¿Quién no ha recurrido en algún momento a las
terapias naturales o no conoce a alguien que lo haya hecho? Según
datos estadísticos de la Unión de Profesionales y Trabajadores
Autónomos -dependiente de la UGT- existen en la actualidad unos
50.000 profesionales dedicados a las terapias naturales en nuestro
país, sector que movería alrededor de 4.500 millones de euros
al año según datos de la
Confederación de Terapias Naturales
y No Convencionales (COFENAT) que fueron presentados ante
las Cortes de Aragón y que se basan en la extrapolación de los
siguientes datos:

5
pacientes atendidos diariamente por consulta.

200
días hábiles al año.

30
€ de media como honorarios por consulta.

60
€ por persona en productos dietéticos y naturales recomendados
por el profesional y de venta en tiendas especializadas y farmacias.
Cifras que no sólo hablan de un negocio rentable sino, sobre todo,
de un apoyo social que no puede seguir fuera del control de una
Administración que con los gobiernos anteriores ha preferido contemplar
a los profesionales de la salud natural simplemente como elementos
de recaudación impositiva. Hoy los profesionales de las terapias
naturales tienen un epígrafe en Hacienda (el 841) y están incluidos
en la Clasificación Nacional de Ocupaciones del Ministerio de
Trabajo. Sin embargo, siendo actividades asumidas por la legislación
tributaria y laboral han venido siendo excluidas de la ordenación
profesional sanitaria y formativa. ¿Por qué? Porque detrás de
esa actitud hay una filosofía restrictiva de lo que es la salud
y porque prima la defensa de los intereses corporativos de los
colegios médicos y de los laboratorios farmacéuticos, empeñados
en que se ignore que tanto la Unión Europea como la Organización
Mundial de la Salud (OMS) reconocen las capacidades terapéuticas
de las llamadas Medicinas No Convencionales, Alternativas, Complementarias
o Tradicionales.
No es menos cierto, sin embargo, que si esta situación de opacidad
administrativa -que indudablemente perjudica a los consumidores-
se ha mantenido hasta ahora ha sido en buena parte por la falta
de unión de un sector que durante mucho tiempo se ha mostrado
incapaz de unificar posturas antes de exigir a la Administración
que pusiera orden en el sector.
Afortunadamente el esfuerzo realizado con la puesta en marcha
de la denominada
Mesa de Unidad en septiembre del pasado
año ha culminado ahora -coincidiendo con el cambio de gobierno-
con la creación de la
Confederación Española de Terapias Naturales
y No Convencionales (COFENAT) que agrupa ya a las 45 asociaciones
más importantes del sector de la salud natural. Esta nueva confederación,
apoyándose mediante acuerdos marco en la
Fundación Europea
de Medicinas Alternativas (FEMA) y la
Unión de Profesionales
y Trabajadores Autónomos (UPTA), ha conformado una estructura
de trabajo dedicada a negociar la regularización del sector de
las terapias naturales y dotar su práctica del necesario rigor
académico a través de un plan de formación universitario que inicialmente
empezará a ser impartido por el
Real Centro Universitario "Escorial-María
Cristina" a partir del curso 2005/2006.
Luis Jiménez es el nuevo presidente de COFENAT. Malagueño,
de verbo fácil y habla pausada, tiene 44 años y lleva trabajando
con la terapia floral desde hace catorce. Durante los últimos
once años ha estado vinculado a la
Federación Española de Asociaciones
Profesionales de Naturópatas (FENACO) desde donde trabajó
a favor del actual proceso de unidad y durante el cual la organización
ha perdido su personalidad jurídica en beneficio de un proyecto
mucho más ambicioso: la ya mencionada confederación. Posteriormente,
por acuerdo de las asociaciones representadas en la
Mesa de
Unidad, Luis Jiménez pasaría a ser la cabeza visible de COFENAT.
