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| CÓMO
COMBATIR LA FIBROMIALGIA |
La Fibromialgia se
caracteriza por padecer dolor difuso en cabeza,
cuello, hombros, columna vertebral, brazos,
caderas o rodillas que va acompañado de cansancio,
rigidez, hormigueos y trastornos del sueño.
Quienes la sufren -se calcula que entre el
2% y el 3% de la población, sobre todo mujeres-
suelen quejarse de que "les duele todo" y/o
están siempre cansados. Y se manifiesta a
cualquier edad. Les explicamos el problema
a fondo y cómo tratarlo.
A muchos de nuestros lectores la palabra
fibromialgia les resultará seguramente desconocida
pero define una enigmática dolencia de carácter
crónico que desde hace once años está ya catalogada
como "enfermedad" y que -se afirma- padece
un 5% de la población. Dolencia que afecta
en el 90% de los casos a las mujeres, la mayoría
de las cuales ignoran que la padecen por falta
-según los expertos- de un diagnóstico adecuado,
consecuencia del desconocimiento del proceso
por parte de la mayoría de los médicos generalistas
e, incluso, de numerosos especialistas. Algo
que explica el hecho de que se trata de una
entidad clínica de reconocimiento reciente
ya que fue hace muy poco -en 1989- cuando
la Organización Mundial de la Salud (OMS)
definió el conjunto de síntomas que la caracterizan
como "una enfermedad con nombre propio".
LOS SÍNTOMAS DE
LA FIBROMIALGIA
La fibromialgia
se caracteriza por un dolor difuso crónico
e intenso que se puede sufrir en distintas
zonas: cabeza, cuello, hombros, columna vertebral,
brazos, caderas, rodillas, etc. Se acompaña
de un cansancio acentuado que hace que quien
la sufre ni siquiera tolere bien esfuerzos
pequeños. Se suele además sentir rigidez y
dolor general al levantarse por la mañana,
con gran tensión muscular, hormigueos, etc.
A todo lo cual se suman trastornos del sueño,
habitualmente relacionados con estados de
ansiedad o depresión. "Me duele todo y
estoy muy cansado", "Parece que me
hayan dado una paliza", "Es como si hubiera
estado trabajando toda la noche" y otras
expresiones por el estilo son habituales en
estos pacientes, claros exponentes de su problemática.
Hemos hablado a fondo de esta "nueva enfermedad"
con el doctor Jaume Graell Massana,
director del Instituto Catalán de Reumatología
y Enfermedades Óseas de Barcelona, sin
duda uno de los médicos españoles de mayor
experiencia en el tratamiento de la fibromialgia
y de procesos reumáticos como la artritis
o la artrosis. Con una dilatada experiencia
de más de diez años en este tipo de tratamientos,
Jaume Graell se formaría además en la utilización
de la Ozonoterapia en Alemania -uno de los
métodos paliativos más eficaces actualmente
aunque poco conocidos- donde existen sociedades
de amplio prestigio, rigor científico y reconocimiento
internacional que celebran periódicamente
congresos que permiten a los profesionales
intercambiar experiencias y desde donde, precisamente,
acababa de estar en Octubre.
-¿Tan difícil es diagnosticar la fibromialgia?
-La verdad es que el diagnóstico no es complicado
cuando se conoce la enfermedad -nos empezaría
asegurando- pero, desgraciadamente, muchos
médicos no son capaces de hacerlo porque lo
ignoran casi todo de ella. De ahí que sea
corriente ver a muchos enfermos recorriendo
diferentes consultas de especialistas, a los
que acuden en función de la intensidad del
síntoma que se manifiesta con más fuerza en
ese momento. Y claro, cada uno es tratado
de ese síntoma de forma aislada. Por otra
parte, a esas personas se las termina haciendo
todo tipo de exploraciones complementarias
-radiologías, análisis, escáners, resonancias
magnéticas, etc.- que generalmente muestran
una completa normalidad. No tienen, aparentemente,
nada. Con lo que sufren su problema aisladas
y siendo tomadas en su entorno por enfermos
imaginarios. Y la consecuencia lógica de esa
incomprensión es el empeoramiento del problema.
