Enorme utilidad terapéutica de los factores de crecimiento en multitud de patologías

 

El Dr. Eduardo Anitua y su equipo de investigadores desarrollaron hace más de 10 años la utilización terapéutica de plasma rico en factores de crecimiento obtenido del propio paciente para estimular la regeneración de huesos, músculos o tendones, entre otros tejidos humanos. Un método efectivo que permite utilizar los recursos del propio organismo con resultados extraordinarios en numerosas patologías regenerando tejidos de forma eficaz, sin efectos secundarios y reduciendo notablemente el tiempo de recuperación de fracturas, lesiones musculares e intervenciones quirúrgicas de todo tipo.

El doctor Eduardo Anitua Aldecoa ha desarrollado una técnica de regeneración tisular -huesos, músculos, tendones…-tan eficaz que en muchos casos incluso reduce el tiempo de recuperación de las lesiones a la mitad. Sin efectos secundarios y sin que exista la posibilidad de que se produzcan reacciones alérgicas o transmisión de enfermedades ya que sólo se utiliza plasma enriquecido con factores de crecimiento extraído -de forma rápida y sencilla- de la sangre del propio paciente. Método que, por cierto, tiene patentado internacionalmente. Y si bien esta técnica se aplicó en un principio sólo en el ámbito de la Cirugía Oral y Maxilofacial, en la actualidad se emplea con éxito para tratar lesiones cutáneas, óseas, osteocondrales, musculotendinosas, articulares, corneales y vasculares así como en los tejidos nerviosos esperándose que en un futuro no muy lejano sea una herramienta terapéutica de elección para muchas disciplinas médicas. Es tal la importancia de este hallazgo y tal la eficacia de su aplicación que más de 20 países se han interesado por la patente de este descubrimiento con sello español. No en vano estimular de forma rápida y sin complicaciones la regeneración de tejidos humanos ha sido uno de los retos más buscados durante años por investigadores y científicos de todo el mundo.

PROMOVIENDO LA AUTOCURACIÓN

En la actualidad el doctor Anitua es Director Científico del Biotechnology Institute (BTI), laboratoriocon sede en el Parque Tecnológico de Vitoria (Álava) que cuenta con más de un centenar de trabajadores de los que la cuarta parte se dedica a la investigación. Hablamos de un equipo de especialistas que lleva más de veinte años desarrollando una extensa labor investigadora a nivel internacional, no sólo en el terreno de la implantología oral sino también en el de la biotecnología y la regeneración de tejidos. De hecho este equipo puede sentirse satisfecho -entre otras cosas- por haber sido el primero en el mundo en desarrollar y aplicar la terapia de plasma rico en factores de crecimiento logrando así uno de los avances mas importantes en el ámbito de la regeneración tisular de las últimas dos décadas.

-Quisiéramos agradecerle, en primer lugar, que haya accedido a mantener esta charla. Sabemos que es difícil para usted encontrar tiempo libre.

-Bueno, para mí es un placer. Estoy suscrito a su revista Discovery DSALUD y la considero un vehículo idóneo para transmitir a sus lectores la importancia de nuestras investigaciones, logradas por científicos españoles y que pueden suponer una auténtica revolución en el abordaje terapéutico de numerosas patologías.

-¿Podría afirmarse que estamos ante uno de los avances científicos más importantes de los últimos tiempos? ¿Son de verdad tan ilimitadas sus posibilidades terapéuticas?

