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ENTREVISTA CON
LOS RESPONSABLES DE LA "OPERACIÓN BRUJO" |
Los responsables de la llamada "Operación
Brujo" accedieron a hablar con Discovery DSALUD
el pasado día 11 de diciembre. La entrevista
tuvo lugar en la sede de la Unidad Central
Operativa de la Guardia Civil en la calle
Guzmán el Bueno de Madrid y se desarrolló
durante hora y media. Celebrada a petición
nuestra, se solicitó para intentar entender
el sinsentido -a nuestro juicio- de una operación
que dio lugar a la detención de 23 personas
y a la incautación de miles de frascos de
Bio-Bac y que precisó en su fase final la
intervención de más 200 personas.
Llegué un cuarto de hora tarde. El tráfico
en la carretera de La Coruña esa mañana había
sido más denso que de costumbre. Afortunadamente,
fui recibido con la cortesía que ha caracterizado
siempre a la mayoría de los miembros de la
Guardia Civil. Pude así conocer primero al
comandante Luis Vallés, responsable
de la operación. Luego me fue presentado el
teniente "Alfonso" -"no mencione su
apellido, por favor"-, el hombre que coordinó
el operativo.
La presentación fue breve y cortés. Y las
cartas se colocaron encima de la mesa desde
el primer momento. -Estamos dispuestos -me
diría el comandante- a aclararle lo que sea
necesario. Nos da la impresión de que lo necesita
mucho. Hace usted afirmaciones en su revista
-me dice enseñándome una fotocopia de lo publicado
en el número de diciembre- muy graves.
-Se lo agradeceré sinceramente. En cuanto
a si lo que se dice en la revista es o no
cierto lo vamos a ver ahora. A eso he venido.
-Confío también en que reflejará con exactitud
lo que aquí se diga.
-Tengo por costumbre enviar a toda persona
a la que entrevisto el texto que voy a publicar
antes de mandarlo a maquetar. Incluso cuando
sé que lo que digo en él no va a gustarle.
Y no voy a hacer una excepción.
-Se lo agradezco. Bien, usted dirá...
(Debo hacer un inciso para explicarle al lector
que, dada la gravedad del caso y la importancia
de los matices de la conversación he decidido
publicarla prácticamente entera. Sin comentarios
añadidos al texto. Tal cual se desarrolló.
Lo único que no se refleja en ella es lo que
se me dijo "off the record" al terminar la
misma. Y cumplo mi palabra; por otra parte,
a mi juicio no aporta nada sustancial. Sí
publicó, en cambio, lo que en un momento determinado
yo les digo con esa misma apreciación de "off
the record" porque a mí no me importa).
Tal es la conversación que mantuve con el
comandante Luis Vallés salpicada por las esporádicas
intervenciones del teniente "Alfonso" que
también recojo.
-¿Por qué el nombre de "Operación Brujo?
-Pues no lo sé. Me imagino que está relacionado,
con toda seguridad, por el tema de la relación
con los medicamentos falsos o aquellos que
han sido promovidos por charlatanes, cosas
de estas...
-Es que eso implica que cuando ustedes
van a investigar al señor Chacón ya tienen
la convicción de que es poco menos que un
cantamañanas o un curandero. Porque si no,
¿por qué lo de "brujo" pensando en Chacón?
-Lo que tenemos es una información primera,
por una denuncia de Sanidad, del Ministerio
de Sanidad, que es la autoridad que vela por
la salud pública en cumplimiento del mandato
constitucional de ese bien jurídico protegido
que es la salud pública, de que ese medicamento
es ilegal. Y que no cura. Y que no previene.
-¿Todo eso lo dice la denuncia...?
-Sí, sí.
-¿Existe alguna posibilidad de que me de
usted copia de esa denuncia?
-Yo creo que lo ideal es que la copia
de la denuncia la pida el abogado del señor
Chacón en el juzgado y ningún problema. Primero
hay una denuncia y luego hay un informe.
-La denuncia, ¿quién la hizo? ¿La Agencia
del Medicamento o el Ministerio de Sanidad?
-La Agencia del Medicamento. La tengo
aquí. Yo creo que la firma el señor Palop
(nota: Ramón Palop es el Subdirector General
de Seguridad del Medicamento). Hay una denuncia
y luego un posterior informe que se pide para
aclarar cuestiones porque no es lo mismo una
denuncia penal que un delito administrativo.
-O sea, que fue el señor Palop el que la
hizo.
-Sí, se lo confirmo.
-Pero lo que no dice es de dónde viene
la información. Yo estuve con el Secretario
General del Ministerio de Sanidad y me dijeron
que ellos se habían enterado a través de Internet...
-¿Que ellos se habían enterado a través de
Internet?
-Sí. Luego se nos dio una segunda versión:
que había sido un oncólogo de Murcia el que
había hecho la denuncia al Ministerio.
-Creo que hay varias denuncias. Incluso
una de la asociación de usuarios...
-Sí, de hace dos años.
-Pero vamos, que sobre la motivación de la
denuncia, las cuestiones técnicas o de salud,
la Guardia Civil no tiene información. Eso
se lo tiene que preguntar a la Agencia del
Medicamento. Nosotros le podemos referir algo
sobre investigación policial.
-O sea, ustedes no saben qué es lo que
motiva la denuncia de la Agencia del Medicamento...
Sólo que viene de ella y ya está.
-Vamos a ver. La investigación -y cuando más
van avanzando los tiempos con más razón- tiene
tres pilares: uno es el pilar eminentemente
técnico, otro el pilar judicial y otro el
pilar policial. Uno se pronuncia sobre las
cuestiones técnicas, el otro hace una investigación
policial y el tercero le da la valoración
jurídica al asunto para que, en el futuro,
pueda dirigirse o no contra las personas que
están detenidas. Nosotros ni cargamos ni dejamos
de cargar. La Guardia Civil presenta indicios
criminales, perdón, indicios racionales de
criminalidad. Luego, valdrán para acusar y
condenar a una persona o no.
-La operación empieza el 3 de julio, ¿no?
-Desde febrero -interviene el teniente
"Alfonso"- se tenía información. Pero la operación
empieza en abril.
-¿Abril? Yo creí que había empezado en
julio. ¿Y cuántos agentes han intervenido
en ella? Por curiosidad...
-En el núcleo de la investigación, seis o
siete. Y en la época de las detenciones, la
cifra que usted da de 200 agentes...
-Yo no, fue el sargento Pastor (el
guardia civil que habló con los medios de
comunicación al comunicar la operación) quien
dijo que unos doscientos.
-Sí, puede ser. Incluso pueden haber
sido más; como son tantas provincias... Se
hizo una reunión para prepararlo. Vinieron
agentes desde las provincias. En fin, eso
es estrictamente policial.
