El dolor de cabeza o cefalea es uno de los
síntomas más frecuentes y extendidos en la sociedad y que más
ayuda profesional demanda por lo que podemos imaginar la cantidad
de sustancias que son ingeridas con el fin de resolver el problema.
Y lo malo es que no siempre su consumo es inofensivo. Además con
frecuencia lo que se busca es paliar o eliminar el dolor cuanto
antes sin molestarse en averiguar la causa que lo provoca. Analicemos
pues brevemente los tipos de jaquecas, sus manifestaciones y cómo
cursa explicando las razones que pueden desencadenar un síntoma
tan doloroso y a veces incapacitante como éste.
Para empezar debemos diferenciar entre una
cefalea aguda
-la que aparece un día pero no se repite de forma frecuente- y
una
cefalea recurrente o crónica. Porque la primera puede
deberse a muy diversas causas pero suele desaparecer sin necesidad
de tratamiento. Las segundas, en cambio, sí lo precisan pero antes
de actuar debemos distinguir si se trata de
cefaleas migrañosas
o
no migrañosas:
A) Las cefaleas
migrañosas -también
llamadas
hemicráneas- son de cuatro tipos:
La
jaqueca común.
La
jaqueca hemicránea.
La
jaqueca acompañada de síntomas neurológicos.
La
llamada cefalea de Horton o histamínica.
(Las tres primeras suelen tener carácter hereditario)
B) Las cefaleas
no migrañosas suelen
estar producidas por tensión muscular o psicológica -estrés, cansancio,
agotamiento, etc.-, por alguna patología o alteración ocular -como
el glaucoma, el estrabismo o el astigmatismo-, a causa de problemas
otorrinosinusales -como las otitis y sinusitis-, por alteraciones
o cambios en la estructura craneal o cervical -como en las artrosis
cervicales, meningitis, tumores cerebrales, hipertensión o hipotensión-,
por alguna alteración metabólica -como en las alergias e intolerancias
alimentarias, en la anemia o en la hipoglucemia-, debido a postraumatismos
o a neuralgias craneales -como la del trigémino-, por padecer
estreñimiento, por causa de una sobrecarga hepática... En fin,
las causas pueden ser muy variadas.
Las
cefaleas migrañosas. Las crisis migrañosas puede desencadenarse
por un simple exceso de tensión nerviosa, insomnio, hambre, tabaco,
alcohol, cambios atmosféricos... Siendo frecuente que quien las
padece presienta la proximidad del cuadro. Por ejemplo, al sentir
una notable irritabilidad, fatiga, vértigos, visualización de
luces centelleantes o zumbidos, entre otros síntomas. Que se manifieste
uno u otro síntoma depende ya de la vasoconstricción sobre diferentes
partes de la carótida que, como consecuencia, provoca una isquemia
cortical cerebral. En general cursan con violentos episodios de
dolor -sobre todo hemicráneas- localizados en la parte frontal,
temporal u ocular. Suelen ser pulsátiles, impiden la ingesta de
alimentos, pueden provocar náuseas o incluso vómitos y provocan
hipersensibilidad frente a la luz o/y el ruido.
La
jaqueca común suele cursar normalmente con angustia,
nauseas y/o vómitos, sudor y sensibilidad a la luz.
La
jaqueca hemicránea -también llamada
oftálmica-
se diferencia de la anterior en que en esta última aparece lo
que se denominan escotomas centelleantes (visualización de figuras
luminosas) o auras visuales, dos síntomas que no aparecen en la
jaqueca común.
En cuanto a la
jaqueca acompañada de síntomas neuronales
se caracteriza por la posibilidad de presentar parálisis de un
lado del cuerpo.
En general estas jaquecas duran entre unas horas y dos días.
El último tipo de jaqueca migrañosa (
histamínica o
de Horton) cursa con dolores intensísimos y de localización
frontotemporal (en un solo lado de la cara). Se distingue del
primer grupo por no ser hereditarias y carecer de fase premonitoria.
