencialmente peligroso, el publicado en el nº 104 titulado Juan Pundik: “No podemos consentir que se medicalice a los niños”, el publicado en el nº 106 títulado Ácido Eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural y el publicado en el nº 108 titulado Postulan dar fármacos a los niños y adolescentes no sumisos: la enfermedad de la rebeldía. Le pondrán en antecedentes. Pero, sobre todo, el aparecido en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 115 titulado Cómo tratar ortomolecularmente el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). En él tiene las claves de cómo afrontar el problema pero ya le adelantamos que su hijo debe ante todo proceder a una desintoxicación profunda, eliminar de su dieta todos los alimentos a los que sea intolerante o alérgico, no consumir productos que lleven aditivos (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor o edulcorantes), evitar los alimentos ricos en fosfatos -como las bebidas carbonatadas-, no consumir azúcares, pasteles, dulces, helados, bollería o cualquier otro producto con harina blanca refinada, evitar la leche y sus derivados, no consumir “comida basura” y grasas saturadas, no consumir platos preparados o precocinados, no freír los alimentos, seguir una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y legumbres así como proteínas de alto valor biológico, evitar las hipoglucemias haciendo cinco comidas diarias en horarios regulares, hacer algo de ejercicio a diario y dormir suficientemente. En cuanto a los suplementos que pueden serle útiles destacan los ácidos grasos omega 3 y 6 (debería tomar a diario algún producto como el Aceite de Krill NKO, el Lyprinol o el Algatrium), un complejo multivitamínico y mineral,.un complejo de aminoácidos (le sugerimos los de LKN), un complejo enzimático y algún adaptógeno como el ginseng, el eleuterococo, la uña de gato, el pau de arco o la maca. Es asimismo muy útil la fosfatidilserina –es uno de los nutrientes cerebrales más efectivos-, el fósforo, el selenio, el NADH y la S-Adenosil-L-Metionina (SAM). Solo nos resta decirle que el zinc es un mineral importante para la eliminación del plomo, factor de riesgo en el Déficit de Atención. Además la suplementación con zinc hace disminuir los niveles altos de cobre que son perjudiciales para el metabolismo del triptófano. Recordemos también que el cobre forma parte de la enzima dopamina monooxigenasa, asociada con alteraciones de la conducta cuando la misma está elevada. Obviamente lo suyo sería que el tratamiento adecuado fuera supervisado por un especialista en Medicina Ortomolecular. En el 96 392 54 55 -número de la asociación que los agrupa- quizás puedan darle el nombre de alguno cercano a su domicilio.


Sr. Campoy: agradecería de corazón su opinión respecto al problema que paso a explicarle. Soy una mujer de 40 años y desde hace 3 sufro prolapso de hemorroides a la vez que tengo una fisura crónica y dos hernias discales (L4-L5 y L5-S1) controladas con Homeopatía y Fisioterapia. Pues bien, el prolapso es un tormento de dolor y malestar pues se repite cada día después de ir al baño y sólo se alivia estando tumbada boca arriba. El caso es que tras visitar a un sinfín de médicos, tomar muchísimas pastillas y aplicarme pomadas (Varidasa, Venosmil, Daflon...) nada me resolvieron y me dan como única alternativa la cirugía. Solamente me funciona el Proctosteroid en espuma aplicado vía anal. Solo que consigue “cerrar” la fisura pero no soluciona el prolapso. Además es un corticoide. Fui a un especialista en Medicina Biológica, me dio unas sesiones de biorresonancia y Prohamorrin… y nada. En el pasado sufrí un estreñimiento crónico no tratado y actualmente se alternan días de estreñimiento con días normales aún siguiendo la misma línea de alimentación. Hablando del tema con mi fisioterapeuta me aconsejó hacerme una hidroterapia de colon y a ello me puse pero después de dos sesiones en semanas sucesivas no veo resultados aunque el trabajo fue impecable. En la clínica me aconsejan hacerme una limpieza hepática y de la vesícula por el sistema de Andreas Moritz pero me asusta un poco al ver la cantidad de piedras que se eliminan. Mis preguntas son: ¿resultará muy agresiva esta técnica dadas mis circunstancias de fisura y prolapso? ¿Hay algún medicamento natural que pueda desempeñar la función y no resulte agresivo? ¿Es verdad que el ácido nítrico se emplea para cicatrizar fisuras? Y, por último, ¿existe algún antibiótico natural que pueda combatir una infección importante sin tener que recurrir a los de la otra medicina? ¿Puede ser el extracto de semillas de pomelo que presentan en el “escaparate” de la revista? A la espera de su respuesta para tomar una decisión les mando un cordial saludo a usted y a su equipo así como mi más sincero agradecimiento por haberme orientado en otros problemas relacionados con mi hija.

Silvia
(Pontevedra)

Vamos a ver: los médicos llaman prolapso al hecho de que unas hemorroides internas se alarguen y salgan fuera del colon a través del ano. Y son más dolorosas que las corrientes siendo habitual que estén irritadas e inflamadas. Nuestro consejo es que se someta a una intervención quirúrgica. Hoy día se eliminan normalmente de forma sencilla y rápida por lo que no se justifica sufrir el problema durante años. Le invitamos a leer en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que publicamos en el nº 90 con el título Cómo deshacerse de las hemorroides en sólo 20 minutos de forma ambulatoria. En cuanto a las hernias discales le sugerimos que lea en la web el artículo que con el título Reeducacion postural global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas publicamos en el nº 49 y, si opta por algo más rápido, el titulado El ozono resuelve las hernias sin cirugía que publicamos en el nº 34. Por lo que se refiere al método de desintoxicación de Andrés Moritz también hemos hablado de él y de su eficacia. Apareció en el nº106 con el título La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares. Lea todo ello por favor. Y permítanos de paso que le sugiramos –como a los demás lectores - que antes de consultársenos problemas de salud se compruebe antes si no hemos dado ya esa información. Para ello existe en la web el apartado Cómo buscar en Discovery DSALUD. Terminamos indicando que claro que existen antibióticos naturales. Es el caso del ajo, la cebolla y las semillas de pomelo que menciona por poner unos simples ejemplos. Está igualmente publicado. ¡Ah! El ácido nítrico no se emplea para cicatrizar fisuras.


Sr. Campoy: antes de comentarle mi problema quiero agradecerles a ustedes la labor que hacen abriendo los ojos de la realidad a la gente y la ayuda que dan a las personas que nos dedicamos a la medicina alternativa. Tengo una clínica en la que practicamos Osteopatía, Naturopatía, Acupuntura y Medicina Cuántica y su revista está en todas las salas. De hecho se la aconsejo a todos mis pacientes. Mi problema es el siguiente: en el mes de octubre, después de sufrir fuertes dolores, me diagnosticaron endometriosis. De la noche a la mañana se me formó un tumor de 11 x 9 cm y me dijeron que me tenía que operar pero me negué. Durante 5 meses intenté reducirlo con acupuntura, medicina ortomolecular, Core y dieta depurativa pero no hubo forma. Finalmente, el pasado 11 de abril, me operaron. Me sacaron kilo y medio de tumor, un 20% de ovario y el apéndice porque estaba fibrotizado por la inflamación del postoperatorio. Fue un trauma para mi. Te lo pintan como una operación sencilla tras la que a los tres días te vas para casa como si nada cuando lo cierto es que yo salí muy débil, como un trapo viejo. No poda ni andar. Tenía anemia, diarrea, gases y cólicos. Además el aire que introducen para hacer la laparoscopia se me metió bajo la piel hasta el cuello. No me podían tocar. Parecía que tenía arena bajo la piel. Dicen que es algo frecuente en la gente delgada. Yo entré en el hospital con 47 kilos y salí con 44. Y la solución que me dio el ginecólogo a la endometriosis fue tener un bebé -algo que deseo con todas mis fuerzas- para acabar con el problema. Sin embargo otros ginecólogos me dicen que no es la solución. Al mes de la operación me tocó la revisión y todo estaba bien. Hasta ahora me encuentro más o menos bien salvo cuando me tiene que venir la menstruación –la tengo cada 28 días- pues sufro sofocos, náuseas y dolor de pecho -no paro de llorar- durante todo el periodo cuando anteriormente sólo tenía molestias 4 días antes y dolor el primer día. El mes pasado, después del periodo, tuve picor vaginal durante casi todo el mes y principio de pielonefritis durante 2 días. A todo esto estaba tomando vitamina C -3 gramos diarios-, Algatrium, multinutrientes prenatales, vitaminas del complejo B y Renoven. Aun así en mí parece que no funcionan. Mis profesores dicen que el proceso de recuperación después de una operación puede durar hasta un año. No sé si es así pero lo peor es que fui esta semana a mi ginecólogo particular y me dice que tengo un pólipo de 1 cm y que el útero está muy vascularizado. Me dice que no es nada y que el pólipo me lo tengo que sacar porque me puede impedir el embarazo. Le dije que no quería operarme y que iba a intentar sacarlo a mi manera. Me respondió que si lo conseguía montaba una sociedad conmigo porque era imposible, hiciera lo que hiciera. Imagine mi frustración: me cuido, veo día a día a mis pacientes y cómo la medicina alternativa hace milagros en ellos y en mi misma no. Desconfío, me siento perdida, no sé que estoy haciendo mal, en qué estoy fallando. He comenzado el siguiente protocolo: tomo para desayunar zumo de remolacha, zanahoria, manzana y jengibre (de fruta ecológica). En la comida, de primero ensalada ecológica y de segundo verdura o sopa; a veces huevo ecológico o pescado. Y de cena sopa o verdura. Puede que algún día tome leche de soja o carnita. Como tratamiento hago acupuntura, técnica antiflemas, barrera pubiana, arrastre de hígado, moxo, riñón yang, ortomolecular, multinutrientes, vitamina C (3 gramos), omega 3, betaglucanos y no sé si isoflavonas de soja o Don Quai. Camino lo que puedo y voy a comenzar con la danza del vientre. No sé si me falta algo o es que me excedo con algo. ¿Qué me aconsejan con todos mis antecedentes? ¿Un ayuno? Necesito consejo. Quiero ser madre. Quiero perder el miedo. Pienso que voy a tener de todo. Estoy un poco negativa. Espero vuestra respuesta. También quisiera saber dónde puedo estudiar lo del Par Biomagnético. Mil gracias por todo. Por cierto, tengo 27 años. Un saludo.

Tania

Lo primero que hay que hacer ante una endometriosis -que consiste en la aparición de tejido endometrial, es decir, el que reviste internamente el útero y se expulsa durante la menstruación en zonas y órganos adyacentes (ovarios, trompas de Falopio e intestinos entre otros lugares del interior del abdomen) provocando en muchos casos intensos dolores y hasta infertilidad es desintoxicar el organismo, eliminar los bloqueos físicos y energéticos (con Acupuntura, Homotoxicología o Neuralterapia), alimentar el cuerpo correctamente, reequilibrarlo energéticamente y elevar sus defensas naturales. Hasta ahí su actuación ha sido correcta. Dicho lo cual le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título Tratamientos eficaces para la endometriosis publicamos en el nº 66. En él se explica que el tejido endometrial tiene la propiedad de reaccionar a los estímulos de las hormonas ¡incluso no estando en el útero! y, por tanto, se desprende cíclicamente coincidiendo con la menstruación. Sólo que, como es obvio, al encontrarse fuera del mismo no tiene posibilidad de salir al exterior y se acumula en el órgano o tejido afectado produciendo molestias. La explicación más aceptada es que ello se debe a que a veces durante las menstruaciones se produce un flujo retrógrado de tejido endometrial hacia la cavidad abdominal, bien a través de las trompas de Falopio, bien por vía vascular o linfática. Sin embargo se ha observado que el número de casos de mujeres con menstruación retrógrada es mayor que el de mujeres con endometriosis lo que significa que tendrían que existir otros factores añadidos que determinan que el problema se dé en unas mujeres y no en otras. Principalmente aquellos factores capaces de alterar el sistema inmune incapacitándole para eliminar las células endometriales vertidas en la cavidad abdominal. Otros investigadores, en cambio, la consideran una enfermedad del sistema endocrino ya que es el estrógeno el que fomenta su desarrollo. La medicina convencional ofrece hoy por eso sólo dos tipos de tratamientos: uno farmacológico a base de hormonas que simula en el organismo el ambiente propio de un embarazo o de la menopausia, condiciones naturales ambas que inhiben la endometriosis porque en su transcurso disminuye la actividad hormonal ovárica. El otro es el tratamiento quirúrgico –más o menos conservador- al que se recurre cuando los medicamentos resultan ineficaces o provocan excesivos efectos secundarios indeseados. Y es que la medicación puede mitigar las lesiones endometriósicas leves o moderadas pero los quistes grandes apenas responden al tratamiento farmacológico y las adherencias no pueden ser eliminadas mediante anticonceptivos. En estos casos para remover adherencias, implantes cicatriciales o endometriomas o para aliviar el dolor intenso y mejorar la fertilidad se recurre a la cirugía laparoscópica. Ahora bien, recientes investigaciones apuntan que la causa puede estar en realidad en algunas toxinas ambientales; en concreto, en las dioxinas. De ahí la importancia de una desintoxicación a fondo. La recién fallecida Hulda Clark mantenía por su parte que la endometriosis se debe a la presencia en el útero de las afectadas del parásito Fasciolopsis Buskii siendo la combinación de éste con algún metal o contaminante químico lo que la provoca siempre que el sistema inmune esté débil. Y, por consiguiente, afirmaba que basta eliminar el parásito para resolver el problema. Los productos necesarios para el tratamiento y cómo seguirlo se hallan en www.drclark.es. Agregaremos que la Medicina Tradicional China trata la endometriosis con Inyectopuntura y Moxibustión para corregir los desequilibrios energéticos actuando básicamente sobre los que controlan la cavidad pelviana y el útero (a Inyectopuntura consiste básicamente en aprovechar los puntos de acupuntura para inyectar en ellos determinados componentes activos de plantas que, en el caso de la endometriosis, pretenden ayudar a mejorar la circulación de la sangre en la cavidad pelviana). También es a veces útil la Homeopatía. El Dr. Santiago de la Rosa aconseja en estos casos tomar en la primera parte del ciclo menstrual –es decir, hasta el día 14 si la regla se produce cada 28- quince gotas -3 veces al día- de grosellero negro, frambueso, cola de caballo o pensamiento salvaje (a elegir). Y en el segundo -del 14 al 28- mijo del sol (dos cucharadas soperas por taza, tres tazas al día), alquimila (en tintura madre 10 gotas, tres veces al día) o alquilea (30 gramos por litro, tres tazas al día) , también a elegir. Cabe agregar que al parecer un tratamiento con Naltrexona en bajas dosis parece ser igualmente útil. Solo nos resta añadir que hay investigadores para los que la causa de la endometriosis está en una alteración de las funciones hormonales producidas por la Cándida Albicans. Y la solución estaría en combatir la candidiasis; por ejemplo, con el Par Biomagnético o con simple bicarbonato sódico. En suma, la causa de la endometriosis se ignora pero se sabe que no se desarrolla cuando el sistema inmune está en óptimas condiciones. Por tanto toda mujer que note los primeros síntomas debe potenciar su sistema inmune para lo que hay numerosas posibilidades si bien la más inteligente es hacer una alimentación adecuada rica en frutas y verduras frescas de temporada, legumbres, pescado, marisco, carne blanca y abundante fibra evitando siempre los alimentos fritos, las grasas saturadas, los hidratos de carbono refinados –especialmente el azúcar-, las bebidas alcohólicas, el café y toda otra sustancia tóxica. No olvidando, por supuesto, hacer algo de ejercicio físico diariamente (lo mejor es caminar a paso ligero media hora cada día). Otros médicos insisten además en la necesidad de valorar adecuadamente el factor psicoemocional porque puede ocultar un conflicto emocional.


Estimado Sr. Campoy: ante todo gracias a Ud. y a su equipo por la ayuda que nos vienen prestando. Verá, tengo 49 años y después de 20 yendo a médicos y más médicos me diagnosticaron hace seis fibromialgia. Además desde hace 21 tengo asma y rinitis alérgica (creo que a la humedad) pero ya paso de hacerme más pruebas porque salen negativas. Incluso la alergia a medicamentos después de haberme intoxicado varias veces. Tras el análisis de intolerancia a los alimentos y la Homeopatía estoy muy bien de la fibromialgia y el asma. Hace siete años estuve durante dos tratándome con Rilast y otro spray para el asma además de Symbicort (me tomaba sólo la mitad de las dosis pues me notaba nerviosa y el pulso alterado). Hasta que hace cinco, mientras seguía tomando el Symbicort, me empezaron las taquicardias (justo después de la toma). Incluso me despertaba por la noche por ella. Me mandaron al psiquiatra por depresión y ansiedad. Y cuantos más relajantes tomaba peor estaba. Después me dijeron que sólo eran trastornos de ansiedad. Electro 24 h y Electro de Telemedicina (dos semanas) Todo bien. No entiendo qué quiere decir. Durante estos años he ido cientos de veces a Urgencias -sobre todo por las noches- y algún día varias veces en 24 horas. Y por más que insistía en que algo me pasaba cuando dormía ellos ni caso. Me despertaba cada media hora o menos con taquicardias y durante algunos minutos sentía el fluir de la sangre en la cabeza. Me recuperaba, me volvía a dormir y vuelta a empezar. Me decían que todo era psicológico. He vivido un auténtico infierno que no puedo explicar para no extenderme tanto. Por mi insistencia conseguí que me hicieran una polisomnografía. La prueba duró 7 horas y media y sufrí 59 apneas de las cuales 28 obstructivas de menos de un minuto y 5 de más de un minuto, 24 hipoapneas de menos de un minuto y 2 de más de un minuto. Llevo la CPAP para dormir desde hace cinco meses y estoy mejor aunque no sé si me recuperaré del deterioro físico y psíquico que me ha supuesto este calvario de cinco años pues sufro pérdida de memoria y de visión (la tengo muy borrosa), etc. Actualmente el problema, aunque de forma más débil, lo sigo teniendo. Si estoy tumbada respiro bien pero si estoy erguida tengo que masajear el estómago para poder respirar hondo. Me pasa a diario varias veces. Incluso cuando estoy relajada debo de respirar conscientemente pues es como si me "olvidara" de hacerlo. Y el problema de las apneas no está en la obesidad -como me dijeron- porque sólo me sobraban seis o siete kilos. Además con La Dieta Definitiva pude solucionar esto y por tanto creo que es otra la causa. Os pido vuestra opinión y ayuda. ¿Habéis publicado algo sobre las apneas? He buscado en la web pero no he encontrado nada. ¿Creéis que los medicamentos para el asma me han podido producir estas apneas? Si me pudierais sugerir algún médico que me pudiera ayudar os lo agradecería mucho. Me hice el análisis del cabello y tengo alto el sodio, el calcio, el potasio y el mercurio. Llevo un año buscando algún dentista que trabaje con homeopatía para cambiarme las amalgamas y no encuentro ninguno. En el Colegio de Médicos no me han dado solución y no quisiera tener que recurrir a los medicamentos que hasta ahora no me han hecho ningún bien. Dándoles las gracias, tanto si podéis contestar a mi carta como si no, les saluda atentamente,

G. García
(Barcelona)

Mire usted, tanto el Symbicort como el Rilast –y basta leerse sus prospectos- pueden producir palpitaciones, temblores, muguet (infección por hongos) en la boca, irritación de garganta, tos, ronquera, dolor de cabeza, agitación, inquietud, nerviosismo, dificultad para dormir, mareos, náuseas, ritmo cardiaco acelerado, hematomas en la piel, calambres musculares, erupciones, picor, broncoespasmos, niveles bajos de potasio en sangre, latido cardiaco irregular, depresión, cambios en el comportamiento, angina de pecho, aumento en la cantidad de azúcar (glucosa) en sangre, alteraciones del gusto, variaciones en la tensión arterial, cambios en la densidad mineral ósea (disminución de los huesos), cataratas (pérdida de transparencia del cristalino en el ojo), glaucoma (aumento de la presión ocular), retraso del crecimiento en niños y adolescentes y disfunciones en las glándulas suprarrenales. Así que hay que ser bastante inconsciente para aceptar tomarlos –no se moleste, por favor- y, lo que es más grave, para recetarlo... pero ya se sabe que hoy la mayoría de los médicos están dispuestos a recetar cualquier fármaco legalmente aprobado. Por otra parte, el hecho de que durante tanto tiempo le dijeran que no tenía usted nada, que era algo psicológico y luego la Polisomnografía diera los resultados que relata demuestra que a usted la trataron una sarta de incompetentes a los que habría que retirar sin más la licencia para ejercer. Nuestro consejo es que siga un tratamiento integral tras un diagnóstico lo más completo posible así que le sugerimos que se traslade usted hasta Madrid y acuda a la consulta del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Creemos que le merecerá la pena.


Sr. Campoy: soy un entusiasta de su revista. Es la primera vez que le escribo pero en mi opinión habría menos enfermos si conocieran su revista. Verá, se me ha ocurrido escribirle a causa de la “horrible pandemia de la gripe A”. Quería contarle una experiencia que me ocurrió no hace muchos años. Yo estoy jubilado –tengo 73 años- y un día fui con mi mujer al ambulatorio de la Seguridad Social porque ella se quería vacunar de la gripe. Le dije que yo no pensaba hacerlo porque la última vez que tuve una gripe fue hace 20 años pero la acompañé y allí me convencieron de que me vacunara. Acepté. Hasta aquí todo normal. Pero dejó de serlo cuando poco después empecé a tener dificultades para subir a mi piso -un cuarto sin ascensor- a pesar de ser una persona que siempre he hecho ejercicio pues he practicado atletismo mucho tiempo. Desde hace tiempo me dedico más a la bicicleta, deporte que aún sigo practicando. Bien, quiero decir con esto que he hecho muchas cosas; por ejemplo, correr la maratón, hacer el camino de Santiago un año en bici y otro a pie... Pero a lo que voy: hasta el momento de la vacunación mi estado físico era bastante aceptable para mi edad. Sin embargo en ese momento todo cambió y para subir a mi domicilio tenía que parar en cada rellano a descansar. Hasta que un día me vi obligado a acudir a Urgencias porque me ahogaba. En el hospital, tras las pruebas, me diagnosticaron asma, bronquitis y enfisema pulmonar (no soy fumador). Y tuve que estar en manos de Neumología dos años con pruebas de alergia, espirometría, tomando productos farmacéuticos, inhaladores como Ventolín y otros. Y un día decidí por mi cuenta ir dejándolos paulatinamente hasta que me dieron de alta. Me dijeron que me había quedado un 70% de capacidad pulmonar (un hermano mío ha muerto de enfisema). Pues bien, no he vuelto a tomar ninguno de esos medicamentos. Y nunca más me volveré a vacunar. Hoy, cuando los informativos hablan de la necesidad de vacunarse contra la gripe casi me da risa que la gente se lo crea. Lo repito: puedo asegurar que jamás me volveré a vacunar. Ahora mismo me enorgullece poder decir que sigo haciendo deporte moderadamente y que llevo cuatro años sin siquiera coger un resfriado. Animo pues a quien lea esta carta y haya decidido vacunarse a que se lo piense antes y no cometa el error que yo cometí.

Antonio Román
Vilafranca del Penedés (Barcelona)

Publicamos su carta porque refrenda lo que llevamos mucho tiempo denunciando de forma razonada y documentada: la vacuna de la gripe común no se justifica. Ni la de la gripe A. Ni la del virus del papiloma humano. Ni prácticamente ninguna. No sólo son ineficaces sino peligrosas. A pesar de lo cual la gente se seguirá vacunando. Entre otras cosas porque si luego sufre graves problemas de salud por ello los médicos y las autoridades sanitarias le asegurarán que eso es imposible, que la causa tiene ser otra. Y la gente se lo creerá. Y al año siguiente volverá a vacunarse. Es un problema de consciencia. Y en nuestra sociedad la inmensa mayoría de la gente tiene un nivel de consciencia muy –pero muy- bajo. Así que publicamos su carta para que otros lectores entiendan que la solución está siempre en sus manos. Y que la salud es demasiado importante para dejar que decidan otros sobre ella. Que le asesoren sí, que decidan no. La decisión debe ser siempre del enfermo.


 

NÚMERO 120. OCTUBRE 2009.

Estimados señores: les conozco desde hace poco tiempo pero me entusiasmó tanto el primer número que cayó en mis manos que me he suscrito y adquirido todos los números atrasados así como algunos DVD’s del II Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer. Les agradezco profundamente que sean el crisol de todos los que hemos buscado siempre sanar nuestras dolencias mediante otras terapias al margen de la convencional. Felicidades por el rigor científico e informativo de lo que publican. Mi consulta es la siguiente: en una revista de temática enológica investigadores de la Universidad de Extremadura se hacen eco de una revisión con el título Efectos beneficiosos del resveratrol en nuestra salud y, entre otros beneficios, se cita: “Actúa contra el alzheimer. La enfermedad del alzheimer está relacionada con la presencia de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga de la serie n-3 y de ácido araquidónico de la serie n-6 en el cerebro (Woller, R. y col.). La oxidación de estos ácidos sería la causa de la presencia de esta enfermedad. El resveratrol impide la oxidación de estos ácidos evitando así la aparición de la enfermedad”. Pues bien, como consumidora del aceite de Krill NKO pienso que la presencia de fosfolípidos y antioxidantes en este aceite impediría la oxidación en el cerebro de estos ácidos y que sería, como afirman Woller, R. y col., la causa del alzheimer. Personalmente me parece bastante simplista la explicación y no la comparto ya que por todo lo que he leído hay muchos más factores implicados, no sólo en esta enfermedad sino también en el cáncer y otras enfermedades degenerativas; y en último caso, si se consumen otros aceites poliinsaturados procedentes de pescado, algas doradas o lino el problema se solventaría añadiendo a la dieta frutas, verduras y antioxidantes. Precisamente estos ácidos tendrían un efecto protector y hasta curativo en esta enfermedad a juzgar por las numerosas investigaciones realizadas y que ustedes han publicado en su revista. En suma, la afirmación de Woller, R. y col. ¿es cierta? ¿Son los mismos ácidos esenciales omega 3 y 6 de los que se habla en esta revisión? ¿Pueden aclararlo por favor? Gracias.

Pilar Jiménez
Mérida (Badajoz)

Tiene usted razón. Mire, a día de hoy se sigue oficialmente sin saber qué provoca el alzheimer auque sí que hay un notable deterioro de las neuronas con destrucción de amplias zonas del tejido cerebral. Apreciándose a nivel histológico la aparición de placas amiloides que no sino son depósitos de proteínas insolubles (beta-amiloides) que causan graves daños en las neuronas y en los haces neurofibrilares, elementos formados por una proteína (proteína Tau anómala) que daña los axones que conectan las neuronas entre sí. De hecho tales daños se producen también cuando envejecemos pero en el caso del alzheimer tiene lugar a edades mucho más tempranas y en mayor grado. Y aunque a veces suele manifestarse de forma rápida o aguda lo más frecuente es un desarrollo lento y progresivo. La mayor parte de los neurólogos entiende que fundamentalmente se debe a la liberación de sustancias tóxicas por la mencionada proteína beta-amiloide que provoca oxidación pero se considera igualmente factor de riesgo la unión de la apolipoproteína E –una sustancia que se encarga de transportar grasas a los tejidos para su transformación- cuando se une al alelo APOE-4 (cromosoma 19, gen tipo 4). Otros apuntan que la causa está en la intoxicación del organismo. Tanto debido a las toxinas que hay en los alimentos –sobre todo en las conservas y platos preparados- como a las que están presentes en champúes, lacas, pastas de dientes, utensilios de cocina, etc. y ¡cómo no! el tabaco. Especialmente los que contienen aluminio ya que este mineral inhibe o limita la síntesis de diversos neurotransmisores fundamentales en las funciones cerebrales como la acetilcolina, la serotonina, la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina. Que la oxidación del tejido cerebral es importante en estos casos lo demuestra que en la región frontal de los cerebros de personas fallecidas por alzheimer se han encontrado hasta cien veces más radicales libres que entre los fallecidos por otras causas. Cabe agregar que el origen puede estar asimismo en una hipoxia -o déficit de oxígeno- cerebral; por ejemplo, por una comprensión patológica de la arteria vertebral (TOS). Y en un déficit nutricional. Tal sería el caso de los omega 3 que menciona y por los que pregunta. De hecho está constatado que entre los consumidores de pescado es menor el número de casos de alzheimer. Y ello se achaca efectivamente a las propiedades de los ácidos grasos omega 3 y 6. Así que tanto el Aceite de Krill NKO como el Lyprinol y el Algatrium Plus son útiles. Solo que no estaría de más valorar todo lo demás. Incluidas posibles infecciones porque un equipo conjunto integrado por personal del Centro Médico Cornell Weill y el Hospital Presbiteriano de Nueva York constataron no hace muchos años que el alzheimer puede prevenirse e incluso detenerse su progreso inyectando simplemente inmunoglobulinas. Luego quienes padecen alzheimer deberían someterse a un tratamiento con el Par Biomagnético. Agregaremos que toda persona con esa patología debería dejar de ingerir grasa saturada animal, azúcar blanco, harinas refinadas, alcohol, carne roja y queso (el muy curado es rico en aluminio) y evitar las comidas rápidas y precocinadas así como la llamada “comida basura.”.Y beber agua destilada en lugar de agua de grifo porque ésta suele contener cantidades importantes de aluminio. En cambio debe tomar polen –importante alimento en estos casos-, abundantes frutas -especialmente uvas, cerezas, limón y pomelo-, verduras -ajos y cebollas por su contenido en azufre, espárragos y zanahorias por su riqueza en vitamina E, nabos porque son ricos en selenio, zanahorias, col verde, perejil y espinacas porque son fuente de betacarotenos y todas las hortalizas de hoja verde porque son fuente de silicio y este oligoelemento dificulta la absorción de aluminio-, cereales integrales, frutos secos, huevos, coles, levadura de cerveza y, sobre todo, pescado azul y animales marinos por su riqueza en ácidos grasos poliinsaturados. Cabe añadir que entre los suplementos útiles en casos de alzheimer están la fosfatidilserina -fosfolípido presente en la membrana celular que predomina en el cerebro-, vitaminas A, C y E así como las del grupo B, Acetil-L-carnitina, L-Fenilalanina, L-Glutamina, S-Adenosil-L-Metionina (SAM), NADH, GABA, L-5 HTP (5-hidroxi-L-triptófano) y Cellfood. Estando orientado, eso sí, por un especialista en Medicina Ortomolecular que es quien debe fijar las dosis y el tiempo de tratamiento.


Hola, Sr. Campoy: enhorabuena por su fantástica revista. Verá, hace dos meses empecé a sentir un escozor en la parte posterior de la lengua. Me veía como una mancha roja, como si estuviese irritado. El médico cogió una muestra de esa zona para analizarla y pidió además un análisis de sangre. También me dijo que tenía las papilas un poco inflamadas. En el labio superior veo además una especie de puntitos blancos. El resultado fue que tengo hongos. Posiblemente debido a la saliva o, simplemente, a chupar un bolígrafo. Eso me dijo. No recuerdo qué tipo de hongos pero me dijo que no es algo contagioso y no va a ir a más por lo que no es nada preocupante. Me recetó Becozime C Forte, Evitex, Varidasa y Mycostatin para seguir un tratamiento de 45 días pero llevo un mes y aunque noto algo de mejoría no me desaparece. He leído en algún libro que los empastes metálicos pueden provocar hongos y yo tengo siete desde hace 15 años. Bueno, no se si realmente son metálicos pero son de color oscuro. ¿Qué me aconseja? Muchísimas gracias; incluso aunque no me conteste porque ya se que le llegan miles de cartas. Un saludo

Sergio B.

No creemos que su problema de hongos se deba a los empastes. Y con los datos que nos da es difícil ser precisos porque hay unas 200.000 especies de hongos de los que la décima parte pueden producir patologías en el ser humano. Dicho esto lo más probable es que se trate de una especie del tipo cándida o de algún hongo similar así que pruebe a echar una cucharada de simple bicarbonato sódico en un vaso de agua y enjuáguese bien la boca y la garganta –haga gárgaras- un par de minutos tres o cuatro veces al día. Durante una semana si es preciso. Deberá asimismo cambiar de cepillo de dientes –esa semana cómprelos desechables y tírelos cada vez que los use- y no chupar lo que haya chupado antes por si han quedado en el objeto hongos (por ejemplo, el bolígrafo). Lave asimismo bien los vasos, platos y cubiertos que use con bicarbonato sódico. Debería bastar pero si no fuese así le sugerimos que acuda a alguien que trabaje con el Par Biomagnético. Si el experto lo hace bien será rápido y fulminante. Agregaremos que las micosis o infecciones fúngicas –es decir, por hongos- pueden agravarse con la ingesta de quesos curados, azúcar blanco, bollería, productos fermentados, leche, frutas dulces, frutas desecadas, vinagre y pescados ahumados. Y que las bebidas alcohólicas deprimen el sistema inmune. Suprima todo ello pues hasta resolver el problema. En cambio son alimentos adecuados los yogures “bio”, el ajo, la cebolla, el jengibre, la canela, el tomillo y el romero. Sepa asimismo que la deficiencia de hierro puede provocar la aparición de candidiasis. Y que, en efecto, las vitaminas de los grupos B y C que le han sugerido tomar son adecuadas. Pero también los ácidos caprílico y pantoténico.


Sr. Director: hace muchos años que leo su revista; de hecho, desde el primer número. Le felicito pues por su labor y su compromiso con la sociedad. La información que ustedes dan es de gran valor para quien quiera recibirla. Ahora quisiera su ayuda para saber dónde dirigirme o qué especialidad puede ser mejor para mi problema. Llevo 18 años con ansiedad y depresión por lo que he seguido ya diversas terapias alternativas -Rebirthing, Anatheóresis, Flores de Bach, Kinesiología…- y tomado productos naturales como el hipérico y diversos minerales ya que me decían que podía tener carencias nutricionales. También he recurrido a fármacos antidepresivos como el Seroxat que intento evitar pero al que a veces, ante la impotencia de no lograr encontrar nada mejor, suelo recurrir. No encuentro una mejora estable ni descubro la raíz de mi problema. Ni siquiera con Anatheóresis. Pongo interés y me implico en hacer meditación, visualizaciones guiadas, leer libros de autoayuda etc. No sé qué más hacer pues a veces parece que mejoro y de pronto, sin razón, vuelvo al estado de ansiedad. Sé que quizás en parte se deba a mi personalidad pero pienso que puede que haya otro factor a nivel físico que nadie haya encontrado aún. Les pido una orientación a nivel de algún profesional o de alguna técnica que ustedes crean que puedo probar. Muchas gracias.

Francisco Roure
(Barcelona)

Usted verá pero el Seroxat –como el Prozac- no es más que un inhibidor de la recaptación sináptica de serotonina cuyo efecto real en casos de depresión en la mayor parte de los casos no es superior al de un placebo según demostró a principios del 2008 un estudio elaborado en la Universidad de Hull (Reino Unido) que se publicó en PLoS-Medicine. Y encima puede provocar náuseas, sequedad de boca, estreñimiento, cefaleas, temblores, mareos, convulsiones, somnolencia, astenia, insomnio, sudoración e impotencia sexual. Así que si usted cree mejorar tomándolo puede que haya un claro componente psicológico en su problema porque ese fármaco no ayuda en absoluto en casos como el suyo. Aunque haya médicos que al no saber qué otra cosa hacer sigan recetándolo. Dicho esto recordaremos que lo que puede hacerse tanto en casos de ansiedad como de depresión lo hemos explicado ya en esta misma sección en números anteriores. Y ante todo lo que debe hacerse es valorar si se trata de esos problemas realmente. Porque la ansiedad sólo puede considerarse patológica cuando por su frecuencia, intensidad o duración se convierte en permanente y suele ir acompañada de reacciones de tipo neurovegetativo como tensión muscular, sudoración profusa, palidez, estimulación de las glándulas secretoras, cambios en la secuencia respiratoria, aumento de la presión arterial y del ritmo cardiaco, insomnio, etc. Cuando ese cuadro es intenso se habla de angustia que es el término apropiado cuando la emoción se ha somatizado intensamente. Y si bien ambas están íntimamente relacionadas la ansiedad es más psíquica y la angustia tiene un marcado carácter somático. En cualquier caso las dos son emociones de tipo intenso que generan una evidente reacción del sistema nervioso vegetativo. Caso distinto es la ansiedad patológica que acompaña a enfermedades graves -como las mentales-, la que acompaña a patologías terminales o la que se da en el alcoholismo, el hipertiroidismo, la drogodependencia o las enfermedades físicas agudas. Hay también ocasiones en las que la ansiedad se puede exacerbar debido a influencias tanto exógenas como endógenas y se presenta lo que se llama crisis de ansiedad aguda donde ya se ve comprometido seriamente el sistema nervioso vegetativo presentando un cuadro que amenaza el equilibrio mental y físico. En general los estados de ansiedad que amenazan la conducta no pueden ser modificados apelando a la voluntad de quien la padece por lo que se debe modificar terapéuticamente la situación tanto en el plano bioquímico como en el psíquico a fin de poder modificar los factores que desarrollan esa alteración. Nuestra sugerencia cuando hablamos de ello -y repetimos ahora- es que ante todo suprima de la dieta la ingesta de café, té, alcohol, grasas saturadas, azúcares e hidratos de carbono refinados (y, por tanto, la bollería industrial). Siendo en cambio beneficioso ingerir aguacates, almendras, anacardos, avena, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, garbanzos, germen de trigo, jalea real, lechuga, lecitina de soja, levadura de cerveza, malta no torrefactada, miel, nueces, piñones, plátanos, polen y yogur. Indicamos asimismo que era oportuno comprobar además si está sometido a radiaciones artificiales –ionizantes o no- para evitarlo, hacerse tanto un test de alergia como uno de intolerancia alimentaria –suprimiendo todo alimento que le perjudique- e ingerir una cápsula diaria de un complejo de vitaminas B naturales, un gramo diario de vitamina C –mejor en forma de ascorbato cálcico-, una cápsula diaria de calcio –le sugerimos Coral Care-, un gramo de magnesio en ayunas (aunque es mejor en la forma de cloruro de magnesio), una cápsula de GABA, otra de L-5 HTP (5-hidroxitriptófano), una más de selenio y otra de fósforo además de dos aminoácidos: glicina y taurina. Y, muy importante, tres gramos diarios de omega 3. Asimismo contamos que hay una serie de plantas adaptógenas especialmente útiles en casos de ansiedad: ginseng, eleuterococo, uña de gato, pau de arco y maca. Por lo que se refiere a la depresión no es sólo una sensación de tristeza o desánimo sino una patología que progresa de forma constante afectando a nuestros pensamientos, sentimientos, salud física y comportamiento hasta el punto de alterar la vida de quien la padece y la de su familia. Los expertos aseguran que puede deberse a uno o varios factores: predisposición genética, problemas de personalidad, cuestiones medioambientales, estrés excesivo, disfunciones bioquímicas o un problema de origen psiconeuroinmunoendocrino. Por tanto, el tratamiento debería estar en cada caso en consonancia con la causa. Ahora bien, es indiscutible que la bioquímica del cerebro juega un papel fundamental en los trastornos depresivos. Se sabe, por ejemplo, que en las personas con depresión grave hay un claro desequilibrio de unas sustancias químicas conocidas como neurotransmisores de los que los más importantes relacionados con esta actividad son la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Asimismo puede deberse a un problema psiconeuroinmunoendocrino ya que durante la depresión aparecen alteraciones en el funcionamiento del llamado eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal. Añadiremos que hoy día se habla de tres tipos básicos de depresión que responden a las denominaciones de Trastorno Depresivo Mayor, Distimia y Trastorno Bipolar. Y las recomendaciones básicas generales para quienes sufren cualquier depresión son, como en el caso de la ansiedad, las de evitar los azúcares, las grasas saturadas, las harinas refinadas, el café y el alcohol aumentando en cambio el consumo de plátanos, higos, dátiles, pan integral, pavo, aguacates, ajos, almendras, anacardos, avena, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, garbanzos, germen de trigo, lechuga, lecitina de soja, levadura de cerveza y nueces. Siendo buena idea tomar suplementos de 5 HTP (5-hidroxil-triptófano), glutamina, serotonina, tirosina, vitaminas B1, B3, B6, B9, B12 y C, cobre, sodio, potasio, magnesio, calcio, zinc, GABA y, muy especialmente, ácidos grasos esenciales omega-3 e hipérico. Haga pues lo que le decimos y luego póngase en manos de alguien realmente experto en Medicina Ortomolecular como, por darle un nombre, José Ramón Llorente (96 392 41 66). No se trata de tomar unas cuantas vitaminas o minerales sin saber las más adecuadas o su sinergia ni las dosis idóneas. Aunque lo primero que debería hacer es un proceso de desintoxicación profundo y alcalinizar su organismo. Esperamos haberle sido útil.


Sr. Director: me ha sorprendido que en el artículo que recientemente publicaron sobre los espárragos no se mencionase su alto contenido en purinas y, por ende, la necesidad de su limitación para quienes tienen alto el nivel de ácido úrico. De hecho al ir hace poco a hacerme una prueba para conocer mi estado le comenté a la farmacéutica que había cenado espárragos y ésta me recomendó retrasar entonces la prueba unos días porque es el vegetal que más ácido úrico produce seguido del tomate. ¿Es así o quizás por su valor diurético podría inferirse que son buenos para eliminar el exceso de ácido úrico? Y, por cierto, he querido informarme mejor sobre el ácido úrico y veo que no lo habéis tratado nunca en la revista; al menos en la sección de Medicina Ortomolecular. Podría ser una buena idea hacerlo si os parece. Gracias y a seguir mejorando.

Manuel Joaquín Moya

Los espárragos contienen purinas y éstas se consideran responsables del exceso de ácido úrico y, por tanto, de la gota. Bueno, en realidad son –como sí se dice en el texto que menciona- ricos en folatos, “elementos básicos para la síntesis de purinas”. Lo que sí es verdad es que no se dice que por tanto las personas con ácido úrico elevado o gota deben abstenerse de consumirlos salvo que el beneficio a obtener lo justifique. Y en efecto pudo haberse hecho la aclaración. El tomate, en cambio, no produce ácido úrico como usted –y muchas otras personas- cree. Se trata de un vegetal que –maduro, no verde- alcaliniza el organismo y, por el contrario, reduce los niveles de ácido úrico, urea y otros residuos ácidos del metabolismo. Y si a algunas personas les causa dolor pasajero a veces es porque moviliza los cristales depositados en los tejidos del cuerpo humano para incorporarlos al torrente sanguíneo. Dicho esto sí se ha hablado en la sección de Medicina Ortomolecular del ácido úrico; apareció un artículo en el nº 34 con el título Cómo tratar la gota.


Hola. Tengo una amiga con una niña de dos años y medio que padece leucodistrofia y aciduria hidroxiglurtaria de tipo 1 o D. y está un poco perdida ya que apenas hace un mes que se lo diagnosticaron. No paran de hacerle pruebas y lo único que le dicen es que tenga paciencia. He buscado por Internet algo referente a la enfermedad pero es poco o muy confuso. Si fueran tan amables de remitirme algo de información les estaríamos muy agradecidos (diagnóstico, tratamientos, dónde encontrar especialistas en España, asociaciones, etc.). Gracias por adelantado. Esperamos ansiosos su respuesta.

Diana Cerdeña Espinel
(Fuerteventura)

Mire, se ha dado en llamar Leucodistrofia a la degeneración de la grasa de la vaina de mielina que cubre las fibras nerviosas del cerebro y las glándulas adrenales cuando la causa es un gen defectuoso en el cromosoma X que hace que las enzimas del cuerpo no descompongan adecuadamente los ácidos grasos y éstos se acumulen en el cerebro y la corteza adrenal. La Aciduría glutárica tipo 1, por su parte, se considera asimismo un error congénito del metabolismo de los aminoácidos esenciales lisina y triptófano determinado por la deficiencia de la enzima mitocondrial glutaril-coenzima A deshidrogenasa. Suele manifestarse durante el primer año de vida con una encefalopatía aguda con acidosis metabólica en la que aparece Coreoatetosis -problema ocasionado por la deficiencia de una enzima del metabolismo de las purinas: la hipoxantina fosforibosil transferasa- y deterioro del desarrollo psicomotor o bien una enfermedad subaguda con retraso psicomotor progresivo seguido de síntomas extrapiramidales. De ahí que se trate básicamente a quienes la padecen restringiendo las proteínas de la dieta que debe ser escasa en alimentos ricos en lisina y triptófano ya que ambos son precursores del ácido glutárico. Asimismo se les da riboflavina –o vitamina B2- para intentar aumentar la actividad residual de la enzima. Y carnitina para estimular la formación y excreci6n de acilcarnitina de cadena corta, principalmente glutarilcarnitina. Y como el ácido glutárico puede inhibir la síntesis de ácido gamma aminobutírico (GABA) y suele haber disminución de éste en el cerebro se les administra igualmente un análogo del GABA: el baclofeno, un relajante muscular que actúa en la recepción GABAérgica a nivel medular y deprime el sistema nervioso central por medio de una disminución en la liberación de los neurotransmisores glutamato y aspartato. Y a veces se les da también ácido valproico para aumentar los niveles de GABA. Solo que ambos son fármacos con claros efectos secundarios. Tal es lo que podemos decirle del conocimiento que primordialmente se tiene sobre ambas patologías. Dicho lo cual nosotros entendemos que hay tres posibles causas para ellas. Por un lado, una posible intolerancia a la leche de vaca. Es la causa más probable y su ingesta debería suprimirse de inmediato. Y luego, si la madre no puede amamantar al niño -por la razón que sea- dar a éste leche de vaca u oveja modificada baja en grasa (nunca leche de soja). La segunda posible causa es una intoxicación. Bien que sufrió el bebé durante su gestación –tabaco, alcohol, drogas, etc.- o tras su nacimiento a través de la leche de la madre –ésta puede estar intoxicada- o del agua o los alimentos ingeridos. En tal caso hay que proceder a desintoxicarle, En ambos casos hay que regenerar en la medida de lo posible su flora intestinal. La tercera posibilidad es una infección. Y también en los casos de los niños pequeños lo más rápido y eficaz es una terapia con el Par Biomagnético si se desconoce el posible microbio o parásito responsable. Dicho esto quienes padecen estas patologías –sobre todo si superan los problemas iniciales- deben excluir de su alimentación la leche y sus derivados así como todos los productos elaborados que contengan proteínas lácteas –y hoy son cientos-, el azúcar, los hidratos de carbono refinados (y eso incluye el pan, las galletas, la bollería, los dulces, las tartas, los pasteles…), los alimentos con grasa saturada animal (embutidos especialmente), los frutos secos, las legumbres –especialmente la soja, las habas y los guisantes-, los granos y la carne roja. Agregaremos que el principal problema con el que pueden encontrarse los padres es que los médicos acepten que las causas puedan ser ésas y acepten tratarlos como indicamos. A pesar de que sus tratamientos son sólo paliativos y se trata de patologías que en el 90% de los casos no se superan.


