Diseñan un conjunto de cama que protege de las radiaciones electromagnéticas

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Un singular conjunto de cama, colchón y cubrecolchón fabricado íntegramente con productos naturales ha demostrado científicamente tener efectos beneficiosos sobre el propio sueño y sobre los mecanismos fisiológicos y reguladores celulares al proteger de ciertos campos electromagnéticos y aumentar además la capacidad antioxidante del organismo. La investigación ha sido realizada por Darío Acuña, catedrático de la Universidad de Granada y ante los “interesantísimos e inesperados” resultados preliminares obtenidos un grupo de catedráticos españoles de prestigio internacional se ha unido para impulsar una investigación exhaustiva sobre las propiedades de este equipo. Los investigadores consideran que el estrés oxidativo, el sistema inmune, las hormonas del estrés y las sexuales así como la actividad eléctrica cerebral se ven alteradas por las radiaciones electromagnéticas.

Darío Acuña Castroviejo-catedrático de Fisiología de la Universidad de Granada y Director del Laboratorio de Radicales Libres, junto con la profesora de Fisiología Germaine Escames-, Jesús Fernández Tresguerres -catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid, Mónica de la Fuente Rey -catedrática de Fisiología de la misma universidad madrileña y especialista en envejecimiento y en el sistema inmune- y Tomás Ortiz Alonso –también catedrático de laComplutense y Director del Departamento de Psicología Médica y Psiquiatría-, todos ellos especialistas de una u otra manera en el campo del envejecimiento, han centrado su interés junto al profesor José Luis Bardasano -Director del Departamento de Especialidades Médicas de la madrileña Universidad de Alcalá de Henares y uno de los principales especialistas españoles en el ámbito de los efectos de los campos electromagnéticos sobre la salud-¡en una singular cama para dormir!

¿Cómo es eso posible? ¿Cómo se explica que personalidades académicas como las mencionadas, de indudable prestigio e investigaciones a nivel internacional, se ocupen de estudiar a fondo algo tan aparentemente banal? ¿O acaso el asunto no es tan banal como parece…? Y, por otra parte, ¿qué ofrece el equipo de descanso BioVital para que haya despertado tanto interés a nivel científico? Pues hay que decir que la razón está en los “interesantísimos resultados” obtenidos en la primera investigación que realizó el equipo dirigido por el profesor Acuña Castroviejo en la Universidad de Granada. Acuña se encargó de la investigación que ha servido para demostrar las posibilidades terapéuticas del equipo de sueño: además de permitir un descanso más reparador ayuda al organismo a reducir los radicales libres mejorando su capacidad antioxidante.

El sueño se considera un período de reparación celular –nos diría Acuña-pero la realidad es que éste no puede tener lugar satisfactoriamente si existe en el organismo un elevado nivel de radicales libres ya que ello impide los procesos de reparación. Por tanto, la disminución de radicales libres con un descanso adecuado mejora la capacidad intrínseca del organismo para recuperarse. Pues bien, los resultados de nuestro trabajo confirman que cuando se duerme en un equipo de descanso BioVitalse produce un descenso significativo del estrés oxidativo. Lo hemos observado en prácticamente todos los voluntarios del estudio. Y ello puede traducirse en una mejora notable de la función celular y del organismo en general”.

Los resultados fueron tan espectaculares e inesperados que la empresa fabricante del equipo y Acuña decidirían ir un paso más allá y presentar, junto a los investigadores citados anteriormente, una propuesta al Ministerio de Educación –Secretaria de Estado de Universidades e Investigación– para realizar un estudio más amplio y ambicioso. Se busca explicar cómo una cama puede conseguir semejantes resultados terapéuticos aislando a las personas de los campos electromagnéticos de su entorno. No si lo consigue, pues eso es algo que ninguno de los investigadores implicados duda ya, sino cuáles son los mecanismos bioquímicos a través de los que una cama se convierte en una terapia antioxidante en sí misma.

