La berberina, principio activo de muchas plantas, es eficaz en varias patologías

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La berberina es un alcaloide que se encuentra presente como principal principio activo en varias plantas medicinales utilizándose inmemorialmente en todo el mundo por sus propiedades antibacterianas, antivíricas, antifúngicas y antiparasitarias; pues bien, los actuales estudios científicos no solo han confirmado esas propiedades terapéuticas sino que han constatado otras muchas ya que es antiinflamatoria e hipocolesterolemiante además de proteger el cerebro, el corazón, el hígado y el páncreas siendo por ello útil en numerosas patologías; desde el alzheimer al cáncer pasando por la diabetes, la esteatosis hepática, los problemas cardiovasculares, la candidiasis, los ovarios poliquísticos o el acné. Es más, sus propiedades anticancerígenas están fehacientemente constatadas.

La berberina es un alcaloide -una sal orgánica que contiene amonio como la cafeína, la quinina y muchas otras- que se encuentra en las raíces, rizomas, tallos y cortezas de muchas plantas cuyas propiedades terapéuticas se conocen desde hace milenios. Especialmente las del genero berberis –de la familia de las berberidáceas– entre las que la más conocida y usada en Europa es probablemente el agracejo (Berbeis vulgaris) -cuyas bayas son comestibles- para los problemas hepato-biliares. En América destacan tres: la mahonia (Berberis aquifolium) -usada para problemas digestivos-, el sello de oro (Hydratis canadensis) -como antibiótico natural- y el calafate (Berberis microphylla), arbusto andino de la Patagonia argentina cuyas raíces son ricas en berberina. En la India -sobre todo en los valles del Himalaya- la que destaca es la Berberis aristata, arbusto de bayas igualmente comestibles cuya raíz utiliza ancestralmente la Medicina Ayurvédica para los problemas urinarios. E igualmente rica en berberina es la Huang Lian (Coptis chinensis) utilizada en la Medicina Tradicional China desde hace milenios por sus efectos bactericidas, antifúngicos y antiparasitarios que se recomienda especialmente para los problemas gastrointestinales. De hecho se trata de una de las 50 plantas medicinales fundamentales tanto de la Medicina Tradicional China como de la Medicina Kampo japonesa. En suma, todas ellas -y otras muchas- tienen numerosas propiedades terapéuticas que en buena medida se deben a su riqueza en berberina, alcaloide que lleva por eso años estudiándose en multitud de dolencias.

¿Y a qué se debe? Pues a que la berberina estimula la fosforilación -mecanismo básico de transporte de energía desde donde se produce hasta donde se necesita- de la enzima AMPK (proteína-quinasa activada por adenosín monofosfato), complejo enzimático activado por la kinasa LKB1 que participa en la generación de moléculas de adenosín trifosfato (ATP) o, lo que es lo mismo, en la producción de energía (lea en nuestra web –www.dsalud.com– el artículo que con el título La molécula de la vida apareció en el nº 20).

Y esto es importante porque la producción de AMPK por las células se ve enormemente reducida cuando el organismo se acidifica por un excesivo consumo de azúcares, grasas saturadas, alcohol y otros tóxicos así como por el sedentarismo. Siendo ello de hecho lo que lleva a sufrir casi todos los problemas de salud que aquejan hoy al ser humano y de ahí que para sanar haya ante todo que modificar el estilo de vida. Dicho esto no es menos cierto que la ingesta de berberina puede ayudar en muchas dolencias como vamos a explicar a continuación dando a conocer algunos de los numerosos trabajos publicados que así lo han constatado.