Sr. Director y equipo: gracias por su revista. Hace años que la sigo. Mi escrito o consulta es la siguiente: en el último año y medio he entrado y salido varias veces de quirófano debido a una multifractura en los dos maleolos del tobillo y base del pie. Y siempre que salgo de quirófano y durante un tiempo que oscila entre 10 y 25 días me inyectan en la barriga a diario una dosis de heparina. Y claro, llega un momento en que la barriga se pone negra de morados y cardenales. Y muy dolorida. Estando ingresado lo consultaba con otros pacientes y todos coincidíamos en lo mismo: estábamos hasta... Sin ímpetu de queja, dado que por desgracia existen cosas, dolores y enfermedades mucho más graves, quería hacer la siguiente consulta: estando en el siglo XXI, año 2009, para lo que presuntamente se pretende conseguir y obtener -que yo sepa evitar trombos-, ¿es ésta la única manera o la mejor y más eficaz de acercarse o conseguir ese objetivo? ¿Con inyecciones diarias en el vientre? Gracias por su atención.

Cesar Martí Alonso
(Guadalajara)

Claro que hay otras maneras de fluidificar la sangre. Y muy sencillas. De hecho deberían explicarse a los enfermos antes de tratarles en casos como el suyo. Mire, fluidifica la sangre el consumo regular de frutas –sobre todo el pomelo-, ajo, cebolla, zanahoria, alcachofa y rábano negro además del pescado azul o graso. Y son útiles y eficaces los suplementos de vitamina C + bioflavonoides y los ácidos grasos omega 3 así como el Ginkgo (Ginkgo Biloba), el Meliloto (Melilotus officinalis), el Rusco (Ruscus aculeatus), el Arándano (Vaccinium myrtillus) y la Vid Roja (Vitis vinifera). Sin olvidar por supuesto las dos plantas que contienen salicilatos como el abedul y el sauce blanco a las que de hecho se conoce como “aspirinas vegetales”.


Estimado Director: agradezco de corazón vuestro trabajo ya que, literalmente, salváis vidas. Sólo tengo una pregunta corta sobre las vacunas. A mi hija, de 16 meses, se le estaban administrando las vacunas que tocaban hasta los 5 meses. Me refiero a las vacunas recomendadas básicas, no las nuevas que han salido en el ultimo año y que decidimos no administrarle (varicela, rotavirus, etc). Después de las vacunas siempre le dábamos un tratamiento de homeopatía de 10 días con Thuya Occidentalis y afortunadamente no ha tenido ninguna reacción “visible”. Pero sé, desafortunadamente, que eso no quiere decir que no pueda tenerlo en el futuro. La siguiente que le tocaba era la vacuna a los 15 meses pero yo ya obtuve tanta información negativa sobre las vacunas que estoy pensando que no voy a continuar con el programa de vacunación. ¿Hay algún peligro en actuar así? Me refiero a que, una vez administradas las primeras vacunas, aunque sean dañinas, ¿es mejor acabar el ciclo? Yo pienso que es mejor no intoxicar más el cuerpo de mi hija y por eso no me he presentado a la cita médica pero necesitaría vuestra confirmación. Muchas gracias y un saludo cordial.

Aniko Kostyal
(Barcelona)

No somos partidarios de las vacunas. Lo hemos manifestado muchas veces. Contra lo que se afirma la mayor parte no ha demostrado jamás su presunta eficacia y en cambio han dado lugar a multitud de efectos secundarios negativos. Ahora bien, en algunas sociedades –no en todas- la industria farmacéutica ha logrado que algunas sean obligatorias. Por presuntas razones de salud y protección social. Y se exigen para entrar en esos países y hasta para escolarizar a los niños. Una vergüenza pero hay que acatar las leyes o afrontar las consecuencias a nivel legal. Y ésa es ya una decisión personal. Debe tomarla usted. Nosotros lo que sí podemos es recordar que hemos explicado ya cómo afrontar sus efectos iatrogénicos, de forma eficaz en la mayoría de las ocasiones. Lea en el nº 102 el artículo -puede consultarlo en nuestra web: www.dsalud.com- que apareció con el título ¿Es posible desactivar los efectos negativos de una vacuna?


Estimado Sr. Campoy: estoy admirado por su Editorial de enero del presente año titulado Un descubrimiento excepcionalmente importante pues realmente hace justicia al descubrimiento de mi amigo y profesor, el doctor mexicano Isaac Goiz Durán. Su opinión al respecto -“Porque lo que este médico mexicano ha desarrollado es de una importancia tan extraordinaria que estamos realmente asombrados. Al punto de que estamos persuadidos de que probablemente se trate del descubrimiento más importante en medicina de las últimas décadas”- es una realidad que experimentamos cada día. Algunos casos tratados por mí con su técnica rayan en lo milagroso. Por ejemplo, inicialmente derivé a una paciente con un absceso cerebral del tamaño de una naranja pequeña que le provocaba crisis convulsivas epileptiformes a un centro de especialidades de Boston donde la paciente fue diagnosticada de Tumor Cerebral tipo Oligodentroglioma y tras dos años y medio de tratamiento lo consideraron incurable. Pues bien, vino hasta Guayaquil en Ecuador, la tratamos y regresó a Estados Unidos completamente curada. Asimismo tratamos un caso refractario a los tratamientos alopáticos de hepatitis C y fue curada con biomagnetismo. Y hay otros muchos casos de los que pacientes, familiares y amigos pueden dar fe. Si usted lo desea puedo enviarle algunos para publicarlos. Aún no han sido dados a conocer en conferencias y son inéditos. Es evidente que yo también considero el método casi milagroso y tengo interés en que las universidades terminen de formar a sus médicos con este conocimiento porque su ayuda sería de enorme importancia. Atentamente,

Dr. Oscar Bonilla
Guayaquil (Ecuador)

Le agradecemos su ofrecimiento y su testimonio. De hecho tenemos conocimiento directo de muchos casos similares en España pero no los publicaremos hasta tener toda la información posible y hacer luego una selección significativa de las grandes posibilidades del Par Biomagnético. Puede pues enviarnos si quiere algunos para que formen parte de un reportaje más amplio. En cualquier caso publicamos su e-mail por si compatriotas suyos o personas de países cercanos quisieran consultarle algo ya que, como sin duda sabrá, Discovery DSALUD se distribuye físicamente hoy además de en España y Portugal en Argentina, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Guatemala.


Sr. Campoy: suelo leer siempre que puedo su interesante y polémica revista y quisiera agradecerles el papel de contrapeso que desempeñan frente a la industria farmacéutica que ha sesgado gravemente la investigación médica desde hace más de 100 años. Verá, tengo 51 y toda mi vida he dormido mal pero mis repetidas quejas no encontraron otra respuesta por parte de la clase médica que los hipnóticos -que siempre rechacé por mi criterio naturista- o -yo trabajo entre médicos (bueno, de hecho trabajo de médico)- la indiferencia. Un día, debido a una pequeña lesión que me sangraba, acudí a un dermatólogo que sospechó una patología hereditaria pero tras casi un año de creer que la tenía (los primeros análisis positivos luego no se confirmaron...¡qué cosas pasan!) finalmente se descartó. Sin embargo a raíz de ello descubrí, con gran sorpresa (soy yogui, vegetariano y naturista desde los 15 años), que mis cifras de tensión arterial eran "bestiales" (permítaseme la expresión). Así que ya que estaba en manos de un internista hospitalario pedí a éste que estudiara la posibilidad de que padeciera Síndrome de Apnea/Hipopnea del Sueño (SAHOS). Describo todo lo anterior para ilustrar cómo incluso una persona que siempre se ha cuidado y está en relación con la medicina puede sufrir tamaño retraso (por múltiples motivos) en el diagnóstico y tratamiento de esa patología. El SAHOS es relativamente fácil de solucionar y con un coste moderado (claro que aquí la industria farmacéutica está interesada en que NO se diagnostique y solucione, tanto porque la solución no es farmacológica como porque se evitarían numerosas patologías crónicas graves que generan un enorme consumo de medicamentos). Por eso probablemente el SAHOS está infradiagnosticado (se estima una prevalencia del 2-4% en mujeres y del 4-8% en hombres) cuando según estudios japoneses podría ser la principal causa de hipertensión arterial (epidemia). De hecho es causa de diabetes, cardiopatías y enfermedades mentales (recuerdo el caso de uno de mis pacientes que estuvo siendo tratado durante muchos años con numerosos fármacos para una supuesta enfermedad mental que una vez que le dirigí hacia el estudio de su SAHOS se solucionó y éste mejoró rápida y grandemente). Provoca además accidentes de todo tipo, produce una gran pérdida de calidad de vida y problemas interpersonales y, por si fuera poco, reduce notablemente la productividad y la capacidad de trabajo de quienes la padecen con el gran perjuicio económico personal y social que ello conlleva. No sé si ustedes han publicado mucho, poco o nada sobre el SAHOS pero en cualquier caso les estimularía a seguir o empezar a hacerlo. Finalmente quisiera pedirles ayuda pues desde que llevo dos semanas usando la CEPAP como tratamiento de mi SAHOS experimento una aerofagia muy molesta que dificulta mi vida, sin duda altera la flora intestinal y, por tanto, mi salud. Siempre había tenido problemas de meteorismo intestinal pero nunca lo había relacionado con deglutir aire a causa de un problema en la glotis hasta revisar el funcionamiento de ésta para comprender mejor el SAHOS y ver su posible relación con la aerofagia tras intuir la notable conexión de ambos fenómenos. Habitualmente el meteorismo se ha relacionado con problemas en la masticación y deglución de comida, en las mezclas de alimentos, en un mal funcionamiento hepático o en la alteración de la flora intestinal pero desde que he experimentado esto creo que la causa más importante de meteorismo puede ser la aerofagia por disfunción de la glotis. Me gustaría recurrir a su ayuda para investigar dicho tema y buscar posibles soluciones pues no es asunto baladí. Agradecido de antemano le saluda.

Antonio Martí

Aclaremos al lector no versado que el CEPAP es un dispositivo que permite usando una mascarilla llevar aire a presión de forma continua a la persona afectada. Dicho esto y por lo que se refiere al meteorismo –sobre la apnea no hace falta que añadamos más que la necesidad de valorar la incidencia en ella del sobrepeso y la obesidad en bastantes casos- añadiremos que son muchos los médicos que afirman que el meteorismo se puede deber a “tragar” aire –de ahí el concepto de aerofagia- por hablar a la vez que se come, masticar chicle de manera habitual o fumar. Y quizás sea verdad en algunos casos pero las principales causas están en una masticación insuficiente –o deficiente por falta de piezas dentales-, una incorrecta insalivación –si los alimentos no se mezclan suficientemente con saliva es notablemente más difícil su metabolización. Todo esto –y mucho más- se explica en el libro La Dieta Definitiva donde asimismo se cuenta la importancia de entender que los trozos de cualquier alimento que se ingiera deben ser siempre pequeños –del tamaño de un dado– porque si no se hace así las enzimas tendrán dificultades para cumplir su función –les costará llegar hasta la parte central del alimento– y la digestión será mucho más prolongada. Los seres humanos no somos rumiantes. Como se explica que hay que masticar despacio y suficientes veces cada bocado; en el caso de la carne, por ejemplo, unas treinta veces. Frecuencia que debe ser aún mayor si faltan piezas dentales. En el libro se insiste igualmente en la necesidad de que se ensalive bien todo lo que se coma. Es la única manera de que se forme correctamente el bolo alimenticio. Piénsese que la saliva –que segregamos constantemente en la boca– es básicamente plasma sanguíneo filtrado que contiene –en proporciones variables– iones de bicarbonato (para neutralizar la acidez que causa la fermentación bacteriana), moco (para cohesionar y lubricar la comida), lisozima (una enzima con propiedades antibacterianas) y amilasa o ptialina (una enzima que fracciona las dextrinas y los almidones convirtiéndolos en glucosa). Cabe añadir que el tiempo que tarde la digestión dependerá del tipo de comida. Y así, si lo que se ha ingerido es líquido –agua, zumos, sopa, gazpacho, etc.– o glúcidos solos, sin mezclar, la digestión será muy rápida. Por eso si se decide a desayunar frutas y zumos se sentirá bien, fuerte y, a la vez, ligero. Por el contrario, las grasas –sobre todo las saturadas– y las proteínas son mucho más complejas de digerir y el estómago tarda mucho en ese proceso: hasta 24 horas. Y más en el caso de las proteínas de la carne que en las del pescado, el marisco o los frutos secos. De hecho la carne debe tomarse siempre acompañada de fibra –una buena ensalada es lo suyo– porque de lo contrario el proceso de digestión puede durar 72 horas en lugar de 24. Con todas las molestias que eso implica, posibilidad de putrefacción en el intestino incluida y, por ende, de formación de gases. Cabe añadir que también este problema puede deberse a una escasa producción de enzimas –y en tal caso conviene tomarlas en forma de suplementos con las comidas- o a la existencia de cándidas –y en tal caso conviene tomar siempre tras comer un poco de bicarbonato sódico con agua-. Y, por supuesto, a la ingesta de productos que puedan fermentar en el estómago.


 

NÚMERO 119. SEPTIEMBRE 2009.

Estimado Sr. Campoy: quisiera agradecerles la labor que hacen con la revista. Gracias a ella mi padre ha dado un cambio increíble. Durante 5 años, debido a un meningioma atípico en la cabeza que se le reproducía muy rápidamente, fue sometido a 4 intervenciones más sesiones de radioterapia. Ya no sabíamos qué hacer cuando leyendo un artículo publicado en su revista sobre el tratamiento de los doctores Banerji vimos que en él se mencionaba al doctor Santiago de la Rosa, nos pusimos pues en contacto con él y mi padre siguió el tratamiento que le prescribió. El caso es que hace unos días nos dieron el resultado de la última resonancia y nos han dicho los neurocirujanos que no hay señales de tumor aunque hay que tener controlado un pequeño realce. Es la primera vez que tras transcurrir un año no hay señal de recidiva. Debo además comentar la mejoría que a nivel mental y físico se ha producido en él. El temblor en una mano le ha desaparecido y ya no tiene ausencias. Es decir, ha tenido una mejoría increíble. Por todo ello quiero agradecer pública y sinceramente su labor y la de su equipo. Sin su información sobre tantas terapias y tratamientos apenas conocidos mi familia no hubiera podido acceder a ellas. Le saluda agradecida

Raquel Alonso

Nos congratula haber sido útil a su padre. Aunque a quienes debería dar las gracias es al Dr. Santiago de la Rosa y, cómo no, a los doctores Banerji. Son quienes de verdad ayudaron a su padre.


Sr. Director: en el número 114 publicaron ustedes una carta que les dirigí en relación a la respuesta de otra carta de una lectora -publicada en el número 110- sobre un problema de tiroiditis autoinmune. Pues bien, la presente es para agradecerle sus consejos pues mi último análisis de sangre demuestra que la tiroiditis autoinmume que padecía ha desaparecido. Hace unos años un hermano me regaló una suscripción a su revista y después he continuado suscrito a ella por lo interesante, valiente y útil que es teniendo doblemente asegurada su recomendación por mi parte tras la resolución de mi problema de salud. Ahora me permito una sugerencia: aunque el contenido de la revista se publica en Internet y las “cartas al director” también aparecen al tratarse de cuestiones muy concretas y beneficiosas para otros muchos lectores que se encuentran en situaciones similares creo que quizás sería conveniente su publicación. Con un índice temático y con la periodicidad que considere oportuna. ¿Sería posible desde el número 1? Si lo hacen resérvenme un ejemplar. Rectifico, mejor diez ejemplares. Reiterando mi agradecimiento le animo a seguir trabajando en beneficio de la salud.

Francisco Coll Villar
(Granada)

Sería buena idea si los consejos que dimos hace años fueran los mismos que daríamos ahora. Pero no es el caso. Nosotros hemos ido creciendo y aprendiendo con el tiempo. Y hoy sabemos mucho más que hace sólo unos años. Por lo que no es éticamente aceptable aunque pueda ser económicamente rentable. Además en unos años –no más de 3 o 4- creemos que podremos estar en condiciones de algo mucho más útil y que poca gente va a creerse: explicar la causa de la inmensa mayoría de las llamadas enfermedades y cómo afrontarlas eficazmente. Solo necesitamos algo más de tiempo.


Apreciado director: me permito dirigirme a usted para informarle de la puesta en marcha en España de un proyecto sin ánimo de lucro y pionero en su sector que puede ayudar a muchos chicos y chicas pacientes de pectus. Como usted sabrá se trata de una deformación del esternón que en su manifestación hundida – excavatum- comprime de forma significativa el corazón y los pulmones -con diferentes grados de afección- en 1 de cada 1.500 chicos y chicas. Bien, pues nuestro hijo Nacho murió en un accidente en octubre de 2007 con 20 años. Tenía un pectus excavatum muy severo y en verano del 2004 fue operado en el Children's Hospital of The King's Daughters de Norfolk (Virginia, EEUU) por el Dr. Donald Nuss con la asistencia del Dr. Leoncio Bento, jefe del servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Virgen del Camino de Pamplona y actual presidente de la Sociedad Española de Cirugía Pediátrica. En aquel momento sufrimos la total falta de información que hay en España sobre esta patología y mucha angustia hasta averiguar que el Dr. Bento era el cirujano de referencia en nuestro país en intervenciones de pectus y el Dr. Nuss el creador de una nueva técnica quirúrgica con mejores resultados que las ya existentes. Bueno, pues hemos querido convertir el dolor que sentimos por la pérdida de Nacho en un proyecto de ayuda a los padres y a los chicos y chicas que tengan su mismo problema. Y después de asesorarnos y de hablar con los doctores que están a la vanguardia en el tratamiento de esta patología llegamos a la conclusión de que la mejor manera era poner en marcha una web en la que dar cabida a toda la información existente en la actualidad sobre la patología y sus tratamientos. Web -www.pectusforum.com- que fue presentada oficialmente el pasado 21 de mayo en el Congreso Nacional de Cirugía Pediátrica celebrado en Sevilla y ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de un equipo médico encabezado por los doctores Donald Nuss y Leoncio Bento que cuenta con la aportación del psiquiatra Roberto de Inocencio, del pediatra Tito Hidalgo, del microbiólogo Antonio González y de la fisioterapeuta María José Gil. Pues bien, nos permitimos solicitar su colaboración para divulgar la existencia de esta web a través de Discovery DSALUD. Nuestra ilusión es que este sea un proyecto que ayude a muchos chicos y chicas con pectus que suelen sufrir su deformación en silencio y, en muchos casos, con importantes secuelas psicológicas. No nos mueve otro interés que ayudar a los demás e intentar que en España ningún padre más tenga que pasar por la angustia derivada de la falta de información por la que pasamos en su día nosotros. Confiando en contar con su colaboración quedamos a su disposición para cualquier información adicional que precise. Reciba nuestro muy sincero agradecimiento por su sensibilidad y ayuda.

Marcel Carreras

Publicada queda pues su carta. Y ojalá la web que han puesto en marcha ayude en efecto a quienes sufren tan escasamente conocida patología.


Estimado Sr. Campoy: mi padre padece parkinson desde hace 7 años (tiene ahora 78) y el tratamiento que toma le está causando problemas que antes no tenía; estreñimiento y depresión, entre otros. Además la enfermedad sigue avanzando. Me da mucha pena porque siempre fue un hombre muy sano y no tiene ni ha tenido en su vida otra enfermedad. Por Internet he encontrado un tratamiento que ofrecen en una clínica de Valencia. Se trata de la Werth Parkinson Center del doctor Ulrich Werth y de una terapia consistente en la implantación permanente de pequeñas agujas de titanio en las orejas con la que se ayuda a revocar poco a poco enfermedades dolorosas, neurológicas y degenerativas como el parkinson y otras. Les he llamado por teléfono y me han enviado un folleto informativo por correo electrónico. Se lo he dejado a mis padres y como está tan bien escrito y fundamentado parece que están convencidos. Ahora bien, es muy caro y es en Valencia por lo que nos gustaría saber si es serio y efectivo. Por favor, en el caso de disponer de alguna información sobre esta terapia concreta descubierta, ¿sería tan amable de enviarme un e-mail? Si lo necesita le puedo enviar el folleto que me ha enviado la clínica cuya web es www.parkinson-therapie.com. Por cierto, he pedido su libro La Dieta Definitiva en mi librería habitual y estoy deseando leerlo y ponerme a hacerla. No por adelgazar sino para mantener más sano mi organismo. Aunque no sé si podré aguantar sin comer mi oncita diaria de chocolate. A la espera de sus noticias me despido dándole gracias anticipadas. Reciba un saludo muy cordial y mi felicitación por la calidad de su revista que acabo de descubrir gracias a mi madre.

Marián Vidal Fraile
(Vigo)

No conocíamos el centro al que se refiere aunque en él se asegura efectivamente que implantando unas minúsculas agujas de titanio en el cartílago de la oreja se estimulan determinadas regiones cerebrales que provocan la producción natural de dopamina y ello hace que la inmovilidad, la rigidez y el temblor propios de los enfermos de parkinson remitan poco a poco. Agregan que carece de efectos secundarios y que las heridas que se ocasionan al implantarse las agujas sanan entre 2 y 4 días. ¿Y es así? Sencillamente lo ignoramos pero vamos a informarnos y daremos más información cuanto la obtengamos. De momento quede publicada por si alguyien que haya estado en él puede ofrecernos su experiencia.


Estimado director: hace un año a mi madre la limpiaron con láser una lente después de una operación de cataratas. Ella notó que le había tocado algún nervio y se lo comentó al médico. Empezó a sentir bloqueo en el oído y después en el pulmón. Y tras dos broncoscopias fue diagnosticada de vasculitis de pequeño vaso -granulomatosis de wegener- y empezó a ser tratada con corticoides. Luego fue derivada al reumatólogo que le puso metrotexato lo que le produjo una insuficiencia pulmonar por lo que le cambiaron a ciclofosfamida pero eso le produjo una bajada tal de las defensas que tuvo un herpes en un ojo y en la boca entrando en el hospital en estado crítico. El cóctel de medicamentos que ahora está tomando (Valcyte para prevenir el herpes y Septrin) hizo que le bajasen los leucocitos. Afortunadamente empezó a tomar aceite de onagra, zumo de rabanitos negros y ácidos grasos esenciales y lleva un mes mucho mejor. Ahora, para quitar el corticoide, me dicen que le pondrán Azatioprina durante uno o dos años pero a mí me da miedo ya que todos los medicamentos le han sentado a cuerno quemado. ¿Qué puede hacer para dejar los corticoides? Muchas gracias por su atención. Es una suerte tenerles; son geniales.

Ana Belén Ausucua
(Burgos)

La Azatioprina se utiliza como agente inmunosupresor (por ejemplo tras un trasplante para intentar evitar el rechazo del nuevo órgano). Es decir, baja las defensas. Y no entendemos por qué se lo mandan a su madre especialmente cuando -como en el caso de todos los fármacos- sus interacciones, contraindicaciones y posibles efectos secundarios son numerosísimos. Mire, su madre es uno de esos casos que demuestra más allá de cualquier duda el peligro de ir de consulta en consulta médica. Usted misma es consciente de ello por lo que dice. Pásese pues de una vez al naturismo y afronte los problemas de salud con sentido común y no asumiendo cada vez más riesgos. Los médicos se pasan la vida recetando fármacos ineficaces que provocan normalmente muchos más problemas de los que resuelven. Y lo que no puede pretender nadie es seguir yendo a ellos y luego que un naturista resuelva lo irresoluble. En la revista llevamos años recomendando profesionales de la salud preparados. Acuda pues usted con su madre a cualquiera de ellos. En cuanto a los corticoides para dejarlo sólo basta… decidir hacerlo. Para tratar la inflamación no son necesarios; hay alternativas naturales eficaces como ya hemos explicado otras veces.


Muy señor mío: como lector asiduo desde hace poco de su revista (incomprensiblemente la desconocía y he quedado prendado de su calidad) me permito solicitarle contestación a la siguiente consulta. Soy, junto con mi esposa, ferviente defensor de la vida saludable y en aras de ello seguimos desde hace tiempo un sistema de alimentación sano y natural muy próximo al vegetarianis­mo con una filosofía de actividad física e intelectual bastante racional y sensata acorde con nuestra edad (70 años). Y así nos va de bien. No obstante, últimamente estamos siguiendo el método de alimentación que propugna Peter J. D'Adamo en su libro Los grupos sanguíneos y la alimentación. Hace de esto unos dos años. Según el autor las personas con nuestro tipo de sangre -el nuestro es A- son propensas a determinadas dolencias o enfermedades y existen alimentos naturales que no nos son beneficiosos como la naranja, el melón, el plátano, el pimiento, el tomate, la patata y el boniato, entre otros que hasta hace poco ingeríamos por sus cualidades nutritivas sin ningún problema. Así que me asalta la duda de si al prescindir de ellos no estaremos haciendo una tontería. No es que tal sistema de alimentación nos preocupe demasiado al suprimir ciertos alimentos pues los suplimos con otros que son igualmente sanos, naturales y vegetales. De motu propio ya no tomamos casi carne, embutidos, bebidas alcohólicas, leche (la sustituimos por leche de soja), comidas preparadas, etc. Dicho todo esto lo que realmente me agradaría que me aclarase, dada su experiencia de investigación en estos temas, es si seguir las pautas de este régimen basado en el tipo de sangre es racional y positivo. Y si es compatible con lo que se dice en el libro -lo estoy leyendo- La Dieta Definitiva. Y aprovecho la consulta para saber si existe algún método o terapia con hierbas medicinales que resuelva el vitíligo, problema que padezco desde hace mucho tiempo y que con cierta dificultad controlo para que no aumente con nuestro sistema de vida y alimen­tación. Atentamente,

Juan Jiménez Azorín
Vilanova i la Geltrú (Barcelona)

La revista publicó en el nº 62 –léalo en nuestra web: www.dsalud.com- un extenso y documentado artículo titulado ¿Condiciona el grupo sanguíneo nuestra alimentación? con las conclusiones a las que llegaron tras décadas de observación los naturistas James y Peter D’Adamo –padre e hijo- en el que explicábamos que según ellos la buena o mala asimilación de los alimentos está en efecto condicionada por el grupo sanguíneo –A, B, AB y O- y que hay alimentos perjudiciales, beneficiosos y neutros para cada tipo de sangre. Es más, aseguran que muchas dolencias pueden deberse al mero consumo de alimentos no adecuados para cada grupo sanguíneo y que otros, en cambio, ayudan a sanar. Incluso afirman que en ello está el motivo de que muchas personas no consigan adelgazar cuando se ponen a dieta. Siendo la razón que la sangre reacciona ante ciertos alimentos como si éstos fueran peligrosos enemigos a batir. Y la causa, las lectinas que contienen. ¿Y qué son las lectinas? Pues un tipo de proteínas cuyos antígenos activan el sistema inmune. Verá, toda molécula ajena al cuerpo –virus, bacterias, esporas, químicos, toxinas....- posee un antígeno propio, es decir, un indicador que le identifica de forma que cuando el organismo se percata de su presencia activa inmediatamente el sistema inmunitario para generar rápidamente anticuerpos que procedan a su destrucción por entender que puede ser potencialmente dañina. Anticuerpos que no son sino proteínas. ¿Y qué hacen los anticuerpos? Pues básicamente aglutinar todas las moléculas extrañas que quiere eliminar en grupos –es decir, actúan como si fueran pegamento- y poder así destruirlas más fácilmente. Y lo importante es que cada grupo sanguíneo reacciona de manera diferente ante ellas. Es decir, hay lectinas alimentarias –hablamos siempre generalizando- que son rechazadas por las personas de un tipo de sangre mientras no ocurre así con otros para los que incluso son beneficiosas. En suma, ingerir alimentos que contienen lectinas incompatibles con nuestro grupo sanguíneo puede ocasionar diversas dolencias e impedirnos reducir el peso en caso de sobrepeso u obesidad. ¿Y cómo saber a qué alimentos somos intolerantes? Pues mediante un test de intolerancia alimentaria (remitimos al lector a los artículos ya publicados al respecto y que tiene en nuestra web) o sometiéndose al denominado Test del Iindicán. Se trata de un análisis que permite calcular la eliminación a través de la orina de indicán, una sustancia del grupo químico de los índoles que se elimina por medio de las heces y la orina cuando el aparato gastrointestinal y el hígado no consiguen digerir las lectinas de un alimento. Como es obvio cuando alguien consume alimentos ricos en lectinas incompatibles con su grupo sanguíneo se constatará una mayor eliminación de indicán al analizar la orina. Para Peter D'Adamo si el test da un valor de 0 ó 1 no hay problema, si marca 2 o 3 hay algún problema y si la cifra alcanza 3 o 4 la situación puede considerarse crítica. Ahora bien, Peter D’Adamo deja claro que tales conexiones no son radicales. Es decir, no todas las personas de un mismo tipo de sangre son intolerantes a los mismos alimentos ni el grado de sensibilidad es necesariamente similar. Las pautas generales que ofrece son pues sólo orientativas y así lo dice. Por lo que en su caso –y en el de cualquier lector- lo inteligente es ir incorporando poco a poco un alimento tras otro y dejar de tomar sólo el que le provoque alguna molestia. Porque aunque lo planteado por los D’Adamo parece correcto a nivel general puede no serlo a nivel individual. Como hemos dicho muchas veces, ¡cada persona es un mundo!


Estimado Sr. Director: le expongo el caso de mi hija de 43 años con hepatitis C genotipo 4 c, d, con una cuantificación actualizada a fecha de febrero del 2009 de 31.900 de carga viral. Tiene la enfermedad desde hace 25 años por una trasfusión de sangre y se encuentra en un periodo asintomático. Se está poniendo las vacunas de la hepatitis A y B según protocolo y se ha realizado la prueba de Elangiografia hepática (Fibroscan) recomendada por dos médicos como método innovador sustitutivo de la agresiva biopsia hepática. Esta prueba dio una rigidez hepática de 4,9 y un rango intercuartil de 1,7. Los controles analíticos han dado siempre bien excepto en dos ocasiones en las que las transaminasas han apreciado una mínima elevación (en los años 2004 y 2008). Estos controles los realiza cada 3 meses; a veces incluso antes. Es una persona muy nerviosa e hipocondríaca, no bebe y cuida mucho la alimentación. Los médicos le recomiendan someterse a tratamiento pero me gustaría antes conocer su opinión con la seguridad de hacer lo correcto. Afectuosamente y agradeciendo de antemano su gran labor.

Gertrudis Goicoechea Ruiz
Chiclana de la Frontera (Cádiz)

Si hemos entendido bien su hija ha sido diagnosticada de hepatitis C y lo que hacen es ponerle vacunas para las hepatitis A y B, ¿no? Pues como no sea para prevenir que también se contagie de ellas no lo entendemos. ¿Y por qué no la vacunan también para protegerla de los virus del Sida, del papiloma humano, de la gripe aviar, de la gripe común, de la gripe A y, sobre todo, del virus VEH (Virus de la Estupidez Humana)? ¡Ya puestos! Mire, nuestro consejo es que su hija acuda a un experto en el Par Biomagnético. Es la mejor opción y si hay suerte ese virus puede desaparecer en un par de sesiones. Y si no fuera así –porque nunca se sabe- que pruebe con el Bio-Bac –hoy Renoven- y/o con Viusid. Ambos son útiles en casos de enfermedades víricas. Renoven ha demostrado en ensayos clínicos con personas que eleva significativamente el recuento de células CD4 y CD8 sin producir efectos secundarios. En cuanto al Viusid hay también estudios clínicos en los que se ha testado el producto frente a distintos tipos de virus como el herpes genital, el papiloma, el herpes Zoster, la mononucleosis, las hepatitis B y C y las infecciones por el VIH. Y en todos los casos se constató una notable mejoría con un claro aumento de las defensas así como una reducción de la "carga viral". E igualmente son útiles el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y hasta la vitamina C natural (en dosis altas y en forma de ascorbato cálcico). En todo caso insistimos en que lo más práctico y rápido en estos momentos quizás sea probar con el tratamiento creado por el Dr. Isaac Goiz.


Hola y felicidades por esta revista que nos sirve de tanta ayuda. Me gustaría saber si podríais orientarme en lo siguiente: trabajo en una mina de carbón desde hace aproximadamente 16 años y hace uno me dijeron en un reconocimiento que tenía un primer grado de silicosis lo que corroboraría la Seguridad Social. Debido a ello y a un asma bronquial leve diagnosticado en el año 2000 mi calidad de vida se está viendo afectada notablemente. En la medicina convencional esta enfermedad es incurable y puede avanzar progresivamente -creo que se trata de algo parecido a una fibrosis pulmonar- así que los tratamientos son a base de broncodilatadores y corticosteroides (más o menos como para el asma) pero no soy muy partidario de tomar esta medicación toda la vida. Así que dado que no me ofrecen un futuro muy halagüeño les estaría muy agradecido por cualquier ayuda que sirviera, si no para curarme al menos para frenar el avance y mejorar en lo posible. Actualmente sigo en este trabajo pues me queda poco para acogerme a la prejubilación. Me resta añadir que estuve unos cuatro meses tomando Lyprinol, NutriSGS y coenzima Q-10 sin notar mejoría. ¿Son indicados estos productos? ¿Quizás a más largo plazo? ¿Hay otras alternativas? Sin más y a la espera de su respuesta reciba un cordial saludo.

Pedro Merayo

Mire, la silicosis -patología que causa la inhalación de partículas finas de arena o sílice- es una enfermedad fibrósica-cardiovascular de carácter irreversible considerada incapacitante por lo que nuestra sugerencia es que pida la jubilación anticipada. Se está jugando tener una salud muy deficiente el resto de su vida e, incluso, no llegar a viejo así que no vamos a andarnos con paños calientes. Piense que a medida que el polvo se acumule en sus pulmones éstos sufrirán más daño y le dificultará hasta respirar. Y ser más sensible a las infecciones y poder llegar a contraer una tuberculosis o un cáncer si además fuma. A nivel celular la exposición al polvo de sílice rompe los lisosomas y éstos contienen numerosas enzimas que terminan depositándose en los pulmones causando importantes daños en ellos. Y no conocemos tratamiento ni convencional ni alternativo que pueda ayudar eficazmente. Ni siquiera con una quelación intravenosa. Nos gustaría tener mejores consejos que darle pero nos tememos que lo único que puede hacer en estos momentos es impedir que el problema se agrave. Lo sentimos de veras aunque es posible que a nivel ortomolecular le ayude la ingesta de MSM (metilsulfonilmetano) –empezando con dosis muy bajas- junto con los tres aminoácidos azufrados –cisteína, taurina y metionina- ya que le ayudarán a desintoxicarse y desinflamarse; además se trata de quelantes naturales.


Estimado y sincero Sr. Director: tengo una dolencia cardiaca pero no voy a comentar nada de ella porque la llevo bastante bien controlada con quelación, suplementos, estilo de vida, medicación, etc. Mi consulta se centra en la duda de si tomar agua destilada -y, por tanto, exenta de minerales- o agua embotellada o llamada mineral con sus concentraciones originales. Yo he leído, por una parte, que el agua destilada no aporta minerales y, por otra, que el organismo no asimila los minerales disueltos en agua. Mi pregunta es: cuando tomamos un complejo mineral con un trago de agua ¿porque el cuerpo sí lo asimila? ¿Cuál es la diferencia y el agua más conveniente para beber: la mineral o la destilada? Un cordial saludo y un apretón de manos.

Vicente

La revista publicó en el nº 97 –léalo en nuestra web: www.dsalud.com- un extenso y documentado artículo titulado ¿Es mejor beber agua destilada que agua mineral? en el que explicábamos que la primera es la que tras convertirse en vapor se condensa luego merced al frío (como el agua de lluvia). Un proceso que permite eliminar todos los contaminantes además de los minerales inorgánicos que contiene el agua de manantial. Porque los minerales que contiene ese tipo de agua no se asimilan por el organismo y de ahí que se acumulen en los riñones. Según algunos expertos una persona que bebe agua dura no destilada a diario puede a lo largo de su vida llegar a ingerir el equivalente a 450 vasos de minerales sólidos, residuos que si no se eliminan se terminan acumulando o corroyendo tejidos dando lugar a numerosas dolencias. En cambio los complejos minerales que se comercializan son orgánicos y, por tanto, biodisponibles ya que normalmente proceden de plantas, frutas o verduras. Los minerales del agua de mar, en cambio, sí son orgánicos y el organismo los aprovecha.


Hola. Felicidades por la revista. Mi padre de 71 años tenía un PSA de 980 y ahora lo tiene en 57 por unas inyecciones trimestrales. Su diagnóstico es cáncer de Gleasson 4 + 4 muy agresivo que le invade los uréteres y se le ha extendido por todos los huesos. Esto le ha provocado insuficiencia renal y tener la creatinina en 10,28 y la urea en 226. Le dieron el alta en el hospital con la creatinina en 6,5 y con dos tubos pinchados, uno en cada riñón. En las farmacias no conocen ni el Renoven ni el tratamiento del Dr. Rath con vitamina C (ni siquiera les sale en el ordenador). A mi padre le han dicho que no consuma ni proteínas ni nada que contenga potasio. Por favor, necesito sugerencias y que con prontitud traten el tema de la insuficiencia renal grave. Mi padre lleva casi 30 años siguiendo un régimen crudívoro de almendras, nueces, etc., procedentes de un huerto biológico cuidado por él y solo de vez en cuando toma cosas cocinadas pero muy poca carne. ¿Y para qué? La dejadez por parte de los urólogos será objeto de denuncia en su tiempo. Ahora quiero concentrarme en su recuperación. Atentamente,

Francisco Ortega García
Pinos Puente (Granada)

Toda la información que ustedes precisan está en los dos tomos del libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo (puede pedirlos en el 91 638 27 28). Obra que como en las farmacias no se vende no es conocida por los farmacéuticos –éstos, una vez en poder del título, sólo suelen leer los prospectos comerciales que les envían los grandes laboratorios y alguna novela que otra para evadirse (salvo contadas y honrosas excepciones)- y por tanto desconocen los tratamientos y productos de los que en ellos se habla. Nosotros, por nuestra parte, no podemos en esta sección de cartas proponer un tratamiento como el que precisa su padre. Porque la situación que describen es grave y compleja. Les sugerimos pues que acudan a ver al Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13) o al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


Ante todo deseo felicitarles por la revista pues desde que la descubrí la leo con mucho interés. Por eso me he decidido a escribirles y preguntarles si pueden dar solución al problema de mi marido. Hace meses que le salen grietas en las palmas de las manos y dedos (por las zonas donde parece que se produce mas roce) y creo que las grietas que le salieron en los talones es de lo mismo. Son como unas durezas que se le terminan haciendo grietas. Al principio le pica mucho y posteriormente tiene como quemazón. Se produce de dentro hacia fuera generando las grietas. Mi marido piensa que es por algún trastorno de tipo digestivo. Él no cree en la medicina tradicional así que esperando que me puedan dar algún tipo de tratamiento o asesoramiento que le pueda ayudar les saluda atentamente

Paloma Hernán Écija

Con las indicaciones que nos da es imposible saber qué tiene su marido. Podría ser en efecto un problema digestivo aunque las grietas aparezcan sólo en manos y pies pero lo cierto es que las causas pueden ser muchas y eso debe valorarlo un dermatólogo. Porque puede ser desde un síntoma alérgico a un caso de inicio de fibromialgia. Lo que no debería hacer es dejarlo correr si lleva meses sufriendo el problema. Y no le sugerimos a ningún profesional dado lo que nos dice de las creencias de su pareja. Que empiece pues yendo a un dermatólogo es lo más aconsejable. Y paralelamente que se haga un test de intolerancia alimentaria.


Estimado Sr. Campoy: soy fiel lector de su revista y confío mucho en sus orientaciones. Tengo 60 años, unos 10 kg de sobrepeso y padezco desde hace años hipertensión esencial (no derivada). Además a causa de una angina de pecho llevo 4 stents. Siempre a tratamiento consumo diariamente 8 medicamentos (Coropres, Sutril, Pritor, Moxón, Aldactone, Artedil, Lipemol y Adiro). Así controlo una tensión media de 160/80 aunque la alta alguna vez se dispara hasta 120. Bueno, pues me preocupan los efectos secundarios de tanta medicación. Por otra parte, como en el nº 115 de la revista hablan de la relación huevos fritos-tensión y afirman que "por supuesto la hipertensión no debe tratarse ni tomando huevos fritos ni ingiriendo fármacos" agradecería sobremanera que me indicasen el método más eficaz para normalizar la tensión. Gracias anticipadas.

Julio Goiben
(Bilbao)

Nos congratula sinceramente que sea fiel lector de la revista aunque nos congratularía aún más que además hiciese caso de lo que en ella se dice. Porque el hecho de que ingiera todos esos fármacos juntos y siga no ya sano sino vivo es casi inconcebible. Mire usted, lo que debería hacer en primer lugar es adelgazar, desintoxicarse y alcalinizar su organismo. Y para ello lo más rápido y eficaz es hacer La Dieta Definitiva. Luego debe saber que la hipertensión puede ser el síntoma de otras patologías (nefritis, gota, diabetes, adiposis, el síndrome de Cushing, la coartación de la aorta, un tumor cerebral, etc.); de hecho cuando se ignora la causa se la denomina hipertensión esencial. Ahora bien, en la mayor parte de los casos la hipertensión arterial se debe a un déficit de nutrientes causado por una alimentación inadecuada. En su caso juega un papel fundamental la nutrición. Tanto es así que se padece casi exclusivamente en los países desarrollados; en el Tercer Mundo es muy difícil encontrar personas hipertensas. En cuanto a las causas pueden ser múltiples y en ellas se encuentran involucrados factores como los antecedentes familiares y genéticos o una disfunción en el metabolismo del calcio pero los más importantes suelen estar en una deficiente alimentación –porque cuando el organismo no recibe los nutrientes necesarios se deteriora, paredes arteriales incluidas-, la ingesta excesiva o habitual de café, alcohol, sal, tabaco o drogas (y los fármacos son drogas duras), el sedentarismo, el estrés, el sobrepeso, la obesidad y problemas en el entorno (sobre todo la exposición a radiaciones telúricas y electromagnéticas). Nuestra sugerencia, en suma, es que adelgace, se alimente de forma equilibrada, haga algo de ejercicio a diario (pasee una hora, por ejemplo), reduzca la ingesta de sal, limite o suprima el consumo de azúcar e hidratos de carbono refinados, las grasas saturadas, los lácteos, el alcohol, el café, el tabaco y las sustancias excitantes, evite el agua clorada y el agua con gas, siga una dieta rica en fibra, aumente la ingesta de vegetales crudos y frutas en general -las cebollas y los ajos son especialmente útiles-, ingiera tres o cuatro veces a la semana pescado azul, elija para cocinar o aliñar las ensaladas aceite de oliva virgen extra y no fría nunca los alimentos. En cuanto a posibles suplementos útiles le sugerimos que se asegure de ingerir de forma habitual ácidos grasos esenciales –el ácido linoleico provoca una acción hipotensora importante desencadenada por su actividad sobre las prostaglandinas de la serie E-, vitaminas E y C -ésta conjuntamente con bioflavonoides (la vitamina C es hipotensora y reduce la agregación plaquetaria cuando se ingiere conjuntamente con vitamina E)-, cloruro de magnesio –veinte gotas al acostarse-, coenzima Q-10, alimentos ricos en yodo como los mariscos, el ajo, el mero, las acelgas o las judías verdes -su deficiencia favorece la aparición de hipertensión-, alimentos ricos en potasio como los plátanos, los melones dulces o los albaricoques -su carencia lleva a que aumente la presión sanguínea-, bromelaina -es un inhibidor de la agregación plaquetaria- y betacarotenos -fundamentales en la prevención de las patologías cardiacas y arteriales-. En cuanto a la fitoterapia hay multitud de plantas con efectiva y reconocida actividad hipotensora como el espino blanco, el olivo, el muérdago, la pervinca, la agripalma y el crisantelo.


