Eficacia de las plantas adaptógenas en enfermos de Sida

La Medicina Sistémica ha vuelto a demostrar la notable eficacia del uso terapéutico de las plantas adaptógenas, esta vez en personas infectadas con el VIH. Un estudio clínico prospectivo efectuado en el Servicio de Infectología del Hospital Miguel Pérez Carreño -el hospital de la Seguridad Social más importante y uno de los de mayor prestigio de Venezuela- ha demostrado que se obtienen extraordinarios resultados en pacientes infectados con el VIH mediante la ingesta de un combinado de plantas bautizado como Inmunix Plus. El producto –totalmente inocuo- logra un significativo incremento de los linfocitos CD4, una importante disminución de la carga viral e, incluso, la desaparición de los efectos secundarios que causan los fármacos antirretrovirales cuando se toma de forma simultánea.

Como en otras ocasiones hemos recogido en estas páginas -y a pesar de que las autoridades sanitarias lo nieguen- existen a nivel internacional serias discrepancias en torno al SIDA que abarcan desde la existencia o no del VIH hasta la eficacia real de los antirretrovirales en el tratamiento de los enfermos del denominado Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. Siendo cada vez más las voces que abogan por el uso de tratamientos antioxidantes como solución previa y más natural al uso de cualquier antirretroviral. Así lo ha reconocido el propio Luc Montagnier –codescubridor del VIH junto a Robert Gallo– en la entrevista que mantuvimos con él y que se publicó en el nº 102 de la revista (léala en nuestra web: www.dsalud.com).

Pues bien, acaban de darse a conocer nuevas pruebas que avalan la importancia de ahondar en soluciones más naturales que permitan evitar los graves efectos secundarios de los tratamientos convencionales, causa real para muchos de la mayor parte de las muertes de los enfermos de SIDA por los graves daños que provocan, principalmente hepáticos. Las buenas noticias llegan esta vez desde Venezuela, del seno de la Medicina Sistémica de cuyos logros con el manejo de extractos de adaptógenos -plantas superiores cuyos beneficios están recogidos históricamente en distintas farmacopeas internacionales- hemos venido informando puntualmente. Resulta que la Unidad de Infectología del Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño -uno de los centros públicos más importantes de Venezuela- ha llevado a cabo un estudio dirigido por la doctora Deyanira Puche en el que se investigó la seguridad y efectividad de un tratamiento que combinaba inhibidores de la VIH-Proteasa, inhibidores de la transcriptasa reversa nucleósido-análogos e inhibidores de la transcriptasa reversa no-nucleósido análogos con Inmunix plus, una compleja fórmula sistémica de productos naturales.

Coincidimos totalmente con el profesor Luc Montagnier –nos diría José Olalde, creador de la Medicina Sistémica- en que es muy necesario potenciar el sistema inmunitario. Y para ello utilizamos plantas medicinales con acción inmunoestimulante específica, es decir, directa. Ahora bien, los antioxidantes mejoran el sistema inmune de manera indirecta mientras las plantas inmunoestimulantes ejercen una acción directa e inmediata sobre él. E igual importancia tienen las plantas medicinales que contrarrestan los mecanismos de supervivencia del propio virus del VIH en forma directa; por ejemplo, obstaculizando la replicación viral mediante acción anti-retroviral y anti-enzimática. Y no menos importantes son las plantas adaptogénicas del Adenosín Trifosfato-la molécula de la energía vital- que tiende a agotarse en todo proceso patológico o de estrés oxidativo”.

En suma, durante la investigación -desarrollada en el mencionado hospital- se evaluaron los resultados en 36 adultos seropositivos a los que primero se hizo una revisión física con las pruebas de laboratorio correspondientes incluyendo perfiles bioquímicos y hematológicos al comienzo del estudio y después de 4 meses de tratamiento combinado. Análisis que incluyeron el recuento de los linfocitos CD4 y la medición de niveles plasmáticos de VIH, la denominada “carga viral”, ya que ambos son los parámetros que la medicina ortodoxa considera básicos para definir el estado de los enfermos de SIDA. Es decir, lo que determina la eficacia de un tratamiento en un paciente con VIH/SIDA -según las tesis oficiales- es el aumento en él de los linfocitos CD4 y la disminución de la carga viral.

