La verdad sobre el Bio-Bac

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Desmontadas las primeras falsedades vertidas sobre el Bio-Bac la estrategia de quienes en la Agencia del Medicamento dirigen la maniobra para impedir como sea que este producto pueda llegar al mercado se ha centrado ahora en intentar hacer creer al juez que lleva la denuncia contra ellos por denegación de auxilio que estaba mal fabricado porque han encontrado hongos y que los documentos con los ensayos clínicos son los mismos que se habían presentado hace años en la Comunidad de Madrid y fueron rechazados. Y en esa campaña se ha involucrado personalmente la ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor. Lamentable.

Cuando los medios de comunicación de toda España se hacían eco a finales de Octubre pasado de la “noticia” de la detección de una red organizada armadaque se dedicaba a fabricar y comercializar en un laboratorio clandestino una serie de medicamentos ilegales –el Bio-Bac y el Inmunobiol– que ponían en riesgo la salud pública y cuyos miembros pretendían enriquecerse aprovechándose de la desesperación e ingenuidad de la gente en casos graves, especialmente enfermos de sida y cáncer, banda a la que pertenecían varios médicos a los que se hizo pasar por un grupo de desalmados, de canallas sin conciencia, desde esta revista negamos todas las acusaciones. Sólo que casi nadie nos creyó.

El tiempo, sin embargo, terminará poniendo las cosas en su sitio. Ya a poco de estallar el escándalo la propia Ministra de Sanidad convocaba una rueda de prensa para reconocer que el Bio-Bac era inocuo –es decir, que no tiene efectos secundarios, no que no tiene eficacia terapéutica como algunos han interpretado erróneamente, incluida la Guardia Civil- y no había, por tanto, peligro para la salud pública.

Ahora, los responsables en la Guardia Civil de la “Operación Brujo” afirman (lea la esclarecedora entrevista precedente) que eso de que era una “banda armada” es una interpretación errónea de los medios de comunicación. ¡Cómo se les habrá ocurrido a los periodistas llegar a esa conclusión! Total, sólo porque colocaron unas cuantas armas que no tenían que ver en realidad con el caso entre los frascos de Bio-Bac incautados. ¡Estos periodistas es que lo confunden todo! ¿Y la nevera que apareció en todas las imágenes cedidas por la Guardia Civil que demostraba que el Bio-Bac se fabricaba en casa de Chacón de forma clandestina y se guardaba entre comida, sin garantías higiénicas y sanitarias? Pues otra interpretación absurda de los periodistas. La Guardia Civil reconoce que, en efecto, aquella nevera no estaba en casa de Chacón. Ni en el laboratorio donde se fabricaba el Bio-Bac. Ni siquiera está claro que los frascos de esa nevera –que no nos dicen de quién es- fueran de Bio-Bac. La Guardia Civil se limitó a entregar imágenes de sus muchas actuaciones y fueron otra vez los periodistas los que -¡vaya uno a saber por qué!- llegaron a la conclusión de que la nevera era de Chacón. Y, entonces, ¿no era un laboratorio clandestino donde se fabricaba chapuceramente el Bio-Bac? ¿Se hacía en realidad en un laboratorio que pasaba inspecciones de Sanidad de forma habitual? Pues sí… pero la Guardia Civil explica que eso no lo supo hasta casi el final de su investigación. Y si Sanidad hacía inspecciones en él y sabía –porque en sus dependencias existían miles de frascos- que se fabricaba allí… pues que se lo hubiesen dicho. ¡Qué falta de colaboración la de esos chicos de Sanidad, hombre! Además, dice la Guardia Civil que está por ver si alguno de los aparatos que han encontrado en casa de Chacón no servirá para fabricar algo… Aún no están seguros, pero ¡quién sabe! Además Chacón reconoce en su declaración, según ellos, que fabricó en su casa algunos viales. ¡Ah!, ¿que “ahora” lo niega? ¿Que para qué va a fabricar nada en su casa cuando tiene un laboratorio que le hace las cosas? Bueno, ya se verá…

En fin, que como el producto es inocuo la Guardia Civil entiende ahora que el delito debe estar entonces en el abandono de los tratamientos convencionales por parte de los pacientes… ¿Que los pacientes también lo niegan? Si es que hay gente tan tonta que hasta le encanta ser estafada. Hay que ver si serán tontos que hasta exigen que se les devuelva un producto que no sirve para nada porque es inocuo. ¿Qué inocuo no significa “sin eficacia” sino “sin efectos secundarios”? Bueno, eso es una mera cuestión de palabras sin importancia… ¿no? Y además, la Guardia Civil “no tiene constancia de que exista el más mínimo delito” en el caso Bio-Bac porque esa no es su función, que la acusación la ha hecho la jueza encargada del caso y ella sabrá.