Estimado Sr. Campoy: primeramente quisiera agradecerle a usted y a su publicación el esfuerzo que realizan para concienciarnos de que una nueva medicina (basada más en lo curativo que en lo paliativo) no sólo es posible sino absolutamente necesaria. Y ahora paso a comentarle mi caso con la mayor brevedad posible. Para empezar quiero decirle que estaría muy interesado en saber los datos referentes a aquellos especialistas de la denominada terapia del Par Biomagnético del doctor Isaac Goiz de la que recientemente hablaron. A ser posible que tengan consulta en Madrid, Málaga o Granada. Le comento: hace unos años contraje hepatitis B y simultáneamente un muy elevado nivel de estrés que duró alrededor de 3 meses tras los cuales estaba en situación de portador sano de esta hepatitis, condición que he mantenido cerca de 8 años. No obstante, pasada la situación de estrés empecé a tener una serie de molestias: cansancio, malestar (a veces escalofríos), falta de concentración y memoria, falta de equilibrio, molestias en las articulaciones, problemas de vista, tensión en la zona temporo mandibular y frente (tengo maloclusión), dermatitis (recientemente), molestias digestivas (gases), hinchazón de la zona izquierda del abdomen, molestias en zonas hipocondriales, estreñimiento, picores -sobre todo al dormir-, sensación de vejiga irritada, sensación (realmente es así) de que apoyo más la pierna derecha, dificultad para dormir... A lo largo de todos estos años -como puede imaginar y como he leído comentar a otras personas en esta revista- la peregrinación por especialistas y médicos en general ha sido larga y la cantidad de pruebas y analíticas mayor aún sin resultado alguno salvo el ya comentado diagnóstico de portador sano de hepatitis B. También me hice recientemente pruebas de intolerancia alimentaria y alergias pero no han sido concluyentes pues en la primera prueba de alergias se detectó alguna que en la segunda ya no existía. Toda la sintomatología expresada anteriormente coincide en gran manera con lo que se expresa en algunos de los artículos referentes a posibles infecciones no localizadas comentadas en Discovery DSALUD y asociadas su curación a terapias como la del doctor Goiz por lo cual le pedía estos datos. También quisiera datos de algún centro de diagnóstico eficaz para saber a qué responde toda esta sintomatología que padezco y que evidentemente me está haciendo la vida más difícil. Y de alguna otra terapia y del personal que la imparta que pudiera ser efectiva en el caso de que la del doctor Goiz, por algún motivo, no lo fuera. Finalmente una duda sobre el tema de la hepatitis B: ¿cómo se puede saber si estando en la situación en la que estoy de "portador sano de la hepatitis B" soy contagioso o no? ¿Hay alguna forma de saber aproximadamente cuándo fue el contagio? ¿Hay alguna terapia realmente eficaz para eliminar el virus de mi organismo? Agradeciéndole muy especialmente y de antemano los datos que pueda aportarme le mando un abrazo.

J. P.

El número de personas con experiencia en el uso del Par Biomagnético en nuestro país es muy escaso pues hasta que hablamos de ello y el Dr. Isaac Goiz vino este año a España a impartir sus cursos eran muy pocas las personas que la practicaban aquí. Y aunque a día de hoy han acudido a ellos más de 200 personas no estamos en disposición de avalar a ninguna dando sus nombres. Sencillamente porque ignoramos su formación real y no estamos dispuestos a hacerlo. De ahí que demos siempre los nombres de quienes nos consta que realizan bien su trabajo. En Madrid puede usted acudir a Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o a Santiago de la Rosa (91 431 35 16). En su caso probablemente mejor a este último ya que además es médico naturista, acupuntor, homeópata y especialista en bioenergética. Nos consta que la hepatitis B desaparece con este método muy rápidamente. Tanta que es intolerable que haya personas sufriéndola cuando la terapia es tan eficaz. Dicho esto sus síntomas son claros de que además puede sufrir intolerancia a algo. Puede ser a los alimentos pero también a productos químicos usados en casa así como a los de higiene personal. O a contaminación telúrica o electromagnética. Y como ya dijimos en la respuesta a otra carta anterior en el improbable caso de que no le funcionase la terapia del Dr. Goiz para el virus siempre podrá probar con el Bio-Bac –hoy Renoven-, el Viusid. el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y la vitamina C natural. Dicho lo cual agregaremos que deberá usted en cualquier caso someterse a una desintoxicación profunda y alcalinizar su organismo porque estará sin duda contaminado.


Señor Campoy: soy una apasionada lectora de su revista y le felicito por el valor que le echan y por la fantástica obra informativa y educativa que están haciendo en el campo de la salud. Me atrevo por ello a pedirles consejo para mi problema. Recientemente me hicieron una densitometría ósea y me diagnosticaron una osteoporosis muy avanzada para la edad que tengo pues acabo de cumplir 60 años y no tengo problemas de sobrepeso (mido 1,56 cms y peso 52 kilos). Hace algunos años me dieron tratamiento farmacológico para la entonces osteopenia que me hizo polvo el estómago y lo tuve que suspender. El proceso de descalcificación ha avanzado muy rápido a pesar de que he desechado de mi dieta los lácteos, las harinas refinadas, el azúcar y no fumo ni bebo habitualmente. El médico me insta a que busque un tratamiento urgentemente para mi problema pero no sé qué terapia será más efectiva para la osteoporosis. Por eso me atrevo a dirigirme a usted en busca de información. También le agradecería que me indicasen algún profesional para tratarme (vivo en Castellón) en esta ciudad, Valencia o alrededores. Le quedo muy agradecida y le mando un afectuoso saludo.

Mª Luisa

La osteoporosis suele deberse a una acidificación del organismo porque para alcalinizarse éste recurre frecuentemente al calcio y donde lo obtiene más fácilmente es de los huesos. Y recuerde que el cuerpo se acidifica ingiriendo azúcar, hidratos de carbono refinados, dulces, pasteles, leche y sus derivados, harinas, carne roja, alcohol, café y otros alimentos de los que ya hemos hablado. Debe pues proporcionar calcio al cuerpo pero no tomando lácteos. Le sugerimos que en su caso ingiera conjuntamente Coralcare con vitamina K2 –también denominada Menaquinona-7 o, de forma abreviada. MK-7. Los tiene en 100% Natural. Ingiera asimismo conjuntamente magnesio, fósforo y vitaminas B6, C y D. Y calcitonina porque para que el calcio actúe en el organismo es indispensable que se fije bien y de forma rápida y en ese proceso es necesaria la intervención de esa hormona cuya presencia en el organismo disminuye a partir de los 50 años. Recuerde asimismo que medicamentos como los corticosteroides, las tetraciclinas y los preparados tiroideos pueden ser los responsables de la pérdida de calcio. Son igualmente útiles suplementos como Kalsis (Catalysis), Artigel (Masterdiet) y Silicium G5 (Silicium España).


 

NÚMERO 118. JULIO-AGOSTO 2009.

Estimado Director: ante todo quiero darle las gracias por difundir una visión de la salud con sentido común. Claro que el sistema está muy bien tejido y hay que ir hilo a hilo deshaciendo la madeja. Sirva como ejemplo el cáncer de próstata. Verá, como oncólogo sé que para diagnosticar un cáncer es necesario que existan datos clínicos, morfológicos y patológicos... y no sólo uno de ellos. Sin embargo se está utilizando a menudo un mero parámetro, el PSA, al que se está sacando mucho jugo -demasiado diría yo- teniendo en cuenta lo poco útil que es en realidad ese mero dato. Es más, empieza a ser hasta peligroso que a alguien se le diagnostique que sus niveles no son normales. De hecho en ningún tratado se dice que sea beneficioso pedir el PSA a cualquiera que llega a consulta. Véase a modo de ejemplo lo que puede leerse, al hablar del cáncer de próstata, en uno de los capítulos de Guía Docente de Oncología que firma el Dr. Vicente Guillén Porta, actual jefe de servicio de Oncología Médica en el Instituto Valenciano de Oncología y presidente del Comité Técnico de la Asociación Española Contra el Cáncer: “El cáncer de próstata es el cáncer más común diagnosticado en el sexo masculino (...). En series basadas en estudios de autopsia entre un 15 y un 30% de los varones mayores de 50 años presentan evidencias histológicas (...) que aumenta hasta un 60-70% a los 80 años de edad. Este es el motivo que hace postular que hasta el 80% de los carcinomas prostáticos son clínicamente irrelevantes (...) En los últimos 25 años tanto la incidencia como la mortalidad se han duplicado y siguen ascendiendo. Este aumento se debe a la puesta en marcha de campañas de diagnóstico precoz y a la determinación del antígeno específico prostático (PSA)”. Más claro, agua. Y ahora le expongo un caso que me llegó. Se trataba de una persona de 82 años a la que le habían detectado un nivel de PSA “ligera o moderadamente elevado” que sin embargo yo calificaría de “bajo” dada su edad. Así que le hicieron una prueba morfológica de la próstata y dio negativo. Bueno, pues a pesar de ello, de que no se le había hecho análisis clínico alguno y de que tenía más de 80 años decidieron hacerle varias biopsias. ¿Y qué encontraron? Células que se reproducían; o sea, "vivas". Y le diagnosticaron sin más cáncer recomendándole cirugía o radioterapia. Pero como el paciente se negó optaron entonces por sugerirle un tratamiento de hormonoterapia por el que sufriría efectos secundarios desagradables. ¿Y por qué aceptó? Pues porque le entró el pánico en cuanto escuchó la palabra cáncer. Cuando ¡no estaba enfermo! Es el problema de tantas y tantas personas sanas a las que se les mete miedo... y entonces enferman. Pura iatrogenia psicológica. Sí, estoy convencido: ha llegado la hora de dar marcha atrás ante tanto despropósito. Mucha suerte con su publicación y mis sinceras gracias por la labor que realizan.

Dr. Javier Herráez González
(Madrid)

Gracias a usted por tener la valentía de abandonar los tratamientos oncológicos convencionales y apostar por otras vías apara afrontar el cáncer. Pocos oncólogos españoles se han atrevido aún a dar ese paso pese a los nulos resultados de la Quimioterapia y la Radioterapia y ello le honra. Aunque sea cierto que cada vez hay más que complementan -de forma discreta- lo que les exigen hacer sus jefes con los tratamientos de los que venimos hablando desde hace años. Sencillamente porque han constatado su eficacia.


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar muchas gracias por la revista. Es curioso pero con las cosas que ustedes dicen no entiendo que no estén todos presos. Siempre he pensado que es porque tienen razón y no se atreven a quitársela. Le voy a contar lo más brevemente posible mi caso: en agosto del 2008 y, por casualidad, me diagnosticaron cáncer de mama. Pues bien, a partir de ese momento empezó mi calvario (como el de tantas personas con este problema). Me operaron en septiembre porque cuando me hicieron la mamografía vieron que tenía dos nódulos pero resulta que una vez en quirófano sólo me quitaron uno y en ningún momento se me dio –ni se me ha dado- explicación alguna de ello. La operación fue bien pero como yo ya conocía su revista me negué luego totalmente a someterme a los tratamientos que me recomendaron. Ya sabe, quimioterapia, radioterapia, etc. Algo que, por supuesto, les sentó francamente mal. El caso es que como yo no sabía que tenía dos nódulos y sólo me habían quitado uno cuando a los 6 meses me hice otra mamografía “apareció” el otro. Pregunté pues a la cirujana que me operó porqué no me había quitado los dos y al principio recibí la callada por respuesta pero al final me dijo que en ese momento pensó que el segundo no era malo. En fin, que otra vez me han querido operar… a lo que ahora me niego yo. No le he comentado los tratamientos que estoy siguiendo desde el mismo día de la operación pero me están inyectando Ukrain y Renoven además de tomar coenzima Q10 y otras cosas, todas naturales. Bueno, pues para que se vea la cara dura de los médicos desde agosto ese segundo tumor ha disminuido, se lo dije a los oncólogos y su respuesta fue ¡que no era significativo! Y que, por supuesto, los productos que estoy tomando no valen absolutamente para nada. Pues, ¿saben ustedes? –les dije-. Yo me encuentro perfectamente y por tanto seguiré con esos tratamientos que por el momento ya han demostrando que no me perjudican sino que me benefician y mucho. Mi pregunta ahora es, Sr. Campoy, ¿habría posibilidad de que usted me diera la dirección en Madrid de algún médico que pudiera seguir mi tratamiento? Hasta ahora he estado acudiendo a la consulta del Dr. Jordi Camerino en Barcelona y estoy encantada pero me gustaría ver a otro médico en Madrid. Muchas gracias por su atención. Y, por favor, siga con su revista. Cuantos más números leo más increíble me resulta lo que están haciendo con los enfermos. Nos timan, nos asustan y, encima, si no seguimos sus protocolos poco menos que nos amenazan con la muerte. En fin, usted sabe de muchos casos similares al mío -o peores- y conoce otras historias aún más increíbles. Lo que más me molesta es que aunque explique que los tratamientos me los sugiere un médico la respuesta es que es un “curandero” que sólo quiere sacarme el dinero porque esos productos no están aprobados en España. Como si lo que se aprueba en España fuera lo mejor del mundo. Es indignante que no reconozcan nada, nos estén envenenando y encima tengamos que darles las gracias por ello. Disculpe la extensión de esta carta aunque obvio muchas cosas que me han contado enfermeras e incluso médicos pues no merece la pena narrar ya que, total, ¡las van a negar! Y es que viven del sufrimiento de los demás. Insisto pues: siga con su maravillosa revista. Somos muchos los que esperamos a primeros de mes para ver lo mucho que nos tiene que contar y nadie se atreve. Muchas gracias de todo corazón.

Carmen Barrios

Gracias por sus amables palabras. En cuanto a su petición hay varios médicos de confianza a los que puede usted acudir. Entre ellos, Alberto Martí Bosch (91 435 56 13), Santiago de la Rosa (91 431 35 16) o José Luis Castillo Recarte (91 532 89 32).


Estimado Sr. Campoy: soy una mujer de 48 años que desde el 2003 pelea con un cáncer de mama, ductal infiltrante, de estadio IV y metástasis en hígado, pulmón y columna. Me trataron con tres sesiones de quimioterapia y luego pasé a Xeloda durante un año siguiendo ese tratamiento más Femara. Hasta agosto del 2008, año en el que me practicaron una masterectomía radical con vaciado de axila (17 ganglios infectados). Me estaban haciendo revisiones cada tres meses, TAC incluido. Desde octubre del 2003 sigo una dieta vegetariana y ecológica con algunos suplementos dietéticos y no tomo ningún tipo de fármacos pero en la última revisión -abril del 2009- vieron que se me ha reproducido la metástasis en la columna y no sé qué hacer ni si lo estoy haciendo bien. ¿Podrían aconsejarme? Agradecida de antemano les saluda

Rosario

Mire, hemos explicado muchas veces que cuando la salud y la vida de una persona están en juego debe ser ella –y sólo ella- la que decida el camino a seguir. Y eso es lo que ha hecho usted ejerciendo su libre albedrío. El problema es que cada decisión que tomamos tiene sus consecuencias. Buenas y/o malas. Y la suya es muy respetable pero difiere por completo de lo que aconsejamos desde hace años en la revista. Tenga en cuenta que someterse a cirugía implica siempre riesgo de metástasis. Y aceptar un tratamiento quimioterápìco es aceptar que le envenenen el organismo para ver si así se mueren las células cancerosas sin que lo haga usted. Esa es, de forma resumida y clara, la auténtica verdad de la Quimioterapia. Son distintos tipos de venenos para matar las distintas células cancerosas que los oncólogos tienen clasificadas. Pero venenos. El propio prospecto de Xeloda -cuyo principio activo es la capecitabina- dice que puede provocar diarrea, náuseas, vómitos, mareos, estomatitis, dolores de cabeza, pecho, espalda, abdomen y articulaciones, disminución del número de glóbulos blancos y/o rojos, reacciones cutáneas en manos y pies (hormigueo en las palmas de las manos o las plantas de los pies, entumecimiento, dolor, hinchazón o enrojecimiento), sarpullido, piel seca o con picor, cansancio, anorexia, pérdida de cabello, fiebre, debilidad, somnolencia, alteraciones del gusto, insomnio, hinchazón en las piernas, estreñimiento, deshidratación, herpes labial, inflamación de la nariz y garganta, infección del pecho, depresión, problemas en los ojos, inflamación de las venas (tromboflebitis), dificultad para respirar, hemorragias nasales, tos, moqueo nasal, hemorragia intestinal, acidez, gases, sequedad de boca, cambio de color de la piel, trastornos de las uñas y pérdida de peso. Y Femara –cuyo principio activo es letrozol- infección del tracto urinario, neoplasmas benignos, malignos e inespecíficos (incluyendo quistes y pólipos), leucopenia, anorexia, hipercolesterolemia, edema generalizado, nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, depresión, cefaleas, mareos, somnolencia, insomnio, deterioro de la memoria, disestesia, parestesia, hipoestesia, trastornos del gusto, trastornos oculares, cataratas, irritación ocular, visión borrosa, palpitaciones, taquicardia, tromboflebitis superficial y profunda, hipertensión, embolismo pulmonar, trombosis arterial, infarto cerebrovascular, disnea, náuseas, vómitos, dispepsia, estreñimiento, diarrea, dolor abdominal, estomatitis, sequedad de boca, aumento de los enzimas hepáticos, aumento de la sudoración, alopecia, erupciones -incluyendo erupción eritematosa, maculopapular, psoriaforme y vesicular-, prurito, urticaria, mialgia, dolor óseo, artralgia, artritis, osteoporosis, fracturas óseas, poliuria, hemorragias vaginales, pérdidas vaginales, sequedad vaginal, dolor en las mamas, sofocos, cansancio y astenia. En suma, todo un catálogo de horrores. Y, sinceramente, nos preguntamos cómo puede alguien tomarse fármacos que pueden provocar todo eso sólo con la vaga promesa de que “quizás funcione en su caso”.
De hecho, ¿de que le sirvió tomarlos? Porque al final lo que hicieron fue dejarla sin un pecho. Y ahora le aparece metástasis en la columna. Mire, afrontar su problema hoy implica hacerlo con un organismo intoxicado cuyas defensas estén probablemente muy bajas. Debe ser consciente de ello. Por tanto lo primero que hay que hacer es valorar su estado general para tratarla de forma holística, integral. De ahí que nuestra ayuda en su caso no pueda ser otra que sugerirle que acuda a cualquiera de los médicos que hemos citado en la respuesta anterior o, en caso de que no viva en Madrid –porque no nos dice dónde reside-, a alguno de los que citamos en nuestra web –www.dsalud.com- y en el libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo cuyos dos tomos le sugerimos asimismo lea con detenimiento.


Ante todo felicidades por el artículo sobre los teléfonos DECT. Gracias a él he quitado los que me dan los de Vodafone. Creo que para completar el artículo estaría bien mencionar que ahora los fabricantes están comercializando vigila-bebés con tecnología DECT algo que me parece horroroso pero claro, es la manera de poder hacerlos con pantalla de color, etc. Justo hoy, cuando mi bebé tiene una semana y dos días, unos amigos me han regalado uno y me surge la duda: en ningún sitio pone que es DECT, ni pone nada de SAR, de la radiación… Solo pone que la frecuencia es de 2.4 GHz. ¿Quiere decir con eso que es DECT? La verdad es que las prestaciones del vigila-bebés son impresionantes y no me gustaría tener que rechazar el regalo de mi mejor amigo pero si es DECT no lo quiero para nada. Muchas gracias.

Bernat Alsina

Las siglas DECT corresponden a la expresión Digital Enhanced Cordless Telecommunication, es decir, Telecomunicación inalámbrica intensificada digitalmente. Y el acrónimo GAP que aparece con frecuencia asociado corresponde a Generic Access Profile y es un estándar de los fabricantes que garantiza compatibilidad entre una base y un terminal inalámbrico de fabricantes distintos. Dicho esto ya explicamos en el artículo que usted menciona -apareció en el nº 105 con el título Los teléfonos inalámbricos digitales DECT también son peligrosos- que la radiación de un teléfono inalámbrico con tecnología DECT es similar a la de un teléfono móvil, que la frecuencia portadora está situada entre 1,88 y 1,9 GHz y la información se transmite en "paquetes" digitalizados mediante "pulsos" a una frecuencia de 100 Hz -con lo que se producen picos en dientes de sierra y los correspondientes armónicos-, que la potencia –depende de cada fabricante- está alrededor de los 10 miliwatios pero los picos máximos de la pulsación pueden alcanzar los 250 miliwatios, que la estación base emite radiaciones continuamente (non stop) -incluso cuando el aparato está colgado- y, finalmente, que puede interferir con otros aparatos electrónicos (ordenadores, equipos de música, aparatos médicos, etc.). Asimismo explicamos que el Centro Independiente de Investigación e Información sobre las Radiaciones Electromagnéticas (CRIIREM) denunció recientemente la peligrosidad de la tecnología Wi-Fi explicando que funciona “a la misma frecuencia que usan los hornos microondas para agitar las moléculas de agua” y, por tanto, puede afectarnos ya que nuestros organismos son agua en un 80%. Ahora bien, también dijimos que hay nuevos modelos DECT de baja radiación que a diferencia de los anteriores no emiten frecuencias constantemente sino sólo cuando el teléfono está usándose. Una importante diferencia. En cuanto a su pregunta la respuesta es obvia: todo dispositivo que emite radiaciones de baja frecuencia es potencialmente dañino si se está cerca y lo hace de forma constante. Por tanto lea usted bien el prospecto pero ya le adelantamos que cuando un producto es de baja radiación el fabricante se cuida mucho de indicarlo porque le interesa. Cuando no lo hace es porque no es así.


Estimado Sr. Campoy: tengo 48 años y desde hace ya bastantes padezco fibromialgia y artrosis pero ahora tengo conectivopatía. Sólo sé que cada vez estoy peor. Hace poco tuve un derrame de la articulación del hombro por artropatía y entre la medicación que me daba el reumatólogo y los calmantes del derrame el estómago -incluso con protector gástrico- lo tengo muy mal. ¿Puede sugerirme algún médico para mis problemas de salud? Vivo en Zaragoza pero me da igual ir a otro sitio. Le felicito por la revista. Saludos.

Angélica Sanz
(Zaragoza)

Le sugerimos que acuda a la consulta del Dr. Mariano Bueno (976 22 11 33). Creemos que podrá ayudarle.


Hola. Soy suscriptora de la revista desde hace unos años y cada vez me interesa más su contenido. Gracias por todo lo que hacen para orientar y ayudar. Mi deseo es que no dejen de publicarla nunca. Y ahora me gustaría saber si la vacuna antienvejecimiento del doctor mexicano Salvador Capistrán conocida como Flor de Primavera -hablaron de ella en un reportaje que apareció en el número 97- se puede conseguir ya en España o en algún país de Europa. Gracias por atenderme y saludos.

Mercedes Ariza
(Barcelona)

Lamentablemente, no. La única manera de obtenerla es hablando directamente con su clínica en México. Puede ponerse en contacto con él a través del e-mail drcapistran@yahoo.com.mx


Muy estimado Sr. Campoy: ante todo le doy la enhorabuena por todo lo que nos ayuda. Paso a continuación a exponerle mi caso. Hace siete años y por un hallazgo casual -casual porque me solicitaron una resonancia de cabeza por un problema estomatológico (dental)- me encontraron un meningioma del ala izquierda del esfenoides, un tumor benigno que sin embargo debido a la situación en la que se encontraba, con crecimiento intracraneal fosa temporal y frontal, también hacia la bifurcación carotidea así como hacia el primer segmento de la cerebral media, implicaba al nervio óptico pues estaba a 0´5 mm de él. La indicación era intervención quirúrgica. El neurocirujano me explicó que lo tenía desde hacía cinco años y me extrañó que lo dijera con tanta certeza. También me dijo que era de crecimiento lento y que no había tenido ningún síntoma porque empiezan a partir de los cinco. Es decir, lo mío fue una lotería pues se hubiera desarrollado al no dar síntomas y luego sería mayor su tamaño y con peor pronóstico. Posteriormente, en mis revisiones anuales, lo pude comprobar en la sala de espera de Neurocirugía viendo a las personas que, como yo, no han tenido la misma suerte. No pasaré a enumerar los pasos siguientes -la intervención y el posterior restablecimiento- pues sería largo de explicar y cada caso es muy particular en las mismas situaciones. Afortunadamente a mí todo me fue bien. Pero lo chocante es que ahora, al cabo de los años, igualmente por un hallazgo casual, le han encontrado a mi hermana otro igual en el lado contrario. El radiólogo y el neurólogo nos dicen que es un caso inusual para ellos, desde luego. Le han dicho que vaya a Neurocirugía para ver si tiene que ser la cirugía la solución de nuevo. Su tumor es mucho más pequeño y no está tan implicado. Mi pregunta es: ¿podría ser genético? Porque tenemos otro hermano e hijos. Me gustaría saber si es factible que nos hicieran un estudio genético que nos dejara un poco más tranquilos. ¿Lo tenemos que solicitar nosotras? En mis padres y abuelos nunca existió nada parecido. Tengo que apuntar que hago La Dieta Definitiva y sigo los consejos ortomoleculares precisos pues los considero necesarios pero me gustaría saber algo más relacionado con esto en suprimir o ayudar con alimentación. Espero su respuesta. Atentamente

C. Aparicio

Los meningiomas son tumores normalmente benignos que aparecen a menudo en las personas que han estado expuestas a radiación, sobre todo en la cabeza pero también en la boca. Así que es más probable que se deba a que ustedes han sufrido demasiadas radiografías –por ejemplo dentales- o TACs (mientras una resonancia magnética no emite radiación el TAC (Tomografía Axial Computerizada) emite radiaciones muy altas. También puede deberse al uso habitual del teléfono móvil, a tener un inalámbrico DECT conectado permanentemente en la casa, a vivir rodeado de aparatos WiFi, a hacerlo cerca de una torre de alta tensión, un transformador eléctrico o una antena de televisión y hasta a la presencia de un simple radiodespertador en la mesilla de noche que esté cerca de la cabeza cuando duerme. La posible causa genética se achaca a la inactivación del gen de la neurofibromatosis del tipo II en el cromosoma 22q pero la verdad es que eso ocurre en 6 de cada 100,000 personas que genéticamente tienen esa variable lo que a nosotros nos hace pensar que no es realmente la causa.


Sr. Campoy: antes de nada quiero felicitarle por la revista. Y ahora me animo a preguntarle si conoce algún especialista que sepa sobre el granuloma anular, enfermedad de la piel que llevo sufriendo desde hace 5 años y en la cual se te llena el cuerpo de anillos rojos y abultados. Los dermatólogos no tienen ni idea y como no duele, casi ni pica y no es contagiosa ningún laboratorio investiga. Sé que somos muchos alrededor del mundo los que sufrimos esta enfermedad gracias a un foro de Internet. Todos probamos aceites, vitaminas y ungüentos de todas clases y hasta los más desesperados han tratado con cremas de cortisona pero sin resultados. Aunque es verdad que hay cosas mucho peores no perdemos la esperanza de encontrar una solución así que no he dudado en consultaros por si tenéis alguna "pista". Agradezco de antemano vuestra atención. Un saludo afectuoso.

Mercedes

Los dermatólogos llaman Granuloma anular a la aparición -en cualquier lugar del cuerpo- de unas protuberancias firmes y pequeñas -pápulas- del mismo color que la piel o violáceas que pueden brotar aisladamente o en grupos formando anillos. Pápulas compuestas de una zona amorfa constituida por material basofílico (necrobiosis) y rodeada por histiocitos en empalizada. Y su causa efectivamente se desconoce. Cuando es muy molesta –básicamente porque pica- se suelen utilizar cremas esteroides tópicas muy fuertes o ungüentos. A veces hasta se inyectan esteroides directamente en los anillos. Otra terapia que a veces funciona es congelar la zona con nitrógeno líquido. Y algunos más aplican en ella luz ultravioleta. Nosotros pensamos que probablemente la causa sea una alergia alimentaria, farmacológica, cosmética o textil –hágase tests para comprobarlo o descartarlo- o una infección (quizás bacteriana o vírica pero más probablemente micótica) y de ahí que nos permítanos sugerirle que se aplique en la zona ozono y/o plata coloidal. Asimismo puede probar con zumo de limón y simple agua oxigenada. Y dos veces al día aplíquese vitaminas A y E (compre cápsulas, ábralas y ponga el contenido directamente en las pápulas). Igualmente puede ser útil aplicarse Soriasil del laboratorio Silicium España. Y elimine de su dieta durante una temporada los hidratos de carbono (especialmente el azúcar blanco), la leche -y los derivados lácteos-, el alcohol y las grasas saturadas.


Estimado Sr. Campoy: una vez más me dirijo a usted y a sus colaboradores para pedir ayuda. Le explico: a finales de diciembre del año pasado mi sobrino de 7 añitos se quemó con fuego el 60% -aproximadamente- de su cuerpo con quemaduras de 1°, 2o y 3o grado. Siendo las de tercer grado principalmente en manos y cara. Estuvo muy grave. Unos dos meses en la UCI sin muchas esperanzas. Aunque nunca ha perdido las constantes vitales le hicieron varias operaciones e injertos quedándole todavía no se sabe cuántas. Ahora mismo está en planta comiendo, hablando y correteando (mi agradecimiento pues a los médicos que le atendieron y le están atendiendo y al personal de enfermería del Hospital de Quemados de La Coruña por tan buen servicio). Quisiera sin embargo que me indicasen otras pautas a seguir en este caso. ¿Qué podemos hacer para que mi sobrinito quede lo mejor posible (el niño sigue todavía ingresado)? Muy agradecida como siempre por su inestimable ayuda.

Ma Felicitas García
(Málaga)

A poco de producirse una quemadura hay muchas cosas útiles que pueden hacerse pero en el caso que nos comenta es importante ante todo que cuide la alimentación asegurándose de que tome suficientes proteínas –los huevos y la gelatina son ideales- así como alternar la aplicación en la zona de papaya fresca, aloe vera puro y cápsulas de vitaminas A y E. Es igualmente bueno el aceite de oliva. Y seguir un tratamiento ortomolecular donde se asegure la presencia de suficientes vitaminas A, B, C, D y E, minerales -como el cobre, el selenio y el zinc -y aminoácidos -como la glutamina y la arginina-. Sin olvidar que lo mejor en este caso es el cultivo de piel humana en laboratorio para su posterior implante. Bastan 2 centímetros cuadrados de piel sana para lograr cuatro metros cuadrados.


 

NÚMERO 117. JUNIO 2009.

Sr. Director: ¡resulta que ahora los hospitales públicos y clínicas privadas remodeladas de Madrid se han convertido en una especie de aeropuerto extraño! ¡Cuál fue mi sorpresa ayer cuando descubrí al ir al médico que yo había perdido mi nombre de pila para pasar a ser “L4J03”! En las clínicas futuristas que acaban de ser modernizadas en la capital de España ya no se llama a los pacientes por su nombre sino que una máquina ordena a los enfermos pasar a la correspondiente sala según el número que les toque por volante. ¡Como si fuéramos R2P2 o C3PO de La Guerra de las Galaxias! ¡Sin comerlo ni beberlo nos habíamos convertido en un vuelo del aeropuerto de Barajas pero con destino desconocido! ¡Ni que decir tiene que a más de un abuelito hubo que salir a rescatarle porque ya tenía bastante con sus dolores como para recordar que era “un código secreto”. Además muchos no se habían llevado las gafas, claro, ¡que esa es otra! Y es que ¡cómo está la Sanidad! Lamentablemente el calor humano propio de los médicos de confianza de toda la vida se ha transformado en la mayoría de los casos en una falsa sonrisa Profident para conseguir más pacientes -en el caso de las clínicas privadas- o para quitarte de en medio -en la saturada Sanidad pública-. Observando en la sala del hospital madrileño comprobé algo que sabiamente me dijo un médico amigo de Taiwan: que en la mayoría de las ocasiones tanto la mayoría del personal sanitario como los pacientes han perdido la perspectiva de lo que significa la salud. Según su experiencia muchos médicos acababan “endiosándose”, perdiendo su esencia, y muchos de los pacientes no entienden sus enfermedades. Se preocupan demasiado o las ignoran por completo. Yo percibía en el ambiente que la mayoría de los enfermos estaban tan absorbidos, metidos en su enfermedad, que la retroalimentaban convirtiéndola en una cadena perpetua sin escapatoria. Con el mayor respeto hacia todos los enfermos y sus familiares -especialmente a aquéllos que sufren una enfermedad mortal y muy dolorosa- y con mi reconocimiento hacia quienes son excelentes profesionales sanitarios -porque también existen- siento que la humanidad debería de tomar conciencia sobre su salud para vivir más en paz. Médicos naturistas informan de que, independientemente de la genética, cada ser humano tiene una predisposición diferente hacia la enfermedad. Está demostrado que la negatividad, la hipocondría y la aprensión, entre otros factores, hacen somatizar enfermedades. A su vez, la fe ciega en los médicos y personas que representan la autoridad para el paciente pueden dilatar en el tiempo un malestar físico que no tendría por qué ser tan duradero o incluso crónico. El poder de la mente es infinito y es evidente que una actitud positiva ante la vida contribuye a tener una vida más saludable. ¿Cómo se entendería si no que algunas personas de la tercera edad de los países nórdicos vivan sin tantas limitaciones como las de algunos de los ancianos de los pueblos españoles, convencidos de la inactividad que la vejez implica? ¿No responde muchas veces la mente a las pautas que creemos que tenemos que seguir por tener esta u otra edad o condición? ¿Y no es el miedo la mejor campaña de ventas de la industria farmacéutica? ¡La gente sana no interesa porque no consume! ¿Para qué investigar pues para encontrar remedios finalmente eficaces contra enfermedades como el cáncer y el sida? ¡Si son el negocio del siglo! ¿Podrían recetar los médicos que sus pacientes fueran felices y vivieran realmente a su antojo en la medida de lo posible? ¿Podría recetarse indagar en el interior para encontrar las causas emocionales de las dolencias en lugar de atiborrarse de pastillas cuyos efectos secundarios crean nuevos malestares? Ahora que las máquinas deshumanizan el trato a las personas una presentación de Power Point parece a su vez aportar las claves de una longevidad digna. La autoaceptación -tal cual se es-, el amor, la demostración del afecto hablando de los sentimientos sinceros, la toma de decisiones, la búsqueda de soluciones y vivir honestamente confiando en la Vida ¡parece provocar los más maravillosos efectos secundarios! ¡Y además es gratis! Así que se lo ruego, doctor: recete un jarabe de buen rollo diario a “L4J03”.

María Cicuéndez
(Madrid)

Tiene usted mucha razón… pero parcialmente. Porque siendo absolutamente cierto lo que afirma no lo es menos que vivimos en una sociedad donde están contaminados el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos y la ropa que vestimos. Donde los alimentos transgénicos son causa de intolerancias, alergias y otras dolencias pudiendo llevar a reacciones anafilácticas mortales. Donde los vegetales están contaminados por el uso y abuso de pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos, la carne animal está repleta de estrógenos, progesterona o clembuterol y el pescado y el marisco contienen ya todo tipo de tóxicos -especialmente mercurio- cuando no anisakis. Sin olvidar que los productos que hoy compramos ya preparados contienen conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor, emulsionantes, espesantes, gelificantes, edulcorantes y otros muchos agentes químicos no precisamente inocuos. Hasta los útiles de higiene contienen todo tipo de químicos tóxicos en lacas, fijadores, colorantes de pelo, desodorantes, colonias, cremas, etc. A lo que debemos añadir que vivimos en un ambiente plagado de radiaciones electromagnéticas y productos tóxicos derivados del petróleo. Y por si todo ello fuera poco los vegetales y frutas carecen hoy a menudo de los nutrientes que les son propios porque las tierras no se dejan en barbecho y está demostrado que la carencia de algunas sustancias son causa de muchas de las llamadas enfermedades. Sin olvidar que el abuso de alimentos refinados y la cocción a altas temperaturas son errores muy comunes que perjudican la salud. Y no hablemos ya de los parásitos o de los virus y bacterias patógenas que hoy contaminan medio planeta. No, lamentablemente no basta con ser optimistas y positivos aunque sea muy importante. Hay además que ser conscientes. Y eso exige información veraz. Que es la que en general no se proporciona hoy ni a médicos ni a enfermos. Gracias en cualquier caso por sus oportunas y acertadas apreciaciones.


Sr. Campoy: antes de nada me gustaría decirle que soy una fiel seguidora de su revista. Me parece extraordinaria y didáctica. Mi caso es el siguiente: soy una mujer de 39 años a la que hace un par de meses, en una citología rutinaria, detectaron el VPH (virus del papiloma humano). Me hicieron una colposcopia y una biopsia y me explicaron que tengo un genotipo 16 de alto riesgo oncológico. La biopsia dice que tengo lesión escamosa intraepitelial de alto grado (H-SIL) que afecta a todos los cuadrantes horarios, borde quirúrgico ectocervical afectado y borde endocervical afectado. La noticia me dejó estupefacta y a día de hoy no acabo de digerirla. En el hospital la doctora que me hizo la biopsia me dijo que tiene que limpiarme los márgenes, es decir, hacer una conización cervical (protocolo bastante habitual al parecer) pero entonces leí en su revista los artículos sobre el VPH y la Inmunoterapia así que me dirigí a un médico homeópata colaborador de ustedes, el doctor Diego Jaques, que me sugirió probar con un tratamiento homeopático diciéndome que era posible que con él la lesión remitiera. También me ha apoyado un profesor acupuntor-homeópata que me dio clase cuando yo estudiaba en una muy buena escuela de terapias naturales y osteopatía de Madrid y que me dijo que el tratamiento que me había mandado ese doctor era increíble. Evidentemente me puse en sus manos pero las presiones familiares me hicieron pedir una tercera opinión a un ginecólogo bastante conocido en Madrid que me dijo que me olvidase de que ese tratamiento me cure la lesión; que me opere y que luego, si quiero, haga el tratamiento. Pero le faltó poco para reírse. A todo esto en el hospital donde me hicieron las pruebas me ven dos doctores distintos más (a los que pedí tres o cuatro meses antes de decidir operarme para ver si mejora la lesión) pero me dijeron que no y me siguen poniendo “preferente” para que me opere cuanto antes. A día de hoy estoy hecha un lío, con muchísima presión, ánimo bajo mínimos (casi depresión) y mucha ansiedad lo cual no favorece mis defensas y menos ahora ya que aunque mi instinto me dice que me arriesgue y espere a ver unos meses la presión y el miedo por parte del hospital y un buen ginecólogo de mucho prestigio me hace dudar si estaré tomando la opción correcta. El tratamiento, además de la 2L PAPI y la 2LC1, vitaminas, plata coloidal y más cosas también necesita de poco estrés y yo actualmente tengo bastante debido sobre todo a la poca solidaridad y comprensión que tienen muchos profesionales con los pacientes. Uno de ellos llegó a decirme que por mi edad se podía aguantar un poco pero que si fuera más mayor muchos me recomendarían la histerectomía (se me pusieron los pelos de punta). Si el médico privado al que fui me dijo que mi lesión podía o no derivar en un cáncer no entiendo por qué no se arriesgan a probar con un método menos invasivo ya que ellos tampoco te garantizan que te cures.....Podríamos aprender un poquito de Alemania u otros países donde se utiliza todo lo que pueda ayudar a un enfermo a curarse sin importar si es alternativo, complementario o como quieran llamarlo.... Confieso que ya dudo cada vez más porque aunque tengo amigos que me animan a arriesgarme y aguantar esos meses de tratamiento parte de mi familia -otra no- que al principio me animaba ahora dicen que si las demás opiniones médicas coinciden será por algo. En fin, siento haberme extendido tanto pero le aseguro que con la experiencia que estoy viviendo todavía daría para más. Eso sí, le agradecería me diera su opinión ya que para mí tiene mucho valor. Les mando un cordial saludo a Vd. y a su equipo y les felicito de nuevo por su revista.

Virginia G.
(Madrid)

Ante todo, díganos: ¿estamos hablando de su salud y de su vida, no? Luego entonces, ¿por qué valora tanto la opinión de quienes de esto no saben NADA? Mire, nuestra sugerencia -que usted es libre de seguir o no- es que haga caso del Dr. Diego Jacques que además de ginecólogo y obstetra de amplios conocimientos y experiencia es especialista en Microinmunoterapia (dirigió en España el Instituto Internacional de Inmunoterapia Tres IDI del 1996 al 2000 y fue asesor médico de Laboratorios Boiron). Dicho esto añadiremos que en su caso procede limpiar la zona periódicamente con ozono, aplicarse en ella también plata coloidal, hacerse una terapia con alguien experto en el par Biomagnético y someterse si aún fuera necesario a un tratamiento con el Zapper, aparato inventado por la Dr. Hulda Clark. Nos sorprendería mucho que no se resolviese así sin más su problema.


Sr. Director: tengo 65 años, padezco hiperplasia benigna de próstata y hace 9 meses me sometí a una operación de la misma por el método que denominan Láser Verde (Green light) con la intención de corregir el síntoma que más me molestaba: levantarme tres o cuatro veces por la noche para orinar. A pesar de no estar financiando por la Seguridad Social decidí pagarlo de mi bolsillo (8.500 euros) pues creía que me iba a compensar por la ausencia de hospitalización (sólo unas horas), de hemorragias y, sobre todo, la eliminación del síntoma por un procedimiento tan rápido. El resultado fue catastrófico. Durante los dos primeros meses tuve tres retenciones de orina (la experiencia más horrorosa que jamás pude imaginarme), tres infecciones de orina y dolor y escozor en la uretra pero lo peor de todo es que a día de hoy la nicturia se ha duplicado dejándome cierta incontinencia y molestias frecuentes en la uretra. Me sería de gran ayuda y les quedaría sumamente agradecido si me respondieran a las siguientes cuestiones: 1) Qué pruebas fiables -no agresivas o invasivas- puedo hacer para conocer con precisión el estado de mi próstata. 2) El nombre o nombres de alguno de los especialistas asesores de su revista con el que pudiera consultar este problema. 3) Si los tres siguientes ejercicios físicos pueden perjudicar o beneficiar mi próstata: correr, saltar a la comba y pedalear al aire en posición de tumbado. E igualmente si el movimiento vibratorio (por ejemplo la cinta vibratoria colocada en la zona lumbar) puede ayudar o perjudicar a la próstata. Aprovecho para felicitarles por la línea editorial de su revista que leo mensualmente desde el primer número. Atentamente,

A. P. R.

Mire, para ver cómo se encuentra la próstata los médicos utilizan muy diferentes herramientas pero salvo que ésta crezca mucho y estreche la uretra dificultando el vaciamiento de la orina desde la vejiga lo mejor es hacer un tratamiento preventivo. En cualquier caso éstos, para ver si hay algún problema, recurren normalmente al tacto digital rectal –es decir, tras ponerse un guante introducen un dedo por el ano para palpar y evaluar el tamaño y ver si le duele o hay algún tumor-, pedir una prueba de PSA para valorar sus niveles de Antígeno Prostático Específico (lea el reportaje que publicamos precisamente en este mismo número sobre su escasa eficacia), someterse a una ecografía para valorar posibles “anormalidades” –se llama ecografía transrectal cuando se hace introduciendo por el recto un aparato que permite ver sólo la próstata pero con más detalle que la abdominal-, una flujometría -para medir la velocidad con que sale la orina-, una urografía intravenosa -se trata de una prueba radiológica que consiste en introducir un líquido de contraste en una vena del brazo para ver cómo llega luego a los riñones y se elimina en ellos, algo que suele pedirse cuando se orina sangre y permite detectar si el agrandamiento prostático repercute en la vejiga y el funcionamiento de los riñones-, una biopsia –se toma a través del recto un trozo de tejido prostático para analizarlo al microscopio- o una cistoscopia -prueba que consiste en la introducción de un cistoscopio por la uretra para llegar a la vejiga lo que permite visualizar la uretra y la zona de la próstata que está en contacto con ella y ver si la próstata ha aumentado mucho de tamaño-. Tales son las pruebas que pueden hacerle para detectar problemas. Ahora bien, una vez descubran qué tiene, ¿qué hay que hacer? Porque ésa es la cuestión. Usted lo sabe ahora muy bien. Pregunta también si el ejercicio le puede perjudicar o beneficiar. Pues bien, el ejercicio físico moderado es útil. El resto no. Eso sí, evite el sedentarismo. Lo mejor es caminar a diario a buen paso. Dicho esto sepa que lo primero que debe hacer es tomar abundantes frutas y verduras, no consumir comida basura, precocinada o rica en grasas saturadas, evitar las grasas hidrogenadas y reducir al máximo o eliminar de la dieta el azúcar, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas, gaseosas y estimulantes, los fritos, el café y el tabaco además de dormir suficientemente y realizar ejercicio físico moderado. Y, por el contrario, consumir a diario tomate, soja, frutos secos y pipas de calabaza (estas últimas contienen esteroles que reducen la tasa plasmática en la hiperplasia benigna de próstata). En cuanto a los suplementos son útiles el zinc -la sustancia mas importante para la salud de la próstata-, los ácidos grasos omega 3 y los aminoácidos glicina, alinina y ácido glutámico. Asimismo se aconseja tomar sabal –también llamada palmerita o palmito de sierra- pues son numerosos los estudios que indican que reduce eficazmente el crecimiento de la próstata y la sintomatología en casos como el suyo al reducir la producción y la actividad de la Dihidrotestosterona. Terminamos aconsejándole que ingiera BIRM; las razones las tiene en el reportaje que puede encontrar en nuestra web –www.dsalud.com- y que publicamos en el nº 53 de la revista. D. José Ramón Llorente (96 391 42 66) puede orientarle de forma personal en su consulta si lo desea.


