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  | CÁNCER:
¿QUÉ ES Y QUÉ LO CAUSA? (VI) Tratamientos alternativos |
En
España fallecen al año de cáncer casi 100.000 personas.... sólo en hospitales.
Cifra a la que habría que añadir las que han sido enviados a morir a casa y no
se contabilizan en las estadísticas. Una cifra escalofriante que demuestra, sin
paliativos, el fracaso de la Oncología cuando la cirugía no resuelve el problema
aunque esa verdad se oculte o disfrace. Y, sin embargo, existen alternativas eficaces
para combatir el cáncer. Sin yatrogenia ni efectos secundarios. José Manuel López
y Pérez-Cabada, colaborador y asesor de la revista desde hace un año, se encarga
en esta ocasión del presente artículo. Con el fin de que el lector pueda saber
de quién se trata presentamos un breve currículum suyo al final del texto.
Encontrar alternativas al tratamiento oficial del cáncer es para un número
cada día mayor de enfermos una posibilidad no tenida en cuenta -por desconocimiento-
cuando no una búsqueda infructuosa. Algo que ocurre, en parte, por la campaña
de desinformación y propaganda eficazmente llevada a cabo por las industrias y
los grupos de acción política y profesional cuyos intereses son contrarios a esas
terapias y su aplicación, y, en parte, por la falta de formación de los profesionales
alternativos que, teniendo muy limitado legalmente su campo profesional de actuación,
no han podido profundizar en el estudio e investigación de las terapias más eficaces
en este tipo de enfermedades. La suma de estos y otros muchos factores es
la razón de que vivamos una situación que he dado en bautizar como "el síndrome
de invisibilidad de las medicinas alternativas". Porque es evidente que en la
actualidad hay mayor demanda social de información, aumentan las consultas a los
profesionales alternativos y los medios de comunicación están inundados de espacios,
artículos y mensajes de salud y bienestar etiquetados de naturales y/o biológicos.
Pero es igual de evidente que se ha mantenido a los enfermos de cáncer, a sus
familiares y a los propios profesionales en la más absoluta ignorancia sobre cómo
evolucionaban en el mundo los estudios con terapias alternativas hasta el punto
de limitar el acceso a tales soluciones por todas las vías posibles, secuestrando
cualquier información o descubrimiento relevante. Por eso en Discovery
DSALUD nos hemos propuesto desmitificar todo lo relacionado con el cáncer,
su prevención y su diagnóstico ofreciendo información sobre los tratamientos alternativos
a los de una medicina convencional que ha demostrado ser incapaz de controlar
la imparable estadística de muertes que se cierne sobre la población, confirmando
-una vez más- cuáles son los peligros que entraña conducir a la sociedad a un
tipo de salud medicalizada. Y es que las llamadas medicinas alternativas poseen
hoy un amplio conocimiento sobre el cáncer y cómo tratarlo, contrariamente a lo
que piensan sus detractores. Además, lo verdaderamente interesante de su enfoque
es que no permanecen cerradas frente a ningún elemento, teoría o argumento que
pueda ser útil o, al menos, no lo descartan a priori sin haberlo pasado por los
diferentes filtros que existen para la comprobación de su eficacia. En suma,
confiamos en cambiar la visión de la enfermedad de muchos lectores, ayudarles
a encontrar el eslabón que les ayude a encontrarse a sí mismos e invitarles a
escalar juntos la montaña del conocimiento de una de las mayores incógnitas que
vive el hombre contemporáneo. Porque el empeño de muchas personas anónimas que
dedicaron su vida a la investigación paciente sin dejar de ir siempre un poco
mas allá, rebelándose contra los cánones impuestos desde grupos autoerigidos en
líderes de conocimiento, nos ha permitido entender hoy que debemos dejar que sea
nuestra propia naturaleza humana -que no es sino parte de la naturaleza de todas
las cosas- la que hable y se exprese en toda su amplitud desvelándonos los misterios
hasta ese momento incomprensibles para nosotros y ofreciéndonos soluciones nuevas.