ANTIBIÓTICA

La berberina inhibe la secreción de entero-toxinas por la Escherichia coli -abreviadamente E. coli- y la Vibrio cholera -bacterias causantes de gastroenteritis y diarreas al irritar el epitelio intestinal- hasta un 70%; así lo constataron al menos en ratones los doctores R. B. Sack y J. L. Froehlich en un trabajo que publicaron en 1982 en Infection and Immunity

E inhibe la síntesis de proteínas adhesivas en las membranas externas de la E. coli impidiendo que puedan pegarse al epitelio intestinal lo que explica su actividad antidiarreica; siendo igualmente eficaz en las infecciones del tracto urinario. Al menos así acaece in vitro según explicaron los doctores de la Universidad de Tennessee (EEUU) D. Sun, S. N. Abraham y E. H. Beachey en un trabajo publicado en 1988 en Antimicrobial Agents and Chemotherapy. Y ello hace a la berberina preferible a los antibióticos ya que éstos no distinguen entre bacterias benéficas y patógenas.

Es más, se ha constatado que es eficaz en casos de tracoma, inflamación de la conjuntiva causada por la Chlamydia trachomatis, bacteria que ha infectado ya a unos 80 millones de personas en los países tropicales más pobres y llevado a la ceguera al 1%. Es verdad que hoy se trata eficazmente con antibióticos locales y sistémicos pero mucha gente no puede acceder a ellos por aislamiento o situación económica y podría pues recurrir a ella. A fin de cuentas un equipo del All India Institute of Medical Sciences de Nueva Delhi (India) encabezado por el doctor P. K. Khosla trató con berberina a 32 personas con tracoma y ésta resultó ser más activa que un conocido antibiótico: la sulfacetamida. El trabajo se publicó en 1992 en Revue Internationale du trachome et de pathologie oculaire tropicale.

ANTIFÚNGICA

Los principales trabajos sobre los efectos antifúngicos de la berberina se hicieron con enfermos de candidiasis. El primero lo efectuó in vitro un grupo de investigadores chinos del Military Institute of Chinese Materia Medica dirigido por el doctor Yanling Zhao y constató su eficacia frente a la Candida albicans; se publicó en 2010 en Journal of Thermal Analysis and Calorimetry. El segundo lo realizó un grupo de científicos de la Second Military Medical University de Shanghai (China) dirigido por el doctor D. D. Li y tras varios experimentos concluyó que la mejor manera de afrontar una candidiasis es combinar fluconazol -un fármaco de síntesis- y berberina. El trabajo apareció en 2013 en Antimicrobial Agents Chemotherapy.

ANTIPARASITARIA

Hay varios trabajos que demuestran la acción antiparasitaria de la berberina -incluso ante parásitos muy peligrosos- pero vamos a destacar solo dos ya que resumen su eficacia frente a las infecciones de protozoos cono la Entamoeba histolytica, la Giardia lambia y la Trichomonas vaginalis. Hablamos del publicado en 1991 en Annals of Tropical Medicine and Parasitology por un equipo de la Tokai University de Japón dirigido por el doctor Y. Kaneda según el cual la berberina desarrolla vacuolas con función fagocítica en el interior de esos parásitos que terminan destruyendo sus cromosomas.

Seis años después -en 1997- los doctores T. Birdsall y G. Kelly publicarían en Alternative Medicinal Reviews un artículo de síntesis según el cual la berberina es un microbicida natural de amplísimo espectro pues además de bacterias destruye un gran número de virus, protozoos y hongos. Destacando su papel estabilizador en casos de cólera y gastroenteritis no solo por sus efectos microbicidas sino por sus efectos inhibidores sobre las toxinas bacterianas y su capacidad para restablecer el equilibrio de sales relajando los músculos intestinales.

ANTIINFLAMATORIA Y CARDIOPROTECTORA

Hay muchas pruebas -tanto in vitro como clínicas- que demuestran que la berberina mejora la función del endotelio vascular. Un equipo de la Universidad Sun Yat-Sen de Guangzhou (China) dirigido por el doctor F. Cheng suministró berberina durante un mes a 12 personas sanas y al final de la prueba se comprobó que tenían en sangre menos MDA -indicador del estrés oxidativo- y proteínas proinflamatorias CD31+/CD42- que las once del grupo de control; concluyéndose que al reducir la berberina el estrés oxidativo contribuye a una mejor función del endotelio vascular. El trabajo se publicó en 2013 International Journal of Cardiology.