Sr. Director: la crisis económica surge sin duda de un círculo de producción y consumo de objetos de cambio que busca alcanzar obsesivamente un beneficio inmediato sin prever sus efectos indeseables a medio y largo plazo. De manera contradictoria y paradójica se deslocalizan empresas hacia países con mano de obra más barata, se destruyen puestos de trabajo bajo la consigna de mecanizar y robotizar los sistemas de producción y se importan productos alimentarios de áreas geográficas muy lejanas y fuera de temporada deteriorando los sectores primarios locales. Y en este contexto casi nadie considera la posibilidad de que esta crisis aumente las consecuencias negativas en la salud humana. No se olvide sin embargo que los accidentes vasculares -tanto a nivel del corazón como en el cerebro- y las distintas enfermedades cancerosas se presentan cada vez más en personas relativamente jóvenes y están en aumento. Tómese el ejemplo del cáncer de pulmón y obsérvese el curso de su tasa de mortalidad y los índices de paro durante los 30 últimos años en el estado español y se verán unos resultados que dan que pensar ya que ambas curvas de registro temporal siguen líneas paralelas. Por tanto, se ha de actuar para sobrevivir. Y esto no implica permanecer pasivos ante la crisis ni confiar en que las soluciones sólo vengan de los poderes, sean estos fácticos o formales. Indica que se ha de adquirir una actitud activa, innovadora y valiente que aporte soluciones no sólo para ahora sino también para la supervivencia de nuestro planeta. Pero esta actitud ha de surgir de una conciencia fruto de una reflexión en profundidad sobre las razones del comportamiento colectivo que nos ha conducido a la situación actual. Porque, en general, somos en función de lo que tenemos y damos en función de lo que recibimos, y ambas actitudes generan las condiciones para originar un medio de cultivo tanto a nivel personal como colectivo que, en mi opinión, subyacen en las enfermedades propias de nuestra civilización. Por el contrario, si alumbramos nuestra identidad en función de lo que somos y si sentimos que al dar ya recibimos nos situaremos en un camino favorable para encontrar maneras de vivir que sirvan para alcanzar la autonomía personal y gozar la vida en plenitud. En definitiva, para alcanzar la SALUD con mayúsculas. Para ello nos hemos de comunicar con las personas de nuestro entorno, tomar decisiones propias, encontrar soluciones a nuestros problemas, ser auténticos con nosotros mismos, aceptarnos tal como somos, descubrir nuestra parte oscura y asimilarla para cambiarla, confiar en nosotros mismos y en los demás y, finalmente, añadir el humor en todas las circunstancias de nuestra vida por más sufrimiento que provoquen ya que el humor es la más interesante y necesaria inflexión del espíritu.

Dr. Vicente Herrera Adell
El Masnou (Barcelona)

Cierto; el amor y el humor lo pueden… casi todo. Especialmente si logran alejar el temor. Gracias por sus reflexiones.


Sr. Director: me han recomendado un fármaco para desintoxicar el hígado que se llama Hepa-Merz cuyos principios activos son L-ornitina y L-aspartato -además de llevar ácido cítrico anhidro, fructosa, ciclamato sódico, polividona y sacarina sódica, aromas y colorantes- idóneo en caso de hepatopatías agudas o crónicas (hepatitis) que me dicen no tiene efectos secundarios. Al parecer estimula la eliminación del amoníaco intensificando la síntesis de la urea y la síntesis de glutamina. Parece eficaz pero antes de consumirlo me gustaría conocer su opinión porque no estoy de salud como para andarme con bromas. Saludos.

Jorge Pazos
(Toledo)

El aminoácido ornitina es el más importante constituyente del ciclo de la urea además de precursor de otros aminoácidos -como la citrulina, el ácido glutámico y la prolina- pero en dosis de 3 a 6 gramos diarios –que corresponde a uno o dos sobres diarios que es lo que recomienda en el prospecto el fabricante- puede estimular la glándula pituitaria y ésta liberar la hormona del crecimiento (GHR o Somatotropina) con el consiguiente riesgo -sobre todo en niños, adolescentes y jóvenes- de provocar en ellos gigantismo, deformaciones irreversibles de huesos y articulaciones, tosquedad y engrosamiento de la piel, etc.. Además se presenta sin los necesarios nutrientes sinérgicos -es el caso de las vitaminas C, E y el complejo B así como de los aminoácidos leucina, valina, arginina, isoleucina y carnitina- y sin ellos puede producir esquizofrenia o empeorarla. Así nos lo indica nuestro compañero José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, quien agrega que si de lo que se trata es de ayudar al hígado -y por ende al cuerpo- a detoxificarse existen numerosos nutrientes y fitoquímicos con esa capacidad y sin efectos colaterales. Es el caso de la cúrcuma longa -cuyos principios activos son varios curcuminoides entre los que destaca la curcumina (la cúrcuma que comercializa por cierto LKN tiene un 95% de curcumina)- ya que favorece la eliminación de residuos tóxicos, tiene efecto drenador hepato-biliar y mejora el funcionamiento del hígado. Es igualmente útil la silimarina –principio activo del cardo mariano-, el extracto nebulizado de boldo, el extracto nebulizado de diente de león y el extracto nebulizado de alcachofera (fórmula ésta que comercializa igualmente LKN como Phyto HP) siendo el mecanismo de acción contrastado de esta sinérgica combinación de fitonutrientes y factores lipotrópicos el de actuar sobre la función hepática en los casos de insuficiencia funcional -hepatitis agudas y crónicas, cirrosis, disquinesias hepatobiliares, colecistitis, colelitiasis, etc.- ya que posee un potente efecto detoxificador y regenerador. Y, por último, como potente drenador emuntorial tenemos los extractos fluidos de abedul, diente de león, zarzaparrilla, vara de oro, menta, boldo, bardana, fumaria, grama, ortosifón y grosellero negro (cuya sinérgica y potente mezcla de también comercializa LKN como Phyto DT) siendo el mecanismo de acción de esta segunda fórmula el drenaje y depuración general del organismo eliminando especialmente el amoniaco, los cloruros, la urea, el ácido úrico y los desechos hepáticos. Esperamos haberle ayudado.


Estimado Sr. Campoy: he leído en la revista que la esclerosis múltiple puede deberse a veces a una falta de irrigación sanguínea del cerebro por compresión de la arteria vertebral y eso llevó al Dr. Fernández Noda a diseñar una operación que resuelve tales casos. Pero, ¿y cuando no es ésa la causa? Me dicen que mi hijo –tiene sólo 45 años- la padece porque le falta mielina en el cerebro y su caso no tiene solución. ¿Es verdad lo que dicen los neurólogos de que una vez el cerebro se ha desmielinizado no hay nada que hacer y la enfermedad es irreversible? Estoy desesperada.

Amalia Contreras
(Barcelona)

Los neurólogos afirman desde hace mucho tiempo que el cerebro no puede remielinizarse contrariamente a lo que nosotros venimos explicando desde hace años. Pues bien, precisamente en este mismo número recogemos una información que vuelve a darnos la razón –algo que empieza a ser una costumbre y molesta a muchos-. Porque en ella explicamos que el sistema nervioso central sí puede autorrepararse ¡y sin fármacos! Lo ha constatado un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) dirigido por el neurólogo Ian Duncan –el trabajo se acaba de publicar en Proceedings of the National Academy of Sciences- que dice que la recuperación de la mielina -y con ello el restablecimiento de las funciones neurológicas- es posible. "sin lugar a dudas". Es decir, que se puede lograr la "remielinización" y neutralizar así el problema neurológico aun siendo éste grave. El descubrimiento tuvo lugar porque cuando sometieron a un grupo de gatas preñadas durante varios meses a una dieta no equilibrada comprobaron que sufrían "desmielinización" demostrando así una vez más el trascendental papel de la alimentación en la salud, incluida la del cerebro. Pero lo realmente importante es que cuando se les volvió a dar a las gatas una dieta normal ¡recuperaron la mielina y desaparecieron sus disfunciones! La capa de mielina no eran tan gruesa pero el cerebro se recuperaba. En suma, puede conseguirse con la dieta adecuada y un tratamiento ortomolecular integral. José Ramón Llorente, miembro de nuestro Consejo Asesor, lleva años tratando con éxito numerosos pacientes y en su momento nos aseguraría que “no hay una sola persona tratada por esta enfermedad que transcurridos quince días de seguir una pautas dietéticas apoyadas por la adecuada nutrición ortomolecular haya tenido un brote o una progresión. Y es que los oligodentrocitos -dentro del sistema neurogliar- y las células de schwann -dentro del sistema periférico- son las encargadas de producir la mielina y una deficiencia de determinados nutrientes -entre ellos varios ácidos grasos esenciales y no esenciales- pueden causar incapacitación funcional de estas células”. En suma, le sugerimos que lleve a su hijo a su consulta (96 392 41 66) para que le recomiende las dosis adecuadas a su caso pero le recordamos que las pautas generales a seguir las publicamos ya en el nº 75 y las puede usted consultar en nuestra web: www.dsalud.com Un texto en el que se explica lo que no deben consumir las personas afectadas de esclerosis múltiple y cómo en cambio es excelente que ingieran aceites de semillas y pescados, cereales integrales, frutas y verduras -crudas o en zumos recién hechos- destacando el ajo, frutos secos, legumbres y polen. Siendo interesante apoyar la dieta con algunos suplementos.


 

NÚMERO 116. MAYO 2009.

Hola. Conozco desde hace sólo unos meses la revista -a la que me he suscrito- y no puedo por menos que agradecerles el esfuerzo que hacen compartiendo con nosotros tanta información y de tan buena calidad. Sé de sobra que reciben multitud de consultas por lo que muchas no pueden responderlas pero agradecería hicieran un esfuerzo sobre lo que les voy a formular pues aunque no tiene la gravedad de otras para mi esposa es desesperante. Padece desde hace más de 10 años picores vaginales que han sido tratados con distintas cremas y pastillas pero en cuanto las deja se rasca tanto que los labios de la vagina se llenan de heridas y se inflaman. Habiendo leído lo que ustedes dicen sobre la plata coloidal hemos utilizado 3 frascos de Oikos y 2 de Argenol aplicándolo directamente y tomándolo de forma sublingual y, a la vez, ha seguido aplicándose una crema -Positón de Iquinosa Farma- que contiene Acetónido de triamcinolona, Nistatina y Sulfato de neomicina. Y el problema sigue igual. En una de las últimas visitas ginecológicas, tras distintas pruebas -incluida una biopsia-, le dijeron que padecía de líquenes. Nos gustaría que nos dieran su opinión y los pasos a seguir. ¿Le podría ayudar alguna sesión con el Par Biomagnético o la Ozonoterapia?

M. Sánchez Martín
(Zamora)

El Acetónido de triamcinolona del Positón es un corticoide de uso tópico que se usa para reducir posibles inflamaciones y eccemas así como para calmar el dolor pero que da problemas en tratamientos prolongados o extensiones grandes de piel. El sulfato de neomicina es un potente antibiótico que cuando se ingiere oralmente tiene notables efectos secundarios tras repetidos tratamientos aunque no parece que sea así usado tópicamente. Y la nistatanina es un antifúngico, es decir, combate varios tipos de hongos. En suma, se trata de una pomada pensada para problemas dermatológicos que ayuda en casos de eccemas, hongos e infecciones bacterianas. Y que no es útil si la causa es un liquen o un virus. Cuando se trata de un posible liquen –entonces se habla de liquen escleroso- se suele tratar tópicamente bien con testosterona 2%, clobetasol dipropionato 0,05%, mometasona furoato 0,1% y tacrolimus 0,1%, bien con retinoides, mediante un tratamiento quirúrgico de vaporización con láser de dióxido de carbono, con una denervación vulvar, con criocirugía e, incluso, con una vulvectomía simple. Y si es un virus con distintos antivíricos. El problema es que casi todos son específicos y no de amplio espectro. Dicho esto agregaremos que muchos expertos piensan que puede tratarse de una alteración del sistema inmune de la piel vulvar porque se ha observado un aumento de las células T activadas en la dermis que liberan linfoquinas y citoquinas influyendo en la proliferación de queratinocitos y síntesis de fibroblastos y colágeno lo que a veces lleva a una atrofia de la epidermis con fibrosis de la dermis. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues la que usted mismo, en una clara demostración de que nuestra información termina calando, sugiere al final de su carta: que su mujer vaya a algún especialista en el Par Biomagnético porque tanto si se trata de una bacteria, un virus, un hongo o ¡un liquen! puede resolver el problema. Y que de paso la insuflen ozono en la zona afectada. Lo explicamos ya en el nº 36 de la revista en un artículo donde tanto el antetítulo -El ozono combate las vulvovaginitis refractarias- como el título -Tratamiento eficaz de las infecciones vaginales resistentes- lo dicen todo. Entre en nuestra web –www.dsalud.com- y encontrará toda la información extra que necesita.


Estimado Sr. Director: tengo un nieto de dos años y medio que nació por cesárea y dicen que sin complicaciones pero a los dos días comenzó a tener ictericia con nivel 21 que duró dos semanas. A las dos semanas de nacer le quitaron el pecho de la madre porque le provocaba pérdida de peso. Al mes y medio le dieron una dosis de 10 gotas de vitamina D3 y ahí comenzó la madre a notar al niño raro, con nistagmo. A los dos meses le diagnosticaron hipotonía e hipertonía así que le ingresaron -en principio para una semana- a fin de hacerle pruebas. Una de ellas fue un electro que dio normal. Luego le hicieron otro que le dio epilepsia pero sin foco epiléptico. También le hicieron una resonancia magnética que le dio normal. Fue ahí cuando le dieron Luminaleta. Entonces, tras otro electro, decidieron darle Sabrilex y a los dos o tres días, una noche en la que el niño estaba solo -por no dejar a su madre pasar noche con él- le dio un paro cardiorrespiratorio por lo que le tuvieron que inducir un coma con Pentotal. Le entubaron y observaron que el niño no se movía, que esta paralizado. Así que le hicieron un TAC pero en éste no se vio nada. Decidieron pues cambiarle el Sabrilex por Lamictal. En ese tiempo el niño cogió una insecticemia, se le cayó el pelo completamente y no contaban con él pero luchó como un jabato y salió. Pero desde que ingresó en el hospital el niño, que antes no tenia reflujos, comenzó a vomitarlo todo. Actualmente sigue la hipertonía y la hipotonía así como la epilepsia pues son consecuencias de un problema aún sin diagnosticar. Le han hecho todo tipo de pruebas: aminoácidos en sangre y orina, láctico, pirúvico en sangre y en LCR, ácidos orgánicos en orina, biotinidasa en sangre, SAICAR en orina, sulfítest en orina, neurotransmisores en LCR, estudio de déficit de creatina, estudio de sialotransferrinas séricas, cariotipo de alta resolución, RNM cerebral, hipoglucemia o acidodis, potenciales evocados auditivos de tronco, ecografías abdominales (donde le vieron el reflujo esofágico), ácidos grasos de cadena muy larga en plasma, PUFA (le sale deficiencia de ácidos omega 3 y DHA probablemente secundario a problemas nutricionales), emograma, coagulación, SMAC y CPK, puntos REDOX en ayunas y postpandrial, gasometría y amonio postpandrial, hormonas tiroideas, DRAS y orina de una micción para estudio de función renal, estudio de purinas y pirimirinas en orina, mucopolisacaridos y oligosacáridos en orina, piel para cultivo de fibroblastos y determinación de actividad PDH, actividad COX y oxidación de sustratos así como todas las pruebas de la cadena mitocondrial. Todas estas pruebas dieron normales. Hoy el niño mide 80 cm y pesa 7 l/2 kg, no habla sino que chapurrea, no mantiene la cabeza y ésta no le ha crecido desde entonces (mide 21,3 cm). Todas las analíticas están tan bien que se hallan en índices normales para un varón de 20 años. Para todo lo demás esta siendo atendido por un pediatra homeopático con un sinfín de productos y la epilepsia controlada con Lamictal 22 ml. Le quitaron toda la proteína vacuna. Hace un año le salieron manchas amarillas en la piel y ahora nos ha dicho el dermatólogo que es pitiriasis versicolor (añade que es un proceso absolutamente raro en edades infantiles y su extensión denota un defecto inmunológico de base en el niño ya que la malassezia que lo provoca es un germen saprofito) y a partir de diciembre el esmalte de los cuatro dientes superiores se le fueron desgastando de la encía para abajo. Algunos hasta desaparecieron pero el resto están blancos y perfectos. Le pido disculpas por haberme extendido tanto pero como verá necesito no omitir nada que pudiera ser relevante. En espera de sus consejos le saluda atentamente una abuela. Gracias.

Gertrudis Goicoechea Ruiz
Chiclana de la Frontera (Cádiz)

Por lo que cuenta el primer problema que detectaron a su nieto fue una ictericia -es decir, que el tono de su piel era amarillento- pero eso es algo habitual en muchos recién nacidos -entre un 5 y un 10% lo sufre- y suele deberse a que el hígado -que se encarga de procesar la bilirrubina para que ésta pueda ser excretada en forma de desechos- no trabaja aún de forma suficientemente eficaz. Es un “problema” que suele manifestarse entre el segundo y quinto día de vida y se resuelve solo a las dos semanas. Suele surgir cuando no ingieren suficiente leche materna y si no se hace nada casi nunca ocasiona problemas aunque a veces es mejor interrumpir la lactancia y sustituirla por el biberón hasta que desaparezca la ictericia. Por eso -y no porque perdiera peso- dijeron a su hija que dejara de darle pecho. Agregaremos que en estos casos la ictericia se produce por bilirrubina indirecta o no conjugada, es decir, por aquella que todavía no ha pasado por el hígado. Sin embargo, existe otro tipo de ictericia que sí se considera importante y es la que aparece durante las primeras 24 horas y aumenta la bilirrubina más de 0.5 mg por hora. Lo produce un exceso de bilirrubina directa y puede ser causada por una hemorragia, una isoinmunización o una policitemia pudiendo dejar secuelas en el niño para toda la vida. Fue bautizada como Ictericia nuclear, Kernicterus y Encefalopatía neonatal bilirrubínica. Al parecer el exceso de bilirrubina afecta al sistema nervioso central al inhibir la fosforilación oxidativa de las mitocondrias y los procesos de síntesis proteica. Y eso explicaría el nistagmo que no es sino un movimiento involuntario e incontrolable de los ojos que precisamente se asocia a una disfunción cerebral. En cuanto a la Luminaleta y el Sabrilex no son sino fármacos para controlar posibles espasmos y movimientos epilépticos. Siendo pues probable que a partir de su consumo el problema del bebé se haya agravado por los efectos iatrogénicos de los mismos. Ahora bien, ¿por qué las numerosas y variadas pruebas dan prácticamente un estado de salud aparentemente sano? ¿Cómo se explica? Por su carta es obvio que los médicos que tratan a su nieto lo ignoran. Pues bien, aún a riesgo de equivocarnos nos inclinamos a pensar que la probable causa de la ictericia de su nieto –y por ende de lo que luego ha sufrido- fue un parásito: ¡el Toxoplasma gondii! Se trata de un protozoo unicelular que puede afectar a cualquier animal aunque su reproducción tiene lugar sólo en el intestino de los gatos. Así pues cualquier persona puede infectarse si accidentalmente ingiere o inhala los huevos contenidos en las heces presentes en la arena donde éstos defecan pero también si ingiere alimentos crudos o mal cocidos procedentes de vacas, ovejas y cerdos que contengan la forma inactiva del parásito. En suma, es probable que la madre fuera contagiada y sufriera una toxoplasmosis durante el embarazo. De hecho hoy se sabe que cuando ese parásito entra en la madre en el primer trimestre es muy habitual que el feto muera, si entra en el segundo trimestre que el bebé nazca con malformaciones y si lo hizo en el tercero que al nacer tenga problemas graves en el sistema nervioso central, hidrocefalia, calcificaciones cerebrales, hepatoesplenomegalia, neumonitis, miocarditis e ¡ictericia! Parásito que no se detecta ni con una analítica, ni con una resonancia, ni con un TAC, ni con ninguna de las pruebas que usted menciona. Nos permitimos pues sugerirle que lea en nuestra web –www.dsalud.com- los tres artículos que con los títulos ¿Tiene usted parásitos intestinales?, Parásitos: causa de muchas patologías y Cómo eliminar los parásitos patógenos del organismo publicamos –respectivamente- en los números 106, 108 y 109. De hecho en uno de ellos advertíamos textualmente: “Si una mujer se infecta estando embarazada puede transmitir la infección al feto que, por tener un sistema inmune inmaduro, puede morir o sufrir graves daños cerebrales. En un gran porcentaje de casos los bebés que sobreviven a la fase intrauterina de la infección y nacen con toxoplasmosis congénita presentan síntomas graves y/o rápidamente mortales -inflamación de los ojos que conduce a ceguera, ictericia grave, facilidad para formar hematomas, convulsiones, cabeza grande o pequeña, retraso mental importante, etc.- o bien no presentan ningún síntoma aunque éste puede aparecer pasados unos meses o unos años”. En definitiva, le sugerimos que su nieto sea sometido a una desparasitación lo antes posible.


Sr. Campoy: soy suscriptor desde hace un par de años y estoy muy satisfecho con los artículos que publican. Verá, llevo unos meses buscando una buena alternativa a las amalgamas de mercurio y he contactado con varios dentistas que no me han sabido dar una buena opción. Espero tener más suerte con ustedes. La primera opción que se me ocurrió son los composites pero en un artículo de Discovery DSALUD que apareció en el nº 54 se pone en duda que sean una buena alternativa. Estuve mirando los policarbonatos o resinas epoxi y eso me llevó a leer el libro Conspiraciones tóxicas de Rafael Carrasco, Miguel Jara y Joaquín Vidal… y en él queda muy claro y fehacientemente demostrado mediante las recientes investigaciones de Ángel Nadal que el Bisfenol A se encuentra en la actualidad en gran cantidad de productos y forma parte de los empastes dentales. Al Bisfenol A se le ha relacionado claramente con la diabetes. También me hablaron de un material biocompatible llamado Holistore pero temo que pueda llevar Bisfenol A y lo más probable es que ni lo encuentre. También se menciona en el artículo de Discovery DSALUD el galio eutéctico pero no conozco ese material. Luego encontré otro tipo de empaste biocompatible pero tenía por lo menos un elemento peligroso. Estuve hablando por teléfono con un dentista -me lo recomendó un médico higienista- que hace muchos años ya tenía reparos a la hora de poner empastes y me dijo que el único material que había encontrado es el oro cohesivo -solo ese “tipo” de oro- pero al parecer sólo se pone en Estados Unidos. No veo pues el final del túnel. ¿Hay algo decente en cuanto a empastes? Sin duda lo mejor es la prevención pero para las personas que ya tengan caries no veo alternativas que no sean potencialmente perjudiciales. Un cordial saludo.

Javier Cantabrana Armas
Lardero (La Rioja)

Las amalgamas de galio eutéctico - aleación no tóxica y biocompatible que contiene plata, estaño, cobre y un líquido eutéctico ternario de galio, indio, estaño- se comercializan con el nombre de Galloy lo que le indicamos por si su odontólogo quiere adquirirlas. Agregaremos que recientemente ha aparecido otro posible sustituto que se comercializa como SureFilTM y se trata de un material radio-opaco y fotopolimerizable. Humedece rápidamente la preparación cavitaria y no se pega ni se desploma. Dicho esto sepa que en los empastes pequeños para zonas que no sufran mucha presión al masticar se puede emplear cemento mineral; es inocuo y sencillo de emplear si bien su vida útil es de 2 o 3 años a diferencia de los composites o empastes de plástico que aguantan 4 o 5 años de media y su principal problema es sólo que cuando se endurecen pueden dejar un hueco lateral por el que se introduzcan las bacterias provocando caries. Otra alternativa son los empastes de inserción o inlays; los hay de oro, platino, plata, cerámica y plástico. Tienen la ventaja de que resisten entre 15 años y 40 años. Los que no recomendamos son los de aleación de distintos metales –hay casi un millar de mezclas- porque muchas son tóxicas aunque sus fabricantes lo nieguen; salvo los que mezclan sólo oro y platino que no dan problemas. Por lo que se refiere a los inlays de plástico no se pueden emplear de forma universal porque a su lado el esmalte debe estar indefectiblemente sano y al igual que los inlay de cerámica se pegan con la misa técnica de corrosión de ácidos por lo que ambos tipos pueden provocar alergias.


Estimado director: recientemente, tras unas molestias testiculares, decidí ir al urólogo y éste dijo que me hiciera una ecografía con la que me descubrió un quiste -al que no le dio importancia- y dos calcificaciones en el testículo derecho. El urólogo me comenta que las calcificaciones deben tener un seguimiento ecográfico cada 6 meses ya que es el paso previo a un posible cáncer testicular. Según él se desconoce por qué se forman esas calcificaciones en el testículo pero sí se sabe de su relación con el cáncer testicular. Mi pregunta es: ¿hay algún producto que me pueda ir bien para prevenir un futuro cáncer testicular? ¿Qué alimentos, vitaminas, etc., pueden ir bien en mi caso? Saludos y muchas gracias.

Juan Perelló

Las calcificaciones -en cualquier órgano- suelen deberse a menudo a una lesión –frecuentemente debido a un traumatismo- que produce necrosis y una cicatrización posterior en la que se deposita calcio. Siendo muy comunes tras golpes en las mamas y los testículos. Bueno, más bien microcalcificaciones porque se trata de microlitiasis (piedras muy pequeñitas). Obviamente si la calcificación en el testículo llega a impedir su normal funcionamiento hay que plantearse una posible extirpación quirúrgica pero si no es así lo mejor es no tocarlo. Y la posibilidad de que dé lugar a un tumor maligno es prácticamente inexistente. No deje que le asusten.


Estimados amigos: soy varón, tengo 50 años y hace un mes tuve un traumatismo coital como consecuencia del cual se me ha producido una curvatura del pene hacia arriba cuando estoy en erección. He acudido a consulta médica y después de la exploración se me diagnosticó una Induración Plástica del Pene o Enfermedad de Peyronye. Mi doctor no es partidario de intervenir quirúrgicamente ni de hacer infiltraciones mediante fármacos inyectables por ser un tratamiento doloroso, caro y, según él, de resultados no muy satisfactorios. Me recetó vitamina E en dosis de 600 mg al día en dos tomas durante seis meses. Mi pregunta es, dado que los resultados no van a verse a corto plazo y que la información que he encontrado es contradictoria, ¿tiene cura esta enfermedad? ¿Puede corregirse la curva totalmente? En algunos foros médicos se afirma que puede corregirse de modo natural incluso sin medicación alguna. ¿Es suficiente y adecuado el tratamiento que me dio mi doctor? ¿Existe algún otro tratamiento que permita coadyuvar a la simple ingesta de vitamina E? ¿Hay algún otro remedio natural, homeopático, etc., que pueda ayudarme? ¿Puedo practicar sexo durante el tiempo que dura el tratamiento o bien cualquier coito, debido a las microlesiones que se producen durante el mismo, agravaría o impediría la normal acción de la medicación? Esperando su respuesta, le saludo agradecido.

Emilio N.
(Madrid)

Los médicos llaman Induración Plástica del Pene o Enfermedad de Peyronye a un proceso que comienza con una inflamación entre la túnica albugínea y el tejido cavernoso del pene que termina haciendo que las fibras de colágeno de esa zona se fibrosen y endurezcan. Siendo eso lo que hace que el pene se desvíe durante la erección -hacia su cara dorsal, ventral o lateral- y ésta pueda ser además dolorosa. La causa se desconoce pero podría en efecto producirla un traumatismo coital aunque médicamente se relaciona este problema sobre todo con alguna predisposición genética, una posible infección, problemas vasculares, la ingesta de determinados fármacos, la obesidad, la dislipidemia, la diabetes mellitus y la hipertensión –todo ello debilita la vasculatura haciéndola frágil- siendo muchos los que la consideran una “enfermedad inflamatoria” y otros una “enfermedad autoinmune”. Por eso suele abordarse con fármacos (testosterona, estrógenos, vitamina E, corticoides, procarbazina, colagenasa, etc.), con técnicas como la iontoforesis, los ultrasonidos y la laserterapia o con cirugía para extirpar la placa fibrosa. La técnica más empleada sin embargo es la plicatura de los cuerpos cavernosos -no se actúa pues sobre la fibrosis sino sobre la convexidad del pene rectificándola- pero eso suele provocar un acortamiento del pene y a menudo hasta disfunción eréctil. En suma, cuando la placa fibrosa es extensa, dura y no parece que el cuerpo pueda revertir el problema por sí mismo lo más adecuado parece extirparla. Pero si ha pasado poco tiempo lo suyo es buscar una posible infección para erradicar el patógeno responsable de la inflamación, seguir una dieta sana y equilibrada para afrontar mejor posibles problemas vasculares, la obesidad, la dislipidemia, la diabetes mellitus y la hipertensión –y aquí volvemos a recomendar seguir las normas de La Dieta Definitiva-, hacerse un test de intolerancia para erradicar posibles alimentos a los que se sea alérgico o intolerante y someterse a una desintoxicación a fondo para eliminar metales pesados y toxinas; incluida si es necesario una quelación intravenosa con EDTA (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que apareció en el nº 22 con el título Quelación intravenosa: la terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis).


 

NÚMERO 115. ABRIL 2009.

Ante todo deseo felicitarles de nuevo por la revista que sigo con gran interés cada mes desde que la descubrí hace más de tres años. En el número de septiembre pasado leí con especial interés el artículo del Sr. Muro dedicado a las microdosis ya que estoy diagnosticado desde 1997 de glaucoma de ángulo cerrado en ambos ojos y debo administrarme tres tipos de colirio diarios: Xalacom, Trusopt y Pilocarpina. Pues bien, como quiera que el artículo hacía referencia a fármacos administrados por vía oral las preguntas son las siguientes: ¿en el caso de los colirios el sistema de elaboración de microdosis sería básicamente el mismo? (entiendo que la parte de alcohol debería ser sustituida por agua). Por lo que respecta a las dosis, ¿sería suficiente una gota en cada ojo administrada con la misma frecuencia que el colirio original? Gracias de antemano por su respuesta y por seguir apareciendo en nuestros quioscos todos los meses.

Artur Ferrer Escriche
(Barcelona)

El glaucoma de ángulo cerrado o agudo se caracteriza –igual que los otros tipos- por un exceso de presión en el globo ocular que puede llegar a dañar el nervio óptico. Como se sabe la parte frontal del ojo está llena del llamado humor acuoso, un líquido claro que se produce en la parte posterior del mismo. Y ese líquido sale del ojo a través de unos canales que hay en un área de la cámara frontal o anterior a la que se llama simplemente “ángulo de la cámara anterior”. Pues bien, se dice que se sufre “glaucoma de ángulo cerrado o agudo” cuando la salida del humor acuoso se bloquea –al parecer porque el iris se adosa al trabéculo- provocando con ello una elevación rápida, severa y dolorosa de la presión en el interior del ojo que puede dar lugar a dolor de cabeza y malestar general con náuseas y vómitos. Por eso se recomienda usar gotas que los dilaten. Es más, a veces los ataques bruscos producen un edema de la córnea que causa visión de halos alrededor de las luces, visión de humo y dolor ocular. Y muchos de quienes sufren la crisis en un ojo deben ser tratados con Iridotomía preventiva en el otro. Pues bien, está constatado que microdosis de Acetazolamida disminuyen la presión intraocular. Y pueden aplicarse tanto en los ojos directamente como por vía oral mediante enjuagues de boca. Ahora bien, las dosis hay que retirarlas progresivamente a razón de ¼ cada 7-10 días mientras se mantiene el tratamiento. Obviamente si ve que no actúa en un momento dado puede recurrir a la medicación convencional. Debe hablarlo con su oftalmólogo. Dicho esto añadiremos que no está claro que cambiar los colirios que hoy usa por microdosis le vaya a aportar mayor comodidad o beneficio. Lo que quizás sí podría ayudarle es instilar L-carnosina en forma de colirio. En todo caso a nuestro juicio debería ante todo, a fin de mejorar su situación, dejar de ingerir una buena temporada azúcar, tabaco, café, alcohol, todo tipo de hidratos de carbono refinados y grasas saturadas. O aún mejor: siga unos meses La Dieta Definitiva (hemos explicado numerosas veces que no es sólo una dieta para adelgazar). Y luego cuéntenos si quiere cómo le ha ido. Es muy posible que se sorprenda. Paralelamente vea si la terapia del Dr. Isaac Goiz -el Par Biomagnético- puede ayudarle; así será si hay algún parásito o microbio patógeno implicado. Y otro tanto cabe decir de un tratamiento con un Quantum-SCIO o un Mora Plus. Lea en nuestra web –www.dsalud.com- los reportajes que hemos dedicado a esas tres posibilidades terapéuticas. Para finalizar le sugerimos que lea el reportaje que con el título Cómo tratar ortomolecularmente las dolencias oculares publicamos en el nº 102 donde se explica la importancia en los casos de glaucoma de los ácidos grasos omega-3, las vitaminas A, C y E además de las del grupo B, la glutation peroxidasa, la rutina, la taurina, la L-lisina, la luteína, la zeaxantina, la quercitina y minerales como el calcio, el magnesio, el zinc y el selenio. Sin olvidar plantas como el mirtilo, la eufrasia y el ginkgo biloba.


Sr. Director: enhorabuena por su revista, su coraje y su valentía. La leo desde que vi el enunciado sobre cómo tratar el cáncer pues mi padre murió de cáncer de colon con 57 años. Quisiera que me asesorara sobre cómo aliviar el dolor de caderas y de los ligamentos que unen los hombros con el cuello. Una reumatóloga me diagnosticó hace 4 años Hiperlaxitud. Hace 23 años un coche me golpeó en la cadera izquierda y tuve una luxación entre la 5ª y 6ª vértebra cervical. Ese accidente marcó mi vida. Los dos primeros años no salía de los reumatólogos: antiinflamatorios, relajantes musculares, antidepresivos, cortisona… Los dolores continuaban y opté por acudir a la medicina alternativa. Me trataron 2 quiroprácticos y un osteópata: dos años de masajes, Acupuntura, Hipertermia con el Indiba… No sólo no mejoré sino que cada vez me encontraba mas cansada, tenia dolores de cabeza muy frecuentes, insuficiencia respiratoria y dormía sólo de 2 a 3 horas. Visité un centro higienista donde aprendí a escuchar a mi cuerpo y controlar mis emociones negativas e hice Bioenergética. A partir de ahí dejé de comer carne y pescado, y desayunaba sólo fruta. Yo siempre hice ejercicio pero al tener a mi hijo dejé de ir al gimnasio por falta de tiempo y empeoré. A los 6 meses de dar a luz tuve una depresión postparto. En ese periodo estuve a frutas y verduras durante 10 días. Hoy sé que hice una barbaridad pues las necesidades proteicas de la madre son mayores en ese periodo de lactancia pero la ignorancia nos lleva a hacer barbaridades. El médico, por su parte, me dio un ansiolítico. Yo continué mi vida pero notaba que me cansaba mucho y tenía cada vez más debilidad muscular. Dicen que Dios ayuda al que le pide y hace 4 años me ofrecieron unos batidos con proteínas de soja, vitaminas y minerales de la casa Herbalife para bajar de peso. En 5 meses bajé 7 kilos pero lo mejor de todo es que a los 3 meses ya podía dormir 8 horas, podía respirar bien y los dolores osteoarticulares disminuyeron mucho. Le diré que al año, por iniciativa propia, pedí un análisis de proteínas y después de los 2 batidos de proteínas de soja al día más la carne y el pescado -que incorporé de nuevo a mi dieta- aún seguían bajas y los médicos siempre me decían que lo tenía todo bien y era ansiedad. Tardé 1 año y 3 meses en equilibrar mis niveles de proteínas. Hace poco fui a un traumatólogo para que examinara mi cadera izquierda porque me duele y dice que tengo bursitis y noto que la derecha está empezando a dolerme. Ya no puedo andar tanto como antes y tengo solo 47 años. Mi pregunta es pues si el Papimi puede regenerar las articulaciones de mis caderas. ¿Y la terapia del plasma rico en factores de crecimiento? Por ahora controlo el dolor con el ejercicio pero en un futuro, ¿qué puedo hacer? Quisiera también que me asesorara sobre cómo aliviar la hiperhidrosis en manos y pies. Mi hijo de 9 años ha tomado una disolución homeopática pero sigue con el problema. Un cordial saludo para Vd. y todo su equipo.

Mª del Mar Fuentetaja

En efecto, el Papimi puede ayudarle sin duda alguna. Y un tratamiento con plasma rico en factores de crecimiento; lea en nuestra web -www.dsalud.com- los artículos que en su momento publicamos en los números 83 (Enorme utilidad terapéutica de los factores de crecimiento en multitud de patologías) y 92 (Artrosis: notable eficacia del plasma rico en factores de crecimiento). Igualmente puede ayudarle un tratamiento con un experto en Reeducación Postural Global pues ha demostrado su eficacia en artrosis, tendinitis, hernias discales, cifosis, escoliosis, contracturas y otras patologías (lea el reportaje que publicamos en el nº 49 con el título Reeducación Postural Global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas). Y ya puestos permítanos recomendarla asimismo el artículo que con el titulo Importante avance en el tratamiento de las patologías posturales publicamos en el nº 111 en el que explicamos la utilidad de la Plataforma Posturométrica Lizard que permite diagnosticar en apenas tres minutos las alteraciones derivadas de la patología de la postura -desde los pies hasta la boca- y las Plantillas Med Reflex X que ayudan a conseguir la postura adecuada sin cambiar de plantillas cada cierto tiempo porque pueden ser modificadas tantas veces como sea necesario. En cuanto a la hiperhidrosis que en manos y pies sufre su hijo debemos decirle que según los expertos se debe a un fallo del sistema nervioso simpático -parte del sistema nervioso autónomo- que es el que se encarga de regular la temperatura corporal. Y se considera una enfermedad hereditaria porque el 40% de las personas que la sufre tiene algún caso más en la familia pero entonces, ¿por qué no la padece el 60% restante? Nosotros nos tememos que puede ser más bien consecuencia de la ingesta de algún fármaco -como el Acomplia de Sanofi Aventis que algunos médicos inconscientes recetaban para adelgazar- o alguna vacuna. Por otra parte, a veces aparece descamación, irritación y pigmentación de la piel, mal olor y hongos lo que apunta también a un posible agente infeccioso. Y como quiera que todos los tratamientos médicos que se usan hoy son en realidad meramente paliativos -algunos injustificadamente agresivos además- habrá que buscar otras posibilidades. Así que aún a riesgo de que algún lector piense que carece de sentido que demos el mismo consejo para casos aparentemente tan dispares vamos a recomendarle que haga lo mismo que propusimos en nuestra respuesta a la carta anterior: vea si la terapia del Dr. Goiz del Par Biomagnético puede ayudarle. Y haga a su hijo un diagnóstico bioenergético con un Quantum-SCIO o un Mora Plus. Dicho esto conviene ver si su hijo está intoxicado –y en tal caso hay que proceder a desintoxicarle- porque no debemos olvidar que el sudor es uno de los sistemas que utiliza nuestro cuerpo para librarse de toxinas. Compruebe pues el pH de su sangre para saber si es demasiado ácida y que le analicen el nivel de toxinas en el pelo (entre otros puede pedírselo al Dr. Luis García Cremades (91 344 01 80).


Estimado Sr. Campoy: antes de nada quisiera felicitarle por su revista y agradecerle que a través de sus artículos podamos tener una visión diferente en temas relacionados con la salud. Hace diez años me diagnosticaron una diabetes tipo I, insulinodependiente. Según mi endocrino está bien controlada aunque a juzgar por los valores de azúcar en sangre a veces siento que se descontrola. Soy una persona muy emocional y eso me influye aunque yo no quiera. Padezco por ello obesidad. Tengo 44 años, mido 1,62 y peso 89 kg. La pauta de mi medicación es de 15 unidades de insulina lenta por la mañana y 22 unidades por la noche. La insulina rápida la uso solamente en caso de estar a más de 150. En suma, me he decidido a seguir La Dieta Definitiva pero tengo algunas dudas. Ya sé que tengo que desintoxicar mi cuerpo y eso se consigue comiendo fruta fresca por la mañana y bebiendo mucha agua pero, ¿qué tipo de fruta es mejor para mí? Entre el desayuno y el almuerzo, ¿puedo tomar algún alimento que no sea exclusivamente fruta para no hacer subir la glicemia y que se mantenga a un nivel normal? Por razones de tiempo a mediodía y antes de comer voy tres días por semana al gimnasio. Antes de empezar mi programa de ejercicios me tomo una barrita de cereales ya que contienen azúcares rápidos y lentos pero aún así a veces hago "hipos". Y, por cierto, en caso de hipoglucemia, ¿qué es mejor tomar, fruta o miel? Me gustaría que me diera su opinión y si debo tomar algún tipo de precaución. Gracias por todo.

Elisenda Roca

Nuestro consejo es que vuelva a leerse el libro porque anda usted algo despistada. No puede ingerir miel mientras siga La Dieta Definitiva. Ni barritas de cereales. Con mayor motivo siendo diabética. El libro explica además claramente que una vez usted deje de tomar fruta –dejando transcurrir una hora- puede ingerir cualquiera de los numerosos alimentos permitidos y en la cantidad que quiera. Eso sí, hasta el día siguiente deberá olvidarse de ingerir de nuevo fruta. Mire, siguiendo la dieta a rajatabla difícilmente tendrá usted subidas o bajadas de azúcar. No tiene más que hacerla bien y lo constatará.


Me dirijo a ustedes para solicitarles que consideren la posibilidad de tratar en su revista el Sindrome de piernas inquietas debido a que hay un número importante de personas afectadas a las que -es el caso de mi madre- el neurólogo trata con antiparkinsonianos cuando ese tratamiento no es efectivo en muchos casos. Son personas que sufren un gran calvario ya que no consiguen dormir durante la noche lo que afecta a su salud física y, sobre todo, psíquica. Creo que ustedes podrían aportarnos información sobre medicinas alternativas que traten el origen de la enfermedad ya que la medicina oficial -en éste como en otros muchos casos- no soluciona nada. Es más, con la prescripción de medicamentos lo que pueden es causar más problemas a los sufridores de esta terrible enfermedad. Sinceramente, creo que ustedes son los únicos que nos pueden aportar esperanza y averiguar si existe algún método para su curación o tratamiento ya que sus trabajos son objetivos y de gran ayuda. Atentamente, se despide una admiradora.

Montse

En el nº 96 publicamos un reportaje titulado Doris Rapp: “Los contaminantes químicos son la causa de múltiples enfermedades infantiles” en el que esta doctora -pediatra especializada en alergias e inmunología en niños y autora de best-sellers como Nuestro tóxico mundo, El niño insoportable, Éste es tu hijo y ¿Es éste el mundo de tu hijo?- aseguraba que a su juicio el llamado Síndrome de piernas inquietas no es más que uno de los signos que denotan que una persona padece una intolerancia o alergia alimentaria o una alergia medioambiental por lo que en estos casos hay que buscar a qué y erradicar así la causa. Por lo demás ya hemos publicado el reportaje que nos pide. Apareció en el nº 88 con el título El Síndrome de piernas inquietas: otra enfermedad inexistente -léalo en nuestra web: www.dsalud.com- y en él dejamos claro que los fármacos que hoy se prescriben no son la solución. Nuestra sugerencia es que averigüe pues si su madre es alérgica o intolerante a algún alimento o sustancia química de su entorno –radiaciones electromagnéticas incluidas-, que averigüe si está intoxicada –por ejemplo mediante un análisis del pelo-, que vea si tiene algún parásito o microbio patógeno –de nuevo mediante el Par Biomagnético- y obviamente que siga un estilo de vida saludable eliminando las sustancias excitantes ya que pueden producir o agravar los síntomas (café, té y refrescos con gas) además de someterse a un tratamiento ortomolecular que le permita asegurarse de que no tiene carencia de ácidos grasos omega 3, aminoácidos esenciales, vitaminas –especialmente las del grupo B y la E- o minerales -sobre todo hierro, magnesio, potasio y calcio-. Es asimismo bueno que haga ejercicio -siendo lo mejor caminar-, estire los músculos y tome baños de agua calientes con sal marina (2 kilos por bañera).


Estimado Sr. Campoy: ante todo gracias por la labor que está realizando. Le sigo desde que dirigía usted la revista Más allá de la Ciencia y ya vi entonces que tenía la misma valentía que el gran Andreas Faber Kaiser. Verá, hace unas semanas me hice un espermiograma. A mi entender todo está correcto salvo los espermas normales y anormales. De normales hay un 14% y de anormales un 86%. De estos últimos hay de cabeza grande (2%), de cabeza pequeña (4%), de cabeza amorfa (24%), de formas tapering (2%) y otras anomalías (54%). Actualmente estoy tomando quelato de magnesio, miel, gingko biloba, zinc y maca (he leído que potencia la fertilidad). Hago deporte de 3 a 4 días semanales, no fumo, no bebo, no tomo drogas y esta semana empezaré una dieta de desintoxicación por las mañanas y por las noches a base de papaya y piña como he visto que se recomienda en la revista. La pregunta es: ¿podéis indicarme alguna dieta o alimento que aumente los espermas normales y, por consiguiente, la fertilidad? ¡Qué fuerza tiene la unión entre los avances médicos y científicos y la naturaleza! Lástima que esté tapada por tanta propaganda de intereses de corporaciones farmacéuticas. Gracias por ser esa luz.

