Podría
decirse que el cáncer es el nombre que se da a la multiplicación descontrolada
de una célula cuando pierde sus mecanismos de control en virtud de lo cual termina
formando un tumor -masa celular más o menos compacta- que posteriormente es capaz
de invadir los tejidos adyacentes y diseminarse por el cuerpo. Algo que puede
suceder en cualquier tejido de cualquier órgano. Es decir, son células normales
que se cancerizan a causa de algún "agente carcinógeno" que daña su ADN o a genes
que se tienen desde el nacimiento propiciando esa posibilidad (los llamados protooncogenes
y oncogenes). ¿Y cuáles son esos agentes carcinógenos? Pues puede afirmarse que
son muchos: determinados virus (como el papilomavirus, el citomegalovirus del
sarcoma de Kaposi o el virus de la hepatitis B), algunos parásitos, la irritación
física crónica del organismo a causa de alguna patología, diversos productos químicos
utilizados en la industria (son los casos del arsénico, el asbesto, el alquitrán,
el amianto, las aminas aromáticas, el benceno, los cromatos, el níquel, el cadmio,
el cromo, la bencidina o el cloruro de vinilo, entre muchos otros) y en la agricultura
(pesticidas y fertilizantes, especialmente los derivados del petróleo), productos
utilizados en Medicina (como los agentes alquilantes, el dietilestilbestrol, la
oximetolona y el thorotrat), una inadecuada alimentación (por ejemplo, la ingesta
excesiva de alimentos tóxicos, grasas saturadas, alcohol, alimentos ahumados y
picantes), el tabaco y los cientos de productos tóxicos presentes en los cigarrillos,
la radiactividad natural de los rayos cósmicos así como la propia de algunos minerales
como el uranio o el torio, el gas radón, los campos electromagnéticos (en especial
los generados por las torres de alta tensión y los trasformadores), las microondas
de las antenas de telefonía y los teléfonos móviles, los materiales de desecho
radiactivos de la industria nuclear, hospitales y centros de investigación, la
radiactividad que se incorpora artificialmente en muchos alimentos y bebidas durante
su elaboración antes de ser comercializados (los crustáceos, mejillones, chirlas
y almejas la concentran especialmente), las explosiones nucleares, etc. Todo ello
sin olvidar que la mayor parte de los cánceres se manifiestan cuando el sistema
inmunitario está bajo mínimos y se ha sufrido algún
shock traumático inesperado
que se vive en soledad. Algo que, como demostró el Dr.
Ryke Geerd Hamer,
se manifiesta además en el cerebro como puede fácilmente constatarse con un simple
TAC (Tomógrafo Axial Computerizado).
(Más información en los números 35
y 36).| CAUSAS
PSICOEMOCIONALES DEL CÁNCER |
El médico alemán
Ryke Geerd Hamer -sin duda uno de los hombres más injustamente perseguidos
y vilipendiados de nuestra historia reciente- demostró más allá de toda duda razonable
que el cáncer es un proceso biológico natural que el cuerpo pone en marcha como
respuesta a un shock traumático inesperado, un choque conflictivo biológico que
se vive en soledad y pilla a contrapié. Y que dependiendo de la naturaleza del
conflicto -afectivo, laboral, sexual...- queda afectada una u otra área del cerebro
y, por correspondencia biológica, uno u otro órgano. Así que mientras dura el
conflicto el cáncer se extiende. Sin embargo, si el conflicto se resuelve el cáncer
se detiene y el propio organismo lo hace desaparecer. Por lo que en muchos casos
la mejor manera de curar un cáncer es actuar sobre el problema psíquico y emocional
dejando a continuación que actúe la naturaleza. Es más, para Hamer tanto los microbios
como los virus son indispensables en la fase de
curación. Obviamente no
es partidario pues de radiar o de dar quimioterapia. Y sólo en casos extremos,
cuándo está en juego la vida del paciente, justifica la cirugía. Cabe añadir que
son muchos los médicos que han verificado las afirmaciones y postulados de Hamer.
Hay casi una treintena de estudios al respecto, algunos de ellos avalados por
universidades europeas y oficializados notarialmente. Sin embargo,
La Nueva
Medicina Germánica postulada por Hamer sigue sin ser reconocida.
(Más
información en los números 37
y 38).| FRACASO
DE LOS TRATAMIENTOS CONVENCIONALES CONTRA EL CÁNCER |
Uno de cada cuatro españoles morirá de cáncer. Así lo aseguró al menos públicamente
en el 2003
Mariano Barbacid, director del
Centro Nacional de Investigaciones
Oncológicas. Y, de hecho, según un informe de agosto del 2005 el cáncer se
ha convertido ya en la primera causa de muerte global en España desde 1999. Es
más, el propio Barbacid ha afirmado que la Quimioterapia funciona tan sólo en
un 10% de los casos y la cirugía -siempre que el temor sea muy pequeño- en un
40%. Es más, asegura que el 90% de los fármacos que se utilizan en Oncología son
altamente tóxicos y en muchos casos sirven sólo para paliar los propios efectos
secundarios de los quimioterápicos. Todas las cifras constatan el fracaso global
de los tratamientos convencionales. A pesar de que sólo en Estados Unidos se han
gastado en la actual línea de tratamientos contra el cáncer desde 1971 más de
¡doscientos mil millones de dólares! El resultado es, sencillamente, pésimo. El
epidemiólogo alemán
Dieter Hoelzel -del
Centro Clínico de la Universidad
de Munich (Alemania)- concluyó hace dos años que en los últimos 25 años no
ha habido ningún progreso en la supervivencia del cáncer metástatico de colon,
pecho, pulmón y próstata, culpables de la muerte por cáncer en el 80% de los casos.
La cruda realidad, pues, es que los pacientes de cáncer mueren hoy tan rápido
como hace 25 años. Pero ese dato se oculta.
(Más información en los números
39, 50,
51 y 75).| CÁNCER:
LOS PROBLEMAS DE DIAGNÓSTICO |
Hasta hace relativamente
poco no se disponía de métodos precisos para la detección precoz del cáncer -ni
en sus estadios previos, ni en sus fases iniciales- ni podía hacerse un seguimiento
adecuado de los casos. Es más, las pruebas efectuadas daban a veces "positivo"
a pesar de que los pacientes no sufrían ningún tipo de cáncer -lo que se denomina
un
"falso positivo"- al tiempo que en otros los resultados aparentemente
eran negativos cuando era obvio que el paciente sufría cáncer -un
"falso negativo"-.
Y, sin embargo, ese navegar a ciegas habría podido evitarse en muchos casos con
la implantación de un método económico y bastante preciso de diagnóstico desarrollado
por
Sam Bogoch, médico y bioquímico formado en Harvard que en 1991 dio
a conocer los resultados de sus más de 20 años de investigación destinados a reconocer
en sus estadios primitivos prácticamente
todas las formas de cáncer. El
método, conocido como
AMAS y que no se utiliza en España, detecta con una
precisión inusual en otros métodos los anticuerpos presentes en una muestra de
sangre del paciente. Aprobado por la FDA norteamericana en 1994 el
AMAS
mide la cantidad en sangre de un anticuerpo específico denominado
anti-malignina
que actúa contra la íntima capa proteica de la célula cancerosa y que, según Bogoch,
se encuentra en todos los tipos de cáncer (no se conoce ningún tipo de cáncer
que no reaccione a esta prueba). El método
AMAS no sólo permite efectuar
la detección precoz sino además seguir la evolución de la enfermedad midiendo
la efectividad del tratamiento, percibida en términos de reacción de anticuerpos.
(Más información en los números 43
y 44).| LAS
MANIPULACIONES ESTADÍSTICAS EN EL CÁNCER |
La
maquinaria del
establishment oncológico se ocupa desde hace años de hacer
creer a la sociedad que en la curación del cáncer se avanza de manera constante
pero no es verdad en absoluto. Es puro marketing. En lo que se ha avanzado es
en el
diagnóstico y sólo en un mínimo porcentaje de cánceres: los menos
importantes. Pero en la curación de los más graves no se ha avanzado prácticamente
nada. Una verdad que se ha intentado ocultar mediante manipulaciones estadísticas.
Es más, los presuntos éxitos de muchos fármacos en ensayos clínicos, sencillamente,
se
fabrican. ¿Cómo? Pues, por ejemplo, escogiendo adecuadamente las personas
de los grupos que van a ser utilizadas en el estudio (llevando las de mejor pronóstico
y salud al grupo que va a recibir el fármaco y las de menos posibilidades de mejora
y supervivencia al que toma el placebo)- y presentando además inteligentemente
los resultados. Y la afirmación de que el número de casos de supervivencia y "curaciones"
es hoy mayor es igualmente falso. Lo que sucede es que gracias a las nuevas técnicas
de diagnóstico los tumores se detectan antes -siendo bastante más diminutos- y
en tales casos las posibilidades de superar los cinco años de supervivencia -la
barrera mágica de los oncólogos que les permite alardear de que sus tratamientos
sirven para algo- son mucho mayores. Porque cuando un enfermo sobrevive cinco
años los oncólogos lo pasan a la categoría de enfermo "clínicamente curado". Aunque
se muera al día siguiente. Y se ha inventado la expresión "clínicamente curado"
porque no existe un sólo producto quimioterápico que haya demostrado ser capaz
de curar a un sólo enfermo de cáncer.
(Más información en el número 49).| EL
EQUIPO DE HIPERTERMIA DE INDIBA FRENTE AL CÁNCER |
El Equipo de Hipertermia de
Indiba es un sofisticado aparato que permite
aumentar artificialmente entre 3 y 5 grados la temperatura interna del cuerpo
lo que permite regenerar el tejido celular interno al producir vasodilatación,
incrementar la circulación sanguínea y linfática, y oxigenar las células. Aumento
de temperatura que consigue al emitir una corriente de radiofrecuencias de entre
0,45 y 0,6 MHz que atraviesa los diferentes tejidos vivos desarrollando en ellos
una potencia eléctrica que se transforma en el mencionado incremento térmico.