-Honestamente, y con la debida prudencia, le diré que creo que estamos ante una muy buena noticia. Por un lado porque elplasma rico en factores de crecimiento -que de forma abreviada denominamos PRGF- permite tratar con éxito lesiones que hoy son inabordables con otros procedimientos ya que estimula la regeneración de todo tipo de tejidos, permite en muchos casos evitar la pérdida de la visión o la amputación de un miembro y reduce a la mitad en muchas ocasiones los tiempos de recuperación. Y además es fácil de obtener, no genera problemas de rechazo o alergia y se puede aplicar repetidamente sin problemas las veces que sea necesario hasta curar completamente la herida, lesión, quemadura, úlcera, etc. En cuanto a si sus posibilidades terapéuticas son ilimitadas le puedo decir que, aunque todo tiene un límite, llevamos 10 años dedicados a estudiar la aplicación del PRGF y aún hoy comprobamos cada mes nuevas aplicaciones exitosas. Tenemos ya varios ensayos clínicos terminados, cinco o seis en ejecución, varios estudios prospectivos publicados y un enorme trabajo por realizar porque, como digo, cada mes tenemos algún nuevo protocolo que hay que estudiar.

-Sabemos que han tratado ya más de 15.000 casos en el ámbito de la cirugía oral y más de 5.000 en Traumatología por citar sólo dos especialidades médicas.¿Cuál es el secreto para poder desarrollar en España una actividad de I+D tan intensa y exitosa?

-En nuestro caso el inconformismo y el trabajo acompañados de grandes dosis de curiosidad y constancia. Y, sin lugar a dudas, contar con un buen equipo de investigadores como el de nuestro instituto

-Una buena combinación, sin duda.

-Tales deben ser las pautas para poder avanzar en el ámbito de la investigación. Al menos así lo enseña mi propia experiencia. Verá, a mediados de la pasada década estábamos realizando una serie de investigaciones sobre la optimización de los injertos óseos que nos llevaron a observar la necesidad de conseguir una membrana biológica para compactarlos. Investigamos las posibilidades del plasma sanguíneo y comprobamos que no sólo podíamos obtener de él fibrina autóloga sino que además contenía también muchos otros elementos, entre ellos unas proteínas llamadas “factores de crecimiento” que podían resultar muy útiles.

-Proteínas bien conocidas hoy pero no hace 20 años…

-Así es. En aquellos años sólo unos pocos investigadores clínicos trabajaban con técnicas de obtención de fibrina autóloga a partir de volúmenes de 450 a 500 mililitros de sangre. Para nosotros, que nos dedicábamos casi en exclusiva a la cirugía oral y maxilofacial, esa técnica era inviable porque suponía extraer del paciente un volumen excesivo de sangre para reparar -por ejemplo, una extracción dentaria- y porque para coagular las plaquetas y obtener de ellas los factores de crecimiento se utilizaba trombina de origen bovino, sustancia que estaba prohibida en Europa. Así que no nos conformamos porque estábamos convencidos de la utilidad terapéutica de aplicar el plasma rico en factores de crecimiento y a obtenerlo dedicamos un gran esfuerzo.

-Y así llegaron al Sistema PRGF (Plasma Rich in Growth Factors, es decir, Plasma Rico en Factores de Crecimiento) diseñado y patentado por usted en 1999 que permite obtener con pequeñas cantidades de sangre del paciente plasma con una gran concentración de factores de crecimiento, completamente autólogo, sin el uso de hemoderivados externos, que activa numerosas funciones biológicas y que ha demostrado ser terapéuticamente eficaz para regenerar y renovar tejidos humanos de todo tipo. Pero vayamos por partes si nos lo permite a fin de ilustrar al lector no versado en esta materia. Comencemos por los factores de crecimiento. ¿Qué son exactamente?

Le diré, ante todo, que constituyen un arsenal terapéutico aún por explotar. Hablamos de proteínas solubles producidas y secretadas por las células del organismo aunque se encuentran en mayor proporción en las plaquetas (concretamente en sus gránulos alfa), en los macrófagos y en el plasma sanguíneo. Hasta ahora se conocen unos 20 factores de crecimiento que desempeñan funciones esenciales en los complejos procesos de reparación y regeneración de tejidos y en la formación de tejido nuevo.

-¿Y cuáles son esas funciones?

