El
síndrome de
pie diabético es considerado por la
Organización Mundial
de la Salud (OMS) como la ulceración, infección y/o gangrena del pie asociada
a una neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad arterial periférica,
resultado de la interacción compleja de diferentes factores inducidos por una
hiperglicemia mantenida.
Se caracteriza por la aparición de úlceras en las
extremidades inferiores. La neuropatía periférica, presente en la mayoría de los
pacientes diabéticos con más de 10 años de evolución, hace que el pie se vuelva
insensible a estímulos normales (neuropatía sensorial) y puede producir una atrofia
de los músculos del pie (neuropatía motora). Ambas predisponen al traumatismo
y la ulceración. La enfermedad arterial oclusiva -mayor en la población diabética
que en la no diabética- compromete la circulación de las piernas y aumenta el
riesgo de complicaciones al presentarse una infección.
La prevalencia de úlceras
varía según el sexo, edad y población desde el 2,4% hasta el 5,6%. Al menos un
15% de los diabéticos padecerá durante su vida ulceraciones en el pie. Igualmente
se estima que cerca de un 85% de los diabéticos que sufren amputaciones previamente
han padecido una úlcera. Y como quiera que el tratamiento médico convencional
no resulta efectivo en todos los pacientes que sufren de
pie diabético
muchos sufren amputaciones de dedos, pies y, en ocasiones, incluso de las piernas.
RIESGOS DE LA DIABETES La diabetes se achaca
a una deficiencia de insulina en el organismo -hormona producida por el páncreas,
imprescindible para la transformación de la glucosa en energía- que hace que el
cuerpo no pueda procesar la glucosa correctamente. La consecuencia son altos niveles
de azúcar en sangre y una cadena de patologías que van desde los desórdenes metabólicos,
infecciones o pérdida de peso a corto plazo a otras mucho más graves como enfermedades
oculares, lesiones renales, nerviosas o enfermedades cardiovasculares que pueden
acabar produciendo la muerte. El pasado año el
Día Mundial de la Diabetes
-que se celebra habitualmente el 14 de Noviembre- tuvo como lema
Empieza con
buen pie, evita las amputaciones ya que del total de amputaciones de extremidades
inferiores que se realizan entre el 40% y el 70% están relacionadas con la diabetes.
Y se estima que el 25% de las hospitalizaciones de diabéticos en Estados Unidos
se relaciona con complicaciones en sus extremidades inferiores ocasionando un
costo anual cercano a los mil millones de dólares.
De forma resumida diremos
que existen dos tipos de diabetes: la
tipo 1 (Diabetes Mellitus Insulinodependiente)
que aparece cuando el páncreas no produce la insulina necesaria por lo que ésta
debe ser inyectada para sobrevivir -hoy es muy frecuente en niños y jóvenes y
representa entre el 10 y el 15% de las personas con diabetes- y la tipo 2
(Diabetes
Mellitus No Insulinodependiente) -que padecen aquellas personas cuyo organismo
no es capaz de utilizar de modo eficaz la insulina que produce. Hasta ahora se
consideraba una enfermedad de adultos y, sobre todo, relacionada con la edad ya
que el mayor porcentaje de población diabética estaba entre las personas mayores
pero hoy se asiste con preocupación a la aparición de diabetes en jóvenes con
problemas de obesidad. La diabetes tipo 2 representa casi el 90% de los casos
de diabetes y se trata con hipoglucemiantes orales o insulina.
Los especialistas
calculan que el número de personas con diabetes se elevará de 177 millones en
el 2003 a 370 millones en el 2030 de los cuales el 76% estará en los países en
vías de desarrollo. Estimaciones, además, que cada año que pasa se modifican al
alza. En España hay cerca de 4 millones de diabéticos según datos de la
Organización
Mundial de la Salud (OMS) que afirma que la mitad de los afectados lo desconocen.
Cerca del 90% de los recién diagnosticados de diabetes tipo 2 sufren sobrepeso
que, junto a la falta de ejercicio, son factores que pueden desencadenar la enfermedad.