Algo que ha demostrado ser capaz de detener la proliferación de las células cancerosas
e, incluso, hacer desaparecer tumores y melanomas. Por otra parte, el aparato
-como se demostró en un trabajo "in vitro" con células cancerosas en el
Departamento
de Investigación del Servicio de Bioelectromagnética y Bioquímica del
Hospital
Ramón y Cajal de Madrid- emite una corriente eléctrica que, independientemente
del positivo efecto térmico ya comentado, tiene efecto citostático (el cáncer
deja de crecer) y/o citotóxico (destruye las células cancerosas), según los casos
(vea lo dicho en este mismo número en la sección dedicada Electromedicina).
Sus positivos efectos han sido ampliamente contrastados hasta en tumores cerebrales
ya que al aplicarse no afecta a las células sanas.
(Más información en
los números 9, 12,
22, 30,
41 y 56).| CÓMO
TRATAR EL CÁNCER CON MEDICINA ORTOMOLECULAR |
La
terapia ortomolecular consiste en proporcionar al organismo la concentración óptima
de todas las sustancias que el organismo necesita a fin de corregir posibles alteraciones
y mantener una buena salud: vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos,
enzimas, ácidos grasos, fitohormonas, etc. Sustancias que deberíamos ingerir normalmente
con los alimentos si no fuera porque los actuales procesos industriales lo han
hecho imposible ya que hoy la mayor parte de ellos poseen muchos menos nutrientes
que hace sólo unas décadas. Hay en cualquier caso determinados alimentos que tienen
un especial interés para los enfermos de cáncer, tanto por su acción preventiva
como por su actividad anticancerígena. Entre ellos, el ajo y la cebolla -por el
sulfuro de dialilo y la
alinasa-, el tomate -por el
licopeno-;
el té -por su concentración en
catequinas-; la col, el brécol y las coles
de Bruselas -por el
indol-3-carbinol- o el cartílago de tiburón -por sus
compuestos de
glucoproteínas-. Sin olvidar otras sustancias igualmente
importantes como la
vitamina A, el
ácido alfa lipoico, las
vitaminas B17, C y
E, la
coenzima Q10, el
calcio, el
germanio, el
selenio, el
NADH, el
alga chlorella pyrenoidosa,
el
extracto de arabinogalactano o la
Uña de Gato, entre otros.
En suma, hay muchos agentes anticancerígenos que, combinados adecuadamente, permiten
tratar cualquier patología cancerosa. Sin efectos secundarios. Obviamente el tratamiento
-qué productos, en qué dosis, durante cuánto tiempo...- debe ser supervisado por
un especialista.
(Más información en el número 52).| EL
TRATAMIENTO DEL CÁNCER CON BIRM |
El
BIRM
-Biorregulador de la Respuesta Inmune- es un producto cuyo principal principio
activo es el extracto de
Dulcamara. Fue descubierto y desarrollado por
el oncólogo ecuatoriano
Edwin Cevallos quien, tras una amplia experiencia
clínica, decidió presentar los resultados en los congresos sobre Sida celebrados
en Japón y Vancouver. Sin embargo, el mayor respaldo científico le llegaría en
junio del 2003 cuando la revista
Cancer Chemotherapy and Pharmacology publicó
un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami sobre las bases
de actuación del
BIRM como inhibidor del crecimiento del cáncer de próstata
y metástasis. El estudio constató que tiene actividad citotóxica
'in vitro'
contra los grupos de células de cáncer de próstata andrógeno-dependientes y andrógeno-independientes.
Y lo más importante: que es capaz de reducir la incidencia del tumor, retardar
su crecimiento y causar una reducción significativa de la metástasis en un modelo
experimental de fase tardía de cáncer de próstata. Se trata, en definitiva, de
un producto eficaz tanto en casos de cáncer como de Sida. Es inmunomodulador e
inmunoestimulante y carece de efectos colaterales al no ser tóxico (
vea lo
dicho en este mismo número en la sección dedicada a Productos
Naturales Recomendables).
(Más información en el número 53).| LA
MEDICINA CELULAR DEL DR. MATÍAS RATH Y EL CÁNCER |
El
médico alemán
Matías Rath lleva muchos años explicando que los nutrientes
esenciales para la vida y, en especial, algunas vitaminas, aminoácidos y oligoelementos
-sobre todo la lisina, la prolina y la vitamina C- permiten tratar con éxito muchas
de las enfermedades que hoy se consideran incurables, incluido el cáncer. Sus
conclusiones se recogen en lo que denomina
Medicina Celular. Según Rath,
tanto para que una infección -esté producida por un virus, un hongo o una bacteria-
como para que un grupo de células cancerosas puedan diseminarse por el organismo
deben disolver temporalmente el colágeno -molécula estructural de los huesos,
la piel, las paredes de los vasos sanguíneos y demás órganos- del tejido circundante.
Deben
"abrirse camino". Y para ello utilizan unas enzimas susceptibles
de disolver provisionalmente el colágeno. Pues bien, asegura que hay dos grupos
de moléculas que pueden bloquear el mecanismo de disolución de colágeno: los inhibidores
propios de nuestro organismo -insuficientes en el caso de enfermedades infecciosas
graves o de cáncer- y los inhibidores de enzimas que provienen de nuestra dieta
o de suplementos dietéticos y que forman una segunda línea de defensa. Siendo
el más importante de este segundo grupo un aminoácido natural: la lisina. Según
asevera, se puede disminuir o detener completamente la producción desmesurada
de enzimas capaces de destruir el tejido usando los aminoácidos lisina y prolina
combinados con vitamina C y algunos otros micronutrientes. La
Medicina Celular
postula que todos los tipos de células cancerosas estudiadas se pueden bloquear
aprovechando esta sinergia de nutrientes al bloquear la acción de esas enzimas.
(Más información en el número 54).| EL
TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE LA DRA. HULDA CLARK |
La
principal aportación a la Medicina de la doctora
Hulda Regehr Clark es
su afirmación de que el ser humano sano alberga normalmente en su cuerpo muy diversos
tipos de bacterias, virus, hongos y otros parásitos que mantiene bajo control
en el intestino de donde normalmente son expulsados con las heces. Sin embargo
las cosas cambian cuando éstos logran atravesar las paredes intestinales, penetran
en otros tejidos y, simultáneamente, el cuerpo se contamina con productos químicos
o metales pesados ya que entonces la presencia de los parásitos -sobre todo de
sus larvas- provoca cambios celulares que dan lugar a muy diversas patologías
degenerativas, cáncer incluido. De hecho, según afirma el cáncer lo provoca la
presencia de un parásito de la especie
Trematodo que suele llegar al intestino
humano a través de la comida, las relaciones sexuales, la saliva, el contacto
físico con animales, etc., cuando entra en contacto con contaminantes químicos
-en especial alcohol isopropílico- y el sistema inmune está débil. Y partiendo
de tal premisa desarrolló un método terapéutico que implica una desintoxicación
completa eliminando del interior del cuerpo los parásitos y evitar la contaminación
con alcohol isopropílico y metales pesados así como adoptar una forma de vida
sana con hábitos dietéticos correctos. Para lo cual propone ingerir una mezcla
de tres productos antiparasitarios de amplio espectro -el nogal negro, la artemisa
y el clavo- a la que vez se utilizan dos instrumentos de apoyo importantes: el
Zapper -un pequeño aparato que permite destruir los parásitos patógenos-
y el
Sincrómetro -aparato que permite saber si un producto está o no contaminado-.
Y últimamente ha incorporado otros dos nuevos dispositivos: los
zappping plates
y las
homeografías (
vea también lo dicho en este mismo número en las
secciones dedicadas a Desintoxicación
y a Electromedicina).
(Más información en los números 55,
67 y 71).| LA
ALCALINIDAD INTRACELULAR Y EL CÁNCER |
Cinco
investigadores -
Salvador Harguindey,
Eduardo Anitua,
Stephan
J. Reshkin,
Gorka Orive y
José Luis Arranz- han concluido que
tanto el cáncer como las enfermedades neurodegenerativas están relacionadas con
un pH intracelular desequilibrado. Y postulan que inducir la acidificación intracelular
de las células cancerosas puede provocar su apoptosis o suicidio a la vez que
alcalinizar el interior de las neuronas puede evitar su muerte en el caso de las
enfermedades neurodegenerativas. Como se sabe, cuanta más alcalinidad hay dentro
de la célula mayor acidez hay fuera, hecho clave y fundamental en la migración
e invasión tumorales. Y de ahí que entiendan que bajando el nivel de alcalinidad
intracelular de los tumores -es decir, acidificándolos- se conseguiría una mayor
eficacia terapéutica de los productos quimioterápicos. Valga como ejemplo que
con un pH intracelular de 7 sólo se necesitaría un miligramo de
doxorrubicina
(adriamicina) para matar una célula cancerosa de cáncer de pulmón cuando con
un pH intracelular más alcalino -de 7,4 a 7,5 o aún más alto- se necesita una
cantidad entre mil y diez mil veces mayor para lograr el mismo efecto. Por lo
que, a su juicio, son enormemente útiles los inhibidores específicos del antiportador
Na+/H+ de la serie
amiloride y otros compuestos en la misma línea terapéutica
(
endostatina, angiostatina, esqualamina, 2-metoxiestradiol, anticuerpos
anti-VEGF, etc.) así como el
captopril -medicamento habitualmente
usado en hipertensión arterial- con el que se han publicado remisiones completas
en sarcoma de Kaposi en seres humanos.