-Sabemos que estas proteínas intervienen en la comunicación celular pues transmiten su información al interaccionar con los receptores situados en la membrana celular. Asimismo actúan simultáneamente en distintos tipos celulares y desencadenan efectos biológicos como la migración celular dirigida (desplazamiento al que llamamos quimiotaxis), la proliferación y la diferenciación celular, la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), etc. Todos ellos son acontecimientos fundamentales en la reparación y regeneración tisular. De lo que se trata, en definitiva, es de imitar y optimizar con el PRGF los mecanismos fisiológicos de reparación que se ponen en marcha espontáneamente en todos los tejidos tras una lesión, ya sea causada por un traumatismo, un tratamiento quirúrgico o una enfermedad. Pero es que además hemos logrado concretar que cada factor de crecimiento tiene una o varias actividades específicas de vital importancia.

-De esos 20 factores de crecimiento distintos que se conocen hasta la fecha, ¿cuántos y cuáles contiene el PRGF que está empleando para regenerar todo tipo de tejidos?

-Verá, nosotros estamos estudiando la acción de todos ellos. Por ejemplo, el PDGF (Factor de Crecimiento Derivado de las Plaquetas) es liberado durante la desgranulación de las plaquetas y entre sus actividades destacan que estimula la proliferación celular y la quimiotaxis de fibroblastos, neutrófilos y macrófagos. Además las células del tejido conectivo de la región tratada responden a este factor iniciando un proceso de replicación más rápido. Otro de los factores que utilizamos es el TGF- ß (Factor de Crecimiento Transformante tipo beta 1) que es el factor más versátil de todos y que tiene propiedades biológicas muy complejas. Por ejemplo, es un potente regulador multifuncional de la actividad celular, posee actividad antiinflamatoria, induce la formación de la matriz extracelular, tiene un importante papel en la remodelación homeostática de los tejidos y está implicado en la regulación, reparación y regeneración tisulares.

-También utilizan el Factor de Crecimiento Epidérmico (EGF) que, por lo que tenemos entendido, fue el primero que se descubrió.

-Sí, en concreto en 1960. Esta proteína tiene capacidad para inducir la proliferación de queratinocitos y fibroblastos y para estimular la angiogénesis. Se ha comenzado a utilizar para la cicatrización de quemaduras, aplicaciones post-peeling o incorporados a los cosméticos. También estimula la angiogénesis el VEGF o Factor de Crecimiento Vascular Endotelial. Además activa la proliferación de células endoteliales, favorece la migración celular, inhibe la apóptosis y está implicado directamente en la revascularización de tejidos dañados.

-Aún quedan otros factores: el IGF-I o Factor de Crecimiento Insulínico tipo I, el bFGF o Factor de Crecimiento Fibroblástico Básico y el HGF o Factor de Crecimiento Hepatocítico. ¿Cuáles son las actividades biológicas de estos elementos?

-Los IGF-I estimulan la síntesis de proteínas de la matriz extracelular, regulan la formación de tejido óseo y cartílago, son quimiotácticos y además potencian la acción de otros factores de crecimiento. En cuanto a los bFGF sabemos que favorecen la angiogénesis y que regulan la reparación celular y la remodelación de tejidos. El HGF son factores multifuncionales que estimulan la motilidad celular e inducen las síntesis de proteasas.

-En definitiva, una amplia relación de funciones trascendentales desempeñadas por esos factores de crecimiento que, por tanto, constituyen un importante arsenal terapéutico. Y además fácilmente accesible porque a fin de cuentas fluye por nuestros propios vasos sanguíneos.

-Así es. Basta extraer una pequeña cantidad de sangre al paciente para que éste pueda beneficiarse de las sustancias curativas de su propia “farmacia” natural. Y lo que lo hace más interesante es que sirve para evitar procedimientos quirúrgicos en casos muy graves, para mejorar en situaciones de patologías crónicas o para acelerar los procesos de cicatrización y curación tras una cirugía, por ejemplo. En fin, es una posibilidad terapéutica que resulta eficaz donde otras no lo han sido, que no provoca problemas de rechazo o riesgo de contagio, que económicamente es asumible y que puede ser útil en varias disciplinas médicas.

