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     REPORTAJES
NÚMERO 46 / ENERO / 2003

ENTREVISTA CON EL COMANDANTE Y EL TENIENTE DE LA GUARDIA CIVIL RESPONSABLES DE LA “OPERACIÓN BRUJO”

 

Los responsables de la llamada “Operación Brujo” accedieron a hablar con Discovery DSALUD el pasado día 11 de diciembre. La entrevista tuvo lugar en la sede de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en la calle Guzmán el Bueno de Madrid y se desarrolló durante hora y media. Celebrada a petición nuestra, se solicitó para intentar entender el  sinsentido –a nuestro juicio- de una operación que dio lugar a la detención de 23 personas y a la incautación de miles de frascos de Bio-Bac y que precisó en su fase final la intervención de más 200 personas.

Llegué un cuarto de hora tarde. El tráfico en la carretera de La Coruña esa mañana había sido más denso que de costumbre. Afortunadamente, fui recibido con la cortesía que ha caracterizado siempre a la mayoría de los miembros de la Guardia Civil. Pude así conocer primero al comandante Luis Vallés, responsable de la operación. Luego me fue presentado el teniente “Alfonso” –“no mencione su apellido, por favor”-, el hombre que coordinó el operativo.

La presentación fue breve y cortés. Y las cartas se colocaron encima de la mesa desde el primer momento.

-Estamos dispuestos –me diría el comandante- a aclararle lo que sea necesario. Nos da la impresión de que lo necesita mucho. Hace usted afirmaciones en su revista –me dice enseñándome una fotocopia de lo publicado en el número de diciembre- muy graves.

-Se lo agradeceré sinceramente. En cuanto a si lo que se dice en la revista es o no cierto lo vamos a ver ahora. A eso he venido.

-Confío también en que reflejará con exactitud lo que aquí se diga.

-Tengo por costumbre enviar a toda persona a la que entrevisto el texto que voy a publicar antes de mandarlo a maquetar. Incluso cuando sé que lo que digo en él no va a gustarle. Y no voy a hacer una excepción.

-Se lo agradezco. Bien, usted dirá...

(Debo hacer un inciso para explicarle al lector que, dada la gravedad del caso y la importancia de los matices de la conversación he decidido publicarla prácticamente entera. Sin comentarios añadidos al texto. Tal cual se desarrolló. Lo único que no se refleja en ella es lo que se me dijo “off the record” al terminar la misma. Y cumplo mi palabra; por otra parte, a mi juicio no aporta nada sustancial. Sí publicó, en cambio, lo que en un momento determinado yo les digo con esa misma apreciación de “off the record” porque a mí no me importa).

Tal es la conversación que mantuve con el comandante Luis Vallés salpicada por las esporádicas intervenciones del teniente “Alfonso” que también recojo.

-¿Por qué el nombre de “Operación Brujo?

-Pues no lo sé. Me imagino que está relacionado, con toda seguridad, por el tema de la relación con los medicamentos falsos o aquellos que han sido promovidos por charlatanes, cosas  de estas...

-Es que eso implica que cuando ustedes van a investigar al señor Chacón ya tienen la convicción de que es poco menos que un cantamañanas o un curandero. Porque si no, ¿por qué lo de “brujo” pensando en Chacón?

-Lo que tenemos es una información primera, por una denuncia de Sanidad, del Ministerio de Sanidad, que es la autoridad que vela por la salud pública en cumplimiento del mandato constitucional de ese bien jurídico protegido que es la salud pública, de que ese medicamento es ilegal. Y que no cura. Y que no previene.

-¿Todo eso lo dice la denuncia...?

-Sí, sí.

-¿Existe alguna posibilidad de que me de usted copia de esa denuncia?

-Yo creo que lo ideal es que la copia de la denuncia la pida el abogado del señor Chacón en el juzgado y ningún problema. Primero hay una denuncia y luego hay un informe.

-La denuncia, ¿quién la hizo? ¿La Agencia del Medicamento o el Ministerio de Sanidad?

-La Agencia del Medicamento. La tengo aquí. Yo creo que la firma el señor Palop (nota: Ramón Palop es el Subdirector General de Seguridad del Medicamento). Hay una denuncia y luego un posterior informe que se pide para aclarar cuestiones porque no es lo mismo una denuncia penal que un delito administrativo.

-O sea, que fue el señor Palop el que la hizo.

-Sí, se lo confirmo.

-Pero lo que no dice es de dónde viene la información. Yo estuve con el Secretario General del Ministerio de Sanidad y me dijeron que ellos se habían enterado a través de Internet...

-¿Que ellos se habían enterado a través de Internet?

-Sí. Luego se nos dio una segunda versión: que había sido un oncólogo de Murcia el que había hecho la denuncia al Ministerio.

-Creo que hay varias denuncias. Incluso una de la asociación de usuarios...

-Sí, de hace dos años.

-Pero vamos, que sobre la motivación de la denuncia, las cuestiones técnicas o de salud, la Guardia Civil no tiene información. Eso se lo tiene que preguntar a la Agencia del Medicamento. Nosotros le podemos referir algo sobre investigación policial.

-O sea, ustedes no saben qué es lo que motiva la denuncia de la Agencia del Medicamento... Sólo que viene de ella y ya está.

-Vamos a ver. La investigación -y cuando más van avanzando los tiempos con más razón- tiene tres pilares: uno es el pilar eminentemente técnico, otro el pilar judicial y otro el pilar policial. Uno se pronuncia sobre las cuestiones técnicas, el otro hace una investigación policial y el tercero le da la valoración jurídica al asunto para que, en el futuro, pueda dirigirse o no contra las personas que están detenidas. Nosotros ni cargamos ni dejamos de cargar. La Guardia Civil presenta indicios criminales, perdón, indicios racionales de criminalidad. Luego, valdrán para acusar y condenar a una persona o no.

-La operación empieza el 3 de julio, ¿no?

-Desde febrero -interviene el teniente “Alfonso”- se tenía información. Pero la operación empieza en abril.

-¿Abril? Yo creí que había empezado en julio. ¿Y cuántos agentes han intervenido en ella? Por curiosidad...

-En el núcleo de la investigación, seis o siete. Y en la época de las detenciones, la cifra que usted da de 200 agentes...

-Yo no, fue el sargento Pastor (el guardia civil que habló con los medios de comunicación al comunicar la operación) quien dijo que unos doscientos.

