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ESPECTACULARES RESULTADOS DEL REGENERADOR CELULAR EN COMBINACIÓN
CON TERAPIAS NATURALES. Notable eficacia del
equipo de hipertermia Indiba |
Cuando en Octubre
publicamos los resultados que se estaban obteniendo
en todo el mundo con el Regenerador Celular
INDIBA, invento de un compatriota, especialmente
en el ámbito de la recuperación muscular,
no podíamos sospechar las repercusiones que
el artículo iba a tener. Pero fue tal que
nos decidimos a investigar las otras aplicaciones
que su creador ya nos adelantó que poseía.
Plasmamos en este texto el resultado, fruto
de un nuevo descubrimiento: la multiplicación
de su eficacia al ser utilizado conjuntamente
con otras terapìas naturales.
Las inusitadas
expectativas que suscitó la reciente publicación
en nuestra revista de un artículo sobre el
Regenerador Celular inventado por el ingeniero
español José Calbet (número 9, Octubre),
con multitud de llamadas tanto de médicos
como de pacientes interesados, fue completada
con la presentación de sus espectaculares
resultados en el VIII Congreso Nacional de
la Federación Española de Medicina del Deporte
que acaba de celebrarse en Noviembre pasado
en Zaragoza. Expectación que nos hizo buscar
tanto mayor información como testimonios directos
de personas tratadas con ese aparato.
Ello nos llevaría hasta Barcelona, al Centro
de Salud María Contreras, especializado
en este tipo de tratamientos y a cuya responsable
pedimos que nos explicara los criterios con
que tratan a los pacientes y de qué forma
y en qué casos aplican el Regenerador Celular.
Sin embargo, nos encontramos con un centro
que no sólo utiliza este aparato sino también
distintas terapias complementarias con excelentes
resultados.
Sería su propia fundadora, María Contreras,
quien tuvo la amabilidad de recibirnos. Y
hemos de empezar diciendo que lo que más nos
impactó al entrar en el centro fue su ambiente
relajado y confortable, más propio de un club
social o de recreo que de la sala de espera
de un gabinete de salud al que acuden personas
con alguna clase de patología, enfermos que
en muchos casos acuden decepcionados -a veces
desahuciados- de la Medicina convencional.
Y hemos de agregar que a medida que se desarrollaba
la entrevista, en la que se nos facilitó toda
clase de información, más nos sorprendía el
perfil humano y profesional de esta mujer.
Descubríamos así no sólo los excelentes y
probados resultados del Regenerador Electrónico
sino también a una magnífica profesional que,
una vez más, corroboraba la tesis de que detrás
de una buena terapia debe haber un buen terapeuta
dispuesto a entregarse, a creer más en la
salud que en la enfermedad. Personas como
María Contreras, que rebosan optimismo, calidad
humana y seriedad. No podía extrañarnos que
en las paredes de su gabinete colgaran tantas
fotos y testimonios de personas agradecidas
-famosas y desconocidas- que avalaban el éxito
de su trabajo.
María es una persona afable y cariñosa que
desprende ternura y profesionalidad, algo
que -como ella misma comenta- son ingredientes
imprescindibles para conseguir que la terapia
sea un éxito. De hecho, es muy familiar en
el trato con sus pacientes, algo no tan frecuente
en quienes, como ella, deben su formación
-a lo largo de casi treinta años- a la práctica
de la Medicina convencional.
Pero su dedicación absoluta al enfermo le
ha valido numerosos reconocimientos. Hemos
comprobado que sus pacientes la adoran. En
cuanto a sus conocimientos, nos reiteraría
a lo largo de la entrevista que su disciplina
y capacidad de entrega se lo debe a alguien
a quien llama afectuosamente "su maestro",
el Dr. Emilio Rotellar, reconocido
y prestigioso nefrólogo que actualmente dirige
una importante clínica en Barcelona y quien
le enseñó que debía tratar siempre a cada
paciente como si fuera su propio padre o madre.
En su centro comprobamos pues que no sólo
se utiliza el Recuperador Electrónico Indiba
sino que se aplican otras terapias complementarias
como la fitoterapia, las esencias florales,
el quiromasaje, la arcilla, etc.
-Sabemos que su centro es pionero en la
utilización del Regenerador Celular, que lo
aplican desde hace más de una década. Sin
embargo, usted procede del campo de la medicina
hospitalaria. ¿A qué se debió el cambio?
-Es cierto que mi formación procede de la
Medicina ortodoxa. Yo empecé en el Hospital
de San Pablo de Barcelona y más tarde me fui
a la Clínica Delfos, donde trabajé casi 25
años de quirófano en quirófano, viendo toda
clase de sufrimientos con enfermos terminales
de cáncer y Sida, con los nefríticos crónicos
en el "club de diálisis" -como solíamos llamarlo-
o tratando de aliviar a los de la sección
de quemados, que sufren un auténtico martirio.