OBTENCIÓN DEL PLASMA RICO EN FACTORES DE CRECIMIENTO

-¿Y cómo obtienen el plasma rico en factores de crecimiento?

-De forma muy sencilla. Basta extraerle al paciente una pequeña cantidad de sangre que se recoge en unos tubos específicos que contienen un anticoagulante –en concreto, citrato sódico- a fin de que capten los iones de calcio y no coagule. Y después se efectúa un breve centrifugado con lo que la sangre se separa en diferentes fracciones plasmáticas. Luego nosotros utilizamos una fracción específica de este plasma, en concreto la de mayor contenido en plaquetas.

-Entiendo. ¿Y qué se hace con esa fracción concreta una vez separada del resto?

-Añadirla cloruro cálcico para activar las plaquetas y la protombina autóloga y transformar el fibrinógeno en fibrina. Poco a poco el plasma inicia así un proceso dinámico de coagulación y a los cinco minutos se forma un coágulo de fibrina de color blanquecino donde están contenidos los factores de crecimiento plaquetarios que se han ido liberando de los gránulos alfa durante la agregación plaquetaria. Con ello termina el proceso de preparación.

-¿Y cuánto tiempo discurre entre la extracción de la sangre y la obtención del plasma rico en factores de crecimiento?

-No más de 20 minutos. Pero una de las principales ventajas de esta técnica es que además de trabajar con cantidades pequeñas de sangre podemos ralentizar la liberación del contenido de los gránulos alfa para permitir que actúen allí donde los hemos colocado. Así, por ejemplo, dependiendo del caso que se vaya a tratar podemos formar el coágulo in vitro para su posterior aplicación, o bien in situ aplicando el plasma recién activado, todavía en fase líquida, para que coagule en el mismo lugar de la lesión.

-Tenemos entendido que la aplicación en forma gelatinosa o en forma líquida dependerá también del tipo de tejido sobre el que se vaya a aplicar el PRGF. ¿Es así?

-Sí, cuando estamos tratando un tejido óseo lo solemos aplicar en forma de gel, es decir, coagulado, y en muchos casos mezclado con hueso autólogo o con algún biomaterial. Si el coágulo plaquetario se mezcla con partículas de hueso se liberan los factores de crecimiento que se encargan de estimular la regeneración ósea en ese lugar. En cambio, cuando el PRGF se va a aplicar para cicatrizar o regenerar piel, tendón, ligamentos, músculo o cartílago lo utilizamos en forma líquida infiltrada directamente en el lugar de la lesión.

-¿Qué efectos inmediatos se producen en la lesión cuando se aplica el plasma rico en factores de crecimiento?

-Tenga en cuenta que este plasma es un cóctel de señales celulares y que está compuesto por factores de crecimiento con funciones diversas, como comenté anteriormente. Así, por ejemplo, el factor de crecimiento vascular endotelial tiene un efecto muy potente para estimular la revascularización de los tejidos y es un excelente medio para aportar nutrientes a la lesión. Como respuesta inmediata a las señales que proporcionan estos factores se produce lo que se conoce como activación celular que pone en marcha una serie de procesos que estimulan al organismo para que sustituya los tejidos, deteriorados o destruidos por tejido regenerado o nuevo en un tiempo más reducido que siguiendo los métodos tradicionales. A este respecto se ha observado que a los cinco días de la aplicación del PRGF hay, dependiendo del tejido, hasta cuarenta veces más células trabajando en la zona tratada –es decir, reconstruyéndola, cicatrizándola, regenerándola y, en definitiva, curándola- que si se hubiera seguido el protocolo convencional. Pero es que además de estos factores de crecimiento, la preparación de PRGF contiene fibrina en forma de coágulo o malla que facilita la proliferación y adhesión celulares y no produce inflamación. Por otra parte su estructura tridimensional favorece la angiogénesis en su interior y presenta la ventaja añadida de que se reabsorbe una vez que ha servido como molde para la regeneración de tejidos.

