Las grandes ventajas del lifting endoscópico

Para eliminar los signos de envejecimiento de la cara se puede hoy día recurrir a diferentes métodos sobre algunos de los cuales ya hemos hablado. Esta vez nos ocupamos del lifting endoscópico, una intervención quirúrgica que supera los inconvenientes del lifting tradicional ya que éste se efectúa mediante una operación que dura horas, se realiza con anestesia general y suele dejar grandes cicatrices -que se ocultan con mayor o menor fortuna- mientras que con el lifting endoscópico el estiramiento se hace con la asistencia de un endoscopio con lo que la intervención -obteniendo el mismo o mejor resultado- dura apenas hora y media, se hace con anestesia local y las cicatrices son prácticamente invisibles.

La edad, el efecto de la gravedad, la gesticulación, la exposición al sol, la contaminación, el estrés y una alimentación inadecuada son sólo algunos de los factores que provocan flacidez en los tejidos de la cara dando lugar a los signos de envejecimiento facial. Las mejillas caen, se forman profundos surcos entre ellas y los labios, la zona de la mandíbula se descuelga, aparece la papada -especialmente en cuellos obesos- y se forman pliegues en esa zona. También puede darse un exceso de piel en el párpado superior y bolsas de grasa en el inferior, el descolgamiento de las cejas y aparecer arrugas en la frente y el entrecejo. Todo lo cual provoca un aspecto de tristeza y cansancio además de envejecimiento.
Pues bien, para eliminar esas huellas se puede recurrir a diferentes métodos -es el caso del Molding Mask sobre el que hemos hablado recientemente-, entre ellos la cirugía estética, ámbito de la medicina en constate evolución técnica. De hecho uno de los procedimientos estéticos que más se han desarrollado y perfeccionado en los últimos años es el lifting o estiramiento mediante el cual se reponen los tejidos profundos de la cara y el cuello en su posición original corrigiéndose así los efectos visibles del paso del tiempo. Dicen los expertos que si está bien hecho un lifting no cambia la fisonomía de la cara del paciente, no le deja “mirada de espanto” y no le hace perder expresividad. Sólo devolverá tersura al rostro. Como reconoce la propia Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) “un lifting no puede detener el proceso de envejecimiento pero sí parar el reloj mejorando sus signos más visibles, tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel del rostro y del cuello”.
Así que si está planteándose someterse a una intervención de este tipo sepa que lo más avanzado en cuanto a cirugía de rejuvenecimiento facial parece ser el lifting endoscópico con el que se actúa sobre los músculos de la cara y sus estructuras de sostén obteniéndose los mismos espectaculares resultados que con el convencional -siempre que quien lo haga sea un cirujano capacitado, claro está- pero con la ventaja de que se puede realizar con anestesia local, no hay cicatrices visibles, no hay pérdida hemática, la inflamación es menor, se reducen las posibles complicaciones asociadas a la cirugía y el tiempo de recuperación es mucho menor.

“MIRAR DENTRO”

