|
|


| CURACIÓN
POR EL PENSAMIENTO... A DISTANCIA: NOESITERAPIA |
Los avances en el
ámbito de las telecomunicaciones están incidiendo
de forma cada vez más notable en el mundo
de la Medicina. De hecho, hoy ya es posible
gracias a Internet consultar rápidamente multitud
de bibliografía en archivos y bibliotecas
públicas y privadas de medio mundo, transmitir
datos y fotografías -y, por ende, radiografías-,
asesorar médicamente desde el extranjero a
otros colegas incluso mientras operan, hacer
el seguimiento electrónico de pacientes y
hasta efectuar intervenciones quirúrgicas
a distancia por medio de robots informatizados.
No es, sin embargo, la norma. Aunque hay alguien
en España, pionero en su terapia, que ya lo
hace con éxito. Nos referimos al Dr. Ángel
Escudero, creador de la Noesiterapia o Curación
por el pensamiento.
El Dr. Ángel Escudero Juan es suficientemente
conocido por nuestros lectores. No sólo fue
entrevistado ampliamente en el número 6 de
la revista sino que tuvo durante varios meses
una sección en ella explicándonos con detalle
en qué consiste la Noesiterapia o Curación
por el pensamiento. Una filosofía -más que
una técnica- que nos ayuda a estar sanos y,
en el caso, de caer enfermos, a recuperarnos
rápidamente sin necesidad de fármacos. Sólo
controlando nuestro pensamiento. Y no se trata
ni de sofrología ni de hipnosis. No es una
técnica de sugestión. Es una forma de entender
la vida y, muy especialmente, la importancia
que tiene lo que pensamos.
El lector que desconozca los fundamentos de
la Noesiterapia quizá piense que debe tratarse
de algo difícil de aprender y que los resultados
serán muy sutiles, poco apreciables. Pero
se equivocaría si así pensase. Porque -valga
como ejemplo- el Dr. Escudero lleva casi 30
años operando en quirófano gracias a la Noesiterapia
sin anestesiar a sus pacientes. ¡Incluso ha
efectuado algo casi tan traumático como la
amputación de una pierna como fue corregir
un "genu varo" -rodilla en forma de paréntesis-
sin anestesia química de ninguna clase!
¿Imposible? Tres programas le ha dedicado
la BBC británica. En España, sin embargo,
apenas es conocido porque la mayor parte de
los medios de comunicación -especialmente
las cadenas de televisión- tienen "asesores
médicos" que aconsejan lo que es correcto
o no, lo que tiene verosimilitud o lo que
probablemente se trata de superchería... con
lo que todo lo que se salga de los conocimientos
o creencias de tales "expertos" es rechazado.
Singular forma de ¿autocensura? Esta revista
lo ha comprobado en varias ocasiones. Televisión
Española, por ejemplo, preparó hace años un
documental sobre el Dr. Escudero y su trabajo...
pero lleva años sin emitirse durmiendo en
los archivos de la casa. Alguien decidió que
aquello no podía ser verdad... aunque lo hubiera
visto con sus propios ojos y las cámaras lo
hubieran filmado. ¿Por qué?
-¿Conoce usted la respuesta, doctor?
-En absoluto. Aunque intuyo que hay mucho
miedo en la decisión casi unánime de mis colegas
de no querer conocer a fondo la Noesiterapia
y, por ende, de darla a conocer también al
público. Quizá porque tendrían que replantearse
demasiadas cosas y eso les asusta.
-Y, sin embargo, usted ha demostrado hasta
la saciedad que lo que cuenta es verdad, que
lo puede comprobar cualquiera.
-Ciertamente, pero no hay peor ciego
que el que no quiere ver.
-Si tuviera que resumir la esencia de la
Noesiterapia en pocas y comprensibles palabras,
¿cómo lo haría?
-Primero le preguntaría al interesado si de
veras quiere saber en qué consiste la Noesiterapia.
Y si dijera que sí, me limitaría a decirle:
bien, piense que su boca se llena de saliva,
fluida como el agua, y cuando lo haya logrado
piense en el bien opuesto al mal que sufre
o teme. Empiece con la palabra necesito y
añada, sin límite, aquello que le conviene
tener. Ese simple pensamiento positivo pone
en marcha lo que denomino una "respuesta biológica
global armónica" (RBGA) que refuerza el discreto
predominio vagal que la saliva significa haciendo
que todo funcione mejor en nuestro cuerpo
y que nuestro cerebro trabaje, con todos los
medios a su alcance, para acercar a nuestra
vida el bien en el que estamos pensando poniendo
al mismo tiempo en marcha los mecanismos naturales
de curación.
Parecerá sorprendente que algo tan simple
produzca cambios trascendentes en la calidad
de vida pero es así. Mi larga experiencia
y la de mis pacientes y discípulos así lo
demuestran.
¡Ah! Y del mal no se debe hablar. Ni para
negarlo porque el cerebro no entiende la negación
y, sin saberlo ni quererlo, uno estaría poniendo
en marcha todo lo que en él hay archivado
sobre el mal que se niega. Pensar en algo
negativo es atraerlo.
