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| CÓMO
TRATAR LA COLITIS ULCEROSA |
La colitis ulcerosa es una afección inflamatoria
crónica de la mucosa del colon que cursa normalmente
con ulceraciones epiteliales difusas de profundidad
variable y diarreas hemorrágicas. Y la verdad
es que se trata de una enfermedad relativamente
frecuente que afecta exclusivamente a la especie
humana y cuya incidencia -según las estadísticas-
ha ido en aumento en los últimos años.
Se trata de una patología que predomina en
la raza blanca y entre la población occidental
-sobre todo en Gran Bretaña, Francia y Estados
Unidos- y afecta especialmente a personas
entre 20 y 40 años siendo más frecuente en
quienes viven en áreas urbanas. Está considerada
una enfermedad del mundo desarrollado donde
los alimentos refinados, la dieta rica en
carnes y grasas saturadas además de pobre
en frutas, vegetales y cereales, y, sobre
todo, abundante en "comida basura" es uno
de los factores que más aumenta el riesgo
de padecer esta enfermedad. Su etiología y
patogenia son desconocidas aunque hay diferentes
teorías que pueden aportar luz sobre las causas
que desencadenan esta enfermedad. Se ha inculpado
a bacterias, virus y hongos pero sin pruebas
concluyentes. También se postula que pueda
deberse a problemas alérgicos ya que la restricción
de algunos alimentos -en especial, la leche-
produce importantes mejorías en los pacientes;
de hecho, la administración intencionada de
leche o alimentos que la contengan desencadena
exacerbaciones fulminantes.
En cuanto a la teoría psicosomática ésta se
apoya en pilares bien estudiados donde destaca
la personalidad del enfermo, que muchas veces
es una persona inmadura, susceptible y dependiente
de aparente timidez e indiferencia que contrasta
con un fondo de resentimiento y hostilidad.
Otro elemento a valorar en este apartado es
que a menudo el comienzo de la enfermedad
y sus posteriores crisis están en relación
directa con situaciones de estrés.
En todo caso, la teoría más aceptada actualmente
es la inmunológica. Su auge se fundamenta
en la presencia en el plasma de algunos pacientes
de anticuerpos circulantes dirigidos contra
la mucosa del colon; además, la asociación
de esta enfermedad con otras de carácter inmune
-como la artritis, el eritema nodoso o la
espondiloartrosis- se utiliza como un argumento
a sumar a la tesis autoinmune de la enfermedad.
SU
SINTOMATOLOGÍA
La colitis ulcerosa se caracteriza por numerosas
deposiciones pastosas o líquidas (hasta 3
cada hora) acompañadas de moco, pus y sangre.
Generalmente se sufren además dolores abdominales
cólicos con deseo continuo, doloroso e ineficaz
de defecar (tenesmo).
También puede producir dolores abdominales
difusos, síndrome rectal, fiebre, anorexia
e importante menoscabo del estado general.
Además de las manifestaciones de la enfermedad
es importante atender a los cambios que esta
patología provoca a nivel nutricional sobre
el paciente porque son importantes:
-Una disminución de la ingesta alimentaria,
producida por la propia enfermedad (dolor,
dietas restrictivas, etc.).
-El aumento de los requerimientos nutricionales
provocado por el estrés emocional, la mala
absorción, las pérdidas gastrointestinales,
las interacciones fármacos-nutrientes, etc.
El resultado de estos desequilibrios nutricionales
produce, entre otros efectos:
-Pérdida de peso
-Alteraciones bioquímicas
-Deficiencia de vitaminas: B12, A, D, E y
ácido fólico.
-Deficiencia de minerales: zinc, hierro, magnesio,
calcio y Selenio.
Desde el punto de vista nutricional es evidente
la necesidad de cumplir claros objetivos dietéticos
ante esta enfermedad:
-Recuperar y mantener un buen estado general
del organismo.
-Corregir las deficiencias de nutrientes.
-Instaurar una dieta antiinflamatoria y preventiva
que pueda disminuir la intensidad de las crisis.
-Regenerar la flora intestinal aportando altas
cantidades de Lactobacillus acidophilus.
-Restaurar la movilidad fisiológica del colon
con una dieta rica en fibra.
-Restablecer el equilibrio ácido-básico evitando
la comida acidificante.