El estudio apoyaba así lo afirmado en un artículo publicado cuatro años antes -en 2009- en Cardiovascular Research por un equipo de la Universidad de Hong-Kong encabezado por el doctor Y. Wang según el cual la berberina protege las paredes arteriales. Trabajando con células endoteliales de aortas murinas comprobaron que la berberina evita la formación de moléculas oxigeno-reactivas a partir de la glucosa y dificulta la adhesión de monocitos a las células endoteliales.

Respecto a su capacidad antiinflamatoria destaca el trabajo de síntesis de un equipo de la Chinese Academy of Medical Sciences de Pekín coordinado por doctor Z. Li -se publicó en 2104 en Evidence-based Complementary and Alternative Medicine- según el cual la ingesta de berberina con la dieta disminuye el nivel de citoquinas proinflamatorias en animales diabéticos. Y lo mismo se constató in vitro con distintos tipos de tejidos: adiposo, hepático, renal y pancreático.

Un equipo de la Seoul National University de Corea dirigido por el doctor H. W. Jeong realizó por su parte un amplio número de ensayos murinos en los que se evidenció que la berberina modula la respuesta inflamatoria. Para constatarlo estudiaron los macrófagos del tejido adiposo de ratones transgénicos obesos -con diabetes tipo 2- que habían sido alimentados con berberina y descubrieron que el alcaloide había “apagado” la expresión de los genes proinflamatorios TNF-alfa, IL-1beta, IL-6, COX-2 y otros. El trabajo se publicó en 2009 en American Journal of Physiology, Endocrinology and Metabolism.

La berberina es asimismo útil en las arritmias cardíacas -la gran mayoría causadas por fibrilación auricular-, tratadas hoy normalmente con fármacos que modifican el equilibro iónico sodio/potasio afectado a nivel del musculo cardiaco (en los cardiomiocitos) y que en los casos más graves lleva a la implantación de marcapasos. Pues bien, se sabe desde hace 15 años que la berberina tiene efectos antiarrítmicos. Así se demostró al menos sobre miocitos de conejillos de india por un equipo de la Harbin Medical University de China dirigido por el doctor B. X. Li en un trabajo publicado en 2001 en Acta Pharmacologica Sinica. Conclusión que recientemente ha corroborado un trabajo sobre los efectos reguladores de la berberina en la fibrilación atrial provocada en conejos. El estudio fue publicado este mismo año -2015- en American Journal of Translational Research por un equipo del Clinical Center of Medicine de Shangai (China) coordinado por el doctor Z. W. Zhou. En él se resumen los experimentos que demuestran la acción restablecedora de la berberina sobre los potenciales iónicos desequilibrados en los miocitos.

ANTIDIABÉTICA

Un equipo de la Seoul National University de Corea coordinado por el doctor Y. S. Lee publicó en 2006 en Diabetes un ensayo con ratones que demostró que la berberina activa la AMPK dando ello lugar a una reducción de peso, a la disminución en sangre del nivel de triglicéridos ¡y al aumento de la respuesta insulínica sin necesidad de cambiar la dieta!

Y en julio de 2008 se publicó en Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism un interesante trabajo efectuado por un equipo de la Shanghai Jiao Tong University School of Medicine de Shangai (China) dirigido por el doctor Y. Zhang según el cual se controló a 116 diabéticos tipo 2 y dislipemia a parte de los cuales se dio durante 3 meses un gramo diario de berberina y al otro un placebo constándose al final entre los primeros una significativa disminución en sangre de la glucosa y de la hemoglobina glicosilada (HbAc1), de la cantidad de triglicéridos, del colesterol total y del llamado “colesterol malo” o LDL. De lo que investigadores infirieron que la berberina es útil en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Con un único efecto secundario observado: un leve incremento del estreñimiento.