-Y dígame, ¿cuál es la razón de que se
haya decidido a usar la telemedicina?
-Bueno, yo he atendido a muchos pacientes
a distancia -desde hace años- porque la Noesiterapia
lo permite. Un simple teléfono es un buen
medio porque a veces basta charlar con el
paciente para ayudarle a superar sus problemas.
En cualquier caso, como yo estoy abierto a
la vida y a sus avances, incorporé la imagen
porque es un excelente refuerzo. No es lo
mismo oír a alguien que además verle. Así
que aprovechando las líneas RDSI, que permiten
transmitir imagen y sonido con gran calidad,
instalé hace ya cinco años en la clínica un
sistema de videoconferencia, lo que me permite
dar charlas, cursos y seminarios a grupos
amplios en cualquier lugar del mundo y sin
moverme de Valencia. Así como asesorar a otros
colegas o hablar con los pacientes que tienen
también sistemas de imagen en sus casas o
trabajos.
-¿Y cuánto hace que dio la primera conferencia
con este sistema?
-Hace más de cinco años. El problema
es que en España estos equipos aún los tiene
poca gente. Verá, dedicar todo un día -a causa
de los inevitables desplazamientos y tiempos
intermedios de espera- para luego dar una
charla de una hora no tiene sentido. Usando
el sistema de videoconferencia hago lo mismo
y me ahorro muchas horas. Con lo que puedo
dedicar más tiempo a la conferencia y hasta
pasar algún vídeo con intervenciones quirúrgicas
y partos con mi sistema. Además de poder alargar
el coloquio.
-Volvamos a la posibilidad de curar a
distancia. ¿En qué casos es posible esa ayuda?
Es decir, ¿en qué problemas una simple charla
telefónica, por ejemplo, puede ser eficaz?
-Permítame que le responda con ejemplos. Hace
años recibí una llamada desde Santiago de
Chile. Alguien sufría un dolor tan fuerte
en su región lumbar que se mantenía agachado,
sin poder enderezar su cuerpo desde hacía
una semana. Quería saber si podía ayudarla.
Apenas un par de minutos después su familia,
al otro lado, comprobaba que aquella persona
se iba enderezando hasta llegar a caminar
con soltura y bienestar. El 23 de septiembre
de este año, durante un seminario que di en
Valencia, tuve la oportunidad de escuchar
el relato de cómo lo vivió la familia por
boca de una hija que había acudido a él desde
Chile.
En otra ocasión me llamó un traumatólogo por
teléfono desde Granada para venir a verme
a Valencia. Estaba con un cuadro semejante
al del paciente chileno. Le dije que no era
necesario. Pensé que un viaje en aquellas
condiciones debía ser horrible. Así que le
enseñé un par de cosas por teléfono y resolvió
su problema.
Otra vez, una paciente me llamó desde Canarias
porque tenía un cólico hepático. Como me conocía,
se justificó diciendo que era más rápido llamarme
por teléfono que llamar a urgencias y esperar
a que llegase el médico. Poco después recibí
una rama de plátanos canarios en agradecimiento.
-¿Y funciona con todo tipo de dolores,
incluso con los de dientes? ¿Y en un caso
de infarto?
-Recuerdo que una vez me llamó desde Londres
Eduardo Sancho -corresponsal entonces
de Televisión Española en aquella ciudad-
porque una de sus hijas tenía un dolor de
muelas impresionante. Bueno, pues por teléfono
programamos una psicoanalgesia para su boca
y aquella pesadilla desapareció.
En cuanto a un ejemplo de su segunda interrogante,
le diré que una persona que asistía a uno
de mis últimos seminarios contó públicamente
a todos los allí presentes que mientras la
llevaban en ambulancia hacia el hospital diagnosticada
de infarto de miocardio pidió que me llamaran
por teléfono. Así lo hicieron, me localizaron,
hablé unos minutos con ella, le di unos consejos
puntuales que siguió y efectué una breve programación.
El resultado sorprendió gratamente a los médicos
que la atendían, que no se explicaban el cambio
experimentado en alguien con infarto comprobado
electrocardiográficamente, ni cómo la paciente
se sometió luego al cateterismo cardíaco con
una paz completa. "Usted sabe cómo le estoy
de agradecida -me diría durante el seminario-
pero mucho más lo está el cardiólogo que
me atendió. Piensa que si todo lo que ha comprobado
es posible con otras personas podrá hacer
mucho más con sus pacientes". Espero que
venga a uno de mis cursos...
-¿Y en otras patologías? ¿Es igualmente
eficaz la Noesiterapia?
-En Barcelona una joven sufría una crisis
de asma y estaba agobiada. Ya en alguna ocasión
la habían tenido que llevar al hospital por
una crisis similar. Pero esa vez cogió el
teléfono, me llamó, modifiqué con una simple
charla la condición biológica de predominio
simpático en que estaba viviendo y que agravaba
su dificultad respiratoria por un predominio
vagal muscarínico que facilita la contracción
de los músculos espiradores de sus bronquios,
la tranquilicé, se relajó y superó la crisis
sin fármaco alguno.