RECOMENDACIONES GENERALES
-Estudiar las reacciones de aquellos alimentos
que pudieran ser causa de alergias o intolerancias,
especialmente frutos secos, alimentos con
gluten, harinas, levaduras, lácteos, etc,…
-Eliminar el café, el azúcar blanco, el marisco,
la comida basura, los embutidos, las especias
y la leche y sus derivados.
-Procurar seguir una dieta baja en grasas.
-En las crisis agudas es más adecuado tomar
las verduras y las frutas hervidas.
-Eliminar cuantas sustancias tóxicas sea posible.
-Beber abundante agua para prevenir el desequilibrio
electrolítico.
-Realizar un ejercicio físico adecuado a las
circunstancias personales.
-Procurar un sueño reparador.
-Evitar el estrés.
-Tratar de mantener una actitud mental positiva.
ALIMENTOS ADECUADOS
El ajo:
es un antibiótico natural que permite el reequilibrio
de la flora intestinal normal.
Los arándanos:
son astringentes y antisépticos.
El arroz:
al no tener gluten es bien tolerado por el
intestino. Es un normalizador del tracto intestinal.
La avena:
aporta fibra soluble y es protectora y normalizadora
del tránsito intestinal.
El caqui:
contiene taninos y mucílagos, de acción astringente
sobre la mucosa.
La chufa: remineralizante,
contiene enzimas que facilitan la digestión
de los hidratos de carbono y las grasas
Los germinados:
contribuyen a regenerar la flora intestinal
alterada.
La granada:
es astringente y antiinflamatoria de la mucosa.
La leche de almendras:
tiene buena tolerancia y es muy nutritiva.
La manzana:
es astringente y antiséptica.
El membrillo:
es astringente y antiinflamatorio de la mucosa
gástrica.
El níspero:
es normalizador y astringente pero además
contiene sales minerales y vitaminas.
La okra:
contiene mucílagos que suavizan y protegen
la mucosa intestinal.
La papaya:
suavizante, protectora y con importante acción
antiséptica frente a los gérmenes patógenos.
El plátano:
alimento bien tolerado que aporta minerales,
sobre todo potasio.
La tapioca:
tiene capacidad suavizante, desinflamante
y regeneradora.
La zanahoria:
por su contenido en pectina y betacaroteno
mantiene en buen estado la mucosa intestinal
por lo que es un eficaz antidiarreico y normalizador
de la función intestinal.
COMPLEMENTOS ACONSEJADOS
Ácido fólico:
acelera la regeneración y recuperación de
las células epiteliales dañadas; además, y
dado que en ocasiones se restringe la ingesta
de frutas y verduras frescas, la carencia
de folacina es muy común en estos enfermos.
Por otra parte, la carencia de esta vitamina
causa mala absorción y diarrea.
Vitamina A:
promueve la regeneración de la mucosa intestinal
dañada.
Vitamina B12: no
puede absorberse debido al estado de la mucosa.
Complejo de vitaminas
del grupo B: mejoran el funcionamiento
de la musculatura intestinal.
Minerales (selenio,
hierro, zinc, magnesio y calcio):
deben aportarse puesto que se pierden con
las heces.
Probióticos:
contribuyen a restaurar el equilibrio normal
de las bacterias beneficiosas del colon.
PABA:
es fundamental para el crecimiento y equilibrio
de la flora bacteriana del intestino.
Ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6:
actuarán como agentes antiinflamatorios.
Complejo de vitaminas
y minerales: como ya se ha dicho,
los pacientes con esta patología sufren una
pérdida de nutrientes importante y, además
de los específicamente necesarios, es conveniente
tener garantizado el aporte mínimo de aquellos
que son más importantes.
(Recuerde que tanto el tratamiento a seguir
como las dosis a prescribir son trabajo de
un especialista de la salud y en ningún modo
este artículo puede ser utilizado como tratamiento
específico. Sólo sirve como elemento orientativo
e ilustrativo).
José
Ramón Llorente
La
Medicina Ortomolecular
se basa en el convencimiento de que si
al organismo se le proporcionan los micronutrientes
necesarios para su correcto funcionamiento
muchas de las llamadas enfermedades no
se manifestarían. Por tanto, es
preciso asegurarse de que contamos con
ellos en la proporción y cantidad
adecuadas. Una sección elaborada
por el Presidente de la Sociedad Española
de Nutrición Ortomolecular.
Las
personas interesadas en contactar con
José Ramón Llorente o la
Sociedad Española de Nutrición
Ortomolecular pueden llamar al 96
392 41 66. |
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