Al representante de esta nueva entidad le gusta decir que en su
consulta diaria ha aprendido a escuchar y que, por tanto, el diálogo
tiene que ser la base del entendimiento entre todos los profesionales
de la salud. Tiene también claros los objetivos de la organización
en esta primera etapa y sabe que la actitud mostrada por los nuevos
responsables del Ministerio de Sanidad, radicalmente diferente
a la de los gestores del Partido Popular, puede ser definitiva
para conseguir la tan deseada ordenación profesional y académica.
Talante, como se dice ahora, no le falta. Y buena muestra de ello
es que está dispuesto a admitir que se hable de Terapias Naturales
y no de Medicinas Naturales así como de terapeutas y no de médicos
en un intento de buscar acercamientos que permitan la convivencia
pacífica con los colegios médicos. Cree que lo importante es poder
seguir atendiendo con terapias naturales a los pacientes -como
se ha venido haciendo desde hace casi un siglo en nuestro país-
y le da igual si eso implica que se les califique de parasanitarios
y no de sanitarios.
Discovery DSALUD conversó con él con motivo de la firma
del acuerdo con el
Real Centro Universitario "Escorial-María
Cristina" -centro adscrito a la Universidad Complutense- para
la puesta en marcha de los estudios de
Titulado Superior en
Terapias Naturales, título propio y privado del
Real Centro
Universitario "Escorial-María Cristina" pero acorde al nuevo
sistema de créditos marcado por la Unión Europea.
-Parece que las expectativas del actual proceso de negociación
son buenas pero no faltan, incluso dentro de su propio sector,
quienes piensan que se trata sólo de un nuevo intento cargado
de buena voluntad para situar a los profesionales de la salud
no sanitarios en la posición que socialmente merecen pero que
hay escasas posibilidades de conseguirlo...
-Es cierto, es un intento más. Pero no es menos cierto que esta
vez se trata de un proyecto en el que se ha trabajado mucho desde
que el 23 de septiembre del pasado año se constituyera la Mesa
de Unidad y al que hemos aportado mucha creatividad, perseverancia
y capacidad de acción. Y con todo mi respeto hacia quienes en
el pasado dieron pasos que fueron transcendentales y de los que
hoy nos estamos beneficiando el sentir popular que hay ahora mismo,
la percepción que existe tanto a nivel social como en los distintos
ministerios es que por fin se va a regular el sector. Es más,
a la vista de los logros conseguidos durante este último año nadie
puede dudarlo... a menos que existan otros intereses para mantener
la duda. Desde la lógica de los acontecimientos cualquier persona
que esté atenta y observe el proceso sabe que hay una intención
real de regular el sector. Y para ello era necesaria una organización
lo suficientemente estructurada y dotada de recursos como para
poder llevar a la sociedad las actividades que ejercemos a la
altura académica y profesional que merecen. Obviamente, esa empresa
no la podía afrontar ninguna entidad minoritaria y no representativa
de la mayoría de los profesionales implicados y por eso se ha
constituido COFENAT tras el histórico acuerdo de unidad alcanzados
por la inmensa mayoría de los terapeutas del sector y de las asociaciones
en que se agrupan.
-Ser políticamente correctos en la búsqueda de un lugar bajo
el sol les ha llevado a apartar de su vocabulario expresiones
como Medicina Natural o médicos naturópatas. ¿No ha sido demasiado
ceder?
-No podemos quedar bloqueados por cuestiones semánticas. Permítame
un ejemplo muy simple. Yo soy de Málaga y, como sabe, nos gusta
disfrutar del pescado frito. Bueno, pues si yo pido allí boquerones
sé que me van a dar lo que exactamente quiero comer. Sin embargo,
si me voy a San Sebastián y pido boquerones a lo mejor me dan
lo que en mi tierra se conoce como anchoas. Luego si quiero comer
allí boquerones tengo que buscar el término exacto que me permita
comerlos. Entrar en conflicto por un término semántico me parece
pues fuera de lugar en estos momentos.
