Anatheóresis
es una revolucionaria técnica terapéutica que permite viajar hacia el pasado,
bucear en el fondo de la mente y encontrar los episodios traumáticos que llevan
a una persona a enfermar en la fase adulta con el fin de disolverlos y recupere
la salud. Ante todo es necesario explicar que los pacientes tratados con esta
técnica -creada tras treinta años de investigación por el español
Joaquín Grau,
miembro de nuestro Consejo Asesor- son sometidos a un estado de relajación profunda
en el que no pierden la consciencia como sí ocurre cuando son llevados a un estado
de hipnosis profunda. Es simplemente una relajación en el que se lleva al cerebro
de los pacientes a funcionar en ritmos theta, ritmos más lentos y profundos aún
que los ritmos alfa, ya de por sí propios de una relajación suave. Pues bien,
resulta que en ese estado de ritmos theta, y en especial cuando se le lleva al
paciente exactamente a los cuatro ciclos por segundo, éste puede revivir -incluso
con los sentimientos originales- cualquier experiencia desde el momento mismo
de la concepción. Y es que según Grau la mayor parte de las enfermedades que sufrimos
los seres humanos suelen tener su raíz en una vivencia que acaeció durante nuestra
gestación en el seno materno o durante nuestra infancia (aproximadamente hasta
los siete años). Es decir, que nuestras enfermedades de adultos no serían en la
mayoría de los casos sino reactivaciones, por así decirlo, de un problema o conflicto
vivido durante ese periodo. Y lo que es más importante: reviviendo ese conflicto
en estado sofrónico, es decir, en estado inducido de duermevela (sin perder la
consciencia), podemos sanar de nuestros conflictos actuales. Hoy la
Anatheóresis
es un auténtico cuerpo doctrinal científico basado en la experiencia clínica y
está avalada por un altísimo porcentaje de curaciones en casos que no pudo resolver
la Medicina convencional.
(Más información en los números 1
y 2). La
Noesiterapia o
Curación por
el pensamiento es toda una filosofía de vida que nos ayuda a estar sanos y,
en el caso de caer enfermos, a recuperarnos rápidamente sin necesidad de fármacos.
Basta aprender a controlar los pensamientos, a programar el cerebro con el pensamiento
para que no decodifique los impulsos eléctricos que le lleguen desde la zona del
cuerpo afectada por algún estímulo nocivo como puede ser el dolor. Y no se trata
ni de sofrología ni de hipnosis. No es una técnica de sugestión. Es una forma
de entender la vida y, muy especialmente, la importancia que tiene lo que pensamos.
Su creador es el médico cirujano español
Ángel Escudero Juan -miembro de
nuestro Consejo Asesor-, auténtico pionero en el uso de la anestesia psicológica
lo que le llevaría a ser mundialmente conocido ya que en la actualidad lleva practicadas
más de un millar de intervenciones quirúrgicas con la
Psicoanalgesia Volitiva,
nombre con el que denomina su personal método de conseguir la anestesia psicológica.
Quien desconozca los fundamentos de la
Noesiterapia quizás piense que debe
tratarse de algo difícil de aprender y que los resultados serán muy sutiles, poco
apreciables. Pero se equivocaría si así pensase. En primer lugar porque, según
afirma el propio doctor, la capacidad de controlar el dolor o de conseguir una
analgesia psicológica está al alcance de cualquier persona. Y en segundo lugar
porque -valga como ejemplo- el Dr. Escudero lleva más de 30 años operando en quirófano
sin anestesiar a sus pacientes. Incluso operaciones enormemente traumáticas como
corregir un "genu varo" -rodilla en forma de paréntesis- sin anestesia química
de ninguna clase.
(Más información en los números 6
y 24 y en la sección de Noesiterapia
publicada en los números 9,
10, 11,
12, 13,
14 y 15). La
Orgonomía es
la ciencia que estudia el equilibrio y desequilibrio de la energía vital -ésa
que algunas filosofías llaman
prana y otras
chi- tanto en el ser
humano como en la Naturaleza. Esta disciplina es el legado del doctor
Wilheim
Reich -fallecido en 1957- que llegó a la conclusión de que si todo lo que
nos rodea está animado por la misma energía vital -a la que llamó
orgón-
cualquier organismo vivo posee cierta cantidad de ella. Para él, cualquier organismo
que se encuentre en un estado de desorganización vital en el que sus pulsaciones
no son armónicas se halla en situación de desequilibrio y acaba por enfermar.
Por tanto, la salud es la pulsación constante y universal del organismo y la labor
del médico orgonomista debería ser la de tratar de restablecer la armonía de la
energía vital equilibrando cualquier posible alteración. Y para ello puede utilizar
lo que se conoce como
Acumulador de Energía Orgónica que es como una especie
de cabina hecha de capas alternas de materia orgánica e inorgánica que tiene la
particularidad de poder acumular en él la energía de la Naturaleza para aprovecharla
con fines terapéuticos. Es decir, lo que hace es condensar energía vital para
que ésta pueda ser absorbida por el paciente que se introduce en él. Recarga orgónica
que produce un aumento de temperatura y modifica el campo áurico reorganizando
la energía del organismo y devolviéndole al estado de equilibrio y de salud.
(Más
información en el número 7). Cuando hace algo más de dos siglos
el médico alemán
Samuel Hahnemann planteó su famoso principio
"similia
similibus curantur" (las cosas similares se curan con cosas similares) dio
lugar a un nuevo planteamiento del arte de curar pues proponía crear una enfermedad
artificial similar a la que pretendía tratar y que ponía en marcha los sistemas
defensivos específicos del organismo estimulando la movilización de las defensas
naturales de la misma manera que un virus puede iniciar el proceso de inmunización
frente a una determinada enfermedad que es lo que conocemos como vacunación. Obviamente
los postulados de Hahnemann iniciaron una violenta polémica que dura hasta nuestros
días entre los defensores de sus ideas y los de la medicina alopática o convencional
que se caracteriza precisamente por lo contrario, es decir, por intentar curar
con fármacos de efectos contrarios a los síntomas que presenta el enfermo. Guerra
dialéctica en la que a los homeópatas se les ha considerado habitualmente poco
menos que personas ignorantes e indocumentadas -en el mejor de los casos- o meros
charlatanes -casi siempre-. Lo cierto es que para el homeópata no existe el concepto
de
enfermedad tal como lo entiende la medicina alópata y considera ésta
un conjunto de síntomas físicos, psíquicos y sociales que afectan a un individuo
determinado por lo que el tratamiento se establece también de manera individual.
Además considera que las sustancias curativas son más activas cuanto más diluidas
están. Quizá por eso la Homeopatía tiene fama de ser un procedimiento demasiado
lento a la hora de obtener resultados cuando eso no es así en absoluto: es de
efectos rápidos y además actúa sobre las causas de la patología y no sobre los
síntomas. Y por si fuera poco es atóxica ya que actúa con concentraciones infinitesimales
y carece pues de efectos secundarios. Su eficacia está comprobada desde hace más
de 200 años. Aunque haya aún muchos médicos alópatas indocumentados e ignorantes
que no lo sepan.
(Más información en la sección de Medicinas Complementarias
del número 10 y
en el número 23).La
Cromoterapia se basa
en la consideración de que existe una energía global de la que la materia es una
manifestación más y plantea que cada color tiene su efecto compensador -yin o
yang- para conseguir el equilibrio orgánico que es la salud. Esta antigua terapia
fue puesta al día y popularizada por el
Dr. Kuppusuami, el llamado
"médico
de los Himalayas", más tarde maestro espiritual bajo el nombre de
Swami
Sivananda y que saltó al mundo creando numerosas escuelas, especialmente
en Estados Unidos y Francia, países donde cuenta con gran número de practicantes.
La
Cromoterapia correlaciona los cinco colores básicos con los órganos
rectores del cuerpo a través de los meridianos de energía que lo recorren considerando
a los órganos no al modo occidental, como una entidad anatómica, sino como una
energía con relación preferencial con el órgano físico y con las funciones por
él controladas. Así, el verde corresponde al hígado, el rojo al corazón, el amarillo
al bazo, el blanco al pulmón y el negro al riñón. Estos cinco colores -y sus órganos
correspondientes- tienen distintos tipos de energía. El
yin es solar, masculino,
caliente y secretor mientras el
yang es oscuro, femenino, frío, subterráneo
y absorbente. El rojo, el amarillo y el blanco (con todos sus compuestos) son
yin y el negro y el verde
yang. Esta terapia tiene además la ventaja
de que -como la mayor parte de las medicinas alternativas- carece de efectos secundarios
y puede ser utilizada en procesos de autocuración por cualquier persona con una
preparación mínima. Y funciona.
(Más información en la sección de Medicinas
Complementarias del número 11). La
Acupuntura -de origen
chino- es uno de los métodos más antiguos de curar y no sólo mantiene su vigencia
sino que se ha impuesto en todo el mundo de tal manera que sus enseñanzas se imparten
ya en universidades y colegios médicos y sus tratamientos son cubiertos por buena
parte de los sistemas de Seguridad Social occidentales. Su reconocimiento en el
mundo científico occidental vino de los estudios que la relacionaban con la liberación
de endorfinas en el sistema nervioso central con lo que se daba una explicación
"aceptable" para los médicos alópatas de la conexión entre ese antiguo conocimiento
y las vías de transmisión del dolor en la médula nerviosa y el cerebro. Para los
orientales la energía universal -
tao, chi'i o
kundalini- forma parte
de la propia estructura de la materia-energía humana y circula por nuestro cuerpo
a través de unos canales energéticos -los
meridianos- que se extienden
longitudinalmente por la superficie de nuestro organismo a partir del eje central
de la columna vertebral. Hay doce meridianos principales o
kings en los
que se determinan los puntos de energía que pueden ser estimulados por la colocación
-en los lugares precisos- de las agujas de acupuntura. Cada uno de esos doce meridianos
principales -hay otros canales bioenergéticos secundarios que se conocen como
nadis- corresponde a un conjunto de funciones reguladas por un órgano particular
de tal manera que se equilibran perfectamente cuando el organismo funciona en
la forma adecuada. Se trata, en fin, de una técnica de tratamiento inocua, útil
en multitud de dolencias y superior a la medicina convencional en el tratamiento
de muchas de ellas.
(Más información en la sección de Medicinas Complementarias
del número 12 y
en el número 36).La convicción de que la risa actúa
benéficamente es muy antigua ya que se remonta a
Galeno, considerado junto
a
Hipócrates uno de los "padres" de la Medicina Occidental. Pero desde
hace unos años se habla mucho del poder curativo de la risa. Especialmente desde
que se comprobó en experimentos realizados en hospitales que la risa ayuda a recuperar
antes la salud de los enfermos porque produce cambios en la química del cuerpo,
modifica la frecuencia de las ondas cerebrales, activa áreas dormidas del cerebro,
produce conexiones entre éste y el corazón creando estados de armonía interior,
restablece el equilibrio biológico de las células del organismo, aumenta el ritmo
cardiaco, estabiliza la presión sanguínea, oxigena la sangre, provoca un sano
"masaje" en los órganos vitales -por las vibraciones que produce en el hipocondrio-,
facilita la digestión, potencia el sistema inmune, aumenta la producción de endorfinas,
disminuye el estrés, aquieta el sistema nervioso, armoniza la respiración, despierta
la inteligencia y produce una sensación de bienestar. El sentido del humor y la
risa son pues saludables fuentes de bienestar físico, psíquico y social. De hecho
se ha comprobado que hay más casos de cáncer entre las poblaciones donde el sentido
del humor y la predisposición al chiste por parte de sus habitantes es menor que
allí donde la gente se toma la vida con más alegría. Y es que la risa es, sin
duda, una de las mejores formas de librarnos de la tensión de la vida diaria y
de prevenir enfermedades.
