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| Medicinas
Complementarias. |
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| LA
PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA |
¿Es Vd. una de esas personas
que se aterrorizan ante la idea de subir a un avión?
¿Le producen pánico los insectos o se pone enfermo ante
la idea de que una araña se pasee por su mano? Pues
esos y otros muchos más son los problemas que trata
-a veces de forma espectacular- la Programación Neurolingüística
(PNL).
En 1975 dos catedráticos de la Universidad de California
-el matemático y psicólogo Richard Bandler y
el lingüista John Grinder- se plantearon un problema
aparentemente de investigación pura: ¿por qué teniendo
los mismos estudios y prácticamente con las mismas experiencias
había profesionales "de éxito" y otros se quedaban en
medianías? Pues bien, utilizando técnicas de informática
estudiaron los métodos y la forma de relacionarse de
varios de los psicólogos más afamados de Estados Unidos
procurando encontrar sistemas comunes y, especialmente,
vías de comunicación interpersonal que pudieran dar
la clave del éxito profesional. Los resultados, después
de varios años y muchos cientos de casos, fueron espectaculares:
encontraron que la clave del éxito de los profesionales
estudiados se basaba en factores de personalidad y conducta
que establecían una especie de "mapa" neurológico y
que, al ser expresados a través del lenguaje y la actitud
corporal, permitían una mejor comunicación no sólo con
los demás sino también con uno mismo. Y -lo más importante-
comprobaron también que ese "mapa" puede ser modificado
con técnicas adecuadas de tal forma que permite la corrección
de determinados puntos conflictivos o zonas alteradas.
A partir de ahí, Bandler y Grinder desarrollaron
una serie de técnicas de aplicación muy simple que han
revolucionado no sólo el mundo de la comunicación (donde
primero se aplicaron) sino también el de la Psicología
en el amplio campo de las fobias, adicciones, miedos
y problemas de convivencia y de relación, sin ser -ni
pretenderlo- una técnica psicológica.
Como dice el propio Bandler: "Programación neurolingüística
(PNL) es un nombre que inventé para evitar la especialización
en un campo u otro. En la universidad yo era de esas
personas que no atinaban a decidirse y decidí continuar
así. Una de las cosas que la PNL representa es una manera
de enfocar el aprendizaje humano. Aunque muchos psicólogos
usan la PNL para hacer lo que ellos llaman "terapia"
creo que es más apropiado describirla como un proceso
educativo. Básicamente, desarrollamos maneras de enseñar
a la gente a usar su propia cabeza..."
UN PEQUEÑO APARTE NEURÓLOGICO
PARA EMPEZAR
Está claro que la información
que recibimos del mundo que nos rodea y la que nos permite
establecer nuestras formas propias de reacción y de
relación con él y con nuestros semejantes es a través
de nuestros sentidos: olfato, vista, oído y tacto, que
engloba también el sentido del gusto.
Sentidos que tienen órganos de percepción (nariz, ojo,
oído, papilas táctiles y gustativas) cuya función es
trasformar las imágenes o las vibraciones recibidas
en impulsos eléctricos que serán posteriormente interpretados
-"decodificados"- por el cerebro en una serie de áreas
específicas para cada sentido y que están física y temporalmente
muy alejadas unas de otras.
Pero hagamos un inciso porque lo de la temporalidad
requiere una explicación: el estudio del cerebro de
los seres vivos ha permitido identificar una serie de
estructuras que aparecen en distintas escalas evolutivas.
Así, la mayor parte de los insectos funcionan con un
solo ganglio nervioso que les faculta para coordinar
una serie de actividades simples y poco más. Conforme
los organismos van haciéndose más complejos (los reptiles,
por ejemplo) van apareciendo estructuras cada vez más
complejas, empezando por el cerebelo (el piloto automático
de nuestro cuerpo) que desde el llamado arquicerebelo
se hace más complicado en los mamíferos inferiores,
añadiéndose otra estructura llamada paleocerebelo y,
finalmente, el neocerebelo (casi exclusivo del ser humano).
Lo mismo pasa en la estructura integradora, la corteza
cerebral, cuya complejidad es máxima en el hombre. Pues
bien, el sentido del olfato se integra en el llamado
bulbo olfatorio -situado debajo de los hemisferios cerebrales-
y constituye el órgano más primitivo de nuestra dotación
sensorial. Más "moderno" es el oído cuya integración
fundamental se hace en el cerebelo, aunque uno y otro
tengan una representación (más bien difusa) en la corteza
cerebral. La vista, sin embargo, se integra directamente
en la corteza visual situada en la parte posterior del
cerebro que es una de las últimas adquisiciones evolutivas
de nuestra especie.