LO QUE NO SE CUENTA En
este artículo vamos a mencionar pues las terapias más innovadoras en el tratamiento
del cáncer así como su clasificación en función de los grupos a los que pertenecen
como avance para desarrollarlas en posteriores entregas. Y es un buen momento
para hacerlo porque precisamente ahora la American Cancer Society, el sancta
sanctórum de la lucha contra el cáncer de la primera potencia mundial -Estados
Unidos- está promocionando a los cuatro vientos su primer texto sobre terapias
alternativas en la lucha contra el cáncer. Eso sí, más por dar satisfacción a
una parte de sus miembros -cada vez más inquisitivo y crítico- que por convicción,
más por no perder esa parte del "negocio" que puede llegar a ser la medicina alternativa
que por convencimiento real. De hecho, no deja de ser un intento de sumarse a
lo que ya es una realidad imparable: el auge de los tratamientos alternativos
al cáncer en ese país y en el mundo. Eso explica también que los institutos
nacionales de la salud de Bethesda (Maryland) -el brazo ejecutor del Gobierno
norteamericano en lo que a medicina, salud y sanidad se refiere- hayan instado
a todos y cada uno de los centros y universidades relevantes del país a que inicien
investigaciones y protocolos terapéuticos, ensayos clínicos y publicación de resultados
llevados a cabo con medicina alternativa. Con lo que no podemos dejar de
preguntarnos por qué en Europa -y, en particular, en España, donde las estadísticas
sobre cáncer son cada vez más alarmantes- no se reconoce sin más demora que la
lucha contra esa enfermedad está siendo un absoluto fracaso y, de una vez por
todas, se aúnen esfuerzos para luchar empujando todos en la misma dirección y
sentido, abandonando las posturas prepotentes y los enfrentamientos absurdos que
transforman en estériles los esfuerzos de muchos de los que se involucran en ellos
y que, sobre todo, dejan en la más completa perplejidad y desamparo a los enfermos,
a sus familiares y a sus seres queridos. Las medicinas alternativas ofrecen
además una dimensión totalmente nueva para el enfermo de cáncer al que las puertas
se le van cerrando y cuya visión de túnel en el discurrir de la enfermedad se
va estrechando en lugar de ensancharse, especialmente porque los medios que la
ciencia convencional pone a su alcance -y de los que le hace poco o nada partícipe-
se agotan. Además, sólo el actual fracaso de la medicina alopática -en el
cáncer y en otras muchas enfermedades- explica que acabe de nacer una rama tan
inusual como la de "Medicina de cuidados paliativos" o "Medicina paliativa" cuya
pretensión es llegar a ser una amalgama de conocimientos extrapolados de diferentes
áreas de las ciencias sanitarias que van desde el tratamiento del dolor o la cirugía
hasta la higiene, la terapia ocupacional, los cuidados espirituales, la medicina
folclórica, las creencias, la positividad o la Geopatología. Más bien un totum
revolutum que, eso sí, por primera vez mira hacia diferentes formas de entender
la aproximación al paciente pero que, lamentablemente, sería más útil al principio
y no cuando ya no hay otra posibilidad que ofrecerle al enfermo de cáncer que
un "tránsito" más agradable o menos doloroso. Llegados a este punto es necesario
plantear el siguiente interrogante: si la medicina convencional reconoce como
pilar fundamental de la promoción de la salud y prevención de la enfermedad un
diagnóstico precoz de las enfermedades, ¿por qué los sistemas sanitarios de todo
el mundo civilizado están planteados para hacer casi imposible detectar precozmente
la enfermedad cancerosa? Si somos verdaderamente conscientes de cuál es la
historia natural de la enfermedad desde sus estadios iniciales, incluso desde
sus fases previas -y, aún me atrevería a decir, desde que se presenta en su más
primitiva forma de signo externo, lo cual constituye una verdad biológica irrefutable
así descrita y entendida por la mayoría de los expertos y estudiosos, de los autores
que inundan las publicaciones científicas sobre la materia cualesquiera que sean
los campos de investigación de los que procedan y sus escuelas de formación, desde
la Biología, la Patología, la Fisiología o la Bioquímica hasta campos aparentemente
tan alejados del cáncer como la Toxicología o la Medicina Hiperbárica-, ¿por qué
no se ponen en marcha los mecanismos necesarios para dar a cada paciente, a cada
ser humano en particular, la combinación adecuada de prevención y terapia que
le permita alcanzar ese objetivo sagrado de hacer que el cáncer pueda ser superado,
algo que la medicina alternativa ha logrado mas allá de lo que cualquier experto