Y hay que decir que los resultados no pueden ser más sorprendentes. “Hemos demostrado –señala el estudio- que la combinación de Inmunix Pluscon antirretrovirales logró disminuir o estabilizar la carga viral en el 91,7% de los pacientes en torno al límite detectable (50 copias/ml). Un 52,77% de ellos por debajo del límite de detección (<50 copias/ml). De manera que se logró una significativa reducción (97,72%) de la carga viral en el 61,11% de los pacientes. Además el tratamiento combinado logró un significativo aumento (150,5%) del recuento de linfocitos CD4 en el 75% de los pacientes. Por lo tanto, hemos demostrado que con Inmunix Plus se puede obtener un mayor éxito en la supresión de la carga del VIH y estabilización del sistema inmune. Las tasas de respuesta de terapia antirretroviral combinada con este producto fueron mejores que las reportadas en la mayoría de estudios con antirretrovirales”.

Cabe agregar que antes de realizarse este estudio ya se contaba con la experiencia de una investigación previa que apuntaba los resultados obtenidos hasta ahora aunque la mejor demostración de su eficacia está en la propia experiencia clínica de los profesionales de los Centros Médicos Adaptógenos, como nos diría el doctor Meyer Magarici -pediatra, oncólogo y Director Médico de los Centros de Medicina Sistémica de Venezuela: “Nosotros tenemos la carga viral del 90% los pacientes con VIH en niveles indetectables (<50 copias/ml) y con una extraordinaria calidad de vida. Decenas de pacientes tratados en nuestros centros médicos llegaron con fuerte inmunosupresión, hemorragias, astenia y enfermedades oportunistas y actualmente se hallan en excelentes condiciones clínicas”.

INMUNIX PLUS 

El punto de partida del estudio que comentamos no puede ser más certero y objetivo. “Los tratamientos antirretrovirales prolongados –se señala en el apartado del estudio dedicado a la Discusiónpueden ser difíciles de mantener debido a problemas que surgen con el cumplimiento y a la aparición de efectos adversos. Uno de cada cuatro pacientes suspende su régimen antirretroviral inicial en los primeros 8 meses de terapia debido a falta de eficacia, incumplimiento por pobre tolerancia y efectos tóxicos, interacción medicamentosa y aumento de la resistencia viral. Las drogas antirretrovirales pueden producir múltiples efectos adversos en el organismo humano. Para optimizar el cumplimiento y, por ende, la eficacia, los médicos deben enfocarse en la prevención de los efectos adversos, en la reducción de la replicación viral, en el aumento de linfocitos CD4 y en mejorar la tolerancia a los tratamientos antirretrovirales”. Realidad innegable para quien no esté intelectualmente ciego. Y es que los efectos secundarios de los antirretrovirales hablan por sí mismos: toxicidad mitocondrial, dolor abdominal, alopecia, náuseas, vómitos, anemia, diarrea, astenia, vértigo, cefalea, hepatitis, insomnio, ictericia, fallo hepático, confusión mental, mialgia, pancreatitis, neuropatía periférica, síndrome de fatiga crónica, etc. Y no deja de ser interesante apuntar que tales efectos secundarios se asemejan mucho a los efectos secundarios de los agentes quimioterápicos utilizados por los oncólogos para tratar el cáncer. Probablemente por la sencilla razón de que ambos tipos de productos son tóxicos.

Los autores del estudio que esta vez comentamos -todos ellos médicos convencionales que ni siquiera discuten los principios más ortodoxos del SIDA- lo saben y por eso tienen al menos claro que la solución al SIDA hay que buscarla en otra parte. Y el hecho de que durante las últimas décadas la búsqueda de nuevos medicamentos ha dejado al descubierto los principios activos y mecanismos de acción de muchas plantas tradicionalmente reconocidas como beneficiosas les permitió inferir que quizás combinar los “modernos” antirretrovirales con plantas antivirales y otras capaces de mejorar las defensas podía, cuando menos, evitar los efectos secundarios de los mismos. Y así lo afirman hoy: “Cada día aumentan las evidencias que demuestran que las plantas medicinales contienen principios con actividad terapéutica que actúan de manera sinérgica y que disminuyen los efectos adversos. A diferencia de los fármacos sintéticos basados en una sola sustancia química, muchas fitomedicinas ejercen sus efectos benéficos a través de la acción aditiva y sinérgica de sus múltiples constituyentes que actúan en diferentes sitios y a través de distintos mecanismos de acción debido a las funciones que ejercen sus metabolitos primarios o secundarios y a las sustancias adyuvantes que mejoran la actividad de los componentes responsables de los efectos terapéuticos. La acción sinérgica de las combinaciones herbarias complejas sobre la expresión genética ha sido demostrada en estudios recientes. Sin embargo, para lograr el máximo potencial terapéutico y los beneficios de la acción sinérgica de los principios activos herbarios es necesario utilizar fórmulas herbarias complejas”.

