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| ¿ES
BENEFICIOSO ADMINISTRAR AZT A LAS SEROPOSITIVAS EMBARAZADAS
Y A SUS BEBÉS? |
El Ministerio de Sanidad
español está tratando a las embarazadas que
dan positivo en los tests que -se supone-
indican si una persona está infectada por
el VIH o "virus del SIDA" con AZT. Y lo mismo
se hace con sus bebés en cuanto nacen. Y eso
a pesar de que el AZT es altamente tóxico
y no hay evidencia consistente de que tenga
efecto beneficioso alguno. ¿Va a seguir permitiendo
la sociedad española tamaña aberración? ¿Va
a seguir consintiendo que se siga ocultando
información vital para que las afectadas puedan
tomar libremente su decisión?
Cada vez es más obvia la necesidad de abrir
un debate serio y riguroso sobre los tratamientos
"anti-VIH" que se aplican hoy a las personas
consideradas "enfermas de SIDA". Y aclaremos
desde el principio que la expresión "enfermo
de SIDA" se utiliza incorrectamente por lo
general ya que se incluye en ella a quienes
han dado positivo en los "tests del VIH" -denominados
"seropositivos"- aunque carezcan de sintomatología
alguna.
Pero vayamos por partes porque hemos comprobado
que el lector no versado sobre el problema
del SIDA tiene dificultades para entender
la terminología más básica. De ahí que quiera
aclarar primero unos conceptos básicos.
1) Se llama abreviadamente VIH al presunto
virus al que se considera responsable de la
enfermedad llamada SIDA. Estas siglas son
la abreviatura de Virus de Inmunodeficiencia
Humana.)
2) Las siglas SIDA pertenecen a la
expresión Síndrome de Inmuno-Deficiencia
Adquirida y designa la "enfermedad" que
padecen las personas "infectadas por el VIH".)
3) Se dice que alguien es seropositivo
cuando el test del VIH al que se le somete
da positivo. Sólo que, oficialmente, uno puede
ser seropositivo y no tener ningún síntoma
de la enfermedad porque ésta no se manifiesta.
En tales casos, uno es "seropositivo"
pero no "enfermo de SIDA".
LOS TRATAMIENTOS
"ANTI-VIH"
Aclarados someramente
estos puntos, hablemos ahora de los tratamientos
"anti-VIH" para lo que es preciso, ante todo,
hablar de un medicamento, el AZT (abreviación
de azidotimidina), técnicamente conocido también
como zidovudina (ZDV) y comercialmente
como Retrovir. ¿Y por qué? Pues porque
el AZT-ZDV-Retrovir fue el primer medicamento
oficialmente reconocido -en 1987- como eficaz
para combatir el SIDA, fue el único que existió
hasta 1993, sigue siendo el medicamento de
referencia respecto al cual normalmente se
comparan los demás y es ampliamente utilizado
en el ámbito de lo que desde 1996 se conoce
como "cócteles anti-VIH".
En suma, es el que más años lleva recetándose
y sobre el que mayor número de estudios se
han hecho. Por tanto, es el más conocido,
lo que implica que los otros catorce "medicamentos
antirretrovirales" aprobados posteriormente
por la FDA norteamericana para combatir el
VIH son aún más desconocidos. Además, muchas
de las características del AZT son aplicables
al resto de la primera familia de medicamentos
"anti-VIH", llamados nucleósidos análogos.
Otra razón para dar prioridad a su estudio
es que el AZT se administra en el mundo occidental
a las seropositivas embarazadas desde la 14ª
semana y a sus bebés durante las seis primeras
semanas de vida. Finalmente, es importante
destacar que el presidente de la República
de Sudáfrica -Thabo Mbeki- ordenó el
28 de octubre de 1999 que se elaborase un
informe riguroso sobre la posible toxicidad
del AZT (véanse los números de Discovery
DSALUD correspondientes a julio, agosto
y octubre pasados). Informe que aún sigue
elaborándose aunque no deja de ser significativo
que el 21 de abril de este año se haya hecho
público que el ejército sudafricano decidió
dejar de prescribir el AZT.
