El
llamado
Plasma de Quinton no es sino agua de mar extraída de grandes profundidades
y purificada estando constatado que su ingesta de forma periódica ayuda a curar
o mejorar los síntomas de patologías tan dispares como las afecciones de la piel
-incluidas las quemaduras y la psoriasis-, la alopecia, la desnutrición, el asma,
la tuberculosis, los problemas de próstata, la artritis, la osteoporosis, la bronquitis,
la gingivitis, los problemas gastrointestinales, la obesidad, el alcoholismo,
el cansancio, la sinusitis, la anorexia, las infecciones, la fatiga crónica y
aguda, los desórdenes de huesos en adultos, los dolores del crecimiento en niños,
embarazo y lactancia, el estrés y el desequilibrio de los sistemas nervioso central
e inmune además de actuar como normalizador de las deficiencias nutricionales.
Y aunque no se han descrito incompatibilidades ni efectos secundarios no se recomienda
a personas con presión sanguínea alta ni enfermedades del riñón o del corazón.
Cabe añadir que tan numerosos usos terapéuticos se deben a su capacidad para renovar,
purificar y regenerar el fluido interior del organismo así como para mantener
el equilibrio vital. Recordemos que el agua de mar tiene una composición similar
a la de la sangre. La diferencia es que tiene unos 30 gramos de sales marinas
por litro cuando la sangre contiene alrededor de 9 gramos. Y de ahí que baste
rebajar esa concentración a la tercera parte para poder utilizar agua de mar como
plasma sanguíneo en las transfusiones. ¿Por qué no se hace?
(Más información
en el número 30). El turco
Ayham Doyuk
afirma haber descubierto una fórmula basada en ¡agua! que permitiría -entre otras
muchas cosas- descontaminar el planeta entero de la polución, especialmente de
la causada por el petróleo y sus derivados. Es más, asegura que con algunas de
las variantes que ha elaborado se puede prevenir un incendio y apagar rápidamente
cualquier fuego -incluyendo los causados por metal, vapor, gas, líquidos y materiales
sintéticos y eléctricos-, descontaminar el aire y la tierra así como las aguas
de mares, ríos, lagos, estanques, pantanos y pozos dejándolas cristalinas, desalinizar
el agua, deshacer la nieve y el hielo de calles y carreteras, desinfectar los
vertederos, eliminar las emisiones de gases dañinos por la combustión de basura,
descontaminar y fertilizar por completo cualquier terreno, proteger las cosechas
de plagas dañinas, evitar la deshidratación y congelación de los vegetales a causa
del calor intenso o las heladas, curar enfermedades... y muchas cosas más. Afirmaciones
tan extraordinarias que resultan difíciles de creer a pesar de las demostraciones
que ha hecho en numerosos países, incluido el nuestro. Claro que ha llegado a
asegurar que su agua energetizada es capaz de revertir cualquier enfermedad no
genética. Desde un cáncer pasando por una enfermedad degenerativa a un caso grave
de arteriosclerosis. Se ofreció a demostrarlo, vino a España, habló con nuestras
autoridades y finalmente éstas no se decidieron a hacer nada. Desde entonces no
hemos vuelto a saber apenas nada de él aunque nos consta que sigue intentando
ser escuchado en otros países.
(Más información en los números 42
y 45). Hace ahora 40 años el finado
sacerdote español
José Ignacio Martín Artajo inventó un método que permite
modificar la posición de los átomos de hidrógeno y oxígeno que conforman la molécula
de agua y aumentar así su capacidad para disolver cuerpos cristalinos. Y lo hizo
mediante una energía
débil capaz de influir sobre la distancia -para aumentarla-
y la colocación -disminuyendo el ángulo espacial de los átomos de hidrógeno respecto
del de oxígeno- ya que si la fuerza fuera demasiado potente -por ejemplo, una
descarga eléctrica- se corre el riesgo de destruir la molécula. Fuerza
débil
que consiguió mediante los pequeños campos electrostáticos que generan los cristales
de cloruro de sodio y cloruro de litio y que, debidamente tratados y almacenados
en ampollas de vidrio, logran ese efecto estando simplemente en contacto con el
agua. De hecho hace años ya que se comercializan en forma de ampollas -en farmacias
y tiendas de dietética- con el nombre de
Slackstone II. Pues bien, está
constatado que el agua dialítica es capaz de romper los cálculos renales y biliares
grandes en trozos más pequeños, eliminar las capas más superficiales de los pequeños
-vértices y aristas- favoreciendo su expulsión-, liberar las células de los endotelios
que recubren los conductos urinarios de los depósitos microscópicos de sales cálcicas
evitando que al perder elasticidad aparezcan más cálculos y aumentar la solubilidad
de las sales minerales que circulan por la sangre y la orina -especialmente las
cálcicas- evitando así que precipiten y constituyan nuevos cálculos o incrementen
el grosor de los existentes. Y es asimismo eficaz para afrontar el exceso de ácido
úrico.
