|
|


| NOESIBABIES:
BEBÉS EDUCADOS POSITIVAMENTE. |
La
Noesiterapia es una escuela humanística dentro de la
Medicina creada por el cirujano español Ángel Escudero
Juan en Valencia y que desde 1972 permite operar sin
anestesia química a los pacientes y dar a luz a las
mujeres utilizando sólo anestesia psicológica. Para
ello basta enseñar a programar el cerebro con el propio
pensamiento y movilizar los mecanismos naturales de
la curación. La Noesiterapia se convierte así en la
base de la mejor Medicina Preventiva y en un punto de
apoyo para luchar contra las ideas de "imposible" e
"incurable" tan arraigadas en nuestra cultura. Es más,
el conocimiento y uso inteligente de los fundamentos
de la Noesiterapia mejora los resultados de cualquier
actividad humana: estudio, trabajo, deporte, relaciones
sociales, etc. Y, por descontado, el resultado de cualquier
práctica médica.
Más información sobre NOESITERAPIA y las publicaciones
y cursos del Dr. Escudero en el 96-361.78.14.INTERNET:
dr.escudero@tsai.es
Cuando
en mi clínica terminamos de preparar a las embarazadas
las dejamos siempre bien clara una idea: "Ahora que
conocéis cómo funciona vuestro cerebro, cómo programarlo
positivamente y cómo proceder durante la gestación y
el parto debéis tener en cuenta la posibilidad de seguir
educando a vuestros hijos, a los "noesibabies*", positivamente."
Esto es de suma importancia. Hay que entender que
existe un cordón umbilical psicológico entre la madre
y el hijo que la tijera no pudo cortar en el momento
de nacer. El hijo ya respira de forma independiente
pero no piensa de forma independiente sino que aprende
sus primeras emociones, expresiones y esquemas mentales
imitando a las personas que le rodean. No es suficiente
pues con mantenerles calentitos, secos y bien alimentados;
todo lo que hagamos y pensemos cerca de nuestros hijos
será absorbido por ellos. Son auténticas esponjas y
si les enseñamos a ser positivos y sentirse seguros
así serán, pero si les enseñamos a tener miedo...
EL BEBÉ NO MAMA
María tuvo un precioso niño, se portaba fenomenal.
En sus primeros días, apenas se le oía; casi todo el
tiempo estaba durmiendo y muy relajado.
María y su marido estaban encantados de la bondad de
su hijo hasta que alguien dio la voz de alerta. El bebé
se portaba tan bien porque no se alimentaba, estaba
apagándose lentamente en su cuna. Era preciso que el
bebé mamara pero existía un pequeño problema: el pecho
de su madre, lleno de leche a rebosar, necesitaba de
la succión del hijo para que el pezón estuviera suficientemente
formado y sin esto el bebé no sabía mamar. La pescadilla
que se muerde la cola.
Por supuesto, se podía haber optado por alimentarlo
con biberón pero los padres tenían bien claro que lo
mejor para su hijo era la lactancia materna.
¿Sabéis cómo se resolvió el problema? María puso a su
hijo al pecho. El niño estaba dormido y tan relajado
que no hacía el menor intento de mamar. ¡Y no sólo tenía
que aprender a hacerlo: tenía que dar forma al pezón
de su madre!
A continuación, María empezó a hablar con su hijo y
le dijo lo rica que estaba la leche, que era necesario
que mamara. María le decía a su hijo todo lo que ella
quería que sucediera. Con sus palabras iba su deseo,
su fuerte deseo de madre.
En pocos minutos, el niño estaba comprobando lo deliciosa
que era la leche materna y en las semanas siguientes
continuó portándose tan bien como antes pero ahora se
estaba convirtiendo en un chicarrón, orgullo de sus
padres y alegría de su pediatra por lo bien que se criaba.
El poder del pensamiento de la madre dirigido a su hijo
hizo lo necesario.
LAS MALAS NOCHES
Otro caso muy típico -siguiendo con la crianza de los
recién nacidos- es el problema de las malas noches.
A veces una reacción a las vacunas o los primeros dientes
hacen pasar unas noches terribles a bebés y padres,
que suelen sentirse impotentes al no saber cómo eliminar
el sufrimiento de sus hijos a unas horas en que normalmente
no pueden localizar a sus pediatras.
Muchos padres optan por ir a servicios de urgencia por
temas que en realidad son banales. Otros se pasan literalmente
la noche en vela meciendo a sus hijos con la esperanza
de que terminen por dormirse, con mayor o menor éxito.
Pero, ¿qué puede uno hacer ante una situación así si
conoce cómo funciona el cerebro?