Los alimentos ricos en grasas saturadas y azúcar así como la denominada comida
rápida contribuyen a aumentar las complicaciones propias de la enfermedad provocando
-entre otros trastornos- un aumento de la presión sanguínea que, junto con la
elevación de la tasa de glucemia, produce daños vasculares. Daños que, sumados
a otros factores de riesgo, son causa de la elevada tasa de fallecimientos por
problemas cardiovasculares en diabéticos. A todo ello hay que añadir la incidencia
del estrés que no sólo causa el descuido del control de los niveles de azúcar
sino que además provoca una descarga de hormonas que elevan la glucemia de manera
directa.
En todo caso sepa el lector que hay razones fundadas para creer que
la principal causa del espectacular aumento de diabetes en el mundo se debe a
la proliferación de productos con harina y cereales refinados así como a la masiva
presencia de azúcar en todo tipo de productos alimenticios, tanto líquidos como
sólidos. Su presencia en las "chuches" y en las bebidas que ingieren actualmente
los niños constituyen un factor de riesgo que los padres deberían tener en cuenta
y limitar o eliminar por completo su consumo. Lo mismo que los adultos. De ahí
que la diabetes se controle bien siguiendo las normas alimenticias expuestas por
nuestro director,
José Antonio Campoy, en su obra
La Dieta Definitiva.
Hoy por hoy, sien embargo, se considera que la diabetes no tiene cura y los tratamientos
buscan sólo alargar la vida con la mejor calidad posible. En el diabético tipo
2 consiste habitualmente en combinar una dieta adecuada y controlada acompañada
de ejercicio físico -como principales factores de mejoría- además de fármacos
hipoglucemiantes e insulina. Por eso mismo la noticia que nos llega desde Venezuela
sobre los extraordinarios resultados obtenidos en el tratamiento del pie diabético
en particular y sobre la diabetes en general resultan especialmente esperanzadores.
LA MEDICINA SISTÉMICA Son médicos, han estudiado
en Facultades de Medicina de Venezuela y Estados Unidos, han practicado la medicina
convencional y ahora, tras conocer los postulados de la
Teoría Sistémica postulada
por
José Olalde -fundador de la
Medicina Sistémica y presidente
de los
Centros Médicos Docentes Adaptógenos-, defienden una manera diferente
de tratar a los enfermos
(lea en los números 68
y 70 de nuestra web los fundamentos
de la Medicina Sistémica). De acuerdo con la
Medicina Sistémica
el potencial de supervivencia de todo sistema viviente depende de la corrección
de tres elementos que coexisten bajo una relación triangular. Esos factores son
Energía, Inteligencia y Organización. La
Energía se define como los
mecanismos fisiológicos asociados con la síntesis de ATP (tales como la
fosforilación
oxidativa, ciclo de ácidos tricarboxílicos, beta-oxidación, etc.). La
Inteligencia
Biológica es el elemento responsable de la regulación de los procesos neuroendocrinos,
bioquímicos, inmunológicos y celulares. Por último, la
Organización se
refiere a la estructura y función de los órganos. Bajo estos conceptos la supervivencia
(o salud) de un ser humano puede ser mejorada aumentando cualquiera de los tres
componentes de ese triángulo debido a que son interdependientes. El tratamiento
sistémico incluye la combinación de plantas superiores que actúan modulando los
tres ejes del triángulo de supervivencia o salud contribuyendo así a mejorar la
evolución clínica del paciente así como su calidad de vida.
Y hay que decir
que los resultados obtenidos con este nuevo enfoque -en centros oficialmente reconocidos
y a pie de calle- son realmente esperanzadores.