(Más información en los números 12,
26 y 85). La
Kinesiología Aplicada
considera al ser humano desde un punto de vista trilateral que conforma el triángulo
del arte curativo en estructura, química y mentalidad incluyendo en algunos casos
la dimensión espiritual. El kinesiólogo se plantea que, ante cualquier alteración
orgánica, desde un fallo glandular hasta una torcedura de tobillo, el cuerpo es
capaz de "diagnosticar" ese fallo a través de unas estructuras conocidas desde
antiguo, los propioceptores, que son pequeños corpúsculos nerviosos ampliamente
extendidos a través de nuestro organismo. Estos propioceptores informan al cerebro
del desarreglo a través de sus propias vías nerviosas y éste responde con señales
muy determinadas que se reflejan en determinados puntos correlativos de la masa
muscular en forma de debilidad de puntos concretos de las fibras. La búsqueda
de esos puntos y su corrección mediante masaje muscular, manipulación de articulaciones
y rectificación de los malos hábitos de vida constituyen la base de la Kinesiología.
Y partiendo de la
Quiropráctica -que establece que las disfunciones y desequilibrios
de la columna vertebral pueden producir interferencias en la función nerviosa
normal y, a través suya, una mala función de órganos y glándulas- la
Kinesiología
Aplicada penetra aún más en la interrelación de órganos y sistemas y afirma
que los diversos músculos del cuerpo están sobre esquemas nerviosos y energéticos
particulares los cuales podrían correlacionarse con estos órganos particulares
y sus funciones. En suma, si un determinado músculo está débil la insuficiencia
puede encontrarse en cualquiera de los sistemas energéticos relacionados indicando
una posible insuficiencia en las glándulas u órganos correspondientes. Se trata
de una disciplina aún joven y en constante evolución cuyas posibilidades están
apenas esbozadas y que puede llegar a ser una buena herramienta de diagnóstico
y tratamiento.
(Más información en la sección de Medicinas Complementarias
del número 13).La
Vibración Inducida
es una revolucionaria metodología desarrollada por
Manuel Almendro -psicólogo
y psicoterapeuta transpersonal español miembro de nuestro Consejo Asesor- que
se encuadra en el ámbito de la Bioenergía -en sentido amplio- y se basa en la
práctica de una serie de posturas corporales que tienen por objeto despertar en
la persona una vibración que se activa desde el sistema nervioso autónomo. Un
proceso durante el cual es fundamental tanto la respiración como el sonido de
una serie de ritmos y músicas especiales. Gracias a esta técnica toda persona
que se abre de verdad a la experiencia puede localizar sus bloqueos físicos, emocionales
o mentales y desbloquearlos. Y ello merced a un simple movimiento autónomo de
carácter vibratorio que abre la puerta de la Sabiduría Interior, verdadera fuente
de curación y consciencia. Básicamente consiste en colocar el cuerpo de una determinada
manera, mantenerse quieto y dejar la mente en blanco escuchando una música especial
hasta sentir cómo fluye por nuestro interior una potente energía que hará que
todo el organismo vibre, se ponga en funcionamiento y se disuelvan los bloqueos
energéticos que pueden estar provocando enfermedades y así se recupere el equilibrio,
la energía vital fluya libremente y se recupere la salud. Una terapia sin duda
eficaz y espectacular.
(Más información en el número 13).Nuestro planeta es un gigantesco
imán con sus propias líneas de fuerza que se encuentra inmerso en campos energéticos
extraterrestres: las energías cósmicas que nuestra tecnología es capaz de medir
y, parcialmente, interpretar. Pues bien, ese poder universal ha sido utilizado
desde tiempos inmemoriales para la curación a través de muy diversas técnicas
que pretenden canalizar y armonizar esa fuente inagotable de fuerza para recuperar
la perdida salud de los pequeños microcosmos humanos. Y una de esas técnicas es
la
Gemoterapia, tan antigua que de hecho los egipcios ponían piedras en
sitios muy determinados de las envolturas de sus momias para mantener la energía
de sus centros energéticos y fortalecer así las posibilidades del muerto en el
largo y difícil viaje al otro mundo. La
Medicina Tradicional China, por
su parte, utilizaba polvos de distintas piedras como medicamentos y la sabiduría
védica de los antiguos hindúes ha utilizado las piedras preciosas como armonizadores
de los centros vitales, los
chakras, que rigen la energía de nuestros cuerpos
material y astral. Las gemas actúan pues, por un lado, como catalizadores de la
luz y el color con sus propios efectos cromoterápicos pero también tienen vibraciones
energéticas específicas que potencian la energía global de nuestro organismo y
estimulan los distintos centros vitales. La
Gemoterapia es, en fin, una
forma de tratamiento holístico que se alinea junto con otras formas de medicina
energética comprobadamente eficaces y no agresivas, tan denostadas a veces pero
tan innegablemente activas siempre.
(Más información en la sección de Medicinas
Complementarias del número 14).Puede decirse que esta actualísima
rama del arte de curar viene a ser una síntesis de conceptos tradicionales expresados
desde la más antigua
Medicina Tradicional China: la idea del equilibrio
entre el positivo y el negativo, lo masculino y lo femenino, lo oscuro y lo luminoso.
Esta disciplina parte del planteamiento de que el ser humano es una suma de energías
que deben permanecer equilibradas para el buen funcionamiento del conjunto, no
sólo orgánico sino también mental. Reconoce y maneja dos tipos básicos de energía
que hace complementarias: la eléctrica y la magnética, cada una de las cuales
puede ser positiva o negativa, activa o pasiva, alterna o directa e intermitente
o constante. Para la
Psicotrónica todas las personas necesitan cargar su
pila personal para funcionar de manera equilibrada lo que se hace accediendo a
determinadas fuentes naturales y con una serie de ejercicios de autoconsciencia
para aprender a dirigir la energía a los centros cerebrales que han de recanalizarla
posteriormente. Y ello sin olvidar que las personas de sexo masculino son más
eléctricas que las de sexo femenino y que, en general, se es más eléctrico cuando
se actúa de manera impulsiva y directa, cosa que hay que tener en cuenta ya que
las personas eléctricas tienen menos necesidad de cargarse que las magnéticas
y pueden llegar, con relativa facilidad a una sobrecarga. Para enmendar esta situación
los psicotrónicos emplean el antiguo concepto chino del
yin y el
yang
y utilizan elementos equilibradores de origen mineral -sobre todo piedras preciosas
y semipreciosas- sobre los
chakras pero también recurren a la alimentación
y a la corrección de algunos hábitos para facilitar el regreso al equilibrio.
(Más información en la sección de Medicinas Complementarias del número 15). La columna vertebral,
móvil y flexible, eje de nuestro cuerpo, está -como el resto de nuestro organismo-
increíblemente bien diseñada... pero no aguanta muchas veces el mal uso que hacemos
de ella. Y de ahí que
Osteopatía, Kinesiología, Shiatsu, Quiropráctica
y algunos otros sean términos que han entrado en nuestro lenguaje diario. Y es
que, con variantes de técnica y abordaje, estas disciplinas tienen un objetivo
común: el alivio de los dolores crónicos articulares y, más concretamente, el
de espalda. Por ejemplo, la Osteopatía consiste en manipulaciones manuales -especialmente
de la columna- para desplazar los huesos a localizaciones más adecuadas según
la patología que presenta el paciente. Obtiene buenos resultados en trastornos
crónicos como artrosis, lumbago, algunos tipos de ciática, jaquecas, vértigos,
insomnios, gastritis, colitis espásticas o hemorroides y también en algunos tipos
de asma, bronquitis irritativas y sinusitis. En cuanto a la
Quiropráctica,
a diferencia de la Osteopatía centra su actuación exclusivamente sobre las presiones
directas ejercidas sobre las vértebras a las que consideraba fuentes únicas de
patología. Los
kinesiólogos, por su parte, utilizan la
Termocopla o
Neurocalómetro junto con la máquina buscapuntos de la Acupuntura y establecen
los diagnósticos por alteraciones de la forma y la función muscular. Por lo que
respecta al
Shiatsu viene a ser un masaje de palmas y dedo pulgar que sigue
los puntos de acupuntura, especialmente a lo largo de la espalda y en el trayecto
de los largos nervios de las piernas. A diferencia de las técnicas anteriores
se trata de una "medicina energética" que estimula los puntos correspondientes
a la acupuntura china estimulando el sistema muscular, vascular y linfático. El
punto débil de estas técnicas es que al no actuar muchas veces sobre las causas
que producen la enfermedad (sobrepeso, estrés...) resuelven el tema momentáneamente
pero las causas iniciales siguen actuando.
(Más información en la sección
de Medicinas Complementarias del número 16). Es una técnica de relajación parecida
a la
Digitopuntura a la japonesa ya que fue en este país donde nació a
principios de siglo y desde allí se ha hecho popular en el resto del mundo por
su facilidad de aprendizaje y sus buenos resultados. El
Shiatsu se basa
en los conceptos de "ho" (dar energía) y "sha" (quitar energía) y sirve precisamente
para eso: a través de la presión con los dedos o la palma de la mano -pero también
de los codos, rodillas y hasta de los hombros- pretende armonizar la energía del
organismo afirmando o dispersando la misma con la presión sobre los meridianos
que recorren el cuerpo. El
Shiatsu puede practicarse como una terapia o
un sistema de masaje. Para la shiatsu-terapia, basada en la filosofía médica oriental,
hace falta una amplia formación que permita llegar a un diagnóstico correcto y
aplicar una serie de técnicas -a veces bastante complejas- para conseguir la curación
o armonización del enfermo. Pero el shiatsu-masaje, en cambio -que es el que generalmente
se enseña y practica-, busca sólo el alivio de los síntomas y por eso puede ser
una buena técnica de ayuda en muchas enfermedades concretas así como para mantener
un cuerpo sano. En cualquiera de los dos casos lo que se estimula son los puntos
energéticos de la
Acupuntura por lo que, además de relajar, esta técnica
refuerza el sistema linfático, tonifica el sistema nervioso y ayuda a recuperar
el tono vital. Lo bueno del
Shiatsu es la inmediatez de sus resultados:
tras un masaje de presión los músculos contracturados se sueltan y la sensación
es de un gran bienestar que persiste muchas horas.
(Más información en la
sección de Medicinas Complementarias del número 17). La
Programación Neurolingüística (PNL)
es una manera de enfocar el aprendizaje humano que desarrolla maneras de enseñar
a la gente a usar su propio cerebro. Hay que explicar que normalmente nuestra
mente funciona de acuerdo a tres sistemas de representación: el visual, el auditivo
y el kinestésico (tacto y sus especializaciones). Pues bien, para la
PNL
estos sistemas son susceptibles de programación lo mismo que cualquier ordenador.
Sus practicantes insisten en que no se trata de una técnica psicológica; sin embargo,
los resultados que se consiguen en determinadas áreas del comportamiento pueden
ser muy llamativos. Así, en las conductas no deseadas -como pueden ser las fobias,
los miedos o los llamados "traumas" de la infancia-, los frutos de su aplicación
son realmente espectaculares. Hasta el punto de poder curarse una insectofobia
en una sola sesión de media hora tras haberla padecido décadas. También en problemas
de comunicación la
PNL consigue muy buenos resultados, especialmente en
los casos de dificultades de expresión en público, timidez o tartamudeo. Las relaciones
interpersonales pueden igualmente mejorar con la aplicación de este sistema, tanto
las dificultades de convivencia familiar y laboral como las relaciones de pareja;
y, por supuesto, ayuda al logro de objetivos sociales o de estudio. La
PNL
está en sus comienzos pero tiene un amplio campo de trabajo que simplifica muchos
conceptos sobre la conducta y la relación entre las personas y la convivencia
con uno mismo. Por tanto, su futuro es prometedor.