Toda esta disquisición (y que me la perdonen los neurofisiólogos)
viene a cuento para resaltar que nuestros sentidos -por
otro lado, conectados a través de distintas estructuras
nerviosas con los centros que regulan desde el tono
muscular a la producción de hormonas- tienen también
una significación distinta en cuanto a la forma y capacidad
de impresionarnos y hacernos reaccionar. Y es que observaciones
ya clásicas confirman que los datos que recibimos a
través de la vista son los que más fácilmente se olvidan,
al menos a nivel consciente. Más profundo y duradero
es sin embargo el mensaje recibido a través del oído.
Pero el recuerdo de un aroma, de un contacto, de un
gusto e, incluso, de un dolor son más evocadores y permanecen
aún más tiempo en nuestro recuerdo.
EL ESQUEMA
Normalmente, nuestra mente
funciona de acuerdo a tres sistemas de representación:
el visual, el auditivo y el kinestésico (tacto y sus
especializaciones). Pues bien, para la PNL estos sistemas
son susceptibles de programación, lo mismo que cualquier
ordenador. Y, como en los ordenadores, la programación
se hace a través de la palabra.
Los procesos neurológicos son expresados a través del
lenguaje verbal y del que los psicólogos llaman no-verbal,
es decir, las actitudes corporales, que son las claves
por las que nos comunicamos con nosotros mismos y con
los demás. Pues bien, a través de estas pautas podemos
organizar nuestras ideas y acciones para producir el
resultado deseado.
Como explica Gustavo Bertolotto, uno de los pioneros
de la PNL en nuestro país: "Todos sabemos que cada
causa tiene su efecto y que lo que nos pasa hoy es producto
de las "causas" anteriores que conforman la historia
de nuestra vida. Comprendiendo esto y desde el conocimiento
de cómo funciona nuestro pensamiento y cómo nos comunicamos
con nosotros y con los demás, la Programación Neurolingüística
permite elegir libremente las causas adecuadas a los
efectos que queremos lograr.
Se puede confundir la Programación Neurolingüística
con técnicas de control mental o visualización creativa.
Pero aunque tengan puntos filosóficos y básicos en común,
la PNL brinda un conjunto de técnicas mucho más rápido
y potente para los cambios personales. Y no se trata
de técnicas nuevas o extrañas a nuestro comportamiento
cotidiano. Se trata de conocer y emplear nuestro propio
código de comunicación pero empleándolo adecuadamente
para comprender mejor nuestras limitaciones y conflictos,
y desarrollar áreas y capacidades no aprovechadas que
nos permitan realizar los cambios deseados".
¿PARA QUÉ SIRVE LA PROGRAMACIÓN
NEUROLINGÜÍSTICA?
Todos los practicantes de
PNL insisten en el hecho de que no se trata de una técnica
psicológica. Sin embargo, los resultados que se consiguen
en determinadas áreas del comportamiento pueden ser
muy llamativos. Así, en las conductas no deseadas -como
pueden ser la fobias, los miedos o los llamados "traumas"
de la infancia-, los frutos de su aplicación son realmente
espectaculares; hasta el punto de poder curarse una
insectofobia en una sola sesión de media hora tras haberla
padecido décadas. También en problemas de comunicación
la PNL consigue muy buenos resultados (no hay que olvidar
que nació precisamente como una técnica de comunicación),
especialmente en los casos de dificultades de expresión
en público, timidez o tartamudeo.
Las relaciones interpersonales pueden igualmente mejorar
con la aplicación de este sistema, tanto las dificultades
de convivencia familiar y laboral como las relaciones
de pareja; y, por supuesto, ayuda al logro de objetivos
sociales o de estudio.
Planteado así parece una auténtica panacea... y hasta
cierto punto lo es ya que gran parte de nuestra vida
personal se basa en la comunicación; y ese es precisamente
el campo de la PNL. No se trata pues de una psicología
alternativa sino de un sistema que permite incrementar
las opciones personales y mejorar la calidad de vida.
LA TÉCNICA
Hay que empezar diciendo
que la mayoría de la gente no utiliza su cerebro de
forma activa y deliberada. En muchos casos viene a ser
como una máquina carente de interruptor que la permita
desconectar y que genera continuamente pensamientos,
vivencias y actitudes que interpreta de acuerdo con
sus propias experiencias y esquemas inducidos durante
la educación.
