Si los avances en
el terreno de la oftalmología continúan al
ritmo actual no es descabellado pensar que
en pocas décadas gafas y lentillas constituirán
un método de correción visual en desuso. De
hecho, resolver actualmente problemas de vista
como la miopía, el astigmatismo o la hipermetropía
se hace ya de forma ambulatoria en unos
pocos minutos.
Si los avances en medicina y cirugía se han
sucedido de forma espectacular en los últimos
20 años, qué duda cabe de que la Oftalmología
es una de las especialidades médico-quirúrgicas
que más se han beneficiado de ese desarrollo
tecnológico. Y no sólo en uno u otro problema
concreto sino en distintos ámbitos.
CATARATAS
Es el caso de
las cataratas donde las gruesas y antiestéticas
gafas que durante mucho tiempo fueron seña
de identidad de nuestros mayores comienzan
a ser hoy algo excepcional. De hecho, la mayoría
de quienes padecen actualmente ese problema
se someten a operaciones de cataratas en las
que se emplea sofisticada tecnología, sea
para implantar lentes intraoculares, sea con
la utilización de nuevas técnicas quirúrgicas
como la facoemulsificación. Esta técnica -quizás
la más generalizada en el entorno médico-
se basa en la utilización de ultrasonidos
que permiten realizar en el ojo una pequeñísima
apertura -de aproximadamente 3 mm- a través
de la cual se extrae el cristalino opacificado
o catarata. A continuación, y aprovechando
el mismo corte, se introduce una lente intraocular
plegable que una vez colocada sustituirá las
dioptrías del cristalino.
En cuanto a la recuperación, suele ser rápida
y en poco tiempo el paciente es capaz de realizar
sus tareas cotidianas olvidándose por fin
de las molestas gafas.
Este tipo de operación -en la que es imprescindible
el uso de un microscopio- se denomina cirugía
mínimamente invasiva ya que respeta al
máximo la estructura orgánica del ojo sin
causar ningún tipo de lesión y solucionando
el problema de visión.
LA TÉCNICA LASIK
Otra de las maravillas
de la oftalmología actual es la cirugía
de los defectos refractivos (miopía, astigmatismo,
e hipermetropía) sustentada en la utilización
de un láser Excimer, técnica conocida como
LASIK -siglas de Laser in situ Keratomileusis-.
Otras técnicas ampliamente usadas en los años
80, como la queratotomía radial, casi se han
abandonado en la actualidad porque el LASIK
tiene la ventaja de ser una operación mínimamente
invasiva cuya precisión la convierte en una
de las prácticas quirúrgicas más seguras y
eficaces del momento. De hecho, en los últimos
10 años cientos de miles de pacientes han
sido operados en todo el mundo con este método
permitiéndoles recuperar la visión y no tener
así que volver a recurrir más al uso de gafas
y lentes de contacto. De ahí que hoy día sea
una de las operaciones más frecuentes y populares
no sólo entre los pacientes sino también entre
los especialistas, convirtiéndola en centro
de gran parte de los congresos oftalmológicos
que se celebran.
En cuanto a sus posibilidades, hay que decir
que se puede tratar con el láser en una misma
sesión quirúrgica todos los defectos de refracción
que presente un paciente. Por ejemplo, hipermetropía
y astigmatismo a la vez. O miopía y astigmatismo.
Y todo ello en una operación que dura sólo
unos minutos. Es más, la recuperación comienza
inmediatamente después de la intervención
y no es necesario siquiera vendar los ojos.
El precio de estas operaciones oscila entre
las 250.000 y las 300.000 ptas por ojo. Precio
que incluye todos los gastos de quirófano,
clínica y las visitas postoperatorias hasta
el alta definitiva, que suele darse a los
seis meses. Y si hubiera que realizar algún
retoque también estaría incluido.
Las dioptrías eliminadas con el tratamiento
con Láser Excimer no vuelven a recuperarse.
Empero, lo que sí puede suceder es que exista
una regresión del efecto conseguido con el
láser y que tres meses después de la operación
-acaece en un porcentaje del 5% de los casos-
el paciente presente alguna dioptría que puede
ser tratada y eliminada con un nuevo tratamiento.