En 2012 se publicó en Evidence-based Complementary and Alternative Medicine un metaanálisis realizado por un grupo de médicos de la Huazhong University of Science and Technology de Hubei (China) dirigido por el doctor H. Dong en el que se compararon los resultados de 14 estudios clínicos aleatorizados realizados sobre un total de 1.068 personas con diabetes 2 que fueron tratados bien con fármacos antidiabéticos convencionales como la metformina o la rosiglitazona, bien con productos naturales, llegándose a la conclusión de que la berberina es el tratamiento más eficaz y con menos daños colaterales a la hora de afrontar la glicemia y la dislipemia características de la diabetes tipo 2.

Y ya en febrero de 2015 un grupo de investigadores chinos de la Jiangxi University of Traditional Chinese Medicine dirigido por el doctor J. Lan que contó con la participación de los doctores J. Fan -del Center for Primary Care & Integrative Medicine de Houston (EEUU)- y G. Sun -del Cincinnati Children’s Hospital Medical Center (EEUU) publicó en Journal of Ethnopharmacology un nuevo metaanálisis sobre 27 estudios clínicos aleatorizados que abarcaron en total a 2.569 pacientes con diabetes tipo 2 cuyas conclusiones fueron éstas: “Este estudio indica que la berberina tiene efectos terapéuticos comparables a otros fármacos convencionales en el tratamiento de la diabetes tipo 2, la hiperlipidemia y la hipertensión sin ningún efecto secundario importante. Y considerando el bajo coste de un tratamiento con berberina en comparación con otras drogas o tratamientos este alcaloide puede considerarse una buena alternativa para pacientes con bajo nivel de recursos socio-económicos; tanto para el tratamiento de la diabetes 2 como de la hiperlipidemia y la hipertensión durante largos períodos”.

Agregaremos para finalizar este apartado que en un artículo publicado en 2009 en Journal of Enzyme Inhibition and Medical Chemistry un equipo de la Universidad de Jordania dirigido por el doctor I. M. Al-masri demostró que uno de los efectos hipoglucémicos de la berberina se relaciona con su capacidad para inhibir una enzima denominada DPP-4 (dipeptidil peptidasa 4), algo que curiosamente imitan “modernos” fármacos antidiabéticos como la linagliptina -comercializada en España como Trajenta- solo que éste con una larga lista de efectos secundarios que no tiene la berberina.

REDUCE EL NIVEL DE COLESTEROL

Como hemos vimos al hablar de su acción antidiabética la berberina actúa paralelamente como hipolipemiante; es decir, reduce en sangre el exceso de colesterol. Lo constató específicamente un equipo del Institute of Medical Biotechnology de Pekín coordinado por el doctor W. J. Kong -el trabajo se publicó en 2004 en Nature Medicine- según el cual se administró berberina a 32 pacientes con hipercolesterolemia y a los tres meses se constató una  disminución media del 29% en el nivel de colesterol total, del 25% en el de “colesterol malo” o LDL y del 35% en el de triglicéridos (algo inferior por cierto a lo logrado con hámsters). Aunque lo más interesante es que estudiando los efectos de la berberina en células humanas de hígado se encontraron con que la berberina actúa por una vía totalmente distinta a la de las peligrosas estatinas ya que lo que hace es regular el gen que expresa la proteína LDLR a nivel hepático.

Cinco años después -en 2009- un equipo de investigadores coreanos del Departamento de Asuntos de Veteranos del Sistema de Salud VA Palo Alto (VAPAHCS) de California (EEUU) coordinado por el doctor Hai Li reveló en un artículo publicado en Journal of Biological Chemistry los mecanismos bioquímicos por los que la berberina reduce el colesterol. Hoy se sabe que las células hepáticas tienen en sus membranas un receptor LDLR que se une al LDL degradándolo pero en el medio celular hay una sustancia llamada PCSK9 que lo bloquea. Pues bien, la berberina inhibe el PCSK9 y por eso el LDL excesivo puede ser eliminado al pasar por el hígado.

