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     CARTAS AL DIRECTOR
NÚMERO 04 / JULIO / 1990

135-150


NÚMERO 150. JUNIO 2012.

Estimado Director: soy asiduo lector de su magnífica revista desde hace años y quiero agradecerle sinceramente su labor divulgativa y, sobre todo, esclarecedora. Tengo 57 años y tras los correspondientes análisis se me ha diagnosticado una gammapatía monoclonal de significado incierto con doble componente monoclonal IgG e IgA kappa que precisa controles cada 3-4 meses por el elevado riesgo de convertirse en mieloma múltiple. Los controles analíticos deben incluir identificación del componente monoclonal y cuantificación en sangre de las cadenas ligeras kappa y lambda (free light chain assay). Le adjunto los datos más relevantes de mi última analítica donde como podrá observar los valores están fuera de límites. Bueno, pues a pesar de ello la hematóloga que me atiende me dice que no es preciso tratamiento de momento aunque insiste en que, si se agrava la situación, tengo muchas probabilidades de contraer un mieloma múltiple y que me vaya haciendo a la idea de que más pronto que tarde puedo necesitar un tratamiento con inmunomoduladores, manera suave de llamar a la Quimioterapia. El caso es que me he informado en Internet y los efectos secundarios de los tratamientos actuales no levantan el ánimo precisamente. La hematóloga insiste en que se desconoce la causa de mi patología, que es irreversible y que el único tratamiento viable es la quimioterapia antes aludida. ¿Es cierto que no hay otras soluciones? Les agradecería enormemente que me orientaran sobre el tema. Especialmente si es posible abordar esta patología desde un punto de vista diferente del de la medicina convencional y me indicaran algún profesional que pudiera orientarme al respecto. Atentamente les saluda

Joaquín
(Barcelona)

La gammapatía monoclonal -o paraproteinemia- es el nombre que se da a la producción anormal en sangre de inmunoglobulinas por plasmocitos derivados de los linfocitos B; inmunoglobulinas que pueden ser G, A, M, E o D (abreviadamente igG, igA, igM, igE e igD). Acumulación de las mismas que puede dar lugar a un tumor. Y se dice que es un gammapatía monoclonal de significado incierto -o gammapatía monoclonal de importancia no determinada- cuando la proliferación descontrolada de las células plasmáticas monoclonales se produce en ausencia de una patología evidente. Situación que en raras ocasiones puede dar lugar según los médicos a enfermedades malignas como el mieloma múltiple, los infomas, las leucemias, la amiloidosis, la sarcoidosis, la enfermedad por cadenas pesadas, el síndrome POEMS, la macroglobulinemia de Waldenstrom o síndromes linfoproliferativos. Patologías de algunas de las cuales han oído hablar muy a menudo los seguidores de la serie de televisión House porque son un buen “cajón de sastre” al que achacar cualquier problema cuya causa no se conoce. Como pasa hoy con la Genética (“Es probable que sea un problema genético”, dicen muchos médicos a sus pacientes para ocultar su ignorancia y justificar que no saben qué hacer). Pues bien, en la mayoría de los casos el problema desaparece espontáneamente y por eso le dicen que espere y no haga nada. Nosotros no podemos sin embargo aconsejarle lo mismo. Verá, hemos explicado varias veces que las inmunoglobulinas son anticuerpos que el organismo utiliza para defenderse de agresiones externas, que cuando se introduce en él una sustancia extraña éste activa -entre otros mecanismos de defensa- esas inmunoglobulinas y el "combate" que entonces se produce da lugar a muy diversas reacciones o síntomas. Se sabe así que cuando en alguien se manifiesta rápidamente asma, rinitis alérgica (fiebre del heno) o dermatitis atópica, por ejemplo, hay en sangre altas cantidades de inmunoglobulinas E. Luego si en un análisis de sangre se encuentran altas cantidades de IgE es evidente que se trata de una reacción del organismo a algo que éste debe combatir. Ahora bien, a veces esas reacciones no son tan contundentes y el organismo no reacciona de forma tan llamativa. Se dice entonces que uno es sensible o intolerante -en mayor o menor medida- a algo en lugar de alérgico. Y se constata porque las inmunoglobulinas que entonces aparecen en sangre en mayor cantidad son las G en lugar de las E. Por eso en muchos casos basta suprimir algunos alimentos para que muchas patologías se resuelvan. Eso sí, recuerde además que no se deben preparar los alimentos por encima de 90-100º porque se desnaturalizan y ello puede generar también un problema de intolerancia. A menudo evitando simplemente lo dicho desaparecen o mejoran sin más patologías como la llamada Enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, la diverticulitis, el asma y la rinitis alérgica además de lograrse mejorías notables en casos de artrosis, psoriasis, poliartritis reumatoide, reumatismos psoriásicos, el síndrome de Gougerot-Sjögren o la fibromialgia. En suma, nosotros estamos persuadidos de que la Gammapatía monoclonal –nombre, insistimos, que se da a la producción anormal en sangre de inmunoglobulinas por las células plasmáticas o plasmocitos- se debe a un problema de infección o de intoxicación. Bien por virus, bacterias, hongos, priones o parásitos, bien por las sustancias tóxicas presentes en fármacos, productos de higiene personal y de limpieza doméstica, alimentos (pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas, abonos químicos, conservantes, antioxidantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes y gelificantes), el agua que bebemos o el aire que respiramos. Desintoxíquese a fondo pues, nútrase adecuadamente y elimine de su entorno los tóxicos –fármacos incluidos- y muy probablemente el problema desaparecerá sin más. Le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que publicamos en la sección de Medicina Ambiental y que aparecieron entre los números 132 y 138, ambos inclusive. En ellos explicamos todo lo que puede hacer.


Sr. Director: ante todo gracias por la revista de la que soy suscriptor y tengo todos sus números. Verá, soy varón, de mediana edad y quisiera hacerle unas preguntas sobre el Coral Natural que comercializa la empresa 100% Natural del que hablaron ustedes recientemente en el nº 147. La primera es saber si no hay riesgo de que esté contaminado por la radiactividad del accidente de la central nuclear de Fukushima; y la segunda es si las cuatro cápsulas que según el reportaje hay que tomar deben ingerirse para siempre o no. Por otra parte aprovecho para preguntarles por el kéfir del que me han hablado muy bien; creo hay de tres clases y que el mejor es el de agua pero no he encontrado ningún reportaje en la revista sobre él. Tengo colitis ulcerosa desde hace poco más de 20 años y me han dicho que es bueno para eso. ¿Es cierto? Y de ser así, ¿cómo lo podría conseguir? Gracias.

Ángel
(Teruel)

Nos consta fehacientemente –lo mismo que al Ministerio de Sanidad español- que el polvo de coral de ese producto se extrajo de las minas fósiles de Japón antes del desastre y por tanto no puede estar afectado por la contaminación radiactiva de la central de Fukushima. Y el fabricante ya ha garantizado que cuando las partidas que adquirió se acaben las siguientes remesas se extraerán del Caribe tras comprobarse que es un tipo de coral similar y el análisis de minerales casi exacto. En cuanto al tiempo puede usted tomarlo de forma continua como preventivo siempre que rebaje la dosis a 1 o 2 cápsulas al día. La ingesta de 4 cápsulas diarias sólo se justifica cuando el organismo está acidificado o hay algo que regular. En el propio reportaje que usted cita la doctora Isabel Fernández asegura que ayuda a desacidificar el organismo, recuperar sus ritmos biológicos y producir más energía al lograr una clara activación metabólica, una función tiroidea más eficiente, la activación suprarrenal a nivel intracelular y un aumento de la vitalidad lo que hará que el organismo no tenga que extraer calcio de los huesos para equilibrar su pH y, con el tiempo, ello pueda dar lugar a osteoporosis y otras patologías. Recuerde que también se aclara en ese texto que el calcio en forma de suplementos no debe ser ingerido sólo sino acompañado de magnesio en la proporción adecuada para prevenir que se deposite en los tejidos blandos y haya una entrada excesiva en las células como es el caso de ese producto que por eso incorpora ese mineral. Es más, también necesita ser ingerido –siempre con el equilibrio adecuado- junto a las vitaminas A, C, D y F y los minerales hierro, fósforo y manganeso. Sin olvidar sobre todo la vitamina K2 o Menaquinona-7 (llamada de forma abreviada MK-7) que no sólo favorece la absorción del calcio por los huesos sino que evita que se deposite en los cartílagos y en las arterias como en su día explicamos en el artículo que con el título La vitamina K2 favorece la absorción del calcio evitando que se deposite en cartílagos y arterias publicamos en el nº 112 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com). En suma, los suplementos de calcio que no lleven simultáneamente las vitaminas y minerales citados –salvo que se consuman aparte conjuntamente- no son a nuestro juicio recomendables. Conviene asimismo recordar que la hormona paratoidea, la calcitonina y la vitamina D son indispensables para el equilibrio entre el calcio del hueso y el de la sangre. Lo interesante del Coral Natural está pues en que además de calcio contiene magnesio y trazas de otros 71 minerales, todos ellos orgánicos y en la proporción exacta que el organismo necesita. Con la ventaja añadida de que su ingesta –al ser todo su contenido orgánico- no forma cálculos en el riñón o en la vesícula como otros productos. Sólo resta pues consumirlo conjuntamente con vitaminas A, C, D y K2. Por lo que se refiere a la colitis ulcerosa que padece le sugerimos que lea nuestra respuesta a la carta anterior. En cuanto al kéfir se trata de un producto lácteo fermentado y tiene usted razón: no hemos hablado aún de él así que vamos a hacerlo en breve. En todo caso sepa que probablemente sí es útil en su caso y que tanto el kéfir de agua como el de leche tienen propiedades similares. Y aunque es más rico el de leche –por ser similar al yogur- es más aconsejable el de agua porque al primero se puede ser intolerante. Ahora bien, no se comercializa y por eso muchos herbolarios entregan kéfir a sus clientes de manera gratuita.


Sr. Director: desde hace años acudo periódicamente –una vez al año- a un naturista a mi juicio muy cualificado a fin de prevenir posibles patologías y no cuando estoy enfermo como hace la mayoría de la gente. De hecho hace tiempo que no sufro ni siquiera un resfriado porque sigo sus consejos –que son los mismos que hacen ustedes una y otra vez de desintoxicarse, nutrirse adecuadamente comiendo bien, llevar una vida sana haciendo algo de ejercicio, beber agua de calidad, respirar aire puro –vivo en el campo-, no ingerir jamás fármacos y vivir libre de radiaciones electromagnéticas además de reírme todo lo que puedo. Sin embargo tuve la mala suerte hace un mes de caerme cuando iba en bicicleta, romperme unas costillas y una pierna y tener que estar en cama algún tiempo por lo que ambas piernas se me han hinchado y están débiles. El caso es que aunque voy bastante bien me han recomendado unas sesiones de Presoterapia y como no conozco esa técnica y ustedes no han hablado de ella –lo sé porque les leo desde el número uno- antes quiero saber su opinión. Me dicen que no hay peligro alguno ni contraindicaciones pero yo prefiero consultarles antes a ustedes. Los huesos ya están bien y no hay alteraciones vasculares. Además me gustaría saber si es cierto que esa terapia ayuda a eliminar las toxinas que hayan podido acumulare en las piernas y, de ser así, si eso no sobrecargará de trabajo los riñones. Muchas gracias por todo.

Carlos Gómez
Pozuelo de Alarcón (Madrid)

La Presoterapia es una técnica fisioterápica que consiste en introducir las piernas en una especie de pantalones neumáticos que se inflan mediante unas bombas de aire a fin de comprimirlas y drenar el líquido intersticial que provocan los llamados edemas o hidropesías –nombre que se da a la acumulación de líquido en el espacio tisular intercelular o intersticial además de en las cavidades del organismo- y los linfedemas –los edemas que se producen por acumulación de la linfa en los espacios intersticiales del tejido celular subcutáneo- aunque suele utilizarse sobre todo para intentar reducir la celulitis rompiendo las bolsas de grasa que se forman bajo la piel en los casos de sobrepeso y obesidad. Se trata en suma de un aparato diseñado para aumentar la circulación sanguínea y el flujo linfático, reducir la hinchazón e inflamación, acabar con los edemas, tratar la celulitis y mejorar el flujo de oxígeno a través del organismo; pero, sobre todo, ayuda efectivamente a desintoxicar al efectuar un drenaje linfático eficaz. Siendo asimismo útil para reducir o evitar la inflamación después de un traumatismo (quirúrgico o no). ¿Y afecta eso a los riñones? Hemos consultado al Dr. Luis García Cremades -miembro de nuestro Consejo Asesor y que utiliza la Presoterapia desde hace años en su clínica particular (91 344 19 68)- y nos ha explicado que un riñón sano está suficientemente preparado para eliminar las toxinas normales del organismo aunque se encuentren acumuladas en los miembros. Agregando que otra cosa sería que se inyectara un producto nefrotóxico en una pierna y luego se sometiera la misma a Presoterapia mecánica o a un drenaje linfático manual ya que en este caso el tóxico sí llegaría con rapidez al riñón y lo intoxicaría. O que haya en el organismo una intoxicación anormal, excesiva, ya que tras un drenaje esos tóxicos pasarían a la sangre rápidamente y entonces sí se podrían resentir tanto los riñones como el corazón. De ahí que a su juicio alguien con insuficiencia renal grave no deba someterse a Presoterapia porque se incrementaría el volumen circulante sin posibilidad de ser orinado. Y, evidentemente, en caso de insuficiencia cardiaca grave tampoco porque tanto el aumento de volumen circulante como la propia presión a nivel abdominal pueden sobrecargar en exceso un corazón muy debilitado. Siendo otra de las contraindicaciones la presencia de alguna infección pues podría ayudar a difundirla por el resto del organismo. E igualmente está contraindicada en caso de trombosis pues los trombos se podrían movilizar y provocar una embolia. Finalmente lo estaría asimismo en caso de cáncer dado el potencial peligro de movilizar las células cancerosas. Esperamos haberle sido útil.


Sr. Director: un amigo estadounidense generalmente muy bien informado me dijo hace unos días en Nueva York -a donde tuve que viajar por trabajo- que hay un producto blanqueante de uso común que está provocando muchos cánceres en el mundo sin que nadie lo sepa y, por tanto, se evite. Añadiendo que está presente en más de 500 productos de todo tipo, ¡alimentos incluidos! Se refería al dióxido de titanio pero en Internet se dice que es inocuo, que carece de toxicidad y por eso lo han autorizado la FDA y la Agencia Europea del Medicamento. ¿Podrían decirme algo al respecto? Últimamente me estoy volviendo hipocondriaco porque cada vez me doy más cuenta de que nos estamos –o nos están- envenenando y ni nos enteramos. En espera de sus noticias le saluda

Jorge Esteban
(Barcelona)

El dióxido de titanio se encuentra efectivamente en multitud de productos -pinturas, cosméticos, protectores solares, vitaminas, dentífricos, colorantes alimentarios, suplementos nutricionales, implantes dentales…- usándose además como blanqueador –“blanqueante” no es una palabra admitida por la Academia- teniendo la nomenclatura CI 77891 cuando se utiliza en cosmética y la de E771 cuando se usa en la industria alimentaria. Y es capaz de soportar condiciones extremas de frío y calor siendo resistente al ataque de muchos ácidos. Pues bien, se considera inocuo pero lo cierto es que cuando entra en el organismo rompe el ADN celular y causa daño cromosómico e inflamación aumentando el riesgo de cáncer. Lo demostró en el 2009 un estudio con ratas financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y efectuado por un equipo dirigido por Robert Schiestl, profesor de Patología, Radioterapia y Ciencias de la Salud Ambiental en el Jonson Comprehensive Cancer Center de la Universidad de California en Los Ángeles, elegido diez años seguidos como uno de los 12 mejores centros de investigación sobre cáncer de Estados Unidos. Hasta entonces las nanopartículas de dióxido de titanio se consideraban no tóxicas porque no incitaban reacción físico-química aparente pero desde entonces se sabe que causan estrés oxidativo y puede conducir a la muerte celular al dañar el ADN. Y nuestras autoridades no deberían tomárselo a la ligera porque en los ratones que fueron expuestos a las nanopartículas –se echó el dióxido de titanio en el agua que bebían- comenzaron a mostrar daño genético ¡al quinto día! Cantidad añadida al agua que según esos investigadores correspondía a lo que un humano inhala o absorbe en año y medio de exposición a esas nanopartículas en un entorno de fabricación. El equipo de investigación coligió que las autoridades deberían pues limitar su uso a lo más imprescindible. Por supuesto no han hecho el menor caso.


Sr. Director: me he animado a utilizar el Salckstone II que se anuncia en su revista y al que ustedes dedicaron un reportaje en el nº 44 con el título Las sorprendentes propiedades terapéuticas del agua dialítica -es decir, hace 10 años- pero tengo algunas dudas que me gustaría aclarar. ¿Cómo constató el padre José Ignacio Martín Artajo que el agua dialítica es capaz de disgregar los pequeños cálculos –agregados cristalinos- que existen en el organismo (cálculos renales, biliares, etc.), eliminar las capas más superficiales e indefensas de los cálculos -los vértices y aristas- favoreciendo su expulsión, romper los cálculos grandes en piedras más pequeñas y después en arenilla que puede ser expulsada sin apenas dolor, liberar las células de los endotelios que recubren los conductos urinarios de los depósitos microscópicos de sales cálcicas evitando que al perder elasticidad aparezcan más cálculos y aumentar la solubilidad de las sales minerales que circulan por la sangre y la orina -especialmente las cálcicas- evitando que precipiten y constituyan nuevos cálculos o incrementen el grosor de los existentes? ¿Con qué método o métodos? ¿Y cómo constató que los cristales de cloruro de sodio y cloruro de litio que hay en la ampolla del producto realmente aumentan la distancia entre las moléculas de agua y disminuyen el ángulo de colocación espacial de los átomos de hidrógeno respecto a los de oxígeno? Tengo asimismo otras dos preguntas: el prospecto dice que basta introducir la ampolla de vidrio en agua durante 24 hora para que la energía generada por los cristales del interior de la ampolla atraviese el vidrio y la transmita al agua, pero, ¿debe estar el vaso ese tiempo a la luz del día o funciona igual si está en el interior de un armario sin luz? ¿No se necesita que la luz solar atraviese la ampolla para que actúen los cristales? La última es si no se recargarán los cristales de la ampolla dejándolos cierto tiempo expuestos a la luz solar. Quedo a la espera de su respuesta.

Jorge Palacios
(Madrid)

El jesuita español José Ignacio Martín Artajo –nacido en 1904- era un excelente especialista en Electrotecnia que diseñaría para la Armada estadounidense –lo que recordamos como curiosidad- un sistema de depuración de aire para submarinos. Fue en todo caso tras la publicación de su obra Campos Eléctricos y Magnéticos (Ed. Aguilar) cuando desarrollaría su idea de invertir el proceso de cristalización para disgregar y eliminar los cálculos y arenillas en las litiasis. Decidiéndose a diseñar la ampolla Slackstone tal como la conocemos hoy en 1965 después de ver cómo unos mecánicos de Toulouse (Francia) limpiaban el radiador de su coche desincrustando las calcificaciones producidas por el agua. La ampolla es una pila o batería que contiene litio, sodio y aldehído cinámico. Y el conjunto de esos minerales, tratados con un procedimiento de su invención, convierten la ampolla en un emisor de energía electrostática; de hecho la energía de la ampolla se puede medir. El caso es que cuando la misma se introduce en un vaso de agua -de unos 250 c.c.- durante aproximadamente 24 horas los átomos de la masa del agua modifican su posición molecular consiguiéndose así un agua con más energía que él mismo denominaría Agua Dialítica. Y para lograr eso el hecho de que el vaso esté en luz o en penumbra es indiferente. Cabe añadir que nada indica que exponer la ampolla a la luz del sol permita recargarla. Agregaremos que la explicación técnica puede encontrarla en el capítulo Fundamento físico que aparece en la obra Cuerpos cristalinos en el organismo (páginas 51 a 62) que el propio laboratorio pone a disposición de los interesados (entre en www.litiasis.com). Martín Artajo –que desarrolló el sistema entre 1950 y 1965, sobre todo en el Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) que luego pasaría a denominarse Escuela Técnica Superior de Ingeniería al incorporarse a la Universidad Pontificia Comillas- patentaría su invento aprobándolo la Dirección General de Sanidad en 1966 como “artículo de uso medicinal”. Más de 40 años después el Salckstone II se vende en farmacias de medio mundo aunque especialmente de Europa. Cabe agregar que el laboratorio español que lo comercializa –Yborra- encargaría con el tiempo diversos estudios entre los que destacan uno sobre la diferencia entre el agua normal y el agua dialítica con la técnica bioeléctrica de Vicent –lo tiene en las páginas 54 a 56 del libro antes citado-, otro sobre características técnicas diferenciadas entre el agua normal potable y el agua dialítica (páginas 71 y 72 ) realizado por el Dr. Ervin Essenfeld-Yahr en sus laboratorios de Caracas y Miami (Florida, EEUU), un informe energético mediante fotografías kirliam (páginas 73 y 74) y un análisis diferencial entre el agua potable filtrada y el agua dialítica filtrada (páginas 75 y 76) realizado en Paris por el ingeniero y experto en Energía Medioambiental Thierry Folliard.


 

NÚMERO 149. MAYO 2012.

Sr. Director: permítame felicitarles por la publicación en el nº 148 de la revista del artículo ¿Es realmente la obstrucción coronaria la principal causa de los infartos? Llevo años siendo tratado ante la posibilidad de sufrir un problema cardiaco y nunca nadie me había siquiera hablado de lo mantenido por el doctor Berthold Kern y de su tesis de que los infartos no los provoca la obstrucción de las coronarias. Me parece pues muy importante lo que han dado a conocer en ese texto pero me pregunto cómo podemos obtener los españoles estrofantina. ¿Podrían ayudarnos a saber cómo acceder a ese producto? Muchos se lo agradeceríamos enormemente. Con afecto,

Carlos Belmonte
(Murcia)

Pues para empezar necesita que un médico se lo recete y luego acudir a Alemania donde lo venden en las farmacias bajo el nombre de Strodival mr. Ahora bien, puede adquirirlo igualmente sin receta pero de forma homeopática ya que así hay varios laboratorios que lo comercializan. Es el caso de G Strophanthinum D6 -del Laboratorio DHU-, Strophantab –del laboratorio Heel-, Strophanthus D4 -del laboratorio Sanum-, Strophactiv D4 -del laboratorio Magnet-Activ- y Strophanthin Herztablette-Compositum -del laboratorio Cosmochema-. La otra posibilidad es hacer la gestión a través de la web www.estrofantina.com; puede usted contactar con ellos a través de estrofantina@gmail.com. Esperamos haberle ayudado.


Sr. Director: quisiera en primer lugar felicitarles por la revista y por el valor y la transparencia con que la hacen llamando a las cosas por su nombre y sin intentar engañar a nadie como sucede en la Medicina "oficial". Pienso que muchos de los médicos que la practican deben sentirse muy frustrados por los pocos resultados que obtienen pues curar, lo que se entiende por curar -devolver la salud-, no lo saben hacer. Paliar, cronificar y enmascarar la enfermedad sí. Verá, hace año y medio murió mi madre…; bueno, digo que murió cuando pienso que la mataron. Le diagnosticaron un linfoma y como no quiso hacer el tratamiento de quimioterapia que le proponían la enviaron a paliativos y las dosis cada vez más fuertes de morfina la enviaron a la tumba. Es todo lo que supieron o quisieron hacer. Yo soy homeópata y experta en Medicina Ortomolecular así que ya se pueden imaginar lo que supuso para mí la experiencia de verla morir sin poder hacer nada ya que lamentablemente la habían "informado" muy bien: las medicinas alternativas –la dijeron- nada podrían hacer para devolverle la salud. O sea, que según ellos no había nada que hacer. Y digo yo: si sentencian al enfermo, si no le dejan ni la esperanza de un futuro, ¿con qué le dejan? Mi madre les creyó y se dejó morir. Y como ella miles de personas que mueren a manos de esa Medicina aceptada. Quiero señalar que la gran mayoría de los adultos y niños que trato en mi consulta vienen desesperados y rebotados de la medicina oficial; en su mayoría después de años de tratamientos farmacológicos que no curan nada sino que enferman más. Y lo siento de veras. Sobre todo por los niños que son hoy masivamente vacunados y tratados con medicamentos agresivos, con tratamientos tan supresores y poco resolutivos. Instaría a los padres a que se informen bien antes de tratar y medicar a sus hijos. Y a los que arremeten y están en contra de las otras medicinas les digo que curan. El cuerpo y también el alma. Lo constato día a día en mi consulta. Gracias de corazón.

Isabel Noguera

Entendemos perfectamente su dolor y su frustración. Pero desgraciadamente vivimos en una sociedad donde la mentira es moneda corriente. Y la mayor parte de la gente vive en una gran mentira sin ser consciente de ello. A todos los niveles pero muy especialmente en el ámbito de la salud. Así que lo único que podemos hacer es seguir informando y formando. Antes o después la verdad se abrirá paso. Aunque se trate de un camino largo y difícil porque es muy complicado desprogramar tantas mentes condicionadas por creencias impuestas que la gente asume ingenuamente como propias.


Querido Director: hace poco más de tres años hablaron ustedes de una molécula, la N-Acetil-carnosina, y les pregunté dónde podía adquirirla ya que pensé que podría servirle a mi madre para sus problemas de vista respondiéndome que a través de una web: www.can-c.net. Lo que es erróneo. Bueno, pues mi frustración e impotencia van en aumento. Considero que dais una información privilegiada, auténtica, sin tapujos ni intereses… pero acceder a los productos es a veces harina de otro costal, una auténtica utopía. Mi madre ha cumplido 78 años pero eso sólo es su reloj biológico; en realidad es una quinceañera y es una lástima que esto condicione tanto su vida. Suele decirme: “Hija, si yo fuera la Reina no tendría estos problemas; seguro que se hubieran resuelto”. Pues bien, ahora tiene otro: hace 15 años la operaron de un linfoma gástrico, le quitaron la subtotalidad del estómago y padece dolores fortísimos que combate no ingiriendo alimentos. Cuando va a algún sitio se marea y tambalea; y la razón es que no come por temor a lo que ya sabe que le espera. Han transcurrido 17 años desde la operación y cada vez está peor. ¿Me podrían decir por qué reacciona su cuerpo así cuando come? ¿Podría haber algo que mitigara un poco su gran malestar? Por favor, que no sea algo muy enrevesado ni complicado de seguir. Les rogaría me contestaran y me despido con un sincero abrazo de esta que se considera amiga vuestra.

Mª Teresa Cordero Acedo
(Badajoz)

Las gotas a las que se refiere las mencionamos en un reportaje que publicamos en el nº 69 con el título Unas simples gotas ayudan a prevenir e, incluso, eliminar las cataratas y, en efecto, la única posibilidad de obtenerlas era a través de la web que facilitamos y usted menciona; web que sigue en activo. ¿Por qué dice que es erróneo? ¿Quizás porque usted les escribió en español en lugar de hacerlo en inglés y no la contestaron? Porque muchos otros lectores sí las consiguieron. Por lo que se refiere al problema de estómago de su madre, ¿cómo ayudarla sin saber lo que le pasa? Debería someterse a una endoscopia gástrica y ser un experto en digestivo quien valore el caso. Es imposible hacer sugerencias sin datos objetivos. Lamentamos sinceramente no poder ayudarle mejor.


Señor Director: a mi marido le dio una especie de parálisis; convulsionaba y se le quedó el lado izquierdo paralizado pero no llegó a perder el conocimiento. Vino la ambulancia y se lo llevó al hospital donde estuvo ingresado 14 días. Le hicieron una resonancia magnética, le vieron la sangre espesa y el azúcar alto y nos dijeron que tenía que pincharse insulina y tomar Sintrón pero como leo su revista le dije: “Haz lo que quieras pero yo no me la pondría”. Le leí algunos artículos y le convencí. Empezamos entonces los dos a hacer La Dieta Definitiva y él a tomar cacao puro y omega 3-6-9; y dos días a la semana un huevo crudo. El caso es que le va estupendamente, tiene energía, está contento y no tiene secuela alguna. Y la verdad, no sé qué hubiera sido de él si yo no hubiera sabido lo que sé gracias a su revista. Por eso, de nuevo, muchas gracias. Desde entonces recomiendo la dieta a todo el mundo. Dicho esto quiero ahora hacerle una consulta: mi nieta de 5 años -le ha pasado 4 o 5 veces- se queda a veces rígida mirando a un punto fijo. Durante ese periodo se le puede echar agua o pellizcar que no reacciona hasta que no pasa un rato. Luego se le pasa. La última vez que le sucedió le hicieron un TAC, un escáner y una resonancia y le dijeron a sus padres que era epilepsia parcial mandando a la niña un jarabe para relajarle el cerebro. ¿Qué nos sugieren? Atentamente,

Carmen Podesal Pérez
(Madrid)

Entre otras cosas puede deberse a un parásito –con el Par Biomagnético podría averiguarlo-, a los efectos de alguna vacuna o a un tóxico medioambiental. Hay que valorarlo. Les sugerimos que si el con el Par Biomagnético no se resuelve al asunto lleven la niña a que valoren su caso en Institutos Fay (www.institutosfay.com). Sin pérdida de tiempo.


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar, gracias; sí, ¡muchas gracias! No sé si es la hormona dopamina (produce euforia) o qué pero hay que ver lo que ha logrado despertar en mí la lectura de su revista y las editoriales. Me he aventurado a escribirle a raíz de la respuesta a una carta del nº 146 en la que usted se sentía descorazonado. Desde aquí, aunque veo que no le hace falta, le animo a seguir con fuerza. ¡Adelante!, ¡Adelante! Bueno, tengo 59 años pero hace como diez algo fuerte se despertó en mí y empecé dejando unos hábitos y cogiendo otros poco a poco; y es que como dice Voltaireel verdadero camino del descubrimiento no consiste en encontrar nuevas tierras sino en tener nuevos ojos. Y yo, sin pasar por el oftalmólogo, empecé a ver las cosas de otro modo. He leído –y, sobre todo, he puesto en práctica- a Andreas Moritz (Limpieza hepática y biliar), a H. M. Shelton (La combinación de los alimentos), a Manfred Ullrich (Hidroterapia de colon), a Olga Cuevas (El equilibrio a través de la alimentación), a Michio Kushi (Macrobiótica) y así un largo etcétera. Pero el colofón fue Discovery DSALUD. La conocí a través de mi médico -homeópata y amigo- que me prestó el nº 109. Luego me suscribí. Desde luego, de medicinas nada de nada desde hace bastante tiempo gracias a sus consejos Todas las lecturas me están llevando a un camino del que estoy entusiasmado y en el que veo continuamente una serie de cambios que me han llevado a decir que tengo -por decir algo- 20 años menos. Mi edad cronológica no es hoy la misma que mi edad biológica. Estoy energético y no noto a mi cuerpo quejarse. Algunas dolencias han desaparecido aunque otras me falta perfilarlas. Suelo decir que de los 59 años que tengo los 3 primeros mi madre me dio lo mejor y los últimos 6 estoy en ello con todos los cambios maravillosos que he ido haciendo. Pero en medio hay 50 años que para qué le voy a contar. El enfoque que la medicina oficial ha hecho en muchos aspectos –algunas veces por ignorancia- no tiene justificación. El “aborregamiento” al que hemos sido sometidos ha hecho el resto. Recuerdo bien las obras El rapto de Higea de Jesús García Blanca y La mafia médica de Ghislaine Lanctôt. En fin, lo que quiero decirle es lo siguiente: ¿por qué a las personas, a pesar de saber que algo nos perjudica, nos cuesta tanto hacer cambios? Por ejemplo, el tabaco, el sedentarismo, la cocacolanomanía… Una vez escuché al Dr. Mario Alonso Puig -experto en Psiconeuroinmunología- y le hice la misma pregunta. ¿Y sabe que me contestó? Dijo que nos cuesta tanto cambiar por ¡miedo! Miedo a salir de la zona de comodidad en la que nos encontramos. Es más fácil dejarnos llevar por otros y por vientos favorables que coger las riendas de tu vida porque eso requiere esfuerzo, lucha. Así que yo le pregunto a usted: ¿qué hay que hacer para poder coger las riendas de nuestra vida? ¿Cómo hacer esos cambios que tanto necesitamos? ¿Qué hacer para mantenernos en ese equilibrio? Miro a mi alrededor y veo lo difícil que es -en ocasiones imposible- luchar contra las costumbres adquiridas. Yo mismo he podido hacer algunos cambios pero por más que me esfuerzo con algunas personas cercanas -y otras no tan cercanas- se me rompe el corazón al ver que no quieren ni oír hablar de alternativas. He dejado a numerosos amigos el DVD del Dr. Alberto Martí Bosch que ustedes hicieron con su ponencia en el último congreso sobre cáncer -incluso al médico titular del pueblo donde vivo- y nada de nada. La gente se limita a atiborrarse de medicamentos y, por tanto, de dolor y sufrimiento. En fin, ¡qué le voy a contar! Es como si hubiera por todas partes una pancarta subliminal en la que estuviese escrito “come sólo lo que te gusta, bebe lo que te apetezca, fuma, trasnocha, etc”. En suma, haz lo que quieras porque eres libre y no te preocupes de nada. Y si ocurre alguna cosa ve al médico que te quitará inmediatamente los síntomas para que puedas seguir con tu alocado ritmo de vida. ¡Vomitorios romanos! En suma, me gustaría saber cómo tener más fuerza para realizar los cambios necesarios que se necesitan para seguir creciendo en salud y vida. Un fuerte abrazo.

Enric Guerola Nadal
Villahermosa del Río (Castellón de la Plana)

Le agradecemos sus palabras y ante todo le pedimos nos disculpe por acortar tanto su carta pero era extremadamente extensa. Vamos a ver, hay un viejo aforismo español que responde a lo que usted pregunta y dice que Dios ayuda a quien se ayuda. En otras palabras, usted ha dado el primer y más difícil paso: ser consciente de usted mismo y de su entorno. En las escuelas de vanguardia a eso se le llama “ampliar la consciencia”. Y se enseña. Porque la mayoría de la gente actúa en realidad de forma inconsciente. Es más, ni siquiera son conscientes de su inconsciencia. Son personas programadas mentalmente que responden a impulsos según se les ha enseñado a hacerlo. En general carecen de convicciones predominando en ellas las creencias. No se cuestionan las cosas y están llenos de “verdades”. Y, por tanto, oyen pero raramente escuchan. Y más raramente aún reflexionan. Tienen una consciencia limitada. Pero lo ignoran. Usted sin embargo ha traspasado ese umbral; es consciente. Y sabe que hace cosas que no debería. Sin embargo le cuesta asumirlo y como cambiar requiere esfuerzo prefiere convencerse de que eso es muy difícil. Lo que es verdad… porque usted lo cree; si no lo creyera no sería verdad. En suma, si usted cree realmente que puede cambiar un hábito arraigado… ¡lo cambiará! Si no lo cree no lo hará. Y plantearse que algo es muy difícil dificulta creer que es posible. Es más, hace que uno no lo intente. Así que la única manera de conseguir algo es estar convencido de que puede conseguirse… por muy difícil que parezca. No es una cuestión de fuerza de voluntad: es una cuestión de creencias. Crea en lo que quiere y lo obtendrá; normalmente, además, sin esfuerzo. Aunque está usted en su derecho de no creerse lo que le decimos…


Estimado Director: no es la primera vez que les escribo pero aún así no me cansaré de felicitarles por la estupenda labor de divulgación que hacen. En fin, me gustaría plantearles mi problema: he sido fumador durante más de 30 años -espero cumplir pronto 50- y desde hace 26 meses estoy en el grupo de los “ex”. Lo dejé por convicción de la noche a la mañana a pesar de fumar unos 30 cigarrillos diarios sin tener ningún tipo de dependencia o "mono". Y así continúo. El caso es que en una consulta con el neumólogo éste, tras haberme mandado hacerme una espirometría -cuyo resultado ha sido muy, muy justito-, me indicó la posibilidad de padecer EPOC severo. Motivo por el que ha solicitado se me hagan tres pruebas más: un TAC torácico para descartar enfisema, una exploración funcional respiratoria y una gammagrafía pulmonar cuantificada por la que pide se me valore como candidato a la implantación de válvulas endobronquiales. Sólo que sé lo que son y cómo funcionan y de ahí mi ansiedad y mi miedo. ¿Debo aceptar su implantación? Sé que la decisión final es mía pero me gustaría conocer su opinión. He buscado algún artículo sobre este tema en su web y no he encontrado información. ¡Ah!, olvidaba decirle que el neumólogo también ha diagnosticado la existencia de disnea de esfuerzo, algo que también padece mi madre de 76 años de edad. En espera de sus noticias reciba un cordial abrazo.

Fernando Cabello

Los médicos llaman Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) al grupo de “enfermedades” que causa el tabaco siendo una de ellas el enfisema, es decir, cuando hay ya destrucción de las paredes alveolares -con o sin fibrosis- y se produce un agrandamiento permanente de los espacios aéreos distales en los bronquiolos dando lugar a la disnea, nombre que recibe la falta de aire o dificultad para respirar. Y lo que hacen las válvulas endobronquiales es reducir el volumen pulmonar con menor riesgo que con cirugía… pero no es menos cierto que puede provocar una neumonía o un neumotórax. Es consecuencia de haber fumado tantos años y no es fácil ayudar en esa situación. Ante todo le sugerimos que desintoxique a fondo su organismo y lo oxigene. Haga ejercicio moderado, respire y beba agua ozonizada e ingiera a diario ácidos grasos esenciales omega 3 (por ejemplo aceite de krill de alta calidad) así como frutas, verduras frescas, cereales integrales y frutos secos; abandonando el consumo de lácteos, azúcares, grasas saturadas animales e hidratos de carbono refinados (pan, galletas, bollería, pasteles, dulces, etc). Y no coma nada frito, ni cocido a más de 90 grados. Ni se alimente con comida ya preparada llena de aditivos; así que olvídese de las latas y de los envases de plástico, botellas incluidas. No fume y no beba ni agua de grifo, ni zumos industriales, ni colas u otros refrescos, ni bebidas alcohólicas. Procure asimismo no usar el móvil y no consumir fármacos. Finalmente le sugerimos que se ponga en manos de un buen experto en Medicina Biológica o en Nutrición Ortomolecular. Recuerde en cualquier caso que ya en en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 112 –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com- publicamos un artículo titulado Cómo tratar ortomolecularmente los problemas respiratorios.


Sr. Director: les agradecería mucho si me pudieran orientar sobre un posible tratamiento de la bronquiectasia a través de medios naturales ya que si fuera posible desearía eliminar la cortisona (Symbicort) como broncodilatador. Gracias y saludos.

Tomas Barandiaran
(Elgoibar)

Los médicos llaman Bronquiectasia a la dilatación anormal –y teóricamente irreversible- del árbol bronquial que se encarga de conducir el aire desde la tráquea hasta los alvéolos pulmonares en los que tiene lugar el intercambio gaseoso entre el aire que inspiramos y la sangre. Pudiendo ser localizada o generalizada. Y aunque puede ser congénita en la mayor parte de los casos se debe a una infección respiratoria en la infancia; normalmente a un adenovirus -causante del resfriado común-, al virus de la influenza -causa de la gripe-, a un hongo –el Aspergillus- o a muy distintas bacterias. Pero también a una fibrosis quística, a un problema de asma, a una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o a un problema de inmunodeficiencia. Una situación a menudo agravada por el tabaco y la polución. Pues bien, el Symbicort que usted toma lleva como principios activos la budesónida –un antiinflamatorio corticosteroide- y formoterol –un broncodilatador de acción rápida y prolongada-. Y previene los ataques de asma proporcionando alivio rápido cuando se producen. Pero su consumo puede dar lugar a tos, ronquera, aftas, dolor de cabeza, temblores, latidos cardíacos rápidos, dificultad para dormir, intranquilidad, nerviosismo, mareos, náuseas, calambres musculares, agitación, erupción cutánea, picazón, espasmos en las vías respiratorias, latidos irregulares, hematomas, elevación de los niveles de azúcar en sangre, hinchazón de la cara, depresión, trastornos de conducta, dolor en el pecho e, incluso, la muerte. Motivos suficientes para entender que quiera usted dejar de ingerir ese fármaco. Pues bien, le recomendamos que haga exactamente lo mismo que sugerimos en la respuesta a la carta anterior pero que además acuda a un buen experto en el Par Biomagnético; esto último es importante. Puede además probar con un tratamiento de Moraterapia ya que entendemos que en su caso puede ayudar (le sugerimos lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que con los títulos La recuperación de la salud con Moraterapia y El Mora Super Plus permite corregir los bloqueos energéticos publicamos respectivamente en los números 68 y 81 de la revista).


Hola. Estaba pensando en probar un producto de colágeno hidrolizado como suplemento nutricional en apoyo de la práctica deportiva de levantamiento de pesas y patinaje en línea, deportes ambos que practico con frecuencia. Tengo 45 años y creo interesante proporcionar algún tipo de ayuda a las articulaciones y a los tendones. No sufro de ninguna lesión pero si sobrecarga en zonas como lumbares y trapecios. Entre los suplementos que incluyen cartílago de tiburón, glucosamina o el que les estoy comentando ¿cuál creen que es más efectivo? ¿Es necesario sufrir artritis o algún tipo de dolencia para justificar su uso o puede tomarse sin más como suplemento nutricional para mejorar la salud? He leído que el colágeno tiene enormes beneficios para la salud aparte de mejorar problemas de articulaciones. Reciban un cordial saludo.

Javier Fontán

En el nº 79 de la revista –lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com- publicamos un extenso artículo en el que explicábamos que la ingesta de colágeno hidrolizado estimula efectivamente la regeneración del cartílago y además evita el desgaste de las articulaciones. A fin de cuentas el colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y proporciona estructura a los tendones, tejidos cartilaginosos, huesos y tejidos conectores. Y en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 44 cómo tratar todos los problemas relacionados las articulaciones con información abundante tanto desde el punto dietético como ortomolecular. Es más, en el nº 126 dedicamos un reportaje titulado Nutrición ortomolecular en el deporte y ayudas ergogénicas a quienes quieren prepararse de forma especial como es su caso. Le invitamos a leer los tres textos.


Estimado Sr. Campoy: llevo años leyendo la revista y la verdad es que es uno de los mejores descubrimientos que he hecho en mi vida; desde entonces mi dependencia de los médicos ha bajado de forma notable. En fin, le envío esta carta porque tengo 40 años recién cumplidos, pronto hará un año que dejé de tener la menstruación -antes tuve otras faltas de varios menos-, padezco los síntomas propios de la menopausia -sofocos, cansancio, melancolía, etc- y estoy siguiendo un tratamiento natural con un médico muy conocido que es licenciado en Medicina Tradicional China. El caso es que en las ocasiones anteriores me puso a tratamiento con Fitoterapia y funcionó pues volví a menstruar normalmente. Pero desde que decidí sacarme el DIU pensando que podría estar influyendo no he vuelto a tener la regla. Me hice una analítica y según el médico de familia a tenor del resultado de los análisis podría volver a tener pérdidas. En fin, ¿qué puedo hacer?

Brígida Fernández
Salceda de Caselas (Pontevedra)

Por lo que nos cuenta está usted en una fase de anovulación –así definen los médicos la ausencia de ovulación- y de ahí la falta de menstruación –que es a lo que llaman amenorrea-; aunque lo cierto es que las mujeres con anovulación aún pueden tener algunas menstruaciones. Pues bien, la causa más común es que el hipotálamo y la glándula pituitaria no funcionen bien y no segreguen hormonas. A fin de cuentas el hipotálamo controla la pituitaria y de ésta dependen la mayoría de las demás glándulas hormonales por lo que un mal funcionamiento de ambas afecta a otras glándulas (incluidas las mamarias). Una disfunción de la tiroides puede asimismo detener la ovulación al trastornar el equilibrio natural de las hormonas reproductivas; lo mismo que el llamado Síndrome de ovario poliquístico (o Síndrome de Stein-Leventhal) y la Hiperprolactinemia. Y para todo ello los médicos usan muy distintas posibilidades: Citrato de clomifeno -es antiestrogénico y parece estimular la pituitaria-, Tamoxifen -otro antiestrogénico-, Gonadotropina coriónica humana -molécula estructuralmente similar a la hormona luteinizante segregada por la pituitaria-, Gonadotropina menopáusica humana -para la infertilidad-, Hormona Foliculoestimulante (FSH o FSH recombinante), Bromocriptina -reduce la producción de prolactina por la pituitaria-, corticosteroides –si la causa es una superproducción de hormonas masculinas por la glándula suprarrenal- y Metmorfina –biguanida oral usada para tratar la diabetes tipo 2-. Pues bien, no le recomendamos ninguna de tales “soluciones”. Lo que le sugerimos es que equilibre y nutra su organismo. Y para ello –vamos a insistir hasta aburrir a los lectores si es preciso- debe usted desintoxicarse a fondo, nutrirse adecuadamente, eliminar de su vida todo lo que la perjudica, hacer ejercicio moderado y ser feliz. En la inmensa mayoría de los casos de anovulación un simple cambio del estilo de vida resuelve el problema. De hecho la mayor parte de las personas que sufren anovulación sufren de sobrepeso o son anoréxicas; así que puede extrañarle pero lo más rápido y sencillo es que siga usted La Dieta Definitiva una temporada.


Sr. Director y colaboradores: una vez más recurro a ustedes –como ya hice en otras ocasiones y vaya por delante mi gratitud– para pedirles ayuda en un problema de salud que me preocupa. Tengo 52 años y hace ahora 36 -a raíz de mi primer embarazo- tuve una tromboflebitis en la pierna izquierda, estuve ingresada y no sé la medicación que me dieron; sólo recuerdo haber llevado una media de goma. En mi segundo embarazo no pasó nada. Luego, en el 2007, sufrí una meningitis bacteriana, estuve ingresada 15 días y nada más salir del hospital me empezó a doler la ingle izquierda pero no dije nada y me fui a casa. Pasaron sin embargo los días y como continuaba con el dolor -me impedía casi subir las escaleras y hasta entrar en la bañera- fui a Urgencias donde me dijeron que era seguramente un ganglio inflamado aunque les extrañó dada la cantidad de antibióticos que acababa de tomar a raíz de la meningitis. El tiempo pasó. Y como hoy me duelen mucho las piernas –a pesar de que utilizo medias de goma- me hicieron un ecodoppler viendo que tengo restos de un trombo parcialmente recanalizado. Infiriéndose que el dolor que tuve al salir del hospital cuando sufrí la meningitis se debió probablemente a otro trombo. A la vista de la situación me hicieron un estudio de trombofilia y detectaron la mutación del gen de la protrombina homocigota 20210A y déficit de la proteína S. Otras analíticas posteriores muestran recuperación de los valores normales. Por cierto, dos hermanas mías también tuvieron tromboflebitis en el parto. Bueno, me recomendaron una dieta pobre en sal, mediterránea, controlar la tensión, la glucosa, el colesterol, etc. Todo ello dentro de unos parámetros. Y tomar además de forma indefinida Acenocumarol, es decir, Sintrom. Algo a lo que me resisto. Tomo por eso ajo, holokrill y magnesio porque leí en una entrevista aparecida en su revista que este mineral evita los trombos. Necesito que me orienten. Además padezco hernia de hiato con reflujo gastroesofágico masivo y la tensión la suelo tener en niveles muy altos. ¿Qué podría tomar para bajarla? Por último les diré que también me dan extrasístoles (adjunto el último informe médico). Les agradezco la atención prestada y les envío un cordial saludo.

Mª Felicitas García
(Málaga)

Nos gustaría que los lectores entiendan por fin que la inmensa mayoría de las patologías tienen la misma causa y la solución para todas ellas es por eso también la misma. Y que en casi todos los casos lo que el enfermo debe plantearse no es qué hacer y tomar sino QUÉ NO HACER Y QUÉ NO TOMAR. Que para afrontar cualquier enfermedad hay que evitar los tóxicos –muy especialmente los fármacos y las vacunas- y desintoxicarse a fondo, controlar lo que respiramos, bebemos e ingerimos, no usar prendas sintéticas dañinas, evitar las radiaciones electromagnéticas artificiales y las telúricas, aprender a preparar los alimentos, tomar el sol, hacer ejercicio, descansar suficientemente y afrontar nuestros problemas psicoemocionales. Y cuando es preciso suplementar la dieta ortomolecularmente. Mire, le sugerimos lo mismo que a anteriores lectores: siga la Dieta Definitiva y todos sus problemas irán desapareciendo. Háganos caso y lo comprobará porque no se trata de una dieta para adelgazar –que también- sino para recuperar la salud de forma integral. Puede consultar en todo caso a la Dra. Eudoxia López Peral en la Clínica Biomedic (952 36 81 46).


 

NÚMERO 148. ABRIL 2012.

Sr. Director: los investigadores del VIH aseguran que se conocen genes específicos bien identificados; incluso en sus funciones. Es el caso de los genes tat, rev, vpu, vif, nef… ¿Insisten pues ustedes en afirmar que el VIH no existe porque no ha sido aislado? Cordiales saludos.

 Pablo

Mire, hemos explicado varias veces que para poder conocer los genes de un virus es preciso aislarlo. Es requisito indispensable para poder conocer las proteínas y genes que lo componen y comprobar así que efectivamente se trata de un nuevo virus. Puesto que se habló por primera vez del SIDA en 1981 y fue en 1985 cuando comenzaron a hacerse test de anticuerpos lo lógico es inferir que el aislamiento del VIH o "virus del SIDA" tuvo que producirse entre ambas fechas; es decir, entre 1981 y 1985. Pues bien, Luc Montagnier publicó un artículo en 1983 afirmando que había aislado un virus que “podría estar relacionado con el SIDA”; sin embargo en 1997 reconoció que no había aislado tal virus. Declaración confirmada unos años después por Charles Dauget, encargado de la Microscopía Electrónica del Instituto Pasteur: “Lo que hemos visto todo este tiempo –aseguraría- eran detritus celulares y no partículas virales”. Por su parte, Robert Gallo también afirmó en su día haber aislado el virus del SIDA: en 1984. Sin embargo en el 2007 la periodista británica Janine Roberts publicó unos documentos procedentes de varias investigaciones que el Gobierno estadounidense había llevado a cabo que demostraban que Gallo había alterado los resultados reales obtenidos por su jefe de laboratorio ¡tachando la frase en la que se decía que no habían logrado encontrar el virus! Añadiremos que durante años numerosos científicos, médicos, abogados, activistas y periodistas -entre los que nos encontramos- hemos pedido los artículos en los que se describa el aislamiento del VIH… sin que hasta hoy ninguno hayamos obtenido respuesta. En cambio sí existen artículos científicos en los que se denuncia con rigor que nadie ha logrado aislar el VIH. Y mientras no se aísle el VIH –suponiendo que exista- es absolutamente imposible conocer sus proteínas y sus genes. Por tanto cualquier afirmación que se haga tanto sobre el ARN o las proteínas del VIH debe ser puesta en entredicho. Robert Gallo diría en 1986 que el problema estaba en que el “genoma del VIH” tiene “una gran variabilidad”. Es decir, venía a alegar que el virus mutaba tanto y tan rápido que era difícil obtener su ADN. Solo que eso implica que hay pues multitud de virus mutantes del VIH y multitud de ADN distintos. Y de hecho hoy se afirma que “no hay dos aislamientos idénticos” y que “cada aislamiento contiene muchas variantes”. Más aún, según investigadores del Instituto Pasteur un infectado asintomático puede tener hasta un millón de variantes genéticamente diferentes del VIH. Y un enfermo “constatado” de SIDA ¡cien millones de variantes! Y si tamaño disparate sin sentido asombra añadiremos que según un estudio publicado en Nature el “genoma del VIH” varía con el tiempo y más del 99,9% de los “genomas del VIH” pueden ser “defectuosos”. Téngase en cuenta que los investigadores consideran que un 1% de diferencia entre dos genomas representa ya una “extremada variabilidad”; de hecho los seres humanos tenemos un porcentaje de diferencia de un 10% respecto al cerdo y la rata, de un 8% respecto al perro y de sólo un 2% respecto al chimpancé. Pues bien, resulta que el porcentaje de diferencia entre distintos supuestos genomas del VIH llega ¡al 40%! El mismo porcentaje que nos diferencia de las gallinas. Juzgue usted mismo el grado de credibilidad que merecen quienes juegan así con la salud y la vida de tantas personas.


Sr. Director: ante todo quiero felicitarle a Ud. y a su equipo por tan estupendo trabajo. Y en segundo lugar quiero echar más leña al fuego aportándole un ejemplo más de las limitaciones de la Medicina alópata. Espero que mi testimonio pueda traer un rayo de esperanza a muchas familias. Soy profesional de la Medicina Tradicional China –y por tanto ejerzo la Acupuntura- y el pasado mes de septiembre vino a mi consulta un paciente de 21 años que tenía diagnosticada una enfermedad -según la Medicina alópata- “genética y degenerativa”: Distrofia miotónica muscular de Steiner. Patología que según los médicos no puede mejorar nunca, sólo empeorar. Pues bien, mi paciente, a pesar de ser muy joven, la sufría en un estado bastante avanzado. Y le cuento: en la primera visita su aspecto era muy débil, los párpados superiores le caían hasta la mitad del iris -como si le costara mantener los ojos abiertos-, sus movimientos eran lentos y cansados y la lentitud mental era llamativa. Si apretaba los puños no podía volver a abrirlos sin ayudarse de la otra mano, contaba que las lumbares se le enganchaban a menudo, tropezaba a menudo por la flacidez muscular de los pies y además tenía una enorme dificultad para deglutir, poco apetito y mareos. Su hipotiroidismo lo trataban con Eutirox y el día que no lo tomaba no se podía levantar de la cama. Friolero y con cansancio crónico si jugaba al fútbol tenía que descansar cada 10 minutos. Y su capacidad pulmonar había disminuido desde el 82% -dato de la primera vez que se hizo la prueba- hasta el 61%. Bueno, pues empecé en septiembre a darle sesiones semanales de Acupuntura -salvo en las fiestas navideñas- reforzadas con fórmulas de la fitoterapia china. Recibiendo además unos consejos sobre alimentación, descanso y algunos ejercicios y pautas para incrementar su energía vital que -esto es importante- siguió al pie de la letra. Pues bien, cinco meses después ya tenía los ojos bien abiertos, podía abrir las manos contando con mucha más fuerza en ellas, ya no es friolero, no se cansa con el esfuerzo físico, le basta dormir 6-7 horas, se despierta con energía y tiene apetito por lo que come como nunca. Además dejó por propia voluntad y responsabilidad la medicación que le recetaron para el hipotiroidismo sin ningún efecto adverso. Acaba de hacerse una analítica y le han dicho que la tiroides presenta parámetros normales y su capacidad pulmonar ha subido de nuevo del 61% a 87% habiendo mejorado prácticamente en todos los aspectos. Los especialistas están sorprendidos y no entienden cómo es posible porque dicen que nunca habían visto tal mejoría. Pero lo más increíble es que la neuróloga que le lleva está intentando convencerle de que no es posible que se sienta mejor porque ella SABE que con su patología sólo se puede empeorar, NUNCA mejorar. ¡Inconcebible! Y éste es sólo un ejemplo de tantos y tantos pacientes desahuciados por la Medicina convencional que después han tenido una relativamente fácil solución o una muy importante mejoría con la Medicina Tradicional China. Me sumo pues a la tónica de la revista y animo a las personas a que no renuncien a buscar respuestas a sus problemas de salud en cualquier parte. Si buscan bien las encontrarán. La Medicina convencional no es ni la única ni la mejor por mucho que insistan en hacérnoslo creer.

Rasván
(Valencia)

Nos congratula conocer el resultado que está obteniendo en un caso tan complejo -la Distrofia Miotónica se considera efectivamente una enfermedad hereditaria multisistémica crónica de progresión lenta que se caracteriza por una reducción de la masa muscular, cataratas, defectos en la conducción del impulso cardíaco, cambios endocrinos y dificultad para relajar los músculos o miotonía- lo que damos a conocer para conocimiento de nuestros lectores y, sobre todo, de los médicos. Demuestra que la Medicina está llena de creencias impuestas por la gran industria farmacéutica y que algunos médicos no son conscientes de que en lugar de científicos se están convirtiendo en creyentes fanáticos; especialmente en el ámbito de la Neurología, la Psiquiatría y la Oncología.


Estimados miembros del equipo: quisiera pediros asesoramiento respecto al acoso recibido por parte de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía en cuanto a la cumplimentación del calendario vacunal. Soy enfermera, tengo dos hijos de 4 años y por convicción propia he decidido no vacunarles pero es difícil escapar al acoso que recibimos cada cierto tiempo en forma de cartas recordando las vacunas pertinentes, pidiendo fotocopias de la cartilla de vacunaciones actualizada, pidiendo autorización para vacunar en el centro de salud, etc. El caso es que después de leer el artículo que publicáis en el nº 136 respecto a este tema en el que detalláis la medida que en noviembre de 2011 acordó un juez de Granada contra las familias que decidieron no vacunar a sus hijos no me quedan claros algunos aspectos en cuanto a mis derechos. Una vez más he recibido una carta del colegio en la cual me piden fotocopia de la cartilla de vacunaciones actualizada diciéndome que en caso de no tenerla me piden autorización para vacunar a mis hijos en el centro de salud. He contestado que no autorizo a que vacunen a mis hijos. No sé si tomarán medidas en mi contra pero en caso de que decidieran enviarme algún otro tipo de citación, ¿podríais asesorarme de los pasos a seguir para preservar mis derechos o ponerme en contacto con algún abogado que se dedique a defender esta causa? No conozco a nadie más que haya tomado la decisión de no vacunar a sus hijos y me encuentro perdida legalmente. Lo único que tengo claro es que pienso llegar hasta donde haga falta para que no me obliguen a vacunar a mis hijos y quisiera saber los pasos a seguir para adelantarme a algún tipo de desenlace. Por otra parte, ¿existe alguna vacuna que sí recomendéis? Detalláis los componentes de la triple vírica y los posibles efectos secundarios pero, ¿qué hay del resto de las vacunas que componen el calendario vacunal? Gracias por vuestra atención y un saludo.

Sonia Martín Salgado
Rota (Cádiz)

Aunque ya le adelantamos por e-mail una breve respuesta vamos a hacerlo igualmente en la revista para que pueda servir a otros profesionales o padres que se hallen en una situación similar. Y empezaremos reiterando lo que venimos diciendo desde hace años: en España no existe ninguna vacuna obligatoria. Quien le diga lo contrario miente. Legalmente, salvo en caso de peligro de epidemia declarada por el Gobierno o por decisión judicial si hay peligro de ella en una zona concreta, nadie puede obligarle a vacunar a sus hijos. Ningún médico o autoridad sanitaria puede hacerlo y mucho menos sin justificación fundada. Y para qué decirle ya una autoridad docente o política. Salvo un juez en caso justificado -y nosotros le exigiríamos por escrito que se responsabilice ÉL de lo que pudiese ocurrir- nadie más puede hacerlo. Dicho esto, como ninguna vacuna ha demostrado jamás prevenir ninguna enfermedad, no hay excepciones. Hemos retado públicamente muchas veces a quienes afirman que sí hay pruebas científicas de su eficacia a que nos las hagan llegar o nos digan dónde están publicadas… y seguimos esperando. Dicho esto añadiremos que hay muchos abogados a los que puede usted acudir si hiciera falta. Terminamos recordándole que hemos publicado sobre las vacunas numerosos artículos que en su momento agrupamos en la web en un apartado propio para facilitar su localización; los tiene en www.dsalud.com/index.php?pagina=vacunas.


Estimado Sr. Campoy: tengo una hija de 37 años que tiene muchos quistes en las mamas y aunque la controlan todos los años hace poco le salió una mastitis por lo que le punzaron el quiste. Según las últimas pruebas que le han hecho -mamografía y ecografía- sigue teniendo muchos quistes, uno de ellos de 3 cm. Si sigue creciendo tendrán que volver a punzarle. Hace ya algún tiempo le aconsejaron que evitara la soja y no comiera mucha fibra. El caso es que por lo que he leído en un artículo aparecido en el nº 145 de la revista parece que existe algún producto o consejo alimentario que ayuda a reducir esos quistes. Y por ese motivo recurro a ustedes. ¿Pueden asesorarme? Reciba mi más sincero saludo,

Gloria Clemente
(Pamplona)

En el nº 145 publicamos dos artículos en los que se hablaba de los tumores de mama: Las propiedades anticancerígenas del IP6 y Los tumores de mama remiten a menudo espontáneamente. Y en ninguno de ellos encontrará usted la palabra quiste. No sabemos pues a qué se refiere. En todo caso ya explicamos hace año y medio qué hacer en situaciones como la que nos pregunta. Mire, empiece leyendo el artículo Todo organismo enfermo es un organismo acidificado y/o desnutrido que publicó en el nº 129 el Dr. Alberto Martí Bosch (lo tiene en nuestra web: www.dsalud.com). En él se explica de forma muy simplificada que cuando nuestro sistema de limpieza o drenaje falla el material tóxico de desecho empantana el espacio acuoso que baña los tejidos intoxicándolo. Y que cuando las células están rodeadas de las propias toxinas que han generado no pueden vivir correctamente ya que su entorno se vuelve ácido por la acumulación de ácido carbónico, ácidos grasos y ácido úrico. Ácidos que son cáusticos y queman todo haciendo que las células se queden sin oxígeno y sin nutrientes ante lo que sólo pueden pasar dos cosas: que las células sobrevivan y den lugar a distintas patologías –cáncer incluido- o se mueran. Siendo en este segundo caso cuando el organismo las fibrosa o enquista. Es como aparecen los fibromas y los quistes. Es decir, ésa es la causa de los fibromas mamarios, los fibromas uterinos, los fibromas prostáticos, los quistes de ovarios y los quistes mamarios (salvo que esa intoxicación/acidificación tenga lugar en los tejidos centrales porque entonces lo que aparecerá es fibrosis pulmonar, fibrosis renal, fibrosis hepática, quistes renales, quistes hepáticos o quistes pulmonares). De ahí que una vez formados los quistes o fibromas si el organismo está ya desintoxicado y no molestan lo mejor sea no tocarlos y olvidarse de ellos; obviamente si le molestan que se lo extirpen. Nuestro consejo pues es que su hija desintoxique y alcalinice el organismo –hemos explicado muchas veces cómo hacerlo y en el propio artículo del que hemos hablado se cuenta- asegurándose de no ingerir alimentos, productos o fármacos que le agredan. Y en el caso de los quistes de mama eso incluye de manera especial la eliminación drástica de la leche y todos sus derivados así como de los productos que la contienen: helados, pasteles, tartas, dulces, bollos, galletas, chocolate, etc.


Sr. Director: soy suscriptora de la revista y a la vez admiradora por la magnífica labor que están realizando. El caso es que en mi localidad intentan colocar antenas de telefonía dentro del casco urbano y ya han sido rechazadas por dos barrios pero el ayuntamiento no ha tirado la toalla. El alcalde opina que las radiaciones que reciben las personas al llevar el móvil encendido son menores si la antena está cerca y, por tanto, menos perjudiciales que si la misma estuviera alejada de las zonas habitadas. Personalmente me parece una incongruencia. He leído varios artículos en Discovery DSalud sobre el tema y no recuerdo haber visto nada semejante. Sin embargo puede que se me hayan escapado algunos detalles y quisiera cerciorarme. ¿Es cierta la afirmación del alcalde de que “mejor cuanto más cerca”? Les agradecería que tuvieran la amabilidad de informarme. Saludos cordiales.