Y tiene sentido ya que durante siglos las combinaciones herbarias han sido una opción preferente en muy diferentes culturas aunque sea ahora cuando se ha llegado al conocimiento bioquímico de los principios activos de las plantas adaptógenas. Además la Medicina Sistémica ha conseguido elaborar en los últimos años una metodología lo suficientemente exacta como para aprovechar al máximo las sinergias entre los mismos.

La explicación de que todos estos mecanismos se hallen en plantas –nos explicaría José Olalde-se debe a que son cualidades adquiridas por la naturaleza en su constante evolución. Cuando uno se pregunta cómo una planta puede tener efecto anti-retroviral o antibacteriano específico la respuesta yace en que las plantas, habiendo antecedido al hombre en el proceso evolutivo, se enfrentaron a los virus y bacterias mucho antes que éste y lograron generar sus propios mecanismos de defensa que, al ser ingeridos por el hombre, actúan como factores de transferencia naturales de la información inmunitaria indispensable para un mayor potencial de vida en el receptor”.

Y tal es la base que, junto a los fundamentos en que se apoya la Medicina Sistémica (en nuestra web -www.dsalud.com- tiene los reportajes que publicamos sobre ella en los números 68 y 70), ha permitido desarrollar el Inmunix Plus ahora estudiado, una composición herbaria diseñada específicamente para el tratamiento de enfermedades que cursan con depresión inmune como la infección por VIH.

“Inmunix Plus –explica el propio estudio efectuado en el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño- es una compleja combinación de plantas medicinales y productos naturales formulada bajo los principios de la Medicina Sistémicapara lograr el máximo potencial terapéutico y los beneficios de la acción sinérgica de sus principios activos. La acción sinérgica de sus múltiples principios aumenta la síntesis de ATP, mejora las respuestas inmunes humorales y celulares, previene la entrada del VIH a las células, interfiere con la fusión celular inducida por el VIH y la replicación del virus, inhibe la transcriptasa reversa del VIH -1, VIH-1 proteasa y VIH-1 integrasa, mantiene o aumenta la relación CD4(+)/CD8(+) en los pacientes infectados por VIH -1 y retarda el desarrollo de mutaciones resistentes a los antirretrovirales”.

RESPUESTA AL TRATAMIENTO 

Hay que decir que de los 36 pacientes que participaron en el estudio 30 llevaban más de un año siguiendo los tratamientos convencionales y el resto más de seis meses. Y que antes de comenzar el tratamiento el promedio de su carga viral era de 85.442 copias/ml y su promedio de CD4 de 258’68 cels/µL.
“Los extraordinarios resultados de este estudio–señala el doctor Alberto Muhammad de los Centros Médicos Adaptógenosevidenciaron un 92,2% de respuesta positiva al tratamiento con la fórmula sistémica inmunológica. Lo que cobra gran importancia cuando se considera que todos los pacientes que conformaron la muestra tenían entre 1 y 10 años recibiendo tratamientos antirretrovirales por lo que los valores de laboratorio previos al inicio del tratamiento sistémico fueron los mejores valores que se habían logrado con tratamiento antirretroviral”.

Después de 4 meses de tratamiento combinado -dosis convencionales de inhibidores de la VIH-Proteasa, inhibidores de la VIH transcriptasa reversa nucleósido-análogos e inhibidores de la VIH transcriptasa reversa no-nucleósido análogos en combinación con 15 ml de Inmunix Plus jarabe- el promedio de la carga viral en el grupo disminuyó de las 85.442 copias/ml a un promedio de 4.836 copias/ml, lo que significa una reducción del 94,34% de la carga viral inicial del grupo en conjunto.