ÚTIL EN LA ESTEATOSIS HEPÁTICA NO ALCOHÓLICA

En 2013 un equipo de la Shanghai University of Traditional Chinese Medicine encabezado por el doctor Yang Liu publicó en Evidence-based Complementary and Alternative Medicine una serie de estudios -bioquímicos y moleculares- según los cuales la berberina es eficaz en el hígado graso o esteatosis hepática de causa no alcohólica. Lo confirmó en 2015 -el trabajo se publicó en Journal of Translational Medicine- otro equipo de la Fudan University de Shanghai (China) coordinado por el doctor Xinlu Yuan comprobando que modula un grupo de genes de los hepatocitos que regulan la inflamación y la lipogénesis. Y en agosto del mismo año otro equipo de la misma universidad pero esa vez dirigido por el doctor H. M. Yan publicó en la edición electrónica de PLoS One un ensayo -aleatorizado y con placebo- con 184 enfermos de esteatosis hepática no alcohólica a los que se dividió en varios grupos a uno de los cuales se le trató durante 16 semanas con medio gramo diario de berberina constatándose que entre ellos se redujo sensiblemente el contenido graso del hígado mejorando notablemente sus perfiles lipídicos en sangre.

NEUROPROTECTORA

Por lo que a las patologías neurológicas se refiere destacan los ensayos murinos realizados por los doctores S. K. Kulkami y A. Dhir -de la Panjab University de Chandigarh (India)- quienes suministraron a ratones sometidos a inmovilidad para medir su grado de frustración dosis variables de berberina encontrando que ésta tiene efectos similares a los de las drogas ansiolíticas habituales; en especial a los inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO).  Comprobando luego que dándoles durante 15 días altas dosis de berberina se provoca en sus cerebros un repentino aumento de norepinefrina, serotonina y dopamina. El trabajo se publicó en 2008 en European Journal of Pharmacology y los autores destacan que la berberina tiene claros efectos antidepresivos que logra modulando las principales aminas neurotransmisoras e incrementando la actividad del óxido nitroso.

Ese mismo año los doctores B. Li, W. L. Zhu y K. X. Chen -de la Shangai University of Traditional Chinese Medicine- publicaron los resultados de un metaanálisis sobre los efectos de la berberina en diversas enfermedades mentales -desde una isquemia cerebral hasta el alzheimer- constando que hay ¡más de 2.000 trabajos que avalan su eficacia! El estudio se publicó en 2008 en Acta Pharmaceutica Sinica B.

Tres años después -en 2011- los doctores H. F. Ji y L. Shen -de la Shandong University of Technology de Zibo (China)- publicaron en Molecules una revisión del papel neuroprotector y neurorreparador de la berberina con el sugerente título: Berberine: a potential multipotent natural product to combact Alzheimer’s disease (Berberina: producto natural de amplias posibilidades para combatir el alzheimer). Estudios in vitro que demostraron que la berberina inhibe la acetilcolinesterasa (AChE) y la MAO además de reducir el nivel del péptido b-amiloide. Y recordemos que la AChE es una enzima clave para catalizar la hidrólisis o degradación del neurotransmisor acetilcolina en colina y juega pues un papel fundamental en la conexión sináptica. Cabe añadir que la actividad neurorreguladora de la berberina como inhibidora de la AChE ya había sido investigada por varios equipos entre los que destacamos el de la Pukyong National University de Busan (Corea) que encabezaba el doctor H. A. Jung -sus trabajos aparecieron en 2009 en Biological & Pharmaceutical Bulletin– según los cuales además de inhibir la AChE la berberina actúa sobre varias vías bioquímicas más.