(Más información en
la sección de Medicinas Complementarias del número 18). Prestigioso médico de
renombre mundial el doctor
Jorge Carvajal -miembro de nuestro Consejo Asesor-
se dedica desde hace décadas a la investigación, docencia y desarrollo de terapias
encuadradas en el ámbito de la
Bioenergética y es el creador de la
Medicina
Sintergética. En su práctica de la medicina este singular y extraordinario
médico no sólo reconoce la validez de la observación objetiva sino que reivindica
la necesidad de una aproximación subjetiva al hombre cuya desarmonía se arraiga
frecuentemente en la profundidad de sus emociones. Su trabajo implica rescatar
para la medicina al hombre, esa humanidad viva en terapeutas y pacientes. Porque
sólo una ciencia médica con sujeto puede tener objeto. La
Bioenergética
ha propuesto el rescate del sujeto en su plena integridad volviendo a integrar
aquello que descuartizamos en nuestra loca carrera hacia las subespecialidades.
Desespecializar, integrar y rescatar ese territorio de la conciencia donde tienen
plena vigencia las sincronicidades y las correspondencias es la propuesta de la
Medicina Bioenergética. Lo cierto -para asombro de muchos de sus colegas-
es que los resultados que obtiene con sus pacientes son tan eficaces que en su
entorno se van agrupando cada año más profesionales que ven en su práctica no
tanto algo de carácter alternativo o complementario sino una manera de actuar
y entender al ser humano, la propia existencia y la medicina más acordes con los
conocimientos del siglo XXI. Pero lo que más destaca de este excepcional filósofo
de la Medicina que un día se hizo cirujano es la filosofía que sobre la vida,
el hombre, el mundo, el universo y, por ende, la Medicina, posee.
(Más
información en el número 18).| LA
HIPNOSIS Y LA SOFROLOGÍA |
A muchas personas
les cuesta aceptar aún que con la
Hipnosis o la
Sofrología pueda
ser posible no sólo proporcionar una notable mejoría en muy diversas patologías
sino incluso propiciar la sanación de enfermedades consideradas incurables, como
el cáncer. Pero no es una cuestión discutible: está fehacientemente demostrado.
Explicaremos, por un lado, que el estado hipnótico es una situación de trance
artificial que se alcanza induciendo voluntariamente en el paciente una relajación
cada vez más profunda en la que el consciente se "desconecta" casi por completo
mientras el subconsciente se "abre" y las funciones corporales quedan a cargo
del inconsciente. El hipnoterapeuta actúa sobre la zona de los recuerdos -los
impactos emocionales negativos o traumáticos que sufrimos a lo largo de nuestra
vida se "almacenan" en el subconsciente pudiendo llegar a generar patologías-
a fin de modificar aquello que nos hace estar mal y liberando recursos mentales
para ayudar a recuperar la salud. Eso sí, el simple hecho de llegar a un estado
hipnótico no cura nada. Es la terapia que se aplica en ese estado la que lo hace
posible. Se trata de una técnica muy rápida en sus conclusiones, directa en la
operativa y eficaz en los resultados. En cuanto a la
Sofrología, a través
de una inducción -que puede ser hecha por el propio sujeto o por un terapeuta-
el paciente se relaja lo suficiente para entrar en un nivel intermedio entre el
sueño y la vigilia y, a su través, acceder al estado de consciencia sofrónica
que se ha llegado a llamar de "superconsciencia". En ese estado de duermevela
-en el que permanecen "abiertos" consciente y subconsciente- pueden controlarse
de forma más o menos voluntaria determinadas funciones orgánicas y mentales, disminuye
el nivel de estrés, el organismo produce menos adrenalina -y el resto de elementos
bioquímicos responsables de la situación de "alerta máxima" en el que habitualmente
nos movemos- y a partir de ahí puede profundizarse en ese estado sofrónico y dirigirlo
hacia la acción curativa que se desee.
(Más información en la sección de
Medicinas Complementarias del número 19
y en los números 54 y 58). Esta rama de la Psicología preconiza
el uso de los sonidos curativos en tres circunstancias fundamentales: los desórdenes
espaciotemporales, los trastornos del pensamiento y los de la afectividad. Siempre,
por supuesto, como sistema complementario de otras técnicas de actuación psicoterapéutica.
Hay dos circunstancias básicas en las que la terapia musical está indicada: la
debilidad intelectual y las psicosis profundas; siempre como método para contactar
con el paciente y herramienta para su reeducación. En el déficit intelectual -y
también en los casos de niños autistas- la música permite "contactar" con los
niveles más primarios del paciente a través de una primera fase rítmica que estimule
el nivel fisiológico y permita una toma de conciencia elemental por parte de la
persona tratada. En las psicosis -que comportan un trastorno de la personalidad-
la música es un elemento imprescindible para la toma de contacto. La característica
de universalidad y la actuación con los distintos planos psicosomáticos del ser
humano hace que pueda manejarse de acuerdo con cada caso y, por supuesto, sin
recetas específicas. Y no sólo eso. La música se está utilizando cada vez más
en situaciones muy variadas que no son propiamente enfermedades mentales sino
muchas veces situaciones o secuelas de otro tipo de problemas generales (en terapia
de pareja, en problemas como el alcoholismo, en la preparación del parto, como
técnica complementaria para el tratamiento del dolor, etc.) Se trata, en suma,
de una técnica con posibilidades ilimitadas sobre la que actualmente se están
llevando a cabo numerosas investigaciones y estudios para conocer a fondo su campo
de acción y sus posibilidades terapéuticas.
(Más información en la sección
de Medicinas Complementarias del número 20).
Hace veinte años el científico
y filósofo norteamericano
Paul R. Scheele comenzó a estudiar a aquellas
personas aparentemente superdotadas que eran capaces de incorporar información
con mayor rapidez, profundidad y comprensión que la media de los mortales. Y Scheele
llegó a la conclusión de que el secreto de las mentes superdotadas es su capacidad
para integrar, tanto consciente como inconscientemente, el hemisferio lógico con
el intuitivo. Y entendió que ésa era la clave que les permitía un mejor aprovechamiento
de sus recursos mentales, capacidad que puede ser estimulada y entrenada. A partir
de ese hallazgo acometió la tarea de diseñar un método que ayudara a ejecutivos,
estudiantes y educadores a incrementar su habilidad para manejar con éxito la
ingente cantidad de documentación que nuestras sociedades modernas generan. Y
pronto, su sistema -conocido como
Photo-reading o
Foto-lectura y
que se basa en la capacidad mental para procesar información en un nivel preconsciente
y requiere un mínimo de confianza y apertura hacia un potencial que hasta el momento
nos resulta desconocido- comenzó a cosechar éxitos y numerosas empresas enviaron
a sus ejecutivos a ejercitarse en uno de los programas más innovadores de aprendizaje
acelerado que se conocen en nuestros días. Por poner un ejemplo, diremos que con
Photoreading se pueden leer 25.000 o más palabras por minuto. Además logra
un aumento de la concentración, potencia la inteligencia y la creatividad y nos
hace más intuitivos.
(Más información en el número 21). En el conjunto energético
que es nuestro organismo existen una serie de canales y vórtices de energía que
fueron ya delimitados por las antiguas culturas orientales y aprovechados -mediante
su estimulación- para el tratamiento de muchas enfermedades. Pues bien, a principios
del siglo pasado -tras dedicar varios años al estudio de los meridianos y puntos
reflejos descritos por la medicina oriental-
W. Fitzgerald dividiría el
cuerpo en diez zonas planteando que la energía que fluye por ellas tiene su correspondencia
en puntos reflejos de manos y pies estableciendo así el primer mapa occidental
de
Reflexología Plantar. Pero el paso más importante lo daría
R. St.
John quien llegó más tarde a la conclusión de que las alteraciones que encontraba
en el estudio de las zonas reflejas del pie tenían además su correspondencia con
bloqueos de la columna vertebral y problemas en la esfera psíquica. De ahí que
planteara la existencia de una matriz temporal en los puntos reflejos vertebrales
dando lugar a lo que llamaría
Técnica Metamórfica, aplicable no sólo a
los problemas físicos generales sino a los desequilibrios de la esfera psíquica
y espiritual en la medida en que también actúa sobre el esquema prenatal que todos
llevamos superpuesto en las zonas reflejas. El practicante de esta técnica -que
consiste básicamente en masajear las manos, los pies o la cabeza, indistintamente-
no tiene en cuenta pues los síntomas ni las enfermedades sino que actúa siempre
sobre ese esquema prenatal para que sea la propia fuerza vital del organismo la
que armonice de nuevo a la persona enferma y ésta sane. En resumen, se trata de
uno de los métodos más sencillos para conseguir bienestar y, practicada con frecuencia,
contribuye a mejorar el estado físico gracias a la activación de la circulación
de retorno y a una mayor actividad en la eliminación de tóxicos.
(Más información
en la sección de Medicinas Complementarias del número 23). Se trata de una disciplina desarrollada
en la segunda mitad del siglo XX que estudia la parte pigmentada del ojo -el iris-
y analiza su estructura y cambios de pigmentación para establecer un balance de
la salud global de un individuo. Y es que en los ojos se refleja el estado de
cada uno de nuestros órganos. Actualmente con la
Iridología no sólo es
posible saber si un ser humano está sano o no sino que además permite conocer
el estado, el tipo de dolencia y la gravedad de la misma. Por ejemplo, en el iris
pueden reconocerse tanto las tendencias patológicas, los procesos agudos o crónicos
o las lesiones como los cambios favorables de dolencias que se encuentran en fase
de remisión. En el iris se pueden observar debilidades y fortalezas adquiridas
o innatas de los diferentes tejidos, glándulas y órganos, el estado de los sistemas
gastrointestinal, nervioso o circulatorio y, en general, la situación del organismo
del individuo. Sustancias tóxicas, congestiones, inflamaciones o infecciones también
provocan signos en los iris y en ellos es posible leer el grado de acidez del
organismo y deficiencias nutricionales así como el grado de respuesta del cuerpo
a un tratamiento que se esté llevando a cabo. Pero también se pueden prevenir
enfermedades ya que permite detectar el comienzo de una dolencia antes de que
se manifieste físicamente. Así ocurre por ejemplo con la diabetes, los trastornos
cardiovasculares, la apendicitis o las anemias. Pero también en el caso de la
tuberculosis, que se ve en el iris mucho antes de que se pueda hallar el bacilo
de Koch en el esputo del paciente o en los análisis con rayos X. Pues bien, recientemente
esta disciplina ha dado un salto cuantitativo y cualitativo en su desarrollo científico
con la postulación de la llamada
Iridología de Reflejo Múltiple, propuesta
que cuestiona en buena medida las teorías publicadas hasta el momento y que aporta
conocimientos novedosos (lea lo que explicamos sobre ello en este mismo número
en el apartado dedicado a
Métodos
de Diagnóstico).