Veintidós pacientes (61,11%) disminuyeron su carga viral de un promedio de 138.352 copias/ml a un promedio de 3.145 copias/ml lo que corresponde a una reducción del 97,72% de la carga viral inicial. El resultado final fue que 33 de 36 pacientes (91,66%) disminuyeron o mantuvieron su carga viral oscilando en torno al límite detectable (50 copias por ml).

Se destaca –puede leerse asimismo- que la máxima disminución de carga viral se observó en los 10 pacientes con mayores cargas virales al inicio (rango 28.905-618.000 copias/ml). En esos pacientes la terapia combinada disminuyó la carga viral de un promedio de 298.583 copias/ml a un promedio de 6.788 copias/ml, que corresponde a una disminución promedio de 291.795 copias/ml y muestra un porcentaje de disminución promedio del 97,72%. Esto demuestra que el efecto antiretroviral se hace más evidente mientras peor está el paciente pues Inmunix Plussuprime la carga viral cualquiera sea su magnitud”.

En tres de los pacientes que mostraron cargas virales iniciales extremadamente elevadas (≥500.000 copias/ml) a pesar del tratamiento convencional el nuevo tratamiento combinado con Inmunix Plus consiguió bajar su carga viral en dos de ellos a menos de 50 copias/ml y en el tercero a 13.762 copias/ml. Además en estos tres pacientes el recuento de linfocitos CD4 aumentó de un promedio de 230 cels/µL a un promedio de 409 cels/µL lo que significa un incremento del 178%.

También positivos fueron los resultados tras la medición de los linfocitos CD4. Después de 4 meses del tratamiento combinado 27 de los 36 pacientes (75%) habían aumentado su recuento de linfocitos CD4 de un promedio de 235,43 cels/µL a un promedio de 354,32 cels/µL lo que supuso un aumento de 150,5%. En nueve de los 36 pacientes (25%) su recuento inicial de CD4 disminuyó.

Evidentemente tan excelentes resultados abren importantes expectativas al producto… sobre todo si aún no se ha comenzado el tratamiento con antirretrovirales. “El estudio del Inmunix Plus –nos manifestaría José Olalde- representa un paso importante en la terapéutica por cuanto no existe tratamiento oficial para los pacientes con VIH en las primeras etapas de la enfermedad. Los antirretrovirales, por su toxicidad, normalmente no se administran hasta el momento en que el sistema inmune colapsa al borde del precipicio lo cual quiere decir que el paciente debe esperar a que el VIH esté a punto de transformarse en SIDA para que el tratamiento antirretroviral sea administrado. El criterio más común en infectología para la administración de un antirretroviral es cuando el conteo de linfocitos T (CD4) cae al rango de los 350 células por microlitro siendo el estándar normal más de 800 células por microlitro salvo que la persona presente infecciones típicas del SIDA, se trate de un embarazo o la carga viral sobrepase los 50 mil (siendo lo normal cero)”.

Se trata además de un producto que -según destaca el estudio de la doctora Deyanira Puche- ofrece un excelente perfil de seguridad y mejora la tolerancia a los antirretrovirales al tiempo que reduce sus efectos adversos. Incluso destacan los investigadores un factor fundamental para la Sanidad Pública: el coste económico. “Los altos costos económicos –dice el estudio-contribuyen a las desventajas de los antirretrovirales convencionales y previenen el acceso al tratamiento de muchas personas en numerosos países. Por ello se deben considerar alternativas de costo inferior. El costo mensual promedio de las 11 combinaciones utilizadas en este estudio -que oscila entre 1.455 y 2.367 dólares- es indudablemente superior al costo de Inmunix Plus, de aproximadamente 100 dólares. Su utilización como monoterapia debe ser pues considerada en aquellos pacientes que no respondan o toleren los tratamientos antirretrovirales convencionales. Además es una alternativa costo-eficiente”.

A este respecto también se muestra optimista Olalde: “La importancia del Inmunix Plusse hace tanto mayor como monoterapia en las primeras fases de la enfermedad en las que los antirretrovirales están contraindicados; es decir, donde la ortodoxia nada tiene que ofrecer. Y aporta gran esperanza a pacientes con VIH que ya no tienen por qué esperar a ver cómo su sistema inmune se desploma para recibir tratamiento. Sobre si se puede utilizar como monoterapia en los estados avanzados de la enfermedad aún está por corroborarse pero todo indica que sí por cuanto ha demostrado ser efectiva para llevar la carga viral a valores indetectables (<50 copias del virus por ml) en casos donde estaba ya por encima de 100 mil copias por ml”. 