-¿Esa activación celular que desencadena y acelera los procesos de regeneración tisular se produce en cualquier tipo de tejido?

-Sí. Los factores de crecimiento activan las células en cualquier tejido, órgano o sistema donde se apliquen. Como sabe, la primera aplicación del PRGF fue en cirugía oral para regenerar tejido óseo alrededor de los implantes dentales y reducir así su tiempo de consolidación. Luego lo fuimos aplicando en fracturas maxilares y en fracturas óseas de otras áreas del cuerpo. Con posterioridad lo hemos utilizado para tratar lesiones musculares, tendinosas, lesiones articulares, diferentes tipos de úlceras de piel o corneales y en innumerables cirugías siempre con el fin de reparar con mayor eficacia los tejidos dañados. Se puede aplicar donde quiera que haya que estimular la regeneración de un tejido. Por eso a día de hoy podemos decir que cada mes ampliamos sus aplicaciones, ya de por sí numerosas.

-¿Y es cierto que la utilización de factores de crecimiento puede evitar incluso amputaciones de miembros?

-Así ha ocurrido ya en varios casos en los que se iba a amputar un pie e incluso una pierna porque el paciente padecía una pseudoartrosis, lesiones vasculares, etc. En manos expertas y añadiendo el PRGF en el plan de tratamiento se han podido recuperar los tejidos y evitar tan dramáticas medidas. ¡Y todo ello utilizando exclusivamente las proteínas autólogas –es decir, propias- de cada paciente!

APLICACIONES TERAPÉUTICAS MULTIDISCIPLINARES

-En suma, que si bien inicialmente el PRGF fue concebido como apoyo a la cirugía oral -de la que usted es especialista- sus innegables ventajas terapéuticas se han ido abriendo a campos tan dispares como la cirugía ortopédica, la cirugía plástica, reconstructiva y estética, la oftalmología, la cirugía vascular o la dermatología, por citar sólo algunas. Algo realmente trascendente porque la estimulación de la regeneración de tejidos era uno de los retos más perseguidos y anhelados por especialistas de muy variadas áreas terapéuticas. Permítanos pues que le preguntemos por la especialidad donde hay más experiencia acumulada, la cirugía oral, maxilofacial e implantología que usted practica. ¿Qué resultados obtiene hoy?

-En cirugía oral y maxilofacial utilizamos el PRGF desde hace diez años. Y hemos conseguido, por ejemplo, que una extracción dentaria cicatrice de manera mucho mas rápida y predecible con lo que disminuyen no sólo las molestias sino también -y esto es muy importante- los riesgos de infección, especialmente elevados en los casos de fumadores y personas diabéticas. También se ha comprobado que los alvéolos (las cavidades existentes en el maxilar y la mandíbula donde se alojan las raíces de las piezas dentarias) se regeneran de una forma mucho más eficaz y en un periodo de tiempo notoriamente más breve con las consiguientes ventajas que ese hecho reporta. Además hemos desarrollado la primera superficie bioactiva para los implantes dentales…

-Disculpe que le interrumpa. ¿Puede explicar qué es una “superficie bioactiva”?

