Cómo conseguir una piel sin arrugas con láser

La eliminación controlada de la piel se ha convertido en el mejor sistema para eliminar arrugas, manchas y cicatrices. Todo lo cual es hoy posible gracias al láser, una tecnología que además de precisión conlleva menos riesgos que la cirugía estética tradicional.

Desde que en 1960 se construyera el primer láser, la tecnología no ha cesado en su avance siendo cada vez mayor el número de usos que se dan a este instrumento. Pues bien, una de sus últimas aplicaciones consiste en estimular la regeneración de la piel. Para ello se emplean dos tipos de láser: el de CO2y el de Erbium:Yag. Ambos permiten eliminar en tan sólo una o dos horas arrugas, cicatrices y manchas de la piel. Esta técnica se conoce como Refrasing –si hablamos de eliminar arrugas superficiales- o Resurfacing –cuando se trata de arrugas más profundas o manchas-. La operación es sencilla pero siempre que sea ejecutada por un profesional. Por otra parte, no todos podemos someternos a ella y es muy importante que sea un cirujano plástico o médico especialista el que nos diga si en nuestro caso está o no aconsejada.

CONTRAINDICACIONES 

Según la doctoraCarmen Gorosabel-de Corporación Dermoestética“siempre hay que hacer una historia clínica y si la persona presenta algún tipo de problema no realizar la intervención”. Así, el Resurfacing está desaconsejado principalmente en personas de piel oscura, pacientes con problemas de cicatrices quiloides o de coagulación y diabéticos mal controlados.
Es muy importante, pues, que cada caso sea estudiado independientemente y que sólo se sometan al láser aquellos que no presentan ningún tipo de contraindicación.

ANTES DE LA OPERACIÓN 

Que sea sencilla no significa que no haya que tomar ciertas precauciones. Por eso los días previos a la intervención conviene no tomar el sol y aplicarse una crema despigmentante que evite el riesgo de que surjan pigmentaciones postinflamatorias tras el tratamiento con láser. Además, hay que contar con la posibilidad de que se presente un problema de herpes o una infección bacteriana. Por eso también se deben tomar medidas preventivas adicionales. “Cuándo trabajamos con una cara –nos explica la doctora Gorosabel-se da siempre un tratamiento antibiótico y antivírico preventivo que evite cualquier posible efecto secundario del tipo de herpes o infección bacteriana, sobre todo en personas con problemas de herpes recurrentes. Tratamiento que se empieza antes de la operación y se prolonga unos días después”.

ELIMINAR LAS ARRUGAS 

Tanto el láser de CO2como el de Erbium:Yag actúan sobre el agua que contienen las células de forma que desecan la piel y eliminan sus capas más superficiales. En el caso del Refrasing, el láser se mantiene a una distancia constante de la piel y se dan varias pasadas mientras que en el Resurfacing se varían las distancias en función del tipo de arruga, acercándose o alejándose según interese más.

La operación -que habitualmente requiere anestesia local con sedación- consiste en un barrido por las zonas de la piel que queramos tratar. La más frecuente es la que se refiere a la cara completa pero también son muchos quienes acuden al cirujano plástico para tratarse tan sólo una zona, por ejemplo la peribucal o la periocular. Y así, mediante barridos sucesivos se van eliminando capas de la piel de forma que se estimule la regeneración del colágeno y los fibroblastos; es decir, que nacerá una piel más suave y lisa que la que estamos retirando.

Es importante resaltar que, al tiempo que se eliminan las arrugas, se acaba también con las manchas y con otras imperfecciones como cicatrices.

LA RECUPERACIÓN 

El láser es una energía que, en este caso, volatiliza la piel de tal forma que nuestro aspecto no será normal hasta que ésta se haya regenerado. Por ese motivo, inmediatamente después de la intervención se aplica una crema epitelizante con antibiótico que facilita la renovación de la piel y ayuda a que no se formen costras. Asimismo, se coloca un vendaje que normalmente se mantiene 24 horas.

