¿Es el déficit de magnesio causa de patologías cardiovasculares?

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Los principales factores de riesgo cardiovascular conocidos -el exceso de colesterol y triglicéridos, la acumulación de placas en las arterias y su endurecimiento por calcificación de los tejidos blandos así como la presión arterial alta- pueden deberse básicamente a un déficit de magnesio. Así lo asevera al menos la investigadora Andrea Rosanoff tras analizar durante más 10 años los numerosos estudios realizados desde 1937 para averiguar si las conclusiones en ese sentido a las que llegó hace más de 40 años la doctora Mildred Seelig eran correctas. Y, como es obvio, si tiene razón tanto los diagnósticos actuales como los tratamientos preventivos y terapéuticos que hoy se ofrecen deberían replantearse por completo.

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El magnesio regula las proteínas que facilitan la relajación muscular, modula el transporte transmembrana del calcio, el sodio y el potasio, controla la regulación del metabolismo de la energía dependiente de las vías citoplásmica y mitocondrial y regula los procesos de fosforilación oxidativa.

El déficit de magnesio puede afectar negativamente a la bomba sodio-potasio y provocar concentraciones indeseadas de sodio en el interior de la célula, facilitar que en las arterias se depositen más fácilmente elementos vasoconstrictores, dificultar las respuestas a los vasodilatadores y promover el cierre de los vasos dando lugar a una mayor presión arterial.

Estudios recientes muestran que aumentar la ingesta de calcio -bien con los alimentos, bien con suplementos- sin aumentar de forma paralela y equilibrada la de magnesio puede dar lugar a problemas cardiacos.

La absurda obsesión de los médicos de promover la suplementación con calcio sin la correspondiente ingesta aumentada de magnesio está conduciendo a inesperadas situaciones patológicas.

Un reciente trabajo publicado en 2012 en Heart indica que el aumento de la ingesta de calcio “podría no otorgar beneficios cardiovasculares importantes” y sí en cambio “aumentar el riesgo de infarto de miocardio”.

Los suplementos de calcio sin la administración conjunta de vitamina D se asocian a un mayor riesgo de infarto de miocardio.

Para que la glucosa entre en las células se necesita insulina ¡pero también magnesio! Y todo indica que su déficit contribuye a que haya “resistencia a la insulina”… ¡si no es la causa directa!

Según las investigadoras Andrea Rosanoff y Mildred Seelig la causa de algunos de los principales factores de riesgo cardiovascular –exceso de colesterol y triglicéridos, hipertensión arterial y diabetes tipo II- puede estar ¡en un déficit de magnesio!

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Mayo 2013
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