-Es el nombre que damos a la superficie de los implantes BTI –desarrollados por nuestro laboratorio- cuando aplicamos factores de crecimiento. Habíamos observado que los implantes en hueso de pobre calidad presentaban porcentajes de fracaso elevados y pensamos que el PRGF podría ser útil para evitarlo. Y estábamos en lo cierto. Lo que hemos hecho ha sido utilizar el plasma recubriendo el implante para favorecer la oseointegración y así reducir la posibilidad de fracaso. Para comprobarlo hicimos un estudio en animales y observamos que el empleo de PRGF mejora en un 136% la aposición ósea a los dos meses. Es decir, la adherencia del hueso es 2,6 veces superior a lo que sería normal sin utilizar el plasma en el mismo periodo de tiempo. Así, en un estudio ya publicado sobre más de 5.000 implantes y cuatro años de seguimiento los resultados son del 99,5% de éxito. Le puedo decir que estos excelentes resultados no se habían obtenido nunca –al menos no se habían descrito en la literatura médica hasta nuestra publicación- por lo que suponemos que harán cambiar muchos protocolos quirúrgicos en el mundo de la implantología. Piense, por poner un ejemplo, que hoy día personas completamente desdentadas pueden disponer de dientes provisionales ¡en un solo día! Siempre, por supuesto, después de un exhaustivo estudio.

-¿El plasma se puede utilizar también para tratar lesiones óseas, osteocondrales musculotendinosas, etc.?

-En efecto. Cuando se aplica el PRGF en casos de traumatología observamos que se acortan los tiempos de recuperación y que puede acelerar la rehabilitación. Y otro tanto ocurre cuando se emplea para tratar casos de consolidación de implantes de todo tipo, injertos o fijación de prótesis. Además se observa una disminución significativa de la inflamación.

-¿Cuándo empezó a utilizarse el PRGF en traumatología?

-Hace cinco años, cuando comenzamos a trabajar con el doctor Mikel Sánchez, jefe del Servicio de Traumatología y Medicina del Deporte de la Clínica Nuestra Señora de la Esperanza de Vitoria. En un principio tratamos casos de difícil solución o para los que habían fracasado otros abordajes terapéuticos. Incluso en estas complicadas situaciones –casi desesperadas- los resultados fueron tan sorprendentes para todos que creamos un equipo de trabajo y hemos desarrollado protocolos para el tratamiento de lesiones musculares, tendinosas, de ligamentos, de cartílago, fracturas óseas, injertos, consolidación de prótesis, etc. Con esta técnica se están obteniendo resultados muy esperanzadores y se reducen los tiempos de recuperación de lesiones musculares, articulares, tendinosas y óseas que, por ejemplo, ya son cientos los deportistas de élite que han optado por el PRGF para tratar sus lesiones y volver cuanto antes a su actividad profesional.

-También sabemos que en el ámbito de la Oftalmología se está empleando su descubrimiento para tratar úlceras, queratitis y perforaciones corneales -entre otras dolencias oculares- con tales resultados, que en algunos casos se ha logrado evitar el trasplante de córnea e, incluso, que haya pacientes que han recuperado la visión perdida. Hablamos del estudio que se efectuó en el Instituto Oftalmológico Vissum de Alicante sobre el que publicamos un reportaje en el nº 71 de la revista.

-Lo leí. Y me alegra que haya trabajos de investigación efectuados por compañeros de otras especialidades que aprovechen nuestro desarrollo. Todo lo que sirva para ayudar a las personas con problemas de salud será siempre bien recibido. En la actualidad tenemos numerosos acuerdos de colaboración con centros de muy distintas especialidades.

-¿Y en Cirugía Vascular los resultados son tan satisfactorios?

-Así es. Creo que incluso más espectaculares porque son más fáciles de constatar y se aprecian a simple vista. Por poner un ejemplo le contaré el caso de un paciente de 73 años que hemos tratado. Tenía una prótesis de rodilla, problemas vasculares, diabetes y una úlcera en la piel que tras ocho meses de tratamiento no había cicatrizado. Pues bien, como se puede apreciar en esta secuencia de imágenes (véalas el lector junto a estas líneas) la evolución fue tal que a las 7 semanas de iniciar el tratamiento con PRGF la curación de la úlcera era total y no se habían presentado ningún tipo de complicaciones.