Y es que la cirugía endoscópica parece ser la más clara apuesta de futuro tanto en el ámbito de las intervenciones plásticas y estéticas como en otros muchos campos de la medicina. Pero, ¿qué es un endoscopio? Pues básicamente se trata de un aparato para “mirar dentro” (etimológicamente la palabra deriva del prefijo griego endo que significa dentro y del verbo skopein que no es sino observar). Se trata de una fibra óptica rígida de unos 4 milímetros de diámetro que se introduce en el organismo por vía natural (por ejemplo, a través de la boca) o artificial (a través de incisiones realizadas a tal efecto) y con la que se visualizan zonas del cuerpo poco accesibles por otros medios. Fibra que incorpora básicamente dos elementos: una minúscula cámara de vídeo que transmite imágenes de los tejidos profundos para que el cirujano pueda verlos en un monitor ampliadas y con buena resolución e instrumental quirúrgico de reducido tamaño con el que, guiado por lo que ve en la pantalla, realizar pequeñas intervenciones.
En el caso de la cirugía plástica los primeros endoscopios que se incorporaron a las técnicas de rejuvenecimiento facial sirvieron para ir “despegando” los tejidos profundos de la frente y estirarlos sin tener que hacer para ello una gran incisión coronal que deje después una cicatriz difícil de ocultar sino unos pequeños cortes detrás de la línea de inserción del cabello por los que se introduce el endoscopio. La paternidad del lifting endoscópico se atribuye a los doctores Luis Vasconez, Oscar Ramírez y Nicanor Isse que fueron los primeros cirujanos que la utilizaron allá por 1989 en Estados Unidos. Inicialmente se utilizaría en intervenciones parciales de la cara como el lifting frontal o de la zona periocular pero luego, a medida que la técnica se fue dominando y perfeccionando, se empleó para estirar el tercio medio de la cara. Hasta 1995  no empezaría a utilizarse en el rostro completo. En nuestro país hace ya algunos años que se usa para los liftings de la frente pero sólo desde hace dos para intervenir el resto de la cara. Y sólo -que sepamos- en un centro: el Molding Clinic de Marbella (Málaga).

UN LIFTING “INVISIBLE”

“El lifting endoscópico-explica el doctor Roberto Pizzamiglio, cirujano estético de la citada clínica y que desde 1996 utiliza la técnica endoscópica- es un lifting muy tecnológico porque se apoya en una metodología quirúrgica totalmente nueva que permite movilizar toda la cara sin cortes. Se trabaja con puntos de sutura en la estructura muscular profunda. El paciente no sangra y no hay hematomas por lo que la recuperación es más rápida y la cara sólo permanece algo hinchada en la primera semana del postoperatorio”. Breves líneas para resumir el procedimiento que en estos momentos da mejores resultados con menor riesgo en la cirugía de rejuvenecimiento facial.
Ahora bien, no hay que olvidar que un lifting -incluso con las ventajas que reporta la utilización de la endoscopia- es ante todo cirugía y por tanto requiere un completo análisis previo del estado general de la persona que se quiera someter a la intervención estética. “Lo primero que hacemos -afirma el doctor Antonio Mena, cirujano plástico de la clínica malagueña- es realizar un exhaustivo estudio preoperatorio para valorar el estado de salud del organismo del paciente y de esa forma descartar factores de riesgo”. Factores entre los que se encuentran, por ejemplo, la diabetes, la hipertensión o los problemas de coagulación. También hay que tener en cuenta si se está tomando algún tipo de tratamiento hormonal porque entonces habría mayor predisposición al sangrado y lo suyo es retrasar la operación hasta el momento más adecuado del periodo. Asimismo hay que valorar si se es fumador porque en tal caso la cicatrización será más lenta; de ahí que se recomiende no fumar durante los 15 días previos.
Una vez completado el estudio y considerada la idoneidad de la intervención el equipo de cirujanos valora qué parte de la cara es susceptible de tratamiento y cuál no, paso fundamental para conseguir el mejor resultado posible. También se valora el tipo de anestesia idóneo para cada caso y  aunque puede recurrirse a la general lo común es utilizar la local asociada a una sedación. Hechas estas consideraciones lo siguiente es establecer la fecha de la intervención.
“Los actuales avances en el campo de la cirugía facial –nos diría el doctor Mena- han abierto la puerta a este nuevo tipo de liftingque nosotros llamamos ‘invisible’porque las cicatrices son mínimas y difíciles de ver y con el que actuamos sobre la musculatura de la mímica sin el riesgo de un estiramiento antinatural de los tejidos tratados”.