(Más información en los números
56 y 85).| LAS
VACUNAS PARA EL CÁNCER CON ANTÍGENOS URINARIOS DEL DR. CAPISTRÁN |
Un grupo de investigadores mexicanos dirigido por el Dr.
Salvador Capistrán
lleva muchos años elaborando vacunas personalizadas que se elaboran a partir de
antígenos de la orina de los propios enfermos y que permiten afrontar múltiples
enfermedades, entre ellas el cáncer. Se trata de una terapia que inició hace más
de 20 años el también investigador mexicano
Maximiliano Ruiz Castañeda
tras comprobar que del sedimento de la orina eliminada a través del riñón se obtiene
una fracción peptídica que, al aplicarla como si fuera una vacuna, permite reducir
la actividad tumoral al mínimo permitiendo un mayor éxito en el tratamiento del
cáncer. Asimismo confirmó que es posible aislar en la orina de los enfermos sustancias
de acción específica para cada tipo de neoplasias con las que poder así elaborar
vacunas
"a la carta" para cada tipo de tumor. En definitiva, el tratamiento
con antígenos urinarios entronca con las más modernas líneas de investigación:
la inmunoterapia contra el cáncer y los anticuerpos monoclonales. Y lo que Maximiliano
Ruiz Castañeda definía como una sustancia propia de una determinada patología
es lo que la bioquímica moderna define como determinante antigénico, la parte
mínima de una proteína capaz de originar un solo tipo de anticuerpo o anticuerpo
monoclonal. Esto supondría que Ruiz Castañeda se habría adelantado ¡más de cincuenta
años¡ a los conocimientos de su tiempo. Salvador Capistrán, discípulo directo
de Castañeda, ha seguido sus pasos y mejorado la terapia con antígenos de refuerzo
obteniendo en la práctica clínica grandes resultados (
vea también lo dicho
en este mismo número en la sección dedicada a Terapias
y Técnicas de Tratamiento).
(Más información en el número 57).| EFICACIA
DEL CHAMPIÑÓN DEL SOL Y OTROS HONGOS CONTRA EL CÁNCER |
Un champiñón brasileño conocido como el
Champiñón del Sol -el
Agaricus
Blazei Murill- posee propiedades antitumorales y antimutagénicas además de
actividad inmunomoduladora por lo que su ingesta en casos de cáncer logra no sólo
notables mejorías sino incluso recuperaciones sorprendentes. La razón parece estar
en unos polisacáridos -los betaglucanos
Beta (1-3) glucan y
Beta (1-6)
glucan- que potencian los mecanismos naturales del sistema inmune en su lucha
tanto contra todo tipo de enfermedades infecciosas como en casos de cáncer. Se
ha constatado que el
Agaricus Blazei Murill estimula -entre otros- los
linfocitos T y B, la producción de interferón y las interleuquinas. Y que cuando
alguien ingiere el hongo aumenta en sangre un 3.000% la producción de las células
NK -las llamadas
células asesinas del sistema inmune- a los 2-4 días. También
otros hongos -como el
Shiitake, el
Reishi, el
Maitake o el Kombucha-
han demostrado su capacidad para reforzar el sistema inmune sin producir efectos
tóxicos. Siendo el factor común a todos ellos la presencia del
betaglucano,
al que los científicos reconocen ya hoy su valor como inmunomodulador anticancerígeno.
Agregaremos que todos los hongos o setas
basidiomiceto que se consumen
habitualmente en España son también antitumorales una vez extractadas -incluido
el champiñón común- aunque sea en proporciones menores que el
Agaricus Blazei
Murill (
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada
a Productos Naturales Recomendables).
(Más información en el número 58
y 79). A
Ángel Mateo Blanco
-62 años- le fue diagnosticado un
"carcinoma de células transicionales grado
III que infiltra la capa muscular" y tras extraerle el tumor los especialistas
le dijeron que sólo había una salida: extirparle por completo la vejiga y la próstata
para seguir luego con un tratamiento con quimioterapia. Ángel Mateo se negó y
prefirió tratarse el cáncer con hipertermia -o aumento de temperatura- pero lográndolo
¡mediante hipnosis! La idea era necrosar el tumor mentalmente mediante ejercicios
de visualización en estado hipnótico. El tratamiento lo dirigió
Jesús Genaro,
director de la
Academia Valenciana de Parapsicología. Un mes después el
Instituto Valenciano de Oncología (España) confirmaría que el cáncer había
desaparecido. La hipnosis es un método poco explorado pero que permite obtener
buenos resultados en casos de cáncer sobre todo si no existen metástasis. El primer
paso es provocar un estado de relajación que permita inducir el trance hipnótico.
El segundo es el encadenado de bajada, común en todas las terapias hipnóticas
para activar una "falsa" actividad REM. A partir de ese punto la terapia se especializa
y se genera el
"aislamiento de zona" para no dañar órganos cercanos a las
zonas tratadas con la hipertermia hipnótica. El cuarto paso es ya la hipertermia
en sí misma. Se induce hasta lograr que el proceso de hipertermia alcance su punto
más elevado. Luego se sostiene durante algunos minutos y después se invierte el
proceso hasta normalizar la temperatura corporal. Este proceso se repite tantas
veces como sea preciso en función de la localización y extensión del cáncer.
(Más información en el número 54).| LA
APLICACIÓN DE LA UREA EN CÁNCER |
El doctor
Joaquín Amat fue condenado en España por
estafa y
delito contra
la salud pública a varios años de cárcel porque los tribunales no aceptaron
sus argumentos científicos y sí los de los representantes de la Oncología oficial
aun cuando es obvio que éstos no saben cómo curar el cáncer. Amat atendía a sus
pacientes con un producto natural tras postular una compleja teoría bioquímica
sobre el origen del cáncer que une dos realidades confirmadas por distintas investigaciones
internacionales: que las células cancerosas -desde las leucemias a los tumores
sólidos- presentan sistemática y continuamente un pH intracelular anormalmente
elevado (alcalino) y que la urea -producto final del metabolismo de la proteína
y sustancia principal excretada en la orina- es un agente anticancerígeno activo.
Un producto tan barato que puede comprarse al peso. Amat mantiene que el organismo
pasa continuamente de una situación de alcalosis a una de acidosis -y viceversa-
y que ese ciclo natural puede verse alterado por razones genéticas o medioambientales
y conducir hacia una alcalosis no crónica pero sí persistente. Y que cuando las
células encargadas de invertir el proceso de alcalosis tienen un funcionamiento
metabólico erróneo se producen más células -tumor- para producir acidosis lo cual
conduce a mayor alcalosis y a mayor formación de glucosa que el tumor usa como
alimento para crecer indefinidamente. Pues bien, según Amat se puede interrumpir
ese círculo vicioso que conduce al crecimiento tumoral aportando urea concentrada
a fin de ayudar a iniciar el mecanismo de respuesta inversa.
(Más información
en el número 59).| GREEN
SAP: GOTAS HOMEOPÁTICAS CONTRA EL CÁNCER |
La
base del
Green Sap -producto homeopático en gotas desarrollado en Uruguay-
está en la mezcla de tres plantas: plántago, carqueja y romero. Y a su eficacia
demostrada en el tratamiento del cáncer y a la mejora de la calidad de vida de
aquellos enfermos que deciden compatibilizar el tratamiento convencional con el
homeopático se suma el hecho de que no provoca efectos colaterales y es inocuo
incluso a grandes dosis. Todo parece indicar que la acción contra el cáncer de
este medicamento homeopático se centra -como en el caso de otros productos naturales-
en su capacidad para provocar la apoptosis (muerte por suicidio de las células
cancerosas) y reforzar el sistema inmunitario del enfermo lo que se traduce rápidamente
en una mejora de su calidad de vida. La casuística recogida ya en catorce países
por el oncólogo
Bernardo Udaquiola y distintos colegas homeópatas o practicantes
de la Medicina Natural señala como principales indicadores de la mejoría de calidad
de vida la estabilidad y mejora de los valores hematimétricos (parámetros que
relacionan el índice hematocrito, la hemoglobina y el número de hematíes o glóbulos
rojos), el incremento del apetito, el aumento del peso corporal, la disminución
del tamaño de los tumores, el alivio del dolor y una reducción de los efectos
indeseables de la Quimioterapia y la Radioterapia. Según otro de los componentes
del equipo de Udaquiola, la doctora
Araceli Tashjian, las mejores respuestas
de actividad anticancerígena se dan en tumores de mama, próstata y sistema nervioso
central afirmando haber obtenido un 80% de mejorías.
(Más información en
el número 60).| VIUSID
+ OCOXIN: TRATANDO EL CÁNCER CON ANTIVÍRICOS Y ANTIOXIDANTES |
La combinación de un potente antivírico -
Viusid- y un complejo antioxidante
con efectos antitumorales -
Ocoxin- ha permitido obtener grandes resultados
en el tratamiento de numerosos procesos oncológicos. El Viusid posee una poderosa
acción antiviral e inmunoestimulante, imprescindible para actuar como complemento
de los tratamientos convencionales -quimioterapia, radioterapia y cirugía- que
por naturaleza son inmunodepresores. Uno de sus principales componentes es el
ácido glicirrínico -que se extrae de la raíz del regaliz- siendo el que
lo dota de su gran capacidad antiviral, incluido el VIH. Además el
ácido ascórbico,
el ácido málico y el sulfato de zinc y los aminoácidos presentes en el producto
aportan capacidad antioxidante frente a los radicales libres, directamente asociados
en la literatura científica con el cáncer. Por su parte, el
Ocoxin aporta
el restablecimiento de la función de apoptosis celular -muerte celular programada-
y la obstaculización del proceso angiogénico o de creación de nuevos vasos sanguíneos
para la alimentación del tumor. Actuando sobre todo gracias una sustancia natural,
el té verde, merced a los polifenoles que contiene, sobre todo el
Epigalocatequin-Gallate
(EGCG). Ambos productos, a su vez, aportan aminoácidos que permiten reforzar
el colágeno intercelular para evitar la invasión de las células vecinas y aumentar
la producción de antioxidantes. Una moderna tecnología de activación molecular
con campos eléctricos ha conseguido además potenciar miles de veces la potencia
de sus componentes.
