|
|

| Medicinas
Complementarias. |
|
|

| LA
PSICOTRÓNICA |
La Psicotrónica parte del planteamiento
de que el ser humano es una suma de energías que deben
permanecer equilibradas para el buen funcionamiento
del conjunto, no sólo orgánico sino también mental,reconociendo
dos tipos básicos de energía complementarias:
la eléctrica y la magnética, cada una
de las cuales puede ser positiva o negativa, activa
o pasiva, alterna o directa e intermitente o constante.
Realmente, la materia no existe. En última instancia,
las partículas atómicas que la constituyen no son otra
cosa que niveles de energía interrelacionados, desde
la más mínima partícula subatómica a las inconcebibles
fuerzas cósmicas del "Gran Bang".
Y esa es la base de todas las medicinas energéticas,
el Ki y el yin-yang de la medicina tradicional china,
la energía védica o la magnetoterapia. Y muy posiblemente
la medicina convencional, que está llegando a la cumbre
de las posibilidades de la era farmacológica, vaya en
un futuro muy próximo por el camino del manejo científico
de los niveles de energía de nuestro organismo, como
hace algunos años anticipó la prestigiosa revista profesional
inglesa Lancet.
La Psicotrónica parte del planteamiento de que el ser
humano es una suma de energías que deben permanecer
equilibradas para el buen funcionamiento del conjunto,
no sólo orgánico sino también mental. Reconoce y maneja
dos tipos básicos de energía que hace complementarias:
la eléctrica y la magnética, cada una de las cuales
puede ser positiva o negativa, activa o pasiva, alterna
o directa e intermitente o constante.
UNA ESPECIE DE PUESTA AL DÍA
Puede decirse que esta actualísima
rama del arte de curar viene a ser una síntesis de conceptos
tradicionales expresados desde la más antigua medicina
china: la idea del equilibrio entre el positivo y el
negativo, lo masculino y lo femenino, lo oscuro y lo
luminoso.
Los psicotrónicos siguen utilizando el antiguo concepto
chino del yin y del yang. Consideran que la energía
puede ser masculina o femenina y que en toda persona
se encuentran ambas más o menos equilibradas.
En ese sentido, indican que la ENERGÍA MASCULINA
es positiva, eléctrica, activa, directa, lógica, mecánica,
objetiva y está controlada por el hemisferio cerebral
derecho. Este hemisferio posee una energía propia que
incluye el control de la habilidad mecánica y es deductivo,
emisor, potente, constructivo, práctico y temporal.
LA ENERGÍA FEMENINA, sin embargo, es negativa,
magnética, pasiva, alterna, intuitiva, imaginativa y
subjetiva. Su regulación por el hemisferio cerebral
izquierdo controla la creatividad ya que este hemisferio,
según la psicotrónica mental, es receptivo, teórico,
resistente, artístico y atemporal.
En cada uno, estas fuerzas se contraponen y tienden
a equilibrarse pero, en su conjunto, las predominantes
dan el carácter y la tendencia de cada ser humano, independientemente
de su sexo y otras influencias, entre las que se cuentan
hasta las astrológicas de cada persona en cada momento.
Las personalidades eléctricas son directas, potentes,
objetivas y prácticas, confían en el impulso y el trabajo,
mientras que las magnéticas alternas y resistentes son
más teóricas y confían en la intuición y la suerte.
EL CONTROL CEREBRAL
El cerebro capta la información
del mundo que le rodea a través de los órganos de los
sentidos. Por supuesto, esta información -y en eso está
de acuerdo la ciencia más convencional- es parcial y
limitada ya que las percepciones humanas apenas sí pueden
captar una mínima parte del espectro visual, auditivo
o gustativo. Esta información es reducida a impulsos
eléctricos en las "terminales sensoriales" (la retina
del ojo, el órgano de Corti en el oído y los corpúsculos
táctiles, olfatorios o gustativos de la piel y de las
mucosas) y mandada al cerebro, que los decodifica y
elabora en el nivel funcional, para ofrecernos, en el
consciente, la información sensorial que necesitamos
para funcionar de la mejor forma. Y aquí la Psicotrónica
difiere al considerar que esa información viene matizada
por las características del propio cerebro de cada uno
y del predominio que cada hemisferio, con sus rasgos
propios, tenga en el funcionamiento conjunto.