Pero fue en Cuidados Intensivos donde adquirí
una gran experiencia, no sólo por trabajar
al lado de los mejores profesionales sino
porque del trato con los enfermos aprendes
mucho. Cuando estas personas dependen de ti
para todo, hasta para encontrar un poco de
consuelo a su sufrimiento, te das cuenta de
la gran responsabilidad que conlleva esta
entrega. Pero además de la vocación que siento
por la Medicina en general, un factor decantó
también mi interés por la Medicina natural:
comprobar los efectos que las prolongadas
medicaciones pueden llegar a causar en el
organismo. No pretendo pues criticar a la
Medicina alopática, que ha salvado y salva
tantas vidas, pero sí creo que hay otra forma
de curar en ciertos casos, menos agresiva;
sobre todo en lo que concierne a la prevención
de la enfermedad evitando no sólo la aparición
de patologías crónicas sino incluso de operaciones
quirúrgicas.
-¿Y cómo se introdujo en el ámbito de la
medicina alternativa o, mejor, complementaria?
Y, por otra parte, ¿de qué forma se enteró
de la existencia del Regenerador Celular?
-Primero empecé a interesarme por la medicina
oriental merced a la amistad que me unía a
una pareja de médicos orientales que había
ejercido casi 50 años en China. Me impresionó
mucho su método de diagnóstico y el éxito
de sus tratamientos alternativos no agresivos,
por lo que decidí investigar esas técnicas
que resultaban tan nuevas para mí. Dediqué
varios años al estudio de la medicina oriental
y naturista y fue cuando me di cuenta del
vacío que había en la medicina alopática con
respecto de las causas profundas que generan
la enfermedad. Y así, mientras alternaba el
trabajo en el hospital con mis estudios, un
médico ginecólogo me habló de una nueva técnica
no invasiva que permitía la regeneración celular.
Se trataba de la hipertermia y del descubrimiento
de D. José Calvet. Me puse entonces en contacto
con él y así fue como adquirí mi primer Regenerador
Celular. En la actualidad dispongo en el centro
de once aparatos de los más potentes.
-Por lo que hemos podido comprobar, este
tratamiento lo utilizan médicos convencionales.
Sin embargo, aunque ciertos hospitales disponen
de potentes regeneradores hemos constatado
también que no le dan la importancia que tiene,
sobre todo si lo comparamos con su uso en
otros países como Italia, Francia y -sobre
todo- Japón, donde son de uso muy frecuente.
¿A qué cree que se debe?
-Sin duda alguna, a la poca información. Sigue
habiendo mucha reticencia por parte de la
Medicina alopática a utilizar lo que no forma
parte del tratamiento más ortodoxo. Por otra
parte, los avances tecnológicos de la Medicina
son indiscutibles pero no podemos caer en
el error de pensar que por ser fruto de la
ciencia más avanzada están exentos de efectos
nocivos. La vuelta a la medicina más natural
es imparable y eso no significa dar un paso
atrás, como piensan algunos, sino que se trata
de devolverle a esta ciencia milenaria la
importancia y respeto que se merece. La Naturopatía
forma parte de nuestra propia condición y
naturaleza humana. Con lo que sabemos hoy,
sólo podemos mejorar su utilización. Le diré,
por ejemplo, que los años de estudio y trabajo
dedicados a la Medicina alopática me sirvieron
de mucho a la hora de valorar las posibilidades
de éxito de un tratamiento natural. Soy realista
y valoro cada uno de los casos que pasan por
la consulta de manera objetiva.
-Y en estos momentos, ¿cómo se lleva con
los médicos más convencionales?
-La verdad es que nuestras relaciones
son muy buenas. En mi gabinete colaboran excelentes
especialistas, médicos con los que trabajo
codo a codo para conseguir los mejores resultados.
Insisto en que no se trata de combatir la
ciencia médica sino de enriquecerla. De hecho,
en nuestro centro nunca nos oponemos ni desautorizamos
al paciente si su deseo es utilizar el tratamiento
ortodoxo; nos limitamos a complementarlo.
De hecho, son cada vez más numerosos los especialistas
que recomiendan al paciente complementar una
radio o quimioterapia con sesiones de regeneración
celular. Se han comprobado los excelentes
resultados en cuanto a la disminución de los
efectos secundarios que estas terapias producen
además de contribuir a la reducción del tumor
en sí mismo.
-Sin embargo, usted no suele recomendar
al paciente que sustituya el tratamiento del
Regenerador Celular por la quimio o radioterapia?
-Como ya le he dicho, nosotros ofrecemos nuestra
experiencia al enfermo que desea regenerar
su cuerpo de la manera más natural; no desaprobamos
ninguna terapia si esta responde al expreso
deseo del paciente. Nuestra labor ha de ser
de ayuda, complementaria, no combativa.