Las
cefaleas no migrañosas. Las cefaleas no migrañosas
se caracterizan sobre todo porque previamente se siente fatiga,
estrés y tensión produciéndose normalmente como consecuencia de
la contracción mantenida del músculo esternocleidomastoideo y,
consecuentemente, de sus arterias lo que produce isquemia (falta
de flujo sanguíneo). Su localización es frontal y suboccipital
comprometiendo no sólo al esternocleidomastoideo sino también
a los músculos dorsales superiores en general.
RECOMENDACIONES GENERALES
Como puede comprobarse
las migrañas se pueden desencadenar por muy diversas causas y
en algunos casos ser varios los factores. Por tanto, lo más importante
es reconocer cuáles provocan esa situación, algo que no siempre
resulta fácil; sobre todo cuando no se dispone de una visión holística
del organismo como unidad funcional. En todo caso, dejando a un
lado las migrañas con clara causa hereditaria en las demás hay
que actuar con prudencia e investigar todo indicio que pueda ser
el desencadenante del dolor. Así pues, nuestras recomendaciones
son éstas:
Ante
todo debe considerarse -mediante el test adecuado- la posibilidad
de que el paciente sufra una alergia alimentaria o una intolerancia.
Y eliminar de la dieta los alimentos que puedan afectarnos.
Debe
saberse también que las aminas contenidas en algunos alimentos
-como el chocolate, el alcohol y el queso- pueden desencadenar
ataques de migraña. Se han encontrado niveles bajos de fenolsulfotranferasa
-una enzima encargada de degradar las aminas dietéticas- en los
pacientes que padecen migrañas. Otra de las mayores responsables
del dolor de cabeza es la tiramina, una amina contenida en multitud
de alimentos: lácteos, alcohol, carnes curadas y procesadas, pescados,
algunas frutas y otros productos que contienen levaduras. También
hay otras aminas peligrosas para los pacientes que padecen jaquecas
como la feniletilamina -presente en el chocolate- y la
octopamina -presente en las frutas ácidas.
Evite asimismo los alimentos que contengan nitritos o nitratos,
sustancias que se emplean como conservantes o colorantes y están
habitualmente presentes en las carnes curadas o procesadas, las
salchichas y el salami porque en personas sensibles pueden provocar
jaquecas.
Es necesario reducir además la ingesta de grasas animales ya que
son fuentes de ácido araquidónico -sustancia liberadora
de prostaglandinas con actividad inflamatoria- y tromboxanos
-sustancias que inducen la agregación plaquetaria-. Estos
dos hechos provocan isquemia (falta de flujo sanguíneo) cerebral.
Es igualmente fundamental desintoxicar el hígado ya que cuando
está sobrecargado puede provocar episodios migrañosos.
Se debe valorar el estreñimiento como un elemento clave en el
dolor de cabeza. Por tanto, debe seguirse una dieta equilibrada
con suficiente fibra.
Cuando se sospeche que puede haber alguna contractura muscular
o articular del espacio temporal, maxilar o cervico-dorsal lo
recomendable es acudir al osteópata.
Recuerde que los ejercicios de relajación, el yoga, las actividades
al aire libre y la acupuntura pueden ser ayudas muy a tener en
cuenta a la hora de paliar las crisis de dolor.
Sepa
que el glutamato monosódico -un potenciador del sabor corrientemente
utilizado en sopas, carnes preparadas, condimentos para ensaladas,
etc.- puede ser también responsable del dolor de cabeza.
La dieta debe ser equilibrada pero siempre con gran cantidad de
vegetales, ensaladas y frutas.
Evite la cafeína porque provoca dolor de cabeza a pesar de que
muchas personas manifiestan evidentes mejorías con su ingesta.
Inicialmente produce vasoconstricción pero posteriormente suele
apreciarse una notable dilatación que provoca dolor de cabeza.
En este sentido es importante saber que si un consumidor habitual
de café decide dejarlo deberá hacerlo lentamente porque de lo
contrario le provocará dolor de cabeza.
Debemos recordar también que hay situaciones especiales donde
se producen dolores de cabeza pero éstos son esperados y limitados
en el tiempo. Es el caso de los ayunos vitalizados donde la detoxificación
hepática provoca generalmente dolor de cabeza los dos primeros
días.