Durante el tiempo que llevemos el vendaje la piel estará exudando y en algún caso puede que, incluso, sangre un poco; pero esto es normal. Luego, al retirarlo, quedarán pequeñas costritas que poco a poco se irán desprendiendo y la piel tendrá un tono rosa más o menos encendido cuya duración dependerá también del caso pero que nunca será inferior a los seis o siete días. Esta primera fase es muy importante y está totalmente desaconsejada la incidencia del sol sobre la piel. De hecho, se recomienda incluso no salir de casa esos primeros días y, una vez transcurridos, hacerlo bajo la protección de una crema con factor 60. La piel continuará su regeneración y el aspecto se irá normalizando. A los tres meses como máximo -generalmente antes, a veces en un mes- habrá desaparecido normalmente ese tono rosa; no obstante, no podrá decirse que la piel se ha renovado completamente hasta los seis meses. Obviamente, la recuperación es mucho más rápida después de un Refrasing que tras un Resurfacing.

¿PUEDEN QUEDAR CICATRICES? 

Raramente quedan cicatrices en este tipo de intervenciones, al contrario de lo que sucede con otras técnicas como la abrasión cutánea o el raspado mediante productos químicos con los que resulta mucho más difícil controlar la profundidad a la que se llega. El láser permite una gran precisión aunque conviene matizar que no todos los tipos de láser son idénticos. Así, puede decirse que el de Erbium:Yag es menos agresivo que el de CO2, lo que facilita la eliminación progresiva y controlada de las capas de la piel. Según un estudio llevado a cabo por científicos del Hospital General de Massachusetts, en Boston, el láser de Erbio es más seguro que el de CO2. En sus investigaciones sometieron a 21 pacientes a un tratamiento combinado en el que se les aplicó un tipo de láser diferente en cada lado de la cara. Los resultados fueron que tan sólo un 5% de las zonas tratadas con Erbium:Yag desarrollaron hiperpigmentaciones frente al 43% de las partes que recibieron CO2. No obstante, estas hiperpigmentaciones pueden eliminarse sin problemas después del postoperatorio.

“Es muy raro que queden cicatrices porque nunca se intenta profundizar tanto como para correr ese riesgo –nos comentaría la doctora Gorosabel, que emplea el láser de Erbio-. Nosotros siempre intentamos quitar la epidermis hasta llegar a la dermis sin profundizar más ya que sería entonces cuando podrían aparecer los problemas de cicatrización. Con el Resurfacing se para en cuanto aparece el primer sangrado, por leve que éste sea; mientras que con el Refrasing ni tan siquiera se llega hasta ahí. No hay ningún tipo de sangrado, sólo una leve exudación”.

La tecnología láser, en suma, ofrece cada vez más y mejores aplicaciones. Son operaciones sencillas y con un postoperatorio relativamente rápido que varía en función del tipo de intervención. Ahora bien, no olvidemos nunca que se trata de cirugía y que ésta sólo debe ser ejercida por profesionales.

Raquel González Arias

Recuadro:


¿LIFTING O RESURFACING? 

Es común la confusión entre ambas técnicas y, sin embargo, no se emplean para lo mismo. De esta forma, mientras que el Resurfacing elimina gran parte de las arrugas, el Lifting corrige principalmente el descolgamiento y la flacidez de la piel. En la medida en que el Lifting es un estiramiento, también sirve para acabar con las arrugas; no obstante, si sólo queremos alisar la piel lo mejor es acudir al láser.


¿CREMAS ANTIARRUGAS? 

Son muchos los productos que se venden bajo el lema publicitario de la reducción de arrugas, en algunos casos prometiendo incluso una reducción del 80% de las mismas. Cabe dudar de esta afirmación. La doctora Gorosabel apunta al respecto que “si la piel está hidratada y cuidada siempre tendrá mejor aspecto que si está reseca y sin protección. Cuando una persona es mayor enseguida nota cómo mejora su aspecto al aplicar cremas nutritivas, antioxidantes… pero eso no significa que se eliminen las arrugas”.

Este reportaje aparece en
20
Septiembre 2000
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