Por otra parte, hay que decir que las personas habitualmente
no saben que saben y el sistema de actuación más frecuente
se basa en la idea de que si hace lo que siempre se
ha hecho se obtendrá lo que siempre se ha obtenido.
Sólo si la cosa no funciona se intenta por otro camino.
Como dice Aldous Huxley, "la experiencia no
es lo que te sucede sino lo que tú haces con lo que
te sucede".
Y esa es, precisamente, la base de la Programación Neurolingüística.
Cualquier actitud indeseada -desde una fobia a una incapacidad
para aprender- tiene su origen en una experiencia o
conjunto de experiencias que la mente rechaza o considera
negativas y que se exterioriza a través del lenguaje
o las actitudes corporales.
Por eso durante la entrevista -que es la base de la
técnica de PNL- se busca, en primer lugar, fijar las
pautas de comunicación de la persona a través de su
lenguaje y su actitud corporal así como la importancia
subjetiva que concede a su propio problema.
Es lo que Bandler llama submodalidades, que vienen
a ser las estructuras o patrones con las que el cerebro
codifica y clasifica las experiencias y que pueden ser
visuales -como el brillo, tamaño o color-, auditivas
-como el tono, el ritmo o la intensidad- o kinestésicas
-como las sensaciones táctiles, el gusto, el olfato
y muchas más.
La empatía -comunicación no verbal presente en las relaciones
personales vinculada fundamentalmente con el tono de
la voz y el lenguaje del cuerpo- permite pues establecer
la pauta de comunicación del individuo.
Una vez establecida la comunicación, el programador
(llamémosle así porque no es propiamente un terapeuta)
establece el llamado "metamodelo del lenguaje" que consiste
en comunicarse con precisión para llegar al interlocutor
con nitidez y sin crear malos entendidos, de tal forma
que pueda llegar a establecerse un auténtico "mapa"
mental limpiándolo de suciedad o parasitismo comunicativo.
Lo que se consigue habitualmente relacionando experiencias
previas agradables y positivas con el problema negativo
que se quiere tratar.
Un ejemplo: la típica "fobia escolar" a las matemáticas,
fracciones, raíces cuadradas, etc. Bandler recomienda
ponerse frente a una hoja llena de ecuaciones y cerrar
los ojos. Luego hay que pensar en una experiencia que
fue absolutamente maravillosa, alguna situación en que
se estaba excitado y contento... para abrir los ojos
uno o dos segundos, volver a cerrarlos y continuar rememorando
la experiencia maravillosa. Después de varias alternativas
se mirará las ecuaciones cada vez más tiempo. Con ello
se logrará que las experiencias se integren totalmente
y desaparezca el rechazo a las matemáticas que quizá
uno ha arrastrado a lo largo de toda una vida.
Esta es -de forma muy simplificada- una de las formas
en que funciona la PNL. Pero hay muchas más una vez
se planteen los cauces adecuados y la persona conozca
bien el funcionamiento de las submodalidades que puede
utilizar.
EL CHASQUIDO
El chasquido es una
pauta de submodalidad que puede emplearse para casi
todo. Consiste, en primer lugar, en identificar dónde
está el problema que quiere tratarse, sea un hábito
negativo (como comerse la uñas) o una actitud (como
contestar mal a la pareja).
Después hay que identificar la imagen clave, es decir,
visualizar lo que se hace justo antes del momento en
que se produce la situación que se pretende rechazar.
Puesto que esta es la clave para una respuesta que disgusta
a la persona debe producirse al menos cierto desagrado
asociado con la imagen.
Luego hay que crear la imagen del resultado: visualizarse
tras lograr el cambio deseado procurando que sea una
visión realmente atractiva.
Una vez integradas las dos imágenes deben representarse
alternativamente, comenzando con la primera -grande
y brillante- y la del resultado -pequeña y oscura- en
un ángulo inferior; y entonces hacer crecer imaginariamente
la segunda poco a poco de tal forma que cubra y anule
la primera, como un chasquido brillante. Habitualmente
funciona.
Hay muchas técnicas y trucos en esta joven modalidad
del arte de curar que, en definitiva, es también -fundamentalmente-
un arte de comunicarse.
La PNL está en sus comienzos pero tiene un amplio campo
de trabajo que simplifica muchos conceptos sobre la
conducta y la relación entre las personas y la convivencia
con uno mismo. Por tanto, su futuro es prometedor.
Andrés
Rodríguez-Alarcón
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