LOS REQUISITOS DE
UN MEDICAMENTO ANTI-VIH
Pues bien, para
que el AZT o cualquier otro producto sea adecuadamente
utilizado contra el VIH debería haber pruebas
obtenidas de estudios tanto in vitro
(en cultivos celulares) como in vivo
(en animales y personas) que demuestren más
allá de toda duda razonable que:
1) Los pacientes están infectados por
el VIH y que el VIH es la causa del SIDA.
2) El AZT inhibe el VIH.
3) El AZT no es tóxico o bien su toxicidad
es menos perjudicial que los beneficios que
aporta.
En cuanto al primer punto, vamos a aceptar
en este artículo que las tres hipótesis que
implica -a saber, que "el VIH existe porque
ha sido aislado y caracterizado", que "el
VIH es la causa del SIDA" y que "los tests
del VIH/SIDA son válidos"-han sido demostradas.
Y decimos que vamos a darlo por supuesto porque
la verdad es que existe suficiente literatura
científica de calidad y experiencia médica
como para poner en duda cada una de esas tres
hipótesis. Pero admitámoslas porque la pregunta
que se pretende formular sigue siendo válida:
suponiendo que todo eso se hubiera probado,
¿se justifica la administración de AZT? Pues
depende de las respuestas que se dé a los
dos puntos siguientes. Y que me disculpe el
lector pero no me va a quedar otro remedio
ahora que utilizar un lenguaje científico
difícilmente traducible.
¿EL AZT ELIMINA
EL VIH?
Hay que empezar
diciendo que según las propias explicaciones
de los fabricantes y de los especialistas
oficiales del SIDA, el AZT elimina el VIH
porque interrumpe su ciclo vital. ¿Cómo?
Pues inhibiendo la enzima transcriptasa inversa
encargada de traducir la información genética
del VIH -que está en forma de ARN- en ADN
viral que posteriormente se inserta en el
ADN cromosómico de la célula infectada donde
queda incorporado constituyendo lo que se
llama provirus del VIH. En su momento, el
ADN de este provirus es transcrito en ARN
viral que, a su vez, es traducido (trasladado)
en proteínas virales. Finalmente, los ARNs
virales y las proteínas virales son agrupados
en partículas virales que son soltadas a través
de la membrana celular con lo que los recién
producidos VIH podrán infectar otras células
y el ciclo replicativo se repetirá.
El punto decisivo de esta presunta actuación
es el grado de fosforilización del AZT por
las células humanas. Porque no es la molécula
de AZT tal como la ingiere la persona cuando
se traga la pastilla que le han dado en el
hospital lo que puede inhibir la transcriptasa
inversa del VIH sino su forma trifosforilizada,
AZT-TP. Todos los expertos oficiales del SIDA
están de acuerdo en que no son activas ni
la forma no-fosforilizada -que se encuentra
en el medicamento que se ingiere- ni sus primeros
metabolitos mono y difosforilizados. Sólo
la forma trifosforilizada AZT-TP es el agente
activo que inhibe selectivamente la transcriptasa
inversa del VIH interrumpiendo así su ciclo
vital y con ello la posibilidad de que infecte
nuevas células. Según esto, si se toma AZT
sólo producirán nuevos VIH las células T4
ya infectadas
. Solo que esa producción se irá agotando
debido a la corta vida de dichas células (1,6
días de promedio). Por tanto, a la administración
de AZT debe seguir una rápida reducción de
todos los parámetros que indican la presencia
del VIH ("aislamiento del VIH", "viremia en
plasma", "p24", "p24 antigenemia", "ARN-VIH"
o "carga viral", "ADN-VIH-proviral") y, finalmente,
llevar a la completa ausencia de células T
infectadas.
El AZT es un nucleósido de síntesis análogo
al nucleósido natural llamado timidina cuyo
grupo 3'-hidroxilo es reemplazado por un grupo
azido (de nitrógeno). El grupo 3'-hidroxilo
es imprescindible para que los nucleótidos
trifosforilizados puedan unirse a la cadena
de ADN que crece cuando se forman copias del
ADN nuclear a fin de duplicar los cromosomas
y la célula pueda dividirse de manera que
cada una de las células duplicadas reciba
la misma información genética. Pero puesto
que en el AZT falta el grupo 3'-hidroxilo,
una vez que una molécula de AZT se une a la
cadena de ADN no puede unirse ningún otro
nucleótido y no hay más crecimiento del ADN.