LAS ENERGÍAS
Para la Psicotrónica, la
electricidad es la propiedad que tienen ciertas sustancias
de atraer o rechazar cuerpos ligeros después de haber
sido frotadas. Además, está caracterizada por el hecho
de dar origen a ciertos campos de fuerza que poseen
una energía potencial en sí mismos. Considera que puede
ser negativa como la electricidad de la ebonita o positiva
como la del cristal, que su partícula negativa más pequeña
es el electrón y la positiva está en el protón y el
positrón. Cuando un cuerpo electrizado se mueve da lugar
a un campo magnético. Todo esto hace que las personas
de predominio eléctrico puedan ser positivas o negativas
y atraerse o rechazarse como las mismas partículas eléctricas.
Y, por supuesto, todas las personas necesitan cargar
su pila personal para funcionar de una manera equilibrada,
lo que se hace accediendo a determinadas fuentes naturales
y con una serie de ejercicios de autoconsciencia para
aprender a dirigir la energía a los centros cerebrales
que han de recanalizarla posteriormente. Hay que tener
en cuenta que las personas de sexo masculino son más
eléctricas que las de sexo femenino y que, en general,
se es más eléctrico cuando se actúa de manera impulsiva
y directa, cosa que hay que tener en cuenta ya que las
personas eléctricas tienen menos necesidad de cargarse
que las magnéticas y pueden llegar, con relativa facilidad
a una sobrecarga.
LOS ELEMENTOS QUE CARGAN ELÉCTRICAMENTE
Deben ser utilizados de
forma consciente y dirigidos -mediante concentración
mental- para que sean aprovechados psicotrónicamente.
Son éstos:
El Sol. Es la mayor fuente de carga eléctrica para
nuestro cerebro. Ante él, todo cuerpo actúa como una
antena. Pero el mejor sistema es elevar las palmas de
las manos para concentrar su energía positiva de forma
consciente mientras se pisa el suelo sin cazado. La
exposición no debe ser muy larga: unos dos o tres minutos
diarios son suficientes.
A nivel espiritual nos conecta con la fuente vital del
universo. Las mejores horas para conseguir esa energía
eléctrica solar son el amanecer, el atardecer y el momento
justo del mediodía.
El hierro. Un simple trozo de hierro (nunca un imán,
que ejerce una función de descarga) aplicado sobre la
frente durante un par de minutos, transmite al organismo
una energía rápida y dinámica. El hierro mejora la sangre
y aumenta la resistencia general del organismo. Previene
los accidentes, quemaduras y cortes.
El mercurio. Se utiliza habitualmente una pila alcalina
de mercurio, en contacto con un brazo, una pierna o
un hombro que actúan como receptores. Desde ese punto
debe conducirse mentalmente la energía al cerebro -su
destino final- para conseguir sus efectos beneficiosos,
que son un aumento de defensas generales, mejoría de
los procesos alérgicos y depuración de las vías respiratorias.
El oro. Actúa de manera parecida al sol y con los
mismos efectos. Para captar su energía lo mejor es colocarse
una pieza del metal sobre el pecho durante algunos minutos.
El cobre. Sigue siendo unos de los mejores conductores
de la electricidad y puede no sólo cargar energía sino
descargarla y equilibrarla.
Debe colocarse sobre la zona lumbar y su actuación fundamental
es sobre las enfermedades vertebrales, las del riñón
y los problemas de la piel. Además, ayuda a conciliar
el sueño y a evitar las pesadillas.