-En el caso de Chacón, él me dijo que en
su casa habían entrado por lo menos 60 o 70
agentes.
-No. En casa de Chacón entró lo que se llama
un módulo de intervención especial, es decir,
unos 10 o 12 miembros de uniforme y luego
los 6 o 7 de la investigación más el personal
facultativo nuestro y el de Sanidad. Es decir,
nosotros tenemos personal especializado que
son químicos, farmacéuticos, etc., más los
del Ministerio de Sanidad que fueron autorizados
como peritos por la Justicia.
-Entonces, ¿qué podían ser? ¿Veinte personas
en total?
-Sí, una cosa así sería.
-¿Y de dónde saca el señor Chacón y la
gente de la casa que había unas 70 personas?
-Pues yo qué sé. Me imagino que querrían darle
todo el bombo posible.
-Es que me llamó mucho la atención, por eso
se lo pregunto.
-Pues eso debería preguntárselo al señor Chacón.
Yo lo que le confirmo es que era un módulo
de intervención especial.
-Ya, pero dentro de la casa sólo estaba
el personal de servicio, el señor Chacón y
dos chavales jóvenes...
-¿Quiere usted saber las razones de por qué
hacemos eso? Primero, las razones son de seguridad.
Por medida de seguridad lo hacemos siempre,
en todos los casos. Sea cual sea el motivo
de la detención. Segundo, era una finca cerrada
con sistemas electrónicos de vigilancia y
de cierre sólo accionables desde el interior
del chalet. Era, además, un lugar en el que
había animales, perros que mostraban agresividad.
Y, en tercer lugar, porque habíamos observado
que en intentos de inspección previos se les
había negado la entrada aduciendo que era
una inspección sanitaria, aduciendo que era
un domicilio privado. Luego, para quebrar,
primero, un derecho fundamental como es el
de la intimidad y, luego, hacerlo con seguridad
se necesita una fuerza que nosotros estimamos
que era ésa. Luego se puede decir que era
exagerada o que no lo era. Eso no lo sabemos
al principio. No sabemos cómo nos van a recibir.
Otro factor que nosotros desconocíamos es
la existencia en el interior del domicilio
de armas en perfecto estado de funcionamiento,
municionadas. Desde luego, no eran armas de
coleccionista ni mucho menos.
-Eran de la época de la Segunda Guerra
Mundial.
-Sí, algunas.
-Sí -vuelve a intervenir el teniente-, eran
cinco. Dos de la Guerra Civil, dos postguerra
civil, digamos de los años sesenta o setenta,
y una de menos de dos años.
-Y municionadas además. Y preparadas para
disparar. Y utilizables para su fin, que es
matar. Ahora, ni mucho menos pensamos que
se trate de una "banda armada". Que eso no
sé de dónde se lo ha sacado usted...
-Aparece en todos los medios de comunicación.
-Pues mire, le voy a dar la nota de prensa
para que compruebe que, por lo menos, de la
Guardia Civil no ha salido. Esta nota de prensa
la tuvo usted disponible en Internet desde
el mismo día en que se publicó. La detención
fue el 24; pues bien, desde el 25 la tenía.
Y también una rueda de prensa con la que usted
podía haberse quitado todas las dudas que
podía tener. Porque estuvimos tanto nosotros
como el señor Palop.
-Yo tengo treinta y tantos vídeos de programas
de televisión donde incluso se ve cómo se
han hecho montajes de los médicos con las
armas en primer plano, en plan banda armada.
Y que es una banda armada ha salido en todos
los medios.
-No, no, no. Se confunde. Hay dos cosas: lo
que da la Guardia Civil es la nota de prensa.
Y cuando se hace la exposición, en un lado
se ponen las armas porque son de las muchas
cosas que se han incautado, igual que si se
hubiera incautado una máquina de escribir,
un ordenador, un teléfono móvil, etc.; eso
es lo que se hace siempre... Pero en ningún
momento se ha hablado de banda armada ni mucho
menos se imputa a todos ese delito. Se le
imputa a uno de ellos y, además, de forma
sobrevenida en el momento de la entrada y
registro. Tanto es así que la propia ley marca
que cuando en el transcurso de una entrada
y registro por un delito o varios delitos
para los que la autoridad judicial en concreto
autoriza la entrada y registro, aparece un
delito diferente del que no se tenía noticia
de él, por ejemplo, se encuentra cocaína o
aparece un cadáver o aparecen artículos robados...
en este caso, aparecen armas y queda absolutamente
interrumpido el registro y hay que pedir permiso
a la autoridad judicial para continuarlo teniendo
en cuenta también el nuevo delito. Lo que
sucede es, simplemente, que nosotros investigamos
los demás delitos y cuando estamos en el chalet
empiezan a aparecer armas. Entonces, en ese
momento, interrumpimos el registro y pedimos
a la autoridad judicial la continuidad teniendo
en cuenta el nuevo delito. Así de simple.
Esto es lo que nosotros hemos dado. No hay
ninguna razón para ocultar las armas. Nosotros
tenemos que dar a la sociedad todo. Si han
aparecido armas, como si ha aparecido otra
cosa.
-¿Y cómo se explica que le dijeran al señor
Chacón, sabiendo que las armas estaban cargadas,
que las cogiera y las sacara él de donde estaban?
-¿Que le pedimos que las sacara? Claro,
le dijimos que si tenía algún arma más o algo
que pudiera ser peligroso nos indicara dónde
estaba.
-Todas las armas estaban en el mismo sitio
según cuenta él y la Guardia Civil le invitó
a que las sacara de allí estando cargadas.
Y teniendo en cuenta que es un señor que ha
estado en tratamiento y, además, lo había
manifestado...
-Lo del tratamiento no lo sabíamos. Recabar
informes de salud sobre el señor Chacón no
es nuestra misión ni objeto de nuestra investigación.
Y si algo hemos sabido al respecto ha sido,
en todo caso, con posterioridad. En cuanto
a las armas... lo que normalmente se hace
en los registros es, si aparece alguna cosa...
normalmente nosotros lo preguntamos directamente.
"¿Tiene usted alguna cosa ilegal aquí?" Y
en este caso, tratándose de armas, preguntamos:
"¿Nos vamos a encontrar con algún arma más?"
Entonces él nos indica y somos nosotros los
que las vamos recuperando.
-Es decir, que cuando le dicen al señor
Chacón que las saque ustedes no las habían
visto primero.
-Nosotros habíamos comprobado que tenía
armas -interviene nuevamente el teniente.
-Y que estaban cargadas.