Es decir, el AZT es un bloqueador de la cadena
de ADN, con lo que la célula, o muere o muta.
Pero para que el AZT pueda incorporarse a
la cadena de ADN tiene primero que ser trifosforilizado
por el metabolismo celular que es lo que ocurre
con todos los nucleótidos naturales.
Pues bien, la revista científica Current
Medical Research and Opinion publicó en
junio de 1999 un estudio exhaustivo sobre
la farmacología del AZT elaborado por el prestigioso
equipo australiano integrado por la Dra. Eleni
Papadopulos-Eleopulos, el Dr. Val Turner
y otros, en el que se demuestra que, según
toda la literatura científica existente al
respecto, las células humanas sólo pueden
trifosforilizar una pequeñísima parte del
AZT ingerido: menos del uno por ciento, muy
inferior a la cantidad que los propios expertos
consideran necesaria para que el AZT pueda
ejercer la función de inhibición del VIH antes
explicada. Además, el estudio demuestra que
no hay prueba alguna de que tenga lugar la
rápida reducción de los mencionados parámetros
indicativos de presencia del VIH y la completa
ausencia de células T infectadas, consecuencias
previstas en caso de que el AZT tuviese realmente
actividad frente al VIH.
La conclusión a la que llega el estudio es
clara: "El análisis de los datos disponibles
hasta hoy que afirman que el AZT tiene un
efecto anti-VIH demuestra que no hay evidencia,
ni teórica ni experimental, que confirme que
el AZT, solo o en combinación con otras sustancias,
tenga el mencionado efecto. La recomendación
de que el AZT, solo o combinado, debe ser
administrado a VIH-seropositivos o a pacientes
de SIDA necesita ser urgentemente revisada".
¿ES PELIGROSO EL
AZT?
En suma, según
este estudio el AZT no tiene ninguno de los
efectos benéficos que se le atribuyen. Y,
por el contrario, se ha demostrado que es
altamente peligroso. Veamos algunas de las
principales razones biológicas de esa peligrosidad.
* El AZT daña las mitocondrias. Las mitocondrias
son bacterias-orgánulo que se encuentran en
simbiosis dentro de nuestras células y tienen
una cadena respiratoria que permite obtener
la molécula energética ATP a partir del oxígeno
(el 95% de la energía que necesita nuestro
organismo está en forma de ATP). Pues bien,
cuando las mitocondrias son dañadas las células
obtendrán menos energía y la persona se encontrará
cada vez más débil, sus células no se podrán
dividir para reemplazar el billón de células
que mueren diariamente y no se podrá formar
nuevo ADN con lo que la persona termina adelgazando
y muriendo esquelética.
Hay que resaltar que cuando la célula no puede
obtener energía suficiente del oxígeno a través
de sus mitocondrias muere o pasa a obtener
energía por fermentación (glucolisis); es
decir, se vuelve cancerosa.
Cada célula tiene cientos de mitocondrias.
Pero tienen más mitocondrias las células que
más energía necesitan, es decir, las musculares,
las nerviosas y las hepáticas (por orden creciente).
El deterioro de las mitocondrias provocado
por el AZT y otros medicamentos puede ser
un importante componente para explicar, en
relación a estos tres tipos de células respectivamente,
las miopatías musculares y problemas cardiovasculares,
las demencias y encefalopatías, y las hepatitis
y fallos hepáticos tan generalizados entre
los enfermos de SIDA. Y de muchos otros problemas,
incluidos inmunodeficiencia, diarreas, etc.,
ya que las células inmunitarias e intestinales
son las de mayor rapidez de renovación.
Además, las mitocondrias se transmiten exclusivamente
por línea materna. El espermatozoide pierde
sus mitocondrias antes de fecundar el óvulo.
Cada óvulo tiene unas 400.000 mitocondrias.
La ingesta de antivirales y antibióticos que
dañan las mitocondrias tiene que repercutir
negativamente de forma inevitable en el desarrollo
del feto y del bebé.
* El AZT frena la síntesis de ADN. Aunque
el AZT no es trifosforilizado eficientemente,
en cambio es monofosforilizado muy eficientemente.