médico y muchos oncólogos podrían siquiera imaginar como posible? En los últimos
meses -y, en particular, en las ultimas semanas- tanto a la redacción de la revista
como a mi propio despacho han llamado muchas personas para contar sus experiencias
sobre el cáncer y cómo lo afrontaron, cómo unos lo superaron y cómo otros vieron
a sus seres queridos vencidos por la enfermedad sin saber siquiera que existían
alternativas a los tratamientos que habían recibido. En cualquier caso, lo más
esclarecedor ha sido ver que la mayoría de nuestros interlocutores -sobre todo
la mayoría de los que han ganado la batalla, no sabemos si temporal o totalmente
pues documentar todos los casos o dar por ciertos todos los relatos sería demasiado
simplista, ingenuo o simplemente imposible- lo lograron no conformándose y encontrando
un nuevo enfoque y una nueva terapéutica. Aunque quizás lo más aleccionador
haya sido observar cómo médicos alópatas, tras sufrir en su propia carne lo desgarrador
de un diagnóstico de cáncer, reaccionan con una auténtica crisis de fe en la propia
disciplina que practican y acuden a buscar soluciones de otro tipo allí donde
se encuentren. En suma, amigo lector, le invitamos a adentrarnos juntos en
el vasto campo de las medicinas alternativas en lo que al tratamiento del cáncer
se refiere. Sirva la relación que aparece en el recuadro como plano general y
guía para un posterior desarrollo en profundidad que alcance, al menos, a esclarecer
e informar debidamente a todos dejando así en manos de los enfermos la elección
de las terapias y profesionales más adecuados. José
Manuel López
NUTRICIÓN
Hoy se habla mucho de nutrición pero muy poco de las carencias y déficits nutricionales
y de cómo eso favorece el desarrollo de la enfermedad cancerosa. Y, sin embargo,
el modo en el que las deficiencias de ciertas sustancias contribuye al debilitamiento
de nuestro sistema inmunológico y de cómo ese hecho lo daña permitiendo que el
cáncer se desarrolle o encuentre terrenos abonados para su crecimiento en el organismo
humano sería un buen punto de partida para analizar cuál es la frontera en la
que la suplementación de nutrientes deja de ser parte de las ciencias alimentarias
para transformarse en una verdadera medicina anticancerígena. Dentro de este
apartado hablaremos, pues, de los nutrientes, elementos y compuestos encontrados
en los mismos que se han revelado útiles en la regresión del cáncer en los últimos
años y que, básicamente, son estos: * Medicina Ortomolecular.
* Lactobacilus acidophilus (y toda la familia de los lactobacilii).
* Aminoácidos. * Betacaroteno. * Calcio. * Cromo. * Coenzima
Q10. * Cobre. * Ácido Eicosapentenoico (EPA en los aceites de pescado).
* ÁcidosgGrasos esenciales (Gamma-linoleico, Cis-linoleico y Araquidónico).
* Germanio. * Dieta terapéutica Gerson. * Zinc. * Agua. * Vitaminas
(A, E, C, D, B3, B6, complejo B y K). * Selenio. * Potasio.
* Molibdeno. * Manganeso y el eje Manganeso-Cobre. * Terapia Metabolica
de Kelley. * Inositol. * Iodine. BIOBOTÁNICA
El uso de elementos botánicosno tóxicos, baratos y
efectivos se ha revelado como una de las aproximaciones terapéuticas más novedosas
dentro del amplio abanico de las medicinas alternativas. Retomadas de las ancestrales
costumbres y tradiciones curativas de las distintas corrientes de la sanación
y el pensamiento médico de todas las culturas del planeta prestan un apoyo extremadamente
valioso a la terapéutica, a la vez que nos ayudan a rescatar el viejo precepto
de que los más poderosos fármacos han estado durante siglos delante de nosotros,
en la naturaleza, sin que nos acercáramos a descubrirlos. La Bioquímica se ha
revelado como una ciencia útil que nos ayuda a la comprensión de qué son y cómo
actúan estos componentes terapéuticos, de su actividad biológica, su seguridad
y elaboración, algo que desde tiempo inmemorial el ser humano ha buscado, unas
veces en forma de ciencia ortodoxa, otras rodeándolo de un pretendido misticismo
quimérico. Lo cierto es que de las más de 350.000 especies catalogadas por
los diferentes expertos dedicados a su estudio menos de 5.000 han sido investigadas
en el ámbito de sus aplicaciones terapéuticas por lo que se hace necesario un
replanteamiento de dónde y qué buscar desde la moderna ciencia puesto que podríamos
estar ignorando que en este conjunto de elementos naturales podrían estar no solamente
muchos de los remedios para el cáncer y otras enfermedades sino parte de los secretos
íntimos de la vida, la salud y la enfermedad. Veremos por ello, entre otras, las
siguientes sustancias: * Derivados de algas. * Aloe vera.