"Hemos obtenido con la Medicina
Sistémica -afirma el doctor
Meyer Magarici, pediatra, oncólogo y Director
Médico de los Centros de
Medicina Sistémica-
extraordinarios éxitos
terapéuticos en cáncer y condiciones crónicas tan diversas como artritis, diabetes,
hiperplasia prostática, degeneración de la mácula retiniana, sinusitis crónica,
enfermedades tiroideas, hipertensión arterial, enfermedades autoinmunes (lupus,
esclerodermia, esclerosis múltiple y artritis reumatoide), menopausia, disfunción
sexual, infertilidad y psoriasis". "La Medicina Sistémica, cuyos preceptos
han sido publicados por la Universidad de Oxford -explica Olalde-
se puede
validar a partir de la Termodinámica. El sistema biológico humano, en términos
de Física Energética, se considera un sistema termodinámico abierto que realiza
constantes intercambios de entropía positiva y negativa con el medio ambiente.
La entropía equivale a desorden. También se define como la energía que no está
disponible en el sistema. Así pues, a mayor enfermedad, mayor entropía; es decir,
menor energía disponible. Por consiguiente, cuanta más energía hay a disposición
de un sistema biológico menor es su entropía. Por ende, si incrementamos la energía
disponible del sistema orgánico mediante la utilización de plantas medicinales
-que le aportan entropía negativa al sistema a partir de la fotosíntesis- lograremos
disminuir su entropía y se generará una tendencia endógena en el sistema a sanar
su enfermedad. Este es un concepto fundamental de la Medicina Sistémica y una
de las razones fundamentales de su éxito clínico". En el caso de la diabetes
y el pie diabético los expertos venezolanos en Medicina Sistémica han desarrollado
una fórmula herbaria específica elaborada con
adaptógenos -plantas energetizantes,
inmunomoduladoras, antioxidantes y vasodilatadoras que han demostrado clínicamente
sus capacidades terapéuticas y cuya actividad ha sido incluso contrastada a nivel
genético- bautizada como
Circulat.. Fórmula que, de hecho, es también el
núcleo del tratamiento usado en las enfermedades circulatorias -arteriales o venosas-
así como de las úlceras de origen vascular. Una fórmula que busca restituir la
adecuada oxigenación a toda la red celular para contrarrestar el daño al sistema
nervioso central y periférico con la ventaja de que las reacciones secundarias
son muy raras y se limitan generalmente a leves molestias gastrointestinales.
SOLUCIÓN PARA EL PIE DIABÉTICOEn los
Centros
Médicos Adaptógenos de Venezuela numerosos pacientes con esta patología han
recibido tratamiento convencional complementado con esta formulación de plantas
medicinales adaptógenas lo que ha supuesto una mejoría clínica sustancial que
ha permitido evitar amputaciones en más del 80% de las ocasiones además de disminuir
significativamente el sufrimiento y los costes de atención médica y hospitalaria
de los pacientes.
Los resultados obtenidos por la
Medicina Sistémica
en Venezuela permiten abrigar nuevas esperanzas sobre el futuro de estos pacientes.
"La Medicina Sistémica -señala la doctora
Amarylis Colón, de los
Centros Médicos Adaptógenos-,
a través de una tecnología no invasiva verificada
clínicamente por los cambios demostrados antes y después del tratamiento tanto
mediante fotografía clínica como por ecosonografía Doppler así como por el testimonio
de muchos pacientes a través de los últimos años, ha logrado devolver la salud
y mejorar la calidad de vida a cientos de personas que habían sido advertidas
de una amputación por úlceras crónicas o problemas vasculares en sus miembros
inferiores". Las consecuencias humanas y económicas del
pié diabético
son extremas. Las lesiones nerviosas, los problemas vasculares y la lenta curación
de las heridas pueden desencadenar ulceraciones crónicas del pie. Una úlcera mal
curada que no cicatriza y que por la alta susceptibilidad de los pacientes diabéticos
a las infecciones se infecta con facilidad puede causar la extensión de las lesiones
y provocar desde un daño funcional hasta amputaciones parciales o totales. Mientras
que entre la población en general entre 5 y 25 personas de cada 100.000 sufren
una amputación en el colectivo de diabéticos esa cifra pasa a ser de entre 6 y
8 por cada 1.000. O lo que es lo mismo, cada 30 segundos alguien pierde una extremidad
a causa de la diabetes.