Los resultados –nos diría FernándezTresguerres-me convencieron por dos razones: primero, porque conozco el laboratorio de Acuña, perfectamente establecido desde el punto de vista científico y con numerosos trabajos avalados internacionalmente a sus espaldas; y segundo, porque se repiten los resultados no con un parámetro aislado y único que podría generar dudas sino con toda una serie de ellos. Es más, mientras hacíamos más pruebas se iba comprobando también por otras vías. Y no ya en el mismo laboratorio sino en otros laboratorios y por otras personas que trabajan otros enfoques. Por ejemplo, la doctora Mónica de la Fuente -del Departamento de Fisiología de la Facultad de Biológicas- ha empezado ya a hacer algunas comprobaciones de cómo mejora la función inmunitaria. Sus datos son muy iniciales pero apuntan la misma tendencia. También se ha procedido a la medición de hormonas y todo apunta en la misma dirección. No tengo pues la menor duda de la bondad del sistema para hacer lo que dice que hace: reducir los niveles de radicales libres y mejorar las defensas antioxidantes. Las dudas que tenemos todos es cómo lo hace”.

Especialmente significativo es el título del proyecto de investigación planteado a la Administración para recabar fondos que, junto a los aportados por la propia empresa, sirvan para llevar adelante el nuevo estudio: “Efecto del reposo controlado en ausencia de campos electromagnéticos sobre el estrés oxidativo y parámetros inmunológicos, hormonales y otros marcadores de salud y predictores de longevidad”.

Aunque en el estudio los voluntarios no han sido expuestos expresamente a campos electromagnéticos de importancia -como pudieran ser los derivados de antenas de telefonía, torres de alta tensión o transformadores eléctricos- al estudiar el rendimiento antioxidante y la presencia de radicales libres en un reposo controlado la investigación demuestra que las emisiones existentes, por mínimas que sean en un ambiente de descanso normal, tienen influencia en nuestra salud. Quizás por ello lo primero que los investigadores reconocen en su propuesta es el peligro inherente de esos campos electromagnéticos. “Dado que el estrés oxidativo -se recoge en el resumen de su propuesta-, el sistema inmune, las hormonas de estrés y sexuales, y la actividad eléctrica cerebral se modifican significativamente con los campos electromagnéticos dando lugar a estados patológicos más o menos graves, el hecho de dormir durante dos meses en una cama capaz de reducir significativamente dichos campos electromagnéticos mejorará de forma importante las funciones del organismo, lo que debe de reflejarse en los parámetros anteriormente dados, y que redundará en una más saludable longevidad”.

Es evidente que demostrar científicamente que el control ambiental electromagnético durante el período de sueño mejora significativamente la capacidad de reparación celular -fundamental para la supervivencia- avala también científicamente lo contrario: que los campos electromagnéticos que nos rodean por débiles que sean inciden progresivamente en la disminución de nuestras defensas antioxidantes, en el aumento de los radicales libres y, por extensión, en las patologías por ellos provocadas.

Un hallazgo sorprendente, para algunos. “Uno se sorprende –nos comentaría FernándezTresguerres- cuando algo sigue unos parámetros que no espera. Y yo, que llevo trabajando muchos años en el tema del envejecimiento -que es lo mismo que decir en el de los fenómenos oxidativos- y que sé que hay muchos elementos capaces de modificarlos -como las hormonas- no conocía, o conocía bastante menos, las implicaciones de las ondas electromagnéticas en la salud. Y es que ni en la carrera ni en ningún otro lugar se nos han explicado. Así que, de repente, algo que uno no había considerado que existiera –la incidencia de las ondas electromagnéticas en los procesos oxidativos- pasa a existir; y además de una manera muy evidente. Lo que no deja de ser un tanto inquietante porque quiere decir que le estamos dedicando muy poca atención”.

Y algo menos para otros. “Las pruebas bioquímicas conseguidas hasta el momento –nos indicó el profesor Bardasano, profundo conocedor del impacto las emisiones electromagnéticas-, sobre las que es necesario avanzar, sirven para reforzar la idea que mantienen muchos científicos e investigadores sobre el peligro de las ondas electromagnéticas de nuestro entorno para la salud. Habrá que seguir aportando más y más pruebas. Y es lo que pretendemos con las nuevas investigaciones pero está claro que mientras la salud esté en juego debería aplicarse el más elemental principio de precaución sobre su uso y emisión

ALGO MÁS QUE UN SUEÑO 

La sorpresa de muchos de los médicos, científicos e investigadores asistentes al XXI Congreso Nacional de la SEME (Sociedad Española de Medicina Estética) -declarado de interés sanitario- que se celebró en Valencia del 9 al 11 de marzo de este año fue mayúscula. ¿Qué pintaba una cama allí? La razón era sencilla: el doctor Acuña Castroviejo había acudido a Valencia a presentar los resultados del estudio científico que con el nombre Estrés oxidativo bajo condiciones de reposo controlado había dirigido y desarrollado junto a la doctora Germaine Escames. Y éstos indicaban que el equipo de sueño BioVital podía ser una magnífica herramienta antienvejecimiento. De hecho, la empresa española que lo fabrica había conseguido ya el Primer Premio a la Mejor Investigación y Mejor Producto 2005 (éste último como Mejor Producto Antienvejecimiento).

