El germanio orgánico, potente oxigenador celular

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El ingeniero químico japonés Kazuhiko Asai dedicó buena parte de su vida a la investigación del germanio, elemento escaso al que en ese momento nadie concedía importancia y que hoy, gracias a su trabajo, se considera no sólo fundamental para la salud sino para el planeta. Y es que el germanio orgánico oxigena y alcaliniza el organismo, aspecto vital ya que la acidificación y la falta de oxígeno en los tejidos es el terreno en el que se manifiestan todas las patologías.

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Kazuhiko Asai ha tratado ya en Tokio a decenas de miles de personas con todo tipo de patologías en su Clínica del Germanio.

Miles de japoneses han superado sus dolencias con la simple ingesta de germanio orgánico y por eso cada vez más profesionales, conocedores de los resultados, han empezado a utilizarlo en sus países.

El germanio orgánico es eficaz en cualquier patología y al ser inocuo puede consumirlo cualquiera -niños y ancianos incluidos- ya que jamás se ha observado efecto secundario negativo alguno.

El germanio orgánico es tanto donador como receptor de electrones y esa propiedad le permite el organismo llegar a la homeostasis al consumirlo permitiendo así recuperar el equilibrio y, por ende, la salud.

Convencido de que tenía que existir alguna forma orgánica y soluble del germanio que participara en la constitución biológica de plantas, setas y animales Kazuhiko Asai buscó el mejor compuesto durante años y finalmente lo halló: el sesquióxido de carboxietil-germanio.

Los alimentos en los que abunda el germanio orgánico son el ginseng, el ajo, la cebolla, el apio, el aloe vera, el brócoli, el ruibarbo, el chucrut, las bayas de goji, las algas, las semillas germinadas de soja, la alfalfa, el trigo sarraceno, el arroz integral, las hojas de rábano, la borraja y las setas cola de pavo, shiitake y champiñón común.

Para terapias intensivas en caso de necesidad puede recurrirse a los suplementos, especialmente a aquellos productos elaborados con sesquióxido de carboxietil-germanio o GE-132.

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Octubre 2010
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