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| LAS
ALTERACIONES DEL SUEÑO |
Tanto el movimiento
de la Tierra sobre su eje como el giro que
realiza alrededor del sol ejercen un claro
efecto sobre el organismo y por eso éste busca
cómo adaptarse a ello. Y lo consigue mediante
conductas cíclicas, lo que llamamos ritmos
circadianos o reloj biológico,
unos ritmos que si bien son controlados de
manera interna sincroniza sus tiempos mediante
una señal externa: la luz.
En cuanto a la función del sueño es la de
permitir la regulación y reparación del organismo.
Es decir, se trata de un periodo necesario
para reabastecer y restaurar aquellos procesos
corporales que se han visto deteriorados durante
el día. Y tiene varias fases. Veámoslas brevemente:
El sueño no-REM
En este periodo el cerebro no está activo
y sí lo está el cuerpo. Su primera etapa se
inicia con la desconexión de la percepción
sensorial aunque en ocasiones aún se responde
a estímulos externos. Muchas funciones de
control y autónomas están disminuidas: frecuencia
cardiaca y respiratoria, presión arterial,
contracción de las pupilas, depresión del
tono muscular y la actividad refleja.
El sueño REM (Rapid
Eye Movement)
En este periodo el cerebro está
activo y no lo está el cuerpo. Hay un metabolismo
cerebral elevado, movimientos rápidos de los
ojos, supresión del tono muscular y umbral
de alerta elevado. Uno se despierta ante el
más mínimo estímulo. En este periodo aparecen
los sueños.
El primer periodo REM ocurre entre 70 y 100
minutos después del inicio del sueño y dura
aproximadamente 10 minutos.
A lo largo de la noche, en un adulto joven
ocurren entre 4 y 6 etapas de sueño no-REM
y REM que aparecen en forma cíclica en intervalos
de entre 90 y 120 minutos.
La alternancia de esos periodos depende mucho
de la edad.
ALTERACIONES MÁS FRECUENTES
DEL SUEÑO
La apnea
del sueño
La apnea del sueño está producida por los
incesantes intentos del individuo durante
el sueño nocturno para respirar de forma normal
siendo la llamada "apnea obstructiva" el tipo
más frecuente. Aparece entre los 40 y los
60 años, cursa con episodios repetidos de
obstrucción de las vías respiratorias altas
y, como resultado, se produce una pausa respiratoria.
Es muy importante señalar que esta alteración
puede ser peligrosa para la vida ya que está
asociada a un latido irregular del corazón,
elevada presión arterial, ataque cardiaco
y apoplejía.
Se trata de una dolencia que está presente
más en los hombres que en las mujeres aunque
ellas tienen más probabilidades de sufrirla
pasada la menopausia. En cualquier caso, tienen
mayor riesgo de padecerla las personas con
exceso de peso, con hipertensión, los fumadores
y las personas de cuello ancho o anormalidades
de las vías respiratorias.
Los síntomas más comunes son -entre otros-
somnolencia diurna, dolor de cabeza, jadeos
y ronquidos fuertes y sonoros durante el sueño.
Normalmente el compañero/a de cama suele darse
cuenta de la situación en la mayoría de los
casos.
El insomnio
Es el trastorno del sueño más frecuente
en la población. Se caracteriza por la dificultad
para iniciar o mantener el sueño o conseguir
un sueño reparador. Es un trastorno que se
suele iniciar en las primeras etapas de la
vida adulta o en la edad media de la vida
y no suele aparecer ni en la infancia ni en
la adolescencia.
Se suele pensar que lo más importante es la
cantidad de horas dormidas pero en realidad
lo importante es la calidad del sueño. Si
hemos dormido pocas horas pero durante el
día el rendimiento es bueno no hay motivos
para preocuparse. Y desde luego, debemos saber
que cada persona necesita un número distinto
de horas de sueño. La media se sitúa entre
7 y 8 pero debemos guiarnos por la necesidad
que cada persona tiene para sentirse bien
durante todo el día.