"La Medicina Sistémica -asevera el doctor
Alex
Márquez de los
Centros Médicos Adaptógenos-,
tras tres años de experiencia
clínica y haber tratado a más de ¡cien mil pacientes!, ha logrado dar una respuesta
satisfactoria a este problema con el uso de plantas superiores cuya eficacia está
científicamente estudiada y comprobada en todo el mundo. La combinación de plantas
adaptógenas que actúan en los tres ejes del triángulo de la salud: Energía, Inteligencia
y Organización ha logrado un éxito terapéutico de más de un 80% de los casos.
Pero lo mejor de todo es que hemos logrado reinsertar nuevamente a ese paciente
(que estaba condenado a una amputación) a su vida cotidiana, a su trabajo, a su
familia. Esto, definitivamente, no tiene precio ni precedente alguno en la historia
de la Medicina". EL CIRCULAT La actividad
a nivel genético del
Circulat ha sido estudiada -la primera vez que un
compuesto natural es sometido a un estudio de activación genética- y contrastada
en la
Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. Los autores
de la investigación han sido
Anatoly G. Antoshechkin -especializado en
Genética Molecular y bioquímica analítica dedicado al estudio de los mecanismos
biológicos de ciertas plantas adaptogénicas y director de Investigación y Desarrollo
de
Nulab Inc, la empresa que fabrica el
Circulat- e
Igor A. Antoshechkin
-ingeniero físico especializado en Genética Molecular y Bioinformática, colaborador
en investigaciones realizadas sobre la expresión genética en el
Instituto Tecnológico
de Pasadera (California) y en el
Departamento de Biología Molecular de
la Universidad de Colorado. "El Circulat - según recogen ambos
investigadores en sus conclusiones-
produce cambios significativos en los niveles
de expresión de los genes. Treinta y ocho genes vieron aumentados sus niveles
de expresión y en 14 sus niveles de expresión disminuyeron. Disminución ésta que
no supone ningún efecto negativo dado que los efectos positivos de algunos medicamentos,
drogas o estímulos son producidos por la reducción de los niveles de la expresión
y actividades de ciertos genes". El estudio se desarrolló mediante una
tecnología conocida como
Micro-Disposición-Genética consistente en cuantificar
la expresión genética a través de un microchip que contiene hasta mil millones
de fragmentos de
ADN distribuidos en cuadros microelectrónicos lo que permite
determinar la expresión genética.
Con el objeto de estudiar la expresión genética,
los fragmentos de muestras de
ADN de tejido humano mezclado con
Circulat
fueron marcados con tinta fluorescente e inyectados en el microchip. El cambio
resultante en la actividad de cada gen bajo la influencia de la formulación herbaria
se midió en las variaciones de la intensidad luminosa de la fluorescencia resultante
determinada mediante un escaneo láser. La comparación de muestras tratadas con
Circulat y muestras de control reveló la capacidad moduladora del producto
sobre los mecanismos genéticos. De igual modo se comprobó la falta de toxicidad
y efectos secundarios a nivel genético. Bien, pues los resultados demostraron
que efectivamente se incrementó en más del 200% la actividad de 38 genes relacionados
con el metabolismo energético y muy específicamente los genes denominados CYP3A4
y NMNAT2 que fueron activados en un 435% y 400% respectivamente.