María R.
(Barcelona)

Vamos a ver, cuanto mayor es la distancia entre una antena y un teléfono móvil menor es la cobertura y, por tanto, mayor será la potencia que requiere el móvil y, por ende, la radiación que éste emitirá al usuario. Porque cualquier sistema radiante necesita más energía cuanto más lejos se quiera llegar con él y menos cuanto menor sea la distancia ya que la emisión va perdiendo energía poco a poco. Luego las antenas que están más cerca necesitan menos intensidad de emisión. La situación ideal sería pues tener muchas antenas a distancias no lejanas para cubrir todas las áreas posibles pero con una potencia mínima cada una de ellas; es decir, de 0,017 µW/cm2 (microwatios por centímetro cuadrado) como máximo porque está constatado que ello basta para que la cobertura sea adecuada y suficiente. Sin embargo esa situación no se da porque los operadores de telefonía quieren instalar pocas antenas a fin de ahorrar costes y lo que hacen es emitir a unos niveles intolerables. En frecuencias de 900 MHz hasta de 450 µW/cm2.; ¡26.470 veces más de lo necesario! Una auténtica burrada. Y ése es el problema. Por tanto si ese alcalde certifica que la antena emite a 0,017 µW/cm2 o a una intensidad muy baja no hay problema en que esté cerca de la población pero si -como pasa casi siempre- la antena emite a muy alta intensidad cuánto más cerca esté peor porque la población está siendo irradiada a un nivel altísimo… hable o no por teléfono. Radiación que puede dañar el ADN y provocar múltiples patologías, especialmente en niños, ancianos y enfermos. Recuérdese que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha visto finalmente obligada a admitir que tanto las radiaciones electromagnéticas artificiales de las líneas de alta tensión y transformadores como las de los móviles, las antenas de telefonía, el Wi-Fi, el WLAN, el bluetooth o el radar son potencialmente cancerígenas. Y hablar por un móvil y someterse a la radiación correspondiente puede ser un derecho que uno puede asumir –por supuesto una vez convenientemente informado de los riesgos de forma objetiva y no sesgada y torticera- pero es intolerable que se obligue a terceros a ser irradiados para que otro pueda hacerlo. Es como el tabaco: debe respetarse el derecho de quien lo desee -y asuma- a envenenarse fumando pero no puede ni debe consentirse que para cumplir ese deseo otros se envenenen con el humo. En suma, hablar por teléfono móvil o instalar en casa un Wi-Fi debe ser una opción personal pero siempre que no afecte a terceros. En cambio vivir expuesto a altos niveles de radiación sin decidirlo voluntariamente y sólo para que las compañías de telefonía ahorren dinero no. El día en que los ciudadanos lo entiendan y se nieguen a ser brutalmente irradiados contra su voluntad la salud de la población mejorará. Nosotros lo hemos advertido muchas veces. Así que si usted, su pareja o sus hijos empiezan a tener problemas de salud inexplicables sepa que la causa puede ser ésta. Y cruzarse de brazos esperando que otros resuelvan el problema un error que puede costarles muy caro a todos.


Queridos amigos: en el nº 146 publicasteis una carta mía pero por no extenderme demasiado no expliqué las cosas debidamente. En ellas preguntaba si realmente se pueden dejar las benzodiacepinas ya que en un artículo leí que según el Dr. Javier Aizpiri es más difícil salir de ellas que de la cocaína. Me contestasteis explicándome lo importante que son los aminoácidos y por qué no hacía lo que recomendaba ese doctor en aquel texto. Además dijisteis que entendíais que mi familia se enfadase conmigo y que debía dejar los medicamentos sin poner más excusas. He de decir que se me cayeron las lágrimas. Pensé: ¿cómo es posible que no me entienda nadie? Sufro ansiedad desde que recuerdo. Iba con babi al colegio, tuve una infancia normal y no he sufrido traumas ni malos tratos; nada que justifique esta ansiedad. Viví sufriendo mucho hasta los 40 años en los que empecé a tener ataques de pánico, ansiedad o como lo llamen. A partir de ahí tuve que medicarme porque me ponía tan mal que alguna vez pensé que me moría. En ese tiempo tuve tres hijos porque no me medicaba; de lo contrario no podría haberlos tenido. Esa ansiedad me ha limitado mucho porque me pongo muy nerviosa y me era muy difícil hacer las tareas cotidianas ya que siempre estoy cansada y para mí ha sido todo un reto atender a mi familia pues yo todo lo he hecho sola y con mucho esfuerzo. Hasta que mi cuerpo dijo ¡hasta aquí hemos llegado! Tuve que medicarme porque no sabía que podía hacer otra cosa. En la Seguridad Social me dieron benzodiacepinas, antidepresivos de todas clases y colores porque no me iban bien; hasta que di con un tratamiento que voy llevando como puedo. He buscado miles de soluciones: Anatheóresis, Terapia del amor, Tapping… Ya ni me acuerdo de la cantidad de cosas que he hecho. Por cierto, también fui a la comunidad en Madrid de lucha contra la drogadicción pero al ser lo mío una enfermedad no quisieron retirarme la medicación prescrita por otros médicos. De lo que sí me acuerdo es de que yo pasé por la consulta del Dr. Aizpiri, me desplacé hasta Bilbao -me acompañó mi marido- y esto fue lo que ocurrió: el doctor sabía que venía desde Madrid, me atendió muy amablemente y se preocupó de mi alimentación y hasta de cuántas veces me teñía el pelo. Luego me dijo que el Orfidal no se podía tomar más de un mes y que yo llevaba bastantes años. Me mandó hacer un análisis de aminoácidos, creo que electroencefalogramas y me mandó Ciclofalina 800. Hice todo lo que me dijo pero ese fármaco me sentó mal. No me encontraba bien y estaba muy confusa, cosa que sorprendió al Dr. Aizpiri. Volví a Madrid y quedamos en que hablaríamos por teléfono y me mandaría los resultados por correo. Al cabo de unos días, para mi sorpresa y yo creo que para la suya, me dijo que según los análisis tenía una ansiedad “de caballo”; palabras textuales. También me dijo que no podía dejar las benzodiacepinas de golpe porque me iría al infierno. “No es que te mueras, es que lo vas a pasar muy mal”. A los pocos días me mandó por correo su diagnóstico y tratamiento: Tranxilium 15 y Lyrica 75 mg que debería ir sustituyendo poco a poco hasta llegar a Lyrica 150 mg. Yo sé lo que ustedes piensan de este tipo de medicación así que en un correo electrónico le pregunté si no podía tratarme de forma natural y su respuesta fue: “Como no te retires a un monasterio me temo que no puede ser”. Me hundí. ¿Qué más me da tomar unos medicamentos que otros?, pensé. Aun así se lo comenté a mi médico de la Seguridad Social y éste me mandó Gabapentina que me fue fatal porque no me hizo ni caso a pesar de que le enseñé los informes del Dr. Aizpiri. ¡Pero a ellos qué más les da! Así que aquí estoy, que no sé si levantarme por las mañanas viendo todas las tareas que tengo que hacer. Me siento morir, sobre todo pensando que lo mío no tiene solución. Este es un grito de auxilio porque ya no sé dónde recurrir, sólo sé que lo que sufro no lo sabe nadie. Les mando fotocopias de todo lo que cuento y, de corazón, os pido “AYUDA”. Con mucho cariño,

Winslet
(Madrid)

Su caso es un excelente ejemplo de la importancia que tiene lo que los médicos llaman anamnesis, es decir, la información que proporciona el propio paciente -o un familiar en el caso de menores de edad o personas con alteraciones mentales o de la conciencia- sobre lo que le pasa. Algo que lamentablemente se va perdiendo porque los médicos ya no tienen tiempo para hablar con los pacientes, no les escuchan más que de pasada, apenas incorporan a la historia clínica algo más que las patologías que se supone han sufrido -porque alguien así lo diagnosticó- y los fármacos que tomaron o aún toman. El problema es que usted misma no nos relató los antecedentes que ahora sí cuenta a pesar de que firma con pseudónimo y su identidad queda salvaguardada. Y no somos adivinos. Nos basamos en lo que se nos explica. Por eso hemos dicho tantas veces que solo podemos orientar de manera genérica ya que cada persona es un mundo y las razones de que uno enferme suelen ser variadas, complejas y propias; a menudo, exclusivas. Dicho esto su ansiedad puede deberse a muy diferentes factores. Puede ser un problema psicológico activado por algún trauma, sufrido bien durante su embarazo, bien durante la niñez (anterior a los siete años normalmente aunque haya quien no descarte posibles traumas anteriores a la concepción, aspecto en el que no vamos a entrar). De ahí que su decisión de acudir a un experto en Anatheóresis nos parezca oportuna. Lo que ignoramos es si esa causa es ya descartable o no tuvo usted la suerte de acudir a un profesional suficientemente preparado en la terapia. Ahora bien, entiéndase que la ansiedad auténtica cursa con síntomas muy intensos al punto de que la persona siente a menudo en realidad angustia. Estado de ánimo que suele ir acompañado de reacciones de tipo neurovegetativo como tensión muscular, sudoración profusa, palidez, estimulación de las glándulas secretoras, cambios en la secuencia respiratoria, aumento de la presión arterial y del ritmo cardiaco, etc. Porque la ansiedad sin más es una emoción ligada a la propia existencia del hombre que nos acompaña durante toda nuestra evolución. En todo caso, e independientemente de la causa, debe usted ante todo evitar toda sustancia que produzca excitación nerviosa, realizar actividades al aire libre con regularidad, descansar de forma adecuada y suficiente de noche, desintoxicarse a fondo y eliminar de su alimentación el café y cualquier otra sustancia con cafeína así como el té con teína -estresan las cápsulas suprarrenales incidiendo directamente en la respuesta del sistema nervioso-, el tabaco y el alcohol -aumentan la secreción de adrenalina por lo que también alteran la función de las cápsulas suprarrenales-, los azúcares e hidratos de carbono refinados -irritan el sistema nervioso- y la grasa animal saturada (carne grasa, embutidos, quesos, mantequilla, margarinas, etc.) –acidifican el organismo y ensucian el espacio intersticial-. En cambio es buena idea consumir hidratos de carbono complejos no refinados -favorecen la síntesis del triptófano que luego se transforma en serotonina, transmisor de conocida actividad sedante-, los aguacates –son ricos en ácidos grasos esenciales omega-6, fosfolípidos, vitamina E, hierro y vitamina B6-, las almendras –favorecen el equilibrio del sistema nervioso-, los anacardos –son ricos en magnesio y vitaminas B1 y B2 cuya carencia produce nerviosismo e irritabilidad-, los cereales integrales -aportan hidratos de carbono y vitaminas del grupo B indispensables para el buen funcionamiento del sistema nervioso-, las espinacas, berzas, hojas de remolacha y brécol -por su riqueza en ácido fólico y otras vitaminas y minerales-, los garbanzos -aportan proteínas, hidratos de carbono y vitaminas del grupo B de forma bastante equilibrada-, las nueces y el germen de trigo -equilibran y tonifican el sistema nervioso-, la miel -ejerce un suave efecto sedante-, la jalea real -nutre y tonifica el sistema nervioso combatiendo la astenia y el cansancio-, la lechuga –contiene vitamina U de acción sedante-, la lecitina de soja –contiene fosfolípidos que forman parte de la membrana de las neuronas y facilita la transmisión de los impulsos nerviosos-, la levadura de cerveza -tonificante y revitalizante-, la nuez de brasil –es rica en vitamina B1 necesaria para la estabilidad del sistema nervioso-, los piñones -contienen vitamina B1, hierro y proteínas siendo muy nutritivos y tonificantes-, los plátanos -ricos en vitamina B6, hidratos de carbono, potasio y magnesio cuya carencia favorece la ansiedad-, el polen –se trata de un concentrado de nutrientes con efectos tonificantes y revitalizantes- y el yogur -contiene bacterias que aumentan la producción de factores vitamínicos del grupo B, indispensables para el sistema nervioso-. En fin, se lo podemos decir de otra manera: elimine los alimentos antes citados y consuma básicamente durante una buena temporada frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, miel y jalea real, germen de trigo, levadura de cerveza, huevos, marisco, pescado, jamón ibérico curado y carne blanca. El resto de los alimentos ni los pruebe. En cuanto a la posibilidad de una adecuada suplementación ortomolecular debería asegurarse de que no tiene carencias de las vitaminas B1, B3, B5, B6, B9, B12 y C, calcio, magnesio, fósforo, selenio, inositol, GABA (ácido gammaaminobutírico), L-5 HTP (5-hidroxitriptófano), omega 3, glicina y taurina. Un buen experto en Nutrición Ortomolecular podría ayudarle (puede contactar por ejemplo con D. José Ramón Llorente en el 96 392 41 66). Igualmente ayuda de forma eficaz la ingesta de algunas plantas adaptógenas: el ginseng, el eleuterococo, la uña de gato y la maca. Todo ello le ayudará pero le aconsejamos que paralelamente descarte otras posibles causas. Empiece averiguando si está usted parasitada o si hay alguna bacteria, virus u hongo que le esté afectando a nivel neurológico; esto es importante. Que se lo testen con el Par Biomagnético –puede usted acudir a D. Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16)-. Averigüe asimismo si su cerebro está contaminado con algún o algunos metales pesados. Y si así se detectara sométase a una desintoxicación y quelación profundas (quien probablemente tenga más experiencia en ese sentido en España sea la Dra. Pilar Muñoz Calero (91 911 880 782). Mire igualmente si está sometida a contaminación telúrica o electromagnética en su casa y/o lugar de trabajo –se lo pueden mirar los expertos de la Fundación para la Salud Geoambiental (www.saludgeoambiental.org)-. Y hágase un doble test de alergia e intolerancia alimentarias para ver si hay algún nutriente que pueda estar haciéndole daño -en el laboratorio del Dr. Jesús Calderón (96 422 02 16) pueden informarle del lugar más cercano a su domicilio que puede encargarse de ello-. Pueden parecerle muchas cosas pero hablamos de un problema que arrastra usted desde hace años y es hora de resolverlo de una vez por todas. Y es posible hacerlo.


Sr. Director: como usted bien sabe ya que tuve oportunidad de explicárselo en persona en la redacción de la revista hace unas semanas he dedicado los últimos años de mi vida –actualmente tengo 85- a estudiar las propiedades terapéuticas del ozono. Y tras más de veinte años de investigación personal -dos de ellos haciendo yo mismo de “conejillo de indias”- hoy tengo una salud mucho mejor que cuando “sólo” tenía 60 gracias a un sencillo tratamiento que he bautizado como Sistema ozonoterapéutico casero que me gustaría dar a conocer altruistamente a través de la revista a fin de que puedan beneficiarse de él otras personas. Es el siguiente: 1) Colóquese en la tubería de agua de la casa, justo a la entrada y después del contador, un sistema de ozonización de agua; ello permite eliminar no solo todo tipo de bacterias, virus y hongos que ésta pudiera portar sino hasta el olor del cloro habitualmente usado como desinfectante. 2) Instálese otro ozonizador en la cocina al lado del fregadero para volver a ozonizar el agua que vaya a beber, usar para preparar la comida o limpiar la casa –el ozono es germicida- ya que así aumentará su potencia. Además recibirá oxígeno extra al ingerir el agua ozonizada. 3) Si tiene heridas u hongos en los pies métalos en una bolsa de plástico, cierre ésta con una cuerda -sin apretar- a la altura de la pantorrilla o la rodilla, introduzca luego ozono a través de un agujero y deje que actúe unos minutos. 4) Compre un tercer ozonizador pero esta vez con capacidad de fabricación de al menos 400 miligramos de ozono por hora que incorpore un tubito de plástico largo a fin de poder introducirlo en la bañera. Luego abra el grifo de agua caliente en ésta e introduzca en ella el tubo con el ozonizador en marcha. Una vez llena por la mitad introdúzcase en la bañera sin cerrar el ozonizador y permanezca en ella media hora sin utilizar ningún gel, champú o crema. Haciendo esto evitará infecciones externas, eliminará impurezas, manchas y granos de la piel -que rejuvenecerá-, mejorará el estado del cuero cabelludo, eliminará la caspa si la padece y logrará un pelo fuerte y sano. Es igualmente eficaz en caso de heridas. Si además ozoniza el interior de la boca durante sólo unos segundos eliminará caries protegiendo la dentadura completa. Y si la enjuaga unos segundos con agua ozonizada –no abuse- sus dientes estarán más blancos sin que el esmalte se dañe; y 5) Finalmente utilice este mismo dispositivo portátil para ozonizar a diario durante un rato cada estancia de la casa. Eliminará así muchos de los microbios patógenos del ambiente. Es todo.

Pedro Pérez Ojeda

Le agradecemos su carta que publicamos conscientes de la utilidad de sus consejos. En todo caso recomendamos a los lectores que se aseguren bien de que el ozonizador conectado a la red en el cuarto de baño esté lejos de la bañera no vaya a caerse dentro y se electrocuten. Recordando asimismo que el aparato debe situarse por encima del nivel de salida del ozono por el tubito. En todo caso añadiremos que a nuestro juicio no es conveniente estar en una sala mientras se ozoniza el ambiente a la vez que advertimos que el olor que deja en ella el ozono le resulta desagradable a muchas personas, especialmente al principio. Y que no se debe introducir ozono aspirándolo directamente por la boca desde el tubo del ozonizador.


 

NÚMERO 147. MARZO 2012.

Sr. Director: no hace mucho compré el libro La Dieta Definitiva y debo decirle que funciona genial. En 3 semanas he perdido 4 kilos. He de decir que cuesta mucho al principio no comer lo que no hay que comer pero pasado el primer fin de semana se lleva muy bien. Eso sí, admito que no ingiero pescado porque recientemente a un amigo que tiene 70 años y comía mucho atún le han detectado un nivel de mercurio inusualmente alto; y eso unido a lo que está pasando en Fukushima donde se sigue vertiendo agua radiactiva a toneladas ha hecho que deje de tomar cualquier cosa que provenga del mar. Y no es que no me guste. ¡Me encanta el pescado pero también la salud! Quizás lo comiera si supiera que realmente se nos informa correctamente pero… En fin, le escribo porque la semana pasada, tras hacer un deporte medianamente intenso, me dio un mareo bastante fuerte y un compañero tuvo que recostarme en el suelo con las piernas levantadas para recuperarme. Y esa situación la llevo arrastrando ya una semana. Ahora hasta subir unas escaleras hace que el corazón se acelere de mala manera. No es que haya estado muy enfermo nunca pero son esfuerzos que nunca me han dado problemas y con 34 años que tengo no lo veo normal. Supongo que será por la dieta pero me aseguro de comer bien. Hoy, sin ir más lejos, he comido dos pechugas de pollo y cardo… y a las 5 de la tarde me estaban dando bastantes mareos; de esos de levantarte de una silla y empezar a ver todo como si fuera a desmayarme, con las piernas un poco temblorosas. Pero sigo estando en sobrepeso y por eso no abandono. Por las mañanas me tomo un buen vaso de zumo de naranja -si no son dos- y a media mañana una manzanilla. A la hora de comer me hago un revuelto de setas, judías verdes y una ensalada con todo (menos atún), de merienda tomo queso de burgos y por la noche unos pimientos o un puré de verduras. ¿Qué puedo estar haciendo mal para que mi cuerpo responda así? En el libro tampoco pone nada sobre la stevia para edulcorar. ¿Se puede usar? Ruego me contesten porque si me sigo encontrando así sin saber si es normal en este tipo de dietas voy a tener que abandonarla. Un saludo.

Jesús

Aunque ya le habremos respondido personalmente cuando su carta aparezca damos a conocer la respuesta para conocimiento de otros lectores. Mire, le transcribimos un párrafo textual entresacado de la parte final del libro: "En cuanto a las advertencias generales debo decirles a las personas con problemas hepáticos que moderen mucho la ingesta de pescados grasos. Y, desde luego, tengo que desaconsejar que la hagan sin seguimiento médico a quienes practican deportes intensos o actividades con fuerte desgaste energético que exijan energía de uso inmediato por sobreesfuerzo continuado". ¿Y por qué se hace esa advertencia? Pues porque el ejercicio físico intenso requiere más glucosa de la que puede puntualmente fabricar el cuerpo quemando sólo grasa. No se puede pues hacer la dieta de forma estricta si se hace deporte intenso o se ejercen actividades de fuerte y rápido gasto energético. Es obvio que usted no ha leído todo el libro o bien "olvidó" u obvió lo que en él se advierte. Así que si tiene que hacer deporte debe introducir hidratos de carbono una o dos horas antes de su práctica así como al terminar el ejercicio. El resto del día sí puede seguirla salvo que el trabajo diario que haga requiera un esfuerzo físico intenso. En cuanto a la stevia –que no se comercializaba en España cuando salió el libro- por supuesto que puede tomarla. Solo nos queda añadir que no estaría de más que se hiciera un chequeo para descartar que sus mareos no se deben a un problema vascular, cervical, pancreático o a otra patología aunque en principio todo indique que los mareos debe producirlos una hipoglucemia puntual por lo antes explicado.


Sr. Director: ante todo quiero felicitarles por la labor que desempeñan y por la valiosa información que nos llega mes a mes a través de la revista. Mi consulta es la siguiente: tengo cistitis recurrentes desde que era adolescente (ahora tengo 38 años) y hace un año me hicieron una biopsia de la vejiga porque el urólogo quería saber por qué tenía inflamación crónica. Y en el análisis salió presencia de “nidos de von Braunn” algo a lo que no dio ninguna importancia. El caso es que la “solución” de ese especialista fue que tomara antibióticos durante meses -a lo que me negué porque también tengo candidiasis crónica-, no tuviera relaciones sexuales y me vacunara. Me negué rotundamente a todo ello. Ahora me han hablado de Uro Vaxom, una especie de preventivo para no coger tantas cistitis, pero me gustaría saber si es inocuo o puede tener efectos negativos y si vale la pena o no tomarlo. No sé qué hacer porque nada me hace efecto. Ni la Homeopatía ni el arándano rojo. No tomo lácteos ni café desde hace años. Y si no tomo antibiótico cuando aparece la infección me muero de dolor; es insoportable. ¿Es posible tener cándidas dentro de la vejiga y que no salga en la biopsia? Siempre tengo molestias en la vagina a causa de las cándidas y siempre coincide que a más molestias vaginales más sensación de cistitis tengo sin tener infección. ¿Habría algún especialista en Barcelona que conozca a fondo este tema? También tengo el virus del papiloma humano aunque la única solución que me ofrecen es la vacuna que, por supuesto, me negué a ponerme. Me han recomendado que me haga un análisis de nutrición a través del ADN de mi cabello y vi una oferta al respecto de los laboratorios Bonanova Biotech por lo que querría saber también si los conocen y si me recomiendan o no hacerme ese análisis. Muchas gracias.

Mónica E.
(Barcelona)

Empezaremos diciéndole que el Uro-Vaxom es un “fármaco” que según su fabricante estimula de forma inespecífica las defensas naturales del organismo por lo que se supone que “incrementa la resistencia a las infecciones urinarias y permite disminuir la duración y la frecuencia de la antibioticoterapia así como los tratamientos con antisépticos urinarios”. Y eso porque en animales parece estimular los linfocitos B, las células asesinas naturales, los macrófagos peritoneales, la fagocitosis y las inmunoglobulinas A y de ello infieren que es útil en las infecciones recidivantes o crónicas de las vías urinarias ¡cualquiera que sea el microorganismo que cause el problema! Eso sí, añadiendo luego que es solo un adyuvante que debe asociarse con algún antibiótico. Pura retórica médica en suma porque en realidad no es más que un extracto liofilizado de Escherichia coli, una de las enterobacterias que se encuentran de forma natural en los intestinos y son necesarias para el correcto funcionamiento del proceso digestivo aunque también se usan para la fermentación de quesos y productos lácteos, alcoholes y fabricación de antivirales. Es decir, que simplemente ayuda a repoblar la flora intestinal para que ésta combata posibles microbios patógenos. Tiene pues el mismo efecto que si se toma un simple yogur o una leche pasteurizada. Ahora bien, la cistitis es una palabra que simplemente designa a toda inflamación -aguda o crónica- de la vejiga urinaria -con infección o sin ella- y que puede tener distintas causas aunque la más frecuente es la infección por bacterias gram negativas; entre las que destaca precisamente ¡la Escherichia coli!, justo la que le sugieren a usted ingerir. ¡Sin comentarios! Porque aunque es verdad que la Escherichia coli es el principal organismo anaerobio facultativo del sistema digestivo si la bacteria adquiere elementos genéticos que codifican factores virulentos puede causar infecciones intestinales y extraintestinales generalmente graves; como infecciones del aparato excretor, cistitis, meningitis, peritonitis, mastitis, septicemia y neumonía gram-negativa. Y todo indica que es su caso. Luego mejor repoblar la flora intestinal con otras bacterias benéficas. Pero es que además de cistitis dice usted sufrir candidiasis. Es decir, que también está infectada por un hongo llamado Cándida Albicans que igualmente convive sin problema con otros microbios en los intestinos salvo que prolifere en exceso ya que es eso lo que da lugar a lo que se denomina candidiasis. En pocas palabras, todo su problema está en los intestinos. Así que debe usted tratarlos. Le sugerimos que ayune durante 3-4 días tomando cuatro veces al día una cucharada de bicarbonato sódico diluido en agua templada. Póngase asimismo un enema diario con litro y medio de agua caliente -sin que queme- a la que deberá añadir dos o tres cucharadas del mismo bicarbonato (compre en la farmacia una bolsa de plástico que se vende ex profeso para ello). Y compre asimismo una pera de agua para irrigar la vagina interiormente con agua y bicarbonato (no hay hongo que se resista al humilde bicarbonato sódico). Machaque asimismo 2-3 dientes de ajo una vez al día junto a un cuarto de cebolla, macere la mezcla con limón unas horas y luego ingiera la mezcla sola, en ensalada, con una tostada...; en fin, como prefiera. Y haga eso a diario durante el ayuno. A partir del cuarto/quinto día empiece ya a alimentarse pero durante una semana exclusivamente a base de verduras, pescado y carne blanca. Y durante un mes evite ingerir bebidas alcohólicas (incluidos el vino y la cerveza sin alcohol), azúcar blanco, pan con levadura, bollería, leche, nata, mantequilla, margarina, quesos, grasa saturada, productos fermentados, frutas dulces y desecadas, vinagre, pescado ahumado y jarabe de arce. Son en cambio especialmente adecuados los yogures "bio", los germinados, el ajo, la cebolla, el puerro y demás verduras, las pipas de calabaza, el jengibre, la canela, el tomillo y el romero. Le sugerimos, por otra parte, que compruebe una posible carencia de hierro o zinc porque su déficit se asocia con una mayor predisposición a padecer cándidas. Asimismo le sugerimos que se someta a un tratamiento con el Par Biomagnético para eliminar rápidamente tanto el hongo como la bacteria. Y si le molestase aún la vejiga o siguiese inflamada busque a alguien que pueda insuflarle en la zona vaginal y en los intestinos ozono (el Dr. Juan Carlos Pérez Olmedo puede orientarle al respecto (986 10 10 76).


Sr. Director: padezco rinitis crónica desde hace dos años lo que me ocasiona dificultad para respirar con normalidad y cuando me acuesto una especial angustia. Un otorrino me dijo que tenía los cornetes inflamados y agrandados siendo ello lo que dificulta el paso del aire por las fosas nasales recomendándome reducir su tamaño con una intervención quirúrgica a base de radiofrecuencias, cosa que trato de evitar. En fin, le adjunto un artículo de prensa publicado hace un año en el que se afirma que en el Instituto de Medicina de Tashkent (Uzbekia, URSS) han tratado con éxito total a setenta pacientes con rinitis crónica usando un producto llamado Vipraxina que contiene una disolución acuosa de veneno de serpiente que se instila en gotas en las fosas nasales. Afirman que todos los pacientes recuperaron el olfato y a los diez días respiraban ya con normalidad. Dado que este medicamento no se conoce en las farmacias y parafarmacias españolas en las que he preguntado les agradecería infinito si me pudiesen dar alguna información del mismo o cómo obtenerlo en el extranjero.

Jesús Guillén
(La Coruña)

Nos ha sido imposible encontrar información tanto del producto que usted menciona como del estudio hecho sobre él. Lo sentimos. En todo caso podemos decirle que la rinitis suele tratarse médicamente con corticoides, antihistamínicos y descongestivos -éstos últimos tienen por cierto el inconveniente de producir un aumento de la congestión al finalizar su acción- cuando la causa suele estar en algún agente o sustancia que provoca una reacción de alergia o intolerancia que cursa con goteo y/o inflamación en los senos -seguida de sequedad- provocando a veces un estrechamiento de los conductos -hipertrofia de los cornetes- que llevan el aire a los pulmones. Cuando la causa probable es en cambio un microbio patógeno –normalmente algún virus- o los ácaros del polvo doméstico se habla de sinusitis. Pero los médicos tratan igual ambos problemas porque sólo afrontan los síntomas y de ahí que sugieran ingerir o aplicar antihistamínicos, corticoesteroides y vasoconstrictores. Pues bien, nosotros le proponemos que ante todo elimine de su dieta cualquier alimento al que pueda ser intolerante o alérgico. Y lo mismo cabe decir de los textiles con los que pueda estar en contacto y le dañen (en casa, en la oficina, etc.) -estén en un sofá o en la ropa que usa- así como los cosméticos y productos de higiene o limpieza que puedan resultar tóxicos en su caso. Hágase un test de sangre o pelo para saber cuál o cuáles pueden ser. Luego convendría que instalase en su casa y/u oficina un ionizador de aire, ventile bien ambos lugares a diario y los limpie con aspiradoras que le aseguren quedan libres de ácaros (hay varias en el mercado) y desinfecte los suelos con lejía o vinagre diluido. Ingiera además a diario ajo, cebolla, guindilla –salvo que sea alérgico- y aceite de onagra así como durante algún tiempo plata coloidal y extracto de semillas de pomelo. Por último sepa que puede ayudarle también lavarse un par de veces al día las fosas nasales con agua de mar pura –“plasma de Quinton”- o, en su defecto, agua ozonizada o agua mineral enriquecida con sal marina. Agregaremos que hay una planta de eficacia contrastada en el tratamiento de las rinitis alérgicas que –así se asegura- hace desaparecer en apenas media hora la congestión nasal, los estornudos, el picor y la rinorrea sin efectos secundarios. Hablamos de la Petasites hybridus que actualmente se vende en forma de extracto de hojas libre de alcaloides pirrolizidínoicos. También se comercializa un producto natural llamado Allermin Gotas que distribuye en España Natureplant pensado para ayudar a quienes sufren de rinitis crónica, rinitis alérgica y asma elaborado a base de sustancias de origen biológico como polen entomófilo (desintoxicante, equilibrador funcional, estimulante y tonificante además de hipoalergénico) y veneno de abeja (a dosis ortomoleculares potencia el sistema inmune y posee propiedades analgésicas y anestésicas). Sus creadores aseguran que ayuda al organismo a reorganizarse en los periodos de alergia y juega un papel importante a la hora de prevenir la aparición o las recidivas de las alergias estacionarias. Y al presentarse en gotas facilita su rápida absorción a nivel sublingual induciendo una pronta respuesta en el organismo. Terminamos recordando que existe igualmente un pequeño aparato denominado Rinitis-Stop comercializado por Natural Power Tech para tratar estos problemas que emite biofotones mientras genera un campo magnético. El componente principal del aparato es una luz con una longitud de onda de 650 nm –inocua para los ojos– que activa la formación de adenosín-trifosfato (ATP) –la molécula que da energía a nuestras células– mientras el imán promueve la regeneración de las células débiles. Está indicado en los casos de congestión nasal en general, en las rinitis –tanto agudas como crónicas–, en la fiebre del heno y cuando se ronca, alteraciones de salud que suelen indicar una deficiencia aguda de energía celular. También carece de efectos secundarios nocivos.


Estimado Director: ante todo gracias por su labor y por abrirnos los ojos. Soy lectora de su revista desde hace tres años, tengo 44 y mi consulta es la siguiente: hará 6 o 7 años empezaron a ponérseme negras las uñas de los dedos -en manos y pies- pero mi médico de cabecera no le dio importancia y yo lo dejé pasar pues me encontraba perfectamente. Mis únicos síntomas eran la delgadez, cierta intolerancia al frio y un gran deseo de tomar alimentos salados. En mi ignorancia no pensé que eso pudiera ser una enfermedad ya que cuido mi alimentación, no suelo tomar lácteos y siempre he recurrido a la Homeopatía y a la Fitoterapia antes que a los tratamientos convencionales. Tras un año me aparecieron también manchas en las encías y fui al dentista para que me examinara pero éste me derivó al dermatólogo. El caso es que tras varias analíticas y un escáner se me diagnosticó la Enfermedad de Addison; según ellos por "motivo autoinmune". Pues bien, el endocrino me recetó fludrocortisona e hidroaltesona pero tuve que dejar el primero por intolerancia ya que me producía retención de líquidos y por ello problemas respiratorios. Así que tomé sólo 20 miligramos de hidroaltesona por la mañana y 10 por la tarde. Luego, intentando buscar otras soluciones, fui a una homeópata que me recetó Cortex surrenal 4CH, Cortisone acetate 4CH, Tuberculinun residuun 9CH y micronutrientes del doctor Rath solo que me dijo que eso no sustituía a la medicación. Y la verdad, no me resigno a tomar toda mi vida cortisona sintética, máxime porque sigo con las uñas negras y ahora sufro hinchazón abdominal y otros de los efectos secundarios de la cortisona. El problema es que no encuentro a nadie que me dé alguna esperanza o solución. ¿Pueden orientarme?

Natalia
(Oviedo)

Mire, los médicos han bautizado como Nigroniquia el hecho de que las uñas se pongan negras o de color castaño oscuro. Y si bien en la mayor parte de los casos se debe a traumatismos y otras a tumores lo que nos explica –ya que también le han aparecido manchas en las encías- es realmente desconcertante. Habría pues que buscar la causa porque por los síntomas que detalla no parece que se trate de la llamada Enfermedad de Addison ya que ésta se caracteriza por un mal funcionamiento de la glándula adrenal que provoca una hipofunción o insuficiencia corticosuprarrenal primaria dando lugar a náuseas, vómitos, hipotensión, hipertermia, hiponatremia –bajo nivel en sangre de sodio-, hipercalemia -alto nivel en sangre de potasio-, hipocortisolemia -niveles bajos de cortisol y aldosterona-, hipercalcemia -alto nivel sérico de calcio-, trastornos perceptivos, astenia, actividad hipocinética del corazón, irritabilidad gástrica, en algunos casos problemas mentales y un cambio peculiar en la coloración de la piel… pero no de las uñas. En ella la hiperpigmentación cutánea y de las mucosas –que se da en el 98% de los casos- aparece como un oscurecimiento difuso de color moreno, pardo o bronceado en zonas como los codos, los surcos de las manos y las aureolas mamarias; y en las mucosas lo que suele aparecer son placas de color negro azulado. Lo que no coincide con lo que nos cuenta. Ahora bien, la causa de esa patología suele ser una infección crónica tuberculosa, micótica o viral… y eso sí podría suceder en su caso. Así que le sugerimos que le hagan cultivos microbianos convencionales para averiguar de qué puede estar infectada o, si lo prefiere, acuda a que lo intente detectar un buen especialista en el Par Biomagnético –quien en España posee mayor número de pares a testar es probablemente Juan Carlos Albendea (91 704 57 81)- o alguien con experiencia que maneje realmente bien el MORA (pregunte en el 978 601 501 si hay algún experto en ese dispositivo cerca de su domicilio).


Señor Director: me gustaría que diera a conocer en su revista y web la existencia de dos vegetales con extraordinarias propiedades para eliminar del cuerpo metales pesados y otros tóxicos: el cilantro y un alga llamada cochayuyo que a mi juicio es superior a la chlorella y se da sobre todo en la Isla de Chiloé (Chile). Porque son estos dos productos los que hacen que la gente del sur de mi país no muera joven a pesar de lo mal que suele alimentarse ya que en esa zona se ingiere mucha carne –que acidifica el organismo- y muy pocas verduras. Bueno, pues la comercialización en España de esa alga está prohibida cuando aquí se ingiere sin problemas. Saludos.

Gastón Wiehoff Sandoval
(Chile)

En estos años hemos mencionado varias veces el cilantro -también llamado culantro, coriandro, kuratu (en guaraní) e incluso perejil chino y perejil japonés (Coriandrum sativum)- como hierba desintoxicante, digestiva y sedante pero no hemos ofrecido más información que ésa. Quizás porque es de uso común en la cocina mediterránea e iberoamericana pero también en la china, la india y la del sureste asiático ya que en todos los países de esas zonas la utilizan al atribuírsele propiedades estimulantes, antiespasmódicas y estomacales. En algunos incluso es habitual masticar sus hojas para combatir la halitosis o mal aliento y en otros se machacan para aplicar la pasta resultante en las axilas a fin de evitar una excesiva sudoración. Sus hojas frescas se usan en cualquier caso sobre todo para acompañar sopas, guisos, verduras, ensaladas, pescados y aves así como para elaborar el chatni, el guacamole y el uchucuta (popular salsa iberoamericana hecha de cilantro y ají). Lo que no se hace es cocinar el cilantro fresco porque el calor destruye su aroma y sabor. Por otra parte sus semillas son además ingrediente básico de muchas salsas curry y se añade a algunas cervezas belgas, a muchas salchichas alemanas y surafricanas, al pan de centeno -en Rusia y en varios países centroeuropeos- y a algunos platos habituales de la gastronomía árabe. Y molidas, para aromatizar el café y a la coca-cola. Asimismo se usa combinada con otras especias aromáticas en la elaboración de embutidos y adobos de carne (habitualmente mezclada con comino y vinagre). Y los granos -enteros o triturados- se utilizan también en carnes asadas, hortalizas rellenas y conservas en vinagre. Cabe agregar que en forma de aceite esencial se usa como aromatizante de licores y bebidas digestivas además de en perfumería. Por lo que se refiere al alga parda denominada cochayuyo pero también cachiyuyo, cochaguasca, cochahuasca, coyofe o kelp (botánicamente Durvillaea antarctica) es en efecto típica de la costa del sur de Chile -es de color pardo verdoso cuando está en el mar y pardo rojizo al secarse- pero igualmente puede encontrarse en Nueva Zelanda. Y nos consta que fue uno de los recursos alimenticios de las comunidades indígenas americanas durante siglos y que en su país muchos platos chilenos -guisos, pasteles y sopas- se elaboran con ella. Siendo famosa su mermelada de cochayuyo saborizada con frutas. En cuanto a sus propiedades se dice que es digestiva, tónica y antiescrofulosa. Además los indígenas se la daban a mascar a los bebés para que desarrollaran sus dientes y obtenían de sus tallos un colorante con el que teñían sus telas. Y asimismo sabemos que se está investigando actualmente un gel de cochayuyo como sustrato nutritivo para lograr que semillas de plantas colonicen terrenos pobres en nutrientes. Lo que sin embargo no hemos encontrado en ningún texto es que el cilantro o el cachiyuyo sean quelantes, es decir, que permitan eliminar del organismo metales pesados y otros tóxicos. Lo que no negamos pueda ser posible como usted afirma. Hasta ahora nosotros teníamos constancia de que hay efectivamente principios activos con propiedades quelantes presentes en los vegetales destacando entre ellos el sulforafano de las crucíferas, la clorofila de muchas plantas y los fitatos del salvado y la cáscara de las semillas. Sin olvidar que son quelantes y están presentes en muchos vegetales el ácido lipoico, la Vitamina B13, la vitamina C, la catalasa, el calcio y el zinc.


Apreciado Director: cuando hace unos años me suscribí a su magnífica revista no podía imaginarme las implicaciones tan positivas que tendría en mi crecimiento personal; hace unos días tuve un problema de hipertensión y pude comprobar de primera mano cómo se pone en marcha toda una maquinaria sanitaria de la cual es muy difícil escaparse: pruebas y más pruebas -que en realidad agradezco porque me tranquilizaron- acompañadas de las correspondientes recomendaciones de tomar pastillas para bajar la tensión, ansiolíticos y aspirinas. Huelga decir que al llegar a casa tiré las recetas a la papelera y cogí todos los ejemplares que tengo de su revista para buscar información sobre mi problema. Con lo que ese mismo día ya estaba tomando ajo y dos cucharaditas de chocolate puro. Sin embargo tengo una duda para mí importante: ¿qué puedo tomar para tener una salud más equilibrada? Porque al ir releyendo artículos recordé las propiedades de la maca, de la stevia, del MMS y sus implicaciones en la prevención y cura de multitud de enfermedades, del alga chlorella, de la espirulina, de la astaxantina -cuentan maravillas de su poder antioxidante-, del jiagulan –hierba china que aseguran potencia el sistema inmune y es útil en los problemas cardiovasculares, la fatiga, el cáncer, las trombosis, la hepatitis, la arteriosclerosis, etc.-, del agua de mar -¿pero cómo nos han ocultado ese tesoro que puede ayudarnos tantísimo en la salud?-, de las semillas chía, de las bayas de goji, del silicio, de la cúrcuma… Y podría seguir con unas cuantas cosas más así que ahora me pregunto: ¿y qué tomar? Porque la información me desborda y ya no sé si ingerir uno o varios de los que he detallado anteriormente. Y en caso de elegir uno, ¿cuál es el más completo? Y si elijo varios, ¿no habrá interacciones entre ellos? ¿Y si la salud es buena no será lo mejor no tomar nada? Quizás lo inteligente sea focalizarse sólo en la alimentación para que sea lo más sana posible; por ejemplo siguiendo La Dieta Definitiva. En fin, sólo me resta darle las gracias a todos y cada uno de ustedes y, cómo no, a los lectores que con sus cartas y testimonios también ayudan a hacer la revista mejor y más grande.

A.C.
(Barcelona)

Bueno, da gusto ver que no predicamos en el desierto y que hay entre nuestros lectores muchos con sentido común. Mire, la buena salud depende de muy diversos factores –siendo fundamental la alimentación-, algunos de los cuales podemos controlarlos y otros sólo en cierta medida. Es en todo caso fundamental respirar aire puro, beber agua de buena calidad, alimentarse bien, hacer algo de ejercicio, descansar de forma adecuada y suficiente, evitar los tóxicos y aprender a relacionarnos de forma amistosa con la familia, los amigos y demás personas con las que nos relacionamos. Y esto, que parece una perogrullada, ¡casi nadie lo consigue! El aire sano es un lujo que ya pocos pueden permitirse. Hasta en el campo está contaminado con tanta fábrica, tanto tráfico rodado y tanto pesticida; y de las ciudades ya ni hablemos. ¿Y del agua qué decir? La mejor que uno puede encontrar en las ciudades está desestructurada tras ser sometida a unos procesos de descontaminación que incluyen absurdamente la agregación de productos tóxicos como el cloro. Y que normalmente está cargada electromagnéticamente con información patógena (recuérdense los textos que publicamos sobre los últimos trabajos de Luc Montangier y los previos de Jacques Benveniste). Y la mineral procedente de manantiales está contaminada a menudo por la lluvia ácida que cae en todo el planeta cuando no por el bisfenol A de las botellas de plástico en la que se envasa (por eso debe comprarse solo envasada en vidrio). En cuanto a los alimentos la inmensa mayoría han sido tratados con tóxicos industriales (pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas, abonos químicos y todo tipo de aditivos) y muchos manipulados luego industrialmente añadiéndoseles conservantes, antioxidantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes y gelificantes. Sin olvidar que otros han sido fritos y sus grasas “cis” transformadas en “trans” o se han azucarado hasta niveles intolerables para disimular su mal estado. Es más, muchos de los productos que ingerimos carecen ya de las vitaminas y minerales que originariamente contenían tras tanto proceso industrial. Por lo que se refiere al ejercicio no es un secreto que la gran mayoría de la población no es ya que sea sedentaria, es que ni siquiera camina. Y en cuanto a lo de dormir adecuada y suficientemente, ¿qué decirle? Obviamos hacer comentario alguno. Como es poco menos que imposible evitar contaminarse. La contaminación ambiental es hoy brutal. A las radiaciones telúricas y cósmicas se unen hoy las electromagnéticas artificiales (líneas de alta tensión, transformadores, WLAN, Wi-Fi, antenas de telefonía, móviles, bluetooth, etc.), los hidrocarburos -que transportan por el aire los pólenes de las flores-, las amalgamas dentales, los productos de higiene y limpieza, los tintes de pelo y ropa, los barnices de las maderas, las pinturas, los fármacos, las vacunas... La lista es interminable. Y lo de relacionarnos con alegría en lugar de cabreados es cada vez más una tarea más titánica porque vivimos en una sociedad podrida, corrompida y sin ética que hace a la gente cada vez más agresiva. Y ese estado psicoemocional se termina siempre somatizando llevándonos a enfermar. Así que tiene usted razón: ¿va a ayudarle a resolver todo esto ingerir éste o aquél producto natural? Puede ayudarle –los suplementos ortomoleculares son hoy cada vez más necesarios especialmente para ayudar a nutrir y desintoxicar nuestros organismos- pero las causas de lo que nos lleva a enfermar seguirán ahí. Ése es el drama del que no se quiere hablar porque nadie mueve un dedo para resolverlo. Así que nosotros seguiremos denunciándolo en la esperanza de que alguna vez cale en la sociedad el mensaje de que no se trata de crear más hospitales, abrir más consultorios, formar más médicos, desarrollar nuevos fármacos y vacunas inútiles, hacer más investigaciones o dedicar más recursos al sistema sanitario. Se trata de utilizar el sentido común y de afrontar de una vez las causas de lo que nos está llevando –a todos aunque a unos en mayor medida que a otros- a una salud cada vez más deficiente y, en muchos casos, al sufrimiento y a la muerte.


 

NÚMERO 146. FEBRERO 2012.

Estimado Sr. Campoy: nos dirigimos a usted desde REDVIH, una red de personas que desde hace diez años trabajamos de forma participativa y voluntaria en todo el estado español con el objetivo de contribuir con mayor eficacia a dar respuesta a los retos que plantea el VIH y el sida. REDVIH está integrada por personas que viven con VIH, por profesionales del ámbito social y personas interesadas en el tema. Porque trabajamos diariamente en defender la solidaridad y el respeto hacia la población seropositiva además de abordar el estigma y la discriminación relacionados con el VIH nos ha dolido la publicación de dos noticias en su revista Discovery Salud de noviembre, en las páginas 19, 20 y 21, sin firmar. Algunos lectores de su revista afectados por el VIH/sida, alarmados por estos artículos, nos han informado de su contenido y nos han pedido que actuemos. Lamentamos que una publicación que pretende informar acerca de la mayor riqueza del ser humano, su vida y su salud publique artículos como los referidos denostando una pandemia por la cual casi 30 millones de personas han fallecido. Aparte del desprecio por los grandes avances científicos obtenidos que han permitido una notable mejora en la salud de una parte de la población seropositiva con acceso a tratamientos en sus informaciones están negando una realidad que diariamente afecta la salud física y emocional y a los ámbitos familiar, laboral o social de la persona con VIH. Poner en duda las evidencias existentes acerca del VIH y el sida entra dentro de la libertad de expresión pero nosotros, REDVIH, ejercemos nuestro derecho de disentir absolutamente de sus artículos, plagados de imprecisiones y sin el apoyo de evidencia científica sobre la situación clínica y social del VIH. Consideramos que sus informaciones son irresponsables ya que crean una confusión social contraproducente para la salud y para la imagen social ya deteriorada de por sí de la persona con VIH. Por todo ello solicitamos una rectificación sobre las noticias mencionadas y sugerimos que se esfuercen en aplicar mayor rigor a las informaciones que publican teniendo en cuenta el daño que éstas pueden causar. Agradecemos su atención y le tendemos nuestra mano tendida para cualquier información o formación en la temática del VIH y el sida que precisen. Atentamente,

Joan Bertrán de Bes
Coordinador del Observatorio de Derechos Humanos y VIH/sida - REDVIH
(Barcelona)

Publicamos su carta aunque debemos decirle que si algo refleja claramente la misma es que ustedes ni leen nuestra revista ni entran nuestra web. Porque si lo hubieran hecho sabrían que llevamos publicadas numerosas noticias, artículos, reportajes y entrevistas e incluso hemos elaborado dos videos que pueden visualizarse en www.dsalud.com/videos.html sobre el tema VIH/SIDA. Y en ellos hemos reiterado una y otra vez –entre otras muchas cosas- que nadie ha demostrado ni siquiera la existencia del VIH. Ni que haya un virus –ése o cualquier otro- que cause la enfermedad bautizada como SIDA. Hemos asimismo denunciado varias veces que el premio Nobel Kary Mullis, inventor de la PCR, afirmó públicamente que es imposible que su técnica sirva para poder decirle a alguien que es portador del VIH llegando a afirmar que habría renunciado al premio de haber sabido el uso que se iba a dar a su invención. Por eso en el prólogo de un libro de Peter Duesberg él mismo llega a afirmar: “Ni Duesberg ni yo podemos entender cómo ha surgido esta locura (...) Sabemos que errar es humano pero la hipótesis VIH/SIDA es un error diabólico”. Mullis lleva años denunciándolo sin que los médicos le hagan caso. Y lo mismo cabe decir de los test Elisa y Western Blot para el Sida: su fiabilidad es nula. Y sin embargo ¡las tres pruebas se siguen utilizando! En suma, afirman ustedes que nuestros textos están “plagados de imprecisiones” pero no mencionan ni una sola de tales “imprecisiones. Limitándose a hacer afirmaciones genéricas de que ustedes tienen razón y nosotros no. En cuanto a la afirmación de que el SIDA se trata de “una realidad que diariamente afecta la salud física y emocional y a los ámbitos familiar, laboral o social de la persona con VIH” o de que se trata de “una pandemia por la cual casi 30 millones de personas han fallecido” debemos simplemente responderles: ¡demuéstrenlo! Porque a nuestro juicio nadie muere de SIDA; mueren debido a una serie de factores entre los que cabe destacar los fármacos que se usan para tratar a quienes se etiqueta de “portadores del VIH” o “enfermos de SIDA”. Por tanto la afirmación de que han muerto por su causa 30 millones de personas es sencillamente ridícula. Por mucho que tal mentira haya calado en la sociedad a través de quienes crearon tal “montaje” usando la Organización Mundial de la Salud (OMS) –hoy absolutamente desprestigiada-, otros organismos internacionales –como la FDA, la Agencia Europea de Medicamentos o el otrora prestigioso Instituto Pasteur- y personalidades a título personal cuya conciencia es evidente que se ha alquilado cuando no comprado. Todos los datos objetivos indican que lo del VIH = SIDA es un montaje para -entre otros motivos- infundir miedo y hacer negocio. ¿Que ustedes lo niegan? Pues es sencillo: déjense de palabras grandilocuentes y lacrimógenas para “ablandar” a los lectores diciendo que se trata de un gigantesco drama que no debe negarse y aporten las pruebas científicas de lo que aseveran! Mándennos esa documentación y tengan la seguridad de que la publicaremos. Eso sí, no nos hagan perder el tiempo pasándonos simplemente las “referencias” de los artículos “científicos” que suelen utilizarse para confundir a quienes no los entienden porque en esta revista sí los entendemos. Y sabemos distinguir entre lo que realmente dicen y lo que los expertos en manipulación aseveran que dicen. En suma, léanse lo que hemos publicado y editado en video y, si pueden, rebatan lo que decimos. A nivel científico, no con retórica demagógica. Porque el hecho de que la inmensa mayoría de la gente –médicos, biólogos, políticos y periodistas incluidos- se hayan tragado tamaña bola no es un “argumento”. Lamentamos ser tan contundentes pero estamos hartos de la demagogia habitual en este ámbito y de que nadie aporte las pruebas que debería tener para hacer semejantes afirmaciones.


Queridos amigos, permitidme una pregunta: ¿alguien ha salido realmente de las benzodiacepinas? Lo pregunto desde el fondo de mi corazón. Desde que leí en vuestra revista que el Dr. Aizpiri decía que es más fácil salir de la cocaína que de las benzodiacepinas vivo atormentada. Os cuento: padezco ansiedad crónica y me recetaron como tratamiento Orfidal y Rivotril así como Vandrall Retard. Y me estoy dando cuenta de que después de 12 años de tomar esos fármacos soy prácticamente un robot con los efectos secundarios que todo ello conlleva: mucha tristeza, mucho sueño y muy poca energía porque hago lo justo ya que estoy demasiado drogada. No tengo ganas de vivir, sufro muchos altibajos y, por si fuera poco, mi pareja no me entiende y hoy tengo muchos problemas porque según él he cambiado mucho y es difícil entenderme. Según sus propias palabras “si tuvieras un cáncer lo entendería y te cuidaría”; es decir, no entiende lo que me sucede probablemente porque eso sólo puede hacerlo quien lo está pasando o lo ha pasado. ¿Podéis aconsejarme de alguna manera? He leído vuestro texto sobre la fotosíntesis humana y, la verdad, me he quedado con la boca abierta. Os digo de verdad que estoy dispuesta a participar en los test que realizáis con personas. Os agradecería mucho me digáis si podéis ayudarme a ser como antes y si mi cerebro podría volver a funcionar normalmente porque mi doctora se limita a hacerme mil y una recetas de lo mismo ya que según ella no hay otra solución. Me da la impresión de que soy una drogadicta; legal pero drogadicta. ¿Hay alguna fundación, ONG o centro que pueda ayudarme a salir de esa situación? Estoy desesperada. Quizás alguna persona que haya pasado por lo mismo me pueda contar su experiencia. Gracias de corazón porque ayudáis a mucha gente y eso no tiene precio.

Winslet
(Madrid)

El doctor Javier Aizpiri explicaba en la entrevista a la que usted se refiere que muchos colegas recetan benzodiazepinas para eliminar la ansiedad cuando lo que en realidad suele faltarles a quienes sufren ese problema son ácidos grasos de la serie omega –especialmente omega 3- o ácido glutámico debido al estrés. Asimismo explicaba que la mayoría de las personas con “problemas mentales” suele tener carencia de aminoácidos que constituyen la base de la vida. Así se expresaba: “La base de la vida es el aminoácido. No es la glucosa, ni los minerales, ni las vitaminas. El aminoácido es el ladrillo indispensable. Sin aminoácidos no hay vida. Todas las cadenas moleculares complejas que tenemos en el cuerpo -las que constituyen el sistema nervioso, el endocrino, el musculo-esquelético…- se componen de cadenas de aminoácidos. Hasta lo que transmitimos genéticamente son cadenas de aminoácidos. Pues bien, algunos son indispensables para el correcto funcionamiento neuronal. Y su ausencia es directamente responsable de muchos problemas en el cerebro que luego se manifiestan en trastornos afectivos y emocionales”. Luego, cuando le interrogamos sobre cuáles son los más importantes, respondería: “Hay muchos pero el más importante es el triptófano que es el precursor natural de la serotonina de la cual deriva a su vez la melatonina. De hecho la serotonina es la base de los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, los conocidos ISRS que son los más recetados en casos de depresión. También es importante la metionina, otro aminoácido esencial que forma parte de todas las proteínas. Y, cómo no, el ácido glutámico que es el que utilizamos cada vez que trabajamos con las zonas neurales porque es la “gasolina” que quemamos. Cuando a una persona le falta ácido glutámico pierde la memoria y se cansa. Y si eso le lleva a decir que está ‘deprimido’ se le receta un ISRS con lo que enferma aún más cuando es sólo ácido glutámico lo que le falta”. Añadiendo: “No menos importantes son también los precursores de los famosos ácidos grasos esenciales omega ya que son los que facilitan la transmisión cerebral. Y no debemos olvidarnos de la taurina, vital para el funcionamiento de la vista -si un niño no tiene taurina nace ciego y se queda ciego- y de la treonina que tiene que ver con los músculos y el estrés. Cuanta más treonina tienes mejor te enfrentas a las situaciones de estrés y muscularmente te encuentras mejor. Éstos son los más importantes”. En otras palabras, en el mismo texto que usted ha leído –apareció en el nº 129 y el lector puede leerlo en nuestra web: www.dsalud.com- en el que el Dr. Aizpiri decía que es más fácil salir de la cocaína que de las benzodiacepinas se daba la respuesta a lo que le pasa y cómo resolverlo: mediante un tratamiento ortomolecular y, sobre todo, dejando de ingerir los fármacos que usted toma. Así que díganos, ¿por qué no ha hecho caso de esas indicaciones? ¿Por qué pide la ayuda que ya ha recibido en ese mismo artículo? Nos va a perdonar pero la gente de su entorno tiene motivos para estar enfadada: usted tiene las herramientas y medios para salir de su problema de una vez por todas. ¿Por qué no las usa? Deje los fármacos que la atontan y envenenan, desintoxíquese a fondo, aliméntese bien y acuda a un buen especialista en Nutrición Ortomolecular. Y saldrá del infierno que vive. Si realmente quiere. No necesita ni ingerir Quiapi ni acudir a ninguna fundación. Necesita solo dejar de buscarse excusas.


Sr. Campoy: en primer lugar quiero felicitarle a usted y a todo su equipo por la grandiosa labor que hacen en tan gran revista. Soy lector de la misma desde el nº 3 y la verdad es que la he dado a conocer a toda la familia y amigos así como a algunos médicos y farmacéuticos. Verá, tengo 69 años y llevo 41 yendo a médicos, terapeutas de distinto tipo y sanadores sin resultados positivos. Hace muchos años vivía en Barcelona donde tenía junto a mi mujer una tienda y caí enfermo; me dieron la invalidez absoluta con 50 años y todo se me vino abajo. Hoy tengo varias patologías de las que menciono sólo las más significativas: el cardias entre estómago y esófago está en mal estado y no puede haber cirugía. Además sufro infartitos cerebrales, fibromialgia, artritis avanzada, dolores musculares en extremidades y casi todo el cuerpo, olfato perdido por completo, problemas de visión, disfunción sexual desde hace más de 40 años, insomnio… Pero lo peor es una depresión de más de 20 años. Creo que he probado casi todos los antidepresivos que existen en el mercado aunque los tolero muy mal. Es lo que peor llevo y sufro más por mi esposa que por mí ya que lleva pasado lo suyo. Pues bien, en la revista nº 143 he visto un poco de luz a mi oscuridad. Me refiero al reportaje sobre el descubrimiento del Dr. Arturo Solís del desarrollo de un producto modulador de la fotosíntesis que han denominado QIAPI1. Producto que como no sea por mediación de ustedes creo que me será muy difícil obtener. Tampoco sé el coste que podrá tener pero he sentido un poco de esperanza de querer seguir viviendo al leer ese reportaje. ¿Pueden ayudarme? ¡Ah!, actualmente tengo el PSA un poco elevado; afortunadamente llevo 5 biopsias y todas han dado negativo.

Ramón Carreño Martínez
(Huelva)

Mire, cartas como la suya nos descorazonan porque dan la impresión de que nuestro trabajo no sirve para nada. ¿Nos lee usted desde hace casi trece años y su estado de salud es el que relata? Entonces perdónenos pero usted no ha comprendido lo que decimos. Vamos a ser pues muy claros y concisos: las llamadas enfermedades o patologías no existen. Existen personas enfermas. Lo hemos dicho hasta cansarnos sin que se nos entienda. Las “enfermedades” son “etiquetas” que los médicos han puesto a los llamados síndromes que no son sino “grupos de síntomas” que se han agrupado y etiquetado. Hace apenas unas décadas ese grupo de síndromes o enfermedades era muy pequeño. Hoy hay miles. Hemos pasado en cinco o seis décadas de afirmar que había unas pocas decenas de patologías o enfermedades a afirmar que hay tantas que sólo las consideradas “raras” son más de 7.000. Un auténtico esperpento que los médicos asumen sin que se les caiga la cara de vergüenza. Esperpento creado y dirigido por determinadas multinacionales farmacéuticas que llegaron a la conclusión de que el negocio se podía ampliar hasta límites insospechados si se convencía a la población –y muy especialmente a los políticos, periodistas, médicos, psiquiatras, biólogos y farmacéuticos- de que cada enfermedad requiere un protocolo de actuación distinto que tratar con fármacos –obviamente no curativos sino paliativos ya que el negocio no está en curar a nadie sino en tenerlo como “cliente” el máximo tiempo posible consumiendo el fármaco que alivie sus síntomas-. De ahí que hayamos pasado a tener un catálogo con miles de “enfermedades” que se tratan a su vez con otros tantos miles de fármacos “específicos”. Y tamaña estupidez ha calado de tal manera que es además lo que se considera “científico”. La verdad, sin embargo, es que las causas de todas las llamadas enfermedades son las mismas y, por tanto, deben afrontarse de la misma manera aunque luego pueda coadyuvarse en cada caso individual con productos o terapias más concretas. ¿Y qué provoca las llamadas enfermedades? Pues es simple: los traumas físicos, psíquicos y afectivos que sufrimos, la mala calidad del aire que respiramos, el agua que bebemos y los alimentos que ingerimos, el calentamiento excesivo de los alimentos al prepararlos –incluyendo el uso de los microondas-, las radiaciones telúricas y electromagnéticas artificiales que nos irradian, los productos tóxicos sintéticos de todo tipo que nos están envenenando -una persona corriente acumula hoy día más de 150 sustancias tóxicas en su organismo-, el ensuciamiento del espacio intracelular, la acidificación del organismo, una infección patógena, un sistema inmunitario deficiente o la carencia de alguna vitamina, mineral, aminoácido, enzima, coenzima, ácido graso, azúcar u otro oligoelemento necesario. Por eso para afrontar cualquier enfermedad decimos una y otra vez que hay ante todo que evitar los tóxicos –muy especialmente los fármacos- y desintoxicarse a fondo, controlar lo que respiramos, bebemos e ingerimos, no usar prendas sintéticas dañinas, evitar las radiaciones electromagnéticas artificiales y las telúricas, aprender a preparar los alimentos, tomar el sol, hacer ejercicio, descansar suficientemente y afrontar nuestros problemas psicoemocionales. Y cuando es preciso suplementar la dieta ortomolecularmente. Y punto. La idea de que las enfermedades –cuando debería hablarse de enfermedad en singular- se solucionan ingiriendo fármacos es una soberana memez. Los síntomas pueden ser en cada situación –y en función del estado y condiciones de cada persona- distintos pero en general las causas son las mismas. Así que equilibre su organismo a nivel energético, físico, mental y emocional haciendo lo que le hemos dicho en lugar de buscar pócimas y tratamientos milagrosos que no va a encontrar. La salud perdida no se la va a devolver ningún profesional de la salud y mucho menos los fármacos. Depende de lo que haga usted. Éste sólo podrá actuar de terapeuta, es decir, podrá aconsejarle y acompañarle en ese proceso. En suma, tome las riendas de su vida en lugar de dejar que lo hagan otros.


Sr. Campoy: ante todo le felicito por la labor que usted y su equipo están haciendo. El caso es que voy a cumplir 70 años y tengo más o menos buena salud: un poco de artrosis, tensión un tanto alta, algo de mala circulación vascular, la próstata un tanto grande (según el informe médico 40 cc) y las arterias cavernosas. Estoy por ello tomando Omnic Ocas, Diovan 160, Trimetazidina y Lormetazepan Normon. La 1ª una por la noche, la 2ª una por la mañana, la 3ª una por la mañana y otra por la noche, y la 4ª casi siempre una para acostarme. Llevo unos tres años tomando Omnic Ocas, dos Diovan y otros dos trimetazidina. Además tras estar cuatro meses fuera de casa -por un asunto familiar- ahora me encuentro con un problema de disfunción sexual; el urólogo me ha diagnosticado disfunción eréctil de origen vascular recetándome Viagra -que no he comprado- y Caverject. Me la puse y el resultado fue fatal. Luego me dijo que tomara Cialis o me hiciera un implante. También me hizo una ecografía de las vías urinarias y los riñones y la vejiga están bien. En suma, ¿hay algo que permita reparar las arterias cavernosas y hacer que mi organismo funcione bien de nuevo? Por cierto, en la última consulta me cambiaron el Omnic Ocas por Duodart 0,5 mg pero tras leer su prospecto decidí no tomarlo. Espero su respuesta.