El insomnio puede deberse a muchas causas:
el estrés, la tristeza, la angustia, la preocupación,
la ansiedad, el uso de medicamentos o drogas
diversas... O bien, a alteraciones bioquímicas;
por ejemplo, a niveles bajos de glucosa durante
la noche y que es causa frecuente de lo que
se llama insomnio de mantenimiento (despertares
frecuentes). Ello se debe a la liberación
de hormonas reguladoras de la glucosa como
la adrenalina, el glucagón y la hormona del
crecimiento.
Otra causa a tener en cuenta es el tipo de
alimentación ya que una nutrición poco adecuada
puede provocar insomnio. De hecho, muchas
de las personas que se someten a una dieta
depurativa comienzan a percibir una mejoría
notable en el ciclo del sueño a los pocos
días.
La narcolepsia
Es la aparición recurrente e irresistible
de sueño reparador con la intrusión de elementos
característicos de la fase REM. La somnolencia
suele desaparecer tras el ataque de sueño
para volver a instaurarse varias horas después.
Pueden tener lugar en cualquier momento -mientras
se está hablando, conduciendo, etc.- y suelen
durar entre 10 y 20 minutos. Para nuestra
tranquilidad, este trastorno aparece tan sólo
en el 0.02 % de la población adulta.
Trastornos del ciclo
circadiano
Es la presencia continua de un patrón del
sueño desestructurado, consecuencia de una
mala sincronización entre el sistema circadiano
y las exigencias de sueño ajenas a este ciclo.
Dada la desincronización, las personas que
lo padecen pueden tener periodos de insomnio
o de somnolencia.
Las personas aquejadas de esta alteración
son las que realizan cambios horarios impuestos
por las zonas donde se encuentran (jet lag).
Suelen padecerla los pilotos y auxiliares
de vuelo así como aquellas personas que viajan
con mucha frecuencia a distintas zonas horarias.
También se dan alteraciones del ciclo circadiano
entre los profesionales que trabajan a turnos
ya que aunque el patrón circadiano sueño-vigilia
es normal el patrón introducido de forma artificial
choca con el anterior y se produce el conflicto.
RECOMENDACIONES PARA
EVITAR EL INSOMNIO
-Evite las siestas.
- Evite el consumo de bebidas alcohólicas
y la cafeína.
- Cene frugalmente.
- No se acueste hasta que no hayan pasado
al menos dos horas desde la cena.
- No visione programas de TV de carácter agresivo
a que produzcan nerviosismo.
- No escuche música estridente.
- No fume ya que el tabaco es un excitante.
- Haga antes un poco de ejercicio físico ya
que colabora en la regulación del desajuste
horario (siempre que no se realice en las
horas anteriores al sueño).
- Aprenda técnicas de relajación.
- Utilice un colchón y una almohada cómodos.
- Procure que el entorno de la habitación
no sea ruidosa, que no esté iluminada y que
sea fresca.
- Si no le es posible conciliar el sueño es
mejor levantarse, realizar alguna actividad
relajante y volver a intentarlo pasado un
tiempo.
RECOMENDACIONES PARA
EVITAR LA APNEA DEL SUEÑO
- Reduzca de peso. Le ayudará
a mejorar la respiración (a veces incluso
reduce los incidentes de pausas en la respiración).
- Haga algo de ejercicio. Ayuda a mejorar
la función respiratoria. -Evite el consumo
de alcohol y la nicotina.
- Recuerde que dormir de costado alivia la
respiración sobre las vías respiratorias.
ALIMENTOS PERJUDICIALES
Las bebidas
estimulantes: contienen cafeína
u otras sustancias estimulantes que dificultan
el sueño y cuyo efecto puede durar entre 3
y 6 horas.
La carne:
contiene hipoxantina, una sustancia
estimulante del sistema nervioso.
El chocolate:
contiene malidona y teobromina.