"Las observaciones
clínicas -señalan ambos investigadores-
han establecido firmemente que
el Circulat
previene el desarrollo de manifestaciones severas de la diabetes
Tipo II. Es bastante probable por consiguiente que algunos de los genes identificados
por nuestro análisis como regulados por Circulat estén envueltos en la patogénesis
o susceptibilidad a la diabetes Tipo II. Los resultados obtenidos nos revelan
los mecanismos moleculares de acción de Circulat
, previamente desconocidos,
y demuestran el gran potencial de esta preparación para la normalización de la
expresión de genes alterados en pacientes diabéticos Tipo 2. Nuestro análisis
indica que una proporción grande de los genes identificados está envuelta en el
metabolismo de energía y sendas de señalización. Esto es consistente con lo que
es actualmente conocido sobre los cambios moleculares subyacentes en la diabetes
Tipo 2. Es importante señalar que el gen TRPM2 ha mostrado estar involucrado en
el proceso de desarrollo de la aterosclerosis y que es conocido por contribuir
previamente a la patogénesis de la diabetes Tipo 2. Es probable que la reducción
observada de niveles de la expresión de este gen por Circulat
sea pues
el determinante principal del efecto positivo de la preparación". Y
LAS EVIDENCIAS CLÍNICAS "Los efectos de esta fórmula -nos diría
José Olalde-
se validaron genéticamente después de que se descubrió su extraordinaria
capacidad para revertir el pie diabético y las úlceras varicosas en el 90% de
los casos al igual que las secuelas de la diabetes en general". Y es que más
allá de la constatación científica están los excelentes resultados conseguidos
en su aplicación clínica y que pueden apreciarse en los estudios aportados por
los
Centros Médicos Adaptógenos. Tres de ellos son los más significativos.
1º
Estudio Clínico: sobre el Pie Diabético. Dirigido por José Olalde,
Meyer Magarici,
Francis Amendola y
Oswaldo del Castillo el trabajo
fue publicado en
Oxford Journals/ Evidence-based Complementary and Alternativel
Medicine, ( http://ecam.oxfordjournals.org).
"Se evaluaron los efectos
del Circulat
en 110 pacientes -puede leerse en la síntesis del trabajo-
con grados diversos de pie diabético mediante un estudio retrospectivo, multicéntrico,
descriptivo y de dos años de duración. El tratamiento mejoró al 80'9% de los pacientes,
y previno la amputación del 80% de los pacientes con indicación y/o alto riesgo
de amputación. En el 86'36% de los pacientes se obtuvo una mejoría significativa
de la calidad de vida. El tratamiento se mantuvo durante un período de dos a cuatro
meses observándose una excelente tolerancia". En el caso del pie diabético,
de entre todas las plantas de la formulación, los autores del estudio citan tres
como significativas:
a) El
Panax ginseng como estimulador de
la
Energía. Sus principios activos se unen a los
beta-adrenoreceptores
de la membrana celular desencadenando un proceso que culmina en el aumento de
generación de
ATP incrementando con ello los niveles de energía y utilizando
glucosa como combustible. Además los
ginsenósidos del Panax ginseng mejoran
la
Inteligencia celular estimulando las células beta pancreáticas lo que
estimula la producción de insulina y el número de receptores de la misma. Los
ginsenósidos contribuyen a la reducción de los niveles de glucosa lo que resulta
igualmente de utilidad en los pacientes diabéticos
b) La
Petiveria
alliacea como estimuladora de la
Inteligencia Biológica. Esta planta
contiene un principio activo -el
D-pinitol (3-O-metil-quiroinositol)- que
ejerce efectos similares a la insulina disminuyendo los niveles de glucosa.
c)
El
Gingko biloba como estimulador de la
Organización. Sus
flavonolglicósidos,
bioflavonoides, ginkgólidos y
bilobalidos incrementan el flujo sanguíneo
y el aporte de nutrientes y oxígeno, vitales para el tratamiento de la microangiopatía
diabética, causante de las lesiones características del pie diabético.
2º
Estudio Clínico: sobre Úlceras Varicosas. Dirigido por José Olalde,
Meyer Magarici, Francis Amendola y Oswaldo del Castillo el trabajo también se
ha publicado en
Oxford Journals/ Evidence-based Complementary and Alternativel
Medicine. En él los efectos del
Circulat fueron evaluados en 129
pacientes con diagnóstico de úlcera varicosa, también en un estudio retrospectivo,
multicéntrico y descriptivo de 2 años de duración.
"Se observó mejoría de las
lesiones ulcerosas en el 79% de los casos y remisión en el 21% restante de los
pacientes que recibieron Tratamiento Sistémico durante un período de apenas dos
meses -se afirma en las conclusiones-.