Luis Fernández
Valencia de Don Juan (León)

Pues menos mal que se encuentra usted bien. Mire, nos remitimos a la respuesta dada en la carta anterior por razones obvias pero añadiendo que tiene usted mucho mejor salud de la que cree. De lo contrario y teniendo en cuenta la cantidad de tiempo que lleva envenenándose con los fármacos que menciona usted estaría en la UCI. Debe hacer lo mismo que sugerimos al anterior lector. Preocupándose de su estado general más que de su disfunción eréctil.


Sr. Campoy: hace ya mucho tiempo -concretamente en el nº 54 de la revista correspondiente a octubre de 2003- publicaron ustedes un artículo en el que resaltaban los peligros de las amalgamas dentales por el hecho de que uno de sus componentes básicos, el mercurio, es tóxico. Tomé buena nota de ello entonces y estuve al tanto de sus posibles consecuencias. Pero ahora, a raíz de una entrevista publicada en un prestigioso periódico de Cataluña cuya fotocopia le adjunto, vuelvo a preocuparme por cuanto el articulista y su entrevistado, pedagogo, incide exactamente en el mismo tema y además lo hace en primera persona. Me explicaré: tanto mi esposa como yo llevamos desde hace muchos años un tipo de vida -en cuanto a alimentación, actividad física e higiene- bastante bueno y sano ya que incluso antes de conocer su revista seguíamos un método muy en la línea que en ella se aconseja. Sin embargo desde hace dos o tres años mi esposa se queja de dolores en todo el cuerpo, especialmente en las articulaciones. El médico le dice que es artrosis -por la edad (70 años)- lo cual puede que sea cierto pero me sorprende por el tipo de vida que llevamos. Ambos somos conscientes de que según trates al cuerpo así te responderá por lo que no veo razón para que en tan poco tiempo se haya producido un cambio tan acusado. El caso es que mi esposa lleva desde hace 25 o 30 años una dentadura postiza parcial extraíble con varias piezas de metal y alguna fija empastada y como es lógico tras tanto tiempo dichas piezas sufren desgaste. No podemos saber si el material que en su día le colocaron contenía mercurio y, por tanto, lo continúa teniendo ahora. Como puede suponer mi preocupación es lógica: ¿puede que las anomalías que sufre y se parecen mucho a la artrosis, la fatiga crónica y la fibromialgia se deban a un posible contenido de mercurio en la dentadura? Y si así fuera, ¿qué se puede hacer? ¿Bastaría eliminar o sustituir esas piezas dentales? ¿Sería suficiente? ¿Y si el organismo ya está intoxicado es posible expulsar el mercurio del cuerpo? Los sistemas de detección que indica en su revista, ¿están de actualidad o hay otros mejores? Su ponderado criterio sería para nosotros muy apreciado pues quizás nos ayude a despejar dudas y seguir, posiblemente, un camino de regeneración. Atentamente,

Juan Jiménez Azorín
Vilanova i la Geltrú (Barcelona)

Al igual que usted dudamos mucho que se trate de artrosis. Es más probable que se deba a una intoxicación por mercurio u otro metal pesado sin descartar una posible infección o un organismo acidificado. Le sugerimos que se someta al Par Biomagnético con alguien bien preparado o le hagan un diagnóstico a fondo con un MORA (pregunte en el 978 601 501 si alguien con experiencia tiene un aparato cerca de su casa). La otra posibilidad es hacerse un mineralograma, método de diagnóstico del que acabamos de hablar en un reportaje aparecido en el nº 145 con el título Cómo conocer mejor el estado de nuestro organismo que puede leer en www.dsalud.com (infórmese en el 93 426 41 72). Y si fuera así diga a su esposa que se desintoxique sometiéndose a una quelación intravenosa (en Madrid la practica el Dr. José Luis Castillo Recarte que también puede encargarse del mineralograma). Obviamente si da positivo al mercurio debería extraerse las amalgamas lo antes posible pero poniéndose en manos de alguien preparado que lo haga o correrá el riesgo de intoxicarse más al quitárselas.


 

NÚMERO 145. ENERO 2012.

Sr. Director: adquirí hace tiempo su excelente libro La Dieta Definitiva y mi única consulta es sobre los carbohidratos complejos. Queda claro que se aconseja no combinar proteína concentrada con, por ejemplo, arroz o pasta. Entiendo que la mejor manera de combinar los carbohidratos complejos es pues con verduras o ensaladas. ¿Estoy en lo cierto? Porque en ese caso las teorías de Shelton se confirman bastante ya que él también recomendaba comer la fruta sola y en ayunas. Permítame finalmente una consulta: sufro de dermatitis seborreica, picores en el cuero cabelludo y tengo zonas enrojecidas en la frente, a los lados de la nariz y el pecho por lo que quisiera saber si llevar el cabello muy corto puede ser de alguna ayuda a fin de evitar los picores y el enrojecimiento. Y también qué tipo de alimentos debo evitar y cuáles consumir con más frecuencia. Muchas gracias por su atención.

Javier Fontán
(Barcelona)

En La Dieta Definitiva no se habla de “proteína concentrada”. En cambio sí se dice que la ingesta de carne o pescado, alimentos ricos en proteínas, es mejor acompañarlos con verduras (tampoco se distingue entre “ensaladas” y “verduras” aunque las ensaladas se hagan con hortalizas, término que incluye a las verduras y a las legumbres verdes). En cuanto a la proposición de comer la fruta sola y en ayunas sí hay una evidente coincidencia; con el Dr. Shelton y con otros nutricionistas conocidos aunque en La Dieta Definitiva se incluye la conveniencia de no ingerir simultáneamente las dulces con las ácidas. Sobre si es mejor llevar el pelo corto padeciendo dermatitis seborreica, ¿qué opina usted que es quien la sufre? Nosotros sólo podemos decirle que los médicos llaman así a la aparición en el cuero cabelludo, las cejas, las pestañas, los párpados, los pliegues nasolabiales, los labios, la zona de detrás de las orejas, el oído externo o la mitad del pecho de escamas gruesas con costra de color entre blanco y amarillento que cursan a menudo con inflamación y unas veces se acompaña de pérdida de cabello, picazón y/o enrojecimiento cutáneo y otras no. Y cada vez más expertos lo achacan a una infección por hongos, especialmente del llamado Malassezia furfur cuya presencia es habitual en la piel y al que también se achaca la Pitiriasis versicolor que normalmente no causa problemas hasta que es afectado por algunos de los principios activos de muchos cosméticos. De ahí que deba plantearse dejar de usar champús, geles, acondicionadores y otros productos sintéticos que pueden haber provocado o agravado el problema. De hecho el pelo mejora usando champús que contengan ácido salicílico, alquitrán de hulla, zinc, resorcina, ketoconazol o selenio e, incluso, corticosteroides. No le aconsejamos en cambio el uso de esas cremas clasificadas como “inmunomoduladoras tópicas”. Agregaremos que si bien los dermatólogos la consideran una patología crónica sin cura se ha constatado que en muchos casos hay un déficit de biotina o vitamina B7; así sucede por ejemplo cuando se padece fenilcetonuria, desorden metabólico por el que el organismo no puede metabolizar el aminoácido fenilalanina. Nuestra sugerencia pues es que evite una temporada los alimentos que lo contienen como es el caso de la carne, el pescado, los huevos, los lácteos, los espárragos, los garbanzos, las lentejas, los cacahuetes y la soja así como los dulces. Sepa además que la fenilalanina se encuentra presente en muchas de las drogas psicotrópicas usadas habitualmente, como los antidepresivos. Asimismo está presente en el aspartamo, edulcorante artificial que se usa en numerosos alimentos dietéticos y bebidas, especialmente en las colas. Conviene pues que ingiera un complejo B rico en biotina o vitamina B7. Agregaremos que la arcilla ha demostrado ser útil aplicada sobre las escamas lo que a nuestro juicio se debe sobre todo a su riqueza en sílice. De ahí que le sugiramos la ingesta de silicio orgánico y que se aplique en la zona afectada una crema que contenga ese mineral. Y por si acaso la causa es efectivamente un hongo lávese la zona afectada –cuero cabelludo incluido- con zumo de limón y/o agua ozonizada y aplíquese un emplaste hecho con simple bicarbonato sódico y agua. Puede asimismo ayudarle un buen experto en el Par Biomagnético.


Sr. Campoy: ante todo quiero darle las gracias por su recomendación para la depresión de mi madre. Y luego decirle que he leído en la sección de Cartas que el Sintron puede suplirse con la ingesta de cacao pero yo no me atrevo a hacer eso con ella y sustituir el Clopidogrel que toma desde que el pasado 2 de julio le diera un infarto. Entonces la pusieron un stent y todo un protocolo de medicinas que luego se comprobaría no necesitaba porque nunca tuvo colesterol, ni tensión alta, ni azúcar elevado. Sólo tenía 89 años y unas venas que se estrechan por arteriosclerosis. De hecho al final el cardiólogo le retiró todo menos el Clopidogrel. Dijo que ese fármaco no podía dejar de tomarlo. Añadiré que lleva 25 años tratándose una hepatitis C con buena calidad de vida… hasta ahora. Claro que nunca había tomado medicamentos. El caso es que su homeópata no sabe tampoco cómo suplir el Clopidogrel y por eso me dirijo a usted ya que cada vez está peor. Tiene las transaminasas en 600, el nivel de hematíes bajo, los glóbulos blancos en 800 y el sodio inferior a lo normal. Y la ecografía no aporta datos relevantes según el médico de digestivo. Actualmente lleva una dieta blanda sin grasas y además del Clopidogrel está tomando omegas 3, 6 y 9, coenzima Q-10 en forma de ubiquinol, Coencyme de papaya, Ocoxin + Viusid para el hígado, Floradix para la anemia y Ginkgo Biloba. Y de Homeopatía Hamamellis 200 CH, Ácido Phosphoricum 9 CH, Kali Carbonicum 15 CH, Kali Phosphoricum 9 CH, Ferrum Phosphoricum 6 DH, Thuya 9 CH, Kali Muraticum 7 CH, Pulsatilla 15 CH, Nux Vómica 30 CH, Lycopodium 9 CH y Stannum Metalicum 15 CH. Le agradezco su ayuda si es posible porque todo esto me está produciendo ansiedad al pensar que una pastilla que quizás se pueda suplir ha dejado sin calidad de vida a mi madre pero ya no sé a qué puerta tocar. Mil gracias.

Esther E.
(Madrid)

El Clopidogrel es un agente antiplaquetario del tipo tienopiridina que inhibe la formación de coágulos al inhibir de forma irreversible un receptor llamado P2Y12 y comercializan Bristol-Myers Squibb y Sanofi-Aventis como Plavix, Sun Pharmaceuticals como Clopilet, Ranbaxy como Ceruvin e Intas Pharmaceuticals como Clavix. Solo que puede provocar hemorragias, hematomas, epistaxis, hemorragias gastrointestinales, dispepsia, dolor abdominal y diarrea que aumenta el riesgo de sangrado si se toma conjuntamente con AAS, AINE, heparina, inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa, trombolíticos o inhibidores del CYP2C19 como el omeprazol y el esomeprazol -no excluyéndose la posibilidad de interacción con otros inhibidores de la bomba de protones por ser metabolizador lento del CYP2C19-, fluvoxamina, fluoxetina, moclobemida, voriconazol, fluconazol, ticlopidina, ciprofloxacino, cimetidina, carbamazepina, oxcarbazepina y cloranfenicol. Y no se puede administrar de forma simultánea con anticoagulantes orales. Además puede provocar púrpura trombótica trombocitopénica, una patología mortal. ¿Y sabiendo todo esto –que aparece en los prospectos- y viendo el estado de su madre desde que lo toma tiene miedo a que deje de tomarlo cuando es un simple preventivo que por lo que nos cuenta dudamos sinceramente que necesite? A nosotros los que nos daría terror es tomarlo. Entre otras razones porque hemos explicado numerosas veces que hay alternativas naturales carentes de efectos secundarios y porque la arterioesclerosis no la provoca el colesterol como nos hemos tardado de decir. Lea en nuestra web –www.dsalud.com- el texto que con el título El método más eficaz para prevenir y tratar los problemas cardiovasculares apareció en el nº 64 y el titulado La injustificable demonización del colesterol que se publicó en el nº 90. Mire, para prevenir los problemas cardiovasculares lo que hay que hacer es asegurarse de que con la comida tomamos suficientes nutrientes –sobre todo las cantidades mínimas diarias de vitamina C- y asegurarnos de que no tenemos carencias de lisina, prolina y coenzima Q-10. Y, sobre todo, porque eso sí es peligroso y no el colesterol, vigilar el nivel de triglicéridos. Y éstos se mantienen en los niveles adecuados simplemente haciendo algo de ejercicio a diario y reduciendo o eliminando de la dieta el azúcar, el alcohol, los carbohidratos refinados y las grasas trans y saturadas así como tomando a diario dos gramos de ácidos grasos omega 3. Por lo demás nos sorprende que su madre ingiera tantos productos homeopáticos a la vez. No se justifica en absoluto. Ahora la decisión es suya.


Estimado Sr. Campoy: quiero en primer lugar felicitarle por la revista y agradecerle que nos haya dado a muchos la oportunidad de abrir los ojos frente a la medicina convencional dándonos alternativas fiables. En cuanto al motivo de mi consulta es el siguiente: tos y mocos. Vengo sufriendo ambos desde hace muchos años porque soy profesor y director de escuela infantil, colegio e instituto pero además desde hace cinco lo vivo a diario en casa con mi hijo mayor. Una tos seca, nerviosa y desesperante, sobre todo por las noches en las que hay veces en que no dormimos ni él ni nosotros. Y los mocos, eternos; una agüilla que no cesa. Antes de haber terminado de sonarle ya está otra vez sorbiéndolos. En verano -julio y agosto- los síntomas prácticamente desaparecen pero a partir de septiembre y hasta mayo no cesan. Hemos probado de todo empezando por ir al pediatra -cuyas respuestas eran del estilo de “Yo, cuando mis hijos tenían tos, pedía guardia” o “Si tiene mocos pues suénelo” (¡qué profesional!) y luego le recetaba todo tipo de jarabes infructuosamente- siguiendo por productos de Naturopatía, Homeopatía, infusiones, cebolla cortada, vapores de eucalipto, caramelos y jarabes naturales, baños en el mar y en piscinas de agua salada y todo lo que se puso a nuestro alcance. Incluso cambiamos los hábitos alimenticios reduciendo al mínimo los fritos y los azúcares y sustituyendo la leche de vaca y sus derivados por la de cabra, oveja o soja. Le hicimos pruebas de alergia a los 2 años pero salieron todas negativas aunque no sé si a esa edad son válidas o convendría volver a hacerlas. Con lo único que mejora algo la tos es con el Vicks Vaporub puesto en la planta de los pies y con los supositorios de Pilka (Drosera y Tomillo) pero sólo durante unas cuatro horas; a partir de entonces empieza otra vez. Hasta ahora nos habíamos resistido a los aerosoles aunque hace unos meses le recetaron Salbutamol 100 microgramos y Budesonida 200 microgramos y le ayudó bastante. Le agradecería nos diese algunas indicaciones porque después de cinco años no vemos salida a esta situación que está afectando ya a su salud pues al no dormir bien está más cansado e irritable. El problema está afectando incluso a la salud de mi familia y hasta a mi matrimonio. Así que, ¿a quién podemos acudir para que nos dé un diagnóstico fiable y una solución? Vivimos en Tenerife pero no tendríamos inconveniente en trasladarnos a cualquier sitio para resolver el problema. ¿Puede ser una alergia lo de la tos o una rinitis alérgica lo de los mocos? Y si es así, ¿qué nos recomienda? ¿Habría que hacerle otra vez las pruebas de alergia ahora que tiene 5 años? ¿Seguimos con los aerosoles? ¿Tienen efectos sobre la salud a largo plazo? Le agradeceremos cualquier orientación que pueda darnos.

Héctor López Izquierdo
(Tenerife)

El salbutamol o albuterol es un agonista β2 adrenérgico de efecto rápido utilizado para el alivio del broncoespasmo en padecimientos como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pero puede producir una broncoconstricción grave en asmáticos que usen ß-bloqueantes no cardioselectivos por antagonismo además de interactuar con xantinas, glucocorticoides, diuréticos, glucósidos digitálicos y laxantes de uso prolongado pudiendo producir hipocaliemia y aumentar el riesgo de manifestaciones cardiovasculares si interactua con IMAO y antidepresivos tricíclicos. Y encima puede provocar malestar general, tos, diarrea, mareos, vómitos, cefalea, espasmos musculares, temblor de extremidades, dolor de estómago, cansancio, sueño, granos, agitación, excitación, aumento de la presión arterial, náuseas, nerviosismo epistaxis (sangramiento nasal), taquicardia, rash cutáneo, tinnitus, somnolencia, irritación faríngea, constipación, dolor torácico, dificultad para orinar, decaimiento, boca y garganta seca, hipertensión arterial, sudoración, alteraciones del gusto, vértigo, insuficiencia cardíaca, fallo cardíaco, angina de pecho, diabetes y tirotoxicosis en mujeres. En cuanto a la budesónida es un glucocorticoide indicado en el tratamiento del asma, la rinitis no-purulenta y los pólipos nasales que a veces se receta para tratar el Síndrome de Crohn y puede provocar sequedad de boca, mal sabor, picor en la garganta, tos, carraspera, dolor de estómago, irritación o ardor nasal, acné grave, sangrado y escoriaciones de las fosas nasales, rash, cambios en la coloración del mucus, dificultad para respirar, hinchazón de cara, aparición de manchas blancas en garganta, boca y/o nariz, trastornos menstruales y hasta cambios de conducta. Así que ingerir cualquiera de esos dos productos para lograr una mejoría momentánea se nos antoja irracional. Dicho esto es obvio que usted sí ha probado con alternativas naturales sin que funcionen por lo que vamos a sugerirle que ante todo busque la causa. Porque casi todo lo que ha probado son productos naturales en lugar de fármacos pero que simplemente suelen aliviar el problema; es decir, “productos de Naturopatía, Homeopatía, infusiones, cebolla cortada, vapores de eucalipto, caramelos y jarabes naturales, baños en el mar y en piscinas de agua salada”. En cambio sí intentó afrontar la causa cambiando los hábitos alimenticios y pidiendo para él pruebas de alergia. Ahora bien, se trata de ver si es alérgico o intolerante –que no es lo mismo- a algún alimento o a algún otro producto: ácaros, cosméticos, productos de limpieza o higiene, tintes o materiales de la ropa, aditivos… Desgraciadamente la lista hoy es amplia. Puede serlo hasta a las radiaciones electromagnéticas. Hemos explicado varias veces que en nuestro cuerpo hay unas proteínas llamadas inmunoglobulinas que se conocen por cinco letras. Hablamos de las inmunoglobulinas G, A, M, E y D -por eso se las conoce memotécnicamente como GAMED- que de forma abreviada se denominan IgG, IgA, IgM, IgE e IgD. Se trata de anticuerpos que el organismo utiliza para defenderse de agresiones externas. Pues bien, cuando se introduce en él una sustancia extraña éste activa -entre otros mecanismos de defensa- esas inmunoglobulinas y el "combate" -para entendernos- que entonces se produce da lugar a muy diversas reacciones o síntomas. Se sabe así que cuando en alguien se manifiesta rápidamente asma, rinitis alérgica (fiebre del heno) o dermatitis atópica, por ejemplo, hay en sangre altas cantidades de inmunoglobulinas E. Luego si en un análisis de sangre se encuentran altas cantidades de IgE es evidente que se trata de una reacción del organismo a algo que éste quiere combatir; normalmente a algún alimento, algún fármaco, ácaros, una picadura de insecto, polen contaminado por hidrocarburos... Este descubrimiento es relativamente reciente ya que se hizo en 1968. Ahora bien, a veces esas reacciones no son tan contundentes y el organismo no reacciona de forma tan llamativa. Se dice entonces que uno es sensible o intolerante -en mayor o menor medida- a algo en lugar de alérgico. Y se constata porque las inmunoglobulinas que entonces aparecen en sangre en mayor cantidad son las G en lugar de las E. Agregaremos que hoy pueden identificarse qué alimentos específicos hacen reaccionar al cuerpo para producir ambos tipo de inmunoglobulinas y que una veintena causa la mayor parte de este tipo de problemas. Siendo dos de ellos los más importantes: la leche -y sus derivados- y los cereales (trigo, avena, centeno, mijo, cebada y maíz), muy especialmente los no integrales (el arroz y el trigo sarraceno no suelen en cambio causar problemas). En muchos casos basta suprimir ambos tipos de alimentos para que muchas patologías se resuelvan. Por otra parte recuerde que no se deben preparar los alimentos por encima de 90-100 grados centígrados porque se desnaturalizan y ello puede generar también un problema de intolerancia. A menudo evitando simplemente eso desaparece o mejora sin más no sólo la llamada enfermedad de Crohn sino también otras como la colitis ulcerosa, la diverticulitis, el asma y la rinitis alérgica además de lograrse mejorías notables en casos de artrosis, psoriasis, poliartritis reumatoide, reumatismos psoriásicos, el síndrome de Gougerot-Sjögren o la fibromialgia. Insistimos pues: las inmunoglobulinas son anticuerpos que el organismo utiliza para defenderse de agresiones externas así que su hijo debería someterse a un test que indique si tiene exceso de ellas y, sobre todo, de qué tipo. Pudiendo ayudarle en esa búsqueda de causas de forma importante tanto un buen experto en el Par Biomagnético –no vale cualquiera- como un profesional que use la Moraterapia.


Sr. Director: me gustaría dar a conocer una conversación que mi hermano y yo escuchamos hace poco en el Hospital Reina Sofía de Murcia. Resulta que mi hermano se rompió una cadera hace unos meses y al no tener claro cómo actuar el médico rehabilitador -una persona magnífica- nos mandó subir en ese momento -serían las ocho de la mañana- a que lo viera el equipo de Reumatología y Traumatología que estaba en su reunión matutina antes de empezar la jornada. Con el escáner y las radiografías hechas. El caso es que esperando en el pasillo de Secretaría vimos que había cinco personas más; tres chicos y dos chicas que por cómo iban vestidos, sus maletas y demás se notaba que eran visitadores médicos. De hecho éstos -los médicos- al pasar por el pasillo les saludaban afablemente mientras ellos sacaban agendas y demás regalándoselas. Y entonces un médico de los que había hablado con mi hermano antes se para con una de las chicas -debía tener mucha confianza con ella- y ésta le dijo textualmente: “Me alegro de pillarte al fin, que contigo cuesta. Mira -saca un folleto de su maletín-, ya hemos sacado la nueva versión del… (no capté el nombre del medicamento). Ahora ya viene en inyectable también. ¡Ah¡, y ya no tienes que preocuparte por el cargo de conciencia de los efectos secundarios de la versión anterior. En ésta los hemos depurado y son muchos menos los posibles”. A lo que el médico respondió: “Ya, ya, pero ¿no sabes que el mes que viene tenemos que prescribir ya genéricos? ¡Vaya rollo!” Y la visitadora: “Por eso no te preocupes. Ya hemos estudiado la normativa y no hay problema. Además, que ni vas ni vamos a perder porque hemos conseguido la licencia del genérico, del principio activo. Vamos, que nuestro laboratorio fabrica los dos, el de marca y el genérico, y son prácticamente iguales”. Mi hermano y yo nos quedamos de piedra. Nos verían incultos o yo que sé pero ni se molestaron en hablar separándose de nosotros. En fin, cada vez siento -y me da lástima- más asco de cierta clase médica -no de toda obviamente-. Pienso que nuestro testimonio puede servir para lanzar un llamamiento para que particulares o gente que trabaje en hospitales -éstos anónimamente- os faciliten pruebas de todo este tinglado. Un saludo.

Carlos Gómez

Que muchos de los médicos que trabajan en la Seguridad Social están corrompidos por los laboratorios farmacéuticos lo hemos denunciado ya varias veces. No es pues ninguna sorpresa para nosotros lo que nos cuenta. En todo caso publicamos su carta para que quede de nuevo constancia de lo que lamentable y vergonzosamente sigue sucediendo. Porque no es necesario ser muy inteligente para entender que si los laboratorios siguen pagando “visitadores” es porque les resulta “rentable”. De lo contrario no lo harían.


Sr. Director: tengo una hija de dos años y medio a la que vacuné hasta los 7 meses aunque luego suspendí las demás vacunas en cuanto leí lo que decían de ellas los doctores Ghislaine Lanctot, Jane Burgermeister y Andrew Moulden además de webs como www.pandemianohay.tk y otras. Pero ahora tengo dudas. Mi pregunta es pues si debería seguir vacunándola con los refuerzos y ponerle las que le faltan. Además mi esposa espera a nuestro segundo hijo. ¿Debería vacunarle? ¿Y si no puedo evitarlo? Porque en la clínica lo vacunan nada más nacer. Creo que en ella ponen a todos los recién nacidos dos vacunas, la de la tuberculosis y la de la hepatitis B. Por otra parte me han hablaron de Nosode? ¿Qué tan efectivo es? Y de Galdepur LHA, un medicamento homeopático. A mi sobrino -un niño, el hijo de mi hermana- le pusieron todas las vacunas y en comparación con mi hija enferma mucho más a menudo. Argumenta ella que es porque está en el colegio y mi hija no. Pero ella, que ya tiene dos años y medio, solo ha tenido fiebre tres veces y gripe dos. Eso sí, aunque a mi sobrino no le ha dado nada raro, a pesar de que le pusieron todas las vacunas sufre gripe y fiebre mucho más a menudo que mi hija que, por cierto, es muy inapetente aunque no creo que eso sea relevante. ¿Qué pueden decirme? Gracias.

Lug López Florez

Lo hemos dicho tantas veces que vamos a resultar reiterativos: en España ninguna vacuna es obligatoria, estén o no incluidas en el llamado Calendario Vacunal. Y ningún médico ni profesional sanitario de otro tipo puede vacunar a un niño –incluidos los bebés- sin permiso expreso de los padres. ¿Que en un hospital se hace con todos los recién nacidos sin permiso según usted? Los padres pueden –a nuestro juicio deberían- denunciarlo. Y llegar hasta el final con todas las consecuencias. Lo diremos una vez más: ninguna vacuna –convencional u homeopática- ha demostrado jamás su eficacia. En ninguna patología. Retamos a quien afirme lo contrario –laboratorios incluidos- a que demuestre que estamos equivocados. En cuanto a su pregunta sobre el “Nosode” no se trata de una vacuna sino de un sistema desarrollado por el Dr. Jean Elmiger para desactivar los efectos adversos de las vacunas –que ésos sí están demostrados- que consiste en dar al vacunado la misma vacuna pero en diluciones homeopáticas; eso es lo que se conoce como nosode. Lo explicamos en el nº 102 de la revista en un artículo titulado ¿Es posible desactivar los efectos negativos de una vacuna? que puede leer en nuestra web: www.dsalud.com.


Sr. Director: mi cuñado murió el 14 de septiembre de cáncer de hígado. Empezó un año antes con cáncer de colon, le operaron en un hospital de la Seguridad Social y le recomendaron que siguiera tratamiento con quimioterapia aunque no le dieron muchas esperanzas de que así pudiera vencer la enfermedad. Fue por lo que él y mi hermana buscaron otras alternativas y a través de su revista se pusieron en contacto con el doctor Santiago de la Rosa quien le estuvo tratando durante un año. Y todo iba bien hasta que diez meses después de iniciar el tratamiento el médico fue sincero, le dijo que la metástasis en el hígado se resistía y que con los medios que él tenía a su alcance ya no podía hacer más por lo que le aconsejó probar con una vacuna llamada CIMT-54 cuyos resultados eran muy prometedores. Y para ello se puso en contacto en Madrid con una asociación llamada ACOESCAN que se autodefine como asociación sin ánimo de lucro y sirve de intermediaria entre los enfermos españoles de cáncer y el hospital de Colombia en el que aplican dicha vacuna. Pues bien, me dirijo a usted porque era voluntad de mi cuñado contar su experiencia a otros enfermos de cáncer que quieran hacer ese tratamiento. El viajó dos veces a Colombia. La primera vez el Dr. Segura le aplicó varias dosis de la vacuna por lo que tuvo que permanecer un mes en ese país. Pero como no dio el resultado esperado a pesar que el doctor le había dado muchas esperanzas en julio pasado volvió de nuevo a repetir el tratamiento. Bueno, pues la primera vez que fue pagó el tratamiento y le aseguraron que si hubiera que repetirlo más veces no tendría que pagar nada más; sin embargo no fue así. Esa segunda vez tuvo que pagar otros 3.000 euros lo que supuso un varapalo para su bolsillo, mermado en gran parte por los tratamientos que había seguido y los correspondientes viajes. Tampoco entendió que desde la mencionada asociación le insistieran en que durante su estancia en Colombia se alojara en un hotel determinado pero era un momento de desesperación en el que lo más importante era salvar su vida. En suma, eso le hizo sospechar que ACOESCAN no es en realidad una asociación sin ánimo de lucro y le indignó la posibilidad de que quienes la llevan se estén de alguna forma aprovechando de las personas que padecen esta terrible enfermedad. Le pido pues por favor que publique esta carta ya que era la voluntad de una persona que estaba a punto de morir. Un saludo.

Angus Galdran
Jerez de la Frontera (Cádiz)

Publicada queda su carta aunque no entendemos por qué su cuñado al regresar de su último viaje a Colombia en julio no nos envió una sola nota si realmente se sentía “engañado”. O que esa queja no nos la haga llegar su mujer. Claro que estamos ya acostumbrados a que no sean ni los enfermos ni los parientes más cercanos quienes cuando alguien muere nos escriban. Normalmente lo hacen parientes descontentos con la decisión del enfermo de recurrir a tratamientos alternativos porque ellos hubieran apostado por los convencionales que, como cualquiera medianamente informado sabe, son tan eficaces que en España apuesta por ellos el 99% de los cancerosos y los resultados son públicos y oficiales: muere la inmensa mayoría. Más de 100.000 españoles al año mientras están siendo tratados por los oncólogos. Sólo en los hospitales, sin contar a quienes mueren en sus casas. Tiene los datos en la web del Instituto Nacional de Estadística (www.ine.es). Eso sí, son entre diez y cien veces más caros pero como los paga “la Seguridad Social” –es decir, todos los españoles- y no el enfermo hay quien lo “justifica”. Pues bien, estamos aún esperando alguna carta de cualquiera de los parientes de esos enfermos fallecidos protestando porque se halla sometido a sus familiares a tratamientos que no han demostrado jamás ni prevenir el cáncer ni curarlo. Mire, la vacuna a la que decidió someterse voluntariamente su cuñado y de la que hablamos extensamente en el nº 126 de la revista en un reportaje titulado Prometedores resultados de una vacuna biológica autóloga contra el cáncer cuya información se complementó con otro texto aparecido en el nº 135 bajo el título Tras ser desahuciado mejora espectacularmente con la vacuna biológica autóloga CIMT-54 (pueden leerse en nuestra web: www.dsalud.com) está en experimentación en una universidad privada de reconocido prestigio en Colombia y quienes la aplican con apoyo institucional son médicos convencionales como en esos textos se explica. Ni siquiera es pues un tratamiento “alternativo” propiamente dicho aunque pudiera considerarse así porque a diferencia de la quimioterapia y la radioterapia –que tienen graves efectos secundarios- la vacuna es inocua, no hace daño al paciente. Y su cuñado lo sabía. Como sabía que en realidad el 90% de lo que pagó se fue en costear el billete de ida y vuelta en avión, los demás desplazamientos, las comidas y el mes de estancia en el hotel donde fue atendido. Así que mal puede hablarse de “negocio” por parte de alguien salvo que ignore lo que vale todo eso. Ni por parte de la universidad ni de ACOESCAN que lo que buscó es un lugar donde todos los enfermos españoles vivieran juntos con un trato preferente precisamente por su condición de enfermos pero cuya elección es voluntaria. Uno puede ir a él o no. Respecto al dinero en la entrevista que con D. José Acevedo publicamos en el nº 135 ya se decía que el tratamiento con viaje y estancia de un mes salía en torno a los 4.500 euros. Difícilmente puede nadie llamarse a engaño pues cuando se advierte desde el principio lo que cuesta todo. Y si a su cuñado le costó el segundo viaje 3.000 euros es obvio que pagó los billetes, la comida y la estancia. Pero es que además todo el que acude allí sabe desde el principio que el tratamiento se hace por fases y no basta acudir una sola vez. El protocolo al respecto es claro y público. Ése es el procedimiento habitual y todo el que acude hasta allí lo sabe. Mire, nuestro compañero Antonio Muro viajó hasta Colombia en compañía del Dr. Santiago de la Rosa –entre el primer y segundo viaje de su cuñado- para conocer de primera mano y no por referencias lo que se estaba haciendo allí. Y hablaron personalmente con varios de los médicos y con las principales autoridades académicas de la universidad que es –no se olvide- quien financia y respalda la investigación. Y pudieron conocer los éxitos que se obtienen en unos casos y los fracasos que se producen en otros. Razón precisamente por la que se sigue investigando. ¿Qué hace que en unos casos la vacuna funciones y en otros no? Se ignora. El propio doctor Mauricio Ospina, miembro de nuestro Consejo Asesor y que falleciera por cáncer en julio pasado, recibió la vacuna y en su caso lamentablemente tampoco funcionó. ¿Por qué no con él y en otros casos, como el del mencionado empresario español José Acevedo, sí? Sencillamente no lo saben los investigadores colombianos ni lo sabemos nosotros. Por lo que se refiere a su comentario de que en ACOESCAN le “insistieron” en que se alojara en el hotel que ellos habían buscado dando a entender que eso hizo “sospechar” a su cuñado de que el móvil era “lucrarse” nos parece indignante. Dudamos mucho de que su cuñado pensara eso; en cambio sí parece claro que usted lo piensa. Y se equivoca rotundamente. ACOESCAN buscó esa solución porque los enfermos de cáncer –especialmente los más graves- suelen requerir una atención que no les van a dar en un hotel convencional. Y además en grupo viven mejor su experiencia, se apoyan unos a otros y pueden desplazarse juntos al centro de vacunación mientras que viajando por su cuenta tendrían que moverse al margen del grupo una y otra vez para recibir el tratamiento. Lo que en Bogotá no es muy recomendable si no se conoce bien la ciudad o se va acompañado de alguien que la conozca. Y esas razones y no la del ánimo de lucro que usted sugiere es lo que hace que desde esa asociación se anime a los pacientes a optar por el hotel elegido al efecto. De hecho nuestro compañero Antonio Muro y el Dr. De la Rosa pudieron comprobar en persona cómo sus empleados están siempre pendientes de cualquiera de las necesidades de los enfermos allí alojados asegurándonos que el comportamiento que se da en él es no ya profesional sino cercano, entrañable. Así que nos va a perdonar pero genera usted con su carta sin aportar la más mínima prueba o indicio en que basarse sospechas sobre una investigación y una asociación que no se justifican. Agregaremos que además de su cuñado y del Dr. Ospina otros pacientes españoles han muerto tras ser vacunados y ninguno de ellos en vida ni sus familiares cercanos han osado decir que se sintieron utilizados o engañados. Todos sabían cómo iban y a lo que iban. En cuanto a su cuñado la segunda vez viajó acompañado de su esposa a la que animó a ir –según él mismo contaría- “para que pudiese así conocer Colombia”. No intente usted hacer creer pues que estaba poco menos que en la ruina. Por lo que se refiere al Dr. Santiago De la Rosa usted mismo explica que se comportó con su cuñado de forma impecable pero por si le quedara alguna duda sobre las razones por las que le animara a probar con la vacuna le diremos que se debió al hecho de que ya había constatado su eficacia en otros enfermos. Y tenga la certeza absoluta de que no se lleva ni un céntimo por sugerir a un paciente que pruebe con ella. Su labor profesional nada tiene que ver con ACOESCAN. Algo que no pueden decir por cierto la mayoría de los oncólogos respecto de los grandes laboratorios. En suma, entendemos que esté usted dolido -y hasta suspicaz- con la muerte de su cuñado pero verter sospechas infundadas sobre otras personas excusándose en ese dolor no es de recibo.


Sr. Campoy: ¿podría indicarme cuál es el procedimiento a seguir cuando una persona sufre de osteofitos y tiene estrecho el canal raquídeo? No se imagina los dolores que está padeciendo mi esposa y no hemos encontrado una solución efectiva. ¿Existe algún tratamiento o aparato para esta clase de patología?

Hernán Jiménez
(Colombia)

Los médicos llaman osteofitos a las protuberancias óseas que con forma de espuela aparecen a veces en las articulaciones, muy especialmente en las vértebras. Y aunque hay quienes aseguran que se producen por golpes otros la consideran en cambio la manifestación de una artrosis –también llamada osteoartritis o artropatía degenerativa- provocada por un anormal desgaste mecánico y las malas posturas. De ahí que sea más habitual donde mayor movimiento y flexión se producen: entre la quinta y sexta vértebras cervicales y entre la 5 y la S1 dorsales. Problema que se agrava cuando el osteofito roza los nervios de la zona causando dolor o se pinza alguna raíz impidiendo la movilidad. Lo singular es que está constatado que sufren más este problema quienes hacen movimientos repetitivos con frecuencia o abusan de los videojuegos y los teléfonos móviles habiendo además más casos entre los diabéticos o hipertensos. Cabe añadir que no desaparecen de forma espontánea y la única solución es extirparlo quirúrgicamente lo que puede tener su riesgo según la localización. Nuestra sugerencia es pues que su mujer se opere y siga durante una temporada una dieta a base de frutas, verduras, frutos secos, cereales, legumbres y gelatina -preferentemente ecológicos-, beba agua de calidad y se someta a un tratamiento ortomolecular que le garantice la ingesta adecuada de ácidos grasos omega 3, bioflavonoides, bromelaína, calcio, cartílago de tiburón –es rico en sulfato de condroitina y glucosaminoglicanos-, cúrcuma, enzimas proteolíticas, magnesio, manganeso, MSM (Metilsulfonilmetano), PABA, SAM (S-adenosil-L-metionina), selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B. Y, por supuesto, que ingiera colágeno hidrolizado. En suma, debería ponerse en manos de un buen profesional que paute las dosis y los tiempos. Cabe agregar que hay varias plantas antiinflamatorias útiles en la artrosis: el sauce, el harpagofito, la ulmaria o reina de los prados y la manzanilla. En todo caso sepa que alivia asimismo las molestias aplicar hielo y posteriormente calor en la zona afectada así como un paño caliente empapado en aceite de lino. Y ante todo un consejo: que su mujer deje de ingerir lácteos y todo otro alimento acidificante.


Estimado Sr. Campoy: ante todo gracias por la extraordinaria revista que dirige. Nuestro caso es el siguiente: tenemos una hija de 22 años que estuvo ingresada 17 días en un hospital. Entró por Urgencias con fuertes dolores de abdomen y a nivel de la cintura. El primer diagnóstico fue una fuerte infección de orina de origen ginecológico (probablemente de ovarios). Cuarenta horas después, estando ya ingresada, tuvo un fuerte dolor en la pierna izquierda con hinchazón por lo que se le hizo enseguida una ecografía y un escáner que confirmaron lo que temía la doctora: un trombo. El caso es que le dieron el alta hospitalaria el 15 de noviembre con este diagnóstico: Enfermedad tromboembólica extensa (afectación poplítea izquierda, iliaca izquierda, cava inferior a nivel infrarrenal) y tromboembolismo pulmonar de arteria pulmonar derecha. Alergia al Sintrom. Tratamiento: reposo relativo y lenta incorporación a una actividad física normal. Aldocumar según hoja de Hematología”. Como comprenderá nuestra preocupación es máxima. No queremos que sea una enferma crónica de por vida. Le pedimos pues que nos diga qué doctor de su equipo de colaboradores puede tratarla; aunque vivimos en Asturias nos podemos trasladar a Madrid sin problema o donde sea necesario. No hace falta que publique la carta en la revista pues nos interesa sobre todo su consejo. Gracias de antemano por la respuesta y por la magnífica labor de información que realizan.

Manuel Martin Redondo
Cudillero (Asturias)

Suponemos que cuando esta carta aparezca usted habrá recibido nuestra sugerencia de consultar al D. Taher Abbas (93 456 96 34) y tendrá ya su parecer pero nos pareció ciertamente sorprendente que se le dé a alguien el alta padeciendo una “enfermedad tromboembólica extensa” y “un tromboembolismo pulmonar” y la recomendación terapéutica fuera sólo la de que hiciera “reposo relativo” y se fuera luego sin más reincorporando paulatinamente a la actividad normal. Es más, nos parece inconcebible. A fin de cuentas la warfarina –principio activo que en España comercializa Aldo-Union como Aldocumar- no es más que un anticoagulante con claros efectos secundarios como hemos denunciado muchas veces explicando que hay productos naturales al menos igual de eficaces pero con muchos menos efectos iatrogénicos. Dos simples cucharaditas diarias de extracto seco de cacao, dos cápsulas de Aceite de Krill o tomar huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- son igual de útiles. Además debieron advertirle como mínimo de que mientras se ingiere no se puede tomar alcohol y explicarle que no procede ingerir alimentos como la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado ya que podría haber posibles interacciones. En fin, esperamos que el doctor haya podido orientarles convenientemente.


Hola. Me gustaría saber si pueden orientarnos. Verán, mi mujer y yo estamos intentando tener un hijo pero a pesar de que se queda embarazada lo pierde antes del mes. Ella lleva una dieta bastante sana y vamos a un acupuntor. El periodo lo tiene bien, no tiene desarreglos. A veces está estreñida y baja de hierro pero tiene 40 años y está muy sana. Además hizo una dieta depurativa antes de los intentos y se quitó las amalgamas de la boca. ¿Qué más cosas podemos mirar? Yo me hice un espermiograma y dio bien. El caso es que no tiene problemas en quedarse embarazada pero lo pierde muy rápido; son varias veces ya y no queremos acudir a técnicas de reproducción asistida. Aparte del tema genético, ¿hay más cosas en las que podamos incidir? ¿Conocen a alguien a quien consultar? Si puede ser en el País Vasco mejor. Muchas gracias. Un saludo

Alex del Cura

Puede deberse a muy diversas causas por lo que hay que intentar identificarlas. Es habitual que el organismo de la madre rechace el feto si hay incompatibilidad Rh, si tiene alguna aberración cromosómica o sufre una enfermedad congénita -como la hipoplasia pulmonar-, el útero está infectado -normalmente por bacterias-, uno o los dos progenitores consume habitualmente tóxicos -alcohol, tabaco, drogas (fármacos incluidos)- o ha sido irradiado (en el caso del hombre puede afectar al semen y en el de la mujer a todo el organismo dependiendo de la frecuencia e intensidad de las radiaciones), hay problemas con el cordón umbilical, la mujer sufre de alguna patología grave, hay déficit acusado en la madre de algunos nutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, enzimas…), padece problemas hormonales, diabetes no controlada, obesidad, pre-eclampsia o colestasis (obstrucción del flujo de la bilis del hígado), hay algún problema en los órganos reproductores o el sistema inmune de la madre rechaza al feto por alguna de las razones mencionadas o por otras. El médico debe valorar todo eso tras examinarse el tejido que sale por la vagina con el aborto para determinar si la placenta era o no normal. Agregaremos que un estudio reciente ha descubierto que entre las mujeres que consumen al día 200 miligramos de café (una taza mediana) hay un riesgo dos veces mayor de sufrir un aborto espontáneo. Le sugerimos que algún médico valore todo eso, se hagan un estudio genético para valorar posibles incompatibilidades y se haga un cultivo de flujo vaginal y una endocérvix para descartar una infección.


 

NÚMERO 144. DICIEMBRE 2011.

Sr. Campoy: en el interesante reportaje La Terapia Gerson que apareció en el nº 142 de la revista se explica cómo hay que hacer los enemas de café pero no me queda nada claro si hay que poner el café tal cual o la infusión que hacemos habitualmente con cafetera. Como quiero probarlo le ruego me indique el modo correcto. Agradeciendo su atención le saluda.

Pepa Casas

Aunque ya habrá recibido la respuesta publicamos su carta para mejor comprensión de otros lectores: hay que llenar dos cucharadas soperas de café natural molido -no torrefacto ni instantáneo- en un litro de agua mineral o destilada que previamente haya calentado. Luego se remueve todo y se deja que hierva 3 minutos. A continuación se baja la intensidad del fuego y se continúa calentando todo otros 15 minutos pero ya a fuego lento, sin que hierva el agua. Se apaga el fuego pasado ese tiempo, se filtra bien el contenido -con un colador fino o, mejor, un filtro de papel-, se deja enfriar el líquido hasta estar templado y luego se llena la bolsa de plástico con el enema que debe introducirse en el recto para que llegue hasta el intestino donde debe intentar mantenerse entre diez y quince minutos. Esperamos haber sido más explícitos.


Sr, Director: ante todo gracias por tan magnífica revista. Verá, como muchos otros lectores padezco de miopía y astigmatismo y llevo desde hace tiempo dándole vueltas al asunto de la gimnasia ocular y de sus derivados. Es por ello que hace poco encontré unas gafas llamadas "estenos" que, junto con algo de buena alimentación, prometen reducir mucho las dioptrías. ¿Se trata de otro timo más? ¿Qué hay de cierto en ello? ¿En qué casos sería recomendable su uso? Gracias y un saludo.

Nacho Pérez

Estenos es el nombre que reciben las llamadas gafas reticulares o estenopeicas que hace tiempo se diseñaron para ayudar al ojo a resolver muy distintos problemas de visión. Se trata de unas gafas opacas –no de cristal pues- a las que se han hecho pequeños agujeritos circulares que obligan a los ojos a intensificar su habilidad natural para focalizar tanto de cerca como de lejos forzando para ello a los músculos oculares a relajarse. Agujeritos que se han hecho controlando con cuidado su tamaño, posición y el ángulo de entrada de la luz. Su diseño hace que la luz recibida sea la frontal al reducir la entrada de la luz lateral o periférica, algo que aumenta el grado de enfoque de los ojos. Como cuando uno mira a través de un círculo formado por un dedo (vea la imagen adjunta). Ahora bien, la visión puede mejorar algo o mucho. Siendo en este segundo caso cuando es obvio que la disminución de la agudeza visual se debe sobre todo a un defecto de refracción y no a una lesión patológica. Y en tal caso –no en los demás- el uso de estas gafas y la realización de ejercicios oculares –como moverlos simultáneamente 30 minutos diarios (en tandas de diez) hacia arriba y hacia abajo, a izquierda y derecha y en sentido circular, ora en el sentido de las agujas del reloj, ora en el contrario- puede efectivamente ayudar a recuperar el defecto visual al proporcionar mayor resistencia, coordinación y flexibilidad al músculo ciliar. ¿Y cómo se usan? Basta colocarse las gafas, esperar unos segundos a que los ojos se adapten a los orificios -no hay que esforzarse en enfocar, eso es contraproducente- y esperar a que los ojos se adapten por sí mismos a la nueva situación. Luego basta dirigir la mirada a lo que se quiere ver; incluido un libro o un programa de televisión. Siempre esperando al cambiar de vista a que el ojo se adapte. Esto debe hacerse poco a poco –aumentando el tiempo unos minutos cada día- para que el ojo se adapte y los músculos utilizados se refuercen. Es como ponerse a hacer bicicleta estática; debe dar tiempo a los músculos –sobre todo si están “atrofiados”- a que se adapten y refuercen. Si se practica pues a diario aumentando progresivamente el tiempo la vista mejorará día a día corrigiendo el defecto visual. Lo que tarde dependerá del grado de deterioro. Y sí, conviene hacer una dieta sana especialmente rica en betacarotenos (vitamina A). Dicho esto agregaremos que estas gafas no funcionan bien cuando la luz ambiente es escasa y que no deben utilizarse jamás –no hay visión periférica- cuando se conduce, se hace deporte o se realiza una actividad peligrosa. En cambio con el tiempo son útiles en casos de miopía, astigmatismo, hipermetropía y presbiopía a la hora de leer, ver la televisión o trabajar en el ordenador. Y en casos de estrabismo ayudan a una mejor integración de los ojos. Es más, ayudan en casos de cataratas e incluso de albinismo (en este caso al reducir la cantidad de luz solar). Nos resta decir que estas gafas las desarrolló hace ya un siglo el oftalmólogo estadounidense William H. Bates (1860-1931) y de ahí que la terapia se conozca hoy como Método Bates.


Sr. Director: tengo un problema que le expongo por si pudiera orientarme. Padezco hepatitis C (genotipo 1) desde hace 25 años pero aún no he seguido ningún tratamiento con Interferón porque en casos cercanos de otros enfermos he visto que no sólo no se han curado sino que en poco tiempo han empeorado sufriendo efectos colaterales muy serios. Ustedes sugieren a veces productos y tratamientos con menos efectos secundarios pero yo no conozco a ningún profesional o clínica que los aplique. Me urge porque en el servicio donde me llevan el control insisten en que me lo dé. Debe ser que el hígado está dañado a pesar de que yo me encuentro bastante bien. Muy agradecida de antemano.

Amparo
(Barcelona)

Ya hemos respondido a otros lectores sobre este asunto y a las respuestas dadas nos remitimos. En todo caso vamos a recordarle unas pautas. Ante todo, si usted se encuentra bien no tome fármacos y desintoxique su organismo eliminando el tabaco, el alcohol, el café, las gaseosas y colas los lácteos, las grasas saturadas animales, el azúcar (dulces, pasteles, chuches…), los hidratos de carbono refinados, los fritos y los alimentos preparados y en conserva; es decir, siga una dieta sana (La Dieta Definitiva es ideal en casos como el suyo). En segundo lugar acuda a que la trate con el Par Biomagnético alguien bien formado. Y si quiere prevenir problemas pruebe con Renoven y/o Viusid (ambos son útiles en casos de enfermedades víricas). En todo caso recordamos que son igualmente útiles el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y la vitamina C natural (en dosis altas pero en forma de ascorbato cálcico). Asimismo es útil la limpieza de la sangre con ozono. Y un tratamiento ortomolecular (lea en nuestra web -www.dsalud.com- el artículo que con el título Cómo tratar ortomolecularmente la hepatitis apareció en el número 65). Es más, le sugerimos que lea también el reportaje Microinmunoterapia: cómo afrontar la enfermedad ayudando al sistema inmune aparecido en el nº 81 donde se explica la eficacia en hepatitis C del un producto conocido como 2LCH. Y para reforzar el hígado tome cardo mariano /rico en silimarina). La decisión es suya.


Apreciado Sr. Campoy y equipo: tras años de estar tan "sana" para los médicos que tuve que dejar mi trabajo como profesora de Educación Física debido a un dolor horrible en el glúteo les explico cómo he llegado a gozar de excelente salud por si ello ayuda a alguien. Antes dormía fatal y me levantaba malhumorada; quería rendir y no podía. Ahora duermo cual bebé… y así cada día. Antes comía sano pero la gente se daba codazos diciendo al verme "Mira qué anorexia tiene”; ahora he conseguido diez kilos más de masa muscular y ósea sin tener más grasa. Y claro, muchos me preguntan qué hago para tener este tipo a mis 45 años. Antes no quería ni salir y ahora tengo energía para todo. Antes me dejaba hacer radiografías, TACs, resonancias, gammagrafías, revisiones ginecológicas anuales, análisis de sangre y de orina...y ahora me niego rotundamente. ¡Que se los hagan ellos! Antes sufría de estreñimiento y mal humor; ahora no. Antes tomaba medicinas para "curarme"; ahora no permito ni una. Eso sí, mi hija mayor está vacunada porque yo era tan “buena madre”...; pero la pequeña no. Sanidad vino a por mí pero les puse en su sitio. Antes me sentía morir, cada día más; ahora me siento protegida incluso del cáncer. No permito mamografías, citologías ni otras atrocidades. ¿Y cómo he conseguido esta excelente salud? Siendo yo misma quien estudia y decide. Y debo decir que mi fantástica salud se la debo ¡a la Apiterapia! Al veneno de abeja - ¿hay algo más natural?- llamado apitoxina, gran aliado para la salud que limpia, cuida las células y las protege. Claro que ahora empiezo también cada comida con fruta o verdura. Antes visitaba médico tras médico buscando soluciones; ahora sé lo que "solucionan". Y no dudo de que haya excepciones pero por si acaso a mí no me pillan más. Mil gracias por su trabajo de divulgación. Ustedes, como dirían en mi tierra, "los tienen pero que muy bien puestos", si se me permite decirlo así. Ahora yo también: he acabado la carrera de Derecho. Antes acabé...en el psiquiatra.

Adela Pérez Bonet
(Barcelona)

Nos congratula saber que hay lectores con tanto sentido común. Le felicitamos. Aunque su salud se debe sin duda a que se alimenta y duerme mejor, a que es usted alguien que ve la vida con optimismo, se mueve y no es sedentaria… y a que no toma tóxicos en forma de fármacos o agua y alimentos contaminados. Y ello sin quitar mérito a la Apiterapia cuyas posibilidades terapéuticas conocemos bien y en buena medida dimos a conocer ya en la revista. Sugerimos en ese sentido a nuestros lectores que lean en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título El poder curativo de las abejas publicamos en el nº 29 de la revista.


Estimado Director: soy lectora habitual de su magnífica revista y le felicito por sus contenidos, novedades y valentía en el tratamiento de algunos temas "no políticamente correctos". Gracias. El caso es que tengo miomas uterinos por lo que le rogaría me informe de si tienen experiencia y opinión contrastada sobre un método de tratamiento llamado MRGFUS que los trata por medio de ultrasonidos. Al parecer es bastante novedoso y se practica en muy pocas clínicas o centros hospitalarios; en España en el Instituto La Cartuja de Sevilla. Agradeciendo sinceramente su atención quedo pendiente de la respuesta.

Isabel González

MRgFUS es un acrónimo de la expresión inglesa Magnetic-Resonance guided Focused Ultrasound Surgery o cirugía por ultrasonidos focalizados y guiados mediante resonancia magnética que consiste en emitir haces inocuos de ultrasonidos –no hay pues radiación- hasta la zona que se quiere tratar ayudados de un aparato que permite visualizarlo tridimensionalmente. Y se aplica hoy sobre todo para destruir miomas uterinos –también llamados fibromas, leiomiomas, leiomiomatas y fibromiomas- no precisándose hospitalización ni anestesia general, sólo sedación. Asimismo se usa para paliar el dolor en las metástasis óseas. Pues bien, salvo que los miomas –que son tumores benignos- le estén realmente molestando nuestro consejo es que no los toque. Si por el contrario le molestan lo suficiente como para decidir quitárselos, adelante. El riesgo de problemas es bajo pero no inexistente.


Estimado Sr. Campoy: hace poco más de un año conocí su revista y he tratado de buscar en ella alguna solución a mi dolencia sin éxito. Tengo 53 años y llevo 8 con dolor de tipo muscular, justo por debajo de la cadera derecha, en la zona glútea, que se irradia por la parte exterior de la pierna llegando hasta la rodilla e incluso más abajo cuando estoy muy mal. Es como si fuera una ciática o algo similar. No tengo sobrepeso. Me han hecho todo tipo de pruebas, radiografías y resonancia lumbar pero nadie me sabe decir a ciencia cierta cuál puede ser la causa. Algunos apuntan a que tengo una dismetría de 1,5 cm aproximadamente entre ambas piernas y una cadera más alta que la otra por lo que me recomendaron usar una plantilla correctora pero estuve cerca de 3 años usándola y no me solucionó nada. Otros me recomendaron que me la quitara pues era contraproducente. He acudido ya a un sinfín de especialistas, tantos que ya no puedo recordarlos a todos: fisioterapeutas, masajistas, traumatólogos, quiroprácticos –a uno titulado en Estados Unidos-, a la Fundación Kovacs, a naturistas, a fitoterapeutas de Medicina Tradicional China, al Par Biomagnético, a facultativos de Medicina Interna… Ahora llevo más de un año sin tomar ningún tipo de medicamento: sólo me pongo en casa un aparato de calor por infrarrojos para aliviar un poco el dolor. También estoy tomando magnesio que me mandó el naturista. El resto de complementos que me había mandado ya los terminé todos. Hice una cura de desintoxicación y varié mi dieta en la medida de lo posible eliminando la leche y tratando de no mezclar los alimentos de forma inconveniente. La fruta sola en el desayuno con un puñado de frutos secos; y cuando como carne lo hago sólo acompañada de verduras. En definitiva, he hecho todo lo que mi conocimiento alcanza para poder solucionar este problema que me mortifica a diario. Trabajo de comercial y tengo que caminar bastante y subir escaleras con frecuencia. También me veo obligada a permanecer parada de pie bastante rato lo que hace que el problema se agrave. Sólo mengua el dolor cuando estoy en reposo. Le estaría muy agradecida si me pudiera ayudar y decirme qué puedo hacer y a dónde acudir pues estoy realmente desesperada. Le doy mil gracias de antemano.

Cristina
(Gijón)

Lamentamos lo que le pasa pero no entendemos que a día de hoy no sepa siquiera su tiene o no una dismetría ya que es básico para saber qué tratamiento seguir. Hay pues ante todo que descartar o aceptar la existencia del problema. Le sugerimos que lea en nuestra web -www.dsalud.com- el reportaje que con el título Importante avance en el tratamiento de las patologías posturales publicamos en el nº 111. En él hablamos de la Plataforma Posturométrica Lizard que permite diagnosticar en apenas tres minutos las alteraciones derivadas de la patología de la postura -desde los pies hasta la boca- y de las Plantillas Med Reflex X que ayudan a conseguir la postura adecuada sin cambiar de plantillas cada cierto tiempo porque pueden ser modificadas tantas veces como sea necesario. Ignoramos si en Gijón alguien las utiliza hoy pero si no es así puede llamar al Centro Itaka de Madrid que dirige Julio Alonso (91 521 51 85). La otra posibilidad que debe sondear es si el problema puede resolverse con la terapia conocida como Reeducación Postural Global. Hablamos de ella en el nº 49 de la revista en un artículo titulado Reeducación Postural Global: un tratamiento muy eficaz en las enfermedades reumáticas –lo puede leer en nuestra web- en el que explicamos que hace ya más de 25 años el francés Philippe Souchard demostró que problemas aparentemente inconexos como las contracturas, la inversión de curvaturas vertebrales, la cifosis, la escoliosis, la artrosis, la tendinitis, las hernias discales, el genu valgo o varo, los pies cavos o planos y ciertos vértigos o cefaleas tienen a menudo un denominador común: la rigidez de los músculos estáticos, No teniendo sentido según él atribuir pues las llamadas enfermedades reumáticas a la debilidad muscular cuando normalmente sucede todo lo contrario, que es el exceso de fuerza y rigidez de los músculos estáticos lo que da lugar a las mismas. Siendo a veces el ejercicio periódico, continuado e intenso el responsable de la rigidez de los músculos estáticos del cuerpo y ello, a su vez, causa de buena parte de las enfermedades reumáticas que por tanto deberían tratarse mediante estiramientos suaves de los músculos pero de forma global. Le sugerimos pues que busque a alguien especializado en esta terapia o, en su defecto, contacte con la Dra. Montserrat Palacín –miembro de nuestro Consejo Asesor- que pasa consulta en Barcelona (93 487 73 86).


Querido Sr. Campoy: ante todo quiero agradecerle la edición de Discovery DSALUD porque sus informes y consejos me han cambiado la vida. Tengo un kiosco de prensa y promociono y aconsejo la revista así como su página web a muchos de mis clientes con problemas de salud. Me podría extender en elogios pero pasaré a exponer mi problema. Tengo 49 años y durante aproximadamente 25 tuve la bacteria estomacal Helicobacter Pylori que finalmente se erradicó con tratamiento antibiótico pero durante todos esos años, sumando mi dieta incompleta e inadecuada (por problemas gástricos), tuve úlcera sangrante duodenal, osteoporosis, sinusitis crónica y alergias varias. Bueno, pues tras un sinfín de pruebas diagnósticas innecesarias y tratamientos médicos inadecuados y sin éxito decidí optar por otro camino y a día de hoy, tras recoger información del D. Ignacio Chamorro, discípulo de la Dra. Hulda Clark, realizar limpiezas hepáticas y reducir -casi eliminar- mis alergias -sobre todo respiratorias- me queda la asignatura más importante: tengo aún “hígado graso” diagnosticado por ecografías y analíticas de sangre. Mi constitución es delgada -mido 1,72 cm y peso 61 kg-, sigo una dieta equilibrada sin apenas ingesta de grasas, hago deporte aeróbico, yoga y estoy en tratamiento con calcio de herbolario, algún complejo vitamínico e infusiones (cardo mariano, alcachofa…). No obstante mi problema sigue latente, respiro mal por inflamación de la mucosa nasal y tengo mis defensas al límite. Es por ello por lo que me gustaría recibir sus consejos. Me preocupa bastante porque a mi juicio la Medicina Convencional no le da la importancia adecuada en mi caso. Un abrazo.

Juan Antonio Laiseca
San Fernando de Henares (Madrid)

No nos dice usted si se ha hecho algún test que determine no ya posibles alergias sino intolerancias alimentarias. Y es básico por lo que debe hacerse uno si no lo ha hecho y eliminar de su dieta todo alimento al que sea no ya alérgico sino intolerante. Y le sugerimos que no se alimente ni con productos precocinados ni enlatados desterrando además los conservantes artificiales, los alimentos fritos y el uso del microondas. Le conviene asimismo someterse al Par Biomagnético con alguien experto -le sugerimos acudir a D. Juan Carlos Albendea (91 704 57 81)- para eliminar la posibilidad de que tenga microbios patógenos que pudieran ser la causa. Dicho lo cual añadiremos que en el hígado graso son útiles efectivamente las infusiones de cardo mariano -es hepatoprotector y regenerador de los hepatocitos por su contenido en silimarina, flavonoide con capacidad para estabilizar la membrana de la célula hepática-, el consumo de lecitina de soja con la comida -facilita la metabolización de las grasas e impide que éstas se depositen en el hígado-, la ingesta de un compuesto de resveratrol -polifenol presente en diversas frutas y verduras pero especialmente en las uvas y el vino tinto que ayuda a prevenir y recuperar el hígado graso por su capacidad antioxidante pero especialmente porque actúa sobre moléculas clave en la cascada inflamatoria como el Factor de Necrosis Tumoral además de aumentar el nivel del llamado colesterol “bueno” (HDL), reducir el fibrinógeno, disminuir la capacidad de oxidación del LDL y reducir tanto las moléculas de adhesión monocitarias y endoteliales como la propia adhesión funcional de estas células al endotelio- y un complejo de aminoácidos que contenga metionina, ácido aspártico, treonina y lisina. Sepa asimismo que –como explicamos en la sección de Noticias del nº 123- el Viusid es eficaz en casos de hígado graso no alcohólico. Lo constató un trabajo científico de investigación dirigido por el Dr. Eduardo Vilar -miembro del Departamento de Hepatología del Instituto Nacional de Gastroenterología de La Habana (Cuba)- que se publicó en Alimentary Pharmacology & Therapeutics. Cabe añadir por último que en casos graves quizás lo más eficaz sea un tratamiento con Ozonoterapia. Es muy eficaz en casos de hígado graso; y es que el ozono, además de microbicida, ayuda a regenerar las células hepáticas según constató en su día el Instituto de Medicina Avanzada de Valencia para cuyos miembros la causa principal de esta patología está en una alteración de la flora bacteriana intestinal debido a los malos hábitos dietéticos o al mal estado de los alimentos lo que provoca un exceso de bacterias pútridas productoras de alcohol que es lo que intoxicaría de forma crónica el hígado. Como nuestros lectores saben la Ozonoterapia es eficaz en el tratamiento de numerosas patologías por su poder antiinflamatorio, bactericida, fungicida, viricida y cicatrizante. Y sin efectos secundarios. Le sugerimos que lea en nuestra web- www.dsalud.com- el artículo que con el título La Ozonoterapia, eficaz en casos de hígado graso publicamos en el nº 98. Probablemente sea en ese centro donde mejor pueden tratar un hígado graso. En todo caso sepa que éste –sobre todo el macrovesicular- suele ser reversible y no ser nocivo por sí mismo. Porque no existen pruebas objetivas de que un hígado graso lleve “per se” a la cirrosis. Según los expertos de ese instituto para que ello ocurra es necesario que estén implicados otros agentes hepatotóxicos como el alcohol o el tetracloruro de carbono. Es más, aseguran que en general el hígado graso no alcohólico tiene un tratamiento eficaz y sencillo, especialmente si el enfermo sigue a rajatabla y de forma inmediata una serie de recomendaciones. Según ellos el número de casos está aumentando en España no ya porque a la vez esté aumentando el consumo de alcohol –que también- sino a causa de una inadecuada combinación de alimentos o la ingesta de algunos que se hallan intoxicados en la cadena alimentaria ya que ello provoca en nuestro interior una fermentación pútrida que se acompaña de gran producción de edol y ecatol -dos alcoholes que produce nuestro intestino- habiendo personas cuya flora llega a producir hasta ¡un litro diario de alcohol! Siendo esa situación de intoxicación, sostenida en el tiempo, lo que puede llevar no sólo a un hígado graso sino, incluso, a una cirrosis. De ahí que en ese centro se dé absoluta preferencia a la salud de la flora bacteriana e intenten que el enfermo mantenga un pH metabólico equilibrado. Si no mejora nuestro consejo es pues que se ponga en contacto con la doctora Teresa Añón Marín que es quien lo dirige. Su web es www.ima-valencia.com.