LA MEDICINA SISTÉMICA

Hay que explicar que la Medicina Sistémica basa su formulación en el concepto denominado Systemics que se define como “el potencial de supervivencia de todo sistema viviente desde el punto de vista de su Energía, Inteligencia y Organización”. O dicho de otra forma: el común denominador de todo sistema viviente es la cantidad de Energía (E), Inteligencia (I) y Organización (O) de que dispone. Obviamente, tal formulación se puede aplicar a muchos campos del conocimiento humano al igual que a todos los sistemas vivientes del universo… siendo la Medicina pues sólo uno de ellos. Lo que implica que un sistema biológico sólo puede existir si -y sólo si- esos tres elementos están presentes. Con lo que puede concluirse que Vida = E + I+ O.
-Siendo laEnergía todo “combustible” capaz de producir acción o movimiento.

-Siendo la Organización cualquier conjunto de elementos ordenados como una unidad funcional encaminada hacia las metas que establece la inteligencia que lo rige. Y,

-Siendo la Inteligencia Biológicala entidad reguladora que controla e integra las piezas de un sistema viviente en una unidad funcional siendo su principal objetivo la supervivencia. Está pues directamente vinculada a los aspectos mentales y emocionales del ser humano además de ser la encargada de regular las funciones corporales. Cabe añadir que desde el punto de vista estructural la Inteligencia Biológica está distribuida por todo el organismo siendo su base el sistema nervioso central ubicado en el cerebro y la médula espinal. Ahora bien desde un punto de vista funcional puede decirse que el común denominador de la Inteligencia Biológica lo constituyen:

a) La Inteligencia Inmune (que regula el sistema de defensas).
b) La Inteligencia Bioquímica (que regula el equilibrio químico, es decir, hormonal, vitamínico, electrolítico, enzimático, neurotransmisor y afines). Y,
c) La Inteligencia Genética o Celular (que coordina y regula la actividad de cada célula).

Estos aspectos constituyen los tres lados del triángulo de la Inteligencia Biológica y que, por tanto, al aumentar o disminuir cualquiera de ellos los demás crecen o disminuyen en la misma proporción. Y esto es importante porque cuando se fortalece o debilita cualquiera de los lados se fortalecen o debilitan los demás.

Obviamente en un sistema vivo la Inteligencia Biológica se configura como el elemento básico porque crea y utiliza la Energía con el propósito de lograr la Organización. Y al mismo tiempo crea la Organización con el propósito de producir Energía. Sin embargo, a pesar de su importancia es dependiente de los otros dos aspectos porque si cualquiera de los elementos desaparece los otros dos también lo hacen y llega la muerte. Dicho lo cual hay que agregar que no es menos cierto que es siempre primordial actuar sobre la Inteligencia Biológica y que los mejores resultados se obtienen cuando se actúan sobre los tres “lados” del triángulo simultáneamente.

En el caso del VIH-SIDA –nos explicaría José Olalde- si deseamos tratar el problema en todos sus aspectos debemos pues ir mucho más allá del simple manejo del estrés oxidativo mediante la estimulación sistémica global sobre los principales mecanismos reguladores del organismo a fin de inducir la homeocinesis –capacidad de mantener las velocidades de los procesos metabólicos independientes de los cambios en el medio ambiente- y muy específicamente en el área inmunitaria”.

En suma, los resultados obtenidos con este nuevo enfoque son realmente esperanzadores. Y, como otras veces hemos dicho, no sólo en el tratamiento de enfermos de SIDA. “Con la Medicina Sistémica hemos obtenido –nos aseguraría el doctor Meyer Magarici– extraordinarios éxitos terapéuticos en cáncer y condiciones crónicas tan diversas como artritis, diabetes, hiperplasia prostática, degeneración de mácula retiniana, sinusitis crónica, enfermedades tiroideas, hipertensión arterial, enfermedades autoinmunes (lupus, esclerodermia, esclerosis múltiple y artritis reumatoide), menopausia, disfunción sexual, infertilidad y psoriasis”.