(Más información en la sección de Medicinas
Complementarias del número 25
y en el número 71).
| LA
INMUNOESTIMULACIÓN CON TAMBORES |
Los pueblos llamados
primitivos demuestran constantemente poseer un grado de intuición difícilmente
concebible desde una perspectiva etnocentrista. Y la ciencia occidental no hace,
en muchas ocasiones, más que terminar reconociendo la eficacia terapéutica de
sus remedios ancestrales. Pues bien, uno de esos remedios cuyas bondades han sido
científicamente validadas es el sonido de los tambores, empleado por numerosas
culturas en sus ceremonias colectivas de sanación. Y es que según el
Instituto
del Bienestar Mente-Cuerpo adscrito al californiano
Centro Médico de Meadville
un tipo particular de tamboreo de grupo, conocido como tamboreo compuesto, está
relacionado con un incremento en la actividad de las células defensivas capacitadas
para combatir el cáncer y las enfermedades virales. Es más, además de aumentar
la fortaleza de las células asesinas naturales y de los linfocitos el estudio
corroboró otro hecho significativo: las personas sometidas a la terapia mejoraban
su situación de estrés al aumentar en el plasma sanguíneo la proporción de la
DHEA respecto al cortisol lo que beneficia al sistema inmune. El estudio
concluye que el tamboreo posee el potencial de modular determinados parámetros
neuroendocrinos y neuroinmunológicos. ¿Y por qué el tamboreo resulta ser una experiencia
tan poderosa? Las razones científicas no se conocen bien aún pero los sacerdotes
y chamanes, desde su propia perspectiva mística, afirman que todo lo que existe
posee una vibración y que ese ritmo primario,
"el latido del universo",
es despertado en el microcosmos del individuo por el sonido del tambor y experimentado
como una energía interna que permite la experiencia terapéutica.
(Más información
en el número 26). Corría el año 1785 cuando el científico
holandés
Von Marum descubrió que las descargas eléctricas dejan en el aire
un olor extraño pero tuvieron que pasar más de cincuenta años para que el investigador
alemán
C. F. Schoenbein clasificara ese "extraño aroma en el aire" dándole
el nombre de "ozono" que en griego significa "olor". Más tarde el también científico
J. L. Soret descubriría que es un gas compuesto por tres átomos de oxígeno
y
M. P. Otto estableció su densidad, peso molecular, etc., logrando producirlo
y controlarlo artificialmente. Siendo
Werner von Siemens el primero que
creó -ya en el siglo XIX- un generador de ozono en el que se inspiran los ozonizadores
que se emplean en la actualidad para diferentes usos. Tal es, de forma muy resumida,
la secuencia de los pasos que llevaron al descubrimiento y catalogación química
del ozono. Luego, ya en el siglo XX, comenzaría también a acumularse la documentación
científica y médica sobre sus numerosas y diversas propiedades terapéuticas entre
las que se cuentan las de ser un excepcional microbicida, disminuir los efectos
nocivos de los radicales libres, estimular el sistema inmune, combatir todo tipo
de infecciones, corregir las huellas del envejecimiento prematuro, desintoxicar,
revitalizar y tonificar el organismo, actuar como antiagregante plaquetario y
ser útil en el tratamiento de dolencias tan diversas como las hernias discales,
la fibromialgia, las migrañas, la hepatitis, las varices, la angina de pecho,
la psoriasis, el hígado graso, la artritis reumatoide, la celulitis o afecciones
neurodegenerativas como el Parkinson, la demencia senil, la hipoacusia neurosensorial
o las maculopatías, entre otras muchas. Además es un excelente desinfectante y
conservante de productos alimenticios, imprescindible en la preservación de carnes,
pescados, mariscos, frutas, hortalizas, quesos, huevos, embutidos, etc. Sin reacciones
adversas. Es más, en algunos productos mejora incluso sus propiedades nutricionales
y/o funcionales.
(Más información en los números 27,
33, 34,
36, 98
y en la sección de Alimentación del número 99).
Algunos expertos aseguran que con la
Quiropráctica pueden solucionarse el 85% de los problemas cervicales y
el 87% de los dolores lumbares. Pero a pesar de estas contundentes cifras y de
que se creó hace más de un siglo esta técnica terapéutica sigue siendo poco conocida
en España. Su nacimiento se remonta a 1895 cuando
David D. Palmer, tras
estudiar a fondo la relación de la columna vertebral con el sistema nervioso,
la musculatura y los órganos del cuerpo desarrolló un método de tratamiento que
centraba su actuación exclusivamente en las presiones directas ejercidas sobre
las vértebras a las que consideraba fuentes únicas de patología. Y es que el quiropráctico
no se limita a "colocar las vértebras en su sitio" con maniobras rápidas y precisas.
En realidad, con los ajustes lo que consigue es restaurar el flujo nervioso y
hacer que el sistema nervioso funcione normalmente. Además el quiropráctico aconseja
sobre la dieta más adecuada, la higiene postural correcta y recomienda los ejercicios
y técnicas de relajación más apropiados para el paciente. Con ello logra resolver
muchas veces problemas que aparentemente tienen poco que ver con las alteraciones
de la propia columna como dolores de cabeza, fatiga general, falta de apetito,
insomnio e, incluso, determinados tipos de estreñimiento, constatando así la estrecha
relación existente entre la columna vertebral y el sistema nervioso. La ventaja
del método es que no utiliza ningún tipo de cirugía ni medicación química salvo
ocasionalmente algo de calcio y, generalmente, en formas biológicas. En muy pocas
ocasiones se producen reacciones al tratamiento; y en caso de producirse duran
uno u dos días y van desde somnolencia o exceso de vitalidad hasta mareos o dolor
de cabeza.
(Más información en el número 28).
Utilizar picaduras de abeja para
curarse puede parecer una conducta extraña pero la
Apiterapia -que así
se llama esta técnica- no es algo nuevo.
Hipócrates ya trataba su reumatismo
con veneno de abejas y el emperador
Carlomagno lo utilizaba para sus ataques
de gota. Sin embargo, el despegue de la
Apiterapia moderna se sitúa en
1935 al publicarse el libro
Terapia con veneno de abeja del doctor
Bodog
F. Beck en el que se menciona que, además de natural, este remedio es muy
eficaz para tratar muchas dolencias. Entre ellas, artritis reumatológicas, psoriasis,
verrugas, herpes, hernias, lumbalgias, asma, enfisema, obstrucción pulmonar crónica,
hipertensión, arritmias, aterosclerosis, varices, pérdida de audición o de vista
y glaucoma. Además estimula la curación de los huesos y se emplea para tratar
la depresión. Las abejas, depositadas sobre el cuerpo del paciente, terminan clavando
su aguijón -quizás como mecanismo de defensa- allí donde perciben una concentración
excesiva de energía y no pican si no es "el sitio" adecuado. Es como si las abejas
supieran dónde picar y, curiosamente, lo hacen en los mismos puntos que describe
la Acupuntura. Es más, según quienes la practican, en una fase ya avanzada, tras
varias sesiones, al recibir la picadura de la abeja los pacientes perciben claramente
que la energía vuelve a circular por sus meridianos energéticos. La eficacia del
tratamiento con
Apiterapia según un estudio efectuado sobre 101 enfermedades
en 2.010 pacientes es del 64,5% aunque en algunas enfermedades la efectividad
ronda el 100%. Hoy día no es necesario someterse a la picadura de la abeja directamente
pues existen ya productos que comercializan los ingredientes del veneno y permiten
aplicarlos de forma más cómoda, rápida, aséptica y controlando la dosis.
(Más información en el número 29).El uso de animales como agentes
auxiliares del hombre tiene larga tradición en el ámbito de la rehabilitación.
Y uno de esos "animales terapéuticos" es, sin duda, el caballo. Así, la
Hipoterapia
es una modalidad terapéutica aún poco conocida en España pero muy recurrente en
otros países que utiliza al caballo para rehabilitar, estimular y relajar al paciente
además de corregir dolencias o patologías puntuales y mejorar el metabolismo global
de cualquier persona. Se trata de una especie de eslabón que engarza de forma
armónica e integral la rehabilitación, la psicoterapia y el deporte. Con la
Hipoterapia
la recuperación muscular y la mejora del equilibrio y la coordinación ocurren
paralelamente al desarrollo de la autoestima en personas víctimas de accidentes
graves, parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, esclerosis múltiple y otras
discapacidades. Esa mejora de la salud en general se consigue a través de la marcha
cadencial de un caballo debidamente conducido por un hipoterapeuta. Y es que el
paso del animal transmite a quien lo monta -dependiendo del tamaño del caballo-
entre 90 y 110 impulsos rítmicos por minuto en los tres planos del espacio. Ello
hace que el jinete experimente fuerzas opuestas (centrífugas y centrípetas, de
avance y retroceso, elevación y descenso, desplazamientos laterales y rotaciones)
que repercuten sobre su pelvis, cintura, columna y caja torácica. Estos movimientos
inducidos y reiterados activan un gran número de cadenas cinéticas e, incluso,
repercuten sobre la dinámica respiratoria además de provocar activación sensorial,
acción muscular y despertar los reflejos del jinete. De ahí que se pueda coincidir
con el historiador
Jenofonte que ya en el siglo V antes de Cristo hablaba
del
"saludable ritmo del caballo".
(Más información en el número
29). Para la Otorrinolaringología la función
del oído es oír. Para
Alfred A. Tomatis -también otorrinolaringólogo- es
escuchar. Y ahí empezó la polémica. Porque la diferencia entre oír y escuchar
es muy clara: oír es un acto pasivo y escuchar un proceso activo. A partir de
ahí Tomatis desarrollaría un método que hoy sirve tanto para ayudar a las mujeres
a tener un mejor embarazo y parto como para resolver problemas de aprendizaje
en los niños (miles de niños han mejorado su habilidad para la lectura y el lenguaje
aumentando notablemente su rendimiento escolar) o tratar patologías mentales en
adultos (este método se emplea como terapia para la depresión en personas con
episodios reiterativos o con tendencia hacia la angustia). ¿Y en qué consiste
el método? Pues inicialmente fue un sistema terapéutico que basaba la curación
en la recreación de la voz materna tal como se oye cuando aún estamos en el útero.
Hoy es mucho más. El sistema es simple: la voz de la madre se introduce en una
máquina creada por Tomatis -a la que se conoce como el
Oído Electrónico- que
la transforma en un sonido similar al que oiría el enfermo si estuviera en el
interior de la madre. El médico francés observó -y sus numerosos seguidores lo
siguen haciendo- que esos sonidos producen un gran impacto tanto en los niños
como en los adultos. Los niños, por ejemplo, se relajan ya que oír la voz de su
madre como sonaba cuando estaban en su interior les tranquiliza y a los adultos
oír esa voz transformada les sirve para completar su proceso de desarrollo reprogramando
cada etapa por medio de esa experiencia. Los resultados terapéuticos son tan espectaculares
que el trabajo de Tomatis terminaría recibiendo el reconocimiento de la Academia
Francesa de Ciencias.
(Más información en el número 29).| LA
ESTIMULACIÓN MULTISENSORIAL |
Afortunadamente
hoy las personas que sufren lesiones cerebrales graves causadas por un mal parto
así como las que padecen parálisis cerebral, retraso psicomotor, autismo, hemiplejia,
tetraplejia, hiperactividad, hidrocefalia, dislexia, síndrome de Down o cromosoma
X frágil pueden mejorar notablemente su calidad de vida y sus capacidades físicas,
sensoriales e intelectuales gracias a las técnicas -poco conocidas aún en nuestro
país pero que son el resultado de décadas de trabajo e investigación por parte
de expertos, especialmente neurólogos norteamericanos- que se aplican en los madrileños
Institutos Fay para la
Estimulación Multisensorial que dirige
Carlos
Gardeta, miembro de nuestro Consejo Asesor. Su filosofía se basa en el hecho
de que el ser humano está utilizando un porcentaje mínimo de su capacidad cerebral
total lo que implica que existe una cantidad muy alta de neuronas sanas que, con
la estimulación adecuada, pueden llegar a especializarse en las funciones de aquellas
que murieron. Así, se podrían cerrar los circuitos rotos a causa de la lesión
cerebral y se reconstruiría la cadena por la que viaja la información. Y eso es,
precisamente, lo que hacen en
Institutos Fay: reestimular las áreas del
cerebro no afectadas para que asuman las funciones de las que han sufrido lesión.
No se trata pues de curar sino de mejorar, de llevar al niño o adulto con lesión
cerebral grave a la mejor situación que le permita su organización neurológica
para que su cerebro desarrolle correctamente las funciones para las que fue diseñado.