(Más información en el número 61).| ELECTROTERAPIA
CONTRA EL CÁNCER |
La Electroterapia es un método
que permite necrosar tumores al exponerlos a una corriente eléctrica capaz de
poner en marcha en el interior de las células tumorales mecanismos biológicos
y electroquímicos que inducen su muerte. Para ello se hace pasar una corriente
eléctrica galvánica de entre 4 y 14 voltios aplicando en el tumor y/o en el área
adyacente unos electrodos externos o unos electrodos subcutáneos de platino. Y
hay que decir que con notable éxito. En cuanto al fundamento teórico que explica
los resultados clínicos obtenidos hasta el momento se piensa que la electricidad,
al circular a través de los dos electrodos -ánodo y cátodo- implantados directamente
en el tumor o área tumoral, da lugar a un proceso electrolítico. El área alrededor
del cátodo se vuelve alcalina y la superficie alrededor del ánodo se hiperacidifica.
Y son la acidificación y alcalinización que tienen lugar en el tejido, combinadas,
las que llevan a la destrucción de las células malignas necrosando los tumores.
Unas semanas después éstos desaparecen dejando simplemente una cicatriz lisa e
indolora. Cabe agregar que en todo este proceso las células sanas no se ven afectadas
ya que la electricidad se abre paso por el camino de menor resistencia... y ése
es el de las células cancerosas ya que las mismas tienen -30 miliV e, incluso,
menos. La Electroterapia, pues, no sólo tiene carácter terapéutico sino también
preventivo ya que además de las células tumorales se eliminan todas las células
de baja resistencia que, con bastante probabilidad, habrían acabado convirtiéndose
en cancerosas (
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada
a Electromedicina).
(Más información en los números 62,
70 y 72).| LA
VITAMINA B17 O AMIGDALINA |
La vitamina
B17
-también conocida como
amigdalina o
laetrile- es una de las sustancias
legalmente más perseguidas porque su eficacia está demostrada y, por ende, es
asimismo defendida por quienes han investigado a fondo sus propiedades. En España
un naturópata coreano,
Han Dong Kyu, estuvo años utilizándola discretamente
tras superar con ella un cáncer que le afectaba ya estómago, intestino grueso
y pulmón. Hablamos de una vitamina compuesta por dos moléculas de azúcar -una
de
benzaldehido y otra de
cianuro- que, de forma natural, se encuentran
en las semillas de albaricoques, melocotones, uvas, cerezas, manzanas y almendras
amargas así como en las pepitas de otros frutos tropicales y -en mayor o menor
proporción- en más de 1.200 plantas. Moléculas capaces de eliminar las células
cancerosas sin afectar a las sanas debido a la acción de dos enzimas: la
beta-glucosidasa
y la
rodanasa. La primera se encarga de liberar el cianuro en las células
mientras la segunda se encarga de neutralizar su efecto tóxico convirtiéndola
en
thiocianato. Y así sucede en las células sanas. Sin embargo, en las
células cancerosas no existe la enzima rodanasa y el cianuro la destruye al eliminar
el oxígeno de su interior. Y son muchos los científicos que han avalado tales
propiedades.
(Más información en el número 64).| ¿PUEDEN
LOS NEUTRÓFILOS ENCAPSULAR TUMORES Y NECROSARLOS? |
Un físico español,
Antonio Brú, aseguró hace varios años haber descubierto
que todos los tumores cancerígenos crecen siempre de la misma manera -con independencia
del órgano en el que lo hagan- siguiendo un mecanismo común previsible e idéntico
en todos los tipos de cáncer. Contradiciendo así la creencia de que cada tumor
exige una terapia específica. Sus trabajos demostraron que la auténtica competencia
entre las células tumorales, lo que las ayuda a expandirse, no es la necesidad
de nutrientes como se suponía hasta ahora -base de las terapias antiangiogénicas-
sino el espacio. Y que para vencer un cáncer sólido basta que el cuerpo aporte
suficiente cantidad de
neutrófilos -glóbulos blancos de tipo
granulocito-
para que rodeen el tumor encapsulándolo -robando así el espacio que las células
cancerosas de la capa externa necesitan para desplazarse y alimentarse- y ello
haga aumentar la presión interna con lo que el tumor se queda sin oxígeno y, finalmente,
se necrosa desde el centro a los bordes y muere. Para Brú basta pues elevar las
defensas del sistema inmune para que el organismo se encargue del resto. Y demostró
que el método funciona con varios pacientes pero cuando quiso demostrarlo oficialmente
mediante un ensayo clínico el Ministerio de Sanidad y Consumo español le negó
tal posibilidad con argumentaciones peregrinas. Finalmente, tras presentar sorprendentes
resultados en dos pacientes -el primero con un melanoma en fase IV y el segundo
con un hepatocarcinoma terminal- tras inyectarles simplemente
G-CSF (factores
de crecimiento de colonias de granulocitos) el Ministerio accedió aprobarlo pero
sólo para
uso compasivo.
(Más información en los números 65
y 74).
| EL
MÉTODO KELLEY-GONZÁLEZ |
¿Son las
enzimas pancreáticas
la principal defensa del organismo contra el cáncer? Así lo sostiene el doctor
norteamericano
Nicholas González quien ha desarrollado un tratamiento natural
-estudiado por su eficacia por el
Instituto Nacional de la Salud de Estados
Unidos- a base a enzimas pancreáticas porcinas, dieta y suplementos nutritivos
junto a la aplicación de enemas de café para desintoxicar el organismo. González
partió de los trabajos del doctor
William Donald Kelley quien, a su vez,
desarrolló los del embriólogo escocés
John Beard que en un artículo publicado
ya ¡en 1902! formuló la
Teoría Trofoblástica del cáncer. Según la misma
las células cancerosas son de la misma naturaleza que las células
trofoblásticas
encargadas de elaborar la placenta para la instalación del embrión: invasivas,
corrosivas y metastásicas. En todos los mamíferos el embrión utiliza las
enzimas
proteolíticas pancreáticas para detener el crecimiento de la placenta y, por
tanto, Beard pensó que quizás pudiera utilizarse el mismo sistema para detener
el crecimiento del cáncer. Pues bien, las enzimas pancreáticas no sólo degradan
las células cancerosas sino que generan un entorno de pH absolutamente hostil
para las mismas que permite digerir el tumor sin dañar al resto del cuerpo. Cien
años después hay evidencias científicas más que suficientes que respaldan la relación
entre trofoblasto y cáncer. Cabe añadir que Nicholas Gonzalez sometería su tratamiento
a los estándares científicos oficialmente admitidos obteniendo resultados muy
prometedores; especialmente en el cáncer de páncreas.
(Más información
en el número 66).| EL
TRATAMIENTO DEL CÁNCER MEDIANTE ENZIMOTERAPIA |
Las
enzimas son un tipo de proteínas que tienen la facultad de aumentar notablemente
la velocidad de las reacciones químicas de las sustancias de su entorno permaneciendo
inalterables. Es decir, se trata de biocatalizadores específicos que se caracterizan
porque son eficaces en cantidades pequeñas. Pues bien, son numerosos los estudios
que demuestran su eficacia en la mayor parte de las llamadas enfermedades pero,
sobre todo, en casos de cáncer. Y aunque la
Enzimoterapia es especialmente
útil en la prevención primaria (aparición del tumor) y secundaria (recidivas)
los efectos activadores y reguladores de las enzimas sobre el sistema inmunitario
son útiles en todas las fases de la enfermedad cancerosa. Las enzimas proteolíticas
aumentan la immunogenicidad de las células tumorales, apoyan el sistema inmune
a distintos niveles y disminuyen la capacidad adhesiva de las células cancerígenas
inhibiendo de esa manera el crecimiento invasivo y la formación de metástasis
en distintas patologías cancerosas. Datos clínicos objetivos apoyan la eficacia
de las enzimas en tumores de cerebro, epiteliales en la región de la cabeza y
el cuello, cáncer de pulmón, melanoma maligno, mieloma múltiple, leucemia, linfoma
de células T, cáncer de estómago y colon, enfermedades cancerosas del abdomen,
cáncer pancreático y tumores en la cerviz, pecho y útero (
vea también lo dicho
en este mismo número en la sección dedicada a Terapias
y Técnicas de Tratamiento).
(Más información en el número 67).| CÓMO
TRATAR EL CÁNCER CON LA MEDICINA SISTÉMICA |
Más de
medio millón de personas han sido tratadas ya en 30 unidades médicas de Venezuela
y Puerto Rico con la llamada
Medicina Sistémica, es decir, mediante adaptógenos
-plantas de constatadas propiedades terapéuticas que se caracterizan por potenciar
notablemente el sistema inmunitario sin efectos secundarios- con la colaboración
de otros procedimientos naturales (productos homeopáticos, bioelectricidad, etc.).