-Sí, puede ser. Incluso pueden haber sido más; como son tantas provincias... Se hizo una reunión para prepararlo. Vinieron agentes desde las provincias. En fin, eso es estrictamente policial.

-En el caso de Chacón, él me dijo que en su casa habían entrado por lo menos 60 o 70 agentes.

-No. En casa de Chacón entró lo que se llama un módulo de intervención especial, es decir, unos 10 o 12 miembros de uniforme y luego los 6 o 7 de la investigación más el personal facultativo nuestro y el de Sanidad. Es decir, nosotros tenemos personal especializado que son químicos, farmacéuticos, etc., más los del Ministerio de Sanidad que fueron autorizados como peritos por la Justicia.

-Entonces, ¿qué podían ser? ¿Veinte personas en total?

-Sí, una cosa así sería.

-¿Y de dónde saca el señor Chacón y la gente de la casa que había unas 70 personas?

-Pues yo qué sé. Me imagino que querrían darle todo el bombo posible.

-Es que me llamó mucho la atención, por eso se lo pregunto.

-Pues eso debería preguntárselo al señor Chacón. Yo lo que le confirmo es que era un módulo de intervención especial.

-Ya, pero dentro de la casa sólo estaba el personal de servicio, el señor Chacón y dos chavales jóvenes...

-¿Quiere usted saber las razones de por qué hacemos eso? Primero, las razones son de seguridad. Por medida de seguridad lo hacemos siempre, en todos los casos. Sea cual sea el motivo de la detención. Segundo, era una finca cerrada con sistemas electrónicos de vigilancia y de cierre sólo accionables desde el interior del chalet. Era, además, un lugar en el que había animales, perros que mostraban agresividad. Y, en tercer lugar, porque habíamos observado que en intentos de inspección previos se les había negado la entrada aduciendo que era una inspección sanitaria, aduciendo que era un domicilio privado. Luego, para quebrar, primero, un derecho fundamental como es el de la intimidad y, luego, hacerlo con seguridad se necesita una fuerza que nosotros estimamos que era ésa. Luego se puede decir que era exagerada o que no lo era. Eso no lo sabemos al principio. No sabemos cómo nos van a recibir. Otro factor que nosotros desconocíamos es la existencia en el interior del domicilio de armas en perfecto estado de funcionamiento, municionadas. Desde luego, no eran armas de coleccionista ni mucho menos.

-Eran de la época de la Segunda Guerra Mundial.

-Sí, algunas.

-Sí –vuelve a intervenir el teniente-, eran cinco. Dos de la Guerra Civil, dos postguerra civil, digamos de los años sesenta o setenta, y una de menos de dos años.

-Y municionadas además. Y preparadas para disparar. Y utilizables para su fin, que es matar. Ahora, ni mucho menos pensamos que se trate de una “banda armada”. Que eso no sé de dónde se lo ha sacado usted...

-Aparece en todos los medios de comunicación.

-Pues mire, le voy a dar la nota de prensa para que compruebe que, por lo menos, de la Guardia Civil no ha salido. Esta nota de prensa la tuvo usted disponible en Internet desde el mismo día en que se publicó. La detención fue el 24; pues bien, desde el 25 la tenía. Y también una rueda de prensa con la que usted podía haberse quitado todas las dudas que podía tener. Porque estuvimos tanto nosotros como el señor Palop.

-Yo tengo treinta y tantos vídeos de programas de televisión donde incluso se ve cómo se han hecho montajes de los médicos con las armas en primer plano, en plan banda armada. Y que es una banda armada ha salido en todos los medios.

-No, no, no. Se confunde. Hay dos cosas: lo que da la Guardia Civil es la nota de prensa. Y cuando se hace la exposición, en un lado se ponen las armas porque son de las muchas cosas que se han incautado, igual que si se hubiera incautado una máquina de escribir, un ordenador, un teléfono móvil, etc.; eso es lo que se hace siempre... Pero en ningún momento se ha hablado de banda armada ni mucho menos se imputa a todos ese delito. Se le imputa a uno de ellos y, además, de forma sobrevenida en el momento de la entrada y registro. Tanto es así que la propia ley marca que cuando en el transcurso de una entrada y registro por un delito o varios delitos para los que la autoridad judicial en concreto autoriza la entrada y registro, aparece un delito diferente del que no se tenía noticia de él, por ejemplo, se encuentra cocaína o aparece un cadáver o aparecen artículos robados... en este caso, aparecen armas y queda absolutamente interrumpido el registro y hay que pedir permiso a la autoridad judicial para continuarlo teniendo en cuenta también el nuevo delito. Lo que sucede es, simplemente, que nosotros investigamos los demás delitos y cuando estamos en el chalet empiezan a aparecer armas. Entonces, en ese momento, interrumpimos el registro y pedimos a la autoridad judicial la continuidad teniendo en cuenta el nuevo delito. Así de simple. Esto es lo que nosotros hemos dado. No hay ninguna razón para ocultar las armas. Nosotros tenemos que dar a la sociedad todo. Si han aparecido armas, como si ha aparecido otra cosa.

-¿Y cómo se explica que le dijeran al señor Chacón, sabiendo que las armas estaban cargadas, que las cogiera y las sacara él de donde estaban?

-¿Que le pedimos que las sacara? Claro, le dijimos que si tenía algún arma más o algo que pudiera ser peligroso nos indicara dónde estaba.

-Todas las armas estaban en el mismo sitio según cuenta él y la Guardia Civil le invitó a que las sacara de allí estando cargadas. Y teniendo en cuenta que es un señor que ha estado en tratamiento y, además, lo había manifestado...

-Lo del tratamiento no lo sabíamos. Recabar informes de salud sobre el señor Chacón no es nuestra misión ni objeto de nuestra investigación. Y si algo hemos sabido al respecto ha sido, en todo caso, con posterioridad. En cuanto a las armas... lo que normalmente se hace en los registros es, si aparece alguna cosa... normalmente nosotros lo preguntamos directamente. “¿Tiene usted alguna cosa ilegal aquí?” Y en este caso, tratándose de armas, preguntamos: “¿Nos vamos a encontrar con algún arma más?” Entonces él nos indica y somos nosotros los que las vamos recuperando.

-Es decir, que cuando le dicen al señor Chacón que las saque ustedes no las habían visto primero.

-Nosotros habíamos comprobado que tenía armas –interviene nuevamente el teniente.

-Y que estaban cargadas.

