|
|


| LA
CURACIÓN CON CAMPOS MAGNÉTICOS PULSANTES |
Reumatología, medicina
deportiva, traumatología y rehabilitación,
dermatología y medicina cardiovascular son
algunas de las áreas de aplicación de la terapia
de campos magnéticos pulsantes, un nuevo método
de magnetoterapia que combina el conocido
poder curativo del magnetismo con la más sofisticada
tecnología y del que ya se están beneficiando
numerosas personas.
La terapia con imanes no es nueva. Pueblos
antiguos como los griegos la conocían y utilizaban
ocho siglos antes de Cristo y personajes como
Homero, Platón y Aristóteles
la mencionan en sus textos. Paralelamente,
ya en la India milenaria se aconsejaba llevar
un imán sobre el cuerpo para conservar la
salud y los egipcios poseían un preciso conocimiento
de las diferentes maneras de utilizar el poder
del magnetismo en la vida cotidiana al punto
de que -dicen- la propia Cleopatra
portaba en la tiara que adornaba su frente
un imán engarzado para mantenerse bella y
lozana. Y no podemos olvidar a los chinos,
cuyos documentos -dos siglos antes de Cristo-
dejaron constancia de que los metales magnetizados
poseían un enorme valor curativo, especialmente
en los casos de reumatismo e inflamaciones
de las articulaciones.
En fin, está claro que a lo largo de la historia
los imanes se han utilizado con las más diversas
finalidades: tanto para curar una peligrosa
hemorragia como un simple dolor de muelas.
Desde entonces son numerosos los investigadores
que han profundizado en la labor de aquellos
precursores ratificando y ampliando el potencial
magnético. El doctor Pablo García Siguero
-conocido experto en Holomagnetoterapia-
explica al respecto: "Conceptualmente,
la biofísica ha sustituido a la bioquímica
porque los procedimientos bioquímicos son
gobernados magnéticamente". Y añade: "No
hay estado de salud o enfermedad sin la participación
de la corriente electromagnética de la célula
porque ésta, al tener dos polos que controlan
un campo magnético, se constituye en un imán.
Nuestro cuerpo está pues integrado por millones
de pequeños imanes interconectados que cumplen
distintas funciones."
EL TRABAJO DE SODI
PALLARÉS
Ya el doctor Sodi
Pallarés -cardiólogo mexicano de fama
mundial y que está considerado uno de los
"padres" de la magnetoterapia moderna (ver
el número 20 de la revista)- estudió sus efectos
y publicó una obra básica sobre sus propiedades
-Campos magnéticos y soluciones polarizantes-,
viajando luego por medio mundo para difundir
sus descubrimientos. Una de esas conferencias,
por cierto, tendría lugar en la Universidad
de Alcalá de Henares y a ella asistiría la
reina doña Sofía pero no el colectivo
médico.
El caso es que Sodi Pallarés presentaría pruebas
radiológicas que certificaban sin la menor
duda la paralización de procesos tumorales
cancerosos combinando el poder de los magnetos
con el reequilibrio de la bomba sodio-potasio
mediante la dieta. Asimismo, utilizaría la
magnetoterapia con éxito -aportando pruebas
de los resultados- en cuestiones tan dispares
como una parálisis facial, la reconstrucción
de un pubis destrozado por un proceso canceroso
o úlceras graves.
A pesar de lo cual, nunca conseguiría el apoyo
oficial de la medicina. Y eso que ha tenido
que vérselas con muchas personas desahuciadas
a las que esa misma medicina no ofrecía salida
alguna. Por eso este hombre de férreas convicciones,
aún reconociendo que como cardiólogo no estaba
autorizado a tratar enfermos de cáncer, entendió
que moralmente no podía dejar de hacerlo sabiendo
la eficacia de su terapia. Es más, daría las
primeras pautas para un trabajo clínico que
ha seguido progresando hasta nuestros días.
En todo caso, la terapia sería traída por
primera vez a España por el prestigioso traumatólogo
español Palacios Carvajal cuando trabajaba
en el Hospital Ramón y Cajal en la década
de los 80, quien la aplicaría con éxito tanto
en casos de fracturas como en problemas de
artrosis.
Cabe añadir que en 1996 expertos de la Fundación
Mapfre Medicina efectuaron un estudio
que confirmaba la efectividad de estos campos
magnéticos a la hora de reducir la colesterolemia
y el exceso de triglicéridos. En concreto,
86 sujetos metabólicamente dentro de la normalidad
y sometidos a la acción de campos magnéticos
pulsantes de intensidades comprendidas entre
30 y 40 gauss experimentaron significativas
reducciones en proteínas totales y fracciones
de proteínas, siempre que dicho campo actuara
sobre su región abdominal.
CAMAS MAGNÉTICAS
PULSANTES
Pues bien, a los
distintos -y, en algunos casos, discutibles-métodos
de aplicación de la magnetoterapia (antifaces,
aretes, colchonetas, diademas, gorras, guantes,
cinturones, parches, rodilleras, equipos para
el tratamiento del agua, etc.) se une ahora
una más sofisticada: la que se efectúa utilizando
campos magnéticos pulsantes de baja intensidad
y frecuencia. Una terapia que ha ido haciéndose
hueco en los últimos años merced a su probada
eficacia, particularmente en las enfermedades
crónicas y degenerativas.