-No, no. Habíamos visto un arma. Nosotros
no manipulamos el arma. Nos encontramos un
arma y la sacamos. Es el agente de laboratorio
el que nos dice que, efectivamente, las armas
están montadas. Y en ese momento le solicitamos
que nos dé el resto de armas.
-Tenga usted en cuenta además otra cosa muy
importante -vuelve a tomar la palabra el comandante-.
Todo lo que se ha hecho, incluidas las fotografías
a las neveras y todo eso, ha sido en presencia
judicial. Es decir, que en el momento en que
aparece algo que pueda ser relevante se hace
todo ante el secretario, que actúa por delegación
del juez y se dice: "Venga usted aquí que
ha aparecido este nuevo elemento"; en este
caso, una pistola.
-Hablando de la nevera... Chacón dice que
esa nevera no es suya. Y que los frascos que
hay dentro no son de Bio-Bac. Que en su casa
jamás ha estado esa nevera.
-Verá -vuelve a terciar el teniente-,
en las imágenes que se han visto en televisión,
como ya le comentamos a la letrada del señor
Chacón, aparecen imágenes no sólo del señor
Chacón sino también de la empresa Iven.
-Que no la hemos citado -puntualiza el comandante-.
No citamos a Iven porque nosotros no hemos
hablado nunca ni de personas, ni de nombres,
ni de nada.
-Tal vez sea porque está detrás de ella
el señor Delclaux... ¿Puede ser por eso?
-No, no, no. Perdone, ¡no sea usted tan agresivo!
No decimos nada porque no hemos hablado de
absolutamente nadie. Ni de nombres comerciales,
ni de personas. Y ahí tiene la nota de prensa.
Ahora, porque se le ha escapado al teniente
decir eso pero si no, no habríamos hablado
ni del que usted ha dicho, ni de esa empresa.
Ahora nosotros lo podemos decir aquí puesto
que usted lo conoce pero no es nada que la
Guardia Civil le dé a usted formalmente. Nosotros
no hemos hablado de ninguna persona y si estamos
hablando de Chacón es porque ya es notorio.
-En todos los programas informativos de
televisión, cuando se sacan las imágenes del
chalet del señor Chacón, a continuación aparecen
las imágenes de la nevera. Dando a entender
que es en la casa de Chacón donde se están
fabricando los productos, como si fuera una
especie de laboratorio clandestino... Insisto
en que eso es lo que aparece en los medios.
-Vamos a ver, en la casa de Chacón lo
que nosotros hemos tomado en vídeo lo hemos
hecho delante de la autoridad judicial. Segundo,
hay indicios más que suficientes para demostrar
que en casa de Chacón se fabricaba una parte
de la producción, entre otras cosas porque
lo reconoce él en su declaración. Y aunque
no fuera así, el registro que se ha hecho
en la casa de Chacón se hace en presencia
de personal pericial, tanto facultativos de
la Guardia Civil como facultativos del Ministerio
de Sanidad debidamente autorizados por el
juez. Y todo lo que hacen está reflejado en
acto y refrendado por el vídeo. Y en lo que
se refiere a las capacidades o no de fabricación
eso está reflejado en la actividad pericial.
Y cuando esté el informe, que no sé si está,
pues ahí se dirá si hay capacidad o no para
ello. Pero ya le digo, lo primero es que el
señor Chacón reconoce en su declaración que
fabrica parte de los viales.
-¿Cómo es posible que en la revista Interviú
aparezcan las imágenes de algunos envases?
-Pues las habrán tomado en la exposición
que se hizo aquí. O serán de las que les diéramos
nosotros.
-¡Ah!, que se hicieron aquí...
-Claro, aquí hubo una exposición del material
en que salen los envases de Inmunobiol, de
Bio-Bac, los aparatos, las pistolas... Se
expuso todo lo que se encontró en los registros
además de las tomas de vídeo y las fotografías
que, además, estaban disponibles a través
de Internet. O sea, que si usted quiere descargarse
una fotografía de Inmunobiol no tiene más
que conectarse a guardiacivil.org
-Bueno, a mí el Inmunobiol no me interesa
porque jamás se ha comercializado. ¿Lo sabían
ustedes? Nadie, nunca, ha tenido Inmunobiol.
Nadie.
-¿A nadie se le ha inyectado?
-A nadie. Lo único que se ha inyectado
es el Bio-Bac inyectable. Inmunobiol se utilizó
para ensayos clínicos y jamás se ha comercializado.
-Pues eso... se está comprobando.
-¿Sabían que el señor Chacón, en agosto,
se presentó en la Comandancia de la Guardia
Civil de San Lorenzo del Escorial para ofrecer
su finca a fin de vigilar la seguridad de
la boda de la hija de Aznar?
-Sí, lo sabíamos.
-Lo digo porque alguien que está intentando
ocultarse no hace meter a la Guardia Civil
en su propia casa...
-Bueno, lo que él ofreció fue la finca, no
la casa. La finca es una finca amplia. Y la
actividad ilegal se hace dentro del chalet.
-Vamos a ver -interviene de nuevo el teniente
Alfonso-, el señor Chacón no acudió al cuartel
de El Escorial para decir "aquí está mi casa,
entren ustedes si quieren". El señor Chacón
acudió al cuartel de El Escorial porque había
visto en su domicilio, en el jardín de su
casa, a un señor con chaqueta. Y este señor
seguramente que sería un escolta que estaría
en las afueras del domicilio. Entonces, el
señor Chacón acudió al cuartel de El Escorial
intuyendo que esa persona podría ser miembro
de una escolta de seguridad y dijo "No estén
ustedes merodeando. Si ustedes quieren entrar,
díganmelo y ustedes pasan. Pero no estén merodeando".
Es decir, fue realmente para evitar un incordio
para él mismo. No fue un ofrecimiento.
-Yo lo que quiero -retoma la palabra el comandante-
son dos cosas: primero, ser transparentes
con usted, que creo que además lo necesita
mucho. Se lo digo sinceramente. Y segundo,
que lo que le estamos diciendo es la honesta
verdad. Es decir, que cuando yo le digo que
esa nevera estaba donde estaba es porque estaba
donde estaba. Y que si tiene bocadillos de
chorizo dentro es porque tiene bocadillos
de chorizo dentro.
-Bueno, esa nevera, concretamente, estaba
en otro sitio -interviene apresuradamente
el teniente-. Por eso digo que salieron imágenes
de muchos sitios que los medios de comunicación
montaron como quisieron...
-Es decir, que el problema está en los
medios de comunicación que han interpretado
mal la información...
-No lo sé. En todo caso, si hay un error...
o ellos lo corrigen o nos pueden preguntar.
Nosotros, en la rueda de prensa, estuvimos
a su disposición por si había alguna duda.