Evite la utilización del edulcorante aspartamo ya que se le ha
relacionado con dolores de cabeza.
Finalmente recuerde que si tiene deficiencia de lactasa, una enzima
necesaria para la metabolización de la lactosa presente en la
leche, su consumo puede provocarle dolores de cabeza.
ALIMENTOS BENEFICIOSOS
Los alimentos más recomendables en este caso lo son como preventivos
del dolor y de otras circunstancias que pueden acompañar a las
cefaleas. Es aconsejable pues la ingesta de:
Ácidos
grasos esenciales Omega 3. Mejoran el flujo sanguíneo
y la inflamación.
Avena. Contiene avevina, una sustancia con actividad
sedante. Además es un alimento con gran valor nutritivo, ideal
para las personas con fatiga, hiperactividad, estrés, etc.
Futas frescas y hortalizas en general.
Favorecen el buen tránsito intestinal y ayudan a eliminar algunos
residuos conocidos por su participación en la aparición del dolor.
Frutos secos y legumbres.
Son fuente de magnesio, mineral cuya deficiencia puede provocar
irritabilidad y contracciones musculares.
Jengibre. Esta sustancia es
capaz de bloquear la síntesis de las prostaglandinas reduciendo
así la inflamación y el dolor.
Cayena. Contiene capsaicina, una sustancia capaz de
inhibir la agregación plaquetaria y además aliviar el dolor.
COMPLEMENTACIÓN
ORTOMOLECULAR
Vitamina
B1 y B2. Unidas al complejo B son eficaces en el tratamiento
de las migrañas aunque se desconoce su mecanismo de acción.
Magnesio. Este mineral inhibe
la agregación plaquetaria y es capaz de mejorar el flujo sanguíneo.
5-HTP
(5-hidroxitriptófano).
Hay algunos estudios que relacionan las migrañas con niveles bajos
de serotonina. Por tanto, facilitar un precursor de la misma es
oportuno. Esta sustancia se ha mostrado tremendamente eficaz sobre
todo en el tratamiento de las migrañas en niños.
Quercitina.
En los casos en los que la migraña se produzca como consecuencia
de la presencia de histamina la utilización de la quercitina se
convierte en indispensable ya que es capaz de limitar el efecto
que con su liberación produciría. Por otro lado, esta sustancia
es un potente antiinflamatorio con demostrada eficacia.
GLA-EPA-DHA.
Los ácidos grasos esenciales impiden la agregación plaquetaria
y limitan la respuesta inflamatoria.
Vitamina B6 o piridoxina.
El uso continuado de sustancias como la ergotamina, analgésicos
opiáceos o la aspirina puede inducir a dolores de cabeza crónicos.
El tratamiento más satisfactorio pasa por una gradual detoxificación
medicamentosa y el uso de vitamina B6 con el fin de incrementar
los niveles de serotonina mejorando así las migrañas.
Litio. Su administración puede
reducir los dolores de cabeza y los ciclos migrañosos.
Gingko Biloba. Dilata los
vasos sanguíneos mejorando la circulación, sobre todo la microcirculación
cerebral. Eso sí, las personas que toman anticoagulantes no deben
tomar esta planta ya que aumentaría el riesgo de hemorragias.
Cobre. El cobre induce a migrañas
siempre que esté asociado con el metabolismo de las aminas vasoneuroactivas
como las catecolaminas o tiraminas (entre otras). Los alimentos
con alto contenido en cobre o que incrementan la absorción del
mismo, o que aumentan el transporte de cobre entre la sangre y
los tejidos -como sucede con el glutamato monosódico- desencadenan
los agentes que provocan el dolor de cabeza, sobre todo cuando
el metabolismo del cobre es anormal.
(Recuerde que tanto el tratamiento a seguir como las dosis
a prescribir son trabajo de un especialista y este artículo no
debe ser utilizado como tratamiento específico. Sólo sirve como
elemento orientativo e ilustrativo).