“La Medicina Sistémica,cuyos preceptos han sido publicados por cierto por la Universidad de Oxford –afirma por su parte José Olalde- se puede validar a partir de la Termodinámica. El sistema biológico humano, en términos de Física Energética, se considera un sistema termodinámico abierto que realiza constantes intercambios de entropía positiva y negativa con el medio ambiente. La entropía equivale a desorden. También se define como la energía que no está disponible en el sistema. A mayor enfermedad pues, mayor entropía; es decir, menor energía disponible. En consecuencia, mientras más energía disponible tiene un sistema biológico menor es su entropía. Por ende, si incrementamos la energía disponible del sistema orgánico mediante la utilización de plantas medicinales (que le aportan entropía negativa al sistema a partir de la fotosíntesis) lograremos disminuir su entropía y, por ende, se generará una tendencia endógena en el sistema a sanar su enfermedad. Este es un concepto fundamental de la Medicina Sistémicay una de las razones fundamentales de su éxito clínico”.
Y los resultados, que al final son los que importan, parecen estar dándoles la razón.

Terminamos diciendo que la Medicina Sistémica fue presentada oficialmente ante la Subcomisión de Salud de la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral del Parlamento de Venezuela el pasado tres de marzo. Allí los representantes del Centro Médico Docente Adaptógenos, con José Olalde al frente, explicaron a las autoridades políticas del país los fundamentos de la misma y su decidida apuesta por los remedios herbarios como método terapéutico alternativo -o al menos complementario- a los tratamientos farmacológicos.

Y con seguridad porque las decenas de productos desarrollados ya por el equipo de José Olalde para el tratamiento de numerosas dolencias cuentan con los permisos sanitarios correspondientes. Y en ese sentido hay que dar a conocer una excelente noticia: algunos pueden ya adquirirse en España porque su venta es ahora legal en Europa.

 Antonio Muro


 Recuadro

Alerta de la FDA sobre el Prezista (Darunavir)

La FDA ha emitido recientemente una alerta en la que afirma que el Prezista(Darunavir), un antirretroviral utilizado –también en España- para el tratamiento del SIDA, es sospechoso de contribuir a lesiones hepáticas severas, incluyendo fallo hepático, destrucción de los tejidos del hígado, cirrosis, hepatitis e ictericia. Confirma así las reiteradas acusaciones hechas en ese sentido por los detractores de los antirretrovirales a los que se tildaba de poco serios.

El 9 de octubre del 2007 los acríticos medios de comunicación –se creen todo lo que les cuentan sobre el SIDA- acogieron su aparición en términos más que elogiosos. “Darunavir-podía leerse en uno de esos medios-,comercializado en España bajo el nombre de Prezista, ha sido presentado en rueda de prensa por diversos expertos que han defendido la ‘elevada barrera genética’de este medicamento ante el que es ‘muy difícil’ que el virus se haga resistente a pesar de las numerosas mutaciones que experimenta”. Es más, se aseguraba el éxito del tratamiento. “Los doctores han garantizado –recogía el mismo medio-que sus resultados son ‘duraderos en el tiempo’, algo que ha fallado en otros anteriores ya que al cabo de los meses los efectos benéficos iban desapareciendo”.

Ahora habría que añadir… “si el hígado de los pacientes no revienta antes”. Porque apenas unos meses después de su salida al mercado la FDA ya tiene que aconsejar a los profesionales de la salud que estén alerta por si aparecen síntomas de hepatotoxicidad, incluyendo fatiga inexplicable, anorexia, náuseas, ictericia, oscurecimiento de la orina e hígado dolorido. Y, por supuesto, recomienda que los pacientes con hepatitis B o C crónica sean controlados con mayor frecuencia. La FDA ha añadido que el fabricante del medicamento –Tibotec Therapeutics Inc– deberá incluir esta nueva información sobre la hepatotoxicidad de la droga en la ficha técnica.
De retirarlo del mercado sin más… ni hablar.


Mecanismos de acción de Inmunix plus

Componentesenergizantes

PANAX GINSENG Y
PANAX QUINQUEFOLIUS

Aumentan la síntesis de ATP por estimulación de la actividad de enzimas del ciclo de los ácidos tricarboxílicos y fosforilación oxidativa.

ELEUTHEROCOCCUS SENTICOSUS

Aumentan la síntesis de ATP por estimulación de la actividad de enzimas del ciclo de los ácidos tricarboxílicos y fosforilación oxidativa.

