DISCOVERY DSALUD TELEVISIÓN
CONSEJO ASESOR DSALUD

 
     SALUD Y BELLEZA
NÚMERO 73 / JUNIO / 2005
   ¿TIENE PROBLEMAS CIRCULATORIOS EN LAS PIERNAS?

 

Los problemas circulatorios en las piernas constituyen actualmente un problema que va en notable aumento. Especialmente los de circulación periférica que dan lugar a las conocidas arañas vasculares y varices. De hecho, se calcula que éstas las padecen ya nueve millones de españoles, el 80% mujeres. Y si ya de por sí son molestas -y hasta dolorosas- el aumento de temperatura local provocado por el sol hace que quienes las padecen sufran un auténtico tormento que las lleva a desear incluso que no llegue el verano. Sin embargo, los problemas circulatorios pueden prevenirse y, en muchos casos, hacer desaparecer  algunas de sus consecuencias.

La deficiente circulación sanguínea del organismo está relacionada con innumerables patologías sobre muchas de las cuales hemos hablado ya en la revista. No obstante, en esta ocasión queremos centrarnos en los problemas circulatorios periféricos que afectan a las piernas y son causa de la aparición de las denominadas arañas vasculares (vea el recuadro adjunto) y las varices porque, como bien saben quienes las sufren, las molestias y dolores que a menudo ocasionan se agravan en verano con la llegada del intenso calor.
Y es que la exposición al sol provoca al menos cuatro efectos fácilmente constatables: el aumento de temperatura en la zona expuesta, una mayor sudoración, un incremento de la pigmentación -al haber mayor secreción de melanina- y un aumento de la circulación periférica de la sangre para refrigerar la zona irradiada. Pues bien, ese incremento de temperatura y el consiguiente aumento de la circulación periférica –también llamada mayor o sistémica porque irriga todos los tejidos a excepción de los pulmones- provocan en el organismo una vasodilatación que incrementa los síntomas de dolor, pesadez, cansancio, hinchazón, calambres y hormigueo de las piernas en las personas con enfermedad varicosa.
¿Y qué son las varices, trastorno que afecta ya a 9 millones de españoles? Pues básicamente son venas del sistema venoso superficial de las piernas –aunque pueden aparecer en otras partes del cuerpo, incluida la cara- que se han dilatado y vuelto tortuosas por lo que son incapaces de devolver al corazón toda la sangre que les llega al ritmo y velocidad debidos. Un problema que se debe al debilitamiento de la estructura de sus paredes y válvulas.
Recordemos, para entenderlo bien, que la función de las venas dentro del aparato circulatorio periférico –en el pulmonar es justamente la opuesta- es la de hacer retornar la sangre, una vez el organismo ha aprovechado todos los nutrientes y el oxígeno que transporta, al corazón. Pues bien, las venas que están por encima del corazón cumplen ese cometido de manera sencilla gracias a la gravedad pero en el caso de las venas de las piernas -las safenas interna y externa así como sus ramas- esa función se realiza teniendo que vencer la fuerza de la gravedad. Por eso precisamente el organismo dispone de una serie de válvulas que, ayudadas por las contracciones de los músculos y gracias a la aspiración que hace el corazón durante la diástole, impiden el reflujo de la sangre hacia los pies y que se acumule en venas y capilares. ¿Qué sucede en cambio cuando ese sistema falla? ¿Por ejemplo, cuando las válvulas no funcionan correctamente por debilidad del tejido de sostén (lo que conocemos como tejido conjuntivo)? Pues que se produce una insuficiencia venosa más o menos importante que dará lugar a lo que ha dado en denominarse “síndrome varicoso”, es decir, a la aparición de las varices, su manifestación más frecuente; de hecho, se considera que cerca del 30% de la población española mayor de 60 años y el 25% de la población activa las sufre.
Obviamente cuando tal situación persiste o se agrava, o si la debilidad de las válvulas permite que pase sangre del sistema venoso profundo al superficial, se puede producir una insuficiencia venosa tal que lleve a trombosis y tromboembolismos pulmonares, afecciones muy graves. Por tanto, lo más oportuno es conocer qué factores favorecen la aparición o empeoramiento de las varices para así evitarlos.