Entre los escasos ensayos murinos debemos destacar los llevados a cabo por un amplio grupo de investigadores del Agnihotri College of Pharmacy de Maharashtra (India) dirigidos por el doctor P. Bhutada. Éstos sometieron a un grupo de ratones diabéticos con memoria reducida a una dieta con berberina (50 miligramos por kilo de peso al día durante 30) tras lo cual les sometieron a pruebas de laberinto que confirmaron la mejoría de sus memorias (se comparó con la de los animales de control). Y tanto el estrés oxidativo como la actividad de la colinesterasa se redujeron significativamente. El trabajo se publicó en 2011 en Behavioural Brain Research. Trabajo que apoyaba así el efectuado antes con ratones por los doctores F. Zhu y C. Qian -de la Sun Yet-Sen University de Guangzhou (China)- según el cual 50 miligramos diarios de berberina por kilo de peso durante 2 semanas aumenta significativamente la memoria espacial de ratones genéticamente modificados para estudios de alzheimer. Se publicó en 2006 en BMC Neuroscience.

Y ya en 2015 un equipo de científicos de la Universidad de Emory (Atlanta, EEUU) coordinado por el doctor W. Jiang corroboró en un nuevo ensayo con ratones -se publicó en PLoS One- el potencial de la berberina frente a las enfermedades neurodegenerativas. Lo comprobaron sometiendo a ratones cuyos cerebros tenían exceso de huntingtina -grupo de proteínas mal plegadas que provocan la enfermedad de Huntington- a una dieta con berberina comprobando que mejoraba su discapacidad motora y prolongaba su vida (se comparó con un grupo de control). Confirmarían así los resultados obtenidos in vitro según los cuales la berberina activa la fagocitación de la huntingtina. El trabajo termina recomendando hacer ensayos clínicos para comprobar ya su efectividad en humanos.

EFICAZ EN CÁNCER

Y llegamos a un punto de sumo interés porque resulta que los efectos antitumorales de la berberina están también constatados. Desde cánceres de mama y próstata hasta carcinomas gástricos y orales pasando por hepatomas, leucemias, melanomas y glioblastomas. Publicados incluso en revistas científicas de renombre. Lo llamativo es que se han publicado un gran número de estudios in vitro -es decir, sobre los efectos antitumorales de la berberina en distintas líneas de células cancerosas- pero los realizados con animales de laboratorio son escasos y casi siempre centrados en la berberina como adyuvante de quimioterápicos o para compararla con moléculas sintéticas que la imitan y, por tanto, patentables. Lo que demuestra sin más que la berberina es eficaz en cáncer pero ningún laboratorio quiere reconocerlo. Veamos en todo caso de forma somera algunos de los últimos trabajos al respecto.

En 1990 un grupo de investigadores chinos del Hebei Medical College coordinado por el doctor R. X. Zhang suministró una dosis de 10 miligramos de berberina por kilo de peso a ratones y el 81% de las células cancerosas desaparecieron. Un resultado comparable al tratamiento convencional con quimioterapia usando BCNU (1,3-bis [2-cloroetil]-1-nitrosourea). Se publicó en Chinese Medical Journal.

En 2004 un grupo de investigadores del Instituto do Genética Molecular de Pavia (Italia) dirigido por el doctor L. M. Guamán Ortiz publicó en Molecules un trabajo con el llamativo título Berberine, an epiphany against cancer (La berberina, una epifanía contra el cáncer) en el que explican que la berberina inhibe la proliferación celular y lleva a la apoptosis a las células tumorales. Solo que, de forma más que sospechosa, aseguran que han sintetizado moléculas químicas que mejoran la eficiencia y selectividad de la berberina. Es decir, intentando hacer creer que son más eficaces que la simple berberina natural porque ésta no es patentable y sus moléculas sintéticas sí.

En 2009 los doctores de la Universidad de Madrás (India) C. J. Thirupurasundari, R. Padmini y S. N. Devaraj publicaron en Chemico-biological Interactions un ensayo con ratones para valorar la eficacia de la berberina en cánceres de colon provocados y constataron que inhibe efectivamente la neoplasia al potenciar la defensa antioxidante a nivel mitocondrial. Llevando a la apoptosis a las células dañadas.