Ahora, ¿qué es lo que hacen los medios de
prensa? Pues, más o menos, lo que hace usted...
Esto es una deformación en muchas de sus partes.
-Nosotros -agrega el teniente- no sólo damos
que se ha detenido al señor Chacón. La nota
de prensa habla de 23 detenciones practicadas
en toda España. Y las imágenes pertenecen
al conjunto de toda la actuación. No se corresponden
exclusivamente con Chacón.
-Ya, pero es que la sensación que se dio
es que era un laboratorio clandestino, que
el Bio-Bac se estaba fabricando de una manera,
por lo menos, chapucera. Y eso no es verdad.
Ustedes saben que se fabricaba en un laboratorio
como Ivem con todas las garantías sanitarias.
-Es un laboratorio veterinario.
-Es igual, muchos laboratorios veterinarios
fabrican fármacos.
-Vamos, yo creo que eso está mal. Puede ser
una infracción administrativa...
-¿Usted sabía que el propio señor Chacón fabricaba
Bio-Bac inyectable? -interrumpe el teniente.
-No, no lo sabía.
-Pues efectivamente. Y se hace de una forma
tan chapucera como que se han encontrado hongos
en los productos de Bio-Bac inyectable. -Según
dicen las autoridades sanitarias... -matiza
el comandante-. De toda la parte sanitaria,
nosotros, más allá de la propia denuncia,
no nos podemos pronunciar. Sabemos, al igual
que usted por la prensa, que se han corrompido
las muestras que hay, que tienen hongos y
que hay determinadas sustancias patógenas
que en caso de inmunodepresión pueden llevar
a la muerte. Eso es lo que se ha dicho en
la prensa...
-Pues la información que yo tengo es que
ustedes se llevaron de casa del señor Chacón
Bio-Bac, Bio-Bac inyectable, Inmunobiol y
algunos otros frascos que pertenecían a ensayos
antiguos, estaban caducados y algunos tienen
incluso la fecha del año 99. Y la pregunta
es: la Agencia del Medicamento, ¿qué es lo
que ha analizado? Porque si ha hecho el análisis
sobre productos caducados o productos que
no se han comercializado nunca ahí hay un
error...
-La actividad pericial alcanza a todo y si
pone caducidad en el frasco se va a poner
"elemento o supuesto medicamento caducado
a fecha de tal".
-Los biólogos que trabajan con el señor
Chacón afirman que, por el propio conservante
que lleva el producto, es imposible que haya
hongos.
-Nosotros hemos conservado, entre otras cosas
para preservar los derechos de las personas
detenidas, unas muestras dirimentes a su disposición
para que puedan hacer los contraanálisis que
consideren pertinentes. Otra cosa importante
es que en el chalet del señor Chacón, entre
las muchas personas que se detuvieron, tan
sólo había un facultativo, que es un biólogo,
una actividad en la que además no autorizaban
la entrada para realizar inspecciones sanitarias
tal y como pudimos comprobar.
-¿Que no la autorizaban?
-No la autorizaban. Se presentó una comisión
hace tres meses, una comisión consecuencia
de una denuncia de la Dirección General de
Sanidad de la Consejería de Salud de la Comunidad
Autónoma de Madrid y se les despidió diciendo
que eso era un domicilio particular.
-¿Iban ustedes en esa comisión?
-No, no, no.
-O sea, que tienen referencia de que ellos
dicen...
-Tenemos referencia formal de esa comisión.
-Bueno, ellos dicen que el señor Chacón...
-Bueno -tercia nuevamente el teniente-, yo
también lo he observado en la vigilancia policial.
Nosotros estamos vigilando y vemos que se
produce ese hecho. Que se presenta una comisión.
Hacemos gestiones y nos esteramos de que es
una comisión sanitaria formal consecuencia
de una denuncia y ordenada por la Consejería
de Salud.
-Vamos a ver, toda esta operación se monta
porque se supone que el producto del Bio-Bac
puede ser peligroso para la salud.
-Así es.
-Y, por tanto, hay un delito contra la
salud pública...
-Así lo evalúa la autoridad judicial.
-Pues si eso es así y ustedes tienen conocimiento
de ello desde febrero han estado poniendo
en riesgo la vida de miles de españoles (en
tanto creían que era un producto potencialmente
peligroso). ¿Cómo es posible que, en aras
al éxito de la investigación, permitieran
que miles de españoles siguieran tomando el
Bio-Bac con riesgo de sus vidas...?
-Primero, en cuanto a las cuestiones meramente
sanitarias, hay un histórico de intervenciones
de las administraciones sanitarias. En el
momento en que se conoce en la Guardia Civil
este hecho vienen las investigaciones. Las
investigaciones duran lo que la clandestinidad
de esta actividad permite que duren. Es decir,
al final de esta investigación ha de haber
necesariamente una quiebra de derechos fundamentales
legalmente autorizada. Es decir, se va a practicar
la detención de personas, se va a practicar
el registro de domicilios y se va a hacer
frenar legalmente una actividad considerada
ilegal y que afecta a la salud pública. Y
así es considerado por la autoridad judicial.
Para acreditar todo eso y que, al final, con
toda justicia se puedan quebrar esos derechos
fundamentales debe estar motivado y, por tanto,
tiene que haber una investigación. La culpa
de la duración no es de la Guardia Civil ni
de Sanidad es de la propia clandestinidad
con la que ha actuado esta organización...
o como quiera llamarla.
-Pero la Agencia del Medicamento tiene
autoridad para, teniendo conocimiento de que
eso es así, actuar y ordenar inmediatamente
la retirada de ese producto. Porque, además,
le constaba dónde se estaba comercializando,
quién lo estaba fabricando, dónde estaba Rafael
Chacón... ¿Por qué no ha actuado antes y ha
permitido que de febrero a diciembre se pusiera
en riesgo (siempre según sus afirmaciones)
la vida de tantas personas?
-Extremadamente sencilla la respuesta a esa
pregunta: porque cuando lo intenta la comisión
administrativa, en el cumplimiento de sus
funciones, no puede hacerlo puesto que es
una actividad totalmente clandestina y que
se hace en un domicilio particular. Para hacerlo
hay que quebrar precisamente ese derecho fundamental
de la intimidad y para quebrarlo hay que probarlo
porque, afortunadamente, los españoles tenemos
unas normas que protegen nuestra intimidad
y nuestra libertad.
-Son los laboratorios Iven los que fabricaban
el Bio-Bac, no el señor Chacón. Y esos están
legalmente y abiertos a cualquiera.
-Bueno... La noticia que nosotros teníamos
era que era el señor Chacón y en su chalet.