Hemos utilizado –explicaría Acuña Castroviejo en su investigación- unas camas especialmente diseñadas que tienen como características generales que en su composición no se incluyen sustancias ni elementos potencialmente tóxicos o nocivos. Está elaborada exclusivamente a partir de materias primas naturales con el mínimo de materiales metálicos imprescindible”. El propio investigador señala como características específicas de las camas las siguientes:

a) Un somier adaptable a la silueta realizado a mano y articulado en cabeza y pies, realizado en madera de haya. Las propiedades de la madera incluyen su capacidad ionizante que se mantiene gracias al uso de barniz vegetal totalmente natural para no obstruir los poros de la madera”. La madera de haya no absorbe los iones negativos –algo que si hacen otras maderas- y contribuye a un entorno más equilibrado en el momento del sueño.

b)Un colchón elaborado en látex 100%”. El interior del colchón se compone de una capa de 15 cm. de grosor de látex natural 100% expresamente importado de Suiza con siete densidades distintas dependiendo de la parte del cuerpo que sobre él descanse.

c) “Una funda de colchón y un cubrecolchón que permiten, mediante una malla de carbono orgánico, canalizar la energía electromagnética que se acumula a lo largo del día y que se elimina gracias a una toma de tierra”. Esta exclusiva malla de carbono orgánico, según sus fabricantes, es la parte más innovadora del sistema de descanso. Patentada internacionalmente, la malla absorbe las radiaciones electromagnéticas que el cuerpo ha ido acumulando tras la exposición continua a campos electromagnéticos generados por torres de alta tensión, transformadores, televisores, ordenadores, electrodomésticos, etc., para liberarla a través del suelo.

d)Mantenimiento de un efecto termorregulador gracias a la confección del cubrecolchón, manta y fundas de almohada con lana de oveja merina”. La lana merina es la única lana del mundo con propiedades aislantes y cualidades terapéuticas demostrables. El vellón de lana merina, la lana en estado puro, está compuesto por millones de pequeña fibras con una urdimbre característica. La lana funciona como un perfecto aislante y es capaz de mantener la misma temperatura de nuestro organismo independientemente del clima o del tiempo. Además el vellón de oveja merina es rico en lanolina que suaviza e hidrata la piel y es utilizada en la producción de cremas y pomadas específicas para aplacar dolores y contracturas musculares.

A lo recogido por el profesor Acuña Castroviejo podríamos añadir que otro de los productos naturales utilizado es la fibra de coco, situada en la parte inferior del colchón para actuar como absorbente de la humedad. Se trata de una fibra que posee baja conductividad al calor, resistencia al impacto, a las bacterias y al agua. Su resistencia y durabilidad lo convierten pues en un material adecuado para usarlo en aislamiento térmico y acústico. De su gran capacidad para absorber las radiaciones es buena muestra que fuera utilizada tras el accidente de Chernobil por sus propiedades para capturar el estroncio radiactivo.
Todas estas materias primas naturales debidamente combinadas aíslan a quien duerme de su entorno electromagnético, absorben contaminación electromagnética de la acumulada en el organismo y regulan la producción de antioxidantes naturales.

RESULTADOS SORPRENDENTES

De los radicales libres nos hemos ocupado con profusión en la revista (véalo en la sección de Reportajes de nuestra web: www.dsalud.com). Resumiremos pues diciendo que se trata de moléculas con un electrón desparejado que para estabilizarse necesitan capturar un electrón de otra molécula que no sólo puede a su vez convertirse en un nuevo radical libre sino provocar graves daños en el ADN celular y ello llevar a la manifestación de diversas patologías y a los procesos de envejecimiento. Muchos investigadores consideran ya el envejecimiento una consecuencia de la oxidación natural. Y se sabe que al utilizar oxígeno para generar la energía que hace posible nuestro funcionamiento metabólico el organismo produce radicales libres que van desgastándonos. Para contrarrestarlo estamos también dotados de antioxidantes naturales endógenos capaces de defendernos; pero el equilibrio necesario se rompe a menudo por factores exógenos y endógenos de diversa índole: ondas electromagnéticas, contaminación, mala alimentación, estrés emocional, etc. En la actualidad se considera que el daño causado por los radicales libres, además de ser causa del envejecimiento está detrás de muchas enfermedades: cáncer, Parkinson, Alzheimer, dolencias cardíacas, hepáticas, renales y pulmonares, diabetes, cataratas, artritis, etc.