Carlos

Para empezar asegúrese de no llevar nunca encima un móvil encendido, especialmente cerca de los testículos. Las radiaciones alteran la producción de espermatozoides y, por ende, la fertilidad. Y lo mismo cabe decir de su mesa de trabajo si trabaja en ella con un ordenador (máxime si la mesa es metálica) porque puede estar cargada de electricidad estática si los enchufes no tienen toma de tierra o ésta está mal conectada (algo mucho más habitual de lo que la gente cree). Podría ser la causa de su problema. Como puede serlo un golpe en los testículos, la ingesta de algún fármaco o de demasiado alcohol, un tumor hipofisiario o testicular, la ingesta habitual de alimentos transgénicos, las amalgamas dentales de mercurio y la intoxicación por otros metales pesados o químicos tóxicos, una malformación congénita, alguna infección, una obstrucción del epidídimo, un déficit de andrógenos, una insuficiencia renal, una cirrosis hepática... Ya en el nº 82 de la revista publicamos un artículo titulado Abordaje ortomolecular de la infertilidad masculina y femenina –le recordamos que puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com- en el que también explicamos que en tales casos es muy recomendable la ingesta habitual de frutas, hortalizas, frutos secos, legumbres, cereales integrales y aceites de semillas destacando productos como las bayas de goji, el ñame, los brotes de soja, el sésamo y el saúco. Asimismo recordamos la importancia en tales casos de las vitaminas A, B6, B9, B12, C y E, los ácidos grasos omega 3, minerales como el selenio. el zinc y el hierro, el octacosanol -sustancia presente en el germen de trigo-, la coenzima Q-10, aminoácidos como la L-Arginina, la L-Carnitina -responsable ésta de la energía de los espermatozoides-, la Acetil-L-Carnitina, la L-Metionina, la L-Tirosina y la L-Ornitina, el NAC (N-acetilcisteína), el PABA, probióticos, isoflavonas -como la genisteina y la daidzina- y fitoestrógenos. Tiene en el texto mencionado qué función tiene cada una de esas sustancias. En suma, siga un buen tratamiento ortomolecular supervisado por un especialista.


Querido Sr. Campoy: empecé con La Dieta Definitiva el 2 de febrero de este año pero a medida que pasan los días me surgen algunas dudas y me gustaría comentárselas porque me apetece que ésta sea para mí, efectivamente, la definitiva. Y es que estoy más que harta. Llevo haciendo toda clase de dietas desde que tenía 12 años y tengo 45. Quiero perder entre 25 y 30 kilos y quedarme bien de una vez para siempre. Me da miedo la menopausia y quiero quitarme kilos antes de que llegue y sea demasiado tarde. Conozco su revista por mi médico homeópata. La tiene siempre en su consulta y como es una persona que me merece mucha confianza me decidí a pedirles el libro. Bien, pues a fecha de hoy -es decir, 23 de febrero- he perdido 4 kilos y medio aunque todo ha sido en las dos primeras semanas porque en esta última me he quedado igual. No sé si es porque estoy ovulando o porque el sábado 14 tuve una cena en casa de unos amigos y aunque procuré no pasarme fue imposible. Mi marido me aconsejó que dijera la verdad, es decir, que estaba a régimen pero yo para eso soy muy especial. En mi casa no lo sabe nadie, ni siquiera mi madre. Le planteo las dudas que le mencionaba. Por ejemplo, si alguna vez me veo forzada a salirme de la dieta, ¿eso cómo afecta? Es decir, ¿cuánto tiempo pasa hasta que mi cuerpo vuelve a coger ritmo? Otra duda: hace más de dos años me hice una analítica especial en la que me dijeron qué tipo de alimentos me engordaban. Supongo que la conoce. Pues bien, en rojo me salía la leche de vaca. El resto, o bien me salía en verde -lo cual quería decir que los podía comer sin problemas- o bien me salían en amarillo y de momento debía suprimirlos e ir poco a poco incorporándolos. ¿Usted cree en este tipo de analíticas? Porque llevo 2 años consumiendo Dietisoja y yogures de soja pero en su dieta no puedo tomar ni una cosa ni la otra y un yogur desnatado en la merienda me apetece muchísimo. Y al hilo de esta pregunta: si la leche de vaca no se puede tomar en esta dieta por la lactosa y ya que existen hoy en el mercado leches sin lactosa, ¿podría tomar una taza bien caliente en el desayuno después de una hora de haber tomado la fruta? Por otro lado, en Valencia, donde vivo, no encuentro Petit suisse ligero a pesar de haberlo buscado en diferentes supermercados. ¿Me puede dar alguna pista sobre cómo conseguirlo? Además en esos mismos supermercados he buscado jamón cocido o pavo que no contengan en su composición azúcares, bien en forma de lactosa, de dextrosa o de harinas de maíz pero no he visto ninguna marca que no las lleve en mayor o menor proporción. ¿Me aconseja usted alguna en especial o si la cantidad de azúcar es mínima no afecta? Por otro lado, enlazando con la pregunta anterior y también con respecto al azúcar, ¿puedo tomar mahonesa envasada? Poquita, eso sí. ¿Y puedo comer la que hago en casa con huevo, aceite, sal y limón? Es que por mucho que he buscado creo que en el libro no pone nada sobre la mahonesa o el ajoaceite. Creo que tampoco he leído nada sobre la mandioca o tapioca. Si pudiera tomarla lo haría cocida como una sémola en caldo de cocido. ¿Se puede tomar o está prohibido? Más dudas: cuando se dice en el libro que la gelatina se puede tomar como postre, ¿a qué tipo de gelatina se refiere? Las que conozco son la de Royal con sabor a frutas que lleva azúcar y la llamada cola de pescado que se utiliza en cocina para combinar con otros alimentos y darles consistencia pero que yo no sé utilizar sola. ¿Me puede explicar cómo, por favor? Continúo. En cuanto a la calabaza, usted la considera una verdura. A mí me gusta asada. Y mi pregunta es ¿puedo tomar un trozo de postre? Es que está tan buena que me parece un pecado. Y ya para terminar quiero hacer referencia al gomasio porque el otro día, en la cena con los amigos que anteriormente comentaba, lo probé y me pareció exquisito pero cuando consulté en el libro dice que el sésamo no se puede tomar (pag. 90) porque es un alimento lipido-glucídico. Sin embargo, en la página 152 indican cómo prepararlo. ¿Me lo puede explicar? Perdone por la extensión del mensaje pero para mí es muy importante hacer las cosas bien y, como antes le comentaba, ésta en especial. Muchísimas gracias por anticipado.

Elena Llopis
(Valencia)

Nos va a perdonar pero usted sólo ha ojeado el libro porque en él se dice claramente y de forma destacada:”La Dieta Definitiva tiene la ventaja de que es muy cómoda y efectiva de seguir pero tiene el inconveniente de que si no siguen las normas a rajatabla o las cambia puede hasta ganar peso”. Una afirmación clara, concisa y sincera. Por tanto ya tiene la respuesta sobre lo que puede pasar si alguna vez se ve “forzada” a abandonar momentáneamente la dieta (usted sabe bien que eso depende exclusivamente de usted). Pregunta también si creemos en los tests que constatan las intolerancias y alergias alimentarias y su pregunta indica que no lee Discovery DSALUD habitualmente porque lo recomendamos muy a menudo en esta misma sección. Dicho esto puede usted ingerir leche sin lactosa si quiere pero antes le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que con el título ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano? publicamos en el nº 84. En cuanto al “petit-suisse ligero sin azúcar” le aseguramos que se vende pero no nos pida que se lo busquemos en su ciudad. Por lo que se refiere al jamón cocido o York pasa lo mismo pero ya que tiene dificultades pida el “italiano” o el de marca La Selva. Son algo más caros pero es porque son mejores -sin tanta harina añadida, glutamato monosódico, nitratos, nitritos y fosfatos como otros-. En cuanto a la mayonesa sí se habla de ella en el libro y está permitida si no se abusa. Lo que no le aconsejamos es hacerla en casa por el peligro de salmonelosis; es más seguro comprarla hecha y envasada. La mandioca –la tapioca es una harina que se obtiene de ésta- se conoce también como yuca y posee un 85% de hidratos de carbono. Y aunque tiene la ventaja de que no contiene gluten debe excluirse de la dieta al igual que el boniato porque tiene un alto porcentaje de hidratos de carbono (ya explicamos en esta misma sección en el nº 99 que se “colaron” en la lista de Alimentos Permitidos de las primeras ediciones del libro a pesar de que al hablar de ellas en el capítulo dedicado a Raíces y tubérculos se dejaba claro que debían excluirse). Agregaremos que la gelatina sin azúcar suele denominarse gelatina light o “sin sabor” y hay muchas marcas (entre por ejemplo en www.diprimar.com). Y la calabaza es una verdura no porque nosotros lo digamos sino porque lo es; con pocos hidratos de carbono por lo que puede tomarla asada si quiere pero sin añadirle miel o azúcar como es costumbre. Terminamos indicándole que el gomasio se hace efectivamente con semillas de sésamo y sal usándose para salar las comidas por lo que si lo ingiere en pequeñas cantidades no pasa nada. En el propio libro, al hablar de la sal, se explica: “Una solución es tomar gomasio en lugar de sal común. Se trata de un producto elaborado con sal que se ha molido con sésamo en una proporción 1/15 lo que permite una asimilación más lenta de la misma”. En suma, no se moleste pero le sugerimos que relea el libro.


Me dirijo a usted como lectora de La Dieta Definitiva y quería ante todo decirle que es un libro que me ha aportado muchos conocimientos sobre nutrición que desconocía totalmente y, por supuesto, me ha enseñado a comer. Soy una mujer de 38 años, mido 1,70 m y di a luz hace cuatro meses. Siempre he sido una persona delgada -pesando entre 58 y 60 kg- y después de este segundo embarazo, tras hacer La Dieta Definitiva, peso sólo 55. Si me dirijo a usted es para comunicarle que estoy tan concienciada de todo lo que explica en su libro que me cuesta un montón volver a incorporar todos los alimentos pero es que además no he empezado aún el mantenimiento y quiero hacerlo porque no quiero perder más peso y el problema es que sigo perdiendo cada día. Y si no he empezado con el mantenimiento es porque ninguno de los alimentos que puedo introducir durante esos tres meses de tránsito es de mi agrado exceptuando el pan que ya he comprado en la tienda dietética. Así, por ejemplo, el arroz integral no me llama la atención pues siempre he comido el arroz en paella. De la pasta lo único que me gusta un poco son los macarrones pero el problema es cómo hacerlos porque a mí me gustarían con un poco de tomate frito por encima pero evidentemente no se puede y sólo hervidos con agua no me gustan. Pero con independencia de todo esto tengo claro que he de pasar por este impasse antes de incorporar todos los alimentos finalmente. Bien, una vez que hayan pasado esos tres meses introduciendo nuevos alimentos -que agradecería me sugiriera cómo los puedo comer aparte de como le he dicho- me surgen muchas dudas porque veo muy monótona la alimentación para toda una vida por lo siguiente. Las reglas las tengo claras. El desayuno con fruta y sin mezclar las ácidas con las dulces lo tengo claro. Y me encanta porque la fruta me gusta muchísimo. Lo que puedo comer entre horas, que yo lo único que hago es un almuerzo cuando puedo y una merienda cuando puedo, también lo tengo claro y me apetece mucho lo que puedo comer. Sin embargo, en cuanto a la comida del mediodía lo que veo es que los platos siempre se reducen a lo mismo; es decir, la ensalada y/o verdura a la plancha mezclada con carne, pescado, marisco o huevos. No podemos hacer platos elaborados como puede ser una paella, un estofado, un pollo en salsa, una lasaña, etc., porque todas las comidas elaboradas suelen llevar algo que hay que freír, etc. Por ejemplo, la paella de verduras con arroz integral me encanta pero evidentemente el arroz va frito. En cuanto a la cena también la llevo muy bien. Por tanto, el mayor problema lo veo en la comida del mediodía y más si se piensa que es la alimentación para todo un futuro. Igualmente en cuanto a la leche. Por lo que veo, aunque sea desnatada no es recomendable por ser un alimento lípido-glucídico. Pero a pesar de ello habla en su libro de ir incorporando los alimentos. Por ejemplo, la leche ¿cuándo podría tomarla? Se me ocurre que entre horas para no mezclarla con alimento alguno y, por supuesto, sola, nada de acompañarla con galletas, por ejemplo, aunque sean artesanas, hechas en casa con harina integral y edulcorante. Otra duda. Por ejemplo, el queso es una de mis pasiones y al hacer la dieta he estado tomando queso de Burgos con menos del 20% de grasa y requesón pero ahora para incorporar alimentos, ¿qué queso podría tomar y cuándo? Igualmente el tradicional bocadillo, del que nunca he abusado pero que me encanta, es imposible consumirlo porque aunque hablemos de pan integral ni siquiera le podemos poner por encima un poco de aceite y menos un poco de tomate y jamón ibérico o jamón de York, por ejemplo. Igualmente si alguna vez vuelvo a comer algún dulce, ¿qué me recomienda? Si es fuera de casa yo entiendo que no es lo mismo tomarte un pastel o un croissant que una galleta artesana. ¿Es así? En todo caso en casa he hecho galletas que ahora podría hacer con harina integral y edulcorante. Y para tomarlas, en todo caso, entiendo que igualmente entre horas sin mezclar con nada. ¿Es correcto? También quiero comentarle que una vez que había llegado a mi peso (58 kg) estuve durante 10 días con el sirope de savia y después continué con la dieta. Y para terminar le contaré algo que me pasó hace muchos años y por lo que tengo miedo de que tras estar con La Dieta Definitiva desde hace dos meses y haber perdido 12 kg aproximadamente empiece de nuevo a engordar si vuelvo a incorporar todos los alimentos. Le cuento: hace unos veinte años mi familia y yo iniciamos una dieta macrobiótica porque mi hermana mayor, tras haber sido tratada durante años con quimioterapia por un linfoma de Hodgking, comenzó esa dieta para desintoxicar el organismo. Para apoyarla la hicimos todos. Yo la estuve haciendo durante muchos años de forma muy estricta. Como le dije antes siempre he sido muy delgada. De hecho, con 20 años pesaba 50 kg y era imposible coger un gramo. He hecho muchísimo ejercicio siempre y continúo haciéndolo a día de hoy en la medida en que mis obligaciones familiares y profesionales me lo permiten. Cuando empecé la dieta macrobiótica llegué a los 45 kg. Estaba muy preocupada porque mi aspecto ya era de exageradamente delgada aunque me encontraba muy fuerte. Finalmente, cansada de la dieta comencé de golpe a comer de todo y en un verano cogí unos 10 kg. Estaba contentísima porque no me lo podía creer y a partir de ese momento me situé en los 60 kg. Desde entonces por cualquier cosa indebida que como engordo. Siempre me he preguntado -y me gustaría que me diera su opinión- porqué me pasó aquello. ¿Es posible que mi metabolismo cambiara de forma tan radical? Un saludo y muchas gracias por todo.

 Mª Mercedes Quintanar Garrigos

Teníamos la convicción de que La Dieta Definitiva además de una obra fácil y amena de leer dejaba pocas dudas pero parece que nos equivocamos. Mire, el organismo obtiene energía básicamente de dos formas: directamente de la glucosa que se ingiere con los hidratos de carbono en la alimentación o quemando la grasa acumulada, algo que el organismo empieza a hacer a los dos días aproximadamente de recibir menos glucosa de la que necesita. Pero una vez el organismo ha modificado su forma de obtener energía no debe volverse a variar. De lo contrario el procedimiento no sirve de nada. Por lo que se refiere a la fase de mantenimiento una vez ha alcanzado su objetivo lo que se dice en el libro es que puede usted volver a incorporar a su dieta los alimentos que se indican, no que sea obligatorio. Si a usted no les gustan los alimentos que se vuelven a autorizar no se los tome. Dice que no puede tomar arroz si no es con tomate frito. Bueno, pues échele usted un poco. Mire, el problema de los alimentos fritos no está en que engorden sino en el hecho -y recogemos lo que dice el libro textualmente- de que “los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados vegetales que se calientan a altas temperaturas transforman gran parte de sus moléculas “cis” en “trans” y éstas son negativas para el organismo. Y otro tanto ocurre con muchas de las margarinas hechas con aceites vegetales ya que esa misma transformación en moléculas “trans” se produce en el proceso de hidrogenación con que se fabrican. ¿Y en qué consiste el proceso de hidrogenización? Pues en calentar el aceite o la grasa a temperaturas que oscilan entre los 120 y los 200º C. aproximadamente con hidrógeno a presión en presencia de metales catalizadores (normalmente el níquel, a veces el platino) durante 7 u 8 horas. Si el proceso no se detuviera entonces tanto las moléculas “cis” como “trans” desaparecerían quedando sólo cadenas rectas de ácidos grasos saturados. Pero al no hacerlo así el resultado es una compleja mezcla con abundancia de ácidos grasos “trans” (entre el 30 y el 40% en el caso de las margarinas). Ya sabe pues por qué no recomiendo que fría con aceites vegetales ni que ingiera margarina”. En otras palabras, se recomienda tomar la carne asada, cocida o a la plancha y no frita por eso, no porque si lo hace vaya a engordar. Dicho de otra forma: la comida frita es tóxica y para adelgazar es necesario que el organismo esté lo más libre de toxinas posible. ¿Qué una vez ha adelgazado se quiere dar un capricho? Hágalo. Pero no lo convierta en norma porque si se vuelve a intoxicar es mucho más fácil que vuelva a engordar. Sea consciente de ello. Y dicho esto suponemos que su queja de que la comida se le hace monótona habrá menguado o desaparecido. Aunque nos sorprende su afirmación sabiendo que incluso durante la fase de adelgazamiento usted puede tomar casi todas las frutas y verduras, huevos, cualquier pescado, casi todos los mariscos, carnes blancas, jamón york, jamón curado, fiambres y salchichas de pavo y pollo, gelatina, queso fresco bajo en grasas tipo Burgos o Quark, requesón bajo en grasas, yogur natural, flan, petit-suisse ligero, kéfir de leche pasteurizada y nata montada ligera (siempre sin azúcar). Sin olvidar los zumos de frutas y verduras, el café descafeinado y cualquier infusión salvo las de anís y regaliz. Y que puede utilizar como condimentos aceites vegetales –incluido el de oliva-, sal, pimienta, ajo, limón, perejil y todo tipo de finas hierbas además de poder consumir endulzantes. Y de forma excepcional en las condiciones que se indican en el libro también altramuces, alubias, arroz integral. arroz bastami, garbanzos, guisantes, lentejas, habas, habichuelas, judías, maíz y hasta sorbetes de frutas. ¿No le parece que es usted un tanto exigente teniendo en cuenta que hablamos de una dieta para adelgazar y puede comer la cantidad de esos alimentos que quiera? Parece asimismo olvidar que puede hasta tomar salsas como acompañamiento siempre que se las haga usted misma de forma natural con los alimentos permitidos y sólo con ellos. Se dice claramente en el capítulo dedicado a ellas. En cuanto a la leche le decimos lo mismo que a la lectora a la que respondimos antes: si quiere tomarla sin lactosa hágalo porque no engordará por ello. Pero las razones de que no esté entre los alimentos permitidos es muy otra y se explican ampliamente –además de en el libro- en el artículo que antes mencionamos y tiene en nuestra web: www.dsalud.com. Dicho esto agregaremos que una vez acabada la fase de mantenimiento –de dos a tres meses- el propio libro dice bien claro qué debe hacer: “Transcurridos esos dos o tres meses incorpore poco a poco en su alimentación los demás alimentos. Todos... pero con moderación. Aumente el nivel de glúcidos poco a poco para acostumbrar al organismo. Y recuerde siempre que las normas para combinarlos bien son para toda la vida”. En otras palabras, puede usted volver a comer de todo aunque se le sugiere que no olvide lo que en el libro se enseña para saber combinar adecuadamente los alimentos. Respete esas enseñanzas y no le pasará como cuando siguió la Dieta Macrobiótica. Porque la razón de que volviera a engordar tan rápidamente usted mismo la da al final de su carta y se advierte claramente en La Dieta Definitiva: no se puede jugar con el metabolismo.


 

NÚMERO 114. MARZO 2009.

Sr. Director: le escribo esta carta un poco a la desesperada con el fin de que me puedan orientar. Mi padre está diagnosticado de cirrosis hepática desde hace 25 años -actualmente tiene 64- y siempre ha estado perfectamente hasta el año pasado que empezó a tener cuadros de encefalopatía hepática. Sus médicos de la Seguridad Social no saben cómo afrontar el problema con medicamentos (toma Duphalac, Aldactone 25, Humatin y Seguril) ya que le andan subiendo y bajando los diuréticos a ver qué pasa pero no saben muy bien qué hacer y la única solución que ofrecen a largo plazo es el trasplante hepático. Yo soy psicólogo, hago Medicina Sintergética y he tratado complementariamente a mi padre este año pasado pero con escasos resultados. En estos momentos se le está tratando con el Par Biomagnético y Acupuntura complementariamente. Tiene episodios de ascitis en el abdomen y edema en las piernas hasta tal punto que subió de peso 6 kilos en pocos días por la retención de líquidos y a raíz de eso le han subido la dosis de diuréticos. Debo añadir que sigue una dieta estricta no comiendo apenas carne. Actualmente pesa 104 kg cuando normalmente pesaba 95 kg y mide 1.70 m. Por favor, oriéntennos pues estamos un poco desesperados. Atentamente,

Antonio Morán Fernández
Ponferrada (León)

Los médicos llaman Encefalopatía hepática a los daños que se producen en el sistema nervioso y en el cerebro que se reflejan en síntomas como la pérdida de reflejos o alteraciones de la consciencia y cuya causa está en disfunciones del hígado como la cirrosis –normalmente provocada por el exceso de alcohol, grasas saturadas y carbohidratos refinados- o la hepatitis –que en general parece deberse a virus patógenos- que dificultan en él la circulación sanguínea. ¿Y qué pasa cuando el hígado no funciona correctamente? Que, entre otras cosas, no puede metabolizar bien los alimentos ni ayudar a desintoxicar el cuerpo con lo que las toxinas se acumulan y al llegar éstas al cerebro con la sangre se deteriora. Ésa es la razón aunque los médicos digan que se desconoce la causa de tal patología. Y lo que provoca el deterioro del hígado es básicamente la ingesta de azúcar y carbohidratos refinados, el alcohol, el tabaco, las grasas saturadas y las “trans” y -algo que se olvida con frecuencia- una excesiva ingesta de proteínas animales porque ello da lugar a una sobreproducción de amoniaco. En cuanto a la ascitis no es más que el nombre que se ha dado a la acumulación de líquido en la cavidad abdominal y suele ser consecuencia de lo anterior aunque a veces puede deberse también a una infección o a una insuficiencia cardiaca. Nuestro consejo pues es que deje de tomar esos diuréticos cuanto antes y siga las norma de La Dieta Definitiva a rajatabla pero limitando la cantidad de carne que ingiera los primeros meses. Sus problemas de retención de líquido desaparecerán solos en días o en pocas semanas sin diuréticos, fármacos de graves efectos secundarios. Debe asimismo ingerir a diario dos gramos de vitamina C -pero en forma de ascorbato cálcico-, un gramo de vitamina E y dos ampollas de rábano negro con alcachofa (hay varias marcas que encontrará en los herbolarios). Tras la comida de mediodía debe ingerir dos cápsulas de L-Arginina y tras cenar otras dos de L-Ortinina para deshacerse del amoníaco. Nos parece excelente por supuesto que siga además el tratamiento con el Par Biomagnético porque si hay virus podrá eliminarlos. El tratamiento debe completarse con una hidroterapia de colon –tres sesiones en dos meses- y una completa desintoxicación de riñones e hígado. Y para ello le invitamos a leer lo que ya hemos contado al respecto (vea por ejemplo en nuestra web –www.dsalud.com- lo publicado en los artículos Cómo desintoxicar el hígado en apenas unas horas (nº 67), Afronta el cáncer y otras patologías desintoxicando el hígado y el riñón (nº 78), Claude Lagarde: “Para estar sano basta desintoxicar el organismo y proporcionarle los nutrientes adecuados” (nº 79) y, sobre todo, el titulado La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares (nº 106). Si lo hace bien mejorará rápidamente.


Sr. Campoy: sólo decirle que soy una madre de un joven de 27 años que desde hace seis empezó a manifestar síntomas de esquizofrenia y está tomando antipsicóticos desde hace tres. He leído en su revista que no sirven ni para paliar los síntomas positivos de la enfermedad como son alucinaciones así que si fuera su hijo, ¿qué estaría tomando?

C. González
Getafe (Madrid)

Nosotros no creemos en la cultura de la pastillización. Por tanto, no se trata de qué debería “tomar” su hijo sino qué podría hacer pero para eso hay que saber qué provoca la esquizofrenia. El problema es que los médicos –más bien los psiquiatras- utilizan ese término para describir un conjunto de síntomas que incluyen sobre todo un pensamiento desorganizado con pérdida del sentido de la realidad, delirios, alucinaciones y alteraciones bruscas del ánimo y las emociones siendo lo único evidente para ellos que hay una insuficiencia de endorfinas y dopamina en el cerebro pero sobre la causa o posibles causas sólo hay especulaciones porque incluso parece haberse descartado ya que se trate de un problema genético. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues en estos momentos entendemos que puede haber varias causas y se las vamos a indicar sin pronunciarnos. En primer lugar es muy posible que se deba a un parásito, el toxoplasma, que se suele hallar en las garras y en las heces de los gatos. Esta posibilidad la planteó hace ya varios años E. Fuller Torrey –psiquiatra del Stanley Medical Research Institute en Bethesda- y posteriormente fue apoyada por otros científicos de talla internacional, entre ellos el virólogo Robert Yolken -profesor del John Hopkins University Medical Center de Baltimore (EEUU)- y Stephen Buka -investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU)-. Por tanto, procedería someter a su hijo a una desparasitación. De hecho así lo piensa también la conocida doctora Hulda R. Clark como contamos en el artículo que apareció en el nº 106 de la revista con el título ¿Tiene usted parásitos intestinales? y completamos en los números 108 y 109 con otro titulado Parásitos: causa de muchas patologías que dimos por su longitud en dos partes (puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com). En ellos aparece cómo proceder a realizar esa desparasitación. Otra posibilidad es que haya un déficit acusado en el cerebro de ácidos grasos omega 3. Lo explicamos de forma extensa en el artículo titulado Ácido Eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural que también apareció en el nº 106. De hecho en él llegamos a afirmar textualmente: “¿Cuántos psiquiatras saben hoy que ante cualquier problema mental –depresión, esquizofrenia, trastornos del humor, etc.- lo primero que debería hacerse es recomendar a quienes lo sufren la ingesta de ácidos grasos omega 3?” Léalo, por favor. Dicho esto hay que recordar que la alimentación es absolutamente fundamental en estos casos. Lea el artículo titulado El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet que apareció en dos partes en los números 78 y 79 donde éste explica que buena parte de las llamadas enfermedades –incluidas las cerebrales- se deben al “ensuciamiento” de las células y, por tanto, propone seguir una dieta –que no difiere en nada de La Dieta Definitiva, publicada con anterioridad a la suya pero que tiene fundamentos muy similares- y desintoxicar el organismo -y sobre esto nos remitimos a los textos que citamos en la carta anterior para no repetirnos-. Cabe agregar finalmente que otra causa puede ser un déficit nutricional. Y en tal caso lo que procede es seguir un tratamiento ortomolecular por lo que le sugerimos que lea las líneas básicas a seguir en el texto que con el título Abordaje ortomolecular de las patologías psiquiátricas apareció en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 81.


Sr. Director: me dirijo a ustedes para pedirles un poco de ayuda. Sufro fibrosis quística y me gustaría saber si pueden aconsejarme o recomendarme algo con lo que pueda afrontar eficazmente mi enfermedad. Me niego a que me digan que es incurable. No quiero extenderme más para no ocupar mucho espacio. Gracias.

A. López Flautín
(Madrid)

La Fibrosis Quística se considera una enfermedad genética hereditaria que causa discapacidad general progresiva, especialmente con dificultad para respirar por acumulación de un moco espeso y pegajoso que además de afectar a los pulmones aparece en los intestinos, el páncreas y el hígado habiendo por lo general una alta concentración de sodio en esos órganos. No existe cura pero quienes lo padecen pueden vivir hasta 40 años con ella. Se achaca a la mutación en un gen llamado Regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR por sus siglas en inglés) que interviene en la producción del sudor, los jugos gástricos y el moco. Ahora bien, ¿es el gen mutado el que produce la patología o ésta hace que el gen mute? Sabemos que cualquier experto pondrá el grito en el cielo pero nosotros nos lo preguntamos. Nuestro consejo, ya que nos lo pide, es que indague posibles causas. No tiene nada que perder. Para empezar asegúrese de que no es intolerante o alérgico a algún alimento, producto o parásito con el que esté o haya estado en contacto. Hay tests para saberlo de los que ya hemos hablado y tiene en nuestra web: www.dsalud.com. Paralelamente hágase un test con el Par Biomagnético y con un Quantum-SCIO ; el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16) puede hacerle ambos en Madrid y si da positivo tratarle. Y por último, de momento, averigüe si tiene un problema enzimático. Es más, debería asegurarse de que no padece algún déficit nutricional (vitaminas, minerales, oligoelementos…). José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular, puede proponerle un tratamiento adecuado (su número es el 96 392 41 66). Mientras pruebe a ver si mejora ingiriendo a diario ácido fítico y omega 3 en cápsulas así como algún complejo enzimático verdaderamente potente (hay varios en el mercado). Y vea qué tal le sienta la ingesta diaria de ajo crudo –es antimucolítico y antimicrobiano- macerado en un poco de aceite de oliva virgen. Si en el futuro tuviéramos información nueva la publicaremos.


Sr. Director: he leído en el nº 110 una carta de respuesta a un problema de tiroiditis autoinmune en la que ustedes recomiendan: "Debe asimismo consumir durante un par de semanas abundante omega-3. Le sugerimos tomar durante ese tiempo diez gramos diarios de Aceite de Krill NKO o de Lyprinol para luego pasar a tomar sólo tres". Y ésa es la razón de mi carta: ¿no será un error? Porque el envase de Aceite de Krill NKO contiene 90 perlas de 500 mg y la dosis recomendada es de 1 a 3 perlas; es decir, de medio a gramo y medio al día. Habiéndome informado por otras fuentes lo máximo que recomiendan, según los casos, es de 6 perlas diarias. Muy lejos pues de las 20 perlas sugeridas por ustedes. Les agradecería que me aclararan la dosificación dada la enorme diferencia entre los que dicen Vds. y la recomendada en el envase o en otros medios. Y muchas gracias por la revista.

Francisco Coll Villar
(Granada)

Los ácidos grasos omega 3 pueden tomarse como suplementos para asegurar el mínimo diario y prevenir patologías y en tal caso las dosis adecuadas son las que usted dice… o para tratar problemas ya existentes y en tal caso lo que se recomiendan son “dosis terapéuticas”. Pasa con cualquier producto. A una persona con graves quemaduras en el cuerpo los médicos le pueden llegar a dar hasta ¡cuarenta huevos diarios! Esa es una “dosis terapéutica”. Puntual y limitada en el tiempo. Y lo mismo pasa con los omega 3. En casos de hipertrigliceridemia, por ejemplo, los expertos recomiendan hasta 4 gramos diarios. Pero de forma igualmente limitada en el tiempo. Nosotros sugerimos a ese paciente con tiroiditis autoinmune la ingesta de diez gramos diarios… pero durante dos semanas sólo. Y luego pasar a tres hasta resolver el problema, Es correcto.


Antes de nada quiero darles las gracias por hacer tan gran revista y permitir que su web sea accesible a todo el mundo. Mi pregunta es sobre el colesterol. Hace como tres años me dijeron que tenía colesterol y leí todo lo leíble sobre el tema. Hoy como sin grasas prácticamente, soy vegetariana, camino todos los días al menos una hora y evito cualquier alimento que contenga colesterol. El caso es que he pasado de tener poco más de 200 de colesterol total a tener 306,9. De ellos 65,7 de HDL, 217 de LDL y 24 de VLDL. Así que me han recetado Simvastatina 40 durante 30 días y Dagaril 40 para siempre pero me da miedo tomar esas cosas por todo lo que he leído. De lo demás estoy bien y no me medico para nada. Agradezco de antemano su atención y les envío un afectuoso saludo. Tengo 51 años.

Pilar

A usted le subió el colesterol total en sangre de 200 a 306,9 ¡por no tomar alimentos con colesterol! Mire, ya no sabemos cómo explicarlo para que se entienda y asuma. El 80-90% del colesterol lo fabrica el propio organismo. Y díganos: ¿cree usted que el cuerpo iba a fabricar masivamente una sustancia que le daña? El colesterol es absolutamente esencial para la vida. Y usted lo tiene ahora muy alto en sangre porque al no ingerirlo el cuerpo tiene que sintetizarlo –es decir, fabricarlo internamente a partir de otras sustancias- y llevarlo a donde se necesita o se puede necesitar en un momento dado. ¿Y cómo lo hace? Pues a través ¡de la sangre! Por eso le detectan tanto colesterol en sangre. Ingiera usted alimentos con colesterol –de forma moderada, sin abusar- y el nivel en sangre ¡bajará! Por supuesto, hablamos de alimentos que suban el colesterol saludable o HDL. Lo que no debe ingerir son grasas saturadas. Tome pescado graso o un buen jamón ibérico y no chorizo, salchichón, morcón o carne grasa. Y si le quedan dudas lea el texto que con el título La injustificable demonización del colesterol publicamos en el n! 90, el titulado El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares que apareció en el nº 64 y, sobre todo, el Editorial aparecido en el nº 90 títulado ¡No tome fármacos para bajar el colesterol! cuyo texto empezaba así: “La afirmación de que tener demasiado colesterol en sangre puede causar aterosclerosis y, por ende, todo tipo de enfermedades cardiovasculares no ha sido demostrada científicamente jamás”. Mire usted, para prevenir los problemas cardiovasculares lo que hay que hacer es asegurarse de que con la comida tomamos suficientes nutrientes –sobre todo las cantidades mínimas diarias de vitamina C- y asegurarnos de que no tenemos carencias de lisina, prolina y coenzima Q-10. Y, sobre todo, porque eso sí es peligroso y no el colesterol, vigilar el nivel de triglicéridos. Y éstos se mantienen en los niveles adecuados simplemente reduciendo o eliminando de la dieta el azúcar, el alcohol, los carbohidratos refinados y las grasas trans y saturadas así como tomando a diario dos o tres gramos de ácidos grasos omega 3. En cuanto a los alimentos para bajar el colesterol olvídese de ellos. Son un reclamo publicitario para incautos. Aunque lo apoyen asociaciones de expertos… que cobran por ello. Y de las estatinas ni nos molestamos en hablarle porque ya hemos dicho suficiente sobre ellas como para que nadie en su sano juicio se las tome.


Hola. Vivo en Valencia y tengo una hija de 4 años y medio llamada Águeda a la que diagnosticaron Síndrome de West a los 2 meses y 3 semanas de vida. Anteriormente había sido muy irritable con el único problema detectado hasta entonces de una diabetes gestacional que por medio de dieta se controló. Pero desde el momento en el que empezaron las crisis se le han suministrado casi todas las combinaciones existentes a nivel farmacológico relacionadas con una crisis generalizada y hasta el día de hoy se le sigue añadiendo a su tratamiento de mantenimiento cualquier antiepiléptico novedoso que salga a la palestra relacionada con West o Lennox. Fuimos entonces a una dietista en Barcelona que le mandó una serie de complementos nutricionales pero como eran muchos nos quedamos con los que consideramos eran más efectivos: el calcio de magnesio porque mejoró su problema de estreñimiento y la dieta ecológica, prácticamente al 100% sin gluten y sin lactosa. Además decidimos -a nivel personal- darla infusiones de tomillo que han mejorado sobremanera su aparato respiratorio y el sistema inmune. Como tratamiento alternativo la estamos dando desde hace poco más de un año electroestimulación magnética intracortical repetitiva intermitente. Obtuvo mejoría a nivel de conexión visual y mejoró su humor pero luego no se han producido grandes cambios con los últimos tratamientos a pesar de lo cual hemos decidido darle un margen más de confianza: hasta septiembre del 2009. La decisión de someterla a este tratamiento la tomó el doctor José Antonio Muñoz Yunta, fallecido en el 2008, pero prosigue con él la neurobióloga que trabajaba con él en el servicio de Neuropediatria del Hospital del Mar de Barcelona. A nivel de independencia la niña lo único que consigue es sentarse, coger objetos que se encuentren a su alcance y mantenerlos durante unos segundos. Por tanto, se sienta y tumba realizando una serie de acciones estereotipadas que tiene afianzadas. El grado de minusvalía que le han valorado es del 76%. Sé que es un caso complicado por lo que mi carta sólo pretende motivar a los investigadores a que investiguen qué es la epilepsia infantil y conseguir tratamientos que controlen las crisis epilépticas y, a la vez, mejoren su independencia y calidad de vida. Añadiré que a nivel genético se le han estudiado 3 genes relacionados con el Síndrome de Rett y uno con el Síndrome de Angelman resultando negativo pero una doctora llamada Mercedes Pineda asegura que para ella, clínicamente, es un caso de Rett. El caso es que hay muy pocos padres españoles -se pueden contar casi con los dedos de las dos manos- interesados en buscar otra solución que no sea farmacológica y menos todavía que tengan ganas, ilusión, economía y dedicación para poder aventurarse en otras terapias que puedan curar o mejorar la calidad de vida de nuestros hijos. En definitiva, estamos muy solos pero no vamos a desistir y seguiremos buscando ayuda.

Jaime Barrantes
(Valencia)

Se dice que un niño sufre Síndrome de West cuando tiene espasmos epilépticos en la infancia cuyo origen parece estar en el encéfalo -por eso se dice que es una encefalopatía- que pueden dañar y/o matar millones de neuronas provocando así un retraso del desarrollo psicomotor importante. Espasmos que suelen ir acompañados de gritos, llanto, movimientos oculares incontrolados, rubor, alteraciones respiratorias y muecas. Por supuesto los médicos ignoran qué lo provoca pero a nuestro juicio todo apunta a que puede deberse a alguna de esta causas: falta de oxígeno en el cerebro –lo que se define como isquemia- durante un parto complicado -algo desgraciadamente muy habitual-, un déficit congénito nutricional (normalmente de vitamina B6 o piridoxina) o una infección contraída por la madre que contagie al feto en el útero o en el canal vaginal al nacer –preferentemente la bacteria Toxoplasma gondii que provoca la toxoplasmosis, el virus de la rubéola o algún herpes como el citomegalovirus-. Los expertos dicen también que en casos muy raros puede deberse a un error genético que afecte al metabolismo de los aminoácidos. En cuanto al Síndrome de Rett se considera una patología congénita a pesar de que no se manifiesta hasta el segundo año de vida y se caracteriza por un retraso importante del habla y problemas de coordinación motriz que a veces se asocia con retraso mental (leve o grave). Quien lo padece puede llegar a tener graves discapacidades que pueden convertirle en una persona dependiente de por vida. Ahora bien, suele caracterizarse porque al crecer el cráneo del niño no lo hace en la proporción normal respecto del resto del cuerpo (usted sabrá si es así en el caso de su hija). Hoy se cree que lo causa un defecto del gen MECP2 que se encuentra en el cromosoma X. El Síndrome de Angelman, por su parte, también se considera una enfermedad genética –un defecto en el cromosoma 15- que causa problemas neurológicos que dan lugar a problemas serios de aprendizaje. Los niños que lo sufren tienen un semblante de felicidad que no se justifica. Y es que ya sabemos que la Genética es un estupendo cajón de sastre para ocultar la ignorancia y no tener que decir: “No tenemos ni idea de qué causa esto”. Los médicos saben bien que da mala impresión reconocerlo. Nuestro consejo, independientemente del síndrome en el quieran catalogar a su hija, es que intente detener su deterioro físico. Acuda a alguien experto en el Par Biomagnético para asegurarse de que elimina los posibles microbios y parásitos presentes. Que siga además un tratamiento ortomolecular adecuado a su edad y condición donde no deben faltar altas dosis de omega 3, un complejo con todos los aminoácidos esenciales y un complejo de vitaminas y minerales naturales potente. Y haga que su hija camine todos los días descalza un cuarto de hora mientras la da el sol en la cabeza. La equilibrará bioeléctricamente.


Estimado Director: es la segunda vez que le escribo. La vez anterior consulté sobre el virus del papiloma humano ya que a mi pareja le detectaron una displasia producida por él según el ginecólogo que la atiende. El caso es que decidimos seguir la recomendación que nos dio en su revista y compramos el Súper Zapper de Luxe de la Dra. Hulda Clark. Mi pareja estuvo tres meses utilizándolo hasta una nueva revisión en la que, según el médico, “ya no había rastro del virus”. Pero añadió que la mandaría más pruebas para asegurarse. Y esas pruebas confirmaron que ya no había virus por lo que agregó que “seguramente nunca lo tuvo aunque había tejido dañado o anormal producido por el virus”. Sin comentarios. Nos confesó que estaba confuso porque la citología decía una cosa y la biopsia otra. Parece que una de las dos mostraba algún problema del tejido del útero. El caso es que, según nos dijo, mi pareja se tiene que hacer una conización cervical “para asegurarse”. Hemos pedido que la retrase unos meses y sólo nos ha concedido un mes: hasta el 4 de marzo. Dice que es “cosa de poco” pero realmente no sabemos qué consecuencias puede tener o si es verdaderamente necesaria. Les rogaría encarecidamente que nos orientaran sobre la conveniencia o no de operarse y si hay alternativa natural a esto o médico que lo trate de forma natural. Lo más próximo posible a Toledo o Madrid. Por cierto, mostré a mis alumnos de técnicas orientales la portada de su revista que decía ¡No vacune a su hija! y tras leerlo la mayoría decidió, una vez superada la incredulidad, no vacunar a sus hijas contra el papilomavirus. Claro que esa misma incredulidad mostraban cuando les enseñé otros muchos artículos de la revista y descubrieron que la medicina convencional no es como ellos creen. Debo añadir, como ya le comenté la otra vez, que mis alumnos están cambiando la forma de cuidarse y sanar gracias a su revista. Y eso sí es hacer un bien social. Muchas gracias. Reciba un cordial saludo.

J. C. O.
(Toledo)

Vamos a ver, una Conización cervical –que los médicos han bautizado también como Biopsia en cono y Conización del cuello uterino- no es sino la extracción con un bisturí -bajo sedación intravenosa o anestesia general- de un trozo de tejido del cuello uterino para analizarlo al microscopio a fin de buscar posibles microbios patógenos o signos de cáncer. Si encuentran algo dirán que es “positiva” pero si no encuentran nada le dirán que no es una prueba concluyente porque pueden haber extraído un trozo de tejido no infectado o malignizado y justo el de al lado estarlo. Le aseguramos que es el pan nuestro de cada día. Por otra parte, qué sentido tiene hacer esa biopsia a su pareja? Hacerla sólo le interesa a él? Todo indica que el problema está en que no cree posible que el Zapper pueda destruir los virus patógenos. Pero ése es su problema. No el de ustedes. Que se busque conejillos de indias en otra parte. Tal es nuestro consejo. En cuanto a Gardasil, la llamada “vacuna del Virus del Papiloma Humano”, ya ve lo que ha pasado. Usted y sus alumnos tenían la información y actuaron en consonancia con nuestros consejos, otros no lo hicieron y sus hijas han sufrido las consecuencias. En muchos casos porque no les llegó la información ya que los grandes medios de comunicación no atendieron nuestras advertencias. Lamentable.


Sr. Director: un saludo y mis respetos por su labor informativa y, sobre todo, formativa. Esta carta, si hablara, es un grito, una súplica de ayuda para mi esposo y, por supuesto, para los que le queremos: su familia y sus dos pequeños. Hace cuatro años, tras acudir ocho veces a Urgencias y al médico de cabecera, fue diagnosticado de Brucelosis. Sufrió más de un mes fiebres intermitentes hasta que, al fin, fue ingresado en el hospital en Santiago de Compostela. Durante las altísimas fiebres sólo le mandaron Paracetamol 600 mg cuatro días. Después el tratamiento fue el de 20 ampollas de Estreptomicina y 45 días con Doxiciclina. Pues bien, ambos medicamentos son ototóxicos según averiguamos mucho después y de hecho a los dos meses empezó a sentir zumbidos (uno en forma de grillo) en ambos oídos y sensación de cabeza cansada y torpe. Así empezaría nuestro calvario y peregrinaje para tratar de parar los zumbidos (le adjunto un resumen de algunos tratamientos). Le vieron en la Sanidad Pública y se limitaron a decirle que deberá aprender a vivir con ello porque es incurable. Algún otorrinolaringólogo nos dijo lo mismo. Nosotros -sobre todo mi marido- no creemos que sea así. Se ha tratado dos meses con acupuntura y toma a diario ginseng coreano, ginkgo biloba, Hidroxil, antioxidantes y vitaminas. Y yo cocino lo mejor que puedo siempre siguiendo vuestros consejos. En médicos privados llevamos gastado lo que no tenemos y su vida sigue siendo un infierno. Cada día trabaja de nueve a diez horas (trabajo físico e intelectual) de Ingeniero Técnico en una empresa de automóviles. Apelo pues a su consejo: ¿qué más podemos hacer? ¿Nos sugiere algún médico especializado en esta patología? Nosotros leímos que los antibióticos que le dieron liberaban aminoglucósidos destruyendo las células ciliadas del oído y eso causaba acúfenos. Nos duele e indigna que ninguno de los once o doce médicos que lo trataron no lo leyeran también. Su revista nos ha devuelto la esperanza. Gracias por ello, desde el corazón..