-Pero estará usted de acuerdo en que hay
una opinión generalizada de que en la medicina
natural los efectos son demasiado lentos...
-Sí, existe esa falsa creencia. Se piensa
que la medicina natural, la Fitoterapia por
ejemplo, es lenta. Sin embargo, nada más lejos
de la verdad. Yo he conseguido remisiones
espectaculares en tres días de terapia intensiva
y, en concreto, en tratamientos contra la
psoriasis. El problema radica en la automedicación.
Todo el mundo cree que por tratarse de medicamentos
naturales no hay contraindicaciones y que
se pueden usar sin control. Esta creencia
es lo que hace más daño a la Naturopatía.
Es absolutamente necesario medicarse bajo
la supervisión de un especialista cuando se
busca una alternativa a la medicina química.
Cada caso necesita su terapia, su dosificación
según la edad, el peso y el historial médico.
Esto es algo que no nos cansaremos de repetir.
De hecho, y para recalcar esa idea, en nuestro
centro los controles son gratuitos. Usted
viene hoy, sigue uno de nuestros tratamientos
y el asesoramiento y control terapéutico posterior,
a lo largo de toda su vida si lo desea, es
gratuito.
-Pero eso es algo muy inusual. ¿A qué se
debe esa política?
-Precisamente es para cambiar los hábitos
de la gente en cuanto a la tan frecuente automedicación.
El único requisito para que un paciente pueda
seguir disfrutando de esa ventaja es que nos
facilite de forma regular las analíticas,
radiografías y controles específicos necesarios
-según cada patología- para poder hacer un
seguimiento serio de los resultados de la
terapia y que adquiera los distintos nutrientes,
los preparados fitoterapéuticos o los medicamentos
naturales, en nuestro centro.
-Unas condiciones un tanto singulares...
-Sí, pero, por una parte, con los controles
se evidencian los resultados. No se puede
afirmar que el nivel de colesterol ha bajado
o que el tumor se reduce sin que pueda comprobarse.
Por otra, de esta forma evito el uso abusivo
y descontrolado de esos medicamentos. Y, por
último, con la medida de requerirle al paciente
que si desea seguir disfrutando de la gratuidad
de sus controles terapéuticos nos compre los
productos contribuimos a que los precios de
cada uno de esos preparados bajen. Cualquiera
de los preparados que se facilitan en el centro
son más baratos que en los establecimientos
en que se venden, sean farmacias o tiendas
dietéticas.
-¿Y cómo es eso posible?
-He podido conseguirlo gracias a la colaboración
de algunos laboratorios que nos facilitan
los preparados a un precio inferior, con la
misma calidad que los que se adquieren fuera.
De esa manera ellos también nos ofrecen su
apoyo y fomentan el control de la medicación.
Que pueda reducirse en más de mil pesetas
la compra de cápsulas de aceite de onagra,
por poner un ejemplo, es una verdadera ventaja
para el bolsillo del consumidor. Estamos de
acuerdo en que los precios siguen siendo muy
altos pero de esta forma podemos ajustarlos
para beneficio del paciente que necesita un
tratamiento prolongado.
-¿Y qué beneficio saca usted entonces de
ello?
-Sobre todas las cosas, el beneficio
de ayudar, de mejorar la calidad de vida,
de curar y aliviar personas que en numerosos
casos se encuentran desesperadas por el dolor,
por la impotencia a la que se ven sometidas.
En algunos de los casos que describiré luego
he visto a esas personas a punto de tirar
la toalla, de sucumbir bajo tanta presión,
bajo el sufrimiento. Como el de una paciente
con una grave depresión a causa de los dolores
que le producía una poliomelitis en la pierna
y que después del tratamiento me regaló las
muletas. Cuando se marchó andaba sin fatiga,
con ganas de vivir y luchar. Es entonces cuando
veo que todo el dinero del mundo no podría
darme la satisfacción que siento al verla
recuperada y feliz. Ese es mi mejor beneficio.
Llevo más de una década viendo recuperaciones
que no tienen nada de milagroso sino que son
fruto del esfuerzo, de la dedicación y de
una gran voluntad de superación por parte
del enfermo. Simplemente creen que se van
a curar o mejorar y lo hacen. Esa es parte
de mi terapia además de la utilización del
regenerador y de las diferentes psicoterapias.
Es promover el cambio interno. Por otra parte,
a través de conferencias y de un programa
de radio semanal que tengo en Radio Salud
desde hace prácticamente diez años trato de
enseñarle a la gente que transmitir optimismo,
salud y amor a cada una de nuestras células
y neuronas es fundamental para que éstas se
activen y ayuden al cuerpo a su regeneración.