LA INTERVENCIÓN

“Unliftingclásico-nos explicaría pedagógicamente el doctor Mena- consiste en hacer un corte alrededor de la oreja que luego se prolonga hasta la parte superior del cuero cabelludo y se hace llegar hasta la nuca. Lo que el cirujano hace entonces es separar la piel de los tejidos profundos, reposicionar los músculos reconstruyendo la anatomía de la cara, tensarla estirándola hacia arriba y hacia atrás y eliminar la piel sobrante. Se interviene así sobre el sistema músculo-aponeurótico que es lo que verdaderamente produce la flacidez cuando se descuelga y el resultado final es el buscado. Sólo existe el riesgo de dejar en la cara lo que se conoce como ‘mirada de espanto’o de que el rostro pierda parte de su expresividad, es decir, de que el aspecto resulte poco natural”.
Sin embargo con el lifting invisible’, es decir,con el que realizamos ayudándonos endoscópicamente -continuaría explicándonos-las incisiones son las mínimas necesarias para introducir los instrumentales endoscópicos y sin quitar la piel sobrante se reposicionan los tejidos profundos a través de minúsculos puntos de sutura que se colocan también por vía endoscópica. La piel se adapta así a esta nueva remodelación profunda y los resultados del liftingse consolidan gracias al proceso natural de fibrosis de los tejidos. En este caso el rostro se rejuvenece igual pero el postoperatorio es más sencillo y disminuye el riesgo de que  los resultados sean poco naturales”.
Cabe agregar que este tipo de intervención se puede realizar sobre toda la cara, desde la frente a la mandíbula. Incluso puede corregirse el envejecimiento del centro del rostro, las mejillas y las comisuras bucales.
¿Y cómo se desarrolla la intervención propiamente dicha? Pues primero se administra al paciente anestesia local y sedación para que esté relajado entre una y dos horas y media ya que la duración del proceso depende de la extensión de la zona a intervenir (el promedio es de hora y media). Una vez ha hecho efecto la anestesia se practican dos incisiones de aproximadamente dos centímetros dentro de la línea del pelo -sin que haya necesidad de rasurarlo- y se introduce a través de ellas el endoscopio. Luego, gracias al instrumental quirúrgico que incorpora se va despegando de la piel la estructura muscular de la cara llegando hasta la nariz y los párpados; y en la parte inferior, hasta el ángulo de la boca y de la mandíbula. Una vez despegado y tratado convenientemente el sistema músculo-aponeurótico -operación que el cirujano observa a través de las imágenes recogidas por el endoscopio- se reposicionan los músculos en el lugar anterior a la flacidez, se aplican unas suturas para dejarlos fijados en su nuevo emplazamiento y se hace lo propio con la estructura adiposa a fin de corregir la morfología de la cara. Hecho esto se readapta la piel y se reseca la que sobra a la altura del pelo no dejando ni rastro de la intervención.
“Al envejecer-aclara el doctor Pizzamiglio- la estructura cutáneo-muscular se relaja y cambia la morfología de la cara. Con la endoscopia los ligamentos son movilizados y gracias a ello se puede elevar toda la musculatura flácida. Esto es lo que se hace, por ejemplo, en la región de la frente con la diferencia de que los tejidos se reposicionan hacia arriba pero sin provocar el molesto efecto de tensión en la cara que a veces queda con el liftingclásico. Sucesivamente se van tratando las estructuras musculares frontales para disminuir la fuerza de contracción y, en consecuencia, reducir las arrugas”.
Según explica el doctor se consigue así el conocido “efecto botulínico” pero sin restarle expresividad al rostro. Además al reducir la tensión muscular se pueden recolocar las cejas cuyo descolgamiento es uno de los signos más evidentes del envejecimiento cutáneo.
“Una vez reposicionados los tejidos-continuaría diciendo- se fijan con pequeños puntos de sutura. Y posteriormente se tratan las regiones periocular y malar reposicionando los tejidos relajados. El resultado de esta intervención es que el paciente presentará una mirada más abierta”.
En lo que respecta al área facial inferior después de despegar los tejidos con la técnica endoscópica lo que se hace es colocar en el tejido de la mejilla pequeños hilos sintéticos del mismo material que se emplea para suturar las arterias. “Estos hilos -relata el doctor Mena- son del grosor de un cabello y están elaborados de tal forma que cada hilo presenta en una de sus extremidades cincuenta pequeños garfios. Garfios que se fijan en la zona adiposa de la mejilla mientras la otra se ancla en la fascia temporal profunda. De esa manera conseguimos alzar toda la mejilla, optimizar el volumen del pómulo, reducir el surco nasolabial y mejorar la definición del ángulo mandibular”.
Es decir, que mediante una minúscula cámara y a través de pequeñas incisiones se logran corregir las arrugas formadas en las distintas zonas de la cara, elevar las cejas y reposicionar y fijar los elementos del sistema músculo-aponeurótico logrando un rejuvenecimiento natural que no presenta el aspecto de un estiramiento mecánico o artificial. Y lo mejor es que por las características propias de la intervención -anestesia local, menor tiempo quirúrgico, pequeñas incisiones, mínima pérdida hemática, etc.- los riesgos son mucho menores y el postoperatorio más cómodo. De hecho el paciente sale de la clínica a las pocas horas o al día siguiente -según la extensión de la zona intervenida y del tipo de anestesia que se haya empleado- con un simple vendaje fijado con tiras adhesivas que se retira una semana después. La única recomendación es que durante esa semana se siga una dieta semisólida para evitar contraer con demasiada fuerza la musculatura profunda del rostro. Por lo demás a los diez días se puede hacer vida normal.