-No, no. Habíamos visto un arma. Nosotros no manipulamos el arma. Nos encontramos un arma y la sacamos. Es el agente de laboratorio el que nos dice que, efectivamente, las armas están montadas. Y en ese momento le solicitamos que nos dé el resto de armas.

-Tenga usted en cuenta además otra cosa muy importante –vuelve a tomar la palabra el comandante-. Todo lo que se ha hecho, incluidas las fotografías a las neveras y todo eso, ha sido en presencia judicial. Es decir, que en el momento en que aparece algo que pueda ser relevante se hace todo ante el secretario, que actúa por delegación del juez y se dice: “Venga usted aquí que ha aparecido este nuevo elemento”; en este caso, una pistola.

-Hablando de la nevera... Chacón dice que esa nevera no es suya. Y que los frascos que hay dentro no son de Bio-Bac. Que en su casa jamás ha estado esa nevera.

-Verá –vuelve a terciar el teniente-,en las imágenes que se han visto en televisión, como ya le comentamos a la letrada del señor Chacón, aparecen imágenes no sólo del señor Chacón sino también de la empresa Iven.

-Que no la hemos citado –puntualiza el comandante-. No citamos a Iven porque nosotros no hemos hablado nunca ni de personas, ni de nombres, ni de nada.

-Tal vez sea porque está detrás de ella el señor Delclaux... ¿Puede ser por eso?

-No, no, no. Perdone, ¡no sea usted tan agresivo! No decimos nada porque no hemos hablado de absolutamente nadie. Ni de nombres comerciales, ni de personas. Y ahí tiene la nota de prensa. Ahora, porque se le ha escapado al teniente decir eso pero si no, no habríamos hablado ni del que usted ha dicho, ni de esa empresa. Ahora nosotros lo podemos decir aquí puesto que usted lo conoce pero no es nada que la Guardia Civil le dé a usted formalmente. Nosotros no hemos hablado de ninguna persona y si estamos hablando de Chacón es porque ya es notorio.

-En todos los programas informativos de televisión, cuando se sacan las imágenes del chalet del señor Chacón, a continuación aparecen las imágenes de la nevera. Dando a entender que es en la casa de Chacón donde se están fabricando los productos, como si fuera una especie de laboratorio clandestino... Insisto en que eso es lo que aparece en los medios.

-Vamos a ver, en la casa de Chacón lo que nosotros hemos tomado en vídeo lo hemos hecho delante de la autoridad judicial. Segundo, hay indicios más que suficientes para demostrar que en casa de Chacón se fabricaba una parte de la producción, entre otras cosas porque lo reconoce él en su declaración. Y aunque no fuera así, el registro que se ha hecho en la casa de Chacón se hace en presencia de personal pericial, tanto facultativos de la Guardia Civil como facultativos del Ministerio de Sanidad debidamente autorizados por el juez. Y todo lo que hacen está reflejado en acto y refrendado por el vídeo. Y en lo que se refiere a las capacidades o no de fabricación eso está reflejado en la actividad pericial. Y cuando esté el informe, que no sé si está, pues ahí se dirá si hay capacidad o no para ello. Pero ya le digo, lo primero es que el señor Chacón reconoce en su declaración que fabrica parte de los viales.

-¿Cómo es posible que en la revista Interviú aparezcan las imágenes de algunos envases?

-Pues las habrán tomado en la exposición que se hizo aquí. O serán de las que les diéramos nosotros.

-¡Ah!, que se hicieron aquí...

-Claro, aquí hubo una exposición del material en que salen los envases de Inmunobiol, de Bio-Bac, los aparatos, las pistolas... Se expuso todo lo que se encontró en los registros además de las tomas de vídeo y las fotografías que, además, estaban disponibles a través de Internet. O sea, que si usted quiere descargarse una fotografía de Inmunobiol no tiene más que conectarse a guardiacivil.org

-Bueno, a mí el Inmunobiol no me interesa porque jamás se ha comercializado. ¿Lo sabían ustedes? Nadie, nunca, ha tenido Inmunobiol. Nadie.

-¿A nadie se le ha inyectado?

-A nadie. Lo único que se ha inyectado es el Bio-Bac inyectable. Inmunobiol se utilizó para ensayos clínicos y jamás se ha comercializado.

-Pues eso... se está comprobando.

-¿Sabían que el señor Chacón, en agosto, se presentó en la Comandancia de la Guardia Civil de San Lorenzo del Escorial para ofrecer su finca a fin de vigilar la seguridad de la boda de la hija de Aznar?

-Sí, lo sabíamos.

-Lo digo porque alguien que está intentando ocultarse no hace meter a la Guardia Civil en su propia casa...

-Bueno, lo que él ofreció fue la finca, no la casa. La finca es una finca amplia. Y la actividad ilegal se hace dentro del chalet.

-Vamos a ver –interviene de nuevo el teniente Alfonso-, elseñor Chacón no acudió al cuartel de El Escorial para decir “aquí está mi casa, entren ustedes si quieren”. El señor Chacón acudió al cuartel de El Escorial porque había visto en su domicilio, en el jardín de su casa, a un señor con chaqueta. Y este señor seguramente que sería un escolta que estaría en las afueras del domicilio. Entonces, el señor Chacón acudió al cuartel de El Escorial intuyendo que esa persona podría ser miembro de una escolta de seguridad y dijo “No estén ustedes merodeando. Si ustedes quieren entrar, díganmelo y ustedes pasan. Pero no estén merodeando”. Es decir, fue realmente para evitar un incordio para él mismo. No fue un ofrecimiento.

-Yo lo que quiero –retoma la palabra el comandante- son dos cosas: primero, ser transparentes con usted, que creo que además lo necesita mucho. Se lo digo sinceramente. Y segundo, que lo que le estamos diciendo es la honesta verdad. Es decir, que cuando yo le digo que esa nevera estaba donde estaba es porque estaba donde estaba. Y que si tiene bocadillos de chorizo dentro es porque tiene bocadillos de chorizo dentro.

-Bueno, esa nevera, concretamente, estaba en otro sitio –interviene apresuradamente el teniente-.Por eso digo que salieron imágenes de muchos sitios que los medios de comunicación montaron como quisieron...

