Los riñones son elementos fundamentales del
sistema de excreción y eliminación de toxinas del cuerpo algo
que hace recibiendo la sangre de todo el organismo y filtrándola.
Su otra tarea fundamental es mantener constante la concentración
de sales y agua de los líquidos corporales (líquido intracelular
y extracelular). Y se trata de un trabajo absolutamente esencial
para la vida ya que cualquier alteración en la concentración de
estos líquidos puede alterar el metabolismo celular y como consecuencia
provocar alteraciones orgánicas muy graves.
También poseen actividad endocrina -las cápsulas suprarrenales-
ya que segregan sustancias como la eritropoyetina -fundamental
para la elaboración de glóbulos rojos- o la renina -sustancia
reguladora de la presión arterial- además de catecolaminas, adrenalina,
cortisol, angiotensina y vasopresina, entre otras.
ALTERACIONES RENALES MÁS FRECUENTES
Insuficiencia
renal aguda
Su característica principal es el deterioro brusco y prolongado
de la función renal con el consiguiente deterioro en la formación
de orina originando un desequilibrio hemodinámico y alteración
en la capacidad del riñón para poder excretar productos de desecho.
Es decir, no hay lesión renal pero, sin embargo, la función renal
no es posible. El cuidado nutricional de estos pacientes es fundamental
como más tarde veremos.
Litiasis
renal
Se denomina así a la formación de cálculos renales y provoca un
problema muy doloroso: el cólico nefrítico. Tales cálculos suelen
estar compuestos de calcio, oxalato, ácido úrico, fosfato y cistina.
Glomerulonefritis
Afecta a las unidades estructurales de los riñones produciendo
inflamación de los mismos e incapacidad para realizar el trabajo
de filtración de la orina.
Infecciones
urinarias
Se producen como consecuencia de la colonización por microorganismos
patógenos del aparato urinario pudiendo comprometer la uretra,
la vejiga o el uréter. Aunque parezca una alteración de poca importancia
no tratarla o hacerlo inadecuadamente puede generar serios problemas
como las pielonefritis o una infección del riñón y los uréteres.
Pues bien, es importante saber que las recomendaciones dietéticas
son armas verdaderamente potentes en el tratamiento de las enfermedades
renales ya que en muchos casos pueden variar favorablemente el
curso de la enfermedad.
RECOMENDACIONES GENERALES
-Ingiera abundantes zumos de frutas naturales (excepto de uvas
y fresas).
-Reduzca la ingesta de leche y sus derivados ya que producen acidosis
metabólica y pueden participar en la formación de cálculos.
-Limite la ingesta de sal.
-En algunas enfermedades renales nos podemos encontrar con un
aumento de residuos tóxicos, acidosis metabólica, uremia y desequilibrio
electrolítico, entre otras alteraciones. Y en tales casos hay
que seguir una dieta libre de alimentos acidificantes. En suma,
deben eliminarse de la dieta los cereales, las legumbres, el azúcar
blanco, las bebidas alcohólicas, las bebidas estimulantes y las
grasas.
-Limite la cantidad de proteínas de origen animal; ahora bien,
no las retire del todo ya que en algunas alteraciones -como en
la insuficiencia renal- hay pérdida de proteínas que deben ser
reemplazadas.
-En los casos de litiasis renal evite los alimentos ricos en aquellas
sustancias que forman parte del cálculo. Las más usuales son el
calcio, el oxalato y el ácido úrico. En este caso la ingesta de
agua debe estar repartida a lo largo del día para garantizar una
producción de orina elevada y favorecer la eliminación de los
cálculos.
-En los casos de litiasis cálcica elimine de su dieta las espinacas,
las remolachas, las acelgas y las escarolas.
-En los casos de cálculo de oxalatos evite por completo la ingesta
de cerveza, colas, chocolate, leche, te, acelgas, berenjenas,
espinacas, acedera y fresas.
-En los casos de litiasis por cálculos de ácido úrico evite las
carnes, los pescados, los mariscos, el café, las legumbres y el
alcohol. Además debe favorecer la alcalinización.
-En los casos de infecciones urinarias habrá que instaurar una
dieta que incluya sustancias inmunoestimulantes y con actividad
bactericida y microbicida.
ALIMENTOS ADECUADOS
Alcachofas.
Contienen cinarina, sustancia que favorece la producción de
orina.
Apio.
Tiene una reconocida actividad diurética por lo que
favorece la eliminación de sustancias de desecho.
Berenjenas.
Facilita la producción de orina y estimula la actividad renal.
Coliflor.
Es un alimento alcalinizante que protege contra los edemas
producidos por la retención de líquidos.
Espárragos.
Contienen esparragina, sustancia que mejora la función renal
e incrementa la producción de orina.
Judías
verdes. Son muy adecuadas en los casos de exceso de
ácido úrico. Además tienen una importante actividad diurética.
Fruta.
Además de su actividad depurativa y diurética las frutas
favorecen la alcalinización y la eliminación masiva de sustancias
tóxicas y de desecho. Son de especial interés el melón, la sandía,
la uva y la pera ya que favorecen la función renal de eliminación
y son potentes diuréticos.
Limón.
Tiene actividad antibiótica y alcalinizante. Además es
eficaz para disolver cálculos renales.
Patata.
Tiene actividad alcalinizante y favorece la eliminación de elementos
de desecho.
Verduras.
Son bien toleradas y permiten una mejor evolución en la
patología renal.
-Soja. En los casos donde se hace necesario retirar la
proteína animal, la soja y sus derivados puede ser una buena fuente
de proteínas con niveles bajos de grasa y sodio.
Caldo
de cebolla. Además de su actividad alcalinizante es
ideal para disolver cálculos renales.
Arándanos.
Tienen una importante actividad antiséptica y antibiótica en los
casos de cistitis ya que dificultan que los gérmenes se adhieran
a las paredes de la vejiga urinaria.
COMPLEMENTOS
Vitamina
C y bioflavonoides. En los casos de infecciones urinarias
es interesante su utilización conjunta ya que su ingesta además
de mejorar la función inmunitaria impide la actividad bacteriana
en la vejiga. Los bioflavonoides actúan junto a la vitamina C
favoreciendo su absorción y además tienen actividad antiinflamatoria.
Vitamina
K. Evita la formación de cristales de oxalato ya que
participa en la síntesis de una sustancia que inhibe la formación
de estos cálculos.
Vitamina
B6. Se sabe que esta sustancia
facilita la eliminación de oxalatos.
Citratos
minerales (de calcio y magnesio).
Tienen actividad alcalinizante sobre la orina. Además reducen
los síntomas de la cistitis, sobre todo el escozor al orinar.
Quercitina.
Limita la actividad de aquellas sustancias inflamatorias que causan
dolor.
Vitamina
E y zinc. Mejoran la función inmunitaria en los casos
de afecciones renales repetidas.
Extracto
de gayuba. Esta planta contiene una sustancia denominada
hidroquinona con conocida actividad antiséptica sobre las vías
urinarias.