El actual enfoque terapéutico del cáncer es inadecuado y anacrónico

ntermedia_132_02

Sumarios:


La tesis -sostenida durante décadas- de que el cáncer no es en realidad una patología única sino el nombre genérico que designa a un grupo de 200 enfermedades diferentes que requieren tratamientos distintos -agresivos, tóxicos y, en muchos casos, cancerígenos- comienza a ser seriamente cuestionada ¡en el propio seno de la Oncología! Así se planteó en el Primer Congreso internacional para la utilización de inhibidores de bombas de protones en el tratamiento del cáncer que organizado por la Sociedad Internacional para el Estudio de la Dinámica de Protones en el Cáncer (ISPDC) se celebró en Roma. Esta entidad, cuyo vicepresidente es el oncólogo español Salvador Harguindey, cuenta con numerosos investigadores de los cinco continentes y defiende un modelo unificador de interpretación del desarrollo del cáncer y los fenómenos tumorales en el que se considera básico entender -a fin de poder desarrollar nuevas terapias- que hay un denominador común en todos los casos: una evidente alcalinización intracelular unida a una acidificación extracelular.

Sumarios:

Hace ya más de 80 años Otto Warburg descubrió que las células cancerosas son capaces de vivir en un ambiente extracelular e intersticial intratumoral profundamente acidificado como consecuencia de la elevada producción de ácido láctico derivado de la glicólisis celular.

La concepción de la Sociedad Internacional para el Estudio de la Dinámica de Protones en el Cáncer deja obsoleto el actual modelo oncológico, “cada vez más desintegrado, caótico y decadente” en palabras del Dr. Salvador Harguindey.

Tanto el Dr. Salvador Harguindey como la ISPDC están convencidos de que la reversión del gradiente de protones en el cáncer es la característica principal que diferencia a todos los tumores malignos de las células y tejidos normales.

Todo indica que el principal factor de transformación de una célula normal en maligna es la anormal alcalinización de la misma inducida por la sobreexpresión de una o varias bombas de extrusión de protones.

La Sociedad Internacional para el Estudio de la Dinámica de Protones en el Cáncer ha decidido incrementar su protesta contra la actuación y motivación de las multinacionales farmacéuticas en el ámbito del cáncer.

“En la actualidad –denuncia el Dr. Salvador Harguindey– sólo en una de las grandes multinacionales farmacéuticas hay científicos reconocidos ocupando puestos de responsabilidad y decisión. Las demás deciden sus líneas de investigación anticancerosas -si es que pueden llamarse así- en función de los intereses de sus principales ejecutivos: economistas, abogados y otros burócratas”.

“El fracaso de la terapéutica antineoplásica –afirma el Dr. Harguindey- ha sido reconocido recientemente hasta por la revista Nature. Lo que recuerda la irónica frase del gran clínico norteamericano William Osler a principios del siglo anterior sobre la farmacopea: “Si tirásemos todos los medicamentos al mar sería mucho mejor para la humanidad… y mucho peor para los peces”. Aunque como sostiene el propio Harguindey eso no sea siempre cierto.

Este reportaje aparece en
132
132
Noviembre 2010
Ver número