-Es decir, que el problema está en los medios de comunicación que han interpretado mal la información...
-No lo sé. En todo caso, si hay un error... o ellos lo corrigen o nos pueden preguntar. Nosotros, en la rueda de prensa, estuvimos a su disposición por si había alguna duda. Ahora, ¿qué es lo que hacen los medios de prensa? Pues, más o menos, lo que hace usted... Esto es una deformación en muchas de sus partes.
-Nosotros –agrega el teniente- no sólo damos que se ha detenido al señor Chacón. La nota de prensa habla de 23 detenciones practicadas en toda España. Y las imágenes pertenecen al conjunto de toda la actuación. No se corresponden exclusivamente con Chacón.

-Ya, pero es que la sensación que se dio es que era un laboratorio clandestino, que el Bio-Bac se estaba fabricando de una manera, por lo menos, chapucera. Y eso no es verdad. Ustedes saben que se fabricaba en un laboratorio como Ivem con todas las garantías sanitarias.

-Es un laboratorio veterinario.

-Es igual, muchos laboratorios veterinarios fabrican fármacos.

-Vamos, yo creo que eso está mal. Puede ser una infracción administrativa...

-¿Usted sabía que el propio señor Chacón fabricaba Bio-Bac inyectable? –interrumpe el teniente.

-No, no lo sabía.

-Pues efectivamente. Y se hace de una forma tan chapucera como que se han encontrado hongos en los productos de Bio-Bac inyectable.

-Según dicen las autoridades sanitarias... –matiza el comandante-. De toda la parte sanitaria, nosotros, más allá de la propia denuncia, no nos podemos pronunciar. Sabemos, al igual que usted por la prensa, que se han corrompido las muestras que hay, que tienen hongos y que hay determinadas sustancias patógenas que en caso de inmunodepresión pueden llevar a la muerte. Eso es lo que se ha dicho en la prensa...

-Pues la información que yo tengo es que ustedes se llevaron de casa del señor Chacón Bio-Bac, Bio-Bac inyectable, Inmunobiol y algunos otros frascos que pertenecían a ensayos antiguos, estaban caducados y algunos tienen incluso la fecha del año 99. Y la pregunta es: la Agencia del Medicamento, ¿qué es lo que ha analizado? Porque si ha hecho el análisis sobre productos caducados o productos que no se han comercializado nunca ahí hay un error...

-La actividad pericial alcanza a todo y si pone caducidad en el frasco se va a poner “elemento o supuesto medicamento caducado a fecha de tal”.

-Los biólogos que trabajan con el señor Chacón afirman que, por el propio conservante que lleva el producto, es imposible que haya hongos.

-Nosotros hemos conservado, entre otras cosas para preservar los derechos de las personas detenidas, unas muestras dirimentes a su disposición para que puedan hacer los contraanálisis que consideren pertinentes. Otra cosa importante es que en el chalet del señor Chacón, entre las muchas personas que se detuvieron, tan sólo había un facultativo, que es un biólogo, una actividad en la que además no autorizaban la entrada para realizar inspecciones sanitarias tal y como pudimos comprobar.

-¿Que no la autorizaban?

-No la autorizaban. Se presentó una comisión hace tres meses, una comisión consecuencia de una denuncia de la Dirección General de Sanidad de la Consejería de Salud de la Comunidad Autónoma de Madrid y se les despidió diciendo que eso era un domicilio particular.

-¿Iban ustedes en esa comisión?

-No, no, no.

-O sea, que tienen referencia de que ellos dicen...

-Tenemos referencia formal de esa comisión.

-Bueno, ellos dicen que el señor Chacón...

-Bueno –tercia nuevamente el teniente-, yo también lo he observado en la vigilancia policial. Nosotros estamos vigilando y vemos que se produce ese hecho. Que se presenta una comisión. Hacemos gestiones y nos esteramos de que es una comisión sanitaria formal consecuencia de una denuncia y ordenada por la Consejería de Salud.

-Vamos a ver, toda esta operación se monta porque se supone que el producto del Bio-Bac puede ser peligroso para la salud.

-Así es.

-Y, por tanto, hay un delito contra la salud pública...

-Así lo evalúa la autoridad judicial.

-Pues si eso es así y ustedes tienen conocimiento de ello desde febrero han estado poniendo en riesgo la vida de miles de españoles (en tanto creían que era un producto potencialmente peligroso). ¿Cómo es posible que, en aras al éxito de la investigación, permitieran que miles de españoles siguieran tomando el Bio-Bac con riesgo de sus vidas...?

-Primero, en cuanto a las cuestiones meramente sanitarias, hay un histórico de intervenciones de las administraciones sanitarias. En el momento en que se conoce en la Guardia Civil este hecho vienen las investigaciones. Las investigaciones duran lo que la clandestinidad de esta actividad permite que duren. Es decir, al final de esta investigación ha de haber necesariamente una quiebra de derechos fundamentales legalmente autorizada. Es decir, se va a practicar la detención de personas, se va a practicar el registro de domicilios y se va a hacer frenar legalmente una actividad  considerada ilegal y que afecta a la salud pública. Y así es considerado por la autoridad judicial. Para acreditar todo eso y que, al final, con toda justicia se puedan quebrar esos derechos fundamentales debe estar motivado y, por tanto, tiene que haber una investigación. La culpa de la duración no es de la Guardia Civil ni de Sanidad es de la propia clandestinidad con la que ha actuado esta organización... o como quiera llamarla.

-Pero la Agencia del Medicamento tiene autoridad para, teniendo conocimiento de que eso es así, actuar y ordenar inmediatamente la retirada de ese producto. Porque, además, le constaba dónde se estaba comercializando, quién lo estaba fabricando, dónde estaba Rafael Chacón... ¿Por qué no ha actuado antes y ha permitido que de febrero a diciembre se pusiera en riesgo (siempre según sus afirmaciones)la vida de tantas personas?

-Extremadamente sencilla la respuesta a esa pregunta: porque cuando lo intenta la comisión administrativa, en el cumplimiento de sus funciones, no puede hacerlo puesto que es una actividad totalmente clandestina y que se hace en un domicilio particular. Para hacerlo hay que quebrar precisamente ese derecho fundamental de la intimidad y para quebrarlo hay que probarlo porque, afortunadamente, los españoles tenemos unas normas que protegen nuestra intimidad y nuestra libertad.

-Son los laboratorios Iven los que fabricaban el Bio-Bac, no el señor Chacón. Y esos están legalmente y abiertos a cualquiera.