Y el AZT monofosforilizado puede actuar como
inhibidor de la fosforilización de los constituyentes
celulares, incluidos los nucleótidos. A su
vez, la disminución de nucleótidos trifosforilizados
induce una reducción de la síntesis de ADN
ya que no puede formarse nuevo ADN al no encontrar
los componentes que precisa. Se pueden predecir
efectos adversos en numerosos tejidos, especialmente
en los que tienen un ciclo vital más corto:
médula ósea, intestinos... La anemia por deterioro
de la síntesis de ADN está bien documentada.
* El AZT oxida los grupos sulfidrilos (-SH).
Hay evidencia científica de que el AZT
es rápidamente reducido por componentes que
contienen el grupo sulfidrilo (-SH). La falta
de ATP y la oxidación -en particular, de los
grupos sulfidrilos- conducen a muchas anormalidades
en laboratorio y en la clínica, incluyendo
adelgazamiento extremo (emaciación, 'wasting'),
atrofia muscular, anemia, daños en el hígado
y riñones, menos proliferación celular, cáncer
e inmunodeficiencia. Ya en 1988 se escribió:
"Esta toxicidad (del AZT) es especialmente
perturbadora en pacientes con SIDA establecido".
* El AZT bloquea la cadena de ADN.
El 1% de AZT que se trifosforiliza actúa como
nucleósido análogo, es decir, como bloqueador
de la cadena de ADN. Esto significa que, o
bien mata la célula, o bien la muta. Si la
mata es un perjuicio para el cuerpo pero probablemente
debido a la poca cantidad de AZT-TP que se
forma no sea muy grave; no conozco ningún
estudio que precise este punto. Si la muta,
puede actuar bien como cancerígeno -y producirá
cáncer-, bien como teratógeno -y nacerán monstruos-.
Ambos efectos están bien documentados y deberían
ser conocidos por quienes lo hacen tomar,
que tendrían que comunicárselo a quienes lo
toman.
* El AZT es citotóxico. El AZT es tóxico
para las células por un mecanismo aún no conocido.
No sólo inhibe el crecimiento y la diferenciación
celular sino que produce acumulación de lípidos,
aumento de lactato y otros efectos en un tiempo
demasiado corto para que pueda ser explicado
por los mecanismos anteriores.
LA TOXICIDAD DEL
AZT
Lo apuntado sobre
la peligrosidad del AZT es sólo parte de lo
que podría decirse pero es suficiente para
poder responder con toda claridad que el AZT
es tóxico. Aún más: muy tóxico. De hecho,
lo reconocen en parte sus propios fabricantes
en los prospectos que, de manera distinta
de un país a otro y de un momento a otro,
se hallan en la caja de AZT. Aunque a veces
los hospitales entregan el AZT sin el prospecto,
haciéndose así cómplices de la ocultación
de información importante al paciente.
De hecho, la administración de AZT es quimioterapia
indefinida. Hay que recordar que el AZT fue
diseñado a principios de los años sesenta
para combatir el cáncer pero como los experimentos
con animales demostraron una toxicidad tan
alta no llegó a aplicarse en personas y quedó
relegado a los laboratorios, bien para uso
experimental bien para desinfectarlos. Sin
embargo, desde 1987 este producto quimioterápico
se está aplicando en dosis altísimas día tras
día, semana tras semana, mes tras mes y año
tras año hasta que se nos cuenta que el paciente
muere víctima del VIH... ¿No será más bien,
después de lo que ahora sabemos, a causa de
la medicación con AZT?
En Oncología, la quimioterapia se aplica en
tandas estrictamente protocolizadas y por
un tiempo limitado ya que se sabe que, si
no se hace así, el cáncer dejará de crecer...
pero porque el paciente se morirá. En el ámbito
del SIDA este principio elemental de la quimioterapia
ha sido olvidado.
Mucho antes de la aparición del SIDA en 1981,
la poderosa multinacional norteamericana Sigma
vendía el AZT en una caja que tenía una calavera
y las tibias cruzadas, signo mundialmente
utilizado para avisar que se trata de un veneno.
A la izquierda del gráfico figuraba escrita
la palabra "TÓXICO. Tóxico por inhalación
en contacto con la piel o tragándolo. Órganos
diana: sangre y médula ósea. Deje la caja
bien visible. Si se encuentra mal, busque
consejo médico. Use ropa protectora adecuada".