Esa es, en definitiva, la base y el éxito
de nuestro tratamiento.
LOS
TESTIMONIOS HABLAN
-Hablemos del Regenerador Celular. ¿En
qué tipo de dolencias ha obtenido mejores
resultados?
-Algunas patologías responden más deprisa
que otras al Regenerador Celular. Lo hemos
observado problemas oculares, de artrosis
y de próstata en los que se ha evitado la
operación. Lo mismo ocurre en el caso de la
psoriasis, con la que hemos conseguido una
respuesta plenamente satisfactoria en más
de 200 pacientes.
Mire, es tal el éxito que hemos logrado con
algunos pacientes que científicos de varios
países se han interesado por nuestros tratamientos.
En Alemania, donde visité una clínica especializada,
los médicos se quedaron asombrados por los
resultados que obteníamos con nuestras terapias.
Hace pocos días, por ejemplo, recibimos la
visita de dos científicos ingleses, un ingeniero
químico llamado A. Manzibe y un especialista
en Física y Medicina Nuclear, R. WoodSmith,
así como de dos periodistas que se interesaban
por nuestros métodos.
En cuanto al tipo de dolencias, añadiré que
hemos tratado toda clase de patologías, incluso
casos de parálisis facial y de osteoporosis,
apoyando el tratamiento del regenerador con
tratamientos naturales.
-¿Podemos hablar de casos concretos?
-Por supuesto, pero le agradeceré que no publique
los apellidos por respeto a la intimidad de
los pacientes.
-No hay problema.
-Bien. Podemos hablar por ejemplo de
Julia R., una joven de 22 años que
vino con una psoriasis rebelde que le duraba
ya dos años. En la foto se puede apreciar
una afección cutánea de escamas gigantes muy
rojas y muy viscosas que le afectaba casi
al 70% del cuerpo, lo que le causaba gran
desazón y prurito. Llegó al centro desesperada
por las molestias. Bueno, pues después de
confeccionar el historial y pedirle diversos
análisis la sometimos a un cambio de alimentación,
la recetamos unos productos naturales e iniciamos
el tratamiento con el Recuperador Electrónico
INDIBA. A los dos meses su mejoría era del
60%. Sin embargo, tuvo que interrumpir el
tratamiento repentinamente por motivos familiares
y se fue de Barcelona. Pero siguió con la
terapia natural y al mes siguiente la psoriasis
había remitido por completo. Transcurridos
ya dos años no se observa hoy ningún brote
remitente. Y la joven ha recuperado la alegría
de vivir.
-Cuéntenos otro caso.
-Hablemos entonces de Rosa P. A
sus 53 años se le diagnosticó hepatitis C
y depresión, estando además afectada de poliomelitis.
Fue operada de la rodilla. Después de una
dolorosa recuperación se quejaba de muchos
dolores y su movilidad era muy limitada. Iniciamos
el tratamiento de fondo para la depresión
y la hepatitis C así como las sesiones con
el regenerador. ¿El resultado? A los pocos
meses bajaron los niveles de transaminasas,
desapareció la depresión y mejoró el movimiento
articular de la rodilla. Los dolores desaparecieron.
En prueba de su testimonio, nos regaló las
muletas que traía al llegar. Hoy no necesita
ningún aparato ortopédico para desplazarse.
-¿Qué tal un tercer caso sobre algún problema
ocular para terminar?
-Me parece bien. Hablemos entonces de Manuela
J. B. Esta mujer -de 62 años- acudió al
centro diagnosticada de uveitis progresiva
con una gran pérdida de visión en ambos ojos.
Había acudido ya a numerosos especialistas
sin éxito y sus expectativas eran escasas.
Así que iniciamos el tratamiento ocular con
el regenerador celular y al cabo de sólo siete
sesiones presentaba una espectacular mejoría.
De hecho, se sometió a una nueva revisión
y comprobó que su visión había mejorado en
un 20%. En estos momentos sigue acudiendo
al centro, continúa con la terapia y no dudamos
de que su visión seguirá mejorando. Como prueba
de agradecimiento nos ha obsequiado con una
labor bordada a punto de cruz que le resultaba
imposible hacer antes del tratamiento.
Hasta aquí los testimonios. Pero debo decir
que comprobé personalmente que la casuística
de éxitos que el centro guarda sobre los tratamientos
con el Regenerador Celular y las terapias
naturales es realmente extensa. Es más, yo
misma me sometí a una sesión aprovechando
mi estancia ya que tenía un dolor cervical
persistente que me martirizaba desde hacia
más de dos meses. Después de un masaje, María
me pasó el electrodo del Regenerador Celular
por la zona afectada durante quince minutos
aproximadamente. Y mi sorpresa fue enorme
al comprobar que en tan escaso tiempo el dolor
crónico que arrastraba había desaparecido
por completo.
Milena LLop
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