Nosotros lo que estamos defendiendo, para todos los profesionales
de las terapias naturales, es una praxis y una manera de mirar
el mundo y entender la vida así como unas determinadas actuaciones
para potenciar la salud. En el fondo, y ésta es una postura consensuada
con las personas que forman la organización, nos da igual cómo
nos denominen... siempre que se respete lo que queremos hacer
y se mantenga la actuación histórica que hemos venido desarrollando
en estos últimos siglos. Por tanto, ¿por qué mantener un conflicto
en torno al término Medicina si entre todos estamos consiguiendo
que la expresión Terapia Natural esté cada vez más consolidada
dentro de la sociedad y en el ámbito de las administraciones públicas?
La Consejería de Salud de la Generalitat, por ejemplo, al afrontar
la regulación está hablando de Terapias Naturales. Existe ya en
España, por tanto, una tendencia a reconocer esta expresión como
propia de un sector parasanitario que ejerce los métodos naturales
de salud sin pretender entrar en confrontación con el sector sanitario
que utiliza estas mismas técnicas pero desde otra filosofía diferente.
Así que entiendo que podemos llegar a un acuerdo que beneficia
en definitiva a todos. A partir de ahora, desde nuestro punto
de vista de profesionales de las terapias naturales, vamos a entender
como Medicina Natural la práctica que realizan los médicos y profesionales
sanitarios con métodos naturales de salud.
Y denominaremos a esas prácticas Medicina Natural para diferenciarlas
de las Terapias Naturales propias de los naturópatas, osteópatas,
y terapeutas tradicionales chinos que no sólo utilizan técnicas
naturales sino que además tienen una filosofía y una visión diferente
de la vida que se enmarca en el paradigma de los métodos naturales
de salud. Y este mismo planteamiento es el que le hemos hecho
a la Administración con la que tuvimos una reunión hace escasas
semanas y hay prevista otra para dentro de poco. Al subsecretario
responsable del área de Ordenación Profesional,
Javier Rubio,
le dejamos claro que no íbamos a luchar por ser sanitarios en
lugar de parasanitarios ya que nuestro objetivo no es un término
sino mantener el marco que nos permita realizar nuestra praxis
de la manera en que nosotros queremos hacerlo. Eso sí, nos denominemos
como nos denominemos, queremos tener todas las garantías jurídicas
para ejercer de forma autónoma, con calidad, con prestigio y con
el reconocimiento de lo que somos por nuestra particular manera
de ver el mundo y de sentir la vida desde la cultura de la salud
en armonía con la Naturaleza.
-Luego tras la travesía del desierto que supuso para las Terapias
Naturales la gestión del Partido Popular parece cierto que el
actual gobierno ha decidido cumplir los compromisos recogidos
en su programa electoral y regular por fin el sector.
-Una vez se produjo la victoria electoral socialista retomamos
las conversaciones que habíamos mantenido cuando estaban en la
oposición y que llevaron a incluir la regularización de nuestro
sector en el programa electoral del PSOE. A partir de ese instante
ha habido una continuidad, un proceso de seguimiento y un desarrollo
de lo que se está denominando el "marco regulador". Comenzamos
con reuniones dentro del propio partido socialista cuando todavía
no estaba diseñada la estructura del Ministerio de Sanidad para
pasar a reuniones en el Ministerio donde hemos mantenido una serie
de sesiones de trabajo que nos confirman que se está llevando
a cabo el compromiso electoral que el partido socialista adquirió.
Obviamente, esto no quiere decir que esté ya todo hecho. Ahora
viene la parte en la que hay que negociar porque existen otros
colectivos que demandan algo que creen que les pertenece. En los
últimos meses me he dado cuenta de que existe una gran desinformación,
un gran desconocimiento de lo que somos. Cuando nos sentemos con
el colectivo médico o de enfermería les trasladaremos que entendemos
que hay sitio para todos, que hay espacios muy concretos y áreas
específicas de actuación sin que tengan porqué mezclarse y que,
llegado el caso, trabajar en equipos interdisciplinares puede
resultar muy beneficioso para los ciudadanos. Pero no todo es
incomprensión. Puedo decir, por ejemplo, que hay dos sociedades
científicas que están dentro de la confederación. Creo que no
estamos tan lejos de poder actuar de forma convencional y natural
frente a un problema de salud.