El estaño. Es una fuente psicotrónica de electricidad
muy adecuada para ayudar al tratamiento de las enfermedades
del hígado, en los problemas musculares, de ligamentos
y de las glándulas. Muy adecuado para los deportistas
porque evita molestias en los pies y potencia toda actividad
física.
Debe usarse poniéndolo en contacto con la zona del hígado
o de las caderas durante algunos minutos.
El viento. Aporta todos los beneficios del aire
que nos circunda y puede ser un buen preventivo de alergias,
enfermedades respiratorias, angustia, fobias y depresiones.
En este caso, la técnica consiste en inspirar profundamente
tres veces seguidas a cualquier hora del día y de cara
al viento, si es posible, con aire limpio, lo que habitualmente
constituye en nuestras latitudes una dificultad.
La electricidad no es más que una de las energías que
considera la psicotrónica. La otra es el magnetismo,
que esta ciencia considera no sólo desde el punto de
vista energético -la atracción de ciertos cuerpos, más
frecuentemente metálicos- sino también biológico. Como
es lógico, las personas que necesitan más frecuentemente
una carga magnética suelen tener personalidades eléctricas
y precisan esa carga para desarrollar la parte subjetiva
de sus cerebros.
LOS ELEMENTOS QUE CARGAN MAGNÉ
TICAMENTE
Como en el caso de la carga
eléctrica, la magnética debe hacerse de manera consciente
para conseguir los efectos que se pretenden.
La Tierra.
Es el principal cargador magnético de nuestro cuerpo,
como el sol lo es de la energía eléctrica.
Para cargarse pueden usarse pies y manos desnudos sobre
la tierra, especialmente en desiertos, rocas montañosas,
playas y dólmenes aunque puede bastar un poco de arcilla
unos minutos sobre el vientre para acceder a la energía
magnética terrestre.
La Tierra fortalece la salud globalmente y es especialmente
activa en las enfermedades de páncreas, estómago y de
los huesos.
La Luna.
Se considera un reflejo magnético del sol y se puede
acceder a su energía levantando unos minutos las palmas
de las manos en dirección a la luna llena.
Constituye un buen apoyo frente a la depresión, ayuda
en las intoxicaciones y mejora la dentadura. También
potencia la creatividad, la intuición y las facultades
paranormales. Un buen baño de luna, como preparación,
nos hará más receptivos a todo tipo de energías.
El agua.
Es un buen conductor eléctrico y, al mismo tiempo, un
magnífico principio de energía magnética, ensoñadora
y creativa. Lo mismo que la tierra, es una fuente de
salud global y absolutamente necesaria para el equilibrio
físico y emocional del ser humano.
El cobre.
También sirve como carga magnética siempre que el trozo
que se use haya sido utilizado en un aparato eléctrico.
Debe ponerse sobre el cuello -a la altura de la garganta-
y es especialmente útil para mejorar la salud de la
boca, la garganta, el cuello y la glándula tiroides.
La plata.
Posee una energía magnética muy similar a la de la Luna
(con la que se la compara tan frecuentemente) y debe
colocarse durante unos minutos sobre la zona del estómago.
El imán.
Además de ser el cargador magnético por excelencia,
el imán también puede descargar o equilibrar. Para cargar
de energía magnética al cerebro debe colocarse sobre
la rabadilla o el bajo vientre y así mejorará la salud
de los órganos reproductores, vías urinarias e intestino
grueso. Además, es un buen depurativo de los líquidos
corporales en general y específicamente de la sangre
y linfa.
El plomo.
Es muy potente y protector. Debe colocarse sobre
las rodillas y fortalece los huesos y articulaciones.
LAS SOBRECARGAS
Es el mayor peligro de las
exposiciones largas a las fuentes naturales de energía,
especialmente en las personas que por su constitución
-magnética o eléctrica- no las necesitan de manera habitual.