Lidia Videz

Al hecho de escuchar ruidos en los oídos o en la cabeza cuando no hay una fuente sonora externa los médicos le llaman tinnitus. A veces son suaves, otros fuertes. Y pueden sonar como un zumbido, un silbido, un siseo, un chirrido, un rugido, un susurro o un soplido. Es verdad que a veces desaparecen con la ingesta de un complejo vitamínico –sobre todo del grupo B- reforzado con magnesio, zinc, gingko biloba y melatonina pero otras no. Y que en otras ocasiones la solución ha sido una terapia sacrocraneal o un tratamiento de Acupuntura. Incluso se asegura que hay hierbas eficaces para ello como la tintura de Cimifuga negra y la Vincapervinca (en extracto seco o en infusión). Ahora bien, debe saberse que también puede provocarlo una infección. Pruebe pues –no se asombre- a echarse en cada oído una gota de aceite de oliva virgen. Hágalo tres veces en una semana y luego déjelo. Dicho esto añadiremos que el Dr. Santiago de la Rosa nos contó a principios de febrero que estaba asombrado porque haciendo una terapia con el Par Biomagnético había resuelto un caso de tinnitus de muchos años en ¡cinco minutos! Con dos simples pero potentes imanes (y advertimos que no conviene jugar con ellos si no se tiene experiencia porque no son inocuos). No sabemos obviamente si funcionará en todos los casos pero si estuviéramos en su lugar probaríamos.


Estimados señores: mi más sincera enhorabuena por la magnífica labor que realizan. Verán, tengo 37 años, varios antecedentes de cáncer de mama -entre ellos mi madre- y hace algo más de un año me detectaron varias calcificaciones -primero en la mama derecha y luego en la izquierda- que me controlan con mamografías, ecografías y, a veces, punciones. Hasta ahora he intentado llevar una alimentación lo más sana posible eliminando los lácteos y tomando diferentes suplementos para potenciar el sistema inmune además de efectuar una depuración de hígado y riñón para poder así hacer frente a un “posible cáncer de mama”. Pues bien, ahora mismo estoy embarazada y quisiera saber si aparte de la dieta hay suplementos que debería tomar dado mi estado y si hay algo más que pueda hacer. Muchas gracias por su ayuda.

P. C. P.

Le sugerimos que ingiera más legumbres, frutos secos y semillas o tome a diario un suplemento de Ácido Fítico para evitar las calcificaciones (lea el reportaje que precisamente publicamos en este número). Tome asimismo vitamina K2 (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que con el título La vitamina K2 favorece la absorción del calcio evitando que se deposite en cartílagos y arterias publicamos en el nº 112). En cuanto al embarazo en sí solo debe asegurarse de seguir una alimentación variada e ingerir ácido fólico (su ginecólogo la asesorará al respecto).


 

NÚMERO 113. FEBRERO 2009.

Sr. Campoy: mi hija está enferma de Sida desde hace trece años y de hepatitis C desde hace siete debido a la medicación retroviral. Fue tratada con Interferón hace cinco años pero no consiguió eliminar el virus de la hepatitis. Del VIH tiene el virus indetectable y las defensas con tasa de 700. Pues bien, dentro de diez días va a iniciar nuevamente el tratamiento con Interferón y ya le han dicho en el hospital que con el virus de la hepatitis y tomando los retrovirales su hígado iniciará una cirrosis. Quiero ayudarla por lo que le pido que me diga si para potenciar el ataque al virus sería mejor que tomara Renoven o Viusid ya que no sé en este caso cuál sería mejor así como qué puede hacer para suavizar los efectos negativos del Interferón: anemia, irritabilidad, depresión, cansancio... Le agradecería una pronta respuesta por e-mail ya que, como digo, va a empezar el tratamiento en diez días. Gracias y un saludo.

Nativitat Estadella López
(Barberà del Vallès)

Hemos explicado en numerosas ocasiones que somos periodistas, no médicos. Y por tanto no respondemos casos como éste por e-mail directamente. Para hacerlo necesitamos documentarnos e informarnos. Lo que requiere tiempo. No se nos pidan pues respuestas sobre la marcha porque ni podemos -ni debemos- contestar. Esta sección tiene como objeto orientar sobre problemas de salud planteados a nivel individual pero sólo las publicamos si las respuestas que damos pueden servir a su vez a otras personas que se encuentran en parecidas o similares circunstancias. Tiene pues carácter divulgativo. Si algún lector requiere una respuesta rápida y concreta sobre su caso lo que debe hacer es dirigirse a cualquiera de los médicos de nuestro Consejo Asesor –sus e-mail y teléfonos están a disposición de todos en nuestra web: www.dsalud.com- y pedir cita o buscar otros nombres y teléfonos accediendo al histórico de Cartas que aparece igualmente en la web donde se recogen las preguntas y respuestas ofrecidas en la revista desde el número 29. Dicho esto le diremos que tanto el Renoven como el Viusid son útiles en casos de Sida. Y puede tomar ambos simultáneamente. El Renoven –actual nombre del Bio-Bac- es un producto que ha demostrado en ensayos clínicos con personas que eleva significativamente el recuento de células CD4 y CD8 sin producir efectos secundarios. En cuanto al Viusid hay también estudios clínicos en los que se ha testado el producto frente a distintos tipos de virus como el herpes genital, el papiloma, el herpes Zoster, la mononucleosis, las hepatitis B y C y, por supuesto, las infecciones por el VIH. Y en todos los casos se constató una notable mejoría con un claro aumento de las defensas así como una reducción de la "carga viral". E igualmente son útiles el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y hasta la vitamina C natural (en dosis altas y en forma de ascorbato cálcico). En todo caso lo más práctico y rápido en estos momentos quizás sea probar con el tratamiento creado por el Dr. Isaac Goiz al que dedicamos la portada y el Editorial del número pasado. Es más, se lo sugerimos abiertamente. Convendría además que su hija se haga una limpieza de hígado, vesícula y riñones. José María Cardesín puede ayudarla sobre ello en Barcelona (93 453 00 77).


Apreciado Sr. Campoy: tengo una niña de 7 años que aún se hace pipí por las noches. Cuando tenía 4, viendo que no se lo dejaba de hacer, la llevé al pediatra y me dio unas pautas a seguir como no darle líquido una hora antes de acostarla. Y le mandó una pastilla llamada Minurín. Tres o cuatro meses después empezó a mejorar y estuvo una temporada bien así que cuando llegó la primavera se la retiré y pasó bien el verano pero cuando llegó el otoño volvió el problema y hoy seguimos igual. Pero me niego a que dependa de una pastilla con semejante prospecto. También me dijo el pediatra que no le pusiera pañal y que no la levantara de madrugada a hacer pipí pues la hormona tenía que madurar sola. ¿Hice bien en retirarle esa pastilla? Si le sirve de algo le diré que yo tengo 39 años y hasta los 15 me hacía pis en la cama. ¿Esto puede heredarse? Tengo otra niña de casi 4 años y también se lo hace. ¿Qué puedo hacer o darle? Muchas gracias.

Ana Isabel Toscano Mora
(Huelva)

La gran mayoría de los casos de lo que los médicos llaman eneuresis se debe al consumo de lácteos. Deje de dar durante unos días a sus hijas leche así como cualquiera de sus derivados –incluidos el chocolate con leche, los bollos, los pasteles, etc.- y compruebe si el problema desaparece. Así de simple.


En el nº 110 de su prestigiosa revista leí una carta en la que alguien que firmaba como J. M. de Berga (Barcelona) preguntaba si la causa directa de su enfermedad podía deberse a su exposición a las radiaciones electromagnéticas así como a la manipulación de ciertos componentes químicos de la empresa donde trabaja. Por lo dicho infiero que ese señor debe trabajar en la central térmica de Cercs porque es la única de esas características en Cataluña y fue por cierto la primera empresa condenada por delito ecológico. Y años después sigue contaminando. De hecho utiliza el sistema de “pagar por contaminar” ya que desde 1981 -aproximadamente- viene abonando a los propietarios de fincas y ganaderos diferentes cantidades por los efectos de la lluvia ácida que provoca. El propio ayuntamiento cobró más de siete mil euros en concepto de indemnización. Pues bien, yo vivo en Cercs y el ayuntamiento aprobó recientemente una moción para estudiar el aumento de casos de cáncer en el municipio y los primeros datos recibidos del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña son estremecedores: “En el municipio de Cercs –se dice-, el cual está situado en el pre-pirineo catalán, existe una tasa de mortalidad por cáncer 7 puntos más elevada que en el resto de Cataluña”. Como ustedes comprenderán la causa-efecto de este elevado porcentaje de muertes por cáncer me la puedo imaginar aunque no lo puedo afirmar por causas que también entenderán. Ahora bien, en el escrito del señor J.M., que se supone que es trabajador de esta empresa, se pone de relieve la cantidad de elementos tóxicos que se utilizan en ella, incluido el amianto, considerado elemento cancerígeno. Si están interesados en desarrollar este tema más en profundidad tengo a mi disposición abundante documentación. Entiendo que el cometido de la revista no es la denuncia social pero creo que con los datos de que dispongo podemos ayudar entre todos a que los ciudadanos entiendan la relación de ciertas enfermedades con el entorno que les rodea. Quedo enteramente a su disposición. Reciban un cordial saludo.

Germán Sánchez Martínez
(Cercs- Barcelona)

Entendemos su preocupación y agradecemos su ofrecimiento pero si los propios vecinos, que se están jugando su salud y la de sus hijos, no están por la labor de mover un dedo para resolver sus propios problemas no seremos nosotros quienes lo hagamos en su lugar. En España hay miles de casos como el que nos describe. Y la gente, en lugar de actuar, espera que alguien –quien sea- les resuelva sus problemas. Y así nos va. Nuestra sugerencia es que hable con sus vecinos. Y si nos les convence de la necesidad de actuar… plantéese en serio irse a vivir a otro lugar. Otra alternativa es poner el caso en manos de la Sociedad Española de Profesionales en Defensa de la Salud (www.defensoresdelasalud.com)


Estimado Sr. Campoy: soy suscriptor de la revista y un amigo desde que asistí al primer congreso que organizaron sobre cáncer. Me permito molestarle en un intento de poner orden y concierto en mi salud con sus consejos ya que no levanto cabeza desde que en 2005 fui operado por dos veces de un desprendimiento de retina fulminante en el ojo derecho sin recuperar la visión y, simultáneamente, diagnosticado como diabético tipo II (no insulinodependiente). Lo delicado de mi situación consiste en que sólo tengo en funcionamiento el riñón izquierdo ya que el derecho me fue extirpado el 15 de Mayo de 2007 por tener un cáncer en él. Las perspectivas que me ofrecen los médicos que me hacen el seguimiento y las revisiones periódicas, aún siendo excelentes profesionales, no son nada alentadoras pues hablan de que cuando la diabetes progrese aún queda la diálisis y el trasplante para seguir viviendo. Y no es muy atractivo el tipo de vida que se me ofrece. Por el momento me dicen que de las complicaciones cardiovasculares no debo preocuparme pues me sometí a un cateterismo -creo que injustificado- y me felicitaron por el estado de mis coronarias pero, no obstante, dada mi edad -73 años- todo puede cambiar en pocos meses. También debo añadir que por causas que ningún otorrino de los seis consultados me ha sabido explicar perdí hace años totalmente el oído derecho y en febrero del 2008 padecí una pericarditis de etiología inexplicable -según los médicos- tras tenerme ingresado 9 días de la que parece estoy recuperado. Con este panorama marché de vacaciones de verano y he tenido la oportunidad de leer el libro del Dr. Matías Rath Por qué los animales no tienen infartos y he quedado muy sorprendido de sus enseñanzas puesto que da un atisbo de esperanza a mi diabetes y a los daños que puede causarme. Pese a que mis médicos me dicen -casi con indignación- que voy a perder el tiempo y a que no he obtenido colaboración de ninguno (médico de familia, urólogo, nefróloga, endocrino y cardiólogo) me quiero someter al tratamiento natural de medicina celular que propone este doctor y no sé como hacerlo por lo que le estaría muy agradecido si me diera una solución. Comenzando por decirme dónde puedo adquirir los productos que propone en su libro en España y si conoce a algún profesional que pueda llevar mi caso, con preferencia residente en Sevilla o, como es lógico, lo más próximo a mi zona. En cualquier caso estoy a la expectativa de sus sugerencias y agradecido por dedicarme su tiempo y consejo. Sin otro particular y esperanzado en su positiva respuesta me despido de usted con mi más cordial saludo. Atentamente.

Rafael Boza y Rodríguez de León
(Sevilla)

En el nº 64 de la revista publicamos un artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente la diabetes que puede consultar en nuestra web: www.dsalud.com- en el que tiene usted amplia información sobre cómo afrontar ese problema en el mismo sentido que plantea el Dr. Matías Rath sobre cuyo trabajo y postulados –incluido el libro que menciona- hemos hablado varias veces. Si quiere usted adquirir en todo caso sus productos sepa que puede conseguirlos a través del número (0031) 457 111 224. Tiene en cualquier caso otras alternativas. Nosotros le aconsejamos que ante todo se alimente siguiendo las normas de La Dieta Definitiva –es ideal para diabéticos- y se plantee un buen tratamiento ortomolecular que incluya -en las proporciones adecuadas- vitaminas B6, B8, C y E, cromo, cobre, manganeso, magnesio y zinc. Debe pues eliminar todas las comidas acidificantes y, por tanto, los cereales, las legumbres, el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas (incluido el vino y la cerveza), el café, el té, las colas, el chocolate, las bebidas estimulantes, la grasa saturada animal y la leche y sus derivados. Y, desde luego, no freír nunca los alimentos. Asimismo es enormemente útil un tratamiento fitoterápico con plantas adaptógenas; lea usted para comprobarlo el reportaje que apareció en el número 88 con el título Sorprendentes resultados de la Medicina Sistémica en casos de diabetes y pie diabético (los productos para tratar la diabetes puede conseguirlos en España en el 96 129 38 38). E igualmente le invitamos a leer el artículo ¿Se ha encontrado la solución a la diabetes? que publicamos en el nº 103 donde contábamos que un grupo de científicos ha constatado que basta inyectar capsaicina -principio activo de algunos frutos picantes- en ratones diabéticos para que en menos de 24 horas sus páncreas empezaran a producir insulina con normalidad. Puede en todo caso consultar en Sevilla al Dr. Fernando Castelló de Mora (954 43 47 17).


Sr. Director: tengo una niña de 4 años que desde hace unos meses tiene dos grandes eczemas en el culo que le bajan a la parte posterior de la pierna en forma de puntitos. La he llevado al médico y me ha dado una pomada baja en cortisona. No toma leche de vaca sino de soja aunque sí ingiere derivados lácteos. No conozco a ningún homeópata infantil en Barcelona y me gustaría que ustedes me pudiesen informar de alguno que merezca su confianza. Quedo pendiente de su información al respecto y muchísimas gracias por su labor.

Pili
(Barcelona)

Ignoramos si cuando esta carta aparezca el problema que describe persistirá pero si es así le sugerimos que contacte con José María Cardesín en el 93 453 00 77. En todo caso, ¿por qué no prueba antes a dejar de darle productos lácteos -y chuches si es que los toma- y le aplica durante unos días en la zona plata coloidal? Hay varias empresas que la comercializan y se anuncian en la revista. Luego, si no funcionara, pregunte en Piabeli (www.piabeli.com) si alguno de sus productos puede resolver específicamente el caso de su hija. Ellos le indicarán el más adecuado.


Al leer una respuesta vuestra sobre un problema de Azoospermia me he preguntado si podríais orientarme ya que yo tengo lo mismo… pero la “no obstructiva”. Me encuentro igual de desolado, abandonado y perdido que el otro lector. ¿Podéis aconsejarme algo? ¿Hay alguna posibilidad de recuperarme? Aprovecho también para preguntar cómo se puede conseguir la planta Petasites hybridus pues mi hermano ha preguntado en numerosos herbolarios y no han sabido decirle qué marca la comercializa. Muchas gracias.

Valerico

Los médicos llaman Azoospermia a la ausencia de espermatozoides en el semen y ello puede deberse a una obstrucción de los conductos seminales –entonces se la llama obstructiva y sobre ese problema ya respondimos- o no obstructiva –su caso-. Y puede deberse a muchas razones. Por ejemplo, a problemas en el desarrollo o descenso de los testículos durante el crecimiento, a un déficit de producción de la hormona FSH que produce la hipófisis, a haberse sometido a Radioterapia o Quimioterapia, a la ingesta de drogas androgénicas –como los esteroides anabolizantes-, a una contaminación por compuestos químicos -como los fertilizantes agrícolas-, a una inflamación de los testículos por infección –normalmente por el Paramixovirus causante de las paperas o por la bacteria Chlamydia-, a la inflamación de la estructura que los circunda –a eso se le llama Epididimitis y la causa suele estar en una infección de la vejiga, la próstata o la uretra además de a la práctica de sobrexcitarse sexualmente sin eyaculación-, a la acumulación de líquido en un solo lado del escroto por un golpe –Hidrocele- o a la acumulación de sangre en uno o ambos testículos tras recibir golpes muy fuertes –Hematocele-, a un tratamiento con medicamentos coagulantes, etc. En suma, no es posible afrontar el problema sin conocer la causa por lo que nos tememos que en casos como el suyo hay que ir a un especialista que vaya descartando posibilidades hasta dar con ella. No vemos otra solución. Quizás un test kinesiológico pueda ayudarle en ese sentido (como el que se usa para testar parásitos y microbios en los tratamientos del Par Biomagnético). En cuanto a la planta Petasites hybridus se trata de su nombre científico pero es conocida popularmente como Tusílago mayor o Sombrerera.


Queridos amigos: mi hijo de 4 años ha sido diagnosticado de Distrofia Muscular de Duchenne. Esto es muy difícil para mí y como sé que estáis muy ocupados sólo quisiera preguntar si hay investigadores o médicos que tengan una postura disidente sobre esta enfermedad ya que pienso que lo que nos cuentan a nivel oficial está lleno de lagunas y de palabrería barata que encubre su falta de conocimiento. ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Qué orientación me podéis dar? ¿Hay algún tratamiento natural eficaz para todas las personas que lo sufran? Muchas gracias por vuestro trabajo.

D. Obito

La miopatía o degeneración muscular que padece su hijo se achaca a un gen anormal que codifica la distrofina y se encuentra en el locus Xp21. Suele caracterizarse por una hipertrofia progresiva de la musculatura con pérdida de reflejos e inclinación y/o balanceo al caminar además de fibrosis, tos débil, infecciones pulmonares frecuentes y disminución de la capacidad respiratoria. Progresa muy rápidamente y se dice que no tiene cura por lo que lo primero que convendría es corroborar el diagnóstico. Y luego plantearse si realmente tiene sentido que la causa de esa patología sea genética –cajón de sastre de toda patología cuyo origen se ignora- porque en la mayoría de los casos no suele haber síntomas ni al nacer ni en los primeros meses. De hecho hay numerosos casos con afectación intelectual y crisis epilépticas. Nuestra sugerencia es que actúe rápidamente planteando posibles causas ajenas a la planteada. Para empezar que su hijo se haga tanto un test de alergia como de intolerancia alimentaria y deje de consumir todo lo que le siente mal. Fármacos incluidos porque no está de más plantearse si tiene sentido atiborrarle de medicamentos iatrogénicos que se sabe van a empeorarle y no curan nada. Es más, no sólo debería eliminar desde ya los lácteos, el azúcar y los hidratos de carbono refinados así como las grasas saturadas sino que sería muy conveniente que siguiera una dieta claramente cetogénica durante un tiempo –o, aún mejor, La Dieta Definitiva- pero complementada con un tratamiento ortomolecular lo más completo posible que permita asegurarse de que no tiene carencias (puede sugerírsela José Ramón Llorente en el 96 392 41 66). Asegurándose muy especialmente de que toma suficiente ácidos grasos omega 3 a diario (Aceite de Krill NKO, Lyprinol o Algatrium Plus preferentemente) y vitamina C en forma de ascorbato cálcico. Asegúrese asimismo de que no está intoxicado químicamente, especialmente por metales pesados. Y si fuera el caso que siga un proceso de desintoxicación rápido; el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16) puede aconsejarle en ese sentido. Finalmente asegúrese de que no hay ningún parásito, hongo, bacteria o microbio que pueda ser la causa. Y para ello le sugerimos que opte bien por el Par Biomagnético (hable con Juan Carlos Albendea en el 91 704 57 81), bien por el método de la Dra. Hulda Clark (hable con Ignacio Chamorro en el 91 441 12 43). No se rinda ni conforme con palabras de consuelo.


Hola. Mi nombre es Raquel y leí un artículo vuestro sobre cómo tratar ortomolecularmente los trastornos de la tiroides que me ayudó mucho pero necesito aclarar algunas dudas. Cuando se habla de alimentos beneficiosos para el hipertiroidismo, trastorno que yo tengo, ¿las que debo comer son coliflor, nabos, maíz y mandioca? Por otra parte, estoy cursando el climaterio y me gustaría saber si puedo comer semillas de soja o productos derivados de ella. ¿Y qué pasa con la soja y el hipertiroidismo? Agradecería vuestra respuesta.

Raquel

Cuando se padece hipertiroidismo los alimentos que ayudan especialmente son la coliflor, la col verde o morada, las coles de Bruselas, los nabos, la mostaza, la yuca, las semillas de soja, los cacahuetes, los piñones y el mijo pero también los cereales integrales, la levadura de cerveza, el germen de trigo y el rábano (en especial el negro). En cuanto a la soja se sabe que su consumo excesivo provoca hipotiroidismo –el efecto contrario al que usted sufre- pero hoy día casi toda ella es transgénica y sólo por eso no la recomendamos aunque si aún así quiere usted probar es preferible que tome entonces lecitina y no leche de soja.


Hola. Leí en un artículo que la yema de huevo cruda tiene muchas enzimas digestivas de los tres tipos: proteasas, amilasas y lipasas pero también que las proteínas del huevo crudo son menos digestivas que si se cocinan y que además al contener avidina impiden la absorción de la biotina. Mi pregunta es si es recomendable comer yema de huevo cruda cuando hay problemas digestivos y gases (supongo que los ecológicos serán más seguros de no tener salmonella si no están caducados y se guardan bien). Y si es mejor comerlos pasados por agua porque así siguen teniendo muchas enzimas digestivas o, todo lo contrario, son difíciles de digerir y no son recomendables cuando hay problemas digestivos y de gases. Un saludo.

Alex del Cura

El huevo se digiere peor cuanto más cocinado está. Por eso es mucho mejor tomarlo al vapor, pasado por agua o escalfado que duro. Y duro mejor que frito o en tortilla Aunque lo ideal para preservar sus nutrientes sería consumir cocida la clara y a medio cocer la yema.


Estimado Sr. Campoy: le escribo esta carta con el ánimo de poder encontrar alguna ayuda adicional para mi sobrino Darío. Tiene 6 años y le acaban de diagnosticar vegetaciones tras un largo año sufriendo, una tras otra, infecciones de oído. No aparenta tener otro trastorno más que la pérdida de oído (no ronca por las noches, por ejemplo) y tras haberle dado un spray de agua salada para la nariz y unas gotas para el oído ahora nos dicen que la única solución para su problema es operar. Sin embargo, he leído en un libro de Andreas Moritz acerca de la importancia para el futuro sistema inmune adulto de pasar esta etapa de vegetaciones. La pediatra, por contra, nos dice que si no se opera estas inflamaciones en el oído pueden ser permanentes y hacer daño al oído interno. Estamos a la espera de visitar a un naturópata de mi confianza pero, mientras tanto, ¿podría ayudarnos con algún consejo adicional? He buscado en su página web y los escasos comentarios acerca del tema los hemos ido siguiendo pero todavía sin resultados. Muchas gracias anticipadas por su atención y agradecerle también la estupenda revista que editan que se ha convertido en un imprescindible mensual. Atentamente.

Iván Fernández
Vigo (Pontevedra)

Las vegetaciones o adenoides son una formación de tejido linfático ubicada en el conducto que va de la nariz a la garganta y constituyen el primer tejido de defensa ante los gérmenes patógenos en su camino hacia las vías respiratorias. El problema es que cuando las infecciones son frecuentes ese tejido se inflama mucho y puede obstruir parcialmente la entrada de aire. La mayor parte de las ocasiones tiene origen vírico pero igualmente afecta de forma notable la contaminación y sequedad medioambiental. En casos graves puede haber obstrucción nasal, abundante mucosidad, respiración ruidosa, voz gangosa y ronquidos. Y obviamente esa infección puede extenderse al oído. Pues bien, lo que le sugerimos es asegurarse ante todo de que su sobrino no es alérgico o intolerante a algún producto con el que se relacione a menudo (ropa, juguetes, muebles, productos de limpieza, ácaros del polvo…). En casa y en el colegio. Si no detecta el problema compruebe si se recupera poniéndole una mascarilla como las de quirófano; haciéndole ver que es un juego o que le ayudará a resolver su problema (depende de la edad siempre). Y luego consiga plata coloidal –insistimos, coloidal-, eche parte en un botecito estéril con gotero y aplíquela de forma abundante lo más cerca posible de la zona afectada. Varias veces al día. También puede echar una o dos gotas en el oído infectado. Y durante tres o cuatro noches aplique también en el interior del oído una gota de aceite de oliva virgen extra. Por último le sugerimos que en caso de que aún así no se resolviera el problema lleve a su hijo a que intenten eliminar la infección con la terapia del Par Biomagnético. Aunque suene repetitivo los resultados que se obtienen con ella -lo estamos comprobando en las últimas semanas- es espectacular.


Estimado Sr. Campoy: he leído en varios medios una investigación (Escocia 2007) que deduce que ingerir vitamina C junto con lípidos promovería tumores y cáncer en el estómago porque esa combinación hace que se multipliquen la nitrosaminas que son sustancias cancerígenas. Y como yo tomo diariamente suplementos de aceite de pescado y vitamina C -además de otros- me encuentro desorientada y no sé si debería suspender la toma. También tomo vitamina C cuando como jamón o pavo para inhibir la conversión de los nitritos que contienen estos alimentos en nitrosaminas pero como también contienen grasa no sé qué hacer. Le saluda atentamente,

Mónica Llanos

El estudio al que usted se refiere apareció en GUT -una conocida revista de Gastroenterología y Hepatología- y lo dirigió Kenneth McColl en el Departamento de Ciencias Médicas del Western Infirmary de Glasgow. Verá, las nitrosaminas –en efecto, potencialmente cancerígenas- se generan en condiciones de mucha acidez y, por tanto, el estómago es un lugar idóneo para ello por la presencia de los jugos gástricos. Y se forman calentando a altas temperaturas los alimentos muy ricos en proteínas –como el bacon o el chorizo- o los que son ricos en aminas nitrosables –es el caso del pescado y de los productos fermentados-. Por eso recomendamos tantas veces -y así se explica en el libro La Dieta Definitiva- que los alimentos no se cocinen nunca a altas temperaturas (además de porque ello transforma las moléculas “cis” en “trans”). Claro que también la mezcla de café con leche puede dar lugar a la formación de nitrosaminas como en su día explicamos. ¿Y cómo se forman éstas? Pues mediante la reacción de los nitratos con las aminas que hay presentes en los alimentos. Nitratos que se encuentran hoy en muchos frutos y plantas por su presencia en los suelos de cultivo y en el agua desde que empezaron a utilizarse masivamente como fertilizantes así como en muchos otros productos –desde latas de conserva hasta cosméticos pasando por ciertos tipos de queso como el Gouda y el Mimolette para evitar que se hinchen excesivamente durante la maduración- desde que se autorizaron como conservantes alimenticios. Son los casos del E-249 (nitrito potásico), el E-250 (nitrito sódico), el E-251 (nitrato sódico) y el E-252 (nitrato potásico). Sin olvidar que hay alimentos de origen vegetal que de forma natural son ricos en nitratos como las espinacas o el apio y, en menor medida, las remolachas y las acelgas. En todo caso no está de más decir que el principal productor de nitrosaminas es el humo del tabaco. Dicho esto añadiremos que la vitamina C dificulta -cuando no impide- la transformación de nitratos en nitrosaminas al convertir el nitrato en óxido nítrico. ¿Y entonces? Pues resulta que Kenneth McColl decidió investigar por qué la zona del estómago que más problemas provoca –cáncer incluido- es el llamado estómago proximal, la parte más cercana al esófago. Y para estudiarlo reprodujo en laboratorio las condiciones químicas que se producen en él. Pues bien, constataría así que la vitamina C impedía la producción de dos de las nitrosaminas usadas en el ensayo y controlaba perfectamente los niveles de las otras dos. Sin embargo luego descubriría que si se añadía a la mezcla un simple 10% de grasa lo que aumentaba espectacularmente era la producción de nitrosaminas. ¡Entre 8 y 140 veces! En pocas palabras, sin la presencia de grasas o lípidos la vitamina C reaccionaba con los nitratos en el medio ácido generando óxido nítrico pero en presencia de grasa y oxígeno aparecían nitrosaminas. Lo singular es que hoy día en muchos países –Estados Unidos incluido- es obligatorio usar vitamina C en forma de ácido ascórbico (E-330) o tocoferoles (E-306 y siguientes) cuando se usan nitritos (no nitratos), autorizados también porque inhiben el crecimiento de la bacteria denominada Clostridium botulinum (que durante su desarrollo produce la toxina botulínica que puede dar lugar al botulismo). Ahora bien, se dice que eso pasa en presencia de oxígeno. Y eso nos despista. Tampoco hemos podido saber qué tipo de vitamina C se usó. Si fue ácido ascórbico o era una forma alcalina. Ni si era natural o sintética. Ni qué tipo de grasa se agregó. En fin, demasiadas preguntas sin respuesta. Y eso que hemos intentado hacernos con el estudio y entrar en contacto con sus autores pero sin éxito hasta ahora. Así que informaremos en cuanto tengamos más datos.


Señor Campoy: felicidades por la revista. Me dirijo a usted para, si es posible, me aconseje escuetamente sobre un asunto. Verá, mis padres son ya bastantes mayores y me gustaría comprarles algo para subir las defensas. Estoy harto de que me engañen y me intenten vender productos de calidad cuando menos dudosa. Gracias a su revista he aprendido mucho pero tengo la siguiente duda: si comprar el Ocoxin-Viusid o el BIRM. Mi duda se debe a que el BIRM trae 125 ml y vale casi 100 euros (eso sí, sus fabricantes dicen que dura un mes porque se toman de 2 a 4 ml al día). Mi gran quebradero de cabeza es si tan pequeñas cantidades son suficientes porque están concentradas o en cambio es mejor el Ocoxin-Viusid que trae un bote 500 ml y se toman 50 ml al día. ¿Se consigue lo mismo tomando esos 2 a 4 ml que los 50 ml del producto de Catalysis? Espero que tenga tiempo para responderme. Mis padres y yo se lo agradeceremos eternamente. Un fuerte abrazo. Me siento en deuda con usted por crear esta maravillosa revista. Tiene que durar para siempre.

Mark White

Los dos productos que usted menciona suben las defensas pero están pensados para el tratamiento del cáncer y el Sida. Nuestro consejo es que a diario sus padres desayunen macedonias de frutas, se tomen a mediodía un buen gazpacho -sin vinagre- y se aseguren de ingerir pescado azul o, en su defecto, que ingieran suplementos –como ya en otra respuesta anterior sugerimos- de Aceite de Krill NKO, Lyprinol o Algatrium Plus (cualquiera de ellos) así como Cell-Food -un potente oxigenador celular- y Coral Care conjuntamente con vitamina K2 -para fortalecer los huesos-. Y por supuesto que eliminen de su dieta el azúcar blanco, los hidratos de carbono refinados, los dulces, el café cargado, el tabaco (si fuman) y el alcohol (si beben). Obviamente en el caso de que las macedonias de frutas o el gazpacho no les guste deberá entonces plantearse la posibilidad de que tomen algún complejo multivitamínico y mineral… pero de origen natural. Hay varias marcas en el mercado.


Hola. Ante todo les felicito por la revista porque es de gran ayuda para los lectores habituales. Verán, mi hermana fue diagnosticada hace unos años de Trastorno Bipolar del tipo esquizoafectivo y durante todos estos años la han tratado con neurolépticos antidepresivos y con litio. Hará unos cinco años empezó a padecer además Distonía cervical, una enfermedad de las llamadas “raras” que le produce movimientos involuntarios de la cabeza y el tronco haciéndole casi imposible poder andar sin ayuda de alguien. Para esta segunda enfermedad, provocada por los efectos secundarios de los medicamentos que toma para el Trastorno Bipolar, le recomendaron entonces infiltraciones en el cuello y en la espalda de toxina botulínica (Botox) pero no ha mejorado mucho por lo que ahora le han recetado otro medicamento llamado Tetrabenacina. Solo que me he informado y ese medicamento tiene, a su vez, posibles efectos secundarios que no quiero ni mencionar. Tengo la sensación de que está atrapada en un círculo vicioso que sólo la está aportando sufrimiento. A ella, a mí, al resto de la familia y a mucha gente que no puede disimular su asombro al ver a mi hermana caminar retorciéndose. También me ha parecido entender en lo mucho que he leído sobre la Distonía que el litio podría ser causante y, claro, me gustaría saber hasta qué punto es eso cierto porque ya sería lo último descubrir que el litio podría ser la causa y en lugar de retirárselo le estén dando diferentes medicamentos paliativos. Ésta es la situación y la pregunta, desesperada, si se les ocurre alguna recomendación o consejo que pueda ayudarnos aunque sea mínimamente. La cirugía está descartada por sus escasas garantías y los elevados riesgos. Les agradezco mucho su atención.

Antonio Rico

Hace año y medio aproximadamente explicamos ya en esta misma sección que Trastorno Bipolar es el nombre con que se designa a un tipo de depresión que se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo con fases de euforia (a las que llaman fases maniáticas) y ánimo bajo (o depresión). Pueden ser dramáticos y rápidos aunque lo más frecuente es que sean graduales. Hoy los médicos hablan de tres tipos: el I -o clásico- donde se produce una fase maníaca tan acusada que el paciente requiere generalmente hospitalización ya que las depresiones son intensas y llega a sufrir alucinaciones e incluso delirios siendo su conducta desordenada. En el tipo II aparecen depresiones intensas y fases de euforia moderadas que no requieren el ingreso. Se denomina hipomanía. Y la del tipo III se denomina ciclotimia porque se caracteriza por la sucesión de hipomanías y fases depresivas. Explicamos asimismo que se ignora qué lo provoca y que no hay ningún fármaco realmente eficaz para tratar el problema. Nuestra sugerencia, pues, es la misma que dimos entonces y ahora repetimos: que desintoxique a fondo su organismo, duerma suficiente (tome 3 mg de melatonina al acostarse, sustancia prohibida en España pero no en otros muchos países), suprima de la dieta los azúcares, el café, el alcohol, la leche y sus derivados, las harinas blancas y todo hidrato de carbono refinado aumentando en cambio la ingesta de alimentos ricos en triptófano -plátanos, higos, dátiles, pan integral, pavo, etc.- y omega 3 (sería excelente que tomara a diario aceite de krill) así como aguacates, ajos, cereales integrales, espinacas, berzas, hojas de remolacha, brécol, frutos secos, garbanzos, lechuga y lecitina de soja. Dicho esto añadiremos que quizás un tratamiento con el Par Biomagnético sea útil pero carecemos de datos para asegurarlo en este caso pues seguimos recopilando información sobre todas sus posibilidades. Dicho esto vamos a agregar un tratamiento que hasta ahora desconocíamos y sobre cuyos resultados no hay apenas datos en Europa y es cómo tratan homeopáticamente en la India los doctores Banerji tanto el llamado Síndrome maniaco-depresivo como el Trastorno Bipolar: se trata de ingerir Ignatia 200CH dos veces al día, Aurum Metalicum 200 CH dos veces a la semana si está en fase depresiva o Hyosciamus 6CH –también dos veces al día- si está en fase de euforia y, finalmente, si está violento, Stramonium 6CH dos veces al día. Al ser productos inocuos no hay problemas de efectos secundarios.


Estimados amigos: leo desde hace algún tiempo la revista cada mes y agradezco profunda y sinceramente el servicio que prestáis. Nadie hace una difusión tan seria de temas tan variados sobre cómo conservar o recuperar la salud. Y nadie propone -en la mayor parte de ocasiones- soluciones tan sencillas, tan al alcance de la mano y tan poco costosas. Tras esa actitud generosa de compartir y difundir el conocimiento adivino una gran humanidad y ganas de concienciarnos acerca de la realidad que nos envuelve que contrasta con la de quienes la ocultan para mantenernos en la ignorancia por intereses no precisamente confesables. Dicho esto quiero haceros una consulta: soy una mujer adulta y multípara que padece un mioma uterino. Algo que de momento sólo me ha causado reglas intensas y un poco de anemia pero desde hace tres meses, tras un período de gran estrés, el período intermenstrual ha comenzado a acortarse. La solución que me propone la medicina alopática es, ¡cómo no!, la extirpación. Pero yo tengo miedo de la intervención y de los cambios que puedan tener para mi vida sexual -ahora satisfactoria- así como de los posibles efectos secundarios de la intervención quirúrgica: pérdida de masa ósea, pérdidas de orina, etc. No sé si existe algún tratamiento alternativo que pueda ayudarme a regular el ritmo menstrual y algún otro tipo de solución, tratamiento, técnica, etc., para el problema. Hasta ahora he "navegado" sola y lo único a lo que he recurrido es a productos naturales como las vitaminas A, C y E y la ingesta de aceites vegetales consiguiendo así disminuir su intensidad. En espera de respuesta vaya por adelantado mi agradecimiento.

Fidencia Gómez

Hace apenas unos meses respondimos a una lectora que tenía su mismo problema aunque se lo diagnosticaron como útero miomatoso, término que alude al que tiene al menos un mioma o tumor benigno formado por tejido muscular. Le invitamos pues a leer la respuesta ya que era muy extensa. En todo caso le adelantamos que a nuestro juicio, como ya explicamos entonces, los miomas tienen mucho que ver con un exceso de toxinas en el cuerpo y un mal funcionamiento del páncreas por lo que le sugerimos que siga un tratamiento de desintoxicación a fondo del hígado, la vesícula, el páncreas y los riñones e ingiera a diario enzimas pancreáticas, básicamente las contenidas en la piña y la papaya. Siendo ideal que tome algo de ambas frutas a diario. Asimismo podría someterse a un tratamiento de electroterapia con una Papimi (pregunte en el 609 51 38 88 si hay algún profesional que lo tenga cerca de donde vive).


 

NÚMERO 112. ENERO 2009.

Sr. Director. desde que se descubrió el genoma humano -hace apenas 8 años- se intentan descifrar los cambios que se producen en nuestros genes en cada una de las 200 formas que se presenta el cáncer. De hecho recientemente se ha escogido Barcelona para encontrar el genoma de la leucemia linfática crónica, la más frecuente en niños. Tales investigaciones pretenden identificar los fallos en las letras que componen el ADN de las células cancerosas y encontrar fármacos que actúen a ese nivel específico para restablecer la arquitectura del genoma e inducir así un crecimiento normal de las células alteradas. La idea es, una vez se consigan los genomas de los 200 tipos de cáncer, actuar por vía molecular para restablecer las alteraciones genéticas. Así que una vez logrado se iniciará una larga investigación sobre posibles fármacos que actúen selectivamente y permitan desterrar los actuales tratamientos con quimioterapia y radioterapia, inespecíficos y demasiado agresivos. Ahora bien, según el modelo “oficial” el cáncer se origina por mutaciones o bloqueos de los mecanismos inhibidores del crecimiento celular que hacen que la célula alterada se vuelva inmortal, crezca de forma descontrolada y se expanda llegando incluso a órganos situados a considerable distancia. Sin embargo, dudo sinceramente que el cáncer pueda erradicarse de esa manera. Tal cosa sólo será posible cuando cambiemos el marco conceptual de la razón de ser del cáncer. Y para eso hace falta otro modelo de comprensión de la enfermedad. Modelo que ya existe –algo que muchos ignoran- y surgió de la disciplina científica que hoy conocemos como Epigenética. Una disciplina que, sin excluir lo que sucede a nivel molecular y bioquímico, considera el cáncer como el resultado de la interacción entre el material genético y el medio en el que éste se desarrolla. Es decir, no contempla el cáncer sólo como la consecuencia de una alteración de los genes sino como el producto de la relación entre éstos y su entorno. En suma, necesitamos un modelo que explique el papel y la influencia del entorno en la génesis del cáncer. Identificando los mecanismos esenciales del proceso. Y que lo haga no sólo en cada uno de los tipos de cáncer sino que plantee también el motivo por el cual resulta afectado -o no- cada órgano o sistema orgánico. Bueno, pues ese nuevo modelo fue propuesto en realidad hace ya 25 años por el médico internista alemán Ryke Geerd Hamer. Un modelo que ya ha identificado los diversos sucesos biológicos que ponen en marcha la información que produce los cambios que se observan en el cáncer. Sucesos que denominaría conflictos biológicos y cuya naturaleza o cualidad fundamental está en función de la necesidad biológica que se ha limitado o impedido para mantener a un ser en vida. Como la nutrición, la reproducción, la estructura y el contacto... tomando éstas no solo en su sentido literal sino simbólico. Ello nos sitúa ante la tarea de encontrar el contenido biológico de tales conflictos entre las circunstancias vividas o vivencias dramáticas. En suma, un abordaje terapéutico integral del cáncer requiere no sólo restablecer la anatomía de los órganos afectados con los procedimientos que la tecnología moderna ofrece y tratar de reestructurar los genes con medicamentos innovadores sino que pasa también por asegurar el buen funcionamiento del cuerpo. Hay que incluir nuevos enfoques en el actual marco de comprensión del cáncer recordando especialmente la necesidad de tener en cuenta el medio en el que nos movemos y la importancia de los conflictos biológicos que todos afrontamos en la vida.

Dr. Vicente Herrera Adell
(Barcelona)

En la revista hemos hablado ya en varias ocasiones de los postulados del Dr. Hamer -que compartimos en su mayoría- sobre los que el lector tiene amplia información en nuestra web –www.dsalud.com- ya que aparecieron en los números 11, 37 y 38. En todo caso bien está que se lo volvamos a recordar a nuestros lectores por lo que agradecemos al Dr. Herrera su carta.


Quisiera agradecerles ante todo la enorme labor que desempeñan con la revista y plantearles seguidamente una pregunta: ¿cuál es el origen de las hemorragias menstruales abundantes? En mi caso se han descartado posibles miomas y desequilibrios emocionales. El diagnóstico de mi ginecólogo es el de trastorno funcional. ¿Es posible que estén originadas por una disfunción pancreática? Cordialmente,

Ana Ibáñez

Los médicos clasifican los trastornos menstruales atendiendo a la frecuencia, duración y cantidad de sangrado. Así, a la falta de dos o más ciclos menstruales consecutivos le llaman Amenorrea, a los ciclos de menos de 25 días o adelanto de más de 5 días Proiomenorrea y a los de más de 35 días o retraso de más de 5 días psomenorrea. Además si el sangrado dura más de 8 días le llaman Polimenorrea y si es menor de 3 días Oligomenorrea. En cuanto a la cantidad de sangrado, si es superior a la habitual Hipermenorrea y si es menor Hipomenorrea. Añadiremos que llaman Nictomenorrea a la menstruación de predominio nocturno. ¿Y qué dicen sobre las causas? Pues que son muchas las posibilidades: un desajuste hormonal, un traumatismo, una infección, un proceso inflamatorio, pólipos, varices uterinas, un fibroma, mioma o leiomioma (que de las tres maneras se llama al tumor benigno del tejido muscular), un tumor maligno, una endometriosis, un problema de hipotiroidismo... Y en función de la causa se prescribe la cirugía (con láser o de forma laparoscópica), un tratamiento hormonal con estrógenos, antibióticos, el uso de analgésicos o incluso la ingesta de la píldora anticonceptiva o de progesterona... Depende de cada caso. Bien, nuestro consejo es que ya que su médico no encuentra la causa siga ante todo una alimentación y un tipo de vida lo más sano posible con una dieta libre de azúcar, hidratos de carbono refinados, grasa saturada, tabaco, café y alcohol. Ingiera en cambio abundantes frutas y verduras crudas, especialmente cítricos (naranja y limón sobre todo) y crucíferas (por ejemplo coliflor, coles de Bruselas y brécol) así como alfalfa, espinacas, berros, calabaza, polen de abeja y tomates. Sin olvidar tomar pescado azul un par de veces por semana. Otra posibilidad es ingerir cápsulas de omega 3, hierro, zinc y vitaminas B12, C y K. Recuerde –hemos hablado de ello- que la vitamina K o fitoquinona es llamada también vitamina antihemorrágica o vitamina de la coagulación porque es esencial para la formación de protombina, sustancia indispensable para la coagulación de la sangre. Son asimismo útiles algunas plantas. Es el caso de la Bolsa de pastor –por sus propiedades hemostáticas-, la caléndula –además de antiinflamatoria ayuda en la regulación de las funciones menstruales-, el aloe vera (en zumo), la cola de caballo –también es antihemorrágica-, el llantén -astringente y descongestionante- y, finalmente, el regaliz -salvo que sea hipertensa- pues fortalece el bazo. Añadiremos que la Medicina Tradicional China dice sin embargo que cuando la menstruación es de color claro conviene tomar la comida caliente y añadir condimentos picantes a las comidas (pimienta, canela, jengibre, etc) restringiendo en tal caso las frutas y verduras crudas. Es más, aún a riesgo de que tanta información la sature le diremos que para ésta la causa más común de las hemorragias menstruales es un estancamiento de la energía en el hígado y se sabe que es así si la lengua tiene un tono oscuro –incluso azul o verde o púrpura- y además hay inflamaciones, nódulos, abdomen hinchado, rigidez corporal y el pulso está alterado. En tal caso a las recomendaciones antes descritas habría que añadir la ingesta de algas marinas. En otras ocasiones entienden que puede estar afectada energéticamente la zona bazo-páncreas –en tales casos se nota debilidad, sensación de frío, escalofríos, palidez, orina incolora y pulso débil y lento- y entonces la solución estaría en ingerir comida amarga, salada o agria. Siendo útiles además los piñones, la canela, el anís, el hinojo, el jengibre seco, la pimienta negra, la melaza, la gelatina y el té de artemisa. Finalizamos diciendo que algunos expertos japoneses recomiendan simplemente ante la menstruación excesiva y prolongada. el consumo diario de cinco frijoles crudos de aduki que deben masticarse lenta y minuciosamente.


