ALIMENTACIÓN
NÚMERO 85 / JULIO - AGOSTO / 2006
   LAS SORPRENDENTES CUALIDADES TERAPÉUTICAS DEL LIMÓN

 

Antioxidante, alcalinizante, anticancerígeno, antibacteriano, antiviral, antifúngico, cardioprotector, desintoxicante, diurético, estimulante del hígado y el páncreas, astringente, antiescorbútico, antigripal, antihemorrágico, antihistamínico, analgésico, antianémico, antipirético, cicatrizante, expectorante, hidratante, hipocolesterolemiante, hipotensor, inmunoestimulante, remineralizante, tónico, venotónico... Tales son algunas de las numerosas propiedades que se atribuyen al limón, uno de los frutos con menor valor calórico y que más vitamina C y bioflavonoides aporta. Tomado en forma de zumo se convierte además en un refresco nutritivo y saludable ideal para combatir los rigores del verano.

 “De entre todos los cítricos el limón es quizás el que ofrece más beneficios para la salud”. Así de contundente se muestra el doctor Domingo Pérez León -director del Instituto Biológico de la Salud (Madrid) y miembro del consejo asesor de Discovery DSALUD- cuando se le pregunta acerca de las propiedades nutricionales y terapéuticas de esta fruta cuyo benéfico efecto ya era conocido por los médicos árabes, griegos y romanos como preventivo y como remedio eficaz en numerosas dolencias.

MUCHO MÁS QUE UNA FRUTA NUTRITIVA

El componente mayoritario del limón es el agua orgánica siendo uno de los frutos con menor aporte calórico pero, sobre todo, contiene sustancias que le hacen muy interesante desde el punto de vista nutricional. Las más importantes son estas:

-Vitaminas.

Contiene vitaminas By E pero sin duda su mayor aportación está en laC ya que ésta constituye el 90% de lo que no es agua en un limón. Hablamos de una vitamina indispensable para los huesos, los dientes, los cartílagos, los tejidos conjuntivos y los vasos sanguíneos que no sólo favorece la resistencia corporal a las infecciones -causadas por virus, bacterias u hongos- sino que contribuye a reducir el riesgo de padecer múltiples enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas y el cáncer.
Werner Meidinger, autor de El poder curativo del limón, menciona en su libro un estudio científico sobre costumbres alimenticias llevado a cabo en 47 países distintos y según las conclusiones el cáncer de estómago es mucho menos frecuente en aquellos países donde se consume más limón y, en general, más cítricos. Además estudios realizados por científicos suecos revelan que las personas que comen a diario al menos un limón tienen un riesgo de padecer cáncer de páncreas entre un 50 y un 75% menor que aquellas que comen uno a la semana. Claro que también previene los cánceres de estómago, esófago, colorrectal, ovarios, cuello de útero, vejiga, piel, mama y laringe.
Es más, la vitamina C...
...contribuye tanto a reducir el nivel de colesterol “malo” en sangre como la calcificación de los vasos sanguíneos ayudando así a prevenir los infartos de miocardio. El ya mencionado Meidinger asevera que tomando a diario 300 mg de esta vitamina las mujeres pueden reducir el riesgo de infarto en un 25% y los hombres en un 42%. Y la misma importancia cardioprotectora le concede el doctor alemán Matías Rath si bien aclarando que su eficacia es mayor si se ingiere junto a los aminoácidos lisina y prolina. Además la vitamina C, ingerida en dosis elevadas, reduce la cantidad de fibrinógeno en el plasma por lo que el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares disminuye.
...interviene en la formación de glóbulos rojos y blancos.
...es indispensable para la elaboración y mantenimiento del colágeno, proteína fundamental para la fabricación de tejido conectivo.
...favorece la absorción del hierro de los alimentos (de hecho, la multiplica por tres).
...tiene un papel relevante en el metabolismo del calcio.
...protege de los radicales libres y, por ende, de las enfermedades degenerativas.
...reduce hasta en un 80% el riesgo de padecer cataratas.
...retrasa el proceso de envejecimiento cutáneo al proteger de la oxidación.
...ayuda en la cicatrización de heridas, quemaduras y encías sangrantes.
...evita la formación de agentes cancerígenos como las nitrosaminas.
...reduce los niveles de histamina ayudando así a eliminar la sintomatología alérgica.
...interviene en los procesos de detoxificación de algunas sustancias venenosas como el cadmio, el mercurio, el plomo y el DDT.
...mejora el funcionamiento del sistema inmunitario.
...mejora determinadas afecciones cardiorrespiratorias.

