El tratamiento del cáncer con el BIRM

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Diez años después de que el médico Edwin Cevallos ofreciera sin éxito a las autoridades sanitarias españolas el BIRM -un producto natural extraído de una planta amazónica- la revista Cancer Chemotherapy and Pharmacology publicó en junio de 2003 los excelentes resultados obtenidos en su utilización contra el cáncer de próstata. La investigación -impulsada por la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami- confirmaría que impide la multiplicación de las células cancerosas e, incluso, la metástasis. Esos resultados se observaron también en cultivos de células cancerosas de colon y recto así como en la leucemia.

Sumarios:

Un riguroso estudio científico constató “in vitro” que el BIRM no sólo inhibe la proliferación de células cancerosas sino que provoca su muerte por apóptosis. Los estudios en ratas demostraron además que reduce el crecimiento del tumor y la metástasis.

Hay al menos cuatro sustancias activas en el BIRM: tres con actividad citotóxica y una con actividad inhibitoria cuyo mecanismo aún se desconoce.

En España los enfermos de cáncer no suelen informar a sus médicos cuando siguen paralelamente tratamientos alternativos a los oficiales porque la mayor parte de los oncólogos regañan a quienes tal confiesan por “sucumbir a semejantes engaños”.

“El mundo actual –denuncia el Dr. Edwin Cevallos- posee hoy una estructura social, sanitaria y farmacéutica que ha maniatado hasta la libertad que tenía antes el médico para proceder según sus conocimientos y su conciencia, y que es a lo que está además obligado según su declaratoria hipocrática.”

La batalla para lograr el reconocimiento científico de la eficacia del BIRM ha sido dura ya que se ha visto frenada en muchas ocasiones por los grandes intereses comerciales.

“Les digo a los médicos –afirma el Dr. Edwin Cevallos- que el sueño de los alquimistas de este siglo ya está aquí porque el BIRM ha demostrado ser capaz incluso de convertirse en el principal enemigo del cáncer y el Sida”.

El BIRM es un producto de sabor agradable que carece de efectos indeseables, se tolera bien incluso en tratamientos de larga duración, no interactúa con otros medicamentos, pueden tomarlo personas de cualquier edad y mantiene su efecto estimulante e inmunomodulador de forma sostenida.

El BIRM hace eleva las defensas del organismo por lo que es útil en numerosas enfermedades, incluidas las consideradas incurables hasta hoy como el cáncer o el Sida.

El Dr. Cevallos apuesta en el caso del Sida por lo contrario de lo que hoy se está haciendo: defender la célula, protegerla, blindarla ante cualquier ataque. Con productos naturales que no ataquen los ya maltrechos organismos de los enfermos.

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Septiembre 2003
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