Es más, ellos no sólo han hecho bien sus deberes sino que los detenidos se despidieron “agradecidos”. Hasta la mujer a la que se interrogó entre las dos de la madrugada y las siete de la mañana. ¿Cómo no iban a estar encantados después de haber sido acusados de delitos contra la salud pública y estafa, haber sido detenidos en sus propias consultas y ante sus pacientes, estar incomunicados y haber pasado la noche en estupendas celdas sin ratas comiendo riquísimos bocadillos de mortadela? Serían unos desagradecidos si no hubiera sido así. ¿Que se trataba de médicos, farmacéuticos, biólogos, abogados, etc., perfectamente localizados y no había peligro razonable de que escapasen? ¿Y eso qué más da? Con una actuación discreta no hay medio de comunicación que dedique al asunto un buen espacio…

En cuanto a por qué no entregaron la documentación sobre los ensayos clínicos que encontraron en el primer registro… tampoco es para tanto, hombre. ¡Si no se va a celebrar el juicio antes de año o año y medio! ¿Qué si los hubiese conocido la jueza antes quizás no hubiese seguido adelante con el caso? Bueno, esa es una opinión discutible…

En cuanto a la estafa ya no se trata sólo de que los médicos no cobrasen (aunque hemos encontrado un papelito que…) sino que dar un producto que no sirve para nada… ¡Ah!, es verdad, que inocuo no significa “sin eficacia”… Pero estamos recopilando información de los consumidores. ¿Desde cuando? Pues desde que se ha hecho creer a la gente que el Bio-Bac no vale para nada. Porque, si no, ¿cómo va alguien a presentar una denuncia? Y es que sí, es verdad que antes de la intervención los pacientes no habían denunciado nada pero  es que a la gente hay que motivarla…

¿Va entendiendo el lector? ¿De verdad cree la Guardia Civil que no tenemos que ser “militantes” en un caso como éste? ¿Qué entienden por actuar “como periodistas”? ¿Limitarse a recoger lo que ellos dicen como buenas secretarias y no juzgar ni poner en duda nada de lo que a uno le cuentan? ¿No opinar? ¿No investigar? No, eso no es lo que debe hacer un periodista.

UNA MINISTRA MENTIROSA

Que la Guardia Civil ha sido engañada por la Agencia del Medicamento está para nosotros bien claro. Que no quieran reconocerlo porque han llegado muy lejos es otra cuestión. Peto no les quedará más remedio que hacerlo en su momento.

También creímos nosotros desde el principio que la ministra de Sanidad y Consumo, Ana Pastor, estaba siendo engañada por los funcionarios de su ministerio. Y decidimos avisarla. Cinco faxes la enviamos en los primeros días. Nos consta que los recibió. Y también que nos respondió con el silencio. A día de hoy, tras sus últimas declaraciones públicas, si ha sido engañada es indiferente. Con su posición ha demostrado claramente su incompetencia. Porque no es de recibo que una ministra de un Gobierno democrático mienta a la opinión pública. Y Ana Pastor lo ha hecho ya varias veces. Miente, por ejemplo, cuando afirma que el Bio-Bac “ni previene, ni alivia, ni cura”. Tiene en su poder documentación suficiente como para saber que eso no es así. Documentación científica incontestable. Como miente cuando afirma textualmente (pág. 18, ”El Mundo” de 6 de diciembre): “Con Bio-Bac lleva este ministerio 20 años recibiendo solicitudes de autorización…” . A ver, que enseñe un sólo documento de cualquier petición efectuada en los últimos siete años, tiempo en el que se han desarrollado todos los ensayos clínicos que hubo que hacer en el extranjero porque el ministerio le negó a Chacón la posibilidad de hacerlos en España. No podrá porque no existen. Miente pues también cuando añade que la documentación aportada recientemente por Chacón, o buena parte de ella, “es la misma que ya se ha entregado otras veces”. Rotundamente falso. La ministra no se ha molestado siquiera en enterarse de qué va la documentación que le ha sido entregada ni de ver cuál es la que le dicen sus “técnicos” que ya había allí entregada. Y sigue mintiendo: “Bio-Bac pidió en la Comunidad de Madrid ser autorizado como complemento alimenticio y también fue rechazado”.  Falso. Jamás se solicitó tal cosa y, por tanto, es imposible que una petición que no se ha hecho pueda haberse rechazado. ¿Qué le pasa a esta ministra? ¿Cómo puede hacer tantas afirmaciones falsas juntas a los medios de comunicación?