-Optimismos aparte es evidente que el trabajo que se está realizando
en la Generalitat de Cataluña actuará en los próximos meses como
una auténtica locomotora de la regularización. De momento ya se
ha pasado de la declaración pública de intenciones a sentar en
la misma mesa a sanitarios y parasanitarios.
-Sí; y me gustaría aprovechar para dar públicamente las gracias
a la Consejera de Salud
Marina Geli y a todo su equipo
porque están haciendo algo histórico. Ha asumido que existe la
necesidad social y tiene la intención de regular con conciencia.
Es decir, escuchando, atendiendo, observando. No se puede obviar
una realidad cuando es tan patente y forma parte de la vida diaria
de cientos de miles de personas en nuestro país. La iniciativa
catalana ha sido algo trascendente. Supone pasar de las palabras
a los hechos. Cuando Marina Geli dice que se va a buscar el camino
entre todos pero que el acuerdo debe existir está declarando desde
la instancia máxima del poder en Cataluña que va a haber regulación
y que, por tanto, no hay manera de que no exista un acuerdo. Los
convocados a la mesa, sanitarios y no sanitarios tienen claro
a partir de ese momento que no queda más remedio que ponerse de
acuerdo.
Marina Geli ha querido escuchar a las personas, ha querido escuchar
al colectivo y eso mismo es lo que está haciendo Javier Rubio
desde su responsabilidad. En las reuniones que hemos mantenido
con él nos ha manifestado su deseo de escuchar a todas las partes
pero como vemos que existen ciertos intereses individuales que
trascienden los intereses globales creemos que hace falta un motor
que impregne la necesidad de regular. Le pongo un ejemplo: la
Ley de Bolonia contempla que antes del 2010 tienen que estar adaptados
todos los sistemas universitarios a nivel europeo. La Administración
acaba de decir que en el 2010 no, que en el 2007. Ese es el motor,
esa es la responsabilidad del gobierno y los sectores afectados
tendrán que trabajar para ello. Por eso creemos desde COFENAT
que sería bueno que el Gobierno pusiera encima de la mesa una
fecha para la regulación. Y aquí sí debo decir que me encanta
el modelo de Cataluña porque ha sido así como se ha hecho. A finales
del 2005, han dicho, el sector tiene que estar allí regulado.
Y a partir de esa intención se están desarrollando una serie de
actuaciones para llegar a esa fecha con el marco regulador finalizado
y en actividad. En diciembre de este año todas las comisiones
-médicos, diplomados en enfermería, fisioterapeutas, farmacéuticos
y profesionales de las terapias naturales, que son los cinco grupos
que hay en la mesa de regulación- tienen que presentar un informe
del plan de desarrollo de regulación con sus conclusiones. Luego,
de enero a diciembre del 2005, se estudiarán y refundirán para
que a partir de esa fecha el plan de regulación esté completamente
estructurado y pueda llevarse a cabo. En suma, hay marcada una
fecha para Cataluña y nosotros desearíamos que, al margen del
calendario de trabajo que se va a desarrollar con el Ministerio
de Sanidad y Consumo, se estableciera una fecha también para la
regulación a nivel nacional. Y para ello vamos a trabajar.
-Sabemos que también se ha desarrollado ya un plan de estudios
para dotar a las terapias naturales de titulación universitaria
y que ello va ser posible merced al acuerdo al que han llegado
ustedes con el Real Centro Universitario "Escorial-María Cristina".