-Pero, ¿qué causa la fibromialgia?
-La causa sigue siendo desconocida aunque
cada día aparecen nuevas hipótesis. Se ha
constatado que hay alteraciones de los músculos
con niveles de oxigenación bajos, trastornos
de las transmisiones nerviosas y la presencia
de valores anormales de diversas sustancias
que actúan en la regulación del dolor. Pero,
aunque no está establecida, todo indica que
la causa debe ser multifactorial ya que está
descartado tanto un origen infeccioso como
hereditario. Eso sí, parece que podría haber
predisposición genética.
Otra cosa es que en algunos casos puedan manifestarse
los síntomas después de una enfermedad infecciosa,
un accidente, una separación matrimonial o
divorcio, problemas con los hijos, etc. Pero
todos ellos son factores que pueden actuar
como "desencadenantes", nunca son responsables
directos de la enfermedad. Sin embargo, sí
se han percibido fuertes indicios de que está
asociada a problemas psicológicos o a un trauma
determinado que luego parece somatizarse.
Las palabras del doctor Graell nos llevaron
mentalmente en ese momento a recordar la conversación
que poco antes habíamos mantenido en el propio
instituto con una paciente que era tratada
con Ozonoterapia por Alex Barbero,
enfermero y masajista del centro. La joven,
amablemente, no sólo nos permitió fotografiarla
sino que contestó a nuestras preguntas explicándonos
la sensación de leve escozor que notaba cuando
la inyectaban el ozono. Se trataba de una
mujer de 25 años que sufría de fibromialgia
desde hacía algo más de un año. Y dio la casualidad
de que había vivido una serie de experiencias
traumáticas que, a su juicio, habían tenido
algo que ver con la aparición de la enfermedad.
-Escuchando atentamente la historia clínica
del paciente - nos diría el doctor Graell-
y observando la normalidad de las exploraciones
complementarias que descartan otras patologías
podemos tener una clara sospecha del diagnóstico
de fibromialgia. Y si todo ello se asocia
a alteraciones del sueño -el denominado "sueño
no reparador"-, fatiga fácil, ansiedad, depresión,
dolor de cabeza, mareos, opresión torácica
y hormigueos el diagnóstico es muy probable.
En la exploración hallamos una serie de puntos
dolorosos definidos desde el año 1990 por
la ACR (American College of Rheumatology),
los llamados "Tender Points", que nos
permiten el diagnóstico.
-¿Quiere decir que para saber si alguien
padece fibromialgia basta seguir los criterios
fijados por el Colegio Americano de Reumatología?
-En efecto. Y son simples y concretos: si
alguien sufre desde hace al menos tres meses
dolor crónico difuso y tiene un mínimo de
once puntos dolorosos de los dieciocho definidos
por este organismo puede decirse que padece
de fibromialgia. Sin olvidar que esta enfermedad
puede asociarse a otras enfermedades reumáticas
más o menos graves como la artritis reumatoide,
la artrosis, la osteoporosis, etc.
-¿Y quiénes están a la vanguardia de la
investigación de este problema?
-Los centros de investigación más importantes
están en Texas (EE.UU.) con el doctor Rusell
al frente -con quien estamos en contacto
periódicamente- y en Portland, donde en septiembre
asistimos al último congreso sobre esta patología.
-¿Cuántas personas calculan ustedes que
padecen en España este problema?
-Alrededor de millón y medio, la gran
mayoría mujeres de entre 25 y 50 años.
-Bien, ¿y qué aportan los últimos descubrimientos
sobre esta enfermedad?