Se trata de médicos que actúan sobre el denominado "Triángulo de la Salud" de
la
Teoría Sistémica -elaborada por el ingeniero venezolano
José Olalde-
según la cual todo sistema biológico está directamente relacionado con los tres
ejes de la salud: la
Inteligencia Biológica, la
Energía Celular y
la
Organización. Olalde asevera que cuando en un momento de la vida colapsa
la
Inteligencia Biológica la consecuencia inmediata es una desorganización
celular extrema donde ésta pierde su capacidad autorreguladora y comienza a multiplicarse
sin control dando lugar a lo que conocemos como tumor. Cabe agregar que para potenciar
tanto la
Inteligencia Biológica como la
Energía Celular y la
Organización
celular la
Medicina Sistémica utiliza diversos métodos. Siendo el principal
la ingesta de una combinación de distintas plantas adaptogénicas. Ahora bien,
los
Centros Médicos Adaptógenos que la aplican trabajan además con lo que
llaman
Electroterapia Sistémica Oncológica así como con otros métodos encuadrados
en el marco de las llamadas medicinas alternativas (
vea también lo dicho en
este mismo número en la sección dedicada a Terapias
y Técnicas de Tratamiento).
(Más información en los números 68
y 70).
| UKRAIN:
POTENTE ANTICANCERÍGENO |
El
Ukrain es
un producto elaborado a partir de diversos alcaloides extraídos de la
Celidonia
Mayor (Chelidonium Majus) -planta perenne de la familia de las
Papaveraceae-
y de una droga sintética -la
Thiopea- desarrollado por el investigador
ucraniano
Jaroslav W. Nowicky que, inyectado en vena en dosis terapéuticas,
destruye las células cancerosas al provocar su "suicidio" o apóptosis sin afectar
a las sanas como demuestran numerosos ensayos clínicos. El producto se acumula
rápidamente en la zona del tumor dando lugar incluso al encapsulamiento de los
más grandes gracias a su efecto antiangiogénico (impide la formación de vasos
tumorales) lo que en muchos casos facilita su extracción sin peligro de metástasis.
Además regenera el sistema inmunitario. Los resultados del
Ukrain han sido
presentados en 220 congresos y simposios científicos internacionales. Testado
en más de 100 líneas de células cancerosas ha demostrado su eficacia en todos
los casos y sus efectos aparecen descritos en 192 publicaciones científicas. El
Ukrain no produce efectos tóxicos en las células sanas; ni siquiera en
concentraciones 100 veces superiores a las que resultan letales para todas las
líneas de células de cáncer probadas. El producto aporta beneficios terapéuticos
claros en diversos tipos de tumor. En un caso similar al del
Bio-Bac en
España el
Ukrain ha sufrido durante años todo tipo de trabas burocráticas
y persecuciones (
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada
a Productos Naturales Recomendables).
(Más información en el número 71).| PULSOS
ELECTROMAGNÉTICOS CONTRA EL CÁNCER: EL PAPIMI |
Para
el investigador griego
Panos T. Pappas el cáncer se caracteriza por un
estado extremamente bajo de energía celular manifestado por un potencial de membrana
de -15 miliV. Una situación ante la cual las células, faltas de energía y nutrientes,
empiezan a reproducirse rápidamente a fin de intentar sobrevivir dando así lugar
a los tumores. Inanición que se transmitiría a las células adyacentes provocando
también en ellas una pérdida en cascada de energía. Así es como se produciría
la difusión del cáncer y las metástasis. Bien, pues para intentar contrarrestar
esa situación Pappas desarrollaría un dispositivo que emite micro-pulsaciones
en nanosegundos (menos de una millonésima de segundo) y produce una "onda" electromagnética
que puede penetrar hasta 15 cms. de profundidad en la zona afectada del cuerpo.
El dispositivo, bautizado con el nombre de PAPIMI, restaura de esa forma la carga
iónica perdida logrando que la célula supere sus problemas. Y con abundancia de
energía interior -o bioenergía- la célula supera la dificultad eléctrica y ello
permite detener la proliferación incontrolada. En suma, lo que hace es aumentar
el potencial de transmembrana de las células llevándolas a un estado saludable
de -70 milivoltios. Las exposiciones al PAPIMI refuerzan además el sistema inmune,
ejercen una fuerte acción antiinflamatoria, mejoran la nutrición sanguínea y aumentan
la oxigenación de los tejidos (
vea también lo dicho en este mismo número en
la sección dedicada a Electromedicina).
(Más información en los números 62,
70 y 72).| LA
IRAK-M Y LA RESPUESTA INMUNE AL CÁNCER |
Un equipo
de investigadores españoles encabezado por el físico
Eduardo Collazo descubrió
que la activación de una proteína -bautizada con anterioridad a su descubrimiento
como
IRAK-M - supone la desactivación del sistema inmune que, de repente,
pasa a mostrarse
tolerante con la célula tumoral a la que un instante antes
estaba combatiendo. Primero comprobaron que el mecanismo de desactivación o freno
era el mismo que en el caso de las infecciones bacterianas a través de esta proteína.
La siguiente etapa de la investigación les permitió averiguar cómo el tumor conseguía
que las células del sistema inmune se desactivaran descubriendo que el
ácido
hialurónico es "una de las cosas" que consigue activar la
IRAK-M. El
ácido hialurónico no sólo se segrega sino que está también anclado en la
membrana y en estudios clínicos de Oncología se había relacionado con anterioridad
la presencia de altos niveles del mismo con una negativa evolución de la enfermedad.
Las estrategias de futuro de este grupo de trabajo pasan por una doble vía: silenciar
en las células del sistema inmune el gen de la
Irak-M y otros posibles
que tuvieran que ver con los mecanismos de tolerancia antes de infiltrarlas de
nuevo en el tumor o utilizar anticuerpos antirreceptores. De hecho, en las pruebas
realizadas se han utilizado anticuerpos antirreceptores
CD44 logrando que
no se exprese la
IRAK-M. Se trata de una investigación más que apunta a
la necesidad de buscar las respuestas al cáncer en la potenciación del sistema
inmune.
(Más información en el número 73).El investigador español
Fernando
Chacón descubrió hace ya ¡45 años! que en todos los tumores malignos existen
aminoácidos dextrógiros que no son sintetizados por el organismo lo que le llevó
a colegir que el cáncer lo debía causar algo presente en esas proteínas. Y después
de muchos años consiguió averiguar que, en efecto, se trataba de unas enzimas
que además se caracterizaban por carecer de ADN y, sin embargo, ¡eran capaces
de autorreproducirse! Por eso las denominó
pribios o
enzimas vivientes.
Tiempo después constataría que el cáncer comienza cuando un
pribio penetra
en el núcleo de una célula alterando su código genético y provocando su replicación
continua. De ahí que llegara a la conclusión de que esos pribios o enzimas vivientes
quizás pudieran ser bloqueados. ¿Sería posible crear una vacuna para evitarlo?
Años de investigación le darían una contestación afirmativa. La respuesta estaba
en las enzimas de dos hongos concretos -los
Streptomyces y los
Actomyces-
y de algunos bacilos aerobios esporulados. Un conocimiento que le permitiría preparar
autovacunas elaboradas a partir de las enzimas con las que el suero del paciente
reaccionaba específicamente. Sin embargo fue tal la cantidad de vacunas que se
solicitaron al principio que con el fin de ser prácticos y sabiendo que había
determinadas enzimas que funcionaban en la gran mayoría de los casos quizás fuera
una buena solución preparar un producto que incluyera un lisado de las proteínas
más habituales productoras de enfermedades degenerativas y tumorales. Nacería
así el FR-91 que sería investigado en laboratorios y hospitales de varios países
con éxito y que se empezaría a comercializar con el nombre de
Bio-Bac.
Diversos ensayos internacionales demostrarían luego su eficacia en enfermedades
tan diversas como el cáncer, la osteoartritis, la hepatitis y el sida. La respuesta
en España al descubrimiento fue la obstrucción sanitaria y la persecución política
y judicial. Estulticia que continúa a día de hoy a pesar de haber sido aprobado
ya el producto como complemento dietético y como complemento alimenticio -de ambos
modos- en algunos países de Europa. No así en España.
(Más información
en los números 45, 46,
47, 48,
49, 51,
52, 71,
74, 88
y 92 habiendo sido publicados
muchos más datos en la sección de Noticias durante cinco años. Puede leer todo
ello en el apartado Caso Bio-Bac).| UTILIDAD
DEL CARTÍLAGO DE TIBURÓN EN CÁNCER |
En las últimas
décadas el cartílago de tiburón se ha revelado como un potente antiinflamatorio
y analgésico además de estimulador del sistema inmune, regulador de la angiogénesis
e inhibidor del crecimiento tumoral, entre otras propiedades. Se cuentan ya por
cientos los estudios que en los últimos treinta años se han llevado a cabo sobre
este producto alimenticio -del que no se conocen efectos adversos- cuando se toma
como coadyuvante en el tratamiento de diversas patologías, incluido el cáncer.
Las proteínas del cartílago actúan inhibiendo la formación de nuevos vasos sanguíneos
de forma que el tumor -que para desarrollarse necesita formar en su interior nuevos
capilares por los que recibir nutrientes- no puede alimentarse con lo que disminuye
su tamaño y puede incluso acabar desapareciendo. Hoy el potencial terapéutico
del cartílago de tiburón ha sido especialmente investigado en Oncología Clínica
tanto en tumores sólidos -mama, pulmón, próstata o riñón- como en los no sólidos
-mieloma múltiple-. Se ha constatado que en sólo unos pocos meses el cartílago
de tiburón mejora la conducta inmune de las células por lo que teniendo en cuenta
que no provoca efecto secundario adverso grave alguno se considera muy útil para
subir rápidamente las defensas de personas debilitadas tras someterse a Radioterapia
y Quimioterapia (
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada
a Productos Naturales Recomendables).