-Bueno... La noticia que nosotros teníamos era que era el señor Chacón y en su chalet. Luego, posteriormente, muy al final, descubrimos Iven. Pero es consecuencia de la propia actividad clandestina del señor Chacón, no de que nosotros, por arte de magia, sepamos que ahora mismo, en alguno de los muchos laboratorios de veterinaria o en muchos de los domicilios de España, que hay millones de domicilios, se esté haciendo esto. Luego difícilmente podemos llegar nosotros a Iven si no hemos averiguado en qué consiste la trama...

-La Agencia del Medicamento tiene denuncia de la OCU desde hace dos años...

-Y si se presentan allí y les dicen “Ustedes no entran aquí porque es un domicilio privado”, ¿qué hacen? Les pasa exactamente lo mismo que al señor de la Consejería de Salud de la Comunidad Autónoma de Madrid...

-Si los inspectores de Sanidad entraban sin problemas en Iven y sabían lo que se estaba fabricando allí, por favor...

-Pues si no se han dado cuenta de eso o no lo han hecho, pues yo qué sé...

-¿Pero cómo no se van a dar cuenta si hay veintitantos mil o treinta mil frascos en Iven de Bio-Bac? ¿Cómo no va a saber inspección de Sanidad que se está fabricando allí?

-Si inspección de Sanidad ha estado en Iven es en Sanidad donde tiene usted que preguntar cuál ha sido el resultado de esas inspecciones y por qué razón no se ha visto esa radicación.

-Mire, cuando el Secretario General del Ministerio de Sanidad nos recibe a las ocho y media de la mañana el día en que van a dar los médicos la rueda de prensa, nos dice textualmente –y ésta es una cuestión que se queda “off the record”- que van a hacer una investigación sobre el Bio-Bac. Entonces el doctor Moriano interviene y dice: “Perdone, ¿quiere decir sobre sus propiedades terapéuticas?” Y le responden; “No, no. Sobre su inocuidad”. Entonces salto yo y digo: “Perdone, pero el señor Palop dijo ya públicamente ayer en los medios de comunicación que el producto es inocuo. Y, además, si no es inocuo y ustedes lo saben desde hace dos años han estado durante ese tiempo poniendo en riesgo la vida de la gente”. A las siete de la tarde la Ministra de Sanidad sale diciendo que ellos saben que el producto es inocuo. Es más, lo sabe bien el Ministerio de Sanidad por una simple razón: ha estado durante treinta años en el mercado y durante diez sufragado por la Seguridad Social y jamás ha habido un solo caso de enfermedad ni una sola denuncia. Luego el Ministerio de Sanidad sabe que el producto es inocuo. Y siendo un producto inocuo no hay delito contra la salud pública y todo lo que ustedes han hecho es ilegal aunque hayan sido inducidos por la Agencia.

-Bueno, esa es su opinión...

-Si el producto es inocuo no hay delito contra la salud pública y, por tanto, no se justifican todas las acciones y violaciones que han cometido.

-Del delito... aquí tengo alguna norma jurídica al respecto. Le vuelvo a repetir que nuestro trabajo...

-No, si yo considero que ustedes son víctimas. No estoy acusándoles de nada. A ustedes les han hecho creer que el producto es peligroso para la salud y el Ministerio de Sanidad sabe que no es así y no hay delito contra la salud pública.

-Vamos a ver: la inocuidad, en principio, si nos atenemos a su expresión, a su significado, entiendo que es “sin actividad”...

-Inocuo significa que no hace daño, perdone, no sin actividad. No equivoquemos las cosas. Inocuo no significa que no tenga actividad terapéutica sino que no hace daño, que no tiene efectos secundarios o yatrogénicos.

-Bueno, no nos podemos poner ahora en una discusión sobre Fonética. De lo que nosotros no tenemos noticias y, desde luego, ninguna capacidad para valorarlo en absoluto, no es por la inocuidad o no del producto... sino por el hecho del abandono posible y recomendado, en algunos casos, del tratamiento convencional. Es por ahí por donde se ha valorado. Y no lo hemos valorado nosotros. Lo ha valorado la Agencia del Medicamento en cuanto autoridad sanitaria. Y la autoridad judicial en cuanto a su posible consideración de delito contra la salud pública. Pero no por su inocuidad. La inocuidad no tiene nada que ver en esto me da la sensación.

-Los pacientes con los que he hablado –soy el portavoz de muchos de ellos-, todos, afirman que nunca les dijeron que abandonaran los tratamientos. Cosa, por cierto, que yo a nivel personal hubiera hecho; entre otras cosas porque los tratamientos de quimioterapia y radioterapia sí tienen efectos secundarios y se muere todo el mundo que los utiliza. Todos sin excepción. Eso dicen las estadísticas y lo puede comprobar cuando quiera. Voy a hablar de eso en la revista y de una manera muy dura. Lo que es evidente es que este producto es inocuo, en el sentido de que no produce efectos secundarios. No es que carezca de eficacia terapéutica. La mala fe de la Agencia del Medicamento, de la que yo hablo directamente en la revista y hablo delante de ustedes, se demuestra por un hecho muy simple: ¿cómo es posible que un fármaco que llevaba treinta años en la calle, recetado y sufragado por la Seguridad Social, requiera ahora pruebas para saber si es inocuo? Oiga, ¡si lleva treinta años dándose a la gente y no hay un solo caso de toxicidad! Eso ya demuestra mala fe por parte de la Agencia del Medicamento. A pesar de lo cual, el señor Chacón hace todas las pruebas de toxicología y ahí están los ensayos clínicos. Y esto me lleva a la otra pregunta: ¿cómo es posible que cuando el señor Chacón, al ser detenido, les dice a ustedes que se lleven por favor los ensayos clínicos que hay allí ustedes no se los quieran llevar al juez?

-Vamos a ver, se ha hecho un segundo registro, se han levantado unos precintos y todo lo demás se ha retirado.

-Un mes después.

-Cuando se ha podido.

-Pero es que él, en el primer registro y delante de su abogada, pidió que esos papeles se llevaran e Inspección de Sanidad dijo que no y ustedes no se los llevaron. Nuevamente Inspección de Sanidad les ha cortocircuitado a ustedes porque esa era una prueba fundamental para el caso que se debería haber aportado.

-Esa prueba se ha aportado cuando se ha podido. No tiene más misterio la cuestión.