-Bioflavonoides.

Los bioflavonoides que contiene –principalmente quercetina pero también hesperidósido y limocitrina- son también terapéuticamente interesantes. Se encuentran en todo el fruto pero especialmente en la piel blanca que hay entre la pulpa y la cáscara. Según Meidinger “se ocupan del perfecto estado de los capilares -vasos sanguíneos de un tamaño similar al de un pelo- favoreciendo que sean elásticos y que sus paredes sean permeables a las células que aportan sustancias necesarias. Los capilares abastecen a todas las células del cuerpo con oxígeno, hormonas, sustancias alimenticias y otras sustancias vitales”. Por consiguiente los bioflavonoides contenidos en el limón protegen también de los problemas cardiovasculares así como de los ataques de apoplejía evitando la acumulación de plaquetas, fluidificando y purificando la sangre, y previniendo los trombos que cierran los vasos sanguíneos.
Además los análisis de laboratorio demuestran que consiguen reducir la nocividad de los radicales libres y frenan el crecimiento de las células cancerígenas. Si a esto le unimos la capacidad antitumoral de la vitamina C -a la que los bioflavonoides refuerzan- podemos deducir que el limón es un elemento natural fundamental para la prevención del cáncer.
Pero no menos importantes son otras propiedades de los bioflavonoides. Por ejemplo, de ellos se sabe que tienen cierta capacidad antibacteriana y antivírica. Por otro lado, la quercetina tiene propiedades antiinflamatorias y antialérgicas y funciona además como un potente antihistamínico. También se tiene constancia de que reduce el riesgo de padecer cataratas provocadas por la diabetes al frenar la actividad de la enzima aldoreductosa -productora de sorbitol- y prevenir así su acumulación en el cristalino. Asimismo, según Meidinger “la quercetina puede contrarrestar la progresión de la diabetes y favorecer la producción de células beta en el páncreas, las células que producen la insulina necesaria para metabolizar el azúcar”.

-Pectina.

Los limones son un fruto rico en esta fibra vegetal, indispensable para una buena digestión. También ayuda al funcionamiento del páncreas y fomenta la producción de bilis. De hecho es tal su eficacia en la mejora de las digestiones y en la expulsión de organismos contaminantes, residuos metabólicos, virus, bacterias, etc., que científicos del Health Science Center de la Universidad de Texas (Estados Unidos) consideran –tras un estudio con ratas- que una dieta rica en pectina puede reducir a la mitad el riesgo de padecer cáncer intestinal. También se sabe que previene dolencias del corazón y del sistema circulatorio pues mantiene bajos los niveles de colesterol malo, fortalece las defensas y causa una rápida sensación de saciedad por lo que puede servir para prevenir y/o combatir problemas de sobrepeso de una manera cómoda y sin pasar hambre.

-Ácido cítrico.

El limón contiene un 7% de ácido cítrico básico (ácido oxidante carbónico tribásico) que desempeña importantes funciones en el organismo (entre ellas la de favorecer la fijación del calcio). Y es que el llamado ciclo del ácido cítrico –más conocido como ciclo de Krebs- constituye una cadena de reacciones bioquímicas muy importante pues se trata de la vía fundamental para la degradación de la mayoría de los compuestos orgánicos y la obtención de las coenzimas reductoras; es decir, para el catabolismo de las sustancias orgánicas. En otras palabras, es lo que permite la metabolización de las proteínas, los lípidos y los hidratos de carbono. Y por tanto, asegurar la presencia de ácido cítrico en el organismo es asegurarse la eliminación de los depósitos de grasa en los tejidos. Por eso el limón es adelgazante.
Por otra parte, como también recoge Meidiger en su obra, se tiene constancia de que “cuando las glándulas de las paredes estomacales contactan con el ácido cítrico del limón se estimulan y aumenta la producción de ácido clorhídrico y con ello una mayor producción de pepsina, enzima capaz de separar la albúmina de los alimentos. Con lo que el ácido cítrico ayuda a la actividad del estómago y prepara una digestión sin problemas”.
Por si todo esto fuera poco el ácido cítrico previene además la rápida putrefacción de los alimentos, actúa contra muchos tipos de bacterias (estafilococos, bacterias del tifus, pneumococos, bacterias del cólera, etc.) y ayuda a quienes padecen litiasis renal (cálculos) e hiperuricemia (gota) ya que facilita la eliminación de ácido úrico.
Además el limón alcaliniza el organismo, no lo acidifica.