Luego, posteriormente, muy al final, descubrimos
Iven. Pero es consecuencia de la propia actividad
clandestina del señor Chacón, no de que nosotros,
por arte de magia, sepamos que ahora mismo,
en alguno de los muchos laboratorios de veterinaria
o en muchos de los domicilios de España, que
hay millones de domicilios, se esté haciendo
esto. Luego difícilmente podemos llegar nosotros
a Iven si no hemos averiguado en qué consiste
la trama...
-La Agencia del Medicamento tiene denuncia
de la OCU desde hace dos años...
-Y si se presentan allí y les dicen "Ustedes
no entran aquí porque es un domicilio privado",
¿qué hacen? Les pasa exactamente lo mismo
que al señor de la Consejería de Salud de
la Comunidad Autónoma de Madrid...
-Si los inspectores de Sanidad entraban
sin problemas en Iven y sabían lo que se estaba
fabricando allí, por favor...
-Pues si no se han dado cuenta de eso o no
lo han hecho, pues yo qué sé...
-¿Pero cómo no se van a dar cuenta si hay
veintitantos mil o treinta mil frascos en
Iven de Bio-Bac? ¿Cómo no va a saber inspección
de Sanidad que se está fabricando allí?
-Si inspección de Sanidad ha estado en Iven
es en Sanidad donde tiene usted que preguntar
cuál ha sido el resultado de esas inspecciones
y por qué razón no se ha visto esa radicación.
-Mire, cuando el Secretario General del
Ministerio de Sanidad nos recibe a las ocho
y media de la mañana el día en que van a dar
los médicos la rueda de prensa, nos dice textualmente
-y ésta es una cuestión que se queda "off
the record"- que van a hacer una investigación
sobre el Bio-Bac. Entonces el doctor Moriano
interviene y dice: "Perdone, ¿quiere decir
sobre sus propiedades terapéuticas?" Y le
responden; "No, no. Sobre su inocuidad". Entonces
salto yo y digo: "Perdone, pero el señor Palop
dijo ya públicamente ayer en los medios de
comunicación que el producto es inocuo. Y,
además, si no es inocuo y ustedes lo saben
desde hace dos años han estado durante ese
tiempo poniendo en riesgo la vida de la gente".
A las siete de la tarde la Ministra de Sanidad
sale diciendo que ellos saben que el producto
es inocuo. Es más, lo sabe bien el Ministerio
de Sanidad por una simple razón: ha estado
durante treinta años en el mercado y durante
diez sufragado por la Seguridad Social y jamás
ha habido un solo caso de enfermedad ni una
sola denuncia. Luego el Ministerio de Sanidad
sabe que el producto es inocuo. Y siendo un
producto inocuo no hay delito contra la salud
pública y todo lo que ustedes han hecho es
ilegal aunque hayan sido inducidos por
la Agencia.
-Bueno, esa es su opinión...
-Si el producto es inocuo no hay delito
contra la salud pública y, por tanto, no se
justifican todas las acciones y violaciones
que han cometido.
-Del delito... aquí tengo alguna norma jurídica
al respecto. Le vuelvo a repetir que nuestro
trabajo...
-No, si yo considero que ustedes son víctimas.
No estoy acusándoles de nada. A ustedes les
han hecho creer que el producto es peligroso
para la salud y el Ministerio de Sanidad sabe
que no es así y no hay delito contra la salud
pública.
-Vamos a ver: la inocuidad, en principio,
si nos atenemos a su expresión, a su significado,
entiendo que es "sin actividad"...
-Inocuo significa que no hace daño, perdone,
no sin actividad. No equivoquemos las cosas.
Inocuo no significa que no tenga actividad
terapéutica sino que no hace daño, que no
tiene efectos secundarios o yatrogénicos.
-Bueno, no nos podemos poner ahora en
una discusión sobre Fonética. De lo que nosotros
no tenemos noticias y, desde luego, ninguna
capacidad para valorarlo en absoluto, no es
por la inocuidad o no del producto... sino
por el hecho del abandono posible y recomendado,
en algunos casos, del tratamiento convencional.
Es por ahí por donde se ha valorado. Y no
lo hemos valorado nosotros. Lo ha valorado
la Agencia del Medicamento en cuanto autoridad
sanitaria. Y la autoridad judicial en cuanto
a su posible consideración de delito contra
la salud pública. Pero no por su inocuidad.
La inocuidad no tiene nada que ver en esto
me da la sensación.
-Los pacientes con los que he hablado -soy
el portavoz de muchos de ellos-, todos, afirman
que nunca les dijeron que abandonaran los
tratamientos. Cosa, por cierto, que yo a nivel
personal hubiera hecho; entre otras cosas
porque los tratamientos de quimioterapia y
radioterapia sí tienen efectos secundarios
y se muere todo el mundo que los utiliza.
Todos sin excepción. Eso dicen las estadísticas
y lo puede comprobar cuando quiera. Voy a
hablar de eso en la revista y de una manera
muy dura. Lo que es evidente es que este producto
es inocuo, en el sentido de que no produce
efectos secundarios. No es que carezca de
eficacia terapéutica. La mala fe de la Agencia
del Medicamento, de la que yo hablo directamente
en la revista y hablo delante de ustedes,
se demuestra por un hecho muy simple: ¿cómo
es posible que un fármaco que llevaba treinta
años en la calle, recetado y sufragado por
la Seguridad Social, requiera ahora pruebas
para saber si es inocuo? Oiga, ¡si lleva treinta
años dándose a la gente y no hay un solo caso
de toxicidad! Eso ya demuestra mala fe por
parte de la Agencia del Medicamento. A pesar
de lo cual, el señor Chacón hace todas las
pruebas de toxicología y ahí están los ensayos
clínicos. Y esto me lleva a la otra pregunta:
¿cómo es posible que cuando el señor Chacón,
al ser detenido, les dice a ustedes que se
lleven por favor los ensayos clínicos que
hay allí ustedes no se los quieran
llevar al juez?
-Vamos a ver, se ha hecho un segundo registro,
se han levantado unos precintos y todo lo
demás se ha retirado.
-Un mes después.
-Cuando se ha podido.
-Pero es que él, en el primer registro
y delante de su abogada, pidió que esos papeles
se llevaran e Inspección de Sanidad dijo que
no y ustedes no se los llevaron. Nuevamente
Inspección de Sanidad les ha cortocircuitado
a ustedes porque esa era una prueba fundamental
para el caso que se debería haber aportado.
-Esa prueba se ha aportado cuando se ha podido.
No tiene más misterio la cuestión. -¿Qué más
da que sean cuarenta días o cuatro meses -añade
el teniente "Alfonso"- si el juicio no va
a llegar antes de un año? La jueza de instrucción
no valora esa prueba que se encuentra inicialmente
en el registro. El juzgado de instrucción
establece todas las medidas, todas las prácticas
y diligencias para la intervención. El juzgado
de instrucción no valora lo que se encuentre
en el registro...