Precisamente por eso no se suele dar el alta
a los pacientes hasta seis meses después de
la operación.
En cuanto a su fiabilidad, hay que explicar
que se trata de una técnica que lleva realizándose
desde hace 10 años con láser pero desde hace
cerca de 50 sin láser. Por tanto, se conoce
perfectamente su seguridad a largo plazo.
Con respecto a las posibles complicaciones
debo decir que probablemente el LASIK sea
una de las técnicas quirúrgicas más seguras
y eficaces que existen por lo que si se es
operado por un cirujano de gran experiencia
y se dispone de los mejores equipos técnicos
del momento la posibilidad de complicaciones
es remota.
INVESTIGACIONES
EN MARCHA
A pesar de todos
estos avances la oftalmología tiene aún, sin
embargo, muchos retos pendientes a los que
enfrentarse en el futuro. Entre ellos el de
las enfermedades retinianas ya que las características
propias de esta parte del ojo, fragilidad
y difícil regeneración después de una lesión
dificultan efectuar un transplante. Por eso
es en el estudio de esta capa ocular donde
recaen las principales líneas de investigación
que se siguen actualmente. Así, numerosos
científicos llevan a cabo experimentos con
cultivos de células retinianas en la confianza
de que sean la base que permitan realizar
en el futuro próximo transplantes de retina.
En cualquier caso, la dificultad técnica de
estos estudios hace que de momento los trabajos
realizados sólo tengan aplicación científica
en laboratorio si bien se confía en que no
pase mucho tiempo para que puedan ser generalizados
y aplicados en humanos.
Otro de los problemas oftalmológicos de mayor
interés dentro de la comunidad médica es el
que se refiere a lesiones, opacidades y enfermedades
de córnea, responsables de gran parte de los
casos de ceguera. En tales casos la curación
pasa obligatoriamente por el trasplante; sólo
que eso depende directamente de la donación
de órganos. De ahí que la obtención de injertos
corneales cultivados en laboratorio podría
poner fin al problema de escasez de donantes.
Pero seamos realistas: hoy por hoy esa posibilidad
no está tan cercana y constituye una de las
asignaturas pendientes de la oftalmología.
Porque aunque se han conseguido obtener con
éxito córneas "artificiales", la generalización
de estas técnicas entraña aún una gran dificultad.
Por tanto, tendremos que esperar todavía algunos
años para disponer de ellas con facilidad.
AMPLIANDO EL USO
DEL LÁSER
Ya he comentado
que una de las últimas novedades surgidas
en el ámbito quirúrgico es el láser Excimer.
Pero lo que no he explicado es que éste no
sólo permite corregir los defectos de refracción
(miopía, astigmatismo e hipermetropía) sino
también las imperfecciones o aberraciones
del sistema óptico visual. Gracias a lo cual
pronto será posible la modificación de las
características ópticas del ojo mejorando
nuestra capacidad visual como si se tratara
de una pantalla de televisión extraplana-digital
sin las deformaciones propias que una imagen
adopta sobre las superficies curvas. En suma,
dentro de pocos años la mayoría de las personas
podrá ver mejorada su capacidad visual hasta
en un 80% gracias al láser.
INTERNET
Internet es otro
de los grandes avances que más han afectado
a la oftalmología. Y es así porque constituye
una valiosa herramienta de la que hoy se sirve
la medicina. Claro que las ventajas lo son
no sólo para los especialistas sino también
para los pacientes ya que les permite acceder
a través de la red a cualquier tipo información
médico-quirúrgica o bien realizar consultas
sobre un caso concreto a cualquier experto
conectado al sistema.
En definitiva, el mundo de las nuevas tecnologías
es ya una realidad al servicio de nuestra
vista, una realidad que poco a poco está consiguiendo
que cada vez sea menor el número de personas
que padecen lesiones y enfermedades oculares.
Mª Teresa Iradier
Urrutia
Dra. en Oftalmología