-Minerales.

El limón contiene, sobre todo, calcio y potasio. Este último es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio del agua dentro y fuera de la célula. También contiene hierro, magnesio, sodio, fósforo, cobre, zinc y manganeso. Para el doctor Pérez León, “su elevado nivel de potasio y su bajo contenido en sodio, convierten al limón en un instrumento ideal para combatir la hipertensión arterial”.

-Aceite esencial.

El aceite esencial de limón es uno de los más ricos en vitaminas -especialmente C y carotenos- pero también contiene isopulegol, alfapineno, alfabergamoteno, alfatujeno, betafelandreno, citral, limoneno y sabineno,sustancias que le confieren un efecto calmante del dolor.

POTENTE MEDICINA NATURAL

Desde que se tiene constancia de la utilización terapéutica del limón –hace unos 4.000 años- no ha dejado de crecer la lista de las dolencias sistémicas o externas que este extraordinario fruto puede ayudar a prevenir o a sanar. Recogemos aquí las propiedades más reconocidas pero vea otras en los recuadros que acompañan al texto:

-Potencia el sistema inmune. Los macrófagos necesitan vitamina C –que el limón contiene en buena cantidad- para proteger sus paredes del efecto pernicioso de los radicales libres. De no ser así se debilitarían hasta dejar de ser eficaces. También tiene una influencia decisiva en los linfocitos que si no la tuvieran en cantidad suficiente se debilitarían y serían cada vez menos efectivos frente a los gérmenes. El consumo habitual de limón ayuda pues a prevenir todo tipo de enfermedades infecciosas y a combatir las que ya podamos estar padeciendo.

-Beneficia el sistema digestivo: El limón no sólo estimula la fabricación de ácidos estomacales y la actividad de sus músculos sino que además protege la membrana mucosa que recubre el estómago y ayuda a digerir los alimentos. También resulta útil para detener diarreas y eliminar la acidez gástrica. Además estimula el hígado, el páncreas y las secreciones biliares facilitando todo el proceso digestivo.

-Es un eficaz depurativo. La vitamina C y el limoneno dan al limón propiedades depurativas que convierten al limón en un eficaz remedio contra la artrosis, la gota, el exceso de colesterol, la arteriosclerosis, etc. Además el limón ayuda a eliminar las impurezas que transporta la sangre previniendo el mal funcionamiento de los tejidos y órganos. Y también puede disolver sedimentos alojados en los distintos órganos que podrían producir acidificación y corromper el organismo favoreciendo la aparición de dolores intensos y patologías graves.

-Ayuda al sistema respiratorio. Los componentes del limón le confieren propiedades antibacterianas y antivirales además de expectorantes y antipiréticas, muy útiles para combatir de forma natural catarros, resfriados, gripes, bronquitis, amigdalitis, etc.

-Es una fruta cardioprotectora. El limón constituye un buen tónico cardiaco que ayuda a la circulación sanguínea, rebaja la hipertensión, permite eliminar los depósitos de grasa, mantiene los niveles de colesterol malo en valores saludables y combate la arteriosclerosis además de mantener los vasos sanguíneos en las condiciones adecuadas.

-Se trata de un potente anticancerígeno. Además de ser un buen antioxidante y un potente alcalinizante el limón previene la formación de células cancerígenas y ayuda a que no se produzcan metástasis en el caso de que la enfermedad ya se haya desarrollado. Diversos estudios así lo indican como ya hemos mencionado anteriormente.

-Es un diurético natural. Puede utilizarse como diurético en tratamientos de obesidad pues ayuda a aumentar la micción y a eliminar líquido sobrante.

-Es remineralizante.El zumo de limón, combinado con agua y bicarbonato, constituye un buen recurso para rehidratar el organismo y dotarle de los minerales perdidos tras una diarrea, una gastritis, exceso de sudor al hacer deporte, calor excesivo, deshidratación, etc. Asimismo favorece la absorción del hierro (beneficiando a quienes padecen anemia ferropénica) y del calcio (ayudando a prevenir la osteoporosis).

-Es un excelente antibiótico. Estimula el sistema inmune y combate de forma eficaz las bacterias, virus y hongos patógenos causantes de numerosas dolencias.