Estimado Director: llevo varios meses tomando Pradaxa, fármaco que me ha producido en algunas ocasiones pequeñas hemorragias en la micción. Pues bien, en el número 140 de la revista responden a una lectora de Vizcaya que “este medicamento puede sustituirlo, con el mismo resultado, por dos cucharaditas diarias de chocolate puro y sin efectos secundarios”. Con objeto de poder tomarlo y abandonar el Pradaxa consulté el asunto con un eminente doctor que colabora con la revista y me dijo que eso no estaba demostrado. Estoy pues muy confundido y no me he atrevido a sustituir el Pradaxa por el chocolate. ¿Pueden aclararme esta cuestión? Atentamente,

Fernando Benítez Valdivia
San Roque (Cádiz)

Omite usted que en nuestra respuesta explicamos a esa lectora que el Dabigatrán etexilato, anticoagulante oral que se comercializa como Pradaxa, está sólo aprobado para la prevención primaria de eventos tromboembólicos venosos en pacientes adultos sometidos a intervenciones programadas de artroplastia total de cadera y rodilla… y nada más. Aunque haya médicos que estén recetándolo en lugar de los fármacos aprobados para ello –que nosotros tampoco tomaríamos nunca- en una práctica éticamente vergonzosa. Porque como efectivamente afirmamos se obtiene un efecto similar con dos simples cucharaditas diarias de chocolate puro hecho con extracto seco de granos de cacao (sin leche pues), ingerir huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- o tomar cápsulas con ácidos grasos esenciales omega 3 como las del Aceite de Krill NKO y el Lyprinol. Bueno, pues que el chocolate negro -sin leche ni azúcar- reduce la posibilidad de sufrir trombos lo constató un equipo de investigadores de la Universidad de California (EEUU) hace ya más de diez años y así lo dimos en conocer en la sección de Noticias del nº 34. Éstos constataron que bastan 25 gramos para que en apenas unas horas el nivel de agregación plaquetaria en sangre disminuya y, por tanto, el riesgo de sufrir un coágulo. Posteriormente una investigación efectuada por el Dr. Christian Heiss –médico del Heinrich-Heine University- que se publicaría en Journal of the American College of Cardiology (JACC) constataría que el consumo diario de cacao logra que haya en sangre el doble de células angiogénicas encargadas de reparar los vasos sanguíneos cuyo deterioro puede dar lugar al desarrollo de patologías cardiovasculares. En ese ensayo –aleatorizado y a doble ciego- los participantes ingirieron dos veces al día durante un mes una bebida hecha con cacao rica en flavonoides y otra igualmente de cacao pero con niveles inferiores de los mismos. Constatándose que entre quienes ingirieron el cacao más puro mejoraba la función de los vasos sanguíneos en un 47% y se reducía significativamente la presión arterial sistólica (estudios anteriores ya habían sugerido que el cacao relaja las paredes de los vasos sanguíneos). Y más recientemente Norman Hollenberg -miembro de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard (EEUU)-, tras investigar durante 15 años a centenares de personas mayores de diferentes culturas, afirmaría en un artículo publicado en International Journal of Medical Sciences su convencimiento de que el cacao previene las patologías cardiovasculares, el cáncer y la diabetes no sólo por su riqueza en bioflavonoides sino merced a su alto contenido en epicatequinas. Hollenberg –como en su día explicamos- contaría que su interés por el cacao comenzó al saber que los kunas, indígenas panameños que tienen por costumbre beberse cinco o seis tazas diarias de chocolate puro, apenas padecen esas enfermedades, no hay entre ellos casos de demencia y prácticamente no hay tampoco personas con la presión sanguínea alta. Al principio pensó que tendrían algún gen que les protegía pero pronto comprobaría que en cuanto un kuna emigraba y se iba a vivir a una ciudad occidental y moderna la hipertensión pasaba a ser en él algo común lo mismo que los casos de isquemia, infartos, diabetes mellitus y cáncer. Fue entonces cuando averiguó que lo único que muchos kunas beben a lo largo de su vida, además de agua, es chocolate. Siendo así como coligió que en él estaba la clave. Cabe añadir que las epicatequinas son un tipo de flavonoides entre cuyas propiedades está el de elevar los niveles de óxido nítrico en sangre, algo que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo. Lo lamentable es que la mayoría de las empresas chocolateras las eliminan al fabricar industrialmente sus productos porque dan sabor amargo. Y encima suelen añadir a sus productos leche de vaca y azúcar. Así que ya lo sabe: el chocolate puro -sin leche ni azúcar- hecho de cacao al que no le han quitado las epicatequinas es excelente para la salud cardiovascular. Los demás chocolates no tienen esas propiedades.


 

NÚMERO 143. NOVIEMBRE 2011.

Estimado Director: en varias revistas dais a entender que lo orgánico es lo mismo que lo natural. Por ejemplo, cuando se habla del cloruro de magnesio (MgCl2) se da a entender que es orgánico. Sin embargo, las sustancias se dividen en orgánicas -lípidos, proteínas, vitaminas, hidratos de carbono, etc.- e inorgánicas (agua y sales minerales). Y el cloruro de magnesio es una sal mineral… inorgánica. Lo que sí puede ser es natural o sintética dependiendo de su origen u obtención. Las sales del mar (NaCl, KCl, MgCl2) son naturales e inorgánicas. Los compuestos orgánicos son simplemente aquellos que llevan enlaces de carbono unidos en su mayoría por enlaces covalentes. Lo sé porque soy Licenciado en Química así como en Ciencia y Tecnología de los Alimentos además de Máster en Naturopatía y Nutrición Ortomolecular y terapeuta del Par Biomagnético. Un saludo.

Raúl Gómez Chamizo

¿En qué número -o números- ha leído usted tal cosa en nuestra revista? Nosotros no hemos dado a entender nunca que orgánico y natural sean conceptos sinónimos. Ni hemos sugerido que el cloruro de magnesio sea orgánico. De hecho el único consejo que hemos dado sobre el magnesio –y ha sido en esta sección de Cartas al Director- es que a nuestro juicio es más eficaz ingerirlo como cloruro de magnesio que como carbonato de magnesio. Mire usted, nosotros llevamos precisamente años explicando por ejemplo que los minerales de la llamada “agua mineral” que se bebe embotellada son inorgánicos y, por tanto, el organismo no los puede asimilar. Y que quienes alaban las bondades del agua que comercializan porque contienen este u otro mineral están engañando a la gente. La única buena propiedad a ese respecto de un agua mineral es por eso que sea de “mineralización baja”. Porque cuantos menos minerales inorgánicos contenga, mejor; menos se acumularán en los riñones ya que nos los podemos metabolizar. Quienes pueden metabolizarlos y transformarlos en minerales orgánicos son los vegetales; las algas en el medio acuático y las plantas en el terrestre. A través de la fotosíntesis, proceso biológico natural que precisamente se define como “la conversión de materia inorgánica en materia orgánica gracias a la energía que aporta la luz”. Y aunque –como en este mismo número explicamos en un amplio reportaje- todo indica que también los seres humanos contamos con un proceso de fotosíntesis propio donde la clorofila es sustituida por la melanina merced a la energía que captamos de la radiación electromagnética natural ese proceso de transformación de inorgánico a inorgánico en el ámbito mineral sigue siendo exclusivo de los vegetales. Cabe agregar que el cloruro de magnesio es un compuesto mineral iónico, es decir, compuesto por partículas cargadas eléctricamente; de cloro cargado negativamente y magnesio cargado positivamente que para consumo humano suele extraerse del agua de mar. Agua de mar cuyos minerales son orgánicos merced a la acción del plancton y del fitoplancton. Dicho esto es cierto que la Química Orgánica –también conocida como Química del carbono- es la rama de la Química que estudia las moléculas que básicamente contienen carbono formando enlaces covalentes (carbono-carbono o carbono-hidrógeno) conocidas por ello como “compuestos orgánicos”.


Sr. Director: hace algunos años me diagnosticaron una enfermedad llamada Espondiloartropatía indiferenciada (HLA B27+, B5+) y he probado todos los medicamentos (corticoides, AINES, FAME, biológico) que hay para esta patología con pésimos resultados ya que no se ha podido controlar. En todo caso mi principal problema son las continuas recidivas de uveítis. El reumatólogo me tiene catalogado como paciente refractario a los tratamientos y la única solución que me da es pedirle a Sanidad que por motivos compasivos me inscriba en un ensayo médico. Le he dicho que no. ¿Qué se os ocurre? Gracias.

Jorge Arencibia
(Las Palmas)

Los médicos llaman espondiloartropatía a toda inflamación de una articulación sacroiliaca, de la columna vertebral o del raquis que cursa con dolor y rigidez matinal y que, a su juicio, se debe a un ataque del propio sistema inmunitario; se considera pues una patología autoinmune. Hablamos de la espondilitis anquilosante, de la artropatía psoriásica, del Síndrome de Reiter o artritis reactiva, de la enfermedad de crohn, de la uveítis, etc. Llamando espondiloartropatía indiferenciada a la inicial que no pueden englobar según sus protocolos en ninguna de las “enfermedades identificadas” de ese tipo. ¿Y qué las causa? Lo ignoran, por supuesto. Ya hemos explicado muchas veces que los médicos no conocen la causa de prácticamente ninguna patología y por eso no saben ni prevenirlas ni curarlas. Lo único comprobado es que quienes las padecen tienen una mucosa intestinal inflamada que suele dar lugar a diarreas y problemas genitourinarios. Así que se limitan a dar a quienes las padecen antiinflamatorios no esteroideos, sulfasalacina, metotrexato y glucocorticoides. Por consiguiente todo indica que su problema –y el de todos los que sufren las “enfermedades” mencionadas- es alimentario o químico, que es usted alérgico o intolerante –no es lo mismo- a algún alimento o a alguna de las sustancias presentes en los mismos (conservantes, colorantes, aromatizantes, saborizantes, emulsionantes, espesantes o gelificantes así como pesticidas, herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos químicos) que a menudo se terminan fijando en las vísceras y músculos. Aunque también puede deberse a tóxicos presentes en la ropa o en los productos de higiene personal y del hogar, a una intoxicación por metales pesados o a una infección microbiana. Luego no es que usted sea individualmente “refractario” a los tratamientos propuestos, es decir, que es “sólo en su caso” con quien no funcionan; la realidad es que no funcionan con nadie. Le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que publicamos recientemente sobre ello en la sección de Medicina Ambiental y que aparecieron entre los números 132 y 138, ambos inclusive. En ellos explicamos lo que puede hacer.


Sr. Director: le felicito por la revista que descubrí hace unos meses a través de una cuñada que es enfermera de un hospital de Valencia y está suscrita. La encuentro tan interesante que estoy difundiéndola entre mis amigos y mi familia comentando muchos de los temas que aparecen en la misma. Y, ahora, sin más dilación, paso a explicarles mi caso: tengo 59 años y hace casi dos años me diagnosticaron Miastenia Gravis generalizada con tratamiento médico. También padezco alergia y asma, ojo seco (me pongo lágrimas artificiales continuamente), conjuntivitis y rinitis crónicas (congestión nasal), hernia de hiato, claudicación intermitente (estrechamiento de venas con dolor al andar y posible operación), etc. Así que diariamente tomo medicación. En fin, sé que la revista no tiene consultorio médico pero como no he encontrado referencias en los artículos publicados quisiera preguntar qué tratamiento estaría indicado para mi dolencia. ¿Hay algún médico en mí ciudad que pueda tratar mi problema? Un saludo.

M. C.
(Murcia)

Miastenia gravis significa literalmente debilidad muscular grave y es el nombre que se ha puesto a la debilidad de los músculos esqueléticos del cuerpo –problema que puede ser más o menos grave- y que se achaca -¡cómo no!- a un injustificado ataque del sistema inmune; es pues otra “enfermedad autoinmune”, auténtico “cajón de sastre” ampliamente utilizado por los médicos para ocultar su ignorancia respecto a las causas de los problemas de salud de los enfermos (aunque ahora esté cada vez más de moda echar la culpa a que los genes se han dañado). Se trata de un estado de debilidad que aumenta en los períodos de actividad y disminuye tras descansar siendo lo habitual que los músculos más afectados sean los que controlan el movimiento de los ojos y los párpados, la expresión facial, la masticación, el habla y la deglución pudiendo verse también afectados más tarde los que controlan la respiración y los movimientos del cuello y las extremidades. De ahí los problemas de cansancio agudo, falta de fuerza muscular, caída de uno o ambos párpados (a lo que los médicos llaman ptosis), visión nublada o doble (a lo que llaman diplopía), marcha inestable o irregular, debilidad en los brazos, manos, dedos, piernas y cuello, disartria (trastornos en el habla), dificultad para subir escaleras, cambios en la expresión facial y dificultades para sonreír, gesticular, deglutir alimentos -sólidos y líquidos- y hasta para respirar. Lo que según afirman se debe a que la comunicación entre los nervios y los músculos se interrumpe en la unión neuromuscular -es decir, donde las células nerviosas se conectan con los músculos que controlan- porque un grupo de anticuerpos -concretamente inmunoglobulinas de tipo G- bloquean, alteran o destruyen los receptores de acetilcolina de la membrana post-sináptica que permite activarlos dando lugar a la contracción muscular. Lo que con el tiempo hace disminuir la cantidad de acetilcolina presente –a eso le llaman “agotamiento presináptico”- y la activación de las fibras musculares mengua cada vez más -y a eso le llaman “fatiga miasténica”-. Y de ahí que cada vez sea mayor la fatiga tras hacer ejercicio. Bueno, pues la mayor parte de los médicos, en lugar de averiguar qué provoca todo esto, recetan a quienes sufren el problema anticolinesterásicos -como la piridostigmina-, drogas que inhiben la colinesterasa, enzima que degrada la acetilcolina. Obviando que su ingesta puede provocar un aumento de la debilidad además de diarrea, espasmos abdominales, sialorrea (hipersalivación) y náuseas. Y, por supuesto, sugieren ingerir inmunosupresores (sobre todo glucocorticoides y azatioprina). A veces sugieren asimismo administrar inmunoglobulina intravenosa o realizar una plasmaféresis, técnica terapéutica que consiste en extraer la sangre del cuerpo, separar los glóbulos blancos y rojos del plasma y volver a inyectar las células sanguíneas sin ese plasma. Por nuestra parte vamos a recomendarle que lea en nuestra web –www.dsalud.com- los dos artículos que con los títulos ¿Es el ensuciamiento celular la causa de muchos cánceres? y El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet publicamos en los números 78 y 79. En ellos explicamos cómo el Dr. Seignalet -médico francés autor de La Alimentación, la 3ª Medicina- concluyó que muchas patologías y la proliferación actual de otras se debe básicamente a cinco razones: el consumo de cereales domésticos, la ingesta de leche animal y sus derivados, la cocción de los alimentos, el refino de los aceites y la contaminación alimenticia con la consiguiente carencia de vitaminas y minerales. De ahí que propusiera para superarlas seguir lo que denominó Régimen Ancestral, método dietético con el que se han conseguido sorprendentes curaciones en numerosas patologías, cáncer incluido. Y es que para Jean Seignalet la causa real de muchas de las patologías para las que hoy no se encuentra explicación es el ensuciamiento celular. Ensuciamiento que en gran parte se debe al hecho de que la mucosa del intestino delgado -de gran superficie (100 metros cuadrados) y extrema delgadez (0,025 milímetros)- puede volverse hiperpermeable cuando es sometida a la agresión de distintos agentes -como algunos estafilococos, colibacilos, estreptococos, etc.-, algunos medicamentos -antiinflamatorios no esteroideos, salicilatos y corticoides- y ciertos alimentos difícilmente digeribles, especialmente los cereales refinados y los lácteos. Es más, según Seignalet es la alimentación moderna la que más decisivamente ha contribuido y contribuye a deteriorar la permeabilidad de la mucosa. De hecho comprobaría que en función de la estructura de las moléculas procedentes del intestino, los mecanismos con los que éstas obstaculizan el funcionamiento de la célula, el tipo de enzimas afectadas y las distintas reacciones que generan se produce un tipo u otro de patología. Coligiendo que el ensuciamiento celular es la principal causa de la mayoría de las enfermedades autoinmunes y reumáticas -poliartritis reumatoide, espondilitis anquilosante, enfermedad de Gougerot-Sjögren, lupus eritematoso, esclerodermia, esclerosis múltiple, enfermedad celiaca, miastenia, enfermedad de Basedow-, las patologías por ensuciamiento -fibromialgia primitiva, tendinitis, artrosis, osteoporosis, gota, cefaleas, depresión nerviosa endógena, esquizofrenia, migrañas, Parkinson, Alzheimer, diabetes tipo 2, hipoglucemia, hipercolesterolemia, espamofilia, arterioesclerosis, disepsia, litiasis biliar, pancreatitis agudas, hemopatías no malignas, leucemias y algunos cánceres- y las patologías por eliminación -acné, psoriasis, eccemas, queratodermia, ictiosis, colitis, enfermedad de Crohn, colopatía funcional, bronquitis crónica, asma, otitis, anginas, sinusitis, rinitis alérgica, infecciones repetitivas, la enfermedad de Behçet, conjuntivitis alérgica y aftas-. En suma, y por increíble que pueda parecer, todas esas disfunciones y patologías las causa según Seignalet el ensuciamiento celular y pueden prevenirse, detener su avance e incluso revertirse en muchos casos siguiendo el Régimen Ancestral, Original o Hipotóxico que propuso en su ya citada obra. Terminamos agregando que en la Miastenia Gravis es vital el papel que juega la vitamina B1 presente en la mayor parte de los vegetales, el salvado, la avena, el cacao, la levadura de cerveza, los cacahuetes, el arroz integral y el trigo entero. En suma, nos extrañaría que los problemas que padece junto a la Miastenia Gravis no tengan la misma causa y, por ende, el mismo tratamiento. Consulte usted en Murcia al Dr. José Rodríguez Fernández que trabaja en la Clínica Integrare (96 829 00 30) llevándole nuestra respuesta si le place.


Señor Director: antes de exponer mi caso deseo aprovechar la ocasión para felicitarles tanto a Ud. como a su equipo por la excepcional labor divulgativa que realizan a través de la revista. Y ahora, sin más preámbulo, paso a comentar mi caso en la confianza de recibir consejo. Hace aproximadamente siete años -aparentemente tras una antigua cirugía de hígado- comencé a sufrir dolor pectoral entre la cuarta y quinta costillas intercostales izquierdas. En ese momento me recomendaron realizar ejercicios de fortalecimiento cuando el dolor no fuera intenso y éste desapareció casi por completo pero meses después, sin causa aparente, sufrí un empeoramiento que desde entonces padezco por largos periodos no continuados, ni cíclicos, ni coincidentes con estaciones, climatología o hábitos de vida. Ya en contacto con médicos especialistas y homeopáticos he tomado Lyrica, inyectables de vitamina B, complejos vitamínicos en pastillas conteniendo vitamina B más ácidos grasos omega-3 y otros productos como Bryaconeel simultaneándolos con los ejercicios de fortalecimiento. El caso es que hasta la fecha ninguno de los tratamientos ha sido del todo eficaz y por eso me dirijo a Ud. en busca de consejo e información acerca de la idoneidad de un aparato rehabilitador especialmente indicado para neuropatías llamado ReBuilder. Agradeciendo de antemano su atención reciba un cordial saludo,

José Antonio Paños
(Guadalajara)

El ReBuilder es un sofisticado TENS –es decir, un estimulador eléctrico transcutáneo del nervio- que la FDA aprobó como dispositivo médico para ayudar a relajar los músculos tras un espasmo y prevenir o retrasar su atrofia por falta de uso (cuando se está postrado por ejemplo) que además aumenta la circulación sanguínea de la zona en la que se aplica. Su uso estimula pues los músculos y puede aliviar el dolor neuropático y el entumecimiento… pero nada más aunque quienes lo fabrican utilicen muy bien los recursos del marketing. Nuestra sugerencia por tanto es que averigüe por qué le duele entre la cuarta y quinta costillas intercostales izquierdas (y empiece constatando que no se dejaron nada dentro cuando le operaron del hígado). Dudamos mucho que su problema lo resuelva ingiriendo productos o aplicándose dispositivos meramente paliativos. Probablemente lo mejor que pueda hacer es acudir a un buen osteópata que valore las posibles causas.


Sr. Director: hay un tema que siempre me ha llamado la atención al repostar gasolina -sobre todo cuando lo he tenido que hacer en las gasolineras tipo autoservicio- y es el posible efecto pernicioso -posiblemente cancerígeno- de los gases que salen al repostar y que me ha llevado siempre a volver la cabeza por no poderlo aguantarlo. ¿Hay algún estudio del tipo de gases que se desprenden en estos casos tanto en lo que a la gasolina se refiere como al gasoil? Esto viene a colación porque un amigo de 39 años tiene la enfermedad de la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) desde hace año y medio que ha avanzado bastante y me ha comentado que estuvo alrededor de 10 años trabajando en los surtidores de una gasolinera a razón de 8 horas diarias, sometido además a un fuerte estrés. También me comentaba que solía tratar una finca grande con herbicidas llevando una mochila a la espalda y un pulverizador. Usaba un filtro de aire para la nariz pero al parecer el líquido se salía frecuentemente por el tapón superior y se manchaba la espalda lo que aguantaba, impregnado, hasta terminar la jornada; eso sí, cuando terminaba se duchaba. También me comentó que le habían puesto en unas quince ocasiones inyecciones antitetánicas a causa de las heridas que se hizo en otras tantas ocasiones en los últimos años. En fin, me gustaría saber si todo esto puede tener relación con la ELA que padece y si hay algún tratamiento alternativo o alguna clínica especializada donde le puedan ayudar. Muchas gracias y como siempre felicidades por esta gran revista. Estoy seguro de que la respuesta la agradecerá todo el colectivo de afectados.

Miguel Nebreda
(Valencia)

La gasolina está compuesta por una mezcla de hidrocarburos -parafínicos, isoparafínicos, olefínicos, nafténicos y aromáticos- que van desde los que poseen 4 átomos de carbono hasta los que tienen l0 u 11- obteniéndose tras diversos procesos de refinación del petróleo (destilación, crackeo térmico y catalítico, reformación catalítica, alquilación, e isomerización). Y se controla sobre todo la presencia de azufre, benceno, plomo, hidrocarburos insaturados e hidrocarburos de bajo peso molecular (propano, butano y pentanos) cuyo nivel depende del método de fabricación, de la fuente del petróleo y hasta de cuándo se extrajo. Y como algunos se evaporan rápidamente es verdad que mientras se llena el depósito de gasolina puede uno contaminarse inhalando los vapores, normalmente provocando irritación en la boca, los ojos, las fosas nasales, los pulmones e, incluso, el revestimiento del esófago y el estómago pudiendo afectar igualmente al sistema nervioso, al cerebro y provocar diversas patologías, entre ellas cáncer. ¿Puede pues deberse la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) a eso. Obviamente. Recordemos que se trata de una patología degenerativa de tipo neuromuscular que se debe a que las células motoneuronas del sistema nervioso disminuyen gradualmente su funcionamiento y mueren. Luego puede deberse a esos tóxicos que ha estado inhalando tantos años. Solo que también puede deberse a las inyecciones antitetánicas ya que se elaboran con un toxoide -o anatoxina- tetánico adsorbido en hidróxido o fosfato de aluminio. De la toxicidad del aluminio para el cerebro hemos ya hablado ampliamente. Y de la ineficacia de las vacunas también pero es que además ésta se fabrica con una toxina –atenuada- presente en la bacteria que provoca el tétanos: la que se halla en el Clostridium tetani. Bacilo que puede producir tetanoespasmina, neurotoxina extremadamente potente que bloquea los neurotransmisores inhibidores del sistema nervioso central y provoca la rigidez muscular y espasmos característicos del tétanos generalizado. De hecho la vacuna se obtiene mediante el cultivo de cepas toxígenas de Clostridium tetani en un medio líquido que favorece la producción de las toxinas, su extracción mediante filtración, su detoxificación con formaldehido y varios procesos de purificación y esterilización. Siendo luego ese toxoide tetánico adsorbido lo que se administra mediante inyección intramuscular. Luego no puede descartarse tampoco como causa. Como no puede –ni debe- descartarse que la causa final haya sido la exposición conjunta a la gasolina y a las antitetánicas. Razón por la que le sugerimos insinúe a su amigo la posibilidad de acudir a la Fundación Alborada (91 815 50 74) pues es posible que allí puedan ayudarle.


Hola. Quiero deciros ante todo que sois unos valientes y hacéis una gran labor. Soy confitero chocolatero artesano de 82 años que desde los 14 disfruta del oficio pues nuestra chocolatería-confitería (Gorrotxategi) data de 1680 aunque nosotros la adquirimos en 1925. Soy pues forofo del chocolate y consumidor diario del mismo. ¿Y por qué cuento todo esto? Pues porque hace 5 años, tras un chequeo médico, me recomendaron tomar Sintrón y yo lo rechacé, sin duda influido por vuestra revista gracias a la cual hoy soy “antimedicamentos”. Pues bien, en el nº 140 leí la respuesta a una carta y en ella aconsejabais a un lector sustituir el Sintrón ¡por chocolate! Aconsejándole tomar dos cucharaditas diarias de “chocolate puro”, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Pues bien, debo explicar que los chocolateros llamamos pasta de cacao puro al cacao que una vez tostado, descascarillado y fundido tiene un 52% de manteca de cacao y se expende en tabletas, chocolate puro a la mezcla de cacao y azúcar a la que se añade o no leche en polvo en diferentes proporciones y, finalmente, cacao en polvo a la pasta de cacao puro a la que por medio de prensas se le extrae parte de la manteca dejando solo entre un 3% y un 24%. Así que la pasta de cacao en tabletas que los suizos venden como chocolate puro no es tal porque, insisto, el chocolate es mezcla de cacao –con su manteca incluida- y azúcar. Hecha la aclaración añadiré que desayuno desde hace cuarenta años 14 gramos de cacao en polvo con el 24% de manteca de cacao -pienso que un poco de grasa está bien- mezclado con leche de soja –bueno, hasta ahora, porque después de leer lo que publicasteis sobre ella he decidido sustituirla- y mi salud es excelente. En fin, seguid con vuestra encomiable labor y recibid un fuerte abrazo.

José Mª Gorrotxategi
San Sebastián (Guipúzcoa)

Le agradecemos sinceramente sus aclaraciones. La verdad es que en España la elaboración de los productos derivados del cacao, los derivados del chocolate y los llamados sucedáneos de chocolate están regulados por el Real Decreto 1055/2003, de 1 de agosto. Y en él se explicita que se considera cacao en polvo o cacao sin más al producto obtenido por la transformación en polvo de granos de cacao limpios, descascarillados y tostados que contenga como mínimo un 20% de manteca de cacao –calculado sobre el peso de la materia seca- y un máximo de un 9% de agua; cacao magro en polvo, cacao magro o cacao desgrasado al cacao en polvo que contenga menos del 20% de manteca de cacao -siempre calculado sobre materia seca-; chocolate en polvo al producto que consiste en una mezcla de cacao en polvo y azúcares pero que contenga como mínimo un 32% de cacao en polvo; chocolate en polvo para beber, chocolate familiar en polvo, cacao azucarado y cacao en polvo azucarado al producto que lleve una mezcla de cacao en polvo y azúcares que contenga como mínimo un 25% de cacao en polvo; chocolate al producto obtenido a partir de productos de cacao y azúcares que contenga un 35% como mínimo de materia seca total de cacao del que un 18% como mínimo será manteca de cacao y un 14% materia seca y desgrasada de cacao -el decreto aclara luego lo que puede considerarse chocolate en copos, en fideos, con cobertura de o chocolate con… (leche, materia seca de leche, almendras, avellanas y otras variedades de frutos de cáscara)-; chocolate con leche al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y leche o productos lácteos que contenga como mínimo un 25% de materia seca total de cacao y un 14% de extracto seco de eche (procedente de la deshidratación parcial o total de leche entera, semidesnatada o desnatada, de nata, nata parcial o totalmente deshidratada, de mantequilla o de materia grasa láctea), un 2,5% de materia seca y desgrasada de cacao, un 3,5% de materia grasa láctea y un 25% de materia grasa total (manteca de cacao y materia grasa láctea); aclarando luego cuándo puede usarse los términos copos, fideos, etc., y cuándo los de con nata o con leche desnatada; chocolate familiar con leche al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y leche o productos lácteos que contenga como mínimo un 20% de materia seca total de cacao, un 20% de extracto seco de leche procedente de la deshidratación -parcial o total- de leche entera, semidesnatada, desnatada, nata, nata parcial o totalmente deshidratada, mantequilla o materia grasa láctea, un 2,5% de materia seca y desgrasada de cacao, un 5% de materia grasa láctea y un 25% de materia grasa total (manteca de cacao y materia grasa láctea); chocolate blanco al producto obtenido a partir de manteca de cacao, leche o productos lácteos y azúcares que contenga como mínimo un 20% de manteca de cacao y un 14% de extracto seco de leche procedente de la deshidratación -parcial o total- de leche entera, semidesnatada o desnatada, nata, nata parcial o totalmente deshidratada, mantequilla o materia grasa láctea (de la que un 3,5% como mínimo corresponderá a materia grasa láctea); chocolate relleno al producto relleno cuya parte exterior esté constituida por al menos un 25% de lo que se ha definido como chocolate, chocolate con leche, chocolate familiar con leche o chocolate blanco y siempre que su interior no contenga productos de panadería, pastelería, galletería, bollería o helado; chocolate a la taza al obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y harina o almidón de trigo, arroz o maíz que contenga al menos un 35% por ciento de materia seca total de cacao del que al menos un 18% debe ser manteca de cacao y un 14% materia seca y desgrasada de cacao, y, como máximo, un 8% de harina o almidón; chocolate familiar a la taza al producto obtenido a partir de productos de cacao, azúcares y harina o almidón de trigo, arroz o maíz que contenga al menos un 30% de materia seca total de cacao, del que al menos un 18% será manteca de cacao y un 12% materia seca y desgrasada de cacao y, como máximo, un 18% de harina o almidón; y finalmente bombón de chocolate al producto “del tamaño de un bocado” constituido bien por chocolate relleno, bien por chocolate o por una yuxtaposición o mezcla de chocolates y de otras materias comestibles siempre que el chocolate represente al menos el 25% del peso total del producto. Ahora bien, el decreto permite asimismo añadir a todos ellos -menos al chocolate relleno- grasas vegetales distintas a la manteca de cacao, solas o mezcladas, pero sin exceder el 5% en relación con el producto acabado. Grasas que deberán ser no láuricas ricas en triglicéridos monoinsaturados simétricos del tipo POP, POSt, StOSt, ser miscibles en cualquier proporción con manteca de cacao y ser compatibles con sus propiedades físicas (punto de fusión y temperatura de cristalización, velocidad de fusión, necesidad de una fase de temperado); debiendo obtenerse además únicamente mediante tratamientos de refinado o de fraccionamiento (se excluye expresamente la modificación enzimática de la estructura del triglicérido). Norma que reduce tales grasas vegetales a la Illipe (también llamada sebo de Borneo o Tengkawang), al aceite de palma, a la Sal, a la Shea, a la Kokum gurgi y al hueso de mango permitiéndose como excepción utilizar de aceite de coco en el chocolate que se utilice en la fabricación de helados y otros productos congelados similares. En fin, una reglamentación compleja que hemos decidido dar a conocer aprovechando su carta que, como puede constatarse, no habla en efecto de chocolate negro ni de chocolate puro. Y, por cierto, gracias por la caja que con algunos de los productos chocolateros que fabrica nos envió amablemente; hemos dado cumplida cuenta de ellos entre todos y son excelentes.


Sr. Director: una amiga me ha asegurado que la mayoría de los casos de cáncer de mama los provocan los antitranspirantes ya que provocan la mutación de las células. Explicándome que el cuerpo humano tiene solo unas pequeñas zonas áreas por las que puede eliminar las toxinas: la parte de detrás de las rodillas y de las orejas, el área de las ingles y las axilas. Y que como las toxinas se eliminan con la transpiración lo que hacen los antitranspirantes es evitarlo con lo que éstas se acumulan en la zona de las axilas y terminan depositándose en las glándulas linfáticas que hay bajo de los brazos. Lo que provoca una enorme intoxicación y acidificación en la zona siendo lo que da lugar a la mayoría de los tumores cancerosos de mama que, como se sabe, aparecen mayoritariamente en ese cuadrante superior del área de los senos; precisamente donde se hallan las glándulas. Lo que también acaece en el caso de los hombres aunque en menor proporción ya que la mayoría se limpia solo con agua y jabón; además éstos no se los aplican directamente sobre la piel pues en gran parte queda en los pelos de las axilas. En cambio nosotras nos las rasuramos y después aplicamos en ellas los antitranspirantes aumentando así el riesgo porque es habitual que nos hagamos minúsculas heridas o tengamos la zona irritada y eso hace que los componentes químicos nocivos que llevan penetren más rápidamente en el organismo. La pregunta que quiero hacer es obvia: ¿es cierto lo que dice mi amiga? Y gracias por estar ahí…

Isabel Gonzaga
(Sevilla)

Es evidente que su amiga lee nuestra revista porque tal y como se lo ha contado lo explicamos nosotros en su día hace ya años. Y es que, en efecto, algunos desodorantes contienen en su composición clorohidrato de aluminio, sustancia que consigue reducir o inhibir el flujo de sudor. Solo que el aluminio es un mineral que puede provocar la mutación de las células y como la mayoría son también antitranspirantes y, por tanto, evitan la eliminación de toxinas a través de las axilas, ello puede llevar al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Infiriendo algunos expertos que ésas son –o pueden ser- las razones de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren en el cuadrante superior, donde se encuentran las glándulas. Es más, son numerosos los estudios que indican que el aluminio se acumula en los tejidos nerviosos y ello puede dar lugar a alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple y autismo. De hecho se han encontrado en los cerebros de enfermos de alzheimer grandes concentraciones de ese mineral tras hacérseles autopsias. Se sabe asimismo que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener en cuenta, especialmente porque hoy el aluminio –en sus distintas formas- puede encontrarse en los desodorantes y antitranspirantes pero también en cremas hidratantes, pintalabios y otros productos de higiene. Agregaremos que el aluminio se halla hoy en muchas aguas de grifo a causa del uso de sales de aluminio en los procesos de potabilización de las grandes ciudades. E igualmente está presente en numerosas vacunas. Es más, muchos fabricantes de sal de mesa corriente añaden a ésta hidróxido de aluminio para evitar que se apelmace además de conservantes –algo que la mayoría de la gente ignora porque su declaración en los envases no es obligatoria- como los denominados E-535, E-536, E-540, E-550, E-551, E-552, E-553b, E-570 y E-572. El aluminio se encuentra hoy hasta en numerosos utensilios de cocina que, al calentarse en exceso, pueden terminar resultando tóxicos. Téngase en cuenta.


Estimado Sr. Campoy: hace un año eliminaron de mi aparato digestivo la Helicobacter Pylori por consejo del médico. Me lo sugirió éste cuando le comenté que mi padre había fallecido –supuestamente- de cáncer gástrico o de esófago (no hay certeza). Pues bien, yo jamás había tenido problema alguno de estómago y soy persona a la que le gusta comer bien y de todo pero desde el momento en que la Helicobacter Pylori desapareció comencé a tener dolores en la boca del estómago, hinchazón y ardores frecuentes. Algo que al principio no relacioné con ese hecho. El caso es que cuando empecé a perder peso volví a visitar a ese médico y me recomendó hacerme una endoscopia gracias a la cual descubrieron que tenía una pangastritis y una esofagitis con tres heridas en el esófago. Así que me recomendaron evitar determinados alimentos y algunas medidas rutinarias como elevar la cama al dormir así como tomar panteprazol durante seis meses. Bueno, pues a partir de entonces he tenido más problemas y algunos de ellos se han agravado. Debido al reflujo he llegado a estar sin voz, con ronquera, a perder peso (en los peores meses llegué a perder tres kilos en seis días y hoy peso 50 kilos) y a sufrir dolores abdominales frecuentes. Ante este panorama comencé a visitar a otros médicos y a leer artículos relacionados con esa bacteria, su erradicación y el reflujo comprobando que hay relación directa entre esos factores y que en ocasiones la desaparición de la bacteria, según la persona y la cepa, tiene un efecto perjudicial. Hasta el punto de poder producir, debido al reflujo, un esófago de barret lo que puede desembocar en un cáncer. El caso es que me dicen ahora que debo seguir con medicación toda la vida -tengo 39 años- y seguir unas estrictas pautas dietéticas y algunas cosas más… pero aun así continúo con problemas de reflujo y de estómago a diario. En fin, sólo quería explicar mi caso para que el lector sepa la ligereza con la que se prescriben los tratamientos con antibióticos por parte de determinados médicos que no avisan de los posibles efectos negativos que pueden acarrear y, de paso, solicitar su consejo y parecer sobre qué tratamientos o médicos creen que podrían ayudarme.

Belén Bardera
(Madrid)

En suma, usted estaba perfectamente hasta que un médico iluminado decidió “ayudarle” a prevenir posibles problemas y desde entonces su vida es un infierno. Solo que usted mismo nos cuenta que decidió volver a él. ¿Le parece razonable? No nos cuenta en cambio qué le sugirió para eliminar la Helicobacter Pylori cuando ese tratamiento, por lo que cuenta, pudo ser la causa de todo. Mire, nuestro consejo es simple: acuda a un experto en Nutrición; por ejemplo a la Dra. Esther de la Paz (91 431 35 16). En su caso no procede dar consejos genéricos. Ánimo y suerte.


Sr. Director: al hijo de un amigo –de 33 años, casado y con dos niños pequeños- le han diagnosticado Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad terrible que no sólo te paraliza el cuerpo sino también el alma porque al final el enfermo ni siquiera puede comer –salvo a través de una sonda- o hablar. Y sin embargo nadie investiga la enfermedad porque no es rentable. Me gustaría por ello saber si se le puede ayudar desde “la otra” medicina ya que la convencional no tiene solución a esta enfermedad. Por mi parte he encontrado un hospital en China que la trata, el Zhongfang de Hunan, pero lógicamente la mayoría de los enfermos no se podrán desplazar. ¿Hay algo parecido aquí en España? Yo sólo he encontrado referencias en este link: http://acupuntura-comunitaria.org/2011/01/22/tratar-la-esclerosis-lateral-con-mtc. Bueno, también he averiguado que el Dr. Raymon Hilu aplica aceite de lino mezclado con cava o champán para tratar los tumores cerebrales; según explica se consigue que de esa forma el aceite de lino llegue al cerebro porque cuando uno bebe champán éste se sube a la cabeza en pocos minutos gracias su rápida absorción. Así que, ¿qué pasaría si el enfermo de ELA ingiriese algo de cava o champán ozonizado (ozono insuflado por medio de un aparato generador de ozono)? ¿Estimularía el ozono las neuronas motoras? Quedo a la espera de su respuesta.

Miguel Nebreda
(Valencia)

No hay ningún tratamiento eficaz para la Esclerosis Lateral Amiotrófica porque se ignora qué la causa. Y lo único que se nos ocurre es recordarle lo que hace ahora cinco años propusimos a otra persona con ese problema en esta misma sección tras consultar a varios miembros de nuestro Consejo Asesor: hay que descartar que esté sometido -en casa o en el hogar- a radiaciones electromagnéticas artificiales o telúricas, que esté intoxicado por sustancias químicas - especialmente por metales pesados-, que sea alérgico o intolerante a algún alimento, que no sufre algún bloqueo energético y que no padece un déficit de nutrientes. Es posible por ello que en la Fundación Alborada (91 815 50 74) puedan ayudarle. En todo caso puede ser útil mientras un tratamiento ortomolecular –controladas las dosis y mezclas por un experto- que incluya melatonina, triptófano, gingko biloba, ubiquinol, equinácea y panax ginseg.


 

NÚMERO 142. OCTUBRE 2011.

Estimado Director: le escribo esta carta en relación a la contaminación electromagnética. Me parecen muy interesantes y acertadas sus investigaciones pero creo que se han olvidado de algo fundamental en cualquier hogar: la cocina. Dicen ustedes acertadamente que los microondas son peligrosos para la salud porque desestructuran los alimentos haciendo que pierdan su capacidad nutricional pero, ¿qué pueden decirnos de las cocinas vitrocerámicas y de las de inducción? Nos gustaría saber la opinión de la revista sobre si hay o no riesgo de contaminación con ellas. Un saludo.

Antonio Morán
(Lugo)

Las vitrocerámicas no emiten radiaciones; las cocinas de inducción sí. Pueden generar un campo magnético de hasta 8.000 nT en baja frecuencia. No son pues recomendables. Y no es buena idea permanecer cerca mientras se cocina, especialmente si se apoya el abdomen en la encimera; sobre todo siendo mujer y estando embarazada. En cuanto a la calidad de los alimentos cocinados mediante calentamiento molecular por inducción de campo magnético no hay consenso pero son más perecederos que los cocinados por los métodos tradicionales o con infrarrojos luego…


Sr. Director: intentaré ser lo más concisa posible en mi pregunta. ¿Cuál puede ser el motivo de que una analítica presente unos niveles significativamente bajos de ferritina y sin embargo los niveles de transferrina y hierro sean totalmente normales? ¿Por qué el organismo agota primero las reservas de hierro antes de utilizar el disponible en sangre? El tratamiento que me ha prescrito el médico es tomar durante tres meses hierro hasta que el nivel de ferritina alcance niveles normales, esperar luego otros tres meses y repetir la analítica para ver la evolución; y si fuese necesario tomar otra vez más hierro. ¿No hay otra solución que estar tomando hierro cada tres meses? Gracias por su atención.

Ana
(Lugo)

Vamos a ver: la ferritina es una proteína que se encuentra en el interior de las células y se encarga de almacenar el hierro para que el cuerpo pueda usarlo en caso de necesidad. Y la cantidad de la misma en sangre está directamente relacionada con la cantidad almacenada de hierro, mineral vital para que el cuerpo produzca los hematíes o glóbulos rojos; de ahí que su déficit produzca anemia. Considerándose valores normales en hombres entre 12 y 300 ng/mL (nanogramos por mililitro) y en mujeres entre 12 y 150 ng/mL (en realidad estos rangos pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios). Ahora bien, debe saberse que cualquier trastorno inflamatorio puede aumentar el nivel de ferritina. En todo caso los niveles de ferritina superiores a los normales suelen deberse a un mal funcionamiento del hígado por ingesta de bebidas alcohólicas, a una transfusión frecuente de concentrado de eritrocitos o a sufrir hemocromatosis, patología que hace que se acumule demasiado hierro en los órganos y sistemas del organismo, especialmente en el hígado. Infiriéndose que la hemocromatosis es primaria si la causa es genética y secundaria o adquirida si la causan otras patologías como la talasemia o la anemia sideroblástica. Niveles inferiores a los normales pueden deberse en cambio a un déficit de hierro (a eso se llama anemia ferropénica) por carencia de él en la alimentación que se sigue, a un excesivo sangrado menstrual, a una úlcera sangrante en el tubo digestivo o a alguna afección intestinal que haga que el organismo no absorba bien el hierro.
En cuanto a la transferrina es la proteína -del grupo de las globulinas- que se encarga de captar el hierro de los alimentos, transportarlo y acumularlo en las células. Y su nivel puede ser bajo en caso de sufrirse una enfermedad crónica, inflamatoria, infecciosa o cáncer (en cambio durante el embarazo aparece elevada). La saturación puede descender en la anemia ferropénica y elevarse en la anemia hemolítica, sideroblástica, y megaloblástica. Aunque también aparece elevada en la intoxicación o exceso de ingesta. En suma, una falta de hierro en el organismo pueda deberse a que no se consumen suficientes alimentos que lo contengan, a que haya una alteración en el intestino que impida o dificulte su absorción o a pérdidas constantes de sangre por menstruación abundante, una úlcera interna sangrante o una hemorragia; lo que suele dar lugar a una disminución de la cantidad de hemoglobina y, por ende, de glóbulos rojos -a veces además de disminuir lo que se observa es que son pequeños y pálidos (a eso se llama anemia microcítica o hipocroma)-. El exceso de hierro se manifiesta por su parte como hemocromatosis o hemosiderosis provocándose un exceso de depósito en diferentes órganos (cerebro, hígado, corazón) lo que puede dar lugar a diversas patologías. Dicho esto resumamos: usted tiene un nivel bajo de ferritina y normales los niveles de transferrina y hierro. Es decir, en su organismo hay suficiente hierro y suficientes proteínas para trasportar el mismo y acumularlo en sus células… pero no la cantidad suficiente de las proteínas de ferritina que permite acumular en ellas ese hierro. Luego hay algo que impide que eso sea así y lo que no tiene sentido es tomar cápsulas de hierro porque usted no carece de él. Nuestra sugerencia es por tanto que no las ingiera. Hay que averiguar qué le provoca el problema. Dicho lo cual vamos a sugerirle que elimine de su dieta todo lo que pueda afectarle negativamente, especialmente lo que le provoque alergias o intolerancias. Sométase a un test para saberlo y elimine todo alimento que contenga las sustancias que su cuerpo rechaza. Porque lo más probable es que se la ferritina esté siendo víctima de una infección microbiana o, más probablemente, del ataque de los anticuerpos generados para defenderse de la agresión por su propio organismo. Siendo incluso muy probable que se resuelva su problema sin más desintoxicándose a fondo, dejando de ingerir alcohol, gluten, lácteos, azúcares e hidratos de carbono refinados. Si eso no funcionara –y nos extrañaría- la causa puede ser infecciosa y entonces sería buena idea acudir a un buen profesional –no abundan- del Par Biomagnético.


Estimado Director: soy asiduo y entusiasta lector de su revista y me gustaría hacer una consulta sobre un problema que tiene mi mujer desde hace unos años. Es un tanto raro y complicado. El caso es que cuando se pone muy nerviosa -sobre todo cuando discute- sufre de forma repentina mareos acompañados de desmayos. Desde que nota que se marea hasta que pierde el conocimiento apenas pasan unos segundos. Cuando recupera el conocimiento se muestra aturdida durante algunos minutos y se queja de un dolor muy fuerte en la cabeza y en el pecho. En los últimos cinco meses ha vivido seis o siete episodios de éstos. El problema es que hace tres semanas ha tenido otro desmayo precedido de una discusión y el consiguiente mareo pero en esta ocasión me costó mucho despertarla. Sus constantes estaban muy débiles y cuando logró recuperar la conciencia se quejó de un dolor muy fuerte detrás de la cabeza y no podía hablar; permaneció aturdida durante un tiempo y yo pude observar que me miraba asustada. Sin poder hablar me dio a entender que no me reconocía. No respondía a los estímulos externos y permaneció unos veinte minutos con la mirada perdida en casa y luego en Urgencias. Comenzó a reaccionar cuando le estaba haciendo un masaje en la cabeza. Una vez despierta no reconocía a nadie. Ni ella misma se reconocía en las fotos que le mostré. Le han hecho todo tipo de pruebas -TAC, análisis, electro, etc.- y ninguna reflejó nada anómalo. Ya con anterioridad a este último episodio le habían realizado pruebas sin encontrar nada. A día de hoy ha recuperado la memoria parcialmente. Lo que más le cuesta es recordar los sitios y las personas. Está recibiendo masajes porque estaba muy contracturada en la espalda y le llegaba el dolor a la cabeza. Lo cierto es que le están sentando muy bien. También intento que se alimente de la forma más sana posible. Está tomando Gingko Biloba a diario, algún batido nutricional y Chia. Estoy bastante preocupado porque tengo miedo a que pueda sufrir otro episodio y la cosa sea peor. Los médicos dicen que todo está bien pero no nos dan ninguna explicación. Ya la han visto en Neurocirugía y en Psiquiatría. Me gustaría que me diesen algún consejo, referencia o contacto que pueda ayudarnos. Muchas gracias.

Dana Gómez

Si partimos de la base, según nos cuenta, de que realmente se han descartado posibles procesos inflamatorios, edemas, hemorragias cerebrales, quistes, tumores, patologías neurodegenerativas -como el alzheimer, el parkinson, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica o la enfermedad de Huntington- y malformaciones orgánicas es preciso ahora descartar posibles problemas genéticos o cromosómicos de nacimiento y déficits nutricionales. Y a continuación valorar una posible infección parasitaria o microbiana. Nuestra sugerencia es que su mujer acuda a expertos cualificados en Moraterapia (pregunte por alguno cercano a su domicilio en el 978 601 501) y en el Par Biomagnético (le sugerimos que acuda a las consultas de D. Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o del Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Y si éstos no lograran encontrar y resolver el problema busque un osteópata con experiencia (en la madrileña localidad de Majadahonda tiene usted a Joseph Castelli (91 634 38 02). Creemos que realmente podrán ayudarles.


Sr. Director: necesito que me orienten. Actualmente estoy tomando una cápsula de Aceite de Krill y pensaba tomar también una de coenzima Q10 y otra de Gingko Biloba Forte debido a que tengo principio de alzheimer y dolores en las piernas. ¿Puedo tomar las 3 cápsulas a la vez? Gracias.

Mª Pilar Rodríguez
Vic (Barcelona)

Puede; pero no va a resolver así su problema. Le invitamos a leerse los numerosos textos que hemos explicado sobre esa patología, especialmente los publicados en la sección de Medicina Ambiental que aparecieron entre los números 132 y 138. El alzheimer puede prevenirse -e incluso paralizarse su avance- pero siguiendo un tratamiento holístico.


Señor Campoy: gracias por crear y dirigir una revista donde lo que prima es informar con rigor. Soy una mujer de 57 años a la que en el año 2003 –cuando tenía 50 años, mucha barriga, tensión alta y depresión- el Dr. Pedro Subirana -de Palma de Mallorca- me diagnosticó cándida albicans en los intestinos. Me puso un régimen libre de hidratos de carbono, levaduras y azúcar y luego me recetó medicamentos de farmacia para, muy pronto, cambiarme esa medicación por un producto natural. Y se me ha reducido la barriga pero no del todo. Me gustaría que me dieran información sobre este problema y si se puede llegar a curar. Actualmente el doctor Subirana está retirado y me hago los análisis muy de vez en cuando con un médico de Medicina General pero los médicos son muy escépticos y no creen en ello. Lo cierto es que el problema sigue ahí y me gustaría saber si aquí en Palma conocen ustedes algún naturista que lo trate. Y también el insomnio de manera natural (hoy tomo Somnovit). Una última pregunta: en una de sus revistas leí un reportaje que hablaba de un Dr. Subirana. ¿Es el mismo que me visitaba a mí? Porque aquí se dijo que se había retirado pero a ciencia cierta no se sabe nada de él. ¿Me podrían dar noticias suyas, su teléfono o su dirección? Muchas gracias.

Catalina Sastre Isern
(Palma de Mallorca)

Mires usted, el Somnovit es una benzodiazepina para dormir que puede provocar trastornos del sueño –entre ellos el insomnio que quiere usted evitar- además de ansiedad repentina, alucinaciones, excitación y hasta amnesia anterógrada, es decir, que no recuerde lo sucedido mientras estuvo levantado después de tomarse el medicamento. No se lo aconsejamos. En cuanto al Dr. Pedro Subirana que apareció en la revista es el mismo que a usted le trataba… lo que hubiera sabido si hubiese pinchado estando en nuestra web en el banner de nuestro Consejo Asesor ya que es miembro del mismo y aparece ahí su foto y su currículo. Y ciertamente se jubiló en España pero, hombre inquieto, se fue a Bolivia donde ha estado tratando pacientes en los últimos años. Es más, se ha dedicado a aprender –y practicar- los conocimientos ancestrales de los indios bolivianos desarrollando una singular terapia que intenta ahora desarrollar y enseñar. Lo que hará si finalmente vuelve a vivir a nuestro país como hace poco nos insinuó. Por lo que se refiere a su problema nuestra sugerencia es que se haga un test para saber a qué alimentos es alérgica o intolerante y los elimine de su dieta. En cuanto a la candidiasis puede usted afrontarla con el Par Biomagnético o con simple bicarbonato sódico.


Estimado Director: soy lector de su revista desde hace varios años, tengo en mi poder casi toda la colección de la edición impresa y nunca les he escrito pero ahora desearía recabar la opinión de sus expertos sobre el Chitosán como coadyuvante para el control de peso. Según un cardiólogo que conozco es bueno tomarlo de cuando en cuando para prevenir enfermedades cardiovasculares. El otro asunto sobre el que me gustaría recabar su opinión se refiere a la Magnetoterapia pues tengo entendido que muchos deportistas la utilizan para aliviar sus dolores. Agregaré finalmente que suelo estar siempre de acuerdo con la línea editorial de la revista pero me gustaría preguntarle si no se cansa usted de decir que el SIDA no existe cuando han muerto -y lo siguen haciendo- tantas personas de esa enfermedad. Y si no es así, ¿por qué fallecen si supuestamente no están enfermas? Por último, y abusando de su paciencia, no quiero dejar pasar la ocasión para criticar duramente a la industria de los "suplementos alimenticios" puesto que observo que lamentablemente su política comercial se parece cada vez más a la de las farmacéuticas, con todos los vicios y abusos que eso conlleva. Se da la circunstancia de que las medicinas alternativas están cada vez más lejos del alcance los enfermos que no tengan la suerte de disponer de una economía bien saneada. Muchas gracias por todo. Espero su amable respuesta.

José Manuel Villanueva Fernández
Hevia, Siero (Asturias)

El chitosán es una fibra que se extrae del caparazón de algunos crustáceos y se supone que atrapa la grasa en el interior del tubo digestivo para que no sea absorbida por el organismo pero aún así no sirve para adelgazar. Quizás sí para prevenir patologías cardiovasculares pero sólo entre quienes ingieren muchas grasas saturadas animales (y en escasa medida si la ingesta es alta). En cuanto a la Magnetoterapia evidentemente es útil para aliviar dolores; está constatado y hay miles de centros en el mundo que se dedican a usarla por eso. Por lo que se refiere al SIDA dejaremos de decir que el VIH no existe y el SIDA es una enfermedad inventada en cuanto alguien nos demuestre que estamos equivocados; hemos retado a hacerlo públicamente en numerosas ocasiones a los expertos –especialmente a quienes viven de su “investigación”- y seguimos esperando. Y perdónenos pero si usted aún cree en ello es porque o no ha leído lo que hemos publicado o no lo ha entendido. Por lo que se refiere a la lamentable estrategia comercial de buena parte –no de toda- de la industria de los llamados suplementos alimenticios o dietéticos estamos de acuerdo con usted.


Sr. Director: he leído recientemente que beber demasiada agua es perjudicial y me interesa conocer su opinión ya que en su obra La Dieta Definitiva usted asegura lo contrario. Verá, según la doctora británica Margaret McCartney la sugerencia habitual de beber dos litros y medio al día es un error porque no hay ensayo científico alguno que avale la afirmación de que hacerlo sea saludable. Recordando que en cambio hay artículos que lo critican como el publicado en el 2002 en American Journal of Physiology que concluía que “la recomendación de beber demasiada agua podría ser peligrosa porque puede conducir a la hiponatremia y a la exposición a contaminantes así como a que mucha gente se sienta culpable por no tomar la suficiente cantidad de agua”. Según insinúa Margaret McCartney detrás de esa recomendación estarían en realidad las compañías productoras de agua embotellada cuyo consumo ha aumentado espectacularmente en los últimos años. Por otra parte, el médico español Juan José Rufilanchas -cirujano cardiovascular del Hospital Ruber Internacional de Madrid- le dijo hace poco al periodista Julio César Iglesias que lo de tomar tanta agua es “una moda” que si bien para una persona normal no tiene trascendencia puede tenerla para “los enfermos cardiópatas” ya que eso puede llevarles a una “insuficiencia cardiaca” o a sufrir edemas en los pies o en la tripa obligándoles a estar luego tomando diuréticos para extraer el agua y la sal. Añadiendo que hoy existe una simple campaña de marketing para que bebamos mucha agua a fin de llenar los bolsillos de algunos empresarios. “Lo peligroso –añadiría- no es la deshidratación sino la intoxicación por agua. Sabemos desde el 2002 que los atletas que en los maratones colapsan o mueren es por intoxicación por agua. En la maratón de Boston de ese año se sacó sangre a 488 corredores antes y después de correr la maratón y se vio que la mayor parte de los corredores tenían el sodio bajo; es decir, habían bebido demasiada agua. Y que los que se colapsaban y los que llegaban a la meta y perdían el conocimiento o estaban confusos -no sabían lo que hacían- todos tenían intoxicación por agua. Ninguno de los que tenían cierta deshidratación tenían problemas de confusión ni de síncope; es decir, que lo que mata es la intoxicación por agua y no la deshidratación”. Explicando: “A partir de un sodio bajo, de menos de 125 partes por 1000, se empiezan a tener temblores, confusión, pérdida de memoria y, al final, uno se puede colapsar y hasta morirse. Tengo aquí la foto de una chica inglesa que había tomado drogas, se encontró mal y pensando que estaba deshidratada se bebió 3 o 4 litros de agua inmediatamente. ¿Y qué pasa? Que hasta que los riñones empiezan a filtrar esa agua las células se hinchan transitoriamente como también se hinchan las células del cerebro que están metidas en un cofre, que es el cráneo, que no se puede dilatar y por tanto las células del cerebro se encuentran aprisionadas pudiendo llegar a un trastorno nervioso que lleve al coma y a la muerte. Debido a este mecanismo es por el que se muere la gente que corre en los maratones, porque entran en edema cerebral y al final se puede uno morir por intoxicación de agua”. En suma, el Dr. Rufilanchas entiende que “la persona que no hace ningún tipo de ejercicio físico importante tiene que beber lo que tenga de sed; ni una gota más, ni una gota menos”. Y aún diría más: “Si usted se toma ahora una anchoa que contiene mucha sal a los cinco minutos necesita usted beber; y lo que le pide su cuerpo beber es la cantidad de agua exacta que usted necesita para disolver la sal que contiene esa anchoa. Es un mecanismo tan fino que no lo puede duplicar nadie; y sobre todo, no lo puede duplicar la televisión donde se ven los anuncios que invitan a tomar 2 o 3 litros de agua al día. Eso es publicidad engañosa y alguien debería meter mano en esta historia porque eso no induce más que a que gane mucho dinero gente que nos está engañando. Los atletas es otro problema. Siempre se ha dicho a los atletas “bebe por delante” y eso además se ha trasmitido también al público. Bien, pues está claro que el atleta bueno, el que gana la maratón, ha bebido mucha menos agua que el que llega el último. El último es el que ha estado bebiendo todo el tiempo y al final tiene intoxicación por agua. Bueno, igual bebe porque no es bueno y su carrera en vez de 2 horas dura 6. Pero los atletas buenos beben poco y, en todo caso, están un poco deshidratados, no sobrehidratados. Estar sobrehidratado no es nada bueno”. Interrogado finalmente sobre si beber 3 litros de agua diarios le parece entonces una barbaridad respondería: “Sí, me parece una barbaridad ya que lo único que se está haciendo es intercambiar agua. Si de verdad el agua sirviese para algo a la mañana siguiente uno pesaría 3 kilos más”. En cuanto a si beber mucha agua no logra una sana limpieza celular fue contundente: “En absoluto se produce ninguna limpieza celular. En todo caso lo que hacemos es hacer trabajar al riñón de más o sin necesidad”. ¿Qué opinan?

José Luis Ortega
(Valencia)

Las aseveraciones de la doctora Margaret McCartney son tan banales que no merecen respuesta.
Mire usted, se dice que alguien sufre Hiponatremia cuando en un organismo hay tal déficit de sodio extracelular que el potasio pasa al interior de las células y entonces atrae hacia ellas demasiada agua con lo que éstas se hinchan. Algo que no provoca mayores problemas ya que el organismo corrige la situación -antes o después- equilibrándose mediante la llamada bomba sodio-potasio; salvo que ocurra en el cerebro ya que sus células no tienen la misma posibilidad. Pero se sabe que lo suele provocar una quemadura, una insuficiencia cardíaca congestiva, una fuerte diarrea, vómitos, una sudoración excesiva, la ingesta de diuréticos, una enfermedad renal, una cirrosis hepática o el llamado Síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIHAD); no el beber tres o más litros de agua diarios. En cuanto al Dr. Rufilanchas mezcla en esa entrevista verdades con medias verdades –o séase, con mentiras- y hace afirmaciones más que discutibles. La cantidad de agua adecuada para ser ingerida depende de muchos factores y generalizar lleva siempre a la equivocación. Depende del sexo, de la edad, del clima, del lugar en el que se vive, del estado de salud de la persona… No requiere la misma agua un esquimal que un beduino. Ni un niño que un adulto. Ni una persona sana o delgada que una obesa y enferma. Especialmente si la misma está intoxicada –y acidificada- como es el caso de la inmensa mayoría de quienes están obesos o sufren sobrepeso. Por tanto lo lógico es beber sólo cuando se tiene sed… en condiciones y situaciones normales. Pero no es ése el caso de un atleta de maratón ni de muchos otros deportistas profesionales –pilotos, ciclistas, futbolistas, etc.- cuando están en acción. Pues bien, una persona con sobrepeso u obesa es una persona con el espacio celular intersticial muy “sucio” y, normalmente, con exceso de sodio. Y lo que debe hacer es desintoxicarse, limpiarlo e ingerir potasio natural. Para lo cual se necesita ingerir agua limpia de manantial –y no de grifo, desestructurada y con cloro- en abundancia. Lo de que es una pérdida de tiempo y esfuerzo porque el agua entra y sale sin más del organismo no aprovechándose porque no se queda dentro es una soberana estupidez que denota una ignorancia manifiesta; es como decir que comer es inútil porque luego se va todo por el ano y no se queda dentro. Lo mismo hay quien dice que debe ser incluso malo eso de comer porque cuando sale la mierda huele fatal. Las células no se hinchan por ingerir demasiada agua; se hinchan cuando el equilibrio entre el sodio y el potasio se rompe y el primero predomina. Porque en tales casos el potasio ocupa en el interior de las células el lugar que habitualmente ocupa el sodio. Por tanto nadie se “sobrehidrata” por beber mucha agua. Y decir que beber demasiado puede producir intoxicación por agua suena ya a chiste. Uno puede contaminarse bebiendo agua sólo si está intoxicada; no tiene nada que ver con la cantidad aunque es obvio que cuanta más agua contaminada se beba más se contaminará nuestro cuerpo. Lo que sí es evidente es que ingerir mucha agua tras hacer ingerido droga para diluir ésta es absurdo porque cuanto más se diluya a más lugares llegará y mayor efecto producirá. Así que extrapolar que por eso ingerir mucha agua es malo para la salud es pura demagogia.