(Más información en el nº 44).| LAS
FANTÁSTICAS PROPIEDADES TERAPÉUTICAS DEL AGUA |
Poca gente entiende que el agua es el medicamento por excelencia ya que sus posibilidades
terapéuticas son inmensas. Y no nos referimos al consumo corriente de aguas minerales
naturales, a su uso en balneoterapia o a las propiedades del agua de mar, tanto
ingerida como en baños terapéuticos.
Alexis Carrol -Premio Nobel de Medicina-
llegaría en su día a relacionarla con la inmortalidad:
"La célula es inmortal
-afirmaría-.
Es realmente el fluido en el que flota, básicamente agua, lo que
degenera. Renovando ese fluido a intervalos proporcionaríamos a las células lo
que necesitan para su alimentación y, hasta donde nosotros conocemos, el pulso
de la vida continuaría para siempre". Obviamente hablaba de agua pura, cristalina.
Por su parte, el médico de origen iraní
F. Batmanghelidj afirma:
"La
deshidratación crónica es la raíz de la mayor parte de las enfermedades degenerativas
del cuerpo humano. Y la tragedia más grande de la historia de la Medicina que
los médicos no hayan entendido -y sigan sin entender- la diversidad de señales
que emite un cuerpo cuando, simplemente, reclama agua". Cabe agregar que si
sus posibilidades curativas son tan amplias se debe a que al agua es el disolvente
universal por excelencia y además se puede activar, energetizar, dinamizar, indumizar,
oxigenar, ozonizar, cromatizar, sonorizar, ionizar, alcalinizar, acidificar, destilar,
polarizar, magnetizar... Lo que abre todo un mundo de increíbles posibilidades
terapéuticas que apenas se investiga.
(Más información en el nº 51).| POR
QUÉ INGERIR POCA AGUA ES CAUSA DE TANTAS ENFERMEDADES |
El
doctor iraní
Feydoon Batmanghelidj afirma que la deshidratación crónica
es la causa real de muchas de las llamadas enfermedades que luego se tratan -inútilmente-
con fármacos. Y que en muchas ocasiones bastaría proporcionar suficiente agua
a diario al organismo para recuperar la salud. Una tesis que explica ampliamente
en su obra
Su cuerpo reclama agua a gritos en la que denuncia además que
la estructura sanitaria actual sólo busca vender productos que los médicos saben
que no curan y recetan sólo porque se les ha hecho creer que no se puede hacer
otra cosa. Batmanghelidj afirma sin embargo -con rotundidad- que
"el agua es
la mejor medicina natural para gran número de las llamadas enfermedades".
Y que lo que para muchos médicos es un "cuerpo enfermo" para él no es, con frecuencia,
más que un "cuerpo sediento". Un problema que propicia el hecho de que en la sociedad
actual muchas personas toman todo tipo de líquidos cuando tienen sed en lugar
de agua -zumos y refrescos industriales, aguas carbonatadas, colas, sodas, gaseosas,
horchatas, granizados, cerveza, vino, leche, café, té, alcohol, etc.- cuando tales
líquidos no son sustitutivos del agua natural. Porque todas esas bebidas contienen
agua, es verdad, pero en muchas los demás elementos que contienen son agentes
deshidratantes. Es decir, cuando se ingieren el organismo elimina el agua
que contienen... y mucha más ya que poseen una fuerte acción diurética. Batmanghelidj
asegura, en definitiva, que toda deshidratación prolongada suele terminar provocando
una disfunción, una patología, lo que llamamos una enfermedad. Y se lamenta de
que a sus colegas no se les haya explicado esta cuestión tan simple y sencilla
y por eso se dedican a acallar con productos químicos síntomas que, en general,
no son sino avisos del cuerpo reclamando agua.
