Cuatro años después de la Pperación Brujo contra el Bio-Bac la instrucción está empantanada

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El 24 de octubre del 2002 más de 300 guardias civiles, policías, funcionarios, inspectores y altos cargos del Ministerio de Sanidad ejecutaron la llamada Operación Brujo que culminó con la vergonzosa detención de 23 personas, trece de ellas médicos que fueron apresados en sus consultas y domicilios delante de sus pacientes y familiares y tratados casi como terroristas. ¿Su delito? Tratar a sus pacientes con Bio-Bac, un producto inocuo –¡sin riesgo para la salud!- que durante más de 10 años fue sufragado ¡por la Seguridad Social! Pues bien, 4 años después ni siquiera había concluido la instrucción. Rafael Chacón denunciaría de nuevo lo que está ocurriendo.

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Rafael Chacón fue presentado como una persona sin escrúpulos que buscaba amasar una fortuna aprovechándose de la ingenuidad de la gente pero en realidad se trata de alguien que invirtió millones de euros en estudios científicos e incluso tuvo que vender parte del patrimonio familiar para costear nuevos ensayos con el fin de legalizar el Bio-Bac.

Por el juzgado de El Escorial que lleva el caso Bio-Bac han pasado ya ¡ocho o nueve jueces! y el actual es un suplente. Y en dos ocasiones el juzgado ha intentado quitarse el asunto de encima y pasárselo a la Audiencia Nacional.

La Guardia Civil llamó a centenares de consumidores del Bio-Bac animándoles a demandar a Rafael Chacón creyendo que iban a encontrar gente dispuesta a denunciarle y se encontraron con que la inmensa mayoría daba la cara por el producto y lo defendían.

El Ministerio de Sanidad y Consumo no quiere pronunciarse sobre los ensayos que sobre el Bio-Bac obran en su poder aunque el juzgado se lo ha pedido ya dos veces. Saben que son auténticos y reconocerlo les dejaría en el ridículo más espantoso.

La Operación Brujo pilló bastante mayor a Fernando Chacón y aunque su familia intentó que no se enterara de lo que estaba pasando alguien debió informarle porque un día se acercó al estante de libros en el que tenía colocadas sus publicaciones y con rabia, frustración y tristeza las tiró al suelo.

Vamos a seguir con las investigaciones –explica Rafael Chacón- porque si ya de por sí el Bio-Bac funciona bastante bien no le digo hasta dónde podría llegar si se desarrollara por completo de acuerdo a la teoría y a la práctica de mi padre, de lo que tiene escrito y, sobre todo, de lo que tiene dicho y no escrito de lo cual soy depositario junto a otras personas de confianza”.

El PSOE propuso legalizar el Bio-Bac cuando estaba en la oposición -de hecho presentó una moción en el Congreso para que se autorizase como complemento dietético- y ahora que puede no lo hace. Y Esperanza Aguirre estampó su firma en un documento en el que se pedía la legalización del Bio-Bac cuando hacía campaña a la presidencia de la autonomía y una vez lograda ésta tampoco lo autoriza.

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Noviembre 2006
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