Y a la derecha: "Sólo para uso en el laboratorio.
Ni para medicación ni para el hogar".
Además, estas advertencias se hacían para
manipular cajas con pastillas de 25 mg. pero
resulta que hoy día se está haciendo tomar
entre 500 y 600 mg. diarios a los pacientes
(en los primeros años se llegó a administrarse
hasta 1.500 mg. diarios).
En suma, los fabricantes del AZT y los especialistas
oficiales del SIDA han estado culpando al
VIH de lo que causa el AZT. Porque no es casualidad
que poco después de la introducción del AZT
se cambiase por tercera vez la definición
de SIDA incluyendo como nuevas enfermedades
definitorias demencia, encefalopatía, emaciación...
EL AZT PRODUCE LO
QUE SE ATRIBUYE AL VIH
* "El riesgo
de desarrollar demencia por VIH entre aquellos
que informan que usan algún antirretroviral
(AZT, ddI, ddC, d4T) es un 97% más alta que
entre aquellos que no usan una terapia antirretroviral"
(Bacellar y otros, Neurology, 1994).
* "Es a menudo difícil diferenciar entre
las manifestaciones de la infección por VIH
y las manifestaciones de la zidovudina. Además,
existen muy pocos datos controlados con placebo
para valorar las diferencias" (USP DI:
"Drug Information for the Health Care Profesional",
1996).
* "La enfermedad por Mycobacterium avium
complex (MAC) es una de las infecciones oportunistas
más comunes... Se ha observado entre el 15
y el 40% de las personas infectadas por VIH.
La incidencia de la MAC empezó a aumentar
en 1987 en personas con SIDA". (Dr. Carl
Fichtenbaum, de la Universidad de Washington)
Además, como con cualquier otro tóxico, los
graves efectos del AZT están ligados a la
dosis y a la duración de su administración.
Por tanto, ¿puede haber un reconocimiento
implícito más claro del carácter venenoso
del AZT que el hecho de que la tendencia constante
que ha habido en la práctica médica hospitalaria
haya sido la de reducir tanto la dosis prescrita
como el tiempo de tratamiento? De hecho, el
último "hallazgo" son las "vacaciones de
tratamiento".! Sin comentarios.
Por el contrario, hay evidencias sólidas de
que lo mejor para estar bien es abstenerse
de tomar antivirales. He aquí algunos
ejemplos:
* "Ninguno de los enfermos asintomáticos
a largo plazo recibió ningún medicamento antiviral
durante el estudio". (Hogervorst
y otros, Journal of Infectious Diseases,
1996).
* Donald Abrahams, catedrático de Medicina
y director del programa sobre SIDA del Hospital
General de San Francisco, explicó en 1996:
"Un amplio número de mis pacientes prefirió
no tomar ningún antirretroviral. Les he seguido
desde el mismo comienzo. Y han visto cómo
los amigos que se subieron en el vagón de
los antivirales morían".
* "Con excepción de dos entre 19 pacientes
no-progresores, ninguno había recibido terapia
antirretroviral" (Montefiori y
otros, Journal of Infectious Diseases,
1997).
* "Todos los sobrevivientes a largo término
del VIH han evitado los antirretrovirales"
(Jay Levy, The Lancet, 1998).
* "De 68 no-progresores a largo plazo (más
de 10 años), ninguno estaba en terapia antirretroviral"
(Candotti y otros, Journal of Medical
Medicine, julio 1999).
CONCLUSIÓN: ¿SON
MAYORES LOS BENEFICIOS QUE LOS PERJUICIOS?
Una cuestión clave
que ayudaría a contestar definitivamente esta
pregunta es la siguiente: ¿Cuáles son las
estadísticas oficiales del empleo del AZT
en las cientos de miles de personas medicadas
a día de hoy, desde 1987 como monoterapia,
desde 1993 en combinación con otros nucleósidos
análogos y desde 1996 en los "cócteles"? ¿Tiene
algún responsable científico, médico, sanitario,
político o administrativo esos datos? Y si
es así, ¿por qué no los hace públicos...?