Pues bien, el profesor Acuña Castroviejo, muy preocupado en su trayectoria como investigador por los radicales libres y su influencia, trató de determinar en su estudio la capacidad que tiene un reposo controlado para reducir y normalizar el nivel de estrés oxidativo/nitrosativo en sujetos normales. “Cada vez hay mas evidencias –afirma Acuña Castroviejo- de la relación entre las alteraciones del sueño y el estrés oxidativo/nitrosativo. Y entre otras causas no orgánicas una de las más frecuentes es dormir en un ambiente donde los campos electromagnéticos y la carga electrostática sea suficientemente elevada como para neutralizar los sistemas naturales de reparación e, incluso, aumentar la producción de radicales libres”.

El estudio se realizó sobre 25 voluntarios sanos no medicados cuya edad oscilaba entre los 25 y 55 años y para ello se cambiaron en sus domicilios las camas que utilizaban normalmente por el conjunto de BioVital. Y para evaluar el estrés oxidativo se realizaron seis tomas de sangre el primer día y el último, es decir, el día antes de utilizar el equipo de descanso BioVital y a los 30 días de haberlo usado. Para ello se colocó una cánula a los voluntarios ambos días a través de la cual se les extrajo sangre cada cuatro horas a partir de las 8 de la mañana y durante 24 horas. En total, pues, 6 extracciones. Y aclararemos que durante las extracciones nocturnas se tuvo la precaución de utilizar luces indirectas a fin de evitar alterar el sueño del sujeto y prevenir el efecto de la luz sobre la producción endógena de melatonina, hormona de la glándula pineal producida por la noche de la que habláremos más adelante.

¿Y qué se analizó? Pues parámetros de estrés oxidativo en plasma como los niveles de peroxidación lipídica (LPO) -que indican el daño oxidativo a lípidos- y de carbonilos -que indica el daño a las proteínas- así como parámetros de estrés nitrosativo (reacción inflamatoria) como los niveles de nitritos + nitratos (NOx). Asimismo, se analizó el grado de estrés oxidativo intracelular con la determinación del glutation reducido (GSH) y del disulfuro (GSSG) en hematíes así como el estado de los sistemas enzimáticos de defensa antioxidante mediante los niveles de glutation peroxidasa (GPx) y reductasa (GRd) en los hematíes.

Pues bien, “en todos los casos -se afirma en el estudio- los niveles de LPO, NOx y carbonilosdisminuyeron significativamente a los 30 días del reposo. Este descenso tuvo lugar a todas las horas del día siendo especialmente significativos en las horas de la noche. Además, la actividad de GPx y GRd aumentanron significativamente en ese tiempo elevándose los niveles de GSH intracelulares. Nuestros resultados muestran por primera vez dos aspectos importantes del estado redox en el ser humano. Primero, la existencia de variaciones a lo largo de las 24 horas del día en los parámetros de daño oxidativo y defensa antioxidante medidos en plasma y en hematíes; y, en segundo lugar, que un reposo adecuado es capaz por sí sólo de aumentar las defensas antioxidantes reduciendo el estrés oxidativo a niveles totalmente normales. Esta disminución del estrés oxidativo se acompañó de un significativo aumento de la sensación subjetiva de bienestar, calidad de sueño y actitud de alerta y concentración en todos los sujetos del estudio”.

Ante los resultados obtenidos con los análisis de sangre y de otros como las funciones de los neutrófilos y linfocitos y la actividad de las células asesinas naturales (NK) el estudio concluye: “(…) El control de un buen descanso evitando que campos electromagnéticos y/o cargas electroestáticas interfieran es altamente eficaz para, por sí sólo, inducir las respuestas suficientes que permiten un control del daño oxidativo/nitrosativo acumulado a lo largo del día reduciéndolo significativamente. Si tenemos en cuenta que los radicales de oxígeno (ROS)y de nitrógeno (RNS)están directamente relacionados con el envejecimiento, tanto externo o cutáneo como interno u orgánico y tisular, un reposo adecuado permitirá mantener controlados dichos radicales evitando su exceso y favoreciendo una longevidad saludable. Además dado el papel de los ROS/RNSen la fisiopatología de muchos procesos degenerativos, asociados o no al envejecimiento, estos resultados ponen de manifiesto la enorme trascendencia de un reposo controlado en nuestro estado de salud actual y, sobre todo, futuro”.