-Uno de los elementos que como sector no habíamos tenido hasta
ahora ha sido una estructura de carácter formativo que tuviera
una relación directa con la realidad docente desde el punto de
vista universitario. Por eso ya en la
Mesa de Unidad constituimos
comisiones de trabajo que culminaron con la presentación ante
la Administración de la propuesta de creación de una titulación
universitaria que englobe nuestras tres principales áreas de ejercicio
profesional a fin de que los futuros estudiantes de las terapias
naturales posean una formación de grado superior adaptada a la
nueva ley que entrará en vigor en el 2007.
Y para lograrlo están desarrollados ya hasta los contenidos académicos
que, de hecho, van a poderse estudiar a partir de ahora en el
Real Centro Universitario "Escorial-María Cristina" y que
tienen una estructura de créditos y desarrollo similar a la de
cualquier otra carrera de las Ciencias de la Salud. Será un título
propio y privado que se denominará
Titulado Superior en Terapias
Naturales y que contará con tres grandes áreas o especialidades:
la rama de
Naturopatía, la rama de
Osteopatía y
la rama de
Terapia Tradicional China.
Durante los tres primeros años los alumnos cursarán una serie
de materias comunes, troncales, porque entendemos que hay una
clara base común en las tres especialidades. Serán tres años de
formación con un total de créditos similar a cualquier otra carrera
universitaria de grado. Después el alumno podrá optar por hacer
el segundo ciclo -de dos años- en cualquiera de las especialidades
antes mencionadas. Está previsto que la carrera pueda empezar
a estudiarse a partir de octubre del 2005.
-¿Y qué va pasar con los terapeutas actualmente en ejercicio?
-No olvidamos al colectivo histórico. Hay que tener en cuenta
que hablamos de unos 50.000 profesionales que están hoy ejerciendo,
muchos de los cuales cotizan en Hacienda y están dados de alta
en la Seguridad Social. Pues bien, con la intención de dotar de
homogeneidad la formación de los profesionales en activo (algo
que ha sido presentado siempre como un obstáculo para la regulación)
hemos pactado con el
Real Centro Universitario "Escorial-María
Cristina" como excepción para los profesionales en ejercicio
la creación de un curso de adaptación semipresencial con clases
magistrales y material docente, especifico para cada especialidad.
Este "curso de adaptación" tendrá una duración de nueve meses,
comenzará en enero del 2005 y una vez el profesional en ejercicio
lo apruebe obtendrá su
Titulo Superior en Terapias Naturales.
Y hemos acordado que sea un tribunal independiente quien se
encargue de ello para no tener que ser nosotros los que digamos
quién puede optar al título y quién no. Y no estamos con esto
juzgando quién es o no buen profesional, simplemente estamos preparando
un futuro en el que esperamos que el reconocimiento académico
sea obligatorio para el ejercicio de la profesión dentro del marco
de normalización que pretendemos para el sector. Añadiré que aunque
sea una entidad privada la que imparta durante los próximos años
el plan de formación el hecho de que los cursos que se van a poner
en marcha tengan los mismos créditos y estructura que los exigidos
por la legislación europea para carreras universitarias implica
indudablemente que estas titulaciones podrán ser reconocidas el
día de mañana.
-¿Y qué va a pasar con los centros que han sido hasta ahora
la base de la enseñanza de todos los profesionales del sector?
¿Tendrán que desaparecer?
-No hemos olvidado que un elemento fundamental para el desarrollo
del sector han sido las escuelas que funcionan en nuestro país
desde hace casi cien años. Por eso cuando empezamos a trabajar
en el proyecto entendimos que una de las áreas a cuidar era la
conformada por las escuelas. Y en este proceso les hemos transmitido
que, de acuerdo al desarrollo académico que se va a imponer en
España, si las actuales escuelas no cumplen unos requisitos mínimos,
si no están dotadas de las instalaciones adecuadas, si sus contenidos
académicos no son suficientes o si no tienen alguna forma de reconocimiento
del profesorado... entonces seguramente tengan que cerrar.