-Hombre, hasta donde yo sé el juez valora
si es un producto ilegal o no en función de
si existen ensayos clínicos o no. Y los ensayos
clínicos no se le aportan al juez. Es más,
el juez debió ver muchísimo delito en el señor
Chacón cuando le ha impuesto una fianza de
6.000 euros.
-¿Cómo?
-Que el juez debe haber visto un gigantesco
delito cuando ha puesto una fianza de 6.000
euros.
-De cinco mil -matiza el teniente.
-Pues de 5.000. Me da igual.
-Pero es que no se valora todo por la fianza.
Es que no es ese el problema.
-¿Se supone que hay responsabilidades graves
por parte del señor Chacón cuando le ponen
esa fianza?
-Las responsabilidades graves del señor Chacón,
las que haya, es una cosa que está totalmente
en el alero de la autoridad judicial. Lo que
persigue esa norma es asegurar la posible
responsabilidad en el futuro. Nada más. Si
la juez ha creído que eso era bastante, es
suficiente porque el señor Chacón está perfectamente
localizable, no se espera su fuga y se considera
que 5.000 euros son suficientes para él...
-Vamos a replantear entonces el problema:
no hay delito contra la salud pública porque
la propia ministra de Sanidad ha reconocido
que el producto es inocuo y la Agencia del
Medicamento también.
-Bueno, eso lo dice usted.
-Lo dicen los abogados con los que he hablado.
-Vamos a ver, ¿ha hablado usted con la juez?
¡Yo qué quiere que le diga!
-¿Ustedes entienden que puede haber delito
contra la salud pública siendo inocuo el producto?
-¡Que nosotros no entendemos si hay delito
o no hay delito! La Guardia Civil no imputa
delitos ni carga delitos. La Guardia Civil
investiga y recoge, asegura pruebas y autores,
examina indicios y los presenta a la autoridad
judicial tal y como los ve. Y nosotros en
ningún momento hemos imputado delitos de tenencia
ilícita de armas, ni contra la salud pública,
ni intrusismo profesional, ni estafa. Nosotros
hemos cogido y hemos hecho una investigación
y hemos dicho: "Estas cosas hemos encontrado,
señoría. Vea usted qué hacer con esto".
-El delito de estafa, ¿en qué se basa?
-El delito de estafa es cuando existiendo
un engaño suficiente a una persona se le ocasiona
un perjuicio patrimonial. Además, la figura
de la estafa es singular en criminología y
es un caso muy notable que un tanto por ciento
sensible de la población estafada considere
que lo que ha hecho ha sido maravilloso y
magnífico. En este caso, si lo es, pues habrá
que verlo...
-El delito de estafa, ¿por qué se le imputa
a los médicos cuando no cobraron nunca ninguna
comisión?
-¿Eso cómo lo sabe usted?
-Porque conozco a todos los médicos y me
fío de su palabra.
-Bueno, las evidencias a ese respecto
están siendo estudiadas. (Sigue un largo silencio).
Le veo a usted muy militante en este asunto.
Actúe como periodista sólo y le irá mejor.
Hágame caso.
-Pero yo no voy contra ustedes...
-No, no, ya sé que no.
-Yo tengo datos que ustedes desconocen
sobre la Agencia del Medicamento.
-Pues debe inmediatamente poner una denuncia
con todo eso.
-Quien debe hacerlo es el abogado de Chacón.
-Quien sea. Si usted está actuando como
representante debe a toda velocidad...
-Voy a dar a conocer unas declaraciones
del nuevo abogado más tarde que son muy duras.
-Cuando se hicieron las detenciones no hubo
la más mínima intervención de ninguno de los
letrados en contra nuestra ni se ha activado
alguno de los muchos recursos que nuestra
Constitución da al respecto, como puede ser
una denuncia o una querella por detención
ilegal o por cualquier exceso que se haya
cometido. Le vuelvo a repetir: nuestra actividad
no es la de evaluar o dejar de evaluar. Si
hay una detención ilegal lo que han de hacer,
a toda velocidad, es poner inmediatamente
una querella contra nosotros. Es lo primero
que tienen que hacer, indudablemente. Pero
ahora, después de dos meses, que estén pensando
en querellas a mí me extraña.
-Después de dos meses ustedes no saben
siquiera si hay delito de estafa...
-¿Y qué sabemos nosotros? Nosotros no sabemos
que exista el más mínimo delito. Esto necesito
que usted lo entienda perfectamente.
-¿Ustedes no tienen constancia de que exista
delito?
-No lo sabemos. Eso lo tendrá que evaluar
la autoridad judicial.
-Entonces, ¿por qué han sido detenidas
estas personas sin indicios de delito?
-Porque la autoridad judicial, con arreglo
a los informes que se le han dado, considera
que es posible la existencia de estos delitos
y se actúa en consecuencia.
-O sea, que es la autoridad judicial la
que, en función de la información que ustedes
le pasan, decide imputarlos.
-Claro. Todo lo que se hace, todo lo
que hace la Guardia Civil desde el primer
momento es bajo el amparo de la autoridad
judicial. Y de todo lo que se hace, de todo
lo que se ha hecho y de todo lo que se va
a hacer tiene absoluto conocimiento la autoridad
judicial. No sólo conocimiento sino autorización
porque, como usted comprenderá, no se puede
entrar al domicilio de un español si no es
con autorización judicial. Y, en este caso,
aunque las detenciones las podemos hacer de
oficio... Además, por mayor seguridad y vistas
las especialísimas circunstancias de este
caso, en el cual había una serie de personas
que posiblemente podían ser víctimas de un
delito contra la salud pública, se ha hecho
con conocimiento previo de todos aquellos
que se iban a detener. Es decir, el teniente
puso en conocimiento que íbamos a detener
a éste, a éste, a éste... Vamos a registrar
allá, allá y allá... Y a continuación ese
juzgado ha hecho las detenciones que tenía
en su territorio y ha exhortado a los juzgados
de donde estaban los demás puntos a registrar
para que, en su nombre y si lo estimaban pertinente,
hicieran esos registros. Y así es como se
ha hecho. Le vuelvo a repetir: nosotros no
imputamos delitos de ninguna manera
-¿Y era necesario detener a los médicos
delante de sus pacientes en las consultas
o mandar a un médico de 69 años siete personas
para detenerlo y esposarlo delante de todos
sus pacientes?
-Nosotros no tenemos constancia de que
eso se haya hecho así. No se esposó a nadie.