(Más información en la sección de Alimentación del número 74).| LOS
FACTORES DE TRANSFERENCIA EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER |
Los
Factores de Transferencia son cadenas peptídicas compuestas de decenas
de aminoácidos que parecen almacenar toda la experiencia del sistema inmune. Y
no transfieren anticuerpos ni los crean directamente sino que su función es la
de enseñar a las células del sistema inmune a reconocer antígenos específicos
que pudieran pasarles inadvertidos. Uno de los principales investigadores en este
campo, el doctor
Sergio Estrada -investigador del
Departamento de Inmunología
de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas en el
Instituto Politécnico
Nacional de México-, ha encontrado que son útiles en todas las enfermedades
producidas por bacterias, virus, levaduras y hongos. Es el caso de enfermedades
tan distintas como la tuberculosis (meningeal, renal y cutánea), la diabetes tipo
II, la otitis, el herpes Zoster y simple, la hepatitis B, la toxoplasmosis, el
asma, la rinitis, la artritis reumatoide, la psoriasis, la esclerosis múltiple
o el sjogren, entre otras muchas. Y lo mismo cabe decir en los casos de cáncer
de riñón y próstata así como en melanomas y linfomas. Se obtienen rompiendo los
glóbulos blancos o leucocitos de la sangre y metiendo lo obtenido en una bolsa
de diálisis con una malla muy fina que sólo permite la salida de moléculas muy
pequeñas -de 10 kilodaltones o menores- por lo que no pueden pasar virus, bacterias
u hongos. Pues bien, el extracto de leucocitos obtenido contiene un factor capaz
de transmitir la respuesta inmune positiva del donante al organismo receptor.
Tal es el factor de transferencia y tiene una actividad terapéutica extraordinaria,
innegable (
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada
a Terapias y Técnicas de Tratamiento).
(Más información en el número 76).| CLARA
EFICACIA EN CÁNCER DE APLICAR DE FORMA INTRAVENOSA VITAMINA C |
Introducir
en el organismo de forma intravenosa vitamina C -nunca intramuscularmente- en
la formulación adecuada, mediante goteo y a altas dosis destruye las células cancerosas
en cualquier lugar del organismo sin producir efectos secundarios. Así lo indican
trabajos de investigación perfectamente documentados. Su aplicación, eso sí, debe
hacerse a través de goteo a fin de no producir reacciones adversas. Un estudio
realizado en el
Centro Médico de la
Universidad de Nebraska (EEUU)
demostró que aplicada de esa forma ni siquiera a altas dosis -hasta 50 gramos
diarios- produce toxicidad. Dicho lo cual hay que decir que su eficacia se basa
en que la vitamina C produce
peróxido de hidrógeno siendo éste el que se
encarga de destruir las células cancerosas al liberar oxígeno. De hecho los macrófagos
y leucocitos de nuestro sistema inmune -responsables de combatir las infecciones-
fabrican
peróxido de hidrógeno a fin de oxidar-eliminar toda sustancia
extraña que se introduce en el cuerpo. Y tanto la penicilina como el interferón
deben precisamente buena parte de su eficacia al hecho de que estimulan la producción
de
peróxido de hidrógeno. Lo mismo que hace la vitamina C. Cabe agregar
que si bien la aplicación intravenosa aumenta notablemente la eficacia ingerida
oralmente también refuerza el sistema inmune, la producción de neutrófilos y el
aumento de la síntesis de interferón. Ya
Linus Pauling -Premio Nobel de
Medicina- defendió públicamente la eficacia de la ingesta masiva de vitamina C
-preferiblemente en su forma alcalina- afirmando que no existe riesgo alguno de
toxicidad ni de reacciones adversas incluso a altas dosis.
(Más información
en el número 77). CÓMO
AFRONTAR EL CÁNCER -Y OTRAS PATOLOGÍAS- DESINTOXICANDO EL HÍGADO
Y EL RIÑÓN |
José María Cardesín -experto
español en
Medicina Tradicional China- asegura que la acumulación de tóxicos
en el organismo termina bloqueando en muchos casos el sistema de drenaje y ese
hecho da lugar a muy diferentes patologías, cáncer incluido. Según afirma un día
descubrió que el 90% de los pacientes que habían acudido a él con problemas de
salud -de muy distintos tipos- tenían piedras en el riñón o en el hígado. Y que
en un 40% de ellos se detectaban además células cancerosas. Pues bien, su sorpresa
fue constatar que tras someter a sus pacientes a un profundo drenaje hepático
y renal no sólo desaparecían las piedras sino también las células cancerosas.
Cardesín está además persuadido de que los tumores malignos en las mamas son siempre
consecuencia de lesiones gástricas graves generadas por la saturación tóxica permanente
del eje hepato-renal. Y lo piensa porque después de atender a 272 mujeres afirma
no haber encontrado un solo caso de cáncer de mama sin patología gástrica simultánea.
Algo que, por cierto, parece avalar la
Medicina Tradicional China pues
según ésta el estómago está energéticamente comunicado con las mamas. Cardesín
explica también que todo hígado sucio e intoxicado tiende a inflamarse de forma
crónica produciendo una disminución del flujo venoso portal ascendente con lo
que la circulación de retorno del estómago que debe atravesar el hígado queda
ralentizada produciendo a la larga varices -esofágicas y pilóricas- siendo ello
origen de pequeñas hemorragias gástricas que pueden causar úlceras, hernias de
hiato y alteraciones -más o menos importantes- de todas las estructuras conectadas
con el estómago y su meridiano energético: el del seno mamario. Cardesín postula
que basta pues desintoxicar a fondo el eje hepato-biliar y los riñones alcalinizando
el terreno acidificado en el que se desarrollan los tumores para que el organismo
ponga en marcha sus mecanismos de autocuración haciendo desaparecer la enfermedad
(
vea también lo dicho en este mismo número en la sección dedicada a Desintoxicación).
(Más información en los números 78
y 85).
| LA
IMPORTANCIA DEL SELENIO EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER |
A
pesar de estar extensamente documentada la acción anticancerígena del selenio
-micronutriente esencial en nuestra alimentación- lo cierto es que todavía se
desconocen los mecanismos que la provocan. Unos investigadores la sitúan en su
acción antioxidante dado que una de las principales enzimas encargadas de combatir
en nuestro organismo los radicales libres es la
glutation peroxidasa que
contiene átomos de selenio. Otros remarcan su papel en nuestra defensa inmune,
en su capacidad desintoxicadora. Y no faltan quienes sitúan sus propiedades antimutagénicas
como las responsables de prevenir los daños causados por las sustancias carcinogénicas.
Un estudio del año 2002 dirigido en Indiana (Estados Unidos) por
Young R. Seo
constató que el selenio activa además un gen supresor tumoral -el
p53-
codificando unas proteínas que impiden la proliferación descontrolada. Y según
sus resultados la terapia con selenio puede actuar de forma preventiva ante el
cáncer reforzando la vitalidad de esos genes supresores y reparar así más fácilmente
el daño causado en el ADN. En la actualidad científicos de cinco países europeos
y de Estados Unidos han finalizado dos nuevos e importantes estudios en Gran Bretaña
y Dinamarca, primera fase de la investigación sobre prevención de cáncer más grande
del mundo que con el nombre de
PRECISE (Prevention of Cancer with Selenium
in Europe and America) va encaminada a comprobar el efecto preventivo de los
suplementos de selenio en 30.000 europeos y norteamericanos sanos con edades comprendidas
entre 60 y 74 años.
(Más información en el número 84).
| RELACIÓN
ENTRE LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL Y EL CÁNCER |
Una investigación
de la
Universidad de Liverpool (Gran Bretaña) confirmó que los productos
contaminantes presentes en el medio ambiente causan muchos más casos de cáncer
de lo que se creía, sobre todo de mama, testículos y próstata. Algo que no es
de extrañar si tenemos en cuenta que el 95% de las más de 100.000 sustancias químicas
con las que convivimos a diario están sin regular. Los elementos más dañinos son
las llamadas
organoclorinas que se encuentran en los pesticidas utilizados
en las cosechas y en los plásticos. Y lo más grave es que afectan especialmente
a bebés, niños y jóvenes pudiendo alterar su normal desarrollo. Es más, pueden
incluso afectar a los fetos mientras están aún en el vientre materno -algo que
puede llevarles a nacer con una tendencia inusual al desarrollo de cáncer - así
como durante el periodo de lactancia pues la leche materna puede transmitir los
contaminantes. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce hoy que
aproximadamente el 19% de los cánceres son atribuibles a factores medioambientales
y causan 1.300.000 muertes al año. Por su parte, una investigación efectuada en
la
Universidad de Granada (España) demuestra que hay una presencia media
de ocho sustancias contaminantes organocloradas en las placentas de las embarazadas
españolas -procedentes de la comida, el agua y el aire- que pueden causar malformaciones
a los bebés. A pesar de lo cual el Gobierno español se negó a alinearse con las
tesis más comprometidas del Parlamento Europeo a fin de exigir un control realmente
riguroso de los productos químicos.
(Más información en el número 86).| LA
DIETA DE JEAN SEIGNALET CONTRA EL CÁNCER |
Para el
doctor
Jean Seignalet -conocido autor del libro
La alimentación, la
3ª Medicina- el
"ensuciamiento de las células" es la principal causa
de la mayoría de las enfermedades reumatológicas, neuropsiquiátricas y autoinmunes
además de ser el origen de más del 65% de los cánceres. El ensuciamiento celular
provocaría que las grandes moléculas de origen alimenticio y bacteriano propias
de la alimentación moderna se incorporen a la circulación general al atravesar
la mucosa intestinal y se depositen en distintos tejidos. Con lo que, por un lado,
el ensuciamiento afectaría a la matriz extracelular impidiendo a las células sanas
ejercer sus efectos reguladores sobre las células en curso de cancerización y,
por otro, dificultaría el proceso puesto en marcha por el organismo para purificar
el medio extracelular de las macromoléculas que lo entorpecen generando a su vez
radicales libres agresivos para las células vecinas y considerados cancerígenos
por una amplia mayoría de la comunidad científica. La solución propuesta por el
gran investigador francés es, en buena medida, recuperar lo que denominó la
Dieta
Ancestral. Algo que implica -entre otras cosas- la completa exclusión de la
leche y sus derivados, el consumo de numerosos alimentos crudos, no cocinar nunca
nada a más de 80º C, consumir aceites vegetales vírgenes obtenidos por primera
presión en frío y preferir los productos biológicos.