CAUSAS DE LAS VARICES

Como decimos, las varices aparecen como consecuencia de una deficiente circulación sanguínea que provoca una dilatación excesiva y permanente de las venas que empiezan a almacenar sangre. La causa de esa dilatación es el debilitamiento de la pared venosa y el consiguiente fallo valvular que supone que, en lugar de cerrarse para evitar el reflujo de la sangre, esas válvulas se relajen y cedan con lo que parte de la sangre vuelve hacia atrás (más bien hacia abajo, hacia los pies). ¿Y qué factores provocan esa debilidad venosa y el fallo de las válvulas? Pues son éstas:

-Una alimentación pobre en frutas y verduras. Porque sin ellas el organismo no tendrá suficientes vitaminas, minerales, enzimas y oligoelementos para evitar el deterioro de las venas y las válvulas. Aunque muchos médicos lo ignoran la alimentación inadecuada es la causa más importante de la aparición de las varices. No ingerir frutas y verduras es además normalmente causa de una deficiencia de fibra y, por tanto, de estreñimiento lo que agrava el problema.
-Una alimentación demasiado rica en grasas saturadas animales, azúcares, hidratos de carbono refinados, café, té y alcohol. Son causa de mala circulación periférica.
-La falta de ejercicio. Es decir, el sedentarismo.
-Las situaciones que dificultan el correcto retorno venoso. Como permanecer de pie durante demasiadas horas, usar ropa excesivamente ajustada o sentarse en posturas incorrectas. Así ocurre también en los casos de embarazo, sobrepeso excesivo y obesidad, circunstancias en las que es notable el aumento de la presión sobre la pelvis y los miembros inferiores así como la compresión de las grandes venas a su paso por el abdomen dificultando el retorno venoso y, por tanto, haciendo aumentar el riesgo de que aparezcan tanto las varices como las hemorroides. En estos tres casos los suplementos multivitamínicos son imprescindibles.
-Las hormonas. Al menos así parecen indicarlo los datos estadísticos ya que de cada cinco personas que sufren varices cuatro son mujeres. Está de hecho contrastado que las hormonas ováricas ejercen una acción desfavorable sobre la tonicidad de las venas.
-La edad. Con el paso de los años es corriente que el tejido conjuntivo se debilite y el tejido celular subcutáneo sea más blando y laxo dando lugar a una pérdida de tono de las paredes venosas.
-La genética. La mitad de las personas con varices tienen antecedentes familiares de insuficiencia circulatoria por lo que si bien no puede afirmarse que éstas se hereden sí hay predisposición a padecerlas. Obviamente las personas que padecen afecciones congénitas como la  agenesia valvular –falta de alguna válvula- o hipoplasia valvular –válvulas más pequeñas de lo normal- son candidatas a padecer trastornos venosos.

Cabe añadir que el aumento de temperatura en una zona varicosa agrava el problema aunque no sea un factor causal. Es el caso del exceso de sol o del calor que genera una estufa, un baño demasiado caliente, un brasero, una sauna, etc.