-¿Creen que son necesarias siete personas
para detener a un médico de 69 años? Es que
me llama la atención. Y luego, además, que
los metan en los calabozos donde se lleva
a los etarras, en esas condiciones inmundas
aunque no sea culpa de ustedes que estén así...
-Le voy a responder a la gallega y me gustaría
que esto lo reflejase: ¿usted cree que debe
tratarse a los etarras peor que a los médicos?
-Evidentemente que no, se debe tratar a
todos como a seres humanos. Pero a mí me da
la sensación de que las dependencias donde
estuvieron...
-Eso ya no lo sé. Yo lo que le puedo
decir es que nosotros hemos puesto unas dependencias
que son las que tenemos, que se limpian cada
vez que hay una tanda de detenidos, por decirlo
así, y no sé si es en ese momento o en un
tiempo... Con una regularidad higiénicamente
suficiente se desratiza, desinfecta y desinsecta.
-Usted sabe que cuando empiezan los interrogatorios,
si una persona es culpable normalmente se
niega a declarar voluntariamente y dice que
quiere estar ante el juez; o que venga su
abogado. En este caso todos los detenidos
acceden a declarar voluntariamente. ¿Eso no
les hizo pensar que no había nada que ocultar?
-Vamos a ver. El 90% de los detenidos normalmente
desean declarar. Si no hubieran deseado declarar
no hubieran declarado. Tienen ese derecho
constitucional, recogido luego en el artículo
520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Lo normal es que declaren si no tienen nada
que ocultar. Es normal que declaren.
-Si no tienen nada que ocultar... Luego
eso indicaba ya que había buena voluntad por
su parte.
-Naturalmente.
-Había una persona... Consuelo. Fue empezada
a interrogar a las dos de la madrugada y se
estuvo con ella hasta las siete de la mañana.
¿Cómo es posible que a una persona de cincuenta
y tantos años, asustada, etc., etc., se la
hiciera declarar desde las dos hasta las siete
de la mañana? Porque ella afirma que tuvo
auténtico terror psicológico. En estos momentos
está en tratamiento.
-Vamos a ver, hay dos cuestiones fundamentales.
Primero, en cuanto a las condiciones de las
detenciones: son exactamente iguales a las
que se dan al común de los detenidos. Segundo,
si empezó a declarar a las dos de la mañana,
que no lo sé, no se hubiera hecho a esas horas
si la persona, simplemente, hubiera dicho
"Estoy cansada", "No me parece una hora prudente"
o, sencillamente, "Mejor dormiré". A las ocho
de la mañana ya habría dormido y estaría descansada.
Tercero, si tenía algún problema de salud,
el que fuera, sobrevenido o lo trajera ya
consigo, ella ha tenido a su disposición en
todo momento un médico. De hecho, uno de los
primeros derechos que se cumplen es a ser
visitado por un médico en cumplimiento de
esa misma norma del artículo 520 de la Ley
de Enjuiciamiento criminal del que le voy
a hacer una fotocopia. Si hubiera tenido cualquier
problema de salud no hubiera querido declarar,
no hubiera podido declarar, pues se hubiera
cambiado. Se ha tratado con la máxima humanidad
y teniendo en cuenta a estas personas en la
medida de lo posible, visto que innegablemente
las condiciones de la detención son muy amargas.
Lo comprendemos perfectamente. Pese a eso,
¿qué hemos hecho? Pues tanto el teniente como
los guardias civiles, como yo mismo, somos
personas humanas y hemos tratado de paliar
en la mejor manera posible ese estado de indudable
sufrimiento. Y además, la mayor parte de los
detenidos se han ido dando las gracias de
aquí. Esto ahora usted se lo cree o no. Y
no sólo los detenidos sino también los abogados.
-¿Y cómo es posible que todas las personas
con las que he hablado, al menos todos los
médicos, afirmen con rotundidad que ustedes
les animaban a confesar porque sus compañeros
les estaban imputando? Eso lo afirman todos
y cada uno de ellos y lo van a declarar ante
el juez. ¿Se han puesto todos de acuerdo?
-Las respuestas son muy simples. Pues que
digan lo que quieran. Mire, este señor (señala
al teniente "Alfonso) es el que ha dirigido
la investigación y es un caballero. Y los
guardias civiles también lo son.
-Y los médicos que estaban detenidos. Todos.
Incluso, alguno de ellos, hijo de un general
de la Guardia Civil, director en su día de
la escuela especial.
-Un magnífico general de la Guardia Civil
que fue mi coronel director y que me ha dado
el disgusto personal de haber tenido que detener
a su hijo. Lo lamento profundamente.
-Pues su hijo es completamente inocente.
-Eso lo determinará la justicia y, de momento,
lo es porque tiene el derecho constitucional
a la presunción de inocencia. Todas las personas
que han sido detenidas por la Guardia Civil
son presuntamente inocentes.
-Lo que sí sé, por ejemplo, es que el hijo
del general estuvo 48 horas detenido por un
delito contra la salud pública cuando el producto
es inocuo -lo ha dicho la propia ministra
de Sanidad- y por un presunto delito de estafa
sobre el que ustedes están en este momento
investigando. Y tener a alguien 48 horas detenido
en esas circunstancias me parece muy duro
en un estado democrático.
-Los detenidos, según nuestra ley, pueden
estar hasta 72 horas. Las 48 horas dependen
nada más que de las necesidades de la investigación
y, en este caso, el volumen de detenidos,
como usted sabe, es muy grande y tenemos dos
manos. Es así de simple. Luego hay otra cuestión
importante: todos los detenidos, o muchos
de ellos, designan al mismo abogado. Luego
no pueden estar declarando siete detenidos
a la vez con un mismo abogado. Todo lleva
un curso. Créame una cosa. Es terriblemente
desgastante, o desgasta terriblemente a las
personas como este señor (el teniente) y como
a mí, privar de libertad a una persona. Créame
que es absolutamente desagradable y durísimo
para nosotros privar a una persona de libertad.
Y créame que se me cae el alma a los pies
al ver a esas personas en el calabozo. Por
favor, le ruego que lo entienda. Ver al hijo
del general Moriano, ya que usted lo ha citado,
me duele en el alma y me sangra pero es un
detenido exactamente igual que todos los demás.
Y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
Y son presuntamente inocentes y sólo se quebrará
su presunción de inocencia mediante sentencia
firme de la autoridad judicial. Ni de la Guardia
Civil ni del Ministerio de Sanidad. Y si el
Ministerio de Sanidad ha hecho mal o ha cometido
algún delito o alguna irregularidad hay que
urgentemente extirpar el daño que pueda haber
ahí con las fuerzas de seguridad, con la autoridad
judicial o con quien sea. Y si hemos sido
manipulados, que lo dudo totalmente, radicalmente,
lo primero que hay que hacer, si usted no
tiene confianza en esta unidad de la Guardia
Civil váyase a la policía y que investiguen.