NUMEROSAS VENTAJAS 

Frente amplia, muchas arrugas, entrecejo muy marcado, colas de las cejas caídas y poca piel sobrante. Tal es la indicación más adecuada para esta técnica. También es la alternativa perfecta para personas que sufran alopecia ya que las incisiones son apenas visibles o para los fumadores pues con ella asumen menos riesgos de infección o de problemas de cicatrización.
“Ellifting endoscópico -afirma el doctor Pizzamiglio- es especialmente aconsejable en caras que no tengan mucha piel sobrante o que no esté muy relajada por lo que constituye la alternativa ideal para mujeres de mediana edad ya que no sólo mejora el aspecto del rostro, que aparece rejuvenecido, sino que también permite lograr pequeños cambios de expresión, como por ejemplo subir una ceja. Y se logran los mismos objetivos de rejuvenecimiento y arreglos estéticos que con el liftingabiertopero reduciendo extraordinariamente el trauma”.
Eso sí, recuerde que a pesar de los extraordinarios resultados que se obtienen y de sus numerosas ventajas el lifting endoscópico tampoco detiene el paso del tiempo por lo que quizás se deba repetir la operación  pasados unos años. Claro que mientras se luce un rostro notablemente más joven.

L. J.

Recuadro:


Ventajas con respecto al lifting convencional

-Se trata toda la estructura muscular en un plano profundo, poco usual en el lifting clásico.
-El aspecto que se consigue es más natural.
-Las cicatrices son mínimas.
-La inflamación posterior es menor.
-No hay apenas pérdida hemática.
-Las infecciones son muy raras.
-Hay menor riesgo de que se produzcan hematomas.
-El tiempo quirúrgico es menor.
-Se reduce el tiempo de recuperación a la mitad.
-No se producen trastornos de sensibilidad dérmica o alopecia cicatricial porque no hay grandes cicatrices.
-Es una clara alternativa para personas calvas, con poco pelo o con la frente ancha.


Algunos datos sobre el lifting endoscópico

Duración: entre una y dos horas y media (depende de la extensión del área a tratar).
Cicatrices: entre 2 y 5 incisiones de apenas 2 cms.
Riesgos: infrecuentes cuando lo realiza un profesional cualificado. Apenas hay pérdida de sangre y se reducen los riesgos de infección y los problemas de cicatrización. Además generalmente se hace bajo anestesia local con sedación. Aun así, en el caso de fumadores y de pacientes diabéticos hay que tomar una serie de precauciones especiales.
Postoperatorio: durante la primera semana se puede presentar algún hematoma, una ligera inflamación o algunas molestias; por ejemplo, tirantez. A los 10 días se puede hacer ya vida normal.
Resultado: los resultados son muy naturales y duraderos.

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Junio 2006
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