REPORTAJES
NÚMERO 39 / MAYO / 2002
   CÓMO LIMPIAR LAS ARTERIAS DE FORMA NATURAL

 

La aterosclerosis es la causa de la mayor parte de las enfermedades cardiovasculares –y, por tanto, de muerte- al disminuir o impedir el flujo de sangre en las arterias. Sin embargo, existe un método apenas conocido –incluso por muchos médicos- que permite “despejar” las arterias disolviendo los ateromas que obstruyen la circulación de la sangre. Nos referimos a la quelación. Que puede ser de dos tipos: intravenosa -mediante una sustancia llamada EDTA y de la que ya hablamos en nuestro número 22- y oral. En esta ocasión le explicamos en qué consiste esta última.

La arteriosclerosis es un término general que designa a varias enfermedades que provocan engrosamiento y pérdida de elasticidad en la pared de las arterias. De ellas, la más importante y frecuente es la aterosclerosis en la que la materia grasa se acumula debajo del revestimiento interno de la pared arterial. Suele afectar a las arterias del cerebro y a las de órganos vitales -como el cerebro, el corazón o los riñones- así como a brazos y piernas. Si las zonas de engrosamiento o ateromas se desarrollan en las arterias carótidas -las que alimentan el cerebro- puede provocar un infarto cerebral y si lo hace en las arterias coronarias -las que alimentan el corazón- un infarto de miocardio.
La aterosclerosis se inicia cuando unos glóbulos blancos llamados monocitos se adhieren a la pared arterial transformándose en células que acumulan materias grasas que poco a poco se amontonan peligrosamente y se llenan de una sustancia blanda que al final se endurece al agregarse a ella colágeno, fosfolípidos, triglicéridos, colesterol, mucopolisacáridos, proteínas, metales pesados y tejidos musculares y conjuntivos así como sustancias de desecho que terminan formando un “tapón” por obra del calcio. Por tanto, y en contra de lo que muchos creen, no es únicamente el “colesterol malo” el responsable de la formación de esos bloqueos arteriales sino sólo uno más de los componentes de la placa de ateroma. De hecho, el colesterol, ceroso y resbaladizo, es una de las últimas sustancias que se depositan. Un problema que sólo se produce en las arterias y no en las venas ya que éstas carecen de capa muscular interior.
Así pues, para encontrar una solución a la arterosclerosis hay que mirar más allá del colesterol, actor secundario en todo este proceso. De hecho, hoy se sabe que los mayores culpables de que la arteria se deteriore son los radicales libres, fragmentos moleculares altamente reactivos que interactúan de forma rápida y agresiva con otras moléculas del cuerpo para crear células anormales. Y lo hacen penetrando en el ADN de la célula y cambiando su sello de identidad para que, desde ese momento, produzca células anormales que proliferan de forma incontrolada. Porque es verdad que los glóbulos blancos (leucocitos) utilizan radicales libres de forma controlada para acabar con las bacterias invasoras pero, fuera de ese entorno regulado, los radicales libres destruyen las membranas celulares, las enzimas, el material genético e, incluso, la vida misma. Y esos minúsculos enemigos se liberan en el cuerpo al descomponerse compuestos químicos como los productos petroquímicos (presentes en medicinas, colorantes, alimentarios artificiales, contaminación, etc.), los conservantes de carne procesada (como los nitratos y los nitritos), el humo de los tubos de escape y de las chimeneas, las grasas no saturadas, el alcohol, el alquitrán del tabaco, el agua clorada, los metales pesados y la radiación (vea en el recuadro adjunto otros factores de riesgo).
Pues bien, tanto para prevenir el problema antes de que aparezca como para resolverlo cuando ya está actuando lo mejor es utilizar los oligoelementos que la propia naturaleza ha puesto a nuestra disposición, especialmente los antioxidantes. Y lo que hay que hacer es, simplemente, una quelación del organismo mediante la ingesta de una serie de oligoelementos. Algo que permite “despejar” de forma natural las arterias ya que disuelve los ateromas que obstruyen la circulación de la sangre. Y como ya hablamos en su día de la quelación intravenosa vamos a hacerlo en esta ocasión de la quelación oral. Un asunto importante porque el 50% de las muertes en Occidente se deben a enfermedades cuya causa subyacente es la aterosclerosis.
¿Y qué es la quelación? Pues un fenómeno bioquímico natural de desintoxicación que se produce continuamente en el interior de las células constituyendo uno de los mecanismos más importantes de todo organismo vivo. Quelación que tiene lugar merced a unas serie de elementos bioquímicos presentes en la naturaleza. Por tanto, de lo que se trata es de facilitar al cuerpo esos oligoelementos para que hagan su trabajo, bien previniendo enfermedades, bien “desatascando” las arterias evitando, por ende, los problemas derivados de una obstrucción o disminución del flujo sanguíneo. Un sistema que, por otra parte, se viene practicando en diversos países del mundo –especialmente en Estados Unidos y Canadá- desde hace mucho tiempo pero apenas es conocido en el nuestro.
En todo caso, ese método ha sido recientemente mejorado por un médico canadiense, el doctor David Rowland, fundador de la Organización de Especialistas en  Nutrición de Canadá tras más de veinte años de investigación. ¿Y qué hace la quelación? Pues, básicamente, lo siguiente:

1) Eliminar el exceso de radicales libres.
2) Reducir los depósitos patológicos de calcio en el organismo.
3) Reducir el nivel de metales tóxicos bivalentes como el plomo, el mercurio, etc.
4) Reinstaurar la actividad enzimática de la pared arterial afectada por la toxicidad de algunos metales.
5) Disminuir la agregación de las plaquetas, factor importante en la formación de coágulos y trombos intravasculares. Y,
6) Aumentar el flujo sanguíneo en las arterias al eliminar de forma natural las placas de ateroma.

El doctor Rowland ha publicado varias obras con sus investigaciones dando a conocer los espectaculares resultados logrados con su fórmula especial, un conjunto de elementos bioquímicos naturales de alta eficacia. Aclarando que no hay ningún ingrediente “milagroso” en ella sino que sus excelentes resultados se deben a su especial combinación. Claro que “ese es precisamente –comenta el doctor Rowland- el principal problema que se planteó a la hora de elaborarlos. Porque para asegurarse de la eficacia, mi experiencia indica que deben tomarse todos juntos y en las dosis exactas. Y eso imposibilita incluir todos los ingredientes en una sola pastilla. Sería demasiado grande para tragarla. Así que la única solución fue reducir la dosis para que en cada pastilla estuvieran todos los elementos aunque en dosis más reducidas y pedirle a la gente el esfuerzo de tener que tomarse varias al día. De ahí que cada frasco contenga 500 pastillas.”
Interrogado sobre otros productos similares a los que sólo les faltan algunos elementos en comparación con su fórmula, su respuesta fue clara: “Todos los  ingredientes que lleva son importantes pero algunos más que otros. Y muchos fabricantes prefieren eliminar los más caros o minimizar las dosis adecuadas para abaratar el producto. Con lo que no funciona igual. A mí me parece más importante hacer un buen producto aunque sea algo más caro que uno más barato que no tiene la misma utilidad.”
Sólo nos queda por añadir que los buenos resultados de la Fórmula Rowland en la limpieza de las arterias vienen siendo comprobados desde hace años mediante termografías, plestimografías, tests doppler y angiogramas realizados antes y dos o tres meses después del tratamiento.

 

Carlos Dávila

 


 

Factores de riesgo de la aterosclerosis

Existen muchos factores en nuestra vida diaria que pueden contribuir a la aparición de aterosclerosis pero lo principales son éstos:

-El tabaco.
-El consumo de aceites saturados, especialmente los rancios.
-Conservantes alimentarios como los nitratos y los nitritos.
-La inhalación de monóxido de carbono (procedente de chimeneas y tubos de escape)
-El constipado crónico.
-La radiación.
-El estrés.
-La falta de ejercicio regular.
-Las bebidas con cafeína.
-El abuso de azúcares refinados y dulces concentrados.
-Los productos derivados del petróleo. 