En octubre del 2009 los doctores Y. Sun, K. Xun, Y. Wang y X. Cheng -del Chengdu Medical College de China- hicieron una revisión sistemática de los trabajos que evidencian las propiedades antitumorales de la berberina  destacando que bloquea sobre todo la transcripción de ciertos oncogenes e inhibe varias enzimas siendo eso lo que explican sus efectos antiproliferativos y apoptóticos. El trabajo se publicó en Anti-cancer drugs.

Y ya en 2010 los doctores de la Chongqing Medical University de China K. Wu, J. Yang y Q. Zhou publicaron en China Journal of Chinese Materia Medica un ensayo explicando en él que sometieron a 3 grupos de ratones a productos químicos para provocarles cáncer de colon pero dando a la vez a uno de ellos oralmente berberina -5 veces a la semana- comprobando a las 10 y 20 semanas que los daños provocados en ellos eran menores. Las investigaciones bioquímicas realizadas permitieron concluir que el efecto antitumoral se debe a que la berberina inhibe la expresión del gen COX-2mRNA.

UTILIDAD EN EL SÍNDROME DE OVARIOS POLIQUÍSTICOS

También llamado Síndrome de Stein-Leventhal el Síndrome de ovarios poliquísticos.es un trastorno endocrino de etiología desconocida que causa desequilibrios hormonales en las mujeres -afecta a casi un 10% de las que se hallan en edad fértil- y son causa de infertilidad junto a otras anomalías; como alteraciones del ciclo menstrual y alteraciones androgénicas que suelen manifestarse como hirsutismo o acné. Característica de este síndrome es su frecuente asociación con la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico por lo que es probable que subyazca una causa común. Pues bien, uno de los fármacos más usados para tratarla es la metformina y por eso un equipo de investigación del First Affiliated Hospital of Harbin Medical University de China coordinado por el doctor W. Wei decidió comparar clínicamente sus efectos con los de la berberina. Para ello se seleccionaron 89 pacientes con ovarios poliquísticos a las que se dividió en tres grupos para un ensayo aleatorizado con placebo constatándose a su término que los tratados con berberina mejoraron en grado similar a los tratados con metformina solo que éste fármaco puede dar lugar a problemas gastrointestinales como diarrea, náuseas, dolor estomacal, gastritis, anorexia y vómitos. El trabajo se publicó en 2012 en European Journal of Endocrinology y en él la mejora se relacionó más con la disminución de la obesidad y los niveles de colesterol y triglicéridos que con cambios hormonales.

Dos años después se realizó un ensayo similar por un grupo de profesionales del mismo hospital chino pero esa vez dirigido por el doctor Y. An con 150 mujeres que además de sufrir el síndrome de ovarios poliquísticos eran infértiles. Lo curioso de esta experiencia es que se las dividió en tres grupos tratando a uno con metformina, a otro con berberina y al tercero con un placebo antes de someterse a una fertilización in vitro. Pues bien, tanto entre los tratados con berberina como con metformina mejoraron las constantes metabólicas y hormonales pero fue entre las que tomaron berberina en las que se logró que mayor número de embarazos llegaran a buen término. El artículo se publicó en 2014 en Clinical Endocrinology.

Cabe añadir que como el acné suele ser una manifestación que acompaña a este síndrome el doctor R. F. Fouladi -de la Tabriz University of Medical Sciences de Irán- se preguntó si la berberina lo eliminaría en todos los casos y para ello realizó un ensayo clínico con dos grupos de adolescentes de 12 a 17 años de edad que sufrían de acné vulgar suministrando a unos un placebo y a los otros 600 miligramos diarios de berberina durante cuatro semanas mejorando éstos significativamente sin efecto secundario alguno. El estudio se publicó en 2012 en Journal of Dietary Suplements.