Se lo recomiendo vivamente.
-Yo tengo mucha confianza en la Guardia
Civil por muchas razones.
-Pues no lo parece. (En ese momento le explico
al comandante algunas de las razones de mi
confianza en el cuerpo si bien las omito porque
se habla de personas ajenas a este caso).
-Hasta donde yo sé, antes de la intervención
policial no había denuncias de particulares.
Y es cuando la Guardia Civil empieza a decir
que esto es un fraude cuando empieza a haber
denuncias.
-No, en absoluto. Si algo ha hecho la Guardia
Civil precisamente -por regla general en este
tipo de casos y en este caso especialmente
por tratarse de un posible delito contra la
salud pública- es tener un absoluto respeto
por las posibles víctimas, si es que lo son.
De manera que lo que no hemos hecho es ir
a ponerle el dedo en la boca a nadie para
evitar que se contaminara en un sentido o
en otro. Ni a víctimas, ni a no víctimas.
Ni a los que usted ha puesto en la revista,
ni a los que usted no ha puesto en la revista.
Nosotros no hemos ido a nadie precisamente
para preservar la pureza de lo que estuviéramos
haciendo.
Luego, una vez que la Guardia Civil termina
esto, en colaboración con las autoridades
sanitarias se difunde a través de los medios
de prensa. Y con nuestro sistema de comunicación
se difunde la noticia y se facilitan unos
teléfonos de Sanidad. Y se advierte a los
puestos de la Guardia Civil de que hay personas
que pueden testimoniar, desear recibir información
o ejercer acciones. Y que, si se presentan,
atiendan un pequeño protocolo y nos lo hagan
llegar a nosotros. Sólo después de que se
hacen las detenciones y los registros, sin
inducir a nadie a pensar en nada. Se trata
de dar el mejor servicio sanitario porque
antes que otra cosa es una crisis sanitaria.
Y la Guardia Civil se limita a constituirse
en servicio de atención al ciudadano para
que -lo repito- si necesitan información,
si desean testimoniar o si desean ejercer
acciones, lo puedan hacer a través de un puesto
de la Guardia Civil. Y, naturalmente, se les
facilitan tres teléfono del Ministerio de
Sanidad para que la cuestión sanitaria esté
debidamente atendida sin perjuicio de recomendárseles
que acudan a su médico como primera medida
de carácter de seguridad.
-Pero las denuncias se han presentado después
de las detenciones.
-Naturalmente.
-¿Todas?
-No, no. Hay otras denuncias espontáneas de
ciudadanos que son las que tenga el Ministerio
de Sanidad o la Consejería de Salud.
-¿Y ustedes no las tienen?
-No, no.
-Es que a mí me consta que no existen.
Y si no, que diga la Agencia del Medicamento
dónde están. Porque no hay ni una sola denuncia.
-Creo que hay una de la asociación de usuarios
que ellos a su vez las han recibido.
-No, no. La asociación de usuarios lo que
hace es una denuncia diciendo que hay un producto
ilegal en el mercado. No tienen ninguna constancia
en el Ministerio de Sanidad de ningún caso
de personas que hayan denunciado... hasta
el momento en que sale la ministra de Sanidad.
-Pues eso tendrá que ser valorado por la autoridad
judicial. En todo caso, no es necesario que
existan denuncias de afectados para poder
iniciarse una investigación de este tipo toda
vez que el organismo que por mandato constitucional
vela por la salud pública es la Agencia del
Medicamento y son los que, en todo caso, están
perfectamente capacitados para presentar una
denuncia.
-Me sorprende que sigan ustedes sin tener
en cuenta el hecho de que estamos hablando
de un producto que no tiene efectos secundarios
y no causa problemas a la salud.
-El problema, vuelvo a repetir, por lo que
se ha tratado tanto por la Agencia del Medicamento
como por la autoridad judicial es el hecho
de la pérdida del tratamiento convencional,
además de todas las irregularidades que conlleve
la consideración de medicamento ilegal.
-Pero ese es un problema administrativo...
-El delito contra la salud pública es, por
lo que yo entiendo, por el abandono del tratamiento
convencional en los casos en los que se haya
producido.
-Pues que yo sepa en ninguno.
-Pues nosotros empezamos a tener... Las evidencias
al respecto están siendo estudiadas.
-O sea, que las están buscando ahora.
-No, no. Nosotros no las estamos buscando.
Las estamos recibiendo ahora. Necesito que
esto le quede claro. Nosotros no hemos buscado
nada ni hemos ido a hablar con nadie.
-Perdone, yo entiendo que eso tendría sentido
si existieran esas denuncias antes de su intervención.
Todas las que haya después son nulas...
-¿Por qué?
-Hombre, pues porque psicológicamente...
Mire usted, hay una persona en Granada que
se ha muerto, según la familia, porque ve
a la ministra de Sanidad diciendo que el Bio-Bac
no sirve para nada.
-Eso es una idea suya.
-Eso es lo que dice la familia y está en
los medios de comunicación publicado. Yo todavía
no lo he sacado. Y afirman que hace cuatro
años ese señor tenía leucemia y le habían
dado dos meses de vida. Ha estado viviendo
cuatro años con el Bio-Bac. Entonces sale
la ministra de Sanidad diciendo que eso no
sirve para nada y él dice "¿Para qué me estoy
gastando el dinero?". Lo tira a la basura
y a los veintitantos días se muere. Con una
diferencia: que su médico había hecho el 31
de octubre una analítica y el 21 de noviembre
otra (muere el 25 o 26). Pues bien, la bajada
de las defensas es brutal y eso es lo que
le lleva a la muerte. Es decir, la familia
entiende que le lleva a la muerte el hecho
de haber dejado el Bio-Bac, que es un inmunomodulador
muy potente. Es decir, sube las defensas.
Mire usted, cualquier enfermedad la cura el
propio organismo a base de las propias defensas.
Todo lo demás son sintomáticos. Que si tienes
fiebre te la bajan, que si tienes un dolor
te ponen un antiálgico, que si tienes inflamación
un antiinflamatorio... pero lo que hacen es
combatir el síntoma. Todas las enfermedades
las cura el propio organismo. Y, por tanto,
cualquier fármaco que suba las defensas lo
que hace es mejorar y ayudar en cualquier
patología. El Bio-Bac lo que hace es eso:
sube las defensas y ya está.
-Pues según las autoridades sanitarias eso
no es así.
-Ya, pero existen ensayos clínicos que
lo prueban. Por eso les digo que a ustedes
la Agencia del Medicamento les ha engañado
José
A. Campoy
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