En personas con lesiones muy graves cualquier pequeño resultado positivo merece
la pena. Y el mismo método se utiliza también para ayudar a niños con problemas
de aprendizaje o con retraso escolar. Los resultados son excelentes.
(Más
información en los números 32,
41 y 42).Una inadecuada alimentación,
la escasez de fibra, la falta de ejercicio, el estrés, los problemas emocionales
y las insanas costumbres de nuestra sociedad actual son algunas de las causas
que provocan la mayor parte de los desarreglos de nuestro aparato digestivo. Y
es que a veces la materia que consumimos y debiera ser evacuada permanece en nuestro
interior fijándose en las paredes del intestino durante largo tiempo donde se
pudre y fermenta generando multitud de toxinas que terminan siendo absorbidas
por el organismo. Con lo que se produce una especie de autointoxicación que va
poco a poco minando el bienestar de todo el cuerpo. Uno de los primeros síntomas
de que algo va mal en nuestro intestino es padecer estreñimiento, problema que
al parecer afecta a la mitad de los españoles. Pero no es la única señal de alarma
que emite el cuerpo cuando algo no funciona. Flatulencia, pesadez, falta de regularidad
en las deposiciones, heces blandas o bien muy duras y pequeñas, dolor abdominal
o ganas inútiles de defecar son evidencias de que nuestro intestino no funciona
bien. Es más, multitud de síntomas -dolores de cabeza, cansancio crónico, falta
de vitalidad y de concentración, depresiones, agresividad, reuma, poliartritis,
hipertonía, afecciones cutáneas, alergias y otras dolencias- pueden deberse a
ese mal funcionamiento intestinal. No en vano hay quien dice que
"el intestino
es la raíz del árbol llamado hombre". Lo más oportuno entonces será hacerse
una Hidroterapia de Colon, técnica que consiste en introducir en el intestino
grueso agua filtrada a temperatura y presión controladas para limpiar su interior.
Se eliminan así las toxinas que producen esa autointoxicación constante y, como
consecuencia, mejora el estado del sistema inmune y el de todo el organismo en
general. Sencillo, rápido e indoloro es útil en todo tipo de dolencias.
(Más información en el número 33).
¿Sabía que existen técnicas de psicoterapia
que resuelven problemas psicológicos concretos en una sola sesión con una tasa
de éxito del 90% y que, sin embargo, son prácticamente desconocidas en España?
Pues tal es el caso de las llamadas
técnicas tapping, también conocidas
como
meridian therapies, power therapies o
psicología energética.
Fobias, recuerdos traumáticos, ansiedad, depresión, insomnio, adicciones, problemas
infantiles, problemas de aprendizaje y hasta ciertos dolores físicos (musculares,
articulares, de cabeza, etc.) o problemas respiratorios desaparecen simplemente
efectuando unos suaves golpes con los dedos en determinados puntos de acupuntura
(lo que se conoce como hacer
tapping) mientras se está mentalmente enfocando
el problema a tratar. Tan efectivo como sorprendente. La psicoterapia energética
considera que cuando tenemos un pensamiento relacionado con una situación traumática
éste
dispara una perturbación en el sistema energético -creada y asociada
al pensamiento en el momento del trauma- que, a su vez, induce los cambios bioquímicos
que provocan la reacción emocional. Bien, pues al realizar el
tapping -es
decir, al golpear ligera y repetidamente determinados puntos de
Acupuntura-
lo que hacemos es normalizar esa perturbación energética intermedia, motivo por
el que la respuesta emocional ya no se produce aunque el pensamiento anteriormente
problemático vuelva a presentarse en la mente. Además una de las ventajas obvias
de las
técnicas tapping es que en el caso de que no supongan una mejora
sustancial en el estado del paciente son cuando menos inocuas; es decir, carecen
de efectos secundarios o iatrogénicos. Y no se precisan aparatos ni medicamentos;
ni siquiera es necesario visualizar o provocar catarsis emocionales como en la
psicoterapia convencional. Ello, unido a su sencillez de aprendizaje, las convierte
en una herramienta excelente para cualquiera que esté normalmente cerca de personas
con problemas de salud.
(Más información en el número 33).Así como el
Tai-Chi -esa gimnasia
casi estática- favorece el equilibrio físico y mental de la persona, el
Qigong
(se pronuncia "
chikung" y literalmente significa "ejercicio de respiración")
es un paso más allá en la búsqueda de ese equilibrio a través de la respiración
y de posturas favorecedoras de la circulación de la energía por el cuerpo a fin
de desarrollar un control mental que ayude a superar los problemas físicos. Y
es que para la Medicina oriental la respiración -en este caso, la respiración
abdominal que es mucho más profunda que la pulmonar- es fundamental para que la
energía del cuerpo fluya bien a través de la sangre. De esta forma el
Qigong
se convierte en una auténtica herramienta terapéutica tanto para la prevención
como para el tratamiento de diversas dolencias. Según el maestro de
Qigong
Shaolín (una de sus variantes)
Wong Kiew Kit -internacionalmente reconocido
por la sencillez y efectividad de sus enseñanzas que ayudan a prevenir e incluso
tratar con éxito enfermedades que muchos médicos siguen considerando incurables-
"el Qigong
es el arte de la energía y su objetivo fundamental es promover
un flujo armonioso de la misma". Es decir, se trata de asegurarse de que el
cuerpo disponga de la energía suficiente para reparar los tejidos dañados, eliminar
los desechos tóxicos, tener un sistema inmune elevado, etc. Y eso se consigue
eliminando los bloqueos energéticos que puedan existir y aumentando la cantidad
de energía del organismo al máximo para que éste pueda superar la enfermedad -sea
cual sea- y recuperar la salud. Algo que, según el maestro Wong, logra el
Qigong,
ideal pues para mantener la salud física, energética, mental y espiritual.
(Más información en en la sección de Medicinas Complementarias del número 34
y en el número 75).| LA
TERAPIA MEDIANTE EL SONIDO DE CUENCOS DE CUARZO |
Ya
Pitágoras afirmaba que
"cada cuerpo celestial, cada átomo, produce
un sonido particular debido a su movimiento, ritmo o vibración". Por tanto,
cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo vibran continuamente a una determinada
frecuencia. Y cuando esa frecuencia se altera se rompe la armonía y aparece lo
que conocemos como enfermedad. También sabemos hoy -por el principio de resonancia-
que es posible modificar esas frecuencias alteradas a través de la transmisión
de otras frecuencias. Y eso es lo que convierte al sonido en un proceso terapéutico
capaz de abrir la puerta al equilibrio físico, emocional, mental y espiritual.
Por otro lado, el cuarzo posee una gran afinidad con el hombre. A fin de cuentas
hay cuatro moléculas de sílice (cuarzo) en cada una de nuestras células y también
está presente en la estructura cristalo-coloidal líquida del cerebro así como
en el ADN, los huesos, la sangre, el cabello, la piel, las uñas, etc. Pues bien,
por todas estas razones el sonido provocado por la vibración de los cuencos de
cuarzo es de gran utilidad terapéutica. Hablamos de un sonido que emite e induce
un modelo de onda
alfa que es el que emite el cerebro en los estados meditativos
y de profunda calma. Y se ha podido comprobar que en esos estados hay un aumento
significativo de la producción de linfocitos T. Además equilibra el cuerpo energético
y los
chakras disolviendo bloqueos en el cuerpo físico y sutil. Asimismo
la vibración repercute en la columna que actúa como vehículo de resonancia y se
extiende a través del sistema nervioso a nuestras células, tejidos y órganos.
De ahí que se utilice esta terapia para tratar múltiples dolencias, incluidas
contracturas musculares, roturas y otros problemas óseos pero también artrosis,
problemas circulatorios, piedras en el riñón, depresiones o problemas neuronales,
entre otras.
(Más información en el número 35).
Se trata de una forma de electroterapia
que revitaliza y desintoxica nuestro organismo al tiempo que estimula sus defensas
y favorece la microcirculación sanguínea. Se emplea con éxito para tratar numerosas
dolencias de forma rápida e indolora. Y todo ello sin efectos secundarios. Su
secreto es que la corriente que se utiliza para aplicar esta terapia es una microcorriente
continua y regulada producida por un generador que incorpora un microprocesador
de alta tecnología. Continua quiere decir que penetra en el cuerpo venciendo la
resistencia que opone la piel y
regulada significa que el generador lo
hace de forma "inteligente"; esto es, el microprocesador hace una "lectura" del
estado del tejido y si por alguna razón tiene que bajar la intensidad de la corriente
lo hace de forma automática. Así se evitan daños indeseables a nivel celular y
no se perturba el mecanismo eléctrico normal de ningún tejido u órgano. El tratamiento
en sí consiste en colocar sobre el cuerpo del paciente dos electrodos conectados
al generador mencionado. Así, el cuerpo humano se convierte en uno más de los
elementos de un circuito eléctrico. La corriente eléctrica que se aplica durante
la terapia desplaza los iones presentes en los tejidos. Y lo mismo puede extraerlos
del organismo que introducirlos. Por tanto, teniendo en cuenta la cantidad de
sales minerales, principios activos, moléculas orgánicas, medicamentos diversos,
etc., que se presentan en forma de iones, las posibilidades terapéuticas de la
Ionocinesis son muy numerosas. A eso hay que sumarle el hecho de que es compatible
con cualquier otro método terapéutico de la medicina convencional y que constituye
un excepcional coadyuvante para el tratamiento de dolencias tan diversas como
arteritis y cardiopatías, hepatitis, cólicos hepáticos, hemorroides, cataratas,
úlceras estomacales, estreñimiento, celulitis, cicatrices, artrosis, gota, problemas
inmunes, tendinitis, fracturas y hasta cáncer.
(Más información en el número
40).
La
Terapia Neural o
Neuralterapia
no sólo es un método sumamente eficaz para aliviar el dolor sino que logra además
excelentes resultados en el tratamiento de diversas enfermedades agudas, crónicas
y degenerativas. Es una terapia integral que permite regular y equilibrar el sistema
nervioso vegetativo inyectando microdosis de anestésicos locales -preferentemente
procaína- en puntos dolorosos, cicatrices, gelosas, glándulas, ganglios y nervios
periféricos con el fin de restablecer en el organismo el orden biológico alterado
por la enfermedad y conseguir así la curación. El efecto terapéutico de la procaína
en el sistema nervioso vegetativo aumenta la energía vital del organismo, anula
los bloqueos energéticos que por vía neural instauran procesos patológicos a distancia
y estimula en el organismo enfermo la activación de sus fuerzas inmunobiológicas
y sus mecanismos autocurativos. Es pues una terapia equilibrante con respuesta
específica e individual. Pues bien, esta terapia es eficaz en casos de cefalea
y migrañas, enfermedades cardíacas y circulatorias, amigdalitis, faringitis, sinusitis
y otitis, asma bronquial, artritis, artrosis y lumbalgias. También ayuda en casos
de estrés y decaimiento físico y anímico así como en las depresiones nerviosas
y trastornos de la vejez. Y es igualmente útil como coadyuvante en las enfermedades
oncológicas y en los tratamientos de quimio y radioterapia -que no aconsejamos-
al paliar las molestias y mejorar la calidad de vida del paciente. Según quienes
la aplican la
Terapia Neural no es la panacea pero sí un método curativo
superior a los ortodoxos en muchas patologías.