Estimado Sr. Campoy: quisiera saber si existe algún producto -bien farmacológico para tomarlo en forma de microdosis, bien homeopático- que dé flexibilidad a las articulaciones. Observo que he perdido flexibilidad a pesar de ir al gimnasio y hacer ejercicios para recuperarla. Un saludo.

Antonio Viñas Martín

Ya en el nº 79 de la revista –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com- publicamos un extenso artículo en el que explicábamos que la ingesta de colágeno hidrolizado estimula la regeneración del cartílago y además evita el desgaste de las articulaciones. A fin de cuentas el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Y en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 44 cómo tratar todos los problemas relacionados las articulaciones con información abundante tanto desde el punto dietético como ortomolecular. Le invitamos pues a leer ambos textos para que conozca las numerosas opciones que tiene.


¡Hola! Tengo 29 años y a finales de julio pasado, tras conducir durante 3 horas, empecé de pronto a tener problemas de visión en el ojo izquierdo, a ver puntos negros. Como si fueran moscas. Fui a Urgencias y allí me dijeron que era por cansancio y estrés. Pero al día siguiente el ojo continuaba igual de mal, fui al oftalmólogo -por miedo a que pudiera ser algo grave- y éste me diagnosticó una vasculitis retiniana derivada de una uveítis anterior pero no me especificó la causa. Me pidió una analítica completa y una radiografía de tórax y me dijo que tomara durante un mes Dexametasona en gotas y Ciclopéjico. Tres días más tarde, preocupado, decidí pedir una segunda opinión en una clínica oftalmológica de Barcelona. Los análisis aún no los tenía pero aún así el diagnóstico, después de las correspondientes pruebas, fue claro: la causa de la uveítis era una toxoplasmosis adquirida por vía alimentaria. Actualmente no tenía la infección activa pero ésta había rebrotado. El tratamiento fue Septrin oral forte durante 1 mes, Dacortin durante 2 semanas y Dexametasona durante otro mes reduciendo la dosis paulatinamente. Al mes de tratamiento el oftalmólogo me dijo que el toxoplasma estaba casi erradicado y que en 2 o 3 semanas los puntos que veía irían desapareciendo pero han pasado ya más de 4 semanas y aunque mi visión es mucho mejor no acaba de ser perfecta. Continúo viendo impurezas en mi campo visual. Agradecería que tengan la amabilidad de informarme si es normal lo que me pasa y si podría hacer algo para que no se vuelva a repetir puesto que el oftalmólogo me dijo que el problema podría volver a aparecer. Les doy las gracias anticipadas por su atención.

Albert
(Gerona)

En los números 106 y 108 de la revista publicamos dos extensos artículos que puede consultar en nuestra web –www.dsalud.com- sobre las patologías causadas por parásitos intestinales en los que, entre otras muchas cosas, explicamos cómo afrontar una infección por el Toxoplasma gondii, parásito que suele pasar al ser humano por contacto con gatos y que además de ser causa de abortos y poder afectar al feto con gravísimas consecuencias causa sordera, problemas neurológicos y, en efecto, daños en la retina. Lea ambos textos porque en ellos se explican todas las opciones que tiene. Sin obviar la posibilidad que ofrece la terapia del Par Bioenergético desarrollada por el Dr. Isaac Goiz y de la que hablamos precisamente en este mismo número.


No estáis solos. Por favor, no os sintáis descorazonados porque somos muchos los lectores que os agradecemos profundamente vuestro trabajo y la información que nos dais. Yo he tomado conciencia de mi salud gracias a vosotros. Y con lo que sé ahora no pienso dejar que pongan a mi hija la vacuna del virus del papiloma humano. Antes le doy el Renoven o el Ocoxin-Viusid para subir las defensas. ¡Que experimenten con las suyas! Amigos, no me quiero despedir sin felicitaros también por el artículo sobre la acidez y el bicarbonato sódico. Y, por cierto, como quiero poner en orden mi alimentación -y la de los míos- decidme: ¿hay algún producto que me podáis recomendar para protegernos de la acidez que contenga bicarbonato de sodio, potasio, calcio y magnesio? ¿Y qué es mejor? ¿En forma de citrato o de bicarbonato? ¿Qué os parece la cebada verde que muchos naturistas utilizan para alcalinizar el cuerpo? ¿Hay algún problema en tomar productos alcalinizantes continuamente como preventivos o cuando la dieta seguida no es la adecuada? Gracias.

Domingo González
(Gibraltar)

La alcalinización del organismo debe lograrse desintoxicándolo y haciendo una dieta libre de acidificantes –alcohol, café, azúcar, carbohidratos refinados, carne roja, etc- y rica en fruta y verduras. Tomar de forma habitual antiácidos o productos alcalinizantes –aunque sea simple bicarbonato sódico- no es una buena idea. Piense que el organismo segrega ácidos para digerir los alimentos y si usted añade esos productos a la vez impide que haga correctamente su función. Éstos sólo se justifican cuando hay exceso de acidez y eso todos lo sabemos enseguida porque las molestias son claras. Luego deben tomarse exclusivamente en situaciones puntuales, no de forma periódica. Esa no es la vía adecuada para alcalinizar el organismo. Otra cosa es que puntualmente en casos de cáncer gástrico se ingiera de forma terapéutica pero eso debe controlarlo un profesional de la salud.


Estimado Director: estoy leyendo con mucho interés su libro La Dieta Definitiva –lo he adquirido por Internet- y pienso seguirla. Ya tengo cita esta semana con un buen internista para que me acompañe en el intento dada mi edad -67 años- y mi sobrepeso -unos 30 kilos aproximadamente- pero necesito hacerle dos pregunticas no más: en la lista de alimentos permitidos aparecen la yuca y el boniato. Y creo que es un error pero quiero estar segura. Por otra parte, ¿por qué no hay sugerencias de menús en el libro? Me ayudarían mucho en el manejo cotidiano de la dieta. Gracias y felicitaciones por el libro. Es muy sólido, orienta mucho y convence.

Lelis Páez
(Venezuela)

La yuca –también conocida como mandioca, maniot, manioc, pari, quivá, cui, yuca brava, yuca amarga, cassava, etc.- posee un 85% de hidratos de carbono y aunque tiene la ventaja de que no contiene gluten debe excluirse de la dieta al igual que el boniato –también llamado batata, camote, moniato y papa dulce, entre otras denominaciones- y que tiene un 21,5% de hidratos de carbono porque como ya explicamos en esta misma sección en el nº 99 se “colaron” en la lista de Alimentos Permitidos a pesar de que al hablar del segundo en el capítulo dedicado a raíces y tubérculos ya se deja claro que debe excluirse. Era pues una clara contradicción que se resolvió ya en las últimas ediciones del libro aunque no haya puesto en peligro el éxito de la dieta en España porque ambos vegetales se consumen poco a diferencia de Iberoamérica donde su ingesta sí es masiva.


Ante todo enhorabuena por la revista. Y ahora paso sin más a exponerles mi caso: cuando tenía 18 años -ahora tengo 50- me diagnosticaron un nódulo frío tiroideo benigno y como única solución la cirugía. Me operaron cinco años después quitándome un nódulo de cinco por tres centímetros. Todo salió bien. Me dieron el alta sin ningún tratamiento. Quince años más tarde noté un pequeño bulto en el cuello y acudí a mi médico de cabecera. Me dijo que no era la tiroides sino el esternocleidomastoideo, forzado por la gimnasia. Dejé de hacer gimnasia pero no sólo no desapareció sino que aumentó. Seis años después otro médico me dijo que era “un bocio como una casa de grande” y me derivó al endocrino. Tras varias pruebas diagnosticaron que era una recidiva del nódulo frío, me hicieron una punción y resultó ser benigno. De crecimiento lento... pero en la actualidad mide ya ocho centímetros. En aquel momento descartaron la cirugía y optaron por un fármaco: Eutirox 75 (una pastilla diaria para detener el crecimiento). Lo singular es que nunca me explicaron por qué crecía. El caso es que después de cinco años de tratamiento con ese fármaco ahora me dicen ha seguido creciendo y no hay otra solución que la cirugía y se trata de una operación delicada. En suma, me siento pérdida y no sé qué hacer. Por eso acudo a ustedes. Me gustaría saber si hay algún tratamiento o algún médico que pueda ayudarme. En Asturias a ser posible. Muchas gracias y reciban un cordial saludo.

M. J. F.
(Asturias)

Los médicos llaman nódulo tiroideo a todo tejido nuevo o tumor que se forma en la tiroides, la inmensa mayoría de los cuales son benignos –es decir, no “cancerosos”- y se desarrollan sin apenas síntomas aunque a veces producen dolor en el cuello, la mandíbula o el oído y voz ronca. Y cuando es grande puede haber dificultad para tragar o respirar. Añadiremos que cuando el nódulo está lleno de líquido o sangre se considera simplemente un quiste. ¿Y cual es la causa de los nódulos tiroideos no cancerosos o adenomas? Se ignora. Pero está constatado que aparece en muchas personas con hipotiroidismo o que sufren la llamada Tiroiditis de Hashimoto. Se especula con un posible defecto genético y, en efecto, con la falta de yodo en la dieta que haga que la tiroides no segregue suficiente Tiroglobulina, proteína que proporciona los aminoácidos para la síntesis de las hormonas tiroideas, entre ellas la Tirotropina (TSH) u Hormona estimulante del tiroides y de la Tiroxina o Tetrayodotironina (T4), algo que puede comprobarse con un simple análisis de sangre. Y se dice que es “frío” cuando el tumor o adenoma es menor de un centímetro de diámetro y apenas se puede palpar lo que no cuadra con su situación actual. En cambio se llama Bocio coloideo nodular o Bocio endémico al aumento del tamaño de la glándula tiroides –no a la formación de un tumor- y sí suele ocasionarlo un déficit de yodo. De hecho se piensa que ese aumento de tamaño se produce para intentar producir más hormona tiroidea y compensar la insuficiencia (solo que a veces en demasía y entonces al exceso de secreción se le llama tirotoxicosis y al problema bocio nodular tóxico). En estos casos, pues, debería bastar suplir el déficit de yodo para resolver el problema. En cambio en el caso de los tumores benignos los médicos intentan reducir el tamaño del nódulo con un tratamiento hormonal y por eso le recetaron Eutirox 75, fármaco que no lleva sino levotiroxina de sodio, hormona de origen sintético que se supone puede sustituir las funciones de la hormona tiroidea natural. En suma, ¿qué tiene usted realmente? ¿Un adenoma o tumor benigno... o un agrandamiento de la glándula? Porque de que se trate de un problema en el esternocleidomastoideo a causa de la gimnasia no vamos ni a molestarnos en hablarle. Pues bien, en realidad si se trata de un tumor o de un agrandamiento de la glándula no nos parece a nosotros importante. De hecho pensamos que en ambos casos debería usted asegurarse de que ingiere suficiente yodo y tirosina -aminoácido que al combinarse con el yodo da lugar a la Tiroxina o Tetrayodotironina (T4)-; le sugerimos pues que tome a diario un poco de sal yodada con las comidas e ingiera paralelamente unas cápsulas de L-Tirosina, vitamina B6 y magnesio. Si la sal le sienta mal ingiera entonces alimentos ricos en yodo como las cebollas, los rábanos, las algas kelp, el fucus y el marisco así como los plátanos y las peras. Y elimine de su dieta durante unos meses la ingesta de mostaza, repollo, nabos, nueces, yuca, alubias de soja y coles. Asimismo debe averiguar si tiene algún otro déficit nutricional, si hay un problema de acumulación de tóxicos y, sobre todo, averiguar si sufre alguna infección bacteriana porque puede también ser la causa. Y en este último caso es muy posible que un diagnóstico y tratamiento con la técnica usada en el Par Biomagnético –de la que hablamos en este mismo número- pueda serle útil. Le sugerimos probar de hecho esta posibilidad con una de las personas con más experiencia en España: Juan Carlos Albendea (91 704 57 81).


Sr. Director: en el número 101 de la revista aparece un artículo en el que entrevistan ustedes a Coral Mateo, veterinaria y homeópata, donde ésta postula de manera inteligente que el cáncer no es una enfermedad sino un proceso biológico en el que el tumor actúa como incinerador de toxinas. Pues bien, quisiera añadir que no sólo el cáncer sino cualquier otra enfermedad se puede tomar como un proceso biológico vital de auto-eco-organización (Morin) del organismo. El organismo vivo, termodinámicamente abierto pero singular, con capacidad de autonomía y autorreferencia (Varela-Maturana), tiene a veces un comportamiento vital que llamamos enfermedad cuando en realidad se trata de un proceso auto-eco-organizativo (Payán J.C., La Desobediencia Vital. www.terapianeural.com). La enfermedad, vista así, no es pues sólo una manera de quemar, depositar, degenerar o incinerar toxinas sino que se entiende como un proceso cibernético, teleológico, teleonómico, vital y auto-eco-organizativo de adaptación que puede ser necesario aunque indeseable. Todos los organismos vivos -no sólo los seres humanos- tienen biocibernéticamente lo que se ha llamado Patrones de Organización que Morin y otros reconocen como la configuración de las relaciones entre los componentes -o sucesos o sucederes- de un fenómeno y que determinan sus características esenciales. Por ejemplo, los aminoácidos que conforman una proteína se pueden relacionar de una manera y determinar la proteína “Y” o se pueden relacionar de otra y determinar la proteína “A” según la función y la necesidad de todo el organismo ya que son procesos funcionales que no se pueden fraccionar o segmentar. No anatómicos, que sí se pueden dividir. Estos Patrones de Organización -basados en principios cuánticos, cibernéticos y biológicos, entre otros- dan origen a emergencias (que emergen) de estructuras y funcionamientos que se llaman Patrones de Forma en los cuales vemos procesos macros que determinan un tipo de enfermedad o patología. Todos los organismos hacen, en todo momento, procesos de auto organización, emergencia y forma o estructura que se interrelacionan entre sí, se confunden y es imposible distinguirlas o dividirlas salvo con fines didácticos o académicos... pero su realidad es indivisible. Por eso los procesos emergentes se pierden cuando tratamos de dividirlos o analizarlos, que es como generalmente nos relacionamos con lo viviente. Un ejemplo puede aclarar un poco el asunto. Todos -y todas- sabemos que la interrelación (Patrones de Organización.) entre las letras (aminoácidos) de nuestro alfabeto (componentes o sucederes de un fenómeno de comunicación) da como resultado la formación (emergencias) de palabras según el código del idioma castellano. Pues bien, en un momento dado el organismo vital, con memorias, con cognición, con teleología y teleonomía, prefiere inventarse palabras que no dicen nada para el código (enfermedad) pero mantiene las condiciones básicas del abecedario ya que manteniendo las letras puede en determinado momento reorganizar sus interrelaciones y retomar un camino menos fragoso, es decir, puede volver a formar palabras con significado. Por ejemplo, la palabra Discovery tiene 9 letras que pueden mezclarse así: Soyirevcd. Esta última es un desatino, una "enfermedad", pero le permite, al permanecer las 9 letras, formar después una palabra que ya no tenga ese nivel de desatino. El que observa –objetivamente- el desatino lo considerará una patología pero para el sistema vivo mismo es una posibilidad aparentemente caótica (Caos: comportamiento impredecible e irregular pero determinista que en un momento dado toman sistemas aparentemente de comportamiento lineal o predecible) en la cual el organismo mantiene las letras que son el germen de su propio orden auto-eco-organizativo. Como vemos, ésta es una manera paradigmáticamente diferente de acercarnos a la salud y a la enfermedad. El tratamiento de un organismo desde este punto de vista no es imponerle o meterlo en un esquema preestablecido de "salud" como norma sino darle impulsos biológicos para que el sistema se auto-eco-organice de una manera diferente. Esto que he presentado es comprobable en los tratamientos que se hacen con Terapia Neural, algo que no aparece con frecuencia en la revista. Les ruego me perdonen la cantidad de paréntesis -casi nunca escribo así- pero se hacen necesarios para hacerme entender en un corto espacio. Muchas gracias por su atención y felicitaciones por la revista a la que estoy suscrito hace ya algún tiempo. Fraternalmente.

Dr. Julio César Payán de la Roche

Coincidimos con sus planteamientos. Respecto a su comentario final decirle sólo que la primera vez que hablamos de forma extensa sobre la Neuralterapia fue en el nº 45 –hace ya pues seis años- cuando publicamos un extenso reportaje titulado Enorme eficacia curativa de la Terapia Neural. Y ha vuelto a hablarse de ella en varios reportajes posteriores así como en las secciones de Noticias y Cartas porque somos muy conscientes de su utilidad e importancia. Por lo que respecta a su planteamiento global sobre la salud y la enfermedad debemos decirle que resulta tan sorprendente como gratificante comprobar que hay médicos que han sido capaces de ir más allá de la Física newtoniana y la pura farmacología bioquímica. Es esperanzador aunque pertenezca usted a una minoría ilustrada entre sus colegas. Dicho esto suponemos que coincidirá usted con nosotros en que aún siendo el organismo capaz de autorreparar cualquier disfunción en la mayoría de las ocasiones –otra cosa es que requiera más o menos tiempo para hacerlo- hay ocasiones en que una ayuda no está de más. Es el caso de las intoxicaciones químicas y alimentarias que llevan a la acidificación del organismo, de los déficits ortomoleculares, de los desequilibrios energéticos (especialmente los causados por las radiaciones telúricas y electromagnéticas) o de las infecciones parasitarias y microbianas. Por lo demás tiene usted razón: dejar actuar al organismo es casi siempre la mejor opción terapéutica en el caso de la inmensa mayoría de las llamadas “enfermedades”.


Hola. La verdad es que cada vez hacen más interesante la revista. Tengo algunas preguntas. ¿La tagatosa como edulcorante puede resultar perjudicial para la salud? Parece que no eleva el índice glucémico. Por otro lado dicen ustedes que para no favorecer parásitos como la cándida es mejor no tomar alimentos fermentados como la cerveza y otros. ¿A qué otros se refiere? ¿A la soja fermentada, por ejemplo (natto, tempeh, miso, tofu fermentado)? En cuanto al artículo sobre el doctor Simoncinni y cómo combatir el cáncer con bicarbonato sódico se recomienda ingerir éste diluido para el cáncer de estómago pero en alguna ocasión he leído que el bicarbonato sódico puede provocar un efecto rebote en el pH estomacal si se toma como antiácido. Y como el cáncer no puede sobrevivir en medio alcalino... Un saludo.

Alex del Cura

La tagatosa es un monosacárido perteneciente al grupo de las cetohexosas que se utiliza desde hace años como edulcorante -se reconoció a nivel internacional que es seguro en el 2001- cuya textura es similar a la sacarosa y tiene una capacidad edulcorante similar (el 92%) pero con solo un 38% de calorías por lo que apenas afecta al nivel de glucosa e insulina en sangre. De hecho en la actualidad existe un ensayo clínico en fase III para comprobar si puede ser utilizado como tratamiento en casos de diabetes tipo 2. En cuanto a los alimentos fermentados son todos aquellos cuyo procesamiento involucra el crecimiento y actividad de microorganismos como mohos, bacterias o levaduras y en esa categoría se encuentran las bebidas alcohólicas –entre ellas la cerveza, el vino, el champán o el cava-, el vinagre, el pan, los encurtidos, los derivados lácteos –el yogur, el kefir, las cremas y natas, los quesos, etc.-, la salsa de soja, el miso, el tofu, el tempeh, el kombucha, el kimchi, el chucrut y muchos otros. Por lo que se refiere al uso de bicarbonato sódico diluido en casos de cáncer el consumo oral del mismo se hace por tiempo restringido y actúa rápidamente. Es evidente que el estómago no puede mantener un estado de alcalinidad mucho tiempo ya que para digerir los alimentos segrega ácidos muy corrosivos. Es decir, cuando hay exceso de alcalinidad reacciona pronto para equilibrar el pH y llevarlo al punto adecuado pero la acción terapéutica para entonces ya habrá tenido lugar. Y es a ese mecanismo natural de control a lo que algunos llaman “efecto rebote”.


Sr. Director: hace ya algunos años que compré mi primer ejemplar de su revista y desde entonces es para mí una lectura obligada. Me satisface también comprobar su amplia difusión ya que prácticamente en cualquier kiosco la encuentras. Enhorabuena. En cuanto a los artículos publicados sobre el cáncer me pareció muy llamativo el trabajo de la doctora Budwig comentado por el doctor Raymond Hilu en la entrevista que le hicieron. Especialmente por el 90% de éxito entre los más de 2.000 casos tratados. Y eso que es un tratamiento sencillo. Tanto que desde entonces, a modo de prevención, tomo con cierta regularidad la crema Budwig. Sin embargo me ha surgido una cierta inquietud al leer que existe algún estudio científico que asocia el aceite de lino con el cáncer de próstata. Se hace mención de él en diversas páginas de Internet así como también en algunos libros (son los casos de La curación del cáncer con métodos naturales y La inflamación silenciosa). Especial importancia en ese sentido doy además a la afirmación que escuché al Dr. Hilu en el DVD que adquirí con su ponencia: “Prácticamente todo el mundo puede utilizar esta dieta salvando algunos casos de pacientes con cáncer de próstata”. Y, claro, dada la importancia cuantitativa del cáncer de próstata entre los hombres y las dudas que me han generado esas palabras del Dr. Hilu he dejado de tomar la crema por lo que les agradecería mucho si pudieran decirme algo que clarifique mis dudas. Muchas gracias.

J. Carlos Domingo
(Madrid)

No es exactamente así. Lo que el Dr. Hilu explica es que no procede que la tomen aquellas personas a las que se les ha diagnosticado cáncer de próstata cuando en realidad lo que tienen es una infección bacteriana causada por una bacteria, la morelia, ya que ésta se beneficia del lino y, por tanto, es contraproducente. El problema pues, según afirma, es que el 25% de quienes han sido diagnosticados de cáncer de próstata no tienen tal sino una infección. Dicho esto recordamos que el objetivo principal de la Dieta Budwig es proporcionar al organismo abundantes ácidos grasos omega 3 y desde que ella hizo su propuesta han aparecido en el mercado productos de alta calidad biológica que hacen esa función excelentemente y sobre los cuales hemos hablado de forma amplia en la revista. Nos referimos al Aceite de Krill NKO, el Lyprinol y el Algatrium Plus.


 

NÚMERO 111. DICIEMBRE 2008.

Sr. Director: me gustaría expresar brevemente mi opinión sobre la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano. Verá, a mi juicio la salud es una forma de vivir autónoma, solidaria y positiva. El virus del papiloma llega al cuello del útero con las relaciones sexuales y pasados más de cinco años puede producir las lesiones precursoras de uno de los pocos cánceres evitables con una eficiencia casi total si se realizan periódicamente revisiones ginecológicas, poco instauradas en los estados pobres donde éste cáncer es uno de los de más mortalidad. Sin embargo el pasado año mató a seiscientas mujeres españolas (diez veces menos que el cáncer de mama) que posiblemente no habían realizado a tiempo sus respectivas revisiones. Bueno, pues aunque la vacuna contra este virus -que protege contra los tipos más frecuentes y tiene un coste económico similar al de todas las demás vacunas juntas- no evitará las revisiones dada la posible infección por los tipos no cubiertos las consejerías de Sanidad y el Ministerio han decidido con cierta prisa financiarla con dinero público e iniciar una campaña para justificar una decisión que deberá verse si favorece la salud de las mujeres y de la comunidad. Porque si la autonomía es la suma de la libertad y la responsabilidad individual y social de las propias acciones, ¿el hecho de estar vacunadas no podría generar en las mujeres una sensación de falsa seguridad y ello hacer que disminuyan las revisiones ginecológicas y el uso del preservativo para prevenir ésta y otras enfermedades de transmisión sexual? Por otra parte, ¿qué nivel de malversación de unos fondos sanitarios ya bajos y qué nivel de solidaridad económica con otras causas de mortalidad más frecuentes supone regalar a las farmacéuticas millones de euros para evitar una única muerte en quince años por un virus para el que ya existen unas revisiones preventivas que quizás sólo era necesario potenciar? En suma, ¿se actúa positivamente cuando se toman decisiones tan populistas como ineficaces que rehúsan promocionar la salud a largo plazo mientras se favorece el consumismo, se ejecutan sin consultar a los sanitarios implicados, permiten dar argumentos a los que cuestionan la totalidad de las vacunas y, sobre todo, no dan a los ciudadanos ejemplo de cómo debe un estado democrático actuar para que la vida de las personas sea cada día más autónoma, solidaria y positiva?

Dr. Pere Maria Domingo Salvany

Tiene usted razón. Y como sobre la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano hemos publicado ya de forma amplia y detallada nuestra opinión no creemos necesario reiterarla. Invitamos al lector a leer en nuestra web –www.dsalud.com- el Editorial que con el título ¡No vacune a su hija! publicamos en el nº 99 así como el reportaje titulado El sinsentido de la Vacuna para el Virus del Papiloma Humano que apareció en ese mismo número. Igualmente le invitamos a leer el reportaje que publicamos en el nº 109 con el título Cómo afrontar una infección del Virus del Papiloma Humano con Microinmunoterapia y la noticia que apareció en ese mismo número titulada La World Association for Cancer Research (WACR), contra la llamada Vacuna del Virus del Papiloma Humano. Agregaremos que tenemos constancia de que tras las primeras vacunaciones ya ha habido niñas con problemas de salud pero los médicos que las atendieron aseguraron a sus padres que “sus problemas tenían que deberse a otra cosa” porque ¡la vacuna es inocua! Una intolerable mentira que quienes la transmiten lo hacen -en la mayoría de los casos- porque así se les ha hecho creer a ellos. Es más, precisamente eso está haciendo que muchos médicos y enfermeras no alerten de las reacciones negativas que sufren las niñas vacunadas porque descartan “a priori” que pueda deberse a ella. Volvemos así a asistir a otro despropósito sanitario que probablemente volverá a quedar impune.


Hola. Me dedico a la sanación espiritual además de utilizar remedios naturales y quería agradeceros vuestra labor y, sobre todo, felicitaros por la sección de Nutrición Ortomolecular. Fantástica, de verdad. Es una guía increíble. En fin, os escribo porque hace tiempo leí un reportaje acerca de los conservantes y otras sustancias toxicas que la industria alimenticia utiliza y me llamó especialmente la atención el aspartamo. Bueno, pues quiero que se sepa que son muchas las empresas que utilizan ese edulcorante en España porque es legal -a pesar de su peligro potencial- pero como yo viajo mucho a Bélgica y Holanda me llamó mucho la atención algo: las Patatas Lay’s sabor mediterráneo llevan aspartamo en España ¡pero en Bélgica y Holanda NO! Increíble, ¿verdad? ¿Y por qué es así? Pues porque en esos dos países los controles son más exhaustivos y la población está mejor informada. Es sólo un ejemplo pero tras ser consciente del problema he empezado a elaborar una lista de empresas con actitudes similares para enviárosla. Porque sé que "la unión hace la fuerza". Un abrazo.

Antonio García Iglesias

Las patatas Lay’s las comercializa en nuestro país la empresa Pepsico Iberia, multinacional propietaria de muchas otras marcas -Pepsi, 7UP, Kas Fruit, Tropicana, Gatorade, Alvalle, Doritos, Matutano, Cheetos, Ruffles, Santa Ana, Bocabits.... comercializando 19 tipos diferentes. Y en España llevan aspartamo estas tres: Lay's Campesinas, Lay's Sensations Cebolla Caramelizada y Lays Sensations Chiles Picantes. Agregaremos que en cualquier caso nos parece aún peor que algunas lleven glutamato monosódico. Y tal es el caso de las tres mencionadas –y que por tanto llevan los dos productos por lo que sugerimos a los lectores abiertamente que no las consuman- así como Lay's Jamón, Lay's a la Vinagreta, Lay's Sensations Pollo al Horno y Lay's a las Finas Hierbas. Y eso sin mencionar que algunas llevan además fenilalanina, guanilato, inosinato disódico, 5’-ribonucleótido disódico, acetato y diacetato de sodio y extracto de páprika. En suma, quienes crean ingenuamente que consumir patatas industriales en bolsas carece de riesgos para la salud ya pueden ir tomando nota. Especialmente porque en el mercado existen marcas de patatas fritas que no llevan esos ingredientes potencialmente perjudiciales. Por tanto, más vale acostumbrarse de una vez a leer bien las etiquetas de todos los productos alimenticios que ingerimos pues la creencia de que estamos seguros porque las autoridades sanitarias ya se ocupan de velar por nuestra salud es de una ingenuidad inmensa. De hecho la causa de la mayoría de las patologías actuales que padecemos está en los tóxicos que ingerimos destacando entre ellos muchas de las sustancias que se agregan a los alimentos como conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes y gelificantes. Por supuesto el lector puede hacer caso omiso de nuestra recomendación pero si el día de mañana se siente enfermo no le cuente a los demás con cara de asombro que no sabe a qué puede deberse como hacen los fumadores y bebedores habituales al igual que quienes tienen orejas con apéndices en forma de móvil telefónico. Porque hoy ingenuidad empieza a ser por desgracia sinónimo de estupidez ya que cada vez hay más gente sin escrúpulos que vende todo tipo de productos peligrosos... a sabiendas de que lo son.


Estimados amigos: me gusta mucho la revista y confío plenamente en ella. Es por ello que me gustaría realizar una consulta personal. Tengo 30 años, no tengo hijos y en julio del 2007 me salió un bulto en la mama izquierda además de notar una ligera retracción en el pezón. Me hicieron una ecografía y un PAAF y me diagnosticaron un “proceso inflamatorio agudo abscesificado con marcada reacción granulomatosa sin signos de malignidad”. Me trataron con antibiótico y antiinflamatorio durante una semana y posteriormente no se me hizo ningún control hasta pasados varios meses. El tratamiento fue demasiado corto para la infección que tenía -como he sabido después- y, por supuesto, el bulto no desapareció. Los médicos que me vieron posteriormente no se cuestionaron el tratamiento que me habían prescrito y me dijeron que era mejor dejar ahí el absceso porque las intervenciones en la mama no quedaban muy bien y al no ser algo maligno era mejor no tocarlo. Sin embargo, a los pocos meses empecé a notar dolor en la zona anexa al bulto -más cerca del pezón- estando la misma más dura y caliente. Se lo dije a mi ginecóloga así como que notaba una retracción aún mayor en el pezón. Ella no le dio importancia pero después de insistirla me mandó a la unidad de mama de La Paz. Allí el trato fue bastante malo. El médico que me atendió no le dio importancia al dolor que yo alegaba y me dijo que sería por la menstruación. Se centró en el primer bulto que me había salido y me recomendó operarme para quitármelo. Le respondí que me lo pensaría. A los pocos días se inflamó toda la zona y se me formó una bolsa enorme de pus. Como no había quedado satisfecha con el trato que había recibido acudí a otro ginecólogo especializado en mama y cirugía que me habían recomendado y que es el que me está tratando actualmente. Él me diagnosticó una mastitis recidivante flemosa con afectación de un área de unos 4-5 cms. en toda la región retroareolar y radial 9 de la mama izquierda. Me explicó que la cirugía en este caso debía ser muy amplia pues si quedaba tejido residual infectado recidivaría y fistulizaría por lo que el resultado estético sería muy malo y me recomendó un tratamiento antibiótico a largo plazo. Empezamos a principios de febrero del 2008 con Fosfocina 500 mg y Varidasa. Y me recomendó tomar mucho yogur. Pero aún así tuvimos que suspender el tratamiento porque a los 15 días tenía diarrea y la mastitis había empeorado. El 20 de febrero comenzamos un tratamiento con Augmentine 875 mg, Omeprazol y Varidasa. Al poco tiempo reventó la bolsa de pus y la mama comenzó a mejorar (el pus era de aspecto estafilocócico). También salía algo de pus por el pezón. En mayo el pecho parecía normal tanto en la palpación como ecográficamente pero continuamos con el tratamiento -ya sin la Varidasa- hasta junio para asegurarnos de que no quedaba resto de la infección. Solo que después de un mes sin tomar antibiótico la zona se volvió a endurecer y se empezó a formar de nuevo la bolsa de pus. Volvimos a iniciar el tratamiento con Augmentine, Varidasa y Omeprazol y empecé a mejorar de nuevo. Actualmente llevo casi 2 meses con el tratamiento y la mama está mucho mejor pero todavía no está bien del todo. El médico me propone continuar 1 o 2 meses más sólo con Augmentine y después cambiar a Baycip tomando un comprimido al día durante 6 meses. En suma, me da miedo que finalmente no me remita del todo la mastitis con el antibiótico y sea necesario operar. Por otro lado, también tengo cierta preocupación por un tratamiento tan largo con antibióticos y las consecuencias que eso puede acarrear por lo que había pensado recurrir a la Homeopatía o a otro tipo de medicina natural (que no resultan agresivos para el organismo) que pudiera compaginar con este tratamiento y así garantizar lo más posible mi recuperación sin necesidad de cirugía. ¿Podríais recomendarme algún médico? Por otra parte, ¿os parece adecuado el tratamiento que estoy siguiendo para la mastitis? ¿Será posible solucionar así el problema sin recurrir a la cirugía? Muchas gracias y un saludo.

Ana
(Madrid)

El sufijo “itis” significa “inflamación” y, por tanto, mastitis significa simplemente “inflamación de la mama”. Solo que los médicos también la han bautizado como Absceso subareolar, Ectasia ductal, Inflamación periductal o Enfermedad de Zuska. Y se la denomina puerperal cuando ocurre en madres lactantes y no-puerperal en el resto de los casos... aunque en realidad puerperio no es más que el nombre que se da a la etapa de la vida de la mujer posterior al parto. En el caso de las mujeres suele deberse a la infección por estafilococos y estreptococos, bacterias que suelen penetrar por los pezones produciendo un flemón que comprime los conductos de salida de la leche y provoca además calor, enrojecimiento, inflamación (por eso aumenta el tamaño de la mama), aumento de sensibilidad en el pezón, dolor y, cuando la infección es amplia, inflamación y dolor también en los ganglios de las axilas, fiebre, malestar general y secreción de pus por el pezón. En tales casos conviene extremar la higiene de la zona, aplicar calor en ella mediante paños húmedos varias veces al día y tomar un antibiótico de amplio espectro vía oral o intramuscular. Y cuando eso no funciona puede en efecto aparecer un absceso que requiere una incisión con aguja o bisturí y drenar el contenido. Por tanto, lo que le sugirieron hacer los médicos a los que acudió fue correcto pero quizás el Augmentine no fuera lo más adecuado porque se trata de Amoxicilina más Acido clavulánico y el germen más común en las mastitis no puerperales es el estafilococo Aeurus -habitual por cierto en la leche de vaca- y ante él lo más eficaz parece ser la Clindamicina (300 mg cada 6 horas) o una combinación de Cefazolina más Metronidazol entre 14 y 21 días. Obviamente mejor en microdosis (lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que publicamos sobre ello en el nº 108). Además lo primero que debieron decirle es que dejara usted de ingerir de inmediato leche -y todos sus derivados- así como los productos que la contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc. Igualmente útil es en estos casos la ingesta diaria de plata coloidal, el extracto de semillas de pomelo, el ajo, la cebolla y el limón. Dicho esto debe saber que existen otras maneras de combatir los microbios patógenos como hemos explicado muchas veces. Por ejemplo, "electrocutándolos" con los aparatos inventados por la doctora Hulda Clark (Ignacio Chamorro la representa en España, los usa y puede localizarlo en el 91 441 12 43). O anulando su acción mediante frecuencias con los aparatos de los que tantas veces también hemos hablado: Mora, Quantum-SCIO, Quantec, Oberon,, etc. E, incluso, buscando el par biomagnético correspondiente -lea el reportaje que sobre este asunto publicamos en el nº 76- y aplicar en él dos imanes de 1.200 gauss (el Dr. Juan Carlos Albendea lo hace en Madrid y puede localizarlo en el 91 704 57 81). Tiene usted pues numerosas alternativas.


Hola. Quisiera preguntaros sobre dos temas diferentes. Varios miembros de mi familia tienen Anemia Hemolítica –nos han dicho que es una enfermedad hereditaria que se da sobre todo entre los varones- y el único tratamiento que sugiere el hematólogo es tomar complementos de ácido fólico por lo que me gustaría saber si conocéis alguna otra forma de abordar la enfermedad pues mi padre la ha padecido siempre -dentro de poco va a cumplir 80 años- pero desde hace un año está peor y ha habido que trasfundirle sangre. El hematólogo que le trata no es muy optimista sobre sus esperanzas de vida. Mi segunda pregunta es sobre la Hipomelanosis guttata idiopatica. Según los dermatólogos puede deberse al sol o a factores hormonales pero realmente no saben la causa. Me salieron unos pequeños puntos blancos por las piernas hace un año. Luego comenzaron a salir bastantes durante un corto periodo de tiempo y después se estabilizaron. Mi madre también tiene en las piernas muchos por lo que me pregunto si puede ser debido a la carencia de algún nutriente ya que soy ovo-lacteo-vegetariana así como si hay alguna manera de impedir que me sigan saliendo más. Gracias por vuestra atención.

Ana Doval Temprano
(Ribadeo)

Los médicos llaman Anemia Hemolítica al déficit de glóbulos rojos en sangre que se produce cuando la médula ósea no produce suficientes para sustituir a los que se destruyen –esfuerzo que hace que la médula termine presentando a menudo una hiperplasia- y se tienen entonces escalofríos, el corazón late muy rápido, la orina está turbia, se siente una gran fatiga, la piel amarillea (ictericia), se respira con dificultad y a veces el bazo se agranda. Y se dice que es extravascular cuando la destrucción de los glóbulos rojos tiene lugar sobre todo en los sinusoides venosos del bazo y otros órganos e intravascular cuando ocurre principalmente dentro de los vasos sanguíneos. ¿Y qué la provoca? Pues se llama hemolítica porque la causa no es la falta de hierro sino habitualmente una infección microbiana (normalmente se trata de virus siendo los más comunes los de Epstein Barr, el VIH y los presuntos responsables de las hepatitis)-, una hemorragia aguda –a causa de un traumatismo por ejemplo- o debido a los daños provocados por algún medicamento –son, entre otros, los casos de la penicilina, la metildopa y la quinidina- o alguna sustancia química tóxica. Aunque hay quienes afirman que el problema también se puede heredar (es decir, que es genético o hereditario) . En suma, como en realidad no lo saben los médicos las clasifican –que eso queda muy bien porque parece muy científico- en función de su localización lo que les permite hablar de Anemia drepanocítica, Hemoglobinuria paroxística nocturna, Enfermedad de la hemoglobina SC, Anemia hemolítica debida a deficiencia de G-6-PD, Eliptocitosis hereditaria, Esferocitosis hereditaria, Ovalocitosis hereditaria, Anemia hemolítica autoinmunitaria idiopática, Anemia hemolítica no inmunitaria causada por agentes químicos o físicos, Anemia hemolítica inmunitaria secundaria y Talasemia (se consideran autoinmunes aquellas en las que se detectan anticuerpos anti-glóbulos rojos; en cuanto al término idiopático ya hemos explicado varias veces que significa “de causa desconocida”). En suma, parece que se sabe mucho pero en realidad no saben curar ninguna de las “enfermedades” agrupadas bajo el nombre de Anemia Hemolítica. ¿Y qué puede hacer? Muy sencillo: lo mismo que en la mayoría de las llamadas enfermedades: desintoxicar su organismo, equilibrarlo -a nivel mental, emocional, energético y físico-, levantar las defensas, respirar y alimentarse correctamente, asegurarse de que no tiene déficit -o exceso- de algún nutriente, dormir bien y hacer algo de ejercicio. Y sobre cómo hacer todo eso venimos hablando una y otra vez... sin que se nos haga demasiado caso. Claro que eso implica paralelamente dejar de intoxicarse. Y, por tanto, dejar de introducir en el organismo sustancias químicas tóxicas y no someter el cuerpo a radiaciones electromagnéticas. Quizás usted nos replique: ¡pero si mi problema es hereditario! Y nosotros debemos decirle que aunque fuera así el “tratamiento” más adecuado seguiría siendo el mismo. Además debemos añadir que en la mayoría de los casos las familias que presentan las mismas patologías no las “heredan” a través de los genes como afirman muchos médicos y biólogos. No es la herencia genética la que determina normalmente su aparición sino la herencia de los hábitos, de las costumbres. Lo que las familias con tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, hijos, nietos y bisnietos obesos suelen tener de verdad en común son los hábitos que se transmiten de unos a otros; más concretamente los malos hábitos. Y es fácil comprobarlo: cuando alguno de los miembros de esa familia sale de ella muy joven y se marcha a vivir a otro lugar con otra familia de hábitos distintos y saludables... la obesidad no se ceba en él. Y quien habla de obesidad habla de diabetes, de problemas cardiovasculares y de cualquier otra patología. ¡Quien quiera entender que entienda! En cuanto a la Hipomelanosis guttata idiopática decirle que es el nombre que los dermatólogos dan a la aparición de unas máculas -hipocrómicas o acrómicas- que en forma de gotas aparecen a veces en las piernas de las personas –normalmente mujeres- y aunque se dice que son de origen desconocido –idiopáticas- lo cierto es que todo indica que se debe a una piel que ha envejecido por culpa de un exceso de sol sin protección o de una intolerancia natural al mismo pero no es absoluto descartable que pueda deberse a algún déficit nutricional, a alguna intolerancia o alergia o a un microbio patógeno. Le sugerimos que pruebe pues a echar en ellas plata coloidal a diario durante un mes, que constate con un test alimentario una posible intolerancia, que consulte si puede tener déficit de algún nutriente -José Ramón Llorente puede ayudarle (96 392 41 66)- y que entre en contacto con los Laboratorios Lage Veiga para saber si alguno de los productos a base de plantas que elaboran podría ser útil en su caso (entre en www.piabeli,com).


He "descubierto" vuestra revista hace pocos meses y no sé si ya habéis tratado el tema del adenoma hipofisario. Me diagnosticaron un microadenoma activo hace 15 años y me trataron con Parlodel (bromocriptina) y después de un segundo embarazo, hace ahora nueve, me cambiaron de terapia para pasar a Dostinex (cabergolina). Bueno, pues hace pocos meses decidí dejar el tratamiento debido a los efectos secundarios de tantos años de tratamiento,. Hay que reconocer que desde que empecé el tratamiento el microadenoma ha reducido de tamaño y ahora mide 3 mm pero tengo muchas dudas y miedo a que pueda volver a crecer. Por otro lado, me gustaría tratarme con terapias alternativas. ¿Me podéis aconsejar? Gracias.

Marcella Miglioli
(Barcelona)

Los oncólogos llaman Adenoma hipofisario a la neoplasia o tumor benigno que aparece en la “silla turca”, nombre del hueco del cráneo donde está la glándula pituitaria o hipófisis. Si fuera maligno recibiría el nombre de carcinoma. Y salvo que se demuestre que le afecta y está activo no debería hacer otra cosa que seguir los clásicos consejos de tener el organismo en buenas condiciones y con las defensas altas. En la mayor parte de las ocasiones desaparecen solos o se necrosan quedando sin actividad. Cuando no es así la técnica más segura es la Radiocirugía Estereotáxica (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que publicamos sobre ella en el nº 93) pero si no crece y no se detecta actividad no haga nada o, como mucho, limítese a tomar preventivamente Renoven -nombre actual del Bio-Bac que puede pedir en el 91 849 92 77- o el preparado que para los tumores cerebrales preparan en la India los doctores Banerji (puede escribirles en inglés a pbhrf@usnl.com pero antes lea los reportajes que les dedicamos en los números 95 y 107).


Estimado Sr. Campoy: ante todo quiero agradecer la generosidad del Dr. Pablo de la Iglesia cuando en esta misma sección dio unos consejos a una lectora que no encontraba solución a sus dolencias. Me pareció impresionante en esta época tan falta de altruismo y humanidad. Y sin más permitidme deciros que sufro de pancreatitis crónica y que los fármacos no me alivian nada. ¿Podéis darme por favor alguna orientación para afrontar mi problema? ¿Hay tratamientos mas efectivos, algo que funcione bien para drenar el páncreas del estilo de la recomendación que disteis a un lector sobre la insuficiencia renal? Gracias.

Carmen Benítez
(Cuenca)

Hay tratamiento efectivo para las patologías pancreáticas. Lea la sección de Medicina Ortomolecular que apareció en el nº 62 (tiene el texto en nuestra web: www.dsalud.com) En él se explica básicamente que para cuidar el páncreas hay que adelgazar si se padece sobrepeso, hacer ejercicio físico de forma regular, aumentar la ingesta de fibra, dejar de fumar y evitar o eliminar la ingesta de azúcares simples, harinas refinadas, alcohol, café, colas y bebidas con gas así como los alimentos precocinados y la comida basura. Y luego regenerarlo con los alimentos, vitaminas, minerales y diversos oligoelementos que en él se mencionan.