Sr. Director: he leído en un Editorial suyo que ya se ha logrado regenerar con células gliales el nervio óptico de personas que habían quedado ciegas por padecer glaucoma y recuperar así la vista. ¿Podrían decirme quién ha logrado eso y dónde por favor? Gracias.

Carmen Rodríguez
(León)

Se trata de una información errónea que debemos rectificar. En realidad lo que se ha logrado ya con células procedentes de la glía envolvente olfatoria es la regeneración de axones del nervio óptico pero en animales de experimentación –ratas- lo que sin duda es relevante para el futuro tratamiento del glaucoma en seres humanos. Así lo indican los artículos científicos publicados en varias revistas de prestigio. Precisamente en julio pasado la Fundación Investigación en la Regeneración del Sistema Nervioso (Fundación IRSN) que lleva años apoyando los trabajos de la Dra. Almudena Ramón Cueto solicitó financiación a la Fundación Ramón Areces –que patrocina el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa del CSIC- para un proyecto titulado Reprogramación de las neuronas ganglionares de la retina del ojo glaucomatoso hacia la regeneración mediante trasplante de glía envolvente olfatoria que va en ese sentido. Se está pues cada vez más cerca de ello pero aún no es desgraciadamente una realidad. Lamentamos el error producido al interpretar equívocamente uno de esos trabajos.


Estimado Director: ante todo enhorabuena por la revista pues están haciendo un trabajo impresionante para darnos una información que de otra manera sería difícil de conseguir. Conozco su revista desde hace tres años -cuando tenía 30- y se me acababa de diagnosticar un tumor maligno en el pecho derecho calificado como “muy agresivo” -de 7 a 8 cm de tamaño y bastante visible a simple vista- por lo que me hice inmediatamente las pruebas necesarias en Valencia para una mastectomía y posterior tratamiento de quimioterapia. Fue entonces cuando cayó en mis manos su revista y empecé a recabar información sobre otros tratamientos menos agresivos para recuperar mi salud. La idea de perder mi pecho derecho y enfermar después con la quimioterapia me tenía sumida en una gran angustia. Finalmente pudo más mi deseo de conservar mi salud y todo mi cuerpo que el miedo que tenía… y el que me metían mis médicos del hospital. Un día antes de operarme decidí cancelar la operación y tomarme unos meses para probar otros métodos dejando para más adelante la quimio y la mastectomía si fuera necesario. Pues bien, hoy estoy libre de cáncer a pesar de que nunca llegué a seguir los tratamientos hospitalarios. Lo que hice fue adoptar una dieta macrobiótica estricta para mi problema de salud -que aún sigo aunque no tan estricta- y seguir durante dos años un tratamiento ortomolecular. Además me sometí a sesiones de hipertermia pero por hipnosis, empecé a tomar MMS y me inicié en la respiración consciente, el yoga dinámico y la meditación. Comprendí que la vida no es para siempre y cambié todo lo que no me gustaba en mi vida volviéndome una persona mucho más relajada y feliz. El camino es difícil. Surgen muchas dudas, altibajos de ánimo y conflictos con las personas que nos quieren... pero merece la pena seguirlo. El cáncer se puede curar de una manera consciente, tomando nuestras propias decisiones y preservando la buena salud en todo momento. En todos estos años de sanación no he tenido ni un dolor, ningún efecto secundario y nunca me he sentido enferma. Ahora estoy feliz y quiero dar testimonio de que esto no es un milagro sino una realidad al alcance de quien quiera quererse y cuidarse de verdad. Aunque en el hospital sigan diciendo que tengo “suerte” y he vivido "una remisión espontanea". Una vez más muchas gracias por su revista; a ella le debo el comienzo de mi nueva vida y de mi curación. Me gustaría por eso ayudar a otras personas así que no me importa que publiquen mi e-mail por si a alguien le fuese de utilidad mi experiencia; es aldeasviejas@yahoo.es.

Helena Pillado

Le agradecemos su carta y su ofrecimiento. Y sobre todo que nos haya hecho partícipes de su recuperación porque raramente las personas que mejoran gracias a nuestras informaciones y sugerencias nos escriben para decirnos cómo les ha ido lo que es una lástima porque sus casos podrían servir para ilustrar y/o animar a otras personas que padecen problemas similares.


 

NÚMERO 141. SEPTIEMBRE 2011.

Sr. Director: hace poco colgué en mi página de Facebook un enlace a vuestro video La farsa del SIDA en el que explicáis que nadie ha demostrado siquiera la existencia del VIH. Pues bien, una conocida mía diagnosticada como portadora de VIH y en tratamiento desde hace muchos años -era adicta a la heroína cuando supuestamente se contagió- decidió suspender la medicación que estaba tomando de forma radical tras conocer lo que habéis publicado así como algunas otras informaciones que encontró por su cuenta. Y yo estoy inquieto preguntándome si eso no podrá perjudicarla. A fin de cuentas me siento un poco responsable de su decisión al haberle facilitado vuestra información. Actualmente no consume heroína, la única droga que toma habitualmente es tabaco y lleva una vida aceptablemente saludable. Me preocupa sin embargo que suspender la medicación de forma tan radical pueda traerle problemas. ¿Qué pueden decirme? Gracias.

Julián García Camacho

Dejar de consumir de forma radical una sustancia que se está ingiriendo puede tener consecuencias a corto plazo si el organismo reacciona de forma exagerada al necesitar un tiempo de adaptación. Pasa hasta cuando uno deja el tabaco siendo éste puro veneno. Es lo que se conoce popularmente como “sufrir el mono”. Agregaremos que hay muchos médicos a los que ese hecho les “asusta” porque las reacciones son a veces imprevisibles pero no es más que una reacción natural y normalmente no peligrosa. En realidad el principal problema de quienes dejan una medicación no sólo inútil sino peligrosa es… psicológico, mental. No pueden dejar de preguntarse si han hecho lo correcto, si no se habrán equivocado. Y entonces cualquier problema mínimo de salud lo achacan a un empeoramiento de su patología: un simple resfriado, un dolor de cabeza, no dormir bien, sentir dolor muscular, un mareo.... Todo les hace preguntarse si la causa de ello no estará en haber abandonado el tratamiento farmacológico. Y ése sí es un problema que sólo puede afrontar la persona a nivel individual. Es un problema de convicción. Algunos médicos que dudan de la existencia del SIDA y saben que los antirretrovirales no funcionan se plantean qué hacer con los pacientes que les llegan porque la inmensa mayoría acude a ellos en estado deplorable. Y no pueden dejar de preguntarse si no tendrán realmente SIDA dado su estado y que las defensas las tienen por los suelos. Sin embargo todos esos pacientes no acuden a ellos “enfermos”, acuden envenenados. Con su organismo destrozado por la ingesta de unos fármacos tan iatrogénicos como inútiles. Y lo que tienen que hacer pues esos médicos es tratarles de ese envenenamiento. Explicándoles por qué están así y diciéndoles que si siguen tomando tales venenos sencillamente pueden llagar a morir. Pero no de SIDA sino a causa de los fármacos que ingieren. Lo que hay que hacer pues, ante todo, es conseguir que pierdan el miedo. Y luego desintoxicarles a fondo, desacidificar sus organismos, oxigenarles, nutrirles ortomolecularmente, reequilibrarles a nivel energético, seguir una alimentación sana, hacer algo de ejercicio, dormir bien y suficientemente, beber agua de calidad, respirar aire puro e intentar disfrutar de la vida y de los seres queridos. Es así de “simple”. Eso hará que suban las defensas de su amiga, se armonice el organismo y recupere la salud.


Sr. Director: sé que están desbordados con consultas así que entenderé que no me contesten porque seguro que hay casos más urgentes que el mío pero de todas formas les cuento mi problema por si pueden ayudarme. Según las dos últimas analíticas que me han hecho tengo unos niveles muy bajos de insulina en sangre (1,68 y 2) cuando los valores de referencia están entre 3 y 25. Lo extraño es que el nivel de glucosa es de 82, muy bajo (en realidad he tenido hipoglucemia toda la vida). Y el caso es que ni el médico de familia ni el endocrino saben explicarme la causa de estos resultados así que le agradecería enormemente que me orientara porque realmente estoy preocupado. No sé si estoy desarrollando diabetes o qué. Muchas gracias por adelantado.

Francisco Moreno
(Badajoz)

¿Está usted enfermo? ¿Se siente mal? ¿Le duele algo? ¿Se marea? ¿Está siempre cansado? ¿Tiene insomnio? No lo dice usted. Mire, podríamos hacerle muchas más preguntas similares pero la idea es que entienda –usted y los demás lectores- que uno no está “enfermo” porque al hacerse una analítica los niveles detectados de una sustancia no se hallen entre los valores de “referencia”. Son de ”re-fe-ren-cia”. No son valores absolutos. Y por sí mismos no indican nada. Si usted se siente bien y no tiene problemas de salud, ¿a qué viene su preocupación? Lleve una vida sana y feliz y ¡despreocúpese! Dicho esto añadiremos que la insulina es una hormona formada por 51 aminoácidos que se produce y segrega en los islotes de Langerhans –en el páncreas- y es vital para aprovechar los nutrientes -especialmente los carbohidratos y las proteínas- a fin de obtener energía en forma de moléculas de ATP (adenosín trifosfato). Provocando su déficit la diabetes mellitus y su exceso hiperinsulinismo con hipoglucemia. Mire, vamos a explicarlo de forma sencilla y muy resumida: cuando ingerimos comida demasiado rica en azúcares -y eso incluye el azúcar blanco y moreno, la miel, la jalea, los hidratos de carbono refinados, las chuches, los pasteles, los dulces, los helados, las galletas y todo alimento preparado o envasado al que se añade estúpidamente azúcar para hacerlo más “apetecible”- el nivel de glucosa en sangre se eleva rápidamente y entonces para controlar ese exceso el páncreas segrega insulina. Y, por el contrario, cuando el nivel de glucosa es demasiado bajo el organismo libera glucagón merced a la acción de otra hormona llamada somatostatina. Debe saberse que también puede estimularse la liberación de insulina con la ingesta de suplementos o alimentos ricos en tres aminoácidos: la alanina, la glicina y la arginina. Y, sobre todo, que la llamada “hormona del estrés”, la noradrenalina, inhibe la liberación de insulina. Luego ante todo ¡relájese! Vamos a ser claros: si no hay una disfunción orgánica clara que impida al organismo regular el nivel de glucosa en sangre –y ya le adelantamos que en la mayor parte de los casos esas disfunciones las provocan fármacos de consumo habitual- basta siempre con seguir una alimentación libre de alimentos y bebidas azucaradas, hidratos de carbono refinados, cafeína y alcohol para no tener ningún problema. En pocas palabras, no hay dieta más eficaz para que un diabético se sienta bien –y para quienes quieran evitar sufrir ese problema el día de mañana- que alimentarse siguiendo las normas de La Dieta Definitiva y aprender a relajarse. Sépalo.


Saludos y gracias a todo el equipo de la revista por educar en temas de salud. Me gustaría que me orientaran: tengo un eccema desde los 14 años. Salió en el centro del pecho y, al tiempo, en las aletas de la nariz. Me dieron corticoides tópicos y durante unos años estuvo estable aunque no los usaba demasiado pues no me hacían gracia (y eso que no conocía sus efectos secundarios). El problema es que hace unos seis años me brotó realmente fuerte en toda la cara y el pecho y ya ni los corticoides hacían nada porque mi cuerpo se acostumbró a ellos. Fui de un dermatólogo a otro y lo único que sabían hacer era cambiarme el corticoide anterior por otro más fuerte y encogerse de hombros. Hasta que empecé a ver cómo mi piel perdía grosor y antes de dañar mi hígado y piel decidí dejarlos. Desde entonces y hasta hace un año fue una etapa realmente terrible, usando gorras, evitando a la gente y los lugares públicos, la playa, caminando por el lado de la calle donde menos gente hay, no mirando a la cara al hablar… La autoestima desaparece tan rápido como la gente se fija en ti y te señalan llegando al borde de la depresión o, cuando menos, al borde de la desilusión. Antes practicaba mucho deporte pero ahora en cuanto pierdo un poco el aliento por el esfuerzo o sudo me brota más el eccema. Éste ha pasado en estos años por muchas fases. Al principio fue húmedo con supuración, luego seco con descamación y después sólo se ponía roja la piel sin descamación, lo que me hacía pensar que interactuaba y por tanto no era algo crónico como decían los médicos. Fue entonces, hace ahora 2 o 3 años, cuando decidí cambiar mis hábitos alimenticios. Hoy no como pescado ni marisco y carne sólo una vez por semana (pollo o cordero). Como mucha fruta, verduras, pasta, arroz, legumbres y soja -integrales y ecológicas-, bebo y cocino con agua de una fuente de la montaña que yo mismo recojo de excelente calidad, no como bollería, enlatados, bebidas gaseosas o azúcar de forma directa, hago mi propio pan y no tomo lácteos. He vivido en varias ciudades con climas distintos, uso poco el teléfono móvil y hace años que no tomo ningún tipo de pastilla ni medicina. No tengo patologías respiratorias asociadas al eccema como -según dicen- el asma. Actualmente sigo la dieta de un médico hindú ayurvédico porque en mi desesperación me fui a China, a uno de los mejores hospitales, a ver un especialista en Medicina Tradicional China y Dermatología que me prescribió fitoterapia. Al volver a España estuve más de 8 meses con su tratamiento pero no funcionó. También me pusieron agujas de acupuntura que sí funcionaron; y rápidamente. Pero me dijeron que no era la mejor solución y sólo era momentáneo. No fumo ni bebo. Y sólo uso productos de limpieza y corporales totalmente naturales. He practicado ayunos, limpiezas hepáticas y demás... En suma, he llamado a todas las puertas que conocía. Bueno, pues hace como un año el eccema desapareció casi totalmente y estuvo así muchos meses (aún recuerdo al primer médico cuando le decía a mi madre que se aguantase, que lo mío era para toda la vida). Sin embargo ahora ha vuelto con fuerza. Me gustaría por ello que me aconsejaran sobre mi problema pues si bien no supone un riesgo físico sí lo supone a nivel psicológico ya que te aísla del resto del mundo y de una vida normal. También me gustaría que me aconsejaran a alguien a quien consultar, esté donde esté. Un dato curioso: yo practico meditación y Tai-Chi pues después de las prácticas el eccema mejora. Y al pasear por el bosque, fuera de la ciudad. En fin, aunque tengo una teoría –relacionada con las microondas- supongo que ustedes podrán interpretar mejor mi caso. Asimismo me permito sugerirles hacer un reportaje sobre esta patología -cada vez más extendida- ya que no he visto ningún artículo dedicado a ella. Por favor, contéstenme. Gracias y un abrazo.

Sergi
(Palma de Mallorca)

Los eczemas suelen deberse a problemas de intolerancia o alergia. Así que debe usted valorar este punto ante todo. Empiece averiguando si es intolerante o alérgico a algunos tejidos u objetos. El problema se lo puede estar causando tanto una camisa o un jersey como un simple colgante. Use pues solo productos textiles naturales –seda, algodón, lana…- sin mezcla. Y no lleve encima nada metálico (existe asimismo la posibilidad de que el problema lo cause algún objeto que se quedara en su interior si se ha sometido a alguna operación pero al no mencionar nada al respecto cabe descartarlo). El segundo aspecto a valorar es el de los productos de higiene, tanto de hogar –detergentes, suavizantes, limpiadores, ambientadores, etc- como personales –champús, geles, cremas, jabones, etc., lo que usted ya parece haber hecho. El tercero es el de los alimentos; debe usted someterse a sendos test de intolerancia y alergia para saber exactamente a qué alimentos es sensible y eliminarlos de su dieta. En la revista se anuncian laboratorios que los efectúan. El cuarto parámetro a valorar es si el problema se lo causa algún fármaco que haya estado -o esté- ingiriendo. Y el quinto es saber si la causa puede ser un problema de contaminación medioambiental. Tanto porque sea usted alérgico a los hidrocarburos del ambiente que transportan de un lado a otro los pólenes -e incluso porque provoquen éstos el problema- o se trate de sensibilidad a los tóxicos químicos que nos invaden o a posibles radiaciones telúricas o electromagnéticas. Le sugerimos que le hagan un test diagnóstico por biorresonancia para saberlo. Obviamente lo mejor sería consultar su caso personalmente con alguien que sepa hacer todo esto; por ejemplo, con el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


Estimado Sr. Campoy: tras la lectura de la revista nº 138 me animé a comprar el libro La Biblia contra el cáncer del Dr. David Khayat porque en principio tanto el reportaje como ese doctor me llamaron la atención pues reconocer que aproximadamente el 20% de los canceres pueden estar relacionados con nuestros comportamientos alimenticios es una contundente afirmación en el mundo de la Oncología en el que ese médico es muy conocido en este momento. Sin embargo debo decir que aunque el título me generó mucha expectación al concluir la lectura sentí una gran decepción. Está claro que la decepción es mayor cuando uno pone excesiva esperanza en un tema y eso es lo que a mí me ocurrió. En fin, no voy a entrar a valorar muchas de las cuestiones que ese doctor afirma porque ello me llevaría a extenderme en demasía pero quisiera puntualizar alguna afirmación que me ha resultado altamente “chirriante”. En sus conclusiones finales afirma que él “no es de ésos que cree que los teléfonos móviles sean cancerígenos” porque ningún estudio lo demuestra. Añadiendo que más bien pasa lo contrario, que “todos demuestran que no son cancerígenos” (pág. 265 del libro). Usted conoce mejor que yo el tema pero a mí me surge la duda: ¿cómo puede un oncólogo desconocer los estudios y recomendaciones que a nivel europeo se están llevando a cabo sobre los campos electromagnéticos? A lo largo de las páginas de su libro ese señor despliega todo un arsenal de estudios europeos y desconoce que haya alguno que dé como resultado efectos contra la salud de las ondas electromagnéticas. Desinformado o interesado. Poco más adelante también afirma que uno de los mejores descubrimientos del progreso del hombre es la radioactividad –la considera ”benigna”- y su aplicación en cáncer. Es decir, desconoce también los estudios que demuestran la prácticamente nula efectividad de esos tratamientos y sus efectos secundarios. En suma, publicar un libro sobre esa patología con un título tan contundente como La biblia contra el cáncer llama a engaño porque al final lo único que aporta en él es el reconocimiento de que la alimentación es vital en los procesos cancerígenos. El resto son afirmaciones contradictorias y probablemente falsas. Yo, por si acaso, seguiré creyendo que el azúcar blanco no es bueno y buscaré endulzantes lo mas naturales posibles. Preferiré el resveratrol de las uvas que el de dos/tres vasos de vino diarios. Preferiré dejar de lado la leche porque las aportaciones de calcio las puedo conseguir de otros productos naturales con mejor absorción y calidad. Tomaré infusiones porque sigo sin creerme que el café sea bueno. No tomaré soja y buscaré otras leches más saludables. Dudaré de que los embutidos europeos sean de mejor calidad que los americanos que, aunque pudiera ser, sólo lo es en parte pues los de este continente también están plagados de sustancias que nadie sabe cómo interactúan en nuestro cuerpo. La globalización también ha llegado a Europa ¡y cómo! Además no vacunaré a mis hijas contra el virus del papiloma humano, ni contra la gripe A, ni contra otra invención de la industria farmacéutica en su afán económico. Pero, sobre todo, intentaré ser honesto no olvidando estudios que dicen cosas contrarias a las que afirmo y calificando de “vendedores de sueños” a los que no comparten “mi” medicina. Tal es la conclusión final a la que llego tras la lectura de ese libro. No me fio. No me fio de un oncólogo que cree que su ciencia oficial es la que vale, la adecuada y la que cura, pero que al publicar un libro no se documenta del valor de los estudios que dan resultados contrarios y no tiene en cuenta otras corrientes de investigación; como la implicación en los procesos cancerígenos de la falta de resolución de conflictos emocionales. En ese libro nada se menciona al respecto. Y si lo ha hecho y no lo ha expresado todavía me fio menos. He querido ser crítico, como en una parte del libro se recomienda. No me conformo con lo primero que me dicen o aseguran y a ello me han ayudado mucho publicaciones como Discovery DSALUD que hace ya muchos años sembraron en mí la semilla de la investigación y el afán por conocer otras expresiones de entender la salud y la enfermedad, y a las que agradezco enormemente su existencia que espero y deseo sea por mucho tiempo. No quisiera que esta opinión desanimara a nadie en la lectura del libro; solo prevengo a los posibles lectores que no esperen de él mucho más que otros cientos de libros sobre el tema ya publicados. Y, sobre todo, sean críticos e investiguen. Muchas gracias

Peio Perurena
Burlada (Navarra)

David Khayat, exdirector del Instituto Nacional del Cáncer de Francia y jefe del servicio de Oncología del Hospital la Pitié-Salpêtrière, ha sido uno de los primeros oncólogos en reconocer que la alimentación juega un papel fundamental tanto en la prevención como en el tratamiento del cáncer. Y de ahí que le entrevistáramos ya que sus colegas ni siquiera son conscientes de algo tan evidente. Pero hasta ahí llega su aportación. Porque él sigue creyendo que la quimioterapia y la radioterapia son eficaces y que las radiaciones electromagnéticas no son peligrosas lo que, como nuestros lectores habituales saben bien, no compartimos en absoluto. En suma, salvo en eso no compartimos su pensamiento en nada. ¿Y por qué entonces le hemos dado cabida en nuestras páginas? Porque al menos ha dado un paso que sus colegas ni se han molestado en dar: el reconocimiento del papel que juega la alimentación en las “enfermedades”, cáncer incluido. Pero tenga la seguridad de que no se nos ocurriría ponernos en sus manos si se nos diagnosticara esa enfermedad.


Estimado Director: ante todo quiero darle la enhorabuena -a usted y a todo su equipo- por la labor de divulgación que realizan y la formidable información que contiene cada número. Sé del gran número de cartas que recibe y de la imposibilidad de publicar y contestar todas pero aún sabiendo esto me permito enviársela en la confianza -aunque no sea contestada- de que sea posible aclarar algunos puntos que me causan mucha extrañeza. Me refiero a la entrevista que hicieron en el nº 138 al oncólogo francés David Khayat, autor del libro La biblia contra el cáncer, que parece haber sido un éxito de ventas. Es cierto que está redactado de forma didáctica y, cuando menos, es satisfactorio que ya exista más de un oncólogo que empiece a dar importancia a la alimentación respecto a la incidencia de esta enfermedad pero me han causado perplejidad algunas de sus opiniones. Me ha extrañado por ejemplo su defensa de la ingesta de soja -no hace mención a la necesidad de que sea fermentada- y leche por las mujeres postmenopáusicas -cuando hay otros medios de conseguir calcio- pero sobre todo me ha llenado de estupor su opinión sobre la vitamina E a la que parece hacer responsable de la contracción de la enfermedad en un buen número de casos. "Una verdadera bomba de relojería con respecto al riesgo de cáncer es la vitamina E o alfa tocoferol" (páginas 205 - 206 del libro). Afirmación que parece basarse –ya que es el único que menciona- en el Estudio Select que dice tuvo que suspenderse a causa de la elevada incidencia de cánceres de próstata entre los individuos que recibieron el aporte de vitamina E. Sin embargo, por lo que yo sé el Estudio Select se realizó con vitamina E en forma de dl-alfa-tocoferol; es decir, con la forma sintética que parece ser menos activa. El estudio no se llevó a cabo pues con la vitamina E que tiene todos los isómeros, los cuatro de los tocoferoles y los cuatro de los tocotrienoles (alfa, beta, gamma y delta). Además parece que los resultados del citado estudio no reflejaban diferencias estadísticamente significativas, ni a favor ni en contra. De ahí mi extrañeza ante tantas advertencias a lo largo del libro contra la vitamina E. Porque ésta se ha mostrado eficaz -sobre todo la natural- como preventiva de distintas dolencias cardiovasculares y neurodegenerativas (véanse de hecho los consejos de la Sociedad Española de Neurología al respecto). Creo que sería bueno aclarar pues -en la medida de lo posible- hasta qué punto hay que tener en cuenta las afirmaciones del Dr. Khayat pues pueden causar ansiedad a muchas personas que toman suplementos de vitamina E. Gracias por su atención y saludos cordiales.

Carlos Gómez Carrera
(Málaga)

El llamado Estudio SELECT fue una investigación financiada por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y otros organismos dependientes de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de Estados Unidos efectuada con 35.533 hombres de 427 centros -de más de 50 años si eran afroamericanos y de más 55 si no lo eran, todos ellos estadounidenses, canadienses y portorriqueños- cuyo fin era comprobar si la ingesta de selenio y vitamina E, tomadas juntas o por separado, prevenía el cáncer de próstata. Y los resultados -publicados en diciembre de 2008 en JAMA- indicaron que ni ayudaba ni perjudicaba. Y es verdad que decidió suspenderse en un momento dado la administración de los suplementos pero no porque estuvieran siendo dañinos; luego la afirmación de David Khayat de que tuvo que suspenderse por eso no se ajusta a la verdad. Por otra parte hemos explicado ya varias veces dos cosas que son importantes entender. La primera es que las vitaminas sintéticas no sólo no tienen los mismos efectos beneficiosos que las naturales sino que pueden ser incluso perjudiciales. La segunda es que es fundamental la dosis. Y resulta ridículo alegar que algo no funciona si desde el principio la dosis terapéutica que va a darse es ridícula. Y en el caso del Estudio Select se dieron dosis diarias de 200 microgramos de selenio (concretamente L-selenometionina) y 400 IU de vitamina E (concretamente Acetato rac-α-tocoferol sintético.) Mire, la vitamina E natural en su forma biológicamente activa de D-alfa-tocoferol -presente en los aceites vegetales, pipas de girasol, cereales completos, alubias de soja, tomates, germen de trigo, espinacas, brécol, coles de bruselas y huevos- es uno de los antioxidantes más potentes y retarda el envejecimiento celular, protege de la oxidación a otras vitaminas como la C o el complejo B, alivia la fatiga, mejora la respuesta inmune, incrementa los niveles del llamado colesterol bueno (HDL) en sangre, facilita la acción de la insulina, es ligeramente diurética -por lo que se puede utilizar como coadyuvante para tratar la hipertensión- y protege a los glóbulos rojos frente a elementos tóxicos. Es más, está demostrado que facilita la acción anticancerígena del selenio cuando se encuentra presente durante las fases de promoción o proliferación. ¡Hasta Luc Montagnier recomienda suplementos de vitamina E a quienes se diagnostica de SIDA! Y pacientes sometidos a quimioterapia que han recibido suplementos de vitamina E antes de recibir el tratamiento no sufren la pérdida de cabello. Además son muchos los trabajos que implican a esta vitamina en la prevención y tratamiento de numerosas enfermedades de carácter degenerativo. Es más, se ha probado que dosis elevadas de vitamina E disminuyen la progresión del alzheimer (New England Journal of Medicine, 1997) y por ello la Sociedad Americana de Psiquiatría (AAP) recomienda su uso para tratar ésa y otras patologías mentales. Y lo más “chocante”: en el propio Journal of National Cancer Institute de marzo 1998 se publica un trabajo según el cual la vitamina E parece disminuir el cáncer de próstata en un 32%. Pero donde la vitamina E juega su papel más importante es frente a la patología coronaria ya que mejora la capacidad de resistencia cardiaca y la permeabilidad capilar dañada, ayuda a la recuperación del infarto minimizando la muerte del tejido como consecuencia de la falta de oxígeno reduciendo así la amplitud de la zona cicatrizada y reduce el grado de ateroesclerosis en las arterias coronarias. ¿Sin efectos secundarios? Pues algunos sí tiene. Se sabe que su ingesta por personas con hipertensión puede aumentarla inicialmente aunque después se convierte en elemento regulador. Quienes no deben ingerir suplementos de vitamina E son las personas con enfermedades reumáticas crónicas del corazón; dosis altas en esos casos pueden acarrear graves consecuencias. Cabe agregar que en algunas personas dosis muy elevadas -como las utilizadas terapéuticamente en Nutrición Ortomolecular- pueden provocar molestias como náuseas, ligeras diarreas y debilidad muscular. Eso es todo. Lo que afirma pues el Dr. Khayat no está justificado.


Querido director: en mi primer lugar quiero agradecerle su esfuerzo por la difusión de la revista y las respuestas a las preguntas planteadas. El motivo de ponerme en contacto con usted es el siguiente: tengo 56 años y llevo desde los 25 procurando ser responsable del cuidado de mi salud física y mental con dieta, ejercicios, yoga, psicoterapia, etc. De pequeña sufrí bronquitis asmática -por lo que estuve con vacunas hasta que tomé consciencia de lo que estaba haciendo- y en 1992 un desprendimiento de retina. Posteriormente, a los 48 años, comencé a sufrir un proceso de artrosis generalizada con contracturas frecuentes, migrañas y estreñimiento; de hecho tengo hemorroides y me operaron de una fisura anal. No estaba claro si podía ser fibromialgia. El caso es que leí en la revista un artículo en el que se hablaba del Dr. Elorza y el HANA, me puse en contacto con él y llevo ya año y medio haciéndome análisis y estando a dieta. Pero en el 2º análisis que me hice un médico internista decidió pedirme también la prueba del Helicobacter pylori y salió positiva. En esos momentos llevaba 2 meses con una hernia lumbar que me impedía andar; es decir, que había afectación radicular importante. Hasta ese momento yo estaba tratando la hernia con Homeopatía. En fin, me aconsejaron que tomara antibióticos y un protector gástrico para el Helicobacter pylori a fin de minimizar el riesgo de cáncer de estomago aunque no tenía síntomas evidentes -sobre todo por la dieta y vida saludable que llevo- pero como me cogió en un momento vulnerable seguí el tratamiento. Y unos días después tuve que ponerme corticoides por el problema de la hernia que no remitía y había riesgo de quedarme con secuelas para siempre. En fin, que ahora, 15 meses después, al volver a hacerme unos análisis sobre histaminosis ha vuelto a salirme positivo para el Helicobacter pylori y me gustaría tener más información al respecto pues esta vez no quiero ponerme el tratamiento con antibióticos. He mejorado un poco pero no mucho; de hecho el Dr. Elorza opina lo mismo. A pesar de seguir a dieta. He estado revisando las revistas y no he visto artículos que hablen del Helicobacter pylori. Le agradecería mucho que me diera información al respecto. Y muchas gracias por su labor. Un saludo afectuoso,

Ana
Coin (Marbella)

Hemos explicado en esta misma sección -varias veces ya- que lo mejor para eliminar la Helicobacter pylori, bacteria considerada la causa de la mayor parte de las úlceras de estómago y gastritis crónicas, es el uso del Par Biomagnético por alguien preparado; puede acudir por ejemplo a Juan Carlos Albendea (91 704 57 81) o al Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16). Dicho esto añadiremos que son útiles varios productos más: el ajo, la cebolla y el aceite de oliva virgen. Al menos así ocurre "in vitro". En el caso del aceite de oliva lo demostró no hace mucho un equipo del Instituto de la Grasa de Sevilla y se debe a su contenido en dos polifenoles amargos, dos conocidos glucósidos secoiridoides: el ácido elenólico y el tirosol. También la miel parece proteger la mucosa gastrointestinal de ella. Es asimismo útil el consumo de arándano rojo gracias a su riqueza en proantocianidinas como constató un equipo del Centro Marucci de Investigación perteneciente a la Universidad de Nueva Jersey (EEUU). También se ha comprobado que el extracto acuoso de tomillo inhibe de forma significativa su crecimiento -de nuevo in vitro- por su potente inducción de la actividad de la ureasa frente a la mucosa gástrica. Incluso un poco de alcohol -especialmente el vino tinto- permite detener su progresión según un trabajo de la Universidad de Ulm (Alemania). Terminaremos agregando que el brécol contiene una sustancia que mata la bacteria según un trabajo elaborado por la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) y el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia debido a que contiene gran cantidad de sulforafano. Por lo que a la afirmación de que esa bacteria puede producir cáncer se refiere nos va a perdonar pero no se justifica. Lo que podría es provocarle una úlcera. Si es que realmente es causa de ellas. Porque su presencia cuando hay úlceras se ha constatado pero que provoque éstas no; esa posibilidad es una mera suposición. En cuanto a la histaminosis le sugerimos que además de eliminar de su dieta todos los alimentos y fármacos a los que sea intolerante o alérgica ingiera durante una temporada quercitina en cápsulas; es un excelente antihistamínico natural.


Estimado Sr. Campoy: gracias por dirigir y editar tan extraordinaria revista, para mí la número uno en su especialidad. Y ahora permítame que le pida ayuda. Verá, tengo 68 años y hace 10 me detectaron cáncer de próstata por lo que hace ya nueve fui tratado con Radioterapia en la Clínica La Luz mediante un Acelerador Lineal de Intensidad Modulada de última generación. El tratamiento finalizó sin ningún efecto secundario posterior. Debo decir que también me hicieron una vasectomía hace 23 años sin que me ocasionara contratiempo sexual alguno. El PSA ha oscilado en estos nueve años entre 0,84 y 3,66 (actualmente tengo 2,88). El caso es que hace ocho años me quedé viudo y hace cinco me volví a casar. Y debo decir que si bien hasta los 62 mi vida sexual fue normal posteriormente comencé a utilizar Cialis de vez en cuando. El problema es que desde hace un año no me hace efecto. Y lo mismo sucede con Viagra y Caverjet (inyecciones). A pesar de ello la convivencia con mi mujer –mucho más joven que yo- es cordial y feliz. No discutimos y nos amamos psicológica y espiritualmente. La convivencia es agradable. Nos gusta hacer el amor y lo hacemos de muy diversas maneras… pero no tengo erecciones lo cual es un gran impedimento porque para completar satisfactoriamente el acto de hacer el amor es necesaria la erección; al menos en la mayoría de las ocasiones. A pesar de mi edad tengo un cuerpo de apariencia joven y musculado pues a lo largo de mi vida he practicado diversos deportes como amateur y profesional. Actualmente realizo ejercicios de mantenimiento con pesas y me encuentro físicamente bastante bien. No fumo, no bebo alcohol y me alimento según los principios de la medicina ortomolecular. Consumo legumbres, hortalizas, frutas, frutos secos, pescado, unos pocos lácteos (quesos y yogures), huevos y carnes (aves y jamón de york). Además tomo levadura de cerveza, polen, miel, germen de trigo, genjibre, cúrcuma y otros complementos vitamínicos y minerales. El urólogo de la Seguridad Social me controla el PSA cada 6 meses y hace poco me he hecho un análisis de testosterona; el resultado ha sido de 3,8 (lo normal es entre 2,7 y 8,3) y 1,0 de testosterona libre (sobre 4,9 a 21,6). Me dice que es poca cantidad pero que no puede recetarme la hormona ya que podría estimularme de nuevo el cáncer de próstata. Así que me recomienda que me implante una prótesis en el pene ya que la falta de erecciones se debe a la poca testosterona que produzco. El caso es que aunque noto que me falta un poco de energía gozo de excelente salud. No tengo problemas circulatorios, ni nerviosos, ni otras patologías. Los análisis de sangre y orina son normales. Mido 1,71 m y peso 80 kg. No tengo exceso de grasa corporal. Económicamente necesito trabajar y estoy al servicio de un familiar que me insulta y humilla constantemente lo cual me produce un fuerte estrés y desasosiego por lo que padezco depresión y ansiedad. ¿Podría decirme qué problemas físicos o psicológicos puede acarrearme el hecho de no producir la testosterona necesaria aparte del ridículo en la cama? Le ruego encarecidamente que me conteste. Atentamente,

F. C. N.
(Madrid)

La disfunción eréctil puede deberse a muchas causas pero las más comunes son el deterioro natural del organismo por la edad, la existencia de una obstrucción del flujo sanguíneo, una sangre demasiado espesa, la ansiedad, la depresión, diversas afecciones -desde la diabetes pasando por un colesterol LDL demasiado alto hasta el endurecimiento de las arterias- y los efectos secundarios de algunos fármacos, especialmente de los antihipertensivos, los cardiacos, los recetados para los problemas de próstata (como Propecia) y los ingeridos para aumentar el tono muscular-. Así que puede usted estar sufriendo los efectos de los fármacos que ha estado ingiriendo. Pero lo que es evidente es que hay ante todo dos problemas que debe afrontar: el posible miedo de no “estar a la altura” ante una mujer mucho más joven –y entonces requiere tratamiento psicológico (no psiquiátrico)- y la ansiedad y depresión que le genera su situación laboral. Y obviamente en eso no podemos ayudarle. Sí puede en cualquier caso ayudarle la ingesta de Aceite de Krill –por su riqueza en ácidos grasos omega 3-, de chocolate negro (dos cucharaditas al día), de semillas o pipas de calabaza y de ¡zumo de sandía! La ingesta de ésta última mejora la función arterial al reducir la presión aórtica como constató un equipo de investigadores integrado por los profesores Arturo Figueroa y Bahram H. Arjmandi en la Universidad Estatal de Florida (EEUU) en un trabajo que se publicó en American Journal of Hypertension. Trabajo que siguió a otro anterior efectuado en el 2007 por un grupo conjunto de investigadores de la Universidad A&M de Texas, la Universidad de Nevada y la Universidad de Oklahoma dirigido por Julie Collins que se publicó en Nutrition demostrando que el zumo de sandía es vasodilatador por su contenido en L-citrulina, aminoácido que se convierte en el organismo en otro aminoácido, la L-arginina -mediante la utilización del amoníaco presente en el organismo- cuya presencia da lugar a la formación de óxido nítrico, vasodilatador esencial en la función del endotelio vascular. Es decir, que la ingesta de zumo de sandía beneficia también a aquellos pacientes con trastornos metabólicos que producen demasiado amoníaco ya que ayuda a eliminarlo. Según Collins un vaso de zumo de sandía en cada comida durante tres semanas logra un aumento del 18% en la síntesis de óxido nítrico con la consiguiente disminución de la presión sanguínea. ¿Y por qué no utilizar entonces directamente arginina para obtener óxido nítrico? Pues porque quienes lo ingirieron oralmente sufrieron náuseas, diarreas y malestar gastrointestinal (cabe preguntarse si eso sucede también con la L-arginina). No pasa así en cambio cuando lo que se ingiere es la L-citrulina. Cabe agregar que otro equipo de científicos de la misma universidad texana –esa vez dirigido por el doctor Bhimu Patil- descubrió que también es útil para tratar la disfunción eréctil –al mejorar la circulación sanguínea- sin efecto secundario alguno. Ahora bien, sepa que la mayor cantidad de L-citrulina no está en la pulpa sino ¡en la corteza! que, bien lavada, puede consumirse sin problema o usarse conjuntamente con la pulpa para hacer el zumo.


 

NÚMERO 140. JULIO-AGOSTO 2011.

Estimados amigos: me gustaría saber si la ingesta de vitamina C en forma de ascorbato cálcico en lugar de ácido ascórbico -que es lo que sugerís en la revista al ser la primera más alcalina y la segunda más ácida- no tendrá el riesgo de crear cálculos en el organismo si se toma de forma continuada, ya sea como tratamiento o como prevención. ¿Qué podéis decirme al respecto?

Julieta Pérez

La ingesta de vitamina C a altas dosis es una medida terapéutica que debe estar limitada en el tiempo. Hemos explicado muchas veces que ningún exceso es bueno. Otra cosa es que ingiera un gramo diario ya que esa cantidad no tiene por qué presentar problemas salvo que se padezcan alteraciones congénitas o adquiridas del metabolismo del oxalato. Es pues cierto que toda sustancia que contiene calcio es potencialmente productora de cálculos pero ello no implica que los provoque necesariamente. Eso sólo suele ocurrir cuando la persona ingiere poca agua y sigue una dieta con un fuerte contenido de bases xánticas, alcaloides entre los que destacan la cafeína, la teobromina y la teofilina. José Ramón Llorente –presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular- nos hablaría en su momento de un trabajo que se hizo en un hospital australiano en el que se llegó a dar diariamente ¡hasta 1.000 gramos! (un kilo) a enfermos de cáncer durante tiempo prolongado por distintas vías sin que se formasen cálculos en los pacientes… pero ni eso implica que por tanto se puede abusar de su consumo. Son situaciones metabólicas muy distintas. En cualquier caso si prefiere ingerir otra forma de vitamina C pruebe con ascorbato potásico, sal potásica del ácido ascórbico y antioxidante empleado en la industria alimentaria con el código E-303 pero ya le adelantamos que en la Unión Europea se retiró como aditivo porque una ingesta excesiva puede provocar hiperpotasemia; eso sí, en tal caso compre un producto que además incluya ribosa -aumenta la eficacia del ascorbato al potenciar su actividad catalítica-, precursor fundamental tanto del ácido ribonucleico o RNA como de la adenosina que se requiere para la producción de ATP. Hoy el ascorbato potásico con ribosa se pauta en algunos países para evitar procesos degenerativos y potenciar el sistema inmune.


Estimado Sr. Campoy: trabajo en un centro de salud, soy fiel seguidor de su revista y además me he leído ya las obras Cáncer; qué es, qué lo causa y cómo tratarlo así como La Dieta Definitiva. Pues bien, es de ésta última de la que preciso unas breves aclaraciones. En la página 61 –tengo la 13ª edición- se dice que para evitar la carencia de minerales es preciso no abusar del cardo, las espinacas, las berenjenas, los tomates y los pimientos. Cuando yo siempre he creído que tomar muchos tomates y pimientos es sumamente beneficioso por las fantásticas propiedades de sus nutrientes, entre ellos el licopeno. Por otra parte, en la página 177 -en el apartado dedicado a los Endulzantes y dentro de Los alimentos permitidos- pone Ud. que la sacarina, la taumatina, los ciclamatos y el acelsufam K se pueden tomar “de forma moderada". Pues bien, dado que no soy amante de ninguna clase de endulzante de tipo artificial he sustituido dichos alimentos por “la milagrosa stevia" la cual consumo precisamente gracias a lo aprendido en su revista. Para concluir, si bien en las páginas 188 y siguientes dedica usted un apartado a “lo que se puede comer entre horas", dadas las reglas de la dieta a veces no me aclaro bien acerca de lo que realmente puedo ingerir. Quizás sea por mi inexperiencia pero, ¿por qué no escribe un segundo tomo que fuese algo así como una especie de "libro de recetas" en el que, de manera práctica y sencilla, diese ejemplos de lo que podemos cocinar durante la semana y así hacernos una especie de “planning'. Sé que es pedirle quizás mucho o pretender que haga más de chef que de experto en salud pero creo que sería una buena iniciativa para los que seguimos apostando por alimentarnos mediante los consejos publicados en su prestigiosa obra y no sabemos, a la hora de la verdad, qué cocinar siguiendo los pasos adecuados. Sin otro particular reciba Vd. un fuerte abrazo. Y le agradezco de antemano todo lo que nos está enseñando al leer su fantástica revista.

Francisco José del Río García
La Unión (Murcia)

Los alimentos nos nutren de agua, fibra, enzimas, vitaminas, minerales y oligoelementos pero también tienen otras sustancias que hacen que a veces su exceso sea negativo: pueden alcalizarnos o acidificarnos en demasía o interferir en distintos procesos bioquímicos prolijos de explicar. No hace falta saber de bioquímica para asumir –porque uno lo experimenta- que ingerir demasiado ajo, zumo de limón o pomelo, vodka, anís, embutidos, carne roja o sal marina –por poner ejemplos sencillos y claros- es contraproducente. Pues bien, las verduras que menciona tienen distintos efectos bioquímicos que hacen que su abuso no sea conveniente cuando se pretende adelgazar. En cuanto a la stevia nos parece bien que la prefiera a otros edulcorantes y si no se incluyó en el libro entre los sugeridos se debe sólo a que ha empezado a comercializarse muy recientemente aunque, como usted bien explica, hemos hablado extensamente de sus propiedades en la revista. Por lo que se refiere al apartado Lo que se puede comer entre horas no son más que sugerencias o ideas: puede usted comer todo lo que aparece en la lista de alimentos permitidos. Agregaremos finalmente que si no se ha hecho un libro de recetas ni se proponen planes de qué ingerir cada día en cada comida es porque no es necesario en absoluto. Se puede comer todo lo que está en la lista, en la cantidad que se desee, combinándose como se quiera –salvo la fruta que debe ingerirse en ayunas y procurando no mezclar las dulces con las ácidas- y cocinar la comida como a uno le apetezca salvo frita. Es tan sencillo que sinceramente no entendemos cómo puede albergar dudas.


Sr. Director: me acabo de encontrar con una noticia de las que hacen que se me corte la leche del café del desayuno. Especialmente porque el cáncer es algo que he sufrido en mi familia, sé lo que es y puedo asegurarles que con estas cosas no gasto bromas. Me he tomado un tiempo antes de ponerme a escribir para no plasmar una lista de improperios dirigidos contra el político de turno, en este caso la titular de Ciencia y Tecnología Cristina Garmendia Mendizábal, que nos da la auténtica talla de esta clase política que al parecer tenemos que sufrir en silencio (como a una hemorroide). Resulta que se quiere forzar la salida del célebre oncólogo Mariano Barbacid del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) que dirige por polemizar con la Garmendia sobre el bloqueo -por parte de su ministerio- de unos fondos privados (50 millones de euros en 5 años) aduciendo que hay 8,7 millones de euros disponibles cuando este tipo de estudios tienen un coste mucho mayor y en casi todo el mundo existen formas de financiación mixtas que es lo que ha propuesto Barbacid al Ministerio tras buscarse inversores privados que aporten lo que falta. La excusa es un informe jurídico encargado por el Ministerio a la Abogacía del Estado -junto a otro del despacho de Garrigues impuesto por la propia Garmendia- aunque ni la Abogacía del Estado ni el despacho de Garrigues concluyan que dicha fórmula sea ilegal y que el criterio opuesto se ha estado usando desde siempre en el sector público cuando ha interesado. Curiosamente el CNIO ya disponía el año pasado de varios informes jurídicos -uno del despacho de Gómez-Acebo y Pombo y otro del catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Salamanca Enrique Rivero- que sostenían exactamente lo contrario. Siendo ante su existencia que la Garmendia encargó los anteriormente citados. Incluso se disponía de la aprobación de la Dirección General de Tributos del Ministerio de Economía y Hacienda hasta que en noviembre lo paralizó. Lo que no tolera ningún político, con su inflado ego, es ningún desplante; y Mariano Barbacid cometió el error en julio de 2010 de decirle a su “jefa” que se metiese el Premio Nacional de Investigación Ramón y Cajal con el que el Gobierno quería reconocer su carrera por donde mejor le cupiese, metafóricamente hablando. Tuvo que tragarse la Garmendia el “sapo” por ser Mariano Barbacid quien era y decir aquello que la zorra dijo en una ocasión que quiso uvas… “¡Bah!... no están maduras”, como en la célebre fábula atribuida a Esopo. Pero las ganas de uvas se le quedaron… No creo que se pueda acusar a Mariano Barbacid de interesado, que es la burda y sucia especie que están pretendiendo difundir desde Ciencia y Tecnología, ya que al rechazar el premio en cuestión le dijo adiós a los 100.000 € con los que estaba dotado y que podría haberse embolsado sin que supusiese aceptación de ninguna otra cosa. Claro que no es el suyo el único caso ya que la Garmendia destituyó a Carlos Martínez -Secretario de Estado de Investigación- por “desavenencias” y que actualmente se ha reincorporado a su plaza en el Centro Nacional de Biotecnología por "sus contribuciones al conocimiento de la fisiología del sistema inmunitario y de sus implicaciones en la patología humana y en la medicina reparativa”. Miren si nos sale “rentable” nuestra querida política que Cristina Garmendia Mendizábal, titular de Ciencia y Tecnología, ha conseguido que España pierda su voto en el Centro Internacional de Investigación en Cáncer de la OMS por morosa al no haber abonado las cuotas correspondientes desde que en el 2009 el Instituto Carlos III pasó a depender de su Ministerio y no del de Sanidad. Y este no es un tema baladí ya que en España se diagnostican anualmente unos 200.000 nuevos casos oncológicos siendo la primera causa de muerte entre los hombres y la segunda entre las mujeres. Eso sí, ella se mide con otra vara y lo tilda de “simple error burocrático”. Cristina Garmendia, además de ministra del Gobierno ¿socialista?, es miembro de la Junta Directiva de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) centra su labor en la ayuda a los empresarios -en contraposición a la labor de los sindicatos- y es fundadora de Genetrix, empresa dedicada a las tecnologías biomédicas y a los medicamentos por lo que tiene sospechosos intereses económicos en un sector sobre el cual puede ejercer un “conveniente” control de las iniciativas públicas -como la del CNIO de Barbacid- y beneficiar sus propios intereses empresariales. Por cierto, Genetrix fue la única empresa privada beneficiada por el trabajo de investigación del Centro Nacional de Biotecnología realizado por los investigadores del Departamento de Inmunología y Oncología con lo que se unieron el esfuerzo público y el privado, lo que justo ahora va en contra de su oportuno “informe jurídico” porque imagino que no son inversores de “su empresa” ninguno de los aportadores de fondos de Barbacid que la Garmendia quiere fuera de “su” negocio. Garmendia ha ocupado los cargos de presidenta y consejera delegada de Genetrix y promueve en paralelo otros proyectos empresariales como Cellerix, Biotherapix, Sensia, Imbiosis, Biobide, BioAlma y Coretherapix que forman actualmente parte de la corporación Genetrix. Y desde 2005 preside la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), agrupación de empresas del sector de la biotecnología. También es fundadora y presidenta de Inbiomed, fundación que alberga el primer banco de células madre adultas en España. Dicho en pocas palabras: tiene demasiados intereses económicos y empresariales en el sector como para creer en su “buena fe y su buen hacer”. Y quitarse de en medio a Mariano Barbacid puede hacerlo pero no sin que eso le acabe pasando factura al Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero que, una vez más, va en contra de los intereses del pueblo español para favorecer los intereses privados del sector biomédico dándole un ministerio clave en investigación a Cristina Garmendia Mendizábal que no sólo nunca fue del PSOE sino que directamente ha estado defendiendo intereses privados; antes desde la CEOE - representando a ese sector del que forma parte- y ahora desde el propio Gobierno ¿socialista?

José Antonio Osorio Rodríguez

Los datos que aporta usted sobre la ministra Cristina Garmendia son bien conocidos en el ámbito sanitario y son muchas las voces que denuncian abiertamente la utilización de recursos del estado para su propio beneficio. Pero es que todos los organismos sanitarios públicos llevan décadas al servicio de grupos privados. El dinero con el que los españoles sufragamos la investigación sanitaria –y la no sanitaria- termina siempre favoreciendo intereses privados. Porque todo es un negocio. Los españoles no recibimos nunca los beneficios de lo que invierte el estado, lo reciben quienes desde sus puestos de poder hacen y deshacen a su antojo. Y es igual qué partido político está instalado en él. Las acciones y comisiones se reparten entre todos los implicados. Por tanto su denuncia es justificada pero –a nuestro juicio, obviamente- su defensa de Mariano Barbacid NO. Se trata de otro miembro de esa cadena. Y si rechaza 100.000 euros tenga por seguro de que es porque se está jugando con su intento de negocio privado infinitamente más. No hay altruismo en su acción. Como no hay nada que justifique su ineficaz e inútil presencia durante tantos años en el CNIO. Ese centro no ha aportado a la prevención y cura del cáncer ABSOLUTAMENTE NADA.


Sr. Director: soy padre de una niña de 2 años a la que han diagnosticado retinopatía prematura. Pues bien, acabo de leer un artículo de ustedes que habla de la posible estimulación del nervio óptico mediante un método con lentillas desarrollado por D. Valentín López pero me ha sido imposible encontrar un correo electrónico para escribirle. ¿Hay alguna forma de contactar con él? Gracias de antemano y un saludo.

Ángel Guevara

Los dos reportajes en los que hablamos de D. Valentín López se publicaron en el año 2000 y lamentablemente él murió hace ya seis años. En todo caso en la óptica de Baracaldo en la que aplicaba el tratamiento siguen haciéndolo sus discípulos por lo que puede contactar con ellos en el 94 4371534. Dicho esto debemos aclararle que Retinopatía es un término genérico que se utiliza en Medicina para hacer referencia a cualquier enfermedad no inflamatoria que afecte a la retina. No es pues una patología concreta; hay muchas “retinopatías” aunque las más comunes sean la diabética, la hipertensiva y la pigmentaria (ésta de origen genético), ninguna de las cuales parece probable que padezca su hija. Búsquese pues un oftalmólogo convenientemente formado –no vale cualquiera- que aclare bien el problema de su hija ¡antes de probar nada! Otra cosa es que en lugar de “retinopatía prematura” le hayan dicho en realidad que padece “retinopatía del prematuro”, es decir, una retinopatía que suele darse en el 29% de los niños prematuros que nacen con poco peso y sin terminar de formar.


Estimado Sr. Campoy: la revista Nature acaba de explicar que según un grupo de científicos británicos de la Universidad de Leicester consumir más de 500 miligramos diarios de vitamina C puede provocar una oxidación del ADN y aumentar el riesgo de sufrir cáncer, artritis o aterosclerosis. Sinceramente, siempre me identifiqué con la línea de pensamiento del afamado Premio Nobel Linus Pauling que aconsejaba consumir altas dosis de dicha vitamina y la incluí en mi dieta diaria hace ya años. Me resultaría por eso conocer su opinión respecto a los posibles riesgos del consumo de vitamina C en altas dosis. Y mis felicitaciones por su publicación.

Nicolás Woloszyn

Le sugerimos que se fije bien en la fecha de la noticia porque ese trabajo se publicó en 1998 y desde entonces ha recibido numerosas críticas siendo ampliamente cuestionado. De hecho nosotros ya contestamos de forma amplia a una carta sobre este asunto en el nº 65 que puede leer en nuestra web: www.dsalud.com. A ella nos remitimos pues.


Estimado Sr. Campoy: leo mensualmente desde el primer número con mucho interés su revista pues en ella encuentro criterios claros, precisos y serios; tengo pues que felicitarle sinceramente. Pues bien, en el número 138 -correspondiente al mes de mayo- publican ustedes una entrevista con el Dr. David Khayat, autor del libro La biblia contra el cáncer, lo que me animó a comprar su libro. Y debo decir que me han sorprendido unas cuantas afirmaciones que hace el mencionado doctor en él pero ahora voy a referirme solamente a dos. La primera es con respecto a la vitamina E pues afirma textualmente que "se ha revelado como una verdadera bomba de relojería con respecto al riesgo de cáncer... Creo que por principio es mejor evitarla, al menos los hombres". La otra se refiere al efecto del betacaroteno en la aparición del cáncer de pulmón: "El betacaroteno aumenta de forma considerable el riesgo de padecer cáncer de pulmón en los hombres fumadores o exfumadores". Incluso alerta contra las frutas y hortalizas ricas en este producto (melocotones y zanahorias...). Bueno, pues como soy consumidor habitual de complejos vitamínicos no sintéticos –y de marcas de reconocido prestigio- que incluyen infaliblemente la vitamina E y los betacarotenos estoy realmente sorprendido (esas marcas tienen asesores competentes) y preocupado porque fui fumador empedernido (aunque hace ya 30 años). Y a mayor abundamiento consumo diariamente zanahoria cruda y melocotón; éste bien crudo o en conserva (sin azúcar). De ahí que la lectura de ese libro me haya inquietado y preocupado. Me gustaría conocer su opinión.

Ángel Garijo
(Madrid)

Esas afirmaciones no las hizo en la entrevista que mantuvimos con él y publicamos. Si las hubiera hecho le habríamos pedido explicaciones o referencias de los estudios en los que se basa. Nosotros lo que podemos indicarle es que el betacaroteno no es vitamina A sino pro-vitamina A y no conocemos ningún estudio serio que avale que su exceso sea negativo para los fumadores o exfumadores. Aunque haya alguno que indique que “podría” aumentar la “propensión al cáncer pulmonar” en “algunos” fumadores. Otra cosa es la vitamina A propiamente dicha o retinol ya que ingerir una dosis elevada de ella diariamente –superior a 5.000 UI- durante un periodo demasiado largo puede intoxicarnos y producir náuseas, vómitos, piel seca, diarrea, pérdida de pelo, piel escamosa e irritada y, en los casos más graves, fragilidad ósea, aumento del tamaño del hígado y bazo, menstruaciones irregulares, visión borrosa, etc. No ya en los fumadores y exfumadores sino en las personas sanas. En cambio no nos consta que ningún catoreno natural provoque ese problema. Lo que sí debe saberse es que la ingesta terapéutica de ácidos grasos poliinsaturados y/o vitamina E exige aumentar paralelamente -mientras se consuman- las dosis de vitamina A. Por lo que se refiere a la vitamina E es liposoluble y se considera no tóxica pero es cierto que durante un tratamiento ortomolecular –es decir, usando dosis elevadas- pueden aparecer náuseas, ligeras diarreas o debilidad muscular. Y aumentar la tensión al principio del tratamiento en caso de sufrirse hipertensión aunque después se convierte en elemento regulador. Asimismo puede –insistimos, sólo si se toma en exceso- descalcificar huesos y dientes además de provocar déficit de magnesio y selenio. Quienes deben tener más cuidado con su ingesta son quienes padecen alguna de las llamadas “enfermedades reumáticas cardiacas crónicas”. Pero de que pueda elevar el riesgo de padecer cáncer no tenemos información fidedigna alguna.


Estimado Director: ante todo quiero darle la enhorabuena a usted y a todo su equipo por la labor de divulgación que realizan y la formidable información que contiene cada número. Sé del gran número de cartas que recibe y de la imposibilidad de publicar y contestar todas pero aún sabiendo esto me permito enviársela en la confianza de que sea posible aclarar algunos puntos que me causan mucha extrañeza. Me refiero a la entrevista que se realiza en el número 138 al oncólogo francés David Khayat, autor del libro La biblia contra el cáncer que parece haber sido un éxito de ventas. Es cierto que está redactado de forma didáctica en muchas de sus páginas y, cuando menos, es satisfactorio que ya exista más de un oncólogo que empiece a dar importancia a la alimentación con respecto a la incidencia de esta enfermedad pero el libro me ha causado perplejidad ante algunas de las opiniones de su autor. Me ha extrañado la defensa de la ingesta de soja (no hace mención a lo necesario de que sea fermentada) y de la leche en las mujeres postmenopáusicas (cuando hay otros medios de conseguir el calcio) pero sobre todo me llena de estupor su opinión sobre la vitamina E a la que parece hacer responsable de la contracción de la enfermedad en un buen número de casos. "Una verdadera bomba de relojería con respecto al riesgo de cáncer es la vitamina E o alfa tocoferol". (Páginas 205 - 206 del libro). Parece basarse -porque es del único que hace mención- en el Estudio Select que dice que tuvo que suspenderse a causa de la elevada incidencia de cánceres de próstata entre las individuos que habían recibido el aporte de vitamina E. Sin embargo, hasta donde llega mi información, el Estudio Select se realizó con vitamina E en forma de dl-alfa-tocoferol. Es decir, si no me equivoco con la forma sintética que parece ser menos activa. El estudio no se llevó a cabo pues con la vitamina E que tiene todos los isómeros (los cuatro de los tocoferoles y los cuatro de los tocotrienoles, alfa, beta, gamma y delta). Pero es que además parece que los resultados del citado estudio no reflejaban diferencias estadísticamente significativas ni a favor ni en contra. De ahí mi extrañeza ante tantas advertencias a lo largo del libro en contra de la vitamina E. La vitamina E parece que se ha demostrado muy efectiva -sobre todo la natural comentada- como preventiva de distintas dolencias, cardiovasculares y neurodegenerativas (véanse los consejos de la Sociedad Española de Neurología al respecto). Creo que sería bueno aclarar, en la medida de lo posible, recibiendo su opinión, hasta qué punto habría que tener en cuenta las afirmaciones del Dr. Khayat porque pueden causar ansiedad en muchas personas que toman complementos de vitamina E. Saludos cordiales.

Carlos Gómez Carrera
(Málaga)

Como habrá visto al leer la carta anterior otros lectores comparten preocupaciones similares a la suya. Y como habrá comprobado en la respuesta que hemos dado coincidimos con usted. Obviamente no compartimos las sugerencias del Dr. Khayat sobre la leche y la soja en general como cualquier lector habitual sabe porque hemos sido muy claros en los artículos que hemos publicado al respecto, especialmente los que con los títulos ¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano? y La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables aparecieron respectivamente en los números 84 y 121 pero nosotros no podemos censurar las convicciones de quienes piensan de otra manera. Por lo que se refiere a la vitamina E hemos sido antes muy concisos así que vamos a ampliar la respuesta. Mire, el término vitamina E se aplica en realidad a varias sustancias denominadas tocoferoles que, a su vez, se subdividen en alfa, beta, gamma, delta, epsilón, zeta y theta. Siendo el más activo biológicamente el alfatocoferol y por eso es la forma más empleada; tanto en su forma natural (D-alfa tocoferol) como en su forma sintética (L o DL-alfa tocoferol). Obviamente en Nutrición Ortomolecular se utiliza la forma natural no sólo por ser la más potente sino porque es la única que el organismo asimila bien. ¿Y por qué el Dr. Khayat cree que la ingesta masiva de vitamina E puede aumentar el riesgo de cáncer? Lo ignoramos pero suponemos que se debe a que él –y quizás quienes hicieron el estudio en el que se basa- no debe saber la diferencia entre una vitamina natural y una sintética…como la que se usó en ese ensayo. Porque ni sus propiedades ni su biodisponibilidad son idénticas. Ya explicamos en su día en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 101 la diferencia entre nutrientes naturales y sintéticos, es decir, fabricados íntegramente en laboratorio mediante moléculas que se unen y dan lugar a estructuras parecidas a las que produce la naturaleza (obviamente se comercializan también productos semisintéticos, es decir, mezcla de nutrientes naturales y sintéticos). Pues bien, una sustancia sintética, aún teniendo la misma estructura, no se absorbe y metaboliza igual. Porque aunque es verdad que hay sustancias intermedias fabricadas en laboratorio que se comportan como las naturales -lo que las diferencia es que al ser sintetizadas no van acompañadas de otras sustancias sinérgicas que sí están presentes en la natural y de ahí que suelan añadirse para mejorar su actividad- hay otras que no se absorben y metabolizan bien. Y tal es el caso de la vitamina E. La natural, de hecho, es ocho veces más eficaz que la sintética. Mire, cuando se hace pasar un rayo de luz a través de una vitamina natural éste gira hacia la derecha; en cambio en la vitamina sintética el rayo de luz se parte en dos yendo hacia ambos lados –derecha e izquierda- simultáneamente. Y eso implica que las moléculas de la vitamina natural tienen giro dextrógiro mientras en las sintéticas hay también moléculas con giro levógiro. Bueno, pues éstas no las asimila el organismo y pueden provocar daños en las células y tejidos. De ahí que deba siempre consumirse la vitamina E en su forma natural. Y el lector sabrá si una vitamina es natural porque a su principio activo se le habrá añadido la letra "d" mientras que si es sintética llevará delante “dl”. En un frasco pues la vitamina E natural vendrá como d-alfa-tocoferol y la sintética como dl-alfa-tocoferol. Téngase en cuenta.