Recuerdo que en otra ocasión, en Madrid, alguien
estaba escuchando desde su coche una entrevista
que me hacían por la radio. Venía de concertar
una intervención quirúrgica que tenían que
practicarle al día siguiente a causa de una
neuralgia del trigémino que le causaba un
dolor diario insoportable. Me preguntó si
podía ayudarle. Le hice una breve programación
y nada más terminar me dijo: "Bueno, y
de qué me van a operar mañana?" A lo que
le contesté: "Eso digo yo, ¿de qué le van
a operar?"
-Sé, en todo caso, que usted ha tratado
a muchas mujeres a las que prepara para dar
a luz sin dolor. Pero la mayoría de las mujeres
embarazadas no está en condiciones de trasladarse
hasta Valencia. ¿No podría buscarse un sistema
que...?
-En una ocasión -me interrumpe- una enfermera
que estaba a punto de parir y que vive en
Vigo se puso en contacto conmigo para pedirme
que la preparase con mi método para el parto.
Dado su avanzado estado de gestación no era
aconsejable que viniese hasta Valencia así
que la propuse prepararla por videoconferencia.
Bueno, pues logró que la dejaran la sala de
videoconferencias de la Cámara de Comercio
de la ciudad y yo, desde mi clínica, y ella
con su marido y dos matronas amigas, estuvimos
en contacto para compartir la experiencia.
¿El resultado?: un parto maravilloso gracias
al uso inteligente de los medios que la tecnología
nos ofrece unido al mejor conocimiento de
las capacidades humanas que nos enseña a usar
la Noesiterapia.
También he preparado a distancia recientemente
a una mujer con un embarazo gemelar en Lugo,
a la compañera de un discípulo mío en Milán
y a la esposa de un odontólogo en la Facultad
de Odontología de México. Luego...
-¿Insinúa que está pensando en hacer esto
de forma periódica... por videoconferencia?
-Sí. Estas experiencias me han hecho
tomar la decisión de ofrecer a las madres
embarazadas la oportunidad de recibir esta
preparación en el lugar más próximo a su residencia
en el que exista un centro de videoconferencia.
Porque si se juntan varias mujeres embarazadas,
costear la sala y el sistema de videoconferencia
les va a resultar más económico que venir
hasta Valencia. Al tiempo, les evitamos viajes
innecesarios.
-Y eso, ¿para cuándo?
-De momento podemos hacer este trabajo de
telemedicina desde nuestra clínica de Valencia
con ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla,
Santiago, Palma, Vigo, Zaragoza. Y en pocas
semanas llegaremos también a Bilbao, Las Palmas,
Málaga, etc.
Y esos mismos centros podemos usarlos para
organizar seminarios para el público en general
y cursos para profesionales de la medicina,
enfermería y psicología.
-¿Y para cuándo tiene previsto el primer
seminario por videoconferencia?
-Para el mes de enero, en Madrid y Barcelona.
Pero no será la primera vez porque en marzo
del 95 dirigí un encuentro desde Valencia
teniendo durante dos tardes seguidas dos auditorios
distintos simultáneamente: uno en una sala
de conferencias de Telefónica en Madrid y
otra en Valencia, en el Parque Tecnológico.
Yo no estaba físicamente en ninguna de las
dos salas y, sin embargo, tenía control de
los asistentes gracias a las cámaras que me
mostraban cada una de ellas. Hasta en los
coloquios las cámaras me ofrecían un primer
plano de la persona que preguntaba.
-Pues me da la impresión de que sería
más efectivo hacer todo esto a través de televisión,
de un programa que llegara a todo el mundo...
-Obviamente. Ello permitiría llegar a
todas las embarazadas de España y de cualquier
país del mundo. Además, si así fuera se podría
enseñar también a los niños -como si se tratara
de un juego fascinante- a manejar el más fabuloso
de todos los ordenadores, el cerebro humano,
su propio cerebro, y usarlo el resto de sus
vidas programando en ellos todo lo bueno que
puedan desear. Enseñándoles a mejorar la calidad
de sus vidas y a usar con más facilidad y
eficacia las inmensas posibilidades de su
inteligencia para ser más felices.
En definitiva, enseñándoles que la felicidad
se la programa cada uno con sus propios pensamientos
y que la mejor de las profilaxis, la mejor
medicina preventiva, empieza aprendiendo a
vivir feliz.
-¿Y usted estaría dispuesto a hacer ese
programa?
-Por supuesto. Es más, ojalá a alguna autoridad
competente le llegue la inspiración de poner
en marcha cosas tan sencillas y tan útiles
para nuestra sociedad.
José Antonio Campoy
Más
información en: http://www.dr.escudero.com
Tf.: 96 131 10 20
|
|
|
|
© 2006 DSALUD.COM Ediciones MK3
S.L. C/ Puerto de los Leones 2, 2ª Planta. Oficina 9, 28220 Majadahonda,
Madrid. TF:91 638 27 28. FAX:91 638 40 43. e-mail: mk3@dsalud.com
|
|
.
|
|