(Más información en el número
45). Muchas personas saben que los cuerpos celestes
influyen sobre el organismo humano de diferentes maneras. Por ejemplo, el ciclo
hormonal de una mujer fisiológicamente activa dura 28 días, exactamente igual
que el ciclo lunar; en Criminología y Psiquiatría se sabe que las noches de luna
llena cambia el carácter de algunas personas; y también que hay un mayor número
de delitos durante los plenilunios. Pero probablemente sólo unas pocas sepan que
la disciplina que se encarga de estudiar esa influencia y canalizarla hasta convertirla
en una forma de terapia se llama
Espagiria. Es más, muchos profesionales
de la salud la consideran como la madre de la
Homeopatía y la abuela de
la
Fitoterapia aunque sea una disciplina independiente y distinta de ellas.
Y son ya numerosos los médicos de las más variadas especialidades que han enriquecido
su arsenal terapéutico con los medicamentos espagíricos al ver los magníficos
resultados que se obtienen con ellos. Y es que los medicamentos espagíricos son
mezclas de tinturas -diluidas o no- obtenidas según una serie de reglas propias
y exclusivas que tienen en cuenta el momento planetario más adecuado. De hecho
las plantas que se emplean para componerlos se recogen en días o momentos concretos
según la posición e influencia de los astros. Por ejemplo, la hierba de San Juan
o hipérico se recoge precisamente durante la noche de San Juan. La manzanilla
se coge a las 5 de la mañana y la caléndula a las doce del mediodía. Además se
recogen a mano sin ningún utensilio ni máquina. Y es precisamente porque a la
capacidad terapéutica de la propia planta se une la influencia beneficiosa de
los astros a cuya influencia ha estado expuesta por lo que el remedio espagírico
-correctamente prescrito- ofrece resultados tan espectaculares en todo tipo de
patologías.
(Más información en el número 45).| LA
REEDUCACIÓN POSTURAL GLOBAL |
Hace ya casi 30
años el francés
Philippe Souchard demostró que problemas aparentemente
inconexos como la artrosis, la tendinitis, las hernias discales, la cifosis, la
escoliosis, el genu valgo o varo, los pies cavos o planos, las contracturas, la
inversión de curvaturas vertebrales y ciertos vértigos o cefaleas tienen un denominador
común: la rigidez de los músculos estáticos, es decir, de los músculos que nos
mantienen en pie. Tales músculos -los grandes desconocidos y olvidados de la Reumatología-
no sólo luchan de forma permanente contra la gravedad sino que además sirven para
otras funciones vitales como la respiración, la suspensión de las vísceras, la
dinámica, etc. ¿Cómo puede uno pues permitir que se debiliten? Cuando eso sucede
todas esas funciones vitales se vienen abajo. Es más, ante cualquier agresión
tenderán a hacerse aún más rígidos. Pues bien, la
Reeducación Postural Global
consiste en adoptar una serie de posturas de alargamiento progresivo y global
de las cadenas musculares. Los estiramientos son muy suaves y se acompañan de
pequeñas contracciones de los músculos que duelen, algo que permite de forma automática
hacer que pase el dolor. Una vez ha
pasado ese dolor se avanza un poco
más en el estiramiento. Y si aparece de nuevo, el paciente vuelve a hacer una
contracción suave del músculo para impedir el movimiento. Y así sucesivamente
hasta "limpiar" todo el arco articular. Es decir, el terapeuta trabaja en el umbral
del dolor de manera que sea perfectamente soportable. Nunca se fuerza, como hacen
otras escuelas que, incluso, realizan movilizaciones bajo anestesia. Los resultados
son espectaculares en el tratamiento de numerosas enfermedades y ya desde la primera
sesión se perciben mejorías evidentes.
(Más información en el número 49).
Esta terapia integra los
conocimientos de la tradición oriental sobre los meridianos de energía y prácticas
ancestrales de los Andes con las investigaciones neurológicas más avanzadas. El
resultado de esta síntesis es una precisa herramienta para el diagnóstico y una
eficaz técnica de tratamiento. Además los trabajos de investigación realizados
sobre
Reflexología Facial parecen demostrar que esta forma de terapia tiene
efectos sobre la totalidad del sistema nervioso y favorece además la liberación
de numerosas sustancias bioquímicas ligadas a la respuesta inmune y a los mecanismos
endógenos de control del dolor. ¿Y por qué en la cara? Pues, digamos, "para acortar
el camino". Lo explicamos: la manipulación de ciertos puntos o zonas provoca la
estimulación de las terminaciones nerviosas y de los canales de energía generándose
ondas e impulsos eléctricos. Y éstos viajan a través de las redes nerviosas hasta
llegar a la región del cerebro que se encarga de regular el órgano en cuestión.
Sólo que desde el pie o la mano el recorrido es mucho más largo que desde el rostro
de modo que el impulso o estímulo pierde intensidad y puede encontrar más obstáculos
que le impidan alcanzar su objetivo. De hecho los datos de estudios con electrocardiogramas
y electroencefalogramas confirman que algunos estímulos realizados en los pies
o en las manos no son capaces de incrementar la actividad cerebral y, sin embargo,
cuando la manipulación se aplica en los centros correspondientes de la cara las
ondas cerebrales aumentan. Y con resultados muy prometedores en el tratamiento
de numerosas dolencias, incluso en casos de parálisis cerebral en niños.
(Más información en el número 49).Una de las posibilidades
actuales de mayor renombre en el tratamiento integral de los casos de obesidad
mórbida es la de someterse a un tratamiento no quirúrgico que se practica de forma
ambulatoria -no requiere ingreso- y que combina una singular técnica endoscópica
con una dieta y una terapia de modificación del comportamiento. Consiste en colocar
en el interior del estómago una prótesis inflable -en concreto, un balón de silicona
expansible- que se introduce por la boca con un catéter -previa anestesia tópica
de la garganta y sedación profunda pero sin anestesia general- que se rellena
luego con suero fisiológico y se deja flotando en el estómago. La última parte
de la intervención -que en su conjunto dura entre 20 y 25 minutos- consiste en
retirar el catéter tirando suavemente del extremo externo. Después se cierra una
válvula automática situada en el balón y se da por concluida la intervención.
Dos horas después -tiempo suficiente para reponerse- el paciente puede abandonar
la clínica por su propio pie. Lo que consigue el balón es producir una rápida
sensación de saciedad durante la ingesta alimentaria. Y como el paciente no siente
deseo de comer reduce la ingesta alimentaria y queda satisfecho muy pronto ya
que tiene rápidamente la sensación de que su estómago está lleno. La introducción
del balón se complementa con una dieta baja en calorías y una terapia de apoyo
psicológico. La prótesis suele utilizarse durante seis o siete meses.
(Más
información en el número 52).Las investigaciones efectuadas
en los últimos años en el ámbito de la Genética permiten hoy a cualquier persona
-gracias a avanzados tests- saber no sólo qué alimentos perjudican su salud sino
qué fármacos no actúan positivamente en su caso y/o le hacen daño y cuáles en
cambio le son realmente útiles y eficaces. Lo que nos faculta ya para llevar encima
una lista y evitar cuando vamos al médico que éste nos pueda recetar algo que
pueda perjudicarnos. Tal es una de las posibilidades que ofrece la
Farmacogenómica
-así se llama la disciplina que se ocupa de ello- además de desarrollar medicamentos
a medida para cada paciente atendiendo a sus condiciones genéticas específicas.
Con su implantación masiva no sólo se conseguiría pues en el futuro la optimización
de los tratamientos farmacológicos sino también la minimización de los efectos
secundarios y la reducción de costes. El Dr.
Ramón Cacabelos -catedrático
de Biotecnología y Genómica en la madrileña
Universidad Camilo José Cela
así como presidente de la
Sociedad Española de Medicina Genómica y de la
Fundación Ebiotec- nos lo explicó en detalle.
(Más información en los números
54, 93
y 94).| LA
VACUNA DE ANTÍGENOS DE LA ORINA |
Nuestro organismo
expulsa a través de la orina la clave para la curación de un gran número de enfermedades,
entre ellas el cáncer. Así lo afirma al menos un grupo de investigadores mexicanos
dirigido por el doctor
Salvador Capistrán que desde hace años trata con
buen resultado tumores cancerígenos
(vea en este mismo número lo dicho en el
apartado dedicado a los tratamientos en casos de cáncer) pero también artritis
reumatoide, lupus eritematoso, esclerosis múltiple, espondilitis anquilosante,
epilepsia o alergias de las vías respiratorias y de la piel -entre otras muchas
dolencias- mediante vacunas personalizadas que se elaboran a partir de los antígenos
específicos que existen en la propia orina de los enfermos. Estas fracciones peptídicas
propias de cada persona y que se hallan en su sedimento urinario parecen provocar
una respuesta inmune potente y eficaz que ayuda al organismo a recuperar la salud.
El proceso para la obtención de estas vacunas con antígenos de la orina es económico,
eficaz, sencillo de seguir y, además, inocuo, es decir, sin efectos tóxicos. Lo
curioso es que la orina es considerada fuente de salud desde tiempos ancestrales.
Los hindúes practicaban la
Urinoterapia hace ya miles de años y son cientos
de millones los orientales que la siguen practicando hoy. La ventaja del método
mexicano es que sólo se reintroduce en nuestro cuerpo la sustancia que precisamos
lo que además de ahorrarnos el asco que puede producir beberse un vaso de orina
evita que junto a las sustancias que nos ayudan a recuperar la salud introduzcamos
las toxinas de desecho que también hay en ella.
(Más información en el
número 57).| LA
TERAPIA BREVE ESTRATÉGICA |
¿Qué pensaría si
le dijeran que los miedos se resuelven creando más situaciones de miedo? ¿Qué
diría si ante sus obsesiones le recetaran que todos los días se recree durante
30 minutos en su peor fantasía? Pues eso es básicamente lo que propone el psicoterapeuta
Giorgio Nardone, profesor de Técnicas de Psicoterapia Breve en la
Escuela
de Psicología Clínica de la Universidad de Siena y director de la
Escuela
de Terapia Breve Estratégica de Arezzo (ambas instituciones en Italia), para
tratar todos los problemas que originan los miedos, desde el pánico pasando por
las fobias, las obsesiones, los problemas de relación padres/hijos y los trastornos
obsesivo-compulsivos hasta trastornos como la anorexia y la bulimia. Con excelentes
resultados -afirma- en menos de diez sesiones. La
Terapia Breve Estratégica
tiene como columna vertebral devolver al individuo la responsabilidad de su existencia.
Y en ese sentido es muy importante la consideración de que un trastorno es un
problema, no una enfermedad. Un problema tiene solución; en cambio, una enfermedad
necesita curación. Con esta terapia primero se produce el desbloqueo de la sintomatología,
después se libera a la persona de su problema y, por último, se la acompaña mientras
construye un nuevo equilibrio reconstruyendo lo que se ha destruido. El terapeuta
es durante el proceso sólo un acompañante, un consejero. Siempre es el paciente
el que da los pasos. En los últimos años miles de personas se han tratado con
este método y se han constatado altísimos porcentajes de resultados positivos
y con muy pocas sesiones.
(Más información en el número 58).
La
Bioespinología es
una disciplina que busca restablecer la actividad vital facilitando la circulación
de los impulsos nerviosos que procedentes de nuestro encéfalo viajan desde la
médula espinal al resto del organismo con los mensajes cerebrales. Su objetivo
final es la localización, análisis y corrección de las oclusiones vertebrales
o desajustes de nuestras vértebras capaces de alterar esos impulsos nerviosos
y, por tanto, nuestro estado de salud. Actúa ayudando a desarrollar mejor nuestro
potencial vital a través de técnicas manuales suaves, específicas e indoloras
en la columna vertebral. La base del sistema de trabajo de esta disciplina es
la propia capacidad del organismo para tratar de buscar soluciones a sus propios
problemas y mantener una vitalidad óptima permanente. Así, al igual que después
de un corte nuestro organismo trabaja para repararlo inmediatamente, tras la formación
de una oclusión vertebral nuestro cuerpo también hace todo lo posible por corregirla,
para que la red nerviosa de comunicación no quede interferida. Y el instrumento
que utiliza para cambiar y mantener la relación entre las vértebras es el uso
de los músculos espinales. Por eso sobre ellos trabaja el bioespinólogo. Una vez
localizados los desajustes vertebrales de la columna el terapeuta los manipula
adecuadamente para lograr que circulen correctamente a través de la médula espinal
los impulsos nerviosos cuyo bloqueo puede causar numerosas patologías. Hay que
aclarar que la
Bioespinología no busca el diagnóstico ni el tratamiento
de ninguna enfermedad en concreto sino que trata de eliminar la posibilidad de
que algún tipo de patología se deba a una mala circulación de los impulsos nerviosos
a través de la columna vertebral.