Sr. Director: tengo 81 años, padezco diabetes mellitus 2, tuve una trombosis en el pie izquierdo hace 5 años y desde hace un mes sufro vértigos y cansancio habiéndoseme encontrado una deficiencia en la carótida derecha por lo que funciona al 20% (o sea, a punto de obstruirse); y la carótida izquierda funciona sólo al 5%. Según el especialista en cardiovascular estoy al límite y es muy peligroso operar porque me puedo despertar en una silla de ruedas o morir. He tenido el colesterol a 130-140 toda mi vida aunque el “bueno” siempre estuvo en 25-30, por debajo de lo normal. Tengo dos sten en el corazón, soy insulinodependiente y tomo Ranitiolina 300 mg, Clopidogrel (Plavix), Pritor plus 40 mg, Prandin 2 mg, Simvastatius 20 mg, Atenolol 50 mg y Tebetane. ¿Podría recomendarme a un buen especialista en Barcelona? Sé que soy viejo pero todavía con ganas de vivir y aunque no mucho aún trabajo.

Alberto Valli Simonetta
(Barcelona)

Como tiene usted suficiente edad para haber cultivado el sentido del humor nos va a permitir que recordemos aprovechando su caso esa conocida anécdota que dice: “Yo voy al médico porque tiene derecho a vivir, compro al farmacéutico lo que me receta porque también él tiene derecho a vivir y luego tiro los fármacos porque ¡yo también tengo derecho a vivir!” En fin, como quiera que su caso no es posible resolverlo con simples consejos le sugerimos que acuda en Barcelona a la consulta del cardiólogo y experto en tratamientos naturales Taher Abbas (93 456 96 34). Creemos que podrá ayudarle.


Sr. Campoy: necesito consejo. Tengo un hijo de 30 años y algunas veces devuelve lo que come. Se encuentra mal del estómago, ha ido al médico y le han diagnosticado hernia de hiato. Ha adelgazado mucho en los últimos tres meses y estoy preocupada. Le agradecería que nos aconsejara ante una posible operación. Gracias; y les animo a seguir muchos años.

Pilar Baeta
L’Hospitalet (Barcelona)

Se llama hernia de hiato a la introducción de parte del esófago en el hiato -una especie de agujero que se encuentra en el diafragma y a veces se debilita- haciendo que sobresalga por él. Si hay protuberancia hacia el exterior del abdomen en la zona de unión gastroesofágica se la llama hernia deslizante, si es intraabdominal hernia paraesofágica y si tiene ambas características hernia hiatal. Y es tan frecuente hoy que afecta a casi una de cada cinco personas habiendo muchas que no se enteran porque las padecen de forma asintomática. En cuanto al debilitamiento o desgarre del hiato los médicos creen que puede estar causado por varios factores como la obesidad, el estreñimiento, el estrés, malas posturas o esfuerzos musculares como levantar objetos pesados, la tos crónica o el tabaquismo. Es otras palabras, que no lo saben. ¿Y cómo se tratan? Pues en la mayoría de los casos de ninguna manera porque quienes las tienen no sufren más que una ligera incomodidad. Salvo, obviamente, que sea voluminosa o haya riesgo de estrangulación, ulceración, hemorragia o perforación de estómago ya que entonces hay que intervenir quirúrgicamente. Recomendándose en el resto de los casos no hacer esfuerzos físicos, dormir con la cabecera de la cama elevada y no agacharse ni acostarse nada más comer. Por nuestra parte entendemos que si las hernias se deben a un debilitamiento de los tejidos y músculos lo que hay que hacer es tratar ese problema. Y para ello se debe ingerir durante una temporada colágeno hidrolizado, abundante vitamina C –entre tres y cinco gramos-, un buen complejo de aminoácidos -que incluya al menos lisina, prolina, arginina, carnitina, cisteína y taurina-, uno de minerales –con al menos magnesio, cobre, potasio y calcio-, coenzima Q-10, bioflavonoides y un complejo de vitaminas A, B, D, E y H. Siempre de origen natural, no sintético. Dicho esto no se justifica que su hijo haya perdido tanto peso salvo que no coma suficiente o no metabolice bien la comida por lo que nuestro consejo es que el médico analice ante todo la razón.


Sr. Director: llevo un año tomando Sintrón pero en la última visita al cardiólogo éste me cambió la medicación dándome un anticoagulante más moderno llamado Pradaxa que según mi información es un producto que lleva poco tiempo en el mercado y por tanto no se sabe a largo plazo de sus efectos secundarios. Me gustaría saber pues si tienen alguna información sobre él y si hay alguna medicina alternativa natural que supla a esos fármacos. Lo agradecería en el alma.

Asunción Beneitez Lavin
(Vizcaya)

Mire usted, el Dabigatrán etexilato -anticoagulante oral que se comercializa como Pradaxa- está sólo aprobado para la prevención primaria de eventos tromboembólicos venosos en pacientes adultos sometidos a intervenciones programadas de artroplastia total de cadera y rodilla. Y nada más. Su cardiólogo debería explicarle pues por qué se lo recomienda en lugar del Sintrom. Obviamente nosotros no nos lo tomaríamos. Claro que tampoco tomaríamos el Sintrom; ni la warfarina que en España se comercializa como Aldocumar. Por cierto, ¿le han dicho que ingiriendo esos anticoagulantes no se puede tomar ni alcohol ni alimentos como la coliflor, las espinacas, las acelgas, los espárragos o la carne de hígado ya que podría haber posibles interacciones? Mire, los efectos secundarios de todos esos fármacos sugieren que lo inteligente es adoptar alternativas naturales igual de eficaces. Porque tiene efecto similar al obtenido con ellos dos simples cucharaditas diarias de chocolate puro -es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao-, ingerir huevos enteros -sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre- y ácidos grasos esenciales omega 3 (le sugerimos el Aceite de Krill NKO). En suma, claro que hay alternativas; y carentes de efectos secundarios.


Hola amigos, soy ginecólogo alternativo y lector de la revista en Colombia y me gustaría que sus lectores tuvieran conocimiento de la existencia de unas toallitas femeninas o compresas llamadas Anion fabricadas por la empresa Winalite Tecnología que se diferencian de todas las demás que se comercializan. Verán, las toallitas o compresas corrientes –y lo mismo pasa con los tampones- están en muchos casos fabricadas con materiales reciclados de poca calidad en cuyo proceso se utilizan químicos abrasivos que tienden a producir donde se aplican inflamación, irritación, escozor, alergias, vulvitis, flujos vaginales, inflamación del cuello uterino y endometriosis pudiendo además estar jugando un papel importante en la infertilidad y ayudar a facilitar la expansión en caso de cáncer o estar la mujer infectada de cándidas o del virus del papiloma humano. Para empezar, el material absorbente que usan es pulpa de celulosa de pino -que realmente casi no absorbe- y como ésta tiene un pigmento de color café -la lignina- se usa para darlas mejor apariencia un blanqueador, el dioxicloruro de sodio, con lo cual se generan dioxinas. Y ustedes conocen de sobra los efectos tóxicos de las dioxinas. En cambio las compresas de las que les hablo usan materiales de primera calidad en seda y algodón -son pues de origen natural- y el material absorbente –cuatro veces mayor que el de una compresa corriente- contiene un biopolimero degradable. Y como su capa externa permite la aireación la sensación de calor y humedad que experimentan las mujeres durante su uso es mucho menor. Pero lo que realmente marca la diferencia con las otras es la presencia de una banda de color verde que lleva dos hilos de turmalina verde y zirconio de nanoplata -y ustedes saben que la plata es antiinflamatoria y microbicida- que entre ambos producen 5.800 aniones por centímetro cubico. Y sobre aniones y cationes ya escribieron ustedes en su día un artículo hablando de su peligro en coches y edificios enfermos recomendando por eso el uso de ionizadores –en realidad anionizadores- porque por encima de 5.000/cm3 no crecen gérmenes y además su presencia en el aire tiene efectos antiinflamatorios y cicatrizantes mejorando de paso el ánimo y el sistema inmune. En suma, lo que me gustaría transmitir a sus lectoras es que muchas mujeres que sufren de muy diversos problemas genitales ignoran que se los están provocando las compresas que usan. Y hay muchos ginecólogos que, ignorándolo, se limitan a mandarles productos sintomáticos para tratar esos problemas, especialmente cremas vaginales tópicas. Con lo que los problemas aparecen y una y otra vez porque siguen usando las mismas compresas. Creo que sus lectoras deberían saberlo. Dicho esto me gustaría plantearles una duda: en uno de sus artículos la doctora Marian Diamond hablaba de la serotonina como hormona del estrés pero en otro el Dr. Javier Aizpiri habla de ella como neurotransmisor proveniente del triptófano y antidepresivo añadiendo que si sus niveles están muy elevados puede agravarse la depresión. Termino comunicándoles que estoy en pleno proceso de revisión de todo lo que han publicado y extrayendo información, especialmente de lo aparecido sobre contaminación electromagnética y sensibilidad química múltiple. Y quiero darles las gracias porque es una información valiosísima ya que gran parte incide en las enfermedades ginecológicas: miomas, endometriosis, infertilidad, cáncer… Un abrazo.

Andrés Julián Hoyos Quijano
Cali (Colombia)

Nos congratula serle de utilidad. Y le agradecemos sinceramente su aportación profesional sobre los problemas que causan las “toallas femeninas” –como las llaman ustedes- o compresas –como se las llama en España-. Por lo que se refiere a su duda debemos decirle que en el artículo que apareció en el nº 129 de la revista con el título Javier Aizpiri: Los trastornos neurodegenerativos pueden afrontarse sin fármacos –que puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com- éste explicó en efecto al hablar de los aminoácidos que “los que más problemas causan en el Sistema Nervioso Central debido a su carencia son el triptófano, la fenilalanina y la metionina. Pero es sobre todo el déficit de triptófano -precursor de la serotonina- la principal causa de la depresión y el aminoácido cuyo déficit suele detectarse en los cerebros de la inmensa mayoría de quienes han intentado suicidarse”. Por su parte, lo que la doctora Marian Diamond -profesora de Neuroanatomía en la Universidad de Berkeley (California, EUUU) explicó en el artículo que con el título ¿Puede el aire acondicionado de los coches ser causa de accidentes? apareció en el nº 68 es que “los niveles de iones negativos están inversamente relacionados con los niveles de serotonina, la hormona del estrés que da origen a una hiperactividad que desemboca en agotamiento, ansiedad y depresión”. Y obviamente se trata de un error de transcripción -le agradecemos que se haya dado cuenta de la errata que hemos procedido a rectificar de inmediato- porque como bien se sabe la que se conoce como “hormona del estrés” es el cortisol. A la serotonina se la conoce indistintamente como "hormona del placer" y "hormona del humor". Y es que se trata de una monoamina perteneciente al grupo principal de neurotransmisores del sistema nervioso y de ahí que se hable de ella como monoamina neurotransmisora pero también como neurohormona.


Sr. Director: he leído en la revista vuestros artículos sobre el SIDA y visualizado los vídeos que habéis subido a Discovery DSalud Television. Y, sinceramente, no me parece posible que Luc Montagnier haya reconocido no haber fotografiado nunca el VIH cuando él mismo insertó una foto suya en un trabajo en el que además muestra la secuenciación de su ADN. Pinche en este link para comprobarlo: http://nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2008/montagnier_lecture.pdf. De hecho en algunos de los pies de las fotos e imágenes que ha dado a conocer en estos años se pueden leer -textualmente- frases como: “VIH a través del microscopio electrónico”, “Estructura del genoma del VIH-1; gag, pol, env son los códigos gen de las proteínas estructurales” o “Evolución de la infección VIH-1 en el SIDA. Izquierda: pacientes no tratados; Derecha: pacientes tratados con terapia antirretroviral en el 6º año”. Y en otros textos escribe frases como “Antes vamos a recordar las circunstancias del descubrimiento del VIH en mi laboratorio del Instituto Pasteur”, “La microscopía electrónica de secciones del ganglio linfático original biopsiado mostró raras partículas virales con un núcleo cónico denso”, “El grupo de Jay Levy en San Francisco también aisló el mismo tipo de virus y a continuación muchos otros laboratorios”, “El ADN proviral del virus -rebautizado como VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) por un comité de nomenclatura internacional- fue clonado y secuenciado mostrando la estructura de los genes clásicos de los retrovirus animales de los que el Dr. Duesberg se sirvió para descubrir…”, “A posteriori, dos hechos que han dado a los escépticos que quedan prueba final de que el VIH es el culpable en el SIDA”, “Se aisló un segundo virus al que he llamado VIH2”, “Primer aislamiento del VIH”, “La confirmación de VIH como agente causal del SIDA - Caracterización biológica y molecular”, “El VIH es la causa principal pero también podría ser ayudado por cómplices y también tienen algunos efectos indirectos por una errónea activación del sistema inmune a través de estrés oxidativo”. En suma, las palabras se las lleva el viento pero los reviews se hacen sobre los artículos y éstos quedan de por vida. ¿Cómo pueden refutar todo lo expuesto? Realmente agradecería conocer su opinión porque yo también estuve convencido durante bastante tiempo de que el virus no existía y ahora estoy confuso. Saludos.

Albert Bernat

Mire, es verdad que el Dr. Montagnier nunca ha negado en público de forma expresa haber aislado el VIH –lo que hubiera sido un gesto de honestidad científica- pero ha hecho declaraciones públicas que implican reconocer que no lo aisló. Ya en una entrevista que en julio de 1997 le hizo en el Instituto Pasteur el periodista Djamel Tahí reconoció dos veces que “no había purificado sus cultivos”. Y ese paso –como él mismo reconoce en la propia entrevista- es indispensable para “aislar” un virus. Por otra parte, una serie de artículos científicos que analizan paso a paso lo que Montagnier hizo en su laboratorio en 1983 demuestran de forma concluyente que no aisló ningún virus (puede usted consultarlo aquí: http://theperthgroup.com/montagniernobel.html). En cuanto a las supuestas “fotografías del VIH” de Montagnier la verdad es que ni las que mostró en su presentación durante el discurso de recepción del Nobel en el 2008 ni las que incluye en el texto de dicho discurso -que puede consultarse en la web del Premio Nobel- cumplen los criterios científicamente exigibles tal y como explicamos en nuestro reportaje Nadie ha fotografiado el virus del SIDA que apareció en el nº 136. Un extenso y pormenorizado artículo que analiza todos los supuestos intentos de aislamiento del VIH también demuestra que es falso que lo aislara Robert Gallo, Jay Levy o cualquier otro equipo. Y vamos a repetirlo una vez más: es imposible obtener información genética de un virus que no se ha aislado. Nos resta decirle por último que para poder comparar la efectividad de tratamientos en pacientes “infectados” y “no infectados” hay que cumplir dos requisitos mínimos: haber aislado el virus en cuestión y disponer de un método de diagnóstico fiable. Y ninguno de los dos se cumplen en el caso del VIH. Agregaremos, por lo que a la supuesta eficacia de los cócteles antirretrovirales se refiere, que jamás se ha hecho un estudio correcto con grupos de control a doble ciego. Queda añadir que Montagnier no da a conocer la secuenciación del ADN del VIH; lo que publica es un esquema gráfico; es decir, un simple “dibujo”. Y la “foto” del VIH que publicó es precisamente una de las que comentamos en el artículo antes citado y en el video en el que explicamos que esa foto no demuestra NADA. Creerse que esa foto es del VIH pertenece sólo al ámbito de la fe, no de la ciencia (las adjuntamos para que los lectores juzguen). Lo “científico” en este caso es muy simple: a día de hoy no se han presentado dos genomas del VIH iguales. Cada equipo que dice haberlo secuenciado ha presentado resultados distintos. Quizás por eso nadie ha afirmado aún categóricamente haber aislado y secuenciado el genoma completo del VIH. Recordemos que en 1990 se dijo que tenía diez genes. Montagnier diría después que tenía 8. Y Barré Sinoussi que eran 9. Cabe añadir que aunque se dice que el genoma del VIH tiene 9.150 pares de bases nadie ha presentado un genoma aislado con esa cantidad. ¿Y de dónde sale entonces esa cifra? Pues de hacer la “media” entre los “resultados” obtenidos por los distintos equipos. ¡Y aun hay quien cree que lo del SIDA es serio!



NÚMERO 139. JUNIO 2011.

Estimado director: permítame felicitarle tanto a usted como a Antonio Muro por la entrevista a Alfonso Balmori aparecida en el artículo Las radiaciones electromagnéticas afectan también a las plantas y animales. En las últimas semanas he tratado de mostrársela a casi todos mis pacientes adictos al teléfono móvil, iPOD e iPAD así como a los responsables de los kioscos por los que suelo pasar y sé que tienen WiFi gratuito. A todos les ha parecido muy interesante pero dudo mucho que vayan a cambiar sus costumbres a pesar de la importancia de lo que en la entrevista se dice. Aunque lo fuerte no es leerlo o escucharlo… sino vivirlo diariamente en consulta con los pacientes, cuando ves a personas con sensibilidad química múltiple, fibromialgia, fatiga crónica, migrañas, cefaleas, insomnio, irritabilidad, estrés, ansiedad, catarros crónicos, degeneraciones y cáncer de todo tipo en magnitudes impensables hace unos años. Porque tengo el convencimiento de que en muchos casos esas patologías están provocadas –o reforzadas- por el aumento de las radiaciones electromagnéticas que atraviesan los muros de nuestras casas. Recuerdo que hace tiempo fui a ver a un paciente a su casa y detectamos en su ordenador que estaba atravesada por 52 señales de WiFi diferentes. De hecho yo también las he sufrido en carne propia. Hace un par de años fui a dar una conferencia a un hotel de Barcelona con la empresa Quantum Salud -precisamente mi ponencia se titulaba Cómo afectan las ondas electromagnéticas a nuestro organismo- y pasé un fin de semana espantoso porque en el hotel saltaba de la cama y no podía dormir. Tuve que hacerlo en el sillón y de mala manera. Las camareras me contarían luego que muchas de ellas estaban enfermas, con diferentes patologías. Sin embargo, cuando comenté todo esto a los responsables del hotel me miraron como a un bicho raro e impertinente. Finalmente averigüé que el edificio tenía WiFi y dos torres de telefonía móvil cerca. Envié una carta a la directora del hotel sobre el asunto pero nunca me contestó. Sólo me resta añadir que la contaminación sufrida durante mi estancia en el hotel nos afectó –a mí y a mi mujer- hasta que nos alejamos lo bastante del mismo. Le aseguro que la ansiedad y excitación fueron mermando a medida que nos alejamos. Es más, mi mujer no consiguió deshincharse hasta tiempo después. Esto que le cuento es para resaltar que la “cultura de la información y el conocimiento” que nos dicen vivimos no es tal. Escuchamos la radio, leemos los periódicos, vemos la televisión y navegamos por internet y se supone que estamos mejor informados y tenemos un mayor conocimiento del mundo… pero no es verdad. Lo que nos ofrecen es información sesgada, muy especialmente en el ámbito de la salud. Afortunadamente el esfuerzo que ustedes están realizando permite a muchos conocer la experiencia diaria, la realidad de las nuevas tecnologías y fármacos, sus límites y sus beneficios. Con esta carta quiero mostrarle a usted y a todo su equipo -una vez más- mi agradecimiento por ofrecernos un medio de comunicación libre y diferente –algunos envidiosos dicen que “amarillista”- que merced a un periodismo de investigación serio y riguroso ofrece verdades que hasta ahora nadie ha podido rebatir. Incluso a los médicos nos hace aprender cosas nuevas cada mes y, sobre todo, nos da claves para aliviar y curar mejor a nuestros pacientes. Y quiero agradecérselo a ustedes públicamente.

Dr. Santiago de la Rosa
Presidente de la Comisión de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Madrid

Le agradecemos sinceramente sus palabras y, sobre todo, su valentía por manifestar lo que piensa en público. Tenga por seguro que el día en que sus colegas también “despierten” la salud de la ciudadanía mejorará (de manera inconcebible para muchos). Lo malo es que los médicos que -como usted- se forman en disciplinas no farmacológicas son aún una minoría.


Hola. Ante todo, gracias por la revista; es magnífica y vuestros consejos me son muy útiles. En fin, sé que tenéis muchísimas cartas pero con la llegada de la menopausia el ginecólogo me ha recetado Colpotrofin para el trastorno atrófico y unas cápsulas de isoflavonas: Cumlaude Gineseda. El caso es que son las dos únicas cosas que compro en la farmacia porque no estoy informada del posible tratamiento natural que debería seguir. ¿Podéis informarme? Un abrazo.

Rosa María Cebollero

El Cumlaude Gineseda es un producto natural elaborado con isoflavonas de soja, aceite de onagra y vitaminas B6, D3 y E. Y Colpotrofin una simple crema tópica que alivia pero no resuelve el problema. Mire, lo único seguro que no debe hacer una mujer cuando le llega la menopausia es seguir la llamada Terapia Hormonal Sustitutoria. Ya en el nº 69 de la revista explicamos que según un informe del Instituto Catalán de Farmacología -que dirige Joan Ramon Laporte- la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) provoca en España más de 16.000 casos de cáncer de mama al año mientras otras 6.000 mujeres sufrieron un ictus y 8.000 tromboembolismo pulmonar por idéntico motivo. Los autores del trabajo añadirían que nunca se ha demostrado que esa terapia sea útil o beneficiosa y, en cambio, sí están demostrados sus graves efectos negativos. Laporte ha denunciado asimismo que desde los años 60 se sabe que los estrógenos aumentan el riesgo de cáncer de útero y desde los años 70 el de mama a pesar de lo cual su uso resurgió con fuerza con el desarrollo de nuevas formas de administración a través de parches -patentados por una empresa farmacéutica- y plantear ésta la hipótesis jamás demostrada de que también ayudan a reducir el colesterol. En cuanto a su alternativa, los fitoestrógenos -compuestos derivados de plantas que han demostrado comportarse como estrógenos débiles-, se afirma que actúan beneficiosamente sobre el esqueleto, el sistema cardiovascular y el sistema nervioso central además de aliviar los sofocos y la sequedad vaginal; especialmente las isoflavonas presentes en una gran variedad de plantas -cereales, legumbres y hortalizas- si bien la soja parece ser su fuente más abundante (lea al respecto en nuestra web –www.dsalud.com- el texto que con el título El consumo de soja reduce los riesgos de infarto, osteoporosis, colesterol y cáncer así como los trastornos de la menopausia publicamos en el nº 13 de la revista y, sobre todo, el texto titulado Cómo afrontar la menopausia que apareció en la sección de Medicina Ortomolecular del nº 42). En éste último ya explicamos que aunque la menopausia no es más que el cese en la mujer de la producción de estrógenos ello conlleva cambios en la estructura o función de distintos tejidos de su cuerpo. Como los huesos o el hígado, por citar sólo dos ejemplos. De hecho a causa del cambio de los niveles hormonales éstos pierden calcio en mayor cantidad por lo que si no se ingieren las necesidades mínimas de ese mineral a través de la dieta aumentan exponencialmente las posibilidades de padecer osteoporosis. En cuanto al hígado se ha contrastado que con el descenso de los niveles de estrógeno en sangre se modifica su capacidad de transformar las grasas y ello puede provocar obesidad, celulitis y problemas cardiovasculares. Por tanto debe cuidar ante todo… la alimentación. Llevando una dieta equilibrada lo más variada posible a fin de incluir los oligoelementos y sustancias básicas necesarias para el correcto funcionamiento del organismo. Dicho esto agregaremos que las isoflavonas de soja pueden ayudar -pero si no se abusa de ellas- así como los alimentos ricos en calcio -semillas de sésamo, frutos secos, nabos, brécol, col seca, repollo, berzas, grelos, acelgas, espinacas y legumbres- al igual que las espinas de los pescados pequeños (boquerones, anchoas, sardinas, etc.). La alternativa –nada de lácteos, que acidifican el organismo- es ingerir conjuntamente Coral-Care con vitamina K2 –también denominada Menaquinona-7 o, de forma abreviada, MK-7. Obviamente las verduras y frutas frescas son imprescindibles por su contenido en vitaminas, minerales y fibra siendo especialmente recomendables las acerolas, los cítricos, las fresas, los kiwis, la grosella negra, el escaramujo, la papaya y la guayaba por su aporte de vitamina C. E igualmente se recomienda consumir frutas y verduras amarillas –calabaza, zanahoria y melocotón especialmente- porque son ricas en vitamina A que ayuda a mantener las mucosas en buen estado y previenen el cáncer. Y algas ya que no dejan de ser sino verduras acuáticas. Asimismo es imprescindible ingerir alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 -con la llegada del climaterio la mujer deja de producir los cardioprotectores estrógenos y las posibilidades de padecer alguna dolencia cardiovascular aumentan hasta igualarse a las de los hombres-, hierro -es importante controlar su nivel durante la menopausia-, magnesio -aproximadamente el 70% del magnesio corporal está localizado en los huesos en combinación con fosfato y bicarbonato y el cuerpo lo necesita tanto que si por cualquier motivo se ve disminuido el organismo lo conserva reduciendo su excreción (abunda en legumbres, limones, pomelos, higos, manzanas, maíz amarillo, almendras, nueces, avellanas, semillas y vegetales de color verde oscuro). Eso sí, es importante asegurarse de ingerir la cantidad adecuada durante la menopausia porque se sabe que mantiene normalizadas las tasas de colesterol, regula el ritmo cardiaco –el déficit de magnesio aumenta el riesgo de padecer accidentes cardiovasculares- y los niveles de azúcar en sangre, participa como cofactor en muchos procesos enzimáticos, favorece la absorción de minerales como el calcio y es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos. Además se le conoce por algo como el “mineral anti-estrés”. Y finalmente consuma cereales integrales ya que son ricos en fibra. Evite en cambio los alimentos grasos y los carbohidratos refinados -aumentan los niveles de colesterol y triglicéridos-, la sal, el azúcar, las carnes rojas, las grasas saturadas –y por tanto los embutidos-, el café, el alcohol y los alimentos fritos. Y de vez en cuando haga una dieta a base de arroz –sin sal- durante todo el día para eliminar líquidos y evitar la sudoración excesiva. Luego asegúrese de no tener déficit de las vitaminas B6, B9, B12, C y E, de silicio -necesario para mantener la producción de colágeno y el tejido conjuntivo en buen estado-, de boro -mineral que aumenta la actividad del estradiol, hormona sexual femenina que ayuda a minimizar los sofocos, la sudoración, los trastornos urogenitales y la pérdida de masa ósea provocados por el déficit de estrógenos en la menopausia- y de ácido gamma-linolénico -precursor de las prostaglandinas que participan en la producción de estrógenos-. En definitiva, siga una alimentación lo más variada posible en la que primen los vegetales. Obviamente es necesario que complemente la dieta con ejercicio y beba a diario suficiente agua de calidad.


Sr. Director: he leído el último número de su revista y estoy muy interesada en el tema de la Terapia Fotodinámica. Mi padre tiene cáncer de páncreas y estamos a la espera de ver si le pueden hacer cirugía. Sin embargo ahora, al leer el artículo, nos gustaría saber si hay algún médico que utilice está terapia en Madrid o alrededores para el tratamiento del cáncer de páncreas. Creemos que puede ser una buena opción antes de someterle a una intervención quirúrgica complicada ya que tiene dos stent en el corazón. Confío mucho en su revista porque yo misma me curé el año pasado de una poliartritis -supuestamente crónica- con alimentación, limpieza de hígado, hidroterapia de colón y el Par Biomagnético gracias al Dr. Santiago de la Rosa. Muchas gracias y un saludo.

Teresa Rosillo Aramburu
(Madrid)

La Terapia Fotodinámica -como ya explicamos en los números 103 y 137 de la revista y que los lectores pueden leer en nuestra web: www.dsalud.com- permite eliminar tumores con éxito mediante agentes fotosensibilizadores –fármacos inactivos que pueden administrarse por vía tópica o sistémica y sólo se activan cuando se exponen a la luz de un láser produciendo entonces una reacción beneficiosa- de forma rápida, eficaz y carente de efectos secundarios en todo tipo de tumores. La propia American Cancer Society reconoce en su web que “no tiene efectos secundarios ni siquiera a largo plazo cuando se usa adecuadamente, es menos invasiva que la cirugía, puede ser dirigida con precisión y, a diferencia de la radiación, se puede aplicar varias veces en el mismo sitio si es necesario. No dejando apenas cicatriz tras la curación”. Sin embargo en España, como ya hemos contado otras veces, sólo se está utilizando en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer de piel como el carcinoma basocelular y la enfermedad de Bowen o carcinoma escamoso in situ así como en lesiones con potencial de malignización como las queratosis actínicas y la poroqueratosis; e igualmente se emplea en el acné inflamatorio o acné rosácea y en problemas oftalmológicos. Pero no en tumores localizados en órganos internos a pesar de que hay amplia experiencia de su eficacia como ya explicamos en los dos textos mencionados. ¿Por qué? Sencillamente, porque la mafia que controla el negocio del cáncer en España lo impide. Así de simple. Lamentamos pues no poder ayudarla. La alternativa para recurrir a ella sigue siendo dirigirse a algún centro en el extranjero.


Estimado Sr. Campoy: con motivo del accidente acaecido en la central japonesa de Fukushima y la radioactividad emitida por ésta he oído decir –y leído- que es conveniente ingerir yodo natural cuando hay peligro de la presencia de yodo radioactivo a fin de saturar la glándula tiroides y ésta no “absorba” el yodo dañino. ¿Es eso así? Y en tal caso, ¿qué es mejor ingerir? ¿Sal yodada, sal marina o sal del Himalaya? ¿Cuál es más rica en yodo? Porque a mí me han dicho que lo mejor es la llamada flor de sal de origen marino que se recolecta mediante evaporación controlada de agua de mar que además de ser rica en yodo contiene muchos otros minerales. Y que lo mismo ocurre con la sal marina corriente y la sal del Himalaya, ésta procedente de las minas de sal de origen primigeniamente marino porque ambas contienen los 84 elementos de los que se compone el cuerpo humano en su proporción exacta cuando la sal yodada sólo contiene cloruro sódico y yodo. ¿Puede aclararme mis dudas?

Carlos Menéndez
(Madrid)

En este mismo número de la revista publicamos dos artículos que le ilustrarán pero como algunas de las cuestiones que plantea usted no se tocan en ellos vamos a responderle. Según nos ha explicado el propio Juan Carlos Mirre -experto y autor precisamente de uno de los textos a los que acabamos de referirnos- la sal que se usaba -y usa- en las regiones con bocio endémico es sal natural obtenida tanto de evaporación solar de agua de mar como de evaporación solar de salmueras naturales o de evaporación artesanal usando fuego. Pues bien, en esa sal la cantidad de yodo es tan ínfima que habría que ingerir 5 kilos diarios para alcanzar la cifra diaria recomendada para evitar simplemente el bocio. En cuanto al agua de mar tiene apenas -de media- unos 0,06 mg de yodo por litro. Y encima al evaporarse en las salinas se pierde casi la mitad. Respecto a la llamada “sal del Himalaya” Juan Carlos Mirre asegura que se trata simplemente de sal gema –o, lo que es lo mismo, sal de roca- y en realidad procede de las minas de sal de Khewra en Paquistán, situadas a menos de 300 metros de altura en un amplio valle que hay al oeste de Lahore y, por tanto, a centenares de kilómetros del Himalaya. En resumen, la sal natural -se haya obtenido del mar o de minas- apenas contiene yodo. Por eso se vende hoy en supermercados “sal yodada” y “sal marina yodada”. Solo que la cantidad de yodo que se añade a esa sal –normalmente yoduro de potasio- exige ingerir 5 gramos diarios sólo para obtener la cantidad diaria recomendada (0,15 miligramos diarios). En cuanto al agua de mar –por si alguien se plantea la opción de bebérsela o ingerir el llamado Plasma de Quinton- sépase que habría que beber casi 3 litros al día para obtener esos 0,15 miligramos. De ahí que para tratamientos preventivos y terapéuticos de urgencia la mejor opción sea probablemente la llamada Solución de Lugol, bebida hidroalcohólica que contiene un 5% de diyodo y un 10% de yoduro de potasio. En España se puede encontrar en farmacias pero nadie debería consumirla si no se la prescribe un profesional de la salud y en ningún caso ingerir más de una gota diluida en un vaso de agua al día. Agregaremos por último que la Oficina Estatal de Salud Pública y Seguridad Alimentaria del estado alemán de Baviera analizó no hace mucho 15 muestras diferentes de lo que se vende como “sal del Himalaya” encontrando que la única diferencia con las demás sales de gema o roca es que al no haber sido procesados los cristales pueden contener una gama un poco más amplia de trazas de otros minerales pero no detectaron los 84 elementos que afirman contienen quienes la comercializan sino ocho y en cantidades inapreciables. En cuanto a la afirmación de que tiene una geometría y una composición orgánica perfecta gracias la presión que permitió consolidar su estructura cristalina y que en ella se hallan “las frecuencias” que nuestro cuerpo necesita cuando está enfermo la citada entidad afirma que no hay base científica alguna para sostener tales aseveraciones agregando que además la sal que se extrae en Europa central se formó por idénticos procesos geológicos y en tal caso tendrían las mismas supuestas propiedades. Dicho esto le invitamos a leer con detenimiento los artículos La gran importancia del yodo en la salud y ¿Es necesario ingerir yodo fuera de Japón para prevenir la contaminación radiactiva? que publicamos en este mismo número.


Hola. En primer lugar, gracias por vuestra labor. Veréis, tengo un hijo con 11 años que nació sano y se desarrolló con normalidad hasta los 2 años y medio en que le diagnosticaron Síndrome de Sotos y autismo. Antes, a los 10 meses, cogió un virus y le hicieron las pruebas de la meningitis dando negativo. Se las volvieron a repetir -según los médicos el niño se había movido y le pincharon mal en la médula- pero al final, según su diagnóstico, se trataba de un virus febril y las convulsiones que tenía se debían simplemente a la fiebre alta. Estuvo allí diez días y luego le dieron el alta teniendo un desarrollo normal pero a los dos años dejó de hablar y de relacionarse. Le medicaron entonces con Lorazepam y Risperdal pero el niño fue yendo cada vez peor. No dormía y tenía hiperactividad. Aún así siguió con la misma medicación, adaptándole las dosis. Hasta que a los 7 años empezó con ataques epilépticos y le pusieron Lamotrigina pero como le fue mal -se ponía agresivo- se lo cambiaron por Topiramato que parece que va mejor. Con 10 años le volvieron a cambiar el tratamiento y le pusieron Sinogan 25 mg tres veces al día, Akineton Retard de 4 mg dos veces al día y Haloperidol (90 gotas en tres tomas al día). Bueno, pues en este momento, con 11 años, quieren volverle a cambiar los fármacos por otros más “actuales”. Mi hijo es hiperactivo y entiende todo lo que se le dice pero no habla. Eso sí, es "autónomo" -dentro de su enfermedad- pues sabe valerse por sí mismo: va a la nevera y coge lo que quiere, ordena sus cosas -es perfeccionista y selectivo-, si tiene frío se abriga… En cambio tiene ansiedad por la comida, bebe mucha agua, no sabe vestirse y no detecta el peligro (el fuego, las alturas, etc). Me han dicho que los niños con esta enfermedad tienen corta vida. ¿Es así? ¿En qué consiste el Síndrome de Sotos? ¿Tiene relación con el autismo? Me siento impotente ya que según los médicos no tiene solución ninguna de esas enfermedades y yo me niego a seguir drogando a mi hijo ya que no noto ninguna mejoría. Me gustaría hacer algo para que al menos tenga mejor calidad de vida. Si pudiera pronunciar algunas palabras al menos… ¿Qué opináis? Gracias y saludos.

Ana
(Granada)

El llamado Síndrome de Sotos es el nombre que en 1964 se dio al crecimiento anormal de la cabeza -sea intrauterinamente o tras el nacimiento (normalmente en los 3 primeros años de vida)- que cursa con un tono muscular bajo, retrasos en el desarrollo psicomotor y cognitivo, y problemas en el habla con babeo prolongado y respiración a menudo por la boca. Quienes lo sufren suelen tener excesivamente grandes la cabeza, las orejas–éstas despegadas de la cara-, las manos y los pies –éstos a menudo planos o colapsados hacia dentro- siendo su frente y barbillas prominentes, la bóveda del paladar demasiado alta y teniendo los ojos muy separados (hipertelorismo ocular) además de sufrir habitualmente estrabismo, prognatismo y escoliosis. Tratándose de niños muy inquietos, hiperactivos y a veces agresivos. También pueden presentarse fobias, obsesiones y conductas de tipo autista así como retrasos en el control de los esfínteres, anomalías urogenitales, anomalías congénitas del corazón, hipertiroidismo o hipotiroidismo y tumores. En pocas palabras, síntomas presentes en otros muchos síndromes (conjuntos de síntomas) por lo que el hecho de que se catalogue a un niño como enfermo de uno u otro depende a menudo del médico que le atienda. Porque ni en este caso –ni en los demás- hay “pruebas específicas para el diagnóstico” y cada caso se “adjudica” a uno u otro síndrome en función de los rasgos físicos que presente en el momento del diagnóstico y del criterio del que lo valora. ¿Para qué? Para pautarle unos u otros fármacos que ya se sabe que la gran industria farmacéutica tiene medicinas para todo aunque ninguna sirva para curar nada. En este caso, de hecho, lo que los “expertos” proponen –medicamentos aparte- es simplemente “facilitar el correcto desarrollo de las capacidades del niño con el objetivo de llegar a un desarrollo final dentro de la normalidad”. ¿Cómo? Mediante “estimulación precoz, terapia ocupacional, terapia física, logopedia y educación física adaptativa” procurando que “esté en un ambiente estructurado en el que sea capaz de practicar habilidades necesarias sin distracciones excesivas” así como “mejorar su autoestima”. En otras palabras, el “tratamiento” es el mismo en éste que en todos los demás “síndromes” similares. Y, por supuesto, ninguno de los fármacos que ha tomado le habrán servido para nada como usted misma debe saber muy bien. Dicho esto debemos agregar que ya se ha planteado -en éste y en otros síndromes similares- que la causa puede ser “genética”. ¡Como si diciendo eso ya se hubiera resuelto el origen del problema! Porque lo que a continuación cabe –y debe- plantearse a quienes tal argumento dan es qué ha provocado que sus padres transmitan uno o varios genes defectuosos a su hijo –si realmente ha nacido con genes alterados -o qué ha provocado ese cambio genético mientras era pequeño. Porque ahí está la clave del asunto. Y es evidente que si el problema lo han transmitido los padres es porque sus genes también están alterados. Y en tal caso, ¿por qué? ¿Qué hace que tantos padres tengan alteraciones genéticas que están transmitiendo a sus hijos? Porque este problema es muy reciente. De hecho puede afirmarse que los casos se acumulan desde hace sólo unas décadas. Hace apenas 40 o 50 años –tiempo insignificante en la evolución de la humanidad- tales casos eran rarísimos, casi inexistentes. La inmensa mayoría de los médicos se jubilaba sin haber tratado ninguno. Hoy son sin embargo cada vez más numerosos. Luego, ¿qué ha cambiado? ¿Qué está provocando todo esto? ¿Por qué hay cada vez más enfermos de este tipo… y de todas las demás patologías, especialmente cáncer? La respuesta es simple: la toxicidad medioambiental. A fin de cuentas ha sido en los últimos cien años cuando la sociedad ha sido invadida por productos tóxicos. Lo hemos denunciado hasta la saciedad: está ya intoxicando todo. El agua que bebemos, el aire que respiramos, los alimentos que ingerimos, la ropa que vestimos… Hasta los alimentos y los productos de higiene personal y de limpieza. Sin olvidar los fármacos, las radiaciones electromagnéticas y la radioactividad nuclear porque, Chernóbil, Fukushima y otros accidentes aparte, la gente parece olvidar que durante décadas las grandes potencias hicieron innumerables ensayos nucleares que han contaminado el aire, la tierra y el agua. Y ésa es pues muy probablemente la causa de los errores genéticos que están dando lugar a las miles de “enfermedades” actualmente catalogadas que hace apenas unas décadas ni existían. Y que han afectado genéticamente a muchos padres -que luego transmiten esos u otros defectos genéticos a sus hijos- o a éstos directamente mientras estaban siendo gestados o atendidos en los primeros años. Y en ese sentido recordamos una vez más que muchos de estos casos lo han provocado probablemente ¡las vacunas! Tanto por los “trozos” de ADN de los microbios con los que se fabrican como por los conservantes o coadyuvantes venenosos que se les añaden. Sin olvidar la posibilidad, obviamente, de que se hayan producido a causa de una hipoxia –falta de oxígeno- durante el parto, del uso de fórceps, de una parasitación o de una infección microbiana, sea ésta priónica, vírica, bacteriana o fúngica. Las posibilidades, como usted puede ver, son muchas. Lo que no es de recibo pues es que los médicos propongan simplemente tratamientos farmacológicos paliativos. Busque pues usted un médico que pueda hacer una valoración del caso de su hijo lo más completa posible para ver si aún se le puede ayudar, cómo y en qué medida. Puede consultar al Dr. Diego Jacques (91 799 14 79) o entrar en contacto con Carlos Gardeta en Institutos Fay (www.institutosfay.com).


Sr. Director: ¿George Carlin -comediante de los años 70 y 80- escribió en su día algo tan elocuente que no me resisto a pedirle que lo comparta con sus lectores. Le solicito pues que si no tiene inconveniente lo reproduzca en la revista para que llegue al mayor número posible de personas. Su texto es éste: “La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos. Carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más pero tenemos menos. Compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más chicas. Mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común. Mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio. Somos más expertos pero tenemos más problemas. Tenemos mejor medicina pero menor bienestar. Bebemos y fumamos demasiado. Despilfarramos mucho y reímos muy poco. Nos enojamos y desvelamos demasiado. Amanecemos cansados. Leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez. Hemos multiplicado nuestras posesiones a la vez que reducido nuestros valores. Hablamos mucho, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente. Hemos aprendido a ganarnos la vida pero nos hemos olvidado de vivirla. Añadimos años a nuestras vidas y no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y regresar de la luna pero nos resulta difícil cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas pero no por ello mejores. Hemos limpiado el aire pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo pero no nuestros prejuicios. Escribimos más pero aprendemos menos. Planeamos más pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla pero nos comunicamos cada vez menos. Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos económicos en cada casa pero más divorcios. Tenemos casas más lujosas pero más hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos y píldoras que hacen todo: alegran, apaciguan y hasta matan. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta y tú puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas. Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aquí siempre. Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira porque esa personita crecerá muy pronto y se alejara de ti. Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ése es el único tesoro que puedes dar con el corazón sin que te cueste ni un centavo. Acuérdate de decir “Te amo” a tu pareja y a tus seres queridos y dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma. Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento porque un día esa persona ya no estará contigo. Date tiempo para amar y para conversar y comparte tus más preciadas ideas. Y recuerda siempre: la vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan”. Es todo. Creo sinceramente que merecía la pena darlo a conocer.

Jorge Méndez
(León)

Hemos aceptado gustosos su petición que, curiosamente, nos habían hecho también otros lectores. Probablemente porque el texto está circulando de forma amplia por la Red. Le agradecemos su iniciativa.


Sr. Director: he leído el artículo ¿Es la Psiquiatría una disciplina científica o una estafa? y estoy absolutamente de acuerdo con él. Soy madre de un niño de 15 años -Carles- diagnosticado de TDHA y conducta negativa y desafiante al que decidimos hace un tiempo dejar de medicar. Mi intuición -avalada por el psiquiatra- me dice que la medicación sólo tapa el problema y no deja ver el fondo. Desde el año 2005 -en el que la neuróloga infantil le diagnosticó ese “trastorno”- ha sido un ir y venir de especialistas, terapias, etc. Así que os escribo para pediros información de posibles centros, campus o lugares donde estos niños puedan desarrollar sus capacidades porque está claro que el sistema educativo no les aporta nada; todo lo contrario, les hunde más. Sé que no es fácil pero os agradecería toda la información que me podáis aportar.

Margarita Nieto
(Palma de Mallorca)

Ya hemos explicado en algunas respuestas anteriores que si bien el llamado Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) es una enfermedad inventada cuyo tratamiento con fármacos es inútil no es menos cierto que a quienes se les ha puesto esa “etiqueta” son niños o jóvenes que presentan algún problema y hay que buscar la causa y cómo ayudarles. No siendo oportuno llevarles a lugares distintos a los habituales porque eso va a hacer que se sientan mal y “especiales”. Lo que debe hacerse es afrontar el problema y para ello debe llevar a su hijo a que le hagan una desintoxicación profunda, eliminar de su dieta todos los alimentos a los que sea intolerante o alérgico, no consumir productos que lleven aditivos (conservantes, colorantes, espesantes, aromatizantes, acidificantes, potenciadores del sabor o edulcorantes), evitar los alimentos ricos en fosfatos -como las bebidas carbonatadas-, no consumir azúcares, pasteles, dulces, helados, bollería o cualquier otro producto con harina blanca refinada, evitar la leche y sus derivados, no consumir “comida basura” y grasas saturadas, no consumir platos preparados o precocinados, no freír los alimentos, seguir una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y legumbres así como proteínas de alto valor biológico, evitar las hipoglucemias haciendo cinco comidas diarias en horarios regulares, hacer algo de ejercicio a diario y dormir suficientemente. En cuanto a los suplementos que pueden serle útiles destacan los ácidos grasos omega 3 y 6 (debería tomar a diario algún producto como el Aceite de Krill NKO), un complejo multivitamínico y mineral, un complejo de aminoácidos (le sugerimos los de LKN), un complejo enzimático y algún adaptógeno como el ginseng, el eleuterococo, la uña de gato, el pau de arco o la maca. Es asimismo muy útil la fosfatidilserina –es uno de los nutrientes cerebrales más efectivos-, el fósforo, el selenio, el NADH y la S-Adenosil-L-Metionina (SAM). Sepa además que el zinc es un mineral importante para la eliminación del plomo, factor de riesgo en los niños y jóvenes diagnosticados con Déficit de Atención. Además la suplementación con zinc hace disminuir los niveles altos de cobre que son perjudiciales para el metabolismo del triptófano; por otra parte el cobre forma parte de la enzima dopamina monooxigenasa, asociada con alteraciones de la conducta cuando está elevada. Obviamente lo suyo sería que el tratamiento fuera supervisado por un especialista en Medicina Ortomolecular así que le sugerimos que contacte con D. José Ramón Llorente en el 96 392 41 66. En todo caso no estaría de más que valore si el problema lo causó alguna vacuna para intentar “desactivarla” –lea en nuestra web –www.dsalud.com- el texto que con el título ¿Es posible desactivar los efectos negativos de una vacuna? publicamos en el nº 102- o si hay algún parásito o microbio patógeno que pueda estar interfiriendo su funcionamiento a nivel mental o físico ya que puede detectarse con el Par Biomagnético. Asimismo no estaría de más que se asegure de que está reequilibrado energéticamente -acudiendo a un experto en Acupuntura- y de que no hay metales pesados intoxicándole porque en tal caso sería necesario hacer una quelación intravenosa. Dicho esto asegúrese de que su hijo no está sometido a radiaciones electromagnéticas y evite que juegue con consolas como la Wii, la DS, la PlayStation o la Xbox.


Sr. Director: ante todo mil gracias por su trabajo. Desafortunadamente les he descubierto demasiado tarde. El motivo de mi carta es solamente una reflexión que espero hagan extensiva. Mi madre -una mujer de 83 años llena de vida y proyectos (viajes, escritos, trabajos...)- murió hace unos meses. El motivo de su fallecimiento no fue su linfoma -que había remitido- sino algo con lo que ni ella ni nosotros habíamos contado. Es decir, su médico nunca nos dijo que la quimioterapia que le estaban aplicando –entre otros componentes, adriamicinas- podía ser causa de estragos fatales. A los dos días de su ciclo número 10 -y cuando el médico ya le había dicho que uno más y se podía ir tranquilamente a sus viajes- tuvo que ingresar de urgencias. Allí nos enteramos de que sufría una toxicidad cardiaca irreversible a causa de las adriamicinas. Quiero con estas líneas llamar la atención no sólo de los pacientes de cáncer sino también de sus familiares más directos para que reclamen siempre una amplia explicación de los efectos secundarios -a veces letales- de los tratamientos de quimioterapia. Tal vez mi madre hubiera fallecido a causa de su linfoma… o tal vez no. Hubiésemos preferido que ella hubiera podido escoger y sopesar entre quimio sí, quimio no. Así hubiera sido todo más fácil y comprensible. Al no recibir explicaciones ella confió plenamente en el tratamiento. Mil gracias por leer y prestar atención a esta carta. Continúen su labor que es muy importante. Un saludo cordial.

Mª Angeles Vacchiano
(Madrid)

Lamentamos de corazón lo que pasó con su madre… y con los otros 100.000 españoles que, tratados con cirugía, quimioterapia y radioterapia, murieron mientras eran tratados por sus oncólogos el año pasado. Y con los 100.000 que murieron el año anterior. Y con los 100.000 que morirán este año del 2011. Y con los que en el futuro, cada año, seguirán muriendo en manos de los oncólogos mientras éstos exigen que nadie trate a los enfermos de cáncer y denuncian las escasísimas muertes de quienes ellos no trataron. Mire, llevamos más de una década denunciando lo que está pasando y nadie escucha. Y estamos hartos porque la cifra de 100.000 muertos al año por cáncer –aproximada ya que en estos momentos es superior- es oficial. Basta entrar en el web del Instituto Nacional de Estadística (INE) –www.ine.es- para comprobarlo.


Sr. Director: me gustaría que me orientaran. Tengo 63 años y sufro principios de alzheimer. Sé que no tiene cura pero me gustaría encontrar la forma de retrasar los síntomas. Tengo mucho cansancio; de hecho siempre estoy agotada y me duele todo el cuerpo, sobre todo las piernas. Necesito pues algo que me dé energía. Además tengo mucha hambre y siento siempre ganas de ingerir cosas dulces. Agregaré que padezco hipotiroidismo desde hace 20 años y estoy tomando Levothroid 100 mcg. Espero que me puedan orientar. Sólo aspiro a que lo que me queda de vida tenga la mayor calidad posible. Le quedo muy agradecida.

Pilar Rodríguez
Vic (Barcelona)

Para empezar vamos a explicarle que el Levothroid que ingiere puede provocarle leucopenia (disminución del número de glóbulos blancos), dolor de cabeza, temblores, palpitaciones, taquicardia, arritmias cardiacas, dolor en el pecho, dificultades respiratorias pérdida de peso, diarrea, disminución de la densidad mineral ósea, hipercalcemia, excitabilidad, insomnio, inflamación en pies y tobillos, intolerancia al calor, trastornos mentales, embolia cerebral, debilidad muscular y fatiga. Así que replantéese en serio dejarlo. Como alternativa para regular su tiroides lo primero que debe hacer es no ingerir alcohol, café, grasas saturadas, harinas refinadas, azúcares, crucíferas (col, repollo, coles de bruselas…) y productos de soja; y reducir al máximo la ingesta de proteínas animales. En cambio son beneficiosos los cereales integrales, las frutas y verduras (en especial el ajo, la cebolla, los rábanos, las acelgas, las espinacas, los berros, las remolachas y las algas marinas) así como las avellanas, los pescados azules, el germen de trigo y la levadura de cerveza. Siendo muy útil la ingesta de un complejo de vitaminas (que contenga al menos las A, B2, B3, B6 , B12, C y E, el 5-hidroxil-triptófano (L-5HTP), el ácido gamma-amino-butírico (GABA), los compuestos azufrados, la D-fenilalanina, la L-Tiroxina, la S-adenosil-L-metionina (SAM) y los minerales yodo, zinc, potasio, magnesio, hierro, sílice, manganeso y cromo. Es decir, son muchas las opciones así que lo más aconsejable es ponerse en manos de un profesional en nutrición ortomolecular. En todo caso si quiere probar qué tal le va tome una temporada –tras dejar el fármaco- un buen complejo vitamínico, una gota diaria de Solución de Lugol, gugulón y levadura de cerveza además de infusiones de maca. En cuanto al alzheimer ya hemos explicado en cartas anteriores qué hacer para prevenirlo: tener una adecuada alimentación –siga simplemente La Dieta Defintiva-, someterse a una desintoxicación profunda que incluya una quelación intravenosa a fin de eliminar posibles metales pesados –sobre todo aluminio y mercurio-, no fumar ni beber e ingerir a diario omega 3 (le sugerimos el Aceite de Krill NKO). Cabe agregar que además de los alimentos que con motivo del hipotiroidismo le dijimos que no debe tomar debe suprimir también la carne roja y el queso (el muy curado es rico en aluminio) evitando las comidas rápidas y precocinadas así como la llamada “comida basura.”. Y beba agua de calidad –incluso destilada- en lugar de agua de grifo porque ésta suele contener aluminio además de cloro. En cambio le vendrá bien tomar polen, frutas -especialmente uvas, cerezas, limón y pomelo-, verduras –ajos, cebollas, espárragos, zanahorias, nabos, perejil, frutos secos y huevos. Cabe añadir que entre los suplementos útiles en casos de alzheimer está el mismo complejo vitamínico que antes le sugerimos así como la fosfatidilserina, la Acetil-L-carnitina, la L-Fenilalanina, la L-Glutamina, la SAM, el NADH, el GABA, la L-5 HTP y el Cellfood. Estando orientada siempre –insistimos- por un especialista en Medicina Ortomolecular que es quien debe fijar las dosis y el tiempo de tratamiento. Dicho lo cual volvemos a recordar algo que ya contamos en su momento: en el Centro Médico Cornell Weill y en el Hospital Presbiteriano de Nueva York se constató no hace muchos años que el alzheimer puede prevenirse -e incluso detenerse su progreso- inyectando simplemente inmunoglobulinas. Busque pues un médico que se anime a hacerlo.


Estimados Sres.: ante todo felicitarles por su revista. Es clarificador y de gran ayuda contar con otras visiones de la salud y la enfermedad diferentes de la "oficial". Les escribo para rogarles que traten un tema que me afecta directamente: la nefropatía por IgA o Enfermedad de Berger. Es una dolencia que no está estudiada ni investigada por la medicina oficial. Mi hijo de 20 años fue diagnosticado el año pasado aunque no tiene ningún síntoma. Fue por una analítica rutinaria por lo que lo supimos. En la Seguridad Social le han dado pastillas contra la tensión alta –aunque él la tiene normal- y un aceite rico en omega-3. No recibe pautas preventivas de ningún tipo en el sentido de que la enfermedad no progrese a una insuficiencia ni nos han dado pautas alimenticias, ni nada de nada. Tampoco saben si la IgA que produce su cuerpo es porque éste reacciona contra "algo" -ya sea alimento u otra cosa- o bien la produce su cuerpo sin más. No saben nada de nada lo cual me crea mucha impotencia. Yo he investigado un poco por mi cuenta y he leído casos que han sido tratados por la Medicina Tradicional China mediante extractos de plantas y hierbas que por lo visto logran mejorías espectaculares reduciéndose los niveles de proteinuria en orina de forma muy significativa o desapareciendo. Así que yo me pregunto: si de verdad eso funciona, ¿por qué no se usan en nuestra medicina occidental? ¿No se trata de curar a la gente, de tener ciudadanos sanos y evitar gastos farmacéuticos y hospitalarios? Yo creo que el organismo de mi hijo reacciona ante determinado tipo de alimentos que de forma progresiva y sutil le están dañando los riñones, como a un celíaco le daña el gluten o a un diabético el azúcar, solo que en estos dos casos el daño es más evidente. En el caso de la nefropatía por IgA es más silencioso, lento, de forma que el interesado no percibe qué es lo que le daña. Yo, por mi cuenta, le he suprimido la leche de vaca y reducido bastante la carne, con gran protesta del resto de la familia. También parece que el trigo es bastante problemático. Pero, entonces, ¿qué come? Estoy muy desorientada y por eso les pido que en un próximo número hablen de esta enfermedad considerada "rara"; aunque ya no tanto pues parece que cada vez hay más casos lo cual me reafirma en mi idea de que tiene que ver con nuestro estilo de vida y alimentación que a determinadas personas más sensibles les perjudica. Si pudieran orientarme sobre algún laboratorio que analice de forma exhaustiva las alergias e intolerancias alimentarias o de algún centro que profundice más en las causas de esta enfermedad, que investigue al paciente en vez de limitarse a dar medicación, se lo agradecería infinito. Muchísimas gracias por su atención.

M. José Aguirre

Se dice que alguien sufre Nefropatía por IgA, Glomerulonefritis sinfaringítica o Enfermedad de Berger cuando hay depositadas excesivas inmunoglobulinas A (IgA) –a las que popularmente se conoce como anticuerpos- en el glomérulo del riñón -que es donde se filtra el plasma sanguíneo- acumulándose en las regiones mesangiales -zona central del glomérulo- pudiendo llegar a fibrosar la zona. Y suele detectarse porque aparece sangre en la orina y dolor abdominal, problema que si se prolonga puede dar a una insuficiencia renal crónica. ¿Y por qué se acumulan? Se ignora aunque hay varias teorías. Lo evidente es que el problema no está en el riñón porque cuando se ha sustituido mediante un trasplante vuelve a aparecer el problema en el nuevo riñón. Lo que sí sabe es que suele dar lugar a proteinuria –es decir, que se detectan en la orina cantidades de proteína superiores a 150 mg- y que el problema se agrava si se fuma o se sufre hipertensión arterial, hiperlipidemia o un nivel elevado de creatinina (compuesto orgánico generado a partir de la degradación de la creatina, nutriente fundamental de los músculos). Dicho esto asegúrese antes de nada de que el problema persiste y no ha desaparecido con una nueva analítica. Por lo que a las inmunoglobulinas se refiere –que son por cierto proteínas plasmáticas- hay cinco tipos que se conocen por cinco letras que de forma abreviada se denominan IgG, IgA, IgM, IgE e IgD. Pues bien, las igA aparecen cuando hay una invasión de microorganismos patógenos, normalmente a través de la nariz, los pulmones o los intestinos. No es probable pues que se trate de un problema de intolerancia ni de alergia sino de infección por lo que vamos a sugerirle que lleve a su hijo a que le hagan pruebas de detección convencionales y le pauten un antimicrobiano específico -una vez detectado el patógeno- u opte por un test con el Par Biomagnético. Otra posibilidad es que su hijo haya estado tomando sustancias para muscularse pero ignoramos si es el caso. Y otra que ingiera demasiada proteína animal o lácteos (ahí sí ha estado usted acertada). Si finalmente no encuentra la causa y no mejora le sugerimos que consulte el caso con el Dr. Alberto Martí Bosch (91 435 56 13) o con el Dr. Santiago de la Rosa (91 431 35 16).


 

NÚMERO 138. MAYO 2011.

Sr. Campoy: leo la revista desde el nº 16 y en ella han dicho en varias ocasiones que entre los fármacos lo único que curan son los antibióticos porque los demás medicamentos químicos no sirven para nada salvo para envenenar el organismo. Pues bien, yo añado que la Medicina Natural tampoco. Padezco asma bronquial, bronquitis y alergia respiratoria y he estado siguiendo un tratamiento natural instaurado por un médico naturista durante varios meses para estas dolencias. Pues bien, todo parecía que iba muy bien pero en cuanto han llegado los fríos mi bronquitis ha reaparecido y he debido recurrir a los antibióticos para resolver el problema. Así que he abandonado definitivamente el tratamiento natural corroborando lo que ustedes han expresado: “lo único que curan son los antibióticos”. Atentamente…

Fernando
(Sevilla)

Los fármacos no curan nada pero eso no quiere decir que en ocasiones algunos no sean útiles. No confundamos las cosas. La cuestión es saber cuándo se justifican y cuándo no. Porque si usted debe operarse puede recurrir como anestésico a un fármaco o a la hipnosis clínica pero no todo el mundo acepta que ésta funciona y puede pues usarla. De hecho la formación en hipnosis clínica se enseña desde hace años en algunas universidades -en la Complutense de Madrid por ejemplo- aunque suela solo recurrirse a ella cuando la persona que va a ser operada es alérgica o intolerante a los anestésicos. Y si usted tiene un trauma grave que le causa un dolor insoportable tomarse un analgésico es asumible; lo que no es asumible es que cada vez que a alguien le duela algo –la cabeza, el estómago, la espalda, un brazo, la pierna…- se tome un analgésico. Eso es un disparate. Como lo es tomar el 90% de los fármacos porque son peligrosos para la salud. Hoy día la ingesta de medicamentos es una de las cuatro principales causas de dolor y muerte en el mundo. A ver si los médicos –y los pacientes- lo entienden de una vez. Por lo que se refiere a su experiencia, ¿qué quiere decir? ¿Que como un terapeuta no ha acertado con el tratamiento que usted necesitaba la Medicina Natural tampoco funciona? Mire, ese tipo de extrapolación es un sinsentido y no vamos a explayarnos en explicarlo; sencillamente, la llamada Medicina Natural cuenta con varias decenas de terapias y métodos que su terapeuta no ha utilizado. En cuanto a los antibióticos son eficaces en ocasiones pero deben usarse con mucho cuidado. Lo hemos explicado ampliamente en varios artículos de la revista por lo que a ellos nos remitimos.


Estimado Sr. Campoy: tengo alto el marcador hepático AST (52 U/L cuando el máximo es 35) desde hace muchísimos años -cuando pasé una hepatitis aguda-, señal que mi homeópata considera indicador de una hepatitis crónica no infecciosa. También sufro una hemorroide sangrante, a su entender consecuencia de ella; y, claro está, como resultado anemia. El caso es que buscando en una librería soluciones alternativas para un carcinoma basocelular que me salió en la cara -supongo que a consecuencia del mismo problema hepático- encontré su apreciable obra Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo así como un libro cuyo título me llamó poderosamente la atención firmado por Andreas Moritz: El cáncer no es una enfermedad. Su planteamiento me pareció tan sensato y apasionante que adquirí ése y el resto de sus libros -Limpieza hepática y de la vesícula biliar y Los secretos eternos de la salud- y siguiendo sus consejos me hice vegetariano vegano ya que él considera que la causa del cáncer es la intoxicación celular producida por la acumulación de tóxicos y residuos proteínicos no digeridos en la membrana basal de las células que termina por asfixiarlas y obligarlas a mutar para sobrevivir sin oxígeno alimentándose entonces del ácido láctico producto de la fermentación de tales desechos. De hecho considera tóxicas las proteínas de la carne y el pescado, incluso las provenientes de carnes biológicas porque no están exentas de la putrescina, la cadaveriana, las aminas y los parásitos producidos por la ingesta de cualquier animal muerto así como las provenientes de los lácteos -incluso los biológicos, indigeribles por el proceso de pasteurización al que han sido sometidos- e igualmente las del huevo por la coagulación que se produce en el cocinado que conlleva la pérdida de su estructura tridimensional. En consecuencia prescindí de todos esos alimentos con la intención de seguir el principio hipocrático Que tu medicina sea tu alimento y tu alimento tu medicina y me hice vegano consumiendo solamente alimentos biológicos y obteniendo la proteína combinando cereales con frutos secos y algunas legumbres (pocas ya que en su opinión los restos nitrogenados que éstas dejan en el torrente sanguíneo también son tóxicos). Pues bien, ahora llega el Dr. Johannes F. Coy -avalado por ser el descubridor del gen TKTL1-, el cual en su igualmente sorprendente libro La nueva dieta anti-cáncer nos dice que los responsables de ese proceso de fermentación celular no son las proteínas sino la glucosa y, en consecuencia, nos propone obtener la energía a partir de las proteínas animales y los ácidos grasos restringiendo los hidratos de carbono (glucosa) a un máximo de 1 gramo por kilo de peso con la esperanza de matar literalmente a las células cancerosas de hambre. Y para ello recomienda eliminar totalmente de la dieta -entre otros alimentos- el arroz (base de la comida vegana) por su alto índice glucémico y reducir los cereales a su mínima expresión. Con lo cual me resulta absolutamente imposible obtener todos los aminoácidos esenciales a partir de su combinación con frutos secos y legumbres. Y por si eso fuera poco ustedes, coincidiendo con Moritz, nos sorprenden en su revista con aquel artículo que asegura que la soja -otro de los bastiones de la alimentación vegana por sus proteínas completas- también es tóxica; así que para poder reducir la aportación glucídica me he decidido a tomar un suplemento que incluya todos los aminoácidos esenciales y no esenciales en estado libre. En esas restricciones andaba cuando leo en algunas páginas de Internet que una alimentación respetuosa con un hígado dañado ha de estar basada en los hidratos de carbono que mantengan repletos sus depósitos de glucógeno lo cual me parece incompatible con las recomendaciones del Dr. Coy de vaciarlos mediante ejercicios aeróbicos para que la glucosa no permanezca en sangre y alimente a las células cancerosas. En fin, Sr. Campoy, le agradecería enormemente su opinión sobre las teorías del Dr. Moritz y del Dr. Coy y, sobre todo, respuesta a esta pregunta: ¿cómo he de alimentarme para regenerar mi hígado, solucionar mi hemorroide y, a la vez, prevenir la aparición de un nuevo cáncer? Muchas gracias y enhorabuena por su trabajo.