-¿Qué más da que sean cuarenta días o cuatro meses –añade el teniente “Alfonso”-si el juicio no va a llegar antes de un año? La jueza de instrucción no valora esa prueba que se encuentra inicialmente en el registro. El juzgado de instrucción establece todas las medidas, todas las prácticas y diligencias para la intervención. El juzgado  de instrucción no valora lo que se encuentre en el registro...

-Hombre, hasta donde yo sé el juez valora si es un producto ilegal o no en función de si existen ensayos clínicos o no. Y los ensayos clínicos no se le aportan al juez. Es más, el juez debió ver muchísimo delito en el señor Chacón cuando le ha impuesto una fianza de 6.000 euros.

-¿Cómo?

-Que el juez debe haber visto un gigantesco delito cuando ha puesto una fianza de 6.000 euros.

-De cinco mil –matiza el teniente.

-Pues de 5.000. Me da igual.

-Pero es que no se valora todo por la fianza. Es que no es ese el problema.

-¿Se supone que hay responsabilidades graves por parte del señor Chacón cuando le ponen esa fianza?

-Las responsabilidades graves del señor Chacón, las que haya, es una cosa que está totalmente en el alero de la autoridad judicial. Lo que persigue esa norma es asegurar la posible responsabilidad en el futuro. Nada más. Si la juez ha creído que eso era bastante, es suficiente porque el señor Chacón está perfectamente localizable, no se espera su fuga y se considera que 5.000 euros son suficientes para él...

-Vamos a replantear entonces el problema: no hay delito contra la salud pública porque la propia ministra de Sanidad ha reconocido que el producto es inocuo y la Agencia del Medicamento también.

-Bueno, eso lo dice usted.

-Lo dicen los abogados con los que he hablado.

-Vamos a ver, ¿ha hablado usted con la juez? ¡Yo qué quiere que le diga!

-¿Ustedes entienden que puede haber delito contra la salud pública siendo inocuo el producto?

-¡Que nosotros no entendemos si hay delito o no hay delito! La Guardia Civil no imputa delitos ni carga delitos. La Guardia Civil investiga y recoge, asegura pruebas y autores, examina indicios y los presenta a la autoridad judicial tal y como los ve. Y nosotros en ningún momento hemos imputado delitos de tenencia ilícita de armas, ni contra la salud pública, ni intrusismo profesional, ni estafa. Nosotros hemos cogido y hemos hecho una investigación y hemos dicho: “Estas cosas hemos encontrado, señoría. Vea usted qué hacer con esto”.

-El delito de estafa, ¿en qué se basa?

-El delito de estafa es cuando existiendo un engaño suficiente a una persona se le ocasiona un perjuicio patrimonial. Además, la figura de la estafa es singular en criminología y es un caso muy notable que un tanto por ciento sensible de la población estafada considere que lo que ha hecho ha sido maravilloso y magnífico. En este caso, si lo es, pues habrá que verlo...

-El delito de estafa, ¿por qué se le imputa a los médicos cuando no cobraron nunca ninguna comisión?

-¿Eso cómo lo sabe usted?

-Porque conozco a todos los médicos y me fío de su palabra.

-Bueno, las evidencias a ese respecto están siendo estudiadas. (Sigue un largo silencio). Le veo a usted muy militante en este asunto. Actúe como periodista sólo y le irá mejor. Hágame caso.

-Pero yo no voy contra ustedes...

-No, no, ya sé que no.

-Yo tengo datos que ustedes desconocen sobre la Agencia del Medicamento.

-Pues debe inmediatamente poner una denuncia con todo eso.

-Quien debe hacerlo es el abogado de Chacón.

-Quien sea. Si usted está actuando como representante debe a toda velocidad...

-Voy a dar a conocer unas declaraciones del nuevo abogado más tarde que son muy duras.

-Cuando se hicieron las detenciones no hubo la más mínima intervención de ninguno de los letrados en contra nuestra ni se ha activado alguno de los muchos recursos que nuestra Constitución da al respecto, como puede ser una denuncia o una querella por detención ilegal o por cualquier exceso que se haya cometido. Le vuelvo a repetir: nuestra actividad no es la de evaluar o dejar de evaluar. Si hay una detención ilegal lo que han de hacer, a toda velocidad, es poner inmediatamente una querella contra nosotros. Es lo primero que tienen que hacer, indudablemente. Pero ahora, después de dos meses, que estén pensando en querellas a mí me extraña.

-Después de dos meses ustedes no saben siquiera si hay delito de estafa...

-¿Y qué sabemos nosotros? Nosotros no sabemos que exista el más mínimo delito. Esto necesito que usted lo entienda perfectamente.

-¿Ustedes no tienen constancia de que exista delito?

-No lo sabemos. Eso lo tendrá que evaluar la autoridad judicial.

-Entonces, ¿por qué han sido detenidas estas personas sin indicios de delito?

-Porque la autoridad judicial, con arreglo a los informes que se le han dado, considera que es posible la existencia de estos delitos y se actúa en consecuencia.

-O sea, que es la autoridad judicial la que, en función de la información que ustedes le pasan, decide imputarlos.

-Claro. Todo lo que se hace, todo lo que hace la Guardia Civil desde el primer momento es bajo el amparo de la autoridad judicial. Y de todo lo que se hace, de todo lo que se ha hecho y de todo lo que se va a hacer tiene absoluto conocimiento la autoridad judicial. No sólo conocimiento sino autorización porque, como usted comprenderá, no se puede entrar al domicilio de un español si no es con autorización judicial. Y, en este caso, aunque las detenciones las podemos hacer de oficio... Además, por mayor seguridad y vistas las especialísimas circunstancias de este caso, en el cual había una serie de personas que posiblemente podían ser víctimas de un delito contra la salud pública, se ha hecho con conocimiento previo de todos aquellos que se iban a detener. Es decir, el teniente puso en conocimiento que íbamos a detener a éste, a éste, a éste... Vamos a registrar allá, allá y allá... Y a continuación ese juzgado ha hecho las detenciones que tenía en su territorio y ha exhortado a los juzgados de donde estaban los demás puntos a registrar para que, en su nombre y si lo estimaban pertinente, hicieran esos registros. Y así es como se ha hecho. Le vuelvo a repetir: nosotros no imputamos delitos de ninguna manera.

-¿Y era necesario detener a los médicos delante de sus pacientes en las consultas o mandar a un médico de 69 años siete personas para detenerlo y esposarlo delante de todos sus pacientes?

-Nosotros no tenemos constancia de que eso se haya hecho así. No se esposó a nadie.