Sabemos de mujeres que parieron con nuestro sistema
y que cuando sus hijos, recién nacidos, tienen algún
problema, les ponen algunas de mis grabaciones -de las
que usaron durante el embarazo- y el recuerdo del bienestar
que tantas veces sintieron cuando aún estaban dentro
de sus madres les tranquiliza ahora.
¿Has probado a coger a tu hijo en brazos, apretarlo
contra tu cuerpo haciéndole sentir tu calor y la energía
positiva que tú emanas -puedes llamarle amor- mientras
programas su cerebro positivamente hablándole como si
tuviera cuatro o cinco años en lugar de ser un bebé?
Puedes decirle todo lo que quieras, todo lo que tu sensibilidad
de madre te sugiera: "Mi tripita está dormidita,
mis encías están dormiditas, todas mis defensas se ponen
en marcha y se "comen" al bicho que me produce la fiebre."
¡Pruébalo! Te sorprenderás. ¡Verás cuántas dosis
de inofensivo "calmante" eres capaz de generar y poner
en marcha y cuánta medicación puedes evitarle a tu hijo,
por ejemplo durante los largos meses de dentición!
Cuando veas que tu hijo está jugando a uno de esos juegos
al borde del peligro que tanto le gustan, nunca le digas
"Te vas a caer". Háblale en positivo y dile algo
como: "¡Cuidado, mira bien dónde pisas, apoya bien
los pies!". Le estarás evitando el peligro de una
forma inteligente y haciendo algo más importante:
le estarás enseñando a pensar en el bien que necesita.
EN LA GUARDERÍA Y EL EL COLEGIO
Y llegan los primeros días de guardería o colegio. Es
un mal trago normalmente para madre e hijo: supone una
separación y posible desorientación. El niño que está
acostumbrado al ambiente familiar se encuentra de repente
separado de sus padres durante muchas horas al día.
Eso puede causar muchos problemas, inseguridades y traumas
además del sufrimiento que supone para las madres.
¿Y qué se puede hacer?... Sencillamente, piensa en
positivo, piensa en el bien que necesita, no le hables
del mal que deseas evitarle y enseña a tu hijo a hacerlo
de la misma manera. Háblale del colegio como un
lugar estupendo donde tendrá la oportunidad de compartir
su tiempo con muchos niños de su edad. Dile además que
es un lugar estupendo donde se aprenden muchas cosas
jugando. Y que incluso aprenderá, para empezar, a escribir
la carta a los Reyes Magos. ¡Estupendo!
Le estarás así motivando adecuada y positivamente, el
niño lo agradecerá, los profesores lo agradecerán y
todos estaremos más tranquilos sabiendo que nuestros
hijos están estupendamente en sus horas de colegio.
LA HORA DE COMER
A la hora de comer podemos también enseñarles a pensar
positivamente recalcándoles lo buenos que son algunos
alimentos y para qué sirven. Así no tendremos necesidad
de estar prohibiéndoles otros; las célebres golosinas,
por ejemplo, que sabemos que en exceso son perjudiciales.
Pero no le hables de las cosas negativas que no tiene
que tomar o hacer, háblale de las cosas buenas que le
convienen.
Si tienes algún hijo pequeño o trabajas con niños puedes
actuar así con ellos: son como esponjas, aprenden muy
rápido y hay que ser muy conscientes de que lo que aprenden
o asimilan en los primeros años va a repercutir en ellos
a nivel psicológico para toda la vida. Y el resultado
siempre es el mismo: un niño que ha sido educado
positivamente no se mueve por temor sino por cariño.
El cariño que ha recibido y que le será muy fácil dar
a los demás el resto de su vida.
Una maestra -discípula mía- me contaba que suele empezar
el día procurando que todos los niños tengan saliva
fluida en sus bocas y haciéndoles pensar que todo lo
que van a hacer les va a resultar agradable y fácil.
Es decir, empieza poniéndoles en condiciones para que
todo funcione con normalidad ayudándoles a superar los
problemas con los que han podido salir de sus casas.
Los resultados que obtiene son verdaderamente alentadores.
Uno de sus alumnos -de seis años de edad- no hablaba
al comienzo del curso con normalidad y tenía un retraso
considerable en relación con sus compañeros. Sin embargo,
terminó el primer trimestre escolar leyendo al mismo
nivel que el resto de la clase y superando las dificultades
que tenía para hablar.
Y no es más que uno de tantos ejemplos.
* Noesibabies: término que define a los bebés
educados con la filosofía de la Noesiterapia.
Dr.
Ángel Escudero
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
|
|