Julio Castro

El Aspartato Aminotransferasa -o ATS por sus siglas en inglés- es una enzima que se encuentra en altas cantidades en las células del músculo cardíaco, el hígado y el músculo esquelético y en menor cantidad en otros tejidos. Y aunque tener un nivel elevado es habitual entre quienes sufren una patología hepática ese simple hecho no implica que se sufra del hígado (cirrosis, un tumor, una isquemia o una necrosis hepática…); de hecho puede también indicar otros muchos problemas: anemia hemolítica, pancreatitis, insuficiencia renal aguda, problemas cardíacos, hemocromatosis hereditaria, mononucleosis infecciosa, un trauma múltiple, una enfermedad muscular primaria, distrofia muscular progresiva, una intoxicación… Aparecen niveles elevados asimismo tras un cateterismo cardíaco o una angioplastia, tras una convulsión, tras una operación quirúrgica, tras una quemadura grave… Hasta por hacer ejercicio intenso. En suma, si no hay otros factores alterados… por sí mismo ese dato no explica nada. Por lo que se refiere a la hemorroide no vamos a andarnos por las ramas: opérese si es sangrante. Hoy se hace de forma ¡ambulatoria! Un par de horas de reposo… y a casa sin ese problema. En cuanto a sus dudas sobre el cáncer las entendemos porque todo lo que nos cuenta… ya lo hemos publicado. Léalo en el apartado sobre Cáncer de nuestra web (www.dsalud.com). Mire, ante un tumor lo primero que uno debe plantearse es si se trata de un proceso biológico de defensa –y en tal caso lo que probablemente está haciendo el cuerpo es crear una especie de “cubo de basura” para encapsular los tóxicos que ponen en peligro la vida y el organismo no consigue eliminar a través de los mecanismos habituales porque éstos no funcionan bien o son demasiadas las toxinas que hay- o se trata de un tumor causado porque el mecanismo de algunas células ha sido dañado y por eso –y no con una intención biológica de defensa- se multiplican descontroladamente (normalmente por haber recibido radiaciones telúricas o electromagnéticas intensas y/o continuadas o a causa de un fuerte shock traumático de tipo psicoemocional). Sería pues en este segundo caso –además de cuando un excesivo crecimiento pone en peligro el funcionamiento de un órgano y, por ende, la vida- cuando intentar detener el avance del tumor o eliminarlo se justificaría. Y cuando cabe tener en cuenta básicamente dos cosas: los tumores solo crecen y se desarrollan en terrenos ácidos con escaso oxígeno. A fin de cuentas son todos anaeróbicos, es decir, no utilizan el oxígeno para obtener energía sino glucosa. Y mueren si la zona en la que están se alcaliniza. Por eso tantos tratamientos inciden en oxigenar y alcalinizar el organismo. Para lo que hay –y lo hemos publicado- numerosas posibilidades. Tal es la razón de que se proponga no ingerir –entre otras cosas- ni carne, ni lácteos, ni hidratos de carbono refinados: todos ellos acidifican el organismo. Por otra parte, todo organismo intoxicado es un organismo acidificado. Luego para alcalinizarlo es prioritario desintoxicarse; es decir, eliminar todo tipo de toxinas del cuerpo. De ahí que llevemos años repitiéndolo machaconamente. Igualmente hemos explicado hasta la saciedad que un organismo acidificado es un organismo al que le termina faltando oxígeno. Y el oxígeno es el elemento más importante a la hora de afrontar tanto cualquier proceso infeccioso como para detener el crecimiento de un tumor. En suma, para afrontar cualquier patología –cáncer incluido- hay que alcalinizar y oxigenar el organismo. Dejando de ingerir lo que le intoxica/acidifica -agua de grifo (por el cloro sobre todo), fármacos, drogas, tabaco, alcohol, café, lácteos, carne roja, azúcares, carbohidratos refinados, etc.- e ingiriendo lo que alcaliniza: vitaminas, minerales, frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, legumbres… Y para oxigenar el organismo nada como hacer ejercicio aeróbico –por ejemplo, la Técnica Nadeau de la que ya hablamos en el nº 130-, ingerir oxígeno líquido, agua ozonizada o tomar vitamina C porque su ingesta produce de forma natural peróxido de hidrógeno, es decir, agua oxigenada. Por lo que respecta a su afirmación de que según nuestra revista “la soja es tóxica” nos va a perdonar pero nosotros no hemos afirmado jamás tal cosa. Lo que hemos desaconsejado es la ingesta de leche de soja y de tofu aclarando que en cambio los productos fermentados de soja -el miso, el tempeh, la salsa de soja y el natto- se pueden ingerir aunque con mucha moderación porque si no también son dañinos. Y que puede asimismo ingerirse la lecitina de soja. Le invitamos a comprobarlo leyendo en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que con los títulos La leche de soja y los productos elaborados con soja sin fermentar no son aconsejables y Las propiedades de la lecitina de soja aparecieron –respectivamente- en los números 121 y 123. Pregunta finalmente qué dieta debería seguir y nuestra respuesta es simple: siga La Dieta Definitiva excluyendo los lácteos permitidos en ella y los endulzantes. Su hígado –además del resto de su organismo- se lo agradecerá; sepa en cualquier caso que la silimarina presente en el cardo mariano es útil para ayudar a regenerarlo.


Estimado Sr. Campoy: soy lectora asidua desde el primer número de la revista y no sé por qué sigo conservando casi todas. Verá, actualmente me encuentro en una situación difícil ya que a mi marido le han diagnosticado un hepatocarcinoma de hígado de unos 3, 5 cm como consecuencia de una hepatitis C y una hemocromatosis. Su estado general ha sido bueno hasta el momento y no padece ninguna otra enfermedad. Tiene 66 años y el tratamiento que le proponen es una quimioembolización de forma paliativa al no ser posible extirparlo quirúrgicamente debido a la zona en la que se encuentra y luego iniciar todo el protocolo para un posible trasplante hepático. Leyendo las revistas no he encontrado más que un texto sobre Antonio Bru donde se hable de tratamientos para este tipo de cáncer pero sé que actualmente no se dedica a ello. Le agradecería me dirigiera a algún otro profesional, si puede ser en Barcelona. Sé que recibe miles de cartas y no puede contestar a todas pero le agradecería me pudiera orientar Reciba un cordial saludo

Montserrat C.
(Barcelona)

Le sugerimos que lea la repuesta a la carta anterior porque la respuesta no puede ser otra. Ahora bien, los médicos llaman hemocromatosis al acúmulo excesivo anormal de hierro en los órganos y sistemas del organismo, especialmente en el hígado, considerándose mayoritariamente un problema heredado, es decir, de origen genético. Lo cierto sin embargo es que ese acúmulo puede deberse a varias causas como haber recibido múltiples transfusiones de sangre, una anemia hemolítica (la destrucción de los eritrocitos conlleva la liberación del hierro de su interior), una ingesta excesiva de alimentos con mucho hierro, abusar de las bebidas alcohólicas y padecer porfiria o hepatitis C. Por lo que sea cual sea la causa sugerimos a su marido que se haga una quelación con deferoxamina, deferiprona y deferasirox para intentar eliminarlo pero no la práctica de flebotomías (es decir, la idea de extraer sangre regularmente para disminuir la sobrecarga de hierro). Es asimismo importante que elimine el consumo de alcohol y la carne roja –muy rica en hierro- y que no consuma ni pescados ni mariscos crudos. Y obviamente que evite la toma de suplementos vitamínicos que contengan hierro. Además en su caso debe limitar el aporte de vitamina C ya que ésta aumenta la cantidad de ese mineral que se ingiere con los alimentos. Por lo demás el tratamiento que le sugerimos seguir es el mismo que al lector anterior. Les recordamos en todo caso que todo lo que necesita saber sobre este tema lo tiene en los dos tomos del libro Cáncer: qué es, qué lo causa y cómo tratarlo que puede adquirir en librerías y en el 91 638 27 28. En él aparecen los tratamientos más eficaces que existen así como los nombres, direcciones, teléfonos, e-mails y webs de los médicos a los que puede acudir. Ahora bien, cabe aclarar que Antonio Brú no es médico y no trata a pacientes. Y que el caso de cáncer de hígado que sacó adelante el equipo médico que colaboraba con él y del que hablamos en su día en la revista se logró con el uso de Filgastrim o Neupogen, producto muy caro que en España solo se usa en hospitales y no está autorizado para ello. Se administra sólo tras la quimioterapia para subir las defensas ya que provoca un significativo aumento de neutrófilos; lo mismo que el Bio-Bac o Renoven. Bueno, en realidad siempre pueden intentar que se les dé solicitándolo para ”uso compasivo”; hablen para ello con un abogado porque no es fácil que se lo concedan.


Estimado Sr. Campoy: en primer lugar mis felicitaciones a todos los que hacen posible la revista, tan útil y necesaria para mucha gente. Y en segundo lugar decirles que el motivo de mi carta es que me sentía en deuda con ustedes desde hace tiempo por todo lo que me ha aportado su valiosa información. Hoy he decidido contarles mi historia que aunque es muy larga intentaré abreviar en lo posible. Tengo 50 años y estoy diagnosticada de artritis reumatoide desde los nueve sufriendo un 72% de minusvalía. Así viví treinta años de sufrimiento y desesperación. Ingerí todo tipo de medicamentos: AINES, corticoides, metatroxato, Arava, sales de oro, etc. Estoy operada de varias articulaciones de los miembros inferiores. A la vez, durante todos estos años acudí diversas veces a que me extrajesen líquido sinovial de mis rodillas y a que me infiltrasen en ambos hombros y rodillas. Mis manos y pies son prueba de todo lo que cuento. Haciendo caso omiso de la advertencia de que si tenía un hijo me quedaría en silla de ruedas tuve tres. Hace doce años me diagnosticaron una endometriosis extirpándome por ello el ovario derecho junto a otros pequeños tumores no cancerígenos. Finalmente me implantaron un DIU para que se regulasen mis menstruaciones y pudiese así dejar de sufrir las anemias recurrentes que sufrí durante años. Bueno, pues la primera vez que leí Discovery DSALUD trataba precisamente de este tema y yo me encontraba tan mal y agotada que pensaba a menudo que me iba a morir. Pero, para mi sorpresa, lo que leí en la revista no sólo me ayudó con la endometriosis sino que también fue de gran ayuda para mi artritis reumatoide. Empecé a poner en práctica los consejos de su revista y curiosamente mi salud mejoró notablemente. Tanto que mi reumatólogo me comentó que el tratamiento del Arava estaba funcionando… cuando yo había abandonado hacía tiempo todos los tratamientos antes mencionados, desde los AINES al Arava. En ese entonces conocí a un compañero que me habló de la Medicina Holística. Si le digo la verdad me sonó a chino. Aún así me dio el nombre de un homeópata en Madrid que acabó tratándome con Medicina Homeopática. Bueno, pues a día de hoy, tras siete años, no he vuelto a tomar ningún fármaco. Solo suplementos dietéticos como el silicio, el aceite de Krill, etc. Aunque tengo que añadir que también cuido diariamente mi parte emocional y mental. Pero el mayor descubrimiento de que la Medicina Holística funciona lo hice hace dos años. El 11 de marzo del 2009 diagnosticaron a mi hijo de 14 años un Linfoma de Hodking estadio 4c. El tratamiento era quimioterapia y radioterapia así como cortisona. Sentí miedo por esta enfermedad, “tabú” para mucha gente. A eso se añadía que el pronóstico para mi hijo no era nada alentador. Aún así empezamos a tratarlo con factores de transferencia y Renoven, cambiamos su dieta y aunque se le administró quimioterapia y cortisona los primeros meses -inyectándosela por vía intravenosa- del resto de la quimio, sin que los médicos lo supiesen, me deshice junto con la cortisona. Le dimos sólo el tratamiento holístico. Para empezar, mientras recibió el tratamiento quimioterápico no tuvo ningún malestar ni sintomatología adversa salvo que se le cayó el pelo; eso sí, el médico le dijo que le volvería a crecer hacia enero siguiente pero éste brotó seis meses antes. Y no se dio radioterapia ni recibió transfusión sanguínea alguna a pesar de las indicaciones insistentes de los médicos al respecto. A día de hoy, 6 de marzo del 2011, se le ha retirado el reservorio que tenía para la quimio, continúa con sus revisiones y hace vida totalmente normal. Es más, sus analíticas son asombrosas: está totalmente curado. Es mi corta pero intensa experiencia. Puedo decir pues que la Medicina Holística funciona. Yo misma, a pesar del dolor emocional vivido, puedo decir que me he sentido estos últimos años, dentro de lo que cabe, muy bien. Y todo ello sin medicarme. La visión optimista de visualizarnos sanos haciendo lo que deseamos y vernos curados nos ha dado resultados tanto a mí como a mi hijo. Así que hoy sigo con atención cada número de la revista y en lo que puedo aplico los conocimientos que transmiten a la vez que me reafirmo en lo que creo correcto para mi salud. Sigan haciendo esta labor. La necesitamos mucho. Si precisan datos o quieren constatar algo de lo que les he contado se lo enviaré con gusto. Un saludo.

Cándida Mouzo Pereira

Nos congratula sinceramente haberles sido útiles a ambos. Ojalá todos quienes nos leen prestasen la misma atención que usted a lo publicado. Porque a día de hoy es evidente que la inmensa mayoría de las llamadas “enfermedades” tienen las mismas causas y por tanto su tratamiento es similar. Algo que muchos médicos siguen lamentablemente sin entender. Esperemos que su sincero testimonio haga al menos pensar a algunos. A nosotros solo nos resta felicitarles por su sentido común y por los resultados.


Hola. Ante todo quiero felicitaros por la revista en estos tiempos que corren donde el interés económico está por encima de la salud de las personas. Creo muy importante que revistas como la vuestra estén en la calle. Y ahora paso a consultaros mi caso: hace unos días me hice unos análisis de sangre y tengo los niveles de vitamina B12 bajos pues están en unos 150 pg/ml. El año pasado los tenía aún más bajos y por eso descarto anemia por mala absorción. Los niveles de eritrocitos y hemoglobina están al límite de los valores normales. Soy vegana –es decir, vegetariana estricta- desde hace dos años y al ver estos análisis me pregunto algunas cosas: ¿los veganos tenemos reservas de vitamina B12 para unos cuantos años? ¿Los niveles de vitamina B12 en veganos pueden ser más bajos de los valores establecidos pero no tener carencia? He consultado algunas fuentes y dicen que los recuentos sanguíneos no son muy fiables porque el ácido fólico puede suprimir los síntomas anémicos de la vitamina B12. ¿Qué pruebas tendría que hacerme para saber si realmente tengo anemia por carencia de vitamina B12? Mis resultados muestran esa deficiencia pero no anemia. Mi médico de cabecera me propone medicarme con pastillas o inyecciones intravenosas pero primero me gustaría saber lo que les pregunto. También quería preguntar qué fuentes vegetales fiables contienen vitamina B12 y si nuestro organismo puede asimilar la que agregan a los alimentos enriquecidos. Muchas gracias.

Marta Gómez

La vitamina B12 -única que contiene un mineral en su composición: el cobalto- solo se absorbe adecuadamente -en la parte más baja del intestino delgado- en presencia de calcio y de una enzima mucoproteínica llamada “factor intrínseco” que segregan las paredes del estómago si hay suficiente jugo gástrico -con un pH entre 0.9 y 1.5- y la tiroides funciona bien; teniendo dificultades para absorberla quienes sufren alteraciones intestinales. Normalmente en el organismo humano la mayor concentración se encuentra en el hígado, los riñones, el páncreas, el corazón, los testículos, el cerebro, la sangre y la médula ósea. Y se obtiene ingiriendo alimentos de origen animal como las almejas, el jamón, los arenques, el salmón, el atún, el hígado, el cerdo, los huevos, el queso y los riñones. Y es verdad que las personas veganas pueden tener déficit de ella ya que aunque también puede encontrarse en algas como la chorella y la espirulina así como en la soja, los hongos o la levadura de cerveza en cantidades muy pequeñas no parece ser fácilmente asimilable en su forma vegetal. De ahí que sea en efecto necesario asegurarse su presencia tomando suplementos. En todo caso bastan 3 mcg/día para mantener unos niveles adecuados aunque conviene ingerirla conjuntamente con un complejo del grupo B -ya que una ingesta continuada de una vitamina de ese grupo puede provocar la deficiencia de otra del mismo grupo-, vitamina C y potasio; mejor como adenosilcobalamina que es la forma más activa de esta vitamina y se absorbe y acumula en mejores condiciones. Y sí: el hígado es capaz de almacenar el exceso hasta 4 o 5 años. Sepa finalmente que suele provocar su déficit la ingesta habitual de alcohol y tabaco, los anticonceptivos, los fármacos reductores del colesterol, los anticonvulsivos y los somníferos.


Hola. Tengo 49 años y desde hace aproximadamente 15 padezco artrosis. El caso es que dados los dolores que ya tenía en las articulaciones el reumatólogo me puso a tratamiento hará unos 3 años a base a antiinflamatorios pero al final tomaba tal cantidad al día que lo dejé. Luego, como la enfermedad avanzaba, volví al reumatólogo y me puso un tratamiento a base de Arava 20 mg y una inyección semanal de Metojet 10 mg (es decir, de metatrexato). El problema es que tras la inyección estoy 2 o 3 días en un estado de malestar general muy grande y el constantemente irritado. Además no hago más que salivar todo el día. Les escribo para saber si existe alguna alternativa a este tratamiento tan invasivo. Gracias de antemano por su respuesta.

Diego Martin

Mire usted, artrosis u osteoartritis es como se denomina a un tipo de artritis –nombre que se da a toda degeneración de las articulaciones- que se caracteriza por la deformación que produce el desgaste de los cartílagos de los huesos al punto que pueden llegar a desaparecer al rozar unos con otros; principalmente en las extremidades. En cambio la artritis reumatoide se extiende a todo el cuerpo inflamando los cartílagos y la membrana sinovial alrededor de las uniones de los huesos produciéndose la salida del líquido sinovial (es decir, del líquido grasiento que lubrica y protege del roce de los huesos). Pues bien, la ingesta de los dos fármacos que le han mandado no va a resolverle NADA. El Arava (Leflunomida) puede además provocarle, entre otras cosas, diarrea, náuseas, vómitos, anorexia, estomatitis aftosa, úlceras orales, dolor abdominal, elevación de las transaminasas, la gamma glutamiltranspeptidasa, la fosfatasa alcalina y la bilirrubina, hepatitis, ictericia, daño hepático severo, necrosis hepática aguda, pancreatitis, aumento de la tensión arterial, leucopenia, anemia, trombocitopenia, vasculitis, cefaleas, vértigo, parestesia, trastornos del gusto, ansiedad, neuropatía periférica, reacciones alérgicas, prurito, eccema, sequedad de la piel, pérdida de cabello, urticaria, reacciones anafilácticas severas, Síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, infecciones severas y sepsis, enfermedad pulmonar intersticial, pérdida de peso, astenia, hipocaliemia, hiperlipidemia leve, tenosinovitis y ruptura de tendones. En cuanto al Metoject 10 mg (metotrexato) le puede provocar inflamación en la boca, indigestión, náuseas, falta de apetito, úlceras orales, diarrea, inflamación de la garganta, inflamación del intestino, vómitos, úlceras gastrointestinales, hematemesis (vómitos de sangre), sangrado abundante, erupción cutánea, enrojecimiento de la piel, picor, fotosensibilización, caída del cabello, aumento de nódulos reumáticos, culebrillas, inflamación de los vasos sanguíneos, erupción cutánea herpética, urticaria, aumento de la pigmentación de la piel, ampollas cutáneas con fiebre, síndrome de la piel escaldada, aumento de la pigmentación de las uñas, inflamación de las cutículas, reacciones alérgicas, shock alérgico, inflamación de los vasos sanguíneos, fiebre, ojos rojos, infección, envenenamiento de la sangre, alteración en la cicatrización de las heridas, acumulación de líquido alrededor de los pulmones y del corazón, disminución del número de anticuerpos en la sangre, dolor de cabeza, cansancio, somnolencia, mareos, confusión, depresión, alteraciones de la visión, dolor, debilidad muscular o sensación de entumecimiento u hormigueo de la piel en las extremidades, alteraciones del gusto, convulsiones, parálisis, dolor de cabeza intenso con fiebre, cirrosis, formación de tejido cicatricial, degeneración grasa del hígado, reacción pulmonar alérgica, fibrosis pulmonar, neumonía, dificultad para respirar, asma bronquial, leucopenia, anemia, trombopenia, disminución del número de leucocitos, hematíes y plaquetas, depresión grave de la médula ósea, inflamación y ulceración de la vejiga urinaria o la vagina, alteración de la función renal, alteración de la micción, insuficiencia renal, disminución o ausencia de la excreción urinaria, alteraciones electrolíticas, pérdida de deseo sexual, impotencia, disminución en la formación de espermatozoides, trastornos de la menstruación y secreción vaginal, dolor articular, dolor muscular, osteoporosis y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos (linfomas). Así que perdónenos pero que salive y tenga usted el estómago irritado y malestar general es lo menos que podía pasarle. ¿Por qué casi nadie lee el prospecto antes de ingerir un medicamento? ¿Cómo se le ocurre a usted –y a cualquier consumidor de fármacos- ingerir un producto –éste y miles más- que puede hasta LLEVARLE A LA MUERTE? ¿Porque se lo dice un médico tan ignorante como incompetente? La artrosis suele afectar sobre todo al cuello, a la región lumbar, a las rodillas y a las caderas -aunque también a otras articulaciones- y realmente no hay acuerdo sobre las causas pero todo apunta a una inadecuada alimentación, la ingesta de poca agua de calidad, posibles déficits nutricionales, el sedentarismo y un organismo intoxicado (entre otras cosas, por multitud de fármacos). Siga usted pues durante una temporada una dieta a base de frutas, verduras, frutos secos, cereales, legumbres y gelatina -preferentemente ecológicos-, beba agua de calidad y sométase a un tratamiento ortomolecular que le garantice la ingesta adecuada de ácidos grasos omega 3, bioflavonoides, bromelaína, calcio, cartílago de tiburón –es rico en sulfato de condroitina y glucosaminoglicanos-, cúrcuma, enzimas proteolíticas, magnesio, manganeso, MSM (Metilsulfonilmetano), PABA, SAM (S-adenosil-L-metionina), selenio y vitaminas A, C y E junto a las del complejo B. Y, por supuesto, ingiera colágeno hidrolizado. Pero ello requiere ponerse en manos de un buen profesional que paute las dosis y los tiempos. Cabe agregar que hay varias plantas antiinflamatorias útiles en artrosis: el sauce, el harpagofito, la ulmaria o reina de los prados y la manzanilla.



NÚMERO 137. ABRIL 2011.

Sr. Director: vivo en Barcelona, tengo 42 años y sufro hipertensión emocional. Estoy tomando tres pastillas diarias y una aspirina infantil para mejorar la circulación de la sangre. También tengo los triglicéridos altos. Llevo luchando contra los atracones nocturnos más de 20 años. He acudido a médicos y a medicinas alternativas. Después de dos meses -en verano- pensé que había ganado la guerra a este problema pero no fue así. He vuelto a recaer. Es decir, me vuelvo a dar atracones cada noche y he vuelto a engordar 6 kilos. Es la pescadilla que se muerde la cola. Actualmente soy pensionista y amo de casa. Tengo mucha faena y eso me altera más. Desearía saber si conoce en Barcelona a algún profesional que sea especialista en temas como el mío. Muchas Gracias.

Juan Antonio
(Barcelona)

Mire, su problema se resuelve dejando de tomar fármacos, desintoxicándose a fondo y siguiendo La Dieta Definitiva. Lisa y llanamente. Mientras, si tiene demasiada ansiedad tome 3 mg melatonina media hora antes de dormir -ya es legal en España- y una cápsula de triptófano hasta equilibrarse emocionalmente. En cuanto a la circulación de la sangre camine a diario e ingiera en el almuerzo un par de cápsulas de Aceite de Krill. Debería ser suficiente.


Sr. Director: tengo un sobrino de cinco años diagnosticado de Púrpura de Schoniein Henoch con proteinuria de rango nefrótico. Sigue un tratamiento con Enalapril y Losartan. Presenta edemas y exantemas con orina colúrica. Las pruebas complementarias muestran la siguiente bioquímica hemática: urea 41 mg/dl.; Cr. 0,28 mg /dl.; colesterol total 313 mg/dl (LDL -C 230 mg/dl.); albúmina 2.950 mg/dl. En orina elemental: proteinuria y hematuria. En orina de 24 h. proteinuria 1.580 mg (equivalentes a 90 mg/m2/h) y albúmina 1381 mg/24 h. No se sabe la procedencia pero llevamos un tiempo en que no mejora. El niño está como inerte, sin ganas de moverse. Tiene las articulaciones algo hinchadas y casi no se tiene en pie. El cuerpo presenta granos por toda su superficie. Me gustaría que me indicara algún camino a seguir. Sobre todo qué alimentación llevar porque tiene los dos riñones muy tocados y orina sangre. Le dicen que si no ven mejoría en un tiempo le tendrán que hacer una biopsia y un tratamiento con corticoides. Un cordial saludo.

Santos

Los médicos llaman Púrpura o Síndrome de Schönlein-Henoch -y Púrpura anafilactoide, Púrpura reumatoidea, Peliosis reumática o Púrpura alérgica (¡será por nombres!)- al padecimiento de vasculitis -inflamación de vasos de pequeño calibre- con aparición en la piel (generalmente en glúteos, piernas y codos) de unos puntos de color púrpura que cursan con sensibilidad o dolor articular, dolor abdominal, náuseas, diarrea o estreñimiento, vómitos o heces en sangre (no siempre aparecen todos los síntomas). A veces afectando a los riñones y provocando una glomerulonefritis generalmente asintomática que cursa efectivamente con hematuria y proteinuria en el sedimento. Afortunadamente no suele dar lugar a insuficiencia renal. Y como en los casos de casi todas las demás llamadas “enfermedades” se ignora la causa y por eso los médicos no saben ni cómo prevenirla ni cómo tratarla así que se limitan a sugerir la ingesta de corticosteroides. Se considera una enfermedad “autoinmune” perteneciente al grupo de las vasculitis leucocitoclásticas. Ahora bien, como en ocasiones aparecen simultáneamente infecciones respiratorias algunos investigadores se plantean si hay implicados estreptococos pero no está constatado. En cuanto al Enalapril y el Losartan se trata en ambos casos de antihipertensivos diuréticos que también se usan en la insuficiencia cardíaca congestiva cuya ingesta puede provocar tos, mareos, sarpullido, inflamación de la cara, la garganta, la lengua, los labios, los ojos, las manos, los pies, los tobillos o las pantorrillas, ronquera, dificultad para respirar o tragar, coloración amarillenta en la piel o los ojos, fiebre, dolor de garganta, escalofríos, vértigo, hipotensión y… ¡debilidad, aturdimiento, desvanecimiento y fatiga o astenia! ¿Le suena? A nuestro juicio no se justifica pues que su sobrino los ingiera. Nuestro consejo es que se someta a sendos test de alergia e intolerancia alimentarias para eliminar de su dieta todo lo que pueda hacerle daño -que empiece dejando la leche y los lácteos de inmediato-, se compruebe si está intoxicado por metales pesados –y en tal caso que le hagan una quelación-, se averigüe si el problema empezó poco después de recibir alguna vacuna –y si es así entonces hay que contrarrestar los efectos-, se le teste si tiene algún tipo de infección –por ejemplo con el Par Biomagnético- y siga un proceso general de desintoxicación con una dieta equilibrada libre de azúcares, hidratos de carbono refinados, chuches, grasas saturadas y carne roja procurando no tomar alimentos enlatados o envasados con conservantes u otros aditivos. En todo caso y teniendo en cuenta que orina sangre le sugerimos que su sobrino acuda a consulta con el Dr. Diego Jacques (91 799 14 79).


Sr. Director: gracias por compartir sus conocimientos con todo el mundo. Vivo en Colombia y quisiera consultarles lo siguiente: ¿ustedes no sufren en España de hipertensión arterial? Por aquí la tasa de mortalidad a causa de este problema es grande. ¿Qué recomiendan ustedes para tratarla? Yo tomo a diario un gramo de vitamina C, ajo, prolina, lisina, zinc, magnesio y lecitina de soja evitando todo lo que tenga sal. Además hago ejercicio y no fumo. Recuerdo haber leído en la revista que con 10 gotas de cloruro de magnesio al acostarse se controla. ¿Es así? ¿Y es lo mismo tomar magnesio? Mil gracias por su respuesta.

Hernán Jiménez
Manizales (Colombia)

La hipertensión arterial puede tener muy diversas causas: la ingesta excesiva o habitual de café, alcohol, sal, tabaco o drogas (y los fármacos son drogas duras), el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo, el estrés, problemas medioambientales (sobre todo la exposición a radiaciones telúricas y electromagnéticas), la apnea del sueño, una nefritis, la gota, la diabetes, el llamado síndrome de Cushing, la coartación de la aorta, un tumor cerebral, una disfunción en el metabolismo del calcio o hasta la ingesta de patatas, tomates, pimientos o berenjenas crudas ya que contienen alcaloides (concretamente glicoalcaloides). De hecho cuando los médicos ignoran qué la produce se la denomina hipertensión esencial. Debe pues valorarse cada caso personalmente. Ahora bien, normalmente se debe a un déficit de nutrientes debido a una alimentación inadecuada que hace que las paredes arteriales se deterioren. Por lo que nuestra sugerencia –como ya en su día explicamos- es que adelgace si lo necesita, se alimente de forma equilibrada, haga algo de ejercicio a diario, reduzca la ingesta de sal, limite o suprima el consumo de azúcar e hidratos de carbono refinados, las grasas saturadas, los lácteos, el alcohol, el café, el tabaco y las sustancias excitantes, evite el agua clorada y con gas, siga una dieta rica en fibra, aumente la ingesta de vegetales crudos y frutas en general -las cebollas y los ajos son especialmente útiles-, ingiera tres o cuatro veces a la semana pescado azul, elija para cocinar o aliñar las ensaladas aceite de oliva virgen extra y no fría nunca los alimentos. En cuanto a posibles suplementos útiles le sugerimos que se asegure de ingerir de forma habitual ácidos grasos esenciales –el ácido linoleico provoca una acción hipotensora importante desencadenada por su actividad sobre las prostaglandinas de la serie E-, vitaminas E y C -ésta conjuntamente con bioflavonoides (la vitamina C es hipotensora y reduce la agregación plaquetaria cuando se ingiere conjuntamente con vitamina E)-, cloruro de magnesio –veinte gotas al acostarse-, coenzima Q-10, alimentos ricos en yodo como los mariscos, el ajo, el mero, las acelgas o las judías verdes -su deficiencia favorece la aparición de hipertensión-, alimentos ricos en potasio como los plátanos, los melones dulces o los albaricoques -su carencia lleva a que aumente la presión sanguínea-, bromelaina -es un inhibidor de la agregación plaquetaria- y betacarotenos -fundamentales en la prevención de las patologías cardiacas y arteriales-. En cuanto a la fitoterapia hay multitud de plantas con efectiva y reconocida actividad hipotensora como el espino blanco, el olivo, el muérdago, la pervinca, la agripalma y el crisantelo. Por lo que se refiere al magnesio y ya que lo pregunta lo más eficaz es en forma de cloruro pero si no soporta el sabor puede tomarlo en forma de carbonato de magnesio.


Sr. Director: me han diagnosticado intestino espástico, sufro intolerancias a varios alimentos -entre ellos a los lácteos- y mis defensas están muy bajas por lo que decidí tomar Ergyphilus Confort, un producto que aparece en la sección de Escaparate de la revista pero al pedirlo en la farmacia me dijeron que no puedo tomar ningún probiótico que lleve Lactobacillus porque éstos derivan de la lactosa a la que soy intolerante. ¿Es eso cierto? Yo creo que todos los probióticos llevan Lactobacillus. Y una segunda cuestión: ¿está la Semilla de Chía indicada en caso de intestino irritable? ¿Es verdad que combate el estreñimiento? Gracias por su atención y enhorabuena por la revista.

Marcos
(A Coruña)

La intolerancia a la leche se debe a la lactasa -su azúcar natural-, a la caseína o a las proteínas del lactosuero (betalactoglobulina y alfalactoalbúmina) y, por tanto, no creemos que la ingesta de un producto con Lactobacillus –bacterias que no “derivan de la lactosa” como a usted le han dicho- vaya a hacerle daño. Por lo que a su segunda pregunta se refiere le sugerimos que lea en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título Las semillas de chía, un alimento supercompleto publicamos en el nº 116 donde entre otras muchas cosas se explicaba que al ingerirse forman un gel que provoca una liberación lenta de los hidratos de carbono y una igualmente lenta conversión de sus carbohidratos en glucosa al obtener energía. Y que al ser ricas en fibra soluble muciloide crean una barrera física entre los carbohidratos y las enzimas digestivas que hace que se digieran de forma uniforme y lenta. Por eso puede ser útil en las personas con problemas de intestino irritable o estreñimiento.


Sr. Campoy: soy suscriptora desde el comienzo y en estos años no he visto nada publicado sobre la apnea del sueño por lo que me gustaría saber si hay algún remedio natural ya que la sufro y me preocupan bastante las consecuencias que de ella se derivan. Resido entre Asturias y Granada por lo que me vendría bien un profesional de alguna de esas dos zonas. Confío en que me responda e investiguen sobre este tema para publicarlo en la revista. Gracias anticipadas a todo el equipo.

Marga
(Granada)

Se dice que alguien sufre apnea del sueño –médicamente Síndrome de Apnea Obstructiva de Sueño- cuando se le obstruyen las vías respiratorias altas mientras duerme –a veces de forma sólo intermitente- haciendo que el flujo de aire hacia los pulmones se interrumpa (si sólo disminuye se habla de hipopnea) lo que le lleva a despertarse para respirar. Y quien la padece suele tener por eso menos oxígeno y más anhídrido carbónico en sangre de lo normal. Pudiendo desembocar con el tiempo en latido irregular del corazón, presión arterial alta y, en casos graves, llevar a un ataque cardiaco o a una apoplejía. Y se sabe que tienen mayor riesgo de padecerla las personas con exceso de peso y/o hipertensión, los fumadores y las personas de cuello ancho o anormalidades de las vías respiratorias. Siendo los síntomas más comunes somnolencia diurna, dolor de cabeza, jadeos y ronquidos fuertes y sonoros durante el sueño. Pues bien, la razón parece estar en la acumulación de grasa en el cuello o una musculatura excesiva aunque a veces se debe a una comprensión patógena del opérculo torácico (lo que en este último caso puede resolverse quirúrgicamente). En cuanto a posibles tratamientos lo más recomendado es la terapia denominada CEPAP que consiste en una mascarilla que inyecta a través de la nariz un flujo continuo de aire a una presión mayor que la del ambiente para salvar las obstrucciones (obviamente la presión debe estar ajustada para cada paciente.) Otra posibilidad es utilizar –en los casos que procede- la férula diseñada en España por el Dr. Pedro Mayoral; se trata de un dispositivo bautizado como Lirón que cuenta con el aval de instituciones como la European Academy of Dental Sleep Medicine, la American Academy of Dental Sleep Medicine y el Instituto de Investigación del Sueño. Eso sí, la acción de ese dispositivo es puramente mecánica ya que lo que hace es simplemente sujetar la lengua e impedir que caiga hacia atrás obstruyendo el paso del aire. Y funciona tanto si se respira por la nariz como por la boca pudiéndose ajustar en cualquier momento para obtener el máximo confort. Otra posibilidad es operarse pero sólo se justifica cuando la causa es la obesidad o una musculatura excesiva. Pero ante todo la persona afectada debe adelgazar si está con sobrepeso o es obesa.


Sr. Director: tengo 41 años y le escribo porque soy una de las afectadas por el jarabe Broncofenil Forte que se comercializó entre 1974 y 1977. Lo recetaban para catarros y gripes a menores de 8 años, contenía tetraciclina y dejó los dientes gris-amarillentos a todos los niños que en esa época lo tomamos. Pero además del color nos dejó los dientes débiles y ahora se rompen. Yo, por ejemplo, ahora los estoy arreglando y tengo que hacer frente a un presupuesto de 12.000 €. Llevo toda la vida indignada por el desastre que me produjo ese jarabe y supongo que alguien se tendrá que hacer responsable. ¿A dónde podría recurrir para poner una reclamación? Un saludo.

Carolina Casado
San Sebastián (Guipúzcoa)

Las tetraciclinas se siguen usando pero el prospecto ya avisa hoy que durante el desarrollo dental -segunda mitad del embarazo, lactancia y niños menores de 8 años- puede causar decoloración permanente de los dientes (de gris parduzco a amarillento). Los fabricantes lo reconocen aunque los pacientes y muchos médicos lo ignoren o hagan caso omiso. Y las autoridades sanitarias lo permiten a pesar de que hay numerosas alternativas. Luego es legal. Y está advertido para que nadie pueda reclamar. ¿Qué ni a usted, ni a sus padres, ni a los millones de personas que hoy tienen ese problema de coloración dental se les advirtió entonces? Se alega que no se sabía. Y como además ha pasado tanto tiempo las posibles responsabilidades han prescrito. Los responsables se irán pues “de rositas”; como en tantos otros casos. En cuanto a que la dentadura se le esté deteriorando por esa misma razón y no por otras es más discutible; o, al menos, más difícilmente comprobable. Nos tememos pues que no podrá hacer gran cosa. Lo sentimos.


Queridos amigos: ante todo quiero agradeceros el trabajo que hacéis pues me ha enseñado muchísimo. Os escribo porque nunca he leído nada en la revista sobre la enfermedad mental llamada “neurosis obsesiva”. Según tengo entendido no tiene cura. Tengo una hermana que desde los 18 años la padece. Ahora tiene 52. Durante todos estos años ha sufrido mucho. Ha pasado por los mejores psiquiatras, Vallejo-Nájera, entre otros, pero ninguno dio con lo que tenía. Sin embargo después de muchos años un psiquiatra le mandó Anafranil -de diferentes mg, según su estado- que junto con Orfidal por la noche le ha permitido hacer una vida relativamente normal. Lleva tomando este medicamento unos 25 años pero ahora le dice el médico que después de tanto tiempo le puede afectar al corazón. Ha pasado por un cáncer de mama, radioterapia y 5 años de medicación quimioterápica. Mi pregunta es si Anafranil lo podría sustituir por algún producto natural. Muy agradecida por su ayuda.

Isabel Álvarez
(Madrid)

A lo largo de siglo y medio los médicos usaron el término neurosis para describir determinados comportamientos anómalos pero hoy la Psicología científica y la Psiquiatría lo usan para referirse a muy diversos cuadros clínicos. Y así, se habla hoy de desórdenes o trastornos depresivos, de ansiedad, somatoformes, disociativos, sexuales, del sueño, ficticios, del control de impulsos, adaptativos… Estando el llamado Trastorno obsesivo-compulsivo entre los de ansiedad… junto a las crisis de angustia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias (desde la fobia social a la agorafobia). Y se entiende por obsesiones las ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes no experimentados voluntariamente sino que invaden la conciencia y se viven como algo repugnante o sin sentido por lo que quienes los sufren intentan ignorarlos o rechazarlos, a menudo sin éxito. Y por compulsiones las conductas repetitivas estereotipadas. En la actualidad se piensa que hay una base biológica pues una serie de estudios indican que en muchos casos existe mayor volumen de sustancia gris en los núcleos lenticulares -que se extienden a los núcleos caudados- mientras hay menor materia gris en los giros frontal medial dorsal/cingulado anterior bilaterales. Otros estudios indican en cambio posibles problemas con los neurotransmisores, especialmente con la serotonina; por eso se usan “psicofármacos” que no son sino inhibidores de la recaptación de serotonina (entre ellos, la fluoxetina (Prozac), la fluvoxamina (Dumirox o Luvox), la paroxetina (Neurotrox o Seroxat) y la sertralina (Zoloft o Besitrán). Los psiquiatras alegan que alivian los síntomas al disminuir la frecuencia e intensidad de las obsesiones y compulsiones pero es rotundamente falso. Y ni el Psicoanálisis ni la Terapia Conductista, ni la Psicoterapia de orientación psicoanalítica ni la Psicoterapia Cognitiva logran resultados convincentes aunque al menos motivan al paciente que tiene una actitud más positiva. Agregaremos que el Anafranil es básicamente un ansiolítico y por eso se encuentra mejor tomándolo: porque se encuentra menos nervioso. Pero, ¿a costa de qué? Lea el prospecto y sabrá por qué no tienen sentido ingerirlo. ¿Y entonces? Pues no sabríamos qué decirle, honestamente. Su hermana lleva ya 34 años con ese problema e ignoramos cómo le habrán afectado todos los fármacos que lleva ingeridos. Eso debe valorarlo algún médico que la trate de forma holística e individualizada; por ejemplo el Dr. Jorge Carvajal (91 307 72 08). Darle consejos de carácter general no procede.


Sr. Director: le escribo esta carta para informarme de algún remedio natural para evitar las pulgas y garrapatas ya que tengo una perra y los medicamentos que me ofrece el veterinario le sientan mal. Por ejemplo, este verano me dijo que le pusiera una pipeta en el cuello pero le quemó el pelo en la zona y le salieron unas llagas en el cuerpo que todavía no le han desaparecido del todo. También le doy cada tras meses una pastilla de Zipyran plus para desparasitarla. Sin embargo me gustaría darle un producto natural. En su revista he leído muchas veces que las vacunas no son buenas y supongo que tampoco lo serán pues para los animales. Además tengo interés en informarme acerca de las pegatinas para móviles, colgantes, etc. que anuncian en su revista. Me gustaría saber si son o no eficaces ya que he oído que no sirven para nada. Es que las acabo de comprar. Le rogaría una respuesta. Muchas gracias.

T. G.
(Cuenca)

De a comer diariamente a su perro levadura de cerveza y durante unos días un complejo de vitaminas B. Asimismo para evitar las pulgas mezcle 80 cc de aceite de oliva con 20 gotitas de aceite esencial de lavanda y una taza de agua y masajee al perro con ella. Por lo que a las garrapatas se refiere use eso mismo o vaselina. La otra alternativa es usar el Zapper (el aparato que inventó la Dra. Hulda Clark y puede adquirir en www.drclark.es).


Sr. Director: quisiera hacerles dos preguntas. La primera está relacionada con las amalgamas de mercurio ya que tengo 9 piezas -algunas desde hace 25 años- y quiero cambiarlas. ¿Se puede cambiar la amalgama y conservar la pieza dental? ¿Durante el proceso de retirada existe la posibilidad de ingerir restos de mercurio? ¿Me puede dar algún consejo o indicación? En cuanto a la segunda cuestión yo suelo tomar muchas verduras con cereales y legumbres. Preparo una cantidad importante y la guardo en un tapper que meto en la nevera para ir sacando la cantidad que necesito a lo largo de 2, 3 o 4 días. ¿Pierden muchas propiedades las verduras de esa forma? ¿Creen que merece la pena sacrificarse -no dispongo de mucho tiempo- y cocinarlas en el momento de tomarlas? Gracias por adelantado y un saludo a todo el equipo.

A de Santos
(La Coruña)

Las amalgamas pueden obviamente quitarse sin extraer la pieza dental pero asegúrese de que lo haga un dentista que sepa realmente hacerlo porque existe l riesgo de que le intoxiquen al hacer el cambio. En cuanto a las verduras y legumbres ya cocinadas aguantan bien ese tiempo... si se conservan en frascos de vidrio –no de plástico- y sin que les de la luz.


Estimado Sr. Campoy: soy fiel seguidor de su maravillosa revista y me gustaría saber si me puede orientar ya que mi mujer lleva desde hace años sufriendo unos terribles dolores maxilofaciales, de cabeza y de cuello. Viene peregrinando por la medicina tradicional desde hace mucho tiempo y no le dan ninguna solución. Es lo que sucede cuando se trata de enfermedades raras. Lo cierto es que la única solución que le ofrecen es acudir a la unidad del dolor y darle un producto que después de haber investigado un poco aporta más daños que beneficios. Quisiera saber si nos puede indicar algún camino dentro de la medicina alternativa que termine con el sufrimiento de mi mujer. Le doy de antemano las gracias y le felicito por la labor que está desempeñando.

Raúl Garzón Pinilla

Lo que su mujer padece se conoce como Síndrome de Articulación Temporomandibular (ATM) y suele deberse a una disfunción de la articulación que une la mandíbula con el cráneo. Y puede acabar dificultando o impidiendo hasta abrir la boca o masticar. La verdad es que se desconoce la causa aunque se piensa que puede provocarla alguna disfunción hormonal y agravarla hábitos como comer pipas o chicle así como las uñas u objetos (lápices, bolígrafos…). Nuestra sugerencia es que acuda a un experto en Terapia Sacrocraneal y, si no funcionara, a uno en Reeducación Postural Global o a un buen quiropráctico. Y como última solución si aún así no resolviera el problema a la cirugía. Un buen cirujano maxilofacial puede ayudarla con cirugía endoscópica por artroscopia (la hacen por ejemplo en el Hospital La Princesa de Madrid).


Sr. Director: antes de nada felicitarle por la revista y por lo mucho que me ha ayudado con mi problema de sensibilidad química. Ahora me dirijo a Ud. para ver si se puede ayudar a mi hijo de 28 años que sufre epilepsia desde los 8 meses. Le diagnosticaron Polimicrogiria -una pequeña lesión en el hemisferio derecho (neonatal)- y está tomando medicación desde los 6 años. Durante un tiempo estuvo con homeopatía y consiguió estar bastante controlado. Le recetaron Tegretol y después Trileptal (de este medicamento tomaba 1.800 mg y lo combinaba con Kepra 2000 mg). Como el hígado “protestó” le dieron Lamictal y tuvo problemas de piel. Ahora toma Topamax pero he investigado sobre este producto y es brutal. La medicación de base es Trileptal y la segunda medicación es para evitar pequeños agarrotamientos que le ocurren varias veces al mes. En cuatro años sólo ha tenido una crisis fuerte. No logro contactar con neurólogos que intenten otras alternativas menos tóxicas para controlar la enfermedad. Yo sufro de Sensibilidad Química Múltiple y con los recursos alternativos que he utilizado -Quantum SCIO, Par Biomagnético, Medicina Ortomolecular, Moraterapia, Cristaloterapia, meditación- mi situación ha mejorado mucho. Nos visitamos con el Dr. Manuel Huertas que hace Ortomolecular. Me gustaría saber si conoce a algún especialista que pudiera tratar a mi hijo para evitar la alta toxicidad de los medicamentos que está tomando. También podría ser algún neurólogo que combine la medicina alopática con la alternativa. Es más, pienso que debe existir alguna forma de tratar la enfermedad que sufre de manera natural pues cada vez sabemos más de la capacidad que tiene la mente para superar los problemas físicos. Es la conclusión que he sacado al leer su revista. Gracias de antemano. Un saludo.

Maria Margarit

Ante todo debería asegurarse de que su hijo padece Polimicrogiria. Porque ese nombre se aplica a una malformación cerebral que se caracteriza por excesivos pliegues corticales y surcos poco profundos. Su severidad depende de la localización y tamaño del área cerebral afectada y se suele manifestar efectivamente con epilepsia pero también con retraso mental leve y parálisis pseudobulbar que causan dificultades de aprendizaje y del lenguaje así como alimentarias. Y se cree que las causas pueden ser dos: un problema genético hereditario o una infección intrauterina durante el embarazo por un citomegalovirus. Si su hijo solo padece epilepsia dudamos que tenga esa patología y lo que debe hacer es buscar lo que realmente le pasa. De eso dependería el posible tratamiento. Le sugerimos que consulte en algún centro especializado; como el de la Clínica Euroespes de La Coruña que dirige el Dr. Ramón Cacabelos (981 78 05 05).


Sr. Director: en junio de 1991 me dieron invalidez de grado total. Todo empezó con una brucelosis (fiebres de Malta) que me ocasionó problemas en toda la columna, mareos, etc. Desde entonces me encuentro mal a pesar de que todas las semanas me dan un masaje y procuro hacer yoga. También desde mi juventud he sido propenso a tener diarreas. Me dijeron que tenía el colon irritable. El problema fue a más hasta el punto de que muchas veces salía de casa y tenía que entrar en un bar para ir al baño. Me hicieron todo tipo de pruebas: varias colonoscopias, análisis de sangre… En fin, todo lo habido y por haber. Me dijeron que todo estaba bien. Llevé un régimen pero no me ayudó demasiado. El 25 de abril de 1997 me ingresaron de urgencias con una bola en el estómago y me hicieron más pruebas. Por casualidad pasó por allí un psiquiatra y me dijo que tenía depresión. Durante dos años estuve muy mal… Me pasaba el día en la cama. Hoy, después de dos años, todavía estoy con pastillas. Estoy tomando para dormir Dormodor y Orfidal. El psiquiatra también me ha mandado Tranxilium 10 y aunque estoy intentando no tomarlo hay días en que me siento con mucha ansiedad y tomo una pastilla. Además de todo lo relatado a los 22 años me dio el primer cólico al riñón. Hasta hace tres años tenía varios cólicos al año. Ahora llevo tres tomando Herbernsurina en hierbas y me siento mejor. Suelo leer su revista y dicen que cuando se sufren varias cosas a la vez pueden estar relacionadas con un origen común. Estoy cada día más cansado y dormido, tengo 65 años y me gustaría que me indicasen algún médico para mi diarrea y depresión. Me olvidaba decirle que tengo prostatitis. El médico me ha dicho que tengo los niveles muy altos, la ecografía ofrece un resultado no muy bueno y me han sugerido hacerme una biopsia. Espero que me puedan ayudar.

Primo Jesús Gómez Tadeo
(Bilbao)

La brucelosis -enfermedad infecciosa que cursa con fiebre, debilidad, sudoración y dolores vagos- la causa un microorganismo llamado Brucella que suele adquirirse al ingerir leche no pasteurizada de vaca, oveja y cabra o alguno de sus derivados, por contacto directo con las secreciones y excrementos de esos animales (de ahí que tantos veterinarios, carniceros, granjeros y ganaderos la contraigan) o por ingerir carnes, verduras o agua contaminada; hay también casos por inhalar lana y por contagio entre personas pero son casos raros. Y puede ser en efecto la causa de todos los problemas que luego ha sufrido (diarreas, colon irritable…). En cuanto a que un psiquiatra le diagnosticara depresión simplemente viéndole porque causalmente pasaba por allí perdónenos pero no vamos a comentarlo para no ser más irrespetuosos de lo necesario pero es la ingesta de Dormodor, Orfidal y Tranxilium 10 lo que puede estar causándole todos sus problemas de salud: cólicos nefríticos, prostatitis, cansancio, somnolencia… Nuestro consejo es que acuda a alguien que pueda valorar integralmente su estado. Le sugerimos que contacte en Pamplona con el Dr. Alberto Martí Bosch (94 823 24 88).


Sr. Campoy: hasta hace apenas unas semanas desconocía la existencia de la revista que dirige y ha sido la circunstancia de la “enfermedad” de mi mujer –un supuesto cáncer- la que nos ha puesto de manifiesto a ambos tanto los despropósitos de la medicina convencional como el amplio abanico de medicinas alternativas (algunas tan antiguas como el hombre mismo), las cuales con mucho mayor rigor y sentido ofrecen una extensa panoplia de remedios, casi todos complementarios y compatibles entre sí, al tiempo que adolecen de los efectos nocivos y, a veces letales, de los fármacos en uso. Y todo esto gracias a la información proporcionada por la revista que dirige. Es más, en el editorial del nº 106 usted criticaba con ardor los fundamentos erróneos de la ciencia médica occidental con razones que yo encuentro muy acertadas. Mientras otras disciplinas han avanzado acordes con los últimos descubrimientos científicos -en especial de la Física Cuántica- parece un contrasentido que la Medicina se apegue cada vez más a los presupuestos cartesianos cuando si hay una cosa clara hoy día para realizar cualquier investigación es que nos encontramos en un universo trabado en el que el todo está en cada una de las partes, imposible de comprender fuera de un análisis sistémico. De hecho hasta las antiguas prácticas médicas, como la Acupuntura, partían de este supuesto al considerar el cuerpo como un sistema de corrientes y a la enfermedad como un desajuste producido por el desequilibrio general de este todo orgánico y energético. Encuentro que perseverar en el propósito de la revista le fortalecerá en ética y razón dado que los enemigos a los que se enfrenta son de gran fuste y poder por lo cual le animo a que continúe con esta labor clarificadora en aras de que los humanos podamos disfrutar cada día más de una vida sana. Como muchos de los postulados que defiende coinciden con los míos le envío mi libro El síndrome de Epimeteo en el que encontrará muchas sugerencias y postulados acordes con su visión del mundo. En particular, espero que le interese el capítulo La ciencia occidental y el paradigma mítico del saber donde el mito de Asclepio nos ilumina sobre muchos de los laterales del saber y del sentido de la propia ciencia médica aunque todo el contenido de este ensayo gira sobre las mismas ideas que no son otras que la felicidad y el propio sentido de la vida. Le saluda atentamente,

Diego Quintana de Uña
Las Matas (Madrid)

Le agradecemos sinceramente sus palabras y nos congratula la coincidencia de convicciones. Y tenga la seguridad de que nos leeremos el libro que tan gentilmente nos ha hecho llegar.


Sr. Director: permítame ser concreto pues sé que reciben muchas cartas. Tengo un pólipo de nariz muy inflamado y casi no respiro. Necesito saber cuál puede ser la causa y cómo tratarlo. Gracias.

Antonio Campos
(Madrid)

Un pólipo es una pequeña masa tumoral que aparece en los senos cuando la mucosa que los recubre crece y se llena de un líquido claro y espeso. Y, obviamente, si ocupa buena parte de la cavidad nasal impide respirar bien. Habiéndose comprobado que aparecen sobre todo cuando se sufren enfermedades respiratorias ya que se alteran las glándulas productoras de moco y su movilidad. Y se ignora por qué aparecen pero se ha constatado que el número de eosinófilos es muy elevado siendo su presencia lo que probablemente causa la inflamación. Por eso normalmente se tratan con corticoides mediante nebulizadores o ingiriendo comprimidos para disminuir su tamaño (en casos excepcionales llegan así a desaparecer). También se utilizan antibióticos -cuando se comprueba que hay infección- y antihistamínicos. En casos extremos puede recurrirse a la cirugía pero ésta no resuelve el problema: sólo sirve para que el paciente pueda volver a respirar... hasta que los pólipos aparecen de nuevo. ¿Y cuál es nuestra opinión? Pues teniendo en cuenta que una cantidad anormalmente alta de eosinófilos en sangre indica habitualmente la presencia de células anormales, parásitos o alérgenos nuestra sugerencia es que siga usted un tratamiento para eliminar de su organismo todo posible parásito, bacteria, hongo o virus de los que pueda estar contagiado. Hemos hablado ya ampliamente en la revista de cómo pueden tratarse todo ese tipo de infecciones. Debe asimismo averiguar si es usted intolerante o alérgico a algún polen o alimento (hay tests para ello de los que también hemos hablado). Y otro tanto cabe decir de los fármacos pues se sabe que hay medicamentos que producen reacciones alérgicas, entre ellos uno muy conocido: la aspirina. Porque eliminada la causa es de esperar que el pólipo desaparezca.


 

NÚMERO 136. MARZO 2011.

Sr. Director: soy una madre que sufre los ingresos constantes en centros psiquiátricos de mi hijo diagnosticado de esquizofrenia paranoide aunque no sé muy bien lo que se esconde detrás de esa palabra. Sólo sé que mi hijo, cuando le da la crisis antes de cada ingreso, empieza a delirar, a creer que está metido en un "reality show" y oye voces que, supongo, será uno de los motivos que han llevado a tan nefasto pronóstico. Lleva así desde los 14 años. Recuerda incluso el momento en el que empezó a oír voces. Como es de esperar no hace terapia más allá de las pastillas, no sé si por incompetencia médica o porque el presupuesto de Osakidetza no da para más. Por eso recurrí a la Anatheóresis sin éxito a pesar de los grandes esfuerzos de quien puso todo su empeño en ayudarle. Actualmente tiene 23 años y está ingresado en el psiquiátrico de Las Nieves. Ayer mismo tuve la gracia de que su médico me atendiera y con gran asombro pude comprobar que a pesar de llevar mi hijo allí un mes no se sabía ni su edad por lo que el criterio a seguir se basaba única y exclusivamente en que tomara, ¡cómo no!, las recurridas pastillas sin las cuales estos médicos pierden el rumbo de su cometido. También me parece curioso que hoy en día la Psiquiatría no disponga de más recursos que el del chantaje emocional tipo "Si no te tomas las pastillas no sales de permiso de fin de semana así que tú sabrás lo que haces". O castigos del tipo "Si al salir de aquí no vas al centro de día te vas tres meses a la UPR", lugar al que según su médico no puede acceder si no hay camas. Sin embargo si el paciente incurre en hacer lo contrario a lo pautado aparece de forma milagrosa una cama y un lugar para el paciente; como por arte de magia. En suma, llevamos años con este absurdo paripé que no está siendo de gran ayuda y parece no llevar a ninguna parte. Y con clara falta de respeto ya que su médico no cuenta con su madre a la hora de hacer nada, solo para imponer su castrante, infantil y nada efectivo método de chantaje emocional sin salida eficiente alguna. La pena es que el ciudadano de a pie se queda indefenso, sin poder hacer nada ante este tipo de situaciones. En definitiva, les escribo esta carta para saber cómo puedo afrontar la recuperación de un chaval de 23 años etiquetado de “esquizo”, algo que les permite encasillarlo en el mundo de la Psiquiatría y ser así uno más del grupo de pacientes necesarios para que esta disciplina siga experimentando haciendo creer que avanza algo cuando aunque use métodos más sofisticados sigue igual o peor que en la época de la inquisición. Ayuda. Solo pido eso. ¿Es mucho pedir? El mío es el grito silencioso de una madre que solo quiere lo mejor para su hijo y respeto y consideración hacia la gente que sufre. Gracias por ayudar a través de su revista a tantos y tantos lectores que necesitamos al menos reclamar un poco de dignidad dada la falta de respeto e incompetencia de buena parte de la clase médica. Si saben de algún sitio donde puedan ayudarnos o me pueden proporcionar cualquier tipo de información que nos sea útil se lo agradeceríamos.

Edurne

Ya explicamos hace un par de años en respuesta a una carta anterior que los psiquiatras utilizan el término esquizofrenia para describir un conjunto de síntomas que incluyen pensamiento desorganizado con pérdida del sentido de la realidad, delirios, alucinaciones y alteraciones bruscas del ánimo y las emociones siendo lo único evidente para ellos que hay insuficiencia de endorfinas y dopamina en el cerebro; pero sobre la causa o posibles causas sólo hay especulaciones porque incluso parece haberse descartado ya que se trate de un problema genético. Asimismo explicamos que a nuestro entender las causas de esta patología pueden ser varias. La primera de ellas un parásito, el toxoplasma, que se suele hallar en las garras y en las heces de los gatos. Tal posibilidad la planteó E. Fuller Torrey –psiquiatra del Stanley Medical Research Institute en Bethesda- y posteriormente fue apoyada por otros científicos de talla internacional, entre ellos el virólogo Robert Yolken -profesor del John Hopkins University Medical Center de Baltimore (EEUU)- y Stephen Buka -investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU)-. Por tanto procedería someter a su hijo a una desparasitación. De hecho así lo pensaba también la Dra. Hulda R. Clark como contamos en el artículo que apareció en el nº 106 de la revista con el título ¿Tiene usted parásitos intestinales? y completamos en los números 108 y 109 con otro titulado Parásitos: causa de muchas patologías que dimos por su longitud en dos partes (puede leerlos en nuestra web: www.dsalud.com). En ellos aparece cómo hacerlo aunque también puede optar por probar con el Par Biomagnético. Otra posibilidad es que haya un déficit acusado en el cerebro de ácidos grasos omega 3. Lo explicamos de forma extensa en el artículo titulado Ácido Eicosapentaenoico: eficaz y seguro antidepresivo natural que también apareció en el nº 106. De hecho en él llegamos a afirmar textualmente: “¿Cuántos psiquiatras saben hoy que ante cualquier problema mental –depresión, esquizofrenia, trastornos del humor, etc.- lo primero que debería hacerse es recomendar a quienes lo sufren la ingesta de ácidos grasos omega 3?” Dicho esto hay que recordar que la alimentación es absolutamente fundamental en estos casos. Lea el artículo titulado El Régimen Ancestral del Dr. Jan Seignalet que apareció en dos partes en los números 78 y 79 donde éste explica que buena parte de las llamadas enfermedades –incluidas las cerebrales- se deben al “ensuciamiento” de las células y, por tanto, propone seguir una dieta –que no difiere en nada de La Dieta Definitiva, publicada con anterioridad a la suya pero que tiene fundamentos muy similares- y desintoxicar a fondo el organismo. Cabe agregar finalmente que otra causa puede ser un déficit nutricional. Y en tal caso lo que procede es seguir un tratamiento ortomolecular por lo que le sugerimos que lea las líneas básicas a seguir en el texto que con el título Abordaje ortomolecular de las patologías psiquiátricas apareció en el nº 81. A lo dicho cabe proponerle que su hijo siga una alimentación libre de azúcares, hidratos de carbono refinados, almidón y alcohol. Y, por supuesto, ya le adelantamos que no somos partidarios de la ingesta de fármacos. Ahora la decisión es suya. Finalizamos indicándole que si prefiere hablar con alguien que está a medio camino entre uno y otro planteamiento puede consultar en Bilbao al Dr. Javier Aizpiri, neurólogo y psiquiatra además de naturista; su teléfono es el 94 444 26 79.