(Más información en
los números 78 y 79).| LOS
ÁCIDOS GRASOS DHA Y EPA SON ÚTILES EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER |
Hace
tiempo ya que se sabe que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena
larga aseguran la flexibilidad de las membranas biológicas, juegan un papel esencial
como mensajeros celulares y son precursores de los
eicosanoides por lo
que poseen un papel fundamental en los procesos inflamatorios, la regulación del
flujo de sangre, el control de transporte de iones y la modulación de la transmisión
sináptica. Pues bien, dos de esos ácidos grasos -presentes en altos porcentajes
en los aceites de pescado y animales marinos, en las semillas y en algunos frutos
secos-, el
Ácido Docosahexanoico (DHA) y el
Ácido Eicosapentanoico (EPA),
parecen ser eficaces además en la prevención y tratamiento del cáncer, especialmente
de hígado, páncreas, pulmón y próstata. De hecho un grupo de investigadores de
la
Universidad de Pittsburg (EEUU) demostró recientemente que son útiles
en la prevención y tratamiento del cáncer de hígado mientras otro equipo demostró
en Manchester que también funcionan en cáncer de páncreas. Y no sólo evitan que
proliferen las células cancerosas sino que inducen su apoptosis o suicidio. Además
reducen los niveles de una proteína conocida como
betacatenina cuyos altos
niveles se han ligado al desarrollo de varios tumores. Cabe añadir que muchos
otros estudios avalan su eficacia anticancerígena.
(Más información en
el número 86).
| EL
ACEITE DE KRILL, EFICAZ EN CASOS DE CÁNCER |
Krill
es una palabra noruega que define a ese minúsculo crustáceo parecido al camarón
pero de apenas 3 centímetros de largo y 2 gramos de peso que viaja por el océano
en bancos de millones de individuos alimentándose del fitoplancton y que constituye
el principal alimento de focas, ballenas, pingüinos y otras aves. Y si bien se
han identificado más de 80 especies en todo el mundo sólo el de las aguas de la
Antártida contiene tantos y tan poderosos nutrientes -ácidos grasos omega-3, fosfolípidos,
antioxidantes, vitaminas y un nuevo flavonoide aún sin nombre- como para conferir
al aceite que se hace con ellos las notables propiedades terapéuticas que lo hacen
eficaz en numerosas dolencias. De hecho un sólo gramo de aceite de krill antártico
contiene 300 mg de ácidos grasos omega-3 de los que 150 son de EPA -especialmente
importante para el funcionamiento del sistema inmune- y 90 de DHA -crucial para
la adecuada actividad del cerebro-. Además contiene ácidos grasos omega-6 y omega-9.
Y está constatado que posee una capacidad antioxidante 300 veces mayor que las
vitaminas A y E y 48 veces mayor que el aceite de pescado, mitiga de forma significativa
la inflamación, el dolor y la rigidez articulares en casos de artritis, osteoartritis
y otras dolencias que aquejan a las articulaciones, ayuda a prevenir y tratar
patologías cardiovasculares por reducir la inflamación y por mantener los niveles
de lípidos en sangre dentro de niveles saludables, reduce los niveles de glucosa,
colesterol "malo" y triglicéridos haciendo aumentar los de colesterol "bueno",
alivia la sintomatología física y emocional asociada al síndrome premenstrual,
contribuye a un mejor funcionamiento de los distintos órganos y tejidos, previene
los daños provocados por los radicales libres, mejora la salud en general y es,
por todo ello, útil también en casos de cáncer (
vea también lo dicho en este
mismo número en la sección dedicada a Productos
Naturales Recomendables).
(Más información en la sección de Alimentación
del número 86).| EL
JENGIBRE, EL CHILE Y LAS CRUCÍFERAS, EFICACES PARA TRATAR EL CÁNCER |
El
jengibre induce la muerte de las células cancerosas tanto mediante apoptosis -o
suicidio celular- como por autofagia -se consumen o atacan a sí mismas destruyendo
el material citoplasmático-. Así lo constató
"in vitro" un grupo de investigadores
de la
Universidad de Michigan (EEUU). Y no sólo eso: evita que las células
se vuelvan resistentes a la quimioterapia. Investigaciones anteriores ya habían
demostrado que puede evitar el crecimiento de células cancerígenas pero se achacaba
a sus propiedades antiinflamatorias. También la
capsaicina presente en
el chile es un potente agente anticancerígeno que induce la apoptosis de las células
cancerosas sin afectar a las sanas. Y otro tanto cabe decir de las crucíferas,
amplia familia de vegetales con más de 390 géneros y 3.000 especies entre las
que se encuentran muchas plantas cultivadas para alimento siendo las más comunes
la col o repollo, la coliflor, las coles de Bruselas, el brécol o brócoli y el
colirrábano o nabo gallego. Todas ellas contienen desintoxicantes potentes como
los
isotiocianatos, los
carotenoides, la
clorofila y los
glucosinolatos que estimulan las enzimas del hígado neutralizando el potencial
canceroso de las toxinas e impidiendo así la aparición de tumores. Igualmente
contienen
dithioltionas, sustancias que se encuentran también en otros
vegetales de hojas verdes y que parecen tener un claro efecto anticancerígeno.
(Más información en el número 87).| LA
VACUNA BRASILEÑA CONTRA EL CÁNCER DE JOSE ALEXANDRE BARBUTO |
El
investigador brasileño
Jose Alexandre Barbuto -científico del
Instituto
de Ciencias Biomédicas de Sao Paulo- desarrolló una vacuna para el cáncer
que ha demostrado ser eficaz al menos en pacientes con cáncer de riñón y piel.
Se comercializa en Brasil con el nombre de
HybriCell y su creador asegura
que es capaz de estabilizar el crecimiento tumoral en caso de metástasis, ofrecer
mejor calidad de vida y ampliar las expectativas de vida. La vacuna se elabora
a partir de la fusión eléctrica de
células dendríticas alogénicas -es decir,
de pacientes voluntarios sanos- y de células de tumor autólogas -procedentes pues
del propio enfermo-. Las
células dendríticas son las responsables de atrapar
a los antígenos -sustancias que inducen la formación de anticuerpos- y señalárselos
a las células T de nuestro sistema inmune para que ejecuten la respuesta inicial.
Barbuto utiliza células de donantes sanos porque al aprovechar la capacidad de
presentación de antígenos de un donante sano la inducción de la contestación inmune
contra el tumor es mucho más eficaz. Además así supera la incapacidad de los monocitos
del enfermo para transformarse en
células dendríticas. Las células tumorales
se obtienen directamente del tumor primario o metastásico que debe de ser accesible.
Las dos suspensiones celulares son mezcladas en volúmenes iguales y a continuación
las células son fundidas por un pulso eléctrico de 1.000 V/cm. Los resultados
de los ensayos con pacientes confirman que el sistema inmune de los enfermos,
al recuperar sus funciones, habría podido también adquirir la capacidad de reconocer
y de luchar contra las células tumorales del paciente.
(Más información
en el número 89).| NOTABLES
ÉXITOS EN CÁNCER CON RADIOCIRUGÍA ESTEREOTÁXICA |
Oncólogo
y radioterapeuta durante más de 30 años en el
Hospital Karolinska de Estocolmo
(Suecia) el profesor
Henric Blomgren es el creador de la
Stereotactic
Body Radiotherapy (SBRT) -rebautizada en español como
Radiocirugía Estereotáxica-,
revolucionario método de radioterapia que permite necrosar cualquier tumor radiándolo
sin afectar ni la piel ni los tejidos adyacentes. De forma no invasiva, indolora
y ambulatoria. A día de hoy ha tratado ya a más de 3.000 pacientes de cáncer y
asegura haber logrado detener el crecimiento de los tumores o haberlos hecho desaparecer
en el 95% de los casos. De los 1.965 tumores tratados con
Radioterapia Estereotáxica
entre 1991 y 2003 el 51% eran de pulmón y el 25% de hígado pero también los había
en el mediastino, el páncreas, las glándulas suprarrenales, el espacio retroperitoneal,
el esqueleto, el abdomen, los riñones y otros órganos. La
Radiocirugía Estereotáxica
se aplica mediante pocas sesiones a dosis muy altas a fin de hacer el tratamiento
más eficaz y, a la vez, más cómodo para el paciente que en general puede reiniciar
sus actividades cotidianas inmediatamente ya que no requiere hospitalización.
Algunos pacientes han sido tratados con
Radiocirugía Estereotáxica de más
de 20 tumores a lo largo de varios años y a pesar de ello, según Blomgren, su
calidad de vida fue en general muy buena ya que los efectos secundarios fueron
leves o inexistentes y no tuvieron que ser hospitalizados durante el tratamiento.
En la actualidad trabaja en el
Centro de Radiocirugía Malzoni de Agropoli
(Italia).