-¿Creen que son necesarias siete personas para detener a un médico de 69 años? Es que me llama la atención. Y luego, además, que los metan en los calabozos donde se lleva a los etarras, en esas condiciones inmundas aunque no sea culpa de ustedes que estén así...

-Le voy a responder a la gallega y me gustaría que esto lo reflejase: ¿usted cree que debe tratarse a los etarras peor que a los médicos?

-Evidentemente que no, se debe tratar a todos como a seres humanos. Pero a mí me da la sensación de que las dependencias donde estuvieron...

-Eso ya no lo sé. Yo lo que le puedo decir es que nosotros hemos puesto unas dependencias que son las que tenemos, que se limpian cada vez que hay una tanda de detenidos, por decirlo así, y no sé si es en ese momento o en un tiempo... Con una regularidad higiénicamente suficiente se desratiza, desinfecta y desinsecta.

-Usted sabe que cuando empiezan los interrogatorios, si una persona es culpable normalmente se niega a declarar voluntariamente y dice que quiere estar ante el juez; o que venga su abogado. En este caso todos los detenidos acceden a declarar voluntariamente. ¿Eso no les hizo pensar que no había nada que ocultar?

-Vamos a ver. El 90% de los detenidos normalmente desean declarar. Si no hubieran deseado declarar no hubieran declarado. Tienen ese derecho constitucional, recogido luego en el artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Lo normal es que declaren si no tienen nada que ocultar. Es normal que declaren.

-Si no tienen nada que ocultar... Luego eso indicaba ya que había buena voluntad por su parte.

-Naturalmente.

-Había una persona... Consuelo. Fue empezada a interrogar a las dos de la madrugada y se estuvo con ella hasta las siete de la mañana. ¿Cómo es posible que a una persona de cincuenta y tantos años, asustada, etc., etc., se la hiciera declarar desde las dos hasta las siete de la mañana? Porque ella afirma que tuvo auténtico terror psicológico. En estos momentos está en tratamiento.

-Vamos a ver, hay dos cuestiones fundamentales. Primero, en cuanto a las condiciones de las detenciones: son exactamente iguales a las que se dan al común de los detenidos. Segundo, si empezó a declarar a las dos de la mañana, que no lo sé, no se hubiera hecho a esas horas si la persona, simplemente, hubiera dicho “Estoy cansada”, “No me parece una hora prudente” o, sencillamente, “Mejor dormiré”. A las ocho de la mañana ya habría dormido y estaría descansada. Tercero, si tenía algún problema de salud, el que fuera, sobrevenido o lo trajera ya consigo, ella ha tenido a su disposición en todo momento un médico. De hecho, uno de los primeros derechos que se cumplen es a ser visitado por un médico en cumplimiento de esa misma norma del artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento criminal del que le voy a hacer una fotocopia. Si hubiera tenido cualquier problema de salud no hubiera querido declarar, no hubiera podido declarar, pues se hubiera cambiado. Se ha tratado con la máxima humanidad y teniendo en cuenta a estas personas en la medida de lo posible, visto que innegablemente las condiciones de la detención son muy amargas. Lo comprendemos perfectamente. Pese a eso, ¿qué hemos hecho? Pues tanto el teniente como los guardias civiles, como yo mismo, somos personas humanas y hemos tratado de paliar en la mejor manera posible ese estado de indudable sufrimiento. Y además, la mayor parte de los detenidos se han ido dando las gracias de aquí. Esto ahora usted se lo cree o no. Y no sólo los detenidos sino también los abogados.

-¿Y cómo es posible que todas las personas con las que he hablado, al menos todos los médicos, afirmen con rotundidad que ustedes les animaban a confesar porque sus compañeros les estaban imputando? Eso lo afirman todos y cada uno de ellos y lo van a declarar ante el juez. ¿Se han puesto todos de acuerdo?

-Las respuestas son muy simples. Pues que digan lo que quieran. Mire, este señor (señala al teniente “Alfonso) es el que ha dirigido la investigación y es un caballero. Y los guardias civiles también lo son.

-Y los médicos que estaban detenidos. Todos. Incluso, alguno de ellos, hijo de un general de la Guardia Civil, director en su día de la escuela especial.

-Un magnífico general de la Guardia Civil que fue mi coronel director y que me ha dado el disgusto personal de haber tenido que detener a su hijo. Lo lamento profundamente.

-Pues su hijo es completamente inocente.

-Eso lo determinará la justicia y, de momento, lo es porque tiene el derecho constitucional a la presunción de inocencia. Todas las personas que han sido detenidas por la Guardia Civil son presuntamente inocentes.

-Lo que sí sé, por ejemplo, es que el hijo del general estuvo 48 horas detenido por un delito contra la salud pública cuando el producto es inocuo –lo ha dicho la propia ministra de Sanidad- y por un presunto delito de estafa sobre el que ustedes están en este momento investigando. Y tener a alguien 48 horas detenido en esas circunstancias me parece muy duro en un estado democrático.

-Los detenidos, según nuestra ley, pueden estar hasta 72 horas. Las 48 horas dependen nada más que de las necesidades de la investigación y, en este caso, el volumen de detenidos, como usted sabe, es muy grande y tenemos dos manos. Es así de simple. Luego hay otra cuestión importante: todos los detenidos, o muchos de ellos, designan al mismo abogado. Luego no pueden estar declarando siete detenidos a la vez con un mismo abogado. Todo lleva un curso. Créame una cosa. Es terriblemente desgastante, o desgasta terriblemente a las personas como este señor (el teniente) y como a mí, privar de libertad a una persona. Créame que es absolutamente desagradable y durísimo para nosotros privar a una persona de libertad. Y créame que se me cae el alma a los pies al ver a esas personas en el calabozo. Por favor, le ruego que lo entienda. Ver al hijo del general Moriano, ya que usted lo ha citado, me duele en el alma y me sangra pero es un detenido exactamente igual que todos los demás. Y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Y son presuntamente inocentes y sólo se quebrará su presunción de inocencia mediante sentencia firme de la autoridad judicial. Ni de la Guardia Civil ni del Ministerio de Sanidad. Y si el Ministerio de Sanidad ha hecho mal o ha cometido algún delito o alguna irregularidad hay que urgentemente extirpar el daño que pueda haber ahí con las fuerzas de seguridad, con la autoridad judicial o con quien sea. Y si hemos sido manipulados, que lo dudo totalmente, radicalmente, lo primero que hay que hacer, si usted no tiene confianza en esta unidad de la Guardia Civil váyase a la policía y que investiguen. Se lo recomiendo vivamente.