MELATONINA: LA GRAN IGNORADA

En el trabajo del profesor Acuña Castroviejo se vuelve a poner de manifiesto el importante papel jugado por la melatonina, hormona segregada en las horas nocturnas y que actúa regulando los niveles de otras hormonas. “De los datos anteriores –señala el investigador de la Universidad de Granadase deduce que la melatoninapuede ser la principal respuesta del organismo para rebajar el nivel de estrés oxidativo/nitrosativo cuando el reposo es adecuado. Ello está también relacionado con los cambios subjetivos indicados por los sujetos en el estudio que refieren un mejor descanso y sueño, y una mayor actividad por el día, efectos típicos de un sueño mas profundo y reparador como el que produce la melatonina”.

Todo en el ser humano -nos diría Jose Luis Bardasano- está sometido a distintos ritmos: los latidos del corazón, la respiración o la producción de ciertas hormonas como la melatonina que, a su vez, incide en el resto de los sistemas. Dormir en un ambiente cargado de contaminación electromagnética es como dormir con la luz encendida. No hay organismo que a la larga, dependiendo de la intensidad de la contaminación electromagnética, no se resienta. Esa ‘luz’ continua altera, entre otras cosas, el adecuado funcionamiento de la glándula pineal que segrega la melatonina. Por tanto ser capaz de dormir en un equipo de sueño que reestablece el ritmo natural es un gran paso para evitar que cada vez envejezcamos antes”

A las propiedades de la melatonina ya dedicamos en Discovery DSALUD un amplio reportaje en el número 83 de la revista (léalo en nuestra web: www.dsalud.com). Se produce durante las horas nocturnas siendo la glándula pineal la que produce la melatonina o 5-metoxi-N-acetiltriptamina que sale a la circulación. Concretamente se genera en los pinealocitos -es decir, en las células de dicha glándula- a partir de la serotonina que fabrican las enzimas de la pineal utilizando para ello un aminoácido, el triptófano, que no es sintetizado por el organismo y que obtenemos a través de la dieta (lo contienen especialmente los huevos, la leche, la carne, el pescado y los cereales integrales). Los efectos positivos de la melatonina han quedado bien documentados científicamente a lo largo de los últimos años. Se ha demostrado así que estimula la actividad inmune, baja el nivel de colesterol, protege del estrés, restablece las pautas del sueño, ayuda al cuerpo frente al cáncer y otras enfermedades cardíacas, y juega un papel fundamental para prevenir las enfermedades relacionadas con la vejez. Hasta el punto de que algunos investigadores la consideran como la auténtica reguladora del reloj vital que marca el comienzo del envejecimiento.

De hecho, el equipo de trabajo de Darío Acuña ha investigado sus propiedades durante los últimos años y en una investigación dada a conocer en el 2004 demostró –tras varios experimentos con animales y cultivos celulares- que la melatonina, en el caso del Parkinson, puede proteger a las células de los ataques que provocan su muerte así como prevenir la disfunción mitocondrial que en ellas se produce y que acaba generando la enfermedad. Según esos investigadores la solución podría venir pues de la mano de la melatonina. “La melatonina -asevera Darío Acuña- es capaz de inhibir la producción de óxido nítricoen la mitocondria en los procesos inflamatorios neurodegenerativos”. Y la mitocondria, según sus investigaciones, puede almacenar 300 veces más melatonina de la que existe en la sangre.

Posteriormente, en el 2005, a través de una tesis -reconocida y citada internacionalmente- desarrollada por Luis Carlos López García y dirigida por Darío Acuña y Germaine Escames, se puso de manifiesto que la melatonina puede incluso frenar la muerte celular provocada por un proceso infeccioso agudo que afecta a todo el organismo y que se conoce técnicamente como sepsis. Son algunas de las últimas e importantes contribuciones de la investigación española en torno a la melatonina.