Alejo Moreno, fisioterapeuta y miembro
del gabinete Luma&Yesmer de Madrid,
donde dos de estas camas magnéticas han sido
instaladas hace escasos meses, nos aseguraría
que ha logrado recuperar con ellas una fractura
de tibia de tres meses de antigüedad en apenas
mes y medio. "Se trata -nos aseguraría-
de una técnica que funciona en los casos de
osteoporosis y osteopenia como ninguna otra
terapia. Pero como es una terapia joven y
en desarrollo, la ciencia médica no ha demostrado
aún suficiente interés".
Según se nos explicó, hay diferentes modelos
de aparatos pero los mejor aceptados son dos:
el Magneto MSP (se trata de un cilindro
ubicado sobre la camilla en la que se coloca
el paciente) y el Magneto MLB (cuyo
cilindro se desliza sobre una cama que puede
ir conectada a 99 programas informáticos manualmente
modificables).
¿Y cuáles son sus posibilidades?, se preguntará
el lector. Pues según los médicos que trabajan
con ellas, acelera el tránsito de la hemoglobina,
disminuye los depósitos de calcio y colesterol,
activa la circulación sanguínea y el sistema
linfático, mejora las paredes de venas y arterias,
regenera los tejidos y elimina el edema intracelular,
amén de demostrar gran potencial antiinflamatorio
y estimular la secreción hormonal.
EL APARATO
El aparato consiste
en una especie de cilindro conocido como solenoide
y cuya intensidad máxima no supera los 70
gauss que se desliza -una vez programad-o
por encima del paciente mientras éste permanece
tumbado en la camilla; ésta suele fabricarse
principalmente con madera para evitar distorsiones
del campo magnético.
En la actualidad se trabaja con dos tipos
de solenoides. El primero se utiliza para
patologías muy cronificadas durante los primeros
días de terapia y dispone de dos tipos de
onda: cuadrática -muy eficaz en las disfunciones
del aparato locomotor y hepáticas- y sinusoidal
-más moderada que la primera y recomendable
en dolores de cabeza, problemas intestinales
y disfunciones viscerales y vasculares-. Interruptores
con distintas escalas permiten ajustar la
intensidad o número de gauss si bien más que
la intensidad el punto clave de la terapia
es el tiempo o saltos en que se producen los
cambios de intensidad magnética, que no debe
superar el minuto.
El segundo tipo de solenoide dispone únicamente
de una onda sinusoidal que mantiene la misma
intensidad durante toda la terapia pero que
en cada salto de canal interrumpe el campo
magnético impidiendo de esa forma que el paciente
se acomode a la terapia. Artrosis, depresiones,
esclerosis y parálisis han sido tratadas exitosamente
con este procedimiento.
Hay que decir que mientras el cilindro se
desplaza por encima de la camilla en la que
reposa el paciente éste sólo percibe un fondo
de música relajante y en todo caso, si posee
una naturaleza especialmente sensible, una
tenue vibración.
Según Alejo Moreno -quien nos subrayaría
que una de las ventajas de esta terapia es
que no es invasiva-, la interacción del campo
magnético con los tejidos biológicos tiene
gran impacto en el funcionamiento de las membranas
celulares y sus intercambios iónicos, siendo
así cómo paulatinamente se va restaurando
el potencial en reposo de las células a la
par que aumenta el consumo de oxígeno merced
al incremento del suministro sanguíneo. "La
reparación de los tejidos se incremente así
hasta en un 50 por ciento", finalizaría
diciéndonos.
Hasta aquí lo que hemos podido averiguar de
tan singular y novedosa terapia. Cabe preguntarse
ahora cuánto tiempo pasará antes de que se
compruebe más amplia y metódicamente su ya
probada eficacia y el tiempo que tardará en
llegar a utilizarse dentro del sistema nacional
de salud.
Oyana Saudade
Imanes para la depresión
La revista Psychiatric
Annals daba hace dos años la noticia: los
investigadores de la Emory University estaban
entusiasmados con los resultados preliminares
de un tratamiento destinado a los enfermos de
depresión que consistía en colocarles potentes
electroimanes en la cabeza. Cinco minutos de
terapia -aseguraron- bastaban para estimular
ciertas áreas del cerebro induciendo en ellas
corrientes eléctricas. De ese modo, las células
se activaban y liberaban neurotransmisores.
El sistema sólo fue utilizado con personas aquejadas
de depresión severa, enfermos desde hace mucho
tiempo y que habían recibido electroshock. Los
expertos aseguraron que todos ellos habían experimentado
mejorías sin padecer efectos secundarios. Faltaba
comprobar si era igualmente eficaz en depresiones
moderadas.
"Son como golpecitos en mi cráneo", afirmó
Ruth Wright, durante muchos años hundida
en una grave depresión y con la que habían fracasado
los tratamientos convencionales. "Ahora soy
capaz de afrontar con un comportamiento razonable
ciertas situaciones que habrían acabado conmigo
hace un tiempo", dijo tras someterse al
efecto de los electroimanes.
Prometedora, la terapia -aún en fase experimental-
entusiasma a los especialistas en medicina alternativa.
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
.
|
|