-Mejora la piel. Usado de forma tópica sus propiedades astringentes le convierten en una herramienta útil en el tratamiento de granos, espinillas, manchas de la piel, estrías, etc. También se ha contrastado que ayuda a la curación y cicatrización de llagas, herpes, heridas, quemaduras, psoriasis, eccemas y picaduras de insectos, entre otras afecciones que se manifiestan en la piel. Es asimismo muy adecuado para limpiar las manchas amarillas que deja la nicotina sobre la piel y las uñas así como para reforzar a estas últimas cuando se muestran frágiles y quebradizas.

-Detiene las hemorragias.Las propiedades astringentes de su zumo ayudan a detener las hemorragias, especialmente las nasales.

-Regenera el organismo. Terminamos con el consejo que K. A. Beyer ofrece en su obra La cura de savia y zumo de limón. Porque según éste, hacer una cura con zumo de limón una vez al año “favorece la desintoxicación del organismo y proporciona al cuerpo la posibilidad de reponerse, de regenerarse, de renovarse y de crear anticuerpos propios. Además es una excelente cura adelgazante que permite eliminar grasas sin efectos secundarios en tanto en cuanto el cuerpo no experimenta ninguna carencia obteniéndose además una piel más fina y un creciente sentimiento de bienestar y equilibrio”.

Un último consejo. A la hora de elegir los limones fíjese bien en que la cáscara esté firme, lisa y brillante descartando las piezas blandas o que presenten una piel reseca. Los limones sanos se pueden conservar varias semanas a temperatura ambiente pero si los conserva en el frigorífico durarán hasta un mes.
En suma, el limón constituye un remedio natural efectivo al alcance de todos y sin efectos secundarios en numerosas patologías. Eso sí, tenga cuidado si utiliza mucho limón en verano porque contiene aceites esenciales que pueden producir reacciones de fotosensibilización a los que se exponen a fuertes dosis de rayos ultravioletas. Conviene pues evitar ponerse al sol después de tomarlo o de aplicarlo sobre la piel en forma de aceite esencial. Por último sepa que es conveniente tomar el zumo de limón ayudándose de una pajita para evitar que los ácidos del limón ataquen el esmalte dental y lo amarilleen.

 

L. J.

 


 

Indicaciones

Se afirma que el limón puede ser útil para prevenir y/o tratar más de 200 trastornos de salud entre los que destacan los siguientes: acidez gástrica, acné, afecciones de garganta, afecciones de la piel, aftas, alergias, anemia, ánimo decaído, ansiedad, artritis, astenia, blefaritis, bronquitis, calcificación arterial, cálculos, callosidades, cáncer, caspa, cataratas, catarros, celulitis, cólera, defensas bajas, diabetes, diarrea, digestiones lentas, dolores de cabeza, eccemas, edemas, efectos del envejecimiento de la piel, enfermedades del corazón, enfermedades hepáticas y vesiculares, epilepsia, escorbuto, estreñimiento, estrés, falta de concentración, fatiga, fiebre, gastritis, gingivitis, gota, gripe, hematomas, hemorragias, heridas, herpes, hipertensión arterial, impotencia, inapetencia, indigestión, insomnio, intoxicaciones, meningitis, meteorismo, miocarditis, neumonía, obesidad, orzuelos, osteoporosis, otitis, parásitos internos y externos, picaduras de insectos, piel seca, problemas de nervios, problemas de vejiga, problemas estomacales, problemas renales, psoriasis, pústulas, quemaduras (también solares), resfriados, reuma, seborrea, tabaquismo, tos, trastornos urinarios, tuberculosis, úlceras, varices, venas en forma de araña, vómitos, viruela, vulvovaginitis, etc.

 


 

Propiedades del limón

El limón es:

-Alcalinizante.
-Analgésico.
-Antianémico.
-Antibacteriano.
-Anticancerígeno.
-Antiescorbútico.
-Antifúngico.
-Antigripal.
-Antihemorrágico.
-Antihistamínico.
-Antioxidante.
-Antipirético.
-Antiviral.
-Astringente.
-Cardioprotector.
-Cicatrizante.
-Citoprotector.
-Depurativo.
-Desintoxicante.
-Desodorante.
-Diurético.
-Estimulante del hígado y el páncreas.
-Expectorante.
-Hidratante.
-Hipocolesterolemiante.
-Hipotensor.
-Inmunoestimulante.
-Purificador.
-Remineralizante.
-Tónico y reconstituyente.
-Venotónico.



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