-Yo tengo mucha confianza en la Guardia Civil por muchas razones.

-Pues no lo parece.

(En ese momento le explico al comandante algunas de las razones de mi confianza en el cuerpo si bien las omito porque se habla de personas ajenas a este caso).

-Hasta donde yo sé, antes de la intervención policial no había denuncias de particulares. Y es cuando la Guardia Civil empieza a decir que esto es un fraude cuando empieza a haber denuncias.

-No, en absoluto. Si algo ha hecho la Guardia Civil precisamente -por regla general en este tipo de casos y en este caso especialmente por tratarse de un posible delito contra la salud pública- es tener un absoluto respeto por las posibles víctimas, si es que lo son. De manera que lo que no hemos hecho es ir a ponerle el dedo en la boca a nadie para evitar que se contaminara en un sentido o en otro. Ni a víctimas, ni a no víctimas. Ni a los que usted ha puesto en la revista, ni a los que usted no ha puesto en la revista. Nosotros no hemos ido a nadie precisamente para preservar la pureza de lo que estuviéramos haciendo.

Luego, una vez que la Guardia Civil termina esto, en colaboración con las autoridades sanitarias se difunde a través de los medios de prensa. Y con nuestro sistema de comunicación se difunde la noticia y se facilitan unos teléfonos de Sanidad. Y se advierte a los puestos de la Guardia Civil de que hay personas que pueden testimoniar, desear recibir información o ejercer acciones. Y que, si se presentan, atiendan un pequeño protocolo y nos lo hagan llegar a nosotros. Sólo después de que se hacen las detenciones y los registros, sin inducir a nadie a pensar en nada. Se trata de dar el mejor servicio sanitario porque antes que otra cosa es una crisis sanitaria. Y la Guardia Civil se limita a constituirse en servicio de atención al ciudadano para que –lo repito- si necesitan información, si desean testimoniar o si desean ejercer acciones, lo puedan hacer a través de un puesto de la Guardia Civil. Y, naturalmente, se les facilitan tres teléfono del Ministerio de Sanidad para que la cuestión sanitaria esté debidamente atendida sin perjuicio de recomendárseles que acudan a su médico como primera medida de carácter de seguridad.

-Pero las denuncias se han presentado después de las detenciones.

-Naturalmente.

-¿Todas?

-No, no. Hay otras denuncias espontáneas de ciudadanos que son las que tenga el Ministerio de Sanidad o la Consejería de Salud.

-¿Y ustedes no las tienen?

-No, no.

-Es que a mí me consta que no existen. Y si no, que diga la Agencia del Medicamento dónde están. Porque no hay ni una sola denuncia.

-Creo que hay una de la asociación de usuarios que ellos a su vez las han recibido.

-No, no. La asociación de usuarios lo que hace es una denuncia diciendo que hay un producto ilegal en el mercado. No tienen ninguna constancia en el Ministerio de Sanidad de ningún caso de personas que hayan denunciado... hasta el momento en que sale la ministra de Sanidad.

-Pues eso tendrá que ser valorado por la autoridad judicial. En todo caso, no es necesario que existan denuncias de afectados para poder iniciarse una investigación de este tipo toda vez que el organismo que por mandato constitucional vela por la salud pública es la Agencia del Medicamento y son los que, en todo caso, están perfectamente capacitados para presentar una denuncia.

-Me sorprende que sigan ustedes sin tener en cuenta el hecho de que estamos hablando de un producto que no tiene efectos secundarios y no causa problemas a la salud.

-El problema, vuelvo a repetir, por lo que se ha tratado tanto por la Agencia del Medicamento como por la autoridad judicial es el hecho de la pérdida del tratamiento convencional, además de todas las irregularidades que conlleve la consideración de medicamento ilegal.

-Pero ese es un problema administrativo...

-El delito contra la salud pública es, por lo que yo entiendo, por  el abandono del tratamiento convencional en los casos en los que se haya producido.

-Pues que yo sepa en ninguno.

-Pues nosotros empezamos a tener... Las evidencias al respecto están siendo estudiadas.

-O sea, que las están buscando ahora.

-No, no. Nosotros no las estamos buscando. Las estamos recibiendo ahora. Necesito que esto le quede claro. Nosotros no hemos buscado nada ni hemos ido a hablar con nadie.

-Perdone, yo entiendo que eso tendría sentido si existieran esas denuncias antes de su intervención. Todas las que haya después son nulas...

-¿Por qué?

-Hombre, pues porque psicológicamente... Mire usted, hay una persona en Granada que se ha muerto, según la familia, porque ve a la ministra de Sanidad diciendo que el Bio-Bac no sirve para nada.

-Eso es una idea suya.

-Eso es lo que dice la familia y está en los medios de comunicación publicado. Yo todavía no lo he sacado. Y afirman que hace cuatro años ese señor tenía leucemia y le habían dado dos meses de vida. Ha estado viviendo cuatro años con el Bio-Bac. Entonces sale la ministra de Sanidad diciendo que eso no sirve para nada y él dice “¿Para qué me estoy gastando el dinero?”. Lo tira a la basura y a los veintitantos días se muere. Con una diferencia: que su médico había hecho el 31 de octubre una analítica y el 21 de noviembre otra (muere el 25 o 26). Pues bien, la bajada de las defensas es brutal y eso es lo que le lleva a la muerte. Es decir, la familia entiende que le lleva a la muerte el hecho de haber dejado el Bio-Bac, que es un inmunomodulador muy potente. Es decir, sube las defensas. Mire usted, cualquier enfermedad la cura el propio organismo a base de las propias defensas. Todo lo demás son sintomáticos. Que si tienes fiebre te la bajan, que si tienes un dolor te ponen un antiálgico, que si tienes inflamación un antiinflamatorio... pero lo que hacen es combatir el síntoma. Todas las enfermedades las cura el propio organismo. Y, por tanto, cualquier fármaco que suba las defensas lo que hace es mejorar y ayudar en cualquier patología. El Bio-Bac lo que hace es eso: sube las defensas y ya está.

-Pues según las autoridades sanitarias eso no es así.

-Ya, pero existen ensayos clínicos que lo prueban. Por eso les digo que a ustedes la Agencia del Medicamento les ha engañado.
 

José Antonio Campoy

 



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