(Más información en el número 62).
Quienes lo practican son los más
entusiastas divulgadores de este método. Afirman que se sienten más relajados
y flexibles y que han aprendido a usar todos y cada uno de sus músculos -incluso
aquellos de los que desconocían hasta el nombre- haciendo que recuperen su movilidad
y se liberen de la tensión. De esta forma sencilla, aseguran, han superado numerosas
y diversas dolencias. Y es que la
Antigimnasia, una "pedagogía corporal"
alejada de la gimnasia clásica que cada vez cuenta con más adeptos en el mundo,
consiste en que la persona aprenda por sí misma -con pequeños movimientos suaves
y extremadamente precisos que responden exactamente a la fisiología de cada uno
de los músculos que componen nuestro cuerpo- a despertar todas sus "zonas muertas"
y así eliminar los dolores y la rigidez que, literalmente, la aplastan y bloquean.
De hecho, según su creadora,
Thérèse Bertherat, muchos dolores de espalda
se alivian simplemente moviendo el dedo meñique del pie izquierdo, un ejercicio
aparentemente nimio pero que repercute en toda la musculatura. De ahí que lo primero
que procure la
Antigimnasia sea flexibilizar la musculatura posterior,
destrabar los músculos para proporcionar al cuerpo la posibilidad de encontrar
una distribución más justa de las fuerzas y liberar así la energía bloqueada.
Haciéndolo la parte delantera (muslos, vientre, etc.) se vuelve más fuerte, pierde
su flacidez y el cuerpo se estiliza encontrando su propio equilibrio y ayudándose
a sí mismo a sanar. Se libra así del insomnio, el estreñimiento, los problemas
digestivos, la ansiedad y, por supuesto, dolores musculares, entre otras dolencias.
(Más información en el número 62).
El
Yan Xing Do es un arte marcial
de desarrollo interior de muy reciente creación -su historia se remonta a la década
de los noventa del pasado siglo XX- que ya puede practicarse en España. Expertos
en artes marciales, artes curativas, médicos, osteópatas, psicólogos, acupuntores
y profesionales de la Medicina Energética se encargaron de recopilar lo mejor
de cada tradición, investigaron su puesta en común y elaboraron un nuevo cuerpo
de técnicas diferente a todos los demás al que no dudaron en aplicar la expresión
"arte marcial" en cuanto que su práctica conlleva decisión, acción y combate interior
para mantener el equilibrio, y conservar la salud física y mental. Así, según
sus creadores el
Yan Xing Do aprovecha lo mejor de técnicas milenarias
como el
Yoga, el
Tai-chi, el
Aikido o la
Acupuntura
incorporando los nuevos conceptos de la moderna Medicina Energética. Su objetivo
es desbloquear y liberar las tensiones acumuladas así como revelar las sensaciones
y emociones soterradas que inciden en nuestra salud. Sus técnicas, en las que
los movimientos se acompañan de luz y sonido, son adecuadas tanto para hombres
como para mujeres sin importar su estado de forma física y consigue de forma rápida
y eficaz desbloquear los centros de distribución y canales energéticos que vitalizan
el organismo. El
Yan Xing Do nos enseña a tocar con los dedos lo que no
se ve, a escuchar, ver, abrir, armonizar, expandir... Es un potente instrumento
de crecimiento y evolución espiritual que nos hace cada vez más conscientes de
las leyes universales.
(Más información en el número 65).
Las enormes posibilidades terapéuticas
de las enzimas apenas son conocidas por la mayoría de los médicos. Sin embargo,
quienes se han dedicado a su investigación las consideran "la fuente de la vida"
ya que son unidades bioquímicas esenciales que regulan todo lo que pasa en nuestro
organismo, cada una de sus operaciones metabólicas, coordinando la actividad física,
mental y emocional. De hecho, cuando en nuestro cuerpo disminuye la actividad
enzimática lo hace también la eficacia de todos los sistemas. Las enzimas intervienen
en todos los procesos y, por tanto, cuando su actividad se detiene también nosotros
nos detenemos y morimos. Pues bien, actualmente se conoce la función de cerca
de 3.000 de las enzimas existentes en nuestro organismo. Y como quiera que según
los expertos tenemos más de 50.000 es obvio que aún estamos en este ámbito bastante
desinformados. Lo que no obsta para que, tras décadas de investigación, se sepa
que muchas patologías -incluido el cáncer- aparecen cuando el delicado equilibrio
del que las enzimas son consecuencia y a la vez causa se rompe, y el organismo
deja de producir una determinada enzima o lo hace en cantidades insuficientes.
En cuanto a sus efectos terapéuticos se sabe que inhiben la inflamación y reducen
la tumefacción, mejoran la fluidez de la sangre, inhiben la agregación plaquetaria,
regulan el sistema inmune, estimulan la fagocitosis y activan los macrófagos y
las células asesinas naturales, por citar algunos. En otras palabras, la salud
depende en muy buena medida de la producción correcta y equilibrada de enzimas
y la enfermedad de su destrucción. Y sólo estamos al principio de conocer las
auténticas posibilidades de esta "fuente de vida".
(Más información en
el número 67).La
Medicina Sistémica
es una nueva manera de afrontar la salud y la enfermedad que se caracteriza básicamente
por una visión integral del ser humano, el uso de
adaptógenos (una serie
de plantas que incrementan la energía vital de las personas, poseen propiedades
terapéuticas contrastadas y son útiles en el tratamiento de numerosas patologías)
y una práctica clínica realizada por médicos convencionales que han decidido apostar
por nuevas formas de tratamiento para las patologías conocidas, cáncer incluido
(véalo en el apartado correspondiente de este mismo número). Y hay que
decir que los resultados obtenidos con este nuevo enfoque -en centros oficialmente
reconocidos- son realmente esperanzadores ya que con esta medicina se han obtenido
extraordinarios éxitos terapéuticos en cáncer y en dolencias tan dispares como
artritis, diabetes, hiperplasia prostática, degeneración macular, sinusitis crónica,
enfermedades tiroideas, hipertensión, enfermedades autoinmunes, menopausia, disfunción
sexual, infertilidad y psoriasis. Y es que, de acuerdo con la
Medicina Sistémica,
el potencial de supervivencia de todo sistema viviente depende de la corrección
de tres elementos que son
Energía, Inteligencia y
Organización. La
Energía corresponde a los mecanismos fisiológicos asociados con la síntesis
de ATP. La
Inteligencia Biológica es responsable de la regulación de los
procesos neuroendocrinos, bioquímicos, inmunológicos y celulares. Y, por último,
la
Organización se refiere a la estructura y función de los órganos. Bajo
estos conceptos la supervivencia (o salud) puede ser mejorada aumentando cualquiera
de los tres componentes de ese triángulo ya que son interdependientes. El tratamiento
sistémico, en suma, incluye la combinación de plantas que actúan modulando los
tres ejes del triángulo de supervivencia o salud contribuyendo así a mejorar la
evolución clínica del paciente y su calidad de vida.
(Más información en
los números 68 y 70).
La
Stiperpuntura es un método
terapéutico basado en las propiedades de la Acupuntura y la Silicoterapia que
permite la estimulación permanente y sin efectos secundarios de los puntos reflejos
descritos por los acupuntores mediante apósitos impregnados con silicio que se
denominan
stiper y cuya aplicación da nombre a la terapia. La combinación
de ambos elementos provoca efectos biológicos muy importantes ya que cuando el
stiper se coloca sobre los puntos de acupuntura amplifica y regula las
ondas electromagnéticas y la energía del organismo de forma inteligente ya que
dispersa la energía cuando es excesiva y la eleva en caso de déficit. Se obtienen
así una serie de efectos terapéuticos entre los que destacan la mejora del metabolismo,
la aceleración de las reacciones enzimáticas, el aumento de la producción de oxígeno
activo, el refuerzo de la fagocitosis en la lucha contra las infecciones y la
eliminación de residuos, el incremento de la permeabilidad capilar, la relajación
de la musculatura lisa y estriada, y la activación de la circulación de la sangre
y de la linfa. A lo que hay que sumar la ventaja de que la
Stiperpuntura,
al no utilizar agujas, hace más fácil su aceptación por los niños y las personas
que temen los pinchazos. Hoy, además de en la prevención y tratamiento de dolencias
derivadas de lesiones deportivas, esta técnica se utiliza para tratar dolores
crónicos articulares y musculares, acné, obesidad, problemas circulatorios, dolencias
ginecológicas (síndrome premenstrual, dismenorrea, etc.), asma bronquial, bronquitis,
migrañas, procesos infecciosos, inmunodepresión, hernias discales, trastornos
hepáticos o biliares o retinopatías, entre muchas otras dolencias.
(Más
información en el número 69)
.| LA
PSICO RESPIRACIÓN TRASCENDENTE |
Médico naturista
boliviano,
Raúl Antezana es el creador de una novedosa terapia integral
denominada
Psico Respiración Trascendente que no es sino el resultado de
la fusión esencial de diferentes técnicas:
Respiración Holotrópica, Terapia
Regresiva, Rebirthing, Yoga Nidra, Programación Neurolinguística (PNL), Iridiología,
Homeopatía... Un método terapéutico que intenta enseñar a desprogramar la
mente a través de los estados no ordinarios de conciencia de todo aquello que
signifique un conflicto y un trauma psicológico y a reprogramarla con el objetivo
de movilizar los mecanismos naturales de curación de la persona. Con la
Psico
Respiración Trascendente una vez que se ha liberado el conflicto y el trauma
se consiguen acortar notablemente los plazos de sanación ya que se trata de una
terapia holística, sincretismo de otras muchas terapias, lo que la hace eficaz
y completa. Uno de sus aspectos más sorprendentes es que con ella la persona que
se ha liberado de gran parte de su contenido traumático-conflictivo puede llegar
a estados de realización espiritual, de iluminación, de conciencia trascendente
con acceso al programa original de cada ser. A veces basta una sola sesión para
resolver el conflicto o trauma que causa una patología provocando su remisión
mientras que en situaciones más complicadas se precisan varias. Lo normal, en
todo caso, es que una terapia completa dure unas 10 sesiones a un ritmo de 2 por
semana.
(Más información en el número 69).La luz es una energía que al llegar
al ojo da lugar a una serie de reacciones químicas y eléctricas en el cerebro
capaces de producir sincronizaciones entre las células cerebrales acelerando y
amplificando los procesos psicológicos. Pues bien, parece que basta mirar fijamente
durante unos minutos una fuente luminosa adecuada para conseguir un aporte de
energía suplementario en el conjunto de la masa cerebral lo que mejora las capacidades
mentales -memoria, concentración, ideación, creatividad, iniciativa, etc.-, es
decir, la inteligencia en su conjunto. Creado por
Francis Lefebure -médico
francés especializado en Neurología y Psiquiatría Infantil- el
Fosfenismo
es un método que aprovecha la acción dinamizadora de la luz para mejorar la comunicación
entre los dos hemisferios e incrementar las capacidades cerebrales en su conjunto:
la memoria, la atención, la creatividad, la capacidad de comprensión y la intuición.