PFAFFIA PANICULATA

Sus ecysteroides aumentan la síntesis de ATP por estimulación de la actividad de enzimas del ciclo de los ácidos tricarboxílicos y fosforilación oxidativa.

SCHIZANDRA CHINENSIS

Aumenta la capacidad de generación mitocondrial de ATP debido a que mejora el estado antioxidante mitocondrial

RHODIOLA ROSEA

Activa la síntesis o resíntesis de ATP en la mitocondrial y estimula los procesos de regeneración energética

SHILAJIT

Aumenta la eficacia del proceso de fosforilación oxidativa

Componentes con actividad inmunoestimulante y anti-retroviral

CORIOLUS VERSICOLOR

Mejora la inmunidad celular, induce la expresión genética de varias citoquinas inmunomoduladoras y receptores de citoquinas. Inhibe la interacción entre VIH-1 gp 120 y el receptor inmovilizado CD4, inhibe la transcripatasa reversa recombinante VIH-1, e inhibe una enzima asociada a la glicosilación viral.

LENTINUS EDODES

Mejora la inmunidad celular, induce la expresión genética de varias citoquinas inmunomoduladoras y receptores de citoquinasInhibe la actividad de la transcriptasa reversa del VIH-1.Inhibe la infectividad y el efecto citopático del VIH-1. Bloquea las etapas iniciales de la infección por VIH en las células diana

GANODERMA LUCIDUM

Potente actividad inhibitoria contra la transcriptasa reversa del VIH-1 Significativa actividad anti- VIH -1 proteasa

GRIFOLA FRONDOSA

Mejora la fagocitosis, aumenta la citotoxicidad de los linfocitos NK. Aumenta la producción de IL-12 por los macrófagos Aumenta IL-10, ON e IFN-gamma

ECHINACEA PURPUREA Y E. ANGUSTIFOLIA

Inhibe la VIH-1 integrasa

ANDROGRAPHIS PANICULATA

Aumenta los niveles de linfocitos CD4(+) en individuos infectados por el VIH-1 Interfiere con la fusión celular inducida por el VIH, con la unión celular del VIH y con la replicación del virus Debido a sus propiedades inhibitorias de la proteasa, suprime el desdoblamiento de la envoltura de glicoproteina del VIH

ASTRAGALUS MEMBRANACEUS

Efectos inmunomoduladores e inmunorestablecedores, que aumentan la población de linfocitos T deprimida. Restaura las respuestas linfocíticas blastogénicas y las funciones inmunes deprimidas.

TABEBUIA AVELLANEDAE

Su principio activo, la Beta-lapachona, puede bloquear la replicación del VIH -1.

HYDRASTIS CANADENSIS

Su principio activo, la Berberina, inhibe la transcripatasa reversa del VIH-I.

SUTHERLANDIA FRUTESCENS

Contiene compuestos inhibitorios activos contra enzimas del VIH.

UNCARIA TOMENTOSA

Aumenta significativamente el recuento absoluto y relativo de linfocitos en pacientes con VIH

PETIVERIA ALLIACEA

Mejora la función Th1 y la actividad de los linfocitos NK).

SHARK CARTILAGE

Aumenta la relación CD4(+)/CD8(+)

HYDROCOTYLE ASIATICA

Actividad inmunomoduladora en relación a las respuestas humorales y celulares inespecíficas

VITEX AGNUS CASTUS

Modulador neuroendocrino La activación del sistema neuroendocrino resulta en modulación de las respuestas inmunes.

PANAX GINSENG

Mantiene o disminuye el recuento CD4 en pacientes infectados con el VIH-1-. Retarda el desarrollo de mutaciones resistentes a la zidovudina. Retarda la progresión de la enfermedad y la depleción de linfocitos CD4 en pacientes infectados con el VIH-1

PANAX QUINQUEFOLIUS

Acción inhibitoria sobre la transcriptasa reversa del VIH -1 Inmunomodulador: induce la producción de importantes citoquinas, gamma interferon y factor de necrosis tumoral

SCHIZANDRA CHINENSIS

Potente inhibidor de los efectos citopáticos del VIH -1. Inhibe la transcriptasa reversa del VIH-1

SHILAJIT

Sus ácidos fúlvicos y húmicos previenen la entrada del VIH a las células.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este reportaje aparece en
105
Mayo 2008
Ver número