-Pues se han encontrado algunas evidencias
significativas como que los niveles de serotonina
de los enfermos están bajos, al igual que
en la depresión. Asimismo, se ha visto que
la placa motora -que es donde se conecta el
nervio con el músculo para darle órdenes-
presenta falta de oxigenación. Lo que explica
la utilidad de la ozonoterapia. Y se ha visto
también que hay un aumento significativo de
la proteína que tenemos en el líquido cefalorraquídeo,
una proteína cuya función desconocemos auque
no es hormonal. Asimismo, aparecen disminuidos
algunos aminoácidos como el triptófano, lo
cual es lógico porque éste, concretamente,
es el antecedente directo de la serotonina.
TRATAMIENTO MÚLTIPLE
-Antes decía
que la causa de la fibromialgia es probablemente
multifactorial. ¿Lo es también entonces el
tratamiento?
-Efectivamente. El tratamiento también es
múltiple y se inicia proporcionando al paciente
una amplia información de las características
de la enfermedad. Nosotros usamos el ozono
junto a una serie de medidas físicas totalmente
individualizadas -según predomine uno u otro
síntoma-, consejos sobre el ritmo de vida,
etc.
-¿Y los resultados con la Ozonoterapia
subcutánea cómo son?
-Muy esperanzadores. Además de tener la ventaja
de ser inocua, la técnica comporta una mejoría
de la musculatura paravertebral con disminución
del dolor y de la contractura.
El ozono se introduce por vía subcutánea en
la región vertebral que es indicada previamente
con yodo -si no existe alergia o contraindicación-
en diversos puntos, de forma que de paso se
desinfecta la zona. Luego se introduce el
ozono en forma de inyecciones y, dado que
éste se acumula en el lugar donde ha sido
inyectado, se realiza a continuación un masaje
para que se reparta por la región muscular
que rodea cada vértebra.
Las pacientes notan una franca mejoría desde
las primeras sesiones. Cuando es preciso,
el tratamiento se complementa con antidepresivos.
-¿Y cuántos pacientes llevan tratados
en la Unidad de Fibromialgia del instituto
hasta ahora?
-Contamos ya con algo más de 3.000 historias
clínicas sobre esta patología.
LA OZONOTERAPIA
EN REUMATOLOGÍA
-Si le parece,
hablemos ahora de la utilización de la ozonoterapia
en las patologías reumáticas.
-Hay que empezar diciendo que en estos
casos no se aplica ya la vía subcutánea sino
de forma endovenosa. Ahora bien, su aplicación
se fundamenta en la autohemoterapia, es decir,
que se saca sangre al paciente, se trata ésta
con ozono y se vuelve a inyectar la misma
en el torrente circulatorio.
Así se hace en el caso de las artritis, por
ejemplo, ya que al ser una enfermedad autoinmune
la oxigenación de la sangre, combinada con
otros tratamientos estándar, da muy buenos
resultados. En cambio, en los casos de artrosis
se utiliza la vía intraarticular.
-¿Y los resultados?
-Bueno, los efectos del ozono en reumatología,
constatados por investigaciones científicas
y por estudios a doble ciego, se cifran en
la estimulación de la regeneración tisular,
la mejora de la microcirculación, la consecuente
mejora de la inflamación, la flexibilización
de la membrana de los hematíes -lo que permite
que éstos lleguen más lejos- y una acción
inmunorreguladora.
En todo caso, la recuperación depende del
grado de artrosis o destrucción vertebral
del paciente. Eso sí, está claro que el ozono
detiene la velocidad de degeneración del cartílago.
-¿Y no tratan ustedes hernias?
-No, aunque conocemos expertos que sí lo hacen
y que aseguran que los resultados son satisfactorios
y no muy diferentes de los que se obtienen
con la nucleolisis (extracción del disco por
punción).
Así finalizaría nuestra entrevista con el
Dr. Jaume Graell, sin duda uno de los mayores
expertos en esta dolencia de Europa. Sin embargo,
en el momento de cerrar estas páginas tuvimos
conocimiento de la recuperación tan espectacular
de un caso de fibromialgia que la revista
ha decidido contarlo en el próximo número
dado su interés. No queda cerrado aquí, pues,
este interesante tema.
M. D. Muntané
¿Qué es la Fibromialgia?