Hola. Antes de nada, ¡gracias por existir! Me alienta que haya una publicación que toque temas que la mayoría desconoce –aunque cada vez menos- y me gusta su tono vehemente y combativo. Dicho lo cual paso a exponerles mi caso: tengo varios miomas que combato desde hace años con tratamientos naturales, desde el uso de arcilla hasta la ingesta de factores de transferencia. Pero en el último año me ha crecido bastante y mi ginecólogo, que hasta hoy no era partidario de extirparlo, me ha comentado que ahora sí debería hacerlo. Intervención a la que no me pienso someter. Quiero seguir peleando y sé que daré con el remedio. Como “plan B” encontré una clínica en Sevilla llamada Instituto de La Cartuja que los irradian (no sé si se expresa así) con ultrasonidos (los llaman MRgFUS). Me puse en contacto con ellos pero aún no me he decidido porque antes me piden que me someta a una resonancia magnética con contraste y no quiero que me lo inyecten. Además tengo dudas sobre los posibles efectos secundarios de los ultrasonidos. He consultado con los terapeutas y médicos que conozco y nadie conoce esa técnica. En todo caso si es efectiva e inocua -me dijeron que no desaparecen del todo pero se reducen entre un 40 y un 70% dejándolo inactivo- podría servir a otras mujeres que se encuentren en mi misma situación por lo que si lo consideran oportuno la revista podría hablar de ella. En todo caso díganme al menos si los ultrasonidos son realmente inocuos o pueden ser dañinos. He leído con mucha atención todo lo que han publicado recientemente sobre la contaminación electromagnética pero igual esto no tiene nada que ver. Sin más, les agradezco su tiempo. Somos cada vez más los que estamos en la línea de su revista; al menos eso quiero creer.

Isabel
(Valencia)

Al igual que ocurre en la carta anterior ya hemos explicado en números anteriores qué hacer con este problema. Los médicos llaman mioma a todo tumor benigno que aparece en el tejido muscular del útero y la posibilidad de que se convierta en un sarcoma o tumor maligno es muy pequeña. Cuando es de menos de 5 cm., no hay síntomas y se tienen reglas normales y sin dolor es mejor no hacer nada aunque cuando hay alteraciones en la menstruación o molestias pélvicas se suele tratar con inhibidores de la fibrinolisis -para evitar una regla muy abundante- y suplementos de hierro y ácido fólico -si existe anemia- así como con antiinflamatorios no esteroideos, los controvertidos AINEs que tantos problemas causan. Ahora bien, si aumentan más de tamaño muchos médicos optan por extirparlos -a eso se denomina miomectomía- porque no impide a la mujer quedarse embarazada más adelante si se trata de uno solo pero cuando hay varios y está afectado todo el útero suele optarse por una histerectomía o extirpación completa del mismo lo que obviamente sí impide tener más hijos. Afortunadamente los avances técnicos permiten hoy extirpar los miomas pequeños por laparoscopia y algunos pequeños submucosos quitarse por histeroscopia a través del cuello del útero sin necesidad de cirugía abierta. En cuanto al tratamiento no quirúrgico ha ido cambiando con el tiempo pero hoy se utilizan sobre todo los análogos de la GnRh que, dados de forma continua (sin pulsos) desensibilizan el gonadotropo disminuyendo la síntesis de LH y FSH y produciendo una menor cantidad de estrógenos y progesterona. Se consigue así que disminuyan su volumen a la mitad pero en cuanto se deja el tratamiento los miomas crecen de nuevo y/o reaparecen; y además, si se mantiene el tratamiento tres o cuatro meses, se sufren los efectos secundarios típicos de la menopausia: sofocos, nerviosismo, sequedad vaginal, alteraciones óseas… lo que ahora intenta evitarse sustituyendo la terapia a los dos meses por una terapia suplementaria denominada Add-Back-Therapy que mantiene el mioma a un tamaño reducido. También se está probando a embolizar las arterias uterinas mediante angiografía pero es un tratamiento tan doloroso que exige estar anestesiada mediante una epidural varios días. Por lo que se refiere a la técnica que usan en el sevillano Instituto de La Cartuja y que se utiliza en miomas y otros tipos de tumores consiste en concentrar haces de ultrasonidos que se guían hacia el tumor mientras el paciente es monitorizado con un aparato de resonancia magnética y normalmente no se precisa hospitalización ni anestesia general. Ahora bien, aunque los ultrasonidos son aparentemente inocuos y la resonancia magnética no utiliza radiaciones ionizantes sino potentes campos magnéticos –por lo que hay que tener cuidado de no llevar joyas ni objetos metálicos, audífonos, marcapasos o material metálico de sutura, prótesis o tornillos- no cabe descartar que su uso no afecte al campo energético humano aunque los médicos se empeñen en no valorar esa posibilidad. Debemos añadir que durante mucho tiempo se usó con notable eficacia un producto homeopático de Phinter-Heel llamado Mioma Uteri pero la casa matriz en Alemania lo retiró del mercado sin que hayamos podido saber por qué. Agregaremos que a nuestro juicio los miomas tienen mucho que ver con un exceso de toxinas en el cuerpo y un mal funcionamiento del páncreas por lo que le sugerimos que su hijo siga un tratamiento de desintoxicación a fondo del hígado, la vesícula, el páncreas y los riñones e ingiera a diario enzimas pancreáticas, básicamente las contenidas en la piña y la papaya.


Muy Sres. míos: tengo una hermana que actualmente tiene 44 años y lleva 12 diagnosticada de artritis psoriásica. Todo empezó tras dar a luz a su hijo pequeño con un brote en los dedos de los pies y las manos. Luego, en otros brotes, también le afectó al esternón, las rodillas y los hombros. Pero actualmente lo que peor tiene son las manos, sobre todo la derecha con una tremenda inflamación y mucho dolor; tanto que a pesar de no querer ingerir cortisona -la había dejado hace tiempo- ha vuelto a tomarla. Actualmente y que yo sepa toma además Humira, metratoxato y antiinflamatorios. Como vivimos en Vigo (Pontevedra) les pediría que por favor -y a ser posible a la mayor brevedad- me informaran de médicos de su confianza que en la zona traten esta enfermedad. Muchísimas gracias.

Mª Dolores celada Prada
Vigo (Pontevedra)

Hemos explicado muchas veces que no tenemos listas de expertos de toda España, que en realidad quienes pueden tratar de forma holística distintas patologías siguen siendo una minoría y por tanto la petición de que recomendemos a alguien que pase consulta cerca de donde los lectores viven es normalmente una entelequia. Y que no podemos comprometernos a responder con urgencia a las consultas; no tenemos consultorio médico y esta sección tiene carácter orientativo. Recordado esto le diremos que una artritis –nombre que recibe la inflamación de una o varias articulaciones- se considera psoriásica cuando se diagnostica como seronegativa –es decir, cuando al paciente no se le detecta factor reumatoide u otro anticuerpo- y no hay nada que indique que se trata de artritis reumatoide. Pero la verdad es que no se sabe la razón de esa asociación entre artritis y psoriasis. Eso sí, en su afán de clasificar las patologías los médicos dicen que se sufre uno u otro “tipo” atendiendo a las “formas” que se manifiestan. Y así, se habla de forma oligoarticular asimétrica, de forma similar a la artritis reumatoide seronegativa, de forma mutilante, de forma interfalángica distal, de forma periférica o de sacroileitis o espondilitis anquilosante. Pues bien, si los médicos han determinado que lo de su hermana es una artritis psoriásica es que no han detectado en sangre anticuerpos -un tipo de proteínas producidas por el sistema inmune en respuesta a la presencia de sustancias extrañas potencialmente dañinas a las que se llaman antígenos- que pruebe la presencia de algún agente infeccioso. Y, por ende, todo indica que la causa no parece ser un virus, un hongo, una bacteria, un parásito o, incluso, un prión. El problema es que los posibles agentes infecciosos son muchos y lo normal es que se le pueda decir a alguien que es seronegativo a tal o cual agente infeccioso pero no a todos. En el caso de su hermana suponemos que se le habrá analizado el liquido sinovial para saber el nivel en sangre de la llamada Proteína C reactiva de alta sensibilidad o PCR -porque cuando hay una infección o inflamación aguda en el cuerpo el hígado la produce en gran cantidad- y comprobar si aparece el llamado Factor Reumatoideo, anticuerpo que en la sangre se adhiere a la inmunoglobulina G (IgG) formando una molécula conocida como Complejo inmunitario que puede activar diferentes tipos de procesos relacionados con inflamación en el organismo. En suma, como le han dicho que es una artritis psoriásica es que no le han detectado una infección microbiana y el problema puede deberse a algún déficit nutricional que se manifestó tras dar a luz. Probablemente de silicio. Diga pues a hermana que ingiera silicio orgánico y que además se aplique tópicamente la crema de silicio orgánico de la empresa Silicium. Y si no mejorara que pruebe con otras dos cremas que nos consta han demostrado también una notable eficacia: Blue Cap -de Laboratorios Catalysis- y Allergenics -en España la distribuye Evicro Madalbal-. Ambas se encuentran ya en farmacias. ¿Y por qué ese mineral? Lea en nuestra web –www.dsalud.com- lo que en su día publicamos sobre él en los números 59, 74 y 98. Asimismo le conviene ingerir ácidos grasos omega 3 porque son potentes antiinflamatorios (le sugerimos que ingiera Aceite de Krill NKO de la empresa 100% Natural) y cartílago de tiburón porque también es antiinflamatorio y analgésico además de estimular el sistema inmune, regular la angiogénesis e inhibir el crecimiento tumoral, entre otras propiedades (lea el artículo que sobre él publicamos en el nº 74). Y espirulina porque estimula el sistema inmune, protege de las infecciones, facilita la eliminación de toxinas, reduce el riesgo de desarrollar cáncer, contiene cantidades apreciables de Ácido Gammalinolénico (GLA) y multiplica la población de lactobacilos en el intestino mejorando la digestión y la absorción de nutrientes (lea el artículo que publicamos en el nº 44). Dicho esto vamos a permitirnos decirle que el problema puede estar también originado por una contaminación electromagnética, por una contaminación química -de productos alimenticios en conserva, de limpieza o de higiene personal (especialmente por metales pesados)-, por una intolerancia o una alergia alimentaria (sobre todo a la leche y derivados, huevos y carne roja), por una flora intestinal deteriorada, por alergia al látex (¿no usará un colchón de ese material?) y por déficits nutricionales –además de silicio- de calcio, magnesio o vitamina C. En suma, nuestro consejo es que averigüe si está contaminada electromagnéticamente, si se trata de una contaminación química o si alérgica o intolerante a algún alimento. Y luego si sufre alguna infección microbiana no detectada (que pruebe con el Par Biomagnético). Mientras que se someta a un ayuno -o semiayuno- terapéutico de entre siete y quince días seguida de una dieta absolutamente libre de carne, mariscos, leche y derivados, huevos, azúcar blanco, pimientos, berenjenas, patatas, tomates, alcohol y café. Asegúrese asimismo de que su ácido úrico está en víveles adecuados. Y a continuación que se someta a un proceso profundo de desintoxicación del organismo para lo que le sugerimos que lea el reportaje que publicamos en el nº 106 sobre el sistema propuesto por Andreas Moritz. Mejorará sin duda alguna.


Sr. Director: cuando los médicos naturistas tratamos de explicar a nuestros colegas alópatas o convencionales -aquellos que practican la Medicina en los consultorios de la Seguridad Social y en muchas consultas privadas- los métodos y protocolos que utilizamos para tratar a nuestros pacientes la respuesta invariable -unánime o habitual- suele ser: "Existen multitud de remedios en Naturopatía pero ninguno probado científicamente. Si hubiera un solo artículo científico que los probara estaría al alcance de todos. No son más que curas milagrosas que están de moda unos días, unos meses o incluso unos años para luego desaparecer sin dejar ningún rastro". Sin embargo, y dejando al margen que la credibilidad del “método científico” -al que se apela constantemente como arma arrojadiza- está hoy seriamente cuestionada en el ámbito de la salud y pasando por alto el continuo ir y venir de fármacos que un día sirven para una cosa, al año siguiente para otra y al tercero es retirado porque resulta ser ineficaz y/o tóxico me gustaría explicar algo al respecto: he podido constatar a lo largo de los años que el día a día de un médico calificado de naturista, biológico, integral, holístico, etc., no es nada fácil. Nuestro trabajo -no reconocido aún por mis colegas de la medicina convencional- consiste principalmente en ayudar a los enfermos a fortalecer sus organismos. Un objetivo difícil porque a menudo muchos llegan bloqueados y así no es fácil conseguir que las fuerzas curativas del cuerpo logren restablecer la homeostasis. Un proceso que realizamos sin medicamentos sintéticos, equilibrando el sistema simpático y parasimpático, y desintoxicando el organismo apoyándonos en una dieta hipotóxica, agua de calidad y oxígeno puro (difícil en las grandes ciudades) además de eliminar todo lo que sea químico y buscando los alimentos compatibles para el organismo. Y cuando es necesario utilizando los análisis adecuados para averiguar lo que es mejor para los propios genes. Para ello utilizamos la fitoterapia, la homeopatía, la acupuntura, la hidroterapia de colon, las saunas, etc. Tal es, en resumen, nuestro trabajo diario. Claro que previamente al paciente se le hace una exhaustiva“historia clínica” porque importa todo de él: desde la hora a la que se levanta hasta cómo se lleva con su jefe pasando, claro está, por los síntomas que padece. Analizamos asimismo sus análisis clínicos de sangre y orina, sus radiografías, las pruebas de TAC y RNM, le auscultamos y le palpamos. En suma, hacemos un estudio integral del paciente, proceso al que dedicamos mucho tiempo. No nos fijamos sólo en el síntoma: nos ocupamos de él… y de su organismo. En otras palabras, cuando llega una persona a la consulta con un problema no nos limitamos a tirar de manual y recetar los fármacos que figuran en el protocolo en función de los síntomas que padece. Nosotros observamos la cara del paciente y valoramos al ser humano completo. No nos limitamos a ver el órgano o víscera dañada, miramos todo en conjunto porque sabemos que cada órgano está interconectado a muchos niveles con el resto del cuerpo. A esto nos dedicamos en cuerpo y alma a diario los médicos que nos denominamos biológicos o naturistas. Mientras, nuestros colegas meramente alópatas se dedican simplemente a rellenar historias clínicas, a pedir pruebas específicas de su especialidad y a prescribir fármacos tóxicos y sintéticos a organismos que normalmente se encuentran ya intoxicados y desequilibrados. Y no un fármaco ni dos: a veces nuestros mayores se ven obligados a tomar de media una docena de medicamentos recetados por sus médicos. Por eso cuando escuchamos a otros compañeros médicos alópatas dudar de nuestro trabajo nos dan ganas de explicarles que la mayor parte de nuestros pacientes vienen a nosotros tras ser “víctimas de sus protocolos” y de sus “científicamente constatados” tratamientos. Quejándose de que no se encuentran bien o, incluso, de que se sienten peor a causa de los numerosos efectos secundarios de los fármacos que les han prescrito. Pero es que siguen aferrados a los protocolos mientras nosotros miramos al paciente como un todo en el que integrar sus quejas, sus síntomas, sus problemas emocionales, su sitio de descanso (es importante saber si el lugar donde duerme está en un terreno contaminado por campos electromagnéticos terrestres o artificiales, si usa o no mucho el móvil o la wifi, qué hábitos tiene, cómo se alimenta...). Son tantas variables que es imposible que entren en un protocolo de actuación alopática. Por eso el nuestro es un protocolo integral, naturista. Nos importa el enfermo y todo lo que le afecta y le rodea. Desgraciadamente nuestros colegas alópatas sólo creen en lo que ven y lo que no ven lo rechazan porque miran con gafas trucadas que sólo les dejan ver una parte de la realidad sin entender que los conocimientos que adquirieron en las facultades suelen ser parciales y escasos. Parecen ignorar por ello que somos un 70% de agua, energía (vitalidad) y algo de materia. Que son procesos eléctricos los que ponen en marcha los mecanismos celulares interconectados entre sí y por eso funcionan las terapias energéticas con las que trabajamos: acupuntura, homeopatía, biorresonancia, etc. De hecho el organismo reacciona bien ante ellas mientras no sucede así con las soluciones químicas sintéticas de los fármacos. Aunque a veces –muy pocas- se deba recurrir a ellos. Y agregaré que son los resultados que obtenemos con nuestras terapias y los testimonios de nuestros propios pacientes la “demostración científica” más contundente que un médico puede desear. La mejor constatación de que lo que hace ¡funciona!

Dr. Santiago de la Rosa
(Madrid)

Le agradecemos sinceramente que haya compartido con nosotros y nuestros lectores sus reflexiones y le pedimos disculpas por haber resumido notablemente la extensión de su carta pero como usted bien sabe el espacio en la revista es limitado. Permanece en ella en cualquier caso un mensaje que estamos seguros comparten ya muchos colegas suyos.


Sr. Director: hace aproximadamente catorce años observé como la segunda falange de mi dedo meñique izquierdo se me quedaba encogida en invierno. Acudí a la Seguridad Social y la solución que me dieron fue operarme. No acepté. Soy remiso a cortar partes de mi cuerpo de acuerdo con los principios de la Medicina Tradicional China. Me volvió a pasar lo mismo ocho años después con ciertos tendones situados al lado del dedo meñique de la palma de mi mano derecha. Entonces los médicos me dijeron que era la desconocida Enfermedad de Duputren. ¿La solución?: cortar y coser. Tampoco accedí. Hace cuatro años me pasó lo mismo en la palma de mi mano izquierda y también durante el invierno; ya ni siquiera acudí al médico. En los últimos años, gracias a mis cuidados para no coger frío -soy de complexión delgada y poca grasa-, a las aplicaciones de silicio orgánico en gel y a las cremas que llevan árnica y harpagofito la mano izquierda fue mejorando en las últimas primaveras pero no así durante este último año, tan frío. El problema ahora sin embargo es que la situación de mi mano derecha se ha agravado al quedarse doblada la segunda falange de mi dedo meñique y salirme un bulto de acortamiento de tendón al final de ese dedo. No quiero operarme porque conozco a una persona que lo hizo y le volvieron a aparecer. He oído que ahora hay una inyección que ponen en las partes afectadas para recuperar el estado normal de los tendones pero parece tener efectos secundarios. Les quería pues preguntar si conocen alguna alternativa. Gracias anticipadas por la respuesta y por la revista.

Manuel Llorente

La llamada Enfermedad -o contractura- de Dupuytren consiste en una retracción de la palma de la mano que provoca que algunos dedos se flexionen anormalmente y suele empezar con un engrosamiento de la piel en la palma que a menudo termina convirtiéndose en un bulto duro; y en realidad no es sino un exagerado crecimiento de las vainas fibrosas y elásticas que envuelven los tendones. Una patología que se ha asociado al consumo de tabaco y alcohol así como a problemas hepáticos y/o de tiroides, diabetes, epilepsia y tuberculosis viniendo a veces acompañada de síndrome fibroso o de tiroiditis. Los expertos entienden que puede deberse a algún trauma físico pero tal relación no está nada clara. Y cuando la contractura es severa suele tratarse con cirugía -se abre la piel de encima de los tendones afectados y se escinden éstos removiendo el tejido fibroso con el riesgo de dañar los nervios y arterias digitales-, con radiación, con Aponeurotomía –se intenta reacomodar los tendones manipulándolos con pequeñas agujas que se insertan en la zona-y con inyecciones de triamcinolona (Kenalog) -un corticosteroide usado en diversas patologías para disminuir hinchazones, enrojecimiento, picazón y reacciones alérgicas-. En cuanto a la posibilidad que usted menciona al final suponemos que se refiere la utilización de inyecciones de colagenasa ya que se trata aún de un tratamiento experimental no aprobado. Pues bien, las colagenasas son enzimas capaces de romper los enlaces de péptidos en el colágeno. Y nos tememos que para saber si la técnica funciona habrá que esperar aunque le diremos que si desea probar en sí mismo hoy se comercializan cremas que contienen colagenasa. Por nuestra parte no descartamos que el problema pueda estar causado por una alergia al látex (guantes de limpieza), contaminación química -alimentos en conserva o productos de limpieza e higiene (especialmente por metales pesados)-, una infección microbiana, una flora intestinal deteriorada o un déficit nutricional (sobre todo de silicio, calcio, magnesio o vitamina C). La sugerencia por tanto es que no use guantes de látex, no toque los productos de limpieza con las manos, elimine durante una temporada la carne, los mariscos, la leche -y sus derivados-, los huevos, el azúcar blanco, los pimientos, las berenjenas, las patatas, los tomates, el alcohol y el café, se asegure de que el ácido úrico no está alto, desintoxique a fondo su organismo e ingiera omega 3 y un complejo multivitamínico lo más completo posible así como que se ponga a diario en las manos una de las cremas mencionadas. Agregaremos que no sería mala idea en este caso probar con Apiterapia (le deberán picar antes en las manos las abejas para comprobar si es alérgico); le sugerimos contactar para ello con un experto como Pedro Pérez (670 77 10 08).


Estimado Sr. Campoy: a mediados de agosto pasado me dio un infarto y me tuvieron que colocar dos sten en las arterias. Un mes antes me habían detectado una Policitemia Vera muy avanzada pero a pesar de los muchos análisis que me hicieron nunca la vieron y ahora me ha llegado a la médula ósea. Un especialista del corazón me dijo que tenía las arterias obstruidas pero que ¡no tenía importancia! Y eso que se trataba de un médico privado. Cuando la detectó me dijo que fuera a la Seguridad Social porque allí me atenderían mejor. Y en ella me trató un hematólogo bastante bien pero cuando estuve ingresada en planta me aterrorizó lo que vi. Le adjunto copia de uno de los muchos resultados que tengo. Agregaré que a mediados del mes de octubre volví a ingresar en el hospital debido a una angina de pecho. Ahora me están realizando sangrías de 350 cm3 cada quince días. ¿Puede aconsejarme a dónde acudir? Me encuentro muy confusa y estoy angustiada por tanto medicamento como estoy tomando. Les tengo auténtico terror. Y es que en la actualidad tomo con el desayuno una pastilla de Omeprazol, media de Atelonol 50 mg, una de Co-Diavan, una de Hemovas 400 y media de Alopurinol. Y con la comida una pastilla de Adiro 100 y una en días alternos de Hydrea. Finalmente con la cena tono una pastilla de Atorvastatina 40, otra de Hemovas 400 y una tercera de Trankimazin 1 gr. Hace un año estuve con un médico naturista que vi en su revista y a los pocos días me dio el primer infarto. Le llamé y me comentó que no me podía hacer nada mientras antes no me hiciera una limpieza de colon ya que tenía bastante intoxicación en el intestino pero que, dada mi situación, no me aconsejaba que lo hiciese. Sé que recibe miles de cartas y todas con la misma preocupación pero le agradecería que me contestase dado mi estado de ansiedad y preocupación.

Mª Luisa M.

Los médicos llaman Policitemia Vera o Eritremia al exceso continuado en sangre de células sanguíneas -principalmente de eritrocitos o glóbulos rojos-- que suele presentarse conjuntamente con leucocitosis y trombocitosis sabiéndose hoy que en el 90% de los casos los afectados sufren una mutación en el gen Jack exón 14. Y en estos casos el objetivo del tratamiento convencional es reducir la densidad de la sangre así como evitar el sangrado y la coagulación. Por eso se sugiere a quienes la padecen tratarse con flebotomías –método para disminuir la viscosidad de la sangre que consiste simplemente en extraer periódicamente entre un tercio y medio litro de sangre cada vez hasta que el nivel de hematocrito sea inferior a 45-, quimioterapia (normalmente se usa hidroxiurea o hidroxicarbamida) -para intentar inhibir la producción de células sanguíneas por parte de la médula ósea-, antiagregantes plaquetarios -como la aspirina o ácido acetilsalicílico para evitar coágulos de sangre y trombos-, interferón -en un intento de reducir el número de plaquetas- y Colestiramina -si existe prurito-. En pocas palabras, quienes padecen esta patología tienen mayor probabilidad de formar coágulos sanguíneos que pueden ocasionar accidentes cerebrovasculares o cardíacos. ¿Y qué puede hacer? Seguir un tratamiento alternativo y dejar tanto fármaco iatrogénico. Mire, hemos explicado muchas veces que cuando las arterias se dañan el colesterol aparece para evitar que uno se desangre. Son nuestros “parches” internos naturales, necesarios e inevitables. Y por tanto la estrategia adecuada pasa por impedir que aparezca el problema proporcionando los nutrientes que el cuerpo necesita. Y esos están todos en las frutas y verduras. De ahí que la mejor manera de prevenir posibles accidentes cardiovasculares y cerebrovasculares sea un tratamiento ortomolecular para asegurarse de que la causa de la fragilidad de las venas y capilares no está en el déficit de algún nutriente, especialmente de vitamina C pero también de aminoácidos como la lisina, la prolina, la arginina, la carnitina, la cisteína y la taurina, de minerales como el magnesio, el cobre, el potasio y el calcio, de la coenzima Q-10, de inositol, de picnogenoles (un tipo de bioflavonoides), de betacaroteno (provitamina A), de vitaminas D, E y H (biotina) y de algunas del grupo B (especialmente las B1, B2, B3, B5, B6, B9 y B12). En suma, la salud se recupera dando al organismo lo que necesita y no fármacos que le dificulten o impidan desarrollar sus funciones. Dicho esto sepa que hay productos que tienen el mismo efecto de esos anticoagulantes que tanta gente toma. Es el caso del chocolate negro: produce el mismo efecto que la aspirina. Bastan dos cucharaditas diarias de chocolate puro, es decir, hecho con extracto seco de granos de cacao. Y se logra ese efecto gracias a su riqueza en bioflavonoides. También el consumo de huevos enteros puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques al corazón porque sus proteínas retrasan la coagulación sanguínea y demoran la conversión del fibrinógeno en fibrina, base estructural de los coágulos de sangre. Como igualmente ayuda la ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3. En todo caso si prefiere ponerse en manos de un profesional le sugerimos que contacte con el conocido cardiólogo Taher Abbas (93 456 96 34).


 

NÚMERO 135. FEBRERO 2011.

Estimado Sr. Director: el pasado 24 de octubre una tía mía sufrió un súbito aneurisma cerebral apenas 48 horas después de que le inocularan la vacuna de la gripe de este año por lo que tanto mi madre como yo -somos lectoras asiduas de su revista así que ante todo permítame felicitarle por la magnífica labor que realizan y el inmenso valor que demuestran al ir a contracorriente del sistema médico- tenemos claro aunque ya no se pueda probar (cuando supimos de la inoculación ya estaba incinerado el cuerpo) que la culpa de que muriese prematuramente fue la vacuna. Verá, era la hermana pequeña de mi madre y gozaba de una salud y vitalidad envidiables. Estaba delgada -comía muy sano sin apenas dulces, carnes o fritos y sí muchas verduras-, hacía ejercicio a diario -acudía a todas partes andando pues como vivía en el centro de Madrid jamás cogía el metro-, iba al gimnasio a hacer Pilates, a nadar a la piscina cubierta, a montar en bicicleta el fin de semana… Trabajaba como restauradora de cuadros y obras de arte en su taller, le encantaba el trabajo y tenía muchos amigos con los que salía a menudo. En suma, estaba sana y era feliz. Pues bien, el pasado 24 de octubre se desvaneció en casa cuando estaba acompañada de un amigo con quien iba a montar en bici esa mañana. Le dijo que se encontraba mal, se sentó y a continuación perdió el conocimiento. Durante los veinte minutos que tardó en llegar la ambulancia su amigo estuvo haciéndole masaje cardíaco y el boca a boca gracias a lo cual llegó viva al hospital. Luego, tras muchas horas de espera a las puertas de la UCI, nos dijeron que no se podía hacer nada, que se le había roto una arteria cerebral (aneurisma), el daño era irreversible y en cuanto certificaran la muerte cerebral la desconectaban del respirador. Pues bien, el martes 27 de octubre fue su funeral y allí un amigo médico suyo -tenía muchos amigos médicos de los "normales"- le comentó a mi madre que le parecía increíble que no estuviera ya entre nosotros cuando apenas unos días antes, el viernes 22, habían ido juntos ¡a vacunarse de la gripe! Mi madre me lo contó y me quedé horrorizada pues ella siempre se vacunaba cada año sin decírnoslo ya que sabía que somos contrarias a la vacunación. Entonces pensé que su muerte podría estar relacionada con la vacuna pero no lo corroboré hasta que leí en su revista del número de noviembre lo que decía Xavier Uriarte -al que tuve la suerte de escuchar en un pequeño curso que dio en Madrid en el 2008- sobre los posibles efectos secundarios de los coadyuvantes de la vacuna trivalente de la gripe de este año. Porque entre ellos mencionaba ¡los accidentes cerebrovasculares, entre los que están el aneurisma cerebral y la muerte súbita! Por favor, publiquen esta carta para que lo sepa cuanta más gente mejor. Gracias.

Paloma Batanero
(Madrid)

Lamentamos muy sinceramente la muerte de su tía y publicamos su carta en la esperanza de que su relato haga reflexionar a quienes creen que exageramos con nuestras constantes advertencias. Porque son muchas las personas que enferman y fallecen por esta causa pero cuando ello sucede los médicos no relacionan sus problemas con la vacuna –aunque sean inesperados- y por tanto no figuran como víctimas de la misma.


Apreciado Sr. Campoy: tengo esclerosis múltiple desde hace 15 años y un médico italiano, el Dr. Zamboni, ha hallado que muchos enfermos de esta patología tienen el Síndrome de Insuficiencia Venosa Cerebro Espinal Crónica siendo ya centenares los que están siendo tratados en clínicas privadas europeas con angioplastias para liberar las venas estenosadas. ¿Les ha llegado información sobre el particular? Me gustaría saber si hay algún centro privado en España que practique esta técnica. Estoy bastante desorientada porque los neurólogos nos están metiendo el miedo en el cuerpo. Me siento muy desesperada. Muy atentamente,

Nuria Ríos Capella
Badalona (Barcelona)

Honestamente, lo ignoramos. Sí sabemos en cambio que dos neurólogos españoles -Eva Cernuda y Sergio Calleja- dieron el 3 de abril de 2009 en Oviedo una ponencia titulada precisamente Insuficiencia venosa cerebroespinal crónica en pacientes con esclerosis múltiple a la que puede acceder en el link http://csvi-ms.net/files/insuficiencia-venosa-cerebroespinal-cronica-en-pacientes-con-esclerosis-multiple.pdf. Dicho esto debe saber que esa técnica sólo serviría cuando la persona que sufre esclerosis múltiple tiene además –lo que no ocurre siempre- insuficiencia venosa cerebroespinal sin que ello implique además que la causa de su problema sea ése. No está nada claro que no sea un efecto de la patología en lugar de la causa. Agregaremos que sobre esta patología hemos publicado abundante información en la revista y dado respuesta a numerosas cartas. Entre otras en el pasado nº 127 donde recordábamos que también está comprobado que a veces la causa está en una compresión patológica del opérculo torácico que afecta a la arteria vertebral provocando hipoxia y desmielinización cerebral (lea en nuestra web –www.dsalud.com- los artículos que con los títulos ¿El parkinson y la esclerosis múltiple se curan...con cirugía y ¿Se pueden o no curar algunos casos de esclerosis múltiple o de parkinson con cirugía? aparecieron en los números 21 y 24 respectivamente). Obviamente si fuera su caso cabría operarla… pero de ello (consulte al Dr. José Luis Castillo Recarte en el 91 532 89 32). Dicho esto recordamos que ya en una carta publicada en el nº 117 explicamos que la afirmación de los neurólogos de que el cerebro no puede remielinizarse es gratuita. Que el sistema nervioso central puede autorrepararse sin fármacos lo constató no hace mucho un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) dirigido por el neurólogo Ian Duncan (el trabajo se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences). Asegurando que la recuperación de la mielina -y con ello el restablecimiento de las funciones neurológicas- es posible "sin lugar a dudas". Es decir, que se puede lograr la "remielinización" y neutralizar así el problema neurológico aun siendo éste grave. El descubrimiento tuvo lugar porque cuando sometieron a un grupo de gatas preñadas durante varios meses a una dieta no equilibrada comprobaron que sufrían "desmielinización" demostrando así una vez más el trascendental papel de la alimentación en la salud, incluida la del cerebro. Pero lo realmente importante es que cuando se les volvió a dar a las gatas una dieta normal ¡recuperaron la mielina y desaparecieron sus disfunciones! La capa de mielina no era tan gruesa pero el cerebro se recuperaba. En suma, puede conseguirse con la dieta adecuada y un tratamiento ortomolecular integral. José Ramón Llorente lleva años tratando con éxito numerosos pacientes y en su momento nos aseguraría que “no hay una sola persona tratada por esta enfermedad que transcurridos quince días de seguir una pautas dietéticas apoyadas por la adecuada nutrición ortomolecular haya tenido un brote o una progresión. Y es que los oligodentrocitos -dentro del sistema neurogliar- y las células de schwann -dentro del sistema periférico- son las encargadas de producir la mielina y una deficiencia de determinados nutrientes -entre ellos varios ácidos grasos esenciales y no esenciales- pueden causar incapacitación funcional de estas células”. Le sugerimos pues que le consulte (96 392 41 66) para que le recomiende las dosis adecuadas ya que las pautas generales a seguir las publicamos en el nº 75 bajo el título Tratamiento ortomolecular de la esclerosis múltiple y las puede usted consultar en nuestra web: www.dsalud.com. Texto en el que se explica lo que no deben consumir las personas afectadas de esa patología y cómo en cambio es excelente que ingieran aceites de semillas y pescados, cereales integrales, frutas y verduras -crudas o en zumos recién hechos- destacando el ajo, frutos secos, legumbres y polen. Siendo interesante apoyar la dieta con algunos suplementos.


Sr. Campoy: enhorabuena por la revista. Soy suscriptora desde hace algunos años, me encanta recibirla y la divulgo todo lo que puedo. Ahora tengo un problema y no sé qué puedo hacer. Tengo 69 años y estoy bien, cuido la alimentación, hago ejercicio, tengo la mente tranquila, duermo bien, estoy positiva… Pero hace 20 años tuve un cistoadenocarcinoma seroso de estadio I que me afectó a ambos ovarios (histerectomía total) con doble anexectomía y resección de epiplón. Hice un tratamiento de 6 ciclos de poliquimioterapia a base de los citostáticos Ciclofosfamida y Cisplatino, nueva relaparatomía para biopsias múltiples y un final para mí feliz. A partir de entonces me reviso cada año en el Instituto Oncológico de San Sebastián. Tres años después, en una revisión, me detectarían unas microcalcificaciones en la mama izquierda asegurándome que no tenía relación con lo anterior pero yo decidí hacerme una mastectomía radical modificada y relleno de suero fisiológico. Nunca he tenido el más mínimo problema hasta que hace dos años noté en la parte dorsal –haciendo ángulo con el brazo- una protuberancia que achaqué al ejercicio. Como estéticamente resultaba feo cuando levantaba el brazo -era como una bola que no molestaba en los movimientos ni nada- fui derivada al cirujano y me dijo que es un tumor pero que él no había visto nunca una cosa así en esa zona… Me hicieron una gammagrafía ósea, una resonancia magnética y un escáner de cuerpo entero así como una biopsia en consulta amén de análisis y radiografías de tórax. Las pruebas no evidenciaron nada excepto la biopsia que, decían, mostraba indicios de malignidad. Insistieron en que no habían visto nada igual y me propusieron extirparlo. Estuve de acuerdo y la intervención resultó satisfactoria recuperándome en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo quieren aplicarme ahora un protocolo de cáncer de mama y proponen darme 28 sesiones de radioterapia y la toma de Tamoxifeno durante 5 años. Y no entiendo, si no existe mama, el porqué de esa agresión. No saben darme más explicación y por eso estoy un poco perdida. Desde finales de julio pasado, que empezó todo esto, estoy yendo a sesiones con el Par Biomagnético no habiéndoseme detectado el bacilo de la lepra pero sí el de la tuberculosis. También comencé a tomar Renovén con el que sigo. Mi médico, al que acudo 2 o 3 veces al año, es homeópata y me recomienda tomar además Viscum Album fermentado mali, Fragaria vesca, Brócoli cápsulas, Texvital y Dragosan gotas. Estaría muy agradecida si me diera su opinión. Le adjunto informes para que lo vea más claro. Gracias.

M. L. M. Arratibel

Sinceramente, no entendemos muy bien por qué nos consulta teniendo en cuenta que ha hecho siempre lo contrario de lo que desde hace años sugerimos en casos como el suyo. Le han extirpado a usted quirúrgicamente zonas de su cuerpo y la han envenenado con seis ciclos de poliquimioterapia pero todo ello le pareció a usted bien. Evidentemente su cuerpo ha aguantado porque hace usted vida sana y tiene una actitud positiva frente a la vida pero creer que el camino tomado fue una buena opción no podemos compartirlo. ¿Por qué se extraña pues de qué quieran radiarla? ¿Y por qué cree que le sugieren ahora tomar durante ¡5 años¡ un producto como el Tamoxifeno que jamás ha demostrado prevenir ni curar el cáncer y en cambio sí está constatado que puede provocar cáncer de útero (matriz), accidentes cerebrovasculares y coágulos en los pulmones? Mire, usted es libre de hacer lo que considere más adecuado porque es su salud y su vida pero el único consejo que nosotros podemos darle a estas alturas es que actúe con sentido común. Todo lo que cualquiera debería saber sobre cáncer lo hemos publicado y está al alcance de quien lo necesite. Es lo que podemos hacer y hacemos: informar. Además de facilitar el acceso a médicos y terapeutas que tratan el cáncer sin agredir cuyos nombres y teléfonos hemos dado ya innumerables veces. ¿Qué alguien prefiere creer lo que le dicen los oncólogos con los que trata? Está en su derecho. Pero lo que éstos hacen no se justifica. Lo hemos dicho cientos de veces. Es más, empiezan a decirlo algunos de los propios oncólogos que hasta ahora habían mantenido un discreto silencio. La Carta Abierta a Mariano Barbacid que publicamos el pasado mes firmada por varios oncólogos de prestigio es un buen ejemplo.


Sr. Director: enhorabuena por su trabajo. Gracias por crear un medio de comunicación honesto y veraz que ayuda a las personas a resolver sus problemas de salud. El motivo de mi e-mail es el siguiente: me diagnosticaron intestino espástico o irritable después de realizarme numerosas pruebas. Sufro fuertes dolores abdominales, hinchazón, no hago las digestiones (con dolores durante 3 a 4 h después de comer), estreñimiento severo, acidez por reflujo y mucho estrés. El médico (o, mejor dicho, los médicos) me indican tomar Ranitidina u Omeprazol para los ataques de acidez, Vastat-Flas para relajar el intestino y Agiolax para el estreñimiento. Yo me niego porque hice la prueba y me siento mucho peor. Pero esto no lo acepta el médico. Me dice que el tratamiento es el correcto y que sólo hay que darle tiempo. Estoy muy preocupada porque sigo una alimentación adecuada. Me hice el test de intolerancias y mis analíticas son correctas aunque tengo las defensas bajo mínimos. ¿Podrían aconsejarme algún complemento natural u homeopático para equilibrar mi intestino? ¿Es verdad que los FOS son importantes para equilibrar la flora intestinal? Estoy muy interesada en ellos. Pregunté en varias farmacias pero o no los conocen o me dicen que no son aconsejables porque llevan mucha fructosa. Aclárenmelo por favor. Y si puede facilitarme la marca comercial, mejor. Y por último: ¿el carbonato de magnesio es un laxante que crea hábito? Gracias, de corazón. Espero su respuesta.

Marta

Los médicos llaman Síndrome de colon irritable, Colon espástico, Colon irritable, Colitis funcional o Neurosis intestinal a un conjunto de síntomas que incluyen sensación de evacuación incompleta o de plenitud –a menudo con distensión o hinchazón-, dolor abdominal, dispepsias, flatulencia, tenesmo (ganas frecuentes de defecar u orinar) y trastornos de tipo vasomotor (sudoración, cefaleas, palpitaciones...) que se caracteriza además porque quien la padece unas veces está estreñido y otras sufre diarrea. Y los médicos lo asocian a estados de estrés y/o ansiedad porque ni en las analíticas ni haciendo un escáner o una endoscopia se suele apreciar disfunción alguna. Siendo más habitual en las sociedades desarrolladas, especialmente entre la población de las grandes ciudades. Obviamente en estos casos es necesario un diagnóstico correcto con el fin de descartar un proceso inflamatorio crónico o una enfermedad de carácter degenerativo. En cuanto a la causa se sabe que contribuye a su aparición el abuso de laxantes y cafeína, algunas sustancias tóxicas, el consumo de antibióticos durante largo tiempo, la irregularidad en el sueño, la falta de reposo, una dieta deficiente en fibra, la intolerancia a ciertos alimentos, alguna enfermedad gastrointestinal previa, el sedentarismo y una flora intestinal alterada por lo que tanto los prebióticos como los probióticos y los fructo-oligosacáridos (FOS) son efectivamente útiles. Cabe añadir que los alimentos a los que los pacientes de intestino irritable suelen ser hipersensibles son el gluten del trigo, la cebada, el centeno, el maíz, algunos frutos secos (como las nueces, los cacahuetes y los anacardos), las levaduras, la leche y el queso, las grasas saturadas animales, el marisco, el café y el alcohol así como los alimentos que producen gases (legumbres secas y coliflor-repollo), las bebidas gasificadas y el azúcar. Es en cambio beneficioso ingerir alimentos ricos en fibra (salvado, cereales integrales, frutas frescas y verduras) salvo si el cuadro se acompaña de diarrea. En cuanto a los suplementos suele ser útil el magnesio –siendo más eficaz el cloruro de magnesio que el carbonato de magnesio aunque sepa peor- y la cáscara en polvo de Psyllium (sobre todo entre quienes sufren estreñimiento). Es mejor en cualquier caso que lea el artículo que con el título Cómo tratar ortomolecularmente el colon irritable y la enfermedad diverticular publicamos en el nº 77 ya que hay en él mucha más información que la aquí proporcionada. Cabe agregar que a veces es eficaz la técnica utilizada por el doctor Fernando Padrón quien en el nº 58 de la revista –léala en nuestra web: www.dsalud.com- nos explicó que basta una sencilla operación quirúrgica de 15 minutos efectuada con anestesia local para resolver tanto el estreñimiento crónico como el colon irritable mediante la fijación del ciego -el principio del intestino grueso- a la pared abdominal. La técnica se llama Cecopexia y está indicada en aquellos casos en los que la persona con estreñimiento crónico lleve más de cinco años con dos o menos deposiciones por semana ya que aseguran haber comprobado que en el 90% de los casos se debe a un ciego desplazado; e igualmente funciona en situaciones de colon irritable. Puede usted contactar con él llamando al 928 20 04 33. Dicho esto no debe olvidarse tampoco que la causa del Síndrome de colon irritable puede deberse a una mala comunicación del sistema nervioso entérico con el cerebro. De ahí que sea importante además prestar especial atención al estado de ánimo, las preocupaciones, el nivel de estrés y la ansiedad ya que influyen mucho en el proceso intestinal. Y es que gran parte de los pacientes –y de los médicos- parecen ignorar que es el Sistema Nervioso Entérico -que forma parte del Sistema Nervioso Vegetativo- el que se encarga de controlar directamente el sistema gastrointestinal estando constituido por unos ¡cien millones de neuronas! Es decir, que en el sistema gastrointestinal hay bastante más neuronas que en la médula espinal aunque sólo la milésima parte que en el cerebro. ¡Por eso los problemas psicoemocionales afectan tanto al sistema gastrointestinal!


Sr. Director: sigo desde hace algo más de tres años su estupenda revista. Le escribo porque tengo 57 años, soy portador del virus de la hepatitis C desde hace 25 y desde hace poco más de 3 tengo acúfenos, sobre todo en el oído izquierdo. Después de leer en su revista la entrevista con el Dr. Isaac Goiz y algunos consejos que da usted en las cartas que le escriben llamé a Madrid a uno de los pioneros del Par Biomagnético quien me recomendó a una terapeuta de Pamplona dado que soy de San Sebastián. Pues bien, a la tercera sesión me dijo que había negativizado el virus de la hepatitis pero me hice una prueba por la Seguridad Social y volvió a dar positivo. Cuando se lo dije ella me respondió que durante un año o más seguiría dando positivo. No me lo creo. Y los acúfenos tampoco mejoraron. El ligerísimo zumbido que tenía desde hacía años aumentó mucho tras cambiarme dos amalgamas de mercurio. Había leído en la revista Integral un artículo sobre las amalgamas de mercurio en el que se decía que muchos trastornos y enfermedades vienen a raíz de quitarse las amalgamas sin la debida precaución. Las mías, sin ninguna duda, afectaron al riñón. Me lo confirmaron dos terapeutas con el Quantum SCIO pero ninguno de los dos tratamientos me mejoró. También he estado con varios acupuntores, macrobióticos, naturistas, etc. Hace dos años dejé de tomar sal en las comidas ya que el sabor a sal en la boca, los dolores de cabeza (antes nunca había tenido) y los pitidos eran insoportables. Curiosamente, al dejar de cocinar con sal el sabor en la boca y el dolor de cabeza desaparecieron y los pitidos mejoraron aunque mínimamente. Hoy, cuando como fuera de casa o tomo productos que llevan sal, me vuelve el sabor a sal y un ligero dolor de cabeza. También me detectaron con el Quantum una excesiva acumulación de metales pesados. En la Seguridad Social me hicieron todo tipo de pruebas en el oído y según el médico de cabecera lo tengo perfecto. Y la analítica de sangre y orina no detecta problema alguno de riñón. La terapeuta que me hace el Par Biomagnético me dijo que ella conocía algún producto para eliminar los metales pesados pero debido a mi delicado estómago (úlceras de duodeno, gastritis crónica, colon irritable…) no me lo aconsejaba. Si me pudiera recomendar algo se lo agradecería muchísimo. Muchas gracias.

José Dorronsoro
(San Sebastián)

Si padece usted úlcera de duodeno, gastritis crónica y colon irritable es que tiene ante todo un problema alimentario que puede ser la causa de todo lo que le pasa y por tanto es lo que ante todo debe afrontar. Y para ello lea usted pues lo que respondimos en la carta anterior a la suya y tome nota; no hace falta que nos repitamos porque todo lo que en ella se dice es aplicable a su caso. En cuanto a la hepatitis C Isaac Goiz afirma que en efecto pueden los tests habituales dar positivo durante un tiempo tras desactivar su patogenicidad porque los antígenos del virus permanecen un tiempo en sangre. Por otra parte no nos dice usted si tras las sesiones con el Par Biomagnético el enorme cansancio que provoca esa patología le ha desaparecido o no (o al menos ha mejorado). Porque si es así, ¿qué le importa lo que diga el papelito de un laboratorio? Nadie mejor que usted para saber si el cansancio infinito que se siente en tales casos continúa o no. En todo caso si no fuera así pruebe con el Bio-Bac –hoy Renoven- y/o con Viusid; ambos son útiles en casos de enfermedades víricas. E igualmente son útiles el BIRM, el Cellfood, el extracto de semilla de pomelo y la vitamina C natural (en dosis altas pero en forma de ascorbato cálcico). Asimismo es útil la limpieza de la sangre con ozono. Y un tratamiento ortomolecular (lea en nuestra web -www.dsalud.com- el artículo que con el título Cómo tratar ortomolecularmente la hepatitis apareció en el número 65). Es más, le sugerimos que lea también el reportaje Microinmunoterapia: cómo afrontar la enfermedad ayudando al sistema inmune aparecido en el nº 81 donde se explica la eficacia en hepatitis C del un producto conocido como 2LCH. Por lo que se refiere a la intoxicación por metales pesados hemos dado amplia información de cómo afrontar el problema a lo largo de estos años; en el nº 88 publicamos por ejemplo –entre otros- un texto titulado Cómo afrontar ortomolecularmente la intoxicación química del organismo suficientemente ilustrativo por sí mismo.


Sr. Director: tengo 66 años y desde hace 3 o 4 padezco problemas de próstata. Tomo cada día una pastilla de Tamsulosina MYLAN 0,4 mg y a pesar de ello en los controles me dicen que la situación va empeorando. El doctor me recomienda operarme. Gracias a su revista me he informado de tantas cosas y he conocido tantos problemas con los médicos y los medicamentos que he perdido la confianza, razón por la que me dirijo a Ud. para pedirle el nombre de un especialista o de una clínica de su confianza. Me gustaría que fuera –si es posible- en Barcelona o lo más cerca posible. Agradeciéndoselo sinceramente…

R. Marti Escuder
Vilafranca del Penedés (Barcelona)

Si le han dicho que tome Tamsulosina se debe probablemente -aunque usted no lo diga- a que le han diagnosticado una Hiperplasia prostática benigna –o sea, un anormal agrandamiento de la próstata-, problema que suele incluir dificultad y/o dolor para orinar así como necesidad de hacerlo con frecuencia que cursa con intermitencia, goteo, debilidad en el flujo y vaciado incompleto de la vejiga. Pues bien, ese fármaco pertenece al grupo de los llamados bloqueantes alfa adrenérgicos (entre los que también están Alfusocina, Doxasocina, Prazocin o Terazocin) que lo que hacen es relajar los músculos de la próstata y la vejiga para permitir que la orina fluya más fácilmente… pero su ingesta puede provocar tanto somnolencia como insomnio, secreción como congestión nasal, debilidad general, diarrea, sarpullido, picazón, urticaria, dolor de espalda, dolor o presión en la cara, dolor de garganta y cabeza, tos, fiebre, escalofríos, visión borrosa, hinchazón de ojos, cara, lengua, labios, garganta, brazos, manos, pies, tobillos o pantorrillas, dificultad para eyacular y erección del pene de larga duración y dolorosa. Luego su consumo no se justifica aunque se lo diga cualquiera de los médicos farmacológicos que no saben hacer otra cosa que recetar medicamentos tan inútiles como peligrosos. Mire, ya hemos dado nuestra opinión varias veces sobre lo que se puede hacer en caso de tener problemas de próstata, Hiperplasia prostática benigna incluida. Lo hemos explicado en varios textos y en las respuestas a sendas cartas publicadas en los números 92 y 117 (léalas en nuestra web: www.dsalud.com). Y en ellas ya explicamos, para empezar, que la prueba de PSA para valorar los niveles de Antígeno Prostático Específico no sirve para nada porque no es de fiar (lea el reportaje que con el título Ponen en duda que la prueba del PSA prostático sirva para algo publicamos en el nº 117). Asimismo explicamos que en tales casos hay que evitar sobre todo el sedentarismo aclarando que el ejercicio físico moderado es útil pero no así el intenso; lo mejor es caminar a diario a buen paso. Además se deben ingerir abundantes frutas y verduras, no consumir comida basura, precocinada o rica en grasas saturadas, evitar las grasas hidrogenadas y reducir al máximo o eliminar de la dieta el azúcar, los hidratos de carbono refinados, las bebidas alcohólicas, gaseosas y estimulantes, los fritos, el café y el tabaco además de dormir suficientemente. Consumiendo a diario tomates, frutos secos y pipas de calabaza (éstas últimas contienen esteroles que reducen la tasa plasmática en la hiperplasia benigna de próstata). En cuanto a los suplementos son útiles el zinc -la sustancia más importante para la salud de la próstata-, los ácidos grasos omega 3 y los aminoácidos glicina, alinina y ácido glutámico. Asimismo se aconseja tomar sabal –también llamada palmerita o palmito de sierra- pues son numerosos los estudios que indican que reduce eficazmente el crecimiento de la próstata y la sintomatología al reducir la producción y actividad de la dihidrotestosterona. Terminamos aconsejándole que ingiera BIRM -las razones las tiene en el reportaje que publicamos en el nº 53 de la revista-, bayas de goji y zumo de noni. Cabe añadir que otro producto natural que ha demostrado notable eficacia es Prostatix que no es sino una fórmula adaptogénica (www.adaptogeno.com/productos/prostatix.asp) desarrollada por el Centro Médico Docente Adaptógeno que dirige en Venezuela Jose Olalde -miembro de nuestro Consejo Asesor- y que está compuesto de un conjunto de plantas medicinales cuya ingesta permite disminuir el tamaño de la próstata e incluso aumentar los niveles de testosterona mejorando el interés y desempeño sexual. Sin efectos secundarios adversos. En España lo comercializa Naturmed (www.naturmed.com).


Sr. Director: me llamo Sofía y os agradezco vuestra labor de divulgación en el campo de la salud y la medicina. Mi padre está muy mal. En marzo de 2009 lo operaron de "glioblastoma multiforme temporal derecho". "El TAC y la RMN (con y sin contraste IV) muestran una lesión de densidad heterogénea, parcialmente quística, con captación de contraste periférica, edema perilesional y demás características propias de un glioma de alto grado". En mayo de 2009, después leer el artículo de los doctores Banerji y viendo que han tenido buenos resultados con Ruta 6 + Ca3(Po4)2, un médico especialista en Medicina Natural y General comenzaría a tratar a mi padre aplicándole el tratamiento homeopático paralelamente al convencional. Al principio tomaba otros medicamentos homeopáticos para contrarrestar los efectos de la radioterapia y la quimio pues se las tenían que dar conjuntamente. Luego no se aplicó las sesiones posteriores de quimioterapia. Actualmente ha estado tomando un pack de gotas de Lymphomyosot N , Berberis-Homacord y Nux Vómica Homaccord (30 gotas de cada uno en un litro de agua), Ruta 6 CH y Calcárea Phosphorica 4 CU (3 gránulos chupados, cada uno dos veces al día), Coriolus-MRL (uno en la mañana y otro en la noche), Redoxon (una pastilla con el almuerzo), Bicarbonato (después del almuerzo y de la cena), R17 Cobralactin (5 gotas tres veces al día) además de otros como, por ejemplo, Espanutin fenitoina (uno cada ocho horas), Forticortin 2 mg (por la mañana y por la noche), Fentanilo-MatrixSandoz de 50 mg y 75 mg (alternándolos cada siete u ocho días) y Omeoprazol (uno en mañana).
Desde la fuerte recaída de agosto de 2009 -que le llevó a entrar en "estado de coma"- fue recuperándose pero ahora está muy mal. En septiembre pasado perdió fuerzas y a finales de octubre ingresó por fuertes dolores de cabeza y pérdida de fuerzas en el hospital. En el TAC sale que el tumor ha crecido y ahora es más grande que el que tenía antes de la operación. Además dicen que hay mucha sangre y no tiene solución. Puede entrar en coma en cualquier momento según los médicos convencionales pero ¡yo no quiero tirar la toalla! Os pido por favor ayuda, consejos, otros caminos o tratamientos. No sé si el tratamiento con Ruta y Calcárea es el que siguen en la India. Ahora, en el hospital, le han mandado: Forticortin 8 mg (una cap. cada 12 horas), Acetazolamida (250 mg cada 24 horas), Epanutin (100 mg cada 8 horas), Fentanilo TD (50 mcg cada 3 días), Insulina Levemir (12 U con la cena), Insulina NovoRapid (6 U con el almuerzo) y Panloprazol 20 mg ( una cap. a diario). Reconozco que esto es una bomba, pero, ¿qué otra cosa se puede hacer? Necesito vuestra ayuda para ver si puede haber algún camino. Muchas gracias.

Sofía Ibáñez Raposo
Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)

Hemos explicado muchas veces que no tenemos un consultorio médico y no se nos puede solicitar que con carácter urgente respondamos de forma personal… o a través de la revista pero de manera igualmente inmediata. Esta sección tiene mero carácter informativo y orientativo. Y las cartas que se publican tienen como objetivo dar pautas generales que puedan servir a quienes las mandan… y a quienes las leen porque las respuestas son de carácter general. Lamentablemente no es el caso de su padre que ni siquiera sabemos si seguirá con nosotros en el momento en que esta respuesta aparezca. Dicho esto publicamos su carta íntegra con el tratamiento que su padre ha seguido para que sirva de conocimiento general a otros lectores de lo que algunos médicos no convencionales recomiendan en casos como ése pero lo cierto es que nosotros sólo conocemos recuperaciones de gliomas cerebrales con tres tratamientos o productos: el protocolo de los Banerji que su padre ha seguido y funciona en un alto porcentaje de casos pero no en todos (léase en nuestra web –www.dsalud.com- el reportaje que con el título Éxito en el tratamiento de tumores cerebrales con un producto homeopático publicamos en el nº 95 en el que explicamos cómo con Ruda (Ruta graveolens) y una sal de Schüssler -la Calcárea fosfórica- se “induce selectivamente la muerte celular en las células cancerígenas del cerebro así como la proliferación en los linfocitos de la sangre periférica normal” según decía textualmente un trabajo aparecido en el Internacional Journal of Oncolgy), la aplicación de hipertermia con el conocido aparato español Indiba (léase en el nº 116 el artículo Contrastada eficacia del tratamiento del cáncer con Hipertermia) y el consumo de Bio-Bac (hoy Renoven) –nos consta fehacientemente que Carmen Morán, portavoz de la Asociación de Consumidores de Bio-Bac, superó un glioblastoma multiforme sólo con Bio-Bac, ejercicio y una dieta adecuada como demuestra más allá de cualquier duda la abundante documentación médica que obra en su poder. Dicho esto agregaremos que a nuestro juicio el Dr. Ryke Geerd Hamer tiene razón cuando asevera que todo cáncer –y muy especialmente los tumores cerebrales- tiene su origen en un shock traumático que pilla a contrapié y se vive en soledad siendo siempre necesaria para su superación la resolución del conflicto a nivel psicoemocional.


Sr. Director: durante cierto tiempo he sido suscriptora de su agradable e interesante revista. Ahora la compro cada mes en el kiosco. Necesito su opinión -o la de sus asesores- porque resulta que me cae el pelo y cuando se lo comenté a un familiar que vive en Venezuela me envió un sobre con cortezas de un árbol llamado quina. Me dijo que cociera las cortezas con romero durante media hora, dejara enfriar la infusión y me la diera en el cuero cabelludo pero me han dicho que me puede subir la tensión arterial. ¿Es así? Espero pronto su contestación. Le queda muy agradecida y le envía un saludo,

Paquita Fajardo Moreno
(Salamanca)

El romero es una planta con numerosas propiedades medicinales y aromáticas que posee alcaloides, saponina, ácidos orgánicos y un 2% de un aceite esencial –el oleum rosmarini- que contiene a su vez cineol, alcanfor y borneol. Es antiespasmódica, estimulante, diurética, colagoga, cardiotónica, carminativa y mejora los procesos digestivos siendo además eficaz en las afecciones cutáneas y el alivio sintomático de reacciones alérgicas de la piel. En cuanto a la convicción de que permite evitar la caída del pelo está muy extendida –se añade por eso a muchos champús- pero no conviene usarse en caso de ser hipertenso. De hecho son numerosas las plantas medicinales que se recomiendan en caso de hipotensión y no conviene utilizarlas si se sufre hipertensión. Es el caso del regaliz (Glycyrrhiza glabra) -por su riqueza en glicirricina-, del cardo mariano (Silybum marianum) –por contener tiramina-, del ginseng y de la bolsa de pastor (Capsella bursa-pastoris) –muy usada para controlar las hemorragias, especialmente las menstruales-, del eleuterococo o ginseng siberiano (Eleuterococus senticosus), del café, del mate, de la menta piperita, del guaraná (Paullinia cupana) y, efectivamente, del romero (Rosmarinus officinalis). En cuanto a la corteza de la quina es febrífuga, tónica y antiséptica conteniendo diversos alcaloides muy útiles en caso de paludismo; entre ellos la quinina, la quinidina, la cinconina y la cinconidina. Asimismo contiene principios astringentes -taninos proantocianidoles dímeros y trímenos-, ácidos orgánicos -ácido quinotánico y rojo cincónico- y compuestos terpénicos. Y se emplea en forma de polvo, extracto, tintura, jarabe, vino, infusión o… cocida para lavar heridas y úlceras. No nos consta sin embargo a qué puede achacarse que evite la caída del pelo. Resumiendo, la mezcla de quina y romero aplicada en el cabello no va a provocarle una subida de tensión si está sana pero no es aconsejable que la use si es hipertensa. Agregaremos que nuestra sugerencia para quien tenga alopecia -sea androgénica o areata- es eliminar de la dieta los azúcares, el café, el tabaco, el alcohol, las frituras, los productos cárnicos, las grasas saturadas, los lácteos, el cacao, las colas y el té negro siendo en cambio beneficiosa la ingesta de frutas, verduras, frutos secos, legumbres, arroz integral, germen de trigo, pepino y jengibre. Debe saberse además que la pérdida patológica de cabello puede deberse a múltiples causas: el estrés, cambios hormonales, una enfermedad grave, sífilis, lepra, la tiña, la psoriasis, el lupus eritematoso, una infección microbiana, una dieta hipocalórica, la carencia de determinados nutrientes -como el zinc, el cobre, el azufre, el hierro y el silicio-, una hipovitaminosis o un déficit de proteínas. Téngase en cuenta. Terminamos indicando que a veces es útil lavarse el pelo con zumo de limón puro que debe aclararse luego con una decocción de tomillo y romero así como aplicarse arcilla del Mar Muerto.


Estimado Sr. Campoy: me agrada mucho la revista porque aprendo con los temas que tratan. Le escribo porque una doctora naturista me dijo que los metales de cuatro de las fundas que llevo en dos puentes en la boca son la causa de que tenga la sangre espesa y el colesterol alto. Sin embargo, aún cuando su opinión me parece muy respetuosa, algunos dentistas y el médico forense me dicen que no hay base científica para tal diagnóstico ni estudio realizado que confirme tal punto de vista. Además me dice que debería ponerme un puente de cinco piezas de zirconio, material muy caro y quebradizo que no me recomiendan. No quiero cansarle: me gustaría saber si me puede ayudar porque la doctora –que me merece todo el respeto por su larga trayectoria- me dice que corro el riesgo de sufrir una embolia o un ataque cardiaco y para evitarlo me somete a tratamiento con el Par Biomagnético. Reciba un cordial saludo.

Francisco Iniesta García
Las Gabias (Granada)

Se dice que la sangre está “espesa” cuando es más densa o viscosa de lo normal lo que suele achacarse a una notable deshidratación, a un exceso de colesterol en sangre o a un exceso de glóbulos rojos por sobreproducción de inmunoglobulinas G. De ahí que haya quien asegure que la causa pueda estar en una toxemia y, por tanto, provocarlo –entre otras cosas- una intoxicación por el mercurio de las amalgamas dentales. Evidentemente muchos dentistas siguen negando que las amalgamas sean peligrosas pero a estas alturas mantener esa postura roza el ridículo. Le invitamos a leer en nuestra web –www.dsalud.com- el artículo que con el título Las amalgamas de mercurio son peligrosas publicamos en el nº 54 recordando que así lo terminaría reconociendo la propia Food and Drug Administration (FDA) en junio del 2008 tras décadas de ocultación e informaciones contradictorias e interesadas tanto por parte de esa agencia como de los colectivos médicos. "Las amalgamas dentales que contienen mercurio pueden tener efectos neurotóxicos sobre el sistema nervioso durante el desarrollo de los niños y los fetos", podía leerse ya sin ambages en la web de la FDA. Y la asunción de que es así se tomó tras llegar a un acuerdo con varias asociaciones norteamericanas que habían acudido a la justicia para exigir su retirada por entender que el mercurio de las amalgamas es causa de numerosas enfermedades, algo que la FDA, los ondontólogos y los dentistas se han pasado décadas negando con la manida excusa de que “no había pruebas científicas de su peligrosidad”. La FDA aceptó replantearse esa postura en el 2006 constituyendo un nuevo panel de expertos para que se pronunciase y sólo dos años después reconocería que había que advertir a los consumidores de sus riesgos potenciales. Nuestro consejo es pues que se quite las amalgamas con alguien que sepa hacerlo para no correr el riego de intoxicarse con la extracción. En cuanto al zirconio es un metal muy duro bien tolerado por los tejidos humanos y por eso se emplea en articulaciones artificiales y prótesis dentales. El problema es que las piezas dentales que se hacen con él no son íntegramente de zirconio sino sólo la base –la parte que cubre el muñón- pues la corona suele ser de porcelana. De ahí que su resistencia no sea mayor que la de otros compuestos.
 



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