CONSEJOS ÚTILES

-Siga una alimentación rica en frutas y verduras para asegurarse de que el organismo tiene suficientes vitaminas, minerales, enzimas y oligoelementos para evitar el deterioro de las venas y las válvulas así como el estreñimiento.
-Reduzca o suprima la ingesta de grasas saturadas animales, azúcares, hidratos de carbono refinados, café, té y alcohol. Son causa de mala circulación periférica. Si quiere evitar las varices o ayudar a su organismo porque ya las tiene siga las reglas de“La Dieta Definitiva”. Especialmente porque evitará el sobrepeso y la obesidad, causa de la aparición de varices.
-Coma mucho ajo, jengibre y cebolla ya que estimulan la circulación.
-Tome alimentos con propiedades anticoagulantes (piña, cebolla, etc.).
-Reduzca o limite el consumo de sal ya que facilita la retención de líquidos.
-Beba mucha agua. Tres litros diarios como mínimo.
-Asegúrese de que respira correctamente. Mucha gente no sabe en realidad hacerlo. Si es su caso busque a alguien que le enseñe a hacer ejercicios respiratorios. Una buena oxigenación del organismo es fundamental.
-No utilice prendas demasiado ajustadas especialmente si comprimen los músculos de las piernas o la cintura (calcetines o medias hasta la rodillas, ligas, fajas, cinturones muy apretados, etc.)
-No permanezca mucho tiempo de pie sin moverse, sentado o con las piernas cruzadas o colgando sin apoyar.
-Aproveche si va a la playa para caminar por la orilla dejando que las olas golpeen sus piernas. Así activará la circulación.
-Dúchese a diario y rocíe las piernas con chorros de agua tibia de forma ascendente desde el tobillo a la ingle. Favorece la circulación y alivia el dolor. No use agua caliente pero tampoco demasiado fría: el frío produce una vasoconstricción que alivia momentáneamente los síntomas pero luego –“efecto rebote”- se produce una vasodilatación que agrava el problema.
-Dése masajes suaves con un guante de crin... pero siempre en dirección ascendente. Mejor añadiendo aceite de romero, conocido activador de la circulación.
-Camine descalzo cuando le sea posible. Estimular la planta de los pies favorece la circulación. Y si es mujer no utilice calzado con tacones o hágalo asegurándose de que no tienen más de un par o tres de centímetros.
-Repose y duerma con los pies más elevados que la cabeza -entre 10 y 20 centímetros- para facilitar el retorno venoso.
-Haga algo de ejercicio si puede para tonificar y reafirmar los tejidos de las piernas. Aproveche las horas de menos calor para pasear, andar a paso ligero, montar en bicicleta o nadar si está en la playa o en la piscina. También puede probar a ponerse de puntillas cada 2 horas durante 5 minutos o mover las piernas y los pies mientras reposa en un sofá o cama. Resulta efectivo asimismo subir escaleras o, más divertido, bailar. Estos ejercicios hacen que los músculos, al contraerse, actúen como “corazones” periféricos que comprimen las venas y ayudan a que la sangre vaya hacia arriba.
-Use medias elásticas de compresión gradual. Especialmente si está embarazada, permanece muchas horas de pie o tiene poca movilidad. Esta recomendación también sirve para los viajes largos de avión. Si su destino turístico le obliga a pasar largas horas encerrado en un avión procure llevar medias elásticas compresivas, flexionar los pies cada poco y beber mucha agua.

Estas recomendaciones debe observarlas especialmente si además padece diabetes, hipotiroidismo, enfermedades pelvianas crónicas, trastornos hormonales, etc.
-Si ya tiene varices no tome el sol directamente en ellas. Proteja convenientemente las piernas con gel, espuma o crema protectora a fin de evitar que aumente la temperatura local. Y si se trata de las que además -por sus principios activos- mejoran la circulación, mejor. Tampoco se de baños de agua muy caliente, evite las saunas y no se depile con cera caliente.