(Más información en los
números 55 y 56). MASARU
EMOTO: LA ESTRUCTURA DEL AGUA CAMBIA CON EL SONIDO, LAS EMOCIONES
Y LOS PENSAMIENTOS |
El investigador japonés
Masaru Emoto afirma que tanto la voz como los pensamientos y las emociones
pueden alterar la estructura molecular del agua. Y para demostrarlo hizo infinidad
de pruebas cuyos resultados plasmó en miles de fotografías, algunas de las cuales
pueden contemplarse en los dos volúmenes de su libro Mensajes del agua. Todo comenzó
cuando en 1994 recogió agua cristalina de una fuente, congeló unas gotas, las
examinó bajo un microscopio electrónico de campo oscuro y las fotografió. Una
vez reveladas las fotografías mostraron un hermoso hexágono cristalino parecido
a un copo de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló,
fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas era la de
un turbio patrón sin forma reconocible, algo completamente desestructurado. A
aquellos experimentos iniciales seguirían tantos otros que Emoto afirma poseer
hoy más de 10.000 imágenes de diferentes muestras de agua. Y gracias a su experiencia
hoy puede afirmar que
"el agua no sólo almacena información sino también sentimientos
y conciencia, reaccionando a cualquier mensaje". Agregando:
"Toda la información
que alberga la estructura se hace visible cuando se fotografía una gota de agua
en estado de congelación". En suma, para Masaru Emoto sus fotografías demuestran
que los pensamientos, la voz y las emociones humanas pueden alterar la estructura
molecular del agua. Y huelga decir que se trata de un descubrimiento trascendente
ya que el 70-75% de nuestro cuerpo es agua. Abre pues unas posibilidades terapéuticas
realmente insospechadas... y aún desaprovechadas.
(Más información en los
números 52 y 78).El agua es un elemento tan extraordinario
que a pesar de que se la contamine y someta a diferentes tratamientos conserva
al menos un 4% de la estructura residual de su fase cristalina. Y ese resto, aunque
mínimo, permite reactivar la vida que hay en ella. Al menos así lo asegura el
investigador alemán
Peter Gross, creador de un aparato de uso doméstico
bautizado como
Activador GIE con el que -afirma- se puede convertir agua
corriente desestructurada y desenergetizada en agua viva, estructurada, de gran
valor biológico y notables cualidades terapéuticas. Según explica Gross el agua
corriente tiene una radiación de biofotones relativamente baja y, por tanto, de
escasa calidad biológica. En cambio, si se la hace pasar por el
Activador GIE
el ángulo vinculante del hidrógeno -recordemos que el agua es H20- se abre de
104,5º a 109,5º y ello permite que se formen nuevas moléculas que en grupos de
ocho se asocian para formar nuevas estructuras cristalinas estables. Es decir,
el agua corriente tratada con el aparato se transforma en un agua de mucha mayor
calidad biológica al ser revitalizada, magnetizada, oxigenada y energetizada.
En menos de medio segundo además que es el tiempo que tarda en pasar por un potente
remolino electromagnético que cambia varias veces su sentido de giro -en milisegundos-
para luego, una vez limpia, ser cargada con más de 10.000 frecuencias naturales.
(Más información en el nº 53).| EL
GENERADOR DE AGUA SANA PHOTON: ELIGIENDO LA ALCALINIDAD DEL AGUA |
Un grupo de investigadores japoneses ha desarrollado un dispositivo doméstico
bautizado como
Generador de Agua Sana Photon que permite no sólo purificar
y ionizar el agua de grifo sino también elegir su mayor o menor acidez a voluntad:
proporcionándola alcalina si la queremos para beber y cocinar o ácida para usarla
en labores de higiene, tratar heridas menores o usarla como plaguicida en la agricultura.
El dispositivo es interesante porque el agua alcalina ionizada favorece la digestión
de los alimentos, neutraliza la hiperacidez gástrica, evita las fermentaciones
en el intestino y ayuda en los casos de diarrea crónica y estreñimiento así como
en las enfermedades estomacales además de favorecer la alimentación de las células,
la eliminación de sustancias residuales del metabolismo y combatir la acidez orgánica
ocasionada tanto por la "comida basura" como por las dietas excesivamente ricas
en carne y productos refinados. A medio plazo los beneficios de beber agua alcalinizada
iónicamente se traducen en la prevención de gran número de dolencias: diabetes,
asma bronquial, dermatitis, hepatitis, artritis crónica reumática, colesterol
alto, síndrome de Meniere, insomnio, obesidad, dolores de espalda, neuralgias,
enfermedades del climaterio, hemorroides, disentería crónica, etc. Los efectos
del agua alcalina producida por el aparato se mantienen siempre que se beba de
inmediato o se guarde en una botella opaca para ser consumida antes de 48 horas
si se guarda en nevera o antes de 24 si se mantiene fuera pero en un lugar oscuro.