 


 

Cómo mantener sano el sistema cardiovascular

Las recomendaciones básicas para tener un sistema cardiovascular sano son éstas:

-No fumar.
-Hacer ejercicio regularmente.
-Comer pescado dos veces a la semana.
-Aumentar la cantidad de fibra en la dieta.
-Beber no menos de 8 vasos de agua al día y evitar el agua clorada tanto para beber como para bañarse.
-Reducir la ingesta de grasas poliinsaturadas y evitar las grasas rancias, las comidas fritas, las margarinas, la materia grasa y los poliinsaturados calentados.
-Reducir el consumo de azúcares concentrados de cualquier tipo.
-Eliminar la cafeína y limitar el consumo de alcohol.
-Limitar el consumo de nitratos, nitritos y otros conservantes.
-Reducir la exposición a radiaciones, humos y otros productos que se puedan inhalar.

 


 

Los oligoelementos de la Fórmula Rowland 

Los oligoelementos que contiene el método de Rowland son los siguientes:

-Vitamina A. Estimula el aumento del tamaño de la glándula del timo y la capacita para producir más células T y anticuerpos.

-Vitamina D. Ayuda a la coagulación de la sangre y al funcionamiento del corazón. También colabora para que el cuerpo absorba y utilice el calcio adecuadamente.

-Vitamina E. Protege contra los radicales libres. Disuelve los coágulos de la corriente sanguínea y ayuda a evitar su formación.

-Vitamina C. Estimula la producción de lipoproteína lipasa (LPL), la enzima que disuelve las grasas de las paredes arteriales. Es un poderoso antioxidante y agente quelante.

-Vitamina B1. Facilita la eliminación de plomo de los tejidos, necesario para que el tejido coronario se mantenga en buen estado.

-Vitamina B2. Necesaria para la producción de glutation reductasa, una enzima que acelera la reducción de componentes químicos.

-Vitamina B6. Ayuda a evitar que la metionina (un aminoácido de nuestra dieta) se descomponga en homocisteína, una sustancia tóxica que daña las paredes arteriales.

-Vitamina B12. Promueve la formación de glóbulos y la longevidad de las células.

-Niacina. Ayuda a que se dilaten y agranden los vasos sanguíneos y a que el cuerpo elimine el exceso de colesterol.

-Niacinamida. Ayuda a la normalización de los niveles de colesterol y a la circulación.

-Ácido pantoténico. Necesario para la producción de anticuerpos.

-Ácido fólico. Promueve el rendimiento del hígado, la reproducción de células y la formación de glóbulos rojos.

-Biotina. Colabora en la síntesis de las grasas en el hígado y en la utilización de las vitaminas del complejo B.

-Colina. Emulsiona las grasas, manteniéndolas disueltas en la sangre.

-Inositol. Ayuda a reducir los depósitos de colesterol en la sangre y en el tejido.

-dl-Metionina. Es un agente erosionador y un eliminador de radicales libres. Colabora en la desintoxicación del cuerpo y en la emulsión de las grasas.

-Calcio. Ayuda a que el corazón palpite correctamente y a que la sangre se coagule cuando sea necesario.

-Magnesio. Mantiene disuelto el calcio para evitar que éste se precipite a las paredes arteriales.

-Potasio. Ayuda a normalizar las presiones sanguíneas y de fluido. Colabora a regular el latido del corazón.

-Hierro.Necesario para la formación de hemoglobina y glóbulos rojos.

-Yodo. Estimula el sistema circulatorio. Promueve el metabolismo de las grasas.

-Manganeso. Ayuda a que el cuerpo utilice la biotina, la vitamina B1y la vitamina C.

-Zinc. Inhibidor de radicales libres. Colabora a que el cuerpo utilice la vitamina A.

-Cromo. Ayuda a normalizar la presión sanguínea. 

-Selenio. Antioxidante entre 200 y 500 veces más potente que la vitamina E. Normaliza la presión sanguínea.

-P.A.B.A.: Ayuda a la formación de células sanguíneas.

-Hidrocloruro de betaína. Ayuda a la descomposición, digestión y absorción de minerales dietéticos.

-Bioflavonoides.Fortalecen las paredes capilares y normalizan su permeabilidad. Colaboran en el mantenimiento de un tejido conectivo y unas paredes de los vasos sanguíneos sanos.

-Hidrocloruro L-Cisteína. Aminoácido que actúa como agente erosionador en la excreción de plomo de los tejidos. Colabora en la exterminación de radicales libres producida por la radiación ionizante.
 



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