A VECES PROCEDE ELIMINIRLAS

Como empezamos diciendo, casi nueve millones de españoles -la mayoría mujeres- sufren insuficiencia venosa crónica que degenera en varices. Y aunque quien no las sufre suele pensar que se trata de un problema meramente estético sin graves repercusiones para la salud, venas que simplemente afean las piernas, la verdad es que son muy molestas y en ocasiones dolorosas. Además suelen ser muchas veces señal de que existe una lesión vascular más o menos severa. Y como el problema se agrava con el calor la llegada del verano apetece cada vez menos a muchas personas. De ahí nuestra recomendación de no exponerlas sin protección al sol.
La otra solución –porque los avances técnicos hoy lo permiten- es acabar radicalmente con ellas... sin necesidad de operar quirúrgicamente. Así se logra, por ejemplo, con el TRV o Tratamiento Radical de Varices, una técnica que se practica en nuestro país desde hace casi 15 años y permite eliminar todo tipo de varices sin cirugía y en una sola sesión indolora tras la que el paciente se marcha a su casa por su propio pie. De forma sencilla y segura siempre que la lleve a cabo un profesional cualificado. El prestigioso Centro Clínico Menorca fue uno de los primeros en utilizarla y ya dimos cuenta de ello en su momento. Como también lleva efectuándola en Madrid desde hace más de diez años el doctor Juan José Mengual, director del Centro de Estudios Flebológicos y miembro del Consejo Asesor de Discovery DSALUD. Su experiencia –confiesa haber tratado ya con resultados satisfactorios más de 6.000 casos- es notable. Y no duda por tanto de sus numerosas ventajas.
-El TRV –nos diría el Dr. Mengual- tiene numerosas ventajas sobre otras técnicas. Piénsese que con  ella es posible eliminar sin cirugía ¡incluso las varices más grandes! De forma incruenta ya que no hay pérdida de sangre. Y sin ninguno de los inconvenientes de pasar por un quirófano.
-Pero habrá que sedar al menos al paciente...
-No. Ni siquiera eso es necesario porque lo único que nota la persona que está siendo intervenida es un ligero pinchazo inicial –como el que se siente cuando nos pinchan para extraernos sangre- a fin de introducir en la vena varicosa la microespuma que utilizamos y que  no es sino una sustancia química que hará el resto del trabajo. Porque una vez inyectada la emulsión todo vaso varicoso que no esté ya cumpliendo alguna función se irá atrofiando y endureciendo paulatinamente hasta desaparecer ¡asimilado por el propio organismo! Eso es todo. Es así de sencillo. Sólo queda poner al paciente una media que deberá llevar unos cuantos días. Luego éste abandona la clínica y puede hacer vida normal desde el primer momento.
-¿Y no debe tomar ninguna otra precaución?
-Sólo una: asegurarse de que no le dé el sol en la zona tratada durante al menos tres semanas. Pasado ese tiempo y atendiendo unas mínimas precauciones podrá empezar de nuevo a tomar el sol.
En resumen, un método rápido, indoloro y sin cirugía que sin duda constituye un excelente modo de librarse de las molestas varices

 

L. J.

 


 

¿Varices? ¡Protéjase del sol!

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a pesar de las numerosas e insistentes campañas realizadas más de tres cuartas partes de la población mundial se sigue protegiendo mal del sol. Así que, una vez más, insistimos en que tomado en exceso y sin la protección adecuada y suficiente el sol puede ser nocivo. No en vano es una de las fuentes de energía más potentes de la naturaleza. Y lo puede ser para cualquier persona y a cualquier edad aunque especialmente en el caso de los niños, las embarazadas y las personas con antecedentes familiares de cáncer de piel... pero también para aquellos que padezcan problemas circulatorios; en concreto, trastornos venosos como las varices ya que empeoran considerablemente cuando se las expone al sol o a una fuente de calor. De ahí que las recomendaciones de los expertos sobre protección solar deban ser escrupulosamente observadas por aquellos cuya circulación sanguínea periférica es deficitaria.

 


 

Varices: ayuda ortomolecular

Como complemento de los consejos que damos en el texto central de la sección sugerimos la ingesta de algunos alimentos y plantas de demostrada eficacia para tonificar las paredes venosas evitando su dilatación excesiva y favoreciendo la circulación de retorno de la sangre. Algunas tienen además acción protectora capilar por lo que fortalecen y regeneran las células endoteliales que forman los casos capilares. De esta forma disminuyen el edema y la hinchazón de los tejidos y activan la circulación venosa. Hablamos de:

-Todo alimento rico en vitaminas Cy E.
-Los alimentos ricos en potasio(contrarrestan el exceso de sodio responsable de la retención de líquidos).
-Los alimentos diuréticos: espárrago, perejil, apio, etc.
-El arándano. Tonifica la pared de los vasos capilares y venosos. Además es antioxidante, vasodilatador coronario y antidiarreico.
-Alimentos ricos en ácidos grasos Omega-3y Omega-6 (como los pescados azules).
-Los aceites de oliva, onagra y borraja.
-La vid roja. Susprincipios activos favorecen la circulación de las piernas, alivian el dolor, impiden la formación de edemas y reducen los existentes además de producir una notable mejoría a las 4-5 semanas de comenzar el tratamiento. Sus hojas contienen flavonoides, sustancias de conocido valor terapéutico en el tratamiento de desórdenes vasculares que alivian las molestias de las piernas y permiten que la persona con varices pueda tomar el sol –aunque moderadamente- sin riesgos añadidos por padecer dicho trastorno venoso.
-El Ginkgo biloba. Es vasoprotector, capilarotropo, venotónico y vasodilatador arterial.
-El Castaño de indias. Tonifica las paredes venosas y es protector capilar. Astringente y antiinflamatorio aumenta la potencia en la contracción de las fibras elásticas de la pared venosa.
-El Hammamelis. Estimula la circulación venosa.
-El Meliloto. Activa la circulación venosa, fluidifica la sangre y estimula la circulación linfática.
-El Rusco. Mejora la circulación venosa y fortalece las paredes de los capilares. Es también antiedematoso, vasoconstrictor y antioxidante. Se emplea sobre todo para tratar las varices y las hemorroides, tanto por vía interna como externa.
-El Gotu kola (Centella asiática). Mejora la estructura del tejido conectivo, reduce la esclerosis y favorece el flujo sanguíneo de las extremidades afectadas.

 


 

Cómo eliminar las arañas vasculares

Se denominan “arañas vasculares” a pequeñas lesiones en las venas más superficiales de la piel cuya dilatación no supone un problema médico pero sí estético. Y no son, como mucha gente cree, la fase inicial de una variz. Son problemas diferentes y, de hecho, se encuentran a distinto nivel. Pueden aparecer por múltiples causas: envejecimiento, embarazos, partos, cambios hormonales, píldoras anticonceptivas, daño solar o uso de corticoides. Es frecuente su aparición en la cara interna del muslo -sobre todo en mujeres- y como consecuencia de la toma de estrógenos. Otro punto donde habitualmente se localizan es alrededor del tobillo; en ese caso el origen es la hipertensión venosa generada por la existencia de varices más grandes. Siempre que estemos ante este problema será preciso acabar primero con la variz; de lo contrario, aunque eliminemos las arañas vasculares éstas reaparecerán al poco tiempo ya que no habremos erradicado el motivo de la alteración.
Se pueden eliminar porelectrodesecación o dermoabrasión pero sus resultados son impredecibles y muchos dejan una cicatriz o mancha blanca. Hoy se usa por eso el láser en las arañas varicosas de hasta 2 milímetros de grosor combinado con  crioesclerosis -técnica derivada de la escleroterapia- con excelentes resultados.
El sistema consiste en una emisión de luz de alta densidad cuya energía produce la oclusión de la vena que, al ser reducida, es reabsorbida por el organismo. Los destellos son regulables y pueden aplicarse a todo tipo de vasos sanguíneos, estén a mayor o menor profundidad. Con esta técnica se reduce al máximo el riesgo de causar hematomas.
El tratamiento no requiere hospitalización ni anestesia general; el paciente sólo advierte la sensación de estar recibiendo pequeños pellizcos fácilmente soportables y sólo en ocasiones es necesario aplicar anestesia de tipo local. Bastan entre una y tres sesiones de 30 minutos para eliminar por completo las arañas vasculares y los efectos secundarios no van más allá de un enrojecimiento, costra o aumento de sensibilidad que desaparecen rápidamente.



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