Sobrecarga eléctrica. Se caracteriza por la
irreflexividad en las personas, tendencia a los accidentes,
carácter violento, tensión nerviosa, intolerancia, problemas
lumbares y de columna, asma y alergias, insomnio, pesadillas
y extremismos en general.
Generalmente estas sobrecargas están causadas por excesivo
contacto con la corriente eléctrica, excesivo nivel
de ruidos en el entorno, estrés laboral, alimentación
muy rica en carnes rojas, relación con personas que
sean muy eléctricas, excesiva exposición al sol, la
proximidad de una estación radiofónica, de televisión
o una central nuclear, la falta de sueño y el exceso
de sexo con poca sensualidad y sentimiento, entre otras
varias causas.
Las técnicas para descargar el exceso de energía eléctrica
son los baños de agua caliente, recostarse debajo de
un árbol o poner las manos o la cabeza en contacto con
la madera viva o usar un animal de compañía de carácter
independiente como los gatos, los peces o algunas aves.
Sobrecarga magnética. Ya sea inducida por exceso
de carga o natural, la sobrecarga magnética se reconoce
por la depresión y exceso de pasividad, mala digestión,
problemas intestinales, dependencias a fármacos alcohol
o drogas, manías y obsesiones, autoengaño y masoquismo,
problemas de circulación, huesos, dentales y enfermedades
crónicas.
Sus orígenes, aparte de las naturales de la propia constitución,
pueden estar en relación con el uso frecuente de ordenadores,
electrodomésticos y aparatos de televisión, humedad
en la vivienda, vivir en zonas áridas, usar ropas de
fibras sintéticas, abrigos de piel (especialmente de
conejo) exceso de sensualidad o sentimiento pero poco
sexo en las relaciones, decoraciones o adornos excesivamente
recargados y la inactividad.
La sobrecarga magnética puede dispersarse con agua fría
en cara y muñecas, con muebles, adornos y pulseras de
madera cortada y animales de compañía fieles y cariñosos
como los perros y algunos pájaros.
LOS ELEMENTOS QUE EQUILIBRAN
La Psicotrónica, como las
antiguas técnicas ayurvédicas o la Cromoterapia -con
las que tiene mucho en común- utiliza elementos equilibradores
de origen mineral, sobre todo piedras preciosas y semipreciosas
en determinados puntos del cuerpo -los llamados chakras-,
especialmente sobre el 6º o tercer ojo, en el centro
de la frente.
Pero también -como en la medicina china- puede echar
mano de los colores o los materiales de la vajilla para
equilibrar la energía eléctrica o magnética alterada.
La NUTRICIÓN MAGNÉTICA, para compensar una personalidad
excesivamente eléctrica, debe hacerse sobre colores
verdes, blanco, negro, lila, azul o marrón y con materiales
de plata, cerámica y cristal. Los alimentos deben ser
carnes blancas (aves, mariscos y pescados blancos),
frutas y verduras verdes, blancas o violetas, leche,
huevos, dulces y cereales.
Por el contrario la NUTRICIÓN ELÉCTRICA -para
individuos con alta carga magnética- debe ser presentada
sobre colores amarillo, naranja, rojo y marrón y materiales
como oro, acero, cobre, corcho, madera y barro. Los
alimentos deben ser frutas y verduras rojas, naranjas,
amarillas y marrones, legumbres, cereales integrales,
carnes rojas, pescados azules y sabores salados.
En suma, sólo resta decir que la Psicotrónica viene
a ser una puesta al día de todas esas actuaciones energéticas
que el hombre ha venido usando a lo largo de la historia
y que tienen mucho más fundamento de lo que la mayor
parte de la gente cree. Posiblemente el único problema
que pueden presentar esas medicina es su aparente falta
de efectividad frente a nuestra medicina clásica agresiva
y eficaz. Al menos, de momento.
Andrés
Rodríguez-Alarcón
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
|
|