CONSIDERACIONES IMPORTANTES

Llegados a este punto es necesario aclarar que las plantas mencionadas al principio de este artículo contienen berberina pero también otros alcaloides algunos de los cuales han sido asimismo estudiados por poseer valores terapéuticos comparables; como la hidrastina, la hidrastinina, la canadina y la canadalina. Pudiendo pues colegirse que sería preferible el uso terapéutico de las plantas ya que así nos beneficiaríamos de todos ellos y de su sinergia; el problema es que es más difícil pautarlas a las dosis adecuadas para cada caso. Es más, la riqueza en alcaloides de las plantas depende de la época en que se realizó la recolección, de las partes usadas, del grado de humedad y del tipo y tiempo de almacenamiento. Los doctores D. J. Edwards y E. J. Draper -del Eugene Applebaum College of Pharmacy and Health Sciences de Detroit (EEUU)realizaron de hecho un estudio sobre los contenidos de alcaloides terapéuticos en preparados comerciales de sello de oro hallando variaciones en la cantidad de berberina que oscilaban entre el 0,8% y el 6% y en las de hidrastina entre el 0% y el 3%. El trabajo se publicó en 2003 en Journal of the American Pharmacists Association y da una idea de la enorme variación que puede encontrarse. Y eso hace más aconsejable el uso de preparados que permitan saber con exactitud la cantidad de principios activos que ingerimos, algo que no es posible usando extractos de plantas.

Cabe añadir que algunos detractores de la berberina alegan que en los ensayos murinos se detectaron en sangre fracciones muy pequeñas sugiriendo eso que el sistema digestivo la absorbe mal pero varios estudios -entre ellos  uno de un equipo del Jining Medical College (China) dirigido por el doctor T. Wang que se publicó en 2011 en European Journal of Pharmaceutical Sciences- han demostrado justo lo contrario: se metaboliza tan rápido que no alcanza a detectarse en sangre.

Otros alegan que si es un bactericida tan eficaz puede dañar el microbioma y el epitelio intestinal con serias consecuencias para la salud -como ocurre con los antibióticos farmacológicos- pero un estudio publicado en 2015 en Scientific Reports por un equipo de la Chinese Academy of Medical Sciences de Pekín coordinado por el doctor Ru Feng demuestra que no es así. En una serie de ensayos murinos comprobaron que la berberina es inmediatamente metabolizada por la flora bacteriana intestinal y transformada en di-hidroberberina sin resultar afectada. Los que sí afectan negativamente a la flora intestinal son los antibióticos convencionales.

Es más, la berberina beneficia al microbioma. Lo constató en ratones un equipo de la Shanghai Jiao Tong University de China dirigido por el doctor X. Zhang -el trabajo se publicó en 2012 en PLoS One- comprobando que aumenta la generación de ácidos grasos de cadena corta, de claros efectos antiinflamatorios y nutriente básico de las vellosidades intestinales.

En suma, todos los investigadores coinciden en la inocuidad de la berberina salvo un equipo de la Universidad de Helsinki dirigido por el doctor H. J. Huttunen que advierte en un trabajo publicado en septiembre de 2014 en la edición electrónica de PLoS One que si se consumen altas dosis de berberina de forma prolongada ello puede incrementar la sensibilidad neuronal al glutamato. Riesgo que no existe a las dosis adecuadas.

Los que sí están ampliamente constatados son los efectos negativos de drogas sintéticas como la metformina -en España las marcas más conocidas son Riomet, Fortamet, Diabex y Diaformin-, muy utilizadas como hipoglucemiantes en el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico ya que pueden provocar acidosis láctica y serios problemas gastrointestinales. La berberina, sin embargo, tiene iguales o superiores efectos terapéuticos pero sin esos efectos secundarios negativos.

Terminamos indicando que la dosis de berberina a ingerir depende de la patología a tratar y de la cronicidad del problema pero en casos de hiperglucemia nunca deben superarse los 2 gramos diarios -tomados preferiblemente en dosis de 500 miligramos- pero es mejor que no se automedique y siga las indicaciones de su terapeuta.

Paula M. Mirre

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Enero 2016
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