* Amygdalin/laetril. * Astragallus. * Uncaria tomentosa (Uña de gato).
* Echinacea. * Essiac. * Flavonoides. * Ajo. * Gingko
Biloba. * Ginseng. * Picnogenoles. * Té verde. * Haelan 851.
* HANSI. * Hierbas de Hoxsey. * Iscador. * Larch arabinogalactano.
* Maitake-Shiitake. * Pau d´arco brasileño. * Pectin, modificado.
* Silymarin. * Turmerico. NUEVA FARMACOLOGÍA
ANTICANCERÍGENA De todos es conocido el hecho
de que durante décadas se ha presentado y potenciado la Quimioterapia, la Radioterapia
y la Cirugía como la tríada única para el tratamiento de la enfermedad cancerosa
a pesar de que la investigación y los estudios estadísticos llevados a cabo para
apoyar el uso de estas armas terapéuticas ha fallado estrepitosamente a la hora
de hacer de soporte a las falsas proclamas de los oncólogos. Entre otras averiguaciones
se ha llegado a la conclusión de que técnicas como la Quimioterapia a dosis máximas
(completas) es extremadamente tóxica y pone en grave peligro el sistema inmunológico
mientras que su eficacia terapéutica no excede el 0,8% de casos de cáncer en los
que se ha operado una regresión de la enfermedad. Médicos, científicos y enfermos
con una visión avanzada de la terapéutica prefieren apoyarse en sustancias como
714X, Carnívora, Ukraína o el Sulfato de Hidracina. E, incluso, en un despliegue
de imaginación aplicada a la solución de problemas, intentar un nuevo enfoque
conocido como quimioterapia de baja dosis e intensidad que ya ha producido resultados
superiores a las dosis extremas o completas, lo que asemeja a esos oncólogos con
sus colegas homeópatas, tantas veces denostados por los primeros. Casualidades
del destino. Hablaremos de: * Antigliceroles. * Antineoplastones.
* Carnívora. * Cartílago de tiburón. * Cartílago de bovino. * Celsio.
* DMSO. * Glutation y N acetil-cisteína. * Sulfato de Hidracina. *
Indocina e Indometacina. * 714X. * Butirato de sodio. * Lisato staphagico.
* Tagamet. * Ukraína. * Urea. ESTIMULACIÓN
DEL SISTEMA INMUNITARIO El sistema inmune -que
de modo natural se encarga de ser parte activa de la lucha contra el cáncer desde
el interior del organismo- debe ser considerado y manejado como un agente terapéutico
de apoyo. Es el caso de las técnicas de Inmunorregulación, Inmunoestimulación
e Inmunomodulación basadas en los principios de acción de las vacunas pero que,
contrariamente a éstas, utilizan elementos no tóxicos y sustancias de baja síntesis
que actúan celularmente provocando en el sistema defensivo las reacciones necesarias
y suficientes para que de ellas se desprenda un fenómeno de respuesta que actúe
como eficaz antitumoral. Es el caso de: * Inmunoterapia esencial.
* Toxinas de Coley. * Terapia inmunoaumentativa. * Vacuna auotinmune.
* Tratamiento linfocitario con TZ-7 y TVZ-7. * T/Tn Vacuna Antigénica Cáncer
de Mama. * BCG Vacun (Bacillus Clmette-Guerin). * Vacuna bacteriana
autogénica. * Autovacuna antimicoplasma. * Terapia inmunoplacentaria.