Lo lamentable y vergonzoso es que a pesar de lo que se sabe sobre la melatonina y de que en muchos países –incluido Estados Unidos- se vende como suplemento alimenticio desde hace décadas -más de 30 millones de norteamericanos la consumen de manera habitual- en nuestro país sigue estando prohibido su consumo. Darío Acuña es claro al respecto: “La suplementación de melatonina es muy útil a partir de los 35-40 años de edad, momento a partir del cual su producción natural se reduce significativamente. El aporte exógeno de melatoninapermite unos niveles fisiológicos que tienen como principal consecuencia el mantenimiento de un sistema de defensa antioxidante óptimo. Y ello redunda en una mejor calidad de vida y un mejor proceso de envejecimiento, es decir, de un envejecimiento más saludable manteniendo a raya los radicales libres que se van acumulando con la edad”. Obviamente este investigador de prestigio no entiende tampoco la postura de las autoridades españolas respecto a la melatonina y confía en que se legalice pronto en España siguiendo los pasos de otros países de nuestro entorno como Italia, Suiza, y Holanda.
Claro que no siempre los intereses de investigadores y políticos coinciden. “La melatonina juega un papel importante sin duda en los resultados obtenidos en la investigación del reposo controlado –nos diría FernándezTresguerres- y la pregunta que se hace cualquiera es por qué hasta ahora tiene tan poca trascendencia desde el punto de vista terapéutico o desde el punto de vista, incluso, de su conocimiento por los medios. Desgraciadamente la contestación es muy simple: no hay detrás ningún laboratorio que ponga dinero para hacer estudios clínicos. Hoy en día un porcentaje altísimo de la información que tenemos los médicos y que, sobre todo tienen los médicos clínicos, nos llega a través de los laboratorios y no a través sólo de la literatura científica, una parte de la cual también depende de los laboratorios. Y la melatonina está huérfana de padrinos a pesar de que tiene un potencial ENORME. La gente sabe poco o nada de ella salvo quienes hemos pasado estudiándola más de 20 años”.
Es fácil imaginar, después de todo lo dicho, que todo aquello que afecte a la producción de melatonina –como señala Acuña en su estudio que hacen los radicales libres- afecta a múltiples parámetros de nuestra salud dada la polivalencia de esta hormona. Y al contrario, todo aquello que beneficie la función natural de la melatonina -como hace el equipo de sueño BioVital- estará trabajando en la prevención de patologías diversas y de un mejor envejecimiento.
El aumento del nivel de melatoninapor la noche –nos diría Acuña-está relacionado con dos aspectos principales: la sincronización de los ritmos biológicos y la defensa antioxidante. En relación al segundo punto, si eliminamos la melatoninacirculante en animales de experimentación (extirpando la glándula pineal, productora de la misma), la actividad antioxidante total del plasma de dicho animal desaparece. Ello indica la importancia de la melatonina, no sólo porque tiene efecto antioxidante directo sino sobre todo porque estimula las defensas antioxidantes endógenas. Un adecuado descanso favorece el mantenimiento de los niveles adecuados de melatoninareduciendo el estrés oxidativo”.
Agregaremos que en el estudio que se llevaría a cabo si la Administración da su apoyo a los investigadores que lo han solicitado “se espera verificar –en palabras de Acuña- que la disminución de los radicales libres se acompaña de una mejora de muchas otras funciones del organismo, como el sistema inmune, el sistema endocrino, la función cerebral, los procesos inflamatorios del envejecimiento, etc”. Pero también indirectamente, como decíamos al comienzo de este artículo, se abrirán las puertas a una realidad inquietante -como la definía el profesor Fernández Tresguerres: la incidencia demostrada de las ondas electromagnéticas en la disminución de nuestros recursos antioxidantes. “Habría que dedicar un mayor esfuerzo a investigar la influencia de las ondas electromagnéticas en la salud –nos confesaría Fernández Tresguerres- pero, ¿cree alguien que algún fabricante de teléfonos móviles, de microondas o de cualquier otro aparato emisor de ondas electromagnéticas va a financiar tal estudio?”

La respuesta es obvia. Aunque ahora contamos al menos con el trabajo de una empresa española gracias a cuya iniciativa se ha demostrado que reposar aislado de ciertos campos electromagnéticos mejora notablemente nuestra salud: Lo que implica que dormir afectado por ondas electromagnéticas es negativo para la salud. A fin de cuentas el equipo de descanso deBioVital ha demostrado que con su uso se logra:

-La disminución en el organismo de numerosos radicales libres al estimular la producción de antioxidantes naturales.
-Reducir el insomnio y otros problemas derivados del sueño.
-Proteger la producción natural de melatonina en el organismo, pieza angular de la regeneración celular y de los procesos antienvejecimiento.

Nada mejor pues que usarlo para tener felices y saludables sueños.

Antonio F. Muro

Este reportaje aparece en
87
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Octubre 2006
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