Así que les hemos propuesto desarrollar paralelamente, de forma
conjunta, un trabajo desde el punto de vista de la gestión, del
asesoramiento, para que ellos como escuela puedan acceder a ese
rango, a ese nivel necesario para seguir trabajando en el futuro.
Hemos buscado las fórmulas para que los nuevos cursos estén ligados
a las escuelas, para que los alumnos puedan seguir a través de
las escuelas la nueva formación. Pero a cambio se les va a exigir
unos requisitos mínimos y vamos a trabajar con ellas para que
los alcancen. Y habrá que hacer esto en los seis primeros meses
del próximo año. Es decir, en función de los contenidos y características
de las escuelas se verá que áreas podrán o no podrán transmitir.
Serán escuelas asociadas a lo que se denomina
Proyecto Philippus.
Ahora bien, por el acuerdo alcanzado con el
Real Centro Universitario
"Escorial-María Cristina" las escuelas que quieran entrar
en el proyecto deberán ser miembros de COFENAT al igual que los
profesionales que quieran acceder al examen de adaptación. Porque
somos nosotros los que nos hemos comprometido a velar por la profesionalidad
de los terapeutas y de las escuelas.
-¿Pretenden quizás que COFENAT sea como un sello de calidad?
-Así es. COFENAT se constituye como un auténtico precolegio profesional
y debe realizar la labor de velar por la seguridad del ciudadano,
potenciar la ética y la deontología en el ejercicio profesional,
defender a los propios profesionales y, al mismo tiempo, dotar
de calidad el ejercicio profesional en todos los sentidos. Queremos
que de cara al próximo trimestre COFENAT sea igual a calidad en
todos los sentidos. Entendemos que el proceso iniciado es el mejor
camino para garantizar que las consultas estén atendidas por profesionales
debidamente cualificados que dan el mejor trato posible a los
pacientes.
-Tenemos igualmente entendido que tampoco van a olvidar las
actividades culturales y científicas y que la encargada de impulsar
tales actividades va a ser la Fundación Europea de Medicinas
Alternativas (FEMA).
-El volumen de trabajo es tal que hay que dividirlo en áreas
para que haya posibilidades reales de sacarlo adelante. Y es obvio
que hace falta estructura para poder desarrollar tan diversas
actividades. La
Fundación Europea de Medicinas Alternativas
va a ser la encargada pues de ello, por supuesto en colaboración
con COFENAT y con equipos de la actual confederación; por ejemplo,
del área de Formación y Didáctica, del Consejo de Escuelas, del
área de Actividades Científicas y del propio Consejo General.
Ello nos va a permitir desarrollar toda una serie de proyectos
que estaban parados porque no había estructura ni personal suficientes
para poder atenderlos. Y añadiré que el próximo 6 de mayo volveremos
a hacer la
Gala de la Salud Natural, esta vez en Madrid
y bajo el amparo de la Fundación. Allí presentaremos lo que ya
se ha puesto en marcha y lo que se pondrá en marcha en el segundo
semestre del año.
-Una última pregunta: ¿cree posible de verdad entenderse con
los colegios médicos cuando, en defensa de sus particulares intereses,
éstos llevan años boicoteando sus aspiraciones?
-Me gustaría pedir a los responsables de los colectivos sanitarios
que hoy, por encima de todo, sean seres humanos. Debemos sentarnos
y hablar como personas que buscan lo mismo: la salud del género
humano que es por lo que alguien entra en esta profesión. Yo creo
que aquello que hace que alguien se sienta mejor desde la compasión,
desde la tolerancia, desde el amor, desde el servicio no puede
darse sin vocación; y esa vocación es humanista. Por tanto, invito
a los médicos y demás colectivos a que tengan amplitud de miras
a fin de que nos podamos sentar a dialogar. Luego ya hablaremos
de protocolos y denominaciones... pero desde el común deseo de
ayudar a mejorar la salud de nuestros semejantes.
Helena Santos