Lo sentimos pero la credibilidad de Ana Pastor tras todo esto es nula. Es más, ha rebasado el límite de lo tolerable en una democracia. Exigimos su cese. Y que se entregue de inmediato Bio-Bac a quienes lo reclaman porque pueden estar en juego sus vidas. Ya han muerto tres personas desde que se prohibió su consumo. Como en los propios prospectos se explica, es un producto “dosis-dependiente”; es decir, pierde su eficacia si se interrumpe el tratamiento. Lo que explica las rápidas recaídas de quienes no han tenido acceso a él. ¿Cuándo piensa tomar una decisión el juez que lleva el caso en los juzgados de Plaza de Castilla? Aquí hay responsabilidades penales porque la eficacia terapéutica del Bio-Bac está demostrada. A fin de cuentas, la afirmación de que aunque sea inocuo su consumo puede ser peligroso porque se han encontrado hongos en algunos viales no es más que una maniobra para impedir que se levante cautelarmente la prohibición de vender  el producto. Porque ya es casualidad que los únicos viales con hongos que hayan aparecido sean los proporcionados por la Agencia del Medicamento… Todos los demás análisis –y ya se han hecho varios por particulares que llevaron sus frascos a laboratorios- han resultado negativos. ¿Cuántas personas más tienen que morir para que se adopte esa decisión?

 

José Antonio Campoy

 


 

“EL MUNDO” Y LAS EVIDENCIAS CIENTÍFICAS

En el suplemento de Salud del diario “El Mundo” que dirige Jose Luis de la Serna se publicó el pasado 7 de diciembre un amplio dossier sobre el Bio-Bac titulado “Milagro sin ciencia”. Y bajo el título de “Los ensayos sólo demuestran que no parece tóxico y podría estimular la inmunidad pero no curar el cáncer” dedican dos páginas a justificar la negativa de la Agencia del Medicamento en 1992 a que se siguiera investigando en humanos –y que demuestra hasta qué punto era ridícula el hecho de que esos mismos ensayos se autorizaran sólo unos días después en Alemania y Austria, primero, y posteriormente en otros países-, a defender que una vez presentadas todas las pruebas exigidas para su autorización eran suficientes las “dudas científicas” –así, en genérico y sin razonar- que a nivel personal y subjetivo tenía quien debía dar el visto bueno para denegarlas y a decir que Laboratorios Rovi –el laboratorio garante para los ensayos- se había retirado a causa de ese “varapalo”, lo que es falso ya que las razones fueron muy otras. Pero lo más lamentable es que en el artículo se explica que la documentación que obraba en su poder –y que les entregó precisamente quien esto escribe- no demostraba todo lo que el Sr. Chacón decía poseer. Y es lamentable porque yo mismo aclaré en persona a la redactora del suplemento que el resto de la documentación obraba en poder de Rafael Chacón y se la podría enseñar el viernes. Sin embargo, luego supe que éste la explicó que no era posible hacerlo tan pronto pero que no había inconveniente en quedar con ella el lunes. No quisieron esperar. El suplemento sale los sábados y querían sacarlo todo al día siguiente. Bien, esa premura puedo comprenderla pero lo que no es aceptable es que en lugar de explicar a los lectores de “El Mundo” que Chacón les ha prometido entregar el resto de la documentación en breve oculten ese hecho haciendo creer que no existe nada más. Penoso.
 

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Enero 2003
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