* Autoinmunoterapia (Auto Sanguis) * Terapia Pleomórfica y remedios
S.A.N.U.M. TRATAMIENTO DE SOPORTE METABÓLICO
Aceptado el hecho de que las células cancerosas y
la enfermedad en sí misma precisan para su desarrollo de la presencia de un medio
interno alterado, tóxico o en franco desequilibrio no sería algo alejado de esta
teoría el formular la hipótesis de que dentro de un sistema metabólico normofuncionante
las posibilidades de encontrar un espacio para el desarrollo de la enfermedad
son menores que en el caso de que exista un desorden metabólico en la creación
y funcionamiento de la gran fábrica energética que es el organismo humano y cada
célula que lo compone individualmente. Es por eso que nuestro metabolismo (la
vida intrínseca e íntima de cada uno de los componentes individuales de nuestro
organismo) deberá encontrarse lo más conservado posible, intacto si cabe, para
no permitir desplazamientos aberrantes en el comportamiento celular y, por tanto,
que esas mismas células se transformen para adaptarse a los déficits impuestos
por mor de un ciclo respiratorio o nutricio anormal. * Terapia de
oxigenación (hidrógeno, peróxido y ozono) * Terapia con glioxilida
y glioxidina * Terapia enzimática y de reemplazo. * Terapia de extractos
glandulares y orgánicos: -DHEA (Dehidroepiandrosterona). -Melatonina.
-Timosina. -T3 extracto tiroideo. -Terapia metabólica cáncer-específica.
TERAPIAS FÍSICAS
Las terapias físicas juegan un importante papel en la prevención de la recurrencia
de la enfermedad cancerosa durante los tratamientos y en los elementos incidentes
en los cambios de estilo de vida de los enfermos que sobreviven a la enfermedad
y de aquellos que desean tomar parte activa en su prevención. Aunque la elección
de terapias y terapéuticas dependen por entero de la individualizada de cada uno
de los pacientes existen modelos recomendados que, por su alto valor terapéutico
y demostrada capacidad de ayuda, son dignos de mención y posterior estudio como
preventivos y agentes de apoyo del organismo en la lucha contra la enfermedad.
* Detoxificación. * Hidroterapia del colon. * Detoxificación celular
específica (intestinal, circulatoria, linfática). * Terapia linfática.
* Terapia antitóxica. * Terapia por quelación. * Detoxificación psicoemocional.
* Odontología biológica. * Terapia por agua (Hidroterapia y Termalismo).
* Aromaterapia. * Hipertermia. * Trabajo corporal/Masaje terapéutico/Ejercicio
* Quigong TERAPIAS ENERGÉTICAS DE APOYO
Mientras que el papel de las energías interactuantes
en el ser humano está contemplado desde la formulación de la doctrina de las medicinas
alternativas, la capacidad de apoyarse en el diagnóstico a través de los diferentes
estados energéticos y sus alteraciones del comportamiento es algo novedoso que
pertenece al campo de los últimos avances en el ámbito del diagnóstico, prevención
y tratamiento del cáncer. Entendiendo por energía el conjunto de fuerzas sutiles
que marcan los niveles de función orgánica y corporal tal y como se contemplan
en el estudio de la función orgánica y bioquímica así como su repercusión inmunológica.
En esencia, el dinamismo potencial del que todo ser vivo está cargado y que ha
demostrado ser un elemento importante de conducción de nuestro organismo a esa
tendencia primitiva y sostenida hacia la autosanación que está impresa en nuestro
ADN. El aprendizaje del manejo de estas energías sigue siendo un gran misterio
para las ciencias de la salud pero hemos aprendido a medirlas y tratar de comprender
el significado de sus movimientos y estructuras en el contexto de la salud y la
enfermedad, de lo anormal y lo patológico. * Exploración electrodérmica.
* Electroacupuntura de Voll. * Galvanometría transdérmica epitelial. *
Estudio de los campos magnéticos. * Terapia por luz. * Fototerapia de
inducción por campo. * Fototerapia de espectro amplio. * Terapia con luz
ultravioleta. * Terapia fotodinámica del cáncer.
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