Es también un estimulante y su ingesta puede
crear dificultades a la hora de conciliar
el sueño.
Las especias:
producen un efecto estimulante.
Los quesos:
contienen sustancias con acción hipertensora
y estimulante para el sistema nervioso.
Los alimentos proteicos:
sobre todo, los quesos y la carne porque son
los responsables de la reducción en la producción
de triptófano y serotonina.
ALIMENTOS ADECUADOS
Los hidratos
de carbono: favorecen la síntesis
del triptófano, un aminoácido que en el cerebro
se transforma en serotonina, un neurotransmisor
de acción sedante.
El brécol, el tomate
y la zanahoria: son buena fuente
de niacina que, junto a la vitamina B6 y el
magnesio, intervienen en la conversión del
triptófano en serotonina, una sustancia inductora
del sueño.
Las espinacas, las
zanahorias y los guisantes: son
ricas en vitamina B6.
El perejil, la col
rizada y la zarzamora: son fuente
de magnesio.
La berza, la col
rizada y el brécol: son ricas en
calcio, un mineral que favorece la relajación
muscular.
Los espárragos,
las espinacas y las berzas: son
fuentes de folatos por lo que alivian el síndrome
conocido como "movimiento involuntario de
los miembros", un hecho que puede producir
insomnio.
La lechuga y el apio:
son conocidos remedios tradicionales para
el insomnio. Contienen apiina.
La avena:
aporta hidratos de carbono, ácidos grasos
esenciales y vitaminas del grupo B, que son
elemento indispensable para el buen funcionamiento
del sistema nervioso. Además contiene una
sustancia denominada avenina de ligera acción
sedante.
COMPLEMENTOS
Vitamina
B6: desempeña un papel fundamental
en la elaboración de la serotonina, responsable
de la sensación de bienestar.
L-5-Hidroxitriptófano
(5 http): influye de forma directa
en la química cerebral al transformarse en
serotonina, lo que produce relajación y bienestar.
Ahora bien, es mejor que las personas con
asma lo eviten ya que cualquier precursor
de la serotonina podría empeorar su respiración.
Tampoco debe ser utilizado por las personas
que estén tomando tranquilizantes o inductores
del sueño.
Niacinamida: ejerce
una suave acción sedante.
Magnesio y calcio:
ambos son indispensables para la correcta
función de los nervios y músculos. Su deficiencia
puede provocar irritabilidad, tensión e insomnio.
Cobre:
parece demostrado que una ingesta insuficiente
está asociada con las dificultades para conciliar
el sueño en las mujeres perimenopáusicas.
Vitamina B12:
además de ayudar a vencer el insomnio favorece
-en dosis altas- la adaptación a los hábitos
de sueño y vigilia.
GABA (ácido gamma-aminobutírico):
es un aminoácido que actúa como un neurotransmisor
en el sistema nervioso. Su función es disminuir
la sobreactividad neuronal e inhibir las células
nerviosas sobreexcitadas.
Melatonina:
esta sustancia es la hormona activa de la
glándula pineal. Ésta, al liberar melatonina,
mantiene el ciclo de vigilia y de sueño en
sincronización perfecta.
(Este artículo tiene carácter orientativo
e ilustrativo por lo que no debe utilizarse
como tratamiento frente a las alteraciones
que se describen. Corresponde al especialista
de la salud, hacer el diagnóstico y emplear
las herramientas que considere adecuadas en
cada caso).
La
Medicina Ortomolecular
se basa en el convencimiento de que si
al organismo se le proporcionan los micronutrientes
necesarios para su correcto funcionamiento
muchas de las llamadas enfermedades no
se manifestarían. Por tanto, es
preciso asegurarse de que contamos con
ellos en la proporción y cantidad
adecuadas. Una sección elaborada
por el Presidente de la Sociedad Española
de Nutrición Ortomolecular.
Las
personas interesadas en contactar con
José Ramón Llorente o la
Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular pueden llamar al 96
392 41 66. |
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