La situación la ha resumido diáfanamente el
Dr. Val Turner hace poco: "Los datos disponibles
sobre el AZT muestran, más allá de toda duda
razonable, que no puede actuar -y, por tanto,
no actúa- contra el VIH (...) Su fracaso se
confirma en humanos ya que no tiene efecto
significativo en la 'carga viral' en plasma.
En consecuencia, el AZT es puro riesgo sin
ningún beneficio".
A LA ATENCIÓN DE
LAS SEROPOSITIVAS EMBARAZADAS
Desde 1995 está
prohibido dar AZT a niños mayores de 3 meses.
Sin embargo, se está administrando a los recién
nacidos de madre seropositiva durante sus
primeras seis semanas de vida.
Desde 1996 está prohibido dar AZT solo -en
monoterapia- a adultos; sin embargo, se está
administrando como monoterapia a seropositivas
embarazadas desde la decimocuarta semana de
gestación
EL AZT DAÑA A LOS
NIÑOS
La comparación
de niños infectados cuyas madres habían sido
tratadas con AZT con niños infectados cuyas
madres no fueron tratadas muestra que:
* "El primer grupo tiene una mayor probabilidad
de desarrollar enfermedades graves o fuerte
inmunosupresión y una probabilidad menor de
sobrevivir" (Martino y otros, "Rápida
progresión de la enfermedad en niños infectados
perinatalmente cuyas madres recibieron monoterapia
de zidovudina durante el embarazo", AIDS,
mayo 1999).
* "La rápida progresión de la enfermedad
fue significativamente mayor en el primer
grupo" (De Souza y otros, "Efecto
de la zidovudina en la progresión de la enfermedad
en niños infectados perinatalmente con VIH-1",
AIDS, junio 2000)
* "El 44 % del primer grupo desarrolló
SIDA o murió dentro de los primeros doce meses;
en el segundo, la proporción fue del 24%"
(Kuhn y otros, "Progresión de la
enfermedad y dinámica viral inicial en niños
infectados por VIH expuestos a zidovudina
durante los periodos prenatal y perinatal,
Journal of Infectious Diseases, julio
2000)
EL AZT YA HA GENERADO
MONSTRUOS HUMANOS
* "Ciento cuatro
embarazadas fueron tratadas con AZT en un
hospital de la India. Hubo un número llamativo
de abortos terapéuticos y de abortos espontáneos
y, entre los nacidos vivos, un diez por ciento
de anormalidades que incluyen agujeros en
el pecho, prolongaciones en la base de la
columna vertebral, orejas colocadas fuera
de lugar, caras deformes, defectos en el corazón,
dedos extra y albinismo". (Kumar
y otros, 1994, "Journal of the Acquired
Immune Deficiency Syndrome", 7: 1.035-1039
* "Sé que hemos visto algunos dedos palmípedos...
pero esos defectos de nacimiento son cosméticos
y no interfieren con la vida". (Mary
Caffrey, enfermera de la División Pediátrica
de la Universidad del Centro Médico de San
Diego (EE.UU.).
* Un estudio de 1932 nacimientos vivos de
madres VIH-positivas entre 1993 y 1996 en
el estado de Nueva York llegó a la conclusión
de que "la prevalencia ajustada de cualquier
anomalía en el grupo estudiado era 2,76 veces
mayor que en la población general" (Newschaffer
y otros, "Uso prenatal de la zidovudina y
anomalías congénitas", Journal of the Acquired
Immune Deficiency Síndrome, julio 2000).
El único resultado positivo de la adopción
en 1994 del protocolo con AZT para seropositivas
embarazadas es que ha hecho disminuir la enorme
presión a que antes estaban sometidas para
que abortasen.
Sentado que ni antes ni ahora la presunta
"infección por VIH" es razón alguna para abortar
-numerosos hijos de madre y/o padre seropositiva/o
que ya tienen edad cercana a los diez años
y están perfectamente sanos son muestra viviente
y prueba de ello-, la conclusión del presente
artículo sobre el AZT es clara: su administración
está estrictamente contraindicada tanto para
las personas seropositivas como para los
"enfermos de SIDA". Con mayor razón, pues,
para las seropositivas embarazadas. Y con
mucha mayor razón aún para sus bebés recién
nacidos.
Luis Botinas
Coordinador de Plural-21 Para más información:
93-450 13 00
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