En todos los casos se observó un
incremento significativo de la calidad de vida. Se evidenció que el tratamiento
con Medicina Sistémica produce una mejoría significativa de los síntomas más frecuentes
(calambres, dolor y edema). La tolerancia al tratamiento fue excelente. Los pacientes
evaluados recibieron únicamente tratamiento por vía oral. Cabe esperar que el
tratamiento local de las úlceras varicosas, utilizado conjuntamente con el tratamiento
sistémico -incluyendo antibióticos en los casos necesarios-, aumentará significativamente
la efectividad terapéutica de este esquema". De entre las plantas de la
formulación destacaron esta vez estas tres:
a) La
Leuzea carthamoides
al estimular la
Energía. Sus principios activos son
fitoesteroides
de la familia de la
ecdysona que activan la síntesis de enzimas que participan
en la síntesis mitocondrial de
ATP cuya hidrólisis genera energía.
b) El
Harpagophytum procumbens al estimular la
Inteligencia Biológica.
Sus principios activos -
Glicósidos Iridoides y
Fitosteroles- inhiben
la
ciclooxigenasa y la
tromboxano sintetasa y disminuyen
los procesos inflamatorios a nivel de la úlcera varicosa y la formación de trombos
plaquetarios.
c) Y el
Ruscus aculeatus al estimular la
Organización.
Sus principales ingredientes activos son dos
saponinas esteroideas: la
ruscogenina y la
neoruscogenina. Estas sustancias inhiben significativamente
el aumento de la permeabilidad causada por mediadores de las respuestas inflamatorias
y tienen actividad
anti-elastasa, parte del sistema enzimático que participa
en la degradación de componentes estructurales perivasculares. Esta acción contribuye
a explicar su utilidad en el tratamiento de pacientes con insuficiencia venosa
crónica. Por otra parte, los principios activos de esta planta tienen efectos
venoconstrictores.
3er
Estudio Clínico: Remisión total del Pie Diabético con orden de amputación
utilizando Medicina Sistémica. Dirigido por el doctor
A. Muhammad,
Supervisor Médico de Control de Calidad de los
Centros Médicos Adaptógenos.
La investigación se realizó sobre 19 pacientes. En relación al grado de severidad
de la enfermedad el estudio presentaba un mayor predominio de los grados III al
V (57,9%, un total de 11) que son pacientes con indicación quirúrgica de amputación.
En relación a la respuesta al tratamiento se observó que el 100% de los pacientes
presentaron mejoría clínica no observándose ningún deterioro en la evolución de
la enfermedad como consecuencia del uso de los adaptógenos. Se logró evitar la
amputación en los 11 pacientes considerados de alto riesgo (100%), los ubicados
en los grados III al V de la
Escala de Wagner. También se registraron cambios
en la calidad de vida de
"Pobre" a
"Buena" en el 100% de los pacientes.
En las conclusiones del estudio puede leerse:
1) "El tratamiento
basado en los preceptos de la Medicina Sistémica complementó exitosamente a nuestros
pacientes con pie diabético sujetos a tratamientos alopáticos previos inefectivos.
2) El tratamiento con Medicina Sistémica evitó la amputación del 100% de
los pacientes con riesgo y/o indicación de la misma, los cuales se encontraban
en los escalafones III, IV y V de la escala de Wagner.
3) Todos los
pacientes toleraron el tratamiento lo cual se puede catalogar como tolerancia
óptima.
4) Todos los pacientes mejoraron su calidad de vida según la
escala de Grogono-Woodgate (de Pobre a Buena)
5) La utilización del
protocolo de Medicina Sistémica en el pie diabético se afianza como la única opción
terapéutica no quirúrgica a nivel mundial en el tratamiento de esta patología".
Terminamos con una frase del doctor Márquez que tiene mucho de llamamiento
a las autoridades médicas:
"Hemos conseguido nuestros éxitos con una tecnología
que no es invasiva, no es traumática, es de efecto rápido, está científicamente
comprobada y clínicamente verificada y, además, su coste es muy bajo. Por tanto,
¿por qué no aplicarla en todos los centros de salud si es efectiva? ¿Por qué negarle
a un paciente hospitalizado la posibilidad de curarse?". ¿Alguien quiere
responderle?
Sonia Barahona