-Y en Dermatología, ¿cuál es su utilidad?

-Los factores de crecimiento regulan la remodelación de la epidermis y de la dermis e influyen en la apariencia y textura de la piel. Con ellos se provoca la regeneración celular y la piel mejora porque los factores de crecimiento producen una mayor y más rápida revascularización de la misma. Además estimulan la producción de glicosaminoglicanos, fibras colágenas y elásticas necesarias para sustituir las estructuras alteradas por el envejecimiento. En el caso de la piel los resultados resultan aún más espectaculares porque se aprecian fácilmente.

-¿Qué es lo que se puede apreciar?

-Los cirujanos estéticos que lo aplican, tras infiltración subcutánea, refieren que al cabo de unas semanas se puede observar un aumento del grosor, se recupera la consistencia elástica, mejora la revascularización y aumenta la tersura de la piel.

-Por lo que dice el PRGF es una herramienta poderosísima para la cirugía plástica, reconstructiva y estética. ¿También se emplean los factores de crecimiento en este campo?

-Se emplean para acelerar los tiempos de cicatrización de quemaduras, en cirugías de todo tipo y para favorecer la consolidación de injertos de piel. En estética se emplean, entre otras razones, porque favorecen la reepitelización, disminuyen las molestias y mejoran los resultados tras la realización de cualquier peeling.

-Sin olvidar que al ser autólogo no produce alergias ni rechazo…

-Cierto. Lo que permite afirmar que, en principio, no existe ninguna contraindicación absoluta ya que lo que se utilizan son proteínas del propio paciente. Por eso es útil para cualquier persona -independientemente de su edad o condición- aunque es especialmente recomendable como tratamiento de elección entre los pacientes de edad con alguna patología y entre las personas de grupos de riesgo como los fumadores, los diabéticos o los pacientes inmunodeprimidos.

-Y encima, si no estamos equivocados, se trata de un tratamiento de coste muy reducido porque la “materia prima” es la propia sangre del paciente.

-Al obtener la materia prima del propio paciente partimos de costes muy asumibles pero hay que tener en cuenta que es un acto médico que hay que realizarlo en un ambiente estéril y con un equipo apropiado.

-Tenemos entendido, por ejemplo, que en Traumatología cada aplicación del plasma puede suponer unos 300 euros. ¿Es así?

-Pues no puedo confirmárselo pero si es así es un precio mucho más asequible y razonable que el de otras técnicas.

-Y conociéndose la utilidad terapéutica de los factores de crecimiento desde hace tantos años, ¿por qué hay que seguir acudiendo a la medicina privada para poder beneficiarnos de ellos?

-Bueno, algunos hospitales de la red pública los están ya utilizando desde hace algunos años en especial en nuestro entorno pero aún son pocos. Personalmente creo que la Sanidad Pública no es realmente consciente de las posibilidades de esta técnica. Hará falta un esfuerzo de divulgación y formación para que se entienda y valore su dimensión. Además puede reducir de forma importante el gasto sanitario. En fin, nosotros seguiremos realizando ensayos clínicos en varias especialidades y elaborando protocolos a fin de que, bien a través de la sanidad pública, bien de la privada, los pacientes puedan seguir beneficiándose de su aplicación.

-¡Suerte! Confiemos en que la ponencia que va a ofrecer en el I Congreso Internacional sobre Medicina de Vanguardia que nuestra revista organiza en Madrid en mayo contribuya a ello. Gracias, doctor.

-Ha sido un placer.

