El grupo especial para el cáncer de Estados Unidos denuncia el exceso de tóxicos ambientales

ntermedia_129_03

Sumarios:

El número de casos de cáncer que provoca la actual contaminación ambiental es mucho mayor de lo que hasta ahora se pensaba. Así lo denunciaría el Grupo Especial para el Cáncer encargado de asesorar al presidente de Estados Unidos sobre la enfermedad. Su informe señala que la exposición a los contaminantes ambientales –radiaciones, medicamentos, productos químicos industriales y de uso doméstico, etc.- es cada vez mayor y altera o interfiere diferentes procesos biológicos. Siendo los más perjudicados los niños, expuestos hoy desde edades muy tempranas a multitud de contaminantes.

Sumarios:

El informe del Grupo Especial para el Cáncer señala que la exposición a contaminantes ambientales –radiaciones, medicamentos, productos químicos industriales y de uso doméstico, etc.- es cada vez mayor y altera o interfiere diferentes procesos biológicos. Siendo los más perjudicados los niños, expuestos hoy desde edades muy tempranas a multitud de ellos.

Más de trece millones de personas morirán de cáncer en el 2030 según anunció recientemente la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer añadiendo que en esa fecha se diagnosticarán 21,4 millones de casos nuevos al año. Sin embargo la cifra podría ser mucho mayor si la contaminación ambiental deja sentir sus efectos acumulativos según el Grupo Asesor para el Cáncer del Presidente de Estados Unidos.

Cada vez más investigadores, médicos, biólogos, químicos, organizaciones ecologistas y medios de comunicación denuncian el peligro progresivo que representa para la salud la falta de control sobre las sustancias químicas que se hallan en el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos, las radiaciones a las que estamos sometidos y los objetos tóxicos que usamos y/o nos rodean.

“Le pedimos encarecidamente –le dicen a Barak Obama los miembros del Grupo Asesor para el Cáncer del presidente estadounidense– que use el poder de su cargo para eliminar los carcinógenos y otras toxinas de nuestros alimentos, agua y aire ya que aumentan innecesariamente los costes de salud, paralizan la productividad de la nación y devastan vidas estadounidenses”.

Existen miles de productos químicos y otras sustancias en uso que nunca han sido evaluados por lo que su carcinogenicidad se desconoce. Y tampoco se sabe prácticamente nada de la toxicidad de las miles de combinaciones posibles entre ellos. Asimismo se ignora su grado de carcinogenicidad en ambientes distintos.

Muchos productos que se comercializan legalmente pueden alterar la producción y función de las hormonas, inducir procesos inflamatorios, dañar el ADN afectando la expresión o supresión de determinados genes, impedir el normal funcionamiento del sistema inmune y provocar cáncer.

La mayoría de los nanomateriales, debido a su estructura y pequeño tamaño, pueden ser inhalados, ingeridos y absorbidos por la piel entrando en el torrente sanguíneo, penetrando en las células de todo el cuerpo -incluido el cerebro- y, quizás, interferir en los procesos del ADN.

Este reportaje aparece en
129
129
Julio - Agosto 2010
Ver número