(Más información en el número 93).| LA
MEDICINA BIOLÓGICA DEL DR. TAHER ABBAS Y EL CÁNCER |
Cardiólogo español internacionalmente reconocido
Taher Abbas ha obtenido
el suficiente número de éxitos clínicos en patologías graves -cáncer, esclerosis,
problemas neuromusculares, etc.- como para reivindicar la
Medicina Biológica,
un conjunto de terapias y enfoques clínicos naturales encaminados a que sea el
propio organismo el que resuelva los trastornos que le afectan. Sus recursos terapéuticos
básicos son la
Homeopatía -basada en el
Principio de Similitud-,
la
Homotoxicología -cuyo mecanismo de acción busca eliminar toxinas, reforzar
las funciones orgánicas, fortalecer el sistema inmune y los equilibrios electrolíticos-
y la
Nosodeterapia -que utiliza productos bioterápicos con distintos orígenes:
del propio enfermo (
isoterápicos), de otro enfermo (
nosodes) o a
partir de tejido sano (
sarcodes)-. A lo largo de los últimos años he acumulado
resultados en cáncer de próstata, mama o colon en los que no ha sido necesario
aplicar ni Quimioterapia ni Radioterapia. En definitiva, su tratamiento consiste
en llegar a través de medicamentos que son biológicamente de bajo peso molecular
al interior de la célula -al citoplasma y al ADN- a fin de frenar la división
celular agresiva y, después, limpiar la zona eliminando los tejidos que están
dañados por vía renal o digestiva. Emplea este método desde hace más de quince
años. Al principio con cautela, con precaución, y ahora de manera rutinaria ante
los buenos resultados obtenidos. Y sin efectos secundarios.
(Más información
en el número 93).| LA
DIETA BUDWIG CONTRA EL CÁNCER |
La Dra.
Johanna
Budwig -siete veces nominada al Premio Nobel de Medicina- trató a más de 2.200
pacientes con un 90% de éxito. ¿El secreto? Una alimentación adecuada que incluía
requesón y aceite de lino o linaza. Para la Dra. Budwig las células sanas se transforman
en cancerosas porque el exceso de grasas saturadas y tóxicos que ingerimos impermeabilizan
la membrana celular e impiden el adecuado intercambio de nutrientes, la expulsión
de residuos y la entrada de oxígeno a las células además de cambiar su polaridad;
todo ello añadido a la insuficiente cantidad de ácidos grasos esenciales -sobre
todo omega 3- que ingerimos y que son imprescindibles para la absorción de oxígeno.
Budwig aseguraba que todo enfermo de cáncer puede superarlo aumentando la ingesta
de frutas, verduras frescas y ácidos grasos omega 3 suprimiendo algunos alimentos,
no ingiriendo fritos, tomando a diario el sol unos minutos, descansando lo suficiente
y haciendo algo de ejercicio además de buscar la paz mental y emocional. Pero,
sobre todo, ingiriendo la
Crema Budwig, mezcla de las grasas esenciales
poliinsaturadas del aceite de lino y las proteínas sulfuradas del requesón. Y
es que los electrones presentes en los ácidos grasos poliinsaturados juegan un
papel fundamental en la atracción del oxígeno necesario para destruir las células
cancerosas; y las proteínas sulfuradas los convierten en hidrosolubles y, por
tanto, más fácilmente asimilables. La sinergia convierte así la
Crema Budwig
en una importante herramienta contra el cáncer. El doctor
Raymond Hilu,
discípulo directo de la doctora, es su heredero intelectual y nos lo explicó en
detalle.
(Más información en el número 94).| CÁNCER,
VIRUS Y RADIOFRECUENCIAS |
Royal Raymond Rife
fue un brillante científico que tras participar en el desarrollo de buena parte
de la base tecnológica usada hoy en el campo de la Óptica, la Electrónica y la
investigación de microorganismos construyó pieza a pieza -cerca de 6.000- el denominado
Microscopio Universal capaz de aumentar los objetos hasta 50.000 veces. Y con
él descubriría -¡en 1931!- que un virus causaba cáncer. Para demostrarlo crearía
400 tumores partiendo del mismo cultivo investigando luego cómo destruir ése y
otros posibles virus cancerosos. Fue así como comprobó que el mejor método era
la resonancia. Averiguó primero a qué frecuencia vibraban virus, bacterias y hongos
y luego constató que incrementando la intensidad de esa frecuencia ¡podían destruirse!
Y lo demostró en la práctica clínica constituyéndose así en el
padre de
los modernos tratamientos de
Biorresonancia. Sin embargo, su increíble
descubrimiento fue sepultado en el silencio. Es más, sufrió una persecución tan
brutal que buena parte de los científicos que le habían apoyado y agasajado públicamente
se desmarcaron de inmediato para no convertirse también en víctimas. A finales
de los años 30 su laboratorio fue asaltado, sus microscopios destrozados y, finalmente,
toda la documentación con sus trabajos ardió en un incendio provocado. El doctor
Nemes, uno de sus colaboradores, apareció muerto en otro incendio que arrasó
su laboratorio. Y un tercer laboratorio que trabajaba para confirmar sus descubrimientos
ardió también misteriosamente.
(Más información en el número 96).
| LA
MEDICINA GENÓMICA EN LAS ENFERMEDADES DEGENERATIVAS Y EL CÁNCER |
Conociendo
los genes que hacen vulnerable a una persona es posible identificar el riesgo
de desarrollar una enfermedad y, consecuentemente, establecer un programa preventivo
capaz de retrasar su aparición o, incluso, evitar su manifestación clínica. Ése
es el gran reto de la
Medicina Genómica frente a los tres grandes problemas
de salud de hoy: el cáncer, las dolencias cardiacas y las enfermedades cerebrales.
El doctor
Ramón Cababelos, catedrático de
Biotecnología y Genómica de
la
Universidad Camilo José Cela de Madrid (España) e impulsor desde la
Fundación Ebiotec de la
Sociedad Española de Medicina Genómica nos
acercó al increíble mundo de la
Genómica y
la Farmacogenómica. Sabemos
así que se conocen ya unos 3.600 genes relacionados con diferentes tipos de cáncer
siendo los mejor estudiados los de colon, pulmón y mama si bien hay genes identificados
en otras muchas variedades de tumores como es el caso de los linfomas, bien caracterizados
ya a nivel genómico. La
Genómica se está utilizando ya en estos momentos
para el diagnóstico precoz y la confirmación diagnóstica. También para tipificar
de forma mucho más selectiva el tipo de tumor que padece en el caso del cáncer
de mama una mujer por el tipo de mutación que tiene el gen. Una vez identificada
la familia la puede seguir generación tras generación para descartar riesgos y
evitar que las personas vivan angustiadas. Desde un punto de vista económico ello
evitaría un montón de pruebas innecesarias y mucho más costosas que un examen
genético. La
Farmacogenómica, por su parte, nos permite escoger a la carta
los medicamentos que mejor funcionan en nosotros (
vea también lo dicho en este
mismo número en la sección dedicada a Terapias
y Técnicas de Tratamiento).
(Más información en el número 94).
ÉXITO
EN EL TRATAMIENTO DE TUMORES CEREBRALES CON UN PRODUCTO HOMEOPÁTICO |
Dos
científicos hindúes -
Pratip Banerji y
Prasanta Banerji- están obteniendo
espectaculares resultados en cáncer con productos homeopáticos. Incluso en tumores
cerebrales merced a un fármaco homeopático elaborado con una planta -la
Ruda
(Ruta graveolens)- y una de las denominadas
Sales de Schüssler: la
calcárea fosfórica. En una reciente investigación que dieron a conocer
en España explicarían que el producto induce selectivamente la muerte celular
de las células cancerosas del cerebro. Y la verdad es que los resultados del estudio
no pueden ser más impresionantes. De nueve pacientes con glioma tratados tres
de ellos padecían meningioma y en dos hubo una detención prolongada de sus tumores
mientras en el tercero la regresión fue completa. En los enfermos con craniofaringioma
y tumores en la pituitaria la regresión fue igualmente completa. Y en el caso
de un paciente con neurinoma hubo una detención prolongada del tumor. Todo ello
se constató mediante imágenes tomográficas computerizadas por escáner. Cabe añadir
que en su amplia experiencia clínica han encontrado que los tumores intracraneales
son especialmente sensibles a su tratamiento homeopático: en un 72% de los casos
se produce la remisión o se detiene el crecimiento. En otros tipos de cáncer,
sin embargo, el proceso canceroso se detuvo sólo en un 43% de los casos. La investigación
continúa y hoy la
Fundación Banerji está trabajando conjuntamente para
ello con el
Instituto Nacional del Cáncer, el
Instituto Nacional de
Salud de Maryland y el
Anderson Cancer Center de Houston, todos en
Estados Unidos.
(Más información en el número 95).| DICLOROACETATO:
UNA OPCIÓN DEMASIADO BARATA PARA TRATAR EL CÁNCER |
El
Dicloroacetato es una molécula utilizada en el tratamiento de enfermedades
metabólicas que según un estudio de la
Universidad de Alberta (Canadá)
produce la regresión de varios tipos de cáncer.
Evangelis Michelakis -director
de esa investigación- afirma que ha logrado reinstaurar el mecanismo de apoptosis
en las células cancerosas humanas de pulmón, pecho y cerebro cultivadas fuera
del cuerpo sin dañar las células sanas. Además los tumores en ratas infectadas
deliberadamente con líneas celulares de cáncer humano se redujeron drásticamente
cuando fueron alimentadas con
Dicloroacetato en su agua durante varias
semanas. Como se sabe, las células normales utilizan oxígeno para descomponer
la glucosa mientras las cancerosas obtienen la energía mediante un proceso conocido
como glicolisis que las permite obtenerla sin oxígeno al fallar las mitocondrias
de la célula. Pues buen, Michelakis asegura que en muchos casos las mitocondrias
de las células cancerosas no están muertas y puede lograrse que vuelvan a funcionar
normalmente. El
Dicloroacetato es la clave para ello pues normaliza el
funcionamiento mitocondrial en muchos cánceres dando lugar a un descenso significativo
en el crecimiento del tumor. Y lo ha demostrado tanto
in vitro como en
modelos animales.
(Más información en el número 98).