Saludos. Os acabo de conocer y me gustáis muchísimo. Veréis, hace poco operaron a mi hermano de apendicitis y ahora me dicen que con una hidroterapia de colon o una lavativa profunda se podría haber evitado esa operación. Estoy confundida y me da miedo que un día a mis hijos les pudieran someter a esa operación cuando quizás no sea necesaria. ¿Cuál es vuestra opinión sobre la apendicitis? ¿Es siempre necesaria la cirugía o se puede evitar con una hidroterapia de colon? ¿Cómo actuaríais vosotros? Os agradezco vuestra atención.

Catalina Alcaraz
(Cádiz)

Cuando hay apendicitis -cuya causa suele ser la obstrucción del apéndice por heces, un cuerpo extraño o, en raras ocasiones, un tumor- no queda más remedio que operar. Una hidroterapia de colon lo que permite es prevenirlas pero no resolver el problema una vez manifestado.


Hola. A mi hijo le han diagnosticado Glomerulonefritis mesangial IGA (bueno, supuestamente porque en la biopsia no quedó claro al 100%). Tiene 19 años, sufre esta enfermedad desde hace ocho y actualmente toma una pastilla diaria de 10 mg de Openvas (Olmesartán medoxomilo) pero análisis tras análisis va empeorando. La proteinuria va aumentando aunque la función renal es correcta hoy. ¿Podrían decirme si existe algún tratamiento alternativo que pueda ayudarle?. Gracias por su atención.

José María Torregrosa

¿No ha leído usted el prospecto de ese fármaco? Le sugerimos que su hijo deje de tomarlo ¡YA! y que cambie de médico. Mire usted, se llama Glomerulonefritis al mal funcionamiento de los riñones cuando están inflamadas las estructuras internas que ayudan a filtrar los desechos y líquidos de la sangre –es decir, los glomérulos- lo que se achaca a diversas causas pero fundamentalmente a alguna infección -porque el problema aparece a menudo tras sufrirse amigdalitis, anginas, escarlatina, sarampión, etc- o a una acumulación de tóxicos en el organismo (de ahí que ante todo sea útil ingerir plata coloidal para combatir una posible infección y seguir paralelamente un proceso de desintoxicación). Y se sabe que están dañados de veras cuando hay pérdida de sangre y proteína en la orina, edema (especialmente alrededor de los ojos), poca orina y de color oscuro o rojizo, sensación de peso en la zona renal, hipertensión arterial y cansancio crónico. ¿Es el caso de su hijo? Porque debe asegurarse de que el diagnóstico es correcto. A ello se suma que en la Glomerulonefritis mesangial IGA el rasgo típico es la presencia de depósitos mesangiales difusos y predominantes de IgA en los glomérulos. Puede saber si es así constatando que su hijo sufre episodios de hematuria. En todo caso si en la biopsia no se detectaron glomérulos con semilunas o esclerosis y fibrosis intersticial no debería preocuparse. Dicho esto lo más rápido que a nivel convencional puede hacerse es administrar a su hijo inmunoglobulinas de forma intravenosa. Por ejemplo, Flebogamma IV (es del laboratorio Instituto Grifols). Cinco dosis consecutivas (0,5 g/kg) y posteriormente una dosis mensual durante 3 meses. Desde un punto de vista más amplio debe controlar ante todo si se detecta en sangre un desequilibrio salino porque cuando aumenta la concentración de sal en el líquido que baña las células el agua tiende a salir del interior de ésta; es decir, el líquido extracelular aumenta y se acumula en el organismo (incluso en la sangre provocando un aumento de la tensión sanguínea). Debe pues asegurarse de que su hijo toma abundante fruta y verdura (rica en potasio) y de que elimina de su dieta la sal y los alimentos salados, especialmente si hay edemas. Y hasta que se resuelva su problema que siga una dieta vegetariana pobre en proteínas: frutas y hortalizas en forma de zumos, ensaladas, verduras cocidas, asadas o estofadas, puré de patatas, compotas, macedonias y, con moderación, cereales integrales. Elimine pues las carnes, embutidos, pescados, mariscos, huevos, 1ácteos (excepto el yogur), legumbres y frutos secos. Y luego que tome a diario extracto crudo de solidago e infusiones de escaramujo. Es eficaz.


Estimado Sr. Campoy: le escribo porque sufro Hiperplasia adrenal congénita. Como usted sabrá la medicina alopática no nos ofrece nada, solo corticosteroides como la dexametasona. Ahí se acaba todo. Llevo muchos años así y ahora que tengo 25 me pregunto si no habrá otra forma de afrontar mi enfermedad y, si no de curarme, al menos de mejorar mi calidad de vida sin los efectos secundarios de este tipo de fármacos. Quisiera vuestra orientación porque estoy muy perdida y confusa. Gracias.

Dana Zaranda

Médicamente se llama Hiperlasia adrenal congénita –también llamada Síndrome genitosuprarrenal- a la incapacidad de las glándulas adrenales -debido a la carencia de una enzima llamada Desmolasa- de producir dos hormonas -cortisol y aldosterona- sin las cuales el cuerpo produce un exceso de andrógenos -hormonas sexuales masculinas- lo que ocasiona la aparición temprana -o inapropiada, como en su caso- de características masculinas. Y en las niñas eso les puede provocar –no siempre y no necesariamente- voz grave, crecimiento excesivo de cabello y vello facial, genitales de apariencia tanto femenina como masculina (genitales ambiguos), aparición temprana de vello púbico y axilar, hipertensión arterial, hipoglucemia, estatura baja, períodos menstruales anormales o incapacidad para menstruar. Depende de la severidad del problema. Así que el tratamiento consiste en intentar normalizar los niveles hormonales tomando a diario alguna forma de cortisol (principal glucocorticoide secretado por la corteza suprarrenal humana y el esteroide más abundante en la sangre periférica): dexametasona, fludrocortisona o hidrocortisona. Y, en efecto, se afirma que es una enfermedad genética recesiva que el niño hereda de uno sus padres o de ambos y quien la padece debe tratarse de por vida. Le mandan pues corticosteroides o corticoides porque son una variedad de hormonas del grupo de los esteroides. Nosotros le recomendamos en cualquier caso que elimine de su dieta la leche y todos los derivados, limite la ingesta de carne, tome a diario suficientes ácidos grasos omega 3 y siga una dieta rica en vegetales y frutas por su riqueza en fitoestrógenos además de ingerir un complejo enzimático de amplio espectro. Mejorará.


Estimado Sr. Campoy: conozco la revista desde hace apenas 3 años y admiro y respeto su valentía por la manera de llevarla. Pues bien, en el nº 108 publican una carta en la que un lector pide consejo para tratar la Acalasia (dificultad para tragar) y debo decirle que hace 30 años yo asistí a unas clases nocturnas -durante 5 años- sobre Vitacultura y Antroponomía (Medicina Natural) impartidas por el difunto profesor D. Felipe de Torres del Solar que se basaban en la teoría de que "la función crea el órgano" y él aconsejaba para estos casos algo muy simple: beber cualquier líquido "al estilo del perro". Es decir, colocarse a 4 patas y absorber el líquido colocado en un plato en el suelo de forma que para ingerirlo haya que hacerlo subir para así hacer trabajar los músculos del esófago y tonificarlos pues al parecer en estos casos se encuentran distendidos o laxos. Y recomendaba lo mismo para tratar las varices esofágicas y otras afecciones. Es verdad que hace 30 años de esto y entonces la cirugía no estaba tan adelantada y para operar el esófago había que romper varias costillas pero le ruego transmita esta posibilidad como sugerencia extra a lo que ustedes ya le indicaron y con lo que estoy muy de acuerdo. Un abrazo y sigan adelante con su extraordinaria labor.

Manuel Tejel
(Zaragoza)

Publicada queda su carta por si algún lector quiere aprovechar tan singular y eficaz método. Y gracias por su colaboración.


Sr. Campoy: tengo desde hace años exceso de ácido úrico –en los procesos agudos me duele ya todo el cuerpo- y el médico se limita cada vez que voy a él a mandarme dos fármacos -Zyloric y Colchicina- pero sus efectos secundarios son tantos que quisiera dejar de tomarlos cuanto antes. ¿Qué me aconseja?

José Antonio Sanz
(Madrid)

Resolver ese problema es relativamente simple: no ingiera alcohol, carne, mariscos, embutidos, huevos, legumbres, queso, azúcar, grasas animales, hidratos de carbono refinados, espárragos, acelgas, espinacas, setas, fructosa, aceite vegetal refinado, dulces, cacahuetes, chicles, mermeladas, pastas alimenticias, copos, frutos secos, café, té negro, tabaco, cacao, chocolate, lentejas, alubias y soja... hasta que sus niveles sean los adecuados. En cambio es bueno que tome limón, ajos, cebolla, cerezas, fresas, uvas, manzanas, hortalizas y vegetales crudos. Debe asimismo evitar los suplementos que contengan las vitaminas del complejo B -en especial la niacina o B-3- y la vitamina A. Por el contrario, le beneficiarán los suplementos de vitaminas E y C (pero en forma de ascorbato cálcico), el ácido fólico, el selenio, los ácidos grasos omega 3, la quercitina (es un bioflavonoide), la bromelaina (presente en la piña) y el carbón vegetal. Y son idóneos los zumos de alfalfa, pepino y apio, el agua de arcilla, los aminoácidos arginina y ornitina (después de las comidas) e infusiones de plantas como el harpagofito, la bardana y la arenaria; éstas preferentemente pero también el abedul, el cardo mariano, los rabos de cereza, la cola de caballo, el diente de león, el enebro, el fresno, la grama, la ortiga mayor, el perejil, el rusco y la zarzaparrilla. Y luego pase esta información a su médico para ver si poco a poco les vamos formando.


Mis muy estimados amigos de Discovery DSALUD: ante todo mi más profundo agradecimiento por la inestimable labor que tan admirable e incansablemente realizan mes tras mes porque les puedo asegurar que les debo la vida como ya algún día relataré. El motivo de la presente comunicación es informarles de que a diferencia del filtraje habitual –que como bien avisan ustedes suele producirse a la hora de informar de la verdad sobre el cáncer- he comprobado personalmente que en el blog del conocido divulgador científico Eduard Punset se puede hablar claro. Quizás porque él mismo está padeciendo un cáncer de pulmón que, por desgracia, se ha tratado con medicina convencional. Lo cierto es que no ha habido ningún filtraje y han dejado que me haga eco de las informaciones que publican ustedes. El enlace es www.eduardpunset.es/blog/?p=123#comments. Busquen el término www.dsalud.com. Como podrán observar he procurado resumir lo esencial de todo lo que han venido denunciando en las páginas de la revista ampliándolo con algunos datos más que permitan entender a todo el mundo que lo que se pudo ver en el programa Redes del mes de junio del 2008 -Diálogos sobre cáncer entre un paciente y su oncólogo- no dejó de ser "más de lo mismo" (léase mentiras camufladas y, naturalmente, promoción encubierta de los nuevos quimioterápicos). Vergonzoso y terrorífico. También he dejado en el blog -gracias en buena parte a lo aprendido con la revista- una extensa y documentada respuesta al programa emitido en Redes con el título Aprender a cocinar nos hizo humanos que se emitió el pasado mes de septiembre en el que se pudo ver a un famoso antropólogo justificando que comer sobre todo carne cocinada ha sido fundamental para el desarrollo de la especie humana. Está en www.smartplanet.es/redesblog/?p=94#more-94 (búsquese el término www.dsalud.com). En suma, gracias de nuevo por enseñarnos tan bien a pesar -como bien dice el Sr. Campoy en el Editorial de la revista del pasado mes de octubre- de que la gente no quiere escuchar. Y eso que Discovery DSALUD habla muy claro. Por mi parte no paro de difundir la revista, su web y todo lo que pueda ayudar a sanar aun cuando mi situación personal no es nada buena y las fuerzas no me dan para mucho. Pero granito a granito se hace una montaña. Desde Almería mucho ánimo y ¡adelante! Atentamente,

Salvador Galindo Guerrero

Le agradecemos sinceramente su interés y su colaboración. Y perdónenos si hemos resumido su carta dejando lo esencial pero era demasiado extensa. En cuanto a Eduardo Punset conocemos su situación pero dudamos que vaya a abandonar los tratamientos oncológicos convencionales. Y lo sentimos porque nos cae bien. Pero es su salud y su vida y quien decide es él. Como lo hicieron en su día –por citar algunos de los casos más recientes- la mujer e hija de Adolfo Suárez, Loyola de Palacios, Francisco Fernández Ochoa, Rocío Jurado, Rocío Durcal y cientos de personajes más conocidos que creyeron que hacían lo correcto, se creyeron las mentiras de los oncólogos y hoy no están con nosotros.


Sr. Director: el doctor Harald zur Hausen, reciente Premio Nobel de Medicina por su descubrimiento de que el cáncer de cuello de útero está producido por un virus, ha afirmado que “habría que vacunar al 100% de la población (incluidos los varones) contra el papilomavirus” (El País, 26/10/2008). El Premio Nobel hace en la entrevista afirmaciones tan peregrinas como que está convencido de que los virus pasan de los mamíferos al hombre por comer carne cruda o poco hecha o que el 21% de los cánceres son de origen infeccioso. Y si cada una de estas afirmaciones puede parecer muy cuestionable el conjunto de ellas hace sospechar sobre los motivos reales de la concesión del Nobel. Veamos algunos datos: en España la mortalidad por cáncer de cuello de útero es de menos de dos mujeres por cada cien mil. El cáncer de cuello de útero está asociado a la falta de higiene y a la pobreza. El país que muestra la mayor incidencia es Haití, el más pobre del mundo, con unas cifras que llegan al 3% por causa de la “falta de higiene y la promiscuidad” pero, sobre todo, por la pobreza. La necesidad de la campaña de vacunación masiva que las autoridades sanitarias están promocionando no se sostiene pues atendiendo simplemente a las cifras de la incidencia de dicho cáncer pero mucho menos si nos atenemos a sus verdaderas causas. ¿Cuál puede ser pues el motivo de semejante desatino? Algo que posiblemente “sorprenderá” a los lectores: la avidez de dinero de los laboratorios farmacéuticos que comercializan la carísima vacuna Gardasil cuya supuesta eficacia -y lo que es peor, sus posibles efectos- no se podrán comprobar hasta pasados 20 o 30 años. Los laboratorios Merck emprendieron el pasado año una campaña de presión a los políticos de Estados Unidos para que su vacuna se aplicase con carácter obligatorio. En el estado de Texas lo consiguieron e, incluso, Merck hizo una campaña para que las escuelas no admitieran a las niñas de 11 y 12 años que no hubiesen sido vacunadas. Finalmente su campaña se suspendió por las protestas sobre su alto costo y por la reacción de las fuerzas conservadoras con el argumento de que la campaña favorecía el sexo prematrimonial. Pero a pesar de la suspensión de la campaña los beneficios económicos de la vacuna han sido enormes y por eso ahora lo intentan en España. ¿Y cuál es la verdadera relación de los virus con el cáncer? ¿Son causa o son efecto? Hace tiempo que se ha comprobado que algunos tumores emiten partículas retrovirales. Es el caso del trabajo Retrovirus-like particles released from the human breast cancer cell line T47-D display type B- and C-related endogenous retroviral sequences de W Seifarth, H Skladny, F Krieg-Schneider, A Reichert, R Hehlmann y C Leib-Mosch que recoge el Journal of Virology (octubre de 1995), revista de la American Society for Microbiology. En él se dice claramente: “Nuestros resultados indican que las partículas retrovirales liberadas por la línea de célula de cáncer de mama T47-d probablemente sea generada por la complementación de varios provirus endógenos que pueden portar transcripciones retrovirales de orígenes diferentes”. La causa de este hecho es muy clara: en el genoma humano -y en los de todos los seres vivos- hay una cantidad variable -pero muy abundante (cerca del 10% en el humano)- de “virus endógenos” (virus insertados en los genomas que se expresan como parte constituyente de ellos). Y entre sus funciones, además de “codificar” innumerables proteínas fundamentales para el funcionamiento celular (del organismo), están las de participar en el desarrollo embrionario (y los tumores son una proliferación celular embrionaria desencadenada en un momento inadecuado por alguna agresión ambiental). Es decir, la inserción de secuencias víricas en los genomas ha producido cambios fundamentales para la evolución de la vida. El más llamativo ha sido el efecto del retrovirus conocido como HERV-W. Las secuencias que codifican las proteínas de su cápsida -integradas en los genomas, las sincitinas- son las responsables de la formación de la placenta y las proteínas codificadas por el virus son las responsables de la inmunosupresión materna durante el embarazo, proceso fundamental para que los anticuerpos maternos no ataquen a los antígenos del embrión procedentes del padre. Pues bien, los virus -especialmente los retrovirus endógenos- pueden reconstruir su cápsida y hacerse inefectivos como respuesta a algún tipo de agresión ambiental. Este fenómeno, comprobado, desvela por cierto el origen del SIDA. La fabricación en los años cincuenta en un laboratorio del Congo de una vacuna activa contra la polio utilizando como sustrato riñones de chimpancé y macaco con sus retrovirus endógenos de la inmunosupresión y la vacunación masiva de cientos de miles de niños en los países limítrofes está en el origen de los virus “híbridos” que han producido esta pandemia. Ciertamente el doctor Koprowsky, responsable de este desastre, no podía saber en aquellos tiempos de la existencia de virus endógenos... pero ahora sí se sabe. Volvamos en cualquier caso al tema que nos ocupa y dejemos claro que si bien la reserva propia de los “derechos comerciales” hace difícil conocer cómo se ha elaborado esa supuesta vacuna cabe temerse lo peor. En Estados Unidos el VAERS Database HPV4 -el registro público sobre los efectos adversos de las vacunas (cuyos fundamentos necesitan una revisión)- ha denunciado ya 4.541 efectos secundarios de Gardasil. Entre ellos 11 muertes y 82 reacciones que pusieron en peligro la vida de las vacunadas. De ahí que la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria denunciara esta campaña de vacunación masiva, máxime dada la escasa incidencia del cáncer de cuello de útero en España, el desconocimiento de la eficacia real de la vacuna y su seguridad además de su excesivo precio habiendo otras prioridades. Cabe añadir a esto que el carácter de virus endógeno del papilomavirus añade un nuevo y terrible factor de riesgo a estas críticas. Y, sin embargo, se sigue con las vacunaciones merced en buena parte a las recomendaciones apremiantes que amablemente suministran los laboratorios Merck a los profesionales de la salud y a que los padres, presionados por las terribles predicciones de esas “informaciones”, se apresuran a administrarla a sus hijas. La publicación con grandes titulares de la entrevista al doctor Harald zur Hausen es, sin duda, el mejor apoyo a la siniestra campaña publicitaria de Merck. La opinión de un Premio Nobel de Medicina será definitiva para la población que tenga dudas sobre la necesidad de esta posible bomba de relojería. Desde luego, el doctor Harald zur Hausen no parece estar muy al día en los conocimientos científicos pero lo que sí parece tener muy claro son los beneficios económicos que se pueden obtener con ellos.

Máximo Sandín
(Profesor Titular del Departamento de Biología en la Universidad Autónoma de Madrid)


Sr. Director: leo desde hace poco tiempo la sección de Cartas de la revista pero me encanta. Pienso que sólo por ella ya merece la pena comprarla. Y ahora con vuestro permiso me permito haceros una consulta: he sufrido siempre de la espalda pero hace un año toqué ya fondo. Tengo varias hernias discales torácicas que por lo visto me han causado una radiculitis o algo así que me comprime los nervios. El dolor es tan insoportable que casi no me puedo mover y la medicación no me ayuda en nada (me dan cortisona y antiinflamatorios). En el seguro me dicen que no me operan porque no hay garantía de éxito y en cambio hay médicos de pago que me dicen lo contrario: que hay alguna posibilidad... pero me costaría una muy buena suma de dinero. De pena, vamos. Así que ante tan desolador panorama os pido que me ayudéis y orientéis sobre cómo afrontar mi problema. Tiene que haber algo eficaz, ¿no? Estoy dispuesta a ir a donde sea.

A. Lunares
(Madrid)

Se llama hernia discal torácica al desplazamiento de parte del disco intervertebral –el núcleo pulposo- hacia la raíz nerviosa, algo que -en casos contados- puede producir lesiones neurológicas. Y suelen deberse a algún golpe traumático, a un movimiento violento, a malas posturas, a levantar pesos de forma incorrecta y al exceso de peso. Y la cirugía se justifica únicamente si hay síntomas de mielopatía a nivel de la médula torácica. Es más, normalmente los problemas de este tipo desaparecen solos si al inicio uno reposa en cama y espera a que se pase la inflamación y el dolor. Y cuando no es así lo idóneo es acudir a un especialista en Reeducación Postural Global (lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título Reeducación Postural Global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas publicamos en el nº 49), un osteópata (lea el texto titulado Las terapias vertebrales que apareció en el nº 16), un quiropráctico (lea el reportaje del nº 28 titulado La Quiropráctica y los problemas de espalda) o un traumatólogo... pero en este caso para que le aplique un tratamiento con ozono (lea en el nº 27 el artículo titulado Ozonoterapia: una técnica curativa con resultados espectaculares y en el nº 34 el titulado El ozono resuelve las hernias sin cirugía además de la mayor parte de las patologías de la columna vertebral).


 

NÚMERO 110. NOVIEMBRE 2008.

Sr. Director: hace dos meses mi mujer empezó a ver borroso con el ojo derecho. Solamente le ocurría cuando leía o bien cuando estaba trabajando con el ordenador por lo que pensó que podía ser un problema de lo que vulgarmente se conoce como vista cansada. Fuimos a un óptico y éste, después de hacerle las pruebas pertinentes, sólo encontró un poco de hipermetropía que no justificaba su problema por lo que no vio necesario el uso de gafas. Pasaron los días y su problema se extendió a las personas y a todo aquello que estuviera a pocos metros de distancia. Fuimos a un oftalmólogo y le diagnosticó Pupila tónica de Adie (estamos a la espera de un TAC) ¿Qué causa esta patología? ¿Hay cura?¿Dónde puedo encontrar información clara sobre esta extraña enfermedad? Un saludo y muchas gracias de antemano.

José María García del Águila

Los médicos llaman Síndrome de Adie, Síndrome de Holmes-Adie o Pupila Tónica de Adie –que de las tres maneras se menciona en la literatura médica- al problema visual que se caracteriza por una dilatación importante de la pupila (midriasis) y la pérdida de reflejos del tendón interno (diafóresis) aunque a veces también aparecen hipermetropía, fotofobia, dificultad para leer y hasta parálisis parcial del esfínter del iris. Se considera un trastorno neurológico que altera los nervios posteriores del sistema parasimpático que inervan el ojo. Los oftalmólogos suelen por ello limitarse a sugerir a quien la sufre el uso de gafas para leer de cerca y la aplicación tres veces al día de unas gotas de pilocarpina diluida, un alcaloide obtenido de las hojas de un arbusto tropical perteneciente al género Pilocarpus que actúa a nivel del receptor muscarínico M3 y que sólo disminuye la dilatación de la pupila mejorando, por ende, la fotofobia. Y no resuelve el problema porque todo indica que ese “síndrome” no es sino consecuencia de una infección, vírica, bacteriana o fúngica. Nuestro consejo pues es que tome unas medidas muy simples: que se instile en ambos ojos directamente dos o tres gotas de suero fisiológico mezclado con limón (en la proporción de tres gotas de suero por cada gota de limón) tres veces al día. Y que se limpie a diario la zona de los ojos varias veces con un algodón empapado en plata coloidal (la de Oikos o la de Argenyl) y se instile dos o tres gotas de la misma en cada ojo al acostarse. Y, por supuesto, que siga una dieta rica en antioxidantes (sería asimismo buena idea someterse a una limpieza de hígado). Debería ser suficiente. Pero si no lo fuera –que nos extrañaría aunque el diagnóstico puede estar equivocado- dígale que siga un tratamiento ortomolecular e ingiera un gramo diario de omega-3 –antiinflamatorio-, vitaminas A, C y E, taurina -protege el cristalino-, zinc, L-lisina –eficaz frente a algunos virus que pueden dañar la estructura del cristalino-, calcio y magnesio -mejoran la microcirculación ocular-, luteína y zeaxantina –presentes en la col rizada, la berza, las espinacas y otros vegetales de hoja verde-, quercitina -flavonoide que mejora la opacidad del cristalino- y, por último, una planta, la eufrasia, realmente útil en las infecciones e inflamaciones oculares.


Querido Sr. Campoy: mis más sinceras felicitaciones por el trabajo que realizan en la revista. Mi nombre es Susana, soy de Huelva y estoy bastante desilusionada con el sistema médico actual. Y lo explico: hace alrededor de un año me diagnosticaron Tiroiditis autoinmune y mi médico se empeñó en no buscar otra causa que las meramente genéticas y prescribirme levotiroxina, algo a lo que me negué rotundamente pues soy de la opinión de que debe haber una solución más viable a la enfermedad que la de hacerte depender de una pastilla toda la vida y provocar la inutilidad del órgano. Para combatir a mi propio sistema inmune se me propuso además tomar inmunodepresores a lo que igualmente me negué por los peligros para mi salud que ello conllevaba. Pero hoy estoy desesperada porque ya son muchos meses sin encontrar respuestas a mis múltiples preguntas acerca de las enfermedades autoinmunes y de la mía en concreto. Tristemente, no he encontrado un solo médico -incluidos los naturistas- que sepa explicarme por qué tengo la Anti Tiroglobulina y el Anti TPO por las nubes. ¿Cómo podría afrontar mi enfermedad -si así puedo llamarla y siempre y cuando el diagnóstico sea el correcto- desligándome de las doctrinas tradicionales? ¿Por dónde podría empezar para iniciar un camino en el que encontrar posibilidades de curarme? ¿Puede recomendarme alguien que haya tenido éxito en esta patología?

Susana Garum

La Tiroiditis de Hashimoto o Tiroiditis autoinmune se determina porque al analizar la sangre aparecen anticuerpos antitiroideos. Y no existe tratamiento específico pero como la mayoría de quienes la padecen terminan desarrollando hipotiroidismo se les suele prescribir un tratamiento hormonal sustitutorio de por vida con los efectos secundarios que ello supone. La levotiroxina que le han recomendado es de hecho una hormona sintética similar a la hormona natural tiroxina. Y no va a resolver en absoluto su problema. La verdad es que muchas de las llamadas enfermedades autoinmunes se deben en realidad a reacciones producidas por intolerancias o alergias alimenticias por lo que debe hacerse ante todo un test para descartar de su dieta todo alimento que le pueda estar perjudicando ya que puede ser la causa o contribuir a su agravamiento. Debe asimismo consumir durante un par de semanas abundante omega-3. Le sugerimos tomar durante ese tiempo diez gramos diarios –de Aceite de Krill NKO o de Lyprinol- para luego pasar a tomar sólo tres. Evite además -por cierto, no fría nunca los alimentos- el consumo de tabaco, café, alcohol, leche y derivados, grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas. Y prefiera las proteínas vegetales a las animales. Son asimismo útiles los cereales integrales, la levadura de cerveza, el germen de trigo y el rábano (en especial el negro). Finalmente sepa que es útil el consumo de L-tiroxina natural -en la dosis adecuada- y de MSM (Metilsulfolimetano), compuesto natural azufrado cuyos beneficios para regular la inmunidad son conocidos (entre 200 y 500 mg diarios). Hasta aquí el tratamiento natural. Debemos no obstante añadir que recientemente se ha asociado la Tiroiditis autoinmune a un virus por lo que le sugerimos para eliminarlo la ingesta de ajo, extracto de semilla de pomelo y, sobre todo, plata coloidal.


Apreciado Sr. Campoy: debo decirle que descubrí recientemente su revista aunque pienso ser a partir de ahora lector de la misma. Y la descubrí gracias a la consulta realizada a una doctora de medicina homeopática cuyos tratamientos estoy siguiendo actualmente. Resulta que en enero del 2007 se me diagnosticó Inmunodeficiencia Común Variable Adquirida (déficit en las tres IgG, IgA y IgM). Tengo 54 años y el diagnóstico se ha verificado con todo tipo de analíticas y otras pruebas. El tratamiento que se me aplica es el de “infusiones de gammaglobulinas EV” con una periodicidad de cuatro semanas y con 30 ccl.. Gammaglobulinas en 600 ccl. de suero. Todo lo comentado hasta el momento no tiene mucho de particular. Se trata de una enfermedad que aunque no es muy corriente está muy identificada... pero a pesar de ello no existe demasiada información ni investigaciones de por qué se desarrolla, normalmente entre los 40 y 50 años. Lo que sí que he encontrado muy interesante y es el motivo por el cual me dirijo a Ud. es por sus publicaciones sobre todo lo que se refiere a los campos electromagnéticos. Verá, yo trabajo desde hace 26 años en una central térmica donde se utilizan lignitos y hullas, tanto nacionales como de muchas partes del mundo (Sudáfrica, Polonia, Indonesia, Rusia...). Y paso por todas las secciones ya que pertenezco al sector de mantenimiento mecánico: caldera, turbinas, generador (145 Mgw. netos; 160 Mgw. brutos), depuración química (todo tipo de ácidos industriales para depuraciones, clorhídrico, sulfúrico, nalco, hidracina...). Y mi pregunta es obvia: ¿pueden mis condiciones de trabajo haber influido en mi estado de salud? En la central, además de campos electromagnéticos, hay emisiones de CO2, gases de combustión, partículas de carbón en suspensión de las moliendas, múltiples redes eléctricas, cambios térmicos muy importantes, proximidad y contacto durante los primeros con materiales a base de amiantos (actualmente sólo queda un amianto, amosita, en las paredes superiores de la caldera que está aislada del exterior y sólo hay que manipularla en caso de reparación). Agradeceré muchísimo cualquier información u orientación que me pueda facilitar para intentar encontrar respuestas. Saludos cordiales.

J. M.
Berga (Barcelona)

Mire usted, la Inmunodeficiencia Común Variable –también llamada Agammaglobulinemia adquirida, Agammaglobulinemia de aparición adulta e Hipogammaglobulinemia de aparición tardía- no es más que el nombre que se ha dado –a algunos médicos les encanta “bautizar” síndromes, es decir, conjuntos de síntomas- a un bajo nivel en sangre de las tres principales inmunoglobulinas (A, G y M). Déficit que hace que la persona sea más propensa a las infecciones al tener menos defensas. Y la razón principal parece estar en que si bien quienes sufren este problema tienen un número normal de linfocitos B éstos no logran madurar y convertirse en células plasmáticas capaces de producir los diferentes tipos de inmunoglobulinas y anticuerpos. Otros carecen asimismo de suficientes linfocitos T. Y algunos lo que tienen es una cantidad anormalmente alta de linfocitos T citotóxicos. ¿La causa? Oficialmente se ignora, por supuesto. Como en la inmensa mayoría de las enfermedades. ¿Y en su caso? En su caso es obvia y usted mismo la conoce. La ha descrito perfectamente: está usted brutalmente intoxicado. A nivel energético y bioquímico. Lo que es un milagro es que aún viva. Así que la decisión es suya: o sigue trabajando como hasta ahora y enferma y muere... o se marcha a otro sitio de inmediato. Luego, en un entorno adecuado, póngase en manos de un médico naturista que le trate de forma integral. Si éste le trata antes pero sigue trabajando quizás mejore pero el deterioro proseguirá y ya no habrá remedio. Tal es nuestra sincera -y brutal- opinión. Le sugerimos que lea en nuestra web- www.dsalud.com- el artículo que con el título ¡Estamos todos altamente contaminados! apareció en dos partes en los números 58 y 59. Y los numerosos artículos que hemos dedicado a los efectos de las radiaciones electromagnéticas. Será consciente de la gravedad de su situación perfectamente.


Hola. Me han diagnosticado una Lesión intraepitelial de bajo grado (SIL BJ)/CIN 1/HPV y el ginecólogo me ha dicho que para este tipo de lesiones, causadas por una infección de transmisión sexual, no hay medicación, que hay que esperar a que el cuerpo se recupere sólo pero que estas lesiones son las causantes de que a largo plazo, si no se atienden, puedan causar cáncer en el cuello del útero. Pero mi principal preocupación es que a mi pareja, al mismo tiempo, le han diagnosticado una enfermedad de transmisión sexual: Moluscum (tiene varias verruguitas en el pene y alrededores) y Condilomas. Primero aparecieron los moluscum y le recetaron Wartec en solución que le quitó algunas aunque no todas por lo que la dermatóloga le hizo un raspado. Solo que al tiempo volvieron a salir. Acudió entonces a otro dermatólogo que le dijo que él mismo se las pinchara con una aguja desinfectada y se echara Betadine. Esa segunda vez le enseñó al dermatólogo unos bultitos en el glande, diferentes a las verrugas anteriores y que antes no tenía (con forma de coliflor muy pequeña), y éste le dijo que eran condilomas. Y de nuevo le mandó Wartec en solución que acabó con el mayor de los bultitos pero aún le quedan otros tres. El problema es que esa crema le causó unas quemaduras horribles en la piel. Según los médicos que nos han atendido no hay solución para esa infección por lo que les pido su opinión. Ambos estamos muy preocupados y nos gustaría saber si existe alguna forma de ayudar a que nuestro organismo se deshaga de esos virus. Un cordial saludo,

Rosa F.

Se dice que una mujer padece una Lesión intraepitelial de bajo grado cuando en la superficie de su cervix hay una zona de aspecto anormal cuyas células, al estudiarse, tienen tamaño y forma distintas a las que debieran. Lo que no implica que sean cancerosas aunque muchos médicos las consideran precancerosas. En su caso es una lesión de “bajo grado·” y eso quiere decir que es pequeña y puede desaparecer sin hacer nada. Se sospecha que la causa es un virus, especialmente el llamado Virus del Papiloma Humano. El mismo que se supone produce los condilomas, unas verrugas pequeñas que en el caso de las mujeres se forman en la vulva, las paredes de la vagina o el cuello del útero y en el caso de los hombres en el glande y en el prepucio. Hoy se tratan con láser y cremas viricidas (entre ellas Wartec cuyo principio activo es la podofilotoxina). En cuanto al Moluscum contagiosum es una enfermedad de la piel que se manifiesta en forma de pequeños tumores papulares umbilicados, es decir como verruguitas con una ligera depresión en el vértice. Se considera benigna y uno se infecta por vía sexual. Suele desaparecer sola en dos o tres meses aunque a veces se trata aplicando nitrógeno líquido para congelar la zona o ácido tricloroacético. Y en este caso se achaca a una infección por un virus de la familia Poxviridae. ¿Y qué pueden ustedes hacer? Pues aplicarse en la zona de forma abundante plata coloidal e ingerir extracto de semilla de pomelo durante unos días. La misma solución que debería seguir cualquier persona que tenga un problema vírico independientemente de la “enfermedad” que le hayan diagnosticado.


Saludos. Mi primo me recomendó vuestra revista por su calidad y humanidad y, la verdad, no se equivocó porque he quedado completamente prendado. Sin embargo, mirando un poco la web he visto que no habéis tocado el tema de la infertilidad y por eso me gustaría pediros consejo: sufro Azoospermia obstructiva... aunque a veces me planteo si no se habrán equivocado en el diagnóstico. De hecho, ahora, tras conocer la revista me pregunto más si cabe si el problema se podrá deber a un bloqueo, a una vacuna mal asimilada, a un virus, a las amalgamas dentales... En fin, a todos esos detalles que gracias a vosotros hoy conozco. No se si sabréis de algún médico que conciba mi problema desde otro punto de vista. Os ruego que me digáis qué haríais vosotros si tuvieseis mi problema. Gracias, amigos.

Paco Pérez

Azoospermia obstructiva es el nombre que recibe la obstrucción de los conductos que unen los testículos con el pene impidiendo el paso de los espermatozoides. Y las causas más frecuentes son la ausencia de los mismos (hablaríamos en tal caso de un problema congénito), que hayan sido seccionados sin querer al someterse a una vasectomía o ser intervenido de una hernia inguinal o, lo que es más probable, a alguna infección en los conductos seminales que al ser combatida por el organismo haya provocado la obstrucción al dejar cicatrices. Por eso la única solución médica es intervenir quirúrgicamente. Es todo lo que se puede hacer ya que independientemente de la causa se trata de una obstrucción del conducto. Salvo que el diagnóstico sea erróneo, claro está, y no haya tal obstrucción.


Estimado Sr. Campoy: vaya por delante mi gratitud y mi reconocimiento a la gran labor que realiza. Bien, hace 7 años me diagnosticaron artritis reumatoide y desde entonces sufro cada año un brote en otoño que se prolonga parte del invierno. Cada vez con más fuerza, siempre en el lado izquierdo y en diferentes articulaciones. En tres ocasiones llegué a necesitar la silla de ruedas para moverme. Los pasé tomando antiinflamatorios -que no me hacían nada- y paralelamente productos que encontré en la revista por si podían ayudarme cuyo consumo prolongaba todo el año en lugar de los antiinflamatorios. Y así he ido tirando. He tomado cartílago de tiburón, espirulina, fitoterapia, omega 3, silicio -tomado y aplicado sobre la zona-, pomadas y ungüentos de todo tipo, cantidad de productos antiinflamatorios... Incluso he seguido las recomendaciones que indica en su libro La Dieta Definitiva que siempre recomiendo porque me parece de lo mejor. Me han hecho Gemoterapia, Kinesiología, el análisis con un Oberon, tratamientos con Papimi. Hasta tengo una máquina Bioptrón. Es más, he hecho el curso de control mental Silva, pertenezco a un grupo de autoayuda y estoy muy introducida e interesada en la cultura y terapias chinas. Mi alimentación y mi forma de vida son muy sanas y para mí Discovery DSALUD es como una biblia. Pues bien, desde noviembre del 2007 tengo inflamados los metatarsos del pie izquierdo aunque desde abril del 2008 puedo andar con dolores. A finales de mayo me dio un brote muy fuerte en la rodilla derecha con derrame de líquido sinovial y el médico me recetó antiinflamatorios y reposo total, como siempre. Al día siguiente me fui a Madrid -vivo en Álava- a la consulta de un doctor que me hizo un examen bio-hematológico y me puso una dieta ortomolecular y un tratamiento homeopático (se lo indico) pero un mes después la inflamación no había disminuido así que mi médico de familia me remitió al reumatólogo para que me baje las defensas y me extraiga el líquido. El caso es que me extrajo 5 jeringuillas de líquido y me inyectó cortisona pero luego me propuso darme Metotrexato y a eso ya me opuse de lleno; el problema es que me dice que si empeoro me lo tiene que dar sin más prórrogas. Me ha diagnosticado Oligoartritis seronegativa. A finales de julio me hice otro análisis bio-hematológico y me dijeron que siguiera con la misma alimentación pero me modificaron el tratamiento homeopático. El 9 de agosto tuve un nuevo brote en la rodilla derecha con derrame sinovial y decidí hacerme una Terapia Neural pero parece que tampoco ha funcionado. El 25 de agosto me sacaron 26 cl de líquido sinovial pero a los dos días se me volvió a llenar de líquido la rodilla. Y es en este punto donde ya brotan en mí lágrimas de impotencia. Veo que quizás no tenga más salida que la quimioterapia y estoy horrorizada porque siento como si fuera a firmar mi sentencia de muerte. He buscado en Internet oligoartritis y lo único que he visto ha sido un centro donde cogen células madre y las modifican más o menos. Veo que sobre cáncer y artritis hay más o menos cosas pero sobre oligoartritis no encuentro nada y eso me da más desesperanza. ¿Tengo que seguir un tratamiento contra el cáncer? El Bio-Bac, que tanto ponderan, menciona de pasada la artritis pero, ¿es la misma enfermedad? Llevo tanto dinero gastado que ya no sé qué hacer. ¿Se puede hacer algo con la genética? ¿Y con las células madre? El tratamiento es muy caro pero si hubiera alguna posibilidad buscaría el dinero como fuera. En fin, creo que esta carta es un SOS por si ustedes ven algo que para mí está nublado. Entenderé que no publiquen mi carta porque no es muy esperanzadora por lo que aunque sé que no suelen hacerlo les quedaría eternamente agradecida si me pudieran responder por correo. Gracias.

Rosa González
(Álava)

Vamos a ver: cuando se le dice a alguien que tiene artritis se le está diciendo que tiene una articulación inflamada. Y si se le dice que sufre oligoartritis que son dos o más las articulaciones inflamadas. Por otra parte, se llama seropositivo en general a toda aquella persona que presenta en sangre anticuerpos (un tipo de proteínas producidas por el sistema inmune en respuesta a la presencia de sustancias extrañas potencialmente dañinas a las que se llaman antígenos) que prueban la presencia de algún agente infeccioso. Luego si el médico le dice a un paciente que la prueba ha dado negativa para el agente que se busca -un virus, un hongo, una bacteria, un parásito o, incluso, un prión- se le comunica que su patología es seronegativa. O sea, que la causa de su problema no parece estar en el agente que se creía posible responsable. Así de simple. Ya hemos explicado que algunos médicos ocultan su ignorancia usando un lenguaje esotérico e incomprensible para quienes no lo son –alegando que es su lenguaje técnico como si éste no pudiese hacerse comprensible fácilmente si quisieran para los profanos- ya que así dan la impresión de tener un conocimiento del que en realidad carecen. El problema es que los posibles agentes infecciosos son muchos y lo normal es que se le pueda decir a alguien que es seronegativo a tal o cual agente infeccioso pero no a todos. En su caso lo que seguramente se ha buscado al analizar el liquido sinovial son dos cosas: saber el nivel en sangre de la llamada Proteína C reactiva de alta sensibilidad o PCR -porque cuando hay una infección o inflamación aguda en el cuerpo el hígado la produce en gran cantidad- y comprobar si aparece el llamado Factor Reumatoideo, anticuerpo que en la sangre se adhiere a la inmunoglobulina G (IgG) formando una molécula conocida como Complejo inmunitario que puede activar diferentes tipos de procesos relacionados con inflamación en el organismo. Cuando la prueba da positivo indica pues que el problema puede estar motivado por algún virus que puede dar lugar a una infección crónica, a una dermatomiositis, a una mononucleosis, a un lupus eritematoso sistémico, a una leucemia y a otras patologías. En suma, no parece ser su caso porque le han dicho que es una Oligoartritis Seronegativa (aun cuando está constatado que se trata de una patología que tiene una asociación clara con el antígeno HLA-B27). Resumiendo: le han dicho simplemente que tiene dos o más articulaciones inflamadas y que la causa no parece ser bacteriana. Y si el nivel de proteína C reactiva es bajo –que no nos lo dice- que tampoco parece ser vírica. Que luego eso sea así o no es discutible porque tales pruebas no son precisamente infalibles. Por otra parte, los expertos que ha visitado le han sugerido que tome silicio orgánico y se lo aplique tópicamente porque muchas artritis están relacionadas con la psoriasis y ésta se resuelve con la ingesta o aplicación de ese mineral (lea en nuestra web –www.dsalud.com- lo publicado al respecto en los números 59, 74 y 98). Y ácidos grasos omega 3 porque son potentes antiinflamatorios. Y cartílago de tiburón porque también es antiinflamatorio y analgésico además de estimular el sistema inmune, regular la angiogénesis e inhibir el crecimiento tumoral, entre otras propiedades (lea el artículo que sobre él publicamos en el nº 74). Y espirulina porque estimula el sistema inmune, ayuda a combatir la anemia, protege de las infecciones, ayuda a corregir las alteraciones de la vista provocadas por déficit de vitamina A, facilita la eliminación de toxinas, reduce el riesgo de desarrollar cáncer, contiene cantidades apreciables de Ácido Gammalinolénico (GLA) y multiplica la población de lactobacilos en el intestino mejorando la digestión y la absorción de nutrientes (lea el artículo que publicamos en el nº 44). Y no le decimos por qué le recomendaron otras plantas por qué no nos dice cuáles fueron. En suma, le han dado soluciones que son útiles pero que no afrontan el problema. Lo que se explica porque no se conoce la causa de su patología, considerada por muchos además una enfermedad autoinmune. Dicho esto nos vamos a permitirnos decirle varias cosas. El problema puede estar originado por una contaminación electromagnética, por una contaminación química -de productos alimenticios en conserva, de limpieza, de higiene (especialmente por metales pesados), etc.-, por alguna infección microbiana, por una intolerancia o una alergia alimentaria (sobre todo a la leche y derivados, huevos y carne roja), por una flora intestinal deteriorada, por alergia al látex (¿no usará un colchón de ese material?), por déficits nutricionales (¿cómo anda de calcio, magnesio y vitamina C?), etc. En suma, nuestro consejo –y nos repetimos una y otra vez sin que muchos lectores parezcan entender por qué lo hacemos, es que averigüe si está contaminado electromagnéticamente, si se trata de una contaminación química o si es usted alérgico o intolerante a algún alimento. Y luego si sufre alguna infección o déficit de algún nutriente. Ese es el camino. Mientras puede someterse a un ayuno -o semiayuno- terapéutico de entre siete y quince días seguida de una dieta absolutamente libre de carne, mariscos, leche y derivados, huevos, azúcar blanco, pimientos, berenjenas, patatas, tomates, alcohol y café. Asegúrese asimismo de que su ácido úrico está en víveles adecuados. Y a continuación sométase a un proceso profundo de desintoxicación del organismo para lo que le sugerimos que lea el reportaje que publicamos en el nº 106 sobre el sistema propuesto por Andreas Moritz. Mejorará sin duda alguna.
 



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