Se llama así a una
"enfermedad" reumática crónica que se caracteriza
por padecer dolor en músculos, ligamentos y
tendones -es decir, en el tejido fibroso- así
como fatiga persistente. Quienes la sufren -un
2% de la población- suelen quejarse de que "les
duele todo". Es más frecuente en mujeres que
hombres y se puede manifestar a cualquier edad.
Suele confundirse -por la similitud de síntomas-
con el llamado Síndrome de Fatiga Crónica.
¿Cómo se diagnostica
la Fibromialgia?
Se considera que
uno padece Fibromialgia si al presionar los
dedos con cierta fuerza (unos 4 Kgs.) se nota
dolor en al menos 11 de los 18 puntos sensibles
que vemos en el dibujo adjunto o si se padece
dolor generalizado y crónico durante más de
3 meses habiéndose descartando otras patologías.
La Asociación de Fibromialgia de Madrid
da además algunas referencias que, por su interés,
reproducimos a continuación resumidas:
-El dolor de la Fibromialgia suele estar
mal delimitado. La gente lo describe como dolor
muscular profundo, quemazón o "como si algo
se clavase o quemase". Frecuentemente, el
dolor y rigidez empeoran por la mañana y pueden
doler más los músculos que se utilizan de forma
repetitiva.
-La fatiga puede ser leve en algunos
pacientes y muy severa en otros. A veces se
describe como fatiga mental con sensación de
abatimiento general, como si le hubiesen quitado
la energía y con pocas ganas de hacer las labores
habituales. Otras veces los pacientes la describen
como si tuviesen brazos y piernas metidos en
bloques de cemento.
-Los trastornos del sueño son habituales.
Por eso los médicos suelen recetar ansiolíticos,
relajantes e hipnóticos.
-Entre el 40% y el 70% de los enfermos de Fibromialgia
padecen problemas intestinales: estreñimiento
alternado con diarrea, dolor abdominal, gases
y náuseas.
-Una cuarta parte de los enfermos de Fibromialgia
sufre el llamado síndrome temporomandibular,
con fuerte dolor en la cara y en la cabeza.
Se cree que la mayoría de los problemas que
se asocian con este síndrome están relacionados
con los músculos y ligamentos que envuelven
la articulación y no con ella misma.
-Otros síntomas comunes que se presentan
con frecuencia son las menstruaciones dolorosas,
el dolor torácico, la rigidez matutina de articulaciones,
la alteración cognitiva o de la memoria, el
acorchamiento o punzadas en las manos, los calambres
musculares, la irritación de vejiga a causa
de la orina, sensación de. hinchazón en las
extremidades, mareos, sequedad de ojos y boca,
cambios en la prescripción de gafas y alteraciones
de la coordinación motora.
-La Fibromialgia se puede agravar
con los cambios de clima, los ambientes fríos
o muy secos, los cambios hormonales, el estrés,
la depresión, la ansiedad y el exceso de ejercicio.
¿Qué causa la Fibromialgia?
La causa de la Fibromialgia
se ignora aunque se han descrito diversos factores
desencadenantes sin aparente relación entre
sí. Algunas teorías hablan de alteraciones de
la regulación de neurotransmisores, de la función
del sistema inmunitario, de la fisiología del
sueño o del control hormonal. La hipótesis más
reciente habla de un desequilibrio electrolítico
celular continuado originado por diversas causas.
¿Como se trata la
Fibromialgia?
Los actuales tratamientos
de la Fibromialgia están dirigidos a tratar
los síntomas ya que al desconocerse qué causa
la enfermedad no se sabe qué hacer para evitarla
o combatirla. Por eso se limitan a intentar
reducir el dolor y mejorar la calidad del sueño
con fármacos. Es decir, se recetan analgésicos,
relajantes, hipnóticos y reguladores del sueño.
Eso sí, se sabe que la alivia la fisioterapia,
los ejercicios suaves -sobre todo nadar-, el
calor local y los masajes. Y aunque también
se trata con muchas terapias alternativas los
resultados siguen siendo -en todos los casos-
meros remedios paliativos.