 

L. J.

 


 

Ventajas del uso terapéutico del plasma enriquecido con factores de crecimiento oPRGF

-Basta una pequeña cantidad de sangre (entre 5 y 40 cm3) y la preparación es inmediata (de 15 a 20 minutos).
-Posibilita la actuación conjunta de múltiples factores de crecimiento al mismo tiempo.
-Es un producto autólogo -es decir, procede del propio cuerpo del paciente- lo que evita el riesgo de transmisión de enfermedades así como la aparición de rechazos o alergias.
-Incrementa la vascularizacion de tejidos a través de la promoción de la angiogénesis.
-Proporciona un agente hemostático biocompatible, efectivo y seguro.
-Es reabsorbido por el cuerpo en unos días iniciando una regeneración local.
-Es quimiotáctico para múltiples linajes de células (la quimiotaxis es la tendencia de las células a moverse en direcciones concretas por la influencia de determinados estímulos químicos).
-Sirve para compactar injertos o bio-materiales facilitando la manipulación y las reconstrucciones estructurales.
-Acelera la regeneración de tejido blando, inicia y acelera la oseointegración de un implante en el hueso.
-Acelera los procesos de renovación y reparación de tejidos (piel, tendón, hueso, músculo, ligamento, cartílago, etc.).
-Promueve una epitelización más rápida. A los 5 días la cantidad de células que actúan en la herida puede ser de hasta 40 veces superior a las que actuarían con el procedimiento normal.
-Su uso en combinación con injertos aumenta la tasa de éxito.
-Su utilización no provoca inflamación de los tejidos donde se aplica. Antes bien, reduce su intensidad y duración.
-No produce dolor ni ningún otro efecto secundario y minimiza las molestias del paciente.
-Al favorecer una cicatrización más rápida disminuye las posibilidades de infección.
-Se puede repetir el tratamiento tantas veces como sea necesario.
-Es más barato y eficaz que las proteínas sintéticas.

 


 

Indicaciones terapéuticas

El plasma enriquecido con factores de crecimiento o PRGF está indicado en:

-Cicatrización de úlceras de origen vascular.
-Consolidación de fracturas óseas.
-Consolidación de injertos.
-Fijación de prótesis (cadera, rodilla, etc.)
-Implantes dentales.
-Lesiones y roturas de ligamentos.
-Lesiones y roturas musculares.
-Lesiones y roturas tendinosas.
-Queratitis, úlceras y perforaciones cornéales.
-Tratamiento de quemaduras, heridas y lesiones de la piel.
-Regeneración de la piel envejecida

 


 

¿Quién es el doctor Eduardo Anitua Aldecoa?

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca obtendría el Doctorado en la Universidad de Valencia. Se especializaría en Estomatología en la Universidad del País Vasco continuando sus estudios en Estados Unidos (Filadelfia, Nueva York, Miami, San Francisco, Chicago) y Europa (Italia, Alemania, Francia y España). Realizó un post-grado en Prótesis y Oclusión en el Pankey Institute de Florida (EEUU). Miembro activo de numerosas sociedades científicas nacionales e internacionales. Autor de cinco libros sobre innovadoras técnicas de la especialidad y de más de cincuenta artículos en revistas nacionales y de ámbito internacional (Trends in Biotechnology, Thrombosis and Haemostasis, Clinical oral implant research, Practical procedures & aesthetic dentistry, The international journal of oral&maxillofacial implants, Journal of oral implantology, Journal of Biomedical Materials Research, Journal of Orthopaedic Research, etc.).Ha dictado más de trescientos cursos y conferencias en congresos tanto nacionales como internacionales en todo Europa, Estados Unidos, Sudamérica y Asia, sobre Regeneración Tisular Implantes, Prótesis y Estética Dental. Director del programa de Formación Continuada en Implantología y Rehabilitación Oral que se imparte en España y en varios Países del Mundo (México, Italia, Alemania…) Profesor invitado en numerosas universidades españolas y extranjeras. Especialista enImplantología y Rehabilitación Oral tiene su consulta privada en Vitoria. Es Director Científico del Biotechnology Institute, laboratorio quedesarrolló la técnica de Factores de Crecimiento Plasmáticos cuyas patentes posee en el ámbito internacional.
 

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83
Mayo 2006
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