Algo que es posible mediante la contemplación de los fosfenos, esas manchas multicolores
que se siguen percibiendo en la oscuridad después de mirar fijamente una fuente
luminosa colocada a metro y medio de distancia durante al menos treinta segundos.
Ya en 1959 Lefebure descubrió y analizó la acción de la luz sobre todas las funciones
cerebrales. Llegando a la conclusión de que la mezcla de un pensamiento con el
fosfeno que crea una fuente lumínica transforma la energía luminosa en energía
mental que permite aumentar nuestra memoria, capacidad de atención e inteligencia
y, como consecuencia, nuestra creatividad, iniciativa y asociación de ideas. El
fosfeno es, pues, un auténtico acelerador de los procesos mentales que permite
optimizar la reflexión y aumentar nuestro rendimiento intelectual.
(Más
información en el número 73).| LOS
FACTORES DE TRANSFERENCIA |
Los
Factores de
Transferencia son cadenas peptídicas compuestas por decenas de aminoácidos
que parecen almacenar toda la experiencia del sistema inmune. Y no transfieren
anticuerpos ni los crean directamente sino que su función es la de enseñar a las
células del sistema inmune a reconocer antígenos específicos que pudieran pasarles
inadvertidos. Uno de los principales investigadores en este campo, el doctor
Sergio
Estrada -investigador del
Departamento de Inmunología de la Escuela
Nacional de Ciencias Biológicas en el
Instituto Politécnico Nacional de México-,
ha encontrado que son útiles en todas las enfermedades producidas por bacterias,
virus, levaduras y hongos. Es el caso de enfermedades tan distintas como la tuberculosis
(meningeal, renal y cutánea), la diabetes tipo II, la otitis, el herpes Zoster
y simple, la hepatitis B, la toxoplasmosis, el asma, la rinitis, la artritis reumatoide,
la psoriasis, la esclerosis múltiple o el sjogren, entre otras muchas. Y lo mismo
cabe decir en los casos de cáncer de riñón y próstata así como en melanomas y
linfomas
(vea lo que se explica sobre ellos en este mismo número en el apartado
sobre tratamientos para el cáncer). Se obtienen rompiendo los glóbulos blancos
o leucocitos de la sangre y metiendo lo obtenido en una bolsa de diálisis con
una malla muy fina que sólo permite la salida de moléculas muy pequeñas -de 10
kilodaltones o menores- por lo que no pueden pasar virus, bacterias u hongos.
Pues bien, el extracto de leucocitos obtenido contiene un factor capaz de transmitir
la respuesta inmune positiva del donante al organismo receptor. Tal es el
factor
de transferencia y tiene una actividad terapéutica extraordinaria, innegable.
(Más información en el número 76).El
Cupping o "terapia de las
tazas chinas" es un antiguo método terapéutico que emplea la
Medicina Tradicional
China desde hace más de 3.000 años. Consiste en aplicar tazas o vasos a modo
de ventosas sobre determinados puntos energéticos del cuerpo descritos por la
Acupuntura y que normalmente se localizan en la espalda o el abdomen. Una
vez situadas las tazas -entre cuatro y seis normalmente- el paciente -que estará
sentado o tumbado- empezará a sentir que su piel y sus tejidos son literalmente
"succionados". Esta succión logra, según los especialistas, desbloquear los puntos
energéticos obstruidos para restaurar el flujo de energía vital o
qi por
todo el cuerpo, eliminar toxinas del organismo y recuperar la salud. Lo normal
es que se utilice en combinación con otras terapias como la
Acupuntura
-de la que muchos consideran que el
Cupping es una variante-, la
Moxibustión
o distintos tipos de masaje. Quizás no sea una terapia muy conocida pero es grande
la existencia de datos sobre ella y sus beneficios terapéuticos -tanto físicos
como emocionales- son incuestionables: activa la circulación de la sangre y de
los fluidos corporales; regula y mejora las funciones del sistema nervioso autónomo
o vegetativo; alivia el dolor; libera las toxinas depositadas en arterias, músculos,
órganos, etc.; activa el sistema linfático; limpia los bloqueos del colon así
como las venas, arterias y capilares; elimina las inflamaciones y retenciones
de líquidos; activa la piel; mejora las varices; relaja los músculos y tendones
anquilosados o entumecidos; mejora la peristaltismo intestinal y la secreción
de jugos digestivos; estimula la secreción hormonal; retrasa el proceso de envejecimiento
al eliminar las toxinas que podrían acelerarlo; activa la secreción de líquido
sinovial mejorando el funcionamiento de las articulaciones; moviliza las grasas
localizadas; calma el estrés y la ansiedad; mejora el estado de ánimo y la sensación
de bienestar general.
(Más información en la sección de Salud y Belleza
del número 79). A pesar de ser poco conocida
la
Microinmunoterapia lleva aplicándose en el mundo 35 años con excelentes
resultados. Definida de manera breve podríamos decir que es una terapia de última
generación que utiliza en dosis infinitesimales -de acuerdo con el proceso homeopático
de dilución-dinamización- moléculas normalmente sintetizadas por el organismo
y específicas de las reacciones inmunitarias para provocar la reacción en cascada
de los mecanismos del sistema inmune de forma gradual y sin efectos secundarios.
Su historia se remonta al año 1967 cuando el doctor belga
Maurice Jenaer
propuso tras 40 años de trabajo e investigación una nueva disciplina que denominaría
Microinmunoterapia y que no es sino una síntesis de la investigación convencional
en el área de la Inmunología y de las posibilidades que la técnica homeopática
ofrece para obtener recursos terapéuticos eficaces. El doctor Jenaer comprobó
que al administrar ácidos nucléicos -ADN y ARN- altamente diluidos y dinamizados
a pacientes con cáncer o con hepatitis crónicas se estimulaba su sistema inmune.
A partir de ahí numerosas investigaciones y trabajos posteriores darían lugar
a todo un sistema terapéutico que permite hoy tratar eficazmente cualquier patología
colaborando simplemente con el sistema inmunitario. Y es que lo que hace esta
terapia es utilizar -en dosis homeopáticas- las principales citoquinas conocidas
(interferones, interleuquinas, factores de crecimiento de colonias y factores
de necrosis tumoral) para tratar numerosas enfermedades, incluidos el cáncer
y el Sida. Hoy las fórmulas de Microinmunoterapia desarrolladas y fabricadas por
Labo'Life se distribuyen por toda Europa habiéndose creado un centro -el
Instituto 3IDI- que agrupa a científicos de distintas especialidades para
su seguimiento.
(Más información en el número 81).
| LOS
FACTORES DE CRECIMIENTO |
El doctor
Eduardo
Anitua -Director General y Director Científico del
Biotechnology Institute
en Vitoria (España) y miembro de nuestro Consejo Asesor- desarrolló junto a su
equipo de investigadores hace más de 10 años la utilización terapéutica de
plasma rico en factores de crecimiento obtenido del propio paciente para estimular
la regeneración de huesos, músculos o tendones, entre otros tejidos humanos. Un
método efectivo que permite utilizar los recursos del propio organismo con resultados
extraordinarios en numerosas patologías regenerando tejidos de forma eficaz, sin
efectos secundarios y reduciendo notablemente el tiempo de recuperación de fracturas,
lesiones musculares e intervenciones quirúrgicas de todo tipo. Además no existe
la posibilidad de que se produzcan reacciones alérgicas o transmisión de enfermedades
ya que sólo se utiliza plasma extraído de la sangre del propio paciente. ¿Y qué
son esos
factores de crecimiento? Pues básicamente proteínas solubles que
pueden ser producidas y secretadas por distintos tipos celulares del organismo
ante determinados estímulos y que se encuentran en gran proporción en el interior
de las plaquetas y en el plasma sanguíneo. La obtención de
plasma rico en factores
de crecimiento es sencilla: basta extraer al paciente un pequeño volumen de
sangre, introducirla en unos tubos citratados evitando que coagule, centrifugar
para que se separe en diferentes fracciones plasmáticas y luego utilizar una de
esas fracciones que es el
plasma rico en factores de crecimiento.
En un principio esta técnica se aplicó sólo en el ámbito de la Cirugía Oral y
Maxilofacia pero en la actualidad se emplea con éxito para tratar lesiones cutáneas,
óseas, osteocondrales, musculotendinosas, articulares, corneales y vasculares
así como en los tejidos nerviosos esperándose que en un futuro sea una herramienta
terapéutica de elección para muchas disciplinas médicas.
(Más información
en los números 83 y 92
así como en la sección de Salud y Belleza del número 89).
| LA
RESPIRACIÓN HOLOTRÓPICA |
La
Respiración Holotrópica
es un método natural de autoexploración y sanación basado en el poder curativo
de los estados no ordinarios de conciencia a los que se llega a través de un modo
de respiración más rápido y profundo que el habitual acompañado por músicas evocativas
y un tipo específico de trabajo corporal que facilita el desbloqueo energético.
Creado hace ya décadas por
Stanislav Grof -médico psiquiatra de origen
checo mundialmente conocido que desde hace tiempo reside en Estados Unidos- brinda
rápido acceso a las capas más profundas de la psique permitiendo lograr importantes
desbloqueos emocionales y corporales. El hallazgo de Grof vino cuando a fin de
activar los estados de conciencia que permiten hacer emerger el contenido del
inconsciente y dejar escapar el material aprisionado pedía a sus pacientes, acostados
en una colchoneta, que respiraran libremente y no intentaran controlar mentalmente
el proceso sino que expresaran lo que vivían y sentían de forma espontánea. Y
para ayudarles a estar relajados les ponía música de fondo que ayudara a esa apertura.
Hoy a lo propuesto por Grof se suma un trabajo corporal, liberación de traumas
o aspectos a medio salir anclados en el cuerpo, un dibujo o escrito sobre la experiencia
y la integración en el grupo. Es decir, explicar y compartir lo que se ha vivido.
Así se acabaría de conformar el corpus de lo que es la
Respiración Holotrópica.
Una terapia rápida, eficaz e interesante para acercarse a las zonas desconocidas
del ser uniendo sabiduría antigua y Psicología moderna que, en cualquier caso,
debe ejercerse por profesionales bien preparados.
(Más información en el
número 86). La
Ligadura en Arterias Hemorroidales Guiada
con Doppler o
DGHAL (por sus siglas en inglés) podría definirse como
un tratamiento del nuevo milenio para un problema que nació con el hombre y que,
según los expertos, afecta a cuatro de cada cinco europeos en algún momento de
su vida: las hemorroides. Pues bien, la
DGHAL es una nueva técnica quirúrgica
que permite que un paciente para el que anteriormente la única alternativa era
una intervención quirúrgica muy dolorosa pueda eliminar sus hemorroides en aproximadamente
20 minutos, de forma incruenta, segura, sencilla, económica, sin anestesia general
y sin tener que pasar la noche ingresado. Más concretamente consiste en un proctóscopo
de sólo 2,5 cm. de diámetro que incluye un transductor
Doppler que al introducirse
por el ano permite localizar las ramas terminales de los vasos hemorroidales y
ligarlas mediante sutura a través de la ventana operativa que incluye el dispositivo.
Este técnica resulta más eficaz que la escleroterapia, la criocirugía, la fotocoagulación
o la ligadura en banda que hasta ahora se proponían como los remedios más efectivos
para librarse de tan incómodas varices. Y esto lo avalan sus resultados: su porcentaje
de éxito es del 95%. Al menos eso es lo que se ha observado en los más de 10.000
pacientes que en todo el mundo se han sometido a esta intervención en los últimos
cinco años. De ahí que se considere que es una simple cuestión de tiempo que esta
técnica se convierta en el tratamiento estándar para las hemorroides en todas
las clínicas y hospitales del mundo.
(Más información en el número 90).