El tratamiento de
la Fibromialgia con terapias alternativas
La Fibromialgia
se suele tratar -con mayor o menor resultado-
con Homeopatía, Fitoterapia y Osteopatía así
como con varias terapias alternativas como la
Acupuntura, la Apiterapia, la Aromaterapia,
el Chi Kung, el Feng Shui, la Hidroterapia,
el Yoga, la Ozonoterapia, la Quiropráctica,
la Reflexoterapia, el Shiatsu, la Urinoterapia
y el Tai-Chi. Pero la verdad es que si bien
pueden mejorar la situación del enfermo no solventan
el problema. En todo caso, hay algunos productos
naturales que sí parecen tener buenos resultados
como la coenzima Q10 o el fruto del Noni si
bien básicamente destacan dos: uno es el Cellfood,
un concentrado que aporta oxígeno, 78 minerales
iónicos, 34 enzimas y 17 aminoácidos y electrolitos
en una suspensión de deuterio cargada negativamente
sobre el que hablaremos próximamente y que está
indicado para diversas dolencias. El otro se
llama Recuperation -está compuesto de
citrato de sodio, cloruro de potasio, cloruro
de sodio, carbonato de magnesio, fosfato de
calcio en unas muy cuidadas proporciones- y
es creación de un enfermo de Fibromialgia llamado
Alfred Basi que se curó por completo. Sobre
ello hablaremos en el próximo número.
¿ES LA FIBROMIALGIA
UNA ENFERMEDAD AUTOINMUNE?
El doctor José
Pérez Fernández, director de la madrileña
Clínica Rochester, al ser consultado
sobre las últimas investigaciones sobre Fibromialgia
de las que tuviera conocimiento nos comentaría
que un grupo de científicos de la Escuela
del Dr. Ulzibat en Tula (Rusia) había descubierto
relaciones de similitud entre la fibromialgia
y los procesos dolorosos presentes en algunos
niños con parálisis cerebral infantil. Al parecer,
en ambos casos se logran mejorías significativas
cuando se practican unas pequeñas intervenciones
quirúrgicas sobre los nódulos dolorosos que
los expertos rusos definen como Fibrotomía Gradual.
Pues bien, estos han llegado a la conclusión
de que la Fibromialgia podría deberse a una
alteración de las proteínas que recibe el nombre
de Proteinosis. Y tras tabular los datos de
sus investigaciones, han clasificado los siguientes
sistemas estructurales proteicos de acuerdo
a las diversas funciones:
-Proteínas de músculos específicos, ligamentos
y fascias.
-Proteínas del sistema nervioso.
-Proteínas de las glándulas endocrinas y exocrinas.
-Proteínas del sistema circulatorio y linfático.
-Proteínas de los pulmones, sistema digestivo
y urológico.
Y añaden que todos esos sistemas muestran una
característica común: la formación de anticuerpos
ante las proteínas alteradas. Es decir, un ataque
del sistema inmune al propio organismo (lo que
se conoce como autoinmunidad). Estaríamos, en
tal caso, frente a un problema sistémico global
y no simplemente local que muestra sus manifestaciones
limitadas a "condensaciones nodulares" de ciertos
músculos, fascias y tejido celular subcutáneo.
Cabe añadir que el tratamiento de cirugía local
sobre los puntos dolorosos se hace mediante
intervenciones microortopédicas, es decir, eliminación
local mínima de las estructuras envueltas.
Los resultados de esta técnica han sido muy
satisfactorios en más de 5.000 pacientes, un
alto porcentaje de ellos casos de parálisis
cerebral infantil.
De aceptarse la tesis planteada por este equipo
de investigadores rusos el problema daría un
giro de 180º al presentar el trasfondo del problema
en el mantenimiento de la integridad estructural
de las proteínas.
En resumen, la técnica quirúrgica mencionada
se presenta como un método paliativo de interés
a la vez que el planteamiento propuesto abre
nuevas vías de investigación para encontrar
las causas reales de la dolencia.
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