(Más información en el nº 58).El naturista austriaco
Johann
Grander es el inventor de una tecnología con la que asegura no sólo poder
revitalizar el agua contaminada, eliminar, reducir o neutralizar el impacto negativo
de sus elementos tóxicos y devolverla sus propiedades energéticas originales sino
además dotarla de una especie de "sistema de defensa" por el que ese agua se "inmuniza"
durante años; es decir, no puede volver a contaminarse energéticamente. El método
se basa en la capacidad del agua para almacenar y transmitir información y lo
que hacen sus aparatos es, simplemente, "reinformar" al agua. Hay que aclarar
en todo caso que se trata de un proceso que no elimina los elementos tóxicos del
agua -a pesar de lo cual se ha constatado que los efectos tóxicos de algunos metales
pesados (plomo, cadmio y mercurio) son menores- sino la "información negativa"
de toda sustancia tóxica que haya estado en contacto con ella. Lo sorprendente
es que numerosos estudios científicos llevados a cabo en diferentes países han
llegado a la conclusión de que el
Agua Grander disminuye efectivamente
la radiactividad del agua potable y mejora su situación microbiológica. Se asegura
además que su consumo habitual potencia los efectos de los medicamentos homeopáticos,
mitiga el dolor, favorece la rápida curación de infecciones y enfermedades de
la piel, acorta el tiempo de convalecencia en caso de lesiones musculares, estimula
la capacidad de autosanación del cuerpo y, en general, energetiza el organismo
y ayuda a conservar la salud. Cabe añadir que en el proceso sólo se utiliza el
agua de una fuente situada en la región austriaca de Jochberg que es conocida
como
Fuente Stephanie de la que emana un agua especialmente cristalina
y pura.
(Más información en los números 69
y 73).
El
Activador de Agua Vital
es un singular dispositivo de pequeño tamaño inventado por el experto en Electrónica
de origen alemán
Sascha Witschonke que permite al agua recuperar su estructura
genuina, natural, pura, merced al Principio de Resonancia según el cual cuando
un sistema de orden superior armónico entra en contacto con un sistema caótico
desarmonizado el orden natural implícito de éste se recupera al entrar en resonancia
con el primero. En otras palabras, el aparato devuelve al agua sus características
originales de pureza neutralizando las informaciones patógenas que pueda contener.
¡Y en milésimas de segundo! Así se ha constatado en un estudio efectuado en el
Instituto Hagalis (Alemania) donde se verificó que el aparato permite convertir
agua de grifo en agua de "alto valor biológico" y características similares a
las del agua de manantial. Es más, el dispositivo aumenta la cantidad de oxígeno
disuelto en el agua y disminuye el pH ligeramente. Otra investigación demostró
que apenas veinte minutos después de beber agua tratada con el
Activador de
Agua Vital los glóbulos rojos de la sangre de las 100 personas que la ingirieron,
inicialmente apelmazados por diversas razones, se separaban permitiendo que la
sangre fluyera y se oxigenara mejor. También hace perder dureza al agua habiéndose
comprobado que los cristales de cal que en muchos sitios se forman en las tuberías
se ablandan desprendiéndose.
"La clave de funcionamiento del método -nos
diría
Witschonke-
está en el Principio de Resonancia. Es decir, en la
capacidad que tiene toda frecuencia armónica de armonizar las no armónicas. Y
el dispositivo tiene en su interior una estructura geométrica metálica diseñada
por mí que, al igual que la Naturaleza, es de orden superior. Y cuando el agua
desestructurada se pone en contacto con ella entra en resonancia y entonces, al
ser la estructura que hay en el aparato de orden superior el agua vuelve a reestructurarse
recuperando las características originales, las del agua de manantial que una
vez fue. En apenas una milésima de segundo".
(Más información en el
nº 94). | ¿ES
MEJOR BEBER AGUA DESTILADA QUE AGUA MINERAL? |
¿Es
mejor beber agua mineral o destilada? Si uno pregunta a los médicos la mayoría
le responderá que el agua destilada no es apta para el consumo humano. Y, sin
embargo, no es así. El agua destilada y luego reestructurada y energetizada es
mucho más saludable. Para empezar debe saberse que los minerales del agua no se
asimilan por el organismo y los expertos calculan que a lo largo de la vida alguien
que bebe agua natural -sea mineral o de grifo- puede llegar por ello a ingerir
el equivalente a 450 vasos de minerales sólidos, residuos que el cuerpo debe expulsar
porque si no se terminan acumulando o corroyendo tejidos dando lugar a numerosas
dolencias. Algo que no ocurre en el caso del agua destilada donde los minerales
inorgánicos desaparecen. Y no sólo ellos. Destilar el agua hace que desaparezcan
también la arena y todos los contaminantes, tanto los inorgánicos y orgánicos
como los radioactivos y los biológicos. Desde los pesticidas y herbicidas hasta
los sulfatos y cloruros pasando por las microalgas, las bacterias, los hongos,
los virus y los mohos. A fin de cuentas una destiladora de agua lo que hace es
imitar el mecanismo de limpieza de la Naturaleza cuando evapora el agua de mares,
ríos y lagos para luego, purificada y libre de cualquier agente potencialmente
patógeno, devolverla a la superficie en forma de nieve o lluvia. Eso sí, conviene
antes de ingerirla reestructurarla, energetizarla y cargarla de información. Las
posibilidades en ese sentido son muchas y nuestro director,
José Antonio Campoy,
las explica en este texto en detalle.
(Más información en el nº 97).